Eduardo C. Mérida Dolls Game
A Dolls Game Novel
TTHHEE DDOOLLLLSS GGAAMMEE
Todo comienza cuando las muñecas juegan contigo.
Nunca te has encontrado de frente con esa clase de chicos que deambulan por los centros
comerciales luciendo totalmente impecables, que parecen tener a los mejores estilistas a su
disposición? Esos que te hacen ver que tú solamente eres alguien con ropa que pasó de
moda hace un par de días, que tu cutis es graso y que no eres el centro del universo como
creías. No estoy hablando de ese chico de quien todos hablan solo porque recién se ha
comprado lo último de Ralph Lauren y cambio de personalidad destrozando
completamente tu autoestima.
No, estoy hablando de ese chico que envidias en secreto por que tiene todo lo que tu
deseas, un envidiado y fabuloso bolso Birkin, la piel hidratada, cuerpo tonificado, pero
sobre todo tiene ese algo que hace que todos quieran estar a su lado.
Pero enserio? Crees que él lo tiene todo? Quizás si era así, pero él está por ingresar a
Royal Hills School, la escuela mas prestigiada de Beverly Hills en la cual los corredores
son adornados por los más costosos diseños y la opulencia de la sociedad junior de Blue
Diamond y esta escuela está a punto de descubrir que detrás de esa hermosa sonrisa y esos
seductores ojos se esconden los más oscuros secretos y una sucia conciencia.
Así que ahora piénsalo de nuevo.
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Capitulo 1
Jesús! Sonó el despertador de Dalton justo a las 8:00 am y estaba retrasado para todo el
día. Era domingo por la mañana y el fin de semana terminaba lentamente, había estado
pensando en cómo realizar mi último juego de muñecas y solo me quedaban horas para
volver a la escuela. Pase mis dedos por mi despeinado cabello, ya era tarde, unos minutos
mas no harían la diferencia. La cama de Dalton olía a su perfume y tenía la mejor vista de
su espalda desnuda y del tatuaje en forma de calavera mexicana en su hombro derecho.
Pase mi mano dibujando uno de los detalles en él y recordé la primera vez que lo vi, fue el
día de fiesta en la casa de alguna chica rubia del pasado, ha habido tantas rubias en mi
vida pero en especial le agradezco a esta chica el haber invito al chico indicado. El estaba
ahí en la distancia luciendo hermoso con un ajustado speedo negro y el resto de el al
descubierto con su cuerpo tonificado se veía demasiado apuesto para ser realidad, el era
todo lo que yo había soñado en mi vida, luego aprendí que no todo lo que brilla es oro,
pero, oh my… el tenia el cabello rubio casi rasurado y aun me pierdo en sus ojos oscuros.
James, de nuevo llegaras tarde. Su voz me despertó del flashback en el que estaba.
No te preocupes, a mi no me preocupa mi madre y a ti menos. Sonreí al ver que Dalton
había pasado su brazo alrededor de mi cuello.
Pero todo esto es solo porque tú lo quieres así, sabes que podría ser completamente
diferente.
No toques de nuevo ese tema, ya está fuera de discusión ambos estamos perfectamente
bien y no tienen por qué cambiar las cosas. Me levante de golpe buscando mis bóxer y mis
pantalones banana republic. Dalton de nuevo hablaba de hacer pública nuestra relación
pero él no sabía lo que significaba eso en mi vida. Yo soy James Zahr Hollower, el
socialite del que todos hablan, del que Beverly Hills admira y del que Blue Diamond está
orgulloso de tener en su círculo social y salir conmigo significa salir de la pobreza y del
anonimato en la que él vive.
James, por favor, no de nuevo. Dalton murmuro con su voz seductora. Yo termine de
abrocharme la camisa y Salí de la habitación somatando la puerta de un golpe. En realidad
adoro tener entradas y salidas dramáticas de cualquier lugar en el que me encuentre.
Mi McLaren era un completo desastre, había olor a cigarrillo envolturas de frituras y un
par de latas de Redbull tiradas alrededor. Diario me preguntaba como hacia Dalton para
tener el cuerpo tan tonificado si comía tanta basura a diario.
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Mientras trataba de concentrarme en Starbucks decía noté como un grupo de chicas en sus
vestidos de encaje murmuraban cuando pasaba. Estaba ahí para tomar un café cargado, lo
necesitaba urgentemente y no me encontraba de humor como para aguantar a unas chicas
insignificantes de nuevo. Mi mente me llevo a todas las cosas que se decían de mí por la
ciudad, James Hollower es el típico chico que mira a los demás por encima del hombro.
De esos que sienten que el mundo no los merece. La felicidad de ese chico está limitada a
conseguir todo lo que quiere, caminar por los comerciales para conseguir su tan anhelada
envidia y cualquier otra cosa que alimente su vida vacía. Y aun recuerdo la reseña que
decía cualquiera diría que en vez de piel tiene una capa de ese material con el que hacen
los maniquís ya que siempre va adornado con lo último de todas las tiendas. Él es de esa
clase de chicos que amas o que odias pero no a medias y esa horrible fotografía en la que
aparecía desalineado.
Mi celular sonó de nuevo en el interior de mi bolso Chanel. Era la quinta llamada de
Dalton y por lo general deja de intentar contactarme a la decima llamada, aun faltaban
otras cinco.
Solamente el café negro doble señor Hollower? La chica pelirroja con pecas me pregunto
detrás del mostrador, se sentía tan bien que todo el mundo supiera mi nombre e incluso
que tuvieran el debido respeto de que aunque aun no soy mayor de edad digan señor antes
de mi nombre.
Sí, solamente. Sonreí mientras le alcanzaba la primera tarjeta que tocaron mis dedos
dentro de mi billetera Armani. Y asegúrate de agregar una linda propina. La mire a través
de mis lentes oscuros.
Salí rápidamente del lugar no sin antes devolver la mirada de odio hacia las chicas que
hablaban de mi, dios, enserio que existen personas con suerte, por algún motivo no sabía
nada de esas chicas, de lo contrario su vida social ya estaría por los suelos y sus nombres
solo serian motivo de burla. No saben que solamente basta con que las mencione como
personas no gratas en la ciudad y puf, vidas arruinadas después de todo, mi opinión acerca
de personas y demás cosas es la que importa.
Un chico extraño me sonrió y trato de hacer contacto conmigo. Otro pobre idiota, pensé.
(James nunca ha tenido relación sentimental alguna, él se había encargado de que toda la
ciudad piense que es todo un men-slut lo cual fue demasiado fácil gracias a la creciente
lista de chicos que aseguran haberse acostado con él porque después de todo colgarse de la
fama del futuro magnate es más fácil que miles en sí mismo sin garantías de que esto te
garantice unos segundos de fama. Ninguno de los prospectos que le escribían a diario en
las redes sociales, los que se acercan a platicar en los clubes o los acosadores de pasillo de
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centro comercial o incluso los que sus amigas le presentaban llena sus altas expectativas
del chico ideal por lo que prefería sentir pena por sí mismo mientras mira una y otra vez
Queer as Folk para evadir su realidad y ser tan perfecto con un flamante novio como para
portada de revista ya que el tener que esconder a su hermosa pareja no su ideal de vida).
Me estacione frente a la gran entrada romana de mi mansión y deje el auto encendido el
chofer tenia estrictas reglas de estacionar mi auto y de limpiarlo cada vez que lo dejo
hecho un desastre. El olor a césped recién cortado y a tierra húmeda picaba en mi nariz
como cada domingo estaban dando mantenimiento a los jardines y alguien había
comenzado a plantar jacarandas por orden de mi madre, ella no entendía que las palmeras
que hice traer de puerto rico no combinaban con ningún tipo de flor que no fuera tropical,
pero hey.
No preguntes, solo agradece que estoy aquí. Deje caer las llaves sobre la mesa de vidrio y
note como mi madre, la renombrada abogada Esther Hollower utilizaba su bata de encaje
victoria secret con joyas y había combinado su labial con sus tacones. Ella aun masticaba
sus jugosos melocotones y no apartó la mirada del periódico.
No pensaba hacerlo, después de todo. Instragram me da los detalles de tu noche al poner
tu nombre en un hashtag.
Es tan difícil conseguir un poco de limonada en esta casa? Grite al vacio. Mi madre había
entrenado a la servidumbre a que fueran como fantasmas mientras había alguien en la
casa, nadie debía de verlos, ellos debían de aprovechar nuestras ausencias para poder
hacer sus labores pero la parte negativa de eso era que debía de gritar por lo que sea que
quisiera.
Para eso existe esta campana. Esther sonó una diminuta campanita y automáticamente
una chica en uniforme negro apareció con una bandeja con jugo de naranja limonada y te
frio. Limonada para mi hijo y no olvides mis fresas y el chocolate suizo.
Mis ojos cayeron en sus zapatos, esta chica utilizaba calzado de anciana. Disfrutas tenerlo
todo controlado, no es así madre?
Esther frunció los labios y volvió su mirada a los párrafos de la sección de finanzas del
periódico. Ella notaba que su único hijo tenía algo especial, pero con la vida concentrada
el trabajo, la vida social, llena de reuniones después del trabajo, cenas para festejar
cualquier cosa insignificante y fines de semana en los clubes no tenía tiempo como
prestarle importancia a su hijo.
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Conozco tu respuesta, pero debo preguntarte, vendrás a la cena de Leonora? Los ojos de
Esther de nuevo se iluminaron. Leonora Ferrell es la añejada BF de mi madre, quienes se
conocieron en una de las reuniones de mujeres emprendedoras de la ciudad a principios de
los noventas y desde entonces son inseparables. Ella presume tener la familia perfecta de
esas que muestran en los catálogos de cosas para el hogar de Sears con un esposo
envidiable tanto como su reconocida firma de abogados Ferrell & Collins pero yo solo
puedo describirla como la “wanna-be” de mi madre.
No, sabes que esa clase de reuniones me deprimen por dos días. Di un enorme sorbo a mi
limonada mientras imaginaba el castigo masoquista que era el no sentir atracción por los
perfectos chicos, hijos de las amigas, que tienen iluminaciones en el perfecto cabello
rubio, estilo matador, ojos claros o que deambulan con lo último de Náutica y Lacoste o
los que usan pantalones tan ajustados que la sangre no les circula.
Además, casi lo olvidaba. Retomé. Vendrán las chicas, mucho que hacer, poco tiempo.
Lo que tú digas hijo, lo que tu digas. Esther murmuro y siguió leyendo.
Igual que siempre, murmure mientras me levantaba de la mesa. Lo que más me gusta de la
relación con mi madre es que ella hace todo lo que yo diga incluso si no está de acuerdo,
se guarda sus comentarios y negativas y acepta mis decisiones, aunque el porqué está más
que claro, soy el heredero de toda la fortuna de mi padre de quien no se absolutamente
nada, nada mas que era un árabe absurdamente millonario con casa alrededor del mundo
enormes cuentas en el extranjero, inversiones y acciones en cosas que no tengo ni idea de
que son y bodegas llenas de cosas lujosas y estoy agradecido con ser su descendiente, pero
lo que más agradezco es el heredar su atractivo, se que era guapo aunque mi madre no me
ha mostrado fotografía alguna de él, se que era caliente porque mírenme soy tan perfecto
que he escuchado especulaciones sobre las cirugías que me he hecho pero yo jamás he
estado en manos de ningún cirujano, ya llegaré a la edad en la que su sala de operaciones
será mi segundo hogar pero en este momento soy naturalmente hermoso igual que mi
padre y lo único que tengo de Esther es el rubor natural de mis mejillas y un insignificante
lunas el mi mano derecha del cual la familia está orgullosa por ser algo que ha pasado en
cada generación, pero hey, es solo un lunar no es como si fuera un enorme diamante.
Pase mi mano por el barandal de madera tallada y subí hacia mi habitación. Cuando
compre esta mansión eran cinco habitaciones y ahora es una sola y el walking-closet más
grande que cualquiera moriría por tener el cual va desde diseños de Sarah Burton hasta lo
último de Moschino, adoro su lema El lema de Moschino es que si no puedes ser elegante,
sé extravagante y yo he basado gran parte de mi vida en esa frase.
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Bella Boo! Querida! Grité mientras mi hermosa chihuahua se acercaba a mi con sus
temblorosos pasitos. Su collar de cristales Swarovski parecía más de lo que ella podía
cargar pero ser bella cuesta. La tomé en mis brazos, la besé y la dejé en su versión a escala
del castillo de la cenicienta en el que ella duerme.
Treinta minutos después me encontraba sentado en la terraza con vista al horizonte con mi
atuendo de domingo, una camisa Chanel y mis Perri Ellis, algo muy casual. Mis mejores
amigas por conveniencia entraron somatando sus tacones en el piso de madera. Harlow,
Hailey y Aubree con el cabello oscuro, lizo como crin de ponny, piel bronceada natural y
aun podía oler el acetona fresco de sus increíblemente largas uñas acrílicas de Melrose.
Tenemos noticias de la prostituta que le quito el novio a Hailey, Harlow murmuro con su
voz chillona en varias ocasiones yo le había pedido que no la usara, pero después de un
tiempo solo acepte que esa es su marca.
No lo tomes a mal querida, pero yo ya lo sé todo sobre Sonia y ha diferencia de ustedes ya
lo tengo todo planeado.
Yo ya lo sabía, te conozco tan bien James. Aubree dijo sentándose a mi lado sonriendo.
De las tres chicas se que Harlow se auto nombró la segunda al mando, después de mi,
claro esta pero de haber escogido yo a alguna hubiera escogido a Aubree, con ella todo es
como yo diga, como y cuando yo diga, sin mencionar el que ella puede predecir lo que sea
que vaya a hacer o decir.
Entonces? Hailey rompió su silencio y trago hasta el fondo una de las margaritas que
había ordenado para pasar el rato.
Ustedes saben sobre mi superstición, jamás digo los planes de mis juegos, solamente los
hago, pero estén listas mañana por la tarde, luego de la escuela. Esa perra aprenderá lo que
significa meterse con alguna de las amigas de James Hollower.
***
Lunes por la mañana, cruce el arco de piedra de la entrada de Hightown Hill School,
enredaderas por todos lados, viejos faroles y estatuas sin brazos adornaban el lugar,
dándole un efecto como de jardín abandonado.
Donde estarán las brujas? Pensé viendo como en una pizarra estaban colocados varios
letreros invitando desde ya a unirse a los clubes. Sentí un escalofrió al notar un letrero
sobre un club de matemática avanzada y física cuántica y sintió un poco de pena ajena al
notar una hoja de un club de chicos amantes de la paleontología. Algún gracioso había
dibujado una dinosaurio con biquini en las líneas vacías donde nadie se había anotado.
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Me quede parado debajo de la enorme campana de la cual esta escuela se siente orgullosa
y note a mis chicas caminando juntas acercándose a través del pasillo. Arquee una ceja al
notar sus chaquetas cortas de cuero, y botas puntiagudas. Ellas sabían sacarle provecho a
los accesorios permitidos con el uniforme de la escuela.
Me muero, ese es…el bolso Juicy? Preguntó Harlow con los labios delineados.
James detectó el tono de envidia. –sí, Si este es el Bolso. –Dijo levantando su brazo para
que lo vieran mejor- Aunque Paris lo uso después de mí.
-y Tu eres… -la otra chica con el fleco egipcio murmuró achinando los ojos.
-James Hollower. –El estiró la mano y la ofreció a las chicas- y ustedes?
Como de costumbre no dirigimos a la cafetería. Lo único bueno de esta escuela es el café,
la señora que lo prepara trabajo en Starbucks francés y por unos cuantos dólares te pasa
una taza de lo que sea que quieras de contrabando.
Las chicas se miraron entre sí, levantaron sus barbillas y pasaron sus dedos por sus
cabellos.
Asentí con la mirada y camine en medio de las chicas, las tres usaban el mismo perfume.
Sabía que necesitaba un sequito de chicas que lucieran casi igual de bien que yo, y estas
tres me hacían resaltar como si él fuese una Avatar y ellas las hermanas de Pitufina.
Los cuatro entramos a la cafetería, la cual estaba intestada de chicos solitarios dispersados
en todas las mesas, algunos fingían hablar por teléfono en las esquinas, otros leían
aburridos libros y otros incluso miraban todo a su alrededor mientras le daban pequeños
sorbos a sus cafés.
El lugar estaba lleno de cuados con ilustraciones de montañas, grandes ventanas con
marcos de madera, largas mesas rectangulares y sillas de madera estaban dispersadas por
toda la habitación.
Me situé en la barra y le di una hojeada al pequeño menú escondido tras los cubiertos, solo
un par de tipos de café, una lista de diferentes tés, tres diferentes postres.
Las chicas enseguida ordenaron unos Skinny Flavored Latte’s y voltearon a verme,
esperando que estuviera de acuerdo.
Lo que sea. Dije viendo que los Skinny Latte’s eran los más solicitados del lugar.
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Está todo listo para la travesura? Harlow susurró mientras le sonreía a un chico en la
distancia.
No soporto su falta de confianza en mí. No es el primer juego de muñecas que hacemos.
Espete al ver mi limitada elección de asientos, me podía sentar al lado de unos chicos con
patinetas y raspones en los brazos o al lado de una extraña chica con el cabello rojizo
alborotado con unos ganchos de colores tratando de ordenarlo y trataba de ignorar el
hecho que Harlow había llamado travesura a mi juego, ella sabe que eso me molesta, pero
no le daré el gusto de demostrárselo, no esta vez.
Las chicas colocaron sus bolsos en la mesa donde la chica tenía los bazos enrollados en un
montón de peluches y se corrió de su asiento dejando caer al suelo su bolso de lona con
varios llaveritos de McDonald’s de la cajita feliz.
No te importa, verdad? chilló Hailey sentándose alejada de la chica.
Camine un poco más rápido y me senté al lado de Harlow dejando a Aubree y Hailey al
lado de la extraña chica.
No, Susurro la chica, dejando ver sus frenillos con gomas de colores.
Wow, esos son muñecos Ty? Pregunte notando como la chica se sonrojaba y trataba de
ocultarlo con sus brazos.
Sí, son de colección. la chica murmuró enderezando al espalda al verse descubierta.
Cómo te llamas querida? preguntó Aubree luego de darle un sorbo a su café.
Farrah, soy Farrah. Tartamudeo. Sus ojos rebotaban y su mirada caía encima de cada uno
de los chicos.
Sonreí, luego le di un trago a mi café y solté un suspiro. Sabía que esa chica tenía un
extraño trauma con los muñecos animales de colección, tal y como lo había visto en My
Strange Obsession años atrás y sabía que esta chica podía sacar un cuchillo y apuñalarlos
por burlarse de ella o salir corriendo a llorar al baño.
Veo que tienes varios, sabes tengo una prima que los colecciona, según ella, hay algunos
que se han llegado a vender en miles de dólares. Es eso cierto? coloque las manos en la
mesa fingiendo interés.
Mmm, si, es verdad. Nos vemos. La chica abrazo todos sus pequeños peluches, tomó su
bolso de lona y se levantó apresurada de la mesa.
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Fruncí los labios al notar que la chica tenia cuerpo de manzana de feria, ya que toda ella
era redonda y sus larguiruchas piernas parecían un par de palillos.
Futura señora loca con cuarenta gatos y una caja de arena. Bromeó Harlow sacando su
brillo labial del bolso.
-Me siento un poco mal por ella. Murmuró Hailey ser nuevo debe de ser algo aterrador
como para alguien, como ella.
-No, dije de golpe, lo aterrador es ver chicas que andan con peluches y no les importe
verse como retrasadas. Solo imagina que en vez de peluches tuviera cosméticos Dior y un
bolso Birkin. No sería diferente?
Hailey se encogió de hombros y tomó un sorbo más de café mientras miraba
indirectamente a sus amigas. Se sentía como si recién hubiese recibido un regaño de su
madre por haberse pasado en la factura del teléfono.
Las chicas se miraron y recordaron la conversación que habían tenido antes de llegar. Esa
mañana cuando todas estaban juntas en el volvo blanco de Harlow habían tratado de
planear mil cosas que hacer ante la inminente partida de James al finalizar el año escolar,
y no sería nada fácil conseguir a alguien más para usar como plataforma para hacerse
notar, chicos con tarjetas de crédito, hermosos cuerpos de modelo y más que nada esos
reflectores que hacen que cualquiera salga en las notas de sociales, ser volteadas a ver en
los centros comerciales y tener a todos los chicos hot de la ciudad no aparecen a diario.
Hablando de bolsos, que te parece salir por tarde de Shopping? dijo Harlow viéndome
fijamente, hasta un ciego sabría que yo soy de los que faltarían al funeral de mi propia
madre por conseguir lo primero de la temporada de cualquier tienda de diseñador.
Perfecto! Chillé sacando mi celular, necesitaba ponerme al día con lo que fuera que
estuviera pasando en el mundo exterior, estaba comenzando la semana y el día llevaba
pocas horas pero los chismes no tienen horario pero sobre todo es la excusa perfecta para
ignorar a mis amigas. Sabía que ellas eran unas desesperadas de atención y solo me miran
como el par de Louboutin necesarios para lucirse.
Y las chicas ignoraban todo sobre James. Él era perfecto. Bello, ingenioso, inteligente.
Popular. Los chicos que les gustan chicos querían besar a James, y las chicas, incluso las
mayores, querían ser como él. Así que la primera vez que James se rió de una de las
bromas de Aubree, le dijo a Hailey a que su camisa era adorable y comentó a Harlow que
su caligrafía era más ordenada que la suya, no podían dejar de sentirse, así,
inesperadamente deslumbradas. Antes de James, las chicas se habían sentido como los
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jeans de mamá de talle alto con pliegues, torpes y visibles por todas las razones
equivocadas. Pero entonces James las hizo sentir como la más perfecta adaptación de
Dakota Nanning que nadie podía permitirse.
El último periodo del día había terminado y yo estaba algo nervioso, mil pensamientos
pasaban por mi cabeza pero nadie podía decir que lo estaba. Era la primera vez que
llegaba tan lejos en una de mis venganzas pero valía la pena, era la última que haría en
esta escuela y con mis hipócritas amigas así que tome fuerzas. Mis ojos se clavaron en
Sonia y esperamos a que ella se fuera. Sabía que iría directo a la casa de Lance y que su
casa estaría sola durante la tarde.
Apresurémonos, no debemos perder el tiempo. Las chicas se deslizaron en el asiento de mi
auto y en cuestión de minutos estuvimos estacionados a pocos metros de la casa de Sonia,
enormes manzanos y un par de estatuas hacían notar la casa a la distancia. Esperamos
minutos y fue entonces donde note que mis contactos jamás me han defraudado. La casa
estaba sola. Era momento de actuar.
Harlow, Hailey, Aubree deprisa. Les ordene mientras me colocaba mis lentes de sol
Christian Dior y atravesaba la calle. Rodeamos la casa y fue cuestión de segundos para
encontrar al gato angora de la familia sentado en los viejos sillones mimbre.
Harlow, ya sabes que hacer. Metí la mano en mi bolso, tome mi afilada navaja la cual
estaba cubierta de cristales Swarovski y se la alcance apuntándole directo al rostro.
Porque yo? Ella dijo en voz temblorosa. Perra cobarde, murmure. Hailey, Aubree? Las
mire fijamente a cada una mientras las apuntaba.
Entonces tendré que hacerlo yo mismo. Antes de que las chicas dijeran algo ya había
clavado la navaja en el cuello del gato.
Pueden hacer algo bien y quitarle el collar al estúpido gato? grite mientras salía del lugar.
Uns segundos después escuche el sonido de sus tacones detrás de mi. Eso me hizo sentir
de maravilla. Era reconfortante e incluso vigorizante el que ellas sintieran miedo por mí.
Me gusta que me teman, eso hace que ellas hagan lo que yo quiera sin reclamos.
Cómo pudiste? Escuche la voz de Aubree detrás de mí en el asiento. Sus miradas eran de
terror por espejo retrovisor.
Creo que hemos dejado claro que nadie se mete jamás con nosotros y mucho menos con
nuestras pertenencias. Ya saben que hacer el collar, el trabajo difícil lo hice yo. Aceleré el
auto y disfrute el silencio. En mi cabeza no dejaba de pensar en la sangre sobre mis
guantes cortos Chanel, parecía ser verdad que la primera muerte suele ser la más difícil y
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esta ya había pasado. Yo no había planeado quitarle la vida a la mascota de Sonia, la
situación se había dado y fue lo mejor, nada asusta más que la sangre derramada, eso es
algo que altera a cualquiera, pero no a mi, a mi me hace pensar en ese perfecto tono de
rojo el cual se vería perfecto con el tono pálido de mi piel.
Tome mi navaja en el alto de la intersección. Harlow, límpiala quieres? Le dije pasando la
navaja a milímetros de su asustado rostro.
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Capitulo 2
En el mundo hay diferentes tipos de chicas, las fashion, las góticas, las perras, las
colegialas las que nacieron para ser alguien, las que nacieron para seguir a ese alguien y
las que simplemente son dulces, robando corazones por donde pasan, consiguiéndolo todo
con una sonrisa y las que piensas que probablemente inspiraron a los Hermanos Grimm a
escribir todos esos cuentos de princesas. Y podemos mencionar a una, que de cierta forma
está acostumbrada a ser tratada como una, y no por el palacio, las servidumbre a su
servicio o los vestidos con bordados de oros, sino todo lo contrario, una chica que tiene
dos vidas, por decirlo de alguna forma, una por las mañanas en el escuela con su
incondicional amiga Bianca (Oreo para el resto del mundo) y otra por las tardes cuando
esta con sus padres y se tiene que convertir en la chica interesada en el estudio, con faldas
a la rodilla de paletones perfectamente planchados y fingir interés en los temas de sus
padres. Roselyne estaba segura de que ella podía pasar sin problema alguna prueba de la
escuela de leyes, pues se sabía todo relaciona a ella por las pláticas de sobre mesa, en las
que sus padres debaten entre sí para ver quién sabe más, quien podría llevar mejor un caso
o simplemente alardear.
El día de clases había terminado, el sol comenzaba a ocultarse y las chicas candentes se
suponen que deberían coquetear con los chicos mayores enfiestas en la piscina, comiendo
maíz en los otros los patios traseros, e ir de compras todo el día en el centro comercial.
Pero en vez de esos Roselyne y Bianca estaban castigadas como las otras chicas mayores
de su escuela católica, “Nuestra señora de la divina misericordia”, los pasillos llenos de
imágenes y cuadros de santos que te seguían con la mirada, olor a madera húmeda y rezos
por todas las esquinas era lo más común ahí. Las chicas estaban castigas por haberse
pasado los primeros tres periodos del día encerradas en baño platicando o como le gustaba
decir a la madre superiora, llenar sus vidas con las vidas de otros. Aunque claro, ella no
podía catalogarlo como pecado ya que ella también cae en la tentación de platicar con las
hermanas los chismes de la ciudad e intercambiar opiniones sobre que pasara en el
capítulo de la telenovela de la noche.
Maldición, estas hermanas no pueden usar porta velas? Chilló Bianca raspando el piso de
mármol con una espátula. Su cabello alborotado estaba enrollado en una trenza y sus uñas
estaban llenas de cera y su esmalte estaba raspado.
Creo que las manos temblorosas son requisito para ser monja. Dijo Roselyne hincada con
el cabello en una cola de caballo. Estaba ensuciando sus impecables calcetas blancas hasta
rodilla y eso le daba un poco de molestia. Ella siempre lucia el uniforme impecable,
pasando por la chaqueta escocesa gris, el lazo de listón verde que pasa por el cuello
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redondo de su blusa, la falda de campana escocesa y lo ella gusta llamar su toque, sus
aretes y su enorme collar de crucifijo, el cual había robado la atención de todas las
hermanas.
Ustedes de nuevo aquí? pregunto Katherine, doblando la esquina con sus inseparables
amigas, Keira y Katia, quienes habían recortado su falda para que fuera más corta y
alegaban que simplemente habían crecido.
Huh, susurró Bianca levantando la vista, viendo el corte de cabello de chico de Katherine,
quien estaba segura lucia como un hada. Como un hada endemoniada según Roselyne, ya
nos acostumbramos a estar aquí.
Roselyne se puso de pie y saludo a las chicas, ellas eran las más escandalosas pero las más
envidiadas de la escuela. Los rumores decían que ellas podían pasar el fin de semana
completo de fiesta en fiesta sin dormir y todo gracias a que sus padres salen de la ciudad
con frecuencia, e incluso se ha llegado a dudar su sus padres son los narcotraficantes más
buscados por la interpol, pero eso es solo un rumor de pasillo.
Luego, podemos ir a tomar algo. Dijo Katia arqueando sus casi invisibles cejas albinas
haciéndola ver como una especia de extraterrestre con el cabello blanco, largo hasta la
media espalda y los ojos de un celeste claro, era raro quien podía verla a los ojos sin sentir
temor de estar frente a una criatura mitológica.
Por supuesto! Chilló Roselyne tomando la pose de mano debajo del codo como si se
estuviera apoyando en una mesa invisible. Esta sería la cuarta vez en salir con ellas, eran
todas unas compulsivas, compraban sin ver precios, coqueteaban con todos los chicos sin
importarles si eran feos o muy mayores de edad, le compraban ropa para que usara cuando
se escapa con ellas e incluso la rociaban con perfume antes de bajarse en el frente de su
casa para que no oliera a los cigarrillos que todas ellas habían estado fumando en la
habitación de Katherine mientras recibía lecciones sobre como seducir, emborrachar e
incluso manosear a un chico.
Katherine y las chicas le guiñaron un ojo, dieron unos pasos hacia atrás y se volvieron a
perder por el pasillo.
Roselyne devolvió la mirada a Bianca y sonrió. Sabía que ella estaría un poco molesta de
que había aceptado pasar la tarde con las chicas de cabello extraño, y algo dentro le decía
que la estaba traicionado, después de todo ellas eran más que mejores amigas, eran las
nuevas chicas de Blue Diamond. Mucho había ocurrido para lograr ser parte de ese selecto
circulo social. Cada fiesta de pijamas que tenían, cada viaje de campo, había sido una
aventura. Incluso el salón de clases había sido memorable cuando estaban juntas. (Leer
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una nota caliente de la capitana del equipo de celibato a su profesor de matemáticas por el
megáfono era ahora una leyenda en entre todas las chicas de la escuela que aspiraban a ser
una y luego de eso solo las que se autodenominan zorras lo hacían).
Bianca bajó la mirada y siguió raspando el suelo con la espátula como si de verdad
estuviera interesada en quitar la cera.
Piensas pasar la tarde con ellas? susurro muy bajo.
Roselyne se inclinó de nuevo el suelo y la vio fijamente. No, no si tú no vas.
Entonces por qué aceptas por ti misma? Bianca arque una ceja lo cual la hacía parecerse a
Tyra Banks.
No me di cuenta, solo estaba pensando en lo fabuloso que sería ser vistas con ellas, ya
sabes, este año se gradúan y podrían dejarnos a nosotras sus casilleros al lado de la
máquina de dulces, su increíble mesa en la cafetería, pero más que nada, su reputación.
Imagina, ser envidiadas por las otras.
-No, nosotras ya tenemos una reputación. –espetó Bianca molesta.
-cual reputación? Ser las únicas chicas sin novio, que murmuren si ya hemos dado nuestro
primer beso o no… o, ya se, las supuestas fotografías en las que estamos con nuestras
pijamas de monitos besando los posters en tu habitación?
Bianca tenía la cara congelada. Ella sabía que todo lo que lo Roselyne decía era verdad,
pero pensaba que solo ella lo notaba.
Perdona, tienes razón. Entonces, será mejor que te apresures o las chicas nos dejan. Dijo
Bianca poniéndose de pie.
Roselyne le dio un pequeño abrazo a Bianca y volvieron al suelo. Ninguna de sus peleas
duraba más de cinco minutos. Al parecer la pulsera de lana de colores que habían hecho
mutuamente de friendniversary tenía poderes mágicos que las hacia inseparables.
Luego de haber terminado con el suelo de mármol y pasar la inspección de las hermanas,
las chicas estaban sentadas en los asientos posteriores de la camioneta Ford de Katherine,
los asientos olían a frutas y en la radio estaba sintonizada la estación en la que pasan las
canciones de Taylor Swift cada dos canciones.
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Entonces, Oreo, espero que ahora si nos digas donde compras esos botines de gamuza.
chillo Keira frunciendo los labios, algo acerca de ella la hacía ver como una actriz de
Bollywood de alto nivel.
Solo son de la colección de Michael Kors, y las compramos por internet con mi madre, ya
saben, antes de que llenaran las tiendas con ellas. Bianca dijo viendo a Roselyne
demasiado emocionada como para solo dirigirse al centro comercial.
Y piensas graduarse del St. Marie? Dijo Katherine girando el volante frenéticamente, ella
había comprado su licencia y no temía mostrarlo.
Eso creo, al igual que ustedes. Respondió Roselyne de inmediato. Y ustedes chicas, que
piensan hacer luego?
-Bueno, las tres estamos pensando tomarnos un año para probar como modelos, ya saben,
armar un álbum de nuestras fotos y todo eso. Dijo Katia rodando los ojos frente al
retrovisor.
Las chicas saltaron de frenazo que dio Katherine en el estacionamiento. Se bajaron del
auto, arreglando sus uniformes antes d entrar, sosteniendo sus pequeños bolsos en el
hombro y viéndose mutuamente como buscando defectos y de encontrarlos no los dirían.
Wow, José sí que sabe cómo hacer que unos jeans se vean deseables. –dijo Katherine
viendo a José pasar frente a ellas sosteniendo un par de libros.
Las chicas asintieron mientras esperaban que el las volteara a ver. José era chico de
dieciséis años que estaba a mitad de su carrera de ingeniería, siempre salía en los
encabezados sosteniendo diplomas o medallas por haber resuelto ecuaciones, o cualquier
otra cosa que los científicos envidiaban.
Creo que Roselyne quiere pasar una tarde de estudios con él. Murmuró Keira dándole un
codazo.
Roselyne se sonrojo y tomó fuertemente el brazo de Trish, era cierto, había algo que le
hacía cosquillas cada vez que miraba el cabello rizado y oscuro de José o el destello de luz
en sus ojos.
Pero ya saben los rumores de José? –Dijo Bianca interrumpiendo las miradas de las chicas
comiéndoselo. Dicen que está saliendo con Phia, y no solo eso, están pensado en
formalizar y todo. Y nosotras sabemos que eso es decir, padres, pronto serán abuelos.
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Las chicas soltaron unos suspiros y dejaron de ver a José como si de repente su hubieran
enterado que tenía alguna extraña enfermedad o que gustaba de cantar junto con Madonna
solo en su habitación. Ninguna sabía que había pasado en la ciudad que la mayoría de los
chicos lindos estaban encargando desde ya su descendencia. Suponían que debía ser una
nueva tendencia o que los preservativos habían pasado de moda.
Roselyne le dio una mirada a Trish, agradeciéndole por haber despejado a las chicas de
José.
Zorras a la vista! Dijo Katherine a unos pasos antes de entrar a Coach por el bolso estilo
mochila que todo mundo comenzaba a usar luego de que las hermanas Olsen fueran
fotografías con él.
Alexandra se mira más que zorra. Dijo Katia como si estas chicas le impidiesen respirar o
le afectaran en algo peor.
Roselyne y Bianca miraron a las chicas, enseguida sabían que se trataba de una idiota de
abajo de la calle de la escuela cuyo pasatiempo favorito era tratar de hacerse amiga de sus
compañeras de clase, Katherine, Keira y Katia. Alexandra siempre está con sus dos
amigas, Chassey y Lissa. Chassey era la chica que hackeaba el sistema informático de la
escuela y luego le decía a la madre superiora cómo mejorar su seguridad, y Lissa iba a
todas partes con una pluma rosa- no digo más.
Quieren venir comprar algunas golosinas y ver los Emmy’s? Alexandra llamó.
Lo siento, Katherine sonrió tontamente. Estamos muy ocupadas.
Alexandra frunció el ceño. No quieren ver a…
Antes de que digas algo, que asco! Ver algo en la televisión cuando estar ahí en vivo.
Keira dijo de golpe asustando a Katia
Sí, me gustaría que pudiéramos. Roselyne ladeó la cabeza. Hemos estado planeando esta
pijamada por un tiempo. Pero tal vez la próxima vez?
Alexandra la miró fijamente era la primera vez que ambas intercambiaban palabas. Sí, está
bien.
Nos vemos. Katherine se dio vuelta, poniendo los ojos en blanco, y las otras chicas
hicieron lo mismo.
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Las chicas siguieron caminado por el comercial dejando a las otras chicas con el rostro
congelado. Al lado de la fuente parecían uno de los espectáculos que daban ahí los viernes
por la noche.
