El documento describe varios centros encefálicos que regulan el comportamiento emocional, incluyendo el tronco encefálico, hipotálamo, tálamo y área prefrontal. Explica que el sistema límbico y la formación reticular juegan un papel importante en la integración de las emociones y sus manifestaciones fisiológicas. También describe el circuito de Papez como una elaboración teórica clave sobre cómo se procesan las emociones en el cerebro.