Las explosiones de gasolina en Guadalajara, Jalisco el 22 de abril de 1992 causaron más de 200 muertos y 1,800 heridos. La acumulación de gasolina en el sistema de alcantarillado provocó una serie de 8 explosiones que destruyeron 8 km de calles en el centro de la ciudad y dejaron a 15,000 personas sin hogar. A pesar de que los vecinos informaron sobre olores a gasolina dos días antes, las autoridades no evacuaron la zona. Las explosiones se atribuyeron a una fuga de gasolina