Bianca estaba moviendo sus pies al mismo tiempo que Roselyne, su mente estaba en otro
lado. Ella sabía que Katherine estaba inventando siempre cosas para intentar, lo cual era
tema de conversación por semanas en los pasillos de la escuela. el último verano, ellas
fumaron marihuana en baño del segundo nivel, para ver si tenían alucinaciones o
simplemente para saber a qué se debía su popularidad, y el pasado otoño habían manejado
por más de tres horas hasta Black Lake, a pesar de que un cadáver fue descubierto una vez
allí y ellas querían unir su popularidad con el cadáver no identificado. Pero la cosa era,
ella sentía que Keira y Katia no quería hacer las cosas que Katherine las obligaba a hacer.
Todas amaban a Katherine hasta la muerte, pero a veces la odiaban también con esa
misma intensidad, por dar órdenes alrededor y por el hechizo que había lanzado sobre
ellas. A veces, en la presencia de Katherine, no se sentías reales, exactamente. Se sentían
un poco como muñecas, con Katherine organizando todos sus movimientos. Cada una
deseaba que, sólo una vez, alguna tuviera la fuerza para decirle a Katherine no, incluso
parecía que algunas de las profesoras le temían también. Quizás era algo acerca de su
despampanante cabello o de sus puntiagudas cejas que las asustaban. Bueno, sea lo que
sea ella está segura que de ahora en adelante, por los pocos días que restaban del año, ella
sería otra muñeca esperando a ser manipulada por Katherine. Roselyne ahora sabia que le
debería una por haberla metido en eso.
Trish! escucho decir a Roselyne como lejana, pero ella seguía sumergida en sus
pensamientos.
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Capitulo 3
Estaba sentado en el auditorio de la escuela el cual olía a humedad, humo de cigarrillo de
contrabando, algo que se podría y a diferentes perfumes. Estaba en una de las butacas
azules y debajo del techo que parece poporopos, nadie estaba a gusto con las pruebas de
sonido del club audiovisual. Mis ojos pasaban lentamente por la edición del Mes de
Nylon, la revista que le tengo prohibido hojear cualquier otra persona, y las copias de
Extreme Hollywood, Us Weecly y People en mis piernas y la nueva Vanity Fair en mi
enorme bolso Prada, con los audífonos a todo volumen, esperando a que comenzara al
aburrido discurso de los directores de despedida del año escolar. Mi sequito había ido por
unos chocolates o algo dulce para pasar el rato ya que habían hojeado como tres veces las
ultimas copias de todas las revistas y el tiempo no quería avanzar. Nathaniel, el chico
escocés de intercambio quien traía loca a toda la escuela con su acento y rostro esculpido,
se sentó a mi lado, me quite el audífono izquierdo y volteó a verme. Casi me desmayo de
la impresión. Tanta testosterona no se había dirigido hacia mí en todo el año. Un parche de
color rojo se deslizó hasta su cuello. Nathaniel tenía un desordenado cabello rubio rojizo,
ojos color avellana de ensueño, miles de pecas salpicadas en por todas partes y unos
totalmente trabajados músculos del estómago.
James, verdad? Quería saber si… Un frio sudor le recorrió mi frente. Si… Hailey tiene
novio? Nathaniel levantó una de sus predominantes cejas.
Sin querer arrugue la portada de mi revista, me quite el otro audífono. -Sí, si tiene novio y
es muy celoso, tal vez a la próxima! Murmure en un arrebato golpeándolo en el hombro
sintiendo lo fino que era su abrigo de lana gris seguramente Prada o Gucci. Su pálido
rostro se enrojeció, él sabía que la verdad es que Hailey le haría caso a cualquiera que se le
pusiera enfrente, y no es porque este desesperado si no que entre más chicos han pasado
por una chica de Hightown Hill, mejor reputación se tiene.
Enseguida me levante, lo pase empujando y me deslice hacia el asiento al lado de Briony,
la chica extraña a quien nadie le habla con su cabello en mechones desiguales y las botas
de soldado desgastadas que cualquiera diría que le pertenecieron a algún héroe nacional.
Mejor estar al lado de esta chica que del típico estereotipo europeo enamorado de una
latina! estaba quebrando mis propias reglas de amistad, y la principal era la regla no
escrita de no hablar mal de nadie a sus espaldas y esta era seguida por la regla de
encubrimiento. El sequito de James habían cubierto a Harlow cuando se pasó de las 23:30
su toque de queda de fin de semana, habían endulzado la verdad para Hailey cuando pidió
prestado el abrigo de lona de Ralph Lauren de Hanny, su hermana la modelo mexicana de
calendario para chicos adictos a la pornografía y accidentalmente, lo había dejado en el
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departamento de algún chico, y así sucesivamente. Pero cuando cada uno rompía las reglas
en secreto, una sensación amarga se sentía en el estómago.
Mire de nuevo mi reloj, los minutos seguían corriendo y las chicas no aparecían aun
debíamos resolver que hacer con el collar del gato y estaba comenzando a irritarme.
Bostece y sostuve mi cabeza con mi hombro.
Treinta minutos más tarde finalmente logre levantarme del incomodo asiento, los
directores habían hablado sin parar sobre lo excelente que había sido el año escolar, en las
cosas que se debían mejorar para el siguiente e incluso me habían mencionado diciendo lo
agradable que fue tenerme estudiando ahí y me desearon suerte en mis dos últimos años de
high School. Fue en ese único momento en el que agradecí que las chicas no estuvieran
conmigo, puedo imaginar lo sentimentales que se hubieran puesto aunque fuese
hipócritamente pero me habrían obligado a subir al escenario e incluso a decir algunas
palabras. Pero por mas esfuerzo que toda la escuela realice yo no pienso estudiar
bachillerato ahí, pero estoy decidido a cambiarme de escuela, Hightown Hill ya está
pasado de moda y ya que son mis últimos años antes de la academia de diseño de modas la
cual me llevara a ser el siguiente magnate de la industria y quiero salir de la mejor escuela
de la ciudad, por supuesto que me refiero a Royal Hills cualquiera que es alguien en esta
ciudad y que ha llegado a ser alguien destacado en el mundo ha estudiado ahí, esta escuela
es como un blazer negro de Ralph Laurent jamás pasa de moda, además ya es momento de
que Royal Hills tenga el honor de que utilice su uniforme y camine por sus pasillos.
Pase frente a la fuente del jardín posterior y las chicas estaban ahí, sentadas murmurando
cosas. Me acerque lentamente, molesto porque no me habían incluido en el escape del
discurso.
Ustedes son de lo peor. Murmuré mientras me sentaba al lado de Hailey. Me dejaron y
esperando por ustedes.
Antes que sigas atacándonos, Harlow me interrumpió. Hemos dejado el collar del gato de
Sonia en su casillero junto con una nota que Aubree escribió.
Que hicieron qué? Era la tercera vez que fruncido el ceño en esta mañana, la primera
cuando mi madre se había comprado el mismo bolso que yo, la segunda con Nathaniel y
esta era la tercera, dios, creo que ya siento la horrible arruga apareciendo.
Comencé con maldita zorra, continúe con el gato es solo una advertencia de lo que te
puede llegar a pasar a ti si sigues robando novios y termine diciéndole que la estaría
vigilando muy de cerca. Aubree decía enrollando el cabello en su dedo justo como les
había enseñado tiempo atrás.
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Chicas, me llenan de orgullo. Cruce la pierna y sonreí, este sin duda ha sido el mejor y
último juego de muñecas que he hecho en esta escuela. Ahora ustedes son las sucesoras.
No me decepcionen. Las chicas intercambiaron miradas entre ellas.
Es irrevocable tu decisión de irte? Harlow dijo tomando mi mano. Sabía que ese era otro
acto de hipocresía de las chicas, pero después de todo eso era lo que me gustaba de ellas,
pero esta vez sentía una extraña sensación de que prácticamente me estaban corriendo y lo
entiendo ya se colgaron de la fama de mi nombre y ahora quieren sacarle provecho.
Asentí con la cabeza y baje los lentes que tenía en la cabeza hacia mis ojos. Nunca sabré
quien dio la noticia, yo no quería que se supiera aun pero me alagaba la idea de que
hubiera sido alguien de Royal Hills que quería presumirme. El sol radiaba y era perfecto
para salir a tomar un yogurt helado y no hacer nada el resto de la tarde.
Me levante de golpe y las chicas me siguieron. Bajamos las escaleras, vi a la distancia a
Sonia en una esquina murmurando con sus amigas. Ellas dejaron de hablar cuando nos
vieron a la distancia. Nos acercábamos más y más. Las chicas caminaban más fuerte para
que sus tacones tronaran el piso recién lustrado.
Hailey, ya puedes salir corriendo y recoger la basura que deseche esta mañana. Sonia dijo
a nuestras espaldas luego de que pasáramos ignorándola. Las chicas detrás de ella soltaron
unas insignificantes risitas.
La única recogedora de basura aquí, eres tu querida. Hailey se acerco cara a cara con
Sonia. Creo que olvidas que él fue primero mío y después tu llegaste como buitre a
comerte a mi novio. Dime, que se siente ver a un chico insatisfecho con tus besos, con tus
intentos de enamorarlo e incluso con tus gemidos falsos mientras le haces el amor.
Sonia y sus amigas se quedaron con la cara paralizada e incluso logre distinguir como la
sangre ruborizaba el rostro de Sonia.
Porque mientras tú lo embardunabas con tus besos el solamente pensaba en mi, créeme, lo
sé porque él me lo dijo esta mañana, seguramente después de que terminaran. Hailey noto
como Sonia se había quedado sin palabras. Pero desde luego, ya no me interesa, no
después de haber sido visto con una perra de tu calaña.
Adiós nenas, dije mientras retomábamos el paso y salíamos del la escuela. Hailey, atacaste
a esa golfa como cirujana, ustedes han superado al maestro. Las chicas murmuraban cosas
en la parte de atrás, yo seguramente podía escuchar cada una de las palabras que ellas
pronunciaban pero estaba más perdido en mis pensamientos que de costumbre. No estaba
seguro de cómo sería mi transferencia a Royal Hills, pero yo no sabía cómo serian mis
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nuevos compañeros ahí, y aun mas importante, no sabía absolutamente nada sobre el tipo
de chicas con las que compartiría, he oído hablar muchas cosas cobre las chicas Royal
Hills, pero no es lo mismo un rumor a estar cara a cara con ellas. Un hermoso chico se
estaciono al lado mío y de costumbre coquetee con él a la distancia. El estaba usando una
camiseta sin mangas y podía ver sus perfectos brazos. El acelero y se perdió doblando la
esquina. Este chico me había hecho pensar en que existía la posibilidad de encontrar a mi
chico ideal por los pasillos de Royal Hills, oh my, el no tener seguridad de lo que podía
suceder me estaba comiendo por dentro, yo suelo tener el control sobre absolutamente
todo pero no podía hacer con esta enorme duda.
Las chicas y yo nos deslizamos en las sillas tapizadas de terciopelo del café francés y
enseguida la camarera nos alcanzo los capuchinos que tanto adoramos de ahí, el servicio
era de los mejores de la ciudad.
Entonces James, no hay nada que podamos hacer para que no te vayas de la escuela?
Hailey y Aubree pronunciaron al unisonó.
Rodé los ojos y me sumergí en la espuma de mi taza.
James, esto es algo que queremos hablar contigo desde hace mucho, Harlow tomo la
palabra sin quitar la mirada sobre mí. Hay algo con respecto a sus ojos negros que eriza la
piel.
Ustedes saben que es tan exclusivo que si no eres heredero o si no eres hijo de alguien
influyente debes estar en una lista de espera para entrar a estudiar ahí. Y la directora
Ravenscroft en persona envió una carta para decir que yo estaba más que aceptado para
ser estudiante junior meses atrás. Disfrute como nunca la cara de asombro de las chicas.
Había guardado por mucho esa información, quería disfrutar el soltar como una bomba esa
información y presumirla lo máximo posible para aumentar la envidia.
Las chicas y yo queremos organizarte algo de despedida. Harlow dijo evitando hacer
comentario alguno sobre la invitación personal que había recibido. Estas chicas
necesitaban un poco de agua mineral para digerir tanta envidia que estaban acumulando
dentro de ellas.
Créanme que ya lo esperaba, pero eso fue tres semanas atrás. No queda nada de tiempo
para organizarlo.
Por eso te lo estamos comentando.
Para que yo mismo organice mi fiesta de despedida? Interrumpí a Hailey, de nuevo mi
fama de ser buen organizador de eventos me estaba jugando en contra desde que ayude a
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organizar la fiesta de pascua del círculo social en menos de veinticuatro horas y todo el
mundo me había elogiado e incluso algunos pocos, los que mejor gusto tienen en la ciudad
dijeron que Blue Diamond no había tenido mejor fiesta en años.
Hum, si las chicas respondieron. Sabemos que cualquier fiesta que se organice en tu honor
debe ser espectacular. Harlow sabía que palabras utilizar para tranquilizarme.
Tienen razón, tome mi espejo compacto revisé mi rostro, luego mi cabello y me mire
fijamente a través del espejo. Pensaba en volverme un vampiro de juventud como Demi
Moore Cerré el compacto y lo deje caer dentro de mi bolso. Ajuste mis guantes cortos y
fruncí los labios. No he tenido nada en mi honor hace meses y creo que Beverly Hills
puede reprochármelo.
Las chicas se miraron entre si y sonrieron. Sabía que esas eran autenticas sonrisas de
felicidad. Después de todo quien no se alegra de escuchar que James Zahr Hollower tendrá
una modesta fiesta.
Pasamos del café francés a a XS la tienda en la que solo venden tallas XS o S y si no eres
de esas tallas solo sales de ahí con una bufanda, un par de pendientes de plumas o con
suerte un bolso que ignoré.
Rápido dos chicas con playeras rosa y el logo de la tienda se nos pegaron mostrándonos
todo lo nuevo que tenían. Las chicas corrieron al ver unos vestidos de Francesco Biasia al
otro extremo de la tienda. Yo caminé hacia la sección de chaquetas, la chica con el fleco
disparejo me siguió por todo el lugar y soltó un quejido al ver que yo había tomado una
camisa rosa pálido con chaqueta color caramelo.
Dudo que eso te quede. La zorra dijo mientras me mostraba la ropa más fea de la tienda
que tenían acumulada en un perchero de la esquina. Que ella sea una acomplejada con ese
flotador que tiene alrededor de la cintura y que por eso no se prueba nada de la ropa que
tiene no significa que yo sea igual y mucho menos con mi envidiable talla modelo italiano.
Dos cosas pasaron por mi cabeza esta chica o era la más estúpida del mundo o era
extraterrestre para no saber quién soy yo, pero más que nada como para no saber que
cuando se trata de mi opinión sobre tiendas de ropa la mía es la única que cuenta.
Dejé la percha tirada y me dirigí a los sillones blancos de la recepción viendo como la
zorra levantaba lo que deje tirado mientras miraba los mensajes que Esther me había
mandado confirmando a la misma decorada que decoro la fiesta de Shiloh, la chica que
espera en convertirse en la siguiente Miss América para mi fiesta de despedida no había
pasado ni media hora de que escribiera spam sobre mi fiesta de despedida y Esther ya
había comenzado a ayudarme. Nadie me conoce mejor que ella.
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Otra chica rubia con enormes ojos azules se acercó a mí con unas trufas de chocolate y un
vaso con agua mineral burbujeante. Disculpe señor Zahr, susurro cerca de mi oído. Al
darse la vuelta tome un par de trufas y comencé a dibujar a la Mona Lisa en la tela de
gamuza blanca del sillón y para finalizar mi obra la firme regando el agua mineral en la
alfombra de peluche rosa. Tomé mi bolso y Salí de la tienda.
***
Al día siguiente me encontraba viendo solamente mi reflejo sentado enfrente de Burberry.
A veces necesitaba pasar tiempo a solas conmigo mismo y basta con solo una mirada para
que las chicas supieran que necesitaba mi especio y desaparecían. Estaba viendo una y
otra vez el abrigo que en un par de horas estaría en mi armario mientas fingía estar
hojeando la las notas que Hailey me dio en la escuela de cómo organizar la fiesta perfecta,
me decidí por hacer la fiesta en mi lujoso yate que tengo algo abandonado, era de mi padre
y era tan flamante como cualquier cosa que le perteneció. Todo debía ser perfecto, si lo
que quiero es perfección debo de tener como mis invitados de honor a los hermanos
Kendrik, ellos son como una versión masculina de Taylor Momsen con todo ese glamur
oscuro que los caracteriza y los hace tan irresistibles.
Luego de haberme comprado el lujoso abrigo del cual estoy seguro el príncipe Harry de
gales también se enamoraría, pasé por la mansión más ostentosa de las orillas de la playa,
la que tiene el estilo casa de dios griego con la entrada de mármol y enredaderas regadas
por todos lados, es una de esas que dices no me importa si el chico es horrible y te
conformas con tener todos sus lujos. Automáticamente se abrió la enorme reja y entré en
mi McLaren notando la cámara de seguridad, la cual al verme lógicamente me dejaron
entrar por que quién más tiene un automóvil así en la ciudad?
Me estacioné al lado del Ferrari negro de Zachary y el Ferrari rojo de Nicholas, los cuales
solo usaban cuando querían impresionar, Por favor, como si la limosina de la familia, los
Lamborghinis o el helicóptero no lo hicieran. Ni bien me había acercado a la enorme
puerta de entrada con mis lentes oscuros, traje Armani y ya estaban los hermanos
esperándome con sus jeans ajustadísimos y playeras negras con toques metálicos dejando
en el ambiente el dulce aroma a sus costosos perfumes.
Zachary se recogió el fleco y me levanto una ceja saludándome mientras que Nicholas
jugaba con su PSP como si fuera más importante que el qué yo estuviera ahí. Entonces
saqué un par de las invitaciones que recién había recogido. Había dejado que Harlow las
escogiera ayer por la tarde luego de mi ataque de histeria, ya que por su buen gusto confió
ciegamente en ella y no me decepcionó al escoger las negro brillante con rojo sangre se las
di al no haber conversación.
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En un último intento, traté de alagar la linda guitarra que Zachary traía colgada en la
espalda pero solo conseguí una molesta respuesta en forma de pregunta. Conoces de
guitarras?
Sonreí frunciendo los labios. Por favor como si mover unas cuerdas fuera lo mío.
Entonces me resigné y les pregunté si asistirían y Nicholas despegó por unos instantes la
mirada de su videojuego y contestó que no se la perderían por nada del mundo. Lógico!
quien se perdería la mejor fiesta del año?
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Capitulo 4
Era la mitad de la semana y Roselyne había recibido una de las peores noticias de su vida,
Bianca se iría de la ciudad y le había dado una tonta excusa. Ella alegaba que sus padres
querían regresar a vivir al esplendoroso nueva Orleans pero ella sabía que eso no era
posible, no después de todas las pláticas que ella había escuchado sin querer cuando estaba
de visita en la casa de Wild. La repentina huida de Bianca con su familia se debía a
problemas económicos y seguramente eran tan graves como dejar la ciudad.
Y entonces volveré a estudiar en esa maravillosa escuela. Bianca retomo la plática luego
de que vieran al profesor Reinhart pasar frente a ellas en sus muy ajustados pero deliciosos
pantaloncillos cortos Adidas y camiseta sin mangas. Roselyne asintió con la mirada en
señal de tristeza pero ella quería ocultar que sabía que todo lo que su amiga estaba
diciendo eran puras mentiras, pero ella la excusaba mentalmente, se ponía en los zapatos
de su mejor amiga y no podía imaginar el horro de no tener seguridad económica y peor
aun tener que asistir a una escuela pública en esta ciudad.
Salieron de la escuela con sus bolsos cruzados al cuerpo. Un BMW convertible paso frente
a ellas y de nuevo la alborotada melena de Bianca había llamado la atención de uno de los
chicos que viajaban en el. Ellos estaban utilizando el uniforme de Royal Hills. Roselyne se
mordió un labio y apretó fuertemente el folder platico que llevaba abrazado. Había oído
hablar de esta escuela por Mila, la chica más envidiada de toda la zona justo cuando estaba
alardeando por uno de los pasillos del centro comercial con el prefecto novio, cuerpo
perfecto y académicamente era la mejor ya que luego de graduarse de Royal Hills había
conseguido ir a estudiar a Inglaterra dejando a su novio guardadito mientras vivía un
romance prohibido a la inglesa.
Pero ahora Roselyne debía crear su propio destino, sin Bianca a su lado. Ella ya había
creado un programa de vida con cosas que hacer, no hacer y fingir que hicieron para pasar
juntas sus dos últimos años de escuela, justo como ella lo había visto en Clueless, la
película que solía mirar en vhs cuando quería exprimir todo el conocimiento posible sobre
cómo se deben comportar las chicas Beverly Hills. Ella estaba segura de que podía llegar a
ser como Cher con Dionne a su lado cuya preocupación más que las notas académicas era
llevar la ropa más atractiva y ser tan populares como sea posible. Pero ahora todo era
distinto, no podía dejar que el que su única amiga se esfumara la deprimiera hasta el grado
de engordar por pasar el día entero comiendo como cerdo mientras miraba Netflix todo el
día, sollozando por revivir viejas glorias. La piel de Roselyne se erizó, su mundo había
sido sacudido por un catastrófico terremoto y ella solo quería salir corriendo.
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En un arranque de distracción mental por la tarde estaban paseándose por sunset
escogiendo la mejor ropa estilo Beauty in Vogue mezclado con todas esas cosas para verse
con ese estilo boho chic, que ella adora e incluso ha logrado imponerlo como tendencia
pero nadie mas en la ciudad podía copiarla por completo. En ese momento ella estaba
usando unos leggings con un vestido primaveral y un grueso suéter tejido arriba, todo
unido con un cinto de apariencia vintage y grandes collares de cuentas plateadas.
Estaban de mejor humor después de de escuchar a la Madre Superiora dar el discurso de
como ella logró reformar a un par de chicas que adoptó luego de haberlas encontrado en
las calles y todas esas historias que ella cree son de gran interés y las cuenta para quedar
como la Madre Teresa.
Entramos a una tienda y Bianca estaba coqueteando con el recepcionista mientras
etiquetaba su bolso Pucci y sonreía.
Si estaba guapo, era como una mezcla entre Jude Law y Zack Efron. Roselyne pensó.
Cuando entraron a la sección de perfumes Bianca tomó de la vitrina que alguna vendedora
dejo abierta el pequeño frasco rojo CH y lo escondió en el bolso rojo de Roselyne, porque
esa era más grande que el de ella, la tomó del brazo y salieron de la tienda mientras Bianca
pasaba guiñándole un ojo al mismo recepcionista para distraerlo y no registrara sus bolsos.
Espero que ninguna cámara nos haya captado así como también espero que Bianca
comparta un poco del perfume ya que ella fue la que lo tomó, pero fui yo quien lo sacó del
lugar. Roselyne se dijo a si misma mientras trataba de retomar la respiración.
Entonces qué? vienes a mi súper fiesta de bienvenida a las vacaciones luego de esta farsa?
Chillo Chantal, a quien se había encontrado de golpe arruinando la tarde.
Nada me haría más feliz, Roselyne dijo en un suspiro viendo la improvisada invitación
apuntada en una esquina de hoja de cuaderno, pero ya tengo planes de ir a una del hijo de
la mejor amiga de mi madre ese fin de semana. Ella murmuró deseando haber metido en
su enorme bolso la extravagante invitación que James había entregado aunque no había
sido personalmente el presumirla era algo que tenía que hacer a como diera lugar.
Hay, que envidia! Por lo menos vas estar entre chicos nuevos. El tono de voz de Chantal
había cambiado. Luego me cuentas que tal está el chico de la fiesta! Pero, sabes cómo se
llama? chilló envidiosamente Chantal arrebatándole un mini vestido fucsia de las manos.
Te vas a morir, es la fiesta del mismísimo James Zahr Hollower. Roselyne dijo como
asfixiándose y era porque en realidad así lo sentía, James era el chico que tenía todo lo que
ella quería e incluso más; aunque si bien James era todo un socialite y había todo un
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mundo de diferencias entre ellos, ella no lograba entender por qué jamás era visto tomado
de la mano de alguien o por qué no prestaba atención a la lista de solteros disponibles que
según varias chicas se morían por salir con el luego de que lo vieran pasar pavoneándose a
su lado. Sin mencionar todos los lujos que James se daba sin sentir remordimiento alguno
y la lista de pensamientos de Roselyne hacia James seguía, pero eso era algo que
solamente ella tenía en la cabeza.
Los ojos de Chantal rodaron lentamente. Ella ni muerta asistiría a una fiesta de James
Zahr, porque es un golpe demasiado duro para la autoestima de cualquier chica que un
chico luzca mil veces mejor tú, que un chico estuviera siempre acompañado de personas
hermosas y que el acaparara la atención de cualquier lugar en el que el pisa el suelo.
James Zahr entonces, Bianca dijo cuando Chantal se había ido. El es toda una nena. Cerré
los ojos y la ignore. Bianca podía tener la mente abierta con cualquier cosa que tuviera que
ver con personas de color pero cuando se trataba de gays ella estaba completamente en
contra y eso era algo increíble para alguien que vivía en california.
Pues esa nena tiene cosas con las que tú y yo solo soñamos. Roselyne se dirigió hacia el
auto de Bianca y espero a que ella llegara. Había algo con respecto a James Zahr que le
fascinaba, estaba deslumbrada como la misma intensidad de la primera vez que lo había
visto entrar a un club por la noche y cambiar por completo el ambiente del lugar y se había
quedado tan impresionada que incluso lo había buscado en google.
Bianca la había dejado en la puerta de su casa y Roselyne sintió un poco de malestar por
haberse comportado como una admiradora más en la ciudad de James y no había puesto en
primer lugar a su única y mejor amiga.
Tirada en la alfombra estampada de su habitación estaba viendo las fotos recortadas de
revistas y periódicos de Royal Hills, así como la enorme pila de información que Bianca le
había dado esa mañana luego de que ella misma fue en persona a calificar la escuela.
Estiro la mano y tomo su tablet y se paso lo que restaba de la tarde por su página de
internet, la cual parece más un espacio en el cual puedes alagar a la escuela. Miró
minuciosamente cada fotografía, los chicos Royal Hills eran los más guapos de la ciudad y
había gran diversidad para todos los gustos, las chicas Royal Hills eran altas, esbeltas con
hermoso cabello y parecía que el maquillaje dramático era parte del uniforme. Ella estaba
segura que podía encajar ahí pero fue cuando se imagino paseando por los corredores de
esa escuela cuando sintió un fuerte puñetazo justo en el abdomen, ella no quería pensar en
cómo sería seguir en su escuela sin su única amiga. El que estuviera tentada por la idea de
salir corriendo y refugiarse en Royal Hills podía ser un acto de cobardía y ella no era
cobarde. Luego pensó en que ella quizás podría ser la nueva Katherine de Royal Hills,
pero que le decía a ella que no hubiera ya una ahí, las chicas que estudiaban ahí eras
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preciosas y si quería establecerse como abeja reina en cualquier escuela necesitaba ayuda
para lograrlo antes de graduarse.
La foto de una pareja de enamorados apareció, ella se mordió un labio y vio como esta
chica irradiaba felicidad, el chico que tenia al lado era lindo y ella deseaba estar en el
lugar de esa chica, pero que ella entrara a estudiar a un escuela con chicos no significaba
que automáticamente ya iba a tener novio, no tenía ni idea de cómo eran los chicos de ahí
pero si son como los pervertidos hermanos de sus compañeras, ella ya sabía cómo
terminaría la cosa, como siempre ella sola aguantándolos con sus ordinarias tácticas de
conquista. Además en su mente podían pasar enfrente de ella todo un batallón de chicos
que ella solo estaría con el que le robase el corazón, esa frase de que una tiene que besar
un mínimo de mil sapos antes de encontrarse con el príncipe no le aplicaba, prefería
quedarse con la frase de que el verdadero amor espera.
Pero en ese punto nada estaba decidido, o lo que ella pensaba que podría llegar a suceder,
no sucedería.
***
Al día siguiente Roselyne se encontraba de nuevo paseando del brazo de Bianca por los
corredores de su aburrida escuela. Ella sonería mientras pensaba que Bianca era como su
Pepe Grillo malicioso, perdonándola sin importar que tan grande había sido la ofensa y
logrando que ella hiciera cosas que nunca habían pasado por su mente.
No quedara de otra que escaparnos. Gracias a dios nos invitaron a la fiesta de Shawn. Ella
tomó la mano de Roselyne y la imagen del hermano sexy de Chantal que siempre la
llegaba a traer por las tardes con ajustados jeans, reciente piel bronceada y el cabello rubio
en largos canelones aun húmedo por haber pasado la mañana surfeando apareció en su
mente. Según dicen se pone buenísima por sus amigos de Hawthorne High, tan solo me
recuerdo del día que pase enfrente de ese escuela y vi a los chicos más calientes del
mundo! Bianca de nuevo dijo con su tono de presumida. Ella hacia lo imposible por saber
todo acerca los chicos de la ciudad como pararse enfrente de todas las escuelas, revisar la
guía telefónica, seguirlos en todas las redes sociales o hablar con sus hermanos menores.
No lo creo, oh my, si descubren que me escape, me asesinan. Además en tan solo una
semana terminan las clases y no quiero castigos en vacaciones. Murmuró Roselyne
mordiendo su pluma rosa con pompón mientras caminaban por los pasillos con viejas y
escurridas veladoras a su alrededor. Unas cuantas chicas intercambiaban notas sobre la
clase de algebra avanzada en la grada del pasillo y un extraño olor a menta y café invadía
el lugar.
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No, como crees a esta fiesta no faltas y punto, he dicho. No te quejas que no tienes novio?
Hello, esta es tu oportunidad, entras soltera y sales del brazo de un chico. Créeme, lo digo
por experiencia. Los ojos de Bianca se detuvieron antes de encontrarse frente a frente con
la hermana Génesis, Bianca le había escondido la biblia semanas atrás y seguía sin
encontrarla.
Roselyne arrastró a Bianca por el resto del pasillo y sonrió al notar que la monja había
notado que ellas estaban ligeramente nerviosas.
Ambas entraron al baño del segundo nivel, ese que en vez de baño es el club social de las
chicas de elite de la escuela.
Entonces qué, las veremos en la fiesta o de nuevo serán las ausentes? chillaba Trinity
delineándose los labios con morado estrambótico como cualquier chica de dudosa
reputación.
Por supuesto! Roselyne y yo ni muertas faltamos! gruño Bianca parándose al lado de
Roselyne a quien la respiración le había subido de velocidad.
Pero ya saben el código de vestimenta establecido? Murmuró Pearl ladeando la cabeza
frente al espejo como si sus horribles extensiones decoloradas le pesaran.
Cuál es? Susurró Roselyne temblorosa subiéndose la falda del uniforme enrollándola en la
cintura, como hacían las demás chicas como parte de su transformación que iba desde
quitarse las medias altas y soltarse el cabello, ella estaba rompiendo sus propias reglas de
ser independiente de las tendencias de moda, pero esa era moda impuesta por Katherine y
sus chicas y ella no podía desentonar.
prostitutas adolecentes, por lo que se debe llevar una falda no más larga de tres pulgas y
un escandaloso top transparente. Entre menos tela más chicos.
Roselyne se mordió el labio y le pellizcó el brazo a Bianca. Ellas ya habían aceptado, y el
faltar era suicidio social al más alto nivel y ellas ya tenían el título de chicas tibias por
segundo año consecutivo ya que ni son tan liberales como para acostarse con cualquier
heredero caliente de la ciudad, competir para ver quien roba más en cualquier tienda
elegida al azar o conseguir gasolina gratis por mostrar sus pechos y piernas al dependiente
ni tan recatadas como para pertenecer al club de oración y celibato, cargar la biblia bajo el
brazo, vestirse con ropa aseñorada o pasar la tarde en casa horneando galletas.
Un par de horas más tarde, luego de haber compartido un paquete de ciruelas Roselyne
estaba viéndose a si misma en espejo de Trashy Lingerie. Ella jugaba con un mechón de
su cabello de salía de su bandana vintage notando como las mismas insignificantes chicas
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de siempre miraban su arrugada chaqueta de cuero con flecos la cual siempre cargaba en
su enorme bolso a juego con su vestido floreado y sus botas de gamuza favoritas. Llevaba
horas de tienda en tienda buscando algo discretamente vulgar como lo que el resto de sus
amigas usarían. De nuevo ella estaba fingiendo tomar té chino de su vaso vacío de
Starbucks e incluso había fingido una llamada cuando la mirada de un chico lindo estaba
fija en ella. Había algo con respecto a estar parada dentro de esa tienda que la ponía
nerviosa en exceso pero aun así ella pagaba la membrecía.
Hey Hipster, como me queda? –chilló Bianca con una minifalda de lona desgastada y un
top estilo corsé.
Te queda perfecto. Solo le faltan tus botas de Gatubela y listo! dijo Roselyne, asustada de
ver a su Bff con tan poca ropa como para ser fotografiada en medio de las chicas play boy
con un club de desnudistas al fondo.
Ahora, es tu turno. Chillo Bianca, dándole un mini conjunto rosa con dorado que hacía ver
enorme la percha de la que colgaba. Ella sabía que jamás pasaría por la mente de Roselyne
probarse algo así, pero con esa cintura de avispa, brazos huesudos e increíbles piernas
como para castigar una pasarela debía de probarse ese atuendo.
No, cómo se te ocurre que yo me voy a poner algo así. Gritó Roselyne rodando los ojos en
espera que nadie viera lo que Bianca le restregaba en la cara. Ella estaba orgullosa de ser
la glamorosa chica Hipster de la ciudad. Si prestas atención a los alrededores de la escuela
católica podrás verla con ropa que parece salió del closet de su abuela pero no
necesariamente, hay algo en ella que es como una mezcla de preocupación ecológica,
nostalgia por el pasado y querer definirse como única. Pero es la típica chica fanática de
los mercadillos vintage, de las cosas artesanales o, bien, de las tiendas especializadas en
este tipo de ropa. y todo eso podía irse por el retrete si era vista en público luciendo como
una cualquiera.
Amiga, si supieras que esto es lo más de monja que te encontré. Solo le pones unos
leggins, otro top abajo y ya está, recuerda, la que no muestra no vende.
Oh my, y desde cuando estamos a la venta? Los ojos de Roselyne cayeron en la etiqueta.
Dios, eses es el precio?
-P.U.D? –Bianca dijo ladeando la cabeza.
Huh, Págalo, Úsalo, Devuélvelo. Susurró Roselyne tomando la percha de mala gana y
entrando al probador no sabía si esa tienda aceptaba devoluciones pero ya estaba más que
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harta de aguantar a Bianca, ella ya había agotado la cuota del día y aun faltaban muchas
horas para que este terminara.
***
La noche siguiente una ráfaga de viento levanto unas cuantas hojas perdidas de una pila
cuidadosamente rastillada en la casa Ferrell. Roselyne se había escapado trepándose por el
árbol que estaba al lado de su ventana. Jamás vuelvo a saltar con mis Chanel! chillaba
Roselyne mientras atravesaba el jardín hundiendo sus tacones en el césped húmedo. Ella
bajaba a más poder su minifalda y se cercioraba de no tener rasguños en sus brazos como
las desesperadas chicas que salen a acostarse con el mariscal de la otra escuela por la
madrugada.
En uno de sus sueños más comunes ella era la fabulosa chica que hacia fiestas todos los
fines de semana y siempre era tema de conversación, o era la que se perdía la última clase
por estar platicando con los chicos que llegan a traer a sus hermanas o novias o ser la
chica que se entera de todo lo que sucede y es la más popular e incluso puede tener una
página de facebook sin llegar a parecer alguien sin vida, sino todo lo contrario o incluso
ella estaba segura de que podía llegar a ser la chica que se escapa al auditorio en el receso
con el nieto adoptivo caliente de la superiora quien al parecer estaba más que interesado
en cualquier chica que ignorara sus ojos desviados o pasarse los días enteros criticando
atuendos por todo Melrose.
Roselyne levantó la mirada y se quitó un molesto trozo de césped de la suela de su
sandalia, Bianca ya estaba esperándola en su Mazda negro, con el afro más alborotado que
nunca y larguísimas uñas postizas en rosa zorra y labios rojos perra pasión. Llevaba una
minifalda roja y la blusa estilo cose que había comprado el otro día y tirado en asiento de
atrás estaba el vestido floreado HyM de chiffon con el que había salido de su casa junto
con el sleeping de la supuesta pijamada. La voz de Iggy Azalea sonaba en el estéreo.
Wow, si no lo miro no lo creo, esos lentes de verdad parecen combinar. Bianca dijo en un
suspiro.
Roselyne terminó de hundirse en su vieja y deslavada sudadera y empujó sus Ray-Ban
Wayfarers hasta su sitio. Ella le dio una de sus miradas a Bianca y junto su largo y natural
cabello en una despreocupada cola de caballo.
