El documento explora la idea del cuerpo humano como un tabernáculo del Espíritu Santo, enfatizando la obediencia, amor y fidelidad a Dios como el verdadero propósito de la vida. Se detalla la construcción del tabernáculo en la Biblia, simbolizando la presencia de Dios entre su pueblo y la redención a través de Cristo. Se concluye con un llamado a comprometerse con Dios y abrir el corazón a Jesucristo para ser un tabernáculo viviente.