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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Sinopsis
Un libro romántico y motivador sobre bullying.
La vida de Noelle es toda acerca de supervivencia. Incluso su mejor amiga no sabe
lo mucho que ha sido intimidada, o las formas en que su madre la descuida. Noelle
ha mantenido tanto de su vida en secreto y durante tanto tiempo, que cuando el
chico que le ha gustado desde hace mucho, Julian Porter, empieza a prestarle
atención, está aterrorizada. Sin duda es más seguro permanecer oculta que
arriesgarse al dolor de un corazón roto. Sin embargo, cuando el antagonismo de
sus compañeros de clase toma un giro dramático, Noelle se da cuenta de que es
hora de defenderse a sí misma y al amor que la hace seguir aguantando.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Índice
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16
Capítulo 17
Capítulo 18
Capítulo 19
Capítulo 20
Capítulo 21
Capítulo 22
Capítulo 23
Capítulo 24
Capítulo 25
Sobre la Autora
Agradecimientos
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Martes 5 de abril
(53 días restantes)
Traducido por ƷYoss Ʒ
Corregido por Majo
ulian Porter me está bloqueando.
El bloqueo es probablemente involuntario. Se sienta dos filas detrás de mí en
español. Tenemos que usar el mismo pasillo para ir a nuestros pupitres. Sé que ya
ha estado en su pupitre porque su cuaderno y bolígrafo están allí. Tal vez olvidó
algo en su casillero. Cualquiera que sea la razón, está saliendo de nuestro pasillo
mientras estoy tratando de entrar.
Julian se hace a un lado para dejarme pasar. Puedo sentirlo sonriéndome, pero
realmente no puedo alzar la mirada para verlo. Mirarlo es más que intenso. Es
como mirar al sol. Pero puedo verlo sin mirarlo. Imágenes de Julian están grabadas
en mi cerebro. Ojos color verde avellana. Cabello rubio rojizo despeinado. Con
toda la complexión de chico americano. Es diez centímetros más alto que yo.
Incluso las complejidades de sus lentes están permanentemente grabadas en mi
memoria, con sus marcos rectangulares negros que brillan de color azul eléctrico
cuando la luz los captura de cierta manera.
Me presiono contra Julian mientras paso por delante de él. Hablamos de una seria
sobrecarga sensorial aquí. Estoy abrumada con mucha más atracción en este
instante de la que alguna vez he sentido con Matt Brennan. Y dejé que Matt pusiera
sus manos sobre mí.
Quiero que Julian Porter ponga sus manos sobre mí. Quiero que me lleve a su
habitación y me bese toda la noche.
¿Qué me gusten dos chicos a la vez me hace ser una mujerzuela?
Tener español con Julian es insoportable. Siempre me estoy preguntando si me ve.
O si al menos piensa en mí. Cuando se supone que debo estar prestando atención
J
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
a la conjugación de los verbos imperfectos, en su lugar, observo de reojo a Julian.
Hay muchas formas de hacerlo furtivamente sin ser obvia. Usualmente, pretendo
que estoy mirando algo a un lado y a continuación me baso en mi visión periférica.
O me volteo y pretendo estar interesada cuando alguien en la parte posterior está
respondiendo una pregunta. Sin embargo, no me gusta ver a las personas
responder. Me pongo nerviosa cuando los maestros me llaman. Y la manera en que
todos me observan cuando estoy respondiendo me hace sentir incluso más
nerviosa.
El timbre para que comience la clase suena. Julian regresa por nuestro pasillo. Mi
corazón late tan fuerte que sospecho que es visible para todos los que están a mil
kilómetros a la redonda. En el camino de regreso a su pupitre, Julian desliza dos
dedos sobre la página en blanco de mi cuaderno.
¿Por qué tocó mi cuaderno así?
¿Qué significa?
Tengo una súbita necesidad de arrancar la página y guárdala. Pero si Julian me ve
hacer eso, sería una locura evidente. También, puede que sea una locura evidente
cuando lo miro disimuladamente. Probablemente debería reducir eso.
G E G
Nadie quiere sentarse conmigo en el almuerzo.
Nunca miro alrededor en la cafetería. Ser forzada a sentarme aquí como un animal
de zoológico atrapado, comiendo sola para que todo el mundo me vea, es lo
suficientemente vergonzoso. Realmente no es necesario verlos riéndose de mí.
Desearía poder transportarme a otra escuela, en un universo alternativo donde el
requisito de aprendizaje no implique ésta prueba traumática de destrezas de
supervivencia. A nadie le importaría si eres diferente en un mundo alternativo. O
quizás todos serían diferentes. ¿Cuán genial sería si ser diferente fuera celebrado?
¿Y mientras más diferente seas, mejor? Encajar sería un concepto totalmente
extraño.
Pero no. Estoy atrapada en este universo.
Masticar.
Tragar.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Masticar.
Tragar.
No mirar hacia arriba.
Tommy se sienta solo en la pequeña mesa junto a la puerta. Le echo un vistazo.
Nuestras miradas se encuentran.
Nuestro encuentro de miradas dice: Los dos somos intrusos.
Los dos somos intrusos por diferentes razones. Tommy no encaja debido a su
extrema actitud de geek. Lo mío, es un poco más complicado.
Miro de nuevo mi almuerzo. Tommy y yo tenemos conocimiento de que los dos
somos rechazados. Pero cada uno continuará pretendiendo que no somos los más
grandes rechazados.
Mi almuerzo es: un sándwich que consiste en pan blanco, lechuga y mayonesa;
unas patatas fritas de marca genérica y agua.
Califico para almuerzo gratis, pero no hay manera de que me someta a ese tipo de
humillación. Tienes que enseñar una tarjeta especial que todos notarían. Las
tarjetas de almuerzo gratis son naranjas. Las normales son azules. Prefiero hurgar
en nuestro refrigerador vacío a que todos sepan cuán pobre soy.
De cualquiera manera, no es que comprara el almuerzo alguna vez. Antes, cuando
tenía amigos, podía haber ido a conseguir un paquete de galletas o algo así. Pero
ahora tendría que andar todo el camino desde el frente de la cafetería hasta mi
mesa al fondo, con todo el mundo observándome. Lo que llamaría aún más la
atención hacia el hecho de que me siento sola.
Alguien lanza una carcajada en la mesa de al lado. Mis hombros se tensan.
Warner Talbot está apuntando a mi sándwich. Trato de evitar sentarme cerca de él.
Pero cuando eres la persona con quien nadie quiere sentarse, no siempre tienes
opción sobre el lugar en donde terminas.
—¡Chicos! —dice Warner—. ¡Su sándwich es sólo lechuga!
—Que está en mal estado —dice alguien de su mesa.
Mi cara arde.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Sus sándwiches están llenos de carne, queso, lechuga y tomate. Apuesto a que los
embutidos son los más caros de la sección de delicatessen en la tienda de
comestibles gourmet. Apuesto a que sus sándwiches tienen dos tipos de queso.
Trato de imaginar lo que se siente morder un bocadillo lleno de todas esas cosas.
El mordisco crujiente a través de la lechuga. El jugoso tomate lleno de sabor. La
suculencia suave de la carne y el queso.
Los sándwiches de los chicos ricos deben saber increíble.
Trato de esconder mi triste sándwich debajo de la mesa. Eso sólo hace que se rían
más fuerte.
Aparentemente para Warner Talbot el burlarse de mí nunca pasa de moda. Ha
expuesto mis almuerzos por dos años, desde el primer día del noveno grado. Todo
lo que pude encontrar en el refrigerador ése día fue mayonesa, mostaza y una
última rebanada de pan. Así que hice un sándwich de mayonesa y mostaza. Bueno,
medio sándwich, tuve que doblar la rebanada de pan. Y de alguna manera, Warner
estaba ahí riéndose de mí. Fue como si su radar para personas desafortunadas se
hubiera vuelto loco cuando me detectó, con intermitentes luces rojas y sirenas
clamando.
Warner dice: —Alguien láncele a esta chica una galleta.
Todo el mundo se ríe en su mesa.
Saben que puedo escucharlos.
Simplemente no les importa.
G E G
Mi última clase es pre-cálculo. La anticipación de la libertad en cuarenta y seis
minutos casi me hace amar las matemáticas.
Me precipito a mi pupitre, en la segunda fila. Prefiero sentarme en la parte
posterior. Pero tenía que moverme este año. Algunas de las cosas que los maestros
escribían en la pizarra comenzaban a ser borrosas.
Dos chicos ruidosos se sientan a la derecha en la parte trasera mientras suena el
timbre. Están vestidos con camisas de polo casi idénticas. Todos se visten igual por
aquí. Todo Es Igual. Todas las grandes casas suburbanas son prácticamente
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
idénticas, con sus patios de sacarina1
, caminos de entrada indistinguibles y diseños
arquitectónicos sin inspiración. La gente en esta ciudad odia todo lo que es
diferente. Nadie está autorizado a desviarse de la conformidad. Pensamientos
originales, intereses y opciones de estilo están estrictamente prohibidos. ¿Y si
desobedecen éstas reglas? Hay consecuencias.
Mi pueblo es como miles de otras ciudades americanas. Es posible que hayas oído
hablar de él: En Medio de la Nada, EE.UU.
Bienvenido al desierto suburbano.
Como si subsistir en una ciudad, que es altamente convencional y totalmente
desprovista de cultura, no fuera suficiente diversión, este es el tipo de suburbios
que bordea el país. Así que es lo suficientemente remoto como para no estar cerca
de algo interesante. La ciudad está a una hora. Qué bien podrían ser veinte horas
sin un auto. Si tuviera un auto, podría escapar de éste odiado pueblo cada vez que
quisiera. Conduciría a la ciudad todos los días después de la escuela y
permanecería allí hasta que se hiciera tarde.
No sé por qué vivimos aquí. Ni siquiera encajamos. Rentamos el segundo piso de
una pequeña casa en ruinas, es de una anciana que ha vivido aquí siempre. La
alfombra, los utensilios de cocina, y el papel tapiz no recibieron el memo de que
1964 es historia. Casas más actuales y grandes se han establecido alrededor de
ésta.
No puedo esperar para dejar este lugar y nunca mirar atrás. Tal vez viviré en la
ciudad. O en otra ciudad incluso más lejana. No quiero ver nunca más a estas
personas en mi vida. Excepto a Sherae. Soy afortunada de tener una buena amiga.
Ella también odia cómo todos aquí están cortados con la misma tijera.
Cada día es una cuenta regresiva hasta la graduación. Ese día será el Mejor Día del
Mundo. El calendario en la pared tiene una cuenta regresiva hasta el fin de año.
Hice lo mismo el año anterior. El próximo año será el último.
Quiero ayudar a hacer del mundo un lugar mejor cuando esté lejos de aquí. Porque
si no vamos a mejorar el mundo de alguna manera, entonces: ¿cuál es el punto?
Las cosas van a mejorar después de esto.
Tienen que hacerlo.
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Sacarina: Un término peyorativo para alguien, o algo, que a menudo es tan dulce, que es casi molesto.
2
whore-hey: Es un juego de palabras, en donde whore (Jor) significa puta y hey (ge) es oye. Oye puta.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Jueves 7 de abril
(51 días restantes)
Traducido por otravaga
Corregido por Majo
herae sigue teniendo pesadillas.
—He estado despierta desde las cuatro —dice. Luce incluso más cansada de
lo que suena.
—Desearía que hubiera algo que pudiera hacer —digo. Haría cualquier cosa para
quitarle el dolor. Pero ni siquiera sabría cómo comenzar a decirle las cosas
correctas.
Sherae está mirando fijamente su casillero como si hubiera olvidado lo que estaba
buscando.
—Quizá debí haberle dicho a alguien —dice.
Definitivamente creo que debió haberle dicho a alguien. Realmente quería que lo
hiciera. Pero Sherae sólo quiere olvidarlo y seguir adelante.
Sigo esperando que cambie de idea.
G E G
Hay un grafiti en el baño de chicas del segundo piso, escrito con marcador negro
en la pared sobre el primer lavamanos:
Noelle Wexler está corroída
G E G
S
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Hay una cosa que hago con Matt Brennan. Es una cosa secreta. Algo que Matt dijo
que no puedo decirle a nadie. Realmente quiero decirle a Sherae. Pero le prometí
que no lo haría.
Matt Brennan y yo nos besuquemos.
Nos escabullimos cuando se supone que debemos estar en la sala de estudio. No
todos los días. Sólo unas cuantas veces a la semana. No es como si nos
estuviéramos perdiendo algo. Y el supervisor es tan irregular sobre tomar la
asistencia que por lo general ni siquiera somos marcados como ausentes. Nos
encontramos detrás de la pared de piedra al otro lado de las canchas de tenis.
Nadie va allí nunca. No es un lugar agradable para pasar el tiempo. Sólo es un
terreno descuidado en medio de algunos árboles. No hay ningún lugar en dónde
sentarse. Se vuelve lodoso cuando llueve. Pero es bueno para besuquearse. Y
cuando estoy besando a Matt, puedo bloquear todo lo demás.
Matt tiene una reputación de chico malo. Pero no porque alguien use siempre una
chaqueta negra de motociclista y luzca molesto la mayoría del tiempo, significa
que sea problemático. Escuché que estuvo metido en algunas cosas intensas como
traficar con drogas, pero me dijo que sólo eran rumores. Excepto que, Matt me
contó que sus padres le suspendieron su mesada, y es por eso que está trabajando
en la gasolinera. No quiso decirme por qué se metió en problemas. A pesar de que
estamos juntos físicamente, hay una distancia entre nosotros que nunca parece
irse.
No hablamos mucho cuando estamos juntos en nuestro lugar. Sólo comenzamos a
besarnos. Sin embargo, hoy no hemos comenzado a hacerlo. Todavía estoy
molesta por lo que sucedió la semana pasada.
—Dije que lo lamentaba —me recuerda Matt—. ¿Qué más quieres?
—Oh, no lo sé. ¿Ya no ser más tu pequeño secreto sucio?
Matt coloca sus brazos a mí alrededor. Me abraza estrechamente.
—Sabes que no es así —susurra.
Quiero creerle. De verdad que quiero hacerlo. Pero ni siquiera me dijo que su
cumpleaños era la semana pasada. Tuve que enterarme al escuchar por casualidad
a sus amigos hablar de su fiesta. A la cual no fui invitada.
—¿Estás avergonzado de ser visto conmigo? —pregunto.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¡No!
—Entonces, ¿por qué no podemos salir y hacer cosas como la gente normal?
Me alejo de él. Así no es como se supone que actúa un novio después de estar
juntos durante todo un mes. Matt debería querer que pasemos el rato con sus
amigos. Debería querer llevarme a lugares. Pero no puedo renunciar a él. Tengo
suerte de tenerlo. Y sé que puede cambiar.
—¿Quieres ir a algún lado? —dice Matt.
—Sí.
—Bien, iremos a algún sitio.
—¿Cuándo?
—El próximo viernes. ¿Está bien?
—Está bien.
Entonces Matt comienza a besarme. Me olvido por completo de su regalo de
cumpleaños en mi mochila.
G E G
Tengo clase de español justo antes del almuerzo. Mi estómago siempre gruñe en
clase. Cuando siento que un gruñido se acerca, hago algo como toser u hojear
ruidosamente las páginas para ocultarlo. Sin embargo, es muy obvio lo que hago.
Lo peor es cuando hacemos examen y tenemos que estar callados todo el tiempo.
Me pongo muy nerviosa porque mi estómago gruña. Lo que por supuesto hace
que comience a gruñir.
El hecho de que Julian pueda escuchar mi estómago gruñendo me hace querer
huir y nunca regresar.
Afortunadamente, es un ruidoso día en español. La Sra. Yuknis comenzó la clase
poniendo algo de música. Luego señaló que la música provenía de una
combinación entre América del Sur y España. George preguntó si la música iba a
estar en el examen.
Al comienzo del año, a todos se nos asignó un nombre en español. Noelle no tiene
traducción, así que tomé Belén. Julian es Julio. Cualquier cosa es mejor que lo que
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
le tocó a George. Tiene que ser Jorge. Lo cual apesta para él porque es
pronunciado como “whore-hey2
”.
—Entonces3
—dice la Sra. Yuknis. Luego dice un montón de cosas en español.
Estoy totalmente perdida. Sé que para este momento ya debería saber lo que está
diciendo. Pero sigo estando desorientada la mayor parte del tiempo.
La Sra. Yuknis está usando los mismos pantalones que utiliza los lunes. Ha hecho
antes esa cosa de usar-los-mismos-pantalones los lunes y jueves. Cuando los
pantalones hacen su segunda aparición de la semana, están considerablemente
más arrugados. ¿Acaso no sabe que lo sabemos? ¿No le molesta no tener más
pantalones? Creo que su limitado vestuario es ridículo. Se puede comprar más
ropa en cualquier momento que quiera.
Sé que esto suena raro viniendo de alguien que odia la escuela, pero quiero ser
maestra. Quiero llegar a los niños que necesitan ayuda. ¿Cuán divertido sería si mi
clase fuera un lugar donde los estudiantes pudieran ser ellos mismos? Quiero decir
que todavía haríamos trabajos y todo eso, pero no habría todo ese estrés y
nerviosismo involucrado. Podría conectar con los niños que se sienten intrusos.
Serían capaces de confiar en mí porque sabría de lo que estoy hablando. Tal vez
mostrarles atención los hará sentirse menos solos.
Tengo una lista llamada “Cosas A Recordar Cuando Sea Maestra”. Siempre la cargo
en mi carpeta. Nunca sabes cuándo atacará la inspiración. Luego de ver la
tendencia de los pantalones de la Sra. Yuknis, agrego esto a mi lista:
Tener más de cuatro pantalones.
No usarlos según un cronograma.
Mi lista es cada vez más larga. La comencé el año pasado después de que Carly me
arrancara mi libreta de espiral en clase de historia. La Srta. Herrera lo vio por
completo. Ni siquiera dijo nada. Sólo se quedó sentada en su escritorio
revolviendo papeles y pretendiendo que no estaba viendo. Pero ciertamente lo
estaba haciendo. Carly se quedó justo ahí al lado de mi pupitre destrozando mi
libreta. Las páginas cayeron al suelo en pedazos. Estaba sorprendida de que la Srta.
Herrera no hiciera nada. Incluso la miré como diciéndole: ¿Por qué no está
haciendo nada? La Srta. Herrera parecía confundida. Y asustada. Como si al hacer
que Carly se detuviera, la Srta. Herrera podría salir un día de la escuela y encontrar
2
whore-hey: Es un juego de palabras, en donde whore (Jor) significa puta y hey (ge) es oye. Oye puta.
3
En español en el original.
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Bookzinga
los neumáticos de su auto todos acuchillados. O su jardín de flores arrancado. Es
tan lamentable. Si los adultos no nos defienden, ¿quién lo hará?
Después de que Carly terminó de destrozar mi libreta, pisoteó los pedazos
mientras regresaba a su asiento. Entonces agregué este ítem a mi lista:
Si ves a alguien siendo acosado, has que se detenga.
¿Por qué nos resulta tan difícil hacerlo?
G E G
Madre luce exhausta en la cena. Siempre luce exhausta. Como si simplemente estar
viva fuera demasiado agotador.
Hay sólo unas cuantas cosas que madre hace para la cena. Esta noche tenemos
espaguetis aguados con salsa barata y pan de ajo pre-empacado.
Muerdo un pedazo del pan de ajo. Todavía está frío en el medio.
Mi estómago es una enredada bola de nudos. Nunca sabes de qué humor estará
mi madre. Una vez el año pasado, llegó a casa realmente tarde y me despertó
cuando cerró de golpe la puerta principal. Luego abrió bruscamente mi puerta.
Pude verla mirarme ferozmente, la luz del pasillo iluminaba el odio en sus ojos. No
dijo nada. Sólo cerró mi puerta de golpe. Luego la abrió y la cerró de nuevo, con
más fuerza. Me cubrí con las mantas. Miré mi puerta durante mucho tiempo,
temblando sobre mi delgado colchón.
La cena no sería tan estresante si pudiera comer frente al televisor. Hice eso un
tiempo. Pero entonces madre comenzó a gritarme que fuera a la mesa. Si
cenábamos juntas, ella podía fingir que éramos una familia real.
—El trabajo está matándome —se queja madre—. No creerías con qué idiotas
tengo que lidiar durante el día. —Luego procede a desahogarse sobre unos
clientes que estaban tratando de devolver una tostadora sin la factura. Esa clase de
cosas pasan mucho en Retail Rodeo. Es una tienda de descuentos masivos que está
a media hora de distancia. Madre trabaja en servicio al cliente. No puedo pensar en
una peor persona para trabajar en servicio al cliente.
Hay un montón de días en los que madre me dice menos de diez palabras. A veces
no responde cuando le pregunto algo, como si yo ni siquiera estuviera ahí. Pero
esta noche está en una perorata de proporciones épicas. Sus improperios casi
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
siempre son sobre el trabajo. O la falta de dinero. No hay mucho más de lo que
hable. Los siguientes temas siempre son evitados: escuela, personas que no son
idiotas, problemas femeninos y cualquier otra cosa de la que las madres normales
hablen con sus hijas.
No puedo recordar la última vez que la vi sonreír.
Algún sujeto consiguió un ascenso en su trabajo. Mi madre piensa que lo merecía
más.
—Es la última persona que debería ser gerente general —dice mi madre—. Ese tipo
no sabe nada sobre tratar con personas.
Enrollo más espagueti en mi tenedor. Tengo demasiada hambre como para notar
que está aguado. La Sra. Feldman probablemente está sirviendo una comida
asombrosa en casa de Sherae. Gruesos y jugosos filetes de carne. Puré de papas
hecho en casa con salsa adicional. Frescos vegetales asados. Panecillos suaves y
calientes con mantequilla de ajo derritiéndose sobre ellos.
—No puedo tomar un descanso —sigue despotricando mi madre, mirando a todas
partes menos a mí. Evita el contacto visual. Si me mirara, así como verme
realmente, se vería forzada a enfrentar la realidad—. Es como si todo el mundo
estuviera en mi contra. ¿Cómo se supone que voy a criar a una niña si no tengo un
sueldo decente? No tienen idea de lo que es ser una madre soltera en esta
comunidad. Ninguna.
También habrá postre en casa de Sherae. El pastel de chocolate de la Sra. Feldman
es increíble. Hace ese glaseado de vainilla que es tan locamente bueno que ni
siquiera puedes creerlo. Y cuando decora el pastel, le coloca un montón de
glaseado. Estamos hablando de un glaseado tan grueso que consigues un bocado
completo con cada mordisco.
—¿Creen que con asistencia social y cupones de comida lo reducen? —Madre se
ríe amargamente—. Qué chiste. Deberían caminar en mis zapatos por un día. No
durarían ni cinco minutos.
Pastel de chocolate esponjoso y delicioso. Glaseado de vainilla dulce y sabroso.
—Quiero decir, mira. He estado ahí por mucho más tiempo que el idiota que
consiguió el ascenso. Siempre está tratando de oprimirme. Yo debería ser su jefe.
Entonces las cosas comenzarían a funcionar como se supone que deben hacerlo. —
Toma un sorbo de refresco—. ¿Por qué nunca puedo tener un descanso?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Tal vez los demás representantes de servicio al cliente son más agradables con
los clientes? —sugiero—. ¿Y por eso es que consiguen los ascensos?
Madre levanta la cabeza de golpe. Entrecierra los ojos con aturdimiento hacia mí,
como si tratara de recordar quién soy.
—¿Qué? —dice.
—Nada. —No tiene caso tratar de convencerla de que la conspiración que imagina
no existe. Está convencida de que todo el mundo está en su contra. Incluyéndome.
Pronto esta perorata continuará ininterrumpidamente con madre quejándose de
cómo no tiene dinero. Según ella, es mi culpa que seamos pobres. Si no me
hubiera tenido justo después de dejar la preparatoria, entonces habría ido a la
universidad y tendría una carrera real. En lugar de tener un salario mínimo en un
trabajo que no puede soportar.
Me explicó todo eso cuando tenía trece años.
—Me arruinaste la vida —me dijo.
Mi madre no es una mamá. Es sólo una mujer egoísta que nunca debería haber
tenido un hijo.
G E G
Cosas que se supone que los padres hacen por sus hijos:
 Comprarles los suministros necesarios.
 Ayudarlos a pagar la universidad.
 Velar por ellos.
 Lavarles la ropa.
 Hablar con ellos de sus vidas.
 Amarlos.
Cosas de la lista de arriba que mi madre hace o intenta hacer:
 Ninguna.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Lunes 11 de abril
(49 días restantes)
Traducido por Jo y vanehz
Corregido por Majo
i cabello es tan terrorífico que si vas caminando por la calle, cruzarías al otro
lado. Esta humedad no está ayudando. Es sólo una excusa para que mi
cabello deje flamear libremente su frizz.
Seriamente dudo que Jolene DelMonico tenga que levantarse temprano para lidiar
con su cabello que se niega a ser domado. Está en mi clase de física. Cada mañana
su cabello perfecto es como una bofetada en la cara. Mantener el mío hasta la
altura del hombro ayuda. Puedo controlarlo con productos, pero es imposible de
mantenerlo por más de unas cuantas horas. Y es de este aburrido color castaño
claro que casi iguala exactamente al de mis ojos.
Desafortunadamente, mi cabello no es la única desgracia con la que tengo que
lidiar esta mañana. Mis ojos están hinchados. No hay manera de que pueda ir a la
escuela con ojos hinchados.
Hora de la cuchara fría.
Voy a la cocina y tomo la cuchara que guardo en el fondo del refrigerador para
emergencias de ojos-hinchados. Mis ojos probablemente no deberían hincharse
así. Debe ser un tipo de reacción alérgica. Pero madre nunca me lleva al doctor, así
que supongo que nunca lo sabré.
En el baño, cierro mi ojo derecho y presiono la parte trasera de la cuchara contra
él. El frío metal alivia mi hinchado párpado. Mi ojo lagrimea.
Mientras estoy esperando que se calme la hinchazón, considero usar algo diferente
de lo que había decidido. Tengo puesto mi conjunto estándar para mediados de
abril: jeans y una camiseta extra grande. En el invierno, puedo salir usando suéteres
gruesos. O una de las mismas cinco camisetas de manga larga que he usado desde
M
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
siempre. Una de ellas tiene una mancha de aceite justo en el frente. Quiero tirarla,
pero apenas tengo ropa.
Me pondré uno de mis dos pares de Converse antes de irme. Están más que
destrozados. Pero creo que todos los hoyos y rasgaduras en ellos lucen genial.
Además, escribo letras de canciones y citas de películas sobre ellos. Una vez
cuando estaba usando mi par más destruido, caminé enfrente de dos chicas
populares que estaban sentadas contra unos casilleros del pasillo. Luego de que
las pasé, pude oír a una de ellas decir:
—¿Viste sus zapatos?
Me emocioné un poco por eso.
Para cuando llego a la escuela, mi cabello se ha esponjado en una alarmante
amplitud. Ni siquiera necesito verme para saber que es atroz. Tanto como odio
llegar temprano a la escuela, lo aprecio en días como este. Tal vez pasará un
milagro en el que mi cabello se ponga perfectamente plano para el primer
periodo.
Tienes que esperar en la cafetería si llegas temprano a la escuela. Tomo mi asiento
de siempre e intento alizar mi cabello. No muchos chicos llegan a la escuela así de
temprano. Somos básicamente yo y algunos de primer año en la parte trasera. La
mayoría de las mañanas leo o hago tarea. Aun cuando estoy absorta estudiando
para un examen, parte de mí está siempre alerta. A veces Julian llega temprano. A
veces viene y hablamos. Lo que no puede suceder con mi cabello así. Pero no
puedo ir a ningún lado porque no dejan entrar a los pasillos tan temprano.
Hay un monitor nuevo cuidando la puerta. Tal vez me dejará entrar. Tomo mi
mochila y me dirijo a la puerta.
—¿Ya vas a entrar? —pregunta Julian.
Me giro tan rápido que mi mochila golpea su pierna.
—¡Oh! —No vi venir a Julian, mi cabello es estrafalario y acabo de golpearlo con mi
mochila—. ¡Lo siento!
—No te preocupes. Pensé que estábamos atrapados aquí hasta que sonara el
timbre.
—Lo estamos. Sólo intentaba tomarme un descanso de eso.
—Suena escandaloso. Estoy dentro.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Bien. —Miro furtivamente al monitor—. Si lo distraes, puedo escabullirme por la
puerta más lejana.
—¿Distraerlo cómo?
—Con un desorden.
—Correcto. Un desorden. —Julian asiente pensativamente—. Permíteme
reflexionar sobre la naturaleza de dicho desorden.
Presiono mi mano con fuerza en mi cabello encrespado. Se niega a ser alisado.
¿Por qué tiene que estar lloviendo hoy?
—¡Lo tengo! —dice Julian—. Haré una repentina conmoción como si alguien
acabara de resbalarse en el suelo al entrar. Eso te debe dar unos pocos segundos.
Si primero te acercas a escondidas a la puerta, tendrás suficiente tiempo para
escabullirte.
—Genial.
—Pero entonces, ¿cómo lo haré yo?
—Hmm. —Mi cabeza está dando vueltas. No puedo creer que Julian me esté
hablando a pesar de cuán repulsiva luzco—. No estoy segura.
—Sentémonos y resolvámoslo.
Nos sentamos en la mesa más cercana. Y allí es cuando noto el nuevo mural
serigrafiado4
en la pared.
—¡Lo terminaste!
—Sí.
—¡Es grandioso!
—Gracias.
Julian hace estos trabajos en serigrafía al estilo Andy Warhol5
. Vi algunos de ellos
en la optativa de procesos múltiples que tuvimos juntos el semestre pasado.
Siempre que estábamos trabajando en proyectos, Julian venía a mi área a ver lo
4
Serigrafía: Técnica de impresión empleada en el método de reproducción de documentos e imágenes sobre
cualquier material que consiste en transferir una tinta a través de una malla tensada en un marco.
5
Andy Warhol: Fue un artista plástico y cineasta estadounidense que desempeñó un papel crucial en el
nacimiento y desarrollo del pop art.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
que estaba haciendo. No podía creer que estuviera hablando con un chico. A quien
ni siquiera conocía. Por primera vez, me sentí como una adolescente normal.
Allí fue cuando me enteré de que quiere ser arquitecto. Hizo estos hermosos
diseños de casas en clase. Casas que estaban imposiblemente equilibradas en
acantilados. Casas que lucían como si estuvieran flotando sobre el agua. Casas con
árboles creciendo desde el techo. Los diseños de Julian te dan la impresión de que
hay muchas maneras mejores de vivir. Su filosofía es que tu casa debería ser un
reflejo único de tu personalidad.
—No puedo esperar a que Sherae lo vea —digo. Julian pintó un mural de palmeras
en la pared. La semana pasada era sólo un bosquejo. Luego el color comenzó a
aparecer. Y ahora es… malditamente increíble—. Está obsesionada con todas las
cosas de California.
—¿Y qué hay sobre ti?
—Realmente no pienso en California. Pero definitivamente no puedo esperar para
salir de aquí.
—Te entiendo. No, pero me refería… ¿con qué estás obsesionada?
—Oh. —Duh—. No mucho. Quiero decir, sabes que me gusta el arte. —Miro su
mural de nuevo—. Eso es muy bueno.
Julian sonríe. Es como si pudiera notar que realmente lo digo en serio.
—Eres dulce —dice. Intento alizar mi cabello—. ¿Qué tipo de arte te gusta?
—pregunta.
—¿Conoces a Alexander Calder6
?
—No personalmente, pero…
Río.
Sonríe de nuevo.
—Me gustan sus móviles —digo—. Y me gustan las esculturas de Brancusi7
.
Especialmente Bird in Space.
6
Alexander Calder: Escultor estadounidense de gran vitalidad y versatilidad, famoso por sus móviles,
considerado como uno de los artistas más innovadores e ingeniosos del siglo XX.
7
Constantin Brancusi: Fue un importante escultor rumano, considerado pionero del modernismo. Sus obras se
encuentran en museos de Francia, Estados Unidos, Rumania y Australia.
20
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—No conozco esa.
—Oh, es hermosa. —Describo las suaves curvas de la escultura. Le cuento a Julian
sobre la vez en la que las aduanas del aeropuerto cobraron impuestos por Bird in
Space porque pensaron que era un artículo de hogar en vez de una obra de arte.
Su argumento fue que el ave no tenía cabeza, patas, o plumas, así que no podía ser
clasificada como una escultura.
Mientras le estoy contando todo esto, Julian se inclina más cerca. Parece más
interesado en la historia de lo que yo estaba cuando la leí. Hablar con él siempre es
muy cómodo. Julian simplemente tiene esta forma de hacerme sentir segura.
G E G
La Srta. Scofield está en uno de sus impulsos GADEL.
—¡GADEL! —grita con demasiado entusiasmo para el primer periodo. En un lunes.
Pero por supuesto sólo ella estaría gritando algo como GADEL en un lunes. Se
refiere a Gracias A Dios Es Lunes.
Su concepto es este: ¿Por qué todos vivimos por los viernes? Cada día es una
oportunidad de mejorar tu vida. Por eso deberíamos respetar con igualdad todos
los días. El lunes viene con el bonus agregado de ser el primer día de una nueva
semana. Así que no sólo es un nuevo día, es toda una fresca semana nueva. Con
toneladas de potencial.
De acuerdo a la Srta. Scofield, eso es lo mejor.
—¿Listos para comenzar su lunes? —nos pregunta. La observamos
inexpresivamente—. Es fresco y nuevo —persuade.
Un prolongado bostezo se escucha desde la parte trasera de la clase.
Al menos está intentando despertarnos. Es la única maestra que comprende cuán
difícil es esto para nosotros. Si a la Srta. Scofield no le importara, física sería una
enorme carga.
Jolene DelMonico se sienta en frente de mí. Estoy escandalizada por el extremo
brillo de su cabello. Si su cabello fuera algo más brillante, el duro rayo fluorescente
se reflectaría y quemaría un hoyo en el póster de Einstein. ¿Cuán absurdo es que su
cabello esté tan liso con una humedad relativa del 100 por ciento? ¿Cuán absurdo
es que tenga que sentarme junto a Warner Talbot y pretender que no me ha
21
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
estado acosando por años? No sólo se reía de mis almuerzos. Me disparaba bolitas
de papel con saliva en octavo grado. Continuó con llamadas telefónicas de broma
en noveno grado. Y el año pasado cantaba ese estúpido rap sobre mí cada vez que
me veía en el pasillo. Ahora me veo forzada a sentarme junto a él como si nada de
eso hubiera pasado.
Así es la escuela. Actuar como si las cosas que más importan, no importaran en
absoluto.
Al menos no tengo que trabajar con Warner en las actividades. Siempre que la Srta.
Scofield nos dice que nos juntemos en parejas o en equipo, Warner prácticamente
arroja su pupitre en la dirección contraria. Trabajo en parejas con Ali Walsh y esta
chica Darby a veces se nos une en equipo. Ali es agradable, pero es solitaria como
yo. No sé mucho sobre Darby. En cierto modo se esconde en la periferia.
—¡Pongamos esos cerebros en una fabulosa triple máxima potencia! —anima la
Srta. Scofield. Hace sonar una campana en su escritorio que es como la que Retail
Rodeo tiene en su mostrador de atención al cliente. La campana se llama Lloyd por
un personaje de una de sus películas favoritas. Hacer sonar a Lloyd se supone que
nos alienta a ponernos en marcha cuando siente que nos está perdiendo. Lloyd
también suena cuando alguien dice algo fascinante. O responde una pregunta
imposible correctamente. O sólo para enfatizar un punto. Lloyd tiene múltiples
funciones.
Nadie puede descifrar por qué la Srta. Scofield es siempre tan alegre. No bebe
café. Supuestamente. ¿Cómo puede ese nivel extremo de alegría ser logrado sin
cafeína?
—¿Están todos listos para comenzar la unidad óptica? —pregunta la Srta.
Scofield—. Sé que yo lo estoy. ¿Qué hay de ti, Gumby? —Recoge la figura de
Gumby de su escritorio. La Srta. Scofield tiene algo por Gumby y Pokey. Y este otro
tipo Prickle, que es un dinosaurio amarillo. Tuvo que explicar quiénes eran todos
ellos al comienzo del año porque sólo una persona reconoció a Gumby. Los pone
en sus lecciones a veces. También hemos conocido al Señor Bill del clásico
Saturday Night Live. Siempre que estamos trabajando en un problema donde
alguien cae de un precipicio o es aplastado por una presión de noventa toneladas
hidráulicas, la Srta. Scofield hace que el señor Bill sea el objeto aplastado. Entonces
nosotros decimos, “¡Oh, nooooo!” al estilo del señor Bill. Es divertido de una forma
retro.
22
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
A la Srta. Scofield no le importa ser cursi. Sólo soltó todas estas cosas aleatorias el
primer día, totalmente segura de quién es. Aun cuando a la mayoría de nosotros
no nos emociona la ciencia, apreciamos su esfuerzo por intentar hacerla divertida.
Su confianza es impresionante.
La escuela sería mucho más soportable si nadie estuviera tan asustado de ser quien
realmente es. Y si todos los demás los dejaran.
G E G
Luego de la escuela, Sherae nos conduce a su casa. En su auto nuevo. ¿Cuán
increíble es que sea la única de nuestra clase que no tiene un auto? Ni siquiera sé
cómo manejar. Mi madre no va a pagar lecciones de manejo. ¿Cuál sería el punto,
de todas formas? Nunca me dejaría manejar su auto y no hay forma de que yo
pudiera comprar uno. Afortunadamente, Sherae es increíble en cuanto a darme
aventones.
Tan pronto como Sherae abre la puerta delantera, su peluda gata se acerca
maullando. La gata parece una esfera caminante de pelusa blanca. Su nombre es
Nimbus. Como el tipo de nube. Su excéntrico hermano mayor la nombró. Me gusta
más este lugar ahora que él está en la universidad. Siempre emitía esta vibra de
que era mejor que yo sólo porque tenía dinero. Como si no fuera digna siquiera de
entrar en esta casa. Pero si se le quita su familia rica, seríamos más parecidos de lo
que siquiera admitiría.
La mamá de Sherae está desempacando las compras en la cocina. Entramos para
ayudarla.
—Hola, Sra. Feldman —digo.
—Hola, Noelle. ¿Cómo estuvo la escuela?
—Bien. —En realidad, la escuela estuvo decente por una vez. Julian me habló un
tiempo realmente largo. Warner Talbot me dejó sola en el almuerzo. Mi piel
milagrosamente lucía bien. Y voy a salir con Matt el viernes en la noche. Por
supuesto, me estoy muriendo por decirle todo sobre Matt a Sherae ahora que es
oficial. Pero no puedo. No es que lo vaya a contar. Sólo quiero demostrarle a Matt
que puede confiar en mí. De cualquier forma, estaremos en secreto sólo por cuatro
días más. Entonces saldremos en público al centro comercial para que todos
puedan vernos. Los otros chicos de la escuela definitivamente estarán ahí.
23
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Ayudamos a desempacar la compra. Hay ocho bolsas. Ocho bolsas de comida para
tres personas. Cuando mamá va de compras de ingredientes, usualmente trae a
casa una bolsa.
Extraigo paquete tras paquete de carnes frías. Pan fresco de tres clases. Un pollo
rostizado entero. Toneladas de fruta y vegetales. Mamá prefiere evitar la fruta y los
vegetales. Dice que son muy caros. Claramente, la Sra. Feldman no tiene el mismo
problema. Hay más carne, pescado, helado, un montón de diferentes bebidas,
patatas fritas, pretzelts y galletas.
Mi estómago gruñe.
—¿Cómo te sientes? —le pregunta la Sra. Feldman a Sherae.
—Mejor —dice Sherae. Sigue diciéndome que se siente mejor, también. Pero
pienso que está mintiendo.
La Sra. Feldman no sabe lo qué le pasó a Sherae. A la mañana siguiente, Sherae le
dijo que estaba enferma. Así que se quedó en casa por dos días. La Sra. Feldman
estaba aquí cuidando de Sherae porque eso es lo que hace. El Sr. Feldman no llega
a casa hasta la hora de la cena. Es un abogado muy importante.
Sherae pone algunas galletas recién horneadas con chispas de chocolate
(calentadas para nosotras por su madre, ¿cuán dulce es eso?) en un plato mientras
traigo las bebidas. Entonces vamos a su habitación. Accidentalmente soy asaltada
por mi reflejo en el gran espejo de su vestidor.
—¡Uuuuhhh! —gruño.
—¿Qué?
—¿Es así como me veo? —Mi cabello no podría estar más encrespado. Lo presiono
hacia abajo. Sherae está de pie junto a mí por lo que nuestros ojos se encuentran
en el espejo, casi al mismo nivel. Ella es un poco más baja.
—Tienes suerte de que tu cabello no esté plano —dice—. El mío sólo cuelga ahí. El
tuyo es bonito.
—Si por “bonito” te refieres a “imposible de controlar”, entonces, sí.
Hemos hablado de esto un millón de veces. Me quejo de mi cabello y Sherae se
queja del suyo. Pero sólo está siendo amable. Tiene un súper brillante cabello rubio
que es realmente fino. Es como la luz del sol. Además, tiene ojos azules, así que
tiene esa saludable cosa de Chica de la Puerta de al Lado en ella.
24
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Me doy por vencida tratando de hacerme lucir presentable y me deslizo en el diván
de Sherae. Seriamente podría vivir en este sillón. Es un diván de terciopelo de color
granate que tiene un respaldo que se precipita alto en un extremo, y luego
curvado hacia abajo, así que es más bajo en el otro extremo. Es muy lujoso.
Cuando estoy descansando en él, pretendo ser muy elegante.
La diferencia entre la habitación de Sherae y la mía es como la diferencia entre
Godiva y Hershey’s. Algunos aspectos destacados:
La habitación de Sherae:
 Enorme.
 Luminosa y espaciosa.
 Linda mesa de noche.
 Alfombra en forma de flor de amapola.
 Diván lujoso.
 Acogedora.
Mi habitación:
 Microscópica.
 Oscura y sombría.
 Jaba de leche haciéndose pasar por mesa de noche.
 Alfombrado sucio de alrededor de 1964.
 Calendario en donde estoy tachando los días hasta el fin del año.
 Vergonzosa.
Mi habitación es La Fortaleza. He tratado de hacerla confortable a pesar de que es
muy defectuosa. La Fortaleza es el único lugar donde puedo relajarme totalmente.
Incluso cuando estoy con Sherae, nunca me siento como si pudiera ser
completamente yo misma.
Hay un juego de fortuna8
en la mesa lateral junto al diván. Sherae y yo amamos
hacerlo. Una de nosotras empezará a hacer un nuevo juego de fortuna. Entonces,
vamos a pasarlo entre nosotras, añadiendo números, colores y fortunas hasta que
esté hecho.
8
Cootie Catcher: Juego de fortuna de papel, doblado hasta formar cuatro puntas le preguntas algo y le das un
número, lo que salga en el número que elegiste, es la respuesta.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Las galletas calientes huelen increíble.
—Aquí. —Sherae pone tres galletas en una servilleta. Pruebo una. Es levemente
crujiente en el exterior, suave y masticable en el interior. Las chispas de chocolate
están casi derretidas, tal y como me gustan.
—¡Ya-hum! —apruebo. Sólo me quedan dos galletas. Podría comer cerca de cien
más.
—¿Quieres ver algo? —pregunta Sherae.
—Siempre.
Nimbus salta al diván. Acaricio su piel suave y esponjosa. De inmediato comienza a
ronronear. Sherae sólo está sentada en su cama, mirando fijamente el mural en su
pared.
—¿Estás bien? —pregunto.
—¿Hmm?
Desearía poder decirle que no tiene que ser fuerte delante de mí. Pero realmente
no sé qué palabras usar.
—Podemos sólo hablar, si quieres —digo.
—Nop. —Sherae se levanta y se dirige a su centro de entretenimiento. Además de
la enorme pantalla plana, tiene una cabina llena de un masivo suplemento de
diversión—. ¿ Freaks and Geeks9
?
—Espectacular. —Freaks and Geeks es una de las mejores series del mundo.
Incluso aunque estuvo sólo una temporada, no hay límite de cuántas veces puedo
ver esas repeticiones. No importa cuán deprimida esté, esa serie siempre me hace
sonreír. Incluso tengo un poster de James Franco como Daniel Desario en mi
pared. Y uno de Nick Andopolis rockeando con su equipo de música disco que
dice: ¡ERES DEMASIADO ALTO PARA SER UN BUEN BAILARÍN!
El gran mural de Sherae es una foto de Alan Maltz del océano enmarcada por
palmeras, tomada durante una espectacular puesta de sol. Los colores son
intensos… púrpuras y azules enérgicos, rosados calientes, y rojos y naranjas
9
Freaks and Geeks: Es una serie de televisión estadounidense creada por Paul Feig y producida por Judd
Apatow que fue emitida inicialmente por la cadena de televisión NBC en la temporada 1999–2000. En
Latinoamérica, la serie fue emitida en versión doblada por la señal latina del canal Fox durante fines del año
2000, donde llevó el título de Jóvenes y Rebeldes.
26
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
brillantes. La foto podría haber sido tomada en Florida, pero luce totalmente como
California. La obsesión de Sherae con California es feroz. Sólo está aplicando para
Universidades de California Sur. Últimamente, quiere tener una casa justo junto a la
playa. Lo que es perfecto porque ya luce como una chica de allí.
No puedo esperar para mudarme lejos, pero no entiendo por qué Sherae quiere
hacerlo. Quiero decir, ambas estamos frustradas por los confines de lo suburbano
sin vida. Pero Sherae tiene una vida perfecta justo donde está. Sus padres
básicamente compran para ella lo que quiera. Incluso tiene su propia tarjeta de
crédito.
Justo después de cumplir dieciséis años, conseguí un trabajo. Madre me dijo que
tenía que empezar a ahorrar para la universidad. Pero quería trabajar. Estaba claro
que no podría ayudarme a pagar la universidad o nada más.
A finales del verano pasado, fui al banco a sacar algo de dinero para comprar ropa
para el regreso a clases. No puedes tener tu propia cuenta bancaria hasta que
tengas dieciocho, así que madre sacó una cuenta para mí. Era la primera vez que
había hecho esta clase de cosa.
Seguí a una de las empleadas de servicio a su escritorio para hacer el retiro porque
no tenía una tarjeta de crédito. Todos los escritorios se veían igual. Ninguno tenía
alguna foto, juguetes o cualquier cosa. Parecía un lugar muy deprimente para
trabajar.
La empleada de servicios dio golpecitos en el teclado. Dijo:
—No tenemos fondos en esta cuenta.
—¿Qué?
—La cuenta tiene un balance de cero.
—Pero esa es mi cuenta de ahorros.
Dio más golpecitos en su teclado.
—¿Cuándo fue la última vez que hiciste un retiro? —preguntó.
—Nunca he hecho un retiro. —Mi corazón palpitaba fuertemente. Mi garganta
estaba apretada. Estaba resultando muy difícil respirar—. He estado ahorrando
para la universidad.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Déjame ver… parece como si tu madre hubiera creado esta cuenta para ti
mientras eres menor, ¿correcto?
Asentí.
—Ha estado retirando fondos cada dos semanas desde que hiciste tu primer
depósito.
Hay momentos en que he estado furiosa con madre antes. Su negligencia me
disgustaba. Pero esto se trataba de un nuevo nivel de furia.
Cuando regresé a casa, mi madre estaba bebiendo una copa de vino tinto en el
sofá, mirando a la nada.
—¿Por qué robaste mi dinero? —dije.
Madre ni siquiera se tomó la molestia de mirar hacia arriba cuando dijo:
—No es tu dinero.
Bebió más vino.
—¡Por supuesto que lo es! ¡Es de mi trabajo!
—Entregar pretzels calientes en el centro comercial no es un trabajo real.
—Um, ¿me pagan? Entonces es un trabajo real.
—Bien, soy la única que paga la renta por aquí. ¿Tienes una idea de cuán caro es
eso?
—¿Qué tiene que ver la renta con los ahorros para la universidad?
—¿Universidad? —se burló mi madre. —Ese era el dinero de la renta.
La sangre golpeó en mi cabeza. Me temblaba todo el cuerpo.
—¿Qué clase de loca eres? —grité—. ¡No es mi responsabilidad pagar la renta!
¡Sólo tengo dieciséis! ¡Eres mi madre! ¡Se supone que cuidas de mí!
—Cómo te atreves a hablarme de esa forma —dijo calmadamente a la pared.
—Quiero mi dinero de vuelta.
—Demasiado tarde, se ha ido.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¡No puedo creer que robaras mi dinero! ¡Estás loca! —Irrumpí hacia La Fortaleza
y cerré la puerta de golpe. Entonces la abrí y cerré con más fuerza, justo como
madre hacía, esa noche me había asustado tanto que no pude volver a dormir.
Sin embargo, cerrar la puerta de golpe no fue lo suficientemente fuerte como para
despertarla.
G E G
La cuchilla es afilada. Estoy usando una nueva esta noche.
Esta es la mejor forma que conozco para perderme cuando necesito escapar.
Clavo la punta de la cuchilla X-Acto en ella. Coloco mi dedo índice en la parte
superior de la hoja y presiono fuertemente.
La caja de cartón estalla, entonces cruje. Todo lo que sé es que quiero que éste
molde sea alguna especie de garabato. Dejo que la cuchilla me lleve a donde
quiere ir. El garabato será la nueva adición a mi móvil permanente. Mis vecinos
tiraron una pequeña silla amarilla la semana pasada. La vi en su basura cuando
volvía a casa. Esa noche después de que oscureciera, me escapé y agarré la silla.
Ahora es la base para todas estas formas extendidas desde la silla, suspendidas por
un cable.
Calder hizo estos antiguos móviles eclécticos que adoro. Tengo algo con los
diseños simples y modernos. Estoy fascinada por cómo combina el arte y la ciencia
para crear este balance perfecto de objetos hermosos. Sus móviles han inspirado
totalmente los míos. En su mayor parte los hago colgantes. Ya que no puedo
colgar mis móviles del techo, los tengo colgando alrededor de mi cuarto en
ganchos.
Algo acerca de hablarle a Julian y ver su mural terminado realmente me inspiró.
Esta excitante energía creativa se ha ido acumulando todo el día. No puedo
esperar para llegar a casa y trabajar en mi móvil. Es genial cómo el trabajo artístico
de Julian es inspiración para el mío propio. Me pregunto si incluso tengo el coraje
de decirle acerca de ello.
29
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
4
Miércoles 13 de abril
(47 días restantes)
Traducido por Lorenaa
Corregido por ★MoNt$3★
uve un sueño en el que había una nueva sección en el SAT10
donde tenías que
aventarte de espaldas desde un avión. Una cuerda elástica se suponía que te
jalaría hacia arriba. Excepto que a veces esa cuerda no funcionaba.
Me pregunto qué significa.
G E G
Aquí va un secreto sobre mí:
Soy un vampiro.
Sólo bromeo.
Aquí está el verdadero secreto:
Todavía viajo en autobús.
Técnicamente, no es un secreto. Si eres como cualquier otro estudiante de tercero
o último año en mi preparatoria conduciendo tu brillante auto nuevo que tu mami
o tu papi compraron por tu decimoséptimo cumpleaños, y quedas atascado detrás
del autobús escolar, es posible que me veas cuando finalmente te impacientes lo
suficiente como para rebasar el autobús, incluso aunque se supone que no tienes
que hacerlo. No me encontrarás en la parte de atrás. Ahí es donde se sientan los
estudiantes de segundo año. Y los de primero que se burlan de todos los demás y
nos tiran cosas. No, me siento en la parte delantera. Normalmente al lado de
Jasmine. Quien está en sexto grado.
10
SAT: Es una prueba estandarizada para la admisión a la universidad en los Estados Unidos.
T
30
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Eso es. Tomo el autobús con los de sexto grado. Hacemos una parada primero en
la preparatoria. Luego el autobús va hasta la secundaria, la cual está incluso más
lejos y empieza más tarde.
Soy la chica más vieja en el autobús.
Si Sherae no tuviera auto, estaría totalmente atrapada. Podría llevarme a la escuela
si no viviera en la dirección contraria. Pero al menos podemos ir a donde queramos
cuando acaba la escuela.
Mi parada de autobuses está justo bajando la calle, frente a la oficina de bienes
raíces. La oficina no abre hasta las nueve. Cuando el autobús me deja después de
la escuela, normalmente noto a una persona o dos que han venido a ver casas. Hay
un completo nuevo desarrollo en medio del bosque. Aparentemente, algunas
personas de verdad quieren vivir En Medio de la Nada. No lo entiendo. Quiero
decir, sí, hay un montón de espacio, de bosque y es súper tranquilo. Así que criar
niños aquí puede sonar como una buena idea. Pero como uno de esos niños,
podría asegurar que en éste pueblo el aburrimiento toma un nivel completamente
distinto.
Un chico de la secundaria viene corriendo por la calle justo cuando el autobús está
subiendo. Siempre llega tarde. Yo nunca puedo llegar tarde. Si pierdo el autobús,
tengo que tomar el tren hasta la escuela. Lo que significa que acabo perdiéndome
el primer periodo porque tengo que caminar hasta la estación del tren y esperar al
próximo y luego andar desde la estación hasta la escuela. Perderte química es un
desastre. Si te pierdes un día, estás totalmente pérdida.
Todo el mundo se amontona en el autobús. Tomo mi lugar habitual al lado de
Jasmine. Su mochila es más bonita que la mía.
G E G
Carly está esperándome cuando bajo del autobús.
No sé por qué está tan obsesionada con acosarme. Nosotras solíamos tener la
misma parada de autobuses. Eso era lo peor. Cada mañana era una nueva aventura
en mortificación. Una vez Carly me agarró por la parte delantera de la camiseta y
tiró el puño hacia atrás como si fuera a golpearme. No recuerdo por qué.
Probablemente sólo estaba extra aburrida ese día. Un auto pasó por la parada de
autobuses mientras estábamos en esa posición, Carly amenazando con pegarme y
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
yo congelada como un ciervo frente a los faros de un auto. Pude ver cómo la mujer
que estaba conduciendo miró hacia nosotras. Era el típico tipo de madre. Nos vio
completamente. Sin embargo, continuó su camino.
—Buenos días, Huevo Podrido —trina Carly cuando me ve. Es su típico saludo.
Paso a Carly, ignorándola. No hay manera de que logre intimidarla. Si pones a
Carly a lado de un monstruoso camión, el parecido sería notable. Sale con otros
chicos con los que nadie querría meterse. He oído rumores de que golpea a sus
hermanos pequeños. Dicen que si ignoras a un agresor, pasará a hostigar a otra
persona. He estado ignorando a Carly durante tres años. Ella no ha avanzado por el
momento.
—¿No me escuchaste? —grita Carly detrás de mí—. Dije, ¡Buenos días!
Continúo caminando.
—¡Huevo Podrido, deberías aprender buenos modales! —grita.
La gente mira furtivamente hacia Carly. Hay una chica que hace una cara
desagradable hacia mí. Sus amigos se ríen.
Estoy segura de que toda esta cosa de ignorar a Carly, empezará a funcionar algún
día.
La forma en la que Carly me atormenta es mala. Pero no es nada comparado con la
manera en la que atormenta a Ali Walsh. Ali es dulce, callada y siempre te dejará
pedirle un lápiz prestado. Pero esta es la preparatoria. Donde no se trata de quién
eres. Es sobre cómo luces. Ali tiene una piel realmente mala. Y un cabello corto y
erizado. Su vestuario parece ser el de un visitante de 1993, cuando la moda era
realmente mala. Esas son las cosas que definen a Ali para todos los demás. Esas
son las cosas que convencieron a Carly de que tiene derecho a meterse con Ali
cada vez que quiera.
Las vi en el estacionamiento para estudiantes el otro día. Sherae y yo íbamos hacia
su auto y noté a Carly al final del estacionamiento. Carly tenía a Ali aplastada
contra el capó de un auto, como si Carly fuera de seguridad y Ali necesitara un
cacheo. Quería correr hacia allí, empujar a Carly fuera de Ali y pedirle que la dejara
en paz. Pero sabía que si hacia eso, Carly me atormentaría incluso más duro. Y
apenas puedo sobrellevar el día como es ahora.
Así que no hice nada. No fui. No salvé a Ali.
32
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Odio tener tanto miedo.
G E G
Cuando me encuentro con Sherae en su casillero, está contemplando una nota.
—¿Otra más? —pregunto.
—Estaba en mi casillero.
—¿Qué dice?
—Lo mismo que la otra. Que me echa de menos. Que lo siente. Lo cual es
hilarante, considerando que no tiene ni idea de lo que hizo. —Los ojos de Sherae
se llenan de lágrimas—. Idiota despistado.
Busco un pañuelo en mi mochila.
—Estoy bien —insiste—. Sólo no entiendo cómo alguien puede hacer algo como
eso y ni siquiera saber lo mal que está.
Desearía tener una respuesta para Sherae. Pero durante años me he estado
preguntando cómo la gente puede ser tan despistada.
G E G
La Srta. Scofield sigue diciendo que todo está conectado. Incluso tiene algo con
cómo la ciencia está conectada a todos los demás temas. Por eso tuvimos que
escribir un haiku11
sobre óptica para la tarea de la semana pasada. Antes de que
nos los devolviera, sujeto uno en alto.
—Éste es de Noelle, realmente tocó una fibra sensible en mí —le dice a todo el
mundo. Luego, lee mi haiku.
VER PARA CREER
Lo que está delante de ti,
11
Haiku: es una forma de poesía tradicional japonesa. Consiste en un poema breve, generalmente formado por
tres versos, de cinco, siete y cinco moras respectivamente. Comúnmente se sustituyen las moras por sílabas
cuando se traducen o componen en otras lenguas. La poética del haiku generalmente se basa en el asombro y
el arrobo que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza.
33
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
no es necesariamente
la historia completa.
Después de clase Simon Bruckner viene hacia mí. Nosotros realmente no hablamos
o algo. Pero siempre ha sido agradable conmigo. Secretamente admiro a Simon. Es
del tipo marginado por elección. Si usara suéteres de muy buen gusto, camisetas
pretenciosas y pantalones que cuestan una fortuna pero que parece que no lo
hacen, podría encajar totalmente. Sus padres son supuestamente, una de las
familias más ricas de por aquí. No conozco a nadie más que use corbatas
modernas, chalecos ajustados y zapatillas de edición limitada. Me encanta su estilo
de inconformista elegante. Hoy está usando una corbata delgada de punto
morada, una camisa de vestir negra, tirantes negros con rayas moradas. Pantalones
oscuros desteñidos y unos Converse negros.
—Hola —dice Simon—. Me gusta tu haiku.
—Gracias, me gustan tus tirantes.
—Sabía que eras del tipo que apreciaban el estilo.
Eso es sólo Simon siendo agradable. Mi estilo es inexistente.
—¿Has leído Spectrum? —pregunta Simon.
Spectrum es una revista literaria. Sale a final de año, justo después del anuario. Es
una colección de poesía e historias cortas con algo de trabajo artístico de por
medio. Hojeé la copia de Sherae del año pasado. Imagina mi sorpresa al descubrir
que no tengo mucho interés en los pensamientos y sentimientos de los esnobs
privilegiados.
—No realmente —digo.
—Creo que deberías unirte.
—¿Yo?
—Tú.
—¿Por qué?
—Tienes talento. Los maestros siempre muestran tus escritos. Y necesito un co-
editor. El último nos acaba de dejar y ya estoy atrasado.
—¿No puede alguien que ya está en Spectrum ser co-editor?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—En un mundo ideal, sí. Pero ninguno quiere un trabajo tan duro.
—Oh. —Así que, ¿Simon sólo quiere que me una porque está desesperado? ¿Y
sabe que tengo tiempo libre porque no tengo vida? Sin embargo, no quiero decirle
no a Simon de inmediato. Es uno de los poco que me tratan como un ser
humano—. ¿Puedo pensarlo?
—Oh, claro. Sin presiones.
¿Por qué la gente dice “sin presiones”’? Es como si, tan pronto como lo dicen te
sintieras presionada.
—Si me lo hicieras saber para la semana que viene sería genial —añade Simon—.
Realmente necesito encontrar un remplazo rápido.
—Gracias por la oferta.
—Gracias por pensártelo. —Simon sonríe, confiado. Como si pudiera ir hacia
alguien y decirle cualquier cosa. Ese debe ser un sentimiento asombroso.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
5
Viernes 15 de abril
(45 días restantes)
Traducido por Cami.Pineda
Corregido por ★MoNt$3★
oy a salir con Matt Brennan esta noche.
No más escabullirse de la sala de estudio.
No más vernos a escondidas.
No más de mantener nuestra relación en secreto.
Luego de esta noche, todos van a saber que estamos juntos. La última cosa que
alguien va a querer hacer es molestar a Matt. Y por supuesto, Matt va a querer
protegerme. Así que todo el mundo dejará de atormentarme. Incluyendo a Carly.
Ella pasea con su grupo. Lo que tal vez sea incómodo cuando empiece a salir con
sus amigos, pero estoy segura de que encontraré una manera de evitarla.
No puedo esperar para que mi vida sea más fácil.
G E G
Cada vez que abro mi casillero, veo todas estas cosas geniales que fijé con cinta
adhesiva. Fotos de Sherae y de mí. Un mini móvil con formas en colores primarios.
Una postal de Bird in Space. El primer juego de fortuna que Sherae y yo hicimos
este año.
Pero cuando abro mi casillero esta vez, todas esas cosas están destrozadas en
pequeños pedazos y regados sobre mis libros.
Genial.
V
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
No hay modo en que vaya a dejar notar mi frustración. Carly está observando
desde más abajo en el pasillo. Estoy segura de que está amando esto. No puede
esperar por una reacción.
No voy a darle una.
Cuidadosamente, manteniendo mi expresión sin cambios, tomo lo que necesito de
mi casillero. Algunos pedazos de las desgarradas fotografías caen al piso. Las dejo
ahí. Me rehúso a darle la satisfacción de verme recogiéndolas. ¿Cómo pudo
obtener mi combinación?
Como sea. Esta noche voy a salir con Matt. Sólo tengo que mantenerme
concentrada en cómo el ser su novia oficial va a hacer que todo esto se vaya.
En realidad estoy sonriendo cuando cierro mi casillero.
G E G
Sherae y yo tenemos esta cosa en la que nos reunimos en su casillero antes del
segundo periodo. Es tradición.
—Las cosas están mejorando —me informa Sherae—. No hay ninguna patética
nota de Hector hoy. Y finalmente paró de mandarme mensajes.
—Oh, eso es una mejora —estoy de acuerdo.
—¡Y un extra! Recuerdas ese horrible examen de inglés por el que he estado
estresada? ¡Lo pospusieron!
—¡Genial!
—Está bien. Has estado sonriendo desde que llegaste aquí. ¿Qué pasa?
—Nada. ¿Por qué crees que pasa algo?
—Por favor. ¿Desde cuándo estás feliz de estar en la escuela?
—No lo estoy.
—No nos iremos hasta que me cuentes.
Quiero desesperadamente contarle sobre Matt. Tengo que contarle sobre Matt. De
todas maneras todos van a saber esta noche que estamos juntos. Y he estado
esperando este momento por un largo tiempo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Tengo una cita —anuncio.
—¡Oh, mi Dios! —jadea Sherae—. ¿Con quién?
—Matt Brennan.
—¿Conoces a Matt Brennan?
—Hemos estado… —La campada para el segundo periodo suena—. Es una historia
muy larga. Te la contaré después.
Nos vamos en diferentes direcciones. Y es hasta que llego a mi pupitre en inglés
que me doy cuenta de que no le dije a Sherae que no le dijera a nadie sobre Matt.
Pero por supuesto no lo va a hacer. Es por eso que es la única persona en todo el
mundo en quien puedo confiar.
G E G
Prepararme para mi cita con Matt hace manifiestamente obvio que necesito
desesperadamente ir a un viaje de compras con Sherae. ¿Por qué no le pedí ir al
centro comercial esta semana? Pude haber conseguido un lindo top que de verdad
me quedara bien. Tal vez es momento de reconsiderar todo este look holgado.
La cita ya es un desastre y ni siquiera he dejado mi apartamento.
Sherae me llevó a mi casa luego de la escuela y le conté sobre Matt. No le gustó
nuestro estatus de secreto. Pero le dije que no todos los novios operan con la
misma programación. Matt sólo necesitaba más tiempo. Le expliqué como todo va
a estar al descubierto luego de que seamos vistos juntos en el centro comercial
esta noche.
No hay manera de que deje que Matt me recoja aquí. Probablemente querría
entrar. Eso no iba a pasar. Así que se supone que nos veremos afuera de Friendly´s.
Tomar el tren es mi única manera de llegar al centro comercial. La buena noticia es
que el centro comercial está como a un kilometro de la estación de tren. Y hay un
camino detrás por donde se puede caminar entre ellos, para que nadie note que
tomo el tren para llegar hasta allí. Sherae dijo que me llevaba, pero eso sería
patético.
Escribo una rápida nota diciendo que fui al centro comercial con Sherae. A
continuación, salgo antes de que madre pueda llegar a casa y arruinar la cita con
su tóxica energía negativa. Estoy emocionada simplemente de salir a algún lado.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Aparte de salir con Sherae después de la escuela, nunca salgo a ningún lado. E
incluso entonces, más que nada hacemos cosas antes de la cena. Esta es la primera
noche que he estado fuera en toda mi vida.
Cuando llego al centro comercial, ando el largo camino a través del
estacionamiento. Esto hace que parezca como si hubiera conducido hasta aquí y
que sólo estoy saliendo de mi lugar de estacionamiento. Nadie camina casi un
kilometro.
Me siento en una banca fuera de Friendly´s y espero. El centro comercial es un
lugar que nunca cambia. No importa que pase afuera, siempre se puede confiar en
la misma música exagerada, mala iluminación y los compradores irritados en el
interior.
Esperar por alguien no debería ser difícil. Lo único que tienes que hacer es sentarte
ahí. Pero de hecho, es una de las cosas más difíciles de hacer. Cuando estás
sentada sola en el centro comercial, bien podrías estar usando un letrero de neón
intermitente que diga PERDEDOR. Trato de hacer lo más obvio posible que estoy
esperando a alguien. Exagero mis movimientos de mirar alrededor. Compruebo la
hora lanzando una mirada exasperada al gran reloj en el centro de la isla. Quiero
que todos aquellos que estén observando o que pasen por la banca, sepan que el
estar sola es sólo un estado temporal. Hay una persona que quiere estar conmigo.
Una persona que estará aquí en un minuto.
Cinco minutos de espera se convierten en diez.
Luego veinte.
Media hora después, Matt sigue sin llegar.
Dijo Friendly´s, ¿verdad? ¿Se refería a algún otro lugar?
Matt está treinta y siete minutos retrasado, cuando lo peor que podría pasar,
sucede. Un grupo de chicos toma una cabina en el Olive Garden que tiene una
ventana frente a Friendly´s.
Por supuesto son chicos de la escuela.
Por supuesto Warnen Talbot es uno de ellos.
Tiene que haber una manera de ocultarme. En el segundo en que miren aquí, me
verán totalmente. Sola en una banca fuera de Frindly´s un viernes por la noche.
Esperando a mi novio secreto que está casi cuarenta minutos tarde.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Me concentro en el piso pulido. Los zapatos de las personas pasan por ahí. Si no
miro hacia arriba, tal vez Warner y todos esos chicos no me notarán.
Un fuerte ruido me hace saltar. Me volteo para ver qué es. Hay una leve conmoción
en el puesto de dulces por un gran globo que estalló. Desde su cabina en el Olive
Garden, Warner me ve a través de la ventana. Sus ojos se agrandan. Su boca se
abre ampliamente. Luego le dice algo a sus amigos gesticulando hacia fuera de la
ventana.
Todos se voltean a mirarme. Me ven mirándolos.
Uno de ellos dice algo.
Todos ríen.
Reviso la hora. Matt está cuarenta y cinco minutos tarde.
Tal vez algo pasó. Tal vez tuvo en un accidente. Podría estar en el hospital en este
momento. No hay forma de que lo sepa, porque no tengo un celular. No voy a
llamarlo de un teléfono público con todos observándome. O tal vez hubo otra
emergencia. Podría llegar en cualquier segundo, diciendo que lo siente, explicando
todo y sintiéndose terrible porque tuve que esperar tanto.
O no.
Espero más de una hora. Los compradores se filtran dentro y fuera del centro de la
isla, toman descansos en las bancas. Revisas sus celulares. Hacen llamadas. Estas
dos chicas han estado mirándome. Estoy segura de que deben estar especulando
el por qué estoy sentada aquí sola. Un disgustado hombre de mediana edad, ha
estado sentado allí por un tiempo. Bolsas regadas sobre la banca al lado de él. Su
esposa se detiene para añadir tres grandes bolsas a su colección y luego se va para
hacer más compras. El pobre hombre se ve miserable.
Warner está comiendo y observándome como si fuera una película. Una de las
chicas en el grupo tira la envoltura de su popote hacia él. Ella dice algo. La mesa
completa se ríe.
No puedo aguantar más la humillación. Me levanto para irme. Lo que quiere decir
que oficialmente me dejaron plantada. Y todos esos chicos de la escuela lo vieron
todo.
G E G
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Tan pronto como llego a casa, reviso mis mensajes.
No hay ninguno.
Reviso mi email.
Nada.
Luego llamo a Matt.
Va directo al buzón de voz.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
6
Lunes 18 de abril
(44 días restantes)
Traducido por Raveen
Corregido por ★MoNt$3★
eguí pensando que Matt llamaría.
Nunca llamó.
Ese fue el fin de semana más largo de mi vida.
Le dejé un mensaje cuando le llamé la noche del viernes después de llegar a casa.
No fue una diatriba enojada ni nada. Sólo dije que esperé mucho tiempo por él,
que esperaba que se encontrara bien y que por favor me llamara. Cuando no me
llamó en todo el fin de semana, no dejé de querer llamarlo de nuevo. Quería seguir
intentándolo hasta que contestara.
Pero no lo hice. Era obvio que no quería hablar conmigo.
He repasado todo un millón de veces. No puedo imaginar qué fue lo que hice mal.
¿Qué le hizo cambiar de opinión acerca de mí?
¿Soy realmente tan imposible de amar?
G E G
Cuando estaba en noveno grado, el capitán del equipo de fútbol me invitó a salir.
Lo sé. Parece imposible. Los chicos más populares no invitan a salir a las chicas más
impopulares.
Excepto que alguno de esos chicos no sepa con quién está hablando.
S
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Era el primer día de preparatoria. Estaba aterrorizada. Pero para Trevor Burke, era
sólo el comienzo de otro increíble año de su vida siempre increíble. No se
convertiría en el capitán del equipo de fútbol hasta el año siguiente, pero todos
sabían que lo conseguiría. El destino de algunas personas se entiende.
Nuestra clase de álgebra estaba comprendida principalmente por estudiantes de
segundo año. Yo estaba adelantada por un año en matemáticas. Trevor estaba un
año atrás. Así es como acabó sentado detrás de mí en álgebra en el primer día de
clases.
—Eres linda —me susurró.
Por supuesto que no respondí. Estaba tratando de convencerme de que en
realidad pensaba que era linda. Para que después pudiera humillarme en frente de
toda la clase.
Esperé que la broma continuara.
No lo hizo.
—¿Puedes darme tu número? —susurró Trevor.
Hablaba en serio. Decidí ahorrarle algo de tiempo.
—Pregunta sobre mí —susurré de regreso.
—¿Qué quieres que pregunte?
—Sólo pregunta a tu alrededor. Ellos te dirán.
—¿Quién?
—Cualquiera que me conozca. Ya verás. —Había renunciado a toda esperanza de
estar con un chico como Trevor Burke. Él existía en otro nivel totalmente diferente.
El típico chico americano, bañado por el sol y guapo estrella del equipo de fútbol.
El tipo de chico que los padres esperan que sus hijos lleguen a ser.
Cuando Trevor apareció en clase al día siguiente, ni siquiera me miró. Jamás volvió
a dirigirme la palabra.
Nosotros pertenecíamos a dos mundos totalmente diferentes. A pesar de que se
sentaba detrás de mí en el álgebra.
G E G
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Sherae está en pie de guerra.
—No se saldrá con la suya —promete en nuestro lugar de encuentro de todos los
días. Estaba demasiado deprimida para llamarla cuando llegué a casa la noche del
viernes, así que le dije acerca de Matt, cuando llamó la mañana del sábado. Estaba
muy enojada respecto a lo que había sucedido.