Ambas llegaron molestamente puntual a la casa de Chantal, los jardines estilo veneciano
estaban cubiertos de luces, globos e hileras repletas de toda clase de bebidas. Todo mundo
ya estaba ahí con los clásicos vasos rojos desechables con esa pose-sexy de todo chico que
se da a respetar en Beverly Hills. La mayoría de los demás estaban sólo saltando, cantando
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lo último de David Guetta. Los técnicos habían configurado una máquina de karaoke en
la esquina, el típico entretenimiento de las resignadas de la escuela a que nadie las sacaría
bailar. Unas chicas estaban paradas en una esquina coqueteando con los hermanos
menores de otros chicos quienes trataban de apartar más años usando camisas de vestir y
blazers. Otras chicas con pronunciados escotes estaban paradas sobre el desayunador al
lado del chico que manejaba la música consiguiendo que pusiera sus canciones con
movimientos de cadera sin preocuparles mostrar la nueva colección en miniatura de
Victorias Secret que llevaban debajo de sus minifaldas.
Roselyne y Bianca entraron somatando sus tacones en el asfalto, frunciendo los labios y
sus mini bolsos Pucci colgando del brazo, llamando la atención de todos los que estaban
recostados en sus autos último modelo con los estéreos a full. Unos cuantos chicos
hicieron su aparición sin camisa justo detrás de un árbol cerca de ellas, Bianca incluso
pudo ver lo que parecía ser la cola de un escorpión asomándose por debajo de los
abdominales del chico al que ella espiaba cada vez que podía por debajo de las gradas de
la cancha de futbol del parque.
Volviendo a la realidad cuando un chico dejo escapar un chiflido ambas notaron como la
enorme sala se había convertido en el área de intercambio de chicles, toqueteos y
manoseos más caliente a las que ellas habían asistido jamás. Finalmente estaban ahí
muriendo por tachar eso de su lista.
No ha pasado ni una hora y la alcohólica no anónima de Marianne ya está ebria tirada en
el suelo. Murmuró Roselyne, viendo a la chica pelirroja de alfombra en medio del
vestíbulo con el costoso vestido verde Michael Kors lleno de frituras.
Las miradas de las chicas inspeccionaron todo el lugar y se juntaron al divisar a Shawn
quien estaba sentado con su súper selecto círculo de amigos, era tan selecto que cualquiera
diría que se trata de una banda pop prefabricada con los clásicos: rubio, moreno, rasurado
y el étnico, tomando algo en unas copas y con unas huesudas clones de America’s Next
top Model sentadas a su lado.
Cof, cof, estás segura de que aquí es donde sales con novio de llavero? Roselyne dijo con
su toz nerviosa viendo todo alrededor. Ella podía sentir las perturbadoras miradas de
varios chicos viendo atreves de su ropa devorando cada centímetro de su piel.
Ashhh! espera unos minutos, verás cómo no tardan en levantarse y dejarlas solas. Chillo
Bianca metiendo de nuevo el chicle de mora azul a la boca luego de hacer una bomba.
Y tú, cómo estás tan segura de eso? Roselyne estaba espantada de ver a su amiga mascar
chicle como si fuera niña de kínder.
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Solo mira sus copas, están medio vacías y las botellas están tiradas a su lado, todo chico
sabe que la excusa perfecta para dejar a chicas fáciles como esas es ir por más tragos.
Además esas solo nos están haciendo el favor, entre ellas y nosotras obvio van a notar la
diferencia.
Shawn se levantó junto con el amigo que más resaltaba a su lado, ya que este era el único
con barba, usaba casi todos los botones de su camisa y sonreía. A ellos parecía no
importarles el haber dejado a los otros con las chicas que ya habían conseguido lo que
querían. Pasaron a su lado. Roselyne tenía la mirada dividida entre el chico caliente y en
como una chica con un vestido de encaje blanco estaba metiendo la mano en la entrepierna
del chico con barbilla afilada.
Bianca jaló a Roselyne del brazo persiguiéndolos por toda la casa. Se dirigían al cuarto de
Shawn, donde habían escondido las mejores bebidas de la cava familiar. Roselyne se
quedó parada al lado del baño, viendo los adornos de porcelana que estaban apilados en
una mesita de caoba.
Sabes tengo que entrar, pero no me tardo, si salen me esperas. Murmuró Roselyne
asomándose a ver si no había alguien escondido detrás de la cortina rosa de la ducha como
película de terror de los ochentas. Ella estaba segura que estaba utilizando el cuarto de
baño personal de Chantal ya que olía a lavanda, habían cosméticos regados hasta en el
suelo y la secadora y plancha de cabello estaban conectadas.
Roselyne salió apresurada. Ella había usado los polvos compactos de Chantal e incluso
había utilizado su perfume. Bianca no estaba por ningún lado, la puerta del cuarto de
Shawn estaba abierta, y ella se encontraba completamente sola.
Bajó las escaleras esquivando a un par de románticos que estaban tomados de la mano. Su
mirada cayó sobre Bianca quien sentada en el sofá minimalista con la cabeza y la gran
melena afro recostada en el hombro de Shawn acariciándole la perfecta barbilla, mientras
el encendía un cigarrillo y ella destapaba una cerveza barata.
Ella solo se enfureció por dentro, sabía que Bianca era toda una zorra, con las garras
escondidas, pero era la única que siempre estaba ahí para ella. Además el sur de Sunset en
lo menos prestigioso del círculo social de Blue Diamond pronto dejaría de ser su territorio,
ya que solo terminaban las clases y Bianca se esfumaría de la ciudad dejando a todos los
chicos en paz. Además los chicos eran magníficos en Beverly Hills, brillantes, sanos, justo
en la manera como salidos de un catálogo de Calvin Klein. Y ella podía, si se lo proponía,
conquistar Beverly Hills, la cual para su gusto estaba llena de linajes antiguos, futuros
herederos, y prácticamente antiguos escándalos.
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Un par de chicas la pasaron empujando con las caderas y Roselyne callo sentada en la
orilla de la chimenea. Ella logro ver a Katherine, Keira y Katia a través de una ventana, las
chicas usaban diminutos bikini y el cabello mojado. Ella incluso logro ver a Keira
arrebatarle el cigarrillo a un chico y meterlo en su boca.
Algún día llegara un chico, solo para mí, y pobre de la que intente quitármelo. Se dijo a sí
misma en un fuerte y molesto suspiro.
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Capitulo 5
No puedo creer que falten tan solo horas para la fiesta y aun no tengo el atuendo que
usare. Le dije a las chicas mientras me encontraba saliendo de la escuela por última vez.
El año escolar había terminado yo todo el mundo tenía más que claro que yo no aparecería
en ningún cursi acto de graduación, reunión de despedida escolar o cualquier otra cosa
boba que suelen hacer cuando terminan las clases.
Sonia dio un giro y freno abruptamente frente a nosotros en su Nissan pasado de moda.
Sus ojos estaban clavados en mi y fue revitalizante, adoro tener a las chicas en la palma de
la mano, que ellas hagan lo que yo quiero por temor a mí. Cruzamos frente a ella sin temor
alguno a que nos arroyara, ella no era tan estúpida como para tocar un solo cabello mío.
Me puse nostálgico frente a la vitrina de Alice and Olivia, extrañaría el uniforme color
caramelo de Hightown Hill, era la combinación perfecta para la mayoría de bufandas
Burberry y bolsos J. Crew.
Chicas encaje negro y accesorios doradas, les recordé a las chicas mientras ellas daban
vueltas y vueltas por la tienda. Stacey Bendet lucia linda con vestido asimétrico y estuve
agradecido con que ella me diera las tres vestidos que las chicas usarían. Pase frente a
ellas ignorándolas intercambiamos unas cuantas palabras con Stacey y Salí de la tienda,
las chicas tardaron unos segundos más de lo habitual y se los abría reprochado de no ser
por la chica con un hermoso bolso Fendi, era increíble que ese bolso no estuviera en mi
closet o colgando de mi brazo.
Di un chasquido y la mirada de las chicas inmediatamente cayeron sobre esta chica. Ella
es Nora Higgins. No pronuncie palabra, las chicas ya sabían que era lo que quería.
Disculpa, Nora! .Aubree dijo fuertemente para que la pelirroja chica pudiera escucharla.
Ella se giro y las chicas se acercaron a ella.
James Zahr está interesado en tu bolso, Hailey tomo la palabra, así que tienes tres
opciones, uno, se lo regalas y el te lo agradece, se lo vendes y el té de la cantidad que tu le
pidas y la tercera opción, no creo que quieras escucharla, eres una chica insignificante
asique con las dos primeras tienes.
Nora giro y siguió su camino, todo esto me parecía tan aburrido, busque en lo más
profundo de mi bolso, tome un cigarrillo, el encendedor y me recosté en mi auto sin perder
detalle de mis chicas.
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Harlow la tomo por el cabello, Nora volteo y preparo una cachetada pero Harlow logro
esquivarla, Hailey le arrebato el bolso y Aubree tomo varias fotografías del rostro de la
chica. Ellas dieron unos cuantos pasos atrás. Tú decidiste tomar la tercera opción Hailey
exclamo excitada.
Harlow le dio una mirada a Hailey y Aubree quienes caminaron de regreso hacia mí.
Aubree vacio el contenido del mismo en el asfalto y dos segundos después el bolso ya
estaba en mis manos.
Pobre niña tonta, si sabes lo que te conviene olvidaras lo sucedido. Te tenemos en
fotografía y si quieres seguir mostrando tu rostro por las calles y no tener mancha alguna
en tu casi inexistente reputación ese bolso jamás te perteneció. Nosotros te dimos dos
opciones y tu no las tomaste, esto fue tu decisión. Adiós. Harlow se despido con su
característico beso soplado y se deslizo dentro del auto. Pasamos frente a la chica quien
recogía sus escasas pertenencias del suelo y avanzamos.
Estar contigo es un constante flujo de adrenalina. Aubree exclamo. Podía escuchar el
palpitar de su corazón. James es aburrido estar conmigo, le respondí.
Lo unico malo de tener una mansión es lo mucho que debes caminar para llegar a tu
habitación, Hailey murmuraba mientras arrastraba sus tacones por la alfombra egipcia.
Asentí en aprobación, y deje caer mis bolsos en una mesa del corredor y me deje caer
sobre una pila de ropa que ocultaba mi cama. Los ojos de las chicas brillaron, estaban
viendo las piezas de muestra que varios diseñadores habían enviado para que las usara en
mi fiesta la cual, como de costumbre se había convertido en todo un evento. Ya lo podía
ver venir, fotógrafos por todo Santa Mónica, personas no invitadas tratando de acaparar mi
atención para que les permita estar en mi yate y aparecer en los encabezados y en las redes
sociales al día siguiente.
Deje caer mis zapatos Louis Vuitton y rodé hasta el medio de mi enorme cama con dosel
de hierro forjado. Las chicas se habían dejado caer en uno de los sillones franceses y
habían cruzado sus piernas sin quitar la mirada sobre mí. Ellas de nuevo tenían lo que
solía llamar síndrome de sanguijuelas el cual aparece unos días antes de que yo haga algo
que será comentario durante semanas.
Pijamada? Les pregunte sin quitar la cabeza de las almohadas.
Perfecto! Las chicas dijeron en coro mientras daban pequeños aplausos y sonreían entre sí.
***
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Estaba sumergido en medio de mis almohadas de algodón egipcio sintiendo el olor del
fuerte perfume de Hailey, las chicas ya lucían unos cortos vestidos de encaje y Harlow se
maquillaba frente a mi enorme tocador. Cada vez que había una pijamada en mi casa tenía
que soportar que ellas trajeran sus bolsas de dormir de animal print y se quedaran
alrededor de mi cama, yo tengo habitaciones de sobra para cada una de ellas, pero hey,
entiendo que la idea de verme dormir debe ser intrigante. Pero estoy dejando que lo
disfruten todo por última vez, luego que me cambie de escuela cortare de tajo con ellas.
Bienvenido al reino de los vivos, Aubree dijo mientras pasaba mi plancha de cabello por
su despeinado flequillo.
Me senté en el borde de la cama y me quede viendo fijamente el enorme candelabro que
cuelga del techo. Pasaban cinco minutos de las diez de la mañana en mi reloj cartier y
sentí nauseas. Había bebido casi una botella completa de vodka y me sentía como si una
manada de caballos paso sobre de mi. Bella-Boo hizo su aparición de debajo de mis
sabanas, la tome en mis manos y la coloque en el suelo, últimamente tenía la costumbre de
dormir junto a mí. Me arrastre hacia la ducha, me di un largo baño y al salir las chicas
habían salido dejando un desastre por mi habitación. No estaba de humor como para hacer
un escándalo por su desorden, era el día de mi fiesta y no tenia humor para absolutamente
nada, dentro de mi deseaba poder cancelar todo y tirarme en mi cama durante todo el fin
de semana pero no podía desairar a toda la ciudad, debía tomar fuerzas de algún lado,
sacar a relucir una falsa sonrisa y soportar a cientos de personas alagándome.
Esa misma tarde me encontraba en la sesión de fotos con el traje valentino negro que
había escogido. Las chicas usaban los vestidos dorados que les había dado de último
momento, disfrutaba su rostro de aburrimiento mientras estaban apartadas en la esquina
del estudio y para mi deleite personal habían subido al tercer nivel utilizando las escaleras
en los tacones de veinticinco centímetros que las obligue a utilizar.
Patrick Demarchelier había regresado de tomar una llamada y siguió disparando hacia mí
con su enorme cámara. Había sido toda una bendición que él pudiera tomar las fotografías
que yo solía dar a las revistas, periódicos, sitios web y básicamente a cualquiera que lo
solicitaba.
Listo, terminamos. Patrick dijo mientras yo trataba de recobrar la vista luego de estar
parado frente a unas cegadoras luces blancas. Deje el lugar sonriendo y subimos de
regreso a la ostentosa limosina que usualmente es más utilizada por mi madre para llegar
con elegancia a cualquier evento. Yo era la celebridad de la noche y no podía llegar en
cualquier cosa, y debía crear el estándar más alto en lo que a fiestas de la sociedad de Blue
Diamond se refería para que las próximas solo fueran motivo para compararlas. Aunque
había algo en me que hacía que me frenara con respecto a lucirme en esta noche. Algo
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parecía decime que guardara mis mejores cartas para cuando estuviera en Royal Hills,
después de todo a la mayoría de mis invitados se les impresionaba fácilmente pero el nivel
de los chicos Royal era algo que el ignoraba por el momento.
En todo el camino me vi obligado de soportar que Aubree meneara su trasero a
centímetros de mi rostro mientras hacia sus intentos de bailar sexy. Lógicamente mis ojos
estaban más centrados en el sexy conductor de mi madre. Su sonrisa era tan amplia, que
estaba sorprendido de que sus mejillas no se rasgaran. Este chico tenía esa apariencia tan
americana y tan buscada por el de voy-a-encargarme-de-la-empresa-de-mi-padre-a-los-
veinticinco, aunque su cabello rizado era demasiado desaliñado y nada que decir sobre su
pésimo gusto en perfume.
Un sinfín de automóviles me avisó que estábamos a poca distancia de llegar. La oscuridad
de la noche se perdió cuando comenzaron a brillar los flases de las cámaras. Una alfombra
dorada me estaban esperando para caminar sobre ella. Baje de la limosina, le sonreí al
chofer y desempolve mi sonrisa de gran evento, salude a los chicos que usaban brillantes
trajes de diseñador esperando que los notara y dejara pasar a la fiesta. Estaban perdiendo
su tiempo. Las chicas se pararon detrás de mí y avanzamos. Salude con beso doble sin
tocar las mejías a Kelly Osborne y elogie su vestido y peinado.
Finalmente me encontraba en mi yate, la decoradora había llenado el lugar con rosas
blancas importadas, había colocado hermosas luces ambientales y había colocado mesas
de bocadillos y bebidas en cada esquina. Note el excelente gusto en la música. Fruncí los
labios en aprobación y sonreí. Todo estaba como lo había soñado.
Una delicada mano me saludo a la distancia y me acerque, kendall y kylie Jenner habían
llegado intercambiamos palabras, las abrace, había pasado un largo tiempo en que no
había visto a las chicas y me emocione cuando vi entrar a Khloe Kardashian con un
ajustado y brillante vestido negro de esos por los que tanto la adoro y prácticamente me
arroje sobre ella en un abrazo.
Unos minutos después me acerque a Harlow, ella estaba tratando de decirme que Ariana
Grande no había podido llegar y fue cuando note a una chica con vestido de encaje y
chiffon verde menta tratando de pasar desapercibida.
Era Roselyne quien con una mirada examino a James, sintiendo un poco de envía al verlo
más arreglado que ella, lo había oído mencionar tantas veces, ella había husmeado en
varios sitios creados en su honor, en sus bufandas, en sus guantes, en su rostro, cabello o
en sus bolsos que sentía que ya lo conocía. Ella estaba nerviosa esperando a su madre, la
Sra. Ferrell era lo que los chicos latinos en Beverly Hills podían llamar una Sexy
mamacita ella tenía cabello largo negro azulado, piel suave, y un increíble y flexible
cuerpo gracias a su ritual diario de yoga además de un extraño parecido a Pocahontas.
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Además de ser extremadamente exitosa y ambiciosa. Roselyne vio como Esther se le
había pegado y resignada camino detrás de ellas hacia la cubierta del yate. Para Roselyne,
Esther que solo podía ser descrita como la candidata idónea para The Bachelorette.
Suspiró agónicamente, y dejó caer la cabeza sobre la mesa como si estuviera ebria. El día
había sido una colisión de tren, de todos modos. Esther era la señora más linda que había
conocido y su madre básicamente la había llamado gorda en frente de Esther diciendo que
los vegetarianos tienen la dieta de las vacas y que los estampados florares ensanchan las
caderas. Ella rápidamente había dado marcha atrás y dijo que era sólo una broma, pero
ella sabía que esos temas de conversación eran algo que los Hollower atraían, ellos
exudaban seguridad, moda y belleza. Esta había sido la primera vez que ella lo había visto
en persona y era la primera vez que ella se incitó a vomitar con el pensamiento. Ahora
entendía porque casi nadie se acerca a James, ninguna chica puede tener tan baja
autoestima como para no importarle ser la gorda sin nombre, con mal gusto y es por eso
que ningún chico gay quiere ser pisoteado por envidias.
Esta noche no hablo de negocios. Le dije al padre de algún chico que había tratado de
hablarme en varias ocasiones. Lo siento joven Zahr, el dijo discretamente y se perdió en la
multitud. Di un giro y decidí descansar y tomar algo por lo que decidí caminar hacia la
mesa más alejada de todas, donde estaba Esther con su mirada de faro ya que estiraba el
cuello mientras lo giraba para ver todo alrededor.
De nuevo sentía las rodillas dormidas y no sentía los pies pero esa era la sensación que
buscaba cuando compraba mis Louboutins. Vi a Leonora era tal y como Esther la había
descrito, miss México 1985. Insípidamente la salude, luego ella me presento a su hija.
Rápido la examine de pies a cabeza, vestido de diseñador, posiblemente un Zack Posen o
un Marc Jacobs y me quede asombrado al ver como ella había escogido el color perfecto
para su piel. Que zapatos de tacón tan preciosos, definitivamente es de las mejores que he
visto. Pensé en el momento en que ella se sentó y cruzo los tobillos en pose de princesa.
Roselyne retiró su mano de las súper suaves manos de James, algo más por que envidiarlo.
Sólo había una persona que ahora hablaba con James, su madre, James, que se encontraba
en su grado pero también estudiaba en otra insignificante escuela. James era un irritante
vanidoso con el ego por las nubes también, aunque mucho menos escalofriante por que
esa era su personalidad, todo el mundo lo conocía así, no como ella, por lo menos ella
hablaba en oraciones completas. Y él era bonito de una manera bastante molesta, con el
cabello fino, súper oscuro, amplios y serios ojos oscuros, piel de la más fina porcelana y
fruncidos labios rosa natural. Demonios, la teoría de que el pagaba por que usaran
fotografías retocadas en todos lados ya nadie se la creería.
Roselyne retorció su cuerpo naturalmente delgado y supe que se había sentido violada con
mi mirada. Sonreí y pase mi mano por mi barbilla. Sabía lo que estaba pensando, ella no
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podía creer que estaba frente al chico que, según se rumoraba, podía convertir en gay a
cual chico que se le antojara.
Seguidamente Intente platicar algo con ella, la note extrañamente aburrida en mi fiesta y
quien podía estar aburrida en una fiesta de James Zahr? la cual había sido motivo de
disputas en todas las redes sociales. Pero por más que intente, no fue imposible, la música
sonaba a alto lo cual lo hizo pensar por unos segundos en que sus invitados pensarían que
la fiesta era de mal gusto ya que todo mundo sabe que en los mejores clubes uno puede
hablar sin problema y por más que subiera el tono de mi voz solo le podía leer los labios
Además ella tampoco estaba poniendo mucho de su parte estaba susurrando. Ella parecía
querer lucir interesante delante de mí, con esa pose de estoy pensando en algo inteligente,
con la barbilla levantada, una audaz mirada y parecer estar recostada en una mesa
invisible.
Y que motivo a tu hijo a hacer esta fiesta? Leonora estaba tratando de ocultar su envidia.
Es una fiesta de despedida. El fue invitado a estudiar en Royal Hills y acepto así que
también estamos celebrando eso. Esther dibujo una sonrisa en sus labios rojo manzana y
levanto la copa de champagne en forma de brindis. Los ojos de Roselyne brillaron, había
llegado la oportunidad de ser alguien en Beverly Hills, James acapara todos los reflectores
y ella solo necesitaba pararse a su lado para que la notaran pero ya había hecho su
estupidez de la noche alejándolo de su lado, había desaprovechado la oportunidad de
acercarse al polémico heredero de la ciudad pero con la amistad que une a las familias
esperaba estar lista para cuando la siguiente apartidad llegara.
Royal Hills, Roselyne dibujo su expresión de asombro, miro fijamente a Esther y luego
ataco con la mirada a su madre. Sabía que Leonora quería colocarla al mismo nivel que
James así que utilizo la competencia que había entre ellas para que su madre lograra
meterla, aunque fuera a la fuerza a Royal Hills. Esther le giño un ojo y Roselyne
prácticamente ya había logrado su propósito. Ella sintió como la mano de su madre tomo
su mano por debajo de la mesa y la apretó fuertemente. Debía comenzar a prepararse
mentalmente para ser reprendida en el camino a casa y hacer un drama encerrada en su
habitación y volver a usar el recurso de que ella no es menos que Esther y que ella
tampoco era menos que James.
Frustrado por haber intentado hablar con la chica de cultura asociada con la música
independiente, con una sensibilidad variada arraigada en una moda alejada de las
corrientes culturales predominantes, y cercana a estilos de vida alternativos. Me abalance
ante la multitud quienes giraban molestamente hasta donde estaban sus Harlow, Hailey y
Aubree. Vi como entre todas las luces estaban con alguien, era un chico alto, cabeza
rasurada y un traje de mal gusto.
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Al acercarme Harlow lo tomó de la mano y lo presento. Él es Dalton. Harlow movió las
cejas arriba abajo y dibujo su sonrisa de prostituta en sus labios rojos. Ella sabía
perfectamente quien era Dalton y había esperado esta oportunidad para hacérmelo saber.
No iba a caer en su juego, su intento de sacudirme el mundo o de hacer un escándalo
jugoso había sido tiempo perdido para ella. Después de todo, era mi fiesta, todos
hablarían sobre el hermoso y misterioso chico que estaba conmigo. Dalton se miraba
excesivamente lindo con la iluminación del lugar pero de nuevo sentí esa sensación de
estar haciendo algo prohibido, Dalton era caliente, pero pobre y nadie debía enterarse de
eso.
Dalton sonrió y apretó mi mano, quieres bailar? murmuró. Me perdí en sus ojos. El me
había perdonado por el arrebato del otro día y había salido de su zona de confort al estar
ahí conmigo, con todas las miradas sobre el y solo dios sabia como Harlow lo había hecho
estar ahí.
Aniquilé a Harlow con la mirada y ella subió los brazos y siguió bailando como yo le
había enseñado. Dalton coloco su mano en mi cintura y me sonrojo. Qué más da, es mi
fiesta, solo voy a bailar con él, no es que me vaya a casar. Pensé estirando la mano y
devolviéndole la sonrisa. Sabía que sería tema de conversación durante el resto del mes.
Finalmente toda la sociedad me vería con la mano de un chico en la cintura y ahora podría
dejar de soltar yo mismo sus propios chismes para recibirlos de todos lados. El sonido del
bajo golpeo mis oídos y fue como si hubiera tomado el éxtasis más fuerte que existe,
estaba bailando como nunca con un chico hermoso. Desconecte mi mirada de los ojos de
Dalton y noté en la distancia a Dorothy Wang y Morgan Stewart quienes n se perdían ni
un instante de mi salida oficial del closet. Ellas me dieron una calificación de cuatro
pulgares arriba y les devolví la sonrisa. La noche era perfecta.
Los impredecibles hermanos Kendrik entraron como una fuerte ráfaga de viento
alborotándolo todo a su paso. Ambos derrochaban su estilo punk rock con el cabello largo
en capas desiguales, unas playeras negras súper entalladas y unos ajustados jean de tubo
desgarrados. De nuevo estaban acaparando las miradas con solo entrar a un lugar.
Zachary, el más alto de los dos, notó a la distancia a Roselyne quien resaltaba entre todas.
Intercambio miradas con Nicholas, su hermano.
Intentaron acercarse pero Harlow y Aubree no los dejaron avanzar, pescándolos del brazo,
forzándolos a bailar colgadas de su cuello mientras jugaban con sus mechones de cabello
y sentían el olor a cuero, cigarro y esa loción que de seguro solamente Brad Pitt y George
Clooney conocen.
De nuevo fruncí la frente. Yo estaba ahí, viéndolo todo de lejos y sin poder hacer algo. Me
recordaba una de esas escenas del Animal Planet en las cuales las pirañas de las amazonas
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devoran un pedazo de carne. Pobres desesperadas, y eso que la idea principal de mi
invitación era para que estuvieran conmigo. Le sonreí a Dalton y pase mis manos por su
espalda, sabía que eso lo volvía loco. Rosé mis labios con los de él y despeine mi cabello,
en ese momento estaba teniendo un arranque erótico en el, agradecí que no estuviéramos
solos y que las luces eran tenues.
Alrededor de las tres de la mañana, pise la cola del vestido de una chica y fue ahí que note
que el lugar ya estaba vacío. Mis invitados vip seguramente se habían marchado varias
horas atrás y estaban repitiendo las canciones. James me había quedado tanto tiempo en un
mismo lugar y esa regla aplicaba aunque la fiesta fuese mía. Gire lentamente mientras
bailaba y no localice a mi madre, su amigo o a su hija. Ellas también se habían ido, tome a
Dalton de la mano, prácticamente lo arrastre hasta donde estaban las chicas. Harlow sonrió
al verme tomado de la mano de Dalton y fue ahí donde entendí que no había habido mala
intención en ella. Aubree me alcanzo mi bolso, Hailey peino mi cabello y sentí su mirada
detrás de mi mientras bajábamos del yate. Sin duda esta noche entraba entre las mejores
de mi larga lista.
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Capitulo 6
Gentleman start you engine and made the best woman wine! Escuché decir a Rupaul por
la pantalla plasma. Estaba tirado en el sofá y Bella-Boo lamia mi mano que colgaba.
Pasaba de medio día y aun me sentía como si hubieran chupado la energía de todo mi
cuerpo. La luz del sol entraba por las ventanas y vitrales. Tenía la cabeza recostada en la
camisa que use anoche y era así porque tenía impregnado el perfume de Dalton quien
prácticamente me dejo en la puerta de mi mansión luego de que saliéramos del yate, yo
esperaba algo mas pero sé que es su forma de darse a desear. Di un sorbo más a mi agua
mineral importada y comencé a ver todo lo que las personas hablaban de mi fiesta. Habían
creado un hashtag, había sido trending topic, miles y miles de fotos e incluso habían
subido unos cuantos videos en youtube lo cual era de pésimo gusto a mi parecer, pero no
podía negar que me gustaba aparecer en todas las redes sociales existentes y dominar
internet.
Para cuando deje caer mi celular a mi lado entre las sabanas y pensaba concentrarme en
mi programa de televisión favorito este sonó. Un mensaje de Harlow, ella y las chicas me
esperaban en veinte minutos en el club para pasar el día. Acosar de nuevo al sexy
entrenador de golf sonaba tentador. Inmediatamente me levante arrastrando los pies y
estirando mi chaleco Burberry decidí salir de mi habitación.
Estaba entrando sin ánimo en el Wilshire country club, me había cambiado cinco veces
antes de salir de casa para finalmente combinar piezas de las que me habían mandado de
muestra para mi fiesta de Ralph Laurent. Había algo con respecto al fresco aroma del club
y de ver a todos los chicos con sus pantalones de golf y camisas con cuello que era
interesante. El mismo caddy de siempre me estaba esperando, las chicas le habían avisado
que yo llegaría. El me dirigió hacia mi carrito de golf y vi como al doblar la colina las
chicas estaban paradas como maniquíes sin moverse. Ellas estaban usando unos vestidos
de golf y gorras que hacían juego. Ellas no jugaban golf pero parecía gustarles verme
jugar, pero hoy no estaba de ánimo.
Déjame aquí y tomate un par de horas libre. Le dije al caddy sonriendo, caminaremos
desde aquí. Luego de haber comido seis almendras para el desayuno mis preocupaciones
estaba centrada en quemar todas las calorías adquiridas luego del haber asaltado la fuente
de chocolate sin mencionar la barra de pastelillos mezclados con alcohol sentían que había
subido de peso a grados catastróficos, pero como todo heredero de Beverly Hills mi rutina
para un cuerpo sano, y mente sana va desde leer un libro a la semana, hacer rutinas de
ejercicio hasta hacer algo bueno por el planeta. Y el cargo de conciencia era algo que no
podía soportar, Dalton me había incitado a comer y beber y no podía haber corrido al baño
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a vomitar por dos razones, lo hubiese dejado solo en medio de lobos hambrientos y que
no hubiera podido besarlo.
Las chicas me vieron con una incomprensiva mirada. Necesito tomar aire fresco, les dije
mientras colocaba mis manos en los bolsillos. Sabía que ellas querían hablar de algo, pero
no sabía que era el tema que discutiríamos.
Sonreía y saludaba a personas que deambulaban por ahí, extrañados de volver a verme por
ahí. Habían pasado varios meses desde mi última aparición y es que mi agenda había
estado tan llena que incluso para mí era extraño no sentir estrés o estar viendo el reloj cada
tres minutos. Pase esquivando a un grupo de chicos que habían sacado una pelota de
juguete y la estaban pateando como retrasados. Di una de mis miradas a un agente de
seguridad y dos segundos después el área había sido despejada.
Las chicas caminaron hacia el club y se detuvieron en una esquina. Harlow se quito la
gorra y meneo su cabello. Queremos hablarte sobre Dalton. Ella dijo en un tono
demasiado gentil para mi gusto.
No creo que haya nada de qué hablar, tu ya lo sabes todo. O acaso no es esa tu
especialidad exprimir la información de la gente. Mire los ojos de Harlow y estos habían
cambiado de la primera vez que los vi, aun recuerdo ese día ella tenía el cabello corto y yo
usaba esas bufandas que rápido pasaron de moda. Ella era una chica tan insegura, ya no
queda de eso en ella.
Sabía que podías molestarte o que podías alegrarte. Intente hacerte un lindo obsequio en
esa noche.
Obsequio? Puse mis ojos en blanco y cruce los brazos. Si quieres regalarme algo, dime
como nos descubriste?
Hailey y Aubree se acercaron a mí y ahora Harlow tenía a tres personas interrogándola.
Yo hubiera apostado que ellas estaban aliadas con Harlow y fue demasiado extraño
tenerlas a ellas como aliadas en ese momento.
Simplemente te seguí, una tarde, las chicas estaban ocupadas me dirigía a tu casa y fue
entonces cuando te vi salir, pensé que me habías visto, te seguí y fue cuando vi que te
estabas viendo con él.
Me das náuseas Harlow, no sabes mentir en absoluto. Coloque mi mano en mi pecho y le
di a Harlow mi gesto de querer vomitar. Las chicas asintieron con la cabeza. Los tres nos
quedamos en silencio esperando la verdad de Harlow y fue ahí donde descubrí que Hailey
y Aubree no me estaban apoyando en desenmascarar a Harlow, ellas le estaban
reprochando el que no las tomo en cuenta.
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Robándote tus palabras, no tengo porque darte explicaciones a ti. Harlow sonrió y las
chicas le devolvieron el gesto.
Fue Dalton, no es así? El te contacto a ti para aparecer en el yate? Y seguramente te
amenazo con algo o te ofreció algo, dinero? Dime cuanto te ofreció? Tres? Cinco dólares?
Querida, si fueras lo bastante buena como presumes lo hubieras investigado aunque fuera
un poco antes de involucrarte. El no tiene ni en donde caerse muerto.
Las chicas se quedaron mudas de la impresión. Disculpa el que haya hachado a perder tu
juego de muñecas, pero por favor, intentas usar mi juego contra mí? Explote en una
carcajada. A ella la tenía en cierto nivel, pero de repente cayó abruptamente hacia lo más
bajo de mi lista personal.
Gire sobre mí mismo y las deje detrás de mí. Lo estaba imaginando todo. Harlow había
aceptado ayudar a Dalton a cambio de dinero, ella es una prostituta y Dalton un mentiroso.
Ella había pensado en que exponiéndome públicamente lograría derrocarme o hacerme
vulnerable para hacerme lo que ella quisiera. No podía estar más agradecido de salir
huyendo de Hightown Hill. Una mano toco mi hombro.
James, no hubo mala intención en Harlow. Perdónala, perdónanos. Hailey decía mientras
yo solo podía ver como se derrochaba hipocresía.
Ya está todo olvidado. Respondí con mi hipócrita sonrisa también. Ellas ya conocían mi
sonrisa y yo conocía las suyas de memoria. Harlow y Aubree me tomaron del brazo y
Hailey caminaba detrás de mí. En ese momento sentí como si me estuvieran secuestrando.
Hailey tuvo una gran idea esta mañana. Aubree dijo fuertemente cerca de mi oído. Su
aliento olía a fresas.
Pensamos dejar Hightown Hill y seguirte hacia Royal Hills. Las palabras más estúpidas
salieron de la boca de Harlow. Me detuve de golpe. Mira fijamente cada uno de sus
rostros estas chicas estaban hablando enserio.
Entonces Royal Hills y ustedes? Mi corazón había acelerado su palpitar quería arrancarles
la cabeza como muñecas de imitación. Si era algún tipo de broma era de pésimo gusto. Yo
no las quería a ellas conmigo en la escuela más elitista de la ciudad.
Solo fue una idea, Hailey había notado mi molestia. Pensamos que Royal Hills también
podía ser algo en lo que nosotras estamos interesadas.
Y fue en ese momento en el que recordé la invitación que había recibido de la directora. El
cupo era limitado en Royal Hills y en la lista de espera seguramente los inmigrantes eran
los números más bajos.
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Chicas las entiendo. Me deje caer en una banca de madera tallada, crucé las piernas y deje
caer mis manos delicadamente sobre ellas. No pueden estar sin mí.
No es por eso. Harlow susurró.
Entonces debe de ser por esa envidia que se las debe estar comiendo vivas. Eso algo que
no entiendo ni entenderé jamás el desear algo imposible. Díganme, es algo soportable?
Fruncí los labios, espere unos segundos y ninguna me respondió. Sentí lastima por ellas,
eran sanguijuelas sin una vena a la cual succionar la sangre. Pero las dejare fantasear todo
lo que deseen. No sé si recuerdan mi invitación, para estudiar en Royal Hills, se debe ser
invitado, ser alguien influyente o ser hijo de alguien poderoso, y ustedes queridas mías, no
tienen nada de eso.
Recuerda que todo tiene un precio. Harlow dijo con la voz temblorosa. Ella estaba
asustada.
Y nada es imposible. Hailey termino la oración. Las tres chicas se tomaron de la mano y
salieron del lugar moviendo sus largas cabelleras al ritmo de su paso. Dibuje una amplia
sonrisa. Coloque mis lentes de sol sobre mi cabeza y salude a la distancia a un grupo de
herederos que comenzaban a jugar. La hipócrita amistad que tuve durante años con las
chicas latinas de la ciudad se había roto y una enorme tranquilidad entro en mí.
***
Esa misma tarde y luego de haber comido un cubo de queso y medio litro de agua mineral
me encontraba en el elevador de Well Wohler Corp. Una extraña melodía me acompañaba
mientras subía al decimo nivel. Sentía ese vacío en el estomago luego de haber comido
una miseria pero era algo que ya había aprendido a ignorar.
El elevador se abrió y un grupo de hombres altos con finos trajes pasaron frente a mí.
Sentí un escalofrió. Estaba ahí usando ropa de golf y eso era imperdonable. Mis ex amigas
me habían afectado a tal punto que estaba rompiendo mis propias reglas de vestuario.
