El documento examina la relación entre la personalidad y la conducta delictiva, destacando cómo el temperamento, la influencia del entorno y factores individuales contribuyen a la criminalidad. Se mencionan diversas teorías sobre la formación de la personalidad criminal y los mecanismos intrapsíquicos que llevan al individuo a actuar delictivamente. Además, se aborda la importancia de la criminología clínica para el diagnóstico y rehabilitación de conductas antisociales.