—Por favor, no hagas nada —ruego—. Vamos a esperar y a ver qué pasa después.
—¿Estás loca? Ya vimos lo que pasó. Lo que sucedió fue que Matt Brennan es una
total basura.
—Pero aún no sabemos la razón por la que no apareció. Tal vez…
—No.
—Podría haber…
—No.
—Pero…
—Necesita disculparse. Me parece muy sospechoso que no lo haya hecho todavía.
—Sólo… Me haré cargo de eso.
—¿Estás segura? Porque estoy dispuesta a hacer ruido.
—Sí, Ponyboy12
. Lo haré.
G E G
El contacto visual espontáneo con Julian Porter solamente me ha pasado unas
cuantas veces a la hora del almuerzo. Por lo general, sólo le lanzo miradas a
hurtadillas. A veces, puedo sentir su mirada sobre mí. O lo alcanzo a ver por el
rabillo de mi ojo, pero pretendo que no lo noto.
Intentar hacer contacto visual en el almuerzo siempre implica un enorme riesgo. Si
estoy tratando de ver a Julian, sin que parezca que estoy viéndolo realmente, y
accidentalmente veo a otra persona, podría ser un problema. Se podría tomar
como una invitación para lanzar un ataque verbal.
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Ponyboy: Es un personaje de la novela “Los rebeldes” de Susan E. Hinton.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Tommy está sentado solo de nuevo en su mesa habitual. Al parecer, tener dinero
no siempre es suficiente para evitar la persecución. Es increíble cómo dos
rechazados como nosotros pueden obligar a los demás a tener dos mesas menos
disponibles. Creo que tenemos algún tipo de poder de una manera deformada.
Cuando llego a la cafetería, trato de anticipar el lugar donde Warner y esos otros
chicos se sentaran. Después escojo una mesa lejos de ahí. La mayoría de los chicos
se sientan en la misma mesa todos los días. Pero con Warner, es como un juego
incesante de mesas musicales, donde él es el único que se divierte.
Por supuesto, Warner se sienta en la mesa detrás de la mía. Sus amigos de
inmediato se sientan junto a él.
—¿Qué hay de almuerzo? —pregunta Warner detrás de mí. No volteo. Sé que la
pregunta va dirigida hacia mí. Estoy leyendo. Lo que en el almuerzo principalmente
consiste en pretender leer. Pero me parece que cuando leo o escucho música aquí,
la gente me deja de molestar, un poco.
Sigo pretendiendo que leo.
—¿Sándwich de lechuga otra vez? —indaga Warner—. ¡Ooh, tal vez tienes
mayonesa y mostaza esta vez! ¿No son las mejores?
—Tal vez su mamá se limpió el culo y lo puso en el sándwich —dice uno de sus
amigos.
La mesa completa de Warner rompe en risas. Escucho el golpe de unas palmas
chocando.
Mi cara arde. Me quedo tan quieta como me es posible en mi modo de lectura
simulada. Si hago el más mínimo movimiento, como mover mi silla, sabrán que me
tienen. Y eso sólo empeorará las cosas.
Mi triste bolsa de almuerzo con las sobras de comida, permanece sin abrir en la
mesa. No puedo lidiar con eso hoy. Estoy aliviada de que Julian se haya sentado a
cinco mesas de distancia. Si escuchó lo que Warner y sus amigos dijeron, moriré.
Le echo un vistazo a Julian. No está mirando.
Hay un grupo de chicas sentadas en una mesa frente a la mía. Lucen tan felices,
hablando y riendo como si la escuela fuera el lugar más cómodo en el mundo.
Conozco sus nombres. Conozco los clubes a los cuales pertenecen y también los
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
instrumentos que tocan, así como los equipos de los cuales forman parte. Pero
nunca podré conocerlas. Ya no más.
Traté de sentarme con ellas en el primer día de clases. Dijeron que todos los
lugares estaban ocupados. Solía ser buena amiga de algunas de ellas. Venían a mi
casa a jugar y yo iba a las de ellas. Eso fue en la escuela primaria antes de que
madre comenzara a cambiar. Cuando era casi una verdadera madre.
Antes de que nos mudáramos a nuestro apartamento, madre y yo vivíamos con
Lewis en una casa grande como todos los demás. Madre conoció a Lewis cuando
yo tenía dos años. Él era profesor en la escuela que estaba cerca del bar en el que
ella trabajaba. Iba a almorzar a ese lugar y siempre se sentaba en la sección de mi
madre. Su esposa se había divorciado de él y se había mudado a Francia unos años
antes. Sus hijos estaban en la universidad. Tenía la casa completa para él solo.
Vivir con Lewis era agradable. Tenía casi todas las cosas que los demás niños de mi
edad tenían. Había muchos cuartos. Siempre había suficiente comida. Y podía tener
amigos sin sentir que tenía que esconder algo. Incluso, tuve una gran fiesta de
cumpleaños en tercer grado. Toda mi clase estuvo presente. En aquel entonces,
sentía que encajaba en aquel lugar, sentía que tenía un lugar al cual pertenecer.
Después, Lewis enfermó de cáncer.
Murió cuando tenía nueve. Lewis y mi madre no estaban casados, así que tuvimos
que mudarnos. Le dejó la casa a su hijo mayor. La mayoría de sus ahorros fueron
para sus otros hijos y sus familiares. Lewis le dejó algo de dinero a mi madre, pero
dejó muy poco, así que lo utilizó rápidamente. Ella no quería mudarse a otra
ciudad. Fue entonces cuando encontró nuestro apartamento. Ahí fue cuando la
gente que pensaba que eran sus amigos comenzó a desvanecerse. Y fue entonces
cuando empecé a mentir.
Mentir fue algo que nunca quise hacer. Mentía porque tenía que hacerlo. Cuando
madre dejó de hacerse cargo de mí, inventé la historia acerca de que estaba en el
hospital. Lo que, de alguna manera, se convirtió en todo este gran asunto en el que
ella podría morir. Sólo trataba de justificar la humillante ropa que usaba, así como
mis almuerzos. El plan consistía en decirles a todos que estaba mejor después de
unas pocas semanas. Pero mis amigos descubrieron que mentía.
Alguno de ellos vio a mi madre en la oficina de correos y les dijo a todos. Sherae
fue la única que no me odió. La gente comenzó a llamarme mentirosa. Warner
comenzó a burlarse de mis almuerzos. Carly empezó a acosarme. Y nunca se
detuvieron.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
La cosa es que, no me arrepiento totalmente de haber mentido. Prefiero tener a
toda la escuela odiándome a que todos sepan la verdad.
Las chicas de la mesa frente a la mía ríen de nuevo. Me rehúso a abrir la bolsa de
mi almuerzo. Fingiendo que estoy viendo el reloj, lanzo un vistazo hacia Julian.
Está mirando directamente hacia mí.
Le devuelvo la mirada.
No mira hacia otro lado.
Me sonríe.
Le devuelvo la sonrisa.
Entonces, un trozo de algo golpea la parte trasera de mi cabeza.
Las chicas de la otra mesa me miran. La mesa de Warner se ríe a carcajadas.
Nadie se acerca para ayudarme.
Más personas se voltean para mirar. Se vuelve extrañamente tranquilo.
No quiero saber lo que hay en mi cabeza.
Pero tengo que saber qué es lo que está en mi cabello.
Alcanzo mi cabeza y toco tentativamente mi cráneo. Es puré de papa.
Warner considera que esto es gracioso.
Pero eso ni siquiera es la peor parte. La peor parte es que Julian lo vio todo. Estaba
mirándome cuando todo eso sucedió.
Julian Porter acaba de ver cómo fui golpeada en la cabeza con un trozo de puré de
papa.
Sólo existe una opción.
Me levanto, tomo mis cosas y me dirijo hacia la puerta. Un poco de puré se desliza
por mi cabello y golpea contra el piso con un plaf. Todos me ven con los ojos muy
abiertos, cubriendo sus sonrisitas y boquiabiertos cuando me ven pasar.
Choco contra la puerta cuando la empujo para que se abra. El tutor me grita que
no puedo salir. Quisiera gritarle de regreso que haga su trabajo. ¿Dónde estaba
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
cuando el puré de papa estaba volando por los aires y golpeando directamente mi
cabeza?
Pero no grito. No digo nada. Sólo me voy. Y nunca voy a regresar.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Martes 19 de abril
(43 días restantes)
Traducido por Lizzie
Corregido por Mari NC
a sala de estudio es mucho menos interesante cuando no te estás besando
con un chico caliente. Pensé en eso sarcástica. Pero, ¿adónde iría?
Estoy a punto de sacar mi hoja de trabajo de física, cuando algo afuera me llama la
atención. Estas ventanas dan al estacionamiento de estudiantes. Carly y Audrey
están andando por ahí como si ni siquiera se preocuparan de que alguien pudiera
verlas. Cuando me escapo para verme con Matt, siempre uso la puerta lateral del
gimnasio. No hay ventanas ahí abajo.
Y nuestro lugar está tan desolado que nadie nunca nos ha atrapado. Pero Carly y
Audrey están prácticamente retando a alguien a capturarlas. Carly está sentada en
el capó de Audrey. Audrey está contando una historia con un montón de animados
movimientos de la mano.
Es tan raro que Audrey se junte con Carly ahora. La he visto ir de una Bastante
Perfecta Chica Popular a enredarse en esta fase de chica mala. ¿Qué haría a una
persona canjear ese tipo de vida por este?
G E G
Tengo un plan. Es temporal, pero debería permitirme dejar la cafetería por el resto
de la semana. En lugar de arrastrar los pies, junto con todo el mundo yendo a
almorzar, estoy fingiendo que tengo que sacar algo de mi casillero. Me mantengo
fingiendo hasta que suena el timbre.
Cuando los pasillos están casi vacíos, saco mi plana bolsa del almuerzo. Esta es la
parte difícil. Por lo general hay un monitor en posición justo en la puerta de la
L
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
cafetería tratando de reunir a los holgazanes. Si me atrapa lanzándome hacia la
escalera cerca de la puerta, va a gritarme que regrese. El tipo sabe quién debe
almorzar y cuándo.
Me dirijo hacia la cafetería. El monitor está colocado en su lugar en la puerta. Hay
un ruido de un fuerte golpe desde el interior. Los chicos comienzan a gritar. Va a
investigar.
Ahora es mi oportunidad.
Me abalanzo sobre la escalera y vuelo escaleras abajo. El baño de las chicas está
cerca a este extremo del pasillo. Los maestros de aquí han comenzado ya su
próxima clase. Así que las probabilidades de ser atrapada en el pasillo son escasas.
Lentamente presiono la puerta del baño abriéndola. No escucho a nadie dentro.
Entro. Aún no hay nadie. Rápidamente miro sobre los cubículos. Están vacíos. Entro
en el último cubículo, cierro la puerta, y espero.
Nadie entra.
Sentada en el inodoro con mis pies arriba, desarrugo mi bolsa del almuerzo lo más
silenciosamente posible.
Si alguien viene, dejaré de desarrugarla hasta que se vayan. Saco mi “almuerzo”.
No había pan para hacer un sándwich, por lo que sólo tengo un pastelillo tostado
de la marca de la tienda y algunas pasas. Devoro todo.
Mi estómago gruñe por más.
Sigo repitiendo la escena de ayer de la cafetería. Cómo Julian estaba mirando
directo hacía mí cuando di un vistazo hacía él. Cómo no miró hacia otro lado.
Cómo me sonrió.
Cómo ese trozo de puré de papas salpicó contra mi cabeza.
Nunca voy a poder hacerle frente a Julian otra vez.
G E G
Hay una nota en mi casillero antes de gimnasia.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Si lo lamenta, ¿por qué no me llama? ¿O escribe en su nota por qué no se
presentó? Además, ha estado, obviamente, evitándome en los pasillos.
No debería encontrarme con él. Pero, por supuesto lo haré. Quiero escuchar lo que
tiene que decir.
Y no voy a enfrentarme a él al azar ni nada.
Matt no puede sólo pasar de toda nuestra relación. No te sientes de una manera
por alguien y luego te sientes de una manera totalmente diferente dos segundos
más tarde. Tiene que haber una buena razón por la que no se presentó.
Si Matt no me quiere, nadie lo hará.
G E G
Cuando suena el último timbre, casi me tropiezo en mi carrera por llegar a mi
casillero. Lo abro de par en par y empiezo a empujar cosas en mi mochila. Estar a
solas, antes de que madre llegue a casa, es el único momento en el que puedo
respirar. Ya estoy anticipando la caída del nivel de mi estrés cuando llegue a La
Fortaleza, me ponga mis pantalones de yoga y empiece a leer en mi cama.
—Hola —dice Julian.
El libro de texto que estaba a punto de poner en mi mochila cae al suelo. De
alguna manera se las arregla para abrirse en el aire, aporreando el suelo con un
descuidado golpe.
—Hola —le digo.
Se inclina para recoger mi libro.
¿Cómo puede mi corazón golpear tan fuerte sin reventar una arteria?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Lamento lo de ayer. —Julian me da mi libro. Las esquinas de algunas páginas se
doblaron. Cuando se lo quito, juro que puedo sentir las chispas de electricidad de
su lado del libro al mío. Milagrosamente, el libro no estalla en llamas.
—¿Qué quieres decir? —pregunto.
—Acerca de lo que sucedió en el almuerzo. Esos tipos son unos idiotas.
Puedo sentir mi cara enrojecer. Meto mi cabeza en mi casillero, fingiendo buscar
más cosas que necesito para llevar a casa. Esta es la parte donde Julian dice que
tiene que irse, luego se va y nunca me habla de nuevo. ¿Por qué querría verse
asociado con un fenómeno?
Pero eso no es lo que sucede. Julian todavía está aquí.
—Te busqué en el almuerzo hoy —dice.
—Oh. Estoy haciendo algo en el quinto período ahora, así que ya no estaré en el
almuerzo.
—¿Qué cosa?
—Sólo esta cosa para la revista literaria. —No tengo ni idea de dónde salió eso. Ni
siquiera quiero unirme la revista literaria.
—Eso es genial. No sabía que estabas en la revista literaria.
—Acabo de apuntarme. —¿Por qué soy tan mentirosa? ¿Realmente pienso que
Julian no va a descubrir que no estoy en la revista literaria?
—¿Te gusta?
—Es... —Cierro mi casillero—. Sí, es divertido. Yo… —Estoy a punto de decir: Voy a
perder mi autobús. Entonces me descubriría—. Me tengo que ir.
No puedo alejarme lo suficientemente rápido.
G E G
En un universo alternativo, Julian Porter y yo estaríamos juntos. Tendría una vida
normal en un hogar con unos padres que me amen. Nadie tendría alguna razón
para torturarme en la escuela. Encajaría correctamente en el mundo de Julian.
Pero estamos en este universo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Estoy segura de que ni siquiera le gusto. Pero digamos que lo hiciera. No hay
manera de que alguna vez pudiera venir. Vería mi corroído apartamento. Vería
cómo nunca hay nada para comer. Vería cómo mi closet está prácticamente vacío.
Y lo loca que está mi madre.
Suponiendo que no huyera inmediatamente después de ser testigo de mi patética
existencia, ¿entonces qué? Empezaríamos a salir. Seríamos más cercanos. Y,
finalmente, empezaríamos a sacarnos la ropa. Soy la orgullosa propietaria de
exactamente dos adecuados sujetadores. ¿Muy sexy? Antes de irme a la cama, lavo
a mano el sujetador que usé ese día y lo saco para que se seque. El otro está por lo
general seco al momento de usarlo la mañana siguiente. Si no es así, lo termino de
secar con mi secador de cabello. Usaría mi dinero como niñera para comprar más,
pero los sujetadores son caros. Trato de ahorrar lo suficiente para salir de aquí. Un
día, cuando me pueda permitir cosas buenas, voy a tener un cajón entero con
sujetadores de lujo y otro cajón entero con bragas a juego. Todos ellos tendrán
colores lindos y divertidos patrones. Mi andrajosa y vieja ropa interior, será un
recuerdo lejano.
De todos modos. Estoy segura de que Matt va a explicarse mañana y todo volverá
a nuestra versión de normal. Qué es más de lo que puedo esperar en este
momento.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Miércoles 20 de abril
(42 días restantes)
Traducido por dark heaven
Corregido por Mari NC
ntonces, ¿dónde estabas? —le pregunto a Matt. Cuando llegué a nuestro
lugar me estaba esperando.
—Fue estúpido de mi parte no aparecerme —dice—. Lo siento.
—¿Dónde estabas?
—En casa.
—¿Te quedaste en casa?
—Quería verte, pero era como si... de repente hubiera toda esta presión para hacer
las cosas oficiales.
—Pero hemos estado juntos por más de un mes.
—No funciona de esa manera para los chicos. Nosotros no vamos: “Oh, mira, ha
pasado mucho tiempo, ahora las cosas necesitan ser tomadas en serio”.
—Entonces, ¿por qué me invitaste a salir si no quieres salir conmigo?
—Quiero salir contigo. Simplemente no creo estar listo para hacerlo público
todavía. —Matt se acerca y pone sus brazos a mí alrededor. Me encanta cuando me
abraza. Hace que me sienta querida.
—¿Por qué no? —Mi voz es ahogada por su chaqueta de motociclista.
—Mi última novia me quemó. Como que se volvió una psicópata. Me humilló
totalmente delante de mis amigos.
—No te haría eso.
—E
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Lo sé. Sólo no estoy listo para anunciar que tengo una nueva novia. —Me frota la
espalda en lentos círculos—. ¿Me puedes dar un poco más de tiempo?
Esta es la primera vez que Matt me llama su novia. Lo que hace que sea difícil para
mí estar enojada con él. Estoy segura de que no será por mucho más tiempo hasta
que esté listo para decirles a todos acerca de nosotros. Y quiero decir, ¿como si yo
nunca hubiera hecho nada estúpido? Todos hacemos cosas que lamentamos. Mi
pasado está lleno de cosas que me gustaría recuperar. Y hay un montón de cosas
que me dan miedo. El miedo es comprensible. Así que puedo perdonar a Matt por
tener miedo.
—Está bien —le digo.
Pasamos el resto del tercer período besuqueándonos.
G E G
Ya es oficial.
Estoy en la revista literaria.
No es como si me estuviera uniendo al anuario. El anuario es una mentira. Sólo
tiene fotos de los chicos populares. Una vez una parte de mi brazo se coló en una
foto del anuario. Escribí, ¡Mi brazo! con una flecha que indicaba el brazo correcto.
Eso es lo más cerca que llegue de estar incluida en el anuario. Aparte de mis tontas
fotos de la escuela, que son siempre repulsivas.
No me uní a la revista literaria sólo porque le dije a Julian que ya estaba en ella.
Simon dijo que podía usar la oficina de la revista literaria en el quinto período
cuando está allí. Lo que me da una excusa válida para saltarme el almuerzo. Al
consejero escolar, el Sr. Gilford, no le importa si comes allí porque es cuando la
mayoría de los otros chicos almuerzan. Así que no sólo estoy excusada de la
cafetería por el resto del año, sino que además puedo pasar el rato con alguien
realmente genial. Tal vez incluso nos volveremos amigos.
Esto. Es asombroso.
—Como co-editor, obtienes tu propio escritorio —dice Simon—. Se completa con
una silla con rueditas. —Simon me demuestra que la silla en realidad rueda
empujándola hacia atrás y adelante. Entonces me muestra cómo funciona todo lo
55
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
demás en la oficina de la revista literaria y me explica lo que se supone que debo
hacer—. ¿Sabes cómo usar el programa de edición en Word?
—No lo creo.
—No te preocupes, es muy sencillo. Te mostraré.
Simon está luciendo su típico aspecto de hipster13
metrosexual. Hoy tiene una
camiseta marrón gastada que dice HOLLA BACK en letras amarillas de burbujas de
los setenta, un chaleco negro, pantalones ajustados oscuros, y botas negras de
combate. Me encanta como nunca parece importarle lo que piensen. La cosa
salvaje es la que los hace dejarlo en paz. Tratar de ignorar a un agresor cuando
estás preocupado por lo que están haciendo es completamente diferente de no
estar preocupado. Pueden distinguir cuando estás verdaderamente tratando de
ignorarlos a cuando no te importa. Saben que están llegando a ti, lo que hace que
te molesten aún más.
Pero Simon no actúa. Realmente es así de confiado. A veces la gente dice cosas
sobre sus corbatas o de su cabello. Tiene un revuelto y ondulado cabello castaño y
no tiene miedo de usar productos. Si alguien le lanza un comentario sarcástico a
Simon, sólo lanza un comentario sarcástico en repuesta con toda su fuerza. El chico
es impresionante. Como cuando estábamos yendo a la revista literaria, Simon
estaba cantando una canción de los Bee Gees.
En el centro del pasillo.
En una voz de falsete.
En voz alta.
Un grupo de chicas Preciosas, Perfectas y Populares miró a Simon como si fuera un
paciente mental fugitivo. Lo que por supuesto hizo que Simon cantara aún más
fuerte. Cantó justo hacia las chicas, haciéndoles el signo de la paz.
Simon Bruckner es mi héroe.
G E G
Sherae viene corriendo a mi casillero.
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Hipster: es un individuo que se precia de tener gustos, actitudes y opiniones, que para el resto de las masas
califican como ideales, sofisticadas, vanguardistas y sobre todo, chidas y cool.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Escuchaste? —dice.
—¿Sobre qué?
Hace una pausa para un efecto dramático.
—Julian Porter y Warner Talbot se metieron en una pelea.
—¿Qué? ¿Dónde?
—En el gimnasio. Al parecer, tuvieron algún tipo de enfrentamiento jugando
baloncesto. Me enteré de que Julian noqueó a Warner. Y cuando Warner trató de
levantarse, Julian lo empujó de nuevo.
Esto es tan diferente de Julian. Nunca se mete en problemas.
—Julian estaba totalmente defendiendo tu honor —dice Sherae.
—No lo estaba.
—¡Es obvio que lo estaba! ¿Por qué si no iba a estar empujando a Warner por ahí?
Sherae es ridícula por pensar que Julian me estaba defendiendo. Sin embargo, la
posibilidad de que pudiera ser cierto me hace feliz.
G E G
Cuando me levanto de mi silla después de pre-cálculo, mi corazón golpea contra
mi pecho, en una oleada de pánico.
No puedo creer que esto suceda de nuevo.
Nadie más parece darse cuenta. Todo el mundo está metiendo hojas en sus
cuadernos y corriendo para ir a casa. Me quedo en mi pupitre, hojeando mi
agenda. Espero a que todos se hayan ido. Entonces bajo otra vez la mirada hacia
mi silla.
Hay sangre.
Mi sangre.
Esto no me ha sucedido desde el noveno grado. Eso fue antes de que Sherae
tuviera un auto y empezara a llevarme al centro comercial para que pudiera
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
conseguir lo que necesitaba. En aquel entonces, no tenía a nadie que me ayudara
con las cosas que una madre tendría que haber estado consiguiendo.
Lo bueno es que llevo jeans oscuros. Aprendí a ser creativa con el papel higiénico,
pero no es un método fiable. No hay manera de que vaya a la enfermería. Me
sentiría aún más incómoda pidiendo tampones.
Dejo caer mi lápiz al suelo y poco a poco me agacho para recogerlo, sólo por si
alguien entra. Compruebo mis jeans. Realmente no puedes ver nada en la parte
posterior. Debería ser capaz de llegar a mi casillero, sin ningún drama. Hay un viejo
cardigán que siempre tengo allí para las emergencias. Voy a envolverlo alrededor
de mi cintura. Por suerte, Sherae no me está esperando hoy. No quiero que me vea
así. Voy a tener que agarrar el autobús de más tarde.
Pero primero, tengo que conseguir sacar esta sangre de la silla.
Hurgo en mi mochila hasta que encuentro una copia del periódico de la escuela.
Lo pongo en mi silla, cubriendo la mancha. Luego pongo mi mochila arriba del
periódico y voy a mi casillero. Los chicos están gritando y golpeando los casilleros
y yéndose. Nadie me nota.
Por favor no dejes que Carly esté aquí.
Llego hasta mi casillero y ato el cardigán alrededor de mi cintura. Entonces consigo
unas cuantas toallas de papel mojadas del baño. Froto mi silla. Las toallas de papel
funcionan. Rápidamente limpio el asiento y lo seco. Ni siquiera puedes decir lo que
pasó.
No como la última vez.
Cuando esto sucedió hace dos años, era la mitad del día. Me levanté, vi la sangre, y
no había nada que pudiera hacer al respecto. La siguiente clase ya estaba
entrando. No había tiempo para limpiar la silla. Estaba horrorizada por tener que
dejar la mancha, pero no tenía elección.
Salí corriendo antes de que alguien la viera.
En el pasillo, podía escuchar al chico que se sentaba allí después de mí quejándose.
Gritó que no había manera de que él se sentara allí, que era repugnante y que
¿quién se había sentado antes?
Por supuesto, la Srta. Morrison sabía que era yo. No tenía ni idea de cómo sería
capaz de mirarla otra vez. Y ella no sabía que yo era una especie de amiga de Ali
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Walsh, quien se encontraba en su próxima clase con el Chico de los Gritos. Así que
la Srta. Morrison dio por sentado que no sabría lo que pasó después.
Agarró una caja de guantes de látex, sacó un par, consiguió algo de Windex y un
rollo de toallas de papel. Luego limpió la silla mientras todo el mundo enloqueció.
Los estudiantes de primer año son los peores. Ali me dijo que todo el mundo
estaba haciendo ruidos de arcadas, bromas sobre el período y que Caitlin Holt en
realidad gritó. Como si la sangre fuera a salir de la silla y destruir su vestimenta. Ali
no quería decirme nada de esto, pero hice que lo hiciera. Necesitaba saber cuán
malo fue.
Después de que la Srta. Morrison limpió la silla, le dijo al Chico de los Gritos que se
sentara.
No lo haría.
—No hay manera de que me siente en eso —repitió—. Está contaminada.
—Acabas de ver cómo la limpié —dijo la Srta. Morrison.
—Windex no es suficiente, señorita.
La Srta. Morrison arrancó algunas nuevas toallas de papel del rollo. Las puso en la
silla.
—Los gérmenes no pueden viajar a través de una barrera de papel —explicó—. Me
aseguraré de que los conserjes limpien la silla después.
Eso sonó como una mentira, pero funcionó. El Chico de los Gritos se sentó y se
calló. Lo cual debería haber sido el final de todo.
Pero no fue así. Llegó más temprano al día siguiente para ver quién estaba sentado
antes que él.
No pasó mucho tiempo para que toda la escuela escuchara que soy una
contaminadora de sillas.
G E G
Items en la lista de Cosas A Recordar Cuando Sea Maestra:
Si un estudiante necesita ayuda, ayudarlo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Algo me dice que no olvidaré este.
G E G
El teléfono suena mientras estoy estudiando para un examen de español. Asumo
que es un cobrador. Así que no estoy exactamente saltando de la silla para agarra
el teléfono. Pero si no lo atiendo, madre va a irrumpir y me obligará. Siempre me
obliga a responder y decirles a los cobradores que no está aquí. Evitar el
innecesario drama de mi madre es siempre la mejor táctica.
Agarro el teléfono en la cocina.
—¿Hola?
—Hola, ¿está Noelle allí?
—Soy Noelle.
—Hey, es Julian.
Estoy impactada y guardo silencio. Julian nunca me llama. Jamás.
—¿Julian Porter? —dice—. ¿De la escuela?
—Sí, no, yo... hola.
—¿Estás estudiando para nuestro examen de español?
—Ugh. —Corro a la sala de estar para asegurarme de que mi madre no está allí—.
Ese pretérito condicional me está matando. —Debe estar en su habitación. Pero la
puerta está abierta a medias. Podría estar escuchando la conversación entera—. ¿Y
tú? —Corro de vuelta a la cocina, tratando de mantener mi respiración constante.
—Ni siquiera he empezado.
—Buena suerte con eso.
—Gracias.
Me atrinchero contra el gabinete más lejano. Madre no debe ser capaz de
escucharme de esta manera. La atrapé espiando antes.
—Así que... —dice Julian—. ¿Alguna vez vas a la ciudad?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—No tanto como quisiera.
—Es increíble allí.
—Como un mundo totalmente distinto.
—¿Quieres venir conmigo alguna vez?
Espera. ¿Está Julian Porter invitándome a salir?
—No tiene por qué ser como una cita... —dice Julian—. O lo que sea. Podríamos ir
a pasar un buen rato.
—Me gusta la diversión.
¿Me gusta la diversión? ¿En serio?
—Genial, entonces…
—Pero no puedo ir.
—Oh.
Quiero desesperadamente decir que sí. Pero incluso si fuéramos como amigos, no
sería correcto. Nunca podría hacerle eso a Matt. Odiaría si Matt saliera con una
chica que le gustara.
—Es sólo que... es complicado —le digo.
—Lástima. Bueno, supongo que tendré que tener diversión sin ti.
No puedo creer que esto esté sucediendo realmente. No puedo creer que Julian no
sepa que es demasiado bueno para mí. Tal vez no lo ve ahora. Pero con el tiempo,
lo hará. Y se dará cuenta de que está mejor sin mí.
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Bookzinga
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Jueves 21 de abril
(41 días restantes)
Traducido por Andy Parth y Susanauribe
Corregido por Mari NC
a Srta. Scofield está muy animada hoy.
—¡Inercia! —aclama ella—. Apuesto a que no sabían que nuestra unidad
óptica se refiere a las leyes de Newton. Pero así es. Todo está conectado. Entonces.
¿Quién recuerda la Primera Ley de Newton?
Todos apartamos nuestros ojos para evitar ser llamados.
—¿Como si de verdad fuera a creer que olvidaron las Leyes de Newton? Son más
inteligentes que eso.
Escucho a alguien hojeando sus notas a mi espalda. Jolene DelMonico levanta su
mano.
—¡Sí! —dice la Srta. Scofield—. ¡Una señal de vida! ¿Qué puedes decirnos?
—Un objeto en movimiento permanece en movimiento y un objeto en reposo
permanece en reposo a menos que sobre él actúe una fuerza exterior.
—Exactamente. Entonces las cosas siguen haciendo lo que están haciendo a menos
que algo venga a cambiar eso. Eso es inercia.
Agarra las figuras de Gumby y Pokey que siempre están sonriéndonos desde su
escritorio. Las ha tenido desde que estaba en la preparatoria. Una vez dijo cuánto
deseaba tener más cosas de la preparatoria para mostrarnos y cómo se arrepiente
de no mantener sus diarios. Me pregunto por qué se deshizo de todas esas cosas.
—Gumby y Pokey ahora demostrarán la inercia. —La Srta. Scofield los coloca sobre
la mesa de demostración.
Luego ella simplemente los mira. Nosotros la observamos verlos.
L
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Qué está pasando? —pregunta.
—Nada —grita Warner.
Él es brusco.
—¿Puedes ser más específico?
—Simplemente están allí.
—¿Por qué?
—Porque nada está haciéndolos moverse.
—¡Ajá! —grita la Srta. Scofield. El libro de Ali cae de su pupitre con un golpe
fuerte—. Así que algo tiene que pasar para cambiar su inacción. Ellos seguirán
estando así de quietos hasta que algo se presente y cambie su estado estático.
Para Gumby y Pokey inercia significa que se quedan exactamente así a menos que
una fuerza exterior los haga moverse de alguna manera.
Sé todo sobre la inercia. Este pueblo está aplastándome como a un insecto que
realmente quiere matar, pero está teniendo demasiada diversión torturándome.
—¡Pero luego! —La Srta. Scofield le da un manotazo a Gumby. Gumby sale
volando hacia la puerta—. Una fuerza exterior pone a Gumby en movimiento. —
Gumby pasa rozando sobre el suelo y se detiene—. Y ahora está en descanso otra
vez. ¿Qué hizo que Gumby dejara de moverse?
—La fricción. —Ofrecen unas pocas personas.
—Genial. Chicos, suenan cansados. ¿Se están sintiendo cansados hoy? —La Srta.
Scofield recoge a Pokey. Ella lo pone sobre su cabeza.
—Impresionante —declara Simon. Toma una foto instantánea de la Srta. Scofield
con su teléfono.
—Ese teléfono no está encendido, ¿verdad? —le pregunta a él.
—Por supuesto que no. Está en modo avión.
—¿El “modo avión” no significa que está encendido?
—No está encendido, encendido —aclara Simon—. Sólo mínimamente encendido.
Me encanta como la Srta. Scofield está teniendo una conversación regular como si
un poni de goma no estuviera situado en su cabeza. Ella nunca teme parecer una
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
nerd. En el primer día, nos dijo que era la persona más nerd en el salón. Y que
nadie debería siquiera intentar holgazanear con ella porque perderían
drásticamente esa batalla. Su estilo de enseñanza cursi y delirante funciona. Estoy
bastante segura que siempre recordaremos la inercia después de observar a
Gumby atravesar el salón.
La inercia y yo nos conocemos desde hace mucho. Un objeto permanece en reposo
a menos que actúe bajo una fuerza externa. La historia de mi vida.
Me pregunto cuál será mi fuerza externa.
G E G
Traté de llamar a Sherae anoche justo después de que colgué el teléfono con
Julian, pero su teléfono estaba apagado. Ella ha estado apagándolo mucho
últimamente. Al principio pensé que era para evitar las llamadas de Hector, pero
dijo que él había dejado de llamarla, así que no sé. Tampoco estaba en línea. Le
dejé un mensaje diciendo que tenía algo importante que discutir en nuestra
reunión diaria.
Sherae está rasgando violentamente un pedazo de papel en su casillero.
—¿Otra nota? —pregunto.
—El idiota ataca de nuevo. ¿Qué está pasando?
—Oh, nada. —Hay algunos pelos blancos de Nimbus en la manga de su chaqueta
negra. Los quito—. Simplemente que Julian me invitó a salir.
—¡¿Él te invitó a salir?!
Asiento.
—¿Cuándo?
—Me llamó anoche.
—¿Por qué no me dijiste?
—Traté. Tu teléfono estaba apagado y no estabas en línea.
—Amiga. Está tan enamorado de ti.
—Difícilmente.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Qué dijiste?
—¿Qué crees?
—¿Que te diste cuenta que Matt es un imbécil y por supuesto vas a salir con
Julian?
—En primer lugar, Matt no es un imbécil. Sólo le lleva un tiempo abrirse a las
personas. Y no puedo salir con Julian incluso si no estuviera con Matt.
—¿Por qué no?
Le doy a Sherae una mirada como de: ¿no es obvio?
—¿Por qué no? —exige ella.
—No soy… suficiente para él.
—¿Cómo puedes pensar eso? A él le gustas mucho. Te dije que esa pelea con
Warner fue por ti.
—Lo que sea. No importa. Estoy con Matt.
—Pero tienes una opción. No tienes que estar con Matt. Puedes estar con Julian.
—Quizás yo quiero estar con Matt. Tal vez por eso estoy con él.
—O tal vez tienes miedo de tener algo real con un chico que claramente te adora.
—Matt me adora.
—¿En serio? Porque la última vez que comprobé te dejó plantada. Oh, y se niega a
ser visto contigo en público.
¿Por qué Sherae tiene que ser tan desagradable sobre esto? Sólo porque Matt no
esté actuando de la manera en que ella quiere que actúe no lo hace indigno. Sé
que él se preocupa por mí. Simplemente necesita más tiempo, es todo.
No es que vaya a explicarle todo esto a Sherae otra vez. Es mejor dejarlo así. No
puedo pelear con ella sobre esto. O sobre nada. Es la única persona con la que
puedo contar completamente en estar ahí para mí.
G E G
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Besarme con Matt es más caliente que nunca. Deseo que pudiéramos permanecer
aquí en nuestro lugar por siempre. Me encanta esto porque es como si
estuviéramos escondidos del resto del mundo. Me encanta lo bonito que está
afuera. Y me encanta cómo me hace sentir Matt. No puedo recordar la última vez
que me sentí así de bien.
Matt me besa con intensidad feroz. Lo beso aún más fuertemente.
Necesitamos tanto encontrar una habitación.
Es difícil creer que tener sexo con un chico real es una posibilidad para mí. Mi
relación con Matt no es nada como lo que deseo tener con Julian. No es como si
Matt estuviera a punto de visitarme después de la escuela para comer galletas
recién horneadas. Probablemente terminaremos haciéndolo en la parte trasera de
su auto o algo parecido. Matt quiere hacerlo totalmente. Y yo también. Creo.
Quiero decir, mis hormonas definitivamente quieren. Pero algo me retiene. Ni
siquiera hemos estado juntos tanto tiempo. En verdad no quiero apresurarme en
algo antes de que esté absolutamente segura de que estoy lista.
No es que decidir esperar me haga quererlo menos.
G E G
Estoy verdaderamente nerviosa por ver a Julian en clase. ¿Qué le dices al chico que
rechazaste anoche? ¿Le sonríes para ver si está enojado? ¿Lo ignoras para que él
no se sienta avergonzado? ¿Finges como si nada hubiera pasado?
Julian ya está en su asiento cuando llego a español. Él no me mira. Cuando la clase
termina, sale por la puerta incluso antes de que haya recogido mis cosas.
Me tomo mi tiempo caminando hacia literatura. No es como si me fuera a meter en
problemas por llegar tarde. Si quisiera, incluso podría ir por el pasillo en el cual
está el casillero de Julian. No es que lo vería. Por la manera como salió corriendo
de clase, probablemente ya está en el almuerzo.
Bajo por su pasillo de todos modos.
Y ahí está.
Dos amigos de Julian están en su casillero, pero nunca hemos hablado o algo
parecido. Sin embargo, puedes notar que no son como los típicos chicos
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
detestables que vienen aquí. Incluso tal vez les gustaría si Julian y yo estuviéramos
juntos. Sería todo un mundo nuevo de amigos.
Julian se está riendo de algo que dijo uno de sus amigos. El marco de sus lentes
está atrapando la luz de una forma que hace que brille de azul eléctrico. Justo
antes de que cierre su casillero, veo su bandolera dentro con las estrellas naranjas
estampadas. Todo respecto a Julian Porter brilla.
G E G
Sherae declaró la necesidad de un tiempo importante en el centro comercial
después de la escuela. Estoy ansiosa por perderme en ese aturdimiento inducido
por el follaje artificial y el olor reconfortante de los pretzels de Aunt Annie. El
centro comercial al que vamos queda a cuarenta minutos. Es gigante. El centro
comercial más pequeño cerca a la ciudad es a donde se suponía que Matt y yo
iríamos. La mayoría de los chicos de la escuela van allí. Esa es la razón por la que
vinimos aquí.
Aunque el enorme centro comercial es en otro suburbio, se siente como una
ciudad para mí. El lugar tiene una sensación más urbana. En verdad tiene cosas
para hacer. Hay una chispa de emoción en el aire, como si supieras que las cosas
están pasando a tu alrededor incluso aunque no sepas qué son.
Sherae gira hacia la carretera que lleva a la avenida principal que va a la ciudad
suburbana y, eventualmente, a la ciudad real. Este es El Camino. El Camino que
lleva Lejos de Aquí. El cual es el mejor lugar de todos. Es el camino hacia la
libertad. Es el camino hacia una vida mejor, a un lugar donde los sueños tienen una
oportunidad de convertirse en realidad.
Lo primero que hacemos en el centro comercial es comprar conos de helado.
Sherae compra uno de fresa con una capa de chocolate. Yo compro uno de vainilla
con chispitas de arcoíris. Las chispitas de arcoíris me hacen feliz.
Estoy aliviada de estar aquí. Sé que debería haber conseguido otra caja de
tampones la última vez que estuvimos aquí, pero no pude alejarme de Sherae lo
suficiente. Estaría mortificada si ella supiera que madre no los consigue por mí. No
hay forma de que admita lo mal que están las cosas.
Es difícil estar rodeada de todo lo que es brillante y nuevo y no comprar muchas
cosas para mí. Hay muchas cosas que quiero. Pero he estado ahorrando
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
estratégicamente desde que mi mamá robó mi dinero. Cuando me pagan por
hacer de niñera, divido mi dinero y lo escondo en mi habitación para que no pueda
encontrarlo. Ella no sabe que soy niñera casi cada fin de semana, así que no es
como si se esté preguntando dónde está todo mi dinero. Le digo que soy niñera
una vez al mes y que gasto el dinero en implementos para la escuela.
Nos sentamos en la fuente para comer nuestros conos de helado.
—Y… ¿qué decía la nota de Hector? —pregunto.
—Sólo que no puedo seguir ignorándolo para siempre y que por qué no hablo con
él.
—¿Por qué está actuando como si no hubiera hecho algo?
—Dijo que ni siquiera sabe qué hizo. Sólo que yo esperé que se disculpara por
algo.
—¿Cómo no puede saberlo?
Sherae lame su helado.
Me siento terrible porque tuvo que pasar por esto. Si pudiéramos cambiar de
lugares para alejar su dolor, lo haría. Ella no se merece nada de esto.
Digo:
—Pero tú…
—Estoy bien. —Sherae se levanta y tira el resto de su helado. Ni siquiera se comió
el cono. La cual sé es su parte favorita.
Hector solía llevar a Sherae a comer helado todo el tiempo. A él sólo le gusta el
helado en verano, pero la llevaba de todos modos. Era obvio que Hector la
adoraba. Cada vez que los veía juntos, estaba sosteniendo su mano o tenía su
brazo alrededor de ella, o la estaba besando y yo estaba tratando de no mirar. Él le
dio regalos especiales en los cuales los chicos no pensarían normalmente, como la
bola de nieve de una palmera que ella adora. O adoraba. O la puso en algún lugar
o se deshizo de ella después de que rompieron. Tenían una relación bastante
buena. Pero Sherae no estaba lista para lo que Hector quería. Y una vez que cruzas
esa línea, no hay vuelta atrás.
Tal vez Sherae se está escondiendo de mí justo como yo me estoy escondiendo de
ella. Tal vez piensa que si sigue diciendo que está bien, sus emociones le crean.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Como que si sonríes las suficientes veces puedes engañar a tu cerebro para pensar
que eres feliz.
Lo siguiente es la farmacia. Ella nunca necesita nada de aquí. Compra una piruleta
con un palo largo y una linda sandía rosa girando en la punta. No nos separamos,
así que trato de actuar como si a mi madre se le hubiera olvidado comprarme más
tampones. Espero sonar convincente sin intentarlo demasiado.
—¿Dónde después? —dice Sherae.
—¿Qué te parece la tienda de mascotas?
Siempre voy a la tienda de animales cuando estoy aquí. Tienen unos cachorros
diminutos y adorables en la ventana. Amo verlos, pero sólo los puedo ver por unos
minutos. Me hacen querer llorar después. Si tuviera una mascota, estaría
preocupada constantemente porque algo terrible estuviera a punto de sucederle.
No sería capaz de simplemente disfrutar el tiempo que teníamos juntos como una
persona normal. Estaría demasiado preocupada por mi inevitable
desmoronamiento después de que ella se fuera.
De camino a la tienda de mascotas, pasamos un grupo de chicos de nuestra edad.
Todos miran a Sherae. Ninguno de ellos me mira a mí. Ella finge no verlos
mirándola. Ya ni siquiera hace contacto visual con los chicos.
Deseo que ellos me miren. ¿Pero por qué lo harían? Soy un fenómeno andante de
camisas grandes, zapatillas destruidas y cabello crespo.
—Vamos a Forever 21 —digo.
—¿Qué pasa con los cachorros?
—Después.
Quiero ver si tienen algunas blusas nuevas que pueda comprar. Forever 21 es
bueno por los precios. Tengo quince dólares de los ahorros que me permití traer
hoy. Tiene que haber una linda blusa ahí por quince dólares. Una que en verdad
me quede bien para variar. Estoy cansada de nunca ser notada.
G E G
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Me puedes dejar aquí afuera? —le pregunto a Sherae mientras me lleva a casa.
Hay una venta de garaje inesperada en día de semana a unas cuantas cuadras de
mi casa que debo explorar.
Sherae sabe lo que hago. Escarbo en las ventas de garaje para hacer que mi
habitación luzca más bonita. Encontré una bufanda morada para poner encima de
la pantalla de mi lámpara rasgada. Pinté un viejo florero y puse unas margaritas
falsas que mi vecino estaba botando. Una antigua caja de fotos contiene mis joyas.
Hay una caja llena de trozos de telas diferentes. Encuentro un hermoso trozo de
seda turquesa. Parece como si fuera del tamaño perfecto.
—¿Cuánto cuesta? —le pregunto al hombre viejo con una enorme panza sentado
en una mesa de cartas.
—Dos dólares.
Cuando llego a casa, limpio mi jaba de leche que hace las veces de mesa de noche.
Limpio el polvo de todo. Muevo la tela turquesa y la envuelvo con una floritura
encima de la pieza de madera que está en la jaba. Va bastante bien con la bufanda
purpura en mi lámpara. Luego cuidadosamente arreglo todo encima. Casi luce
como una verdadera mesa de noche ahora.
Tratar de hacer que las cosas luzcan bien toma mucho esfuerzo. Pero nunca dejaré
de intentarlo.
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Bookzinga
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Lunes 25 de abril
(39 días restantes)
Traducido por Susanauribe (SOS) y Aldebarán
Corregido por Lizzie
s bueno que todos los días empiecen con anuncios en el salón de clases.
Odiaría perderme cualquier asamblea de animación.
El primer anuncio nos notifica la siguiente información vital:
—Los Bulldogs van a estar esta noche en Lakeview. ¡Todos vayamos y mostremos
nuestro apoyo!
Aparentemente, ahora los anuncios son en código. Porque no tengo idea de
quiénes son los Bulldogs o qué juegan.
Luego:
—Las órdenes de los anuarios deben ser presentadas en la oficina principal al final
del día. ¡No desaprovechen los recuerdos!
Claro. No querría perderme uno de esos.
G E G
Simon llega a física todo adulto con su estilo pulido, llaves del auto y un vaso de
café. Las llaves del auto hacen ruido cuando caen en su pupitre. Le quita la tapa al
vaso y sopla su café. No creo que Simon vea la escuela de la misma manera que
nosotros. Es más como si hubiera llegado al trabajo, sorbiendo su café caro y
mirando por la ventana como si fuera otro día en la oficina.
Simon mira alrededor de la habitación a los otros chicos entrando como si
estuviera a punto de dirigir una reunión de negocios. Luego viene hacia mí.
E
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Hola, Noelle —dice él—. Te ves como si estuvieras de ánimo para trabajo extra.
—¿Cómo puedes notarlo?
—Soy así de intuitivo. Nos acaba de llegar un cargamento de propuestas que
necesitan ser editadas para el próximo lunes. ¿Podrías trabajar en el quinto periodo
cada día esta semana?
¿Está hablando en serio? Si pudiera, seguiría trabajando en la revista literaria en el
quinto periodo cada día por el resto del año.
—Sí —digo.
—Genial. ¿Así que te veo después?
Asiento. Simon Bruckner me ha salvado totalmente del infierno de la cafetería.
Incluso con todo el trabajo para la revista literaria, todavía se la debo a lo grande.
G E G
Me besé con Matt mucho tiempo y ahora estoy llegando tarde a español. Sé que
debería haberme ido quince minutos antes, pero fue imposible. Mis labios
simplemente no querían dejar sus labios.
En vez de ir directo a español después de la sala de estudio, tuve que ir a ver al Sr.
Gilford. Necesitaba confirmar que no tenía clase en el quinto periodo. Me dio un
pase especial que dice que se me permite estar en la oficina de la revista literaria
en el quinto periodo y después de la escuela. Luego me da el pase para llegar
tarde a español. Lo cual es un pequeño precio que pagar por estar loca de lujuria.
Normalmente, odio hacer entradas. Llegar tarde es una cosa completamente
diferente cuando eres yo. Cuando las chicas Preciosas, Perfectas y Populares llegan
tarde a clase, se sienten bien con que todos las miren. ¿Por qué no lo estarían?
Tienen el cabello perfecto, piel perfecta y ropa perfecta. Si yo tuviera cualquiera de
esas cosas, estoy segura de que no me importaría que todos esos ojos estuvieran
en mí. Pero hoy es diferente. Estoy usando la blusa nueva que compré en el centro
comercial.
Tan pronto como la vi en el estante, supe que estábamos destinadas a estar juntas.
La tela suave y ajustada. El color azul cielo relajante. El corte bajo que no era lo
suficientemente bajo para que me enviaran a la oficina del director. Incluso
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
conseguí unos brazaletes pintados con flores azul cielo y violeta que Sherae me
dio para que combinaran. Y estoy usando los jeans que en verdad me quedan.
Sostengo el aire afuera de la clase de español. La Sra. Yuknis está hablando sobre
cómo varias personas no hicieron su tarea y no podemos hacer la actividad que
había planeado. O algo así. Mis habilidades en español en verdad son escasas.
Entro. Todo el mundo se queda mirando.
Incluyendo a Julian.
La Sra. Yuknis viene hacia mí. Le doy mi pase por haber llegado tarde.
—¿Tiene la tarea?14
Admito que no tengo la tarea.
—¿No? ¿Por qué no?15
De alguna manera pienso que decir Porque no quería hacerla no es una respuesta
lo suficientemente buena.
Los ojos siguen en mí. Todavía estoy de pie frente a toda la clase como una
completa idiota.
La Sra. Yuknis estalla en una diatriba sobre cómo apenas es abril y tenemos que
dejar de actuar como si el año ya se hubiera acabado y levantar nuestros perezosos
traseros y hacer nuestra tarea. O algo así. Por supuesto que tengo que llegar tarde
el día que está demostrando su rabia.
Puedo sentir los ojos de Julian en mí.
Me tomo mi tiempo caminando hacia mi pupitre. Luego me doy la vuelta
lentamente antes de sentarme así Julian puede ver la forma en que mi blusa se
ajusta a mis curvas. No es que tenga grandes curvas. Pero al menos ahora puede
ver que tengo algunas.
Paso toda la clase esperando que Julian venga hacia mí después. Cuando suena el
timbre, guardo mis cosas lentamente.
—Hola —dice Julian.
14
En español en el original.
15
En español en el original.
73
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Hola. —Puedo sentir su calor junto a mí. No tengo idea de cómo prevenir que mi
pupitre se prenda en llamas.
—Te ves bien.
Lo miro. ¿Cuántas veces he mirado a Julian de esta manera, con él tan
pacientemente a mi lado? ¿Por qué siquiera me está hablando? Lo rechacé
completamente. Es como si nada perturbara a este chico.
—Gracias —digo.
—¿Blusa nueva?
—Sí.
—Eso pensé.
Me levanto y deslizo mi mochila por encima de mi hombro. Mi blusa se sube. La
bajo. Se aprieta contra mis senos. Lo cual pareció una buena idea en el vestidor.
Pero ahora estoy avergonzada.
Julian y yo estamos como a cuatro centímetros de distancia. Lo puedo sentir
respirando. También puedo sentirlo mirándome. Sólo puedo mirar al suelo.
—¿Puedo pasar? —dice una chica llegando para la siguiente clase. Estamos
bloqueando el pasillo.
Julian toca mi brazo. Me guía hacia la puerta. Lo dejo caminar conmigo tocando mi
brazo durante los nueve pasos que toma llegar a la puerta. Posiblemente son los
nueve pasos más osados que he dado alguna vez.
—Te veo después —dice.
—Sí. Después.
Cuando Julian se aleja de mí, en todo lo que puedo pensar es en lograr que esté
así de cerca de nuevo.
G E G
Paso la cafetería triunfantemente en mi camino hacia la revista literaria. Incluso le
muestro el dedo. Bueno, le muestro el dedo a la pared. Hacerlo en la puerta sería
74
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
una mala idea. Con mi suerte, Warner Talbot me vería y pensaría que le estoy
mostrando el dedo.
Hay dos chicas trabajando en las computadoras de la revista literaria. Creo que una
es de primer año. No alza la mirada de su escritorio. La otra chica es Darby. Nunca
he hablado con ella fuera de clase. Parece una solitaria. Así que me toma fuera de
base totalmente al sonreírme.
—Hola, Noelle —dice ella—. Felicitaciones por el trabajo temporal de co-editora.
—Gracias.
—¿Te está gustando?
—Es bueno. —No estoy a punto de admitir que solamente estoy aquí para salir del
almuerzo. En realidad, no es tan malo como esperaba. Algunas partes son incluso
divertidas, como tener mi propio escritorio y corregir los errores de las personas.
La mejor parte es que se siente realmente cómodo aquí. Como una zona de
seguridad.
—Genial —dice Darby—. Sólo déjame saber si necesitas cualquier cosa. Puedo ser
encontrada pegada a esta estación.
Me doy cuenta de que Darby está vistiendo la misma camiseta que conseguí en el
centro comercial hace pocos meses. Lo que me sacude de nuevo. No estoy
acostumbrada a ver a nadie vestir la misma ropa que yo.
—¿Conseguiste la camiseta en Delia’s? —pregunto.
—En oferta por nueve con noventa y nueve, tal como me gustan.
—A mí también.
—Genial. Odio cuando estoy al acecho de algo, esperando para que salga en oferta
pero luego entro en pánico de que lo vendan todo, así que lo compro de todas
formas y sale en oferta como al día siguiente.
—¡Lo sé!
Darby sacude su cabeza.
—Trágico —confirma.
Es tan extraño cómo conectar con alguien en un escenario diferente puede sacar
otro lado completo de él. Como cuando ciertos lugares nos inspiran para actuar en
75
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
la forma en que normalmente no lo haríamos. Si Darby no estuviera en la revista
literaria, probablemente nunca hubiéramos hablado así.
Una pila de presentaciones para ser editadas está esperando por mí sobre mi
escritorio. Todos tienen que entregar una copia impresa de su trabajo, luego
envían una versión final por correo electrónico después de que obtienen sus
modificaciones. Hay una nota pegada en la parte superior de la pila:
Saco una pluma morada para editar la primera historia corta. Cuando sea maestra,
no usaré plumas rojas para calificar los trabajos. Las plumas rojas siempre estarán
asociadas con crítica y malas notas en mi mente. No quiero que esta persona
reciba su historia corta con marcas duras de pluma roja por todas partes. El color
morado es mucho más amigable.
Estoy en la tercera página cuando Simon llega.
—¡Almuerzo! —anuncia. Está cargando una bandeja altamente apilada con buenas
cosas para comer. Sándwiches de queso a la parrilla, fruta, botellas de agua y té
helado, papas fritas, brownies y galletas—. Tengo demasiado como de costumbre.
—¡Genial! —dice Darby—. Gracias, Simon.
Simon pone la bandeja sobre la gran mesa en medio de la oficina. Darby se acerca
y toma una manzana y una galleta.
La estudiante de segundo año todavía es inconsciente de que alguien más está en
la habitación.
—Sírvete tú misma —insiste Simon—. Por lo general traigo una bandeja para quien
quiera. Así que no tienes que preocuparte sobre falta de almuerzo o cualquier
cosa.
—Eso es asombroso —digo—. Gracias. —Como es usual, estoy hambrienta. El
queso a la parrilla huele tan bien. Y las galletas de mantequilla de maní lucen
maravillosas. Se necesita una gran cantidad de restricciones para no atacar la
bandeja e inhalar todo sobre ella.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Soy un fanático del queso a la parrilla —me informa Simon.
—Lo mismo aquí. Pero pensé que no tenías permitido sacar las bandejas.
—Ellos me dejan de todas formas. A la señora del almuerzo le gustan mis corbatas.
Y siempre regreso las bandejas después de la escuela.
Trabajamos. Tomo un sándwich de queso a la parrilla. Tomo algunas uvas. Luego
tomo dos galletas. Estoy paranoica de que cualquiera piense que estoy tomando
demasiado. Pero nadie se da cuenta. Están ocupados con su propio trabajo.
Todos los demás salen unos minutos antes. Cuando el timbre suena, sólo soy yo, la
oficina, y el almuerzo sobrante. Meto dos bolsas de papas fritas en mi mochila.
Sería un desperdicio dejarlas.
G E G
La bandeja del almuerzo de Simon era un fuerte contraste frente a nuestra cocina.
La única vez que tenemos suficiente para comer es cuando madre recibe cupones
de alimentos. Pero después de una semana o así, es hora de volver a la ciudad de
la inanición.
La primera vez que madre obtuvo cupones de alimentos, me arrastró a la tienda de
comestibles con ella. Fue poco tiempo después de que nos mudáramos al
apartamento, por lo que yo tenía doce o trece. No sabía por qué me llevaba.
Siempre iba de compras sola.
A madre le gustaba ir de compras a la tienda de comestibles gourmet de lujo en
lugar de una de precios más razonables a pocas ciudades. Ella estaba determinada
a comprar donde todo el mundo lo hacía. Yo empujaba el carrito mientras madre
seleccionaba los artículos de los estantes. Sonaba música suave. Todas las cosas
estaban tan limpias y relucientes. Los artículos estaban pulcramente alineados
sobre los estantes. Incluso el piso brillaba, reflejando filas y filas de alimentos
perfectamente empacados. Observé a una mujer cambiar una caja de cereal por
otra sólo porque la primera caja estaba ligeramente abollada en la parte de arriba.
Las mamás reales empujaban sus carritos de compras llenos junto a nosotras. Sus
hijos montados en los asientos de los carritos tenían juguetes brillantes y coloridos
o dispositivos sonoros para mantenerlos entretenidos.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Fuimos al mostrador de productos gourmet de lujo. La vitrina destellaba bajo las
luces brillantes mientras la música ambiental alegre continuaba sonando. Platos de
alcachofas rellenas cuidadosamente ordenadas y ensalada de pesto y hongos
portobellos salteados se burlaban de mí. Pollos preparados esperaban ser
seleccionados. Este mostrador estaba mal de muchas formas. ¿Cómo podía haber
allí toneladas de alimentos caros para cualquiera que se lo podía permitir, mientras
personas alrededor del mundo estaban muriendo porque no tenían ni siquiera
agua limpia?
Las mamás estaban deteniéndose para hablar con otras mamás. Ninguna de ellas
saludó a mi madre. Era como si supieran que incluso aunque madre estaba
intentando adaptarse a las compras allí, nosotras aún éramos pobres. Y la pobreza
era una enfermedad que podías adquirir si te acercabas demasiado.
Madre tiene esta fase donde se pone totalmente falsa enfrente de otras personas.
Yo lo llamo su Actuación de Mamá Normal. Ella piensa que puede engañar a las
personas para que crean que es una buena mamá si actúa como si se preocupara.
Algunas veces las personas dicen que nos vemos más como hermanas que como
madre e hija. Lo que hace que madre se vuelva aún más falsa, fingiendo que no los
oye así tienen que repetirlo. Pero ninguna estaba dándole una oportunidad para
empezar su Actuación de Mamá Normal este día. Era como si todos en la tienda de
comestibles hubieran hecho un pacto para ignorarnos.
Llegamos a la línea de caja. Madre me empujó enfrente de ella. Yo estaba
chupando una paleta y me mordí con fuerza la lengua cuando me empujó. Sacó
nuestros artículos del carrito uno por uno, entregándomelos para colocarlos en la
barra transportadora. Cuando el carrito estuvo vacío, se movió cerca del cajero.
—¿Cómo va tu día? —le preguntó con una sonrisa brillante. La Actuación de Mamá
Normal estaba en marcha.
—Bien. —Él le devolvió la sonrisa—. ¿Cómo la está tratando a usted?
—No puedo quejarme —dijo. Como si alguna vez dejara de quejarse.
El cajero escaneó nuestros artículos. Madre estaba siendo toda coqueta con él. Lo
cual era espeluznante porque claramente estaba en la preparatoria. Estuve aliviada
de que no me conociera.
Mi madre dijo algo que no recuerdo. El cajero rió.
—Su total es setenta y tres con siete —dijo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Ella le dio algunos vales. Excepto que no eran vales. El cajero había estado
sonriéndole a mi madre. Pero cuando vio lo que ella le dio, su sonrisa desapareció
instantáneamente.
Me miró. La miró a ella. Me miró de nuevo.
Mi lengua palpitaba donde me había mordido.
Entonces el cajero gritó:
—¡Necesito un gerente en la cuatro! ¡Cupones de alimentos!
Todas las mamás en las otras líneas giraron para ver quién estaba usando cupones
de alimentos.
La mamá de Audrey estaba a tres líneas más.
Pude ver una luz de reconocimiento en sus ojos. En ese momento Audrey y yo
éramos amigas. Me di cuenta que su intención era acercarse y saludar.
Pero no se acercó. Simplemente se giró como si ni siquiera me conociera.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Viernes 29 de abril
(35 días restantes)
Traducido por Mari NC y Pimienta
Corregido por Lizzie
rato de evitar los baños de la escuela tanto como es posible. Es agonizante
estar en el baño cuando muchas otras chicas lo están utilizando. Realmente no
necesito escucharlas chismear con sus amigas y revisar sus teléfonos.
Una cosa acerca de ser acosado es que aprendes rápidamente cómo evitar a las
personas que hacen tu vida miserable. Yo nunca uso este baño. Este es uno de los
que usa Carly. Pero si trataba de abrirme camino por la escalera llena de gente
hacia el baño más seguro, estaría retrasada para clase.
Por supuesto, Carly entra mientras me lavo las manos.
Con Audrey.
—Hola, rechazada —dice Carly—. ¿Estás teniendo un buen día?
Una chica que no conozco está cerca al espejo. Estoy mortificada de que esté
viendo esto. Saco una toalla de papel y seco mis manos, dirigiéndome a la puerta.
—¿Cuál es la prisa? —Carly bloquea la puerta.
—Tengo clase. —Odio el dolor de pánico que siempre tengo cada vez que veo a
Carly. Sigo prometiéndome que no voy a dejarla molestarme la próxima vez. Pero
cuando la próxima vez llega, siempre es como la vez anterior.
—¿Tienes clase? ¿O tienes un brazalete horrible?
Mi brazalete no es horrible. Tiene delicadas perlas transparentes ensartadas con un
elástico. Sherae me lo regaló para mi cumpleaños el año pasado. Ella arma las
bolsas de regalos más sorprendentes.
—Creo que ella tiene un brazalete horrible. —Audrey se mete en la conversación.
T
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Todavía están bloqueando la puerta.
—Disculpen —digo, tratando de avanzar.
—¡Oh, discúlpala! —Carly le grita a Audrey—. ¡Noelle es mucho mejor que
nosotras! ¡Incluso está por debajo de ella estar en el mismo baño!
—Por lo menos está usando el baño —dice Audrey—. La mitad de las sillas en esta
escuela están manchadas con su sangre.
El timbre suena. La chica en el espejo sale corriendo. Me lanza una mirada de
disgusto.
—¿Pueden moverse, chicas? —pregunto.
—Claro —dice Carly—. ¿Qué tal esto? —Ella se para justo en frente de mí, agarra
mi muñeca, y arranca de un tirón mi brazalete. Luego estira el elástico como una
banda elástica y lo arroja sobre la puerta de un inodoro.
—¡Buena esa! —alaba Audrey. Realmente chocan sus manos. Después de que se
van, todavía puedo escucharlas riendo por el pasillo.
Abro la puerta del inodoro al cual Carly arrojó mi brazalete. Busco en el suelo por
esas bonitas cuentas. Pero no las veo por ninguna parte.
El pánico retuerce mi estómago.
Me asomo en el inodoro. Mi brazalete está asentado en la parte inferior.
Una parte de mí quiere sacarlo, lavarlo y ponérmelo de nuevo. Pero aunque amo el
brazalete, no puedo hacerme meter las manos en el inodoro por él.
Apesta que Carly se salga con la suya en cosas como esta. Y apesta que Audrey sea
parte de esto ahora.
Audrey y yo éramos las mejores amigas en el quinto grado. Después de que nos
mudamos de la casa de Lewis a nuestro pequeño apartamento, todo cambió. No
de la noche a la mañana. Pero gradualmente, madre se volvió más distante. Ella se
cerró. Dejó de mirarme y de hablarme o de cuidar de mí de una manera real. Y ha
ido empeorando desde entonces.
Audrey y yo permanecimos como amigas después de la mudanza. Pero todo
cambió el día de San Valentín, cuando teníamos trece. Ella estaba feliz porque
Corey Smith le había dado una caja grande de chocolates en forma de corazón.
Tenía un flechazo enorme por Corey Smith. Hasta que él le dio los chocolates, no
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
estaba segura de si también le gustaba. Audrey sólo había comido tres piezas. Yo
no podía entender cómo se resistía a comerse toda la caja.
Me acerqué a casa de Audrey después de la escuela. Estábamos jugando Sorry!16
en la cama de Audrey cuando su mamá la llamó a probarse un vestido para una
boda a la que estaba invitada.
—¿Tengo que hacerlo? —Audrey le gruñó a su mamá.
—¡Sí! ¡Tiene que quedar ajustado!
—¿Puedo hacerlo más tarde? Estamos en medio de un juego.
—¡No, te necesito aquí abajo ahora mismo!
Audrey hizo una mueca.
—Enseguida vuelvo —me dijo.
Pero ella no vino enseguida. Estuvo allí por un largo tiempo. Y yo estaba sola con
sus chocolates del día de San Valentín.
Sólo quería tomar una pieza. No pensé que a Audrey le importaría. Así que me
metí una pieza a la boca. Entonces tomé Tiger Eyes de su estantería porque ella
seguía diciéndome que tenía que leerlo. Me comí otro chocolate mientras estaba
leyendo. Y otro.
La versión abatida de Mi Madre Después de Lewis nunca compraba dulces. Ella
creía que estaba gorda. Lo cual era extraño porque estaba tan flaca que podías ver
los huesos de su cadera sobresaliendo. Ni siquiera teníamos azúcar en la cocina.
Ansiaba tanto el azúcar que era ridículo. Nunca había visto una caja de chocolates
así de grande. Cada uno tenía un relleno, forma y textura diferente. Era como si
estuviera en un trance o algo así, sólo leyendo y comiendo. Realmente no sé cómo
sucedió, pero terminé comiéndome la mayoría de los chocolates.
Cuando Audrey llegó al piso de arriba, enloqueció.
—¿Quién dijo que podías comer mis chocolates?
—Yo estaba…
—¡Oh Dios mío, te comiste la caja entera!
16
Sorry!: es un juego de mesa que se juega en todo los Estados Unidos. Es divertido, emocionante y muy
interesante, y es un juego de "dulce venganza", como dice en la caja.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—No, no lo hice.
—¿Por qué te comiste todos mis chocolates? ¿Quién hace eso?
No tenía idea.
—Sabía que estabas celosa de que le gustara a Corey, ¡pero no tenías que ir y
comerte todos mis chocolates!
—¡No estoy celosa!
—¡Si fueras feliz por mí, no te hubieras comido todo mi regalo del Día de San
Valentín!
Ese fue el momento en que Audrey y yo dejamos de ser amigas. No fue sólo el que
yo me comiera sus chocolates. Estoy segura de que mis otros amigos estaban
notando cuán extraña me había vuelto. La gente estaba mirándome de forma
diferente, como si ya no fuera una de ellos. Todo el mundo descubrió que mentí
sobre mi madre. Y luego Audrey les dijo sobre los chocolates. La gente le estaba
diciendo a Audrey que sería impopular si seguía como mi amiga.
Audrey se puso de lado de ellos. Ella no quería recordar este momento en su vida
como el peor de todos. La forma en que ya sé qué yo lo recordaré.
G E G
La línea superior de un volante encontrado en el pasillo de inglés:
¿Eres un jugador del equipo?
G E G
Sólo estoy pensando en mis cosas yendo a clase cuando giro una esquina y ahí
está Julian.
Hablando con Jolene DelMonico.
La hermosa Jolene DelMonico con su cabello rubio, liso y brillante.
Jolene se inclina cerca de Julian. Aparentemente, es incapaz de escuchar lo que
dice a no ser que parte de su cuerpo esté tocando parte del de él. Ella se ríe de
algo que acaba de decir sacudiendo su cabeza hacia atrás de modo que todo ese
83
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
cabello largo, suave y sedoso se balancea elegantemente detrás de ella. Siempre
he estado celosa del cabello de Jolene. Pero no he estado sumamente celosa hasta
ahora.
Por supuesto Julian está hablando con ella. Incluso sus nombres son lindos juntos.
Julian y Jolene. Jolene y Julian. Jolian. Tal vez yo solía gustarle, pero lo rechacé.
Perder la lotería genética es una mierda. Daría cualquier cosa para parecerme a
Jolene. Para levantarme en la mañana y no tener que preocuparme sobre lo que
voy a hacer si mi piel está llena de granitos o si mis ojos están hinchados o cómo
voy a hacer que mi cabello se vea lo suficientemente decente como para salir por
la puerta. Me gustaría que mi cabello brillara a la luz del sol y se moviera en la brisa
de la manera en que el de Jolene lo hace.
Si tengo que soportar mi cabello enmarañado por un día más, en verdad voy a
enloquecer.
Sherae cree que me va a llevar a casa después de la escuela. Pero cuando se acerca
a mi casillero le digo:
—Realmente necesito ir al centro comercial.
—¿Para qué?
—Esto. —Señalo mi cabeza.
—¿Podrías ser más específica?
—¡Hola! ¿Mi cabello? ¡Es ridículo! ¡No puedo soportarlo más!
—¿Qué vas a hacer?
—No lo sé todavía.
Vamos a un lugar caro para el cabello en el centro comercial. Lo llamo Fancycuts.
Nunca pude darme el lujo de ir allí. Siempre obtengo mi corte de cabello en
Supercuts. Pero Sherae insistió en que le pidiera dinero prestado y no aceptaría un
no por respuesta.
No voy a protestar.
Sherae se va para conseguir el nuevo libro que nos estamos muriendo por leer.
Entro en Fancycuts, y me siento en una de las cabinas de los estilistas. El mostrador
frente a mí tiene algunas revistas de moda claramente desplegadas y elegante
agua embotellada. Incluso me preguntan si quiero té.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Este va a ser un corte de cabello feroz.
El tipo que está a punto de cortarme el cabello en realidad no habla inglés. No está
entendiendo lo que quiero. Me da un lápiz y un pedazo de papel para que pueda
dibujárselo. No es exactamente lo que yo esperaba de los estilistas más exclusivos
de por aquí.
Dibujo lo que se supone que es mi perfil. Hago mi nariz muy grande para
asegurarme de que entiende que es mi nariz. Dibujo mi cabello lacio y le pido que
lo haga explosivo. Entonces trato de dibujar ángulos con los extremos laterales
despuntados, igual que el cabello de Jolene DelMonico. Ella lo lleva cortado recto
en la parte posterior consiguiendo que su cabello siempre se vea como si hubiera
sido cortado esa misma mañana.
Mi chico asiente con la cabeza como si entendiera lo que quiero.
Me siento de nuevo. Vaporiza mi cabello. Huele a flores. Tomo una gran bocanada.
Luego procedo a tener un ataque de tos. Claramente no pertenezco aquí y toda
esta gente elegante lo sabe. Trato de mezclarme, tomo una revista y empiezo a
hojearla. Casi nunca consigo leer revistas. Ser decadente será un cambio divertido.
Cuando mi chico me dice que ha terminado, me gustaría tener más tiempo. Tengo
muchas ganas de terminar este artículo sobre una chica que se hizo una cirugía
plástica para que la gente dejara de acosarla. Pero estoy emocionada por ver mi
lujoso corte de cabello con nuevos ángulos profesionales y extremos despuntados.
Debe verse como una versión más corta que el de Jolene.
Excepto que no es lo que veo. Ni siquiera está cerca.
Lo que veo es el peor corte de cabello de la historia mundial. Este carnicero
destruyó mi cabello tan gravemente que no puedo creer que me esté mirando en
el espejo correctamente. Enormes mechones de cabello alrededor de mi cara han
sido cortados. No cortó ángulos a los lados. Cortó escaleras en ambos lados de mi
cabeza.
Esto no es un corte de cabello. Es un corte-escalera.
Estoy. Mortificada.
Me quedo congelada en mi silla. Mis ojos llorosos. Me toma todo el esfuerzo que
tengo no romper en lágrimas.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
El cortador está preguntándome qué pienso. Quiero gritarle con ganas. Quiero
largarme sin pagar. En cambio, no digo nada. Salgo de la silla. Le entrego el dinero
de Sherae y voy a esperarla afuera.
Cuando Sherae aparece, la mirada en su rostro confirma lo que ya sé.
—Es realmente malo, ¿verdad? —pregunto.
Sherae mueve la cabeza lentamente.
—No, no es… no es tan malo. —Pero el horror en sus ojos confirma que es un
desastre.