Respire hondo y camine como si estuviera usando un abrigo de piel de conejo y
pantalones de cuero.
Tuve que esperar sentado en la recepción de Well Wohler la cual parecía estar ambientada
para alguna película futurista, con las paredes de vidrio, y toda la decoración minimalista
viendo en la pantalla plasma el fuerte maquillaje de la reportera del canal 6. Puertas que se
abrían y cerraban a cada segundo m estresaban junto con los murmullos de las
recepcionistas. Me desesperé hojeando la colección de revistas viejas que mostraban los
grandes permanentes de las modelos estilo melenas de león.
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Un par de recepcionistas murmuraban acerca la portada de una extraña revista de tejidos
con diseños de gatos y conejos, un chico desgarbado cambiaba el garrafón de agua y
alguien caminaba detrás de mí
Me levante desobedeciendo el que debía esperar sentado. Un mal sabor de boca por el
agua de pésima calidad que me habían dado comenzaba a desesperarme. Me detuve justo
enfrente de una puerta de vidrio la cual decía Sala de Juntas con letras doradas. Azoté la
puerta y pasé la mirada de rostro en rostro buscando a Esther. Varios hombres con
peinadas barbas y bigotes vestidos con costosos trajes y corbatas de colores tomando
whisky desde muy temprano me miraron fijamente. y sin pensarlo dos veces interrumpí la
junta.
Madre es Urgente! Gruñí arqueando la ceja mientras disfrutaba que tenía todas las miradas
sobre mí.
Esther salió corriendo asustada, sus altos tacones Reed Krakoff sonaban fuertemente. Ella
estaba sosteniendo su Tablet sin despegarle la mirada a las gráficas. Qué pasa?, Estas
bien? Está todo bien?
No, nada está bien. Debes detener a cualquier persona que quiera entrar a Royal Hills, solo
debo ser yo el único que ingrese. Hay unas cuantas perras que quieren seguirme y eso es
algo que no puedo permitir.
Esther trago saliva. Ella solo estaba esperando que no me refiriera a Roselyne Ferrell.
Las latinas son las peores, y pensar que durante tres años las llame mis mejores amigas,
Dios, les di lo mejor durante ese tiempo. Retome mientras me arreglaba el cabello lleno de
spray Bumble and Bumble en el reflejo de la ventana.
Esther respiro aliviada. No tienes idea de cuánto te entiendo. Ella rodo los ojos y hojeo
varias hojas de su carpeta. Luego miró fijamente su reloj Gucci y abrió los ojos asustada.
Su rostro se miraba aún más pálido y no era por el tono de la blusa Giambattista Valli.
Entonces, puedes cerrarle las puertas a esas perras? Dije interrumpiendo el incomodo
silencio en el que nos habíamos quedado. Había muchos huecos en el pasado de mi madre
y tenía muchos recuerdos guardados en mi mente que no sé cómo explicar, pero si hay
algo que deducido es que en cuanto menos sepa es mejor.
Esther me fulminó con la mirada sin parpadear, luego dibujo una amplia sonrisa. Debía
inventarse una buena excusa con los accionistas sobre el drama que había hecho. De
acuerdo, aunque me sorprende que no puedas arreglar unos problemas con unas chicas
insignificantes tu solo y más me sorprende que no sea porque te hubieses arrepentido de
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haber donado el BMW y todos esos obsequios que ni siquiera abriste. Pero hablaré con mi
asistente, que ella arregle todo. Dame los datos para pasárselos.
Deslicé la mano dentro de mi bolso y le alcancé a Esther una hoja de papel en la que había
apuntado los nombres de las chicas, sus direcciones y sus números telefónicos.
Ella paso los ojos por los nombres. Conozco a alguien. Esto se arregla hoy mismo, así que
tranquilízate y ahora déjame terminar la junta!
El día aun no terminaba y mis estados de humos habían subido y bajado cada veinte
minutos. El estrés me estaba matando. Lo sentía justo en la espalda.
Esther regreso sonriente a la sala. Se sentía bien que James la siguiera tomando en cuenta
para resolverle la vida. Todo había cambiado luego de que se volviera multimillonario de
la noche a la mañana haciéndolo todo más fácil, después de todo se lo debía a ella, ella
había sido la que había pasado meses persiguiendo al candidato perfecto, lo había
enganchado embarazándose y se había asegurado que ella o que su hijo fuera el heredero
universal.
***
La música de Mtv sonaba por toda la casa, la computadora de escritorio de Esther estaba
en la página en la que todas las personas chismean sobre en que tienda a llegado nueva
mercancía, presumen sus compras o presumen sus compras. Los sillones estaban llenos de
toda la ropa que había comprado por la tarde tratando de pensar en otra cosa. Cosas de
Banana Republic se mesclaban con Burberry, Yves Saint Laurent, bolsos Prada y más
bufandas Louis Vuitton.
Justo cuando cambiaba la canción y el Tart pop salía de la tostadora escuché el motor del
Bentley de Esther entrando al garaje. Yo mismo había escogido el nuevo automóvil de
Esther y se lo había regalado para su cumpleaños, el sonido del motor del viejo Citroën
había sido la excusa perfecta pero la verdad era que no podía permitir que mi madre se
paseara en cualquier cosa.
Inmediatamente tiré el Tart pop a la basura, la estrategia de solo masticarlo y no tragarlo
era privada. Apagué la música y me senté en el sofá sosteniendo a Bella-Boo en mis
brazos mientras sus dientes rechinaban y sus zapatos somataban el piso rápidamente. No
quería demostrarle a nadie que cualquier cosa relacionada con Royal Hills era su prioridad
en ese momento. Ni siquiera que alguien podía quitarle de las manos un bolso Vivienne
Westwood o que Ryan Gosslin merodeaba la ciudad.
Esther se paró justo debajo de las enormes columnas de la entrada. Una pila de cartas de
nuevo estaba apilada. Ella les paso por encima ignorándolos, ella sabía que de nuevo
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James le pediría que enviara cheques con quinientos dólares a todas las sanguijuelas que
persiguen sus jugosas cuentas bancarias y ella ya se había cansado de explicarle que ese es
el costo de la publicidad caritativa. Atravesó la puerta y realizó su inspección visual.
Ninguna de las empleadas del servicio podía ser vistas pero esto tenía su lado negativo y
esa noche había sido el haber dejado la correspondencia tirada en la entrada. Pasó su
mano por la mesa de vidrio del vestíbulo y dio una gran inhalación en el centro de las
orquídeas.
Lograste dejar encerradas a esas perras en la perrera o necesitas cambiar de asistente?
Murmuré del otro extremo de la habitación.
Tranquilo! Respira y cuenta a 10! De tanto estrés se te va arrugar la cara! respondió Esther
sabiendo con que frenarme.
Había algo con respecto al tono del a voz de James y de cómo sus pupilas parecen
dilatarse que lo delataban. No hubo mayor cosa que hacer, solo un par de llamadas, nada
más. Esther dijo colocando sus tres celulares en la mesa de centro. Royal Hills es muy
estricta y muy clasista sobre los estudiantes que admite. Dos estudiantes salieron y solo
dos estudiantes entraran, tu eres uno de ellos.
Y el otro estudiante, quien es? La preocupación me invadió.
Eso es algo que quería hablar contigo, es Roselyne, la hija de Leonora.
Me quede inmóvil esperando el ensayado discurso de mi madre.
Ella ha soñado con estudiar ahí desde hace mucho, me pidió ayuda y no pude negársela.
No has tenido ningún problema con ella verdad?
Negué con la cabeza y sonreí. Roselyne era alguien insignificante. Y que tuviste que hacer
para que la admitieran, porque ella no es alguien de importancia. Despreciar a las personas
es algo que hago por naturaleza.
Un par de donaciones, hablar con mis contactos, cosas insignificantes, nada que no haya
podido hacer en menos de cinco minutos.
Solté un largo suspiro. Madre, madre, madre. Crucé los brazos y Salí de la habitación.
Esther sonrió y escucho la campana que venía desde el comedor. Pocas eran las veces que
James se dirige a ella como su madre, esto era algo que tenía permitido solamente en
reuniones familiares, reuniones escolares o que la situación ameritara. Pero ella sabía que
si James no le decía Esther estando a solas era porque había hecho algo bien.
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No te molesta que haya ordenado que prepararan salmón para cenar? Dije escuchando el
eco de mi voz en el comedor, la mesa de caoba era para cincuenta personas y había sillas
en las que aun nadie se había sentado.
En lo más mínimo. Esther dijo con tono de aburrimiento.
***
Unas semanas pasaron y no había recibido ni una sola llamada o mensaje de las chicas, la
soledad en la que encontraba era agradable pero yo no estoy acostumbrado a ella y esto
era algo solo pasajero. Estaba usando uno de los atuendos especiales que guardo para días
como hoy combinado con el bolso Birkin por que había esperado meses. Era un mal día
para ser Adam Lambert ya que estaba dispuesto a llamar más la atención, aunque
solamente se tratara de la directora Ravenscroft, pero era la primera vez que pisaba el
suelo de tan importante escuela. Los nervios me invadían este lugar podía ser mi reino
aunque esto era algo que ni mi apellido ni mi fama podían asegurarme esta escuela está
saturada de otros herederos y eso solamente significa que soy uno más. Mi mente se
tranquilizó pensando en que estaría rodeado de otros con el mismo nivel y no tendría que
preocuparse por chicas insignificantes sedientas de fama.
Baje por las escaleras y Esther no parpadeo al verme aparecer mientras tecleaba la pantalla
de mi celular. Intentó bajarme de mi pedestal al verme pavonearme como acostumbro
hacer por la ciudad cuando encuentro estoy usando algo recién salido de las pasarelas o
cuando me veo amenazado por otro socialite frente a frente.
Disfrútala esta es la primera y última vez que podrás llegar así vestido, porque no sé si
sabes o si recuerdas que en esta escuela se usa uniforme.
Las palabras de Esther sonaban como viento. Si me había vestido fabuloso con lo último
de Marc Jacobs había sido justo por eso. Esta era la única vez en la que podía usar alta
costura en esa escuela. En mi mente podía usar una bolsa de basura con un cinturón, una
camisa hecha con restos de comida y una bolsa de papel a modo sombrero que aun así me
vería despampanante. Recordé la vez en el campamento de exploradores cuando combine
la boina con una bufanda y cuando combinaba suéteres de cachemira con calcetines de
rombos lo cual demostraba desde ya como yo siendo un niño de ocho años poco a poco
me convertía en el Fashionista que soy hoy en día.
Me quede sin aliento al estar parado frente a Royal Hills, el lugar era enorme en persona.
Esta escuela no tenía nada que envidiarle al Castillo de Windsor. Enormes y elaboradas
rejas nos daban la bienvenida. Realicé unas de mis teátricas entradas por la enorme
entrada de piedra con enredaderas de Royal Hills, Esther pregunto por la directora, a una
extraña chica que se cruzó con nosotros.
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Caminamos por el corredor. Mi respiración estaba excitada. En cualquier lugar donde
caían mis ojos había algo fabuloso. Patios con rosas rojas y fuentes, corredores con
molduras, cuadros con elaborados marcos y estatuas de personajes desconocidos.
Seguí a Esther y nos detuvimos frente a una puerta de cedro el nombre de la directora
estaba tallado en ella, Elyse Ravenscroft brillaba en dorado. La asistente de la directora
salió y nos dejo pasar amablemente.
La directora era una señora con rostro amable pero con un estilo muy particular, toda la
ropa del mismo color zanahoria el cabello maltratado de tantos tintes que hasta un ciego
notaria el extraño parecido con Helena Bonham Carter solo que esta versión tenía las
raíces negras debajo de tanto peróxido.
Nos recibió con un gesto para que nos acercáramos a su enorme escritorio. Una pequeña
colección de flores de cristal adornaban el mueble de madera. Ella cordialmente se
presentó arrugando su pequeña nariz.
Buen día soy la directora Ravenscroft. Dijo sonriendo ofreciendo sus arrugadas manos
con las uñas pintadas de rojo Dior.
Oh my, lo dice con orgullo? Acaso es esto era un convento que ahora funge como
funeraria pensé mientras me sentía atraído por su acento británico.
Mucho gusto, yo soy Esther Hollower y él es James. Dijo mi madre volteándome a ver.
Respondí con una sonrisa plástica para parecer amable.
La directora se levanto finamente. Por aquí señora Hollower. Susurró al notar el incómodo
silencio al cual ella esta tan acostumbrada. El tener a la elite de la ciudad estudiando en su
escuela le ha dado una interminable paciencia, gusto por la moda e interpretar los
silencios.
Mientras Esther llenaba y firmaba todos los papeles para mi traslado, me perdía en los
corredores del segundo nivel, los pisos de mármol encerado, las paredes con algunos
retratos de esos que parecen seguirte a todos lados con la mirada y viejas fotografías de
estudiantes en blanco y negro las cuales eran tomadas con esas anticuadas cámaras que
parecían explotar, techos de madera y grandes vitrales como de iglesia inglesa hacían
única a esta escuela. Incluso podía sentir la brisa proveniente de los enormes arboles de
los inmensos jardines los cuales extrañamente solamente estaban adornados con rosas
rojas. Bancas para sentarse, caminos de roca y un lago artificial me maravillaban. En mi
mente solo podía imaginar todas las historias que en esos lugares viviría y en como mi
vida comenzaba a tomar sentido finalmente.
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Escuché el sonido de unos tacones Jimmy Choo por detrás haciéndose eco rompiendo con
el pacifico silencio de los corredores. Debes venir para ver tu uniforme. Dijo Esther
mirando el enorme candelabro de cristal que colgaba encima de ella.
Camine sin pronunciar palabra. Deslicé mi mano por el barandal de madera tallada de las
escaleras de caracol. Incluso pasé el dedo dibujando un corazón tallado con unas iníciales,
al parecer A y C querían que todo el mundo supiera de su amor.
La directora Ravenscroft esperaba en la recepción. Ella estaba sentada tomando un
aromático te de hierbas en una fina taza de porcelana china. La asistente apareció detrás de
mí con el uniforme. Finalmente tuve ese uniforme en mis manos. Era un pantalón de vestir
negro entallado, una camisa blanca de manga larga con puños y cuello negro, un chaleco
de tela escocesa rojo y negro pase mis dedos por el escudo de la escuela, dos leones
sostenían un escudo de rosas que tenía una corona encima y debajo de todo eso el nombre
del colegio en unas cintas. Todo bordado finamente. Un par de corbatas para combinar
rojo y negro y una boina negra completaban el conjunto. En ese momento pasaron por mi
mente un sinfín de accesorios con los que combinaría todo. Un millón de chicos matarían
por usar este uniforme.
Quiero tres. Ordené somatando mi bolso encima del escritorio de la chica. Un par de
chicas se pararon distantes en la puerta .Eran un par de chicas insignificantes con el
cabello corto a la barbilla y lentes de diseñador en la cabeza. Noté como a más delgada de
ellas me fotografió y de inmediato supe que era oficial, ya era un chico Royal. En ese
momento solamente podía preguntarme si esas chicas estarían en mi clase o incluso si esas
chicas serían mis amigas. Ingresar en un nuevo escuela era como un nuevo cambio de
vida.
Todo está bien? La directora Ravenscroft me pregunto cuando las chicas se fueron. Ella
parecía disfrutar verme ahí, parado en su prestigiosa escuela.
Todo está perfecto. Respondí con una sincera sonrisa.
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Capitulo 7
Roselyne se encontraba sentada en una esquina apartada de Beverly center, ella estaba ahí,
tomando pequeños sorbos de su té de Starbucks mientras escuchaba a Bianca criticar a
Katherine y sus amigas. Ella solo miraba a su amiga mover sus carnosos labios pero no
estaba escuchando nada. Algo se había roto entre ellas desde la fiesta de Shawn y ella se
estaba sintiendo como un gusano, la hipocresía era algo que ella no acostumbraba pero en
ese momento era algo necesario, era el último fin de semana de Bianca en la ciudad y era
ella era demasiado gentil como para arruinarle las últimas horas en Beverly Hills
discutiendo.
Y esos zapato rojos que ella estaba usando, eran como de lesbiana de New York. Bianca
parecía desquitar toda la ira sobre Katherine.
Y no te olvides del bolso. Roselyne dio otro sorbo a su y seguía con la mirada todos los
arrebatados alemanes que Bianca hacia.
Y es por eso que no pienso invitar a ninguna de ellas a la fiesta de la fogata de esta noche.
Y es por eso que esa fiesta será aburrida. Roselyne pensó ella prácticamente se estaba
viendo a si misma sentada en un tronco toda la noche. Y estaba pensando en todo lo que
podría pasar si Bianca cambiaba de opinión e invitaba a las chicas. Ellas hubieran
aparecido en sus bikinis hubieran saltado topless al lago, hubieran jugado ouija o hubieran
bailado alrededor de la fogata animando la noche.
Entonces, no te cambiaras? Piensas ir vestida así? –Bianca la miro de pies a cabeza.
Roselyne estaba usando un vestido de lentejuelas rojo sobre unos jeans y zapatos de punta.
Que te sorprende? Ella respondió mientras seguía a Bianca por el corredor. Entraron a
una tienda de accesorios y Bianca corrió cuando vio unos collares brillantes de imitación.
Roselyne se sentía contenta de llevar una mini cartera colgando de su hombro, en ella no
cabía nada más que su teléfono y un lápiz labial, no planeaba ser cómplice de unja ladrona
compulsiva por última vez.
Un par de chicos que las estaban mirando desde la vitrina de la tienda se acercaron a
saludarlas. Bianca los miró a la distancia y sonrió.la testosterona era algo vital para ella.
El chico con el cabello ondulado fue directo a Bianca, debió de haber sido uno de esos
momentos narcisistas en los que te acercas a quien se parece a ti ya que los dos parecen
tener serios problemas de estática en su cabello.
Y el otro chico con el cabello rasurado las cejas depiladas y una extraña barba de sombra
se acercó poco a poco a Roselyne mientras tomaba valor. Ella solo lo miraba mientras
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pensaba en cómo se vería con otra camiseta, no con esa Ed Hardy de mal gusto y otros
pantalones no tan desarreglados.
Que dices si vamos allá atrás? El chico dijo señalando los probadores de ropa. El coloco
su mano sobre la cintura de Bianca y ella no hizo nada para detenerlo.
Bianca sonrió. Antes quiero estos tres collares y el bolso que esta allá.
Roselyne dio un paso atrás al sentir al chico rasurado molestamente cerca de ella. Esta no
era la primera vez que Bianca se dejaba manosear a cambio de accesorios o ropa de moda.
Ya estaba acostumbrada a verla venderse a cualquier chico pero no podía dejar de sentir
pena por ella cada vez que esto sucedía. Ella fulminó con la mirada al chico y camino
destino hasta detenerse frente a unas chicas que estaban probando unos perfumes y fingió
interés en ellos también.
Un par de minutos después miró sobre de su hombro y vio salir de la tienda al chico de la
camisa Ed Hardy. Inmediatamente volteó a ver hacia donde estaba Bianca pero solamente
una señora con una flor en cabello estaba parada ahí.
Ella colocó el perfume Dior sobre la vitrina y salió de la tienda. Se detuvo frente a una
vitrina y ella no estaba viendo los maniquíes ni los vestidos que usaban. Ella se había
detenido ahí para pensar. Se preguntaba a sí misma como había sido posible que en tanto
tiempo ella hubiera querido ser como Bianca. Ella movió la cabeza en un gesto
incomprensivo al ver su reflejo. Había tardado demasiado tiempo en ver a la verdadera
Bianca y sentía terrible de haber sido vista a su lado por años.
Ella vio una sombra detrás de ella y una mano toco su hombro. No te parece que esta
bolso es el complemento perfecto para mi atuendo? Bianca susurro.
Sin duda alguna. La mirada de Roselyne fue directo a la bolsa de compras que Bianca
cargaba en su otra mano. Ella se había retocado el labial y se había aplicado perfume.
Roselyne no quería pensar lo que había sucedido en esa apartada esquina detrás de los
exhibidores. Y ahora que tas, piensas seguir prostituyéndote allá?
Bianca abrió los ojos dramáticamente. Si tengo la oportunidad y está en juego algo que
quiero por supuesto que sí. Y tú piensas ser la cuarta perra en el grupo de Katherine.
Sobre eso, no había querido decírtelo. No quería que te enteraras. Cambie de opinión.
Roselyne jugó con los risos de su cabello. Entre a royal Hills.
La expresión facial de Bianca cambio de golpe. Entonces ahora serás una golfa de la
realeza, con tacones altos y aires de grandeza. Bianca estaba imitando los gestos que las
chicas Royal Hills hacían cuando se las encontraba.
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Roselyne sonrió y dejo a Bianca sin respuesta. Le había agradado el comentario que ella
había hecho. Ahora pasaría a ser de la realeza, ella estaba desesperada para que el par de
semanas que restaban para que terminara el mes de julio volaran y así comenzar su nueva
vida.
***
Roselyne no había hablado con Bianca en las últimas cinco horas desde que la dejo en el
centro comercial. Ella estaba dando vueltas en su habitación mientras vaciaba todos los
vestidos de su closet. Las paredes con estampado floral, muebles vintage y un escritorio
repleto de libro los cuales ya no cabían en el librero decoraban su habitación. El humo del
incienso con aroma a vainilla endulzaba el aire que entraba por la ventana. Ella tenía
menos de media hora para llegar a la fiesta de Bianca. Esperaba causar furor y opacar a
todas las chicas en especial a Bianca.
Coloco un vestido strapless y un vestido de encaje sobre su cama. Eran los más cortos que
tenia. Había echado a la basura la idea de ir con jeans. Encaje. Ella se dijo a si misma
metiéndose en el entallado vestido. Ella se coloco dos collares y lleno sus muñecas con
pulseras. Estaba usando el look que Bianca tanto le había dicho que la haría lucir menos
inteligente y más caliente. Belleza e inteligencia juntas solo yo las tengo. Roselyne solía
repetirse esa frase así misma cada vez que flaqueaba. Y en ese momento ella quería
arrancarse el vestido y despintarse el rostro. Respiro hondo y se escabullo fuera de su casa.
Llevaba los tacones en las manos para que su padre no la escuchara bajar por la escalera
de madera.
Dios, mi cabello, tardare una semana en quitarme el olor a humo. Ella murmuró mientras
se acercaba a la fogata. Había llegado retrasada pero eso algo que estaba bien visto. Ella
no reconoció a ninguno de los chicos que estaban ahí, se preguntaba si era la fogata
correcta. A su izquierda estaban unas chicas que reconoció de la escuela u respiro aliviada.
Bianca se había esmerado en invitar a todos los chicos que conocía de la ciudad y era por
eso que el lugar estaba repleto de hombres.
Roselyne! Ella volteo al escuchar su nombre. Chantal la saludo a la distancia mientras se
acercaba. Ella estaba usando un vestido de animal print y se había recogido el cabello.
No te parece que Bianca? El aliento de Chantal olía fuertemente a alcohol y la botella de
Chardonnay que cargaba estaba llena. Ella había estado tomando antes de la fiesta.
Y dime cuando no es así. Roselyne le arrebato la botella a Chantal y le dio un enorme
trago.
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Chantal levantó las manos y soltó un aullido. Ellas se dejaron caer sobre un tronco que
estaba retirado de la fogata. La luna iluminaba el lugar y el fuego dibujaba sombras que
bailaban al ritmo de la música.
Entonces, Royal Hills, como lograste eso? Le pregunto Chantal con su gesto de envidia
mientras su cuerpo se mecía. Ella cruzo la pierna esperando a que Roselyne le alcanzara el
Chardonnay.
No me costó mucho, solo debí de portarme bien todo el año, o fingir que me portaba bien
y listo, no me pudieron decir que no. Ella no podía decir que prácticamente le había
rogado a la madre de James Zahr para que moviera sus influencias y le abriera un lugar en
la escuela.
Te extrañaremos Bianca! Se escucho a unas chicas gritar a la distancia. Los pensamientos
iban y venían de la mente de Roselyne. En ese momento se miraba a si misma caminando
por los pasillos de Royal Hills con la impecable blusa blanca con cuello negro, el vestido
de tela escocesa, los vuelos negro que llegaban arriba de la rodilla, la hermosa capa negra,
la delicada boina, las medias rojas hasta la rodilla y las zapatillas Oxford De Charol más
costosos los cuales esperaba poder suavizar un poco y acostumbrarse al enorme tacón
antes del primer día. Ella volvió a la realidad tomando un pequeño sorbo del Chardonnay
mientras se miraba a si misma reflejada en la botella. Noto so labial rojo en la boquilla de
la botella. Chantal se la arrebato y dio un largo trago. Esta podía ser la última vez que
estaría ahí sentada con una chica de Catolic school y la última vez que se vería con el
cabello al natural.
Estas lista para lanzarte a los tiburones? La voz de Katherine la hizo brincar asustada.
Keira y Katia aparecieron detrás de ella. Las chicas habían aparecido luego de que
siguieron a un BMW con chicos hermosos.
Creo estar preparada. Así se habla nena. Chantal aun estaba sentada. Su voz había
cambiado luego del trago de Chardonnay que había dado.
Debes renovarte inmediatamente. Katia dijo suavemente. Keira tomo el cabello de
Roselyne y camino alrededor de ella.
Debes cortar y teñir tu cabello, comprar ostentosos accesorios, lujosos bolsos y cualquier
cosa que te haga resaltar. Katherine parecía estar preocupada por Roselyne. Ella y las
chicas intercambiaron miradas y sonrieron. Esta era la primera vez que Roselyne
escuchaba que alguien la apoyaba con el cambio de escuela.
Aun queda tiempo. Nosotras nos encargamos en hacerte ver como una chica Royal Hills.
Roselyne dibujo una amplia sonrisa y estaba por agradecer a las chicas cuando Chantal la
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interrumpió. Tu si que sabes cómo dar una fiesta. Ella giro lentamente y vio a Bianca con
los brazos cruzados y las piernas abiertas. Ella estaba usando un baby doll negro de encaje
y unos tacones rojos exactamente iguales a los que tanto había criticado a Katherine esa
mañana.
Roselyne se sintió invisible al no hacer contacto visual con ella. Y a ustedes, quien las
invito? Fuiste tú Hipster?
Roselyne negó con la cabeza. Nosotras no necesitamos invitación para nada. Creo que eso
es algo que tu ya sabias oreo. Ellas se quitaron las camisetas, dejaron caer sus faldas y
caminaron hacia los chicos usando diminuta lencería de victoria secret. Sus cuerpos de
modelo se miraban más delgados a la luz de la fogata. Todos los chicos hicieron un
círculo alrededor de ellas y la fiesta dejo de ser la despedida de Bianca para convertirse en
una fiesta nudista en el momento en que los chicos comenzaron a quitarse las camisas.
Roselyne levanto del brazo a Chantal y prácticamente la estaba cargando. Adiós Bianca, te
deseo lo mejor. Ella dijo a sus espaldas.
Bianca volteó y solo logro ver a Roselyne alejarse mientras arrastraba a Chantal. Una
lágrima recorrió su mejía. Ella la retiró rápidamente con su mano.
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Capitulo 8
La mañana del primer lunes de septiembre había llegado. La elite de la ciudad cambiaba
sus atuendos de diseñador por los uniformes de todas las escuelas de la ciudad, las
calzadas empedradas que conducen a la talla de Versace, Lanvin, Jimmy Choo y Tiffany
estarían desoladas.
Me levanté con el sonido de olas de mar. Estaba en medio de almohadas de plumas. Aun
no me había levantado y ya estaba extrañando mi cama. El cascabel que colgaba del collar
de Bella-Boo sonaba alrededor de mi cama. Mis ojos se fueron directo al bolso Louis
Vuitton que estrenaría esa mañana. La puerta sonó y enseguida estaba frente a mí la
charola con yogurt y fresas cortadas en rebanadas. Estaba despierto tres horas antes de que
comenzaran las clases en Royal Hills y era para hacer todo con tranquilidad, quería
disfrutar cada instante de este día.
Había realizado una versión corta de mi rutina de yoga en mi pijama de seda y ahora me
encontraba dándome un baño con minerales y había aplicado una mascarilla sobre mi
rostro. Las chicas royal Hills son conocidas por el dramático maquillaje y los chicos son
conocidos por una piel impecable y hermoso cabello.
Música de violín sonaba en mi habitación. Era momento de ponerme el uniforme. Estaba
usando los guantes de encaje Chanel y zapatos Louboutin. Lentes de sol Christian Dior y
me mire ante el espejo de mi tocador victoriano, el cual estaba combinado con el resto de
la habitación. Este uniforme jamás se había visto tan espectacular.
Deje caer crema de manos, espejo, perfume y otras cosas en el interior de mi bolso y Salí
de mi habitación. Camine lentamente bajando las escaleras del vestíbulo. Esther estaba
parada junto a la escultura de mármol. Ella estaba usando su traje Michael Kors y había
recogido su cabello para lucir el collar de perlas.
Sé que no es lo más importante, pero envié tus libros y otras cosas a la escuela con el
chofer. Ella me dio un abrazo y luego reviso no haber manchado de labial mi camisa. El
ya regreso y te está esperando para llevarte.
La piel se me erizo. Esther sabia como volver dramática cualquier situación. Había
pensado conducir yo mismo pero la idea de que el chofer me llevara se escuchaba lujosa.
Por dios, es solo un día más en mi vida. Sonreí y solté las manos de Esther. Adiós.
El recorrido de mi casa hacia Royal Hills era de quince minutos y algo había pasado en los
primeros tres. Sentía horribles nervios en el interior, mi estómago rugía pero esta vez no
era por hambre, eran nervios.
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El McLaren se estaciono frente a las imponentes rejas de Royal Hills. Mis ojos miraban
los autos de lujo que pasaban a nuestro lado. Respire hondo y le indique el chofer que
podía abrir mi puerta. Si estaba nervioso era algo que solo yo debía saber, soy un experto
en las apariencias, por fuera me veía muy seguro. el bolso Vuitton colgaba de mi brazo y
el sol se reflejaba en mis lentes.
Caminé por la gran entrada y me detuve debajo del enorme candelabro de cristal. De
nuevo estaba frente a los interminables pasillos de madera techos de catedral y enormes
ventanas lo diferente ahora eran las miradas de todos los chicos que me miraban pasar
frente a ellos como solían hacerlo a diario con envidiosas miradas. Logre reconocer a
varios de ellos pero nadie se acercaba a mí y no yo no pensaba acercarme a nadie. Sentía
el aroma de almendra de la cera de pisos mezclado con todos los perfumes que dejaron al
pasar, un nudo subió a mi garganta.
Me acerque a la puerta de mi clase atravesando un largo corredor y eché un vistazo.
Enormes escritorios de madera tallada y enormes libreras repletas de libros antiguos. Un
par de despampanantes chicas se acercaron a mi había escuchado sus tacones varios pasos
atrás. Una tenía el cabello castaño oscuro con un tocado de plumas y la otra con el cabello
brillantemente rubio con extensiones que le llegaban a la cadera, un espeso fleco y
brillantes pendientes de diamantes. Sus labios eran rojos y usaban enormes pestañas
postizas. Se pegaron molestamente a mí invadiendo mi espacio personal. Ellas estaban
sosteniendo pequeños bolsos y sonreían. Las chicas parecían ser gemelas, tenían mucho
parecido en sus rostros. Pero había algo que las diferenciaba.
Hola, qué lindo bolso, y esos guantes parecen haber sido diseñados para el uniforme. Te
presento, ella es Sophia y yo soy Sienna Stafford. Ellas no habían de sonreír e incluso no
habían parpadeado. Me estaban examinando minuciosamente con la mirada.
Un placer, James Zahr Hollower. Son gemelas? Algo dentro de mi ya sabía que ellas sería
mi nuevo sequito de aduladoras. Ellas serían las que suspirarían cada vez que me
acompañaran a comprarme ropa y me vieran salir de los vestidores, las que pondrían sus
muñecas para que oliese los nuevos perfumes y las que de ser necesario responderían a las
riñas de todos los viernes en la noche cuando dejan libres a las chicas marginales quienes
se creen dueñas de cualquier lugar con vitrinas y un pequeño restaurante japonés.
No, pero nos lo preguntan seguido. Somos primas. Las chicas dijeron en tono de Duh
desviando la mirada. Nosotras te estábamos esperando. Sabíamos que el multimillonario
con descendencia árabe se integraría este año Entra y escoge tu lugar, hasta ahora solo los
mejores tres hemos llegado. Los parpados de Sophia se movieron tan rápido como las alas
de un colibrí.
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Me quedé viendo los dos bolsos en los dos primeros asientos, un Prada y uno de
Moschino, inmediatamente supe a quién pertenecía cada uno, el Prada era de Sienna quien
sabía combinar accesorios por lo que su cinto y sus zapatos necesitaban ese bolso y rosado
era de Sophia la chica Barbie que olía a algodón de azúcar.
Enseguida serpenteé por el lugar hasta el escritorio en la parte de atrás, en esa esquina en
la que se puede enviar mensajes y leer las revistas debajo de los libros. Sabía que quería
ese asiento y no el de en medio como el que tenía en Hightown Hill con sus ex amigas
regadas por todo el salón y siempre había sentido envidia porque Tanner, el chico raro que
podía hacer lo que quería en ese sitio.
Dejé caer mi bolso y coloque detrás de mi lugar el bolso Coach con mis libros que Esther
había mandado, ella tenía buen gusto el pitón está de moda.
Manos, no tiemblen era lo único en que podía pensar en ese momento. Miré por encima
de mi hombro. Sienna y Sophia, se sentaron una a cada lado de mi, prácticamente me
estaban diciendo con la mirada “de ahora en adelante, jamás nos separaremos”.
Sonreí y no pronuncie palabra alguna. El silencio invadió la clase. Ellas cruzaron sus
piernas y no despegaban la mirada de mi. Estaba acostumbrado a ser observado pero
jamás lo habían hecho solamente dos personas y por tanto tiempo, ellas me estaban
destrozando los nervios. Sonreí, de nuevo podía sentir la dulce hipocresía correr por mis
venas.
Deberíamos ir al jardín principal ver a los y presentarte con los chicos que no conozcas,
bueno si queda alguno en la ciudad. Chilló Sienna jugando con un mechón de su rubio
cabello. Sus ojos brillaron como esmeraldas a contraluz.
Asentí con la mirada y las seguí. Mi opinión sobre las primas Stafford había cambiado en
cuestión de segundos. Presentía que esas chicas serian un dolor de cabeza, o quizás el
dolor podía ser comparado con el dolor de muela por tanta dulzura desparramada.
Los tres nos sentamos cruzando las piernas en la banca junto a la enorme puerta de
madera y hierro forjado que conducía hacia el jardín. Estando ahí sentado podía sentir el
aroma de los rosales, escuchar los murmullos provenientes de todos lados y a la distancia
el olor a nicotina que salía de algún lado.
-God, y ella quién es? –James pregunto incómodamente cuando una chica con un tono de
piel más pálido que el de él paso somatando unos Gucci.
Oh, ella es Mía, la chica más falsa de la escuela, y no falsa por operada, sino que por
mentirosa. Ella dice que su padre es millonario cuando la realidad es que su padre la
rechaza y el millonarios es su tío.
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Y no olvides que dice tener todo una habitación entera para su armario y jamás la hemos
visto en el día que podemos venir sin el uniforme o salir de compras e incluso dicen que
su verdadero nombre no es Mía y que el auto que conduce es heredado. Murmuró Sienna
como si le preocupara que alguien se enterara de que ella era la que había retorcido un
poco esos rumores.
Y no te olvides del día que la vimos en esa horrible fotografía de una convención de
fanáticos de ciencia ficción disfrazada como la princesa leia. Sophia se calló de golpe. La
mirada de Sienna le indicaba que debía cerrar la boca.
Un grupo de chicos ricos con nombres poco conocidos o futuros herederos se acercaba.
Estos eran los chicos que se suelo mirar por los pasillos robando oxígeno, viendo sus
celulares, pegando carteles o murmurando envidiosos. Pero ellos son los chicos que me
mantiene a mí y a otros socialite en lo más alto, ellos son los que critican o adoran mis
atuendos, esparcen los chismes y son un porcentaje de seguidores y likes acumulados.
Noté a Roselyne caminando delicadamente mientras su cabello destellaba, sus pómulos
sobresalían de su rostro, sosteniendo un bolso Saint Laurent y los zapatos de charol más
altos que había visto usar entre las chicas royal. Me levanté me ajusté la bonina y
moviendo de lado a lado el nudo de mi corbata volví a dibujar mi amplia sonrisa. Me
estaba acercando a saludarla como si conociera de toda la vida. Ella había cambiado
mucho desde la última vez que vi. Había recortado y estilizado su cabello con las mechas
californianas, había descubierto el maquillaje y estaba más delgada.
Roselyne! sabía que vendrías a estudiar aquí. Tomé su mano y ella sonrió. Te estuve
esperando. Se nota que al igual que yo eres tu propia estilista, luces fabulosa. Chillé
pasando mi mano por mi barbilla. Nosotros si sabes cómo estilizar un uniforme.
