El filósofo esloveno Slavoj Zizek argumenta que los terroristas del 11 de septiembre no son externos a Occidente, sino que reflejan nuestra propia civilización. Zizek sostiene que vivimos en un mundo "post-político" donde los conflictos se presentan como culturales en lugar de políticos. Sin embargo, momentos de violencia extrema como el 11/9 revelan la "pasión por lo real" que subyace en nuestra sociedad.