—¿Qué se supone que debo hacer ahora? —Me asusto—. No hay manera de que
pueda ir a la escuela así.
Todo lo que quiero hacer es irme a casa y esconderme, pero dejo que Sherae me
arrastre a Claire’s. Ella escoge un montón de pinzas y pasadores para mi cabello.
Mis ojos siguen borrosos. Parpadeo para alejar las lágrimas, decidida a no llorar
delante de ella. Por lo menos tengo el fin de semana para resolver esto. Tiene que
haber alguna manera de hacer que mi cabello se vea decente.
G E G
No hay manera de hacer que mi cabello se vea decente.
Lo primero que hago cuando Sherae me deja en casa es ir a mi habitación y llorar.
Pensé que antes odiaba mi cabello. Pero esto es mucho peor.
Después, cuando estoy completamente deshidratada de tanto llorar, llevo las cosas
que Sherae me compró en Claire’s al cuarto de baño. Esparzo los pasadores
brillantes y pinzas lindas a lo largo de la barra.
Era impresionante que Sherae me hubiera comprado todas estas cosas. No sé qué
haría sin ella.
Dedico la siguiente hora a probar todas las combinaciones que puedo imaginar
con los complementos del cabello. Nada ayuda. Al final, me conformo con sujetar
los dos primeros escalones de mi corte-escalera con pasadores, por lo que están
superpuestos en la parte inferior. De alguna manera parece que llevo el cabello
hacia atrás. O tal vez parece que soy una rechazada total.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Para el momento en el que llega mi madre, estoy completamente angustiada. Ella
recorre los gabinetes de la cocina, a la caza de sobras al azar para la cena. No sé
por qué se molesta. Nunca hay nada para comer. Tenemos unas galletas rancias.
Algunas especias extrañas que estaban aquí cuando nos mudamos y un paquete
solitario y repugnante de menta mezclada con chocolate caliente. Debería tirar
esas cosas. Pero aferrarse a ellas le da un respaldo cuando insiste en que hay cosas
para comer.
Abre el refrigerador. Lo que es una broma aún más grande. Todo el contenido es
un tarro de mostaza picante, mantequilla, y el último trozo de una barra de pan.
—¿Te comiste lo que quedaba de queso? —acusa mi madre.
—No había nada más que comer. Y ni siquiera era mucho.
—No puedo mantener comida en la casa si vas a engullirlo todo en un día.
—Uhm, ¿se llama tener hambre?
Mi estómago ruge con fuerza. Ella no puede fingir no oírlo.
—¡Nunca hay nada para comer! —le grito.
Mi madre mira hacia arriba desde donde está agachada, en frente del refrigerador.
—¿Perdón? —dice.
Esto podría ser peligroso. Cuando madre está de mal humor y no es culpa mía,
comienza a despotricar sobre su trabajo, incluso más de lo habitual. O se sienta
mirando fijamente al espacio, escuchando música triste. Si tengo suerte, se
esconde en su habitación, así que no tengo que lidiar con ella. Pero cuando soy yo
quien la hace enojar, se vuelve desagradablemente loca durante días y hace cosas
que dan miedo, como golpear la puerta de mi cuarto en medio de la noche. Odio
estar preocupada, cargando ese sentimiento nervioso en mi estómago de no saber
nunca a qué atenerme. Estoy nerviosa todo el día en la escuela. Realmente no
necesito también estar nerviosa en casa. Sólo debería quedarme callada.
Excepto que no estoy pensando racionalmente en este momento.
—Nunca hay nada para comer —le digo—. ¿No está contra la ley matar de hambre
a un hijo?
Mi madre se burla.
—Estás lejos de morir de hambre.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Por qué? ¿Porque no soy una anoréxica como tú? ¿Porque realmente me
preocupo por conseguir los nutrientes necesarios? Es normal querer tres comidas
al día. —Deseo tan intensamente el tipo de cena que hace la Sra. Feldman que no
puedo soportarlo. Un delicioso plato principal. Cuencos bonitos. Canasta de pan
caliente, hecho en casa con mantequilla batida. El deseo me está volviendo loca.
Mi madre cierra la puerta del refrigerador.
—No puedo ir al supermercado esta noche. Creo que iré a McDonald 's.
—¿Por qué no podemos tener alguna vez una comida de verdad?
—La comida real es cara. McDonald’s tiene el Menú Dólar. ¿Crees que nos lo
podemos permitir?
No me gusta que ella tenga razón. ¿Cuán ridículo es que los productos frescos
sean tan caros?
¿Los alimentos que son buenos para ti no deberían ser más asequibles y la comida
basura más costosa?
Madre vuelve de McDonald’s mil años más tarde. Saca las hamburguesas con
queso y las papas fritas de la bolsa. Tengo tanta hambre que no me importa lo que
estoy comiendo. Me meto a la boca grandes bocados de hamburguesa. Me
atiborro de papas fritas.
Entonces me pongo a llorar.
No debería de estar obligada a comer esta mierda.
Golpeo mi caja de cartón fría sobre la mesa. Estoy disgustada por todo en este
momento.
—No deberías alimentarme con basura —le digo. Me seco los ojos con la servilleta
delgada. Ésta se rompe en mi cara—. Deberíamos comer alimentos saludables.
¿Por qué soy yo la que tiene que explicarte esto? ¡Se supone que tú debes ser la
madre!
En lugar de quedarme a ver lo furiosa que se pone, me largo a mi habitación.
Cerrando la puerta de golpe. Dejo que sea ella quien tenga miedo esta vez.
Ni siquiera se dio cuenta de mi cabello. No puedo recordar la última vez que
realmente me miró.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Tengo esa fantasía de ir al Retail Rodeo un día, cuando madre esté trabajando.
Amontonaré mi cesta, llenándola de todas las cosas que necesito que ella nunca
me compra, como desodorante, limpiador de cara y tampones. Entonces iré a
servicio al cliente, tocaré la estúpida campana que tienen en el mostrador, y dejaré
mi cesta delante de madre cuando salga.
—Me gustaría hacer una devolución —diría yo—, de una madre defectuosa. Y,
¿posdata? Estas son algunas de las cosas que necesito. Soy una adolescente, en
caso de que no lo hayas notado.
Sería épico. Sólo desearía tener realmente el coraje de hacerlo.
Los padres deberían ser entrevistados antes de que se les permitiera tener hijos.
Entrevistan a la gente para trabajar en McDonald’s. ¿No es el cuidado de un niño
un trabajo más importante?
A veces me pregunto si las cosas serían diferentes si mis padres se hubieran
casado. Lo único que sé de mi padre es que es un adicto. Se fue cuando yo tenía
un año. Pero unos años más tarde, regresó. Debía estar drogado ese día. Él
irrumpió en casa de Lewis amenazando a mi madre con que si no lo dejaba verme,
me llevaría lejos.
Eso es todo lo que recuerdo. Se marchó de nuevo y nunca regresó.
Ser padre o madre no se supone que sea un trabajo al que puedas renunciar.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Lunes 2 de mayo
(34 días restantes)
Traducido por Cami.Pineda (SOS)
Corregido por Lizzie
n física, Warner Talbot me da una mirada.
—Lindo cabello —anuncia.
—¿Qué se hizo? —pregunta Jolene DelMonico.
Bienvenidos a mi lunes
G E G
Me concentro en evitar a Julian entre clases. No hay manera de que lo enfrente con
mi cabello así. A Matt probablemente no le importe mucho, pero le dije que no nos
podíamos ver porque tengo que hacer algo de tarea en la sala de estudio.
Cuando llega la hora de español, me lanzo dentro con la cabeza abajo. Levanto mi
mano para cubrir el lado de mi cabello que está del lado de Julian, fingiendo que
estoy suavizándolo. Puedo decir que Julian ya está aquí sin tener que levantar la
mirada. Es como si este campo de fuerza estuviera siempre alrededor de él y
siempre pudiera detectarlo cuando estoy cerca. Me deslizo en mi asiento. Mi plan
es alistar calladamente mis cosas antes de que el timbre suene para así poder huir.
Si hago esto cada día hasta que mi cabello crezca, tal vez Julian no va a notar que
estoy más deformada que nunca.
Mi plan para hacer una salida rápida se vuelve en mi contra. La Sra. Yuknis nos
sorprende con un examen sorpresa diez minutos antes de que la clase se acabe.
Aún estoy respondiendo la última pregunta cuando el timbre suena. Entrego mi
examen y me preparo para huir.
E
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Julian está justo en mi pupitre.
—Me gusta tu cabello de esa manera —dice.
—Sí, claro —murmuro. Ya es bastante malo tener un corte-escalera. ¿Realmente
tiene que burlarse de mí como los demás?
—Es enserio. Se ve bien hacia atrás. Se puede ver más tu cara.
Levanto mi mirada hacia él. No parece que se esté burlando de mí.
—Oh. Bueno... gracias. —Julian probablemente se siente mal por mí. No hay
manera en que pueda competir con Jolene. No sé por qué siquiera lo intenté.
G E G
Gimnasia. Dispárenme ahora.
Hoy estamos jugando voleibol. El voleibol está extremadamente alto en mi rango
de la lista de Peores Cosas Que Tenemos Que Jugar En Gimnasia. Lo único peor
que el voleibol son los quemados. Los quemados no son ni remotamente una
buena idea. ¿Desde cuándo un montón de balones siendo arrojados hacía ti suena
divertido? ¿Por qué siquiera está permitido? Voleibol es casi tan insoportable. En
vez de balones siendo lanzados hacia ti en todas las direcciones, un balón es
lanzado justo hacia ti instigando la inevitable decepción de todos los de tu equipo
cuando no puedes responderlo.
Cada vez que los balones vuelan hacía mí, soy una chica infeliz.
Las chicas Preciosas, Perfectas y Populares son las que escogen los equipos. Las
triple P siempre escogen los equipos. Ellas son las que deciden.
Siempre soy la última opción.
Nos reunimos en un grupo al otro lado de las que deciden. El piso pulido del
gimnasio tiene todas estas líneas pintadas. No tengo idea de qué significa alguna
de ellas.
—Jolene —dice Caitlin Holt.
Jolene DelMonico se va hacia el Otro Lado. Una vez que estás en el Otro Lado,
estás a salvo.
91
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Las que deciden van y vienen, seleccionando quién cruza. Recompensando a las
otras chicas que nacieron hermosas. Confirmando la lotería genética a las
perdedoras.
—Kim —dice Caitlin Holt.
Los equipos se agrandan. Nuestro grupo se vuelve más pequeño.
Siempre me prometía que no me iba a molestar la próxima vez que estuviéramos
escogiendo equipos. Y entonces es la próxima vez y todos me están sonriendo
desde el Otro Lado y soy un desastre sudoroso y mareado de nuevo.
Sólo tres de nosotras se mantienen en el grupo.
—Noelle —cede Caitlin Holt.
Cruzo la división con piernas temblorosas. No hay caminata de la vergüenza más
vergonzosa que esta.
Caitlin Holt sólo me escogió porque tuvo que hacerlo. Quisiera que alguien me
escogiera porque quisiera.
G E G
Después de tallar un garabato para mi nuevo móvil y pintarlo de color verde lima,
es tiempo de relajarme con Friday Night Lights. Mis programas y mis libros están
en modo de ajuste de humor instantáneo. Son mis drogas de elección. Y los
personajes ficticios que amo son como mis amigos.
Mi estómago se aprieta cuando escucho el auto de mi madre estacionándose en el
camino de entrada. La sensación cálida y difusa que tenía se borra de un duro
golpe. Me pongo tensa como ahora cada noche que ella llega a casa. Pero su
comportamiento raro desde el incidente de McDonald’s está haciendo que mi
estómago duela más.
Todo lo que madre hizo el fin de semana fue sentarse por ahí de mal humor. Se
escondía en su habitación o se sentaba en el sillón, mirando a la nada por horas.
Sabía que habría repercusiones por gritarle, pero era ridículo. Madre monopolizó la
sala de estar ayer por la noche. Se plantó en el sofá, le subió el volumen a sus
canciones viejas, y simplemente se desconectó mentalmente.
92
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Estaba tratando de hacer mi tarea. Lo que era imposible con su música molesta a
todo volumen a través de la pared de cartón. Su música estaba tan fuerte que
sonaba como si hubiera venido a mi habitación y hubiera prendido mi estéreo en
su lugar. Concentrarme en mi ensayo de español fue imposible. Así que fui a la sala
de estar. Madre seguía sentada en su propio mundo en el sofá.
—¿Podrías bajarle? —le grité sobre la música—. Algunos de nosotros estamos
tratando de hacer la tarea.
Madre me ignoró.
—¡Tienes que bajarle! —le grité más fuerte.
Ella me miró. Una mirada aterrorizante, llena de odio. Como si fuera el enemigo. Lo
que madre me había dejado claro. Había escuchado la diatriba miles de veces. Si
no fuera por mí, madre hubiera podido ser feliz y casarse y no hubiera tenido que
trabajar en un trabajo que odia. Había arruinado su vida por existir.
No se movió del sofá. Me moví hacia el estéreo y oprimí el botón APAGAR.
—Tienes que dejarme concentrar —dije—. A una persona se le debe permitir hacer
sus tareas. —Yo era la primera persona en la historia de la educación pública
empezando a hacer la tarea el domingo en la noche.
Esta noche no ha habido ningún drama. Aún más sorprendente es el buen estado
de ánimo anormal de mi madre. Estamos sentadas aquí tomando una cena sin su
vomito verbal contaminando todo.
—Comete tus zanahorias —dice. ¿Por qué está intentado sacar toda la Actuación
de Mamá Normal cuando nadie está aquí?
—Los cubos de zanahoria no son zanahorias reales —objeto.
—Claro que lo son.
—Ni siquiera saben a zanahorias. Y estoy segura que las zanahorias no vienen en
naranja neón. Éstas deben ser radioactivas. —No creo que madre sepa cómo
preparar unos vegetales que no vengan de una lata. Aun logra dañar esos.
—Comételas de todas maneras —dice como si estuviéramos compartiendo una
broma.
Más allá de lo irritante.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Lo juro, cuando se pone así de falsa, es incluso más molesta que en su estado de
ánimo apestoso. Al menos entonces sé que es real.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
13
Martes 3 de mayo
(33 días restantes)
Traducido por Paaau
Corregido por Kathesweet
att ya me está esperando cuando llego a nuestro lugar.
—Te ves diferente —dice.
¿De verdad acaba de notar mi cabello? Quiero decir, no nos hemos visto desde la
semana pasada, pero aun así. Me ve en los pasillos. Tiene muchas oportunidades
para notarlo.
—No me lo recuerdes —murmuro.
—No, te ves bien. Pero… ¿cuál es la diferencia?
Espera. ¿Ni siquiera sabe cómo es mi cabello? ¿No ve que corté la mitad de él y
que está peinado hacia atrás?
—¿No puedes decirlo? —pregunto.
Matt me acerca a él.
—Puedo decir que eres linda —susurra. Luego me besa.
Dejo que me bese. Bastante pronto, me olvido de que hay algo por lo que estar
enfadada.
—Oh, Dios mío, ¿es cierto? —grita la voz de una chica al otro lado de la pared.
Una voz de chica que reconozco.
Porque solía ser mi mejor amiga.
Audrey camina hasta nosotros pisando con fuerza. Tiene ojos de loca.
M
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Carly me dijo que ustedes venían aquí, pero tenía que verlo yo misma.
—No estamos… esto no es lo que parece —protesta Matt.
—¿Oh, no? Entonces, ¿por qué parece que mi novio estaba besando a una sucia
prostituta?
Miro boquiabierta a Matt. ¿Es el novio de Audrey? ¿Cómo puede ser su novio
cuando es mi novio?
Matt no está explicando que todo esto es una broma. O que Audrey está
mintiendo. Ni siquiera me está mirando.
—¿Cuántas veces han venido aquí? —Quiere saber Audrey.
—No es la gran cosa —dice Matt—, ella ni siquiera…
—¡¿Cuántas?!
—No lo sé.
—¿Más de dos?
—Sí, pero…
—¡Idiota!
—Audrey, vamos. —Matt toca el brazo de Audrey. Es como si yo ni siquiera
estuviera aquí. Todo lo que le importa a Matt es convencer a Audrey de que yo soy
nada.
—¡No me toques!
—Yo…
—¡Suéltame! —Audrey se sacude para alejar a Matt. Me da una mirada tan
antipática que no puedo creer que fuimos mejores amigas.
—Primero Corey, ¿y ahora esto? —Me acusa.
¿De verdad va traer a colación esos chocolates de San Valentín que Corey Smith le
dio en octavo grado?
—No estaba celosa de Corey. Y ni siquiera sabía que estabas… —Mi garganta se
aprieta.
—¿Qué yo estaba qué?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Saliendo con… Matt.
—Sí, claro, estoy segura de que no lo sabías.
—¡No lo sabía!
—Dios, me pregunto por qué no te creo.
—¡Dile que yo no sabía! —le grito a Matt.
—Como si yo realmente fuera a creer en ustedes. —La mirada de Audrey es fría
como el hielo—. Esto no ha terminado —me amenaza. Luego se va.
—¿Por qué… —comienzo a preguntarle a Matt. Pero él corre detrás de Audrey,
dejándome atrás.
G E G
—¿Qué acaba de pasar? —dice Sherae.
—¿Ya te enteraste?
—Todo el mundo está hablando de eso. —Sherae mira hacia la cafetería. Luego de
que Matt me abandonara, me quedé en nuestro lugar hasta que comenzó la clase
de español. No había forma de que yo fuera a clases. Podía sentir lo hinchados que
estaban mis ojos por llorar. No podía dejar de temblar. Sherae tiene almuerzo en el
cuarto período, por lo que me escabullí hasta la cafetería y le hice señas para que
saliera.
—¿En serio? —digo.
Sherae me mira.
—No, no todo el mundo —se retracta—. Sólo… algunas personas que lo
escucharon de Audrey.
—¿Escucharon qué?
—Conoces a Audrey. Está diciendo que le quitaste a Matt o alguna tontería por el
estilo.
—¡Ni siquiera sabía que estaban saliendo!
—¿Vas a decirme lo que pasó?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Le cuento todo. Las palabras aplastan mi corazón como una esponja. Luego las
lágrimas vuelven a caer en oleadas.
—Aquí. —Sherae me lleva hacia el pasillo. Nos sentamos contra la pared.
Cuando puedo volver a hablar, digo:
—Pensé que Matt y yo podríamos estar juntos de verdad. Pensé que si le daba más
tiempo, se daría cuenta de que me ama. Y que querría que todos supieran que
estábamos juntos. —Limpio mis ojos con el dorso de mi mano—. Dijo que yo le
importaba. Él era el único que podía ser mi novio y ahora ya no está. Simplemente
no puedo creer…
—¿Dónde se supone que deben estar ustedes? —interrumpe un guardia de
seguridad.
—En el almuerzo —le dice Sherae.
—¿Las dos?
—Sí. —Ella toma mi brazo—. Vamos a entrar.
Podríamos habernos salido con la nuestra si el monitor del almuerzo no fuera una
de esas personas molestas que recuerdan cada pequeña cosa.
—No te he visto en un tiempo —me informa, bloqueando la puerta.
—Sí, tengo revista literaria ahora.
—¿Quinto período?
—Sí.
—Este es el cuarto.
Hombre, él es bueno.
Le digo a Sherae que la esperaré en su casillero antes del quinto periodo. Luego
me escabullo hacia el baño que uso para esconderme. Estaba esperando no tener
que volver a esconderme ahí. Pero esa es la cosa sobre la vida. Nunca puedes
cambiar la tuya por una mejor.
G E G
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Nota sobre Noelle Wexler encontrada en el piso de la clase de biología en noveno
grado, escrita en papel con reglones anchos y alternando tinta rosa y azul:
G E G
Por supuesto que toda la clase lo sabe para el final del día.
Incluyendo a Julian.
Me pregunto qué versión del rumor escuchó. Probablemente la que dice que Matt
y yo lo estábamos haciendo en la cancha de tenis.
Cuando Julian me encuentra en mi casillero después de la escuela, ni siquiera
intento escapar. Sólo espero que esta parte de la verdad lo haga sentir mejor.
—Adivina lo que escuché —dice él.
—¿Cuántas suposiciones puedo hacer?
—¿Algunas de ellas es cierta?
—¿Qué escuchaste?
—Que estabas saliendo con Matt Brennan.
—Entonces, supongo que escuchaste bien.
—No sabía que tenías novio.
¡¿NW está usando dos camisetas?!
Creo que tiene puesto un leotardo.
¿Por qué nunca puedes ver los tirantes de su sostén?
Ella nunca usa sostén.
Ew. ¿Demasiado pegajoso?
Probablemente piensa que es atractivo.
¡Alerta de prostituta!
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Nadie sabía.
—¿Por qué no me dijiste?
—Lo siento. Es complicado.
Julian niega con la cabeza.
Espero. No sé qué decir.
—Lo que sea —dice Julian.
Por segunda vez en el día, veo a un chico que amo alejarse de mí.
Matt no era la única razón de por qué no puedo estar con Julian. Pero es más fácil
hacerlo creer eso.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
14
Miércoles 4 de Mayo
(32 días restantes)
Traducido por Mery St. Clair
Corregido por Kathesweet
uando tu corazón se rompe en mil pedazos, lo único que puedes hacer es
intentar seguir aguantando. Respiras. Intentas dormir. Intentas no pensar en
él.
Ayer por la noche fue un millón de años atrás. Me quedé mirando el reloj,
deseando que ya fuera mañana. Incluso pensé en sacar mi caja secreta.
Me arrastro hasta la parada de autobuses. Todo lo que quería hacer era quedarme
en la cama. Iba a decirle a madre que estaba enferma, pero se molesta si estoy en
casa cuando despierta.
Estoy esperando el estúpido autobús cuando un auto se detiene en la acera. Casi
no lo noto al principio, asumiendo que es una de las madres que viene a dejar a su
hijo. Pero entonces veo quién está dentro del auto.
Es Audrey. Con sus amigas.
—¡Hola, zorra! —grita Audrey.
Todos los chicos en la parada de autobuses me miran.
—¿Qué clase de perdedora toma el autobús cuando ya tiene edad suficiente para
conducir? —especula.
Estoy de acuerdo con ella en eso.
Los chicos que están cerca de mí se alejan unos pasos. Todos saben que ser una
Perdedora es contagioso.
El auto chilla al marcharse. Por primera vez en mi vida, no puedo esperar a que el
autobús llegue. Escogió el peor día posible para llegar tarde.
C
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Un minuto después, otro auto gira en esta calle. Excepto que no es otro auto. Es el
mismo auto con Audrey y sus amigas.
Cuando el auto se acerca, noto que todas sostienen armas de fuego.
Esto es todo.
Van a matarme.
No puedo creer que sea así como termine todo. En un hermoso día de primavera,
bajo un cielo increíblemente azul, esperando el autobús.
Irreal.
Audrey se inclina por la ventana de atrás. Posiciona el arma en su hombro. Me
localiza a través del visor.
Todos en la parada de autobuses corren.
También debería estar corriendo. Me ordeno correr. Pero realmente, ¿cuál es el
punto? Cuando me muera, no voy a tener que soportar este dolor implacable.
Quizás regresaré como una chica con una vida mejor. O quizás llegaré a ese
universo alternativo donde los intrusos ni siquiera existen.
Así que me quedo allí. Mirando directamente a Audrey. Retándola a que lo haga.
El primer impacto me golpea en el estómago. Alguien grita. Bajo la mirada hacia
mi cuerpo. Hay una salpicadura roja en mi camisa. Más salpicaduras comienzan a
aparecer en mis brazos. Pongo mis manos sobre mi cabeza y me agacho. Escucho
el zumbido del auto al pasar.
Cuando el sonido del auto desaparece, aparto lentamente mis manos y levanto la
mirada. Una de las chicas de la secundaria está oculta detrás de un árbol, llorando
mientras su amiga la abraza. Un chico de primer año corre hacia mí.
—¿Estás bien? —pregunta.
Es una buena pregunta. ¿No debería estar muerta a estas alturas? El rojo está
salpicado por todas partes. Algunos de los lugares donde me golpearon arden de
verdad.
—Las bolas de pintura pueden dolor mucho —dice.
¿Bolas de pintura? ¿Me dispararon con bolas de pintura? Esas armas parecían
reales.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Estoy bien —le digo—. Pero probablemente debería regresar a casa y
cambiarme.
—Lo bueno es que te agachaste. Podría haber sido peor si te golpeaban en el
rostro.
Soy un desastre temblando cuando llego a casa. Trato de limpiar un poco de
pintura de mi brazo donde arde más. La pintura roja se esparce.
Mi llave tiembla cuando intento ponerla en la cerradura. Hay una buena
probabilidad de que pueda vomitar. Intento no despertar a madre mientras voy a
mi habitación y cierro la puerta. Mi camisa está arruinada. Y por supuesto, tenía
que estar usando los jeans que mejor me quedan. Me quito todo, con cuidado de
no manchar de pintura el alfombrado.
Madre golpea la puerta.
—Un minuto —digo.
—¿Qué estás haciendo en casa? —exige a través de la puerta.
—¿Puedes darme un minuto? —grito. Me pongo una camisa limpia y unos jeans y
abro la puerta.
—¿Por qué estás aquí? —dice mi madre.
—Tuve que cambiarme de ropa.
—¿Por qué?
Pateo mis jeans manchados y camisa hacia ella.
—¿Qué ocurrió? —pregunta—. ¿Qué es todo eso en tu ropa?
—Esperaba el autobús y… —Mi garganta se cierra.
No voy a llorar por esto. No ahora.
—Algunas chicas me dispararon bolas de pintura. —Me las arreglo para susurrar.
—¿Estás bien?
¿Estoy bien? ¿Desde cuándo a madre le importa si estoy bien? Ni siquiera le
importa comportarse como una mamá de verdad.
—Duele —digo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Ve a la enfermería cuando llegues a la escuela.
—Perdí el autobús. ¿Puedes llevarme?
Madre nunca me lleva a la escuela. Siempre me hace caminar casi dos kilómetros
hasta la estación de tren, incluso cuando está helando. Pero hoy debería ser
diferente.
Ella le da otra mirada a mis brazos. Observo a la preocupación en sus ojos
desvanecerse para convertirse en desinterés.
—No puedo llegar tarde hoy —dice—. Puedes tomar el tren.
G E G
Física está a punto de terminar para cuando llego. Todo el mundo está haciendo
actividades en equipos. Le doy mi pase de tardanza a la Srta. Scofield. Parece que
quiere decir algo, pero sólo me dice que me una a mi equipo.
Me dejo caer en mi pupitre y bajo mi mochila al suelo. No me molesto en sacar
nada. Deslizó mi pupitre más cerca al de Ali, pero no pregunto de qué es la
actividad. No me importa nada. Sólo quiero irme a casa.
—¿Estás bien? —pregunta Ali.
Su sola pregunta de si estoy bien me da ganas de echarme a llorar. Parpadeo para
contener las lágrimas. No quiero que nadie me vea así. No quiero que Audrey
consiga volver a hacerme llorar en clase.
Echo una mirada a los otros dos chicos en nuestro equipo. Están distraídos,
discutiendo sobre algo en la hoja de actividades.
—¿Te lastimaron?
—¿Quiénes?
—Audrey. Y sus amigas. Escuché lo que pasó.
—¿Ya te enteraste? —¿Cómo es eso siquiera posible? ¿Audrey usó el megáfono y
lo anunció durante las clases?
—Alguien hablaba sobre eso antes de clase.
—¿Quién?
104
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Realmente tienes que preguntar?
Miro al grupo de Warner. Me atrapa mirando. Extiende su mano como una pistola y
dispara.
Bang, musita.
Probablemente desee que yo estuviera muerta. Pero luego ya no tendría de quién
burlarse. Excepto Ali. Y Tommy. Y quizás algún estudiante soso de primer año.
—¿Quieres venir después de la escuela? —ofrece Ali. Estoy segura de que reconoce
su propio dolor en mis ojos—. Podríamos ir por unas malteadas y ver una película.
Eso siempre ayuda a despejar mi mente de esas cosas.
—No puedo —digo—. Pero gracias. —Sólo quiero estar sola. Odio a todo el
mundo.
Cuando suena el timbre, agarro mi mochila y corro hacia la puerta. Simon me
alcanza. No dice nada. Sólo pone su brazo alrededor de mí y camina conmigo a mi
casillero. Sherae me está esperando allí. Intercambia una mirada con Simon.
Debería estar protestando que no necesito niñeras, pero no me importa. Estoy,
oficialmente, muy por encima de todo y todos.
—¿Te veo en la revista literaria? —me pregunta Simon.
Asiento hacia el suelo.
Suena el timbre. Los pasillos se vacían. No me muevo. Tampoco Sherae.
—Parece que duelen —dice ella. Se refiere a las ronchas rojizas en mis brazos.
Algunas se están convirtiendo en desagradables moretones.
—Supongo.
—Vamos a la enfermería.
—Estoy bien.
—No estoy convencida.
—Lo estoy.
—¿Por qué no dejamos que la enfermera decida?
Estoy muy cansada para discutir. Así que dejo que Sherae me lleve a la enfermería.
La enfermera envía a Sherae a clase. Luego me pregunta qué ocurrió.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Me golpearon con bolas de pintura.
—¿Cuándo?
—Antes de la escuela. En la parada de autobuses.
Inspecciona mis brazos.
—¿Quién te hizo esto? —Quiere saber.
Si le digo a la enfermera que fue Audrey, se lo dirá al director y Audrey se meterá
en problemas. Lo cual la motivará a hacer mi vida una pesadilla aún más grande.
Prefiero pasar desapercibida y esperar que todo esto termine.
—No importa —digo.
La enfermera irradia tanta preocupación que tengo que apartar la mirada. Ella tiene
la fotografía de una niña pequeña en su escritorio. Apuesto a que es una mamá
increíble.
Parpadeo para alejar las lágrimas otra vez. Toda mi vida es un parpadeo para alejar
las lágrimas. Esto está poniéndose realmente duro.
—Estarás bien —dice—. Vas a estar como nueva. ¿Te sientas aquí para mí?
Me siento sobre la mesa para pacientes. La sábana de papel blanco cruje debajo de
mí.
—¿Puedes levantar tu camisa?
—¿Por qué?
—Quiero revisar tus otros moretones.
Cuando levanto mi camisa, su expresión cambia. Es sólo por un segundo. Luego
está sonriendo y poniendo la pomada, explica que mis moretones deberán
desaparecer pronto. Ni siquiera sabía que los tenía allí.
Desearía que los moretones emocionales sanaran como los físicos.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Jueves 5 de mayo
(31 días restantes)
Traducido por Xhessii y AariS
Corregido por Kathesweet
evista literaria. Mi salvación. El único lugar en la escuela donde me puedo
relajar, incluso si hay otros chicos trabajando aquí conmigo. He llegado a
conocerlos a todos. Son un grupo genial. Además, realmente estoy
interesada en escribir y en editar, incluso más de lo que creía. Hacer que las cosas
sucedan detrás de escena de una publicación, incluso si es la revista literaria de
nuestro pueblo, es algo genial.
—El almuerzo está servido —anuncia Simon. Él coloca su bandeja en la mesa
grande. El olor a pollo frito me hace feliz.
Hoy sólo estamos Simon y yo. Estos son los mejores momentos. Simon es una
persona con la que es fácil hablar. Algunas veces se siente como si me pudiera
abrir con él sobre cualquier cosa, y que él lo entendería completamente. Incluso
cuando su familia es locamente rica, no es para nada engreído. Es uno de los pocos
chicos a los que el privilegio excesivo no le ha lavado el cerebro. La preparatoria
sería como quitarle una paleta a un niño si todos fueran como Simon.
—Eres demasiado bueno conmigo —digo.
—Nop, sólo tengo hambre. Ven a comer.
—En un minuto. Tengo que terminar estas correcciones.
—Hazlo más tarde. Tu pollo frito se está enfriando. Además, tengo piezas extra-
crujientes.
El pollo frito extra-crujiente es lo que me convence. Me siento al frente de Simon y
tomo un plato de pollo frito, puré de papas y frijoles verdes. Todo parece tan rico.
R
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Por un momento sólo comemos y hablamos sobre cosas de la revista literaria.
Luego Simon me pregunta si estoy bien.
Mi respuesta automática es que estoy bien. Pero mentir es realmente agotador.
Sería un alivio ser honesta con Simon.
—No —admito—. No estoy bien. —Le digo todo sobre el asunto de Matt/Audrey.
Luego le digo sobre Julian.
—Espera —me interrumpe Simon—. Entonces, si quieres estar con Julian, ¿por qué
no estás con él?
—¿En serio?
—Sí. Suena como si ambos estuvieran enamorados, el uno del otro.
—No es así de simple.
—¿Por qué no?
—Yo… no soy lo suficientemente buena para él.
—¿Qué? Eso es ridículo.
—No, así es como es.
—Siento si nadie más te lo ha dicho antes, pero cualquier chico tendría suerte de
andar contigo. Eres inteligente, divertida, perspicaz, talentosa, bondadosa… ¿no ves
eso?
Vaya. Nadie nunca me había dicho algo como eso antes.
—Bueno… Dios, Simon. Gracias.
—Es la verdad. Hazte un favor a ti misma, y empieza a creerlo.
No puedo evitar sonreír. Simon puede inspirar a cualquiera. Tal vez en diez años él
será nuestro gran líder.
—Oh, hombre. —Simon se levanta de un salto—. Se supone que le debo mostrar al
Sr. Gilford esas pruebas. ¿Tienes todo lo que necesitas?
—Sí, sólo terminaré las correcciones.
Simon agarra su mochila y una carpeta. Justo antes de irse, dice:
—¿Oye, Noelle?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Sí?
—Todo saldrá de la manera que se supone que sea.
—Eso espero.
Las cosas lindas que Simon me dice se acomodan en un lugar vacío dentro de mi
alma. Es como si él realmente creyera todo lo que dijo. Cuando escucho a alguien
venir unos minutos después hacia la oficina, levanto la mirada de mi trabajo con
una gran sonrisa, esperando ver a Simon.
Pero es Carly.
Vivo con el miedo constante de que Carly me humille en el pasillo o afuera. A ella
le pertenecen todos los demás lugares. No tiene permitido invadir el único lugar
donde me siento segura.
—Así que, ¿eso que hiciste con Matt? —dice—. No fue agradable.
—No se supone que tú estés aquí.
—¿Oh, no? —Carly camina hacia mi escritorio. Agarra mi organizador y lo pone de
cabeza. Lápices, grapas, clips y tachuelas se diseminan por todas partes. Ella se
inclina más sobre mí—. ¿Quién me va a detener?
El timbre nunca suena cuando lo necesitas. El reloj dice que todavía quedan seis
minutos. Mi pulso se acelera de la misma manera que lo hace cuando Carly viene a
atormentarme. Ella es la cazadora. Y yo soy el animal salvaje, que reza para que lo
haga rápido.
—Vete —le digo.
—Eso no es muy amable. Como cuando tú saliste con Matt a espaldas de Audrey.
Eso tampoco fue muy amable, ¿no es así?
—No sabía que ellos estaban saliendo.
—Sí… nadie te cree.
—¿Por qué te importa?
—Um, ¿porque Audrey es mi amiga? Y porque la gente que lastima a mis amigos,
me lastima a mí. —Carly le da a mi silla un gran empujón. Ésta empieza a rodar por
la habitación. Me levanto y camino hacia la puerta. Pero Carly está ahí, agarrando
mi brazo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—No lo creo —dice.
—Déjame ir.
—No. Quiero mostrarte algo.
—¡Déjame ir! —Jalo mi brazo.
Me agarra más fuerte y me empuja hacia el otro lado de la habitación. No puedo
alejarme de ella. Es más fuerte que yo. Sin embargo, la puerta está abierta. Podría
gritar hasta que alguien venga. Pero entonces, ¿qué diría? ¿Que Carly me estaba
agarrando? Entonces ella se metería en problemas y me atacaría aún más fuerte la
próxima vez. Y todos sabrían lo débil que soy. No. Es mejor ver qué es lo que
quiere. El timbre sonará en cuatro minutos y el pasillo se llenará de gente y me
dejará sola.
—Audrey quería que te diera un mensaje —dice Carly.
—¿Cuál?
—Este. —Agarra mi mano y tira de mi dedo índice. Mi nudillo se quiebra.
—¡Auch!
—No seas dramática. Todavía no duele. —Carly me empuja hacia el cortador de
papel. Levanta el filo. Luego presiona mi dedo contra el borde del filo.
Justo debajo de la hoja.
—¡Ya basta! —grito, arrebatándole mi dedo.
Carly agarra mi cabello. Lo jala.
—¡Déjame ir! —grito aún más fuerte. Ahora quiero que alguien me oiga.
Nadie viene.
Carly está jalando tan fuerte mi cabello que no puedo mirar a otro lugar que no
sea al techo. Mi cuello me está matando. Intento patearla. Intento alejarla. Nada
funciona.
—¿Qué le pasó a tu cabello? —pregunta Carly. Agarra un mechón de mi cabello y
voltea la sección corta de éste hacia mi rostro—. ¿Por qué está todo cortado?
Tal vez sería capaz de responderle si mi cuello no estuviera completamente hacia
atrás.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Supongo que así es como te gusta —concluye Carly—. Así que no te importará si
lo corto un poco más. —Me empuja hacia abajo, hacia el cortador de papel. El lado
de mi cabeza golpea contra éste tan duro que espero que mi cerebro todavía
funcione—. Veamos. —Carly rompe algunos de los sujetadores de mi cabello—.
¿Qué parte está más larga?
—Detente. Déjame ir.
Carly tiene sujetado mi brazo detrás de mí. No puedo moverme. Ella jala una
sección de mi cabello debajo del cortador. Escucho al cortador ser levantado y
bajado, pero no completamente. Levanta y baja el cortador una y otra vez.
El timbre suena.
—¡Demonios! —grita Carly. Me suelta y se encamina a la puerta. Cuando llega a
ésta, se gira y me dice—: Gracias por jugar, Huevo Podrido. Repitámoslo alguna
vez.
G E G
Mi madre dejó de lavar mi ropa el invierno de octavo grado. Ella nunca dijo que lo
iba a dejar de hacer. Sólo dejó de hacerlo.
No me di cuenta de esto hasta una mañana que me estaba alistando para ir a
clases. Pensé que mi madre iba lavar la noche anterior. Estaba esperando
levantarme y tener ropa limpia esperándome.
Pero mi ropa sucia todavía estaba en el cesto.
Entré en pánico. No tenía nada que ponerme. Sólo tenía unas cuantas camisas de
manga larga y hacía mucho frío esa mañana. A veces superaba el invierno usando
una camisa debajo de un cárdigan mientras los demás estaban cómodos en sus
suéteres de cachemira. Pero no quería hacer eso ese día. Estaba demasiado frío. Y
ya había usado mi único suéter decente dos veces esa semana.
Levanté la tapa del cesto. La ropa sucia apestaba. El brazo de mi camisa de cuello
de tortuga estaba enrollado alrededor de mi pantalón de pijama. Tomé mi cuello
de tortuga y lo olí. Olía como huevos podridos. Había una ligera posibilidad de que
lo lavara en el lavabo, y lo pusiera en la secadora hasta que fuera usable, tomar el
tren a la escuela, y llegaría a tiempo para el segundo periodo. Sólo que, tendría
111
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
que caminar bajo el viento congelante todo el camino a la estación. Y madre
estaría despierta para entonces. Me gritaría por haber perdido el autobús.
Fui a mi closet para ver si una camisa nueva había aparecido mágicamente.
No era así.
Volví al cuarto de baño y olfateé la camisa de cuello de tortuga otra vez. El olor a
huevos podridos parecía estar disipándose. La agité un poco. Rocié un poco de
spray corporal Sea Island Cotton en ella. Si no me acercaba demasiado a nadie, tal
vez lo podría conseguir.
Así que me puse la camiseta de cuello de tortuga sucia.
Por supuesto Carly se acercó a mí cuando llegamos a la escuela. Había estado
burlándose de mí en la parada de autobuses. No había terminado.
Me quité el abrigo y lo puse en mi casillero.
—Hueles como huevos podridos —dijo Carly.
—No, no es así.
—¿Tu nariz ha dejado de funcionar? Porque hueles totalmente.
Todo lo que quería hacer era salir corriendo de allí y coger el tren a casa y
meterme en la cama y esconderme bajo las mantas por el resto del día. Pero no lo
hice. Pasé todo el día con olor a huevos podridos.
Cuando madre llegó a casa esa noche, le pregunté cuándo iba a lavar la ropa. Dijo
que yo era lo suficientemente mayor para lavar mi propia ropa. No me enseñó
cómo hacerlo ni nada. Era sólo otra de esas cosas que se esperaba que averiguara
por mi cuenta.
Leí las instrucciones en la caja de Tide. Decían que pusiera la ropa en la lavadora,
luego pusiera el detergente, a continuación, iniciar el lavado. No decían nada sobre
separar los colores de los blancos. No decían nada sobre que si usas detergente
extra porque quieres que tu ropa quede extra limpia, el polvo mancharía toda tu
ropa y saldría incrustada con trozos desiguales de detergente por toda ella.
Al día siguiente, fui a la escuela con jeans con manchas de detergente y una
camiseta de manga larga que solía ser blanca pero ahora era de un color rosado
oscuro. Pero al menos no olía a huevos podridos. Desde entonces, he aprendido
112
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
cómo lavar ropa. Añado detergente al agua antes de poner la ropa en ella. Separo
los blancos de los colores.
Otra cosa que he aprendido es que cuando un problema se resuelve, otro
problema llega irrumpiendo justo detrás de él, golpeando su gran tambor de
Desfile de Problemas. Ahora tengo ropa limpia. Pero madre no me permite
ducharme por las mañanas.
Tenemos dos baños. Sabes que tu ciudad es de alto nivel cuando incluso los
apartamentos baratos tienen dos baños. El mío sólo tiene un inodoro (al que le
gusta dejar de funcionar en las peores ocasiones), un lavabo, y una vieja unidad de
lavadora/secadora. El otro baño está anexo a la habitación de mi madre. Por
supuesto ese es el que tiene la ducha. El argumento de mi madre es que cuando
me doy una ducha mientras está durmiendo, la despierto. Madre no disfruta de ser
despertada antes de las 7:45. Lo que significa que tengo que ducharme por la
noche.
No quiero ducharme por la noche. Quiero darme una ducha antes de la escuela
como una persona normal.
Esa vez que olí a huevos podridos fue el final de oler mal. Me niego a estar sucia
nunca más. Soy obsesiva sobre lavar mis sábanas dos veces a la semana y lavar la
ropa antes de que me quede sin nada. Y tengo una nueva colección de sprays
corporales que Sherae me dio por mi cumpleaños, así puedo ir a la escuela oliendo
a lavanda o lilas del valle todos los días.
Algunas mañanas tengo un momento de valor fugaz. Entraré furtivamente en el
baño de madre, encenderé la ducha, y lo haré realmente rápido. Ella normalmente
empieza a gritarme para que cierre el agua. Fingiré que no la escucho, lavándome
tan rápidamente como me sea posible. Pero la mayoría de las mañanas, agarro una
toalla limpia y me lavo en mi lavabo.
G E G
No hay manera de que vaya al gimnasio después de lo que Carly acaba de
hacerme. No puedo parar de temblar.
Las lágrimas llegan cuando llego a mi casillero. Esta vez, las dejo caer. Estoy
cansada de contenerlo todo. ¿Cuál es la diferencia? A nadie le importa de todos
modos. Pero entonces Sherae se acerca a mí. No dice nada. Sólo me abraza.
113
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Lo único que hace falta es ese pequeño gesto de atención para hacer que pierda el
control completamente. Estoy llorando como si nunca fuera a ser capaz de parar.
Porque acabo de darme cuenta de algo.
No corrí.
Cuando pensé que Audrey iba a dispararme con una pistola real, ni siquiera intenté
salvar mi vida. Sólo me quedé allí. La promesa de alivio que la muerte me traería
me derribó en ese momento.
Algo está mal conmigo. Algo está desesperadamente mal.
Me separo de Sherae, golpeándome la espalda contra mi casillero. Me dejo caer
sobre el suelo. Estoy teniendo uno de esos episodios de llanto embarazoso dónde
estás apretada en las garras de acero de un espantoso ataque convulsivo. No
puedo parar de hacer estos ruidos espásticos de hipo. Intento tomar respiraciones
temblorosas para disminuir el llanto, pero no se detiene.
La gente está mirando. No los culpo. Cualquiera miraría a una chica loca teniendo
una crisis nerviosa en el pasillo.
Odio que la chica loca sea yo.
¿Quién no corre en la otra dirección cuando piensa que su vida está siendo
amenazada? ¿Quién no lucha para permanecer viva?
Cada día de mi vida es una lucha. Pero ayer, renuncié sin siquiera intentarlo. Quiero
seguir luchando. Realmente quiero. Simplemente estoy muy cansada de que nada
mejore.
G E G
Cuando hay tiroteos en las escuelas en programas o en películas, siempre es un
chico con el arma.
¿Qué les hace pensar que nunca podría ser una chica?
G E G
Estoy siendo secuestrada.
114
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Bueno, amigacuestrada es más preciso. Después de mi crisis nerviosa, Sherae me
recogió y me sacó de la escuela.
—Deberías volver adentro —digo—. Vas a meterte en problemas.
—¿Parece como si me importara? —Sherae me guía afuera hacia el
estacionamiento de estudiantes a través de la puerta lateral. Me mete en su auto—.
Vámonos.
—En serio —le digo—. Estoy bien. No te saltes las clases por mí.
Sherae no está escuchando esto. Enciende el auto.
—Vamos a ir a mi casa —dice—. No te molestes en intentar convencerme de lo
contrario.
La Sra. Feldman está en casa cuando llegamos allí. Miro hacia otro lado para que
no pueda ver mi cara.
—¿Qué pasa? —dice.
—Volveré enseguida —le dice Sherae. Me lleva a su habitación. Me ordena elegir
un pijama. Después va a explicárselo a su mamá. No estoy segura de qué está
diciendo. Le hice jurar mantener el secreto. ¿Cómo podría explicar sobre Julian,
Carly, Matt, Audrey, Warner, mi madre y todo sin detalles específicos? ¿Algo como,
“Vinimos a casa temprano porque la vida de Noelle apesta”?
Toda la ropa en el cajón de pijamas de Sherae es suave y bonita. Sí, tiene un cajón
entero de pijamas. Yo tengo dos pantalones de pijama y algunas camisetas viejas
gastadas. Elijo unos capri rosa pálido que son suaves como la mantequilla y una
camiseta blanca ligera y sin mangas. Luego me cambio.
Sherae vuelve a su habitación con provisiones. Tiene un surtido de aperitivos
dulces y salados.
—Esto es lo que vamos a hacer —dice—. Vamos a darnos un atracón. Vamos a ver
lo que quieras. No vamos a malgastar nuestro tiempo hablando sobre idiotas que
no merecen nuestra atención. ¿Qué es lo que deseas ver?
He visto cada episodio de Freaks and Geeks un trillón de veces. Sherae me permite
pedir prestada su caja de colección cada vez que quiero. Pero ese programa
siempre me hace sentir mejor. Así que Sherae y yo nos metemos en su enorme
cama y comenzamos un maratón de Freaks and Geeks.
115
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Intento no pensar en Julian. Realmente lo intento. Pero Daniel Desario me recuerda
a Matt y Nick Andopolis me recuerda a Julian. Excepto que Julian no es un
marihuanero como lo es Nick.
—¿Por qué Matt escogió a Audrey? —lloriqueo.
—Porque es un idiota —explica Sherae.
—¿Pero por qué no me quiso?
—Lo hacía. Él sólo no quería elegir.
—Odio que yo no fuera suficiente para él.
—Yo no. Esto sólo prueba que Matt era totalmente inadecuado para ti. El chico
adecuado nunca te haría sentir de esa forma.
—Como si alguna vez vaya a conocer a alguien adecuado para mí.
—¿Has conocido a Julian?
—Julian cree que soy una zorra. Julian y el resto del mundo.
—No, no lo hace. Él quiere estar contigo. Y sabe que quieres estar con él, incluso si
sigues negándolo.
—Sabes que nunca funcionaría.
—No, tú crees que nunca funcionaría. A Julian obviamente le gustas. Mucho. Él lo
entendería.
—Estaría asqueado.
—No si quiere estar contigo. Lo cual es así.
Tomo otra galleta de animales helada de la bolsa.
—¿Por qué es tan difícil creer que realmente le gustas? —dice Sherae. Agarra su
Uglydoll color rosa fuerte que se parece a un conejo poseído y me abofetea con
él— ¡Hola! ¡Te pidió salir! ¡Julian Porter quiere salir contigo! ¿Cómo no puedes ver
lo enorme que es eso?
Sólo me encojo de hombros. Sherae nunca entendería.
Vemos la escena donde Nick canta para Lindsay. La vida sería mucho más fácil si
los chicos ficticios fueran reales.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
16
Viernes 6 de mayo
(30 días restantes)
Traducido por Agus y Lore_Mejia (SOS)
Corregido por Majo
vitar la cafetería no sólo ha sido necesario en el almuerzo. He estado
evitándola antes de la escuela, también. No quiero estar atrapada allí la
próxima vez que Julian llegue temprano. No se supone que debamos esperar
afuera antes de la escuela, pero ellos no tienen la energía para arrearnos a esta
altura del año.
Me siento contra un árbol y saco mi libro. Nunca me puedo enfocar
completamente en leer en la escuela. O en nada, realmente. Una parte de mi está
atenta a Julian, Carly, Matt, Audrey y Sherae. Sherae está entrando desde el
estacionamiento estudiantil. La saludo con la mano.
—Gracias por lo de ayer —le digo—. Realmente necesitaba eso.
—En cualquier momento.
—¿Estás segura que tu mamá no estaba enojada?
—¡De ninguna manera! Ama tenerte con nosotros. Incluso en emergencias.
El viento agita un mechón de mi corte-escalera fuera del broche. Aprieto mi
cabello y rozo el broche en mi cuero cabelludo, tratando de sostener mi cabello.
—¿Qué hora es? —pregunto.
—Tenemos… —Sherae se asegura—… siete minutos más.
—Quedémonos aquí afuera.
Sherae se sienta en el césped junto a mí y apoya su espalda contra el árbol. Entre
chicos gritando y puertas de autos cerrándose de golpe, puedo escuchar el susurro
de las hojas de los árboles. El viento cálido se siente bien. No quiero entrar.
E
117
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Es casi la hora de entrar cuando Hector viene hacia nosotras.
—¿Puedo hablar contigo? —le pregunta a Sherae.
—No lo creo —dice ella.
—Sólo dos segundos.
Sherae se levanta. —Tenemos que entrar —le dice a él. Me mira en busca de ayuda.
Me levanto. Empezamos a caminar. Hector camina con nosotras.
—¿Me puedes dejar en paz? —le dice Sherae.
—¿Me puedes dejar hablar contigo?
Seguimos caminando.
—Oye. —Hector agarra la mochila de Sherae, deteniéndola bruscamente—. No
seas una perra. Sólo quiero hablar contigo.
—Vamos, Noelle. —Sherae agarra mi mano. Seguimos adelante apresuradamente.
Cuando Sherae me llamó esa noche luego de que Hector dejara su casa, estaba
llorando mucho. Esa fue la primera vez que la escuché tan trastornada. Siempre
asumí que Sherae tenía todo bajo control. Su vida parecía tan perfecta. Hasta que
Hector lo llevo demasiado lejos. Él no la escucho cuando ella le dijo que parara.
No puedes violar la confianza de alguien y esperar que no haya consecuencias.
G E G
Los viernes no son simplemente viernes normales en física. Son los Viernes
Divertidos de Física17
(también conocidos como VDF, o Viernes Divertidos). Cada
Viernes Divertido de Física, la Srta. Scofield está intentando establecer un nuevo
record mundial para la Maestra de Física más Cursi del Mundo.
—¿Sabían que Roy. G Biv18
fue un hombre real? —inquiere la Srta. Scofield.
17
En inglés, 'Fun Fizzycks Friday'.
18
Roy G. Biv: es el convencional símbolo del arcoíris, hace referencia al orden de los colores, que casualmente
en ingles pueden formar un nombre. R (red=rojo) O (orange=naranja) Y (yellow=amarillo) G (green=verde) B
(blue=azul) I (índigo=índigo) V (violet=violeta) es el orden de los colores, lo peculiar es que parecen formar un
nombre, la abreviatura de un segundo nombre y el apellido.
118
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—No creo que eso sea cierto —dice Jolene. Su cabello está tan brillante que
necesito lentes de sol.
—Un verdadero hombre —insiste la Srta. Scofield—, que tenía un gato.
—¿Cuál era el nombre del gato? —pregunta Warner.
—CAT.
—¿Nombró a su gato, Gato19
?
—Por supuesto. —La Srta. Scofield escribe CAT en el pizarrón—. Todos los colores
allí. ¿Lo entienden?
Todos la miramos fijamente.
—Porque Roy G. Biv representa todos los colores del espectro de luz visible.
Gemimos.
—No es su mejor esfuerzo, señorita —recalca Jolene altaneramente.
—Oh, ¿estoy más cursi hoy? Mi culpa. Debe ser el entusiasmo por el Viernes
Divertido de Física.
Warner resopla.
—¡Sigamos! —dice la Srta. Scofield sin siquiera inmutarse—. ¿De qué color es la
blusa de Ali?
Todos miramos a Ali. Ali se pone roja.
Darby dice: —Rosa —al mismo tiempo que Simon dice—: Magenta.
—Yo habría dicho magenta también —concuerda la Srta. Scofield—. Pero, ¿la cosa
alocada es? Ninguno de nosotros está viendo el tono exacto de color que todos
los demás. Todos estamos viendo ese tono de magenta un poquito diferente.
Dependiendo de dónde estés sentando y la manera en que la luz se está
reflectando en la blusa de Ali, cualquier otro color en el espectro visible está
19
Cat: Es un juego de palabras que pierde el sentido al traducirse en Español. La maestra le cuenta a los
alumnos que este supuesto hombre tenía un gato (CAT en inglés), y lo nombró CAT (La maestra intenta
hacer una broma ya que el hombre nombraría a su gato, Gato. Pero en realidad tiene un significado en
este caso, C.A.T sería Colors All There, todos los colores allí)
119
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
siendo absorbido excepto por esa longitud de onda particular de luz que es el
magenta. Simplemente la estamos percibiendo de manera distinta.
Eso es tan raro. Siempre pensé que todos estábamos viendo los mismos colores.
Quiero decir, a veces pienso sobre cómo estoy viendo cosas de manera distinta
que los demás porque soy la única mirando todo desde mis ojos. Cualquier otra
persona en este salón está viendo una configuración distinta de este. Ellos me
están viendo de una manera en la que yo no puedo. Cuanto más piensas en la
percepción por lo que es, más rara se vuelve. Pero estaba deseando poder contar
con que los colores sean los mismos.
—¡Lo que significa! —La Srta. Scofield llama la atención con Lloyd—. Que dos
personas no pueden ver el mundo de la misma manera. No importa qué estés
mirando, nadie está viéndolo de la misma manera que lo haces tú. ¡Fascinante!
Entonces no es sólo por las diferencias en la personalidad, el carácter y las
creencias. Todos vemos el mundo de manera distinta desde un nivel físico. ¿Es un
esfuerzo para concluir que todos siempre tendremos diferencias y que, por lo
tanto, nunca estaremos todos de acuerdo en una cosa?
Tenemos que hacer una actividad en parejas. Ali y yo juntamos poco a poco
nuestros pupitres.
—¿No estás feliz de usar esa blusa hoy? —le pregunto.
—Extremadamente. Probablemente me volví tal magenta como mi blusa.
—No lo hiciste —digo. Aunque hizo algo así.
Me acerco al banco de materiales para conseguir lo que necesitamos. La actividad
es sobre reflexión y refracción. Lleno un recipiente transparente con lentes,
prismas, bloques, rejillas de difracción y algunas tiras de muestras de color de la
tienda de pinturas. Luego llevo todo con Ali.
Trabajar con ella no debería ser incómodo. Somos pareja por elección y hemos
hecho cosas fuera de la escuela antes. Pero mientras ella lee el procedimiento en
voz alta y yo monto los materiales, me siento culpable. Ali me ha invitado a su casa
unas cuantas veces este año. Pero siempre le digo que no puedo. A Ali la acosan
mucho peor que a mí. Carly, Warner y esos chicos volverían mi vida incluso más
que una pesadilla si Ali y yo nos volviéramos mejores amigas.
120
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Estamos terminando la actividad cuando la Srta. Scofield nos grita que quedan sólo
cinco minutos para terminar. Mientras pongo nuestros materiales nuevamente en
el recipiente, estoy deseando que Ali no me pida ir a su casa.
—¿Quieres hacer algo después de la escuela? —me pregunta.
—No puedo. Tengo planes con Sherae.
—Ella es genial. Sería divertido salir con ella alguna vez.
Sé cuán desesperada está Ali por conseguir una amiga. Sé lo mucho que
significaría para ella. Y a pesar de eso no puedo bajar ese camino hacia incluso más
tortura.
Realmente, realmente me odio a mí misma a veces.
G E G
Me pongo nerviosa cuando Sherae viene de visita. Siempre me preocupa que vea
algo que no quiero que vea. Pero esto es una emergencia.
Hector se acercó a Sherae nuevamente después de la escuela. Pero ella aún no
quería hablar con él. Él le dijo algo como: “Puedes hablar conmigo aquí o puedes
hablar conmigo en tu casa, porque ahí es donde voy a esperarte.” Así que le dije
que podía venir y esconderse por todo el tiempo que quisiera. Tenemos al menos
dos horas hasta que madre llegue. Aunque si Sherae sigue aquí para entonces, no
debería suceder nada. Madre usualmente hace su Actuación de Mamá Normal en
frente de otras personas.
Mi habitación es la Central de la Humillación comparada con la de Sherae. Pero no
podemos estar en otro lado. La sala está asquerosa y sobre la mesa hay una pila de
avisos vencidos de cobradores. Aunque a Sherae nunca le importa mi deprimente
habitación. Ella se acuesta en mi cama y pone mi almohada contra la pared. Me
alivia haber guardado mi almohada de piso de cuando era pequeña para tener
donde sentarme.
—¿Por qué sigue molestándome? —dice Sherae—. ¿Por qué no puede dejarme en
paz?
—Tal vez tiene miedo de que vayas a denunciarlo.
—Según él, no hay nada que denunciar. Ni siquiera sabe por qué estoy molesta.
121
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Por qué no se le dices?
—¿En serio? Él debería saber. —Sherae agarra nuestro último come cocos20
de mi
mesita de noche. Lo abre y mira si lo terminé.
—Odio que tengas que pasar por esto —le digo.
—Yo lo odio más. —Sherae empieza a decir algo más, pero de pronto está
llorando. El llanto empeora rápidamente. Voy al baño a ver si madre compro más
pañuelos. Por supuesto que no lo hizo. Pero hay una caja en su habitación. La
tomo. Me siento en la cama junto a Sherae mientras llora. Desearía saber cómo
reconfortarla. ¿Debería decir cosas como “todo estará bien” con voz suave, como
hacen en las películas? Nunca sé que hacer.
Sólo me siento ahí con ella, sosteniendo la caja de pañuelos.
Sherae necesita saber que no está sola. Todo lo que ensayo en mi mente para
decirle parece vacío. Pero hay una cosa que puedo hacer. Podría intentar hacerla
sentir mejor sobre su vida si le cuento algo de la mía. Tal vez si escucha todas las
cosas que he estado tan avergonzada de admitir, se sienta menos sola. Y la verdad
es que, la presión de esconderle todo a mi mejor amiga me está aplastando.
Quiero contarle todo. Necesito contarle todo.
—Esto podría hacerte sentir mejor —empiezo.
G E G
Cuando madre llega a casa, ni siquiera se molesta en dar su Actuación de Mamá
Normal. Es como si de alguna manera supiera que me he pasado la última hora
diciéndole a Sherae cosas horribles sobre ella.
—¿Son esos mis pañuelos? —acusa mamá.
—Los necesitábamos —le respondo. Es estúpido que tenga que explicarme por
una caja de pañuelos. ¿No deberían ser nuestros pañuelos? ¿Cuán erróneo es que
esta mujer acapare los suministros básicos de una casa?
Dicen que los padres deberían ser un ejemplo a seguir. Que deberías admirarlos y
tomarlos como ejemplo de quien vas a ser.
20
http://www.fortunehearts.com/images/cootieclosed.jpg
122
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Yo uso a madre como un ejemplo de quien no ser.
Sherae dejó de llorar hace un rato. Mira a madre con una expresión pasiva.
—No voy a cocinar —anuncia madre como si fuera un evento sin precedentes—.
Pueden hacerse algo si quieren.
Amo la parte de “si quieren”. Como, ustedes saben, sólo en caso de que quieran
cenar esta noche. Pueden hacerse algo. Nuestra cocina no tiene comida.
—¿Realmente? —dice Sherae—. Íbamos saliendo, vamos Noelle.
Esto es nuevo para mí.
Sherae conduce hacia nuestro restaurante favorito. Amo ir allí. Los viejos anuncios
de neón de Canegie Deli, Hostess Cupcakes y The Donut Pub. El constante flujo de
extraños que jamás nos juzgan. Incluso las baldosas son geniales. Tal vez si todas
las noches fueran Divertidas Noches de Cena, todo esto de la escuela sería
remotamente tolerable.
Justo después de conseguir nuestra usual cabina en la ventana, veo a la anciana
que siempre está aquí comiéndose su melón. Siempre se sienta en una cabina de
dos puestos. Siempre está sola. Y siempre pide medio melón. La he oído pedirlo
antes. Ella es muy particular. Su melón debe cumplir con ciertos criterios de color y
firmeza. Siempre se ve aliviada cuando el melón llega. Como si la mesera fuera a
reportar que un vándalo se llevó el último.
¿Es eso a lo que se reduce la vida cuando todos tus amigos han muerto y tus hijos
se han ido lejos a vivir su propia vida? ¿Sentarse sola en un restaurante comiendo
melón?
Estoy muy, muy agradecida de tener a Sherae.
Decidimos que estamos famélicas y que debemos ordenar vastas cantidades de
comida. Ordenamos sándwiches como con diez millones de aspectos. Sherae
insiste en que ella invita. La próxima vez la voy a sorprender siendo la que invita.
—Me alegra que me hayas dicho sobre tu mamá y todo —dice.
—Debí haberte dicho hace mucho tiempo. Es sólo que es… tan humillante.
La mesera pone nuestras bebidas frente a nosotras. Digo gracias.
—¿Estabas sorprendida? —le pregunto a Sherae.
123
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Por lo que me dijiste?
Asiento, tomando un trago de mi refresco de cereza.
—En su mayoría, sí. Pero ya sabía algunas cosas.
—¿Cómo qué?
—Bueno… no sabía que tu mamá enloquecía por lavar la ropa, pero sabía que
siempre te quedabas sin calcetines.
—¿Es por eso que pusiste esos calcetines de rayas arcoíris en la bolsa de mi regalo
de cumpleaños? —Un ayudante de camarero (en realidad un tipo de mediana
edad) pasa a nuestro lado con una pila de platos. Deja caer un tenedor. Lo recojo
por él.
—Sólo parecía que necesitabas más calcetines. Ahora sé por qué.
Antes de que pueda preguntar que más sabía, me detengo. Realmente no importa.
Lo que importa es que Sherae sabía más de lo que yo pensaba. Ahora me doy
cuenta que ha estado haciendo pequeñas cosas para ayudarme sin ser obvia.
Cuando pensé que me estaba dando su vieja laptop e impresora porque le dieron
una nueva para navidad, ella realmente estaba tratando de ayudarme. Creo que
hay ciertas cosas que no puedes ocultar. Sin importar que tan duro lo intentes.
Nuestros platos y canastas de comida llegan. Nos olvidamos de hablar por un
minuto. Los agotamientos emocionales siempre nos dejan hambrientas.
—No puedo creer la manera en la que tu mamá te trata —dice Sherae—. Siento
mucho que ella sea así. Si mi mamá me tratara así, la odiaría.
Es un gran alivio que Sherae entienda. Todo el mundo dice que odiar a tu madre es
imposible. Todos se ponen como. Pero es tu madre. Como si eso debiera significar
algo. Y tal vez debería. Pero cuando un padre no está cuidando de ti, creo que
puedes escoger en que se convierte tu relación. Puedes escoger sentirte sofocada.
O puedes encontrar una manera de seguir respirando.
Es hora de pastel. Sherae y yo siempre pedimos pastel y café para el postre en el
restaurante. Pero ya no les queda del pastel que nos gusta. Consideramos pay en
su lugar.
La mesera sacude la cabeza ante esto. Inclina su cabeza con complicidad.
—Pidan el pastel de café —aconseja—. Está fresco.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Vendida —dice Sherae.
—Oye —digo—. No sólo vamos a comer café y pastel. ¡Vamos a comer pastel de
café!
Esto nos hace reír sin ninguna razón. Exitosamente hemos pasado del Peor Día del
Mundo a una Divertida Noche de Cena. Somos geniales.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
17
Lunes 9 de mayo
(29 días restantes)
Traducido por kuami
Corregido por Majo
standarte en el vestíbulo principal, de color rojo metalizado con letras azules:
Somos lo que pensamos. —BUDA
G E G
¿Por qué ir a gimnasia tiene siempre que arruinarlo todo?
Mi día realmente iba mejorando. Simon trajo su habitual bandeja del almuerzo
repleta de alimentos para todos, pero nosotros éramos los únicos. Por lo que no
tenía que compartir los macarrones con queso o cualquier otra cosa. Incluso me
olvidé de mi cabello durante cinco minutos.
Y entonces. Gimnasia pasó. Junto con el anuncio de que íbamos a jugar a voleibol
de nuevo. Pero primero teníamos que lidiar con el precalentamiento, abdominales
y los horrores adicionales que la Srta. Kane se encargaría de infligir.
La Srta. Kane es una tirana. Es una de esas maestras que descargan sus problemas
en ti. Siempre tiene algo desagradable que decir y no dudará en decirte que tu
estado físico apesta. Es obvio que está teniendo un mal día porque está siendo
más rígida con el entrenamiento de lo habitual.
—¡Los hombros arriba! —grita ella.
Como si las abdominales no fueran lo suficientemente duras sin una maníaca
gritándonos.
—¡Levanten esos hombros fuera del suelo! —ella grita más fuerte.
E
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Me estoy muriendo. Todas lo estamos. Ya hemos hecho más abdominales de las
que nosotras normalmente hacemos. Mi abdomen está ardiendo.
—¡Flexiones! —exige la Srta. Kane.
Nos damos la vuelta y nos arrastramos en posición.
—Estoy esperando —dice la Srta. Kane. Está de pie en la parte delantera con las
manos sobre las caderas, moviendo sus ojos hacia arriba.
Nosotras nos quedamos dobladas sobre nuestros brazos en posición de flexión,
esperando por quienquiera que ella esté esperando para comenzar.
—Todavía estoy esperando —dice.
Miro a mi alrededor para ver a quién se refiere. Kim Reynolds no está en la posición
de flexionar correcta. Está arrodillada en lugar de equilibrar sus rodillas con sus
manos extendidas en el suelo delante de ella.
Kim me ve mirarla.
—¿A quién está esperando? —articula en silencio.
—Creo que… a ti —respondo articulando en silencio.
—¿Qué? —Kim examina a la Srta. Kane. La Srta. Kane está mirándola directamente.
—En cuanto le vaya bien, señorita Reynolds —le dice a Kim.
—Oh, diablos no. —Kim se levanta y a pasos largos va hacia la puerta trasera.
—¡Vuelva aquí! —grita la Srta. Kane detrás de ella.
Kim continúa yéndose. Cierra la puerta de golpe al salir. Va a tener grandes
problemas. Pero es bueno saber que algunas personas son lo suficientemente
fuertes como para adoptar una posición contra sus agresores.
G E G
Sherae me está llevando a casa. Escojo la música mientras ella maniobra su auto en
la fila para salir del estacionamiento. Siempre hay un atasco de tráfico justo
después de la escuela. Los autos están obstruyendo la única salida desde unas
cinco direcciones diferentes. Deberían de haber hecho esto de otra manera.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Si nosotros sumáramos cuánto tiempo gastamos esperando para salir, sería días
—calculo—. Semanas, incluso. Semanas de nuestras vidas gastadas en la fila.
Sherae no está escuchándome. Está parpadeando ante un resplandor en el espejo
retrovisor. Me giro para ver que está mirando.
El auto de Hector está justo detrás del nuestro.
Sherae se lanza a abrir su puerta, salta fuera, y la cierra de golpe.
Esto. Podría ser un problema.
Ella pisa fuerte hacia el auto de Hector. Él abre su puerta para salir, pero ella lo
bloquea.
Yo apago la música.
—¿Realmente no sabes por qué estoy enfadada? —Sherae se enfrenta a él.
Nuestras ventanas están abiertas. Puedo oírlo todo.
—No demasiado —dice Hector.
—¿Cómo puedes no saber lo que hiciste?
—¡Te he pedido que me digas que hice! No me has dicho nada.
—No debería tener que decirte nada. Tú estabas allí.
—¿Me puedes dejar salir?
—¿Por qué debería? —Sherae no se mueve—. ¿Por qué debería hacer lo que tú
quieras? Tú no hiciste lo que yo quería.
—¿De qué estás hablando?
—Fuiste demasiado lejos. Te dije que te detuvieras y no lo hiciste. ¿Te suena de
algo?
—Pensé que estabas jugando.
—No, no estaba jugando. Estaba tratando de mantener mi virginidad. Debiste de
haber respetado eso.
—Te respeto a ti.
—Obligarme a tener sexo cuando te dije que no estaba lista es falta de respeto.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Entonces ¿por qué dejaste de decir que no?
Los autos enfadados detrás de Hector están tocando la bocina. Hector consigue
salir y mueve las manos alrededor. Después guía a Sherae detrás de su auto.
—No estaba lista —dice ella—. Yo sólo… sentí como si hubiera querido. Pero fue
un error.
—No, no lo fue.
—¡Sí, lo fue! —Sherae suena furiosa—. ¿Cómo pudiste hacerme eso a mí? ¿A
nosotros? Destruiste todo lo que teníamos.
—Estás loca. No destruí nada. Fuiste tú la que te alejaste. Podemos volver a estar
juntos ahora mismo. No tenemos que hacer nada si no quieres.
—No funciona de esa marera. No se puede volver a sólo besuquearse una vez que
has tenido sexo. Se convierte en esa cosa que esperas.
—No lo esperaré.
—Sí, lo harás. Así es como te conectas.
—El sexo es parte de una relación. Es lo que se hace.
—¿Realmente eres tan delirante? No todo el mundo tiene relaciones sexuales.
—Bueno, pues deberían. —Veo a Hector sonriendo en el espejo lateral.
—Eres repugnante. No puedo creer lo idiota que fui.
—¡Oye! —Hector extiende la mano hacia ella—. Sólo estoy bromeando.
—No es divertido. —Sherae retrocede alejándose de él—. No estabas
escuchándome esa noche, pero espero en serio que me escuches ahora. Deja de
llamarme. Deja de enviarme mensajes. Deja de escribirme notas. Terminamos en el
segundo que escogiste ser un idiota estando encima de mí.
Sherae vuelve al auto.
Y avanzamos.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Martes 10 de mayo
(28 días restantes)
Traducido por Sheilita Belikov
Corregido por Majo
l inodoro no está funcionando de nuevo.
Uno pensaría que madre le pediría a la casera que llamara al fontanero. O que
sustituyera este viejo inodoro para que yo pudiera dejar de preocuparme cada vez
que tiro de la cadena. Pero madre se niega a decirle a la casera que nuestro
inodoro ha dejado de bajar. No ha pagado la renta de mayo todavía. Llamar a la
casera atraería atención sobre eso. Estoy segura de que la casera estaría aquí
exigiendo la renta en estos momentos si realmente pudiera subir las escaleras
hasta nuestra casa.
La última vez que esto sucedió, el inodoro estuvo descompuesto por una semana.
Por supuesto, el inodoro descompuesto es el de mi baño. Tengo que ser muy
silenciosa atravesando la habitación de madre para llegar al suyo sin despertarla.
Giro lentamente la perilla de la puerta. Hace unos ruiditos. Nada drástico. Abro con
un empujón la puerta y miro dentro de la oscuridad de su habitación, tratando de
ver si está despierta. Sus cortinas no permiten que ni una partícula de la luz del sol
entre.