Roselyne me respondió la sonrisa y caminó a mi lado. No había escuchado el tono de su
voz. Ella no había pronunciado ni una palabra.
Roselyne sintió como el sentimiento de dejavu que había tenido en el que James se haría
su mejor amigo, se estaba materializando. Después de todo que chico como él se resistiría
a ser su amigo, ella podía ser la chica linda con el mejor amigo gay que se enamoran de
los deportistas más top de la ciudad o en el caso de James del amigo porrista que necesita
colgarse de la popularidad de alguien.
Sienna y Sophia intercambiaban miradas, sintiendo una leve amenaza al verlos juntos,
recordando viejas e hipócritas amistades. Según ellas este sería el año en el que la corona
de Queen Bee finalmente les pertenecería y algo les decía que debían cuidarse de esos
chicos quienes desde ya estaban robando suspiros envidias y miradas, y eso era algo que
ellas ya habían vivido y no querían desempolvar las armas de la guerra a traición.
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Vamos, te llevo a nuestra clase. Murmuré tecleando en la pantalla de mi cada detalle de su
mañana para los cientos de seguidores que, se morían por saber cada detalle de lo que
sucedía en Royal Hills. Sienna y Sophia estaban paradas justo a mi lado y me sentí como
si estuviera parado entre maniquíes. Las tres chicas lucían hermosas pero no hablaban.
Quienes son ellas? Finalmente me preguntó Roselyne ajustándose el chaleco viendo por
encima del hombro como las dos chicas intercambiaban miradas mientras nos seguían.
Parecen nuestras Sombras.
Ah, sí, ellas son Sienna y Sophia, acostúmbrate a ellas son inofensivas, y podrían sernos
de gran ayudad o solo de compañía. Dije muy cerca de oído. Roselyne estaba usando el
perfume de Taylor Swift.
Sienna y Sophia no sabían porque en esa ciudad los chicos se derriten por las chicas
morenas que parecen las hijas de las criadas o parientes lejanas de Demi y Selena, y no
por las herederas de cabellos claros con gran personalidad como Paris o Mary-Kate y
Ashley, por lo que solo podían resignarse ante la belleza de Roselyne y su hidratado
cabello, huesudo rostro exfoliado y cejas perfectas. Ellas nos detuvieron justo enfrente de
un extraño cuadro en el que estaban pintados unos caballos. Ellas tomaron a Roselyne del
brazo y le plantaron unos besos sin tocarle las mejillas.
Roselyne sonrió y tomo de nuevo mi brazo. Seguimos caminando, los murmullos se
escuchaban cada vez más fuerte e incluso el sonido de las segundos marcados por viejo
reloj hacían eco en mi cabeza.
Esta es nuestra clase. Roselyne dijo con seguridad quitándome las palabras de la boca.
Sus ojos pasaron de esta a oeste en cuestión de segundos. En mi cabeza el lugar ya debería
de haber estado lleno de mis nuevos compañeros pero el lugar seguía vacio. Era la primera
vez que llegaba antes que todos. Yo jamás espero por nadie a mi es a quien deben de
esperar.
El ambiente se podía cortar con las afiladas miradas de las primas Stafford. Siéntate aquí
dije en un arrebato, quitando el bolso de Sophia y pasándolo al lado del escritorio de
Sienna. Que sombra escoges? dije sonriendo, viendo indirectamente a las chicas como ya
les habían puesto de apodo. Y ahora ellas estaban paradas en la puerta viéndonos
fijamente. El apodo de sombras les quedaba perfecto, eran silenciosas y caminando detrás
de mí.
Me quede de pie viendo como Roselyne retocaba su maquillaje frente a un compacto
MAC. Ella saco de su bolso una pequeña cartera crossbody y paso el conto sobre ella.
Salimos de la clase y caminamos detrás de las sombras. Nos sentamos en uno de los
corredores que se dirigen a la clase de los Senior. Chicos con costosas mochilas, chicas
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con el cabello en varios tonos y maestros sosteniendo tazas de café oscuro y espeso
pasaban frente a nosotros dejando el humeante aroma. La energía era densa como todo
primer día en cualquier escuela. Mis ojos pasaban lista de todos los accesorios de
diseñador que pasaban frente a mí. Era como estar en la semana de la moda de new york.
Todo estaba muy tranquilo y silencioso luego de que la directora Ravenscroft pasara
saludando a la distancia. El ambiente pronto cambio con el sonido de unos pasos que se
acercaban.
Subiendo las escaleras de madera del ala norte estaba el chico más cotizado, y el tema de
conversación de todo mundo. Pasó frente a nosotros. Era alto con piel blanca y el cabello
rubio largo estaba delicadamente peinado, unos penetrantes y enormes ojos azules y unos
muy apetecibles labios rojos. Mi respiración había aumentado. Si corazón latía
fuertemente y mis manos se aferraron a la correa de mi bolso. Nunca en mi vida había
visto a un chico como él. Mi mente paso rápidamente por nombres y rostros de chicos de
la ciudad pero por alguna razón no lo conocía, no sabía nada de él.
El nos miró por unos instantes sin detener su camino, levantando una ceja seguido de una
ligera sonrisa. Sentí que esa mirada estaba dirigida hacia mí. Nuestros ojos hicieron
contacto. Por primera vez podía sentir la mirada de un chico viéndome a mí y no a mi
atuendo, o a las chicas que me rodean.
Roselyne sentía que se dirigía a ella, se mordió un labio y un extraño hormigueo recorrió
su cuerpo sentía como si se hubiera tragado una enorme roca y esta se movía inquieta en
su estómago e incluso podía sentir la sangre correr por sus venas sonrojando sus mejías.
El chico se perdió en el corredor y dentro de mi solté un largo suspiro. Sophia me hizo
reaccionar viendo como estaba como drogado con la mirada ida y la piel erizada.
Sienna me miraba fijamente luego miro detrás de mí. Voltee a ver qué era lo que miraba y
enseguida note a Roselyne quien, por lógica, también había visto al hermoso chico.
Las primas intercambiaron miradas. Exactamente las mismas reacciones que habían tenido
los italianos cuando lo vieron por primera vez.
Él es Vincent Von Vandelinde, el heredero más misterioso, el más guapo de la escuela y
por lo mismo el más cotizado de toda la ciudad. Según se, sigue soltero, pero como
cualquier chico ingles nadie sabe si gusta de las chicas o chicos. Sophia dijo sin despegar
la mirada de su celular del cual colgaban plumas rosa.
Mi corazón se detuvo. Podría ser esto algo posible? Quizás es un caso de negación, el cual
podría ayudar a avanzar al siguiente nivel, aunque no estaba seguro si se quería
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comprometerme con un chico dudoso, no quería que nadie me hiciera retroceder de donde
ya estaba luego de mi salida del closet con Dalton.
Roselyne pensó que lo estaban mal interpretando, tan solo se trataba el típico príncipe azul
que espera el amor verdadero, ese que solo se da una vez en la vida, como los príncipes de
Disney que aseguran un felices por siempre a su lado.
Los cuatro volteamos la mirada. Vincent se perdía por el pasillo y otros chicos se le unían
intercambiando roces y empujones. Los rumores eran ciertos, por los pasillos del Royal
Hills se paseaban los chicos más calientes de la ciudad, y era por eso que la escuela estaba
tan orgullosa.
Ninguno de los dos quiso dar a notar que por dentro se morían por saber más sobre él. No
querían parecer unos desesperados, aunque muy en el fondo si estaban desesperados,
además, aun no se tenían la completa confianza como para contarse todo lo que pasaba por
sus mentes.
Por qué dices eso? le pregunto Roselyne a Sienna ladeando la cabeza imitando un poco a
Bianca quien siempre resaltaba con sus contoneos. Me quede esperando la respuesta.
Porque de vez en cuando se le ve acompañado en cualquier lugar, de una persona y otro
día de otra, si me entiendes? Sienna hablo en tono de Duh. A veces chicos y otras veces
chicas, sin mencionar el chisme, que dice que en el viaje a España del cual acaba de
regresar, se desapareció. Las malas lenguas decían que se fue con uno chico de otra
escuela y fue visto en la Calle Serrano, pero quien sabe que habrá pasado. Fruncí los
labios y no hice comentario alguno aunque me estaba muriendo por exprimirle cada
detalle sobre ese chisme a Sienna.
El sonido de una avejentada campana interrumpió la sesión de chismes de las sombras
quienes tenían la mirada hipnotizada. Cerraron las puertas, y el lugar se despejaba.
Oficialmente la elite de Beverly Hills estaba reunida bajo el mismo techo.
Entremos! dijeron al unísono las sombras somatando sus tacones por las gradas,
serpenteando con el cuerpo y deslizando sus manos por el barandal. Las faldas de ellas
eran mas cortas que el resto.
Voltee a ver a Roselyne, rodee los ojos y ella hizo lo mismo. Esas chicas parecían estar
participando para salir en ese programa en el que se burlan de las tontas chicas que se
drogan con esmalte de uñas.
Me deslice en mi escritorio y ajuste mis guantes. Mi mente estaba con Vincent. Entonces,
París Hilton o Kim kardashian? Resoplé, Roselyne había comenzado con el cuestionario
de nuevos amigos.
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Paris, siempre Paris. Sabes, la semana pasada me invito a que fuéramos juntos a Ibiza, ya
sabes, ahora que es dj pero eso no me hubiera dejado estar aquí hoy.
Muy cierto. Roselyne sonrió. Me encanta que ella no disimula su asombro ante mí.
Celebridad que robo tu corazón?
Josh Hutcherson. Sin duda Josh. Y quien ha robado el tuyo?
Roselyne miró al vacio. Liam Hemsworth.
Sonreí. Y obviamente Chris también.
Por supuesto. Ellos son perfectos.
Le di guiño. Sin duda alguna Roselyne tenía buen gusto, después de toda ella estaba
buscando mi amistad y creo que hay algo de mí en ella, solo que yo jamás seria visto con
ese feo collar con el dije en forma de corazón que parece haberlo sacado en una máquina
de chicles.
Roselyne mordió su labio. Entre pregunta y pregunta, solo pensaban en Vincent, el que les
robó el aliento y de una manera u otra se había convertido en la prioridad del día, como en
ese diamante que miras a través de la vitrina de Tiffany’s y no descansas hasta verlo en tu
mano.
Roselyne se quedo a media pregunta. Su mirada fue directa hacia la puerta, los
compañeros que faltaban estaban haciendo su gran entrada. En ese momento me
incomode, y viendo la reacción de Roselyne ella se encontraba igual. Nosotros éramos los
nuevos del grupo y lo podías notar en que todos se saludaban entre ellos y algunos
desviaban su mirada cayendo sobre nosotros.
Enseguida noté a una chica que llevaba una mochila violeta con brillantes estrellas y
pequeños llaveros de figuritas colgando. Tenía el rostro cargado de brillante maquillaje, la
parte izquierda de su cabello era celeste, la derecha rosa y el fleco violeta en tonos color
algodón de azúcar. Ella llevaba revistas de comics entre los brazos y alguna extraña
canción pop sanaba en sus auriculares. Todas las miradas se centraron sobre ella como su
hubieran encendido un reflector para hacerla notar.
Hola, Tabatha Riddle. Ella se dirigió hacia nosotros. Yo estaba esperando acento asiático,
pero ella hablo como si viniera de algún colorido lugar de Pensilvania. Ella saludo con una
linda risita y la señal de dos dedos. Observé un extraño prendedor con forma de gato con
ojos de brillantes que colgaba de la solapa de su chaleco pero lo que había robado
completamente su atención fue el maquillaje de sus ojos el cual los hacía ver más grandes
de lo normal y la mirada de Roselyne cayó directamente en sus medias de estrellas y
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enormes plataformas. Ella solo continuo sonrió correspondiendo nuestras sonrisas. Ella se
deslizo por un escritorio y luego de haber pegado como maniática varios stickers sobre él
y de haber sacado una colección de lapiceros con plumas se colocó los auriculares y
aparentemente se desconectó de la realidad.
Tabatha estaba orgullosa de ser considerada toda una Lolita de Japón por los miembros de
todos los grupos de internet y los seguidores de su blog.
Obsesionada con toda la cultura pop asiática. Murmuró Sienna, etiquetándola. Por un
segundo me alegre que Tabatha se hubiera puesto los audífonos. Si hay algo que me
molesta es que juzguen a las personas delante de mí. Hay cosas que solo se deben pensar y
no decir.
Detrás de ella estaban Adam y Jared, los típicos inseparables grandes amigos. Quienes me
ignoraron por completo como si fuera invisible, solo voltearon a ver a Roselyne,
comiéndosela con los pensamientos. Solté un suspiro. Sabia que ellos eran la clase de
chicos que habían perdido la virginidad con sus propias manos.
Uña y mugre. Susurró Sophia al verlos como tigres hambrientos frente a la presa.
Roselyne rápidamente los ignoró y fingió estar hablando conmigo. Enseguida fingí con
ella e intercambiamos miradas. Uno era alto, pero gordo, es de esas personas que miras y
piensas, ya sé quien compra todas las tallas XXXL en Saks. Tenía el look de pedófilo con
una barba a medias y mirada perturbada. El otro chico apenas si se notaba, con enormes
ojos saltones y era tan delgado que parecía que con un viento fuerte saldría volando del
lugar haciendo un favor al resto.
Entonces es el. Murmuré al reconocerlo que tus padres sean los dueños de esa gran cadena
de hamburguesas no significa que debas lucir como una.
Y donde estará el horrible espantapájaros de Axel Townsend? Chilló Sophia dejando la
boca abierta.
Quién? Pregunte enseguida. Pensando que un lindo nombre siempre es un de chico que le
hace justicia. Y el apellido Townsend había sido tema de discusión telefónica entre Esther
y alguien incompetente de su oficina.
Más conocido como Freddy Crubber, él es el chico más extraño de la escuela o quizás de
la ciudad, de seguro vendrá tarde como de costumbre. El año pasado lo encontraron
fumando marihuana debajo de las gradas del 3er. Piso, no sé cómo lo aceptaron de nuevo,
de seguro la influyente familia que tiene, tuvo algo que ver. Dijo Sienna jugando con su
collar de rubíes.
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Sin mencionar que es gótico y se rumora que tiene un cuervo negro de mascota. Sophia
dijo en una risita.
Junto con el profesor quien llevaba un feo suéter con diseño abstracto y enormes lentes de
abuelo entraron dos chicas, un poco insignificantes con el uniforme recién planchado y esa
expresión de vista cansada luego de haber leído toda una enciclopedia por la noche. Ellas
llevaban el cabello peinado en largas trenzas las cuales caían hacia un lado.
Horribles, verdad? Dijo Sienna, son las gemelitas mataditas Ariadne y Minerva Lancaster,
ellas deberían de estar en la NASA pensando en cómo contactar extraterrestres y no
espantando por aquí. Ella metió su dedo en la boca en señal de asco.
Las observe discretamente. Llevaban lentes como estuvieron de moda en los años veinte,
bolsos J. Crew y zapatillas planas. Minerva llevaba unos pines de las sirenas existen, yo
estuve en el área 51 y otro de los extraterrestres están entre nosotros. Ellas se sentaron en
los dos primeros lugares pegadas a la pizarra y a unos centímetros del profesor.
Todos sentados! soy el profesor Joseph Gallagher. Dijo dejando caer su taza de café sobre
el escritorio. La mayoría aquí ya me conocen, pero hay un par alumnos nuevos. La mirada
del profesor pasó por todos los rostros. Preséntense por favor.
Mire a Roselyne. Sentía las miradas de todos encima como cuchillos muy penetrantes o
como Naomi al caerse de en medio de un desfile. Hola a todos, yo soy Roselyne.
Roselyne se levantó de su asiento, paso su cabello detrás de su oreja y sonrió.
Y yo soy James Zahr Hollower. Dije interrumpiéndola al ver que Roselyne quería
acaparar la atención de todos. Sabía que esta chica podía llegar a ser toda un socialite, ya
que si bien Esther hablaba maravillas de ella y llevar los genes de la familia Ferrell era
suficiente como para que ella lo opacara en cualquier ocasión pero mis apellidos, fama y
fortuna tenían más peso que el ser bonita.
El profesor Gallagher nos miró sin levantar la cabeza, como si su joroba no le permitiera
mayor movilidad. Ya conocen a los demás?
Nosotras ya nos encargamos de eso! Las primas Stafford. Escuché a uno de los chicos
murmurar detrás de mí.
Ya tienen a quienes seguir. Como ustedes no tienen vida propia! interrumpió Tabatha
entrelazando sus dedos con las uñas de diferentes diseños mientras miraba a las primas
Stafford desgarrarla con la mirada. Como sus adorados Camillo y Carlotta, ya no están.
-Quienes? Pregunté viendo el colorido cabello de la chica. Yo sabía sobre un par de
hermanos italianos llamados Camillo y Carlotta que habían dejado la ciudad, y también
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sabía que ellos habían asistido a royal Hills o que gracias a su salida Roselyne y yo
estábamos sentados en esos tan cotizados lugares.
Los otros dos chicos que este par seguían como locas todo el día, la vacante estaba
disponible y ustedes cayeron del cielo para ellas, prepárense porque ellas ni muertas los
van a dejar de seguir.
Roselyne se sentó delicadamente. Este el primer momento incomodo que vivía entre esas
cuatro paredes. De nuevo habían salido a colación personas ausentes y ella no quería dar
su opinión de personas que jamás había conocido.
Señorita Blanch, pase usted. El profesor Gallagher se había escuchado como un caballero
el ver a la chica parada en la puerta. Yo conocía a Nina Blanch, ella era una hermosa chica
de herencia española que siempre presumía ser estudiante de Royal Hills, pero meses atrás
era más conocida por haber cortado su larga cabellera y haberse dejado el cabello no más
largo de cinco centímetros, muchos la habían criticado pero en ese momento ella se
miraba preciosa. Usaba una rosa roja de tocado resaltando sus ojos oscuros y labios color
ciruela. Ella me miro fijamente y me giño, me había reconocido.
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Capitulo 9
Las clases habían comenzado, el aroma a nuevo de mis cuadernos lo tenía impregnado en
mi nariz. La habitación estaba fría lo cual es ideal para mi, el clima frio me encanta. Tenía
el pulso acelerado. Estaba muriendo literalmente por salir a ver a Vincent y darme un
golpe de realidad, pues por alguna razón no podía creer que existiera un chico tan hermoso
sobre la tierra. Vincent von Vandelinde repetía mental mente cada tres segundos, tenia un
nombre hermosamente distinguido y me molestaba que eso era lo único que sabía de él.
Roselyne estaba haciendo un movimiento sobre su cuaderno con sus uñas, luego miro
fijamente su diminuto reloj que colgaba de su muñeca. Ella también estaba deseosa de
salir. Mire a mis compañeros alrededor, sus lapiceros se movían sobre sus cuadernos, las
voces de los profesores de algebra se escuchaban distorsionadas y el parloteo de las
sombras parecían zumbidos de zancudos. El sonido de una bolsa de frituras abriéndose se
escuchó lo bastante fuerte como para desconectarme. Mire mi cuaderno y había escrito el
nombre de Vincent en varias ocasiones. Esto era algo nuevo para mí.
Tomen su libro y ábranlo en la pagina tres. La profesora Woods dijo con su molestamente
varonil voz. Me giré para tomarlo de mi maleta y la hoja donde estaba impreso mi horario
de clases se deslizo debajo de mi asiento. La tomé y luego miré de reojo la hora en mi
celular. Faltaban alrededor de veinte minutos, para que empezara el periodo libre.
Números y mas números estaban en las hojas del libro. Mi mente no estaba concentrada
como para comenzar a estudiar.
Levante mi mano y la profesora sabía que estaba pidiendo permiso para salir al baño. Ella
asintió con la mirada. La idea de verme cada detalle de mi atuendo en el enorme espejo
del cuarto de baño y no en mi compacto era fabulosa. Tomé el estuche de mi bolso, en el
cual tenía un mini kit de emergencia, el cual iba desde un cepillo quita pelusa, un par de
aspirinas, espray para el cabello, un poco de tequila importado y la copia de Us Weecly
que cambiaba cada mes. Salí de la clase notando como algunos otros alumnos se
asomaban al verme pasar y murmuraban. Me sentí alagado, es fascinante causar alboroto
en cualquier lugar. Bajé al primer nivel, necesitaba aire fresco de los jardines. Estaba a
pocos pasos del baño cuando comencé a escuchar una canción de five seconds of summer
a un volumen muy alto. Estar en el colegio más elitista de la ciudad no te da buen gusto.
Pensé mientras me acercaba.
Había tenido la esperanza de tener el baño solo para mi y poder tomarme selfies y modelar
a mi mismo el uniforme. Comencé a tararear claro de luna. Esta era la canción con la que
Esther se relajaba y yo también. Me detuve de golpe al pasar por la puerta de madera. Un
olor a flores frescas me tomo por sorpresa. Parado justo frente a mí estaba Vincent Von
Vandelinde, el estaba pasando viéndose frente al espejo. Sin querer contuve la respiración.
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El fresco aroma de un atomizador automático del cual provenía el aroma a flores, el
sonido de un lavamanos que goteaba y una melodía en flauta era lo único que nos hacía
compañía.
De inmediato, Vincent volteó a verme con sus hipnóticos ojos, con los cuales había estado
fantaseando minutos atrás.
Hola, como estas? El me pregunto, al ver que no iniciaba ningún tipo de conversación.
Esta no era la primera vez que él era quien tomaba la iniciativa.
Por primera vez en mi vida no sabía qué hacer ante esta situación. Esta era la primera
conversación cara a cara con un chico al que no sentía de menos o incluso igual categoría.
Me dejé llevar por la intuición y contesté de impulso. Tranquilo, solamente conociendo el
lugar. Contesté sin darme cuenta. Las palabras habían brotado de mis labios.
Mmm, es verdad, eres nuevo, y como te ha parecido Royal Hills? Me pregunto Vincent
notando los nervios en el ambiente mientras pasaba sus dedos por su cabello. Su acento
inglés endulzo mis oídos.
Vincent había comenzado a mostrar sus nervios. Pensaba en que le había hecho la
pregunta más estúpida al socialite mas nombrado de la ciudad luego de las Kardashians y
eso solamente porque ellas tienen un reality show.
No es tan intimidante como comentan, la verdad es como me lo imagine, es bueno estar en
una escuela con otros chicos de la elite, hablando de eso, que estilo tan refinado tienes.
Dije tratando de que no se notaran mis nervios al mismo tiempo que sentía estar
respondiendo respuestas obvias como las que hacia Ellen.
Gracias, tú también. El respondió ahora centrando toda su atención en mi. Su mirada había
ido directo a mis guantes de encaje. Suspire aliviado en el momento en que había detenido
el video de su tablet y la había guardado en su maletín.
Sabes, me recuerdas a muchos socialite de la ciudad y de las series o será que te he visto
en algún canal? dijo Vincent alborotándose el cabello como todo un comercial de Bumble
and Bumble. El sabia poco de James pero sabía con qué conversar.
Gracias y sí, creo que existe un programa en el que tienen que hablar de mí para tener
ratting o yéndome por lo obvio creo que debiste de haberme visto en cualquier revista o
periódico. Respondí, rodando los ojos mientras pensaba. Lógico, este es un caso de
negación, cualquier otro no habría notado lo bien que me miró hoy, no habría notado mis
guantes de encaje y no había quebrado su voz mientras se dirige a mí. Pero… hem… dime
cómo te llamas? Pregunté obviamente fingiendo no saberlo. No podía quedar como un
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chismoso de las sombras o como un indiscreto, hasta ahora el nombre era una pregunta
segura.
Soy Vincent Von Vandelinde, pero para ti solamente Vincent. El estiro su brazo, me
ofreció su mano. Le di la mía y la estrecho. Había sentido su piel. El desato una corriente
eléctrica que recorrió todo mi cuerpo. Sonreí. Y tú eres?
-James, James Zahr Hollower. El soltó mi mano. En este año te gradúas verdad?
Así es soy senior. Espera, entonces eres tú? Tu eres James Zahr. La voz de Vincent había
cambiado. Yo estaba seguro que el sabia de mi por su comentario anterior pero me gusto
que quería dirigir la conversación hacia mí.
El mismo. Acaso existe otro? Sonreí de impulso. Me auto regañe en el pensamiento. Yo
pensaba detenidamente cada movimiento antes de hacerlo pero por algún motivo estaba
reaccionando por inercia frente a Vincent.
Vincent me estaba mirando fijamente. Oh my, algo estaba pasando con mi cuerpo, una
sensación que no había sentido antes.
Habían pasado quince minutos sintiendo los nervios por todo el cuerpo. Pero esos quince
minutos habían bastado para tener una de las mejores conversaciones de mi vida con
Vincent.
Vincent ajusto mi boina. Su rostro estaba a milímetros del mío. Lo recorrí con la mirada.
Su rostro era perfecto. Parecía estar viviendo en un sueño.
De repente Vincent reaccionó de golpe, como si algo hubiera brincado en sus ajustados
pantalones. Lo siento, debo irme. su expresión cambio de misterioso a nostálgico. Ya me
he tardado mucho y no creo que comenzar el año en detención sea algo que busque. El
paso su mano por mi barbilla.
Por supuesto que no, pero, nos vemos en el periodo libre verdad? Pregunté dando unos
pasos atrás. Me alegre al haber hecho la pregunta indicada para tener una excusa y poder
acercarme en el periodo libre y así mi nivel de envidias subiría un par de porcentajes más
en la escala social.
Perfecto, me buscas o te busco. Dijo Vincent tomando ajustando su bufanda y saliendo del
baño rechinando sus botas vintage el suelo húmedo.
El suspiro más largo de mi vida salió de mi pecho. Me recosté en la pared. En ese
momento sentía que mi alma se había ido con él. Enseguida me asome por la puerta para
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ver caminar por detrás. Su espalda era tan ancha como la de Chris Evans tenía un caminar
muy especial, como los modelos de Calvin Klein cuando arrasan en las pasarelas.
Podrá ser? será posible? me habré enamorado de él? Las preguntas invadieron mi mente
dando vueltas en baño. El destino me había dado un gran regalo esta mañana. Con que así
se siente el amor, hasta ahora entiendo a Kate Middleton. Gire el grifo del agua fría y
salpiqué ligeramente mi rostro. El agua fría me despertó del transe en el que Vincent me
había dejado. Caminé de regreso a la clase no sin antes verme frente al espejo y haber
inspeccionado cada detalle de mi atuendo, peinado y cerciorarme de que lo que había
ocurrido había sido real y no otro episodio de fantasías en la que mi cabeza imaginaba
cosas tan reales como la ocasión en la que había intercambiado bolsos con Suri Cruise.
Mis manos temblaban por el barandal. La canción que Vincent estaba escuchando había
comenzado a sonar en mi cabeza. Entre en la clase y para mi propia satisfacción las
miradas de todo cayeron sobre mí. Me pavoné por el lugar y finalmente me senté.
El profesor Gallagher de nuevo estaba dando la clase. La mirada de Roselyne me atrajo
como imanes. Giré mi cabeza hacia ella.
Que tienes? Ella me preguntó mordiendo su pluma. Parpadee rápidamente. Me auto
examine rápidamente. Sabía a lo que Roselyne se refería. Era un brillo en los ojos y una
sonrisita picara la cual nunca había tenido. No, no es nada, es que recordé algo gracioso.
Roselyne rodó los ojos y asintió. Mira él es Axel Townsend. Ella señalo con su pluma.
La basura de la ciudad. Me susurraron al oído Las Sombras.
Enseguida mi mirada se centro en el. No logré ver nada más que cabello largo y oscuro;
degráfilado con algunas marcas del planchado, unas muñequeras negras, que hacían juego
con la mochila y los accesorios góticos que llevaba con cierto orgullo. Sus pantalones, los
cuales no eran del uniforme, estaban rasgados y eran tan ajustados que marcaban
perfectamente su delgado cuerpo. Este chico tenía una imagen algo andrógina. El había
leído algo acerca de esta moda en Vanity Models, era llamada awful kids y literalmente
decía que Los integrantes de esta Tribu urbana, siguen el estilo de vida de un extraño
modelo que puede posar como mujer tienen un gran ego, llevan un modo de vida
autodestructivo, viven sin inhibiciones de ningún tipo, son ambiguos, no gustan de los
tatuajes o aretes. Son bulímicos y anoréxicos, de comportamiento misántropo (Odian al
ser humano), y tienen ideales nihilistas (Sostienen que la vida carece de significado
objetivo, propósito, o valor intrínseco), consumen drogas y les gusta montar escándalos.
Frinci mis labios y lo mire fijamente esperando que girará su cabeza para ver su rostro.
Apoyé los codos en el escritorio y me incliné. No sucedió. Entonces comencé a contar los
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segundos en el reloj y en un parpadear de tres minutos todos salieron al periodo libre o
como la llamaban Ariadne y Minerva, hora de debate en la biblioteca. Ellas susurraron
mientras tomaban sus libros y caminaron hacia la biblioteca, las seguí con la mirada.
Para Tabatha era la hora salir al jardín y cortar flores, Nina camino detrás de ella y me
sorprendió. Había pensado que ella trataría de unirse a mí pero parece que estaba más
interesada en ser amiga de la chica con cabello de arcoíris. Pensé que quizás había
sucedido algo antes, que las había unido. Roselyne de nuevo tomo mi brazo y las sombras
caminaban delante de nosotros. Era la hora de ser admirados y envidiados.
La cafetería era una gran sala con largas mesas y sillas de madera, lustroso piso de mármol
y techo oscuro de madera vieja por lo que había un poco de polilla sobre todas las cosas.
Varios chicos estaban amontonados en una fila sosteniendo bandejas. Por suerte nadie del
grupo comía en los periodo libres, había que guardar la figura, y ahora con más razón,
para querer verse perfectos. Solamente el agua mineral, unas cuantas almendras y una
enorme bolsa de aire estaban permitidas para nosotros y el resto de chicos que tenían
huesudos rostros, cargaban modernos bolsos y estaban rodeados por otros iguales.
Detrás de una de las columnas, estaba Vincent hablando con un par de chicos, quienes a su
lado parecían simples sombras borrosas.
Hola, otra vez! Dije acercándome en un tono de voz más alto de lo que acostumbro. Me
estaba dirigiendo a él como si ambos fuéramos íntimos amigos de hace tiempo, y eso era
algo en lo que era bueno, fingir amistades.
Y este idiota qué hace? Se preguntaron Las Sombras mirándose mutuamente.
Roselyne estaba desubicada. Pensó que tal vez ya lo conocía de algún lugar. Un chico tan
social como James Zahr conoce a todo el circulo social y no tenían otra opción más que
avanzar y saludar aunque sus manos temblaran como las monjas de su antiguo escuela y
estuviera gritando como desquiciada por dentro.
Te presento a mi amiga, Roselyne, y a ellas, creo que ya las conoces. Dije refiriéndome a
las chicas que tenía detrás. Enseguida deslicé mi mano por el brazo de Roselyne y no la
deje avanzar ni un centímetro más cerca de él.
Vincent rodó los ojos y sonrió de nuevo. Quien no las conoce a cien metros por la redonda
de Beverly Hills. Pensó mientras intercambiaba miradas con sus amigos.
Me encontraba fascinado con su rostro. Por supuesto, en esta escuela todos nos
conocemos. Dijo desviando la mirada.
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Entonces, Roselyne, Vincent la miró sin parpadear. Tienen suerte porque en esta escuela
cuesta mucho llegar a tener un lugar, y ustedes vinieron a tomar los que compañeros
anteriores dejaron vacíos. Creo que me estoy viendo repetitivo, por que lógicamente
Sienna y Sophia ya les contaron todo lo sucedido, durante años en solo unos periodos,
verdad? aunque, claro que ustedes ya se impusieron. Dijo Vincent viendo a las sombras
con ánimos de ofenderlas. El solamente estaba seguro de una cosa, su corazón había
soltado una descarga en el momento que junto sus manos con Roselyne y ni siquiera
Sienna o Sophia. El cruzo los brazos y puso una expresión dura. Estaba seguro que ellas
se quemaban por dentro deseando vender su alma al diablo para romper ese momento.
Y tú, te unirás al equipo de porristas? pregunto el amigo de Vincent que llevaba la corbata
desatada y la camisa desabotonada hasta la mitad. El no había retirado la mirada de
Roselyne desde que nos paramos frente a ellos.
Roselyne lo miró fijamente, luego vio al otro chico. Ambos tenían el cabello cenizo en
mechones, brillantes ojos color miel y barba de sombra, eran los típicos chicos por los que
sus antiguas amigas habrían matado a sangre fría.
Perdón por no presentarlos… dijo Vincent. Ellos son Hayden y Hunter.
Sonreí, mis labios solo pronunciaron hola, no tenía tiempo para desgastarme en grandes
presentaciones aunque la situación lo ameritaba. Estaba muy ocupado en Vincentsland, y
parecía que en esta ciudad estaba prohibida la entrada a Roselyne, aunque ella ya estaba
creando su propio mundo.
No sabía que tenían equipo de animadoras aquí, mucho menos equipo de futbol al cual
animar. Dijo Roselyne sintiendo el brazo de Sophia enrollarse en su otro brazo, por alguna
razón ahora ella parecía ser una delincuente custodiada.
Si nosotros tres somos los que han llevado a esta escuela a los intercolegiales, aunque,
Vincent, dejo el equipo este año. Comento Hayden en un suspiro.
Sentí que el suelo debajo de mi se había sacudido como cuando muestran las escenas de
terremotos por CNN. Oh my, por qué?
Veras, lo que sucede es que este es mi último año, nuestro último año y el futbol me quita
mucho tiempo, prefiero que este año sea especial y recordar cada detalle. No quiero llevar
en la memoria solamente campeonatos y entrenamientos.
Todos los chicos se quedaron en silencio. Di un paso hacia atrás pegándose a Sophia quien
jugaba coquetamente con su cabello. Coloque mi mano sobre mi corazón. Las palabras de
Vincent me emocionaron.
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Pero vamos a sentarnos a las bancas del jardín. Dijo Vincent viendo la hora en su reloj
Rolex plateado.
Roselyne caminaba al ritmo de Sienna y mío. Nosotros no la soltábamos.
Todo era más de lo esperado para ella, había un chico lindísimo, el cual ya se había
propuesto conquistar a como dé lugar, el unirse a un equipo de animadoras como siempre
lo había soñado viendo todas las películas de Bring it on y tener a un nuevo Bff con quien
podía tener una vida completamente diferente. Todo lo que había soñado durante meses se
había convertido en realidad en cuestión de horas. Lo que su ingenua mente no sospechaba
era que Las Sombras, que parecían tan inofensivas, eran ahora las capitanas del equipo, y
esto porque los puestos estaban muy bien ocupados por Camillo y Carlotta el año pasado.
Y nadie podía decirle que ellas sintieron una leve amenaza, aunque estaban dispuestas a
aceptarlos, pero no que las superaran, ellas ya están en lo más alto y no hay nadie en el
mundo que esté por encima de ellas, ni siquiera la misma Madonna.
Llegamos a la banca del jardín posterior la cual estaba bajo la sombra de un enorme árbol.
No solo Las Sombras estaban desubicadas, todos los demás alumnos estaban fuera de sí, al
ver que nosotros, los nuevos, en nuestro primer periodo libre ya estábamos juntándonos
con la crema y nata de la escuela.
Vincent como un rebelde que se respeta se sentó en el respaldo de la banca como si no
existiese la gravedad. El viento movió su cabello y yo guarde ese instante en mi memoria.
Apresure el paso para sentarme a su lado, a lo cual Vincent solo respondió con su
característica sonrisa de lado. Había algo con respecto a los nervios de los chicos que
quieren conquistarlo que lo atraía locamente.
Entre platica y platica los veinticinco minutos que dura el periodo libre se fue volando en
un abrir y cerrar de ojos, Roselyne solo miraba a Vincent como desmayada, mordiéndose
los labios sin importarle dejar marcas. Mientras que Las Sombras estaban sentadas una al
lado de la otra mirando a todos los demás compañeros hablar de los nuevos, como si
fueran la gran cosa. Solo podían sonreír cada vez que los otros las miraban. En ese
momento ellas se habían convertido en el chisme del día, porque el día no había terminado
y ellas ya habían sido opacadas e incluso reemplazadas.
Bueno, me voy. Me despedí de Vincent como si nunca más lo volviera a ver sintiéndome
como se debió de haber sentido Rose despidiéndose Jack en la escena más triste de
Titanic. Nos vemos luego.
Bien. Murmuró secamente. Caminamos en direcciones opuestas. Vincent se volteó y miró
en dirección hacia Roselyne, solo para ver que ella estuviera mirándolo sobre su hombro.
