Un texto dramático se caracteriza por presentar diálogos entre personajes sin la presencia de un narrador. Los elementos clave de un texto dramático incluyen el dramaturgo que escribe la obra, los personajes que realizan las acciones, los diálogos entre los personajes, y las acotaciones con indicaciones para los actores. Un texto dramático sigue una estructura interna de presentación del conflicto, desarrollo del conflicto hasta el clímax, y desenlace de la resolución.