Cuando paso sigilosamente por su cama, continúa como un bulto inmóvil bajo las
cobijas. Estoy segura de que ella preferiría que orinara en una taza que despertarla.
No voy a fingir que no he considerado esa opción.
G E G
—Noelle, ¿puedes quedarte un minuto? —pregunta la Srta. Scofield al final de la
clase.
E
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Una sacudida de miedo me apuñala. ¿Por qué querría hablar conmigo? No creo
haber hecho nada malo. La tarea que entregué ayer no era una obra maestra, pero
comparada con todos los patéticos intentos de fin-de-año de los demás, estoy
segura de que era bastante decente.
Después de que todos se van, hace señas con la mano hacia el escritorio delante
de ella. —Tienes inglés ahora, ¿verdad?
—Sí. —¿Cómo sabe mi horario? No creo que alguna vez le haya dicho qué me toca
después.
—Te daré un pase. No tengo segundo período, así que pensé que este sería un
buen momento para hablar. —La Srta. Scofield agarra el prisma que utilizó con el
espectrómetro en la demostración de hoy—. ¿Te ha gustado la demostración?
Asiento con la cabeza. —Ha sido muy interesante.
—¡Desempolvé una vieja! Así que, ¿cómo va todo?
Si la Srta. Scofield fuera cualquier otro maestro, simplemente diría que estoy bien y
obtendría mi pase de tardanza. Pero es la Srta. Scofield. Puedo saber que está
preguntando porque le importa.
—Ha estado mejor —admito.
—¿Cuándo?
—¿Qué?
—¿Cuándo estuvo mejor? ¿No es la preparatoria un constante estado de agitación
emocional?
—Más o menos.
—Es el peor período del mundo. Pero no siempre será así. Sé que no ayuda mucho
en este momento, pero es algo a lo que aferrarse. Si hubiera dejado de creer que
mi vida mejoraría con el tiempo, no creo que hubiera sobrevivido a la preparatoria.
—¿En serio?
—Absolutamente.
—Pero usted es tan alegre.
—Soy alegre ahora. Estaba realmente deprimida en aquel entonces.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
La Srta. Scofield en cierto modo me ha dejado asombrada. Siempre asumí que fue
una porrista feliz y radiante en aquellos tiempos. Siempre está de buen humor.
Siempre está sonriendo. Incluso cuando se enfermó hace un tiempo, todavía
estaba en modo hiper-energético. ¿Y ahora me está diciendo que estaba deprimida
en preparatoria? ¿Cómo es eso posible?
—¿Cuál es su secreto? —pregunto.
Ella sonríe. —Ya he vivido el peor momento de mi vida. Así que sé que nada de lo
que me pase de ahora en adelante será tan malo como lo fue en aquel entonces.
Eso me hace feliz.
La Srta. Scofield es una compañera sobreviviente.
—¿Es por eso que está tan animada en la mañana? —pregunto.
—Parcialmente. También porque creo que todos merecen una educación de
calidad. Eso me motiva a tener vigor.
—Oh, lo tiene.
—Quisiera que las cosas fueran más fáciles para ti, Noelle. Pero todo el dolor que
estás sintiendo ahora te hará más fuerte. Confía en mí: la fuerza te hará una mejor
persona. Entonces podrás ayudar a otras personas que no son tan fuertes.
—Es difícil.
—Sé que lo es.
La Srta. Scofield sería una mamá increíble. Lástima que no tenga hijos. Ni siquiera
se ha casado. No recuerdo cómo surgió, pero alguien le preguntó por su familia en
clase hace un tiempo. Ella dijo que quiere casarse. Que simplemente no ha
encontrado a la persona adecuada todavía. También quiere tener hijos.
Eso es tan injusto. Mujeres que no deberían ser madres pueden adelantarse y tener
hijos como si nada. Pero algunas mujeres que serían buenas mamás no tienen hijos
porque no han encontrado a la persona adecuada para tenerlos.
¿Cuán desquiciado es eso?
—¿Se ha enterado del asunto de las bolas de pintura? —pregunto—. ¿Es por eso
que quería hablar conmigo?
—He oído algo al respecto.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
La última cosa que quiero hacer es hablar de lo ocurrido. No sé si la Srta. Scofield
está esperando que se lo cuente. Una parte de mí realmente quiere hacerlo.
Simplemente es demasiado duro.
—Si tienes ganas de hablar, sabes que estoy aquí, ¿verdad?
Asiento con la cabeza.
—Sé que has sido lastimada últimamente. Así que sólo quería hacerte saber que
siempre estaré aquí.
Aun cuando no le cuento todo a la Srta. Scofield, es bueno saber que puedo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
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Traducido por Sheilita Belikov
li Walsh se suicidó anoche.A
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
20
Miércoles 11 de mayo
(27 días restantes)
Traducido por Elenp
Corregido por Sheilita Belikov
o puedo creerlo. Acababa de hablar con Ali ayer. Me pidió que le explicara
uno de los problemas de la tarea que no entendió.
Y ahora se ha… ido.
Nadie puede entender por qué lo hizo. Nadie ha oído hablar de cualquier cosa
horrible que pudiera haberla llevado al límite. Incluso parecía feliz cuando hablé
con ella en clases.
Debí haber estado allí cuando se acercó a mí.
Debí haberme convertido en una mejor amiga para ella.
Debí haber hecho un montón de cosas que ahora nunca tendré la oportunidad de
hacer.
Los consejeros son un hazmerreír. Esperan que les digas cosas que ni siquiera te
puedes decir a ti mismo. Piensan que porque una chica que iba aquí se suicidó,
todos estamos tristes. ¿No se dan cuenta que estos chicos hicieron la vida de Ali
miserable?
—¿Alguien tiene algo que le gustaría compartir? —pregunta la Sra. Henley.
Cuando llegué a física y vi a la Srta. Scofield, pude darme cuenta que estaba
destrozada por Ali. Casi me acerqué a ella. Pero la Sra. Henley estaba rondando
cerca. Todo lo que sé de la Sra. Henley es que es la trabajadora social. Lo que
supuestamente significa que se ocupa de las cuestiones más difíciles que los
consejeros de orientación regular no están equipados para manejar. Tuvimos que
poner nuestros pupitres en un círculo descuidado para que todos pudiéramos
vernos unos a otros. La Sra. Henley comenzó diciendo un montón de cosas acerca
N
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
de la pérdida, la ira y lo importante que es dejar salir tus sentimientos. Yo no
estaba escuchando realmente.
Ahora quiere saber si alguien se siente con ganas de compartir algo.
Aquí está la verdad que ella no quiere oír:
La gente evitaba a Ali. Nadie la conocía lo suficiente como para estar sufriendo en
estos momentos. No tienen el derecho a estar tristes. ¿Y posdata? La Sra. Henley
no puede sólo ponernos en un círculo y esperar que repentinamente todos se
abran enfrente de personas con las que nunca hablarían. Simplemente esa no es la
manera en que funciona.
—Sé que es difícil —dice la Sra. Henley—, pero este es un espacio seguro. Pueden
hablar de cualquier cosa que esté en su mente.
Graciosísimo. La mujer no tiene ni idea.
Jolene DelMonico levanta la mano. La Sra. Henley asiente con la cabeza de modo
alentador.
—Creo que lo que pasó fue trágico —dice Jolene—. Ali era tan agradable. —Jolene
se sorbe la nariz ruidosamente. Saca un paquete de pañuelos de su mochila—.
Sólo deseo que pudiéramos haber hecho algo para ayudarla
Por favor, perra. Como si siquiera la hubieras conocido.
—Es normal querer culparse —dice la Sra. Henley en lo que se supone debe ser un
tono calmante pero que en realidad está crispándome los nervios—. Pero esto no
es culpa de nadie. No había nada que alguien pudiera haber hecho.
Alguien resopla con fuerza.
Todos me miran.
Oh. Creo que fui yo.
—¿Hay algo que quieras decir? —me pregunta la Sra. Henley.
Pues sí, lo hay.
Quiero decir que había un montón de cosas que podríamos haber hecho.
Quiero decir que no me gusta cómo todos están hablando de Ali como si la
conocieran.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Quiero decir que los agresores no deberían tener permitido destruir la vida de las
personas.
Más que nada, quiero gritarme a mí misma por estar tan asustada. Nadie trató de
detener a Carly. Si había alguien que entendía cómo hacía eso sentir a Ali, esa era
yo. Sin embargo, tampoco yo traté de detener a Carly.
No digo ninguna de esas cosas. Sólo me quedo callada y meneo mi cabeza hacia el
piso.
Esto es como lo que le pasó a Tyler. Era un chico de una universidad que se
suicidó. Estuvo en todas las noticias. El compañero de habitación de Tyler escondió
una webcam en su dormitorio y transmitió imágenes de él en la cama con otro
chico. La noche siguiente, Tyler saltó del puente George Washington.
Carly, Warner y esos chicos me hacen desear estar muerta todo el tiempo. Entiendo
totalmente por qué Ali quiso hacer que todo se detuviera. Ser atormentada día tras
día tras maldito implacable día pesa sobre ti. Después de un tiempo, ese peso se
convierte en demasiado para llevar. Ali necesitaba una salida. Así que tomó la
única que pudo ver.
Ali era como yo en muchos aspectos. Ambas éramos cuidadosas en no dejar ver
nuestra agonía secreta, aun cuando estábamos gritando por dentro. ¿Por qué no
hice algo para hacerle saber que no está sola? Que no estaba sola. Me gustaría
haberle hablado de El Camino. De cómo éste puede llevar a una vida mejor si
seguimos aguantando. Si tan sólo ella hubiera aguantado un poco más…
No sé como dejaré alguna vez de odiarme.
G E G
HECHOS
Hecho #1 Las personas mezquinas apestan.
Hecho #2 Cosas malas le suceden a gente buena.
Hecho #3 El bien no siempre prevalece sobre el mal.
G E G
137
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Estaba esperando que en la cena madre estuviera en uno de sus estados de ánimo
malhumorados. Lo último que quería oír esta noche era una diatriba. Así que por
supuesto está en uno de sus peores estados de negatividad de la historia.
—Estas personas tienen un serio problema con la lectura —se queja—. Hay un
letrero justo encima del mostrador que dice: “ningún reembolso será emitido sin
recibo”. Así que, ya sabes, estoy tratando de no perder la cabeza. Digo: “hay un
letrero justo arriba de usted que dice que necesita un recibo para obtener un
rembolso, señora”. Pero ella sigue insistiendo en el reembolso. Uno pensaría que
yo estaba hablando en otro idioma. Así que le explico nuestra política de
intercambio…
No puedo comer. No es que un hot dog hervido y un repugnante bulto de
ensalada de papas sean remotamente apetecibles.
Diez años después, madre toma un respiro y en realidad mira en mi dirección.
—No estás comiendo —dice ella.
Me quedo mirando mi plato.
—Debes comer —dice.
—Ali Walsh se suicidó.
—¿Quién?
—Una chica de mi escuela.
—Oh, cierto. Escuché algo acerca de eso.
—¿Lo hiciste? ¿Dónde?
—En el trabajo. Había algo acerca de eso en las noticias.
¿En serio? ¿Madre sabía acerca de Ali y ni siquiera lo mencionó? ¿Y pasó todo este
tiempo despotricando acerca de sus propios problemas? ¿Cómo pudo saber algo
así y ni siquiera preguntar si estoy bien?
—¿Entonces por qué no dijiste nada? —pregunto.
—¿A quién?
—A mí.
—¿Por qué? ¿Era amiga tuya?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Realmente no lo entiendes, ¿verdad? ¿Cómo puedes ser tan insensible?
—No deberías hablarle a tu madre de esa manera.
—Te has pasado la cena entera quejándote de tu trabajo. No te importa que tenga
que sentarme aquí y escucharte cada noche vomitar sobre cuán horrible es tu vida.
¡Yo bien podría ser este… candelabro roto! ¡¿Y cuán ridículo es tener un candelabro
en la mesa cuando nunca enciendes alguna vela?!
—No me quejo todas las noches.
—¡Todo lo que siempre haces es quejarte! Nunca me preguntas acerca de mi día.
En caso de que no lo hayas notado, existen otras personas en el mundo. Y sus
vidas también apestan.
—¿Oh, en serio? ¿Son esas personas madres solteras tratando de poner comida en
la mesa y pagar la renta en un pueblo caro? Para tu información, esto no es fácil de
hacer sola.
De repente me doy cuenta que estoy temblando. Estoy tan furiosa que no sé ni
qué hacer. Quiero tirarla contra la pared y golpear su cráneo en ella.
—Te comportas como si fueras la única madre soltera en el mundo. Hay muchas
madres solteras que hacen lo que se supone que deben hacer. Sólo porque estás
sola no te da una excusa para descuidar a tu hija.
—¿Cómo estoy descuidándote?
—¿En serio? —Me levanto tan rápido de la silla que se vuelca. Estoy temblando aún
más—. Nunca me hablas de nada además de cuánto odias tu vida. Te mantienes
diciéndome que soy la razón de que seas tan miserable. Ni siquiera me miras. No
me compras las cosas que necesito. Nunca hay nada para comer, ¡mira esto! —Voy
hacia el refrigerador y lo abro de un tirón—. No hay nada aquí dentro. ¿Te das
cuenta de que tengo que hacerme sándwiches de mayonesa y mostaza para el
almuerzo? ¿Tienes alguna idea de cuán humillante es eso?
—No tengo que escuchar esto.
—¡No, tienes que escuchar! Nunca me enseñaste a lavar la ropa. Me gritas por
cosas normales como encender la calefacción o comerme el resto del cereal. Ni
siquiera me dejas tomar una maldita ducha en la mañana. ¡¿Cómo puedes no saber
cuán repugnante es eso?!
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Los ojos de madre perforan los míos El súbito contacto visual es un shock agudo
en mi sistema. Mi corazón se acelera. Estoy temblando tanto que estoy segura de
que ella puede verlo. Bueno. Quiero que vea cuán alterada me está poniendo.
—Es perfectamente aceptable ducharse por la noche —dice madre en su Voz
Temible. Su Voz Temible es muy tranquila y temblorosa con un trasfondo de
rabia—. Me haces parecer una especie de monstruo. Tienes un techo sobre tu
cabeza y comida en la mesa. Si no quieres comerla, ese no es mi problema. —Me
mira con disgusto—. Hice la cena después de un largo día de trabajo y ni siquiera
te molestas en comerla. ¿Y ahora estás quejándote de que no hay nada para
comer?
Esta podría ser la noche en la que finalmente pierda la cabeza. Madre puede
volverme oficialmente loca. Pero si me pongo agresiva con ella, entonces yo me
veré como la chiflada y ella como la lúcida.
Me voy pisando fuerte a mi habitación y azoto la puerta. Tratar de hacerla entender
es inútil. Ella quiere seguir viviendo en su propio mundo ilusorio y no hay nada que
pueda hacer al respecto.
Seriamente, debería haber requisitos previos para ser padres.
G E G
Extiendo la mano hasta el fondo del estante superior de mi closet detrás de las
cobijas, agarro mi caja secreta, y la saco. Esta es la primera vez que he sacado la
caja en más de un año.
Hubo un momento en el que sentí que ya no podía aguantar. Así que metí algunas
cosas en esta caja y la escondí. Quería estar lista por si tenía que dejarme ir.
Sería tan fácil escapar como Ali lo hizo. Quizá entonces a madre le importaría. Tal
vez a todos les importaría.
Pero no puedo hacer eso. Porque Ali podría haber sido yo. Ali me salvó. Me
despertó. Ella hizo la cosa indecible que he estado pensando hacer durante tanto
tiempo. Le debo a ella el seguir viviendo. Tengo que aferrarme a esta vida y no
dejarla ir. Tengo que hacerlo por Ali. Tengo que hacerlo por mí misma.
Debido a que HE TERMINADO.
He terminado de tener miedo a decir las cosas que necesitan ser dichas.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
He terminado de permitir que un montón de idiotas que nunca volveré a ver otra
vez después del próximo año afecten mis emociones.
He terminado de ser humillada por cosas que no son mi culpa.
He terminado de sentir que no puedo hacer nada para mejorar mi vida.
Mi vida está teniendo lugar ahora mismo. Y si sigue siendo un completo desastre o
empieza a mejorar depende de mí. No puedo controlarlo todo, pero hay algunas
cosas que puedo cambiar.
Somos producto de nuestras decisiones. Puedo tomar la decisión de hacer algo
más que sobrevivir. Es por eso que voy a empezar a darle la forma que quiero a mi
vida.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
21
Lunes 30 de mayo
(14 días restantes)
Traducido por Kathesweet
Corregido por Sheilita Belikov
herae ha asumido el control.
Empezó justo después de que le conté la verdad sobre mi vida familiar hace
unas semanas. Uno de sus nuevos deberes es recogerme a mí y a mi bolsa de ropa
sucia, llevarnos a la escuela, y luego llevarnos a su casa para lavar la ropa. La
secadora ya no está funcionando y madre se niega a hablarle a la casera sobre ello.
Estamos en nuestro camino a la escuela, cantando con la radio.
Este es el primer día bueno que he tenido desde que Ali murió. No estaba
esperando estar remotamente bien de nuevo durante un tiempo verdaderamente
largo. Se sentía como si estuviera bajo el agua y todo sobre la superficie estuviera
distorsionado. Fui al cine con Sherae, pero realmente no podía concentrarme en el
diálogo. Todo lo que podía escuchar eran esos pensamientos oscuros que no me
dejaban en paz. No podía dejar de obsesionarme sobre lo que podría haber hecho
para ayudar a Ali. Pero luego empecé a involucrarme con mi arte. Hice tres móviles
nuevos en una semana. Uno de ellos tiene espirales intricadas que tomaron mucho
tiempo.
Salir de mi depresión me hace sentir culpable. Pero algo me dice que Ali lo
aprobaría.
Cada vez que vi a Carly, le lancé una mirada fría, casi desafiándola a venir por mí.
Pero por alguna razón no lo hizo.
Sherae baja el volumen.
—Lo sé, apesto en esta parte —digo—. Sin embargo, puedes volver a subirle,
prometo callarme.
S
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—No es eso. Necesitamos arreglar la situación con Julian.
—Lo siento, ¿no te llegó el memorándum? No hay una situación con Julian.
—Pero debería haberla. Es ridículo que hayas estado manteniéndote lejos de él.
—Tengo mis razones.
—Estoy declarando que tus razones son inválidas. —Sherae oprime el intermitente
para girar hacia la calle de la escuela—. No quieres que se acerque demasiado
porque estás asustada de que ya no vayas a gustarle, ¿verdad?
—Algo así.
—Entonces podemos cambiar las cosas que crees que no le gustarán de ti. De
acuerdo, no podemos cambiar a tu mamá por una que funcione o conseguirte una
casa más linda, pero a Julian no van a importarle esas cosas. Créeme. Y todo lo
demás se puede arreglar.
—¿De verdad?
—¡Absolutamente! ¿No dije que iba a asumir el control?
—Dijiste eso, sí.
—Bueno, esta soy yo asumiéndolo. No hay razón por la que no puedas estar con
Julian. Después de la escuela vamos a ir a mi casa, empezar a lavar tu ropa, y hacer
una lista de lo que tenemos que hacer.
Debería explicarle a Sherae por qué es demasiado tarde para Julian y yo. Pero no lo
hago. Simplemente me reclino en el asiento durante el resto del paseo con el aire
cálido a mi alrededor. Es agradable ser cuidada para variar.
G E G
—Buen ensayo. —Simon me felicita.
—Gracias.
Simon rueda su silla hasta mi escritorio.
—No, quiero decir… este es muy bueno.
143
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Cuando me uní a la revista literaria, le dije a Simon que no iba a escribir nada para
ésta. Pero Ali me inspiró. Este ensayo para la revista es mi manera de ayudar a las
personas a entender por qué algunos chicos cometen suicidio.
—El Sr. Gilford va a escoger a tres de nuestros escritores para leer sus obras en
algunas clases de inglés —dice—. Voy a recomendarte.
—¿Qué?
—Tanto como odio admitirlo, no todos leen Spectrum. Esta sería una manera para
que divulgues tu mensaje. ¿Qué te parece?
—Creo que sería genial.
—Amiga. —Simon salta de su silla. La silla se mueve hacia el otro lado de la
habitación—. Necesitamos pensar en grande. ¿Sabes cuántos chicos son torturados
cada día allí afuera? Y sólo nos enteramos de una fracción de los casos de suicidio.
Una brisa entra a través de la gran ventana. Te dejan abrir la ventana
completamente aquí en el primer piso. Las ventanas de arriba sólo se abren un
poco. Supongo que temen que si esas ventanas son abiertas más, saltaríamos por
ellas.
Voy hacia la ventana y la abro un poco más. La brisa es suave. Huele a arboles
mezclado con algo dulce. El clima ha sido maravilloso toda la semana. La escuela
tiene toda esa vibra de fin de año. Tomo una respiración profunda. El verano está
en el aire. Respirar es más fácil.
—¿Qué vas a hacer este verano? —pregunta Simon.
—Trabajar. Si puedo encontrar un trabajo. Realmente necesito ahorrar para la
universidad.
—¿Quieres empezar un zine21
?
—¿Qué clase de zine?
—De la clase que llegará y unirá personas.
—Uh, sí, creo que podría hacerme algo de tiempo para eso.
—¿Debería ser online o impreso?
21
Zine: Del vocablo inglés: magazine: 'revista' es una publicación pequeña, no comercial y de poca difusión
(menos de 10.000 lectores). Estas son producidas por aficionados y periodistas amateur.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Definitivamente online. Llegaremos a más personas de esa manera. ¡Y podríamos
tener colaboradores de todas partes del mundo!
—¿Qué si hacemos las dos? —sugiere Simon—. Podríamos enfocarnos
principalmente en la página web, pero también imprimir unas cien copias.
—Suena como un montón de trabajo.
—No realmente. Los zines eran todo copiar y pegar físicamente en los viejos
tiempos. Podríamos usar la misma técnica para hacer nuestros auténticos y luego
simplemente escanear las páginas. De esa manera, podríamos mantenerlo en la
vieja escuela.
Empezamos a planear frenéticamente nuestro zine. Queremos que éste ayude a
cualquiera que se sienta solo al conectar con personas de todas partes. Si podemos
conseguir que la primera edición esté lista para cuando la escuela empiece, incluso
podemos distribuir algunas copias impresas aquí como algo clandestino.
Entonces se me ocurre algo.
—Muy bien, pensando en algo más grande… ¿Qué tal si los distribuimos fuera de
la escuela? ¿Incluso fuera del pueblo? Eso atraería más interés hacia la página web.
—Me gusta eso.
—Podríamos preguntar en la ciudad y ver si a alguien le gustaría tenerlos. Como
en librerías, cafés y esas cosas. Y pondremos nuestra página web justo en la
portada para que las personas sepan a dónde ir.
—Eres. Genial. —Simon extiende su puño para recibir un golpe. Le doy un golpe
explosivo con efectos de sonido.
Este verano va a ser genial. Encontraré un trabajo. Trabajaré en el zine con Simon. Y
quizás pueda encontrar una manera de empezar a hacer que las cosas mejoren
ahora en lugar de esperar hasta después.
G E G
Parte de haber terminado significa que tengo que decir las cosas que he estado
demasiado temerosa de decir. A pesar de que estoy más que nerviosa, estoy
esperando a Julian en su casillero. Le dije a Sherae que estaba lista para hablar con
145
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
él después de recargarme de ánimo en la revista literaria. Ella inmediatamente
insistió en que mejor viniera mañana.
Cuando Julian aparece por el pasillo, casi me desmayo por la sobrecarga
emocional. Dudo seriamente que quiera escuchar lo que quiero decir.
Probablemente sólo siga ignorándome de la manera en que ha hecho desde que
descubrió lo de Matt. Pero tengo que intentarlo.
No parece feliz de verme.
—Hola. —Me muevo a un lado para que pueda abrir su casillero—. Yo… entiendo
totalmente si no quieres hablarme. ¿Pero podemos ir a algún lugar? Tengo algunas
cosas que necesito decirte.
Julian está ocupado cargando su bandolera. Mi mochila ya está llena. Corrí a mi
casillero justo después de pre-cálculo para poder obtener todo lo que necesitaba y
estar lista para irme en caso de que Julian acepte irse conmigo. Lo que todavía es
altamente dudoso.
—¿Qué clase de cosas? —dice.
—Como… lo mucho, mucho que lo siento. No debería haberte alejado. Odio lo que
hice. Pero hay razones por las cuales lo hice y… no puedo decirte todo, pero quiero
decirte la mayoría de ellas.
Julian cierra su casillero. Se cuelga su bandolera en el hombro.
—Vamos —dice.
Caminamos a través de los pasillos vacíos en silencio.
Afuera en el estacionamiento estudiantil, entramos en el Trans Am blanco de
Julian. La única razón por la que sé que es un Trans Am es porque escuché a Julian
hablar sobre él con sus amigos una vez. Es una rareza vintage que su papá le
compró a un coleccionista.
Nadie dice nada.
—¿Podemos… ir a algún lugar? —digo.
—Hablemos aquí.
—De acuerdo. —Los autos están saliendo a nuestro alrededor. Las personas están
mirando hacia nosotros mientras pasan. Simon pasa por mi lado y me muestra un
puño discreto de poder. Trato de esconder mi sonrisa.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¿Qué es tan gracioso? —pregunta Julian.
—Nada. Simon Buckner estaba… de verdad lo siento, Julian. Si pudiera retirar lo
que te dije, lo haría.
—¿Qué parte?
—Todas las partes malas. Como cuando dije que no podía estar contigo. Porque…
—Tomo una respiración profunda—. Realmente quiero estar contigo. No fue sólo
debido a Matt. Hay otras cosas en mi vida de las que estoy avergonzada y creí que
si las descubrías, ya no te gustaría. Y la única manera que encontré de esconderlas
de ti fue alejándote. Pero estoy lista para arriesgarme.
—¿De qué te avergüenzas?
—De muchas cosas. Como que mi familia no es exactamente tan rica como la de
todo el mundo por aquí.
—¿Creíste que no me gustarías por eso?
Asiento.
—¿De verdad crees que soy tan superficial?
—¿Qué? ¡No! No eres superficial en absoluto. Es sólo que… venimos de dos
mundos diferentes. No encajo aquí. Tú sí, pero yo…
—No eres como todos los demás.
—Exactamente.
—¿Alguna vez se te ha ocurrido que eso es lo que yo amo de ti?
Espera. ¿Julian Porter realmente usó las palabras, yo, amor, y tú en la misma
oración?
—¿Es así? —pregunto.
Julian extiende su mano para sostener la mía.
—Totalmente lo es.
Nos quedamos allí por un minuto, simplemente sosteniéndonos de las manos y
mirándonos. Julian se inclina un poco hacia mí.
Alguien golpea el capó.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—¡Consíganse una habitación! —gritan.
Eso me hace reír. Nadie nunca antes me dijo que me consiguiera una habitación.
Julian se sienta derecho, aleja su mano, y mira hacia fuera por el parabrisas.
—Necesito algo de tiempo —dice.
—Oh. De acuerdo.
Por supuesto que necesita tiempo. Entiendo eso. Sólo espero que todavía quiera
estar conmigo.
El amor nunca está garantizado. El amor es un riesgo que tomamos porque
esperamos que nos haga feliz. Y Julian Porter definitivamente vale el riesgo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
22
Viernes 3 de junio
(10 días restantes)
Traducido por Vero y Vettina
Corregido por Sheilita Belikov
noche tuve un sueño en el que había un enorme arco iris. Los colores eran
más brillantes que cualquier otro color que hubiera visto antes. El arco iris
empezaba afuera de la puerta de mi casa. Permanecí donde comenzaba y
pedí un deseo.
Sé lo que esto significa.
G E G
Simon debe haber sido muy convincente con el Sr. Gilford. Escogió tres escritores
para leer sus obras del Spectrum en algunas clases de inglés: Darby, yo y uno de
último año. Es raro ser llamada escritora. Pero supongo que eso es lo que soy. En
realidad me gusta toda la cosa de escribir ahora. Incluso estoy pensando en cómo
podría hacer de la escritura, mi carrera.
Durante mucho tiempo, pensé que la enseñanza sería la mejor manera de impactar
directamente la vida de los chicos. Ahora me doy cuenta de que hay muchas más
posibilidades. Es fantástico cómo las experiencias inesperadas pueden dar forma a
tu vida de maneras que nunca viste venir. Sólo estaba tratando de escapar del
almuerzo y mira ahora.
La primera clase que visitamos parece aliviada de obtener una distracción de la
maestra. Ninguno de nosotros quería leer en primer lugar, por lo que hicimos un
piedra-papel-tijera para ello. Tengo que ir segunda. A medida que Darby lee, trato
de calmarme. La gente en la primera fila probablemente puede ver mi hoja
temblando.
A
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Trato de no mirar a nadie mientras espero mi turno. Pero entonces veo a Tommy,
otro sobreviviente solitario de la cafetería. Él me ve mirándolo. Ambos apartamos
la mirada rápidamente, al igual que solemos hacerlo cuando nuestros ojos se
encuentran accidentalmente en el almuerzo.
Recuerdo por qué estoy haciendo esto. Mi hoja deja de temblar.
Cuando es mi turno para leer, es como si estuviera hablando directamente hacia
Tommy. Pero no quiero llamar la atención sobre él ni nada. Así que mantengo mis
ojos en mi hoja. La obra que escribí es sobre cómo todos afectamos a las personas
que nos rodean, nos demos cuenta o no. Es sobre cómo todo está conectado. Y
cómo cada uno de nosotros puede influir en el destino de los demás mediante
nuestras propias acciones.
Tomo una respiración profunda antes de leer la última parte.
—¿Eres la persona que querías ser? ¿O eres alguien que ya no se reconoce?
Echo un vistazo a Tommy después de que he terminado.
Está sonriéndome directamente.
G E G
—¡Oí que fuiste un éxito! —Simon informa cuando llego a la revista literaria.
—No creas lo que dicen. —Me derrumbo en mi silla. Leer algo de tanta intensidad
es emocionalmente agotador. Ya he leído en tres clases. Tenemos que ir a dos más.
—Eres genial. —Simon rueda hacia mí en su silla con ruedas—. Estoy orgulloso de
ti.
—Oh.
—Este verano va a ser impresionante.
—Lo sé. —Realmente no puedo esperar. Desde que empezamos a planificar
nuestro zine, he estado obsesionada con él.
—Amiga, ¡me olvidé por completo del almuerzo! —dice Simon—. ¿De qué tienes
ganas?
—¿Desde cuándo podemos elegir?
150
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—No, me refiero a... sólo para poder averiguar que pedir.
—Creí que habías dicho que siempre pedías extra porque nunca podías decidirte.
—Oh, cierto. —Simon alisa su delgada corbata de color verde menta—.
Totalmente.
—No es por eso que compras almuerzo extra, ¿verdad?
Simon sigue alisando la corbata. —No realmente —admite.
Por mucho tiempo he tenido la sensación de que Simon inventó toda esa historia
de siempre-pido-almuerzo-extra. Cuando otras personas están trabajando aquí con
nosotros, por lo general traen su propio almuerzo.
—¿Por qué me compras el almuerzo? —pregunto.
—Bueno. Sé que has estado renunciando a tu período de almuerzo para trabajar
aquí. Todo el mundo tiene hambre a la hora del almuerzo, ¿no?
—Pero…
—Nada de peros. Vuelvo enseguida.
Pensé que estaba ocultando las peores partes de mi vida, pero algunas cosas son
imposibles de ocultar. Simon probablemente ha escuchado a mi estómago gruñir
en clases. Y estoy segura de que ha oído cómo Warner y los chicos se burlan de mí.
Simplemente no quiere avergonzarme al admitir que sabe todo eso. Lo que
significa que incluso antes de que me diera cuenta, Simon se convirtió en una
persona más en quien puedo confiar.
G E G
Esta semana ha sido insoportable. Esperar para saber si Julian todavía quiere estar
conmigo es lo peor. Aguardando después de la clase todos los días. Deseando que
suene el teléfono todas las noches. Es obvio que Julian me odia. Nunca va a hablar
conmigo otra vez.
Entonces, ¿por qué parece que está viniendo hacia mi casillero?
Esta es la parte donde Julian me dice que hemos terminado.
—Hola —dice.
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Bookzinga
No puedo hablar con él. Si le respondo, entonces él va a hablar de nuevo. Y lo que
va a decir es que no quiere volver a hablar conmigo nunca más.
Meto mi cuaderno en mi mochila. O al menos eso intento. No lo logro.
—Aquí. —Julian desenreda el forro deshilachado de mi mochila del espiral de mi
cuaderno.
—Gracias.
—¿Quieres ir a la ciudad esta noche?
—¿Qué?
—¿La ciudad? ¿Ese lugar con todos esos edificios?
—Uh. Sí. Por supuesto.
—Genial. ¿Te recojo a las siete?
—Está bien. —Acepto con aturdimiento.
Tal vez esta es la parte en la que mi vida se vuelve buena.
G E G
¿Podría estar más emocionada esta noche?
No. No, posiblemente no podría.
Julian me va a llevar a la ciudad. En nuestra primera cita. También conocida como
La Cita Más Épica De Todos Los Tiempos.
Sherae insistió en que fuera a su casa para que pudiéramos averiguar que iba a
ponerme. Llenó una enorme bolsa con ropa que puedo tomar prestada.
Mayormente estoy en deuda con ella por eso. Quiero decir, es la ciudad. Tengo que
llevar un look actual. De alguna manera me obligo a estar lista a tiempo. Incluso
podría estar medianamente decente.
Todavía no he superado cien por ciento a Matt, pero sé que es hora de seguir
adelante. Matt nunca fue el tipo de novio que quería que fuera. En el fondo, en
cierto modo lo supe todo el tiempo. Simplemente no quería que fuera verdad.
152
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Madre no está en casa todavía. Le dejé una nota diciendo que voy al cine con
Sherae. Sherae está al tanto de este plan en el muy improbable caso de que madre
la llame.
No había forma de que dejara que Julian me recogiera en casa. Le dije que lo
encontraría en la esquina a unas pocas cuadras. Es por eso que estoy merodeando
en la acera en frente de la casa grande con lindas ventanas. Su jardín tiene muchas
flores de color púrpura. El aire huele a violeta.
El auto de Julian se detiene. Me recuerdo no azotar la puerta cuando entro. El
Volkswagen viejo de madre está tan estropeado que tienes que cerrar la puerta
muy fuerte del lado del pasajero. Así que siempre estoy golpeando las puertas de
los autos de los demás más duro de lo que debería.
No puedo imaginarme alguna vez encajando en el mundo de Julian. Es difícil creer
que me quiere ahí. Pero quiero confiar en él. Al menos, quiero intentarlo.
—¿Lista? —dice Julian.
—Completamente.
Se aleja de la acera. No conozco la música que está sonando, pero ya me gusta.
—Entonces... ¿a dónde vamos? —pregunto.
—A la ciudad.
—Lo sé, pero ¿a dónde iremos cuando lleguemos allí?
—Es una sorpresa.
—¿En serio?
Julian asiente con la cabeza. —Te va a encantar.
—¿Me das una pista?
—No. —Julian sube el volumen de la música—. Simplemente siéntate y disfruta del
paseo.
—Me gusta esta canción.
—¿Conoces a Bright Eyes22
?
22
Bright Eyes: es una banda de indie rock.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—No.
—Quédate conmigo y lo harás.
No sabía que se podía tener tanta diversión simplemente viajando en el auto de un
chico. Ya es el mejor momento del mundo y todavía ni siquiera hemos ido a
ninguna parte. Cuando llegamos a El Camino, es mucho más emocionante que
otras veces en las que he estado allí. Con la música sonando, las ventanas abajo y
las luces de los faroles destellando, esa urgencia habitual de conducir en la noche
me golpea más duro que nunca.
Miro furtivamente a Julian. Me gusta la forma en que golpea el volante al ritmo de
la música. Hablar con él es muy fácil. Me preocupaba que nos quedáramos sin
cosas de que hablar. Pero estamos hablando de música, series, arte, arquitectura y
de todo.
Cada vez que pasamos una salida, me imagino todos los lugares ahí fuera en los
que podría vivir. Hay tantos lugares en los que comenzar una nueva vida, tantas
maneras diferentes de existir en este mundo. ¿Cómo sabes cual escoger?
Cuando llegamos a la ciudad, Julian encuentra un estacionamiento.
Silenciosamente me impresiono por lo costoso que es. Julian ni siquiera se inmuta.
Caminamos a una tranquila cafetería llamada Nightfloat, donde todos estos chicos
están pasando el rato. Algunos son definitivamente mayores, como universitarios,
pero algunos son de nuestra edad. Todos tienen su propio estilo original. No como
en casa donde todos usan la ropa estándar. Los chicos aquí lucen como si
estuvieran en conversaciones profundas acerca de cosas significativas.
—¿Qué quieres? —pregunta Julian.
—Oh, yo puedo… —Saco mi cartera de la bolsa.
—De ninguna manera, yo invito.
—Bueno, gracias. Tomare un café. Descafeinado.
—¿De qué tamaño?
—Pequeño. —Estoy demasiado nerviosa para lidiar con algo más grande.
—¿Nos encuentras una mesa?
—Lo intentaré. —El lugar está lleno. Logro encontrarnos una pequeña mesa contra
una pared justo cuando otros dos chicos se están yendo.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Me siento. Trato de relajarme. No puedo decidir qué hacer con mis manos.
Entre más miro alrededor, mas tengo el sentimiento de que en esta cafetería entre
más extraño eres, mas encajas. Justo de la manera en la que me imagine que sería
el universo alterno. Nightfloat es obviamente un imán para chicos geniales. La
autentica clase de genial: siendo fiel a ti mismo sin importar cuán diferente eres o
lo que alguien más piense de ti. No la clase plástica suburbana donde genial es
definido por mezclarse.
La gente aquí lo entiende. Estos chicos marginados son perfectos para el zine.
¿Cuán asombroso seria si Nightfloat nos dejara poner algunas copias? Ya tienen
pilas de periódicos gratis amontonados en el alféizar de la ventana.
Julian llega con nuestras bebidas. Estoy tan nerviosa que mi mano tiembla cuando
tomo la taza. Café cae en su brazo.
—¡Lo siento! —Salto y tomo algunas servilletas de la parte trasera del mostrador.
Entonces comienzo a limpiar su brazo. Lo que me hace ruborizarme porque ahora
estoy como atacando su brazo.
—No te preocupes. —Toma las servilletas.
Nuestra mesa es muy pequeña, así que tenemos que apretujarnos. Me deslizo en
mi silla un poco más. Pero luego mis piernas están tocando totalmente las piernas
de Julian. Me deslizo de regreso. Pero no quiero deslizarme mucho porque entones
él pensará que no quiero tocarlo. Lo que en verdad quiero hacer.
Sentarse en una mesa nunca ha sido tan complicado.
—Lindo lugar —digo.
—Me alegro que te guste. Está cargado y relajado al mismo tiempo, ¿sabes?
—Justo estaba pensando eso.
Julian se inclina sobre la mesa. —Mira el sombrero de ese chico —dice en voz baja.
Soplo en mi café y miro casualmente alrededor primero. Luego miro de soslayo al
chico. Está usando un sombrero rosa eléctrico con una pluma rojo brillante
sobresaliendo de un lado.
—Increíble —declaro.
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Bookzinga
Hay una tabla de anuncios cerca del chico del sombrero. Tiene un gran poster de
Mummenschanz23
.
—¡Amo a Mummenschanz! —grito.
Una chica en la mesa de al lado con mucha sombra de ojos brillante y un piercing
en el labio me sonríe. —Son geniales —confirma.
Es bueno estar alrededor de personas que son lo suficientemente conscientes
culturalmente para saber lo que es Mummenschanz.
—¿Qué es Mummenschanz? —pregunta Julian.
—Sólo el mejor grupo de arte dramático en el mundo. Se visten como estas formas
extrañas, como una gran hoja de celofán o una boca, y ellos… simplemente la
manera en que se mueven y transmiten todas estas emociones sin siquiera hablar.
—Suena interesante.
—Lo son. Mi favorito es probablemente el tubo. Es este gran tubo amarillo
moviéndose alrededor, alguien está dentro de él, pero no puedes verlos, y hay un
enorme globo naranja que el tubo intenta agarrar, y luego empujan el globo a la
audiencia…
—Espera. ¿Estuvieron en The Muppet Show?
—¡Si! ¡Hace mucho tiempo!
—¡Caramba, los vi en línea! ¡Son extravagantes!
—¡Lo sé!
—Esos grandes labios verdes…
—¡…con la lengua!
—¡Exactamente!
¿Cuán asombroso es esto? Nadie conoce nunca a Mummenschanz. Pero Julian los
conoce. Y su pierna está tocando la mía.
No está moviendo su pierna para alejarla.
No voy a mover la mía, tampoco.
23
Mummenschanz: algo así como mascarada, es un grupo de teatro que actúa en un estilo surreal con
mascaras y utilería.
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Bookzinga
—Así que —dice Julian—. ¿Qué quieres ser?
—¿Como en general, o…?
—En la vida.
—Estoy pensando en hacer algo con la escritura. O la enseñanza.
—¿Qué materia?
—No estoy segura. Tú quieres ser arquitecto, ¿verdad?
—¿Recuerdas eso?
—Por supuesto. ¡Tus diseños son irreales!
—Wow. Gracias.
—Tus casas son como… todas son tan diferentes, pero todas se sienten como un
hogar. Puedo completamente imaginarme viviendo en una de ellas. No puedo
esperar a tener mi propia casa y llenarla con cosas bonitas.
Bien, ¿qué estoy diciendo? ¿Llenarla con cosas bonitas? Parezco una niña. Pero a
Julian no parece molestarle. Terminamos hablando por lo que parecen diez
minutos pero en realidad son dos horas.
—No puedo creer que sea tan tarde —digo, entonces inmediatamente deseo
poder retractarme. Eso me hace sonar como si nunca saliera a ningún lado. Lo cual
no hago, pero Julian no necesita saber eso.
—Vamos —dice—. Quiero mostrarte algo.
Sé que deberíamos estar dirigiéndonos a casa. Pero realmente no me importa. En
la salida, tomo una tarjeta para poder llamarle al gerente sobre el asunto de
proveer nuestro zine.
Caminamos unas cuadras hacia el destino misterioso. Julian no me dice a donde
vamos. Desearía que viviéramos aquí. Aunque tendría que adaptarme al ruido.
Estoy acostumbrada a sólo grillos y silencio. Los sonidos de la ciudad son todo
tráfico incesante, un millón de voces y explosiones de música al azar. Incluso
algunos de los edificios tienen su propio sonido, como un zumbido.
Quiero quedarme fuera toda la noche. Desearía que nunca tuviéramos que volver.
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—No mires hacia aquí —me dice Julian después de que cruzamos la calle—. Mira
hacia allá.
—Pero no puedo ver por dónde voy.
—No te preocupes. —Julian toma mi mano—. Te tengo.
Manteniendo mi cabeza girada hacia un lado, dejo que Julian me guie el resto del
camino.
—Llegamos —dice—. Puedes mirar.
Al principio creo que está hablando sobre el edificio de oficinas del que estamos
enfrente. No puedo entender por qué me trajo aquí. Quiero decir, es un bonito
edificio con cristales negros brillosos y paredes de ventanas de luz, pero…
Entonces lo veo. Afuera de la entrada principal entre dos conjuntos de bancas. Está
Bird in Space de Brancusi. Excepto que no puede ser la verdadera. Tiene que ser
una réplica.
—¿Cómo supiste que esto estaba aquí? —pregunto.
—No lo sabía. Tuve que hacer algo de investigación.
Nos acercamos. Estoy cautivada por cuán real luce. La brillante superficie de
bronce. La curvatura distintiva. La manera en que parece que estuviera en
movimiento aunque está inmóvil. Está todo ahí. Podría estar viendo la escultura
real y ni siquiera saber la diferencia.
Extiendo la mano para tocarla, entonces la echo hacia atrás.
—Adelante —dice él.
Así que lo hago. Paso mis dedos por el lado curvado. El bronce es frio y suave.
—Esto es increíble —digo—. No puedo creer que la encontraras para mí.
—Haría cualquier cosa por ti. ¿No sabes eso a estas alturas?
Y entonces.
Julian me besa.
Le devuelvo el beso. Sus labios son suaves. Mucho más suaves de lo que pensé que
serían.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Nos estamos besando en la calle en la ciudad. Como personas que viven sus vidas
sin arrepentimientos. Es incluso más intenso que todas esas veces que lo imaginé.
Tengo que dar un paso atrás y ver a Julian para convencerme de que esto
realmente está sucediendo.
—Se que las cosas son difíciles para ti —dice Julian—. Odio la forma en que esos
idiotas te tratan en la escuela. —Quita un poco de cabello de mi cara que se ha
caído de su broche—. Quiero protegerte de todo eso.
—No creo que puedas.
—Déjame intentarlo. Déjame ser el único con quien puedas contar.
Sé que estoy tomando un enorme riesgo con Julian. Podría terminar rompiendo mi
corazón justo como siempre tuve miedo de que lo hiciera. Pero tal vez no. Tal vez
realmente quiere decir lo que dice.
Es tiempo de dar un gran salto y esperar que él esté ahí para atraparme.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
23
Lunes 6 de junio
(9 días restantes)
Traducido por lalaemk y Caami
Corregido por Niii
o único en lo que pude pensar el fin de semana fue en besar a Julian. En el
segundo en que despierto, pienso en besar a Julian. Me preparo para la
escuela, pienso en besar a Julian. Incluso me sorprendo a mí misma sonriendo
mientras espero el autobús, sintiendo los brazos de Julian a mí alrededor,
recordando cómo se sentía cuando sus labios estuvieron finalmente en los míos.
Jasmine me da una mirada extraña en el autobús.
—¿Qué pasa contigo? —pregunta.
—¿Qué quieres decir?
—Estás sonriendo. Tú nunca sonríes.
—Eso era porque nunca tuve una razón para sonreír.
—Hasta ahora.
—Exactamente.
—¿Cuál es su nombre?
—¿De quién?
—Del chico que te está haciendo sonreír.
—¿Cómo sabes que hay un chico?
—Por favor —dice Jasmine—. Sólo porque estoy en sexto grado no significa que
sea estúpida.
L
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Julian. Su nombre es Julian.
—Nombre sexi. Lo apruebo.
Me dejo llevar hasta la escuela como en un sueño. La combinación de falta de
sueño y hormonas arrasadoras me están haciendo sentir mareada. Si tengo alguna
esperanza de centrarme este día, tengo que dejar de pensar en besos. Además, oí
que cada vez que accedes a los recuerdos, los reescribes un poco. Así que nuestros
recuerdos cambian con el tiempo. Este es un recuerdo que quiero mantener intacto
por tanto tiempo como pueda.
G E G
La Srta. Scofield me pide que me quede después de clase. Puedo decir por su
rostro que algo está pasando.
—La Sra. Henley quiere que tu madre venga a una reunión —me dice.
—¿Por qué?
—¿Recuerdas cuando estuvo aquí por los servicios de apoyo emocional? Estaba
preocupada de que estuvieras guardando demasiada ira en tu interior.
¿La Sra. Henley pudo notar que estaba enojada? No pensé que lo mostrara.
—Y justo antes de esa sesión de asesoramiento, la Sra. Henley se enteró de tus
moretones por la enfermera.
—Mi madre no me golpea ni nada. Esas fueron hechas por bolas de pintura.
—La enfermera dijo que te preguntó quién te disparó con esas bolas de pintura,
pero que tú no le dijiste.
—Se pone peor si lo dices.
La Srta. Scofield suspira.
—Sé exactamente a lo que te refieres. Pero nadie debería salirse con la suya por
hacerte eso.
—Así que, ¿por qué ella quiere que mi madre venga?
—Todos estamos… estamos preocupados por ti. Sólo necesitamos hablar con ella.
—¿Cómo sabe todo esto?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—Porque me preocupo por ti, Noelle.
Mi garganta se estrecha. Es muy difícil no llorar.
Cuando voy a la oficina de la Sra. Henley, mi madre está esperando en el banco
exterior. Ahora que tengo que lidiar con ella estando aquí, llorar parece una clara
posibilidad.
—¿Sabes por qué me llamaron? —le pregunta madre a mi camiseta.
—No realmente.
—Es altamente inquietante recibir una llamada en mi trabajo pidiéndome que
venga a tu escuela, ¿sabes?
—No realmente.
Ella mueve su mirada más cerca de mi cara.
—¿Qué?
—No sé realmente como es, no.
—¿Por qué estás… ?
—¿Sra. Wexler? —La Sra. Henley sale de su oficina, sonriendo y extendiendo su
mano hacia mi madre—. Soy Robin Henley. Hola Noelle.
—Hola —digo.
Mi madre no está sonriendo de vuelta. Ella dice: —Lo siento, usted es… ¿la
trabajadora social?
—Sí.
—No sabía que tuvieran una de esas aquí.
—La tienen. ¿Me acompaña?
La Sra. Henley nos hace un gesto para que entremos. Realmente no noté a la Sra.
Henley cuando hizo lo suyo en los servicios de apoyo emocional. Es bonita, su ropa
es mucho más agradable que la ropa de las maestras, y su oficina es alegre y
acogedora. Cuando voy tras ella, la Sra. Henley toca mi hombro por un segundo. La
hostilidad que sentía hacia ella antes ha desaparecido.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
La mortificación comienza de inmediato. Madre se sienta en una de las dos sillas al
otro lado del escritorio de la Sra. Henley. Y, ni siquiera estoy inventando esto, ella
dice: —Sólo voy a quitarme la chaqueta. No es que me esté preparando para
usted.
Me volteo, deseando que, cuando voltee otra vez, madre se haya ido. ¿Dónde está
la Actuación de Mamá Normal? ¿Cómo puede pensar que ser ruda ayudará?
¿Realmente quiere que una trabajadora social se dé cuenta de cuán dañada está?
Intento decirle a la Sra. Henley con mis ojos cuánto lo lamento.
Ella me da una mirada tranquilizadora. Luego dice: —En realidad, Noelle, ¿te
importaría esperar afuera? Te llamaré de vuelta en breve.
Afuera, en el banco, pongo mis pies en alto y doblo mis piernas cerca,
descansando mi barbilla en mis rodillas. Puedo escuchar a algunos chicos reír en el
salón al otro lado del pasillo. Un chico toma un trago de la fuente de agua. La luz
fluorescente por encima de mí zumba.
Entonces oigo a madre gritar: —¡Cómo se atreve a acusarme de descuidar a mi
hija!
Mi estómago se contrae. Estoy segura de que madre piensa que todo esto es mi
culpa. Probablemente piensa que fui con la Sra. Henley y le conté todo. Como si
realmente quisiera a madre cerca de este lugar. Y definitivamente no quiero a
todos los maestros chismoseando acerca de mí. Los maestros nunca admitirán que
chismosean acerca de los estudiantes, pero totalmente lo hacen.
Cuando la Sra. Henley sale a buscarme, la última cosa que quiero es volver adentro.
Pero por supuesto no hay opción. Ni siquiera tengo que mirar a madre para
absorber lo enojada que está. Emite vibraciones tan tóxicas que me preocupa que
la planta de bambú de la Sra. Henley pueda marchitarse y morir.
—Estamos preocupados por ti, Noelle —dice la Sra. Henley—. No toleraremos el
bullying. Necesitamos saber quién te golpeó con esas bolas de pintura para que
podamos ayudarte.
La Sra. Henley parece una buena persona. Le creo cuando dice que quiere ayudar.
Parte de mí quiere incluso sentarse y dejar que cuide de mí. Pero no hay manera de
que pueda entender lo que sucede en realidad. Lo que parece ser un problema
común entre los adultos.
Me quedo callada.
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Keep Holding On Susane Colasanti
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—¿Puedes explicarle por favor a la Sra. Henley que sí te alimento? —dice madre en
una voz que me asusta.
—¿Huh?
—Te alimento, ¿cierto? ¿No estás desnutrida ni nada? Aparentemente, la enfermera
piensa que estás desnutrida.
¿Realmente es tan estúpida? Por supuesto que estoy desnutrida. Siempre estoy
tratando de ocultarlo con camisetas de gran tamaño y esas cosas. Excepto que he
estado usando camisetas nuevas que se ajustan últimamente. Y la enfermera sí vio
la manera en que mis costillas sobresalían cuando me levanté la camiseta.
Madre suspira dramáticamente.
—¿Le dirás?
Si admito cuán horrible es madre delante de la Sra. Henley, podría meterse en un
montón de problemas. Sherae dijo que incluso me podrían alejar de ella. Lo que
sonaba asombroso, al principio. Pero tendría que vivir en una casa de acogida con
extraños, lo que podía ser horrible. Tan malo como es vivir con madre, hay cosas
peores. Y sólo hay un año más antes de que me vaya a la universidad. Así que
prefiero no decir nada.
Pero, recuerdo mi promesa a cumplir. Haber terminado significa no esconderse
más. Significa no dejar que el miedo o la vergüenza dicten mis decisiones. Tal vez
si digo la verdad en frente de alguien distinto a madre, ella emergerá del mundo
ilusorio donde vive.
—No —digo—. Quiero decir, sí. Quiero decir… no hay suficiente para comer.
Nunca hay suficiente para comer. No pretendas que no lo sabes.
Si la hubiera abofeteado, madre estaría menos sorprendida.
—Por supuesto que hay suficiente para comer —sostiene—. No seas ridícula.
Pongo la cena sobre la mesa cada noche.
—Hot dogs y papas fritas congeladas no cuentan como comida real. Y cuando la
única cosa que puedo prepararme para el almuerzo es un sándwich de mayonesa y
mostaza —si tengo suerte— eso es un problema. —Mi cara inmediatamente se
ruboriza. Es humillante tener que admitirlo frente a alguien como la Sra. Henley.
—Oye, niña —dice madre—. Estamos comiendo. Eso es bastante real. —Madre
rueda sus ojos hacia la Sra. Henley—. Ella no entiende lo difícil que es para las
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
madres solteras. —Como si la Sra. Henley pudiera estar de su lado. ¿No se da
cuenta de cuán desquiciada suena?
Cruzo la mirada con la Sra. Henley. Ella realmente me ve. Pase lo que pase luego,
tengo que creer que es lo correcto. Tengo que confiar en que hay personas en mi
vida que realmente se preocupan por mí.
Y tengo que dejar que me ayuden.
G E G
Estoy sola en la oficina de la revista literaria cuando Sherae entra.
—¿Cómo te fue con tu mamá? —dice.
—¿Cómo conseguiste salir de tu clase?
Ella levanta su pase.
—Tengo cinco minutos. ¿Qué paso?
Le cuento todo.
—Oh, Dios mío —dice—. Tu mamá es increíble. Es como si nada desconcertara a
esta mujer.
—Lo sé. Tendrías que haberla oído con la cosa de “preparándome para usted”.
Estaba mortificada.
—¿La Sra. Henley dijo si iba a hacer algo?
—Ella quiere que vaya al consejero dos veces por semana el próximo año. Y le dijo
a mi madre que iba a seguir con ella, pero no estoy segura de lo que eso significa.
Pude darme cuenta que la Sra. Henley no estaba feliz. Realmente me gustaría saber
de qué estaban hablando cuando yo no estaba allí.
—Probablemente le dijo a tu mamá que necesita componerse o se meterá en
problemas. ¿Recuerdas esos niños que fueron privados de comida, por lo que se
escaparon en la noche y escarbaron en los cestos de basura de sus vecinos
buscando comida?
—No estoy comiendo exactamente basura.
—Sabes que puedes venir a cenar todas las noches que quieras, ¿verdad?
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
—O sólo podría mudarme. Tu mamá totalmente me adoptaría.
—Totalmente.
Sherae también ha estado viendo a la Sra. Henley. Le tomó un rato después de
toda la confrontación en el estacionamiento con Hector. Pero eventualmente le
dijo todo a la Sra. Henley. Ella le aseguró a Sherae que no estaba sola. Muchas
chicas creen que tener sexo antes de estar listas es algo que deben hacer para
mantener a sus novios. O que es algo que todo el mundo hace. Sin embargo,
aproximadamente la mitad de las adolescentes son vírgenes. La Sra. Henley explicó
que cualquier momento en que tengas sexo cuando no lo quieres, no está bien.
Incluso si estás en una relación. Incluso si se trata de alguien a quien amas.
La Sra. Henley estaba orgullosa de Sherae por ir a ella. Dijo que la mayoría de las
chicas nunca reportaban un intento de violación, e incluso, una violación. Suelen
estar demasiado avergonzadas como para hablar. Lo que es realmente triste. Los
chicos que se aprovecharon de ellas deberían ser los avergonzados.
—Oh, casi se me olvida. —Sherae saca nuestro último come cocos de su bolsillo
trasero y me lo ofrece—. Aquí.
Lo tomo. Está casi terminado. Una vez que termine este, será oficialmente nuestro
último come cocos del año. Creo que con suerte haré la fortuna extra esta vez.
Simon entra, cargando una caja.
—¿Es esta una visitante autorizada? —bromea. Desde el ataque de Carly, ha sido
súper protector. Sólo me deja aquí sola unos minutos, cuando tiene que hacerlo
por obligación.
Pero él conoce a Sherae.
—Sherae siempre está autorizada —confirmo.
Sherae jadea al ver el reloj.
—Chicos, estoy tan muerta. He estado ausente durante quince minutos. No hay
manera en que pueda explicar eso.
—Sí, no, eso no es bueno —acuerda Simon—. Deberías quedarte aquí por el resto
de la clase.
—Deberías. ¿Realmente quieres que todos piensen que estuviste en el baño todo
este tiempo?
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Bookzinga
—Se verá incluso peor si espero a que la clase haya terminado.
—No, no lo hará —le digo—. Si vas después de que suene el timbre, todo el
mundo se olvidará de que te habías ido. Y cualquiera que te vea sabrá que estabas
cortando. Confía en mí, soy una experta en las entradas a tiempo al salón.
Sherae lo piensa.
—Está bien —dice—. Me quedo.
—¿Qué hay en la caja? —le pregunto a Simon.
—El Spectrum.
—¡Genial!
Simon toma unas tijeras y abre la caja. No puedo esperar para ver cómo luce.
La portada es preciosa. Es una foto de un camino rural que conduce hacia el
bosque. El tono es todo soñador y nostálgico. Parece que la foto fue tomada
después de una lluvia de sol. Hay un pequeño indicio de un arcoíris a la distancia.
Cuando recién empecé en la revista, Simon explicó que el diseño de la portada de
cada año tiene que incorporar un espectro de alguna manera.
—Se ven increíbles —dice Sherae—. ¿Puedo ver una?
—Puedes tener una. —Simon le da una copia—. ¿No estás contenta de ser amiga
de los editores? Es tuya todo un día antes que los demás.
Sherae hojea la revista hasta que encuentra mi parte. Me abraza con un brazo a
medida que lee. Un sentimiento se acumula dentro de mí como un globo. Primero,
no puedo decir qué es. Y entonces me doy cuenta de que, tal vez por primera vez,
me siento orgullosa de mi misma.
Nadie debería avergonzarse de hablar. La vergüenza hace que sea fácil que el
abandono, el abuso y el bullying se queden acurrucados en su rincón oscuro. Es
hora de encender el interruptor de este proyector. Si puedo inspirar a otros chicos
a decir su verdad, entonces todo lo que he pasado, habrá valido la pena.
G E G
Estoy sacando cosas de mi casillero para mis dos últimas clases cuando mi radar
detecta que Carly se acerca por el pasillo. Una oleada de He Terminado pasa a
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
través de mí. Casi no me importa si me ataca. Ella estaba en la última clase de
inglés en la que leí mi parte de la revista. Algo acerca de la forma en que se
acomodó en su asiento sonriendo con satisfacción me hizo decir: “Esto está
dedicado a Ali Walsh” antes de empezar la lectura.
Carly pasa por detrás de mí. Dice: —Lo bueno es que se suicidó. Una perdedora
menos en el mundo.
—¿Qué? —le pregunto a la espalda de Carly—. No creo haberte oído.
Ella gira alrededor.
—¿Hmm?
—¿Qué acabas de decir? —le pregunto más fuerte.
Carl se pone justo frente a mí.
—Dije. Una perdedora menos en el mundo.
—Tú eres parte de la razón por la que se suicidó. ¿No lo entiendes? ¿Cómo puedes
ir hablando basura de Ali cuando eres la que la empujó por el borde?
Asombro parpadea en los ojos de Carly. No puede creer que la esté criticando en
voz alta. Incluso se encoje por un segundo.
Y luego se suelta.
—¿Crees que importa que la fenómeno se haya ido? ¿Realmente crees que a
alguien le importa? ¿A quién le importaba cuando estaba viva?
—¡A muchos de nosotros! A mí, a su familia y…
—Yo no tuve nada que ver con eso. Ni siquiera hice nada.
—¿Es en serio? La torturabas todos los días. Me has estado acosando desde octavo
grado. ¿Cómo crees que se siente estar siempre preocupándose por lo qué vas a
hacer? ¿O lo que vas a gritar frente a todos? ¿Y esa cosa con el cortador de papel?
Actuabas como si fuese una especie de juego. Eso es simplemente retorcido.
Raras veces hay una enorme y explosiva escena aquí en el pasillo. Así que no es de
extrañar que todo el mundo nos esté mirando. Incluso veo a Matt avanzando a
empujones desde la parte de atrás de la multitud. Es probable que toda la escuela
esté hablando de esto antes del octavo periodo.
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Bien. Dejemos que hablen.
Carly me empuja, obligándome a dar un paso atrás.
—Necesitas vigilar lo que dices —advierte.
Me pongo exactamente como antes, frente a su cara.
—No, tú necesitas dejar de arruinar la vida de otras personas. ¿Qué, empujarme te
hace sentir bien? ¿Te hace sentir bien golpear a tus hermanos pequeños, también?
—¡No los toco! ¡Soy la única que cuida de ellos! Te comportas como si fueras la
única con problemas.
—Sí, sabemos que tienes problemas, Carly —dice Matt arrastrando las palabras—.
Como que tu mamá es una borracha asquerosa.
Carly bufa. En realidad dudo que ni siquiera teniendo la parte más humillante de su
vida expuesta al mundo entero vaya a volverse menos desagradable. No está a
punto de cambiar. Lo que tiene que cambiar es cómo la dejo afectarme.
Merezco ser feliz. Me entristece que me tomara tanto tiempo entender eso. Pero lo
entiendo ahora.
G E G
CINCO MANERAS EN QUE LA GENTE PUEDE SORPRENDERTE
5. Justo cuando crees que te han abandonado, demuestran que nunca lo harán.
4. Encuentran una manera de hablar después de permanecer tanto tiempo en
silencio.
3. Te defienden cuando menos te lo esperas.
2. Mostrándote cómo la vida puede ser mejor.
1. Ayudándote a encontrar un lugar al cual pertenecer.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
24
Martes 7 de junio
(8 días restantes)
Traducido por Sheilita Belikov
Corregido por Niii
omprendí algo acerca de la inercia. En física, aprendimos que un objeto en
reposo permanece en reposo a menos de que una fuerza externa actúe
sobre él. Pero ahora me doy cuenta de que la fuerza puede venir de adentro.
Si te sientes atrapado, tienes el poder para liberarte. Aunque... cuando pienso en
ello, la fuerza interior que gané ha venido de fuerzas externas. Así que supongo
que Newton tenía razón después de todo.
La otra parte de la Primera Ley de Newton dice que los objetos en movimiento
permanecen en movimiento a menos de que algo venga a cambiar eso. Siento
como si realmente pudiera estar en movimiento ahora. El buen tipo de
movimiento, cuando te mueves hacia adelante. Cuando te niegas a dejar que un
mal día te detenga. Cuando estás comprometido a seguir adelante pase lo que
pase.
Si puedo permanecer en movimiento, creo que estaré bien.
G E G
Cuando llego a casa de la escuela, me toma un segundo darme cuenta de lo que
está pasando.
Madre está inclinada sobre una pila de ropa en el centro de mi habitación.
Mi ropa. De mi closet. Que se encuentra dispersa en el suelo con el resto de mis
cosas. Incluso sacó los pantalones blancos manchados que metí muy en el fondo
hace dos años.
—¿Qué estás haciendo? —Entro en pánico.
C
170
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Miro a mi alrededor en busca de mi caja secreta. Está ahí en el suelo, al
descubierto, para que cualquiera la vea.
—¿Esculcaste mis cosas? —grito—. ¿Quién te dijo que podías hacer eso?
Espero que diga algo como: "Pago la renta. Puedo hacer lo que quiera." Pero por
una vez no tiene una respuesta sarcástica.
Madre se acerca a mi caja secreta. La recoge. No me gusta que la esté tocando.
—¿Qué es esto? —dice en voz baja.
—¿Qué te parece?
Ella me mira. Como, en realidad me mira. A los ojos. Lo que es seriamente
perturbador.
Y luego... simplemente rompe a llorar.
Dejo caer mi mochila. No sé qué hacer. En familias normales, asumo que las
personas consuelan a otras cuando lloran. Pero nosotras no sabemos cómo
hacerlo. Así que como que me acerco un poco a ella y espero para saber por qué
violó La Fortaleza.
Cuando madre se calma lo suficiente como para hablar, dice: —La Sra. Henley dijo
que estás en riesgo de ser suicida.
Madre estuvo actuando aún más extraña que de costumbre anoche. Es evidente
que la Sra. Henley la asustó. Me quedé esperando a que me dijera de qué hablaron
cuando fui mandada fuera de la oficina. Por supuesto madre no pudo simplemente
decírmelo. Prefirió vaciar todo mi closet que iniciar una conversación difícil.
—No soy suicida —le digo.
Madre levanta la tapa de mi caja secreta. Saca un paquete de hojas de afeitar, una
cuchilla X-Acto, y dos cajas de pastillas para dormir.
—Entonces, ¿qué es todo esto?
—Es de hace mucho tiempo. No voy a hacer nada.
—¿Pero ibas a hacerlo?
171
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Jamás hablamos de esta manera. Nunca. Solía desear que madre tuviera
conversaciones reales conmigo, pero ahora que una está sucediendo como que
quiero que vuelva a ignorarme.
—No realmente —digo.
Ella inspecciona una caja de pastillas.
—¿De dónde sacaste estas?
—Son muy viejas. Probablemente están caducadas.
—¿Por qué todavía tienes estas cosas si no estás planeando usarlas?
—No lo sé. —Es difícil de explicar. Mi caja secreta es simbólica. Es como si hubiera
estado aferrándome a ella para recordarme que las cosas podrían ser peores.
Madre empieza a llorar otra vez.
No tengo idea de qué hacer. Nunca la he visto así. No puedo creer que esté
llorando por mí. Pero creo que es algo bueno. Porque demuestra que, contra toda
evidencia, a madre podría realmente importarle.
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
25
Miércoles 15 de junio
(toda una vida restante)
Traducido por dark&rose
Corregido por Niii
odo lo que dijiste de este lugar es cierto ―dice con entusiasmo Sherae.
Estamos en Nightfloat, esa genial cafetería en la ciudad. Estamos yo,
Julian, Sherae, y Simon. Julian nos trajo para celebrar el hecho feliz de que las
vacaciones de verano empiezan en dos días.
―Es incluso mejor de lo que recordaba ―me maravillo.
Simon se levanta de la mesa que finalmente logramos ocupar.
―¿Qué quieren? ―pregunta―. Yo invito.
―Bueno, en ese caso... ―comienza Julian.
―Sherae y yo queremos pastel de café ―digo. Miro a Sherae. Nos carcajeamos.
―¿Pastel de café es el código de algo? ―pregunta Simon.
―Tendrías que estar allí ―explica Sherae.
―Me gustaría estarlo ―le dice Simon. Está totalmente embobado por Sherae.
Luego sale del trance y va hasta el mostrador.
―Oye ―dice Julian―. Yo no llegué a pedir.
―Sí, Simon está un poco distraído en este momento.
Me he dado cuenta de que Simon parece cada vez más distraído alrededor de
Sherae. No es que Sherae esté lista para darse cuenta de que algún chico se fija en
ella. Pero tal vez estará lista el próximo año. ¿Cuán asombroso sería si Simon y
Sherae comenzaran a salir?
—T
173
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Una banda ha estado instalándose en la esquina. Chicos con los pantalones caídos
afinando sus guitarras. La ruda baterista hace una prueba de sonido. El desgreñado
cabello del cantante cae sobre sus ojos cuando se inclina hacia adelante para
ajustar algunos de los cables. Sacude su cabello hacia atrás y se inclina hacia el
micrófono.
―Hola ―dice―. Soy Jordan. Somos Residue. Vamos a rockear.
Julian desliza su silla más cerca de la mía y pone su brazo a mí alrededor. Nuestras
piernas están tocándose por debajo de la mesa. Presiono mi pierna contra la suya.
Presiona la suya en respuesta.
Me encanta tener todo el verano por delante de mí, lleno de posibilidades. Ya
tengo un trabajo de verano, fui contratada en la librería. Además, tengo la
esperanza de que las cosas en casa sigan mejorando. Madre ha estado actuando
cada vez mejor desde su ruptura emocional. Todavía se queja, pero ha estado
haciendo un esfuerzo por preguntarme sobre mi vida en lugar de despotricar sobre
la suya. Incluso fue flexible cuando hablé con ella acerca de hacer algunos cambios
en la compra de la comida.
Estoy interesándome en la cocina. No tenía ni idea de que había tantos tipos
diferentes de ensaladas hasta que comencé a ver programas de cocina. Tengo un
cuaderno especial donde escribo las recetas que quiero probar.
La Sra. Henley dijo algo interesante en el asesoramiento el otro día. Estábamos
hablando acerca de por qué encajar es tan importante para mí. La conversación
derivó a mi madre y a sus propios problemas por encajar. Empecé a pensar lo que
debe ser para madre vivir en nuestra ciudad. Ser el único padre pobre en una zona
rica no puede ser fácil. También debe sentirse muy avergonzada.
A veces miro fotos de cuando yo era pequeña, del tiempo en que madre se hizo
cargo de mí. En esta foto, estoy sentada en el suelo delante del gran árbol de
Navidad que siempre teníamos cuando vivíamos con Lewis, abriendo un regalo.
Madre me alzaba una de mis trenzas y la recogía detrás, sujeta por una goma.
Siempre miraba la foto y me preguntaba: ¿Por qué dejó de preocuparse por mí?
Ahora creo que lo entiendo.
Lo cual no quiere decir que la perdone por desatenderme. No, en absoluto. Sólo
tengo que entender de dónde procede ella. Se supone que debo seguir yendo a
asesoramiento durante todo el verano con una psicóloga con la que la Sra. Henley
me puso en contacto. Ella cobra en una escala proporcional de pagos, así que voy
a ir prácticamente gratis.
174
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Por supuesto, la mejor parte de este verano será Julian. Todavía no puedo creer
que tenga un novio de verdad. Alguien que me ve de verdad y le gusta lo que ve.
Me encanta que quiera cuidar de mí. Y ahora estoy lista para permitírselo.
Julian se inclina más cerca de mí.
―Tengo algo para ti ―susurra.
―¿Qué es?
―Enseguida volvemos ―le dice Julian a Sherae y Simon. Ellos están extasiados con
Residue.
Julian me saca a la casi cálida noche de verano. Nos sentamos en un lindo banco
contra la ventana. El banco está situado entre dos árboles con luces de color rosa y
blanco.
―Sé que has pasado por muchas cosas ―dice Julian―. Me gustaría que hubiera
alguna manera en la que pudiera salvarte de toda la maldad. Sólo... quiero que
seas feliz.
―Sí me salvaste. Y siempre me haces feliz.
―Pero quería hacer algo monumental. ―Julian saca de su bolsillo trasero un trozo
de papel doblado―. Comencé esto la noche que llegué a casa, después de nuestra
primera cita. Estaba demasiado despierto para dormir. Lo siento, está arrugado.
Desdoblo el papel. Hay una especie de plano esbozado. No estoy segura de lo que
se supone que es.
―Es la casa de tus sueños ―dice Julian―. Quiero decir, estoy bastante seguro de
que lo es. Basado en todo lo que me has contado. Mira, aquí está tu enorme
cocina. Esa es la isleta de la cocina y aquí es donde va tu Sub-Zero. Y esta…
―Julian señala con el dedo a una habitación más pequeña al lado de un espacio
titulado Gran Salón―… es tu sala de lectura. Está iluminada en su totalidad por luz
natural… ¿ves la pared de vidrio y el tragaluz? Y tiene un techo inclinado para que
puedas colgar tus móviles.
