Este documento presenta las reflexiones de varios lectores sobre cómo el Espíritu Santo puede ayudar a transformar la realidad e impulsar la unidad en el mundo. Se discute la necesidad de tener fe en que un cambio positivo es posible, ponerse de acuerdo sobre un sueño común y compartir los recursos de manera equitativa. También se enfatiza la importancia de respetar la naturaleza, reconocer la igualdad de género y promover la paz entre las naciones. Finalmente, se invita a la comunidad a comprometer