La cronología describe los orígenes del pueblo de Israel entre los años 1750 a.C. y 164 a.C., incluyendo los patriarcas bíblicos, el éxodo de Egipto, la monarquía unida bajo Saúl y David, el cisma en los reinos del norte y del sur, la destrucción de Jerusalén y el cautiverio en Babilonia, y el levantamiento de los Macabeos contra la persecución seléucida.