Estoy abrumada. ¿Julian hizo esto para mí? ¿Se preocupa lo suficiente por mí como
para saber cómo se vería la casa de mis sueños? ¿Y luego la diseña para mí?
Plasmó todas las cosas que amo, todo sobre lo que he hablado tener algún día.
―Esto es... asombroso. ―No hay manera en la que pueda agradecérselo lo
suficiente. Nadie ha hecho nunca nada tan increíble por mí.
175
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
―Sabía que quería hacer esto cuando dijiste que no podías esperar para tener una
casa y llenarla de cosas bonitas. Si pudiera crear esto para ti en este momento, lo
haría.
Tal vez Julian realmente construirá la casa de mis sueños un día. Pero por ahora, el
lugar donde me siento como en casa no tiene que ser una casa. Puede ser
cualquier lugar al que pertenezca. Como en esta ciudad, o con mis amigos... o
simplemente saber que pertenezco justo allí, en ese momento, donde quiera que
esté.
Suena un golpecito en la ventana detrás de nosotros. Simon nos está haciendo
gestos para que entremos.
―¡Un brindis! ―grita Simon cuando volvemos a nuestra mesa.
Todos sostenemos en alto nuestras tazas.
―Por nuestro zine que aún no tiene nombre. Porque éste ayude a que muchas
personas se sientan menos solas. Por las nuevas relaciones. Y por el verano.
Todos brindamos con nuestras tazas.
Las cosas finalmente están sucediendo. Es tiempo de soñar aún más.
Quiero que nuestro zine una a adolescentes de toda América. Quiero que todos se
inspiren con mis palabras.
Y esto es lo que voy a decirles:
A los chicos atrapados en pequeñas ciudades de todo el mundo que sienten como
si nunca fueran a escapar, los escucho. Todos estamos conectados. Todos estamos
juntos en esto. No están solos.
Pase lo que pase nunca, nunca se den por vencidos.
La felicidad no está limitada. Hay suficiente para todos. Pueden comenzar ahora
mismo, hoy, avanzar hacia una vida más feliz. Su vida está determinada por sus
elecciones. Lo que elijan los ayudará a llegar a donde quieran llegar.
Encontrar el lugar al que pertenecen. Puede que no sea un lugar físico. Al menos,
no todavía. Es posible que su lugar esté en algún lugar al que los lleve su
imaginación. Quizás es su visión de la forma en que su vida ideal será.
176
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Con el tiempo, encontrarán un lugar real en el que se sientan como en casa. El
mundo entero se abrirá en más formas de las que creían posibles. Y serán muy
felices de haber aguantado el tiempo suficiente para llegar allí.
Así que hagamos esto. Reconozcamos lo que nos hace únicos. No permitamos que
aquellos que nos odian nos impidan avanzar. Convirtamos nuestros sueños en
realidad.
Empezando desde ahora.
Fin
177
Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Sobre la Autora
Susane Colasanti tiene una licenciatura de la Universidad de Pennsylvania y una
maestría de la Universidad de Nueva York. Antes de convertirse en escritora a
tiempo completo, Susane fue maestra de ciencias en la preparatoria durante casi
diez años. Como una adolescente de Jersey, Susane sentía que su verdadero hogar
estaba al otro lado del agua en Nueva York. Hasta hace poco vivía en el West
Village. Recientemente se ha mudado al East Side.
Otros libros de la autora:
 When it happens
 Take me there
 Waiting for you
 Something Like Fate
 So Much Closer
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Agradecimientos
Moderadora
Sheilita Belikov
Traductoras
AariS
Agus
Aldebarán
Andy Parth
Caami
Cami.Pineda
dark heaven
dark&rose
Elenp
Jo
Kathesweet
kuami
lalaemk
Lizzie
Lorenaa
Lore_Mejia
Mari NC
Mery St. Clair
otravaga
Paaau
Pimienta
Sheilita Belikov
Susanauribe
Raveen
vanehz
Vero
Vettina
Xhessii
ƸӜƷYossƸӜƷ
Correctoras
Kathesweet
Lizzie
Majo
Mari NC
★MoNt$3★
Niii
Sheilita Belikov
Recopilación y Revisión
Kathesweet ★MoNt$3★ Sheilita Belikov
Diseño
Sheilita Belikov
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Keep Holding On Susane Colasanti
Bookzinga
Para más lecturas visita:
http://bookzinga.foroactivo.mx/

Susane colasanti keep holding one

  • 2.
    2 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Sinopsis Un libro romántico y motivador sobre bullying. La vida de Noelle es toda acerca de supervivencia. Incluso su mejor amiga no sabe lo mucho que ha sido intimidada, o las formas en que su madre la descuida. Noelle ha mantenido tanto de su vida en secreto y durante tanto tiempo, que cuando el chico que le ha gustado desde hace mucho, Julian Porter, empieza a prestarle atención, está aterrorizada. Sin duda es más seguro permanecer oculta que arriesgarse al dolor de un corazón roto. Sin embargo, cuando el antagonismo de sus compañeros de clase toma un giro dramático, Noelle se da cuenta de que es hora de defenderse a sí misma y al amor que la hace seguir aguantando.
  • 3.
    3 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Índice Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8 Capítulo 9 Capítulo 10 Capítulo 11 Capítulo 12 Capítulo 13 Capítulo 14 Capítulo 15 Capítulo 16 Capítulo 17 Capítulo 18 Capítulo 19 Capítulo 20 Capítulo 21 Capítulo 22 Capítulo 23 Capítulo 24 Capítulo 25 Sobre la Autora Agradecimientos
  • 4.
    4 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 1 Martes 5 de abril (53 días restantes) Traducido por ƷYoss Ʒ Corregido por Majo ulian Porter me está bloqueando. El bloqueo es probablemente involuntario. Se sienta dos filas detrás de mí en español. Tenemos que usar el mismo pasillo para ir a nuestros pupitres. Sé que ya ha estado en su pupitre porque su cuaderno y bolígrafo están allí. Tal vez olvidó algo en su casillero. Cualquiera que sea la razón, está saliendo de nuestro pasillo mientras estoy tratando de entrar. Julian se hace a un lado para dejarme pasar. Puedo sentirlo sonriéndome, pero realmente no puedo alzar la mirada para verlo. Mirarlo es más que intenso. Es como mirar al sol. Pero puedo verlo sin mirarlo. Imágenes de Julian están grabadas en mi cerebro. Ojos color verde avellana. Cabello rubio rojizo despeinado. Con toda la complexión de chico americano. Es diez centímetros más alto que yo. Incluso las complejidades de sus lentes están permanentemente grabadas en mi memoria, con sus marcos rectangulares negros que brillan de color azul eléctrico cuando la luz los captura de cierta manera. Me presiono contra Julian mientras paso por delante de él. Hablamos de una seria sobrecarga sensorial aquí. Estoy abrumada con mucha más atracción en este instante de la que alguna vez he sentido con Matt Brennan. Y dejé que Matt pusiera sus manos sobre mí. Quiero que Julian Porter ponga sus manos sobre mí. Quiero que me lleve a su habitación y me bese toda la noche. ¿Qué me gusten dos chicos a la vez me hace ser una mujerzuela? Tener español con Julian es insoportable. Siempre me estoy preguntando si me ve. O si al menos piensa en mí. Cuando se supone que debo estar prestando atención J
  • 5.
    5 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga a la conjugación de los verbos imperfectos, en su lugar, observo de reojo a Julian. Hay muchas formas de hacerlo furtivamente sin ser obvia. Usualmente, pretendo que estoy mirando algo a un lado y a continuación me baso en mi visión periférica. O me volteo y pretendo estar interesada cuando alguien en la parte posterior está respondiendo una pregunta. Sin embargo, no me gusta ver a las personas responder. Me pongo nerviosa cuando los maestros me llaman. Y la manera en que todos me observan cuando estoy respondiendo me hace sentir incluso más nerviosa. El timbre para que comience la clase suena. Julian regresa por nuestro pasillo. Mi corazón late tan fuerte que sospecho que es visible para todos los que están a mil kilómetros a la redonda. En el camino de regreso a su pupitre, Julian desliza dos dedos sobre la página en blanco de mi cuaderno. ¿Por qué tocó mi cuaderno así? ¿Qué significa? Tengo una súbita necesidad de arrancar la página y guárdala. Pero si Julian me ve hacer eso, sería una locura evidente. También, puede que sea una locura evidente cuando lo miro disimuladamente. Probablemente debería reducir eso. G E G Nadie quiere sentarse conmigo en el almuerzo. Nunca miro alrededor en la cafetería. Ser forzada a sentarme aquí como un animal de zoológico atrapado, comiendo sola para que todo el mundo me vea, es lo suficientemente vergonzoso. Realmente no es necesario verlos riéndose de mí. Desearía poder transportarme a otra escuela, en un universo alternativo donde el requisito de aprendizaje no implique ésta prueba traumática de destrezas de supervivencia. A nadie le importaría si eres diferente en un mundo alternativo. O quizás todos serían diferentes. ¿Cuán genial sería si ser diferente fuera celebrado? ¿Y mientras más diferente seas, mejor? Encajar sería un concepto totalmente extraño. Pero no. Estoy atrapada en este universo. Masticar. Tragar.
  • 6.
    6 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Masticar. Tragar. No mirar hacia arriba. Tommy se sienta solo en la pequeña mesa junto a la puerta. Le echo un vistazo. Nuestras miradas se encuentran. Nuestro encuentro de miradas dice: Los dos somos intrusos. Los dos somos intrusos por diferentes razones. Tommy no encaja debido a su extrema actitud de geek. Lo mío, es un poco más complicado. Miro de nuevo mi almuerzo. Tommy y yo tenemos conocimiento de que los dos somos rechazados. Pero cada uno continuará pretendiendo que no somos los más grandes rechazados. Mi almuerzo es: un sándwich que consiste en pan blanco, lechuga y mayonesa; unas patatas fritas de marca genérica y agua. Califico para almuerzo gratis, pero no hay manera de que me someta a ese tipo de humillación. Tienes que enseñar una tarjeta especial que todos notarían. Las tarjetas de almuerzo gratis son naranjas. Las normales son azules. Prefiero hurgar en nuestro refrigerador vacío a que todos sepan cuán pobre soy. De cualquiera manera, no es que comprara el almuerzo alguna vez. Antes, cuando tenía amigos, podía haber ido a conseguir un paquete de galletas o algo así. Pero ahora tendría que andar todo el camino desde el frente de la cafetería hasta mi mesa al fondo, con todo el mundo observándome. Lo que llamaría aún más la atención hacia el hecho de que me siento sola. Alguien lanza una carcajada en la mesa de al lado. Mis hombros se tensan. Warner Talbot está apuntando a mi sándwich. Trato de evitar sentarme cerca de él. Pero cuando eres la persona con quien nadie quiere sentarse, no siempre tienes opción sobre el lugar en donde terminas. —¡Chicos! —dice Warner—. ¡Su sándwich es sólo lechuga! —Que está en mal estado —dice alguien de su mesa. Mi cara arde.
  • 7.
    7 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Sus sándwiches están llenos de carne, queso, lechuga y tomate. Apuesto a que los embutidos son los más caros de la sección de delicatessen en la tienda de comestibles gourmet. Apuesto a que sus sándwiches tienen dos tipos de queso. Trato de imaginar lo que se siente morder un bocadillo lleno de todas esas cosas. El mordisco crujiente a través de la lechuga. El jugoso tomate lleno de sabor. La suculencia suave de la carne y el queso. Los sándwiches de los chicos ricos deben saber increíble. Trato de esconder mi triste sándwich debajo de la mesa. Eso sólo hace que se rían más fuerte. Aparentemente para Warner Talbot el burlarse de mí nunca pasa de moda. Ha expuesto mis almuerzos por dos años, desde el primer día del noveno grado. Todo lo que pude encontrar en el refrigerador ése día fue mayonesa, mostaza y una última rebanada de pan. Así que hice un sándwich de mayonesa y mostaza. Bueno, medio sándwich, tuve que doblar la rebanada de pan. Y de alguna manera, Warner estaba ahí riéndose de mí. Fue como si su radar para personas desafortunadas se hubiera vuelto loco cuando me detectó, con intermitentes luces rojas y sirenas clamando. Warner dice: —Alguien láncele a esta chica una galleta. Todo el mundo se ríe en su mesa. Saben que puedo escucharlos. Simplemente no les importa. G E G Mi última clase es pre-cálculo. La anticipación de la libertad en cuarenta y seis minutos casi me hace amar las matemáticas. Me precipito a mi pupitre, en la segunda fila. Prefiero sentarme en la parte posterior. Pero tenía que moverme este año. Algunas de las cosas que los maestros escribían en la pizarra comenzaban a ser borrosas. Dos chicos ruidosos se sientan a la derecha en la parte trasera mientras suena el timbre. Están vestidos con camisas de polo casi idénticas. Todos se visten igual por aquí. Todo Es Igual. Todas las grandes casas suburbanas son prácticamente
  • 8.
    8 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga idénticas, con sus patios de sacarina1 , caminos de entrada indistinguibles y diseños arquitectónicos sin inspiración. La gente en esta ciudad odia todo lo que es diferente. Nadie está autorizado a desviarse de la conformidad. Pensamientos originales, intereses y opciones de estilo están estrictamente prohibidos. ¿Y si desobedecen éstas reglas? Hay consecuencias. Mi pueblo es como miles de otras ciudades americanas. Es posible que hayas oído hablar de él: En Medio de la Nada, EE.UU. Bienvenido al desierto suburbano. Como si subsistir en una ciudad, que es altamente convencional y totalmente desprovista de cultura, no fuera suficiente diversión, este es el tipo de suburbios que bordea el país. Así que es lo suficientemente remoto como para no estar cerca de algo interesante. La ciudad está a una hora. Qué bien podrían ser veinte horas sin un auto. Si tuviera un auto, podría escapar de éste odiado pueblo cada vez que quisiera. Conduciría a la ciudad todos los días después de la escuela y permanecería allí hasta que se hiciera tarde. No sé por qué vivimos aquí. Ni siquiera encajamos. Rentamos el segundo piso de una pequeña casa en ruinas, es de una anciana que ha vivido aquí siempre. La alfombra, los utensilios de cocina, y el papel tapiz no recibieron el memo de que 1964 es historia. Casas más actuales y grandes se han establecido alrededor de ésta. No puedo esperar para dejar este lugar y nunca mirar atrás. Tal vez viviré en la ciudad. O en otra ciudad incluso más lejana. No quiero ver nunca más a estas personas en mi vida. Excepto a Sherae. Soy afortunada de tener una buena amiga. Ella también odia cómo todos aquí están cortados con la misma tijera. Cada día es una cuenta regresiva hasta la graduación. Ese día será el Mejor Día del Mundo. El calendario en la pared tiene una cuenta regresiva hasta el fin de año. Hice lo mismo el año anterior. El próximo año será el último. Quiero ayudar a hacer del mundo un lugar mejor cuando esté lejos de aquí. Porque si no vamos a mejorar el mundo de alguna manera, entonces: ¿cuál es el punto? Las cosas van a mejorar después de esto. Tienen que hacerlo. 1 Sacarina: Un término peyorativo para alguien, o algo, que a menudo es tan dulce, que es casi molesto. 2 whore-hey: Es un juego de palabras, en donde whore (Jor) significa puta y hey (ge) es oye. Oye puta.
  • 9.
    9 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 2 Jueves 7 de abril (51 días restantes) Traducido por otravaga Corregido por Majo herae sigue teniendo pesadillas. —He estado despierta desde las cuatro —dice. Luce incluso más cansada de lo que suena. —Desearía que hubiera algo que pudiera hacer —digo. Haría cualquier cosa para quitarle el dolor. Pero ni siquiera sabría cómo comenzar a decirle las cosas correctas. Sherae está mirando fijamente su casillero como si hubiera olvidado lo que estaba buscando. —Quizá debí haberle dicho a alguien —dice. Definitivamente creo que debió haberle dicho a alguien. Realmente quería que lo hiciera. Pero Sherae sólo quiere olvidarlo y seguir adelante. Sigo esperando que cambie de idea. G E G Hay un grafiti en el baño de chicas del segundo piso, escrito con marcador negro en la pared sobre el primer lavamanos: Noelle Wexler está corroída G E G S
  • 10.
    10 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Hay una cosa que hago con Matt Brennan. Es una cosa secreta. Algo que Matt dijo que no puedo decirle a nadie. Realmente quiero decirle a Sherae. Pero le prometí que no lo haría. Matt Brennan y yo nos besuquemos. Nos escabullimos cuando se supone que debemos estar en la sala de estudio. No todos los días. Sólo unas cuantas veces a la semana. No es como si nos estuviéramos perdiendo algo. Y el supervisor es tan irregular sobre tomar la asistencia que por lo general ni siquiera somos marcados como ausentes. Nos encontramos detrás de la pared de piedra al otro lado de las canchas de tenis. Nadie va allí nunca. No es un lugar agradable para pasar el tiempo. Sólo es un terreno descuidado en medio de algunos árboles. No hay ningún lugar en dónde sentarse. Se vuelve lodoso cuando llueve. Pero es bueno para besuquearse. Y cuando estoy besando a Matt, puedo bloquear todo lo demás. Matt tiene una reputación de chico malo. Pero no porque alguien use siempre una chaqueta negra de motociclista y luzca molesto la mayoría del tiempo, significa que sea problemático. Escuché que estuvo metido en algunas cosas intensas como traficar con drogas, pero me dijo que sólo eran rumores. Excepto que, Matt me contó que sus padres le suspendieron su mesada, y es por eso que está trabajando en la gasolinera. No quiso decirme por qué se metió en problemas. A pesar de que estamos juntos físicamente, hay una distancia entre nosotros que nunca parece irse. No hablamos mucho cuando estamos juntos en nuestro lugar. Sólo comenzamos a besarnos. Sin embargo, hoy no hemos comenzado a hacerlo. Todavía estoy molesta por lo que sucedió la semana pasada. —Dije que lo lamentaba —me recuerda Matt—. ¿Qué más quieres? —Oh, no lo sé. ¿Ya no ser más tu pequeño secreto sucio? Matt coloca sus brazos a mí alrededor. Me abraza estrechamente. —Sabes que no es así —susurra. Quiero creerle. De verdad que quiero hacerlo. Pero ni siquiera me dijo que su cumpleaños era la semana pasada. Tuve que enterarme al escuchar por casualidad a sus amigos hablar de su fiesta. A la cual no fui invitada. —¿Estás avergonzado de ser visto conmigo? —pregunto.
  • 11.
    11 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¡No! —Entonces, ¿por qué no podemos salir y hacer cosas como la gente normal? Me alejo de él. Así no es como se supone que actúa un novio después de estar juntos durante todo un mes. Matt debería querer que pasemos el rato con sus amigos. Debería querer llevarme a lugares. Pero no puedo renunciar a él. Tengo suerte de tenerlo. Y sé que puede cambiar. —¿Quieres ir a algún lado? —dice Matt. —Sí. —Bien, iremos a algún sitio. —¿Cuándo? —El próximo viernes. ¿Está bien? —Está bien. Entonces Matt comienza a besarme. Me olvido por completo de su regalo de cumpleaños en mi mochila. G E G Tengo clase de español justo antes del almuerzo. Mi estómago siempre gruñe en clase. Cuando siento que un gruñido se acerca, hago algo como toser u hojear ruidosamente las páginas para ocultarlo. Sin embargo, es muy obvio lo que hago. Lo peor es cuando hacemos examen y tenemos que estar callados todo el tiempo. Me pongo muy nerviosa porque mi estómago gruña. Lo que por supuesto hace que comience a gruñir. El hecho de que Julian pueda escuchar mi estómago gruñendo me hace querer huir y nunca regresar. Afortunadamente, es un ruidoso día en español. La Sra. Yuknis comenzó la clase poniendo algo de música. Luego señaló que la música provenía de una combinación entre América del Sur y España. George preguntó si la música iba a estar en el examen. Al comienzo del año, a todos se nos asignó un nombre en español. Noelle no tiene traducción, así que tomé Belén. Julian es Julio. Cualquier cosa es mejor que lo que
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    12 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga le tocó a George. Tiene que ser Jorge. Lo cual apesta para él porque es pronunciado como “whore-hey2 ”. —Entonces3 —dice la Sra. Yuknis. Luego dice un montón de cosas en español. Estoy totalmente perdida. Sé que para este momento ya debería saber lo que está diciendo. Pero sigo estando desorientada la mayor parte del tiempo. La Sra. Yuknis está usando los mismos pantalones que utiliza los lunes. Ha hecho antes esa cosa de usar-los-mismos-pantalones los lunes y jueves. Cuando los pantalones hacen su segunda aparición de la semana, están considerablemente más arrugados. ¿Acaso no sabe que lo sabemos? ¿No le molesta no tener más pantalones? Creo que su limitado vestuario es ridículo. Se puede comprar más ropa en cualquier momento que quiera. Sé que esto suena raro viniendo de alguien que odia la escuela, pero quiero ser maestra. Quiero llegar a los niños que necesitan ayuda. ¿Cuán divertido sería si mi clase fuera un lugar donde los estudiantes pudieran ser ellos mismos? Quiero decir que todavía haríamos trabajos y todo eso, pero no habría todo ese estrés y nerviosismo involucrado. Podría conectar con los niños que se sienten intrusos. Serían capaces de confiar en mí porque sabría de lo que estoy hablando. Tal vez mostrarles atención los hará sentirse menos solos. Tengo una lista llamada “Cosas A Recordar Cuando Sea Maestra”. Siempre la cargo en mi carpeta. Nunca sabes cuándo atacará la inspiración. Luego de ver la tendencia de los pantalones de la Sra. Yuknis, agrego esto a mi lista: Tener más de cuatro pantalones. No usarlos según un cronograma. Mi lista es cada vez más larga. La comencé el año pasado después de que Carly me arrancara mi libreta de espiral en clase de historia. La Srta. Herrera lo vio por completo. Ni siquiera dijo nada. Sólo se quedó sentada en su escritorio revolviendo papeles y pretendiendo que no estaba viendo. Pero ciertamente lo estaba haciendo. Carly se quedó justo ahí al lado de mi pupitre destrozando mi libreta. Las páginas cayeron al suelo en pedazos. Estaba sorprendida de que la Srta. Herrera no hiciera nada. Incluso la miré como diciéndole: ¿Por qué no está haciendo nada? La Srta. Herrera parecía confundida. Y asustada. Como si al hacer que Carly se detuviera, la Srta. Herrera podría salir un día de la escuela y encontrar 2 whore-hey: Es un juego de palabras, en donde whore (Jor) significa puta y hey (ge) es oye. Oye puta. 3 En español en el original.
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    13 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga los neumáticos de su auto todos acuchillados. O su jardín de flores arrancado. Es tan lamentable. Si los adultos no nos defienden, ¿quién lo hará? Después de que Carly terminó de destrozar mi libreta, pisoteó los pedazos mientras regresaba a su asiento. Entonces agregué este ítem a mi lista: Si ves a alguien siendo acosado, has que se detenga. ¿Por qué nos resulta tan difícil hacerlo? G E G Madre luce exhausta en la cena. Siempre luce exhausta. Como si simplemente estar viva fuera demasiado agotador. Hay sólo unas cuantas cosas que madre hace para la cena. Esta noche tenemos espaguetis aguados con salsa barata y pan de ajo pre-empacado. Muerdo un pedazo del pan de ajo. Todavía está frío en el medio. Mi estómago es una enredada bola de nudos. Nunca sabes de qué humor estará mi madre. Una vez el año pasado, llegó a casa realmente tarde y me despertó cuando cerró de golpe la puerta principal. Luego abrió bruscamente mi puerta. Pude verla mirarme ferozmente, la luz del pasillo iluminaba el odio en sus ojos. No dijo nada. Sólo cerró mi puerta de golpe. Luego la abrió y la cerró de nuevo, con más fuerza. Me cubrí con las mantas. Miré mi puerta durante mucho tiempo, temblando sobre mi delgado colchón. La cena no sería tan estresante si pudiera comer frente al televisor. Hice eso un tiempo. Pero entonces madre comenzó a gritarme que fuera a la mesa. Si cenábamos juntas, ella podía fingir que éramos una familia real. —El trabajo está matándome —se queja madre—. No creerías con qué idiotas tengo que lidiar durante el día. —Luego procede a desahogarse sobre unos clientes que estaban tratando de devolver una tostadora sin la factura. Esa clase de cosas pasan mucho en Retail Rodeo. Es una tienda de descuentos masivos que está a media hora de distancia. Madre trabaja en servicio al cliente. No puedo pensar en una peor persona para trabajar en servicio al cliente. Hay un montón de días en los que madre me dice menos de diez palabras. A veces no responde cuando le pregunto algo, como si yo ni siquiera estuviera ahí. Pero esta noche está en una perorata de proporciones épicas. Sus improperios casi
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    14 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga siempre son sobre el trabajo. O la falta de dinero. No hay mucho más de lo que hable. Los siguientes temas siempre son evitados: escuela, personas que no son idiotas, problemas femeninos y cualquier otra cosa de la que las madres normales hablen con sus hijas. No puedo recordar la última vez que la vi sonreír. Algún sujeto consiguió un ascenso en su trabajo. Mi madre piensa que lo merecía más. —Es la última persona que debería ser gerente general —dice mi madre—. Ese tipo no sabe nada sobre tratar con personas. Enrollo más espagueti en mi tenedor. Tengo demasiada hambre como para notar que está aguado. La Sra. Feldman probablemente está sirviendo una comida asombrosa en casa de Sherae. Gruesos y jugosos filetes de carne. Puré de papas hecho en casa con salsa adicional. Frescos vegetales asados. Panecillos suaves y calientes con mantequilla de ajo derritiéndose sobre ellos. —No puedo tomar un descanso —sigue despotricando mi madre, mirando a todas partes menos a mí. Evita el contacto visual. Si me mirara, así como verme realmente, se vería forzada a enfrentar la realidad—. Es como si todo el mundo estuviera en mi contra. ¿Cómo se supone que voy a criar a una niña si no tengo un sueldo decente? No tienen idea de lo que es ser una madre soltera en esta comunidad. Ninguna. También habrá postre en casa de Sherae. El pastel de chocolate de la Sra. Feldman es increíble. Hace ese glaseado de vainilla que es tan locamente bueno que ni siquiera puedes creerlo. Y cuando decora el pastel, le coloca un montón de glaseado. Estamos hablando de un glaseado tan grueso que consigues un bocado completo con cada mordisco. —¿Creen que con asistencia social y cupones de comida lo reducen? —Madre se ríe amargamente—. Qué chiste. Deberían caminar en mis zapatos por un día. No durarían ni cinco minutos. Pastel de chocolate esponjoso y delicioso. Glaseado de vainilla dulce y sabroso. —Quiero decir, mira. He estado ahí por mucho más tiempo que el idiota que consiguió el ascenso. Siempre está tratando de oprimirme. Yo debería ser su jefe. Entonces las cosas comenzarían a funcionar como se supone que deben hacerlo. — Toma un sorbo de refresco—. ¿Por qué nunca puedo tener un descanso?
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    15 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Tal vez los demás representantes de servicio al cliente son más agradables con los clientes? —sugiero—. ¿Y por eso es que consiguen los ascensos? Madre levanta la cabeza de golpe. Entrecierra los ojos con aturdimiento hacia mí, como si tratara de recordar quién soy. —¿Qué? —dice. —Nada. —No tiene caso tratar de convencerla de que la conspiración que imagina no existe. Está convencida de que todo el mundo está en su contra. Incluyéndome. Pronto esta perorata continuará ininterrumpidamente con madre quejándose de cómo no tiene dinero. Según ella, es mi culpa que seamos pobres. Si no me hubiera tenido justo después de dejar la preparatoria, entonces habría ido a la universidad y tendría una carrera real. En lugar de tener un salario mínimo en un trabajo que no puede soportar. Me explicó todo eso cuando tenía trece años. —Me arruinaste la vida —me dijo. Mi madre no es una mamá. Es sólo una mujer egoísta que nunca debería haber tenido un hijo. G E G Cosas que se supone que los padres hacen por sus hijos:  Comprarles los suministros necesarios.  Ayudarlos a pagar la universidad.  Velar por ellos.  Lavarles la ropa.  Hablar con ellos de sus vidas.  Amarlos. Cosas de la lista de arriba que mi madre hace o intenta hacer:  Ninguna.
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    16 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 3 Lunes 11 de abril (49 días restantes) Traducido por Jo y vanehz Corregido por Majo i cabello es tan terrorífico que si vas caminando por la calle, cruzarías al otro lado. Esta humedad no está ayudando. Es sólo una excusa para que mi cabello deje flamear libremente su frizz. Seriamente dudo que Jolene DelMonico tenga que levantarse temprano para lidiar con su cabello que se niega a ser domado. Está en mi clase de física. Cada mañana su cabello perfecto es como una bofetada en la cara. Mantener el mío hasta la altura del hombro ayuda. Puedo controlarlo con productos, pero es imposible de mantenerlo por más de unas cuantas horas. Y es de este aburrido color castaño claro que casi iguala exactamente al de mis ojos. Desafortunadamente, mi cabello no es la única desgracia con la que tengo que lidiar esta mañana. Mis ojos están hinchados. No hay manera de que pueda ir a la escuela con ojos hinchados. Hora de la cuchara fría. Voy a la cocina y tomo la cuchara que guardo en el fondo del refrigerador para emergencias de ojos-hinchados. Mis ojos probablemente no deberían hincharse así. Debe ser un tipo de reacción alérgica. Pero madre nunca me lleva al doctor, así que supongo que nunca lo sabré. En el baño, cierro mi ojo derecho y presiono la parte trasera de la cuchara contra él. El frío metal alivia mi hinchado párpado. Mi ojo lagrimea. Mientras estoy esperando que se calme la hinchazón, considero usar algo diferente de lo que había decidido. Tengo puesto mi conjunto estándar para mediados de abril: jeans y una camiseta extra grande. En el invierno, puedo salir usando suéteres gruesos. O una de las mismas cinco camisetas de manga larga que he usado desde M
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    17 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga siempre. Una de ellas tiene una mancha de aceite justo en el frente. Quiero tirarla, pero apenas tengo ropa. Me pondré uno de mis dos pares de Converse antes de irme. Están más que destrozados. Pero creo que todos los hoyos y rasgaduras en ellos lucen genial. Además, escribo letras de canciones y citas de películas sobre ellos. Una vez cuando estaba usando mi par más destruido, caminé enfrente de dos chicas populares que estaban sentadas contra unos casilleros del pasillo. Luego de que las pasé, pude oír a una de ellas decir: —¿Viste sus zapatos? Me emocioné un poco por eso. Para cuando llego a la escuela, mi cabello se ha esponjado en una alarmante amplitud. Ni siquiera necesito verme para saber que es atroz. Tanto como odio llegar temprano a la escuela, lo aprecio en días como este. Tal vez pasará un milagro en el que mi cabello se ponga perfectamente plano para el primer periodo. Tienes que esperar en la cafetería si llegas temprano a la escuela. Tomo mi asiento de siempre e intento alizar mi cabello. No muchos chicos llegan a la escuela así de temprano. Somos básicamente yo y algunos de primer año en la parte trasera. La mayoría de las mañanas leo o hago tarea. Aun cuando estoy absorta estudiando para un examen, parte de mí está siempre alerta. A veces Julian llega temprano. A veces viene y hablamos. Lo que no puede suceder con mi cabello así. Pero no puedo ir a ningún lado porque no dejan entrar a los pasillos tan temprano. Hay un monitor nuevo cuidando la puerta. Tal vez me dejará entrar. Tomo mi mochila y me dirijo a la puerta. —¿Ya vas a entrar? —pregunta Julian. Me giro tan rápido que mi mochila golpea su pierna. —¡Oh! —No vi venir a Julian, mi cabello es estrafalario y acabo de golpearlo con mi mochila—. ¡Lo siento! —No te preocupes. Pensé que estábamos atrapados aquí hasta que sonara el timbre. —Lo estamos. Sólo intentaba tomarme un descanso de eso. —Suena escandaloso. Estoy dentro.
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    18 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Bien. —Miro furtivamente al monitor—. Si lo distraes, puedo escabullirme por la puerta más lejana. —¿Distraerlo cómo? —Con un desorden. —Correcto. Un desorden. —Julian asiente pensativamente—. Permíteme reflexionar sobre la naturaleza de dicho desorden. Presiono mi mano con fuerza en mi cabello encrespado. Se niega a ser alisado. ¿Por qué tiene que estar lloviendo hoy? —¡Lo tengo! —dice Julian—. Haré una repentina conmoción como si alguien acabara de resbalarse en el suelo al entrar. Eso te debe dar unos pocos segundos. Si primero te acercas a escondidas a la puerta, tendrás suficiente tiempo para escabullirte. —Genial. —Pero entonces, ¿cómo lo haré yo? —Hmm. —Mi cabeza está dando vueltas. No puedo creer que Julian me esté hablando a pesar de cuán repulsiva luzco—. No estoy segura. —Sentémonos y resolvámoslo. Nos sentamos en la mesa más cercana. Y allí es cuando noto el nuevo mural serigrafiado4 en la pared. —¡Lo terminaste! —Sí. —¡Es grandioso! —Gracias. Julian hace estos trabajos en serigrafía al estilo Andy Warhol5 . Vi algunos de ellos en la optativa de procesos múltiples que tuvimos juntos el semestre pasado. Siempre que estábamos trabajando en proyectos, Julian venía a mi área a ver lo 4 Serigrafía: Técnica de impresión empleada en el método de reproducción de documentos e imágenes sobre cualquier material que consiste en transferir una tinta a través de una malla tensada en un marco. 5 Andy Warhol: Fue un artista plástico y cineasta estadounidense que desempeñó un papel crucial en el nacimiento y desarrollo del pop art.
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    19 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga que estaba haciendo. No podía creer que estuviera hablando con un chico. A quien ni siquiera conocía. Por primera vez, me sentí como una adolescente normal. Allí fue cuando me enteré de que quiere ser arquitecto. Hizo estos hermosos diseños de casas en clase. Casas que estaban imposiblemente equilibradas en acantilados. Casas que lucían como si estuvieran flotando sobre el agua. Casas con árboles creciendo desde el techo. Los diseños de Julian te dan la impresión de que hay muchas maneras mejores de vivir. Su filosofía es que tu casa debería ser un reflejo único de tu personalidad. —No puedo esperar a que Sherae lo vea —digo. Julian pintó un mural de palmeras en la pared. La semana pasada era sólo un bosquejo. Luego el color comenzó a aparecer. Y ahora es… malditamente increíble—. Está obsesionada con todas las cosas de California. —¿Y qué hay sobre ti? —Realmente no pienso en California. Pero definitivamente no puedo esperar para salir de aquí. —Te entiendo. No, pero me refería… ¿con qué estás obsesionada? —Oh. —Duh—. No mucho. Quiero decir, sabes que me gusta el arte. —Miro su mural de nuevo—. Eso es muy bueno. Julian sonríe. Es como si pudiera notar que realmente lo digo en serio. —Eres dulce —dice. Intento alizar mi cabello—. ¿Qué tipo de arte te gusta? —pregunta. —¿Conoces a Alexander Calder6 ? —No personalmente, pero… Río. Sonríe de nuevo. —Me gustan sus móviles —digo—. Y me gustan las esculturas de Brancusi7 . Especialmente Bird in Space. 6 Alexander Calder: Escultor estadounidense de gran vitalidad y versatilidad, famoso por sus móviles, considerado como uno de los artistas más innovadores e ingeniosos del siglo XX. 7 Constantin Brancusi: Fue un importante escultor rumano, considerado pionero del modernismo. Sus obras se encuentran en museos de Francia, Estados Unidos, Rumania y Australia.
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    20 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No conozco esa. —Oh, es hermosa. —Describo las suaves curvas de la escultura. Le cuento a Julian sobre la vez en la que las aduanas del aeropuerto cobraron impuestos por Bird in Space porque pensaron que era un artículo de hogar en vez de una obra de arte. Su argumento fue que el ave no tenía cabeza, patas, o plumas, así que no podía ser clasificada como una escultura. Mientras le estoy contando todo esto, Julian se inclina más cerca. Parece más interesado en la historia de lo que yo estaba cuando la leí. Hablar con él siempre es muy cómodo. Julian simplemente tiene esta forma de hacerme sentir segura. G E G La Srta. Scofield está en uno de sus impulsos GADEL. —¡GADEL! —grita con demasiado entusiasmo para el primer periodo. En un lunes. Pero por supuesto sólo ella estaría gritando algo como GADEL en un lunes. Se refiere a Gracias A Dios Es Lunes. Su concepto es este: ¿Por qué todos vivimos por los viernes? Cada día es una oportunidad de mejorar tu vida. Por eso deberíamos respetar con igualdad todos los días. El lunes viene con el bonus agregado de ser el primer día de una nueva semana. Así que no sólo es un nuevo día, es toda una fresca semana nueva. Con toneladas de potencial. De acuerdo a la Srta. Scofield, eso es lo mejor. —¿Listos para comenzar su lunes? —nos pregunta. La observamos inexpresivamente—. Es fresco y nuevo —persuade. Un prolongado bostezo se escucha desde la parte trasera de la clase. Al menos está intentando despertarnos. Es la única maestra que comprende cuán difícil es esto para nosotros. Si a la Srta. Scofield no le importara, física sería una enorme carga. Jolene DelMonico se sienta en frente de mí. Estoy escandalizada por el extremo brillo de su cabello. Si su cabello fuera algo más brillante, el duro rayo fluorescente se reflectaría y quemaría un hoyo en el póster de Einstein. ¿Cuán absurdo es que su cabello esté tan liso con una humedad relativa del 100 por ciento? ¿Cuán absurdo es que tenga que sentarme junto a Warner Talbot y pretender que no me ha
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    21 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga estado acosando por años? No sólo se reía de mis almuerzos. Me disparaba bolitas de papel con saliva en octavo grado. Continuó con llamadas telefónicas de broma en noveno grado. Y el año pasado cantaba ese estúpido rap sobre mí cada vez que me veía en el pasillo. Ahora me veo forzada a sentarme junto a él como si nada de eso hubiera pasado. Así es la escuela. Actuar como si las cosas que más importan, no importaran en absoluto. Al menos no tengo que trabajar con Warner en las actividades. Siempre que la Srta. Scofield nos dice que nos juntemos en parejas o en equipo, Warner prácticamente arroja su pupitre en la dirección contraria. Trabajo en parejas con Ali Walsh y esta chica Darby a veces se nos une en equipo. Ali es agradable, pero es solitaria como yo. No sé mucho sobre Darby. En cierto modo se esconde en la periferia. —¡Pongamos esos cerebros en una fabulosa triple máxima potencia! —anima la Srta. Scofield. Hace sonar una campana en su escritorio que es como la que Retail Rodeo tiene en su mostrador de atención al cliente. La campana se llama Lloyd por un personaje de una de sus películas favoritas. Hacer sonar a Lloyd se supone que nos alienta a ponernos en marcha cuando siente que nos está perdiendo. Lloyd también suena cuando alguien dice algo fascinante. O responde una pregunta imposible correctamente. O sólo para enfatizar un punto. Lloyd tiene múltiples funciones. Nadie puede descifrar por qué la Srta. Scofield es siempre tan alegre. No bebe café. Supuestamente. ¿Cómo puede ese nivel extremo de alegría ser logrado sin cafeína? —¿Están todos listos para comenzar la unidad óptica? —pregunta la Srta. Scofield—. Sé que yo lo estoy. ¿Qué hay de ti, Gumby? —Recoge la figura de Gumby de su escritorio. La Srta. Scofield tiene algo por Gumby y Pokey. Y este otro tipo Prickle, que es un dinosaurio amarillo. Tuvo que explicar quiénes eran todos ellos al comienzo del año porque sólo una persona reconoció a Gumby. Los pone en sus lecciones a veces. También hemos conocido al Señor Bill del clásico Saturday Night Live. Siempre que estamos trabajando en un problema donde alguien cae de un precipicio o es aplastado por una presión de noventa toneladas hidráulicas, la Srta. Scofield hace que el señor Bill sea el objeto aplastado. Entonces nosotros decimos, “¡Oh, nooooo!” al estilo del señor Bill. Es divertido de una forma retro.
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    22 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga A la Srta. Scofield no le importa ser cursi. Sólo soltó todas estas cosas aleatorias el primer día, totalmente segura de quién es. Aun cuando a la mayoría de nosotros no nos emociona la ciencia, apreciamos su esfuerzo por intentar hacerla divertida. Su confianza es impresionante. La escuela sería mucho más soportable si nadie estuviera tan asustado de ser quien realmente es. Y si todos los demás los dejaran. G E G Luego de la escuela, Sherae nos conduce a su casa. En su auto nuevo. ¿Cuán increíble es que sea la única de nuestra clase que no tiene un auto? Ni siquiera sé cómo manejar. Mi madre no va a pagar lecciones de manejo. ¿Cuál sería el punto, de todas formas? Nunca me dejaría manejar su auto y no hay forma de que yo pudiera comprar uno. Afortunadamente, Sherae es increíble en cuanto a darme aventones. Tan pronto como Sherae abre la puerta delantera, su peluda gata se acerca maullando. La gata parece una esfera caminante de pelusa blanca. Su nombre es Nimbus. Como el tipo de nube. Su excéntrico hermano mayor la nombró. Me gusta más este lugar ahora que él está en la universidad. Siempre emitía esta vibra de que era mejor que yo sólo porque tenía dinero. Como si no fuera digna siquiera de entrar en esta casa. Pero si se le quita su familia rica, seríamos más parecidos de lo que siquiera admitiría. La mamá de Sherae está desempacando las compras en la cocina. Entramos para ayudarla. —Hola, Sra. Feldman —digo. —Hola, Noelle. ¿Cómo estuvo la escuela? —Bien. —En realidad, la escuela estuvo decente por una vez. Julian me habló un tiempo realmente largo. Warner Talbot me dejó sola en el almuerzo. Mi piel milagrosamente lucía bien. Y voy a salir con Matt el viernes en la noche. Por supuesto, me estoy muriendo por decirle todo sobre Matt a Sherae ahora que es oficial. Pero no puedo. No es que lo vaya a contar. Sólo quiero demostrarle a Matt que puede confiar en mí. De cualquier forma, estaremos en secreto sólo por cuatro días más. Entonces saldremos en público al centro comercial para que todos puedan vernos. Los otros chicos de la escuela definitivamente estarán ahí.
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    23 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Ayudamos a desempacar la compra. Hay ocho bolsas. Ocho bolsas de comida para tres personas. Cuando mamá va de compras de ingredientes, usualmente trae a casa una bolsa. Extraigo paquete tras paquete de carnes frías. Pan fresco de tres clases. Un pollo rostizado entero. Toneladas de fruta y vegetales. Mamá prefiere evitar la fruta y los vegetales. Dice que son muy caros. Claramente, la Sra. Feldman no tiene el mismo problema. Hay más carne, pescado, helado, un montón de diferentes bebidas, patatas fritas, pretzelts y galletas. Mi estómago gruñe. —¿Cómo te sientes? —le pregunta la Sra. Feldman a Sherae. —Mejor —dice Sherae. Sigue diciéndome que se siente mejor, también. Pero pienso que está mintiendo. La Sra. Feldman no sabe lo qué le pasó a Sherae. A la mañana siguiente, Sherae le dijo que estaba enferma. Así que se quedó en casa por dos días. La Sra. Feldman estaba aquí cuidando de Sherae porque eso es lo que hace. El Sr. Feldman no llega a casa hasta la hora de la cena. Es un abogado muy importante. Sherae pone algunas galletas recién horneadas con chispas de chocolate (calentadas para nosotras por su madre, ¿cuán dulce es eso?) en un plato mientras traigo las bebidas. Entonces vamos a su habitación. Accidentalmente soy asaltada por mi reflejo en el gran espejo de su vestidor. —¡Uuuuhhh! —gruño. —¿Qué? —¿Es así como me veo? —Mi cabello no podría estar más encrespado. Lo presiono hacia abajo. Sherae está de pie junto a mí por lo que nuestros ojos se encuentran en el espejo, casi al mismo nivel. Ella es un poco más baja. —Tienes suerte de que tu cabello no esté plano —dice—. El mío sólo cuelga ahí. El tuyo es bonito. —Si por “bonito” te refieres a “imposible de controlar”, entonces, sí. Hemos hablado de esto un millón de veces. Me quejo de mi cabello y Sherae se queja del suyo. Pero sólo está siendo amable. Tiene un súper brillante cabello rubio que es realmente fino. Es como la luz del sol. Además, tiene ojos azules, así que tiene esa saludable cosa de Chica de la Puerta de al Lado en ella.
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    24 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Me doy por vencida tratando de hacerme lucir presentable y me deslizo en el diván de Sherae. Seriamente podría vivir en este sillón. Es un diván de terciopelo de color granate que tiene un respaldo que se precipita alto en un extremo, y luego curvado hacia abajo, así que es más bajo en el otro extremo. Es muy lujoso. Cuando estoy descansando en él, pretendo ser muy elegante. La diferencia entre la habitación de Sherae y la mía es como la diferencia entre Godiva y Hershey’s. Algunos aspectos destacados: La habitación de Sherae:  Enorme.  Luminosa y espaciosa.  Linda mesa de noche.  Alfombra en forma de flor de amapola.  Diván lujoso.  Acogedora. Mi habitación:  Microscópica.  Oscura y sombría.  Jaba de leche haciéndose pasar por mesa de noche.  Alfombrado sucio de alrededor de 1964.  Calendario en donde estoy tachando los días hasta el fin del año.  Vergonzosa. Mi habitación es La Fortaleza. He tratado de hacerla confortable a pesar de que es muy defectuosa. La Fortaleza es el único lugar donde puedo relajarme totalmente. Incluso cuando estoy con Sherae, nunca me siento como si pudiera ser completamente yo misma. Hay un juego de fortuna8 en la mesa lateral junto al diván. Sherae y yo amamos hacerlo. Una de nosotras empezará a hacer un nuevo juego de fortuna. Entonces, vamos a pasarlo entre nosotras, añadiendo números, colores y fortunas hasta que esté hecho. 8 Cootie Catcher: Juego de fortuna de papel, doblado hasta formar cuatro puntas le preguntas algo y le das un número, lo que salga en el número que elegiste, es la respuesta.
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    25 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Las galletas calientes huelen increíble. —Aquí. —Sherae pone tres galletas en una servilleta. Pruebo una. Es levemente crujiente en el exterior, suave y masticable en el interior. Las chispas de chocolate están casi derretidas, tal y como me gustan. —¡Ya-hum! —apruebo. Sólo me quedan dos galletas. Podría comer cerca de cien más. —¿Quieres ver algo? —pregunta Sherae. —Siempre. Nimbus salta al diván. Acaricio su piel suave y esponjosa. De inmediato comienza a ronronear. Sherae sólo está sentada en su cama, mirando fijamente el mural en su pared. —¿Estás bien? —pregunto. —¿Hmm? Desearía poder decirle que no tiene que ser fuerte delante de mí. Pero realmente no sé qué palabras usar. —Podemos sólo hablar, si quieres —digo. —Nop. —Sherae se levanta y se dirige a su centro de entretenimiento. Además de la enorme pantalla plana, tiene una cabina llena de un masivo suplemento de diversión—. ¿ Freaks and Geeks9 ? —Espectacular. —Freaks and Geeks es una de las mejores series del mundo. Incluso aunque estuvo sólo una temporada, no hay límite de cuántas veces puedo ver esas repeticiones. No importa cuán deprimida esté, esa serie siempre me hace sonreír. Incluso tengo un poster de James Franco como Daniel Desario en mi pared. Y uno de Nick Andopolis rockeando con su equipo de música disco que dice: ¡ERES DEMASIADO ALTO PARA SER UN BUEN BAILARÍN! El gran mural de Sherae es una foto de Alan Maltz del océano enmarcada por palmeras, tomada durante una espectacular puesta de sol. Los colores son intensos… púrpuras y azules enérgicos, rosados calientes, y rojos y naranjas 9 Freaks and Geeks: Es una serie de televisión estadounidense creada por Paul Feig y producida por Judd Apatow que fue emitida inicialmente por la cadena de televisión NBC en la temporada 1999–2000. En Latinoamérica, la serie fue emitida en versión doblada por la señal latina del canal Fox durante fines del año 2000, donde llevó el título de Jóvenes y Rebeldes.
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    26 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga brillantes. La foto podría haber sido tomada en Florida, pero luce totalmente como California. La obsesión de Sherae con California es feroz. Sólo está aplicando para Universidades de California Sur. Últimamente, quiere tener una casa justo junto a la playa. Lo que es perfecto porque ya luce como una chica de allí. No puedo esperar para mudarme lejos, pero no entiendo por qué Sherae quiere hacerlo. Quiero decir, ambas estamos frustradas por los confines de lo suburbano sin vida. Pero Sherae tiene una vida perfecta justo donde está. Sus padres básicamente compran para ella lo que quiera. Incluso tiene su propia tarjeta de crédito. Justo después de cumplir dieciséis años, conseguí un trabajo. Madre me dijo que tenía que empezar a ahorrar para la universidad. Pero quería trabajar. Estaba claro que no podría ayudarme a pagar la universidad o nada más. A finales del verano pasado, fui al banco a sacar algo de dinero para comprar ropa para el regreso a clases. No puedes tener tu propia cuenta bancaria hasta que tengas dieciocho, así que madre sacó una cuenta para mí. Era la primera vez que había hecho esta clase de cosa. Seguí a una de las empleadas de servicio a su escritorio para hacer el retiro porque no tenía una tarjeta de crédito. Todos los escritorios se veían igual. Ninguno tenía alguna foto, juguetes o cualquier cosa. Parecía un lugar muy deprimente para trabajar. La empleada de servicios dio golpecitos en el teclado. Dijo: —No tenemos fondos en esta cuenta. —¿Qué? —La cuenta tiene un balance de cero. —Pero esa es mi cuenta de ahorros. Dio más golpecitos en su teclado. —¿Cuándo fue la última vez que hiciste un retiro? —preguntó. —Nunca he hecho un retiro. —Mi corazón palpitaba fuertemente. Mi garganta estaba apretada. Estaba resultando muy difícil respirar—. He estado ahorrando para la universidad.
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    27 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Déjame ver… parece como si tu madre hubiera creado esta cuenta para ti mientras eres menor, ¿correcto? Asentí. —Ha estado retirando fondos cada dos semanas desde que hiciste tu primer depósito. Hay momentos en que he estado furiosa con madre antes. Su negligencia me disgustaba. Pero esto se trataba de un nuevo nivel de furia. Cuando regresé a casa, mi madre estaba bebiendo una copa de vino tinto en el sofá, mirando a la nada. —¿Por qué robaste mi dinero? —dije. Madre ni siquiera se tomó la molestia de mirar hacia arriba cuando dijo: —No es tu dinero. Bebió más vino. —¡Por supuesto que lo es! ¡Es de mi trabajo! —Entregar pretzels calientes en el centro comercial no es un trabajo real. —Um, ¿me pagan? Entonces es un trabajo real. —Bien, soy la única que paga la renta por aquí. ¿Tienes una idea de cuán caro es eso? —¿Qué tiene que ver la renta con los ahorros para la universidad? —¿Universidad? —se burló mi madre. —Ese era el dinero de la renta. La sangre golpeó en mi cabeza. Me temblaba todo el cuerpo. —¿Qué clase de loca eres? —grité—. ¡No es mi responsabilidad pagar la renta! ¡Sólo tengo dieciséis! ¡Eres mi madre! ¡Se supone que cuidas de mí! —Cómo te atreves a hablarme de esa forma —dijo calmadamente a la pared. —Quiero mi dinero de vuelta. —Demasiado tarde, se ha ido.
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    28 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¡No puedo creer que robaras mi dinero! ¡Estás loca! —Irrumpí hacia La Fortaleza y cerré la puerta de golpe. Entonces la abrí y cerré con más fuerza, justo como madre hacía, esa noche me había asustado tanto que no pude volver a dormir. Sin embargo, cerrar la puerta de golpe no fue lo suficientemente fuerte como para despertarla. G E G La cuchilla es afilada. Estoy usando una nueva esta noche. Esta es la mejor forma que conozco para perderme cuando necesito escapar. Clavo la punta de la cuchilla X-Acto en ella. Coloco mi dedo índice en la parte superior de la hoja y presiono fuertemente. La caja de cartón estalla, entonces cruje. Todo lo que sé es que quiero que éste molde sea alguna especie de garabato. Dejo que la cuchilla me lleve a donde quiere ir. El garabato será la nueva adición a mi móvil permanente. Mis vecinos tiraron una pequeña silla amarilla la semana pasada. La vi en su basura cuando volvía a casa. Esa noche después de que oscureciera, me escapé y agarré la silla. Ahora es la base para todas estas formas extendidas desde la silla, suspendidas por un cable. Calder hizo estos antiguos móviles eclécticos que adoro. Tengo algo con los diseños simples y modernos. Estoy fascinada por cómo combina el arte y la ciencia para crear este balance perfecto de objetos hermosos. Sus móviles han inspirado totalmente los míos. En su mayor parte los hago colgantes. Ya que no puedo colgar mis móviles del techo, los tengo colgando alrededor de mi cuarto en ganchos. Algo acerca de hablarle a Julian y ver su mural terminado realmente me inspiró. Esta excitante energía creativa se ha ido acumulando todo el día. No puedo esperar para llegar a casa y trabajar en mi móvil. Es genial cómo el trabajo artístico de Julian es inspiración para el mío propio. Me pregunto si incluso tengo el coraje de decirle acerca de ello.
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    29 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 4 Miércoles 13 de abril (47 días restantes) Traducido por Lorenaa Corregido por ★MoNt$3★ uve un sueño en el que había una nueva sección en el SAT10 donde tenías que aventarte de espaldas desde un avión. Una cuerda elástica se suponía que te jalaría hacia arriba. Excepto que a veces esa cuerda no funcionaba. Me pregunto qué significa. G E G Aquí va un secreto sobre mí: Soy un vampiro. Sólo bromeo. Aquí está el verdadero secreto: Todavía viajo en autobús. Técnicamente, no es un secreto. Si eres como cualquier otro estudiante de tercero o último año en mi preparatoria conduciendo tu brillante auto nuevo que tu mami o tu papi compraron por tu decimoséptimo cumpleaños, y quedas atascado detrás del autobús escolar, es posible que me veas cuando finalmente te impacientes lo suficiente como para rebasar el autobús, incluso aunque se supone que no tienes que hacerlo. No me encontrarás en la parte de atrás. Ahí es donde se sientan los estudiantes de segundo año. Y los de primero que se burlan de todos los demás y nos tiran cosas. No, me siento en la parte delantera. Normalmente al lado de Jasmine. Quien está en sexto grado. 10 SAT: Es una prueba estandarizada para la admisión a la universidad en los Estados Unidos. T
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    30 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Eso es. Tomo el autobús con los de sexto grado. Hacemos una parada primero en la preparatoria. Luego el autobús va hasta la secundaria, la cual está incluso más lejos y empieza más tarde. Soy la chica más vieja en el autobús. Si Sherae no tuviera auto, estaría totalmente atrapada. Podría llevarme a la escuela si no viviera en la dirección contraria. Pero al menos podemos ir a donde queramos cuando acaba la escuela. Mi parada de autobuses está justo bajando la calle, frente a la oficina de bienes raíces. La oficina no abre hasta las nueve. Cuando el autobús me deja después de la escuela, normalmente noto a una persona o dos que han venido a ver casas. Hay un completo nuevo desarrollo en medio del bosque. Aparentemente, algunas personas de verdad quieren vivir En Medio de la Nada. No lo entiendo. Quiero decir, sí, hay un montón de espacio, de bosque y es súper tranquilo. Así que criar niños aquí puede sonar como una buena idea. Pero como uno de esos niños, podría asegurar que en éste pueblo el aburrimiento toma un nivel completamente distinto. Un chico de la secundaria viene corriendo por la calle justo cuando el autobús está subiendo. Siempre llega tarde. Yo nunca puedo llegar tarde. Si pierdo el autobús, tengo que tomar el tren hasta la escuela. Lo que significa que acabo perdiéndome el primer periodo porque tengo que caminar hasta la estación del tren y esperar al próximo y luego andar desde la estación hasta la escuela. Perderte química es un desastre. Si te pierdes un día, estás totalmente pérdida. Todo el mundo se amontona en el autobús. Tomo mi lugar habitual al lado de Jasmine. Su mochila es más bonita que la mía. G E G Carly está esperándome cuando bajo del autobús. No sé por qué está tan obsesionada con acosarme. Nosotras solíamos tener la misma parada de autobuses. Eso era lo peor. Cada mañana era una nueva aventura en mortificación. Una vez Carly me agarró por la parte delantera de la camiseta y tiró el puño hacia atrás como si fuera a golpearme. No recuerdo por qué. Probablemente sólo estaba extra aburrida ese día. Un auto pasó por la parada de autobuses mientras estábamos en esa posición, Carly amenazando con pegarme y
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    31 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga yo congelada como un ciervo frente a los faros de un auto. Pude ver cómo la mujer que estaba conduciendo miró hacia nosotras. Era el típico tipo de madre. Nos vio completamente. Sin embargo, continuó su camino. —Buenos días, Huevo Podrido —trina Carly cuando me ve. Es su típico saludo. Paso a Carly, ignorándola. No hay manera de que logre intimidarla. Si pones a Carly a lado de un monstruoso camión, el parecido sería notable. Sale con otros chicos con los que nadie querría meterse. He oído rumores de que golpea a sus hermanos pequeños. Dicen que si ignoras a un agresor, pasará a hostigar a otra persona. He estado ignorando a Carly durante tres años. Ella no ha avanzado por el momento. —¿No me escuchaste? —grita Carly detrás de mí—. Dije, ¡Buenos días! Continúo caminando. —¡Huevo Podrido, deberías aprender buenos modales! —grita. La gente mira furtivamente hacia Carly. Hay una chica que hace una cara desagradable hacia mí. Sus amigos se ríen. Estoy segura de que toda esta cosa de ignorar a Carly, empezará a funcionar algún día. La forma en la que Carly me atormenta es mala. Pero no es nada comparado con la manera en la que atormenta a Ali Walsh. Ali es dulce, callada y siempre te dejará pedirle un lápiz prestado. Pero esta es la preparatoria. Donde no se trata de quién eres. Es sobre cómo luces. Ali tiene una piel realmente mala. Y un cabello corto y erizado. Su vestuario parece ser el de un visitante de 1993, cuando la moda era realmente mala. Esas son las cosas que definen a Ali para todos los demás. Esas son las cosas que convencieron a Carly de que tiene derecho a meterse con Ali cada vez que quiera. Las vi en el estacionamiento para estudiantes el otro día. Sherae y yo íbamos hacia su auto y noté a Carly al final del estacionamiento. Carly tenía a Ali aplastada contra el capó de un auto, como si Carly fuera de seguridad y Ali necesitara un cacheo. Quería correr hacia allí, empujar a Carly fuera de Ali y pedirle que la dejara en paz. Pero sabía que si hacia eso, Carly me atormentaría incluso más duro. Y apenas puedo sobrellevar el día como es ahora. Así que no hice nada. No fui. No salvé a Ali.
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    32 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Odio tener tanto miedo. G E G Cuando me encuentro con Sherae en su casillero, está contemplando una nota. —¿Otra más? —pregunto. —Estaba en mi casillero. —¿Qué dice? —Lo mismo que la otra. Que me echa de menos. Que lo siente. Lo cual es hilarante, considerando que no tiene ni idea de lo que hizo. —Los ojos de Sherae se llenan de lágrimas—. Idiota despistado. Busco un pañuelo en mi mochila. —Estoy bien —insiste—. Sólo no entiendo cómo alguien puede hacer algo como eso y ni siquiera saber lo mal que está. Desearía tener una respuesta para Sherae. Pero durante años me he estado preguntando cómo la gente puede ser tan despistada. G E G La Srta. Scofield sigue diciendo que todo está conectado. Incluso tiene algo con cómo la ciencia está conectada a todos los demás temas. Por eso tuvimos que escribir un haiku11 sobre óptica para la tarea de la semana pasada. Antes de que nos los devolviera, sujeto uno en alto. —Éste es de Noelle, realmente tocó una fibra sensible en mí —le dice a todo el mundo. Luego, lee mi haiku. VER PARA CREER Lo que está delante de ti, 11 Haiku: es una forma de poesía tradicional japonesa. Consiste en un poema breve, generalmente formado por tres versos, de cinco, siete y cinco moras respectivamente. Comúnmente se sustituyen las moras por sílabas cuando se traducen o componen en otras lenguas. La poética del haiku generalmente se basa en el asombro y el arrobo que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza.
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    33 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga no es necesariamente la historia completa. Después de clase Simon Bruckner viene hacia mí. Nosotros realmente no hablamos o algo. Pero siempre ha sido agradable conmigo. Secretamente admiro a Simon. Es del tipo marginado por elección. Si usara suéteres de muy buen gusto, camisetas pretenciosas y pantalones que cuestan una fortuna pero que parece que no lo hacen, podría encajar totalmente. Sus padres son supuestamente, una de las familias más ricas de por aquí. No conozco a nadie más que use corbatas modernas, chalecos ajustados y zapatillas de edición limitada. Me encanta su estilo de inconformista elegante. Hoy está usando una corbata delgada de punto morada, una camisa de vestir negra, tirantes negros con rayas moradas. Pantalones oscuros desteñidos y unos Converse negros. —Hola —dice Simon—. Me gusta tu haiku. —Gracias, me gustan tus tirantes. —Sabía que eras del tipo que apreciaban el estilo. Eso es sólo Simon siendo agradable. Mi estilo es inexistente. —¿Has leído Spectrum? —pregunta Simon. Spectrum es una revista literaria. Sale a final de año, justo después del anuario. Es una colección de poesía e historias cortas con algo de trabajo artístico de por medio. Hojeé la copia de Sherae del año pasado. Imagina mi sorpresa al descubrir que no tengo mucho interés en los pensamientos y sentimientos de los esnobs privilegiados. —No realmente —digo. —Creo que deberías unirte. —¿Yo? —Tú. —¿Por qué? —Tienes talento. Los maestros siempre muestran tus escritos. Y necesito un co- editor. El último nos acaba de dejar y ya estoy atrasado. —¿No puede alguien que ya está en Spectrum ser co-editor?
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    34 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —En un mundo ideal, sí. Pero ninguno quiere un trabajo tan duro. —Oh. —Así que, ¿Simon sólo quiere que me una porque está desesperado? ¿Y sabe que tengo tiempo libre porque no tengo vida? Sin embargo, no quiero decirle no a Simon de inmediato. Es uno de los poco que me tratan como un ser humano—. ¿Puedo pensarlo? —Oh, claro. Sin presiones. ¿Por qué la gente dice “sin presiones”’? Es como si, tan pronto como lo dicen te sintieras presionada. —Si me lo hicieras saber para la semana que viene sería genial —añade Simon—. Realmente necesito encontrar un remplazo rápido. —Gracias por la oferta. —Gracias por pensártelo. —Simon sonríe, confiado. Como si pudiera ir hacia alguien y decirle cualquier cosa. Ese debe ser un sentimiento asombroso.
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    35 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 5 Viernes 15 de abril (45 días restantes) Traducido por Cami.Pineda Corregido por ★MoNt$3★ oy a salir con Matt Brennan esta noche. No más escabullirse de la sala de estudio. No más vernos a escondidas. No más de mantener nuestra relación en secreto. Luego de esta noche, todos van a saber que estamos juntos. La última cosa que alguien va a querer hacer es molestar a Matt. Y por supuesto, Matt va a querer protegerme. Así que todo el mundo dejará de atormentarme. Incluyendo a Carly. Ella pasea con su grupo. Lo que tal vez sea incómodo cuando empiece a salir con sus amigos, pero estoy segura de que encontraré una manera de evitarla. No puedo esperar para que mi vida sea más fácil. G E G Cada vez que abro mi casillero, veo todas estas cosas geniales que fijé con cinta adhesiva. Fotos de Sherae y de mí. Un mini móvil con formas en colores primarios. Una postal de Bird in Space. El primer juego de fortuna que Sherae y yo hicimos este año. Pero cuando abro mi casillero esta vez, todas esas cosas están destrozadas en pequeños pedazos y regados sobre mis libros. Genial. V
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    36 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga No hay modo en que vaya a dejar notar mi frustración. Carly está observando desde más abajo en el pasillo. Estoy segura de que está amando esto. No puede esperar por una reacción. No voy a darle una. Cuidadosamente, manteniendo mi expresión sin cambios, tomo lo que necesito de mi casillero. Algunos pedazos de las desgarradas fotografías caen al piso. Las dejo ahí. Me rehúso a darle la satisfacción de verme recogiéndolas. ¿Cómo pudo obtener mi combinación? Como sea. Esta noche voy a salir con Matt. Sólo tengo que mantenerme concentrada en cómo el ser su novia oficial va a hacer que todo esto se vaya. En realidad estoy sonriendo cuando cierro mi casillero. G E G Sherae y yo tenemos esta cosa en la que nos reunimos en su casillero antes del segundo periodo. Es tradición. —Las cosas están mejorando —me informa Sherae—. No hay ninguna patética nota de Hector hoy. Y finalmente paró de mandarme mensajes. —Oh, eso es una mejora —estoy de acuerdo. —¡Y un extra! Recuerdas ese horrible examen de inglés por el que he estado estresada? ¡Lo pospusieron! —¡Genial! —Está bien. Has estado sonriendo desde que llegaste aquí. ¿Qué pasa? —Nada. ¿Por qué crees que pasa algo? —Por favor. ¿Desde cuándo estás feliz de estar en la escuela? —No lo estoy. —No nos iremos hasta que me cuentes. Quiero desesperadamente contarle sobre Matt. Tengo que contarle sobre Matt. De todas maneras todos van a saber esta noche que estamos juntos. Y he estado esperando este momento por un largo tiempo.
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    37 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Tengo una cita —anuncio. —¡Oh, mi Dios! —jadea Sherae—. ¿Con quién? —Matt Brennan. —¿Conoces a Matt Brennan? —Hemos estado… —La campada para el segundo periodo suena—. Es una historia muy larga. Te la contaré después. Nos vamos en diferentes direcciones. Y es hasta que llego a mi pupitre en inglés que me doy cuenta de que no le dije a Sherae que no le dijera a nadie sobre Matt. Pero por supuesto no lo va a hacer. Es por eso que es la única persona en todo el mundo en quien puedo confiar. G E G Prepararme para mi cita con Matt hace manifiestamente obvio que necesito desesperadamente ir a un viaje de compras con Sherae. ¿Por qué no le pedí ir al centro comercial esta semana? Pude haber conseguido un lindo top que de verdad me quedara bien. Tal vez es momento de reconsiderar todo este look holgado. La cita ya es un desastre y ni siquiera he dejado mi apartamento. Sherae me llevó a mi casa luego de la escuela y le conté sobre Matt. No le gustó nuestro estatus de secreto. Pero le dije que no todos los novios operan con la misma programación. Matt sólo necesitaba más tiempo. Le expliqué como todo va a estar al descubierto luego de que seamos vistos juntos en el centro comercial esta noche. No hay manera de que deje que Matt me recoja aquí. Probablemente querría entrar. Eso no iba a pasar. Así que se supone que nos veremos afuera de Friendly´s. Tomar el tren es mi única manera de llegar al centro comercial. La buena noticia es que el centro comercial está como a un kilometro de la estación de tren. Y hay un camino detrás por donde se puede caminar entre ellos, para que nadie note que tomo el tren para llegar hasta allí. Sherae dijo que me llevaba, pero eso sería patético. Escribo una rápida nota diciendo que fui al centro comercial con Sherae. A continuación, salgo antes de que madre pueda llegar a casa y arruinar la cita con su tóxica energía negativa. Estoy emocionada simplemente de salir a algún lado.
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    38 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Aparte de salir con Sherae después de la escuela, nunca salgo a ningún lado. E incluso entonces, más que nada hacemos cosas antes de la cena. Esta es la primera noche que he estado fuera en toda mi vida. Cuando llego al centro comercial, ando el largo camino a través del estacionamiento. Esto hace que parezca como si hubiera conducido hasta aquí y que sólo estoy saliendo de mi lugar de estacionamiento. Nadie camina casi un kilometro. Me siento en una banca fuera de Friendly´s y espero. El centro comercial es un lugar que nunca cambia. No importa que pase afuera, siempre se puede confiar en la misma música exagerada, mala iluminación y los compradores irritados en el interior. Esperar por alguien no debería ser difícil. Lo único que tienes que hacer es sentarte ahí. Pero de hecho, es una de las cosas más difíciles de hacer. Cuando estás sentada sola en el centro comercial, bien podrías estar usando un letrero de neón intermitente que diga PERDEDOR. Trato de hacer lo más obvio posible que estoy esperando a alguien. Exagero mis movimientos de mirar alrededor. Compruebo la hora lanzando una mirada exasperada al gran reloj en el centro de la isla. Quiero que todos aquellos que estén observando o que pasen por la banca, sepan que el estar sola es sólo un estado temporal. Hay una persona que quiere estar conmigo. Una persona que estará aquí en un minuto. Cinco minutos de espera se convierten en diez. Luego veinte. Media hora después, Matt sigue sin llegar. Dijo Friendly´s, ¿verdad? ¿Se refería a algún otro lugar? Matt está treinta y siete minutos retrasado, cuando lo peor que podría pasar, sucede. Un grupo de chicos toma una cabina en el Olive Garden que tiene una ventana frente a Friendly´s. Por supuesto son chicos de la escuela. Por supuesto Warnen Talbot es uno de ellos. Tiene que haber una manera de ocultarme. En el segundo en que miren aquí, me verán totalmente. Sola en una banca fuera de Frindly´s un viernes por la noche. Esperando a mi novio secreto que está casi cuarenta minutos tarde.
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    39 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Me concentro en el piso pulido. Los zapatos de las personas pasan por ahí. Si no miro hacia arriba, tal vez Warner y todos esos chicos no me notarán. Un fuerte ruido me hace saltar. Me volteo para ver qué es. Hay una leve conmoción en el puesto de dulces por un gran globo que estalló. Desde su cabina en el Olive Garden, Warner me ve a través de la ventana. Sus ojos se agrandan. Su boca se abre ampliamente. Luego le dice algo a sus amigos gesticulando hacia fuera de la ventana. Todos se voltean a mirarme. Me ven mirándolos. Uno de ellos dice algo. Todos ríen. Reviso la hora. Matt está cuarenta y cinco minutos tarde. Tal vez algo pasó. Tal vez tuvo en un accidente. Podría estar en el hospital en este momento. No hay forma de que lo sepa, porque no tengo un celular. No voy a llamarlo de un teléfono público con todos observándome. O tal vez hubo otra emergencia. Podría llegar en cualquier segundo, diciendo que lo siente, explicando todo y sintiéndose terrible porque tuve que esperar tanto. O no. Espero más de una hora. Los compradores se filtran dentro y fuera del centro de la isla, toman descansos en las bancas. Revisas sus celulares. Hacen llamadas. Estas dos chicas han estado mirándome. Estoy segura de que deben estar especulando el por qué estoy sentada aquí sola. Un disgustado hombre de mediana edad, ha estado sentado allí por un tiempo. Bolsas regadas sobre la banca al lado de él. Su esposa se detiene para añadir tres grandes bolsas a su colección y luego se va para hacer más compras. El pobre hombre se ve miserable. Warner está comiendo y observándome como si fuera una película. Una de las chicas en el grupo tira la envoltura de su popote hacia él. Ella dice algo. La mesa completa se ríe. No puedo aguantar más la humillación. Me levanto para irme. Lo que quiere decir que oficialmente me dejaron plantada. Y todos esos chicos de la escuela lo vieron todo. G E G
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    40 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Tan pronto como llego a casa, reviso mis mensajes. No hay ninguno. Reviso mi email. Nada. Luego llamo a Matt. Va directo al buzón de voz.