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Vincent caminaba pensativo por los pasillos no podía entrar a la clase de literatura, no
pensando en otras cosas y que la profesora Martínez de nuevo lo reprendiera haciéndolo
leer uno de sus avejentados libros de la biblioteca. Todo su entorno le parecía que estaba
congelado por el botón de Pausa. No sentía a los chicos que revoloteaban a su alrededor ni
que alguien estaba murmurando por los altavoces anunciando algún evento para la tarde.
En su cabeza solo pensaba en James y en Roselyne, quienes ya le habían robado los
pensamientos, le había ablandado las piernas y hacían que sus manos sudaran como
cuando era un pequeño niño tímido.
Ambos eran tan iguales pero a la vez tan distintos. James era el chico que él había visto
cientos de veces pasar a su lado y él ni siquiera lo había notado, el había sido tema de
conversación de sus amigos de la otra escuela e incluso había sido su inspiración para
combinar blazer azul con zapatos café tostado cierto día en que lo vio salir de Starbucks
con su sequitos. Y por otro lado estaba Roselyne, la primera chica que no parece robótica
o un mal clon de Sarah Jessica Parker, se podía decir que ella si tenía vida. Ella y su estilo
Hipster no encajaba en los estándares de chica Royal Hills y quizás eso era lo que la hacía
única al igual que sus lindos ojos y dulce perfume. Por primera vez en la vida sintió lo que
realmente era el amor a primera vista, ya que con las otras relaciones que había tenido solo
eran por capricho o por pasar el rato, nada serio.
Tratando de poner todo en orden pensaba, en quien le convenía más, quien se le hacía más
atractivo, quien tenía más personalidad o con quien era más compatible. Pero todo resultó
inútil, quedaban molestamente empatados, o uno tenía lo que el otro no. Solo se respondió
a si mismo que era demasiado pronto para escoger, y que el tiempo le haría ver con
claridad sus sentimientos.
***
Sonó la última campana del día, el sonido era tan fuerte y seco que me recordó la catedral
de Notre Dame. Como en cualquier escuela de la ciudad, todos salieron apresurados
balanceando sus bolsos mientras sostenían sus celulares en sus oídos o tecleaban en ellos.
Las tarjetas de crédito habían pasado horas guardadas y ya era necesario que salieran a
adquirir nuevas cosas.
Cientos de lujosos autos se estacionaban enfrente de la escuela, tráfico en el parqueo y
selectos grupos chismorreaban por los pasillos. Varias chicas estaban fingiendo charlar
algo mientras realmente estaban esperando verme a mí, a Roselyne o a las sombras salir
de la clase mientras que nosotros nos mirábamos en nuestros espejos compactos, las
sombras arreglándose el maquillaje, Roselyne el peinado, mientras que yo verificaba que
todo estuviera perfecto, ni un cabello con spray fuera de lugar. Podía sentir esa sensación
de superioridad como cuando me encuentro con algún actor por las tiendas e
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intercambiamos miradas. Salimos de la clase, las miradas caían en nosotros e incluso
algunos se despedían al verlos pasar pero nosotros no les respondíamos. Todo chico que
pretende darse a respetar sabe que hay muy delgada línea entre ser o parecer y una aún
más delgada entre la realeza y los plebeyos. El resto de los chicos de la escuela solo
podían preguntarse quién sería el líder de la colmena de élite en Royal Hills y si la pelea
seria de pago por evento. Sabían que las siguientes debían ser las primas Stafford pero
ahora yo, James Zahr y la dulce chica Ferrell nos habíamos impuesto.
Vincent estaba afuera, sentado en las gradas. Esperando y viendo por encima del hombro
la enorme puerta de madera. Claramente podía ver que se había estado preguntando a qué
hora saldría.
Un grupo de chicas de primer año pasó frente a él y despilfarraron sonrisas y pequeños
saludos.
Vincent disimulo al notarme y a las chicas bajar de las escaleras. El disimuló platicando
con sus amigos. Mi mirada y la de Roselyne se juntaron volteándolo a ver. Ambos le
robaron el aliento.
Nos acercamos lentamente. Y fue entonces que vi al chofer estacionado justo enfrente y
una fila de autos comenzaba a formarse detrás de la limosina. Esther lo había mandado
puntual y la puntualidad era algo que me irritaba. Nada podía ser más inoportuno en ese
preciso momento. En mi mente quería despedirse con beso de Vincent, pero ese vocecita
que todos tenemos en la mente me dijo que me abstuviera. Por algo este chico estaba en
duda y no quería presionarlo a hacer algo que él no quería o que supieran los demás.
Tuve que conformarme con una despedida de manos e intercambio de miradas. En cada
paso que daba sentía escuchar la melodía de la marcha fúnebre. Era la primera vez que
sentía emoción por alguien, pero sabía que tenía el resto del año para estar con él y este
solo era el primer día y en todos esos meses restantes muchas cosas podían llegar a
suceder.
Roselyne miró a James marcharse. El olor a su perfume recién aplicado aun hacia
cosquillas en su nariz. No sabía por qué sentía felicidad de que él se había marchado. Se
encontraba muy a gusto platicando por compromiso con las sombras y por supuesto de
estar frente a Vincent tratando de ignorar su afilada mirada y los constantes empujones e
intentos de entrometerse en la conversación de las sombras para hablar de ellas mismas.
Y entonces Vincent, todo estuvo bien el primer día? Sienna empujo a Roselyne con el
codo e ignoro las miradas de Hayden y Hunter quienes habían notado el atrevimiento.
Y porque no iba a estarlo? –Vincent dio unos pasos atrás.
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Por eso preguntamos. Sophia chillo mientras las plumas de su tocado se movían con el
viento. Ellas sonrieron y Vincent no respondió. Roselyne se incomodo, por su mente
pasaba la idea que iba a ser mencionada en la misma oración que las hermanas Stafford y
eso no era nada positivo. Llego el auto de su madre y respiro aliviada. Era la primera vez
que hablaba con un chico tan guapo en persona, no como con los posters de su habitación
con quienes ya había practicado como mantener una fluida conversación e incluso la foto
de Ryan Gosslin con la que había practicado besos y no quería que las sombras arruinaran
ese instante. Ella se despidió con un beso en la mejía, y un ligero abrazo. Caminó hacia el
auto y bajo la ventanilla para una despedida totalmente romántica.
Mientras que Las Sombras miraban su oportunidad, se acercaron a Vincent como hienas
asechando a su próxima presa en la sabana africana. No habían podido estar ni un solo
segundo del día a solas con él y eso les estaba causando urticaria.
Entonces, Vincent. Sienna murmuró mientras él estaba mirando al vacio.
Vincent se dio la vuelta al notar que las chicas tenían la intención de pegarse a él cómo
sanguijuelas y el era una bolsa de transfusión de sangre. Chocó las manos con Hayden y
Hunter y caminó hacia el estacionamiento y entró en su BMW rojo, dejándolas con las
palabras en la boca, demostrándoles quienes eran sus rivales de ahora en adelante.
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Capitulo 10
Más tarde, ese mismo día Sienna y Sophia estaban sentadas en el área más exclusiva de
Roxbury. El día en la escuela había sido un infierno. Chicas luciendo diferentes uniformes
y chicos recostados en la barra estaban a su alrededor pero ellas no estaban ahí para
criticar o admirar chicos, estaban ahí para hablar de sus nuevos rivales y como no podían
dejar que destruyeran todos sus planes.
Pobres ingenuos, Sienna gruño colocando la taza de nuevo en la mesa, tenemos algo a
nuestro favor. No saben que nosotras hemos visto a Vincent muchas veces con una y con
otro, le gusta jugar con chicos y chicas. A él lo que menos le importa son los sentimientos
de los otros. Sabes, debemos sacarle provecho a esto, utilizarlo para arruinarles la vida a
esos dos.
El rostro de Sophia parecía estar inerte. Ella no entendía porque Vincent tenía amores con
chicos y chicas, él era más indeciso que ella cuando compra zapatos. Había algo que
Sienna no estaba pensando en ese momento pero ella sabía que si hacia comentario alguno
sobre que le tenía miedo a James Zahr ella se burlaría de ella y haría malos chistes el resto
del día.
Sienna pasó su mano por su barbilla. El rostro sin expresión de su prima era algo a lo que
ella ya estaba acostumbrada. Sabes… no deben saber que a Vincent le gustan los dos, de
lo contrario, todo se viene abajo.
Lo mejor de todo será fingir que somos sus incondicionales, que ellos piensen que cuentan
con nosotras. Sophia finalmente reaccionó. Dio un sorbo a su te rojo y sonrió. Que ellos
nos cuenten sus secretos y nosotras, nosotras no les diremos más que mentiras.
Ambas levantaron la ceja y coquetearon. Ellas podían estar pasando por una enorme crisis
pero nada les impediría seguir portando la corona de abejas reinas de la ciudad. Ellas eras
las sucesoras al trono y ese lugar les pertenecía. Sienna recordaba cada momento. Su
mente fue al momento exacto en el que apareció un chico muy parecido al príncipe de The
Little mermaid con el cabello azulado y blanca piel de porcelana caminando como si fuese
modelo de Calvin Klein con los accesorios más exclusivos y una mirada más feroz que la
de Sophia y la de ella juntas. Luego recordó cuándo si peor pesadilla se terminó de
cumplir, una exótica chica, la típica princesa latina la cual no había en la escuela apareció.
La pregunta que giraba en su cabeza era de donde se conocían? Y la única respuesta que
encontraba era que había sido en una de esas convenciones de tratamientos para cabellos
oscuros.
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Ella estaba intranquila. Todos los planes que había hecho durante el verano se habían
desplomado. Los nuevos chicos parecían ser los alter ego de los italianos.
Y entonces recordó el instante en el que Vincent había hecho contacto visual con ellos.
Recordó a Sophia trató de tranquilizarla diciendo que ellos no eran nada comparados con
ellas. Fingí tranquilidad pero desde ese momento ardía por dentro y las llamaradas crecían
a cada momento. Ahora debía ser ella misma la que quitara a los dos nuevos estorbos de
su camino.
Hay que destruirlos! Murmuró Sienna de golpe.
Sophia saltó asustada.
***
A la mañana siguiente y antes de que las alarmas sonaran, los herederos de Royal Hills
estaban más empeñados que nunca para estar al nivel que James Zahr había establecido.
Ahora ya no se arreglaban para seguir las tendencias de la moda o para que los demás
recibieran clases con solo mirarlos, si no que para impresionar y quitarse de los
reflectores. El estándar ya había sido marcado y nadie se podía quedar abajo.
Roselyne se colocó una peineta con forma de mariposa de su abuela a la cual le faltaban
algunos diamantes, y labial de cereza, pensaba que debía seguir imitando a las chicas
Royal Hills, con grandes accesorios en la cabeza, bolsos con grandes logos y lujosa
joyería, pero siempre siendo fiel a sí misma con temas florales y ese aire de bohemia que
la caracteriza. Sabía que ese era su mejor accesorio para resaltar delante de Vincent.
Solté un suspiro, estaba parado en mi closet y la pregunta era que usaría este día, lo único
malo de tenerlo todo es tener muchas opciones. Tome mi pañuelo de hombro a hombro,
mis guantes de piel y coloque un prendedor de plomas en mi chaleco, las plumas parecían
estar en tendencia para llamar la atención y sobresalir. Recientemente había visto a un par
de chicos caminando por ahí y desde entonces no se había podido sacar sus atuendos de la
cabeza, la idea de recrear el momento lo tentaba y más si era con Vincent.
Dos ciruelas bajaron por mi garganta, un sorbo de té verde y ya estaba camino a Royal
Hills. Estaba esperando a Roselyne sentado en el interior de la limosina en el
estacionamiento privado, mientras escuchaba la emisora sintonizada por el chofer mientras
hojeaba la revista People que había pasado comprando.
Una multitud de chicos apareció, el chofer tocó mi ventana y abrió la puerta. Me bajee
enseguida y serpenteé entre ellos y la tomé el brazo. Ambos caminamos juntos y luego de
haber pasado saludando a Tabatha quien giraba mientras escuchaba música en su viejo
iPod rosa nos encontramos con Las Sombras quienes ya estaban esperándonos en la puerta
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de entrada debajo de las góticas gárgolas las cuales se miraban tiernas a su lado. Nina pasó
detrás de nosotros y las chicas la saludaron. Yo sonreí.
Saben, hoy son las audiciones para los nuevos Gold Peacocks. Chilló Sophia ajustándose
el pañuelo de chiffon atado en su cuello. Si saben que así se llama nuestro equipo de
porristas?
Roselyne cruzó los brazos y levantó levemente su ceja derecha. No podía creer la actitud
de Las Sombras. Ella solo las ignoró y sonrió. Ella sabía que su nombre sería el primero
de la lista y ella sería la primera en la fila.
Solté a Roselyne y me recosté en la columna pensándolo, no sabía si entrar en el equipo de
porristas o dedicar mi tiempo a otras cosas. Luego de ver la actitud de Las Sombras sabía
que debía sobresalir de una forma u otra y tal vez esta era su oportunidad de agregar algo
más a mi lista de talentos. Lo voy a pensar. La mirada de Roselyne me impresionó.
Entró Axel, sus botas rechinaban en el piso de madera y su extraño perfume predominó.
Las chicas rodaron los ojos al verlo vestido con el uniforme lleno de pines, muñequeras y
escondido detrás de su cabello.
Huh, chicas que saben del extraño? Pregunté cuando Axel había entrado en la clase y se
recostó en su escritorio con sus audífonos puestos. Me preguntaba cual era el playlist del
chico que no temía parecer muñeca Monster High.
Casi nada. Solo que es un completo inadaptado social, dijo Sienna jugando con la correa
de su bolso, toda la ciudad lo ignora y sus padres lo detestan.
No se enteraron? Sophia pregunto. Ayer la directora lo citó, las chicas dicen que fu por
haber usado otro pantalón con el uniforme. La verdad yo lo hubiera expulsado por su mal
gusto. Ella tiró su cabello detrás del hombro mientras seguía a Axel con la mirada.
Estaba a punto de articular palabra cuando pasó frente a nosotros Vincent con unos lentes
Tom Ford colgando en el cuello de su camisa y unas botas adelantadas a la temporada, de
esas que empiezan a estar de moda en Oxford Street.
Pasó saludando de prisa, levantando ligeramente su mano y dibujando unas sonrisas.
Estaba atrasado, ya que no había hecho la primera tarea del año, y debía correr a pedirle
copia a alguien de su creciente lista de amigos. El corredor se había quedado en completo
silencio. El profesor Gallagher se deslizó desde la clase de al lado y detrás de él
aparecieron Ariadne y Minerva. Ellas dos eran Las Sombras del profesor y demandaban
puntualidad en comenzar las clases, por lo que el profesor se paró en la puerta y los miró
fijamente, esperando a que entráramos.
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Tome el libro de historia y dentro coloque mi revista People y seguí desde la página en la
que me había quedado.
El periodo de descanso se acercaba. Todos en la clase estaban más que ansiosos. Yo me
encontraba leyendo por segunda vez la reseña de moda. No quería ponerme nervioso pero
ese era el periodo en el cual serían las audiciones de porristas. El profesor Gallagher de
nuevo estaba recostado en la pizarra mientras las hermanas Lancaster discutían sobre la
revolución francesa. Roselyne trataba de recordar algunos pasos de las porristas que había
visto en los intercolegiales del año pasado. Ella estaba segura de que no pasaría sus dos
últimos años de escuela sin usar esas coloridas minifaldas, llenar su cabello de spray y
usar escandaloso maquillaje, sin mencionar que eso era entrar por la puerta grande al club
junior de lista A de Blue Diamond y de Royal Hills y ella era la única que faltaba.
Comencé a repasar mentalmente los pasos de las coreografías de lady gaga. Había pasado
gran parte de su vida viendo una y otra vez su colección de videos, conciertos y a
coreógrafos. E incluso una vez me había puesto un Speedo negro y las botas que usan los
bailarines en el video de Alejandro, aún estaba más que traumado con esa canción.
Las Sombras estaban sentadas una al lado de otra a mi izquierda. Ambas se sentían diosas
al saber que tenían el pode de aceptar o rechazar a los chico nuevos y en sus mentes solo
podían pensar en qué hacer, ya que ni bien había pasado la semana y ya éramos tema de
conversación en toda la escuela, los chicos que ignoraban por los pasillos, los clubes geek
incluso los maestros platicaban de nosotros. Y era fácil de imaginar, que según ellas, eso
era algo que no podían permitir.
Me encontraba en los vestidores, me había cambiado por el uniforme de porrista que
Sophia nos había dado a Roselyne y a mí, según ella era de contrabando, ya que solo los
que estaban dentro podían lucirlo. Ella había deducido que entre más dulce la manzana
envenenada más rápido caerían las perras.
Entonces me pare frente al espejo. Los accesorios que traigo de emergencia combinaban
perfectamente. El uniforme era unos shorts y una camiseta ajustada mis lentes de sol
estaban sobre mi cabeza y estaba usando los converse altos hasta la rodilla que había
hecho conseguir al chofer y me había traído justamente hace cinco minutos, pero él sabe
que solo con decir que yo quiero algo lo obtiene enseguida.
Luego de las respectivas fotografías frente al espejo y de publicarlas por doquiera me
estaba caminando con Roselyne hacia el gimnasio con nuestros bolsos colgando de
nuestros hombros mientras sosteníamos botellas de agua mineral.
Roselyne empujo la puerta del gimnasio y se quedó parada su rostro demostraba que
estaba más que maravillada, y la entendía también era la primera vez que miraba el lugar.
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Las enormes paredes estaban pintadas con murales de plumas de pavorreal, serpentinas
caían del techo y algunas cuantas chicas sentadas en la primera fila de las gradas luciendo
impecables con sus ajustados atuendos deportivos.
La primera! gritó Sienna, guiñándole un ojo a Roselyne mientras jugaba con su pluma.
Ella no comprendía como ellos ya lucían el uniforme.
Que canción quieres para tu rutina? preguntó Nina quien estaba parada al lado de la mesa
con el estéreo.
Da igual! Chilló Roselyne parándose en medio del gimnasio. Las chicas en las gradas
murmuraron. Yo me quede parado al lado de las sombras.
La voz de Rihanna estalló en las bocinas. Roselyne comenzó a moverse con los pasos de
chicas de club de media noche que le había copiado a unas ex-amigas y unas rutinas de
animación.
Ok, Muy bien. Murmuraron Las Sombras, tomando unos apuntes, para hacerse las
importantes. Sus rostros estaban paralizados. A la distancia distinguí que ellas solamente
habían hecho garabatos en sus hojas.
Roselyne camino directo hacia mí. Ya la tenías preparada? Le pregunte mientras me
preparaba mentalmente para mi rutina haciendo unos movimientos de cuello mientras
sostenía mis piernas con las manos calentado como hacían las porristas del Super Bowl
siendo ellas la única razón por la que sintonizo los canales deportivos.
No, fue pura improvisación. Presumió Roselyne destapando su red Bull mientras miraba a
Tabatha acercarse con un extravagante sombrero. En ese momento ella me recordó a las
chicas de Hightown Hill.
Me levanté de golpe y dejé caer mi bolso Fendi en las gradas al lado de las chicas que aun
murmuraban desde que me habían visto entrar.
Sorpréndeme. Le dije a Nina sonriendo. Ella sonrió. Ella ya me había visto en los clubes y
sabia cuales eran mis gustos de música.
Nicki Minaj comenzó a sonar, comencé a moverme el ritmo era perfecto para mí. Me deje
caer en el suelo, abrí las piernas y comencé a imitar a shakira. Ninguna chica parpadeaba,
la adrenalina recorría todo mi cuerpo.
La música se detuvo. Mi respiración estaba al máximo. Las sombras solamente fruncieron
los labios. Algo dentro de Sophia estaba agradecido de que al fin había llegado alguien
que renovara los pasos y no volver a usar las mismas rutinas de Sienna.
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Roselyne me aplaudió, las chicas la voltearon a ver y yo caminé hacia ella. Chocamos las
manos. Nina se acercó a nosotros y detrás de ella venían las chicas que estaban en las
gradas.
Ya estas dentro. Eso lo sé. Nina susurro en mi oído. Le besé la mejía y ella se ruborizo,
ella era una más de mis admiradoras y en ese momento supe que me seria fiel.
Estábamos a punto de salir cuando unas chicas entraron, eran un par de chicas de primer
año. Ellas realizaron una rutina con cuerdas para saltar, muy buena presentación, pero Las
Sombras sabían que solo podrían aceptar a Roselyne y a James. Luego de ignorar a unas
cuantas chicas más Sienna y Sophia salieron del gimnasio y vieron a los chicos reunidos
en una esquina.
Al finalizar las clases, estará en la pizarra del primer nivel los nombres de quienes fueron
aceptados, y estos mismos deben presentarse a partir de mañana a las practicas. Ellas
nuevamente dijeron al unísono. Las fulminé con la mirada y seguí escuchando a Nina
quien decía que haría lo imposible por que fuera el capitán y tres chicas que estaban con
nosotros asintieron. Las sombras entrelazaron sus brazos y caminaron hacia los vestidores.
Ellas iban murmurando con la simplona Rooke y la soy más delgada que un somalí de
Joanna quienes eran las segundas del equipo.
Entonces, no nos quitamos el uniforme? Roselyne me pregunto mientras caminábamos de
regreso a la clase.
Le dije que no con la mirada. Según yo ella era inteligente.
Sonó el timbre del último periodo. En los últimos diez minutos me había arreglado frente
a mi espejo compacto. La directora Ravenscroft había dado su aprobación a la prueba y la
hoja ya estaba publicada. Roselyne tomó mi mano y caminamos rápidamente por los
corredores. Los demás chicos nos miraban pasar por los pasillos sabía que yo me miraba
de lo mejor y Roselyne se miraba linda. Sin darnos cuenta pasamos empujando a Tabatha,
quien iba leyendo sus comics Anime, escuchando música y tarareando en japonés. Ella se
había perdido la clase de ciencias por estar haciendo un prendedor de margaritas en el
jardín.
Nos encontrábamos frente al tablero de anuncios. La mirada de Roselyne y la mía se
juntaron. Solo estaban nuestros dos nombres escritos en la hoja rosa pegada sobre el
tablero. Y mi nombre estaba ridículamente escrito con letra muy pequeña.
Solo digan gracias. Murmullaron Las Sombras quienes se pararon detrás de nosotros.
Logré contar a nueva chicas paradas detrás de Sienna. Sus conjuntos deportivos Juicy las
hacían ver ridículas ahora.
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Los cuatro nos quedamos callados nadie quería hacer un escándalo en el pasillo. La voz de
Vincent se escuchaba venir desde lejos. El venía bajando las gradas. Estaba comentando
con sus amigos el juego de La Liga Española de anoche. Se acercó a saludar dejando a
todos boquiabiertos con lo bien que se miraba. El rozó mi mano.
Ja! qué bien! los dos fueron aceptados. Él sonrió mientras dejaba caer al suelo su maletín.
Wow! creo que se lo debemos de agradecer a las capitanas, no es así? murmuró uniendo
su mirada con las de las sombras. Logre notar tención entre ellos. En ese momento pensé
que Vincent me estaba defendiendo de las chicas.
Felicidades, oficialmente ya son Gold Peacocks, del cual este escuela se siente tan
orgulloso. Comentaron Hayden y Hunter intercambiando codazos con Vincent. Era más
que obvio su reciente favoritismo con los chicos nuevos.
Gracias. Molestamente dije al mismo tiempo que Roselyne.
Vincent desvió su mirada de los penetrantes ojos de James y volteó a ver a Sienna y
Sophia. Ellas volvieron a jugar con sus cabellos y se apartaron del grupo. Estaban más
que seguras que la guerra había comenzado.
***
Era el primer día como porristas de Royal Hills, y me encontré de frente de Roselyne,
estaba orgulloso de que ella tomara mi brazo y que estuviéramos caminando juntos por la
escuela. En ese momento me sentían de la realeza, con el uniforme rojo con negro los
bolsos combinados y el cabello perfectamente arreglado.
Sabíamos de que la mayoría de chicos de Beverly Hills habían fantaseado por lo menos
una vez en su vida con usar este uniforme. Ella y yo habíamos pasado la mejor de las
tardes comprando accesorios en Fornarina y en Angel Castelo, bolsos en Chanel y Prada y
lattes en Starbucks.
En mi cabeza no había recuerdos de Las Sombras quienes al parecer habían planeado
seguirnos por toda Santa Mónica con chaquetas Michael Kors y vestidos estampados.
Literalmente nosotros habíamos conseguido nuestras sombras, ellas nos seguían desde el
instante en el que poníamos un pie fuera de la escuela. Una chica se había acercado a
nosotros alagó nuestro uniforme e hizo un comentario sobre las chicas que estaban
viéndonos desde fuera de la boutique. Ahí supe que eran ellas, ellas eran las únicas que
usaban vestidos Marchesa para salir después de la escuela.
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Caminaba por los pasillos con mis Converse negros hasta la rodilla y Roselyne con unos
tenis rojos, haciendo juego con el enorme bolso. Para cualquier chico Royal Hills o que
pretenda ser uno, los accesorios son más importantes que el mismo uniforme.
La práctica estaba asignada a primera hora. Lo cual había sido idea de Sienna para pasar el
día entero con los uniformes más envidiados de toda la ciudad.
Enseguida todos estábamos reunidos en el gimnasio. El resto del equipo estaba reunido en
una esquina ellos solo pudieron notar a unas esqueléticas chicas con largas colas de
caballo, pálida piel y brillantes ojos. Un par de chicos de enormes espaldas, musculosos
brazos y tallados rostros murmuraron algo cuando entramos.
Las Sombras impusieron supremacía al instante. Ellas se plantaron al frente ensañándoles
los pasos y porras de la escuela. Ellas se pasaron el periodo entero sin derramar una sola
gota de sudor y sin un cabello despeinado de sus largos y brillantes cabellos. En una regla
no escrita ellas eran las únicas dos de todo el equipo que podían llevar el cabello suelto
pero lleno de espray para que este no se moviera.
Luego, más tarde esa mañana en el periodo libre Roselyne se quedó con Las Sombras en
la clase sentadas en el sillón de la cafetería viendo como Hayden y Hunter las devoraban
con la mirada, platicando todos los detalles de la primera presentación oficial y
comentando de cómo eran los chicos del equipo de futbol. Ella solamente sonreía de los
comentarios calientes de Sienna y daba un enorme trago de agua mineral.
Me encontraba solo y la idea de acercarme a Tabatha o a Axel no era la mejor. Me deslicé
del asiento y caminé al baño. Como si el destino fuera mi aliado más fiel ahí estaba
Vincent de nuevo, recién había terminado de hablar por su celular.
Qué bien te queda el uniforme. Sus labios pronunciaron. Mi rostro estaba caliente por la
sangre acumulada en el y mis manos estaban frías.
Gracias. Murmullé acercándome más a él.
Y como estuvo la práctica con las chicas? Preguntó para hacer conversación sabiendo que
cuando James se pone rojo también se queda mudo.
Bien, pero es una lástima que no estés en los juegos, para animarte especialmente a ti.
Murmuré parándome a su lado, enfrente del espejo fingiendo que tenía algo desperfecto en
el cabello.
No, no estaré jugando, pero siempre iré a ver al equipo, y ahora también a ti. Que vas a
hacer mañana sábado? Mi corazón se detuvo al escuchar esas palabras viniendo de su voz.
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Nada en especial, había pensado en ir de shopping o pasear por ahí con Bella-Boo, mi
chihuahua, por qué? Respondí temblando. Estas cosas solo me ocurrían en sueños o
cuando mi mente viaja en una escena de alguna programa de televisión.
No sé, tal vez te gustaría ir a tomar un café, o lo que tú quieras. Qué dices?
De acuerdo pero… dame tu número –dije en una jugada para obtener su celular y
enlistarlo en el grupo VIP junto a mis estilista.
Luego de haber intercambio números, roces y miradas salimos del baño uno al lado del
otro ignorando que las sombras y Roselyne estaban paradas al lado de la fuente
esperándonos.
Hola, que hacen aquí? Preguntó Vincent, no quieren algo de tomar?
Sí, vamos a la cafetería. Gruñeron las sombras mientras miraban como Roselyne tenía la
mirada perdida.
Caminamos hacia la cafetería como si estuviéramos solos, incluso intenté tomar el brazo
de Vincent pero algo me detuvo, no estaba seguro si era porque tenía a Roselyne a un lado
o porque Sophia no le quitaba la mirada de encima. En todo caso este era uno de esos
momentos en los que sentía que debía o no hacer algo, era como cuando mi voz interior
me decía que no comprara esos zapatos porque no combinan con nada o que omitiera ese
comentario asesino. Y esta vez esa voz me estaba diciendo a gritos que no era el momento
de portarme como una zorra lanzada con Vincent.
Como de costumbre había una larga fila en la barra y medio periodo se les iría esperando
ordenar solo unos cafés. Pero el tiempo pasaba rápido platicando de lo graciosa que se
miraba la maestra de ciencias con su nuevo corte de cabello estilo modelo de revista de los
ochentas y de cómo Ariadne y Minerva, las sabelotodo, se creían más listas que el
profesor de Biología, a tal nivel que eran capaces de corregirlo a media clase. Incluso un
par de chicas de primer año con el rostro lleno de maquillaje intentaban meterse en la
conversación pero las espaldas de las sombras se los impedían. Mi mente viajo en el
momento en que yo había escogido a chicas así para ser mi sequito años atrás.
Vincent sostuvo la bandeja y nos sentaron en la mesa de la esquina, viendo al equipo de
futbol practicar y los brillantes rayos de sol iluminado los vitrales de al lado. Los rumores
decían que el lugar había sido una iglesia medieval, pero eso era algo que Roselyne no
quería escuchar.
Cuando terminaron las clases todos salieron aliviados de saber que la primera semana de
escuela había terminado y que gracias a dios era viernes. Todos estaban desesperados por
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salir de compras de fin de semana presumir las nuevas amistades en el caso de Vincent, al
chico nuevo.
Me encontraba platicando con Nina. Axel estaba detrás de mi y me preocupaba que
estuviera viendo mi trasero con los shorts ajustados.
Que piensan hacer por la tarde? les pregunto Roselyne a las sombras, para no pasarse la
tarde viendo a kathy Griffin rasgar a los famosos con volumen bajo para que sus padres no
escuchen los malos chistes.
Shopping! Respondieron como ellas acostumbraban hacer cada fin de semana. Vienes con
nosotras? preguntaron frunciendo el rostro como Victoria Beckham. Yo estaba
escuchándolo todo. Yo podía sostener una conversación, planear algo mentalmente y
escuchar algo a la distancia.
Por supuesto! Chilló Roselyne imitándolas.
Sienna me llamó levantando la mano. Y tú, también vienes? Al parecer ella me había
descubierto escuchando su conversación.
Roselyne me estaba haciendo un gesto de piedad esperando que aceptara para no pasar la
tarde sola con ellas.
Si James, queremos salir de shopping con el mejor del mundo. Sophia dijo esquivando la
mirada de Sienna. Por cierto, dime cuáles son tus lugares favoritos para comprar.
Huh, difícil, pero creo que la calle Serrano en España, Ámsterdam, Ginza en Tokio, vía
Montenapoleone en Milán, Avenue Montaigne en Paris, Bond Street en Londres y de
verdad adoro la Fifth Avenue en New York. Por mencionarte algunas.
Las chicas intercambiaron miradas. Ellas quizás solamente conocían la mitad de los
lugares que había mencionado.
Disfrute el silencio que la envidia había creado un instante. Y respondiendo a tu otra
pregunta, no, no puedo, es que, voy a salir con mi madre y sus amigas. Respondí, para
evitar una tarde de compras compulsivas. Solamente seremos ella, yo y nubes de humo de
los cigarros de señoras con botox todo el fin de semana. Murmuré silenciosamente y
regresé a platicar con Nina.
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Capitulo 11
Roselyne y las sombras se paseaban el centro comercial de tienda en tienda rayando el
piso recién encerado con sus tacones de suela roja con sus enormes bolsos Marc Jacobs
colgando del brazo sintiéndose alagas al ver como todos los chicos las volteaba a ver en
sus vestidos Betsey Johnson. El itinerario comenzaba en sunset y terminaba en rodeo
drive.
Me encontraba sentado en la terraza de mi mansión, la vista de Beverly Hills era algo que
me relajaba. Estaba sentado en las sillas de la pasada fiesta de temática tiki que Esther
había organizado con sus amigas. Pensaba detenidamente cada palabra que le mandaría
por mensaje a Vincent quien estaba recostado en su enorme cama con columnas de
madera tallada la cual había sido heredada desde Bristol en 1770 y Estaba ansioso viendo
de reojo su celular que estaba en la mesa al lado de su cama. Se propuso que si antes de las
8:00pm no recibía un mensaje de James él se lo mandaría. Era la primera vez que se moría
de ganas por salir con alguien y pensaba en que el lunes hablaría con Roselyne para salir
con ella, saber su número telefónico, o tan solo saber su rutina. Su mayordomo apareció y
dejo un vaso con agua sobre la mesa y desapareció. El dio un gran trago y suspiró. Su
enorme mansión se encontraba vacía y el silencio reinaba. El no había abierto las cortinas
y sentía que los cuadros victorianos lo miraban fijamente.
Sonó el tono de mensaje de Vincent con la melodía de una canción de piano. Hola, como
estas? Que tal tú tarde? Solo quería confirmar la salida de mañana como a eso de las 4 en
Century City, a tomar un café o lo que sea. Adiós, nos vemos xo James.
Vincent sintió una especie de escalofrío mientras su corazón se aceleraba. Él siempre era
el quien imponía la hora o el lugar, sin mencionar que él siempre era el que mandaba el
primer mensaje y hacia la primera llamada. No sabía si responder, pero por impulso
respondió.
De acuerdo nos vemos mañana, muero por verte en tu habitad natural, hasta entonces, te
quiero. En ese momento me emocioné tanto que solté un chillido, era el primer mensaje
que entraba en cualquiera de sus celulares de alguien que no era familiar, su interminable
lista de amistades o de la compañía telefónica, Dalton no contaba porque jamás leía sus
mensajes o contestaba sus llamadas. No podía creer que Vincent en su primer mensaje le
haya escrito que lo quería. Mis pensamientos rápido me llevaron a la deducción que tal
vez era algo que de costumbre le escribía a cualquiera con quien se comunicaba. Me tire
sobre la cama bronceadora de Esther y viendo el cielo empecé a soñar con que pasaría,
que hablaríamos, que tomaríamos o que haríamos toda la tarde.
***
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Sábado por la mañana, abrí los ojos y toque mi rostro. La mascarilla de algas que
importaba de la india era de las mejores. Podía sentir mi piel suave y delicada. Una
charola con frutos secos y jugo de frutas estaba a un lado de mí. Finalmente mi rutina de
los fines de semana había cambiado. De inmediato ordene que abrieran mis ventanas y que
trajeran todos los atuendos que había seleccionado anoche.
Un pedacito de manzana bajaba por garganta y me quede paralizado mientras miraba los
videos de five seconds of summer en mi tablet. Me encontraba investigando todo lo
posible sobre Vincent, cuando me interesa algo debo de saberlo todo, absolutamente todo
al respecto.
Me coloqué mi bata de seda china y miraba cada atuendo. Burberry, valentino y Zack
Posen eran buenas opciones. Yo tengo ropa como para no repetir atuendo en un par de
años. Entonces vi el traje Chanel, del cual no me recordaba, ese que no es ni muy formal
ni tan informal, en tonos grises y negro que quedaba perfecto con los lentes Ray-ban
vintage y los zapatos de vestir Vuitton. Sentía que dios me había iluminado el día que
compré ese atuendo. Lo dejé sobre mi cama y escuche los tacones de Esther por el pasillo,
debía pasar tiempo con ella antes de que me investigara por las redes sociales y
descubriera que estaba con el chico más hermoso de la ciudad.
No había sentido el tiempo pasar al lado de Esther y ahora me encontraba de nuevo en mi
habitación y ella me miraba sentada en mi cama.
No entiendo porque siempre usas guantes. Esther murmuró.
Es mi marca personal. Le respondí inmediatamente. Ya estaba cansado de que me
hicieran siempre la misma pregunta y yo tenía preparada la respuesta automáticamente.
El reloj marcaba las 3:30pm, las manos me temblaban, sentía esa molesta gota de sudor
frio en la frente. Pegué el oído a la puerta de la habitación de Esther y la escuché
hablando por teléfono. Había evadido dar explicación alguna sobre a donde tenía planeado
ir pero si esperaba a que Esther se despidiera de mí desde la puerta eso sería algo que
tendría que hacer
Por impulso tomé mi bolso y salí corriendo esquivando a Bella- Boo por las gradas.
Serpenteé por los corredores, tomé un respiro mientras tomaba las llaves de mi McLaren
y corrí de nuevo hasta el lejano estacionamiento antes de que el chofer saliera del garaje y
me viera.
Retomé la respiración, me encontraba muy agitado por haber corrido. El comer solamente
una vez al día tenía sus perjuicio. Era la segunda vez que estaba detrás del volante.
