El testimonio describe la experiencia de la persona en una misa celebrada por Fray Nelson Medina. La homilía se centró en desafiar a los asistentes a examinar cómo viven su bautismo y a mirar a Jesús en lugar de sus problemas. El sacerdote oró por la sanación de los asistentes en cuerpo, alma y relaciones. La persona quedó en paz al entregar a Jesús las llaves de su interior y recibir su amor sanador.