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    41 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 6 Lunes 18 de abril (44 días restantes) Traducido por Raveen Corregido por ★MoNt$3★ eguí pensando que Matt llamaría. Nunca llamó. Ese fue el fin de semana más largo de mi vida. Le dejé un mensaje cuando le llamé la noche del viernes después de llegar a casa. No fue una diatriba enojada ni nada. Sólo dije que esperé mucho tiempo por él, que esperaba que se encontrara bien y que por favor me llamara. Cuando no me llamó en todo el fin de semana, no dejé de querer llamarlo de nuevo. Quería seguir intentándolo hasta que contestara. Pero no lo hice. Era obvio que no quería hablar conmigo. He repasado todo un millón de veces. No puedo imaginar qué fue lo que hice mal. ¿Qué le hizo cambiar de opinión acerca de mí? ¿Soy realmente tan imposible de amar? G E G Cuando estaba en noveno grado, el capitán del equipo de fútbol me invitó a salir. Lo sé. Parece imposible. Los chicos más populares no invitan a salir a las chicas más impopulares. Excepto que alguno de esos chicos no sepa con quién está hablando. S
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    42 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Era el primer día de preparatoria. Estaba aterrorizada. Pero para Trevor Burke, era sólo el comienzo de otro increíble año de su vida siempre increíble. No se convertiría en el capitán del equipo de fútbol hasta el año siguiente, pero todos sabían que lo conseguiría. El destino de algunas personas se entiende. Nuestra clase de álgebra estaba comprendida principalmente por estudiantes de segundo año. Yo estaba adelantada por un año en matemáticas. Trevor estaba un año atrás. Así es como acabó sentado detrás de mí en álgebra en el primer día de clases. —Eres linda —me susurró. Por supuesto que no respondí. Estaba tratando de convencerme de que en realidad pensaba que era linda. Para que después pudiera humillarme en frente de toda la clase. Esperé que la broma continuara. No lo hizo. —¿Puedes darme tu número? —susurró Trevor. Hablaba en serio. Decidí ahorrarle algo de tiempo. —Pregunta sobre mí —susurré de regreso. —¿Qué quieres que pregunte? —Sólo pregunta a tu alrededor. Ellos te dirán. —¿Quién? —Cualquiera que me conozca. Ya verás. —Había renunciado a toda esperanza de estar con un chico como Trevor Burke. Él existía en otro nivel totalmente diferente. El típico chico americano, bañado por el sol y guapo estrella del equipo de fútbol. El tipo de chico que los padres esperan que sus hijos lleguen a ser. Cuando Trevor apareció en clase al día siguiente, ni siquiera me miró. Jamás volvió a dirigirme la palabra. Nosotros pertenecíamos a dos mundos totalmente diferentes. A pesar de que se sentaba detrás de mí en el álgebra. G E G
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    43 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Sherae está en pie de guerra. —No se saldrá con la suya —promete en nuestro lugar de encuentro de todos los días. Estaba demasiado deprimida para llamarla cuando llegué a casa la noche del viernes, así que le dije acerca de Matt, cuando llamó la mañana del sábado. Estaba muy enojada respecto a lo que había sucedido. —Por favor, no hagas nada —ruego—. Vamos a esperar y a ver qué pasa después. —¿Estás loca? Ya vimos lo que pasó. Lo que sucedió fue que Matt Brennan es una total basura. —Pero aún no sabemos la razón por la que no apareció. Tal vez… —No. —Podría haber… —No. —Pero… —Necesita disculparse. Me parece muy sospechoso que no lo haya hecho todavía. —Sólo… Me haré cargo de eso. —¿Estás segura? Porque estoy dispuesta a hacer ruido. —Sí, Ponyboy12 . Lo haré. G E G El contacto visual espontáneo con Julian Porter solamente me ha pasado unas cuantas veces a la hora del almuerzo. Por lo general, sólo le lanzo miradas a hurtadillas. A veces, puedo sentir su mirada sobre mí. O lo alcanzo a ver por el rabillo de mi ojo, pero pretendo que no lo noto. Intentar hacer contacto visual en el almuerzo siempre implica un enorme riesgo. Si estoy tratando de ver a Julian, sin que parezca que estoy viéndolo realmente, y accidentalmente veo a otra persona, podría ser un problema. Se podría tomar como una invitación para lanzar un ataque verbal. 12 Ponyboy: Es un personaje de la novela “Los rebeldes” de Susan E. Hinton.
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    44 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Tommy está sentado solo de nuevo en su mesa habitual. Al parecer, tener dinero no siempre es suficiente para evitar la persecución. Es increíble cómo dos rechazados como nosotros pueden obligar a los demás a tener dos mesas menos disponibles. Creo que tenemos algún tipo de poder de una manera deformada. Cuando llego a la cafetería, trato de anticipar el lugar donde Warner y esos otros chicos se sentaran. Después escojo una mesa lejos de ahí. La mayoría de los chicos se sientan en la misma mesa todos los días. Pero con Warner, es como un juego incesante de mesas musicales, donde él es el único que se divierte. Por supuesto, Warner se sienta en la mesa detrás de la mía. Sus amigos de inmediato se sientan junto a él. —¿Qué hay de almuerzo? —pregunta Warner detrás de mí. No volteo. Sé que la pregunta va dirigida hacia mí. Estoy leyendo. Lo que en el almuerzo principalmente consiste en pretender leer. Pero me parece que cuando leo o escucho música aquí, la gente me deja de molestar, un poco. Sigo pretendiendo que leo. —¿Sándwich de lechuga otra vez? —indaga Warner—. ¡Ooh, tal vez tienes mayonesa y mostaza esta vez! ¿No son las mejores? —Tal vez su mamá se limpió el culo y lo puso en el sándwich —dice uno de sus amigos. La mesa completa de Warner rompe en risas. Escucho el golpe de unas palmas chocando. Mi cara arde. Me quedo tan quieta como me es posible en mi modo de lectura simulada. Si hago el más mínimo movimiento, como mover mi silla, sabrán que me tienen. Y eso sólo empeorará las cosas. Mi triste bolsa de almuerzo con las sobras de comida, permanece sin abrir en la mesa. No puedo lidiar con eso hoy. Estoy aliviada de que Julian se haya sentado a cinco mesas de distancia. Si escuchó lo que Warner y sus amigos dijeron, moriré. Le echo un vistazo a Julian. No está mirando. Hay un grupo de chicas sentadas en una mesa frente a la mía. Lucen tan felices, hablando y riendo como si la escuela fuera el lugar más cómodo en el mundo. Conozco sus nombres. Conozco los clubes a los cuales pertenecen y también los
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    45 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga instrumentos que tocan, así como los equipos de los cuales forman parte. Pero nunca podré conocerlas. Ya no más. Traté de sentarme con ellas en el primer día de clases. Dijeron que todos los lugares estaban ocupados. Solía ser buena amiga de algunas de ellas. Venían a mi casa a jugar y yo iba a las de ellas. Eso fue en la escuela primaria antes de que madre comenzara a cambiar. Cuando era casi una verdadera madre. Antes de que nos mudáramos a nuestro apartamento, madre y yo vivíamos con Lewis en una casa grande como todos los demás. Madre conoció a Lewis cuando yo tenía dos años. Él era profesor en la escuela que estaba cerca del bar en el que ella trabajaba. Iba a almorzar a ese lugar y siempre se sentaba en la sección de mi madre. Su esposa se había divorciado de él y se había mudado a Francia unos años antes. Sus hijos estaban en la universidad. Tenía la casa completa para él solo. Vivir con Lewis era agradable. Tenía casi todas las cosas que los demás niños de mi edad tenían. Había muchos cuartos. Siempre había suficiente comida. Y podía tener amigos sin sentir que tenía que esconder algo. Incluso, tuve una gran fiesta de cumpleaños en tercer grado. Toda mi clase estuvo presente. En aquel entonces, sentía que encajaba en aquel lugar, sentía que tenía un lugar al cual pertenecer. Después, Lewis enfermó de cáncer. Murió cuando tenía nueve. Lewis y mi madre no estaban casados, así que tuvimos que mudarnos. Le dejó la casa a su hijo mayor. La mayoría de sus ahorros fueron para sus otros hijos y sus familiares. Lewis le dejó algo de dinero a mi madre, pero dejó muy poco, así que lo utilizó rápidamente. Ella no quería mudarse a otra ciudad. Fue entonces cuando encontró nuestro apartamento. Ahí fue cuando la gente que pensaba que eran sus amigos comenzó a desvanecerse. Y fue entonces cuando empecé a mentir. Mentir fue algo que nunca quise hacer. Mentía porque tenía que hacerlo. Cuando madre dejó de hacerse cargo de mí, inventé la historia acerca de que estaba en el hospital. Lo que, de alguna manera, se convirtió en todo este gran asunto en el que ella podría morir. Sólo trataba de justificar la humillante ropa que usaba, así como mis almuerzos. El plan consistía en decirles a todos que estaba mejor después de unas pocas semanas. Pero mis amigos descubrieron que mentía. Alguno de ellos vio a mi madre en la oficina de correos y les dijo a todos. Sherae fue la única que no me odió. La gente comenzó a llamarme mentirosa. Warner comenzó a burlarse de mis almuerzos. Carly empezó a acosarme. Y nunca se detuvieron.
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    46 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga La cosa es que, no me arrepiento totalmente de haber mentido. Prefiero tener a toda la escuela odiándome a que todos sepan la verdad. Las chicas de la mesa frente a la mía ríen de nuevo. Me rehúso a abrir la bolsa de mi almuerzo. Fingiendo que estoy viendo el reloj, lanzo un vistazo hacia Julian. Está mirando directamente hacia mí. Le devuelvo la mirada. No mira hacia otro lado. Me sonríe. Le devuelvo la sonrisa. Entonces, un trozo de algo golpea la parte trasera de mi cabeza. Las chicas de la otra mesa me miran. La mesa de Warner se ríe a carcajadas. Nadie se acerca para ayudarme. Más personas se voltean para mirar. Se vuelve extrañamente tranquilo. No quiero saber lo que hay en mi cabeza. Pero tengo que saber qué es lo que está en mi cabello. Alcanzo mi cabeza y toco tentativamente mi cráneo. Es puré de papa. Warner considera que esto es gracioso. Pero eso ni siquiera es la peor parte. La peor parte es que Julian lo vio todo. Estaba mirándome cuando todo eso sucedió. Julian Porter acaba de ver cómo fui golpeada en la cabeza con un trozo de puré de papa. Sólo existe una opción. Me levanto, tomo mis cosas y me dirijo hacia la puerta. Un poco de puré se desliza por mi cabello y golpea contra el piso con un plaf. Todos me ven con los ojos muy abiertos, cubriendo sus sonrisitas y boquiabiertos cuando me ven pasar. Choco contra la puerta cuando la empujo para que se abra. El tutor me grita que no puedo salir. Quisiera gritarle de regreso que haga su trabajo. ¿Dónde estaba
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    47 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga cuando el puré de papa estaba volando por los aires y golpeando directamente mi cabeza? Pero no grito. No digo nada. Sólo me voy. Y nunca voy a regresar.
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    48 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 7 Martes 19 de abril (43 días restantes) Traducido por Lizzie Corregido por Mari NC a sala de estudio es mucho menos interesante cuando no te estás besando con un chico caliente. Pensé en eso sarcástica. Pero, ¿adónde iría? Estoy a punto de sacar mi hoja de trabajo de física, cuando algo afuera me llama la atención. Estas ventanas dan al estacionamiento de estudiantes. Carly y Audrey están andando por ahí como si ni siquiera se preocuparan de que alguien pudiera verlas. Cuando me escapo para verme con Matt, siempre uso la puerta lateral del gimnasio. No hay ventanas ahí abajo. Y nuestro lugar está tan desolado que nadie nunca nos ha atrapado. Pero Carly y Audrey están prácticamente retando a alguien a capturarlas. Carly está sentada en el capó de Audrey. Audrey está contando una historia con un montón de animados movimientos de la mano. Es tan raro que Audrey se junte con Carly ahora. La he visto ir de una Bastante Perfecta Chica Popular a enredarse en esta fase de chica mala. ¿Qué haría a una persona canjear ese tipo de vida por este? G E G Tengo un plan. Es temporal, pero debería permitirme dejar la cafetería por el resto de la semana. En lugar de arrastrar los pies, junto con todo el mundo yendo a almorzar, estoy fingiendo que tengo que sacar algo de mi casillero. Me mantengo fingiendo hasta que suena el timbre. Cuando los pasillos están casi vacíos, saco mi plana bolsa del almuerzo. Esta es la parte difícil. Por lo general hay un monitor en posición justo en la puerta de la L
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    49 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga cafetería tratando de reunir a los holgazanes. Si me atrapa lanzándome hacia la escalera cerca de la puerta, va a gritarme que regrese. El tipo sabe quién debe almorzar y cuándo. Me dirijo hacia la cafetería. El monitor está colocado en su lugar en la puerta. Hay un ruido de un fuerte golpe desde el interior. Los chicos comienzan a gritar. Va a investigar. Ahora es mi oportunidad. Me abalanzo sobre la escalera y vuelo escaleras abajo. El baño de las chicas está cerca a este extremo del pasillo. Los maestros de aquí han comenzado ya su próxima clase. Así que las probabilidades de ser atrapada en el pasillo son escasas. Lentamente presiono la puerta del baño abriéndola. No escucho a nadie dentro. Entro. Aún no hay nadie. Rápidamente miro sobre los cubículos. Están vacíos. Entro en el último cubículo, cierro la puerta, y espero. Nadie entra. Sentada en el inodoro con mis pies arriba, desarrugo mi bolsa del almuerzo lo más silenciosamente posible. Si alguien viene, dejaré de desarrugarla hasta que se vayan. Saco mi “almuerzo”. No había pan para hacer un sándwich, por lo que sólo tengo un pastelillo tostado de la marca de la tienda y algunas pasas. Devoro todo. Mi estómago gruñe por más. Sigo repitiendo la escena de ayer de la cafetería. Cómo Julian estaba mirando directo hacía mí cuando di un vistazo hacía él. Cómo no miró hacia otro lado. Cómo me sonrió. Cómo ese trozo de puré de papas salpicó contra mi cabeza. Nunca voy a poder hacerle frente a Julian otra vez. G E G Hay una nota en mi casillero antes de gimnasia.
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    50 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Si lo lamenta, ¿por qué no me llama? ¿O escribe en su nota por qué no se presentó? Además, ha estado, obviamente, evitándome en los pasillos. No debería encontrarme con él. Pero, por supuesto lo haré. Quiero escuchar lo que tiene que decir. Y no voy a enfrentarme a él al azar ni nada. Matt no puede sólo pasar de toda nuestra relación. No te sientes de una manera por alguien y luego te sientes de una manera totalmente diferente dos segundos más tarde. Tiene que haber una buena razón por la que no se presentó. Si Matt no me quiere, nadie lo hará. G E G Cuando suena el último timbre, casi me tropiezo en mi carrera por llegar a mi casillero. Lo abro de par en par y empiezo a empujar cosas en mi mochila. Estar a solas, antes de que madre llegue a casa, es el único momento en el que puedo respirar. Ya estoy anticipando la caída del nivel de mi estrés cuando llegue a La Fortaleza, me ponga mis pantalones de yoga y empiece a leer en mi cama. —Hola —dice Julian. El libro de texto que estaba a punto de poner en mi mochila cae al suelo. De alguna manera se las arregla para abrirse en el aire, aporreando el suelo con un descuidado golpe. —Hola —le digo. Se inclina para recoger mi libro. ¿Cómo puede mi corazón golpear tan fuerte sin reventar una arteria?
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    51 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Lamento lo de ayer. —Julian me da mi libro. Las esquinas de algunas páginas se doblaron. Cuando se lo quito, juro que puedo sentir las chispas de electricidad de su lado del libro al mío. Milagrosamente, el libro no estalla en llamas. —¿Qué quieres decir? —pregunto. —Acerca de lo que sucedió en el almuerzo. Esos tipos son unos idiotas. Puedo sentir mi cara enrojecer. Meto mi cabeza en mi casillero, fingiendo buscar más cosas que necesito para llevar a casa. Esta es la parte donde Julian dice que tiene que irse, luego se va y nunca me habla de nuevo. ¿Por qué querría verse asociado con un fenómeno? Pero eso no es lo que sucede. Julian todavía está aquí. —Te busqué en el almuerzo hoy —dice. —Oh. Estoy haciendo algo en el quinto período ahora, así que ya no estaré en el almuerzo. —¿Qué cosa? —Sólo esta cosa para la revista literaria. —No tengo ni idea de dónde salió eso. Ni siquiera quiero unirme la revista literaria. —Eso es genial. No sabía que estabas en la revista literaria. —Acabo de apuntarme. —¿Por qué soy tan mentirosa? ¿Realmente pienso que Julian no va a descubrir que no estoy en la revista literaria? —¿Te gusta? —Es... —Cierro mi casillero—. Sí, es divertido. Yo… —Estoy a punto de decir: Voy a perder mi autobús. Entonces me descubriría—. Me tengo que ir. No puedo alejarme lo suficientemente rápido. G E G En un universo alternativo, Julian Porter y yo estaríamos juntos. Tendría una vida normal en un hogar con unos padres que me amen. Nadie tendría alguna razón para torturarme en la escuela. Encajaría correctamente en el mundo de Julian. Pero estamos en este universo.
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    52 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Estoy segura de que ni siquiera le gusto. Pero digamos que lo hiciera. No hay manera de que alguna vez pudiera venir. Vería mi corroído apartamento. Vería cómo nunca hay nada para comer. Vería cómo mi closet está prácticamente vacío. Y lo loca que está mi madre. Suponiendo que no huyera inmediatamente después de ser testigo de mi patética existencia, ¿entonces qué? Empezaríamos a salir. Seríamos más cercanos. Y, finalmente, empezaríamos a sacarnos la ropa. Soy la orgullosa propietaria de exactamente dos adecuados sujetadores. ¿Muy sexy? Antes de irme a la cama, lavo a mano el sujetador que usé ese día y lo saco para que se seque. El otro está por lo general seco al momento de usarlo la mañana siguiente. Si no es así, lo termino de secar con mi secador de cabello. Usaría mi dinero como niñera para comprar más, pero los sujetadores son caros. Trato de ahorrar lo suficiente para salir de aquí. Un día, cuando me pueda permitir cosas buenas, voy a tener un cajón entero con sujetadores de lujo y otro cajón entero con bragas a juego. Todos ellos tendrán colores lindos y divertidos patrones. Mi andrajosa y vieja ropa interior, será un recuerdo lejano. De todos modos. Estoy segura de que Matt va a explicarse mañana y todo volverá a nuestra versión de normal. Qué es más de lo que puedo esperar en este momento.
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    53 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 8 Miércoles 20 de abril (42 días restantes) Traducido por dark heaven Corregido por Mari NC ntonces, ¿dónde estabas? —le pregunto a Matt. Cuando llegué a nuestro lugar me estaba esperando. —Fue estúpido de mi parte no aparecerme —dice—. Lo siento. —¿Dónde estabas? —En casa. —¿Te quedaste en casa? —Quería verte, pero era como si... de repente hubiera toda esta presión para hacer las cosas oficiales. —Pero hemos estado juntos por más de un mes. —No funciona de esa manera para los chicos. Nosotros no vamos: “Oh, mira, ha pasado mucho tiempo, ahora las cosas necesitan ser tomadas en serio”. —Entonces, ¿por qué me invitaste a salir si no quieres salir conmigo? —Quiero salir contigo. Simplemente no creo estar listo para hacerlo público todavía. —Matt se acerca y pone sus brazos a mí alrededor. Me encanta cuando me abraza. Hace que me sienta querida. —¿Por qué no? —Mi voz es ahogada por su chaqueta de motociclista. —Mi última novia me quemó. Como que se volvió una psicópata. Me humilló totalmente delante de mis amigos. —No te haría eso. —E
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    54 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Lo sé. Sólo no estoy listo para anunciar que tengo una nueva novia. —Me frota la espalda en lentos círculos—. ¿Me puedes dar un poco más de tiempo? Esta es la primera vez que Matt me llama su novia. Lo que hace que sea difícil para mí estar enojada con él. Estoy segura de que no será por mucho más tiempo hasta que esté listo para decirles a todos acerca de nosotros. Y quiero decir, ¿como si yo nunca hubiera hecho nada estúpido? Todos hacemos cosas que lamentamos. Mi pasado está lleno de cosas que me gustaría recuperar. Y hay un montón de cosas que me dan miedo. El miedo es comprensible. Así que puedo perdonar a Matt por tener miedo. —Está bien —le digo. Pasamos el resto del tercer período besuqueándonos. G E G Ya es oficial. Estoy en la revista literaria. No es como si me estuviera uniendo al anuario. El anuario es una mentira. Sólo tiene fotos de los chicos populares. Una vez una parte de mi brazo se coló en una foto del anuario. Escribí, ¡Mi brazo! con una flecha que indicaba el brazo correcto. Eso es lo más cerca que llegue de estar incluida en el anuario. Aparte de mis tontas fotos de la escuela, que son siempre repulsivas. No me uní a la revista literaria sólo porque le dije a Julian que ya estaba en ella. Simon dijo que podía usar la oficina de la revista literaria en el quinto período cuando está allí. Lo que me da una excusa válida para saltarme el almuerzo. Al consejero escolar, el Sr. Gilford, no le importa si comes allí porque es cuando la mayoría de los otros chicos almuerzan. Así que no sólo estoy excusada de la cafetería por el resto del año, sino que además puedo pasar el rato con alguien realmente genial. Tal vez incluso nos volveremos amigos. Esto. Es asombroso. —Como co-editor, obtienes tu propio escritorio —dice Simon—. Se completa con una silla con rueditas. —Simon me demuestra que la silla en realidad rueda empujándola hacia atrás y adelante. Entonces me muestra cómo funciona todo lo
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    55 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga demás en la oficina de la revista literaria y me explica lo que se supone que debo hacer—. ¿Sabes cómo usar el programa de edición en Word? —No lo creo. —No te preocupes, es muy sencillo. Te mostraré. Simon está luciendo su típico aspecto de hipster13 metrosexual. Hoy tiene una camiseta marrón gastada que dice HOLLA BACK en letras amarillas de burbujas de los setenta, un chaleco negro, pantalones ajustados oscuros, y botas negras de combate. Me encanta como nunca parece importarle lo que piensen. La cosa salvaje es la que los hace dejarlo en paz. Tratar de ignorar a un agresor cuando estás preocupado por lo que están haciendo es completamente diferente de no estar preocupado. Pueden distinguir cuando estás verdaderamente tratando de ignorarlos a cuando no te importa. Saben que están llegando a ti, lo que hace que te molesten aún más. Pero Simon no actúa. Realmente es así de confiado. A veces la gente dice cosas sobre sus corbatas o de su cabello. Tiene un revuelto y ondulado cabello castaño y no tiene miedo de usar productos. Si alguien le lanza un comentario sarcástico a Simon, sólo lanza un comentario sarcástico en repuesta con toda su fuerza. El chico es impresionante. Como cuando estábamos yendo a la revista literaria, Simon estaba cantando una canción de los Bee Gees. En el centro del pasillo. En una voz de falsete. En voz alta. Un grupo de chicas Preciosas, Perfectas y Populares miró a Simon como si fuera un paciente mental fugitivo. Lo que por supuesto hizo que Simon cantara aún más fuerte. Cantó justo hacia las chicas, haciéndoles el signo de la paz. Simon Bruckner es mi héroe. G E G Sherae viene corriendo a mi casillero. 13 Hipster: es un individuo que se precia de tener gustos, actitudes y opiniones, que para el resto de las masas califican como ideales, sofisticadas, vanguardistas y sobre todo, chidas y cool.
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    56 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Escuchaste? —dice. —¿Sobre qué? Hace una pausa para un efecto dramático. —Julian Porter y Warner Talbot se metieron en una pelea. —¿Qué? ¿Dónde? —En el gimnasio. Al parecer, tuvieron algún tipo de enfrentamiento jugando baloncesto. Me enteré de que Julian noqueó a Warner. Y cuando Warner trató de levantarse, Julian lo empujó de nuevo. Esto es tan diferente de Julian. Nunca se mete en problemas. —Julian estaba totalmente defendiendo tu honor —dice Sherae. —No lo estaba. —¡Es obvio que lo estaba! ¿Por qué si no iba a estar empujando a Warner por ahí? Sherae es ridícula por pensar que Julian me estaba defendiendo. Sin embargo, la posibilidad de que pudiera ser cierto me hace feliz. G E G Cuando me levanto de mi silla después de pre-cálculo, mi corazón golpea contra mi pecho, en una oleada de pánico. No puedo creer que esto suceda de nuevo. Nadie más parece darse cuenta. Todo el mundo está metiendo hojas en sus cuadernos y corriendo para ir a casa. Me quedo en mi pupitre, hojeando mi agenda. Espero a que todos se hayan ido. Entonces bajo otra vez la mirada hacia mi silla. Hay sangre. Mi sangre. Esto no me ha sucedido desde el noveno grado. Eso fue antes de que Sherae tuviera un auto y empezara a llevarme al centro comercial para que pudiera
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    57 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga conseguir lo que necesitaba. En aquel entonces, no tenía a nadie que me ayudara con las cosas que una madre tendría que haber estado consiguiendo. Lo bueno es que llevo jeans oscuros. Aprendí a ser creativa con el papel higiénico, pero no es un método fiable. No hay manera de que vaya a la enfermería. Me sentiría aún más incómoda pidiendo tampones. Dejo caer mi lápiz al suelo y poco a poco me agacho para recogerlo, sólo por si alguien entra. Compruebo mis jeans. Realmente no puedes ver nada en la parte posterior. Debería ser capaz de llegar a mi casillero, sin ningún drama. Hay un viejo cardigán que siempre tengo allí para las emergencias. Voy a envolverlo alrededor de mi cintura. Por suerte, Sherae no me está esperando hoy. No quiero que me vea así. Voy a tener que agarrar el autobús de más tarde. Pero primero, tengo que conseguir sacar esta sangre de la silla. Hurgo en mi mochila hasta que encuentro una copia del periódico de la escuela. Lo pongo en mi silla, cubriendo la mancha. Luego pongo mi mochila arriba del periódico y voy a mi casillero. Los chicos están gritando y golpeando los casilleros y yéndose. Nadie me nota. Por favor no dejes que Carly esté aquí. Llego hasta mi casillero y ato el cardigán alrededor de mi cintura. Entonces consigo unas cuantas toallas de papel mojadas del baño. Froto mi silla. Las toallas de papel funcionan. Rápidamente limpio el asiento y lo seco. Ni siquiera puedes decir lo que pasó. No como la última vez. Cuando esto sucedió hace dos años, era la mitad del día. Me levanté, vi la sangre, y no había nada que pudiera hacer al respecto. La siguiente clase ya estaba entrando. No había tiempo para limpiar la silla. Estaba horrorizada por tener que dejar la mancha, pero no tenía elección. Salí corriendo antes de que alguien la viera. En el pasillo, podía escuchar al chico que se sentaba allí después de mí quejándose. Gritó que no había manera de que él se sentara allí, que era repugnante y que ¿quién se había sentado antes? Por supuesto, la Srta. Morrison sabía que era yo. No tenía ni idea de cómo sería capaz de mirarla otra vez. Y ella no sabía que yo era una especie de amiga de Ali
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    58 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Walsh, quien se encontraba en su próxima clase con el Chico de los Gritos. Así que la Srta. Morrison dio por sentado que no sabría lo que pasó después. Agarró una caja de guantes de látex, sacó un par, consiguió algo de Windex y un rollo de toallas de papel. Luego limpió la silla mientras todo el mundo enloqueció. Los estudiantes de primer año son los peores. Ali me dijo que todo el mundo estaba haciendo ruidos de arcadas, bromas sobre el período y que Caitlin Holt en realidad gritó. Como si la sangre fuera a salir de la silla y destruir su vestimenta. Ali no quería decirme nada de esto, pero hice que lo hiciera. Necesitaba saber cuán malo fue. Después de que la Srta. Morrison limpió la silla, le dijo al Chico de los Gritos que se sentara. No lo haría. —No hay manera de que me siente en eso —repitió—. Está contaminada. —Acabas de ver cómo la limpié —dijo la Srta. Morrison. —Windex no es suficiente, señorita. La Srta. Morrison arrancó algunas nuevas toallas de papel del rollo. Las puso en la silla. —Los gérmenes no pueden viajar a través de una barrera de papel —explicó—. Me aseguraré de que los conserjes limpien la silla después. Eso sonó como una mentira, pero funcionó. El Chico de los Gritos se sentó y se calló. Lo cual debería haber sido el final de todo. Pero no fue así. Llegó más temprano al día siguiente para ver quién estaba sentado antes que él. No pasó mucho tiempo para que toda la escuela escuchara que soy una contaminadora de sillas. G E G Items en la lista de Cosas A Recordar Cuando Sea Maestra: Si un estudiante necesita ayuda, ayudarlo.
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    59 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Algo me dice que no olvidaré este. G E G El teléfono suena mientras estoy estudiando para un examen de español. Asumo que es un cobrador. Así que no estoy exactamente saltando de la silla para agarra el teléfono. Pero si no lo atiendo, madre va a irrumpir y me obligará. Siempre me obliga a responder y decirles a los cobradores que no está aquí. Evitar el innecesario drama de mi madre es siempre la mejor táctica. Agarro el teléfono en la cocina. —¿Hola? —Hola, ¿está Noelle allí? —Soy Noelle. —Hey, es Julian. Estoy impactada y guardo silencio. Julian nunca me llama. Jamás. —¿Julian Porter? —dice—. ¿De la escuela? —Sí, no, yo... hola. —¿Estás estudiando para nuestro examen de español? —Ugh. —Corro a la sala de estar para asegurarme de que mi madre no está allí—. Ese pretérito condicional me está matando. —Debe estar en su habitación. Pero la puerta está abierta a medias. Podría estar escuchando la conversación entera—. ¿Y tú? —Corro de vuelta a la cocina, tratando de mantener mi respiración constante. —Ni siquiera he empezado. —Buena suerte con eso. —Gracias. Me atrinchero contra el gabinete más lejano. Madre no debe ser capaz de escucharme de esta manera. La atrapé espiando antes. —Así que... —dice Julian—. ¿Alguna vez vas a la ciudad?
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    60 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No tanto como quisiera. —Es increíble allí. —Como un mundo totalmente distinto. —¿Quieres venir conmigo alguna vez? Espera. ¿Está Julian Porter invitándome a salir? —No tiene por qué ser como una cita... —dice Julian—. O lo que sea. Podríamos ir a pasar un buen rato. —Me gusta la diversión. ¿Me gusta la diversión? ¿En serio? —Genial, entonces… —Pero no puedo ir. —Oh. Quiero desesperadamente decir que sí. Pero incluso si fuéramos como amigos, no sería correcto. Nunca podría hacerle eso a Matt. Odiaría si Matt saliera con una chica que le gustara. —Es sólo que... es complicado —le digo. —Lástima. Bueno, supongo que tendré que tener diversión sin ti. No puedo creer que esto esté sucediendo realmente. No puedo creer que Julian no sepa que es demasiado bueno para mí. Tal vez no lo ve ahora. Pero con el tiempo, lo hará. Y se dará cuenta de que está mejor sin mí.
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    61 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 9 Jueves 21 de abril (41 días restantes) Traducido por Andy Parth y Susanauribe Corregido por Mari NC a Srta. Scofield está muy animada hoy. —¡Inercia! —aclama ella—. Apuesto a que no sabían que nuestra unidad óptica se refiere a las leyes de Newton. Pero así es. Todo está conectado. Entonces. ¿Quién recuerda la Primera Ley de Newton? Todos apartamos nuestros ojos para evitar ser llamados. —¿Como si de verdad fuera a creer que olvidaron las Leyes de Newton? Son más inteligentes que eso. Escucho a alguien hojeando sus notas a mi espalda. Jolene DelMonico levanta su mano. —¡Sí! —dice la Srta. Scofield—. ¡Una señal de vida! ¿Qué puedes decirnos? —Un objeto en movimiento permanece en movimiento y un objeto en reposo permanece en reposo a menos que sobre él actúe una fuerza exterior. —Exactamente. Entonces las cosas siguen haciendo lo que están haciendo a menos que algo venga a cambiar eso. Eso es inercia. Agarra las figuras de Gumby y Pokey que siempre están sonriéndonos desde su escritorio. Las ha tenido desde que estaba en la preparatoria. Una vez dijo cuánto deseaba tener más cosas de la preparatoria para mostrarnos y cómo se arrepiente de no mantener sus diarios. Me pregunto por qué se deshizo de todas esas cosas. —Gumby y Pokey ahora demostrarán la inercia. —La Srta. Scofield los coloca sobre la mesa de demostración. Luego ella simplemente los mira. Nosotros la observamos verlos. L
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    62 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Qué está pasando? —pregunta. —Nada —grita Warner. Él es brusco. —¿Puedes ser más específico? —Simplemente están allí. —¿Por qué? —Porque nada está haciéndolos moverse. —¡Ajá! —grita la Srta. Scofield. El libro de Ali cae de su pupitre con un golpe fuerte—. Así que algo tiene que pasar para cambiar su inacción. Ellos seguirán estando así de quietos hasta que algo se presente y cambie su estado estático. Para Gumby y Pokey inercia significa que se quedan exactamente así a menos que una fuerza exterior los haga moverse de alguna manera. Sé todo sobre la inercia. Este pueblo está aplastándome como a un insecto que realmente quiere matar, pero está teniendo demasiada diversión torturándome. —¡Pero luego! —La Srta. Scofield le da un manotazo a Gumby. Gumby sale volando hacia la puerta—. Una fuerza exterior pone a Gumby en movimiento. — Gumby pasa rozando sobre el suelo y se detiene—. Y ahora está en descanso otra vez. ¿Qué hizo que Gumby dejara de moverse? —La fricción. —Ofrecen unas pocas personas. —Genial. Chicos, suenan cansados. ¿Se están sintiendo cansados hoy? —La Srta. Scofield recoge a Pokey. Ella lo pone sobre su cabeza. —Impresionante —declara Simon. Toma una foto instantánea de la Srta. Scofield con su teléfono. —Ese teléfono no está encendido, ¿verdad? —le pregunta a él. —Por supuesto que no. Está en modo avión. —¿El “modo avión” no significa que está encendido? —No está encendido, encendido —aclara Simon—. Sólo mínimamente encendido. Me encanta como la Srta. Scofield está teniendo una conversación regular como si un poni de goma no estuviera situado en su cabeza. Ella nunca teme parecer una
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    63 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga nerd. En el primer día, nos dijo que era la persona más nerd en el salón. Y que nadie debería siquiera intentar holgazanear con ella porque perderían drásticamente esa batalla. Su estilo de enseñanza cursi y delirante funciona. Estoy bastante segura que siempre recordaremos la inercia después de observar a Gumby atravesar el salón. La inercia y yo nos conocemos desde hace mucho. Un objeto permanece en reposo a menos que actúe bajo una fuerza externa. La historia de mi vida. Me pregunto cuál será mi fuerza externa. G E G Traté de llamar a Sherae anoche justo después de que colgué el teléfono con Julian, pero su teléfono estaba apagado. Ella ha estado apagándolo mucho últimamente. Al principio pensé que era para evitar las llamadas de Hector, pero dijo que él había dejado de llamarla, así que no sé. Tampoco estaba en línea. Le dejé un mensaje diciendo que tenía algo importante que discutir en nuestra reunión diaria. Sherae está rasgando violentamente un pedazo de papel en su casillero. —¿Otra nota? —pregunto. —El idiota ataca de nuevo. ¿Qué está pasando? —Oh, nada. —Hay algunos pelos blancos de Nimbus en la manga de su chaqueta negra. Los quito—. Simplemente que Julian me invitó a salir. —¡¿Él te invitó a salir?! Asiento. —¿Cuándo? —Me llamó anoche. —¿Por qué no me dijiste? —Traté. Tu teléfono estaba apagado y no estabas en línea. —Amiga. Está tan enamorado de ti. —Difícilmente.
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    64 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Qué dijiste? —¿Qué crees? —¿Que te diste cuenta que Matt es un imbécil y por supuesto vas a salir con Julian? —En primer lugar, Matt no es un imbécil. Sólo le lleva un tiempo abrirse a las personas. Y no puedo salir con Julian incluso si no estuviera con Matt. —¿Por qué no? Le doy a Sherae una mirada como de: ¿no es obvio? —¿Por qué no? —exige ella. —No soy… suficiente para él. —¿Cómo puedes pensar eso? A él le gustas mucho. Te dije que esa pelea con Warner fue por ti. —Lo que sea. No importa. Estoy con Matt. —Pero tienes una opción. No tienes que estar con Matt. Puedes estar con Julian. —Quizás yo quiero estar con Matt. Tal vez por eso estoy con él. —O tal vez tienes miedo de tener algo real con un chico que claramente te adora. —Matt me adora. —¿En serio? Porque la última vez que comprobé te dejó plantada. Oh, y se niega a ser visto contigo en público. ¿Por qué Sherae tiene que ser tan desagradable sobre esto? Sólo porque Matt no esté actuando de la manera en que ella quiere que actúe no lo hace indigno. Sé que él se preocupa por mí. Simplemente necesita más tiempo, es todo. No es que vaya a explicarle todo esto a Sherae otra vez. Es mejor dejarlo así. No puedo pelear con ella sobre esto. O sobre nada. Es la única persona con la que puedo contar completamente en estar ahí para mí. G E G
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    65 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Besarme con Matt es más caliente que nunca. Deseo que pudiéramos permanecer aquí en nuestro lugar por siempre. Me encanta esto porque es como si estuviéramos escondidos del resto del mundo. Me encanta lo bonito que está afuera. Y me encanta cómo me hace sentir Matt. No puedo recordar la última vez que me sentí así de bien. Matt me besa con intensidad feroz. Lo beso aún más fuertemente. Necesitamos tanto encontrar una habitación. Es difícil creer que tener sexo con un chico real es una posibilidad para mí. Mi relación con Matt no es nada como lo que deseo tener con Julian. No es como si Matt estuviera a punto de visitarme después de la escuela para comer galletas recién horneadas. Probablemente terminaremos haciéndolo en la parte trasera de su auto o algo parecido. Matt quiere hacerlo totalmente. Y yo también. Creo. Quiero decir, mis hormonas definitivamente quieren. Pero algo me retiene. Ni siquiera hemos estado juntos tanto tiempo. En verdad no quiero apresurarme en algo antes de que esté absolutamente segura de que estoy lista. No es que decidir esperar me haga quererlo menos. G E G Estoy verdaderamente nerviosa por ver a Julian en clase. ¿Qué le dices al chico que rechazaste anoche? ¿Le sonríes para ver si está enojado? ¿Lo ignoras para que él no se sienta avergonzado? ¿Finges como si nada hubiera pasado? Julian ya está en su asiento cuando llego a español. Él no me mira. Cuando la clase termina, sale por la puerta incluso antes de que haya recogido mis cosas. Me tomo mi tiempo caminando hacia literatura. No es como si me fuera a meter en problemas por llegar tarde. Si quisiera, incluso podría ir por el pasillo en el cual está el casillero de Julian. No es que lo vería. Por la manera como salió corriendo de clase, probablemente ya está en el almuerzo. Bajo por su pasillo de todos modos. Y ahí está. Dos amigos de Julian están en su casillero, pero nunca hemos hablado o algo parecido. Sin embargo, puedes notar que no son como los típicos chicos
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    66 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga detestables que vienen aquí. Incluso tal vez les gustaría si Julian y yo estuviéramos juntos. Sería todo un mundo nuevo de amigos. Julian se está riendo de algo que dijo uno de sus amigos. El marco de sus lentes está atrapando la luz de una forma que hace que brille de azul eléctrico. Justo antes de que cierre su casillero, veo su bandolera dentro con las estrellas naranjas estampadas. Todo respecto a Julian Porter brilla. G E G Sherae declaró la necesidad de un tiempo importante en el centro comercial después de la escuela. Estoy ansiosa por perderme en ese aturdimiento inducido por el follaje artificial y el olor reconfortante de los pretzels de Aunt Annie. El centro comercial al que vamos queda a cuarenta minutos. Es gigante. El centro comercial más pequeño cerca a la ciudad es a donde se suponía que Matt y yo iríamos. La mayoría de los chicos de la escuela van allí. Esa es la razón por la que vinimos aquí. Aunque el enorme centro comercial es en otro suburbio, se siente como una ciudad para mí. El lugar tiene una sensación más urbana. En verdad tiene cosas para hacer. Hay una chispa de emoción en el aire, como si supieras que las cosas están pasando a tu alrededor incluso aunque no sepas qué son. Sherae gira hacia la carretera que lleva a la avenida principal que va a la ciudad suburbana y, eventualmente, a la ciudad real. Este es El Camino. El Camino que lleva Lejos de Aquí. El cual es el mejor lugar de todos. Es el camino hacia la libertad. Es el camino hacia una vida mejor, a un lugar donde los sueños tienen una oportunidad de convertirse en realidad. Lo primero que hacemos en el centro comercial es comprar conos de helado. Sherae compra uno de fresa con una capa de chocolate. Yo compro uno de vainilla con chispitas de arcoíris. Las chispitas de arcoíris me hacen feliz. Estoy aliviada de estar aquí. Sé que debería haber conseguido otra caja de tampones la última vez que estuvimos aquí, pero no pude alejarme de Sherae lo suficiente. Estaría mortificada si ella supiera que madre no los consigue por mí. No hay forma de que admita lo mal que están las cosas. Es difícil estar rodeada de todo lo que es brillante y nuevo y no comprar muchas cosas para mí. Hay muchas cosas que quiero. Pero he estado ahorrando
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    67 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga estratégicamente desde que mi mamá robó mi dinero. Cuando me pagan por hacer de niñera, divido mi dinero y lo escondo en mi habitación para que no pueda encontrarlo. Ella no sabe que soy niñera casi cada fin de semana, así que no es como si se esté preguntando dónde está todo mi dinero. Le digo que soy niñera una vez al mes y que gasto el dinero en implementos para la escuela. Nos sentamos en la fuente para comer nuestros conos de helado. —Y… ¿qué decía la nota de Hector? —pregunto. —Sólo que no puedo seguir ignorándolo para siempre y que por qué no hablo con él. —¿Por qué está actuando como si no hubiera hecho algo? —Dijo que ni siquiera sabe qué hizo. Sólo que yo esperé que se disculpara por algo. —¿Cómo no puede saberlo? Sherae lame su helado. Me siento terrible porque tuvo que pasar por esto. Si pudiéramos cambiar de lugares para alejar su dolor, lo haría. Ella no se merece nada de esto. Digo: —Pero tú… —Estoy bien. —Sherae se levanta y tira el resto de su helado. Ni siquiera se comió el cono. La cual sé es su parte favorita. Hector solía llevar a Sherae a comer helado todo el tiempo. A él sólo le gusta el helado en verano, pero la llevaba de todos modos. Era obvio que Hector la adoraba. Cada vez que los veía juntos, estaba sosteniendo su mano o tenía su brazo alrededor de ella, o la estaba besando y yo estaba tratando de no mirar. Él le dio regalos especiales en los cuales los chicos no pensarían normalmente, como la bola de nieve de una palmera que ella adora. O adoraba. O la puso en algún lugar o se deshizo de ella después de que rompieron. Tenían una relación bastante buena. Pero Sherae no estaba lista para lo que Hector quería. Y una vez que cruzas esa línea, no hay vuelta atrás. Tal vez Sherae se está escondiendo de mí justo como yo me estoy escondiendo de ella. Tal vez piensa que si sigue diciendo que está bien, sus emociones le crean.
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    68 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Como que si sonríes las suficientes veces puedes engañar a tu cerebro para pensar que eres feliz. Lo siguiente es la farmacia. Ella nunca necesita nada de aquí. Compra una piruleta con un palo largo y una linda sandía rosa girando en la punta. No nos separamos, así que trato de actuar como si a mi madre se le hubiera olvidado comprarme más tampones. Espero sonar convincente sin intentarlo demasiado. —¿Dónde después? —dice Sherae. —¿Qué te parece la tienda de mascotas? Siempre voy a la tienda de animales cuando estoy aquí. Tienen unos cachorros diminutos y adorables en la ventana. Amo verlos, pero sólo los puedo ver por unos minutos. Me hacen querer llorar después. Si tuviera una mascota, estaría preocupada constantemente porque algo terrible estuviera a punto de sucederle. No sería capaz de simplemente disfrutar el tiempo que teníamos juntos como una persona normal. Estaría demasiado preocupada por mi inevitable desmoronamiento después de que ella se fuera. De camino a la tienda de mascotas, pasamos un grupo de chicos de nuestra edad. Todos miran a Sherae. Ninguno de ellos me mira a mí. Ella finge no verlos mirándola. Ya ni siquiera hace contacto visual con los chicos. Deseo que ellos me miren. ¿Pero por qué lo harían? Soy un fenómeno andante de camisas grandes, zapatillas destruidas y cabello crespo. —Vamos a Forever 21 —digo. —¿Qué pasa con los cachorros? —Después. Quiero ver si tienen algunas blusas nuevas que pueda comprar. Forever 21 es bueno por los precios. Tengo quince dólares de los ahorros que me permití traer hoy. Tiene que haber una linda blusa ahí por quince dólares. Una que en verdad me quede bien para variar. Estoy cansada de nunca ser notada. G E G
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    69 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Me puedes dejar aquí afuera? —le pregunto a Sherae mientras me lleva a casa. Hay una venta de garaje inesperada en día de semana a unas cuantas cuadras de mi casa que debo explorar. Sherae sabe lo que hago. Escarbo en las ventas de garaje para hacer que mi habitación luzca más bonita. Encontré una bufanda morada para poner encima de la pantalla de mi lámpara rasgada. Pinté un viejo florero y puse unas margaritas falsas que mi vecino estaba botando. Una antigua caja de fotos contiene mis joyas. Hay una caja llena de trozos de telas diferentes. Encuentro un hermoso trozo de seda turquesa. Parece como si fuera del tamaño perfecto. —¿Cuánto cuesta? —le pregunto al hombre viejo con una enorme panza sentado en una mesa de cartas. —Dos dólares. Cuando llego a casa, limpio mi jaba de leche que hace las veces de mesa de noche. Limpio el polvo de todo. Muevo la tela turquesa y la envuelvo con una floritura encima de la pieza de madera que está en la jaba. Va bastante bien con la bufanda purpura en mi lámpara. Luego cuidadosamente arreglo todo encima. Casi luce como una verdadera mesa de noche ahora. Tratar de hacer que las cosas luzcan bien toma mucho esfuerzo. Pero nunca dejaré de intentarlo.
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    70 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 10 Lunes 25 de abril (39 días restantes) Traducido por Susanauribe (SOS) y Aldebarán Corregido por Lizzie s bueno que todos los días empiecen con anuncios en el salón de clases. Odiaría perderme cualquier asamblea de animación. El primer anuncio nos notifica la siguiente información vital: —Los Bulldogs van a estar esta noche en Lakeview. ¡Todos vayamos y mostremos nuestro apoyo! Aparentemente, ahora los anuncios son en código. Porque no tengo idea de quiénes son los Bulldogs o qué juegan. Luego: —Las órdenes de los anuarios deben ser presentadas en la oficina principal al final del día. ¡No desaprovechen los recuerdos! Claro. No querría perderme uno de esos. G E G Simon llega a física todo adulto con su estilo pulido, llaves del auto y un vaso de café. Las llaves del auto hacen ruido cuando caen en su pupitre. Le quita la tapa al vaso y sopla su café. No creo que Simon vea la escuela de la misma manera que nosotros. Es más como si hubiera llegado al trabajo, sorbiendo su café caro y mirando por la ventana como si fuera otro día en la oficina. Simon mira alrededor de la habitación a los otros chicos entrando como si estuviera a punto de dirigir una reunión de negocios. Luego viene hacia mí. E
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    71 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Hola, Noelle —dice él—. Te ves como si estuvieras de ánimo para trabajo extra. —¿Cómo puedes notarlo? —Soy así de intuitivo. Nos acaba de llegar un cargamento de propuestas que necesitan ser editadas para el próximo lunes. ¿Podrías trabajar en el quinto periodo cada día esta semana? ¿Está hablando en serio? Si pudiera, seguiría trabajando en la revista literaria en el quinto periodo cada día por el resto del año. —Sí —digo. —Genial. ¿Así que te veo después? Asiento. Simon Bruckner me ha salvado totalmente del infierno de la cafetería. Incluso con todo el trabajo para la revista literaria, todavía se la debo a lo grande. G E G Me besé con Matt mucho tiempo y ahora estoy llegando tarde a español. Sé que debería haberme ido quince minutos antes, pero fue imposible. Mis labios simplemente no querían dejar sus labios. En vez de ir directo a español después de la sala de estudio, tuve que ir a ver al Sr. Gilford. Necesitaba confirmar que no tenía clase en el quinto periodo. Me dio un pase especial que dice que se me permite estar en la oficina de la revista literaria en el quinto periodo y después de la escuela. Luego me da el pase para llegar tarde a español. Lo cual es un pequeño precio que pagar por estar loca de lujuria. Normalmente, odio hacer entradas. Llegar tarde es una cosa completamente diferente cuando eres yo. Cuando las chicas Preciosas, Perfectas y Populares llegan tarde a clase, se sienten bien con que todos las miren. ¿Por qué no lo estarían? Tienen el cabello perfecto, piel perfecta y ropa perfecta. Si yo tuviera cualquiera de esas cosas, estoy segura de que no me importaría que todos esos ojos estuvieran en mí. Pero hoy es diferente. Estoy usando la blusa nueva que compré en el centro comercial. Tan pronto como la vi en el estante, supe que estábamos destinadas a estar juntas. La tela suave y ajustada. El color azul cielo relajante. El corte bajo que no era lo suficientemente bajo para que me enviaran a la oficina del director. Incluso
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    72 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga conseguí unos brazaletes pintados con flores azul cielo y violeta que Sherae me dio para que combinaran. Y estoy usando los jeans que en verdad me quedan. Sostengo el aire afuera de la clase de español. La Sra. Yuknis está hablando sobre cómo varias personas no hicieron su tarea y no podemos hacer la actividad que había planeado. O algo así. Mis habilidades en español en verdad son escasas. Entro. Todo el mundo se queda mirando. Incluyendo a Julian. La Sra. Yuknis viene hacia mí. Le doy mi pase por haber llegado tarde. —¿Tiene la tarea?14 Admito que no tengo la tarea. —¿No? ¿Por qué no?15 De alguna manera pienso que decir Porque no quería hacerla no es una respuesta lo suficientemente buena. Los ojos siguen en mí. Todavía estoy de pie frente a toda la clase como una completa idiota. La Sra. Yuknis estalla en una diatriba sobre cómo apenas es abril y tenemos que dejar de actuar como si el año ya se hubiera acabado y levantar nuestros perezosos traseros y hacer nuestra tarea. O algo así. Por supuesto que tengo que llegar tarde el día que está demostrando su rabia. Puedo sentir los ojos de Julian en mí. Me tomo mi tiempo caminando hacia mi pupitre. Luego me doy la vuelta lentamente antes de sentarme así Julian puede ver la forma en que mi blusa se ajusta a mis curvas. No es que tenga grandes curvas. Pero al menos ahora puede ver que tengo algunas. Paso toda la clase esperando que Julian venga hacia mí después. Cuando suena el timbre, guardo mis cosas lentamente. —Hola —dice Julian. 14 En español en el original. 15 En español en el original.
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    73 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Hola. —Puedo sentir su calor junto a mí. No tengo idea de cómo prevenir que mi pupitre se prenda en llamas. —Te ves bien. Lo miro. ¿Cuántas veces he mirado a Julian de esta manera, con él tan pacientemente a mi lado? ¿Por qué siquiera me está hablando? Lo rechacé completamente. Es como si nada perturbara a este chico. —Gracias —digo. —¿Blusa nueva? —Sí. —Eso pensé. Me levanto y deslizo mi mochila por encima de mi hombro. Mi blusa se sube. La bajo. Se aprieta contra mis senos. Lo cual pareció una buena idea en el vestidor. Pero ahora estoy avergonzada. Julian y yo estamos como a cuatro centímetros de distancia. Lo puedo sentir respirando. También puedo sentirlo mirándome. Sólo puedo mirar al suelo. —¿Puedo pasar? —dice una chica llegando para la siguiente clase. Estamos bloqueando el pasillo. Julian toca mi brazo. Me guía hacia la puerta. Lo dejo caminar conmigo tocando mi brazo durante los nueve pasos que toma llegar a la puerta. Posiblemente son los nueve pasos más osados que he dado alguna vez. —Te veo después —dice. —Sí. Después. Cuando Julian se aleja de mí, en todo lo que puedo pensar es en lograr que esté así de cerca de nuevo. G E G Paso la cafetería triunfantemente en mi camino hacia la revista literaria. Incluso le muestro el dedo. Bueno, le muestro el dedo a la pared. Hacerlo en la puerta sería
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    74 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga una mala idea. Con mi suerte, Warner Talbot me vería y pensaría que le estoy mostrando el dedo. Hay dos chicas trabajando en las computadoras de la revista literaria. Creo que una es de primer año. No alza la mirada de su escritorio. La otra chica es Darby. Nunca he hablado con ella fuera de clase. Parece una solitaria. Así que me toma fuera de base totalmente al sonreírme. —Hola, Noelle —dice ella—. Felicitaciones por el trabajo temporal de co-editora. —Gracias. —¿Te está gustando? —Es bueno. —No estoy a punto de admitir que solamente estoy aquí para salir del almuerzo. En realidad, no es tan malo como esperaba. Algunas partes son incluso divertidas, como tener mi propio escritorio y corregir los errores de las personas. La mejor parte es que se siente realmente cómodo aquí. Como una zona de seguridad. —Genial —dice Darby—. Sólo déjame saber si necesitas cualquier cosa. Puedo ser encontrada pegada a esta estación. Me doy cuenta de que Darby está vistiendo la misma camiseta que conseguí en el centro comercial hace pocos meses. Lo que me sacude de nuevo. No estoy acostumbrada a ver a nadie vestir la misma ropa que yo. —¿Conseguiste la camiseta en Delia’s? —pregunto. —En oferta por nueve con noventa y nueve, tal como me gustan. —A mí también. —Genial. Odio cuando estoy al acecho de algo, esperando para que salga en oferta pero luego entro en pánico de que lo vendan todo, así que lo compro de todas formas y sale en oferta como al día siguiente. —¡Lo sé! Darby sacude su cabeza. —Trágico —confirma. Es tan extraño cómo conectar con alguien en un escenario diferente puede sacar otro lado completo de él. Como cuando ciertos lugares nos inspiran para actuar en
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    75 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga la forma en que normalmente no lo haríamos. Si Darby no estuviera en la revista literaria, probablemente nunca hubiéramos hablado así. Una pila de presentaciones para ser editadas está esperando por mí sobre mi escritorio. Todos tienen que entregar una copia impresa de su trabajo, luego envían una versión final por correo electrónico después de que obtienen sus modificaciones. Hay una nota pegada en la parte superior de la pila: Saco una pluma morada para editar la primera historia corta. Cuando sea maestra, no usaré plumas rojas para calificar los trabajos. Las plumas rojas siempre estarán asociadas con crítica y malas notas en mi mente. No quiero que esta persona reciba su historia corta con marcas duras de pluma roja por todas partes. El color morado es mucho más amigable. Estoy en la tercera página cuando Simon llega. —¡Almuerzo! —anuncia. Está cargando una bandeja altamente apilada con buenas cosas para comer. Sándwiches de queso a la parrilla, fruta, botellas de agua y té helado, papas fritas, brownies y galletas—. Tengo demasiado como de costumbre. —¡Genial! —dice Darby—. Gracias, Simon. Simon pone la bandeja sobre la gran mesa en medio de la oficina. Darby se acerca y toma una manzana y una galleta. La estudiante de segundo año todavía es inconsciente de que alguien más está en la habitación. —Sírvete tú misma —insiste Simon—. Por lo general traigo una bandeja para quien quiera. Así que no tienes que preocuparte sobre falta de almuerzo o cualquier cosa. —Eso es asombroso —digo—. Gracias. —Como es usual, estoy hambrienta. El queso a la parrilla huele tan bien. Y las galletas de mantequilla de maní lucen maravillosas. Se necesita una gran cantidad de restricciones para no atacar la bandeja e inhalar todo sobre ella.
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    76 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Soy un fanático del queso a la parrilla —me informa Simon. —Lo mismo aquí. Pero pensé que no tenías permitido sacar las bandejas. —Ellos me dejan de todas formas. A la señora del almuerzo le gustan mis corbatas. Y siempre regreso las bandejas después de la escuela. Trabajamos. Tomo un sándwich de queso a la parrilla. Tomo algunas uvas. Luego tomo dos galletas. Estoy paranoica de que cualquiera piense que estoy tomando demasiado. Pero nadie se da cuenta. Están ocupados con su propio trabajo. Todos los demás salen unos minutos antes. Cuando el timbre suena, sólo soy yo, la oficina, y el almuerzo sobrante. Meto dos bolsas de papas fritas en mi mochila. Sería un desperdicio dejarlas. G E G La bandeja del almuerzo de Simon era un fuerte contraste frente a nuestra cocina. La única vez que tenemos suficiente para comer es cuando madre recibe cupones de alimentos. Pero después de una semana o así, es hora de volver a la ciudad de la inanición. La primera vez que madre obtuvo cupones de alimentos, me arrastró a la tienda de comestibles con ella. Fue poco tiempo después de que nos mudáramos al apartamento, por lo que yo tenía doce o trece. No sabía por qué me llevaba. Siempre iba de compras sola. A madre le gustaba ir de compras a la tienda de comestibles gourmet de lujo en lugar de una de precios más razonables a pocas ciudades. Ella estaba determinada a comprar donde todo el mundo lo hacía. Yo empujaba el carrito mientras madre seleccionaba los artículos de los estantes. Sonaba música suave. Todas las cosas estaban tan limpias y relucientes. Los artículos estaban pulcramente alineados sobre los estantes. Incluso el piso brillaba, reflejando filas y filas de alimentos perfectamente empacados. Observé a una mujer cambiar una caja de cereal por otra sólo porque la primera caja estaba ligeramente abollada en la parte de arriba. Las mamás reales empujaban sus carritos de compras llenos junto a nosotras. Sus hijos montados en los asientos de los carritos tenían juguetes brillantes y coloridos o dispositivos sonoros para mantenerlos entretenidos.
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    77 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Fuimos al mostrador de productos gourmet de lujo. La vitrina destellaba bajo las luces brillantes mientras la música ambiental alegre continuaba sonando. Platos de alcachofas rellenas cuidadosamente ordenadas y ensalada de pesto y hongos portobellos salteados se burlaban de mí. Pollos preparados esperaban ser seleccionados. Este mostrador estaba mal de muchas formas. ¿Cómo podía haber allí toneladas de alimentos caros para cualquiera que se lo podía permitir, mientras personas alrededor del mundo estaban muriendo porque no tenían ni siquiera agua limpia? Las mamás estaban deteniéndose para hablar con otras mamás. Ninguna de ellas saludó a mi madre. Era como si supieran que incluso aunque madre estaba intentando adaptarse a las compras allí, nosotras aún éramos pobres. Y la pobreza era una enfermedad que podías adquirir si te acercabas demasiado. Madre tiene esta fase donde se pone totalmente falsa enfrente de otras personas. Yo lo llamo su Actuación de Mamá Normal. Ella piensa que puede engañar a las personas para que crean que es una buena mamá si actúa como si se preocupara. Algunas veces las personas dicen que nos vemos más como hermanas que como madre e hija. Lo que hace que madre se vuelva aún más falsa, fingiendo que no los oye así tienen que repetirlo. Pero ninguna estaba dándole una oportunidad para empezar su Actuación de Mamá Normal este día. Era como si todos en la tienda de comestibles hubieran hecho un pacto para ignorarnos. Llegamos a la línea de caja. Madre me empujó enfrente de ella. Yo estaba chupando una paleta y me mordí con fuerza la lengua cuando me empujó. Sacó nuestros artículos del carrito uno por uno, entregándomelos para colocarlos en la barra transportadora. Cuando el carrito estuvo vacío, se movió cerca del cajero. —¿Cómo va tu día? —le preguntó con una sonrisa brillante. La Actuación de Mamá Normal estaba en marcha. —Bien. —Él le devolvió la sonrisa—. ¿Cómo la está tratando a usted? —No puedo quejarme —dijo. Como si alguna vez dejara de quejarse. El cajero escaneó nuestros artículos. Madre estaba siendo toda coqueta con él. Lo cual era espeluznante porque claramente estaba en la preparatoria. Estuve aliviada de que no me conociera. Mi madre dijo algo que no recuerdo. El cajero rió. —Su total es setenta y tres con siete —dijo.
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    78 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Ella le dio algunos vales. Excepto que no eran vales. El cajero había estado sonriéndole a mi madre. Pero cuando vio lo que ella le dio, su sonrisa desapareció instantáneamente. Me miró. La miró a ella. Me miró de nuevo. Mi lengua palpitaba donde me había mordido. Entonces el cajero gritó: —¡Necesito un gerente en la cuatro! ¡Cupones de alimentos! Todas las mamás en las otras líneas giraron para ver quién estaba usando cupones de alimentos. La mamá de Audrey estaba a tres líneas más. Pude ver una luz de reconocimiento en sus ojos. En ese momento Audrey y yo éramos amigas. Me di cuenta que su intención era acercarse y saludar. Pero no se acercó. Simplemente se giró como si ni siquiera me conociera.
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    79 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 11 Viernes 29 de abril (35 días restantes) Traducido por Mari NC y Pimienta Corregido por Lizzie rato de evitar los baños de la escuela tanto como es posible. Es agonizante estar en el baño cuando muchas otras chicas lo están utilizando. Realmente no necesito escucharlas chismear con sus amigas y revisar sus teléfonos. Una cosa acerca de ser acosado es que aprendes rápidamente cómo evitar a las personas que hacen tu vida miserable. Yo nunca uso este baño. Este es uno de los que usa Carly. Pero si trataba de abrirme camino por la escalera llena de gente hacia el baño más seguro, estaría retrasada para clase. Por supuesto, Carly entra mientras me lavo las manos. Con Audrey. —Hola, rechazada —dice Carly—. ¿Estás teniendo un buen día? Una chica que no conozco está cerca al espejo. Estoy mortificada de que esté viendo esto. Saco una toalla de papel y seco mis manos, dirigiéndome a la puerta. —¿Cuál es la prisa? —Carly bloquea la puerta. —Tengo clase. —Odio el dolor de pánico que siempre tengo cada vez que veo a Carly. Sigo prometiéndome que no voy a dejarla molestarme la próxima vez. Pero cuando la próxima vez llega, siempre es como la vez anterior. —¿Tienes clase? ¿O tienes un brazalete horrible? Mi brazalete no es horrible. Tiene delicadas perlas transparentes ensartadas con un elástico. Sherae me lo regaló para mi cumpleaños el año pasado. Ella arma las bolsas de regalos más sorprendentes. —Creo que ella tiene un brazalete horrible. —Audrey se mete en la conversación. T
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    80 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Todavía están bloqueando la puerta. —Disculpen —digo, tratando de avanzar. —¡Oh, discúlpala! —Carly le grita a Audrey—. ¡Noelle es mucho mejor que nosotras! ¡Incluso está por debajo de ella estar en el mismo baño! —Por lo menos está usando el baño —dice Audrey—. La mitad de las sillas en esta escuela están manchadas con su sangre. El timbre suena. La chica en el espejo sale corriendo. Me lanza una mirada de disgusto. —¿Pueden moverse, chicas? —pregunto. —Claro —dice Carly—. ¿Qué tal esto? —Ella se para justo en frente de mí, agarra mi muñeca, y arranca de un tirón mi brazalete. Luego estira el elástico como una banda elástica y lo arroja sobre la puerta de un inodoro. —¡Buena esa! —alaba Audrey. Realmente chocan sus manos. Después de que se van, todavía puedo escucharlas riendo por el pasillo. Abro la puerta del inodoro al cual Carly arrojó mi brazalete. Busco en el suelo por esas bonitas cuentas. Pero no las veo por ninguna parte. El pánico retuerce mi estómago. Me asomo en el inodoro. Mi brazalete está asentado en la parte inferior. Una parte de mí quiere sacarlo, lavarlo y ponérmelo de nuevo. Pero aunque amo el brazalete, no puedo hacerme meter las manos en el inodoro por él. Apesta que Carly se salga con la suya en cosas como esta. Y apesta que Audrey sea parte de esto ahora. Audrey y yo éramos las mejores amigas en el quinto grado. Después de que nos mudamos de la casa de Lewis a nuestro pequeño apartamento, todo cambió. No de la noche a la mañana. Pero gradualmente, madre se volvió más distante. Ella se cerró. Dejó de mirarme y de hablarme o de cuidar de mí de una manera real. Y ha ido empeorando desde entonces. Audrey y yo permanecimos como amigas después de la mudanza. Pero todo cambió el día de San Valentín, cuando teníamos trece. Ella estaba feliz porque Corey Smith le había dado una caja grande de chocolates en forma de corazón. Tenía un flechazo enorme por Corey Smith. Hasta que él le dio los chocolates, no
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    81 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga estaba segura de si también le gustaba. Audrey sólo había comido tres piezas. Yo no podía entender cómo se resistía a comerse toda la caja. Me acerqué a casa de Audrey después de la escuela. Estábamos jugando Sorry!16 en la cama de Audrey cuando su mamá la llamó a probarse un vestido para una boda a la que estaba invitada. —¿Tengo que hacerlo? —Audrey le gruñó a su mamá. —¡Sí! ¡Tiene que quedar ajustado! —¿Puedo hacerlo más tarde? Estamos en medio de un juego. —¡No, te necesito aquí abajo ahora mismo! Audrey hizo una mueca. —Enseguida vuelvo —me dijo. Pero ella no vino enseguida. Estuvo allí por un largo tiempo. Y yo estaba sola con sus chocolates del día de San Valentín. Sólo quería tomar una pieza. No pensé que a Audrey le importaría. Así que me metí una pieza a la boca. Entonces tomé Tiger Eyes de su estantería porque ella seguía diciéndome que tenía que leerlo. Me comí otro chocolate mientras estaba leyendo. Y otro. La versión abatida de Mi Madre Después de Lewis nunca compraba dulces. Ella creía que estaba gorda. Lo cual era extraño porque estaba tan flaca que podías ver los huesos de su cadera sobresaliendo. Ni siquiera teníamos azúcar en la cocina. Ansiaba tanto el azúcar que era ridículo. Nunca había visto una caja de chocolates así de grande. Cada uno tenía un relleno, forma y textura diferente. Era como si estuviera en un trance o algo así, sólo leyendo y comiendo. Realmente no sé cómo sucedió, pero terminé comiéndome la mayoría de los chocolates. Cuando Audrey llegó al piso de arriba, enloqueció. —¿Quién dijo que podías comer mis chocolates? —Yo estaba… —¡Oh Dios mío, te comiste la caja entera! 16 Sorry!: es un juego de mesa que se juega en todo los Estados Unidos. Es divertido, emocionante y muy interesante, y es un juego de "dulce venganza", como dice en la caja.
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    82 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No, no lo hice. —¿Por qué te comiste todos mis chocolates? ¿Quién hace eso? No tenía idea. —Sabía que estabas celosa de que le gustara a Corey, ¡pero no tenías que ir y comerte todos mis chocolates! —¡No estoy celosa! —¡Si fueras feliz por mí, no te hubieras comido todo mi regalo del Día de San Valentín! Ese fue el momento en que Audrey y yo dejamos de ser amigas. No fue sólo el que yo me comiera sus chocolates. Estoy segura de que mis otros amigos estaban notando cuán extraña me había vuelto. La gente estaba mirándome de forma diferente, como si ya no fuera una de ellos. Todo el mundo descubrió que mentí sobre mi madre. Y luego Audrey les dijo sobre los chocolates. La gente le estaba diciendo a Audrey que sería impopular si seguía como mi amiga. Audrey se puso de lado de ellos. Ella no quería recordar este momento en su vida como el peor de todos. La forma en que ya sé qué yo lo recordaré. G E G La línea superior de un volante encontrado en el pasillo de inglés: ¿Eres un jugador del equipo? G E G Sólo estoy pensando en mis cosas yendo a clase cuando giro una esquina y ahí está Julian. Hablando con Jolene DelMonico. La hermosa Jolene DelMonico con su cabello rubio, liso y brillante. Jolene se inclina cerca de Julian. Aparentemente, es incapaz de escuchar lo que dice a no ser que parte de su cuerpo esté tocando parte del de él. Ella se ríe de algo que acaba de decir sacudiendo su cabeza hacia atrás de modo que todo ese
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    83 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga cabello largo, suave y sedoso se balancea elegantemente detrás de ella. Siempre he estado celosa del cabello de Jolene. Pero no he estado sumamente celosa hasta ahora. Por supuesto Julian está hablando con ella. Incluso sus nombres son lindos juntos. Julian y Jolene. Jolene y Julian. Jolian. Tal vez yo solía gustarle, pero lo rechacé. Perder la lotería genética es una mierda. Daría cualquier cosa para parecerme a Jolene. Para levantarme en la mañana y no tener que preocuparme sobre lo que voy a hacer si mi piel está llena de granitos o si mis ojos están hinchados o cómo voy a hacer que mi cabello se vea lo suficientemente decente como para salir por la puerta. Me gustaría que mi cabello brillara a la luz del sol y se moviera en la brisa de la manera en que el de Jolene lo hace. Si tengo que soportar mi cabello enmarañado por un día más, en verdad voy a enloquecer. Sherae cree que me va a llevar a casa después de la escuela. Pero cuando se acerca a mi casillero le digo: —Realmente necesito ir al centro comercial. —¿Para qué? —Esto. —Señalo mi cabeza. —¿Podrías ser más específica? —¡Hola! ¿Mi cabello? ¡Es ridículo! ¡No puedo soportarlo más! —¿Qué vas a hacer? —No lo sé todavía. Vamos a un lugar caro para el cabello en el centro comercial. Lo llamo Fancycuts. Nunca pude darme el lujo de ir allí. Siempre obtengo mi corte de cabello en Supercuts. Pero Sherae insistió en que le pidiera dinero prestado y no aceptaría un no por respuesta. No voy a protestar. Sherae se va para conseguir el nuevo libro que nos estamos muriendo por leer. Entro en Fancycuts, y me siento en una de las cabinas de los estilistas. El mostrador frente a mí tiene algunas revistas de moda claramente desplegadas y elegante agua embotellada. Incluso me preguntan si quiero té.
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    84 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Este va a ser un corte de cabello feroz. El tipo que está a punto de cortarme el cabello en realidad no habla inglés. No está entendiendo lo que quiero. Me da un lápiz y un pedazo de papel para que pueda dibujárselo. No es exactamente lo que yo esperaba de los estilistas más exclusivos de por aquí. Dibujo lo que se supone que es mi perfil. Hago mi nariz muy grande para asegurarme de que entiende que es mi nariz. Dibujo mi cabello lacio y le pido que lo haga explosivo. Entonces trato de dibujar ángulos con los extremos laterales despuntados, igual que el cabello de Jolene DelMonico. Ella lo lleva cortado recto en la parte posterior consiguiendo que su cabello siempre se vea como si hubiera sido cortado esa misma mañana. Mi chico asiente con la cabeza como si entendiera lo que quiero. Me siento de nuevo. Vaporiza mi cabello. Huele a flores. Tomo una gran bocanada. Luego procedo a tener un ataque de tos. Claramente no pertenezco aquí y toda esta gente elegante lo sabe. Trato de mezclarme, tomo una revista y empiezo a hojearla. Casi nunca consigo leer revistas. Ser decadente será un cambio divertido. Cuando mi chico me dice que ha terminado, me gustaría tener más tiempo. Tengo muchas ganas de terminar este artículo sobre una chica que se hizo una cirugía plástica para que la gente dejara de acosarla. Pero estoy emocionada por ver mi lujoso corte de cabello con nuevos ángulos profesionales y extremos despuntados. Debe verse como una versión más corta que el de Jolene. Excepto que no es lo que veo. Ni siquiera está cerca. Lo que veo es el peor corte de cabello de la historia mundial. Este carnicero destruyó mi cabello tan gravemente que no puedo creer que me esté mirando en el espejo correctamente. Enormes mechones de cabello alrededor de mi cara han sido cortados. No cortó ángulos a los lados. Cortó escaleras en ambos lados de mi cabeza. Esto no es un corte de cabello. Es un corte-escalera. Estoy. Mortificada. Me quedo congelada en mi silla. Mis ojos llorosos. Me toma todo el esfuerzo que tengo no romper en lágrimas.
