Joaquín Sorolla nació en la ciudad de Valencia. Cuando sus padres murieron, él y su hermana fueron a vivir con sus tíos. De niño, a Sorolla le gustaba pintar más que ir a la escuela. Más tarde se convirtió en un exitoso pintor que se especializó en pintar paisajes de la costa valenciana y retratos de su familia, incluyendo a su esposa Clotilde y sus tres hijos: María, Joaquín y Elena. En su vejez, sufrió una apoplejía que le paralizó