Los pueblos prehistóricos cazaban animales y recolectaban plantas silvestres para alimentarse. Con el desarrollo de la agricultura y la ganadería, aprendieron a cultivar plantas y domesticar animales para obtener alimentos como carne, leche y huevos. En las sociedades actuales, se practican la agricultura, la ganadería y la pesca a gran escala para obtener alimentos, aunque a veces esto causa daños ambientales.