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    85 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga El cortador está preguntándome qué pienso. Quiero gritarle con ganas. Quiero largarme sin pagar. En cambio, no digo nada. Salgo de la silla. Le entrego el dinero de Sherae y voy a esperarla afuera. Cuando Sherae aparece, la mirada en su rostro confirma lo que ya sé. —Es realmente malo, ¿verdad? —pregunto. Sherae mueve la cabeza lentamente. —No, no es… no es tan malo. —Pero el horror en sus ojos confirma que es un desastre. —¿Qué se supone que debo hacer ahora? —Me asusto—. No hay manera de que pueda ir a la escuela así. Todo lo que quiero hacer es irme a casa y esconderme, pero dejo que Sherae me arrastre a Claire’s. Ella escoge un montón de pinzas y pasadores para mi cabello. Mis ojos siguen borrosos. Parpadeo para alejar las lágrimas, decidida a no llorar delante de ella. Por lo menos tengo el fin de semana para resolver esto. Tiene que haber alguna manera de hacer que mi cabello se vea decente. G E G No hay manera de hacer que mi cabello se vea decente. Lo primero que hago cuando Sherae me deja en casa es ir a mi habitación y llorar. Pensé que antes odiaba mi cabello. Pero esto es mucho peor. Después, cuando estoy completamente deshidratada de tanto llorar, llevo las cosas que Sherae me compró en Claire’s al cuarto de baño. Esparzo los pasadores brillantes y pinzas lindas a lo largo de la barra. Era impresionante que Sherae me hubiera comprado todas estas cosas. No sé qué haría sin ella. Dedico la siguiente hora a probar todas las combinaciones que puedo imaginar con los complementos del cabello. Nada ayuda. Al final, me conformo con sujetar los dos primeros escalones de mi corte-escalera con pasadores, por lo que están superpuestos en la parte inferior. De alguna manera parece que llevo el cabello hacia atrás. O tal vez parece que soy una rechazada total.
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    86 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Para el momento en el que llega mi madre, estoy completamente angustiada. Ella recorre los gabinetes de la cocina, a la caza de sobras al azar para la cena. No sé por qué se molesta. Nunca hay nada para comer. Tenemos unas galletas rancias. Algunas especias extrañas que estaban aquí cuando nos mudamos y un paquete solitario y repugnante de menta mezclada con chocolate caliente. Debería tirar esas cosas. Pero aferrarse a ellas le da un respaldo cuando insiste en que hay cosas para comer. Abre el refrigerador. Lo que es una broma aún más grande. Todo el contenido es un tarro de mostaza picante, mantequilla, y el último trozo de una barra de pan. —¿Te comiste lo que quedaba de queso? —acusa mi madre. —No había nada más que comer. Y ni siquiera era mucho. —No puedo mantener comida en la casa si vas a engullirlo todo en un día. —Uhm, ¿se llama tener hambre? Mi estómago ruge con fuerza. Ella no puede fingir no oírlo. —¡Nunca hay nada para comer! —le grito. Mi madre mira hacia arriba desde donde está agachada, en frente del refrigerador. —¿Perdón? —dice. Esto podría ser peligroso. Cuando madre está de mal humor y no es culpa mía, comienza a despotricar sobre su trabajo, incluso más de lo habitual. O se sienta mirando fijamente al espacio, escuchando música triste. Si tengo suerte, se esconde en su habitación, así que no tengo que lidiar con ella. Pero cuando soy yo quien la hace enojar, se vuelve desagradablemente loca durante días y hace cosas que dan miedo, como golpear la puerta de mi cuarto en medio de la noche. Odio estar preocupada, cargando ese sentimiento nervioso en mi estómago de no saber nunca a qué atenerme. Estoy nerviosa todo el día en la escuela. Realmente no necesito también estar nerviosa en casa. Sólo debería quedarme callada. Excepto que no estoy pensando racionalmente en este momento. —Nunca hay nada para comer —le digo—. ¿No está contra la ley matar de hambre a un hijo? Mi madre se burla. —Estás lejos de morir de hambre.
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    87 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Por qué? ¿Porque no soy una anoréxica como tú? ¿Porque realmente me preocupo por conseguir los nutrientes necesarios? Es normal querer tres comidas al día. —Deseo tan intensamente el tipo de cena que hace la Sra. Feldman que no puedo soportarlo. Un delicioso plato principal. Cuencos bonitos. Canasta de pan caliente, hecho en casa con mantequilla batida. El deseo me está volviendo loca. Mi madre cierra la puerta del refrigerador. —No puedo ir al supermercado esta noche. Creo que iré a McDonald 's. —¿Por qué no podemos tener alguna vez una comida de verdad? —La comida real es cara. McDonald’s tiene el Menú Dólar. ¿Crees que nos lo podemos permitir? No me gusta que ella tenga razón. ¿Cuán ridículo es que los productos frescos sean tan caros? ¿Los alimentos que son buenos para ti no deberían ser más asequibles y la comida basura más costosa? Madre vuelve de McDonald’s mil años más tarde. Saca las hamburguesas con queso y las papas fritas de la bolsa. Tengo tanta hambre que no me importa lo que estoy comiendo. Me meto a la boca grandes bocados de hamburguesa. Me atiborro de papas fritas. Entonces me pongo a llorar. No debería de estar obligada a comer esta mierda. Golpeo mi caja de cartón fría sobre la mesa. Estoy disgustada por todo en este momento. —No deberías alimentarme con basura —le digo. Me seco los ojos con la servilleta delgada. Ésta se rompe en mi cara—. Deberíamos comer alimentos saludables. ¿Por qué soy yo la que tiene que explicarte esto? ¡Se supone que tú debes ser la madre! En lugar de quedarme a ver lo furiosa que se pone, me largo a mi habitación. Cerrando la puerta de golpe. Dejo que sea ella quien tenga miedo esta vez. Ni siquiera se dio cuenta de mi cabello. No puedo recordar la última vez que realmente me miró.
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    88 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Tengo esa fantasía de ir al Retail Rodeo un día, cuando madre esté trabajando. Amontonaré mi cesta, llenándola de todas las cosas que necesito que ella nunca me compra, como desodorante, limpiador de cara y tampones. Entonces iré a servicio al cliente, tocaré la estúpida campana que tienen en el mostrador, y dejaré mi cesta delante de madre cuando salga. —Me gustaría hacer una devolución —diría yo—, de una madre defectuosa. Y, ¿posdata? Estas son algunas de las cosas que necesito. Soy una adolescente, en caso de que no lo hayas notado. Sería épico. Sólo desearía tener realmente el coraje de hacerlo. Los padres deberían ser entrevistados antes de que se les permitiera tener hijos. Entrevistan a la gente para trabajar en McDonald’s. ¿No es el cuidado de un niño un trabajo más importante? A veces me pregunto si las cosas serían diferentes si mis padres se hubieran casado. Lo único que sé de mi padre es que es un adicto. Se fue cuando yo tenía un año. Pero unos años más tarde, regresó. Debía estar drogado ese día. Él irrumpió en casa de Lewis amenazando a mi madre con que si no lo dejaba verme, me llevaría lejos. Eso es todo lo que recuerdo. Se marchó de nuevo y nunca regresó. Ser padre o madre no se supone que sea un trabajo al que puedas renunciar.
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    89 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 12 Lunes 2 de mayo (34 días restantes) Traducido por Cami.Pineda (SOS) Corregido por Lizzie n física, Warner Talbot me da una mirada. —Lindo cabello —anuncia. —¿Qué se hizo? —pregunta Jolene DelMonico. Bienvenidos a mi lunes G E G Me concentro en evitar a Julian entre clases. No hay manera de que lo enfrente con mi cabello así. A Matt probablemente no le importe mucho, pero le dije que no nos podíamos ver porque tengo que hacer algo de tarea en la sala de estudio. Cuando llega la hora de español, me lanzo dentro con la cabeza abajo. Levanto mi mano para cubrir el lado de mi cabello que está del lado de Julian, fingiendo que estoy suavizándolo. Puedo decir que Julian ya está aquí sin tener que levantar la mirada. Es como si este campo de fuerza estuviera siempre alrededor de él y siempre pudiera detectarlo cuando estoy cerca. Me deslizo en mi asiento. Mi plan es alistar calladamente mis cosas antes de que el timbre suene para así poder huir. Si hago esto cada día hasta que mi cabello crezca, tal vez Julian no va a notar que estoy más deformada que nunca. Mi plan para hacer una salida rápida se vuelve en mi contra. La Sra. Yuknis nos sorprende con un examen sorpresa diez minutos antes de que la clase se acabe. Aún estoy respondiendo la última pregunta cuando el timbre suena. Entrego mi examen y me preparo para huir. E
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    90 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Julian está justo en mi pupitre. —Me gusta tu cabello de esa manera —dice. —Sí, claro —murmuro. Ya es bastante malo tener un corte-escalera. ¿Realmente tiene que burlarse de mí como los demás? —Es enserio. Se ve bien hacia atrás. Se puede ver más tu cara. Levanto mi mirada hacia él. No parece que se esté burlando de mí. —Oh. Bueno... gracias. —Julian probablemente se siente mal por mí. No hay manera en que pueda competir con Jolene. No sé por qué siquiera lo intenté. G E G Gimnasia. Dispárenme ahora. Hoy estamos jugando voleibol. El voleibol está extremadamente alto en mi rango de la lista de Peores Cosas Que Tenemos Que Jugar En Gimnasia. Lo único peor que el voleibol son los quemados. Los quemados no son ni remotamente una buena idea. ¿Desde cuándo un montón de balones siendo arrojados hacía ti suena divertido? ¿Por qué siquiera está permitido? Voleibol es casi tan insoportable. En vez de balones siendo lanzados hacia ti en todas las direcciones, un balón es lanzado justo hacia ti instigando la inevitable decepción de todos los de tu equipo cuando no puedes responderlo. Cada vez que los balones vuelan hacía mí, soy una chica infeliz. Las chicas Preciosas, Perfectas y Populares son las que escogen los equipos. Las triple P siempre escogen los equipos. Ellas son las que deciden. Siempre soy la última opción. Nos reunimos en un grupo al otro lado de las que deciden. El piso pulido del gimnasio tiene todas estas líneas pintadas. No tengo idea de qué significa alguna de ellas. —Jolene —dice Caitlin Holt. Jolene DelMonico se va hacia el Otro Lado. Una vez que estás en el Otro Lado, estás a salvo.
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    91 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Las que deciden van y vienen, seleccionando quién cruza. Recompensando a las otras chicas que nacieron hermosas. Confirmando la lotería genética a las perdedoras. —Kim —dice Caitlin Holt. Los equipos se agrandan. Nuestro grupo se vuelve más pequeño. Siempre me prometía que no me iba a molestar la próxima vez que estuviéramos escogiendo equipos. Y entonces es la próxima vez y todos me están sonriendo desde el Otro Lado y soy un desastre sudoroso y mareado de nuevo. Sólo tres de nosotras se mantienen en el grupo. —Noelle —cede Caitlin Holt. Cruzo la división con piernas temblorosas. No hay caminata de la vergüenza más vergonzosa que esta. Caitlin Holt sólo me escogió porque tuvo que hacerlo. Quisiera que alguien me escogiera porque quisiera. G E G Después de tallar un garabato para mi nuevo móvil y pintarlo de color verde lima, es tiempo de relajarme con Friday Night Lights. Mis programas y mis libros están en modo de ajuste de humor instantáneo. Son mis drogas de elección. Y los personajes ficticios que amo son como mis amigos. Mi estómago se aprieta cuando escucho el auto de mi madre estacionándose en el camino de entrada. La sensación cálida y difusa que tenía se borra de un duro golpe. Me pongo tensa como ahora cada noche que ella llega a casa. Pero su comportamiento raro desde el incidente de McDonald’s está haciendo que mi estómago duela más. Todo lo que madre hizo el fin de semana fue sentarse por ahí de mal humor. Se escondía en su habitación o se sentaba en el sillón, mirando a la nada por horas. Sabía que habría repercusiones por gritarle, pero era ridículo. Madre monopolizó la sala de estar ayer por la noche. Se plantó en el sofá, le subió el volumen a sus canciones viejas, y simplemente se desconectó mentalmente.
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    92 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Estaba tratando de hacer mi tarea. Lo que era imposible con su música molesta a todo volumen a través de la pared de cartón. Su música estaba tan fuerte que sonaba como si hubiera venido a mi habitación y hubiera prendido mi estéreo en su lugar. Concentrarme en mi ensayo de español fue imposible. Así que fui a la sala de estar. Madre seguía sentada en su propio mundo en el sofá. —¿Podrías bajarle? —le grité sobre la música—. Algunos de nosotros estamos tratando de hacer la tarea. Madre me ignoró. —¡Tienes que bajarle! —le grité más fuerte. Ella me miró. Una mirada aterrorizante, llena de odio. Como si fuera el enemigo. Lo que madre me había dejado claro. Había escuchado la diatriba miles de veces. Si no fuera por mí, madre hubiera podido ser feliz y casarse y no hubiera tenido que trabajar en un trabajo que odia. Había arruinado su vida por existir. No se movió del sofá. Me moví hacia el estéreo y oprimí el botón APAGAR. —Tienes que dejarme concentrar —dije—. A una persona se le debe permitir hacer sus tareas. —Yo era la primera persona en la historia de la educación pública empezando a hacer la tarea el domingo en la noche. Esta noche no ha habido ningún drama. Aún más sorprendente es el buen estado de ánimo anormal de mi madre. Estamos sentadas aquí tomando una cena sin su vomito verbal contaminando todo. —Comete tus zanahorias —dice. ¿Por qué está intentado sacar toda la Actuación de Mamá Normal cuando nadie está aquí? —Los cubos de zanahoria no son zanahorias reales —objeto. —Claro que lo son. —Ni siquiera saben a zanahorias. Y estoy segura que las zanahorias no vienen en naranja neón. Éstas deben ser radioactivas. —No creo que madre sepa cómo preparar unos vegetales que no vengan de una lata. Aun logra dañar esos. —Comételas de todas maneras —dice como si estuviéramos compartiendo una broma. Más allá de lo irritante.
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    93 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Lo juro, cuando se pone así de falsa, es incluso más molesta que en su estado de ánimo apestoso. Al menos entonces sé que es real.
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    94 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 13 Martes 3 de mayo (33 días restantes) Traducido por Paaau Corregido por Kathesweet att ya me está esperando cuando llego a nuestro lugar. —Te ves diferente —dice. ¿De verdad acaba de notar mi cabello? Quiero decir, no nos hemos visto desde la semana pasada, pero aun así. Me ve en los pasillos. Tiene muchas oportunidades para notarlo. —No me lo recuerdes —murmuro. —No, te ves bien. Pero… ¿cuál es la diferencia? Espera. ¿Ni siquiera sabe cómo es mi cabello? ¿No ve que corté la mitad de él y que está peinado hacia atrás? —¿No puedes decirlo? —pregunto. Matt me acerca a él. —Puedo decir que eres linda —susurra. Luego me besa. Dejo que me bese. Bastante pronto, me olvido de que hay algo por lo que estar enfadada. —Oh, Dios mío, ¿es cierto? —grita la voz de una chica al otro lado de la pared. Una voz de chica que reconozco. Porque solía ser mi mejor amiga. Audrey camina hasta nosotros pisando con fuerza. Tiene ojos de loca. M
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    95 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Carly me dijo que ustedes venían aquí, pero tenía que verlo yo misma. —No estamos… esto no es lo que parece —protesta Matt. —¿Oh, no? Entonces, ¿por qué parece que mi novio estaba besando a una sucia prostituta? Miro boquiabierta a Matt. ¿Es el novio de Audrey? ¿Cómo puede ser su novio cuando es mi novio? Matt no está explicando que todo esto es una broma. O que Audrey está mintiendo. Ni siquiera me está mirando. —¿Cuántas veces han venido aquí? —Quiere saber Audrey. —No es la gran cosa —dice Matt—, ella ni siquiera… —¡¿Cuántas?! —No lo sé. —¿Más de dos? —Sí, pero… —¡Idiota! —Audrey, vamos. —Matt toca el brazo de Audrey. Es como si yo ni siquiera estuviera aquí. Todo lo que le importa a Matt es convencer a Audrey de que yo soy nada. —¡No me toques! —Yo… —¡Suéltame! —Audrey se sacude para alejar a Matt. Me da una mirada tan antipática que no puedo creer que fuimos mejores amigas. —Primero Corey, ¿y ahora esto? —Me acusa. ¿De verdad va traer a colación esos chocolates de San Valentín que Corey Smith le dio en octavo grado? —No estaba celosa de Corey. Y ni siquiera sabía que estabas… —Mi garganta se aprieta. —¿Qué yo estaba qué?
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    96 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Saliendo con… Matt. —Sí, claro, estoy segura de que no lo sabías. —¡No lo sabía! —Dios, me pregunto por qué no te creo. —¡Dile que yo no sabía! —le grito a Matt. —Como si yo realmente fuera a creer en ustedes. —La mirada de Audrey es fría como el hielo—. Esto no ha terminado —me amenaza. Luego se va. —¿Por qué… —comienzo a preguntarle a Matt. Pero él corre detrás de Audrey, dejándome atrás. G E G —¿Qué acaba de pasar? —dice Sherae. —¿Ya te enteraste? —Todo el mundo está hablando de eso. —Sherae mira hacia la cafetería. Luego de que Matt me abandonara, me quedé en nuestro lugar hasta que comenzó la clase de español. No había forma de que yo fuera a clases. Podía sentir lo hinchados que estaban mis ojos por llorar. No podía dejar de temblar. Sherae tiene almuerzo en el cuarto período, por lo que me escabullí hasta la cafetería y le hice señas para que saliera. —¿En serio? —digo. Sherae me mira. —No, no todo el mundo —se retracta—. Sólo… algunas personas que lo escucharon de Audrey. —¿Escucharon qué? —Conoces a Audrey. Está diciendo que le quitaste a Matt o alguna tontería por el estilo. —¡Ni siquiera sabía que estaban saliendo! —¿Vas a decirme lo que pasó?
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    97 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Le cuento todo. Las palabras aplastan mi corazón como una esponja. Luego las lágrimas vuelven a caer en oleadas. —Aquí. —Sherae me lleva hacia el pasillo. Nos sentamos contra la pared. Cuando puedo volver a hablar, digo: —Pensé que Matt y yo podríamos estar juntos de verdad. Pensé que si le daba más tiempo, se daría cuenta de que me ama. Y que querría que todos supieran que estábamos juntos. —Limpio mis ojos con el dorso de mi mano—. Dijo que yo le importaba. Él era el único que podía ser mi novio y ahora ya no está. Simplemente no puedo creer… —¿Dónde se supone que deben estar ustedes? —interrumpe un guardia de seguridad. —En el almuerzo —le dice Sherae. —¿Las dos? —Sí. —Ella toma mi brazo—. Vamos a entrar. Podríamos habernos salido con la nuestra si el monitor del almuerzo no fuera una de esas personas molestas que recuerdan cada pequeña cosa. —No te he visto en un tiempo —me informa, bloqueando la puerta. —Sí, tengo revista literaria ahora. —¿Quinto período? —Sí. —Este es el cuarto. Hombre, él es bueno. Le digo a Sherae que la esperaré en su casillero antes del quinto periodo. Luego me escabullo hacia el baño que uso para esconderme. Estaba esperando no tener que volver a esconderme ahí. Pero esa es la cosa sobre la vida. Nunca puedes cambiar la tuya por una mejor. G E G
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    98 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Nota sobre Noelle Wexler encontrada en el piso de la clase de biología en noveno grado, escrita en papel con reglones anchos y alternando tinta rosa y azul: G E G Por supuesto que toda la clase lo sabe para el final del día. Incluyendo a Julian. Me pregunto qué versión del rumor escuchó. Probablemente la que dice que Matt y yo lo estábamos haciendo en la cancha de tenis. Cuando Julian me encuentra en mi casillero después de la escuela, ni siquiera intento escapar. Sólo espero que esta parte de la verdad lo haga sentir mejor. —Adivina lo que escuché —dice él. —¿Cuántas suposiciones puedo hacer? —¿Algunas de ellas es cierta? —¿Qué escuchaste? —Que estabas saliendo con Matt Brennan. —Entonces, supongo que escuchaste bien. —No sabía que tenías novio. ¡¿NW está usando dos camisetas?! Creo que tiene puesto un leotardo. ¿Por qué nunca puedes ver los tirantes de su sostén? Ella nunca usa sostén. Ew. ¿Demasiado pegajoso? Probablemente piensa que es atractivo. ¡Alerta de prostituta!
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    99 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Nadie sabía. —¿Por qué no me dijiste? —Lo siento. Es complicado. Julian niega con la cabeza. Espero. No sé qué decir. —Lo que sea —dice Julian. Por segunda vez en el día, veo a un chico que amo alejarse de mí. Matt no era la única razón de por qué no puedo estar con Julian. Pero es más fácil hacerlo creer eso.
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    100 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 14 Miércoles 4 de Mayo (32 días restantes) Traducido por Mery St. Clair Corregido por Kathesweet uando tu corazón se rompe en mil pedazos, lo único que puedes hacer es intentar seguir aguantando. Respiras. Intentas dormir. Intentas no pensar en él. Ayer por la noche fue un millón de años atrás. Me quedé mirando el reloj, deseando que ya fuera mañana. Incluso pensé en sacar mi caja secreta. Me arrastro hasta la parada de autobuses. Todo lo que quería hacer era quedarme en la cama. Iba a decirle a madre que estaba enferma, pero se molesta si estoy en casa cuando despierta. Estoy esperando el estúpido autobús cuando un auto se detiene en la acera. Casi no lo noto al principio, asumiendo que es una de las madres que viene a dejar a su hijo. Pero entonces veo quién está dentro del auto. Es Audrey. Con sus amigas. —¡Hola, zorra! —grita Audrey. Todos los chicos en la parada de autobuses me miran. —¿Qué clase de perdedora toma el autobús cuando ya tiene edad suficiente para conducir? —especula. Estoy de acuerdo con ella en eso. Los chicos que están cerca de mí se alejan unos pasos. Todos saben que ser una Perdedora es contagioso. El auto chilla al marcharse. Por primera vez en mi vida, no puedo esperar a que el autobús llegue. Escogió el peor día posible para llegar tarde. C
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    101 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Un minuto después, otro auto gira en esta calle. Excepto que no es otro auto. Es el mismo auto con Audrey y sus amigas. Cuando el auto se acerca, noto que todas sostienen armas de fuego. Esto es todo. Van a matarme. No puedo creer que sea así como termine todo. En un hermoso día de primavera, bajo un cielo increíblemente azul, esperando el autobús. Irreal. Audrey se inclina por la ventana de atrás. Posiciona el arma en su hombro. Me localiza a través del visor. Todos en la parada de autobuses corren. También debería estar corriendo. Me ordeno correr. Pero realmente, ¿cuál es el punto? Cuando me muera, no voy a tener que soportar este dolor implacable. Quizás regresaré como una chica con una vida mejor. O quizás llegaré a ese universo alternativo donde los intrusos ni siquiera existen. Así que me quedo allí. Mirando directamente a Audrey. Retándola a que lo haga. El primer impacto me golpea en el estómago. Alguien grita. Bajo la mirada hacia mi cuerpo. Hay una salpicadura roja en mi camisa. Más salpicaduras comienzan a aparecer en mis brazos. Pongo mis manos sobre mi cabeza y me agacho. Escucho el zumbido del auto al pasar. Cuando el sonido del auto desaparece, aparto lentamente mis manos y levanto la mirada. Una de las chicas de la secundaria está oculta detrás de un árbol, llorando mientras su amiga la abraza. Un chico de primer año corre hacia mí. —¿Estás bien? —pregunta. Es una buena pregunta. ¿No debería estar muerta a estas alturas? El rojo está salpicado por todas partes. Algunos de los lugares donde me golpearon arden de verdad. —Las bolas de pintura pueden dolor mucho —dice. ¿Bolas de pintura? ¿Me dispararon con bolas de pintura? Esas armas parecían reales.
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    102 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Estoy bien —le digo—. Pero probablemente debería regresar a casa y cambiarme. —Lo bueno es que te agachaste. Podría haber sido peor si te golpeaban en el rostro. Soy un desastre temblando cuando llego a casa. Trato de limpiar un poco de pintura de mi brazo donde arde más. La pintura roja se esparce. Mi llave tiembla cuando intento ponerla en la cerradura. Hay una buena probabilidad de que pueda vomitar. Intento no despertar a madre mientras voy a mi habitación y cierro la puerta. Mi camisa está arruinada. Y por supuesto, tenía que estar usando los jeans que mejor me quedan. Me quito todo, con cuidado de no manchar de pintura el alfombrado. Madre golpea la puerta. —Un minuto —digo. —¿Qué estás haciendo en casa? —exige a través de la puerta. —¿Puedes darme un minuto? —grito. Me pongo una camisa limpia y unos jeans y abro la puerta. —¿Por qué estás aquí? —dice mi madre. —Tuve que cambiarme de ropa. —¿Por qué? Pateo mis jeans manchados y camisa hacia ella. —¿Qué ocurrió? —pregunta—. ¿Qué es todo eso en tu ropa? —Esperaba el autobús y… —Mi garganta se cierra. No voy a llorar por esto. No ahora. —Algunas chicas me dispararon bolas de pintura. —Me las arreglo para susurrar. —¿Estás bien? ¿Estoy bien? ¿Desde cuándo a madre le importa si estoy bien? Ni siquiera le importa comportarse como una mamá de verdad. —Duele —digo.
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    103 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Ve a la enfermería cuando llegues a la escuela. —Perdí el autobús. ¿Puedes llevarme? Madre nunca me lleva a la escuela. Siempre me hace caminar casi dos kilómetros hasta la estación de tren, incluso cuando está helando. Pero hoy debería ser diferente. Ella le da otra mirada a mis brazos. Observo a la preocupación en sus ojos desvanecerse para convertirse en desinterés. —No puedo llegar tarde hoy —dice—. Puedes tomar el tren. G E G Física está a punto de terminar para cuando llego. Todo el mundo está haciendo actividades en equipos. Le doy mi pase de tardanza a la Srta. Scofield. Parece que quiere decir algo, pero sólo me dice que me una a mi equipo. Me dejo caer en mi pupitre y bajo mi mochila al suelo. No me molesto en sacar nada. Deslizó mi pupitre más cerca al de Ali, pero no pregunto de qué es la actividad. No me importa nada. Sólo quiero irme a casa. —¿Estás bien? —pregunta Ali. Su sola pregunta de si estoy bien me da ganas de echarme a llorar. Parpadeo para contener las lágrimas. No quiero que nadie me vea así. No quiero que Audrey consiga volver a hacerme llorar en clase. Echo una mirada a los otros dos chicos en nuestro equipo. Están distraídos, discutiendo sobre algo en la hoja de actividades. —¿Te lastimaron? —¿Quiénes? —Audrey. Y sus amigas. Escuché lo que pasó. —¿Ya te enteraste? —¿Cómo es eso siquiera posible? ¿Audrey usó el megáfono y lo anunció durante las clases? —Alguien hablaba sobre eso antes de clase. —¿Quién?
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    104 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Realmente tienes que preguntar? Miro al grupo de Warner. Me atrapa mirando. Extiende su mano como una pistola y dispara. Bang, musita. Probablemente desee que yo estuviera muerta. Pero luego ya no tendría de quién burlarse. Excepto Ali. Y Tommy. Y quizás algún estudiante soso de primer año. —¿Quieres venir después de la escuela? —ofrece Ali. Estoy segura de que reconoce su propio dolor en mis ojos—. Podríamos ir por unas malteadas y ver una película. Eso siempre ayuda a despejar mi mente de esas cosas. —No puedo —digo—. Pero gracias. —Sólo quiero estar sola. Odio a todo el mundo. Cuando suena el timbre, agarro mi mochila y corro hacia la puerta. Simon me alcanza. No dice nada. Sólo pone su brazo alrededor de mí y camina conmigo a mi casillero. Sherae me está esperando allí. Intercambia una mirada con Simon. Debería estar protestando que no necesito niñeras, pero no me importa. Estoy, oficialmente, muy por encima de todo y todos. —¿Te veo en la revista literaria? —me pregunta Simon. Asiento hacia el suelo. Suena el timbre. Los pasillos se vacían. No me muevo. Tampoco Sherae. —Parece que duelen —dice ella. Se refiere a las ronchas rojizas en mis brazos. Algunas se están convirtiendo en desagradables moretones. —Supongo. —Vamos a la enfermería. —Estoy bien. —No estoy convencida. —Lo estoy. —¿Por qué no dejamos que la enfermera decida? Estoy muy cansada para discutir. Así que dejo que Sherae me lleve a la enfermería. La enfermera envía a Sherae a clase. Luego me pregunta qué ocurrió.
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    105 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Me golpearon con bolas de pintura. —¿Cuándo? —Antes de la escuela. En la parada de autobuses. Inspecciona mis brazos. —¿Quién te hizo esto? —Quiere saber. Si le digo a la enfermera que fue Audrey, se lo dirá al director y Audrey se meterá en problemas. Lo cual la motivará a hacer mi vida una pesadilla aún más grande. Prefiero pasar desapercibida y esperar que todo esto termine. —No importa —digo. La enfermera irradia tanta preocupación que tengo que apartar la mirada. Ella tiene la fotografía de una niña pequeña en su escritorio. Apuesto a que es una mamá increíble. Parpadeo para alejar las lágrimas otra vez. Toda mi vida es un parpadeo para alejar las lágrimas. Esto está poniéndose realmente duro. —Estarás bien —dice—. Vas a estar como nueva. ¿Te sientas aquí para mí? Me siento sobre la mesa para pacientes. La sábana de papel blanco cruje debajo de mí. —¿Puedes levantar tu camisa? —¿Por qué? —Quiero revisar tus otros moretones. Cuando levanto mi camisa, su expresión cambia. Es sólo por un segundo. Luego está sonriendo y poniendo la pomada, explica que mis moretones deberán desaparecer pronto. Ni siquiera sabía que los tenía allí. Desearía que los moretones emocionales sanaran como los físicos.
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    106 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 15 Jueves 5 de mayo (31 días restantes) Traducido por Xhessii y AariS Corregido por Kathesweet evista literaria. Mi salvación. El único lugar en la escuela donde me puedo relajar, incluso si hay otros chicos trabajando aquí conmigo. He llegado a conocerlos a todos. Son un grupo genial. Además, realmente estoy interesada en escribir y en editar, incluso más de lo que creía. Hacer que las cosas sucedan detrás de escena de una publicación, incluso si es la revista literaria de nuestro pueblo, es algo genial. —El almuerzo está servido —anuncia Simon. Él coloca su bandeja en la mesa grande. El olor a pollo frito me hace feliz. Hoy sólo estamos Simon y yo. Estos son los mejores momentos. Simon es una persona con la que es fácil hablar. Algunas veces se siente como si me pudiera abrir con él sobre cualquier cosa, y que él lo entendería completamente. Incluso cuando su familia es locamente rica, no es para nada engreído. Es uno de los pocos chicos a los que el privilegio excesivo no le ha lavado el cerebro. La preparatoria sería como quitarle una paleta a un niño si todos fueran como Simon. —Eres demasiado bueno conmigo —digo. —Nop, sólo tengo hambre. Ven a comer. —En un minuto. Tengo que terminar estas correcciones. —Hazlo más tarde. Tu pollo frito se está enfriando. Además, tengo piezas extra- crujientes. El pollo frito extra-crujiente es lo que me convence. Me siento al frente de Simon y tomo un plato de pollo frito, puré de papas y frijoles verdes. Todo parece tan rico. R
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    107 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Por un momento sólo comemos y hablamos sobre cosas de la revista literaria. Luego Simon me pregunta si estoy bien. Mi respuesta automática es que estoy bien. Pero mentir es realmente agotador. Sería un alivio ser honesta con Simon. —No —admito—. No estoy bien. —Le digo todo sobre el asunto de Matt/Audrey. Luego le digo sobre Julian. —Espera —me interrumpe Simon—. Entonces, si quieres estar con Julian, ¿por qué no estás con él? —¿En serio? —Sí. Suena como si ambos estuvieran enamorados, el uno del otro. —No es así de simple. —¿Por qué no? —Yo… no soy lo suficientemente buena para él. —¿Qué? Eso es ridículo. —No, así es como es. —Siento si nadie más te lo ha dicho antes, pero cualquier chico tendría suerte de andar contigo. Eres inteligente, divertida, perspicaz, talentosa, bondadosa… ¿no ves eso? Vaya. Nadie nunca me había dicho algo como eso antes. —Bueno… Dios, Simon. Gracias. —Es la verdad. Hazte un favor a ti misma, y empieza a creerlo. No puedo evitar sonreír. Simon puede inspirar a cualquiera. Tal vez en diez años él será nuestro gran líder. —Oh, hombre. —Simon se levanta de un salto—. Se supone que le debo mostrar al Sr. Gilford esas pruebas. ¿Tienes todo lo que necesitas? —Sí, sólo terminaré las correcciones. Simon agarra su mochila y una carpeta. Justo antes de irse, dice: —¿Oye, Noelle?
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    108 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Sí? —Todo saldrá de la manera que se supone que sea. —Eso espero. Las cosas lindas que Simon me dice se acomodan en un lugar vacío dentro de mi alma. Es como si él realmente creyera todo lo que dijo. Cuando escucho a alguien venir unos minutos después hacia la oficina, levanto la mirada de mi trabajo con una gran sonrisa, esperando ver a Simon. Pero es Carly. Vivo con el miedo constante de que Carly me humille en el pasillo o afuera. A ella le pertenecen todos los demás lugares. No tiene permitido invadir el único lugar donde me siento segura. —Así que, ¿eso que hiciste con Matt? —dice—. No fue agradable. —No se supone que tú estés aquí. —¿Oh, no? —Carly camina hacia mi escritorio. Agarra mi organizador y lo pone de cabeza. Lápices, grapas, clips y tachuelas se diseminan por todas partes. Ella se inclina más sobre mí—. ¿Quién me va a detener? El timbre nunca suena cuando lo necesitas. El reloj dice que todavía quedan seis minutos. Mi pulso se acelera de la misma manera que lo hace cuando Carly viene a atormentarme. Ella es la cazadora. Y yo soy el animal salvaje, que reza para que lo haga rápido. —Vete —le digo. —Eso no es muy amable. Como cuando tú saliste con Matt a espaldas de Audrey. Eso tampoco fue muy amable, ¿no es así? —No sabía que ellos estaban saliendo. —Sí… nadie te cree. —¿Por qué te importa? —Um, ¿porque Audrey es mi amiga? Y porque la gente que lastima a mis amigos, me lastima a mí. —Carly le da a mi silla un gran empujón. Ésta empieza a rodar por la habitación. Me levanto y camino hacia la puerta. Pero Carly está ahí, agarrando mi brazo.
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    109 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No lo creo —dice. —Déjame ir. —No. Quiero mostrarte algo. —¡Déjame ir! —Jalo mi brazo. Me agarra más fuerte y me empuja hacia el otro lado de la habitación. No puedo alejarme de ella. Es más fuerte que yo. Sin embargo, la puerta está abierta. Podría gritar hasta que alguien venga. Pero entonces, ¿qué diría? ¿Que Carly me estaba agarrando? Entonces ella se metería en problemas y me atacaría aún más fuerte la próxima vez. Y todos sabrían lo débil que soy. No. Es mejor ver qué es lo que quiere. El timbre sonará en cuatro minutos y el pasillo se llenará de gente y me dejará sola. —Audrey quería que te diera un mensaje —dice Carly. —¿Cuál? —Este. —Agarra mi mano y tira de mi dedo índice. Mi nudillo se quiebra. —¡Auch! —No seas dramática. Todavía no duele. —Carly me empuja hacia el cortador de papel. Levanta el filo. Luego presiona mi dedo contra el borde del filo. Justo debajo de la hoja. —¡Ya basta! —grito, arrebatándole mi dedo. Carly agarra mi cabello. Lo jala. —¡Déjame ir! —grito aún más fuerte. Ahora quiero que alguien me oiga. Nadie viene. Carly está jalando tan fuerte mi cabello que no puedo mirar a otro lugar que no sea al techo. Mi cuello me está matando. Intento patearla. Intento alejarla. Nada funciona. —¿Qué le pasó a tu cabello? —pregunta Carly. Agarra un mechón de mi cabello y voltea la sección corta de éste hacia mi rostro—. ¿Por qué está todo cortado? Tal vez sería capaz de responderle si mi cuello no estuviera completamente hacia atrás.
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    110 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Supongo que así es como te gusta —concluye Carly—. Así que no te importará si lo corto un poco más. —Me empuja hacia abajo, hacia el cortador de papel. El lado de mi cabeza golpea contra éste tan duro que espero que mi cerebro todavía funcione—. Veamos. —Carly rompe algunos de los sujetadores de mi cabello—. ¿Qué parte está más larga? —Detente. Déjame ir. Carly tiene sujetado mi brazo detrás de mí. No puedo moverme. Ella jala una sección de mi cabello debajo del cortador. Escucho al cortador ser levantado y bajado, pero no completamente. Levanta y baja el cortador una y otra vez. El timbre suena. —¡Demonios! —grita Carly. Me suelta y se encamina a la puerta. Cuando llega a ésta, se gira y me dice—: Gracias por jugar, Huevo Podrido. Repitámoslo alguna vez. G E G Mi madre dejó de lavar mi ropa el invierno de octavo grado. Ella nunca dijo que lo iba a dejar de hacer. Sólo dejó de hacerlo. No me di cuenta de esto hasta una mañana que me estaba alistando para ir a clases. Pensé que mi madre iba lavar la noche anterior. Estaba esperando levantarme y tener ropa limpia esperándome. Pero mi ropa sucia todavía estaba en el cesto. Entré en pánico. No tenía nada que ponerme. Sólo tenía unas cuantas camisas de manga larga y hacía mucho frío esa mañana. A veces superaba el invierno usando una camisa debajo de un cárdigan mientras los demás estaban cómodos en sus suéteres de cachemira. Pero no quería hacer eso ese día. Estaba demasiado frío. Y ya había usado mi único suéter decente dos veces esa semana. Levanté la tapa del cesto. La ropa sucia apestaba. El brazo de mi camisa de cuello de tortuga estaba enrollado alrededor de mi pantalón de pijama. Tomé mi cuello de tortuga y lo olí. Olía como huevos podridos. Había una ligera posibilidad de que lo lavara en el lavabo, y lo pusiera en la secadora hasta que fuera usable, tomar el tren a la escuela, y llegaría a tiempo para el segundo periodo. Sólo que, tendría
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    111 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga que caminar bajo el viento congelante todo el camino a la estación. Y madre estaría despierta para entonces. Me gritaría por haber perdido el autobús. Fui a mi closet para ver si una camisa nueva había aparecido mágicamente. No era así. Volví al cuarto de baño y olfateé la camisa de cuello de tortuga otra vez. El olor a huevos podridos parecía estar disipándose. La agité un poco. Rocié un poco de spray corporal Sea Island Cotton en ella. Si no me acercaba demasiado a nadie, tal vez lo podría conseguir. Así que me puse la camiseta de cuello de tortuga sucia. Por supuesto Carly se acercó a mí cuando llegamos a la escuela. Había estado burlándose de mí en la parada de autobuses. No había terminado. Me quité el abrigo y lo puse en mi casillero. —Hueles como huevos podridos —dijo Carly. —No, no es así. —¿Tu nariz ha dejado de funcionar? Porque hueles totalmente. Todo lo que quería hacer era salir corriendo de allí y coger el tren a casa y meterme en la cama y esconderme bajo las mantas por el resto del día. Pero no lo hice. Pasé todo el día con olor a huevos podridos. Cuando madre llegó a casa esa noche, le pregunté cuándo iba a lavar la ropa. Dijo que yo era lo suficientemente mayor para lavar mi propia ropa. No me enseñó cómo hacerlo ni nada. Era sólo otra de esas cosas que se esperaba que averiguara por mi cuenta. Leí las instrucciones en la caja de Tide. Decían que pusiera la ropa en la lavadora, luego pusiera el detergente, a continuación, iniciar el lavado. No decían nada sobre separar los colores de los blancos. No decían nada sobre que si usas detergente extra porque quieres que tu ropa quede extra limpia, el polvo mancharía toda tu ropa y saldría incrustada con trozos desiguales de detergente por toda ella. Al día siguiente, fui a la escuela con jeans con manchas de detergente y una camiseta de manga larga que solía ser blanca pero ahora era de un color rosado oscuro. Pero al menos no olía a huevos podridos. Desde entonces, he aprendido
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    112 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga cómo lavar ropa. Añado detergente al agua antes de poner la ropa en ella. Separo los blancos de los colores. Otra cosa que he aprendido es que cuando un problema se resuelve, otro problema llega irrumpiendo justo detrás de él, golpeando su gran tambor de Desfile de Problemas. Ahora tengo ropa limpia. Pero madre no me permite ducharme por las mañanas. Tenemos dos baños. Sabes que tu ciudad es de alto nivel cuando incluso los apartamentos baratos tienen dos baños. El mío sólo tiene un inodoro (al que le gusta dejar de funcionar en las peores ocasiones), un lavabo, y una vieja unidad de lavadora/secadora. El otro baño está anexo a la habitación de mi madre. Por supuesto ese es el que tiene la ducha. El argumento de mi madre es que cuando me doy una ducha mientras está durmiendo, la despierto. Madre no disfruta de ser despertada antes de las 7:45. Lo que significa que tengo que ducharme por la noche. No quiero ducharme por la noche. Quiero darme una ducha antes de la escuela como una persona normal. Esa vez que olí a huevos podridos fue el final de oler mal. Me niego a estar sucia nunca más. Soy obsesiva sobre lavar mis sábanas dos veces a la semana y lavar la ropa antes de que me quede sin nada. Y tengo una nueva colección de sprays corporales que Sherae me dio por mi cumpleaños, así puedo ir a la escuela oliendo a lavanda o lilas del valle todos los días. Algunas mañanas tengo un momento de valor fugaz. Entraré furtivamente en el baño de madre, encenderé la ducha, y lo haré realmente rápido. Ella normalmente empieza a gritarme para que cierre el agua. Fingiré que no la escucho, lavándome tan rápidamente como me sea posible. Pero la mayoría de las mañanas, agarro una toalla limpia y me lavo en mi lavabo. G E G No hay manera de que vaya al gimnasio después de lo que Carly acaba de hacerme. No puedo parar de temblar. Las lágrimas llegan cuando llego a mi casillero. Esta vez, las dejo caer. Estoy cansada de contenerlo todo. ¿Cuál es la diferencia? A nadie le importa de todos modos. Pero entonces Sherae se acerca a mí. No dice nada. Sólo me abraza.
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    113 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Lo único que hace falta es ese pequeño gesto de atención para hacer que pierda el control completamente. Estoy llorando como si nunca fuera a ser capaz de parar. Porque acabo de darme cuenta de algo. No corrí. Cuando pensé que Audrey iba a dispararme con una pistola real, ni siquiera intenté salvar mi vida. Sólo me quedé allí. La promesa de alivio que la muerte me traería me derribó en ese momento. Algo está mal conmigo. Algo está desesperadamente mal. Me separo de Sherae, golpeándome la espalda contra mi casillero. Me dejo caer sobre el suelo. Estoy teniendo uno de esos episodios de llanto embarazoso dónde estás apretada en las garras de acero de un espantoso ataque convulsivo. No puedo parar de hacer estos ruidos espásticos de hipo. Intento tomar respiraciones temblorosas para disminuir el llanto, pero no se detiene. La gente está mirando. No los culpo. Cualquiera miraría a una chica loca teniendo una crisis nerviosa en el pasillo. Odio que la chica loca sea yo. ¿Quién no corre en la otra dirección cuando piensa que su vida está siendo amenazada? ¿Quién no lucha para permanecer viva? Cada día de mi vida es una lucha. Pero ayer, renuncié sin siquiera intentarlo. Quiero seguir luchando. Realmente quiero. Simplemente estoy muy cansada de que nada mejore. G E G Cuando hay tiroteos en las escuelas en programas o en películas, siempre es un chico con el arma. ¿Qué les hace pensar que nunca podría ser una chica? G E G Estoy siendo secuestrada.
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    114 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Bueno, amigacuestrada es más preciso. Después de mi crisis nerviosa, Sherae me recogió y me sacó de la escuela. —Deberías volver adentro —digo—. Vas a meterte en problemas. —¿Parece como si me importara? —Sherae me guía afuera hacia el estacionamiento de estudiantes a través de la puerta lateral. Me mete en su auto—. Vámonos. —En serio —le digo—. Estoy bien. No te saltes las clases por mí. Sherae no está escuchando esto. Enciende el auto. —Vamos a ir a mi casa —dice—. No te molestes en intentar convencerme de lo contrario. La Sra. Feldman está en casa cuando llegamos allí. Miro hacia otro lado para que no pueda ver mi cara. —¿Qué pasa? —dice. —Volveré enseguida —le dice Sherae. Me lleva a su habitación. Me ordena elegir un pijama. Después va a explicárselo a su mamá. No estoy segura de qué está diciendo. Le hice jurar mantener el secreto. ¿Cómo podría explicar sobre Julian, Carly, Matt, Audrey, Warner, mi madre y todo sin detalles específicos? ¿Algo como, “Vinimos a casa temprano porque la vida de Noelle apesta”? Toda la ropa en el cajón de pijamas de Sherae es suave y bonita. Sí, tiene un cajón entero de pijamas. Yo tengo dos pantalones de pijama y algunas camisetas viejas gastadas. Elijo unos capri rosa pálido que son suaves como la mantequilla y una camiseta blanca ligera y sin mangas. Luego me cambio. Sherae vuelve a su habitación con provisiones. Tiene un surtido de aperitivos dulces y salados. —Esto es lo que vamos a hacer —dice—. Vamos a darnos un atracón. Vamos a ver lo que quieras. No vamos a malgastar nuestro tiempo hablando sobre idiotas que no merecen nuestra atención. ¿Qué es lo que deseas ver? He visto cada episodio de Freaks and Geeks un trillón de veces. Sherae me permite pedir prestada su caja de colección cada vez que quiero. Pero ese programa siempre me hace sentir mejor. Así que Sherae y yo nos metemos en su enorme cama y comenzamos un maratón de Freaks and Geeks.
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    115 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Intento no pensar en Julian. Realmente lo intento. Pero Daniel Desario me recuerda a Matt y Nick Andopolis me recuerda a Julian. Excepto que Julian no es un marihuanero como lo es Nick. —¿Por qué Matt escogió a Audrey? —lloriqueo. —Porque es un idiota —explica Sherae. —¿Pero por qué no me quiso? —Lo hacía. Él sólo no quería elegir. —Odio que yo no fuera suficiente para él. —Yo no. Esto sólo prueba que Matt era totalmente inadecuado para ti. El chico adecuado nunca te haría sentir de esa forma. —Como si alguna vez vaya a conocer a alguien adecuado para mí. —¿Has conocido a Julian? —Julian cree que soy una zorra. Julian y el resto del mundo. —No, no lo hace. Él quiere estar contigo. Y sabe que quieres estar con él, incluso si sigues negándolo. —Sabes que nunca funcionaría. —No, tú crees que nunca funcionaría. A Julian obviamente le gustas. Mucho. Él lo entendería. —Estaría asqueado. —No si quiere estar contigo. Lo cual es así. Tomo otra galleta de animales helada de la bolsa. —¿Por qué es tan difícil creer que realmente le gustas? —dice Sherae. Agarra su Uglydoll color rosa fuerte que se parece a un conejo poseído y me abofetea con él— ¡Hola! ¡Te pidió salir! ¡Julian Porter quiere salir contigo! ¿Cómo no puedes ver lo enorme que es eso? Sólo me encojo de hombros. Sherae nunca entendería. Vemos la escena donde Nick canta para Lindsay. La vida sería mucho más fácil si los chicos ficticios fueran reales.
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    116 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 16 Viernes 6 de mayo (30 días restantes) Traducido por Agus y Lore_Mejia (SOS) Corregido por Majo vitar la cafetería no sólo ha sido necesario en el almuerzo. He estado evitándola antes de la escuela, también. No quiero estar atrapada allí la próxima vez que Julian llegue temprano. No se supone que debamos esperar afuera antes de la escuela, pero ellos no tienen la energía para arrearnos a esta altura del año. Me siento contra un árbol y saco mi libro. Nunca me puedo enfocar completamente en leer en la escuela. O en nada, realmente. Una parte de mi está atenta a Julian, Carly, Matt, Audrey y Sherae. Sherae está entrando desde el estacionamiento estudiantil. La saludo con la mano. —Gracias por lo de ayer —le digo—. Realmente necesitaba eso. —En cualquier momento. —¿Estás segura que tu mamá no estaba enojada? —¡De ninguna manera! Ama tenerte con nosotros. Incluso en emergencias. El viento agita un mechón de mi corte-escalera fuera del broche. Aprieto mi cabello y rozo el broche en mi cuero cabelludo, tratando de sostener mi cabello. —¿Qué hora es? —pregunto. —Tenemos… —Sherae se asegura—… siete minutos más. —Quedémonos aquí afuera. Sherae se sienta en el césped junto a mí y apoya su espalda contra el árbol. Entre chicos gritando y puertas de autos cerrándose de golpe, puedo escuchar el susurro de las hojas de los árboles. El viento cálido se siente bien. No quiero entrar. E
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    117 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Es casi la hora de entrar cuando Hector viene hacia nosotras. —¿Puedo hablar contigo? —le pregunta a Sherae. —No lo creo —dice ella. —Sólo dos segundos. Sherae se levanta. —Tenemos que entrar —le dice a él. Me mira en busca de ayuda. Me levanto. Empezamos a caminar. Hector camina con nosotras. —¿Me puedes dejar en paz? —le dice Sherae. —¿Me puedes dejar hablar contigo? Seguimos caminando. —Oye. —Hector agarra la mochila de Sherae, deteniéndola bruscamente—. No seas una perra. Sólo quiero hablar contigo. —Vamos, Noelle. —Sherae agarra mi mano. Seguimos adelante apresuradamente. Cuando Sherae me llamó esa noche luego de que Hector dejara su casa, estaba llorando mucho. Esa fue la primera vez que la escuché tan trastornada. Siempre asumí que Sherae tenía todo bajo control. Su vida parecía tan perfecta. Hasta que Hector lo llevo demasiado lejos. Él no la escucho cuando ella le dijo que parara. No puedes violar la confianza de alguien y esperar que no haya consecuencias. G E G Los viernes no son simplemente viernes normales en física. Son los Viernes Divertidos de Física17 (también conocidos como VDF, o Viernes Divertidos). Cada Viernes Divertido de Física, la Srta. Scofield está intentando establecer un nuevo record mundial para la Maestra de Física más Cursi del Mundo. —¿Sabían que Roy. G Biv18 fue un hombre real? —inquiere la Srta. Scofield. 17 En inglés, 'Fun Fizzycks Friday'. 18 Roy G. Biv: es el convencional símbolo del arcoíris, hace referencia al orden de los colores, que casualmente en ingles pueden formar un nombre. R (red=rojo) O (orange=naranja) Y (yellow=amarillo) G (green=verde) B (blue=azul) I (índigo=índigo) V (violet=violeta) es el orden de los colores, lo peculiar es que parecen formar un nombre, la abreviatura de un segundo nombre y el apellido.
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    118 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No creo que eso sea cierto —dice Jolene. Su cabello está tan brillante que necesito lentes de sol. —Un verdadero hombre —insiste la Srta. Scofield—, que tenía un gato. —¿Cuál era el nombre del gato? —pregunta Warner. —CAT. —¿Nombró a su gato, Gato19 ? —Por supuesto. —La Srta. Scofield escribe CAT en el pizarrón—. Todos los colores allí. ¿Lo entienden? Todos la miramos fijamente. —Porque Roy G. Biv representa todos los colores del espectro de luz visible. Gemimos. —No es su mejor esfuerzo, señorita —recalca Jolene altaneramente. —Oh, ¿estoy más cursi hoy? Mi culpa. Debe ser el entusiasmo por el Viernes Divertido de Física. Warner resopla. —¡Sigamos! —dice la Srta. Scofield sin siquiera inmutarse—. ¿De qué color es la blusa de Ali? Todos miramos a Ali. Ali se pone roja. Darby dice: —Rosa —al mismo tiempo que Simon dice—: Magenta. —Yo habría dicho magenta también —concuerda la Srta. Scofield—. Pero, ¿la cosa alocada es? Ninguno de nosotros está viendo el tono exacto de color que todos los demás. Todos estamos viendo ese tono de magenta un poquito diferente. Dependiendo de dónde estés sentando y la manera en que la luz se está reflectando en la blusa de Ali, cualquier otro color en el espectro visible está 19 Cat: Es un juego de palabras que pierde el sentido al traducirse en Español. La maestra le cuenta a los alumnos que este supuesto hombre tenía un gato (CAT en inglés), y lo nombró CAT (La maestra intenta hacer una broma ya que el hombre nombraría a su gato, Gato. Pero en realidad tiene un significado en este caso, C.A.T sería Colors All There, todos los colores allí)
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    119 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga siendo absorbido excepto por esa longitud de onda particular de luz que es el magenta. Simplemente la estamos percibiendo de manera distinta. Eso es tan raro. Siempre pensé que todos estábamos viendo los mismos colores. Quiero decir, a veces pienso sobre cómo estoy viendo cosas de manera distinta que los demás porque soy la única mirando todo desde mis ojos. Cualquier otra persona en este salón está viendo una configuración distinta de este. Ellos me están viendo de una manera en la que yo no puedo. Cuanto más piensas en la percepción por lo que es, más rara se vuelve. Pero estaba deseando poder contar con que los colores sean los mismos. —¡Lo que significa! —La Srta. Scofield llama la atención con Lloyd—. Que dos personas no pueden ver el mundo de la misma manera. No importa qué estés mirando, nadie está viéndolo de la misma manera que lo haces tú. ¡Fascinante! Entonces no es sólo por las diferencias en la personalidad, el carácter y las creencias. Todos vemos el mundo de manera distinta desde un nivel físico. ¿Es un esfuerzo para concluir que todos siempre tendremos diferencias y que, por lo tanto, nunca estaremos todos de acuerdo en una cosa? Tenemos que hacer una actividad en parejas. Ali y yo juntamos poco a poco nuestros pupitres. —¿No estás feliz de usar esa blusa hoy? —le pregunto. —Extremadamente. Probablemente me volví tal magenta como mi blusa. —No lo hiciste —digo. Aunque hizo algo así. Me acerco al banco de materiales para conseguir lo que necesitamos. La actividad es sobre reflexión y refracción. Lleno un recipiente transparente con lentes, prismas, bloques, rejillas de difracción y algunas tiras de muestras de color de la tienda de pinturas. Luego llevo todo con Ali. Trabajar con ella no debería ser incómodo. Somos pareja por elección y hemos hecho cosas fuera de la escuela antes. Pero mientras ella lee el procedimiento en voz alta y yo monto los materiales, me siento culpable. Ali me ha invitado a su casa unas cuantas veces este año. Pero siempre le digo que no puedo. A Ali la acosan mucho peor que a mí. Carly, Warner y esos chicos volverían mi vida incluso más que una pesadilla si Ali y yo nos volviéramos mejores amigas.
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    120 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Estamos terminando la actividad cuando la Srta. Scofield nos grita que quedan sólo cinco minutos para terminar. Mientras pongo nuestros materiales nuevamente en el recipiente, estoy deseando que Ali no me pida ir a su casa. —¿Quieres hacer algo después de la escuela? —me pregunta. —No puedo. Tengo planes con Sherae. —Ella es genial. Sería divertido salir con ella alguna vez. Sé cuán desesperada está Ali por conseguir una amiga. Sé lo mucho que significaría para ella. Y a pesar de eso no puedo bajar ese camino hacia incluso más tortura. Realmente, realmente me odio a mí misma a veces. G E G Me pongo nerviosa cuando Sherae viene de visita. Siempre me preocupa que vea algo que no quiero que vea. Pero esto es una emergencia. Hector se acercó a Sherae nuevamente después de la escuela. Pero ella aún no quería hablar con él. Él le dijo algo como: “Puedes hablar conmigo aquí o puedes hablar conmigo en tu casa, porque ahí es donde voy a esperarte.” Así que le dije que podía venir y esconderse por todo el tiempo que quisiera. Tenemos al menos dos horas hasta que madre llegue. Aunque si Sherae sigue aquí para entonces, no debería suceder nada. Madre usualmente hace su Actuación de Mamá Normal en frente de otras personas. Mi habitación es la Central de la Humillación comparada con la de Sherae. Pero no podemos estar en otro lado. La sala está asquerosa y sobre la mesa hay una pila de avisos vencidos de cobradores. Aunque a Sherae nunca le importa mi deprimente habitación. Ella se acuesta en mi cama y pone mi almohada contra la pared. Me alivia haber guardado mi almohada de piso de cuando era pequeña para tener donde sentarme. —¿Por qué sigue molestándome? —dice Sherae—. ¿Por qué no puede dejarme en paz? —Tal vez tiene miedo de que vayas a denunciarlo. —Según él, no hay nada que denunciar. Ni siquiera sabe por qué estoy molesta.
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    121 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Por qué no se le dices? —¿En serio? Él debería saber. —Sherae agarra nuestro último come cocos20 de mi mesita de noche. Lo abre y mira si lo terminé. —Odio que tengas que pasar por esto —le digo. —Yo lo odio más. —Sherae empieza a decir algo más, pero de pronto está llorando. El llanto empeora rápidamente. Voy al baño a ver si madre compro más pañuelos. Por supuesto que no lo hizo. Pero hay una caja en su habitación. La tomo. Me siento en la cama junto a Sherae mientras llora. Desearía saber cómo reconfortarla. ¿Debería decir cosas como “todo estará bien” con voz suave, como hacen en las películas? Nunca sé que hacer. Sólo me siento ahí con ella, sosteniendo la caja de pañuelos. Sherae necesita saber que no está sola. Todo lo que ensayo en mi mente para decirle parece vacío. Pero hay una cosa que puedo hacer. Podría intentar hacerla sentir mejor sobre su vida si le cuento algo de la mía. Tal vez si escucha todas las cosas que he estado tan avergonzada de admitir, se sienta menos sola. Y la verdad es que, la presión de esconderle todo a mi mejor amiga me está aplastando. Quiero contarle todo. Necesito contarle todo. —Esto podría hacerte sentir mejor —empiezo. G E G Cuando madre llega a casa, ni siquiera se molesta en dar su Actuación de Mamá Normal. Es como si de alguna manera supiera que me he pasado la última hora diciéndole a Sherae cosas horribles sobre ella. —¿Son esos mis pañuelos? —acusa mamá. —Los necesitábamos —le respondo. Es estúpido que tenga que explicarme por una caja de pañuelos. ¿No deberían ser nuestros pañuelos? ¿Cuán erróneo es que esta mujer acapare los suministros básicos de una casa? Dicen que los padres deberían ser un ejemplo a seguir. Que deberías admirarlos y tomarlos como ejemplo de quien vas a ser. 20 http://www.fortunehearts.com/images/cootieclosed.jpg
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    122 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Yo uso a madre como un ejemplo de quien no ser. Sherae dejó de llorar hace un rato. Mira a madre con una expresión pasiva. —No voy a cocinar —anuncia madre como si fuera un evento sin precedentes—. Pueden hacerse algo si quieren. Amo la parte de “si quieren”. Como, ustedes saben, sólo en caso de que quieran cenar esta noche. Pueden hacerse algo. Nuestra cocina no tiene comida. —¿Realmente? —dice Sherae—. Íbamos saliendo, vamos Noelle. Esto es nuevo para mí. Sherae conduce hacia nuestro restaurante favorito. Amo ir allí. Los viejos anuncios de neón de Canegie Deli, Hostess Cupcakes y The Donut Pub. El constante flujo de extraños que jamás nos juzgan. Incluso las baldosas son geniales. Tal vez si todas las noches fueran Divertidas Noches de Cena, todo esto de la escuela sería remotamente tolerable. Justo después de conseguir nuestra usual cabina en la ventana, veo a la anciana que siempre está aquí comiéndose su melón. Siempre se sienta en una cabina de dos puestos. Siempre está sola. Y siempre pide medio melón. La he oído pedirlo antes. Ella es muy particular. Su melón debe cumplir con ciertos criterios de color y firmeza. Siempre se ve aliviada cuando el melón llega. Como si la mesera fuera a reportar que un vándalo se llevó el último. ¿Es eso a lo que se reduce la vida cuando todos tus amigos han muerto y tus hijos se han ido lejos a vivir su propia vida? ¿Sentarse sola en un restaurante comiendo melón? Estoy muy, muy agradecida de tener a Sherae. Decidimos que estamos famélicas y que debemos ordenar vastas cantidades de comida. Ordenamos sándwiches como con diez millones de aspectos. Sherae insiste en que ella invita. La próxima vez la voy a sorprender siendo la que invita. —Me alegra que me hayas dicho sobre tu mamá y todo —dice. —Debí haberte dicho hace mucho tiempo. Es sólo que es… tan humillante. La mesera pone nuestras bebidas frente a nosotras. Digo gracias. —¿Estabas sorprendida? —le pregunto a Sherae.
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    123 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Por lo que me dijiste? Asiento, tomando un trago de mi refresco de cereza. —En su mayoría, sí. Pero ya sabía algunas cosas. —¿Cómo qué? —Bueno… no sabía que tu mamá enloquecía por lavar la ropa, pero sabía que siempre te quedabas sin calcetines. —¿Es por eso que pusiste esos calcetines de rayas arcoíris en la bolsa de mi regalo de cumpleaños? —Un ayudante de camarero (en realidad un tipo de mediana edad) pasa a nuestro lado con una pila de platos. Deja caer un tenedor. Lo recojo por él. —Sólo parecía que necesitabas más calcetines. Ahora sé por qué. Antes de que pueda preguntar que más sabía, me detengo. Realmente no importa. Lo que importa es que Sherae sabía más de lo que yo pensaba. Ahora me doy cuenta que ha estado haciendo pequeñas cosas para ayudarme sin ser obvia. Cuando pensé que me estaba dando su vieja laptop e impresora porque le dieron una nueva para navidad, ella realmente estaba tratando de ayudarme. Creo que hay ciertas cosas que no puedes ocultar. Sin importar que tan duro lo intentes. Nuestros platos y canastas de comida llegan. Nos olvidamos de hablar por un minuto. Los agotamientos emocionales siempre nos dejan hambrientas. —No puedo creer la manera en la que tu mamá te trata —dice Sherae—. Siento mucho que ella sea así. Si mi mamá me tratara así, la odiaría. Es un gran alivio que Sherae entienda. Todo el mundo dice que odiar a tu madre es imposible. Todos se ponen como. Pero es tu madre. Como si eso debiera significar algo. Y tal vez debería. Pero cuando un padre no está cuidando de ti, creo que puedes escoger en que se convierte tu relación. Puedes escoger sentirte sofocada. O puedes encontrar una manera de seguir respirando. Es hora de pastel. Sherae y yo siempre pedimos pastel y café para el postre en el restaurante. Pero ya no les queda del pastel que nos gusta. Consideramos pay en su lugar. La mesera sacude la cabeza ante esto. Inclina su cabeza con complicidad. —Pidan el pastel de café —aconseja—. Está fresco.
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    124 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Vendida —dice Sherae. —Oye —digo—. No sólo vamos a comer café y pastel. ¡Vamos a comer pastel de café! Esto nos hace reír sin ninguna razón. Exitosamente hemos pasado del Peor Día del Mundo a una Divertida Noche de Cena. Somos geniales.
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    125 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 17 Lunes 9 de mayo (29 días restantes) Traducido por kuami Corregido por Majo standarte en el vestíbulo principal, de color rojo metalizado con letras azules: Somos lo que pensamos. —BUDA G E G ¿Por qué ir a gimnasia tiene siempre que arruinarlo todo? Mi día realmente iba mejorando. Simon trajo su habitual bandeja del almuerzo repleta de alimentos para todos, pero nosotros éramos los únicos. Por lo que no tenía que compartir los macarrones con queso o cualquier otra cosa. Incluso me olvidé de mi cabello durante cinco minutos. Y entonces. Gimnasia pasó. Junto con el anuncio de que íbamos a jugar a voleibol de nuevo. Pero primero teníamos que lidiar con el precalentamiento, abdominales y los horrores adicionales que la Srta. Kane se encargaría de infligir. La Srta. Kane es una tirana. Es una de esas maestras que descargan sus problemas en ti. Siempre tiene algo desagradable que decir y no dudará en decirte que tu estado físico apesta. Es obvio que está teniendo un mal día porque está siendo más rígida con el entrenamiento de lo habitual. —¡Los hombros arriba! —grita ella. Como si las abdominales no fueran lo suficientemente duras sin una maníaca gritándonos. —¡Levanten esos hombros fuera del suelo! —ella grita más fuerte. E
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    126 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Me estoy muriendo. Todas lo estamos. Ya hemos hecho más abdominales de las que nosotras normalmente hacemos. Mi abdomen está ardiendo. —¡Flexiones! —exige la Srta. Kane. Nos damos la vuelta y nos arrastramos en posición. —Estoy esperando —dice la Srta. Kane. Está de pie en la parte delantera con las manos sobre las caderas, moviendo sus ojos hacia arriba. Nosotras nos quedamos dobladas sobre nuestros brazos en posición de flexión, esperando por quienquiera que ella esté esperando para comenzar. —Todavía estoy esperando —dice. Miro a mi alrededor para ver a quién se refiere. Kim Reynolds no está en la posición de flexionar correcta. Está arrodillada en lugar de equilibrar sus rodillas con sus manos extendidas en el suelo delante de ella. Kim me ve mirarla. —¿A quién está esperando? —articula en silencio. —Creo que… a ti —respondo articulando en silencio. —¿Qué? —Kim examina a la Srta. Kane. La Srta. Kane está mirándola directamente. —En cuanto le vaya bien, señorita Reynolds —le dice a Kim. —Oh, diablos no. —Kim se levanta y a pasos largos va hacia la puerta trasera. —¡Vuelva aquí! —grita la Srta. Kane detrás de ella. Kim continúa yéndose. Cierra la puerta de golpe al salir. Va a tener grandes problemas. Pero es bueno saber que algunas personas son lo suficientemente fuertes como para adoptar una posición contra sus agresores. G E G Sherae me está llevando a casa. Escojo la música mientras ella maniobra su auto en la fila para salir del estacionamiento. Siempre hay un atasco de tráfico justo después de la escuela. Los autos están obstruyendo la única salida desde unas cinco direcciones diferentes. Deberían de haber hecho esto de otra manera.
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    127 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Si nosotros sumáramos cuánto tiempo gastamos esperando para salir, sería días —calculo—. Semanas, incluso. Semanas de nuestras vidas gastadas en la fila. Sherae no está escuchándome. Está parpadeando ante un resplandor en el espejo retrovisor. Me giro para ver que está mirando. El auto de Hector está justo detrás del nuestro. Sherae se lanza a abrir su puerta, salta fuera, y la cierra de golpe. Esto. Podría ser un problema. Ella pisa fuerte hacia el auto de Hector. Él abre su puerta para salir, pero ella lo bloquea. Yo apago la música. —¿Realmente no sabes por qué estoy enfadada? —Sherae se enfrenta a él. Nuestras ventanas están abiertas. Puedo oírlo todo. —No demasiado —dice Hector. —¿Cómo puedes no saber lo que hiciste? —¡Te he pedido que me digas que hice! No me has dicho nada. —No debería tener que decirte nada. Tú estabas allí. —¿Me puedes dejar salir? —¿Por qué debería? —Sherae no se mueve—. ¿Por qué debería hacer lo que tú quieras? Tú no hiciste lo que yo quería. —¿De qué estás hablando? —Fuiste demasiado lejos. Te dije que te detuvieras y no lo hiciste. ¿Te suena de algo? —Pensé que estabas jugando. —No, no estaba jugando. Estaba tratando de mantener mi virginidad. Debiste de haber respetado eso. —Te respeto a ti. —Obligarme a tener sexo cuando te dije que no estaba lista es falta de respeto.
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    128 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Entonces ¿por qué dejaste de decir que no? Los autos enfadados detrás de Hector están tocando la bocina. Hector consigue salir y mueve las manos alrededor. Después guía a Sherae detrás de su auto. —No estaba lista —dice ella—. Yo sólo… sentí como si hubiera querido. Pero fue un error. —No, no lo fue. —¡Sí, lo fue! —Sherae suena furiosa—. ¿Cómo pudiste hacerme eso a mí? ¿A nosotros? Destruiste todo lo que teníamos. —Estás loca. No destruí nada. Fuiste tú la que te alejaste. Podemos volver a estar juntos ahora mismo. No tenemos que hacer nada si no quieres. —No funciona de esa marera. No se puede volver a sólo besuquearse una vez que has tenido sexo. Se convierte en esa cosa que esperas. —No lo esperaré. —Sí, lo harás. Así es como te conectas. —El sexo es parte de una relación. Es lo que se hace. —¿Realmente eres tan delirante? No todo el mundo tiene relaciones sexuales. —Bueno, pues deberían. —Veo a Hector sonriendo en el espejo lateral. —Eres repugnante. No puedo creer lo idiota que fui. —¡Oye! —Hector extiende la mano hacia ella—. Sólo estoy bromeando. —No es divertido. —Sherae retrocede alejándose de él—. No estabas escuchándome esa noche, pero espero en serio que me escuches ahora. Deja de llamarme. Deja de enviarme mensajes. Deja de escribirme notas. Terminamos en el segundo que escogiste ser un idiota estando encima de mí. Sherae vuelve al auto. Y avanzamos.
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    129 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 18 Martes 10 de mayo (28 días restantes) Traducido por Sheilita Belikov Corregido por Majo l inodoro no está funcionando de nuevo. Uno pensaría que madre le pediría a la casera que llamara al fontanero. O que sustituyera este viejo inodoro para que yo pudiera dejar de preocuparme cada vez que tiro de la cadena. Pero madre se niega a decirle a la casera que nuestro inodoro ha dejado de bajar. No ha pagado la renta de mayo todavía. Llamar a la casera atraería atención sobre eso. Estoy segura de que la casera estaría aquí exigiendo la renta en estos momentos si realmente pudiera subir las escaleras hasta nuestra casa. La última vez que esto sucedió, el inodoro estuvo descompuesto por una semana. Por supuesto, el inodoro descompuesto es el de mi baño. Tengo que ser muy silenciosa atravesando la habitación de madre para llegar al suyo sin despertarla. Giro lentamente la perilla de la puerta. Hace unos ruiditos. Nada drástico. Abro con un empujón la puerta y miro dentro de la oscuridad de su habitación, tratando de ver si está despierta. Sus cortinas no permiten que ni una partícula de la luz del sol entre. Cuando paso sigilosamente por su cama, continúa como un bulto inmóvil bajo las cobijas. Estoy segura de que ella preferiría que orinara en una taza que despertarla. No voy a fingir que no he considerado esa opción. G E G —Noelle, ¿puedes quedarte un minuto? —pregunta la Srta. Scofield al final de la clase. E
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    130 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Una sacudida de miedo me apuñala. ¿Por qué querría hablar conmigo? No creo haber hecho nada malo. La tarea que entregué ayer no era una obra maestra, pero comparada con todos los patéticos intentos de fin-de-año de los demás, estoy segura de que era bastante decente. Después de que todos se van, hace señas con la mano hacia el escritorio delante de ella. —Tienes inglés ahora, ¿verdad? —Sí. —¿Cómo sabe mi horario? No creo que alguna vez le haya dicho qué me toca después. —Te daré un pase. No tengo segundo período, así que pensé que este sería un buen momento para hablar. —La Srta. Scofield agarra el prisma que utilizó con el espectrómetro en la demostración de hoy—. ¿Te ha gustado la demostración? Asiento con la cabeza. —Ha sido muy interesante. —¡Desempolvé una vieja! Así que, ¿cómo va todo? Si la Srta. Scofield fuera cualquier otro maestro, simplemente diría que estoy bien y obtendría mi pase de tardanza. Pero es la Srta. Scofield. Puedo saber que está preguntando porque le importa. —Ha estado mejor —admito. —¿Cuándo? —¿Qué? —¿Cuándo estuvo mejor? ¿No es la preparatoria un constante estado de agitación emocional? —Más o menos. —Es el peor período del mundo. Pero no siempre será así. Sé que no ayuda mucho en este momento, pero es algo a lo que aferrarse. Si hubiera dejado de creer que mi vida mejoraría con el tiempo, no creo que hubiera sobrevivido a la preparatoria. —¿En serio? —Absolutamente. —Pero usted es tan alegre. —Soy alegre ahora. Estaba realmente deprimida en aquel entonces.
