Un test de inteligencia mide las aptitudes cognitivas de una persona mediante pruebas diseñadas para evaluar su capacidad de razonamiento, resolución de problemas y aprendizaje. El documento describe varios tests populares como el Stanford-Binet, WAIS, Raven y Woodcock-Johnson, e indica que aunque los tests proporcionan datos objetivos, también tienen limitaciones como una definición restrictiva de la inteligencia y la influencia de factores externos en los resultados.