El Super Bowl es el segundo evento de mayor consumo de alimentos en EE. UU. y el cuarto evento deportivo más visto en el mundo, con una audiencia que ha crecido un 50% en 14 años. En 2015, se generaron ingresos significativos por publicidad y Ecuador hizo historia al promocionarse durante el evento, alcanzando una exposición masiva. Además, marcas como Budweiser y Skittles dominaron las redes sociales, evidenciando la influencia de la publicidad en la cultura del evento.