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    131 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga La Srta. Scofield en cierto modo me ha dejado asombrada. Siempre asumí que fue una porrista feliz y radiante en aquellos tiempos. Siempre está de buen humor. Siempre está sonriendo. Incluso cuando se enfermó hace un tiempo, todavía estaba en modo hiper-energético. ¿Y ahora me está diciendo que estaba deprimida en preparatoria? ¿Cómo es eso posible? —¿Cuál es su secreto? —pregunto. Ella sonríe. —Ya he vivido el peor momento de mi vida. Así que sé que nada de lo que me pase de ahora en adelante será tan malo como lo fue en aquel entonces. Eso me hace feliz. La Srta. Scofield es una compañera sobreviviente. —¿Es por eso que está tan animada en la mañana? —pregunto. —Parcialmente. También porque creo que todos merecen una educación de calidad. Eso me motiva a tener vigor. —Oh, lo tiene. —Quisiera que las cosas fueran más fáciles para ti, Noelle. Pero todo el dolor que estás sintiendo ahora te hará más fuerte. Confía en mí: la fuerza te hará una mejor persona. Entonces podrás ayudar a otras personas que no son tan fuertes. —Es difícil. —Sé que lo es. La Srta. Scofield sería una mamá increíble. Lástima que no tenga hijos. Ni siquiera se ha casado. No recuerdo cómo surgió, pero alguien le preguntó por su familia en clase hace un tiempo. Ella dijo que quiere casarse. Que simplemente no ha encontrado a la persona adecuada todavía. También quiere tener hijos. Eso es tan injusto. Mujeres que no deberían ser madres pueden adelantarse y tener hijos como si nada. Pero algunas mujeres que serían buenas mamás no tienen hijos porque no han encontrado a la persona adecuada para tenerlos. ¿Cuán desquiciado es eso? —¿Se ha enterado del asunto de las bolas de pintura? —pregunto—. ¿Es por eso que quería hablar conmigo? —He oído algo al respecto.
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    132 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga La última cosa que quiero hacer es hablar de lo ocurrido. No sé si la Srta. Scofield está esperando que se lo cuente. Una parte de mí realmente quiere hacerlo. Simplemente es demasiado duro. —Si tienes ganas de hablar, sabes que estoy aquí, ¿verdad? Asiento con la cabeza. —Sé que has sido lastimada últimamente. Así que sólo quería hacerte saber que siempre estaré aquí. Aun cuando no le cuento todo a la Srta. Scofield, es bueno saber que puedo.
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    133 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 19 Traducido por Sheilita Belikov li Walsh se suicidó anoche.A
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    134 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 20 Miércoles 11 de mayo (27 días restantes) Traducido por Elenp Corregido por Sheilita Belikov o puedo creerlo. Acababa de hablar con Ali ayer. Me pidió que le explicara uno de los problemas de la tarea que no entendió. Y ahora se ha… ido. Nadie puede entender por qué lo hizo. Nadie ha oído hablar de cualquier cosa horrible que pudiera haberla llevado al límite. Incluso parecía feliz cuando hablé con ella en clases. Debí haber estado allí cuando se acercó a mí. Debí haberme convertido en una mejor amiga para ella. Debí haber hecho un montón de cosas que ahora nunca tendré la oportunidad de hacer. Los consejeros son un hazmerreír. Esperan que les digas cosas que ni siquiera te puedes decir a ti mismo. Piensan que porque una chica que iba aquí se suicidó, todos estamos tristes. ¿No se dan cuenta que estos chicos hicieron la vida de Ali miserable? —¿Alguien tiene algo que le gustaría compartir? —pregunta la Sra. Henley. Cuando llegué a física y vi a la Srta. Scofield, pude darme cuenta que estaba destrozada por Ali. Casi me acerqué a ella. Pero la Sra. Henley estaba rondando cerca. Todo lo que sé de la Sra. Henley es que es la trabajadora social. Lo que supuestamente significa que se ocupa de las cuestiones más difíciles que los consejeros de orientación regular no están equipados para manejar. Tuvimos que poner nuestros pupitres en un círculo descuidado para que todos pudiéramos vernos unos a otros. La Sra. Henley comenzó diciendo un montón de cosas acerca N
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    135 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga de la pérdida, la ira y lo importante que es dejar salir tus sentimientos. Yo no estaba escuchando realmente. Ahora quiere saber si alguien se siente con ganas de compartir algo. Aquí está la verdad que ella no quiere oír: La gente evitaba a Ali. Nadie la conocía lo suficiente como para estar sufriendo en estos momentos. No tienen el derecho a estar tristes. ¿Y posdata? La Sra. Henley no puede sólo ponernos en un círculo y esperar que repentinamente todos se abran enfrente de personas con las que nunca hablarían. Simplemente esa no es la manera en que funciona. —Sé que es difícil —dice la Sra. Henley—, pero este es un espacio seguro. Pueden hablar de cualquier cosa que esté en su mente. Graciosísimo. La mujer no tiene ni idea. Jolene DelMonico levanta la mano. La Sra. Henley asiente con la cabeza de modo alentador. —Creo que lo que pasó fue trágico —dice Jolene—. Ali era tan agradable. —Jolene se sorbe la nariz ruidosamente. Saca un paquete de pañuelos de su mochila—. Sólo deseo que pudiéramos haber hecho algo para ayudarla Por favor, perra. Como si siquiera la hubieras conocido. —Es normal querer culparse —dice la Sra. Henley en lo que se supone debe ser un tono calmante pero que en realidad está crispándome los nervios—. Pero esto no es culpa de nadie. No había nada que alguien pudiera haber hecho. Alguien resopla con fuerza. Todos me miran. Oh. Creo que fui yo. —¿Hay algo que quieras decir? —me pregunta la Sra. Henley. Pues sí, lo hay. Quiero decir que había un montón de cosas que podríamos haber hecho. Quiero decir que no me gusta cómo todos están hablando de Ali como si la conocieran.
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    136 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Quiero decir que los agresores no deberían tener permitido destruir la vida de las personas. Más que nada, quiero gritarme a mí misma por estar tan asustada. Nadie trató de detener a Carly. Si había alguien que entendía cómo hacía eso sentir a Ali, esa era yo. Sin embargo, tampoco yo traté de detener a Carly. No digo ninguna de esas cosas. Sólo me quedo callada y meneo mi cabeza hacia el piso. Esto es como lo que le pasó a Tyler. Era un chico de una universidad que se suicidó. Estuvo en todas las noticias. El compañero de habitación de Tyler escondió una webcam en su dormitorio y transmitió imágenes de él en la cama con otro chico. La noche siguiente, Tyler saltó del puente George Washington. Carly, Warner y esos chicos me hacen desear estar muerta todo el tiempo. Entiendo totalmente por qué Ali quiso hacer que todo se detuviera. Ser atormentada día tras día tras maldito implacable día pesa sobre ti. Después de un tiempo, ese peso se convierte en demasiado para llevar. Ali necesitaba una salida. Así que tomó la única que pudo ver. Ali era como yo en muchos aspectos. Ambas éramos cuidadosas en no dejar ver nuestra agonía secreta, aun cuando estábamos gritando por dentro. ¿Por qué no hice algo para hacerle saber que no está sola? Que no estaba sola. Me gustaría haberle hablado de El Camino. De cómo éste puede llevar a una vida mejor si seguimos aguantando. Si tan sólo ella hubiera aguantado un poco más… No sé como dejaré alguna vez de odiarme. G E G HECHOS Hecho #1 Las personas mezquinas apestan. Hecho #2 Cosas malas le suceden a gente buena. Hecho #3 El bien no siempre prevalece sobre el mal. G E G
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    137 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Estaba esperando que en la cena madre estuviera en uno de sus estados de ánimo malhumorados. Lo último que quería oír esta noche era una diatriba. Así que por supuesto está en uno de sus peores estados de negatividad de la historia. —Estas personas tienen un serio problema con la lectura —se queja—. Hay un letrero justo encima del mostrador que dice: “ningún reembolso será emitido sin recibo”. Así que, ya sabes, estoy tratando de no perder la cabeza. Digo: “hay un letrero justo arriba de usted que dice que necesita un recibo para obtener un rembolso, señora”. Pero ella sigue insistiendo en el reembolso. Uno pensaría que yo estaba hablando en otro idioma. Así que le explico nuestra política de intercambio… No puedo comer. No es que un hot dog hervido y un repugnante bulto de ensalada de papas sean remotamente apetecibles. Diez años después, madre toma un respiro y en realidad mira en mi dirección. —No estás comiendo —dice ella. Me quedo mirando mi plato. —Debes comer —dice. —Ali Walsh se suicidó. —¿Quién? —Una chica de mi escuela. —Oh, cierto. Escuché algo acerca de eso. —¿Lo hiciste? ¿Dónde? —En el trabajo. Había algo acerca de eso en las noticias. ¿En serio? ¿Madre sabía acerca de Ali y ni siquiera lo mencionó? ¿Y pasó todo este tiempo despotricando acerca de sus propios problemas? ¿Cómo pudo saber algo así y ni siquiera preguntar si estoy bien? —¿Entonces por qué no dijiste nada? —pregunto. —¿A quién? —A mí. —¿Por qué? ¿Era amiga tuya?
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    138 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Realmente no lo entiendes, ¿verdad? ¿Cómo puedes ser tan insensible? —No deberías hablarle a tu madre de esa manera. —Te has pasado la cena entera quejándote de tu trabajo. No te importa que tenga que sentarme aquí y escucharte cada noche vomitar sobre cuán horrible es tu vida. ¡Yo bien podría ser este… candelabro roto! ¡¿Y cuán ridículo es tener un candelabro en la mesa cuando nunca enciendes alguna vela?! —No me quejo todas las noches. —¡Todo lo que siempre haces es quejarte! Nunca me preguntas acerca de mi día. En caso de que no lo hayas notado, existen otras personas en el mundo. Y sus vidas también apestan. —¿Oh, en serio? ¿Son esas personas madres solteras tratando de poner comida en la mesa y pagar la renta en un pueblo caro? Para tu información, esto no es fácil de hacer sola. De repente me doy cuenta que estoy temblando. Estoy tan furiosa que no sé ni qué hacer. Quiero tirarla contra la pared y golpear su cráneo en ella. —Te comportas como si fueras la única madre soltera en el mundo. Hay muchas madres solteras que hacen lo que se supone que deben hacer. Sólo porque estás sola no te da una excusa para descuidar a tu hija. —¿Cómo estoy descuidándote? —¿En serio? —Me levanto tan rápido de la silla que se vuelca. Estoy temblando aún más—. Nunca me hablas de nada además de cuánto odias tu vida. Te mantienes diciéndome que soy la razón de que seas tan miserable. Ni siquiera me miras. No me compras las cosas que necesito. Nunca hay nada para comer, ¡mira esto! —Voy hacia el refrigerador y lo abro de un tirón—. No hay nada aquí dentro. ¿Te das cuenta de que tengo que hacerme sándwiches de mayonesa y mostaza para el almuerzo? ¿Tienes alguna idea de cuán humillante es eso? —No tengo que escuchar esto. —¡No, tienes que escuchar! Nunca me enseñaste a lavar la ropa. Me gritas por cosas normales como encender la calefacción o comerme el resto del cereal. Ni siquiera me dejas tomar una maldita ducha en la mañana. ¡¿Cómo puedes no saber cuán repugnante es eso?!
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    139 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Los ojos de madre perforan los míos El súbito contacto visual es un shock agudo en mi sistema. Mi corazón se acelera. Estoy temblando tanto que estoy segura de que ella puede verlo. Bueno. Quiero que vea cuán alterada me está poniendo. —Es perfectamente aceptable ducharse por la noche —dice madre en su Voz Temible. Su Voz Temible es muy tranquila y temblorosa con un trasfondo de rabia—. Me haces parecer una especie de monstruo. Tienes un techo sobre tu cabeza y comida en la mesa. Si no quieres comerla, ese no es mi problema. —Me mira con disgusto—. Hice la cena después de un largo día de trabajo y ni siquiera te molestas en comerla. ¿Y ahora estás quejándote de que no hay nada para comer? Esta podría ser la noche en la que finalmente pierda la cabeza. Madre puede volverme oficialmente loca. Pero si me pongo agresiva con ella, entonces yo me veré como la chiflada y ella como la lúcida. Me voy pisando fuerte a mi habitación y azoto la puerta. Tratar de hacerla entender es inútil. Ella quiere seguir viviendo en su propio mundo ilusorio y no hay nada que pueda hacer al respecto. Seriamente, debería haber requisitos previos para ser padres. G E G Extiendo la mano hasta el fondo del estante superior de mi closet detrás de las cobijas, agarro mi caja secreta, y la saco. Esta es la primera vez que he sacado la caja en más de un año. Hubo un momento en el que sentí que ya no podía aguantar. Así que metí algunas cosas en esta caja y la escondí. Quería estar lista por si tenía que dejarme ir. Sería tan fácil escapar como Ali lo hizo. Quizá entonces a madre le importaría. Tal vez a todos les importaría. Pero no puedo hacer eso. Porque Ali podría haber sido yo. Ali me salvó. Me despertó. Ella hizo la cosa indecible que he estado pensando hacer durante tanto tiempo. Le debo a ella el seguir viviendo. Tengo que aferrarme a esta vida y no dejarla ir. Tengo que hacerlo por Ali. Tengo que hacerlo por mí misma. Debido a que HE TERMINADO. He terminado de tener miedo a decir las cosas que necesitan ser dichas.
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    140 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga He terminado de permitir que un montón de idiotas que nunca volveré a ver otra vez después del próximo año afecten mis emociones. He terminado de ser humillada por cosas que no son mi culpa. He terminado de sentir que no puedo hacer nada para mejorar mi vida. Mi vida está teniendo lugar ahora mismo. Y si sigue siendo un completo desastre o empieza a mejorar depende de mí. No puedo controlarlo todo, pero hay algunas cosas que puedo cambiar. Somos producto de nuestras decisiones. Puedo tomar la decisión de hacer algo más que sobrevivir. Es por eso que voy a empezar a darle la forma que quiero a mi vida.
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    141 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 21 Lunes 30 de mayo (14 días restantes) Traducido por Kathesweet Corregido por Sheilita Belikov herae ha asumido el control. Empezó justo después de que le conté la verdad sobre mi vida familiar hace unas semanas. Uno de sus nuevos deberes es recogerme a mí y a mi bolsa de ropa sucia, llevarnos a la escuela, y luego llevarnos a su casa para lavar la ropa. La secadora ya no está funcionando y madre se niega a hablarle a la casera sobre ello. Estamos en nuestro camino a la escuela, cantando con la radio. Este es el primer día bueno que he tenido desde que Ali murió. No estaba esperando estar remotamente bien de nuevo durante un tiempo verdaderamente largo. Se sentía como si estuviera bajo el agua y todo sobre la superficie estuviera distorsionado. Fui al cine con Sherae, pero realmente no podía concentrarme en el diálogo. Todo lo que podía escuchar eran esos pensamientos oscuros que no me dejaban en paz. No podía dejar de obsesionarme sobre lo que podría haber hecho para ayudar a Ali. Pero luego empecé a involucrarme con mi arte. Hice tres móviles nuevos en una semana. Uno de ellos tiene espirales intricadas que tomaron mucho tiempo. Salir de mi depresión me hace sentir culpable. Pero algo me dice que Ali lo aprobaría. Cada vez que vi a Carly, le lancé una mirada fría, casi desafiándola a venir por mí. Pero por alguna razón no lo hizo. Sherae baja el volumen. —Lo sé, apesto en esta parte —digo—. Sin embargo, puedes volver a subirle, prometo callarme. S
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    142 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No es eso. Necesitamos arreglar la situación con Julian. —Lo siento, ¿no te llegó el memorándum? No hay una situación con Julian. —Pero debería haberla. Es ridículo que hayas estado manteniéndote lejos de él. —Tengo mis razones. —Estoy declarando que tus razones son inválidas. —Sherae oprime el intermitente para girar hacia la calle de la escuela—. No quieres que se acerque demasiado porque estás asustada de que ya no vayas a gustarle, ¿verdad? —Algo así. —Entonces podemos cambiar las cosas que crees que no le gustarán de ti. De acuerdo, no podemos cambiar a tu mamá por una que funcione o conseguirte una casa más linda, pero a Julian no van a importarle esas cosas. Créeme. Y todo lo demás se puede arreglar. —¿De verdad? —¡Absolutamente! ¿No dije que iba a asumir el control? —Dijiste eso, sí. —Bueno, esta soy yo asumiéndolo. No hay razón por la que no puedas estar con Julian. Después de la escuela vamos a ir a mi casa, empezar a lavar tu ropa, y hacer una lista de lo que tenemos que hacer. Debería explicarle a Sherae por qué es demasiado tarde para Julian y yo. Pero no lo hago. Simplemente me reclino en el asiento durante el resto del paseo con el aire cálido a mi alrededor. Es agradable ser cuidada para variar. G E G —Buen ensayo. —Simon me felicita. —Gracias. Simon rueda su silla hasta mi escritorio. —No, quiero decir… este es muy bueno.
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    143 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Cuando me uní a la revista literaria, le dije a Simon que no iba a escribir nada para ésta. Pero Ali me inspiró. Este ensayo para la revista es mi manera de ayudar a las personas a entender por qué algunos chicos cometen suicidio. —El Sr. Gilford va a escoger a tres de nuestros escritores para leer sus obras en algunas clases de inglés —dice—. Voy a recomendarte. —¿Qué? —Tanto como odio admitirlo, no todos leen Spectrum. Esta sería una manera para que divulgues tu mensaje. ¿Qué te parece? —Creo que sería genial. —Amiga. —Simon salta de su silla. La silla se mueve hacia el otro lado de la habitación—. Necesitamos pensar en grande. ¿Sabes cuántos chicos son torturados cada día allí afuera? Y sólo nos enteramos de una fracción de los casos de suicidio. Una brisa entra a través de la gran ventana. Te dejan abrir la ventana completamente aquí en el primer piso. Las ventanas de arriba sólo se abren un poco. Supongo que temen que si esas ventanas son abiertas más, saltaríamos por ellas. Voy hacia la ventana y la abro un poco más. La brisa es suave. Huele a arboles mezclado con algo dulce. El clima ha sido maravilloso toda la semana. La escuela tiene toda esa vibra de fin de año. Tomo una respiración profunda. El verano está en el aire. Respirar es más fácil. —¿Qué vas a hacer este verano? —pregunta Simon. —Trabajar. Si puedo encontrar un trabajo. Realmente necesito ahorrar para la universidad. —¿Quieres empezar un zine21 ? —¿Qué clase de zine? —De la clase que llegará y unirá personas. —Uh, sí, creo que podría hacerme algo de tiempo para eso. —¿Debería ser online o impreso? 21 Zine: Del vocablo inglés: magazine: 'revista' es una publicación pequeña, no comercial y de poca difusión (menos de 10.000 lectores). Estas son producidas por aficionados y periodistas amateur.
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    144 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Definitivamente online. Llegaremos a más personas de esa manera. ¡Y podríamos tener colaboradores de todas partes del mundo! —¿Qué si hacemos las dos? —sugiere Simon—. Podríamos enfocarnos principalmente en la página web, pero también imprimir unas cien copias. —Suena como un montón de trabajo. —No realmente. Los zines eran todo copiar y pegar físicamente en los viejos tiempos. Podríamos usar la misma técnica para hacer nuestros auténticos y luego simplemente escanear las páginas. De esa manera, podríamos mantenerlo en la vieja escuela. Empezamos a planear frenéticamente nuestro zine. Queremos que éste ayude a cualquiera que se sienta solo al conectar con personas de todas partes. Si podemos conseguir que la primera edición esté lista para cuando la escuela empiece, incluso podemos distribuir algunas copias impresas aquí como algo clandestino. Entonces se me ocurre algo. —Muy bien, pensando en algo más grande… ¿Qué tal si los distribuimos fuera de la escuela? ¿Incluso fuera del pueblo? Eso atraería más interés hacia la página web. —Me gusta eso. —Podríamos preguntar en la ciudad y ver si a alguien le gustaría tenerlos. Como en librerías, cafés y esas cosas. Y pondremos nuestra página web justo en la portada para que las personas sepan a dónde ir. —Eres. Genial. —Simon extiende su puño para recibir un golpe. Le doy un golpe explosivo con efectos de sonido. Este verano va a ser genial. Encontraré un trabajo. Trabajaré en el zine con Simon. Y quizás pueda encontrar una manera de empezar a hacer que las cosas mejoren ahora en lugar de esperar hasta después. G E G Parte de haber terminado significa que tengo que decir las cosas que he estado demasiado temerosa de decir. A pesar de que estoy más que nerviosa, estoy esperando a Julian en su casillero. Le dije a Sherae que estaba lista para hablar con
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    145 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga él después de recargarme de ánimo en la revista literaria. Ella inmediatamente insistió en que mejor viniera mañana. Cuando Julian aparece por el pasillo, casi me desmayo por la sobrecarga emocional. Dudo seriamente que quiera escuchar lo que quiero decir. Probablemente sólo siga ignorándome de la manera en que ha hecho desde que descubrió lo de Matt. Pero tengo que intentarlo. No parece feliz de verme. —Hola. —Me muevo a un lado para que pueda abrir su casillero—. Yo… entiendo totalmente si no quieres hablarme. ¿Pero podemos ir a algún lugar? Tengo algunas cosas que necesito decirte. Julian está ocupado cargando su bandolera. Mi mochila ya está llena. Corrí a mi casillero justo después de pre-cálculo para poder obtener todo lo que necesitaba y estar lista para irme en caso de que Julian acepte irse conmigo. Lo que todavía es altamente dudoso. —¿Qué clase de cosas? —dice. —Como… lo mucho, mucho que lo siento. No debería haberte alejado. Odio lo que hice. Pero hay razones por las cuales lo hice y… no puedo decirte todo, pero quiero decirte la mayoría de ellas. Julian cierra su casillero. Se cuelga su bandolera en el hombro. —Vamos —dice. Caminamos a través de los pasillos vacíos en silencio. Afuera en el estacionamiento estudiantil, entramos en el Trans Am blanco de Julian. La única razón por la que sé que es un Trans Am es porque escuché a Julian hablar sobre él con sus amigos una vez. Es una rareza vintage que su papá le compró a un coleccionista. Nadie dice nada. —¿Podemos… ir a algún lugar? —digo. —Hablemos aquí. —De acuerdo. —Los autos están saliendo a nuestro alrededor. Las personas están mirando hacia nosotros mientras pasan. Simon pasa por mi lado y me muestra un puño discreto de poder. Trato de esconder mi sonrisa.
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    146 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Qué es tan gracioso? —pregunta Julian. —Nada. Simon Buckner estaba… de verdad lo siento, Julian. Si pudiera retirar lo que te dije, lo haría. —¿Qué parte? —Todas las partes malas. Como cuando dije que no podía estar contigo. Porque… —Tomo una respiración profunda—. Realmente quiero estar contigo. No fue sólo debido a Matt. Hay otras cosas en mi vida de las que estoy avergonzada y creí que si las descubrías, ya no te gustaría. Y la única manera que encontré de esconderlas de ti fue alejándote. Pero estoy lista para arriesgarme. —¿De qué te avergüenzas? —De muchas cosas. Como que mi familia no es exactamente tan rica como la de todo el mundo por aquí. —¿Creíste que no me gustarías por eso? Asiento. —¿De verdad crees que soy tan superficial? —¿Qué? ¡No! No eres superficial en absoluto. Es sólo que… venimos de dos mundos diferentes. No encajo aquí. Tú sí, pero yo… —No eres como todos los demás. —Exactamente. —¿Alguna vez se te ha ocurrido que eso es lo que yo amo de ti? Espera. ¿Julian Porter realmente usó las palabras, yo, amor, y tú en la misma oración? —¿Es así? —pregunto. Julian extiende su mano para sostener la mía. —Totalmente lo es. Nos quedamos allí por un minuto, simplemente sosteniéndonos de las manos y mirándonos. Julian se inclina un poco hacia mí. Alguien golpea el capó.
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    147 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¡Consíganse una habitación! —gritan. Eso me hace reír. Nadie nunca antes me dijo que me consiguiera una habitación. Julian se sienta derecho, aleja su mano, y mira hacia fuera por el parabrisas. —Necesito algo de tiempo —dice. —Oh. De acuerdo. Por supuesto que necesita tiempo. Entiendo eso. Sólo espero que todavía quiera estar conmigo. El amor nunca está garantizado. El amor es un riesgo que tomamos porque esperamos que nos haga feliz. Y Julian Porter definitivamente vale el riesgo.
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    148 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 22 Viernes 3 de junio (10 días restantes) Traducido por Vero y Vettina Corregido por Sheilita Belikov noche tuve un sueño en el que había un enorme arco iris. Los colores eran más brillantes que cualquier otro color que hubiera visto antes. El arco iris empezaba afuera de la puerta de mi casa. Permanecí donde comenzaba y pedí un deseo. Sé lo que esto significa. G E G Simon debe haber sido muy convincente con el Sr. Gilford. Escogió tres escritores para leer sus obras del Spectrum en algunas clases de inglés: Darby, yo y uno de último año. Es raro ser llamada escritora. Pero supongo que eso es lo que soy. En realidad me gusta toda la cosa de escribir ahora. Incluso estoy pensando en cómo podría hacer de la escritura, mi carrera. Durante mucho tiempo, pensé que la enseñanza sería la mejor manera de impactar directamente la vida de los chicos. Ahora me doy cuenta de que hay muchas más posibilidades. Es fantástico cómo las experiencias inesperadas pueden dar forma a tu vida de maneras que nunca viste venir. Sólo estaba tratando de escapar del almuerzo y mira ahora. La primera clase que visitamos parece aliviada de obtener una distracción de la maestra. Ninguno de nosotros quería leer en primer lugar, por lo que hicimos un piedra-papel-tijera para ello. Tengo que ir segunda. A medida que Darby lee, trato de calmarme. La gente en la primera fila probablemente puede ver mi hoja temblando. A
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    149 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Trato de no mirar a nadie mientras espero mi turno. Pero entonces veo a Tommy, otro sobreviviente solitario de la cafetería. Él me ve mirándolo. Ambos apartamos la mirada rápidamente, al igual que solemos hacerlo cuando nuestros ojos se encuentran accidentalmente en el almuerzo. Recuerdo por qué estoy haciendo esto. Mi hoja deja de temblar. Cuando es mi turno para leer, es como si estuviera hablando directamente hacia Tommy. Pero no quiero llamar la atención sobre él ni nada. Así que mantengo mis ojos en mi hoja. La obra que escribí es sobre cómo todos afectamos a las personas que nos rodean, nos demos cuenta o no. Es sobre cómo todo está conectado. Y cómo cada uno de nosotros puede influir en el destino de los demás mediante nuestras propias acciones. Tomo una respiración profunda antes de leer la última parte. —¿Eres la persona que querías ser? ¿O eres alguien que ya no se reconoce? Echo un vistazo a Tommy después de que he terminado. Está sonriéndome directamente. G E G —¡Oí que fuiste un éxito! —Simon informa cuando llego a la revista literaria. —No creas lo que dicen. —Me derrumbo en mi silla. Leer algo de tanta intensidad es emocionalmente agotador. Ya he leído en tres clases. Tenemos que ir a dos más. —Eres genial. —Simon rueda hacia mí en su silla con ruedas—. Estoy orgulloso de ti. —Oh. —Este verano va a ser impresionante. —Lo sé. —Realmente no puedo esperar. Desde que empezamos a planificar nuestro zine, he estado obsesionada con él. —Amiga, ¡me olvidé por completo del almuerzo! —dice Simon—. ¿De qué tienes ganas? —¿Desde cuándo podemos elegir?
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    150 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No, me refiero a... sólo para poder averiguar que pedir. —Creí que habías dicho que siempre pedías extra porque nunca podías decidirte. —Oh, cierto. —Simon alisa su delgada corbata de color verde menta—. Totalmente. —No es por eso que compras almuerzo extra, ¿verdad? Simon sigue alisando la corbata. —No realmente —admite. Por mucho tiempo he tenido la sensación de que Simon inventó toda esa historia de siempre-pido-almuerzo-extra. Cuando otras personas están trabajando aquí con nosotros, por lo general traen su propio almuerzo. —¿Por qué me compras el almuerzo? —pregunto. —Bueno. Sé que has estado renunciando a tu período de almuerzo para trabajar aquí. Todo el mundo tiene hambre a la hora del almuerzo, ¿no? —Pero… —Nada de peros. Vuelvo enseguida. Pensé que estaba ocultando las peores partes de mi vida, pero algunas cosas son imposibles de ocultar. Simon probablemente ha escuchado a mi estómago gruñir en clases. Y estoy segura de que ha oído cómo Warner y los chicos se burlan de mí. Simplemente no quiere avergonzarme al admitir que sabe todo eso. Lo que significa que incluso antes de que me diera cuenta, Simon se convirtió en una persona más en quien puedo confiar. G E G Esta semana ha sido insoportable. Esperar para saber si Julian todavía quiere estar conmigo es lo peor. Aguardando después de la clase todos los días. Deseando que suene el teléfono todas las noches. Es obvio que Julian me odia. Nunca va a hablar conmigo otra vez. Entonces, ¿por qué parece que está viniendo hacia mi casillero? Esta es la parte donde Julian me dice que hemos terminado. —Hola —dice.
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    151 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga No puedo hablar con él. Si le respondo, entonces él va a hablar de nuevo. Y lo que va a decir es que no quiere volver a hablar conmigo nunca más. Meto mi cuaderno en mi mochila. O al menos eso intento. No lo logro. —Aquí. —Julian desenreda el forro deshilachado de mi mochila del espiral de mi cuaderno. —Gracias. —¿Quieres ir a la ciudad esta noche? —¿Qué? —¿La ciudad? ¿Ese lugar con todos esos edificios? —Uh. Sí. Por supuesto. —Genial. ¿Te recojo a las siete? —Está bien. —Acepto con aturdimiento. Tal vez esta es la parte en la que mi vida se vuelve buena. G E G ¿Podría estar más emocionada esta noche? No. No, posiblemente no podría. Julian me va a llevar a la ciudad. En nuestra primera cita. También conocida como La Cita Más Épica De Todos Los Tiempos. Sherae insistió en que fuera a su casa para que pudiéramos averiguar que iba a ponerme. Llenó una enorme bolsa con ropa que puedo tomar prestada. Mayormente estoy en deuda con ella por eso. Quiero decir, es la ciudad. Tengo que llevar un look actual. De alguna manera me obligo a estar lista a tiempo. Incluso podría estar medianamente decente. Todavía no he superado cien por ciento a Matt, pero sé que es hora de seguir adelante. Matt nunca fue el tipo de novio que quería que fuera. En el fondo, en cierto modo lo supe todo el tiempo. Simplemente no quería que fuera verdad.
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    152 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Madre no está en casa todavía. Le dejé una nota diciendo que voy al cine con Sherae. Sherae está al tanto de este plan en el muy improbable caso de que madre la llame. No había forma de que dejara que Julian me recogiera en casa. Le dije que lo encontraría en la esquina a unas pocas cuadras. Es por eso que estoy merodeando en la acera en frente de la casa grande con lindas ventanas. Su jardín tiene muchas flores de color púrpura. El aire huele a violeta. El auto de Julian se detiene. Me recuerdo no azotar la puerta cuando entro. El Volkswagen viejo de madre está tan estropeado que tienes que cerrar la puerta muy fuerte del lado del pasajero. Así que siempre estoy golpeando las puertas de los autos de los demás más duro de lo que debería. No puedo imaginarme alguna vez encajando en el mundo de Julian. Es difícil creer que me quiere ahí. Pero quiero confiar en él. Al menos, quiero intentarlo. —¿Lista? —dice Julian. —Completamente. Se aleja de la acera. No conozco la música que está sonando, pero ya me gusta. —Entonces... ¿a dónde vamos? —pregunto. —A la ciudad. —Lo sé, pero ¿a dónde iremos cuando lleguemos allí? —Es una sorpresa. —¿En serio? Julian asiente con la cabeza. —Te va a encantar. —¿Me das una pista? —No. —Julian sube el volumen de la música—. Simplemente siéntate y disfruta del paseo. —Me gusta esta canción. —¿Conoces a Bright Eyes22 ? 22 Bright Eyes: es una banda de indie rock.
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    153 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No. —Quédate conmigo y lo harás. No sabía que se podía tener tanta diversión simplemente viajando en el auto de un chico. Ya es el mejor momento del mundo y todavía ni siquiera hemos ido a ninguna parte. Cuando llegamos a El Camino, es mucho más emocionante que otras veces en las que he estado allí. Con la música sonando, las ventanas abajo y las luces de los faroles destellando, esa urgencia habitual de conducir en la noche me golpea más duro que nunca. Miro furtivamente a Julian. Me gusta la forma en que golpea el volante al ritmo de la música. Hablar con él es muy fácil. Me preocupaba que nos quedáramos sin cosas de que hablar. Pero estamos hablando de música, series, arte, arquitectura y de todo. Cada vez que pasamos una salida, me imagino todos los lugares ahí fuera en los que podría vivir. Hay tantos lugares en los que comenzar una nueva vida, tantas maneras diferentes de existir en este mundo. ¿Cómo sabes cual escoger? Cuando llegamos a la ciudad, Julian encuentra un estacionamiento. Silenciosamente me impresiono por lo costoso que es. Julian ni siquiera se inmuta. Caminamos a una tranquila cafetería llamada Nightfloat, donde todos estos chicos están pasando el rato. Algunos son definitivamente mayores, como universitarios, pero algunos son de nuestra edad. Todos tienen su propio estilo original. No como en casa donde todos usan la ropa estándar. Los chicos aquí lucen como si estuvieran en conversaciones profundas acerca de cosas significativas. —¿Qué quieres? —pregunta Julian. —Oh, yo puedo… —Saco mi cartera de la bolsa. —De ninguna manera, yo invito. —Bueno, gracias. Tomare un café. Descafeinado. —¿De qué tamaño? —Pequeño. —Estoy demasiado nerviosa para lidiar con algo más grande. —¿Nos encuentras una mesa? —Lo intentaré. —El lugar está lleno. Logro encontrarnos una pequeña mesa contra una pared justo cuando otros dos chicos se están yendo.
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    154 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Me siento. Trato de relajarme. No puedo decidir qué hacer con mis manos. Entre más miro alrededor, mas tengo el sentimiento de que en esta cafetería entre más extraño eres, mas encajas. Justo de la manera en la que me imagine que sería el universo alterno. Nightfloat es obviamente un imán para chicos geniales. La autentica clase de genial: siendo fiel a ti mismo sin importar cuán diferente eres o lo que alguien más piense de ti. No la clase plástica suburbana donde genial es definido por mezclarse. La gente aquí lo entiende. Estos chicos marginados son perfectos para el zine. ¿Cuán asombroso seria si Nightfloat nos dejara poner algunas copias? Ya tienen pilas de periódicos gratis amontonados en el alféizar de la ventana. Julian llega con nuestras bebidas. Estoy tan nerviosa que mi mano tiembla cuando tomo la taza. Café cae en su brazo. —¡Lo siento! —Salto y tomo algunas servilletas de la parte trasera del mostrador. Entonces comienzo a limpiar su brazo. Lo que me hace ruborizarme porque ahora estoy como atacando su brazo. —No te preocupes. —Toma las servilletas. Nuestra mesa es muy pequeña, así que tenemos que apretujarnos. Me deslizo en mi silla un poco más. Pero luego mis piernas están tocando totalmente las piernas de Julian. Me deslizo de regreso. Pero no quiero deslizarme mucho porque entones él pensará que no quiero tocarlo. Lo que en verdad quiero hacer. Sentarse en una mesa nunca ha sido tan complicado. —Lindo lugar —digo. —Me alegro que te guste. Está cargado y relajado al mismo tiempo, ¿sabes? —Justo estaba pensando eso. Julian se inclina sobre la mesa. —Mira el sombrero de ese chico —dice en voz baja. Soplo en mi café y miro casualmente alrededor primero. Luego miro de soslayo al chico. Está usando un sombrero rosa eléctrico con una pluma rojo brillante sobresaliendo de un lado. —Increíble —declaro.
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    155 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Hay una tabla de anuncios cerca del chico del sombrero. Tiene un gran poster de Mummenschanz23 . —¡Amo a Mummenschanz! —grito. Una chica en la mesa de al lado con mucha sombra de ojos brillante y un piercing en el labio me sonríe. —Son geniales —confirma. Es bueno estar alrededor de personas que son lo suficientemente conscientes culturalmente para saber lo que es Mummenschanz. —¿Qué es Mummenschanz? —pregunta Julian. —Sólo el mejor grupo de arte dramático en el mundo. Se visten como estas formas extrañas, como una gran hoja de celofán o una boca, y ellos… simplemente la manera en que se mueven y transmiten todas estas emociones sin siquiera hablar. —Suena interesante. —Lo son. Mi favorito es probablemente el tubo. Es este gran tubo amarillo moviéndose alrededor, alguien está dentro de él, pero no puedes verlos, y hay un enorme globo naranja que el tubo intenta agarrar, y luego empujan el globo a la audiencia… —Espera. ¿Estuvieron en The Muppet Show? —¡Si! ¡Hace mucho tiempo! —¡Caramba, los vi en línea! ¡Son extravagantes! —¡Lo sé! —Esos grandes labios verdes… —¡…con la lengua! —¡Exactamente! ¿Cuán asombroso es esto? Nadie conoce nunca a Mummenschanz. Pero Julian los conoce. Y su pierna está tocando la mía. No está moviendo su pierna para alejarla. No voy a mover la mía, tampoco. 23 Mummenschanz: algo así como mascarada, es un grupo de teatro que actúa en un estilo surreal con mascaras y utilería.
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    156 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Así que —dice Julian—. ¿Qué quieres ser? —¿Como en general, o…? —En la vida. —Estoy pensando en hacer algo con la escritura. O la enseñanza. —¿Qué materia? —No estoy segura. Tú quieres ser arquitecto, ¿verdad? —¿Recuerdas eso? —Por supuesto. ¡Tus diseños son irreales! —Wow. Gracias. —Tus casas son como… todas son tan diferentes, pero todas se sienten como un hogar. Puedo completamente imaginarme viviendo en una de ellas. No puedo esperar a tener mi propia casa y llenarla con cosas bonitas. Bien, ¿qué estoy diciendo? ¿Llenarla con cosas bonitas? Parezco una niña. Pero a Julian no parece molestarle. Terminamos hablando por lo que parecen diez minutos pero en realidad son dos horas. —No puedo creer que sea tan tarde —digo, entonces inmediatamente deseo poder retractarme. Eso me hace sonar como si nunca saliera a ningún lado. Lo cual no hago, pero Julian no necesita saber eso. —Vamos —dice—. Quiero mostrarte algo. Sé que deberíamos estar dirigiéndonos a casa. Pero realmente no me importa. En la salida, tomo una tarjeta para poder llamarle al gerente sobre el asunto de proveer nuestro zine. Caminamos unas cuadras hacia el destino misterioso. Julian no me dice a donde vamos. Desearía que viviéramos aquí. Aunque tendría que adaptarme al ruido. Estoy acostumbrada a sólo grillos y silencio. Los sonidos de la ciudad son todo tráfico incesante, un millón de voces y explosiones de música al azar. Incluso algunos de los edificios tienen su propio sonido, como un zumbido. Quiero quedarme fuera toda la noche. Desearía que nunca tuviéramos que volver.
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    157 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —No mires hacia aquí —me dice Julian después de que cruzamos la calle—. Mira hacia allá. —Pero no puedo ver por dónde voy. —No te preocupes. —Julian toma mi mano—. Te tengo. Manteniendo mi cabeza girada hacia un lado, dejo que Julian me guie el resto del camino. —Llegamos —dice—. Puedes mirar. Al principio creo que está hablando sobre el edificio de oficinas del que estamos enfrente. No puedo entender por qué me trajo aquí. Quiero decir, es un bonito edificio con cristales negros brillosos y paredes de ventanas de luz, pero… Entonces lo veo. Afuera de la entrada principal entre dos conjuntos de bancas. Está Bird in Space de Brancusi. Excepto que no puede ser la verdadera. Tiene que ser una réplica. —¿Cómo supiste que esto estaba aquí? —pregunto. —No lo sabía. Tuve que hacer algo de investigación. Nos acercamos. Estoy cautivada por cuán real luce. La brillante superficie de bronce. La curvatura distintiva. La manera en que parece que estuviera en movimiento aunque está inmóvil. Está todo ahí. Podría estar viendo la escultura real y ni siquiera saber la diferencia. Extiendo la mano para tocarla, entonces la echo hacia atrás. —Adelante —dice él. Así que lo hago. Paso mis dedos por el lado curvado. El bronce es frio y suave. —Esto es increíble —digo—. No puedo creer que la encontraras para mí. —Haría cualquier cosa por ti. ¿No sabes eso a estas alturas? Y entonces. Julian me besa. Le devuelvo el beso. Sus labios son suaves. Mucho más suaves de lo que pensé que serían.
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    158 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Nos estamos besando en la calle en la ciudad. Como personas que viven sus vidas sin arrepentimientos. Es incluso más intenso que todas esas veces que lo imaginé. Tengo que dar un paso atrás y ver a Julian para convencerme de que esto realmente está sucediendo. —Se que las cosas son difíciles para ti —dice Julian—. Odio la forma en que esos idiotas te tratan en la escuela. —Quita un poco de cabello de mi cara que se ha caído de su broche—. Quiero protegerte de todo eso. —No creo que puedas. —Déjame intentarlo. Déjame ser el único con quien puedas contar. Sé que estoy tomando un enorme riesgo con Julian. Podría terminar rompiendo mi corazón justo como siempre tuve miedo de que lo hiciera. Pero tal vez no. Tal vez realmente quiere decir lo que dice. Es tiempo de dar un gran salto y esperar que él esté ahí para atraparme.
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    159 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 23 Lunes 6 de junio (9 días restantes) Traducido por lalaemk y Caami Corregido por Niii o único en lo que pude pensar el fin de semana fue en besar a Julian. En el segundo en que despierto, pienso en besar a Julian. Me preparo para la escuela, pienso en besar a Julian. Incluso me sorprendo a mí misma sonriendo mientras espero el autobús, sintiendo los brazos de Julian a mí alrededor, recordando cómo se sentía cuando sus labios estuvieron finalmente en los míos. Jasmine me da una mirada extraña en el autobús. —¿Qué pasa contigo? —pregunta. —¿Qué quieres decir? —Estás sonriendo. Tú nunca sonríes. —Eso era porque nunca tuve una razón para sonreír. —Hasta ahora. —Exactamente. —¿Cuál es su nombre? —¿De quién? —Del chico que te está haciendo sonreír. —¿Cómo sabes que hay un chico? —Por favor —dice Jasmine—. Sólo porque estoy en sexto grado no significa que sea estúpida. L
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    160 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Julian. Su nombre es Julian. —Nombre sexi. Lo apruebo. Me dejo llevar hasta la escuela como en un sueño. La combinación de falta de sueño y hormonas arrasadoras me están haciendo sentir mareada. Si tengo alguna esperanza de centrarme este día, tengo que dejar de pensar en besos. Además, oí que cada vez que accedes a los recuerdos, los reescribes un poco. Así que nuestros recuerdos cambian con el tiempo. Este es un recuerdo que quiero mantener intacto por tanto tiempo como pueda. G E G La Srta. Scofield me pide que me quede después de clase. Puedo decir por su rostro que algo está pasando. —La Sra. Henley quiere que tu madre venga a una reunión —me dice. —¿Por qué? —¿Recuerdas cuando estuvo aquí por los servicios de apoyo emocional? Estaba preocupada de que estuvieras guardando demasiada ira en tu interior. ¿La Sra. Henley pudo notar que estaba enojada? No pensé que lo mostrara. —Y justo antes de esa sesión de asesoramiento, la Sra. Henley se enteró de tus moretones por la enfermera. —Mi madre no me golpea ni nada. Esas fueron hechas por bolas de pintura. —La enfermera dijo que te preguntó quién te disparó con esas bolas de pintura, pero que tú no le dijiste. —Se pone peor si lo dices. La Srta. Scofield suspira. —Sé exactamente a lo que te refieres. Pero nadie debería salirse con la suya por hacerte eso. —Así que, ¿por qué ella quiere que mi madre venga? —Todos estamos… estamos preocupados por ti. Sólo necesitamos hablar con ella. —¿Cómo sabe todo esto?
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    161 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Porque me preocupo por ti, Noelle. Mi garganta se estrecha. Es muy difícil no llorar. Cuando voy a la oficina de la Sra. Henley, mi madre está esperando en el banco exterior. Ahora que tengo que lidiar con ella estando aquí, llorar parece una clara posibilidad. —¿Sabes por qué me llamaron? —le pregunta madre a mi camiseta. —No realmente. —Es altamente inquietante recibir una llamada en mi trabajo pidiéndome que venga a tu escuela, ¿sabes? —No realmente. Ella mueve su mirada más cerca de mi cara. —¿Qué? —No sé realmente como es, no. —¿Por qué estás… ? —¿Sra. Wexler? —La Sra. Henley sale de su oficina, sonriendo y extendiendo su mano hacia mi madre—. Soy Robin Henley. Hola Noelle. —Hola —digo. Mi madre no está sonriendo de vuelta. Ella dice: —Lo siento, usted es… ¿la trabajadora social? —Sí. —No sabía que tuvieran una de esas aquí. —La tienen. ¿Me acompaña? La Sra. Henley nos hace un gesto para que entremos. Realmente no noté a la Sra. Henley cuando hizo lo suyo en los servicios de apoyo emocional. Es bonita, su ropa es mucho más agradable que la ropa de las maestras, y su oficina es alegre y acogedora. Cuando voy tras ella, la Sra. Henley toca mi hombro por un segundo. La hostilidad que sentía hacia ella antes ha desaparecido.
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    162 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga La mortificación comienza de inmediato. Madre se sienta en una de las dos sillas al otro lado del escritorio de la Sra. Henley. Y, ni siquiera estoy inventando esto, ella dice: —Sólo voy a quitarme la chaqueta. No es que me esté preparando para usted. Me volteo, deseando que, cuando voltee otra vez, madre se haya ido. ¿Dónde está la Actuación de Mamá Normal? ¿Cómo puede pensar que ser ruda ayudará? ¿Realmente quiere que una trabajadora social se dé cuenta de cuán dañada está? Intento decirle a la Sra. Henley con mis ojos cuánto lo lamento. Ella me da una mirada tranquilizadora. Luego dice: —En realidad, Noelle, ¿te importaría esperar afuera? Te llamaré de vuelta en breve. Afuera, en el banco, pongo mis pies en alto y doblo mis piernas cerca, descansando mi barbilla en mis rodillas. Puedo escuchar a algunos chicos reír en el salón al otro lado del pasillo. Un chico toma un trago de la fuente de agua. La luz fluorescente por encima de mí zumba. Entonces oigo a madre gritar: —¡Cómo se atreve a acusarme de descuidar a mi hija! Mi estómago se contrae. Estoy segura de que madre piensa que todo esto es mi culpa. Probablemente piensa que fui con la Sra. Henley y le conté todo. Como si realmente quisiera a madre cerca de este lugar. Y definitivamente no quiero a todos los maestros chismoseando acerca de mí. Los maestros nunca admitirán que chismosean acerca de los estudiantes, pero totalmente lo hacen. Cuando la Sra. Henley sale a buscarme, la última cosa que quiero es volver adentro. Pero por supuesto no hay opción. Ni siquiera tengo que mirar a madre para absorber lo enojada que está. Emite vibraciones tan tóxicas que me preocupa que la planta de bambú de la Sra. Henley pueda marchitarse y morir. —Estamos preocupados por ti, Noelle —dice la Sra. Henley—. No toleraremos el bullying. Necesitamos saber quién te golpeó con esas bolas de pintura para que podamos ayudarte. La Sra. Henley parece una buena persona. Le creo cuando dice que quiere ayudar. Parte de mí quiere incluso sentarse y dejar que cuide de mí. Pero no hay manera de que pueda entender lo que sucede en realidad. Lo que parece ser un problema común entre los adultos. Me quedo callada.
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    163 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —¿Puedes explicarle por favor a la Sra. Henley que sí te alimento? —dice madre en una voz que me asusta. —¿Huh? —Te alimento, ¿cierto? ¿No estás desnutrida ni nada? Aparentemente, la enfermera piensa que estás desnutrida. ¿Realmente es tan estúpida? Por supuesto que estoy desnutrida. Siempre estoy tratando de ocultarlo con camisetas de gran tamaño y esas cosas. Excepto que he estado usando camisetas nuevas que se ajustan últimamente. Y la enfermera sí vio la manera en que mis costillas sobresalían cuando me levanté la camiseta. Madre suspira dramáticamente. —¿Le dirás? Si admito cuán horrible es madre delante de la Sra. Henley, podría meterse en un montón de problemas. Sherae dijo que incluso me podrían alejar de ella. Lo que sonaba asombroso, al principio. Pero tendría que vivir en una casa de acogida con extraños, lo que podía ser horrible. Tan malo como es vivir con madre, hay cosas peores. Y sólo hay un año más antes de que me vaya a la universidad. Así que prefiero no decir nada. Pero, recuerdo mi promesa a cumplir. Haber terminado significa no esconderse más. Significa no dejar que el miedo o la vergüenza dicten mis decisiones. Tal vez si digo la verdad en frente de alguien distinto a madre, ella emergerá del mundo ilusorio donde vive. —No —digo—. Quiero decir, sí. Quiero decir… no hay suficiente para comer. Nunca hay suficiente para comer. No pretendas que no lo sabes. Si la hubiera abofeteado, madre estaría menos sorprendida. —Por supuesto que hay suficiente para comer —sostiene—. No seas ridícula. Pongo la cena sobre la mesa cada noche. —Hot dogs y papas fritas congeladas no cuentan como comida real. Y cuando la única cosa que puedo prepararme para el almuerzo es un sándwich de mayonesa y mostaza —si tengo suerte— eso es un problema. —Mi cara inmediatamente se ruboriza. Es humillante tener que admitirlo frente a alguien como la Sra. Henley. —Oye, niña —dice madre—. Estamos comiendo. Eso es bastante real. —Madre rueda sus ojos hacia la Sra. Henley—. Ella no entiende lo difícil que es para las
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    164 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga madres solteras. —Como si la Sra. Henley pudiera estar de su lado. ¿No se da cuenta de cuán desquiciada suena? Cruzo la mirada con la Sra. Henley. Ella realmente me ve. Pase lo que pase luego, tengo que creer que es lo correcto. Tengo que confiar en que hay personas en mi vida que realmente se preocupan por mí. Y tengo que dejar que me ayuden. G E G Estoy sola en la oficina de la revista literaria cuando Sherae entra. —¿Cómo te fue con tu mamá? —dice. —¿Cómo conseguiste salir de tu clase? Ella levanta su pase. —Tengo cinco minutos. ¿Qué paso? Le cuento todo. —Oh, Dios mío —dice—. Tu mamá es increíble. Es como si nada desconcertara a esta mujer. —Lo sé. Tendrías que haberla oído con la cosa de “preparándome para usted”. Estaba mortificada. —¿La Sra. Henley dijo si iba a hacer algo? —Ella quiere que vaya al consejero dos veces por semana el próximo año. Y le dijo a mi madre que iba a seguir con ella, pero no estoy segura de lo que eso significa. Pude darme cuenta que la Sra. Henley no estaba feliz. Realmente me gustaría saber de qué estaban hablando cuando yo no estaba allí. —Probablemente le dijo a tu mamá que necesita componerse o se meterá en problemas. ¿Recuerdas esos niños que fueron privados de comida, por lo que se escaparon en la noche y escarbaron en los cestos de basura de sus vecinos buscando comida? —No estoy comiendo exactamente basura. —Sabes que puedes venir a cenar todas las noches que quieras, ¿verdad?
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    165 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —O sólo podría mudarme. Tu mamá totalmente me adoptaría. —Totalmente. Sherae también ha estado viendo a la Sra. Henley. Le tomó un rato después de toda la confrontación en el estacionamiento con Hector. Pero eventualmente le dijo todo a la Sra. Henley. Ella le aseguró a Sherae que no estaba sola. Muchas chicas creen que tener sexo antes de estar listas es algo que deben hacer para mantener a sus novios. O que es algo que todo el mundo hace. Sin embargo, aproximadamente la mitad de las adolescentes son vírgenes. La Sra. Henley explicó que cualquier momento en que tengas sexo cuando no lo quieres, no está bien. Incluso si estás en una relación. Incluso si se trata de alguien a quien amas. La Sra. Henley estaba orgullosa de Sherae por ir a ella. Dijo que la mayoría de las chicas nunca reportaban un intento de violación, e incluso, una violación. Suelen estar demasiado avergonzadas como para hablar. Lo que es realmente triste. Los chicos que se aprovecharon de ellas deberían ser los avergonzados. —Oh, casi se me olvida. —Sherae saca nuestro último come cocos de su bolsillo trasero y me lo ofrece—. Aquí. Lo tomo. Está casi terminado. Una vez que termine este, será oficialmente nuestro último come cocos del año. Creo que con suerte haré la fortuna extra esta vez. Simon entra, cargando una caja. —¿Es esta una visitante autorizada? —bromea. Desde el ataque de Carly, ha sido súper protector. Sólo me deja aquí sola unos minutos, cuando tiene que hacerlo por obligación. Pero él conoce a Sherae. —Sherae siempre está autorizada —confirmo. Sherae jadea al ver el reloj. —Chicos, estoy tan muerta. He estado ausente durante quince minutos. No hay manera en que pueda explicar eso. —Sí, no, eso no es bueno —acuerda Simon—. Deberías quedarte aquí por el resto de la clase. —Deberías. ¿Realmente quieres que todos piensen que estuviste en el baño todo este tiempo?
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    166 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga —Se verá incluso peor si espero a que la clase haya terminado. —No, no lo hará —le digo—. Si vas después de que suene el timbre, todo el mundo se olvidará de que te habías ido. Y cualquiera que te vea sabrá que estabas cortando. Confía en mí, soy una experta en las entradas a tiempo al salón. Sherae lo piensa. —Está bien —dice—. Me quedo. —¿Qué hay en la caja? —le pregunto a Simon. —El Spectrum. —¡Genial! Simon toma unas tijeras y abre la caja. No puedo esperar para ver cómo luce. La portada es preciosa. Es una foto de un camino rural que conduce hacia el bosque. El tono es todo soñador y nostálgico. Parece que la foto fue tomada después de una lluvia de sol. Hay un pequeño indicio de un arcoíris a la distancia. Cuando recién empecé en la revista, Simon explicó que el diseño de la portada de cada año tiene que incorporar un espectro de alguna manera. —Se ven increíbles —dice Sherae—. ¿Puedo ver una? —Puedes tener una. —Simon le da una copia—. ¿No estás contenta de ser amiga de los editores? Es tuya todo un día antes que los demás. Sherae hojea la revista hasta que encuentra mi parte. Me abraza con un brazo a medida que lee. Un sentimiento se acumula dentro de mí como un globo. Primero, no puedo decir qué es. Y entonces me doy cuenta de que, tal vez por primera vez, me siento orgullosa de mi misma. Nadie debería avergonzarse de hablar. La vergüenza hace que sea fácil que el abandono, el abuso y el bullying se queden acurrucados en su rincón oscuro. Es hora de encender el interruptor de este proyector. Si puedo inspirar a otros chicos a decir su verdad, entonces todo lo que he pasado, habrá valido la pena. G E G Estoy sacando cosas de mi casillero para mis dos últimas clases cuando mi radar detecta que Carly se acerca por el pasillo. Una oleada de He Terminado pasa a
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    167 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga través de mí. Casi no me importa si me ataca. Ella estaba en la última clase de inglés en la que leí mi parte de la revista. Algo acerca de la forma en que se acomodó en su asiento sonriendo con satisfacción me hizo decir: “Esto está dedicado a Ali Walsh” antes de empezar la lectura. Carly pasa por detrás de mí. Dice: —Lo bueno es que se suicidó. Una perdedora menos en el mundo. —¿Qué? —le pregunto a la espalda de Carly—. No creo haberte oído. Ella gira alrededor. —¿Hmm? —¿Qué acabas de decir? —le pregunto más fuerte. Carl se pone justo frente a mí. —Dije. Una perdedora menos en el mundo. —Tú eres parte de la razón por la que se suicidó. ¿No lo entiendes? ¿Cómo puedes ir hablando basura de Ali cuando eres la que la empujó por el borde? Asombro parpadea en los ojos de Carly. No puede creer que la esté criticando en voz alta. Incluso se encoje por un segundo. Y luego se suelta. —¿Crees que importa que la fenómeno se haya ido? ¿Realmente crees que a alguien le importa? ¿A quién le importaba cuando estaba viva? —¡A muchos de nosotros! A mí, a su familia y… —Yo no tuve nada que ver con eso. Ni siquiera hice nada. —¿Es en serio? La torturabas todos los días. Me has estado acosando desde octavo grado. ¿Cómo crees que se siente estar siempre preocupándose por lo qué vas a hacer? ¿O lo que vas a gritar frente a todos? ¿Y esa cosa con el cortador de papel? Actuabas como si fuese una especie de juego. Eso es simplemente retorcido. Raras veces hay una enorme y explosiva escena aquí en el pasillo. Así que no es de extrañar que todo el mundo nos esté mirando. Incluso veo a Matt avanzando a empujones desde la parte de atrás de la multitud. Es probable que toda la escuela esté hablando de esto antes del octavo periodo.
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    168 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Bien. Dejemos que hablen. Carly me empuja, obligándome a dar un paso atrás. —Necesitas vigilar lo que dices —advierte. Me pongo exactamente como antes, frente a su cara. —No, tú necesitas dejar de arruinar la vida de otras personas. ¿Qué, empujarme te hace sentir bien? ¿Te hace sentir bien golpear a tus hermanos pequeños, también? —¡No los toco! ¡Soy la única que cuida de ellos! Te comportas como si fueras la única con problemas. —Sí, sabemos que tienes problemas, Carly —dice Matt arrastrando las palabras—. Como que tu mamá es una borracha asquerosa. Carly bufa. En realidad dudo que ni siquiera teniendo la parte más humillante de su vida expuesta al mundo entero vaya a volverse menos desagradable. No está a punto de cambiar. Lo que tiene que cambiar es cómo la dejo afectarme. Merezco ser feliz. Me entristece que me tomara tanto tiempo entender eso. Pero lo entiendo ahora. G E G CINCO MANERAS EN QUE LA GENTE PUEDE SORPRENDERTE 5. Justo cuando crees que te han abandonado, demuestran que nunca lo harán. 4. Encuentran una manera de hablar después de permanecer tanto tiempo en silencio. 3. Te defienden cuando menos te lo esperas. 2. Mostrándote cómo la vida puede ser mejor. 1. Ayudándote a encontrar un lugar al cual pertenecer.
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    169 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 24 Martes 7 de junio (8 días restantes) Traducido por Sheilita Belikov Corregido por Niii omprendí algo acerca de la inercia. En física, aprendimos que un objeto en reposo permanece en reposo a menos de que una fuerza externa actúe sobre él. Pero ahora me doy cuenta de que la fuerza puede venir de adentro. Si te sientes atrapado, tienes el poder para liberarte. Aunque... cuando pienso en ello, la fuerza interior que gané ha venido de fuerzas externas. Así que supongo que Newton tenía razón después de todo. La otra parte de la Primera Ley de Newton dice que los objetos en movimiento permanecen en movimiento a menos de que algo venga a cambiar eso. Siento como si realmente pudiera estar en movimiento ahora. El buen tipo de movimiento, cuando te mueves hacia adelante. Cuando te niegas a dejar que un mal día te detenga. Cuando estás comprometido a seguir adelante pase lo que pase. Si puedo permanecer en movimiento, creo que estaré bien. G E G Cuando llego a casa de la escuela, me toma un segundo darme cuenta de lo que está pasando. Madre está inclinada sobre una pila de ropa en el centro de mi habitación. Mi ropa. De mi closet. Que se encuentra dispersa en el suelo con el resto de mis cosas. Incluso sacó los pantalones blancos manchados que metí muy en el fondo hace dos años. —¿Qué estás haciendo? —Entro en pánico. C
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    170 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Miro a mi alrededor en busca de mi caja secreta. Está ahí en el suelo, al descubierto, para que cualquiera la vea. —¿Esculcaste mis cosas? —grito—. ¿Quién te dijo que podías hacer eso? Espero que diga algo como: "Pago la renta. Puedo hacer lo que quiera." Pero por una vez no tiene una respuesta sarcástica. Madre se acerca a mi caja secreta. La recoge. No me gusta que la esté tocando. —¿Qué es esto? —dice en voz baja. —¿Qué te parece? Ella me mira. Como, en realidad me mira. A los ojos. Lo que es seriamente perturbador. Y luego... simplemente rompe a llorar. Dejo caer mi mochila. No sé qué hacer. En familias normales, asumo que las personas consuelan a otras cuando lloran. Pero nosotras no sabemos cómo hacerlo. Así que como que me acerco un poco a ella y espero para saber por qué violó La Fortaleza. Cuando madre se calma lo suficiente como para hablar, dice: —La Sra. Henley dijo que estás en riesgo de ser suicida. Madre estuvo actuando aún más extraña que de costumbre anoche. Es evidente que la Sra. Henley la asustó. Me quedé esperando a que me dijera de qué hablaron cuando fui mandada fuera de la oficina. Por supuesto madre no pudo simplemente decírmelo. Prefirió vaciar todo mi closet que iniciar una conversación difícil. —No soy suicida —le digo. Madre levanta la tapa de mi caja secreta. Saca un paquete de hojas de afeitar, una cuchilla X-Acto, y dos cajas de pastillas para dormir. —Entonces, ¿qué es todo esto? —Es de hace mucho tiempo. No voy a hacer nada. —¿Pero ibas a hacerlo?
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    171 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Jamás hablamos de esta manera. Nunca. Solía desear que madre tuviera conversaciones reales conmigo, pero ahora que una está sucediendo como que quiero que vuelva a ignorarme. —No realmente —digo. Ella inspecciona una caja de pastillas. —¿De dónde sacaste estas? —Son muy viejas. Probablemente están caducadas. —¿Por qué todavía tienes estas cosas si no estás planeando usarlas? —No lo sé. —Es difícil de explicar. Mi caja secreta es simbólica. Es como si hubiera estado aferrándome a ella para recordarme que las cosas podrían ser peores. Madre empieza a llorar otra vez. No tengo idea de qué hacer. Nunca la he visto así. No puedo creer que esté llorando por mí. Pero creo que es algo bueno. Porque demuestra que, contra toda evidencia, a madre podría realmente importarle.
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    172 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga 25 Miércoles 15 de junio (toda una vida restante) Traducido por dark&rose Corregido por Niii odo lo que dijiste de este lugar es cierto ―dice con entusiasmo Sherae. Estamos en Nightfloat, esa genial cafetería en la ciudad. Estamos yo, Julian, Sherae, y Simon. Julian nos trajo para celebrar el hecho feliz de que las vacaciones de verano empiezan en dos días. ―Es incluso mejor de lo que recordaba ―me maravillo. Simon se levanta de la mesa que finalmente logramos ocupar. ―¿Qué quieren? ―pregunta―. Yo invito. ―Bueno, en ese caso... ―comienza Julian. ―Sherae y yo queremos pastel de café ―digo. Miro a Sherae. Nos carcajeamos. ―¿Pastel de café es el código de algo? ―pregunta Simon. ―Tendrías que estar allí ―explica Sherae. ―Me gustaría estarlo ―le dice Simon. Está totalmente embobado por Sherae. Luego sale del trance y va hasta el mostrador. ―Oye ―dice Julian―. Yo no llegué a pedir. ―Sí, Simon está un poco distraído en este momento. Me he dado cuenta de que Simon parece cada vez más distraído alrededor de Sherae. No es que Sherae esté lista para darse cuenta de que algún chico se fija en ella. Pero tal vez estará lista el próximo año. ¿Cuán asombroso sería si Simon y Sherae comenzaran a salir? —T
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    173 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Una banda ha estado instalándose en la esquina. Chicos con los pantalones caídos afinando sus guitarras. La ruda baterista hace una prueba de sonido. El desgreñado cabello del cantante cae sobre sus ojos cuando se inclina hacia adelante para ajustar algunos de los cables. Sacude su cabello hacia atrás y se inclina hacia el micrófono. ―Hola ―dice―. Soy Jordan. Somos Residue. Vamos a rockear. Julian desliza su silla más cerca de la mía y pone su brazo a mí alrededor. Nuestras piernas están tocándose por debajo de la mesa. Presiono mi pierna contra la suya. Presiona la suya en respuesta. Me encanta tener todo el verano por delante de mí, lleno de posibilidades. Ya tengo un trabajo de verano, fui contratada en la librería. Además, tengo la esperanza de que las cosas en casa sigan mejorando. Madre ha estado actuando cada vez mejor desde su ruptura emocional. Todavía se queja, pero ha estado haciendo un esfuerzo por preguntarme sobre mi vida en lugar de despotricar sobre la suya. Incluso fue flexible cuando hablé con ella acerca de hacer algunos cambios en la compra de la comida. Estoy interesándome en la cocina. No tenía ni idea de que había tantos tipos diferentes de ensaladas hasta que comencé a ver programas de cocina. Tengo un cuaderno especial donde escribo las recetas que quiero probar. La Sra. Henley dijo algo interesante en el asesoramiento el otro día. Estábamos hablando acerca de por qué encajar es tan importante para mí. La conversación derivó a mi madre y a sus propios problemas por encajar. Empecé a pensar lo que debe ser para madre vivir en nuestra ciudad. Ser el único padre pobre en una zona rica no puede ser fácil. También debe sentirse muy avergonzada. A veces miro fotos de cuando yo era pequeña, del tiempo en que madre se hizo cargo de mí. En esta foto, estoy sentada en el suelo delante del gran árbol de Navidad que siempre teníamos cuando vivíamos con Lewis, abriendo un regalo. Madre me alzaba una de mis trenzas y la recogía detrás, sujeta por una goma. Siempre miraba la foto y me preguntaba: ¿Por qué dejó de preocuparse por mí? Ahora creo que lo entiendo. Lo cual no quiere decir que la perdone por desatenderme. No, en absoluto. Sólo tengo que entender de dónde procede ella. Se supone que debo seguir yendo a asesoramiento durante todo el verano con una psicóloga con la que la Sra. Henley me puso en contacto. Ella cobra en una escala proporcional de pagos, así que voy a ir prácticamente gratis.
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    174 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Por supuesto, la mejor parte de este verano será Julian. Todavía no puedo creer que tenga un novio de verdad. Alguien que me ve de verdad y le gusta lo que ve. Me encanta que quiera cuidar de mí. Y ahora estoy lista para permitírselo. Julian se inclina más cerca de mí. ―Tengo algo para ti ―susurra. ―¿Qué es? ―Enseguida volvemos ―le dice Julian a Sherae y Simon. Ellos están extasiados con Residue. Julian me saca a la casi cálida noche de verano. Nos sentamos en un lindo banco contra la ventana. El banco está situado entre dos árboles con luces de color rosa y blanco. ―Sé que has pasado por muchas cosas ―dice Julian―. Me gustaría que hubiera alguna manera en la que pudiera salvarte de toda la maldad. Sólo... quiero que seas feliz. ―Sí me salvaste. Y siempre me haces feliz. ―Pero quería hacer algo monumental. ―Julian saca de su bolsillo trasero un trozo de papel doblado―. Comencé esto la noche que llegué a casa, después de nuestra primera cita. Estaba demasiado despierto para dormir. Lo siento, está arrugado. Desdoblo el papel. Hay una especie de plano esbozado. No estoy segura de lo que se supone que es. ―Es la casa de tus sueños ―dice Julian―. Quiero decir, estoy bastante seguro de que lo es. Basado en todo lo que me has contado. Mira, aquí está tu enorme cocina. Esa es la isleta de la cocina y aquí es donde va tu Sub-Zero. Y esta… ―Julian señala con el dedo a una habitación más pequeña al lado de un espacio titulado Gran Salón―… es tu sala de lectura. Está iluminada en su totalidad por luz natural… ¿ves la pared de vidrio y el tragaluz? Y tiene un techo inclinado para que puedas colgar tus móviles. Estoy abrumada. ¿Julian hizo esto para mí? ¿Se preocupa lo suficiente por mí como para saber cómo se vería la casa de mis sueños? ¿Y luego la diseña para mí? Plasmó todas las cosas que amo, todo sobre lo que he hablado tener algún día. ―Esto es... asombroso. ―No hay manera en la que pueda agradecérselo lo suficiente. Nadie ha hecho nunca nada tan increíble por mí.
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    175 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga ―Sabía que quería hacer esto cuando dijiste que no podías esperar para tener una casa y llenarla de cosas bonitas. Si pudiera crear esto para ti en este momento, lo haría. Tal vez Julian realmente construirá la casa de mis sueños un día. Pero por ahora, el lugar donde me siento como en casa no tiene que ser una casa. Puede ser cualquier lugar al que pertenezca. Como en esta ciudad, o con mis amigos... o simplemente saber que pertenezco justo allí, en ese momento, donde quiera que esté. Suena un golpecito en la ventana detrás de nosotros. Simon nos está haciendo gestos para que entremos. ―¡Un brindis! ―grita Simon cuando volvemos a nuestra mesa. Todos sostenemos en alto nuestras tazas. ―Por nuestro zine que aún no tiene nombre. Porque éste ayude a que muchas personas se sientan menos solas. Por las nuevas relaciones. Y por el verano. Todos brindamos con nuestras tazas. Las cosas finalmente están sucediendo. Es tiempo de soñar aún más. Quiero que nuestro zine una a adolescentes de toda América. Quiero que todos se inspiren con mis palabras. Y esto es lo que voy a decirles: A los chicos atrapados en pequeñas ciudades de todo el mundo que sienten como si nunca fueran a escapar, los escucho. Todos estamos conectados. Todos estamos juntos en esto. No están solos. Pase lo que pase nunca, nunca se den por vencidos. La felicidad no está limitada. Hay suficiente para todos. Pueden comenzar ahora mismo, hoy, avanzar hacia una vida más feliz. Su vida está determinada por sus elecciones. Lo que elijan los ayudará a llegar a donde quieran llegar. Encontrar el lugar al que pertenecen. Puede que no sea un lugar físico. Al menos, no todavía. Es posible que su lugar esté en algún lugar al que los lleve su imaginación. Quizás es su visión de la forma en que su vida ideal será.
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    176 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Con el tiempo, encontrarán un lugar real en el que se sientan como en casa. El mundo entero se abrirá en más formas de las que creían posibles. Y serán muy felices de haber aguantado el tiempo suficiente para llegar allí. Así que hagamos esto. Reconozcamos lo que nos hace únicos. No permitamos que aquellos que nos odian nos impidan avanzar. Convirtamos nuestros sueños en realidad. Empezando desde ahora. Fin
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    177 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Sobre la Autora Susane Colasanti tiene una licenciatura de la Universidad de Pennsylvania y una maestría de la Universidad de Nueva York. Antes de convertirse en escritora a tiempo completo, Susane fue maestra de ciencias en la preparatoria durante casi diez años. Como una adolescente de Jersey, Susane sentía que su verdadero hogar estaba al otro lado del agua en Nueva York. Hasta hace poco vivía en el West Village. Recientemente se ha mudado al East Side. Otros libros de la autora:  When it happens  Take me there  Waiting for you  Something Like Fate  So Much Closer
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    178 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Agradecimientos Moderadora Sheilita Belikov Traductoras AariS Agus Aldebarán Andy Parth Caami Cami.Pineda dark heaven dark&rose Elenp Jo Kathesweet kuami lalaemk Lizzie Lorenaa Lore_Mejia Mari NC Mery St. Clair otravaga Paaau Pimienta Sheilita Belikov Susanauribe Raveen vanehz Vero Vettina Xhessii ƸӜƷYossƸӜƷ Correctoras Kathesweet Lizzie Majo Mari NC ★MoNt$3★ Niii Sheilita Belikov Recopilación y Revisión Kathesweet ★MoNt$3★ Sheilita Belikov Diseño Sheilita Belikov
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    179 Keep Holding OnSusane Colasanti Bookzinga Para más lecturas visita: http://bookzinga.foroactivo.mx/