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Arranqué el auto y dejé que el viento pasara por mi cabello mientras me miraba
constantemente por el espejo retrovisor.
Vincent se arregló como de costumbre, con botas vintage, chaleco de vestir con una
playera de rock and roll metálica, y se marchó tranquilo en su convertible escuchando a
Maroon 5 mientras se aferraba al volante, las citas no eran algo nuevo para él. Lo más
difícil de arreglarse para salir con el socialite había sido escoger que perfume usar.
Los nervios estaban en el aire, sentía que el tiempo había volado durante día pero en este
momento había decidido simplemente pasar lento, era la quita vez que miraba el reloj en
un minuto. Estaba sentado en la banca la cual solo pasaba esquivando cuando llevaba las
manos llenas de todas las compras, el lugar parecía nuevo, miraba detalles que solo
ignoraba. Las mesas del café, los anuncios de descuentos y los quioscos donde venden
dulces y flores. Unas señoras gordas se reían fuertemente y el olor a pasteles venia de
alguna tienda. Esperaba que nadie me fotografiara en esa situación.
A la distancia logré una silueta que venía caminando desde la esquina de Prada. Poco a
poco se acercaba más y más. Vi a Vincent, tan lindo como solo él podía ser.
Inmediatamente me levanté y estiré las arrugas del pantalón y esperé a que Vincent se
acercara. Tomé una gran cantidad de aire como si nunca más fuera a respirar. Lo miraba
como en cámara lenta mesclada con la música de los parlantes sin poder creer que estaba
ahí por y para mí.
Hola, que lindo estas. Vincent me dijo. Mis piernas temblaron en ese momento estaba
tocando el cielo con las manos.
Gracias, y tu, tu pareces modelo de revista, respondí, diciendo lo primero que vino a mi
mente disimulando con una sonrisa.
Sin pensarlo, me acerqué y le di un beso en la mejía por lo cual rápido Vincent se
Ruborizó, no tuvo más que esa sonrisa pícara, y nerviosa de alegría y nervios.
Comenzamos a caminar y a ver cómo las personas que pasaba nos volteaban a ver como si
se tratase de la nueva pareja de la ciudad. Realice una pose rápida mientras caminado en
el momento justo en el que una chica tomaba una fotografía desde las gradas eléctricas. En
ese momento sentía que los paparazzi nos seguían y podía escuchar los gritos de los
fanáticos en las calles de Hollywood luego haber protagonizado una película.
La seguridad que James mostraba, llamó mucho la atención de Vincent. Un punto más a
su favor, pensó mientras sentía las miradas sobre él, aunque algo le decía que no eran
porque estaba acompañado sino que porque rumoraban sobre cuánto duraría esa nueva
relación.
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Vincent abrió la puerta de cristal de Blue-Berry y me siguió hasta una mesa para dos con
un mantel de encajes y un romántico florero con rosas.
Dos Peppermint Chocolate Mocha. Dije sonriente al chico con escaso bigote.
Poco a poco la plática se volvía más personal e incluso Vincent por unos instantes roso mi
mano me miraba causando hormigueo en todo mi cuerpo.
Vincent estaba entretenido en la plática de James quien como de costumbre solo platicaba
de sí mismo. Pero en su cabeza por primera vez sentía interés por lo que otra persona
hablara.
Cerré la boca, mis labios no pronunciaron ni una sola palabra más. Estaba demasiado
nervioso, tenía la mano de Vincent a unos centímetros de la mía, sus labios estaban en una
sonrisa y todo a nuestro alrededor parecía brillar.
Háblame de ti. Dije, aprovechando la interrupción del camarero al traernos nuestros
Mocha.
Verás, a mí me gusta tocar guitara, últimamente he estado más tiempo con la eléctrica que
con la acústica, aunque la guitara es nuevo para mí, yo era más de piano, por mi madre.
Ella ha influido mucho en mí, aunque creo que se inyecta un poco más de botox cada vez
que me escucha con el bajo y casi se desmaya el día en que me vestí como el vocalista de
Green day, me pase todo el día escuchando su nuevo álbum.
Tomé un sorbo de su café, pasé la servilleta en mis labios y sonreí. Vincent prácticamente
me estaba dando a entender que está muy informado de todo a lo que la moda se refiere lo
cual ya era bastante obvio y solo podía imaginarme lo lindo que se debió de haber visto en
su fase de roquero.
Exacto. Respondí sin tener idea de lo que Vincent me había preguntado. El dio un trago a
su mocha y se que en silencio viéndome fijamente. Sabía que él quería que retomara la
conversación. Me llené de valor al mismo tiempo que mis pulmones de una gran
cantidad de aire y le pregunté casi tartamudeando. Y, en el tema del amor, como te ha ido?
Vincent, se recostó en el respaldo del asiento y su nariz humeo. Estaba bastante
acostumbrado a ese tipo de preguntas de sus antiguas relaciones. Lo que busco en una
pareja es una gran personalidad, sentido del humor y siguió con una gran lista de su
persona ideal, las cuales mentalmente sentía que poseía.
Al finalizar, Vincent comentó colocando su mano sobre la mía, incluso el podía sentir mi
acelerado pulso. Aún no ha llegado a mi vida esa persona especial, pero ha habido muchos
que casi lo han logrado. Comentario que dijo solo para darse a desear. El cual se quedó
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grabado en mi mente como canción que escuchas en la mañana por la radio y repites todo
el día, pero, por más que intentaba, no lograba escuchar si le interesaba un chico o una
chica.
En un último esfuerzo para saberlo, al primer chico que nos paso enfrente por la vitrina de
de nuestra mesa lo voltee a ver, para saber cómo reaccionaba Vincent. Vi que acercaba un
chico con estilo urbano, como del Bronx, con pantalones flojos, camiseta de básquetbol y
gruesas cadenas de oro. Nada más alejado de mi gusto, pero para este experimento
cualquier clase de chico servía aun que se tratara de un latino indocumentado.
Al pasar enfrente, lo miré fijamente si se tratara del chico lindo con el cabello rubio del
club de golf que había visto la primera que jugué ahí. Solo me faltaba la baba colgando de
la boca y las lágrimas de la emoción.
Así o más desesperado, pensé mientras me mordía los labios, estaba haciendo lo que más
odiaba que hicieran conmigo, verme con deseos sexuales. De reojo voltee a ver a Vincent
por encima del hombro quien casi tenía dibujado un signo de interrogación en el rostro.
Porque lo habrá volteado a ver? Se preguntaba mientras pasaba sus dedos por su cabello
viendo al chico. Que le habrá visto? Será que le gustan los latinos? El aclaró su garganta.
Lo escuche tratando de llamar mi atención de regreso hacia él. Fingí que nada había
pasado. Vincent con el rostro enrojecido y una penosa mirada movía la cabeza en señal de
negación.
Me decías? Le pregunté, para retomar la conversación,
Vincent desubicado, solo siguió hablando de la última aparición de Imagine Dragons y de
lo mucho que le había gustado la última canción que habían lanzado.
Se puso celoso! Celoso! cantaba mentalmente con gran alegría, no era respuesta concreta a
mi pregunta, pero hasta ahora era lo que más se le parecía.
Luego de pasearme con Vincent en todas las tiendas donde las vendedoras nos miraban
envidiosas porque yo lo estaba compraba todo, estaban haciendo comentarios de mal
gusto acerca como yo siempre salía de compras solo, y en ese momento solo quería que
se tragaran sus palabras.
Caminamos hacia el estacionamiento rosando sus manos mientras caminábamos juntos.
Pero, y tu auto? Vincent me pregunto luego de que le dijera que me quería ir con él
No te preocupes, que el chofer venga por él. Murmuré mientras el sol irradiaba y hacia
brillar mis lentes de sol.
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Me deslicé por el asiento de cuero del BMW rojo de Vincent. El olor al perfume era fuerte
en el interior. Respiré hondo. Vincent cerró la puerta y caminó hacia el otro lado y se
sentó junto a mí.
Diez minutos después Vincent frenó frente a mi mansión.
Entonces, esto es la despedida? Dije con tono de tristeza. En ese momento estaba imitando
a la amiga escuálida de Esther quien logra conquistar a señores mayores.
No tiene porque ser así. Vincent tomó mi mano. Puede ser un hasta pronto. Su respuesta
era lógica. El lunes nos veríamos en Royal Hills pero yo solo quería pensar a que él se
estaba refiriendo a nuestra vida fuera de la escuela.
Vincent abrió mi puerta, me dio su mano para ayudarme a bajar y se despidió de mí
dándome un beso en la mejía
Entre a casa y me detuve frente a la ventana, me escondí detrás de la cortina de encaje
español y mire fijamente el auto de Vincent hasta que este se perdió en la distancia.
La sirvienta personal de Esther estaba parada detrás de una columna. Le dije que se
acercara a mi y ella cambio de expresión. Perecía esperar un regaño. Le alcance las llaves
de mi auto. Dile al chofer que debe traer de regreso mi auto. Ella sonrió.
Al llegar a mi habitación y luego de haberme cerciorado de que Esther no estaba en casa,
busque mi celular el cual estaba perdido dentro de mi bolso. La voz de Charli XCX se
apoderó del lugar, me tiré en la alfombra persa, viendo el techo y recordando cada
momento de aquella tarde que pasé junto a Vincent Von Vandelinde, el dueño de mi
corazón.
Luego tomé la laptop y me quede viendo la foto de perfil de Vincent que había copiado.
Mi mente solo pensaba en cuando nuestros perfiles estuvieran juntos en una relación.
Camino a casa Vincent, solo pensaba en James, en como él había volteado a ver a un
extraño chico latino devorándolo con la mirada. Rápido dedujo que se trataba de una
escena de prueba, a la cual cayó ingenuamente.
Tratando de olvidarlo pensaba en sus lindas manos, en la dulce mirada que tenía, en su
increíble estilo y en como otros lo volteaban a ver.
Llego a su casa y vio su celular el cual había dejado cargando luego de haberse pasado la
mañana hablando con Hayden y Hunter sobre su encuentro con James. Tenía 14 mensajes,
todos de chicos y chicas con los cuales había salido y querían volver a hacerlo, algunos de
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los cuales ni siquiera recordaba solo los borró de golpe mientras pensaba que si había
llegado aquel que haría cambiar su forma de vida.
Cansado de pensar tanto y para ignorar todos esos pensamientos se tiró en el antiguo sofá
de la sala, encendió la T.V y se quedó viendo unas de las películas de Saw, no sabía cuál
de todas era, pero estaba bien para fingir mirarla mientras recordaba cada instante y pasar
la noche desvelado.
***
O te levantas o me veré obligada a levantarte arrastrado. Debes contestar el teléfono.
Esther decía con voz fuerte en mi habitación. Eran las diez de la mañana y yo solamente
enterré más la cabeza en la almohada. La última vez que había visto el reloj había sido a
las 2:00am y la culpa de todo la tenía mi mente que no querría dejar de pensar en Vincent.
Esther abrió las cortinas tomó a Bella-Boo y finalmente salió de mi habitación.
El celular sonó de nuevo y me levante de mala gana. Roselyne y las sombras me habían
llamado como un millón de veces y me habían dejado la bandeja llena de mensajes. Las
chicas me estaban invitando a salir, según ellas el lugar no importaba ya que desde el
viernes que no sabían nada de mí y querían que pasáramos el día domingo junto. Como si
eso me importara luego de mi salida con Vincent.
Luego de un pequeño debate telefónico entre las primas Stafford y Roselyne acordamos
que iríamos a Beverly Hills polo club. Este era el sitio indicado para pasar el fin de
semana, los mejores herederos de la ciudad suela llegar ahí esporádicamente para hablar
de negocios, presumir a sus caballos o simplemente escaparse una tarde de nuestra difícil
vida.
De muy mala gana me vi obligado a salir con la pequeña Bella-Boo vistiéndola igual que
yo con una chamarra Viktor & Rolf y lentes de sol. De nuevo Bella-Boo estaría con la
elite de cuatro patas. Para mí esto era solamente un evento más de los cuales solamente
debo de asistir por obligación y diplomacia. Esto era de las pocas cosas negativas que traía
consigo el ser el heredero de mi padre.
Al llegar noté a las sombras paradas al lado de unos caballos blancos con crin recién
cepilla con unos moños que combinaban con los de ellas. Jamás había visto a un par de
chicas combinar moños y bolsos Miu Miu con atuendos de polo.
Roselyne no tenía mascota y mucho menos si trataba de equinos, según su ideología, y la
de Bianca entre más pequeño sea tu cachorro y más grande tu caballo y entre más los
adornes más te odias a ti misma, tu auto estima esta por los suelos y crees que tu perro es
más indo que tú.
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Que hermosa perrita. Dijeron al unísono las tres al ver a Bella-Boo caminar al mismo
ritmo de yo. Mire hacia el cielo. Eso era algo que solamente lograba la mejor entrenadora
de perros de la ciudad, pero hey, me daba igual.
Igual que sus pura sangre, chirleé entre dientes fingiendo sonreír. Agarré mi pachón, lleno
de Cola de dieta con un toque de cafeína extra para soportar la irritante mañana y tomé un
gran trago. Le dio la correa de Bella-Boo a la chica que me perseguía y le di la mirada de
que si le llegaba a pasar algo a la chihuahua más ostentosa de la ciudad yo mismo la
aniquilaría.
El caballo español que había recibido como regalo de mi abuela apareció con su cuidador
encima de él. Hacía más de cuatro meses que no lo miraba. Prácticamente me había
olvidado de él.
Ellas son Cotton Candy y Pinky Pie, yo las nombré. Sophia murmuró como si no fuese
bastante obvio. Ellas viven en el establo de la casa de la costa y nos visitan cada fin de
semana.
Levanté la ceja y sonreí. Estas chicas ya estaban tratando a los caballos como sus hijos
después del divorcio.
Y tu caballo, como se llama? Sophia retomo.
Valentino. Dije secamente. En seguida te traen un caballo, me dirigí a Roselyne. Ordené
que te trajeran el mejor.
Cabalgando, las sombras a quienes no les importaba sonar demasiado entrometidas
mientras saludaban a otras chicas y sonreían con los chicos me bombardeaban
descaradamente de preguntas.
Donde estuviste ayer por la tarde?
Pregunta a la cual respondí, ayudando a mí madre en la cocina, decidieron de último
momento organizar su reunión de amigas en casa lo cual solo saca a la Master Chef de
ella, pueden creer que últimamente le está pasando por esa etapa de Martha Stewart y no
se quiere despegar de ahí creo que siente que tiene una cámara enfrente con un apuntador.
Luego de responder detalladamente cada una de sus estúpidas preguntas tomé del brazo a
Roselyne. No podía dejar que ninguna de las tres se enterara de mi salida con Vincent.
Sabía que esas chicas serían capaces de publicarlo en un blog, ya que esas cosas eran para
chicas sin vidas y ellas parecían zombis.
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Luego de que Roselyne y yo cabalgáramos lento y las sombras rápido y que ellas
cabalgaran lento y nosotros apresuráramos el paso, sentí un destello de cabello rubio
corriendo con un ajustado conjunto deportivo. Entonces me separé de las chicas y cominee
hacia la esquina pero la idea de que podía tratar de Vincent se esfumo al notar que solo se
trataba de un chico con espinillas y una linda espalda.
Regresé y noté a Roselyne hablando igual que las sombras. Estaba Preocupado de que a
Roselyne se le pegara lo sanguijuela de las primas Stafford. Entonces en la primera
oportunidad que las tontas se distrajeron viendo a un chico corriendo en pantaloncillos y
playera ajustada marcando cada detalle de su perfecta anatomía la aparte de ellas.
Quieres venir a mi casa? En ese momento mi humor era de lo peor.
Roselyne sin pensarlo dos veces aceptó moviendo su cabeza. Cualquier cosa con tal de no
pasar el resto del domingo con las sombras o encerrada en casa.
Perfecto, entonces te espero. Le di una despedida de tres dedos y camine hacia la salida.
Estaba harto de pasar la mañana del domingo, entre caballos, chicos guapos pero sudados
a más no poder y bajo el sol. Me marché con Bella-Boo en los brazos. Acelerando como
nunca mi McLaren. No sentía ningún remordimiento por no haberme despedido de Sienna
y Sophia, además sabía que Roselyne inventaría cualquier cosa para excusarme. En ese
momento lo único que lamentaba era haber dejado a Valentino de nuevo.
De camino a casa, mientras sentía que mi blanca piel estaba en riesgo de broncearse
debajo del bloqueador el cual parecía estar hecho de aceite de freidoras de papas lo cual
hacía sentirme más deshidratado que nunca, centré mis pensamientos en esa frase que dice
que a los amigos hay que tenerlos cerca pero a los enemigos aún más cerca. Guiado por mi
instinto sentía que Roselyne sentía algo por Vincent. Tenía que saberlo sea como sea, el
fin justificaba los medios y si era necesario tener que mezclar Vodka con tequila en la
bebida de Roselyne para que esta soltara la lengua tenía que hacerlo. Además hasta un
niño notaria que Roselyne es de las chicas que no beben, ellas es de las que siempre son el
blanco de chicos con drogas en los clubes y les arrebatan la virginidad en la parte de atrás
de los autos.
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Capitulo 12
Solté un quejido al entrar a mi mansión. Sentía el bloqueador solar más espeso que nunca,
como una de esas cremas bronceadoras baratas de las cuales se me quería olvidar. Hace
unos años había pasado por una extraña etapa en la que quería estar bronceado, todos
tienen sus secretos y ese es uno de los más ligeros que tengo.
Bella-Boo mordía un juguete de McDonald’s en su mini casa rosa Burberry que está bajo
el piano en el salón. Le lancé un beso y me dirigí al bar del cual Esther se sentía muy
orgullosa cada vez que invitaba a su creciente y selecto grupo de amigas, a las cuales solía
llamar a todas Margaritas, ya que esa es la bebida favorita de todas.
Pase mis manos por las copas de cristal. Whisky y tequila eran la mejor opción. En ese
momento recordé cuando Harlow había besado a otra chica y al día siguiente la culpa era
del whisky y el tequila, bueno, el tequila es el culpable d la mayoría de nuevos bebes en la
ciudad.
Debía de tener el control sobre todo lo que pasaría, no podía actuar de improviso y tener
solamente una conversación y parecer que solo la había invitado por interés. Tomé unas
cuantas revistas de mi gran colección de mes a mes, las puse sobre la mesa de vidrio y
hierro forjado del jardín trasero al lado de la cascada y me tiré en la hamaca para relajarme
y despejar la mente. El agua que corría, los pájaros que cantaban y el sonido de una lejana
podadora de césped me rodearon.
Después de todo los dos somos herederos de la ciudad, bueno, ella aun no es heredera,
pero a los que nos gusta hacer las cosas a nuestra manera! Pensé bajando mis Ray-Ban de
la cabeza a los ojos. Aunque claro yo soy mil veces mejor que ella.
Roselyne, a quien su nueva vida social le parecía mentira, no tenía ni tiempo de respirar,
entre las sombras a quienes no terminaba de entender, porque quien en su sano juicio, no
tiene vida propia y se siente realizado siendo el sequito de otros? y a todo eso que
aparentemente son inofensivas según James, pero ella sabía que él debía de tener
experiencia en eso. El siempre estaba rodeado de chicas flacuchas las cuales se quedan sin
aliento en las gradas eléctricas y son la clase de chicas que ni siquiera necesitan tocarte
para destruirte. Roselyne cepillo su cabello frente a su tocador, si asieran las chicas que
seguían a James, entonces, como era el. Le dio un escalofrió. Se giró y se sentó en la orilla
de su cama, no quería pensar en cómo era James o en cómo eran las chicas que lo seguían
y no era por temor, era porque no quería darse cuenta en lo que se estaba convirtiendo.
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En lo que se pintaba las uñas de azul eléctrico Chanel y soplaba vio las bolsas de las
compras de la tarde anterior en la que había caminado por todo el centro comercial
pasando de tienda en tienda incluso en las que solo vendían velas o libros.
Sacó todo lo que compulsivamente compro o lo que las sombras le habían metido. Unos
mini vestidos Materia Girl con toques metálicos, unas chaquetas de tweed y de piel Chloé,
unos zapatos Miu Miu que hacían juego, unos puntiagudos Nina Ricci incluso unos
cuantos bolsos Coach de piel. En el fondo de unas de las bolsas encontró las facturas. Las
coloco una a la par de otra encima de su cama.
No es qué tenga cargos de conciencia pero, me pase de la cantidad que tenía para la
semana. Espero que no se den cuenta. Pensó mientras imagina el rostro congelado de su
madre y el ceño fruncido de su padre.
Volteó a ver el reloj vintage que le había heredado su abuela. Faltaba poco para ir a la casa
de James. Sentía dudas de sobre qué iba a hablar con él, de todas las personas que recién
conocía él era con quien más a gusto se sentía y en quien podía confiar. James incluso le
parecía ser una versión mejorada de Bianca, pero que fuera con quien más se sentía a
gusto no quería decir que fuese el más confiable y eso era algo que también había
aprendido de Bianca.
Al estar frente al espejo decidió arreglarse muy al estilo hippie chic y no como vaquera
marca Jessica Simpson. Aunque aún sentía el olor al caballo que le habían prestado.
Es domingo por la tarde. Pensó. Se puso sus largas botas Missoni con un mini vestido
floreado y una vieja bandana del conjunto que la había copiado a Demi Lovato. Tomó su
bolso y se marchó justo cuando su madre iba a juntarse con Esther en sus repetitivas tarde
de té y compras.
Llegó a casa de James, abrió la enorme reja y caminó como medio kilómetro atravesando
el jardín y el camino de piedra. Ella se sentía orgullosa de poder caminar largas distancias
en tacones y no soltar ni una gota de sudor. Luego de una larga espera salió James, quien
nunca había salido a recibir a alguien, pero esta vez se trataba de su invitada especial.
Roselyne entró y miro detalladamente cada detalle de la mansión. Era tan grande y
decorada al estilo antiguo. Sentía que ya la conocía, por esas platicas en las que su madre
critica de todo un poco.
Pasemos al jardín, ahí está más fresco. Coloque mi mano en la cintura de Roselyne y
movió los dedos en mis sandalias. Quieres algo de tomar? Pregunté dándole esa mirada
que dice que no acepta un no como respuesta.
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Si gracias, pero de dieta claro está! murmuró Roselyne tirando su bolso en el sofá mientras
Bella-Boo daba vueltas y saltitos a su alrededor.
Sonreí, recién había tocado su cintura y ella no usaba faja. Ella era delgada natural y eso
me molestaba. Seguramente era talla cero y eso solo significaba que ella había descubierto
la nuez de la india.
Adelántate, allá afuera está el living, las hamacas, las bancas o lo que quieras. Siéntete a
gusto. Dije en una jugada notándola tímida y así tener tiempo y preparar la bebida.
Soné la campana de Esther y detrás de mi apareció la sirvienta con la que ya había
hablado. Mírame y haces exactamente lo mismo cada vez que te lo ordene. En un vaso
serví un poco de Coca-Cola con una de esas mini sombrillitas, le coloqué una pajita para
que no se acercara el vaso a la nariz y detectara el alcohol y dejo caer el whisky y el
tequila. Tome un frasco de mi bolsillo y espolvoreé un toque de esos extraños polvos que
le había arrebato al chico que quería ofrecerle bebidas a las chicas en la fiesta de año
nuevo.
Captaste? Le pregunté a la sirvienta. Ella asintió con la cabeza sin hacer contacto visual
conmigo. Esto es solamente para la chica a mi me sirves solamente Coca-Cola.
Salí por la puerta corrediza sosteniendo las bebidas. Dejé salir a Bella-Boo y caminé hacia
la mesa con sombría del medio del jardín. La idea de rasgar a los famosos en las revistas
se había esfumado. Le di su vaso a Roselyne, sonreí y me senté a su lado mientras me
bajaba los lentes para que no notara algo raro en mi mirada. Los aspersores se activaron
como cada media hora, insectos zumbaban y el radiante sol estaba a la temperatura ideal
como para dejar un ligero bronceado californiano. Yo estaba bajo la sombra de la
sombrilla.
Cuál es el motivo de que me hayas invitado? Preguntó Roselyne, quien había oído de tanto
de James pero recién sentía que de verdad lo conocía.
Nada especial, solo quería estar con mi nueva amiga, y pasar la tarde conociéndonos
mejor, como ayer no pude salir con ustedes. Flaqueé intencionalmente. Pero, cuéntame
que tal las compras?
De lo más tranquilas, encontramos un par de Sales, y así se nos fue la tarde. Es la primera
vez que siento que de verdad salí de compras. Sienna y Sophia enserio que saben cómo
hacerse notar en todos lados. Ella se dejo caer hacia atrás y coloco la pajita en sus labios.
Entonces ellas compran en sales? God, no te preocupes, cuando salgas conmigo será un
mundo completamente diferente, y, no se encontraron con alguien de Royal Hills?
Pregunté, empezando a sacar la conversación que quería, mientras miraba como Roselyne
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se bajaba la bebida y parpadeaba varias veces. Sabía que el hielo en la bebida y le
dormiría la lengua e incluso le enfriaría el cerebro.
No con nadie aunque creímos haber visto a Tabatha a la distancia pero no nos acercamos
a ver si era ella o no. Dijo Roselyne jugando con los hielos del vaso.
Lástima yo pensé que tal vez estaría por ahí Vincent, con eso que se mira que le gusta
andar de norte a sur y de este a oeste. Sonreí apoyando el brazo sobre la mesa y viéndola
fijamente.
No para nada, Roselyne dijo con voz muy segura, aunque la verdad me hubiera gustado
verlo fuera de Royal Hills.
Es qué esta guapísimo! Comenté lanzando el anzuelo para ver si Roselyne lo atrapaba.
La verdad sí, nunca había visto tanta hermosura, porte y buen gusto en una sola persona,
parece actor de alguna película antigua, su belleza es clásica, pero la verdad no se mucho
de él, solo lo que las sombras nos han dicho. Roselyne rodó los ojos, pero por lo mismo no
me ilusiono.
Hay, como crees, él no es lo que piensas, o lo que nos quieren hacer pensar. Yo te lo digo
él no es gay, es qué yo tengo un radar para detectarlo en los chicos y él para nada. Con
decirte que yo sabía de varios antes de que salieran del closet y aun tengo a algunos que
están por hacerlo en Hollywood, pero es secreto confidencial. Tú sabes. Me recosté en la
silla y coloqué los brazos detrás de su cabeza. Toque la campana y la sirvienta se acerco
con dos nuevas bebidas. Roselyne tomo la que ella le alcanzo y bebió rápidamente.
Lo que pasa es que es muy misterioso, retomé, por eso es todo un rompe corazones. Ahora
lo que queda es ver si te hace caso o no, pero agrégalo en Facebook, síguelo en Twitter o
pídele su número y a ver qué pasa, luego me cuentas.
Roselyne se quedó muda, luego tomó a Bella-Boo y la cargó en sus piernas. Me quede
callado, la miraba fijamente. Sus ojos me mostraban que el alcohol estaba haciendo efecto
pero no quería demostrármelo. Ella había bebido solo para aparentar delante de mí.
Es increíble, no te parece? como una sola persona se roba el puesto de galán, verdad?
Comenté levantado la ceja por encima de mis lentes notando como Roselyne estaba
ausente. Me sentía orgulloso de saber detalladamente cada movimiento que puede hacer
mi rostro.
Sí, pero tú debes de ser todo un experto en lo que a chicos se refiere. Dijo Roselyne
tomando lo último de su vaso. Solo mírate, cualquiera que sea gay o incluso que no lo sea
te quisiera llevar a la cama.
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No creas, han pasado varios pero ninguno me ha robado el corazón. Murmuré robándole la
frase a Vincent. Y a ti, como te va en ese tema?
Te confieso un secreto, nunca he tenido novio, es qué no sé si sabes pero este es mi primer
año en una escuela con chicos. Roselyne tartamudeo, había algo que la había puesto
ligeramente mareada con un nudo en la garganta y la hacía hacer pausas entre cada
palabra.
Me queda callado, no tenía nada que comentar al respecto.
Pero cambiemos de tema, la verdad ya tengo suficiente por hoy con respecto a la escuela o
de los chicos de ahí. Roselyne también se recostó y miró al cielo. Había algo en el jardín
que le parecía fascinante.
Desabroche dos botones de mi camisa. Ya tenía la información que necesitaba, el
ambiente se había puesto denso y aburrido. Ninguno de nosotros hablaba, solo se
escuchaba el agua correr.
El silencio rápido me aburrió, sentía como mi piel picara. No era así como pensaba pasar
el domingo. Lindas flores, Roselyne dijo señalando. Ella dejo caer al suelo el vaso.
Son de mi madre. Le respondí fingiendo tener sueño con bostezos cada cinco segundos.
Logré poner incomoda a Roselyne quien estaba ligeramente mareada. Entre el mundo que
giraba a su alrededor y la sensación de que se podía caer entendió la indirecta. Se
despidió.
Entonces, platica de bff top secret? pregunto Roselyne colocando su bolso en hombro
mientras se recostaba en el arco de la puerta. Quería asegurarse de que James fuera
discreto.
Juré que para nada, abriría la boca. La tomé del brazo y la deje sentada en el asiento de mi
auto, el chofer se apresuro y arrancó. Deje a Roselyne recostada en el asiento trasero y le
asegure que podía confiar en mí aunque ella podía estar más que segura de eso, la verdad
aunque yo quisiera lo haría, sería como ponerle las cosas demasiado fáciles.
Al marcharse Roselyne, me senté en el sillón, crucé las piernas y me rasqué los piquetes
de mosquitos de jardín que había adquirido sin darme cuenta. Luego solté una risa
malvada haciendo eco y encendí la música ambiental.
No podía dejar de pensar en lo ingenua o en lo idiota que era Roselyne pero a la vez
estaba un poco preocupado ya que podría amenazar lo poco que ya llevaba con Vincent,
peor aún ser la que lo volviera completamente heterosexual, lo cegara e impidiera que se
fijase en alguien más por lo que no podía quedarme tranquilo. Debía estar alerta a
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cualquier cosa, nadie podía ser un amigo en ese punto, Las sombras actuaban muy
sospechosamente y la reciente declaración de Roselyne que jamás había tenido novio la
hacía parecer como toda una cuarentona desesperada.
***
La mañana siguiente todos se morían de ganas de volver a Royal Hills. Cada quien por
motivos diferentes ya sea porque los pasillos se habían convertido en pasarelas con los
estándares demasiado altos impuestos por James Hollower cuyo nombre ya conocían
todos o porque querían impresionarme. Esa mañana estaba usando un sombrero con encaje
y plumas y un bolso Versase colgaba de mi hombro. Las sombras aparecieron detrás de
mí. Ellas tenían la peculiar costumbre de ser las primeras en llegar y las ultimas en irse y
yo sabía que esto era para no perderse nada de lo que ocurra en las instalaciones y
alrededores de la escuela. Me besaron la mejía, y yo inmediatamente me mire frente a mi
compacto para cerciorarme que no me dejaron marcado su labial rojo. Mi mirada se centro
en Roselyne quien lucía espectacular ese día. Con el propósito de hacerse notar entre
todos, ella se había levantado más temprano de lo que acostumbraba solo para peinarse
diferente y lograr ese cambio el cual solo yo noté, pero como todo buen egoísta no le hice
comentario alguno.
Sienna y Sophia estiraron el rostro y cruzaron los brazos. Ellas también habían notado el
ligero cambio de Roselyne paro ellas tenían prohibido alagar a cual otra persona salva
entre ellas mismas o si enserio lo ameritaba la ocasión tratándose de alguna celebridad.
Intercambiamos besos, las sombras hicieron lo mismo pero ellas no tocaron a Roselyne,
luego caminamos hacia la clase. Pasamos esquivando a Ariadne y Minerva por el pasillo.
Ellas estaban sentadas en las gradas leyendo pesados libros e intercambiando comentarios.
Luego de sentarnos en nuestros respectivos lugares aparecieron los demás compañeros, el
profesor Gallagher se deslizó hacia su escritorio y de nuevo dejó caer la taza de café en el
escritorio donde ya había dejado una marca permanente y detrás de él de nuevo
aparecieron las gemelas como fantasmas. La mañana ya tenía una rutina marcada.
Wow, Roselyne, no te gustaría salir con nosotros luego. Sabes, que nosotros compartimos.
Murmuraron Adam y Jared desde el otro extremo de la clase. Solté una risa burlona y las
sombras los fulminaron con la mirada. Ellas estaban seguras que Roselyne era su tipo de
chica pero debían de ganársela. El profesor aclaró su garganta y todos nos quedamos en
completo silencio.
Al fin llego el periodo libre el cual se convirtió en todo un escándalo ya que Sophia se
partió una costosa uña de acrílico y como si fuera de vida o muerte fueron corriendo al
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baño para arreglar el súper problema con el kit de emergencia Clinique y las lima de unas
de Hello Kitty. Yo me encontraba jugando con el dije de mi pulsera. Roselyne había
tratado de conversar conmigo pero no me encontraba de humor como para debatir acerca
de cualquier tema de conversación que ella cree importante.
Roselyne movía sus piernas nerviosamente. Este era el momento para coquetearle a
Vincent, sacando los trucos femeninos marca Jolie con indicaciones de repelente marca
Anniston se subió un poco la falda y se desabrocho un botón de la blusa y caminó con sus
tacones de gamuza enfrente de la clase de los Senior. El intento de piropo de los
perdedores de su clase aun retumbaba en sus idos, pero había aprendido en su antigua
escuela que cualquier piropo es halagador sin importar de quien vengan.
Vincent rápido la volteó a ver cuando escuchó los comentarios y murmullos de los otros
compañeros e incluso el profesor de geometría dejó de escribir en la pizarra para ver a la
chica que pasaba enfrente.
Con miedo de hacer algún comentario inapropiado, Vincent se limitó a sonreír y voltear a
verla cada minuto sabiendo que quería llamar su atención. No sabía si trataba de una idea
de ella o algo que las sombras le habían sugerido. En ese momento solo podía estar seguro
de una cosa, eso no podía ser idea de James, el no planearía algo así, poner a la
competencia enfrente.
Peor es nada. Pensó Roselyne para tranquilizarse jugando con su cabello caminando por
los pasillos. Ella estaba segura que había llamado la atención de Vincent, pero ni ella
misma podía asegurárselo, no había sido capaz de ver hacia adentro, no sin antes ponerse
roja como tomate y que las piernas le bailaran aun más fuerte de los nervios. Su corazón
parecía querer salir de su pecho.
Mientras ella pensaba si entrar a la cafetería o pasar por el baño donde de seguro estaba
Tabatha charlando con las gemelas o con Nina tocaron para entrar a clases. Antes de
entrar se arregló la ropa, no quería llamar la atención de otros o que Adam y Jared se le
lanzaran encima. Para ella solo existe uno, y sea como sea debía lograr estar a solas con él.
***
En los dos periodos de práctica de porristas un pequeño grupo de chicas de todos los
grados estaban sentadas en la parte más altas de las gradas, el sol brillaba por los
ventanales y la entrenadora había salido para volver a llenar su enorme pachón con agua.
Estaba recostado en una de mis extravagantes poses mientras movía la cabeza en
desaprobación. El short se me subía cada vez más y me preocupaba estar mostrando piel
en exceso pero no podía demostrarlo, además los otros chicos también tenían el short
ajustado y ya había visto sus bultos.
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Me deslicé hasta llegar al lado de Roselyne quien estaba particularmente callada. Tiré de
mi pantaloncillo y me sentí más cómodo.
Logré que ella se uniera a mí y estuviera de acuerdo con todo lo que decía. Estaba decidió
a imponerme y cambiar los gustos de las sombras, quienes cayeron en el viejo juego de
que la música que tenían era ya muy pasada de moda.
Usher? David Guetta? ya están muy usados, no hay equipo que no lo tenga en su
repertorio de prácticas o peor aún en sus coreografías. Por favor. Sonreí al escuchar a
Roselyne. Ella les había dado una furiosa mirada, levanto una ceja mientras movía la
cabeza jugando con su cola de caballo.
Me uní a los chicos que se reunieron detrás de ella. Roselyne sacó su iPod y puso la lista
de reproducción que creía solamente yo poseía. Ella había pasado alrededor de tres noches
seguidas descargando nueva música estilo chica Royal Hills diciéndole adiós a la música
independiente, con una sensibilidad variada arraigada en una moda alejada de las
corrientes culturales predominantes, y cercana a estilos de vida alternativos, como ella
creía que era su estilo de vida.
Le di una mirada aprobatoria a Roselyne. Nunca sabía cuándo sería necesario algo de
música, sobre todo en reuniones de Esther que con la música que escucha el lugar cambia
de full color a blanco y negro. De una cosa estaba seguro, Roselyne era la amiga que yo
podía llevar a cualquier lado y no quedar mal. Ella podía ser esa amiga con quien
compartir una entrevista, preguntarle la opinión sobre si mi bolso combina y ser la tan
esperada amiga incondicional y desinteresada que tanto había estado buscando.
