La economía clásica tiene como núcleo ideológico los trabajos de Adam Smith y David Ricardo. Smith creía en un gran Orden Natural donde el individuo, buscando su propio interés, contribuye también al bien común a través de una mano invisible. Esto llevó a Smith a defender el laissez-faire y la libre competencia. Ricardo formalizó conceptos como la renta económica y desarrolló el análisis económico. Otras figuras como Malthus y Mill fueron críticos de la escuela clásica