La Constitución Española establece varios derechos y principios fundamentales como el derecho a la tutela judicial efectiva, la prohibición de la detención preventiva por más de 48 horas, y que las penas privativas de libertad deben estar orientadas a la reeducación y reinserción social. También reconoce el derecho de reunión pacífica, la igualdad ante la ley, y que ninguna confesión religiosa tendrá carácter estatal.