La teoría de la deriva continental propone que los continentes fueron una vez un supercontinente llamado Pangea que se fragmentó hace millones de años. En la década de 1960, la teoría de la tectónica de placas completó y corrigió esta idea, sugiriendo que la litosfera terrestre está dividida en grandes placas que se mueven debido a las corrientes de convección en el manto, lo que causa la deriva de los continentes y fenómenos como volcanes, terremotos y la formación de montañas.