El Teatro Ópera se inauguró en 1872 y ha tenido varias remodelaciones a lo largo de su historia. En 1889, el nuevo propietario Roberto Cano encargó al arquitecto belga Jules Dormal rediseñar la fachada en estilo Beaux-Arts. En 1932, el teatro fue demolido para ensanchar la Avenida Corrientes y el arquitecto belga Alberto Bourdon diseñó el edificio actual en estilo Art Decó, el cual abrió sus puertas en 1936.