El Teatro Solís de Montevideo ha tenido una larga historia desde su construcción en 1856. Tras varias décadas funcionando como empresa privada, el teatro fue adquirido por el municipio en 1937 para convertirse en un teatro público. En 1998 el teatro cerró para someterse a una extensa restauración de seis años. En octubre de 2008 se completó con la finalización de las obras en las alas laterales, transformando el Solís en un gran Centro Cultural.