Estos sistemas se tratan en conjunto en el presente capítulo dado que ambos participan activamente en funciones emocionales y conductuales. El sistema reticular integra información sensitiva y sensorial para procesar percepción del dolor y modular ciclos de sueño-vigilia. El sistema límbico integra funciones cerebrales y diencefálicas participando en emociones, respuestas viscerales y conductas como alimentación, lucha, miedo y apareamiento a través de circuitos como hipocampo-talamo-corteza y amígdala