Entre los pasos, la música a todo volumen y el olor a espray de cabello que emanaban las
primas Stafford, Roselyne logró sacarse a Vincent de la cabeza por un rato. Ella se
encontraba animada, viviendo el momento.
El periodo de práctica voló y sonó el último timbre del día. Los chicos del equipo salieron
de golpe del lugar mientras las chicas se habían quedado a secarse el sudor y retocarse el
maquillaje, mientras algunas se habían id a cambiar el uniforme. Roselyne salió con el
traje de porrista y el rostro impecable a pararse en la columna del ala donde estaba la clase
de Vincent, pero de nuevo la historia fue la misma, otra vez ignorada. Vincent siguió de
largo platicando y riendo con Hayden y Hunter. Ellos habían salido primeros de la clase,
por lo que ella quiso aparentar estar ahí por coincidencia, pero nada. Ella no había logrado
llamar su atención. Ella dio tres inhalaciones, cerró los ojos y se tranquilizó. Por dentro
sentía que tarde o temprano Vincent se cansaría de los demás o los temas de conversación
se volverían sosos y repetitivos. Entonces ella tendría todo un diccionario de temas para
platicar. Quién ríe al último ríe mejor.
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Capitulo 13
A la tarde siguiente Roselyne, iría al baby shower de Faith, una de sus compañeras de su
antiguo colegio. Al fin la chica había encontrado un buen partido y nada tonta supo cómo
amarrarlo. Todas sabían que ese era uno de sus propósitos de antes de cumplir veinte,
pero había cambiado el baile en las mesas de los clubes por las canciones de Disney Junior
y acostarse a dormir temprano sin mencionar el posible sobre peso dejando de ser talla S a
Maternity XL de Saks. Roselyne soltó un suspiro, ella estaba recordando viejos momentos
en su escuela católica, principalmente recordaba el día en el que Bianca insertaba un
alfiler en un condón para luego dejarlo sobre el lavado.
Se miro nuevamente frente al espejo y decidió rechazar el que su madre la llevara, ella
necesitaba salir para respirar aire puro y pensar con más claridad. Recientemente su
cerebro y sus demás sentidos se encontraban como dormidos. No encontraba explicación
al porque estaba siendo ignorada.
Su padre estaba leyendo el periódico por tercera vez y solamente levanto una ceja al verla
salir. Ella se encontraba sorprendida de que llevaba tanto tiempo viviendo en aquella casa
y no sabía ni cómo eran sus vecinos o notar como los que si conocía habían envejecido e
incluso el pequeño pelirrojo que vivía enfrente se había transformado en todo un modelo
con todo y un corte de cabello matador. Volvió a ver esas plantas que crecen a las orillas
de asfalto, las enredaderas que colgaban de todas las ostentosas mansiones la hiedra a la
que ella es alérgica y ver como algunas mansiones todavía lucían las luces navideñas. Son
detalles que uno ignora, pero que sin ellos el lugar no sería el mismo.
Llego a la casa de Faith, varios autos estaban estacionados enfrente e incluso una
motocicleta había estropeado un par de flores. El lugar y todas las habitaciones estaban
llenas de dibujos de jirafas con el cuello casi tan estirado como todas sus antiguas
amistades que estaban ahí con ceñidos vestidos y cabello cepillado. Algunas más delgadas
que de costumbre, estarán comiendo menos o vomitando más? Era la pregunta del día.
Roselyne sacudió la mano en el aire al ver a Chantal sentada en la habitación continua.
Ella estaba usando un lindo vestido verde y tenía el cabello unos tres tonos más claro. Ella
no se levanto para saludarla y Roselyne tampoco planeaba tragarse el orgullo y acercarse a
ella, después de todo ella era la única chica Royal Hills que esta ahí y solo podía sentirse
alagada con la envidia que le tenían.
Que buen partido se pescó. Pensó al ver a Faith sentada al lado de un chico muy parecido
a Leo DiCaprio. Ambos estaban tomados de la mano y sonreían a todos los que los
volteaban a ver. Algo dentro de Roselyne le decía que Faith no estaba muy contenta por
dentro.
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Mientras ella y sus antiguas compañeras se le acercaban para saludarla, juzgarla e incluso
envidiarla vió a lo lejos una espalda con un costoso chaleco y una cabellera que le
resultaban conocidas. Estaba en la cocina codeándose con otros chicos mientras asaltaban
la barra de aperitivos con forma de animalitos. Roselyne se acercó escondiéndose detrás
de un grupo de amigas que le quitaban el fondant al pastel de arca de Noé y susurraban
criticándolo todo, una incluso decía que Faith no estaba embarazada.
Es Vincent, susurró mientras dejaba caer una servilleta y se agachaba para no ser
descubierta.
Luego se sentó al lado de Faith quien lucía una pequeña barriga debajo de un vestido de
seda turquesa con un enorme moño rosa en el escote destapando todos los regalos. En ese
momento su cerebro se concentró en ver si la panza era real o solamente era una pequeño
almohada. Ese era el tema de la noche y no podía irse con la duda.
Oye, de donde conoces al chico que esta allá… en la otra sala? Roselyne le pregunto a
Faith luego de que su novio se levantó para salir a respirar.
Ah, sí, él es Vincent Von Vandelinde, es un viejo amigo de mi novio, el único que asistió.
Faith sonrió al notar nerviosa a Roselyne. Verdad que esta guapísimo? Quieres que te lo
presente? preguntó Faith viendo a Roselyne cambiar de manos su bebida como
esquizofrénica.
No! no, él no es mi tipo, mejor, te ayudo a guardar, destapar o lo que sea con los regalos.
Dijo Roselyne arrebatándole un enorme paquete de pañales de las manos. Ella tenía una
pila de papel de envolver en sus piernas y la idea de cubrirse el rostro con él era el único
plan que tenia por si Vincent salía de la cocina y decidía acercarse.
***
La reunión fue muy corta, parecía como si todos estuvieran huyendo de escuchar una y
otra vez las canciones de todas las películas Tinkerbell. Todas estaban ahí solo por la
curiosidad de ver a Faith, como si ya tuviera la gran panza, conocer al novio para intentar
adivinar como saldría él bebe o en caso de algunas chicas, llevar trozos de pastel en sus
carteras Gucci.
Roselyne vio el viejo reloj de pared de la casa de Faith el cual marcaba las 8:00 con las
manos de Mickey Mouse. Una chica con mal gusto se reía a carcajadas, ella estaba segura
que se trataba de las chicas nuevas de su antigua escuela y estaba aliviada de que no las
conocía.
Se despidió de las chicas que aún estaban ahí esperando a que sus novios llegaran por ellas
o a que el novio de alguna las llevara a casa.
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Al salir la noche estaba fría y húmeda, era como un día distinto del que había disfrutado al
salir de casa.
Mientras cruzaba la calle oyó que alguien grito su nombre a la distancia. Volteó a ver pero
solamente logró ver un par de luces acercándose. Luego de que el conductor las apagara,
ahí estaba Vincent bajándose de su BMW y caminando hacia ella, quitándose la chaqueta
de cuero café tostado para dársela y cubrirla del frio.
Vamos, dime dónde vives, yo te llevo. Le dijo sonriendo de lado mientras la tomaba de la
mano.
Roselyne estaba en shock, sintiendo la cálida chaqueta, el olor al perfume que tenía
impregnada, pero sobretodo, la mano de Vincent tomando la suya. Ella miro rápidamente
a su alrededor y se sintió decepcionada de que Katherine o alguna de sus amigas no la
estuvieran viendo, la chica nueva de Royal Hills estaba al lado del chico más hermoso de
esa prestigiosa escuela.
Se sentó al lado de Vincent quien puso la calefacción y bajó el volumen del estéreo
cortando alguna estruendosa canción.
Gracias a dios que te encontré, de lo contrario imagínate que resfriado el que te hubiera
dado, no sabías que hoy haría frio? De nuevo Vincent la miró fijamente y la hipnotizó con
sus ojos.
No, la verdad, me entero del clima por el noticiero, pero hoy no lo vi. Ella desvió la
mirada y miro las estrellas. Ella no quería demostrarle que estaba sonrojada.
Que graciosa eres, Vincent arrancó el auto. No creas que se me ha olvidado que tenemos
una salida pendiente, es que en la escuela si uno dice o hace algo ya es titular en el
facebook, trending topic en Twitter, o simplemente comentarios que luego de pasar de
boca en boca se convierte en algo totalmente distinto a lo que en realidad pasó.
Roselyne sonrió y asintió. Estaba viviendo el momento el cual había estado rezando y no
quería ni parpadear para no perderse nada, es más deseaba que tiempo pasara en cámara
lenta.
Dame tu número telefónico. Para poder comunicarnos por las tardes o ponernos de
acuerdo. Dijo Vincent, dándole su celular para que ella ingresara sus datos. Roselyne
astutamente agregó hasta su fecha de cumpleaños y añadió un osito con corazones en el
identificador. Su padre tenía el mismo modelo de celular.
Es aquí. Dijo Roselyne en tono de tristeza señalando su casa. Pero nos vemos mañana.
Ronroneó mientras se apartaba el cabello del rostro colocándolo detrás de sus orejas.
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Vincent entendió y se acercó para despedirse con un beso, pero esta vez no tan apurado y
logró sentir el aroma del perfuma que Roselyne llevaba siempre como una segunda piel.
Roselyne se bajó tarareando la canción de Fooster The People que Vincent había
sintonizado. Luego de pasar un par de semáforos y quería lardear con otros conductores.
Se despidió con una risita de lado y unos cuantos pestañazos rápidos. Mi combinación
matadora para que piense en mí toda la noche.
Luego de haber visto a Roselyne entrar a su casa Vincent volvió a arrancar el BMW y se
marchó del lugar. Estaba satisfecho de haber conseguido hablar con Roselyne y saber en
dónde vivía. La estación de radio puso su canción favorita de My Chemical Romance y el
giró por completo el botón de volumen, algo en él había cambiado esa noche, de repente
todo le parecía más que complementado ya tena a los dos chicos que le gustaban en su
vida y él estaba en la de ellos.
***
El día siguiente en la escuela Ariadne y Minerva estaban paradas enfrente de la clase
temblando, sus largas piernas de fideo se movían como celular en vibrador y sus dientes
rechinaban a más no poder. Si bien ellas no se habían postulado a candidatas a presidentas
del club estudiantil era por miedo a los discursos pero la directora Ravenscroft las había
nombrado a falta de otros candidatos.
Las chicas entraron luego del primer timbre sin seguir al profesor como es usual de ellas y
se pararon enfrente de todos.
Compañeros, solo les queremos decir que a partir de hoy empezamos con las juntas de
redacción del periódico escolar. Dijo Ariadne.
-El cual todos los viernes se repartía. Y también necesitamos voluntarios para la página
oficial de la escuela. Concluyó Minerva jugando con su dije en forma de estrella.
Como de costumbre todos las ignoraron, estaban más ocupados leyendo las revistas de
James o tecleando en sus celulares, incluso el profesor Gallagher estaba pasando las hojas
del libro de ciencias.
Todos las ignoraron, menos Las Sombras quienes desde el año pasado habían estado
platicando sobre cómo se desperdiciaba el espacio en la parte privada de la página de
Royal Hills. Esta era la pagina más visitada por cualquiera que escucha las rumores de la
escuela y en la parte publica puedes ver fotografías y leer reseñas, pero cuando ya era
estudiante puedes ingresar tu numero personal de estudiante e ingresas a los más jugosos
chismes, calendario de actividades y cualquier cosa que sea de importancia.
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Ambas tenían sus miradas fijas en las gemelas, pero no podían hablar frente a todos.
Sophia estrecho las manos con Sienna y sonrieron mutuamente. Sus pesadas pulseras de
mejore amigas por siempre bajara a sus codos y ellas se ajustaron las diademas con
plumas.
Y como si el destino así lo quisiera Minerva y Ariadne se escabulleron al baño tratando de
pasar desapercibidas como siempre luego de haber sido humilladas en clase. Las Sombras
las siguieron y ellas sintieron horrorosos escalofríos al escuchar los tacones con eco por
todo el lugar.
Dejen de buscar administradores para la pagina de Royal Hills, nosotras demandamos esos
puestos. Ambas chillaron con tono de amenaza, no preguntaron, solo avisaron.
Pero esa es una gran responsabilidad que la directora le da solamente a alumnos que
nosotras creemos son capaces de afrontar. Están ustedes seguras? pregunto Minerva
ajustándose sus lentes aéreos.
Por supuesto, nosotras estamos cien por ciento calificadas. Sienna dijo en tono de Duh.
Está bien, nosotras nos quedaremos con el periódico escolar y ustedes con la página.
Y si lo desean también podemos ayudarlas con eso. Sienna recibió una desconcertada
mirada de Sophia.
Parece buena idea para que tengan más interés en el periódico que cada año se hunde más.
Dijeron Minerva y Ariadne intercambiando miradas. Ambas sabían que no tenían más
opción que aceptar, si es que querían revivir el periódico y tener los puntos extras.
Donde están las rubias? Pregunto Vincent, en tono de broma. Recién había sonado el
timbre del periodo libre y él estaba en medio de Hayden y Hunter en el jardín enfrente de
Roselyne y James.
Frente a un espejo, de seguro. Bromeó Hunter, quien hace ya bastante tiempo sentía algo
por Sophia, pero no sabía qué hacer. No fue sino hasta este año que empezó a intercambiar
algunas palabras con ella.
Por medio periodo libre los amigos de Vincent jugaron futbol, Tabatha bailaba sola con la
música de sus audífonos por todo el lugar agitando sus alas de hada.
Yo me encontraba intercambiando mensajes de texto con Harlow Hailey y Aubree.
Quienes se encontraban en el otro escuela disfrutando de una vida totalmente nueva sin
ser mis esclavas. Una mano paso por mi espalda y sentí un fuerte aroma a rosas. Nina me
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dio un beso en la mejía y siguió caminando al lado de Axel. Aun no comprendía como
ella prefería ser amiga de algodón de azúcar y de un alíen.
Roselyne y Vincent se la pasaron intercambiando roses y miradas, sin miedo a que James
los mirara ya que parecía que su alma se había metido en su celular.
Todo estaba tranquilo hasta que se oyeron unos tacones bajando las escaleras irrumpiendo
los pensamientos de todos.
Nos extrañaron? Preguntaron las sombras en tono chillón sentándose y viendo como
pasaban el rato los otros.
Dónde estaban? Pregunté sin despegar la mirada del celular. Las chicas me estaban
contando los planes para un nuevo juego de muñecas y yo también.
Cosas de chicas en el baño, dijo Sienna esperando que Roselyne no preguntara nada. Pero
ella estaba muy ocupada como para prestar atención a esas dos. Ella se perdía en los ojos
de Vincent, de los cuales, de ser posible, se quedaría viendo eternamente.
Sienna y Sophia al notar que nadie les las volteaba ni a ver, en un acto casi suicida sacaron
un paquete de galletas Oreo y como si fuera pecado se lo comieron entre las dos. Claro
que después sintieron un gran cargo de conciencia, pero en el baño de la escuela es muy
arriesgado deshacerse de él.
***
Más tarde esa mañana, en el último periodo, Roselyne logró llamar la atención de todo el
mundo paseándose por los pasillos con el costoso bolso Kate Spade y el cabello en
apretados risos.
Vincent vio su oportunidad perfecta para acercarse a pasar el rato con Roselyne. La jaló de
un brazo para alejarla de las sombras en el momento que ellas giraron en la esquina.
No creas que porque no hemos hablado mucho, no pienso en ti, hay algo, algo pasa,
cuando estamos cerca… necesito pensar detenidamente cada palabra que te digo mirarte y
quiero saber más de ti, entonces, te gustaría salir, hoy o mañana, luego?
Roselyne se pasmó, sabía que no le darían permiso.
Me encantaría! Roselyne sonrió, solo que tengo permiso para salir los fines de semana.
Sabes, algo tiene mis padres con las noches entre semana que les aterra, creo que sienten
que hay luna llena y temen que me convierta en lobo.
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Vincent sonrió. Entonces el viernes será. Arregla todo para que luego de aquí salgamos a
almorzar, yo invito. El miró por tercera vez sobre su hombro, sentía que alguien lo miraba
fijamente pero detrás de el solamente estaba el retrato de uno de los fundadores de la
escuela.
Roselyne sintió que se le movió el suelo de golpe. Solo asintió con la cabeza, ya que se
había quedado muda de la impresión.
Vincent se marchó, ajustándose su chaqueta la cual se había puesto especialmente para
impresionarla, porque no hay chica que no se resista a una tentadora chaqueta del equipo
de futbol y la chaqueta del equipo de Royal Hills era de diseñador.
Como cuervos encima de cadáver las sombras se acercaron a Roselyne quien parecía una
estatua, no parpadeaba y apenas si respiraba. Qué paso? Qué te dijo? Preguntaron al
unísono las arpías tensando el rostro.
Mmm… Roselyne vaciló. Ella vio a su padre con las manos en los bolsillos, recostado en
su auto. Heeem… nada, solo quería saber dónde compre mi pulsera. Es qué le quiere
regalar una igual a saber ni quién. Pero adiós, hablamos más tarde. Dijo dándose la vuelta
aliviada.
Pero Las Sombras, nada tontas, no creyeron nada. Harían lo imposible por saber que
estaba pasando. Ya que sus dos nuevos amigos parecían esconder algo, Vincent se
comportaba particularmente extraño este año casualmente cuando se empezó a juntar con
ellos. Esto apenas empieza. Dijo Sienna levantando el brazo mientras hurgaba su bolso
Fendi en busca de un poco de labial.
Que se creen esos dos? Gruño Sophia molesta terminando la oración. Tarde de shopping?
De movies? O de Magazines? Dijo asustada cambiando de tema, la mirada de Sienna la
erizó pasar otra tarde examinado el libro de El Arte De La Guerra no estaba en sus planes.
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Capitulo 14
La mansión Stafford era la casa de los sueños de Barbie mezclada con la mansión
Playboy. Eso es lo que pasa cuando el padre está bajo los tacones de madre, hija y sobrina.
Ambas querían pasar la tarde en la Doll’s House de Sophia pero ninguna de las dos había
llevado las llaves ese día. Su Doll’s House era la casa que según los señores Stafford, los
padres de Sophia le habían heredado junto con otros viejos apartamentos regados por la
ciudad. Por mucho tiempo ella quería saber más sobre sus padres pero todas sus preguntas
se vieron resueltas cuando llego una carta con los nombres de Kathleen Andersen y
Brandon Stafford. Sophia estaba segura que eran los nombres de sus padres, quien si
regresaran del más allá no reconocería su casa, la cual se había vuelto todo un palacio
rosa. Las chicas habían contratado una decoradora y ella había transformado todo con las
paredes cubiertas por papel tapiz rosa, sillones de felpa rosa, cuadros de Marilyn Monroe
y Katy Perry, pero lo que ambas más amaban era las habitaciones, las cuales habían
convertido en armarios divididos por sectores, una habitación para vestidos, otra para
bolsos y la más grande para todos sus zapatos. Sienna se había cansado de decirle que
debía vender las otras propiedades y sumar el dinero a la cuenta de banco que también
había heredado de sus padres.
La habitación de Sophia. La habitación principal, era el mundo de hello kitty lleno de
peluches alfombras y cortinas, lámparas de cristal y posters de One Direction por todos
lados siendo Liam quien resaltaba, pero el sitio de honor era para el marco de fotos en la
mesa al lado de su cama, el cual tenía una fotografía autografiada de Justin Bieber.
Se tiraron a la cama aplastando la Us Weecly del mes mientras le subían todo el volumen
al estéreo con lo último descargado de Little Mix, encendiendo la mini laptop y las Tablet
rosa y se salieron de People.com para ver qué tanta información y amigos tenían James y
Roselyne en las redes sociales que tanto adoraban y en donde Roselyne ya presumía ser
socialte de alta categoría solamente por subir decenas de fotos de ella con James en
Instagram, por haber dado likes a las publicaciones de cada tres segundos y por haberse
sumado al millar de seguidores del chico socialite de Beverly.
Obviamente las mismas cosas actividad favorita shopping, en música todos los de los
chicos top de Beverly Hills tendrían en lo que a pop se refiere, like en todos los programas
de televisión juveniles y en todos los diseñadores del momento, pero lo que más
importaba era que ninguno de los dos tenía alguna relación o foto comprometedora. Por lo
que estaban a la venta, casi como con un letrero de luces neón diciendo “Disponible”.
Apareció en el estado de James, tomándome un café en Starbucks, las dos se voltearon a
ver sabiendo que como no se podían meter en las casas o en las vidas de ellos la solución
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estaba en su vida social, seguirlos a donde fueran. Sophia incluso había buscado la selfie
de james en Instragram.
Mmm, si los descubrimos o encontramos algún secreto o cualquier cosa comprometedora
los tendremos en nuestras manos y no tendrán de otra que rechazar a Vincent, quien
entonces será todo nuestro, un día tú y otro yo! Dijo irónicamente Sienna.
Y los domingos lo compartimos. Dijo Sophia en tono de burla recordando cuando eran
pequeñas y se la pasaban en McDonald’s comiendo helado, ella de Caramelo y Sienna de
chocolate.
La habitación se quedó callada por unos instantes, en la cabeza de cada una de ellas sabían
que las dos quería lo mismo. No era como en una de todas sus salidas de shopping en las
que pueden comprar dos bolsos o dos vestidos iguales sin problema alguno, pero pensaban
que una opacaría a la otra en el momento que fuera necesario.
***
Desesperada porque en las últimas compras se gastó todo lo que tenía para la semana,
Roselyne se vio obligada a revisar todos sus abrigos bolsos y carteras a ver si aparecía
algo de dinero para comprar tiempo de aire y poder textear con Vincent. Su tiempo de aire
diferido el cual era cargado a la tarjeta de su padre no se había cobrado, dejándola sin
crédito, y por tanto sin vida por el resto de la tarde.
Se pasó un buen tiempo pensando, muy detenidamente cada palabra que escribiría a
Vincent. Decidió que lo mejor sería llamarlo y así descubrir cómo sonaba su voz al otro
lado.
Contuvo la respiración y sin pensarlo dos veces marcó para llamar a Vincent, en una
estridente canción de guitarras sonaba en vez del tono.
Huh, Solo él sabrá cuál es. Pensó. Entonces una lindísima y varonil voz contestó.
Si, Quien habla? Vincent aun no tenía el número registrado.
Hola, como estas, soy Roselyne solo te llamaba para ver como estabas, y que tal tu tarde?
pregunto Roselyne sorprendida de que no viera su identificador o quizás aun no había
guardado su número.
Nada en especial, aquí haciendo tareas y escuchando música, y tú?
Yo también, dijo Roselyne, para que no pensara que no tenía nada que hacer, a ver cuándo
nos juntamos para hacerlas juntos, y pasar el rato. Vaciló.
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Si claro una tarde de estudios, me vendría bien para que veas que te tocará estudiar el año
que viene, bueno te dejo… pero antes dime ya sabes si vas a poder salir en viernes
después de aquí, conmigo? Preguntó Vincent cruzando los dedos para que no le dijera
algo que no quería escuchar.
Sí, logré que me dejaran salir, claro que no les dije que contigo. Mis padres son, bueno
quizás algún día los conozcas y tengas tu opinión sobre ellos.
Ha! Interrumpió. Entonces? Que les dijiste?
Que saldría con unas amigas para ponerme al corriente con algunas clases que van más
adelantadas que en mi antiguo escuela, y por supuesto no se pudieron negar, será como
una salida top secret.
Entonces tendremos que salir a algún lugar alejado para que nadie conocido te reconozca
y te meta en algún problema. Déjame pensar y mañana te digo a dónde iremos. Se
despidió Vincent.
De acuerdo, nos vemos mañana. Sollozó Roselyne en el audífono sintiendo que la llamada
fue muy corta y no había sido tan fabulosa como lo había pensado pero había avanzado y
ya tenía planeada su primera cita. Ella dejo caer su teléfono y se recostó viendo el techo.
Se encontraba particularmente feliz luego de una corta llamada pero sabía que debía tener
cuidado y disimular el brillo en los ojos y la indiscreta sonrisa que Bianca solía decir era
la delatora de novios.
***
A dónde iré con Vincent? Roselyne se preguntó cuándo se levantó más temprano que de
costumbre y salió a correr con su conjunto Nike rosa, el sol aun no salía y ella ya había
corrido un par de kilómetros. Mientras corría pensaba que, la verdad no es que eso le
importara tanto, en realidad parecía ser lo más insignificante del mundo. Ella solo quería
estar a solas con él, sin preocuparse de que alguien los interrumpiera.
La mañana en la escuela había sido como un suspiro para ella. Las clases habían sido
interesantes porque había prestado atención para distraerse, los ensayos de porristas
habían sido divertidos al lado de James y el periodo libre la deprimió porque Vincent se
había esfumado junto con sus amigos.
Aprovechando que el autobús se estacionó enfrente de toda la escuela Roselyne y Vincent
salieron caminando y se subieron al BMW convertible rojo que combinaba a la perfección
con el labial rojo sangre de Roselyne. Los chicos más insignificantes de la escuela se
arremolinaron para subir y el padre de alguien había bajado su ventanilla y la devoro con
la mirada.
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Justo en el momento que Vincent arrancó el auto y aceleró solo llamó la atención de las
sombras, quienes sorprendidas voltearon a ver y no podían creer que Roselyne con la
castaña cabellera al aire a colocándose los lentes de sol D&G se marchaban a toda prisa.
Cuando perdieron el BMW de vista volvieron sus miradas a James, pero él seguía
admirando el bolso con forma de panda con vestido de Tabatha.
Desesperadas, por saber a dónde se dirigía la descarada de Roselyne y el fácil de Vincent
alcanzaron a Hayden y Hunter quienes iban caminando al ritmo de Linkin Park en sus
audífonos.
Como si se tratara de vida o muerte los interrogaron. Chicos, alguno de ustedes podrá
decirnos a donde fue Vincent con Roselyne? Sienna gruño sonriéndoles. Ella estaba
usando un labial oscuro y una corona de plumas que la acaloraban.
Sophia se paseaba a su alrededor y rosaba sus manos tratando de ignorar la patineta que
Hunter llevaba en la espalda.
Ambos intercambiaron miradas y endurecieron su rostro. Ellos sabían muy bien que a
ellas no había que decirles absolutamente nada sobre Vincent. Él lo había dejado muy
claro en las amenazadoras pláticas del año pasado. Pero por supuesto que sabían a donde
iban, Vincent se la había pasado hablando media mañana de que irían a pasearse por todo
santa Mónica, el lugar ideal para que para que nadie los reconociera. El no pasaba por ahí,
salvo por necesidad y la pálida piel de Roselyne indicaba que ella hacía meses que pisaba
una playa.
Llámalo y pregúntale querida. Hunter sonrió, tomo del brazo a Hayden y caminaron
dejándolas atrás. Sophia sonrió, sabía que estaban tratando de enfurecer a su prima e
incluso caminaban juntos haciéndole saber que están enterados que ella había esparcido el
rumor que eran pareja.
Eso es algo que James disfrutaría. Dijo Sienna viendo a los amigos de Vincent
desaparecer.
Es verdad, pero es una lástima que hoy faltara. Sophia coloco su bolso en el hombro y de
nuevo se digno a esperar que su prima decidiera moverse.
Camino a Santa Mónica, Roselyne no dejaba de mirar a Vincent, lo lindo que se miraba
manejando, parecía una escena de las películas de rápido y furioso que tantas veces había
visto por Paul Walker y no por Vin diesel como el resto de las chicas en el mundo.
Para que los nervios disminuyeran, encendió la radio dejo la estación donde estaban
pasando I love you like a love song de Selena Gómez, la cual parecía ser la canción ideal
para el momento. Con la duda de hacia dónde se dirigían, solo miraba el camino y como
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poco a poco se alejaban de las mansiones y parques de los alrededores. Roselyne paso
nerviosa frente a las casas de las amigas de su madre.
Al llegar se sentaron en uno de esos café tipo casa de la playa que están tan de moda en
todos lados con el estilo vintage, pequeñas mesas de madera y velas con flores por donde
sea que callera la vista. Unos cuantos chicos en trajes de baño saltaron detrás de ellos y
Roselyne se ruborizó al ver un ajustado traje de baño de un musculoso chico bronceado.
Ahí apartados del resto del mundo Vincent, como todo un Galán, tomó la delicada mano
de Roselyne logrando ponerla aun más nerviosa de lo que se encontraba. Sus extremidades
estaban frías y ella incluso podía sentir sus manos temblar. Contuvo la respiración.
Que quieres? le preguntó llamando con la mirada al mesero.
Oh, creo que… Roselyne tartamudeó, un jugo natural y galletas de azúcar.
Vincent asintió con la mirada al mesero y le indicó que él también quería uno logrando
que el mesero le guiñara un ojo señalando a Roselyne con la pluma. Parecía que después
de todo no había podido pasar desapercibido.
En lo que llegaba su orden, Vincent apagó su celular y lo metió en el bolsillo de su camisa
Armani. No quería que nada interrumpiera aquel momento. Sospechando que más de
alguien podía estar pendiente de él, sentía las orejas ligeramente rojas, eso solo pasa
cuando cualquiera es tema de conversación, por no decir chismorreo de las sombras, lo
cual le venía ocurriendo recientemente, pero él sabía que la solución a esto no era más que
una ducha con agua helada y no pensar en los nuevos chicos Royal Hills. El miró hacia
todos lados y respiro aliviado cuando no vio a nadie amenazante. Cualquier persona con
un celular o una cámara era un problema para él.
Roselyne, quien ya había superado los nervios, gracias a los consejos de una revista que
decía: “que hacer y no hacer en una primera cita”. Estaba serenamente tranquila, tanto que
parecía estar drogada, pero en el buen sentido, si es que estar drogada lo tiene. Rápido
sacó los temas de conversación recomendados luego de haber escogido como es tú pareja
para saber los gustos en común y algunos detalles de la vida de ese chico especial, por lo
que para no ser tan directa y saber algo de su familia le pregunto, tuviste que pedir
permiso para salir conmigo? Roselyne ladeó la cabeza.
No, cuando eres el hijo mayor y tienes tu propio auto, lo de pedir permisos y todos esos
dramas quedan en el pasado.
Entonces tus padres, te dejan salir a cualquier hora?
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Es que, verás, ellos casi no están en casa, por no decirte que nunca. Ellos son vendedores
de bienes raíces y otras cosas, todo el día se la pasan mostrando casas o haciendo sus
negocios y las pocas veces que están en casa no se despegan del teléfono. Mi hermana
menor se queda con mi tía y mis primas en Inglaterra. Mi vida familiar no es tan
interesante que digamos. Pero y tú? dijo Vincent devolviendo la pregunta.
Mmm, casi igual, mis padres trabajan bastante pero siempre se la pasan vigilándome,
preguntando todo. Sabes, es molesto tener que pedir permiso para todo. Pero da igual,
suspiró, ya estoy acostumbrada.
Llego su orden a la mesa de las tambaleantes manos de una mesera con una orquídea en su
extraño cabello. Roselyne sin darse cuenta se había manchado con un poco de azúcar
granulada el labio inferior. Vincent estiró la mano y tomó una servilleta rosa. Se acercó a
limpiarla, lo que sonrojo a Roselyne ya que se encontraba en una situación un poco
vergonzosa para su gusto pero esa era su mejor versión del quita botones que Bianca le
había enseñado.
No se apeteces algo más dulce? Vincent le pregunto a Roselyne, para volver a tener
platica, ya que Roselyne se escondía cada vez más deslizándose en la silla para que no
notara su cara de pena.
Huh, aquel pastel de chocolate estaría bien. Roselyne señalo a la distancia en una larga
vitrina al lado de un grupo de chicas que usaban tangas brasileñas con naturalidad.
Ya solo queda una porción. Respondió la mesera rodando los ojos.
Tráiganos ese pero con dos tenedores. Dijo Vincent pensando en compartir. En su amplia
experiencia, él ya sabía que no debía generar ningún tipo de debate, discusión o
competencia en la primera cita.
La mesera serpenteó por todas las mesas y dejo caer el pastel en la mesa asustando a
Roselyne quien parecía un asustadizo hámster.
Roselyne, se acercó más a Vincent, para no tener que estarse pasando el plato. La brisa la
refrescó y ella ato su cabello con una pulsera.
Lentamente se fueron comiendo el pastel intercambiando miradas, lo que ya se estaba
convirtiendo en una costumbre entre ellos.
El celular de Roselyne sonó dentro de su bolso interrumpiendo aquel Romántico
momento. Se quedo paralizada al ver que era una llamada de su madre. Mil cosas pasaron
por su mente.
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A qué hora regresas? La voz de Leonora estaba molesta.
Todavía no hemos terminado, nos faltan algunos materiales, por lo que tendremos que ir a
comprar, yo digo que en un par de horas llego. Respondió Roselyne viendo su reloj
pulsera Gucci que ya marcaba las 4:00 de la tarde.
Si puedes venir antes espero que lo hagas. Dijo Leonora colgando la llamada.
Que paso? acaso se enojó, o descubrió que no estás haciendo tareas con amigas. Pregunto
Vincent angustiado parándose a su lado. Ya había pagado la cuenta y estaba listo a salir
corriendo del lugar.
No, nada de eso solo llamaba para preguntar a qué hora voy a llegar. Roselyne exhalo
aliviada.
-Entonces quieres que te lleve de regreso? Vincent tomó sus manos.
No! podemos dar algún paseo, muero de ganas de ver la ropa que tienen en los almacenes
de aquí, estas calles me recuerda la serie de Sex and the City, no sé por qué pero siento
que SJP saldrá una de las tiendas.
Ok, Vincent dibujo una falsa sonrisa. El no había entendido la comparación de Roselyne.
Nueva York no se parecía casi en nada a santa Mónica.
Entre tienda y tienda Roselyne miraba de todo, las vitrinas, se probaba los lentes y giraba
alrededor de los maniquíes. Se me ocurrió algo, hay una tienda, que se te va a gustar.
Perfecto. Roselyne paso su mano por el brazo de Vincent. Y unos minutos después se
encontraba parada frente a American Vintage Clothing Store. Ella ya había estado ahí
antes pero debía fingir para responder el gesto de Vincent que quería mostrarle lo mucho
que ya la conocía.
Cuando entraron ojos de Roselyne se fueron directo hacia una bolsa vintage Coach, rosa
con negro, muy parecida a la de la princesa Mía en Princess Diary la cual era su película
favorita a principios del año dos mil.
Te gusta? pregunto Vincent, quien indirectamente miraba la etiqueta del precio, lo cual
hacia por inercia luego de un par de citas con un chico arribista.
Por dios, me muero, solo imagino cómo se vería con el uniforme de Royal Hills.
Respondió Roselyne devolviéndola a la mesa. Tengo los accesorios correctos.
Si te gusta es tuya. Dijo Vincent agarrándola.
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No, no te preocupes, está linda pero no es necesario que me la compres. Dijo Roselyne
quien se sintió comprometida, en un mundo perfecto ella misma se le hubiera comprado
pero en ese momento se sentía sobregirada. Un recuerdo invadió su mente, ella
prácticamente había utilizado las mismas tácticas de Bianca cuando quería algo.
Espero que no me estés negando el gusto de hacerte un regalo. Sabes que, la voy a ir a
pagar, así no te podrás negar a aceptarla.
Roselyne lo siguió hacia la caja silenciosamente. Ella se sentía muy mal por haber
quedado como una prostituta frente a él. Le dio las gracias acompañadas de un ligero beso
en la mejía. La cajera los miró románticamente.
-Creo que será mejor irnos ya, no quiero que llegues tarde y otro día no te dejen salir. Dijo
Vincent lanzando la invitación para una próxima vez.
Roselyne no dejaba de mirar la linda bolsa que Vincent le había regalado y en como nunca
pensaba en despegarse de ella, no sin antes asesinarla. Era el primer regalo que recibía de
un chico tan lindo y detallista y no miraba malas intenciones en el.
Al llegar a su casa, le pidió que no se estacionara enfrente, ya que sentía temor de que
podía haber alguien esperando por ella o espiando por una ventana. Se despidió tomándolo
de la mano, dándole las gracias por aquella tarde tan especial. Esta vez él fue quien le dio
el beso de despedida a ella y ambos se sonrojaron ligeramente. Se bajó del auto y se quedó
mirando como el convertible se marchaba. Al ya no poder verlo, irrumpió con una amplia
sonrisa a su casa. Subió corriendo las escaleras y se encerró en su habitación para su suerte
Leonora estaba muy ocupado viendo al reportero guapo del noticiero.
Rápido sacó todas sus cosas del bolso Fendi y las pasó al bolso Coach que le había
regalado Vincent. Se paró frente al espejo y probó mil maneras de cómo usarlo. Ella jamás
se despegaría de ese bolso.
***
Al siguiente día, Roselyne llevaba todo su atuendo combinado con la bolsa vintage,
parecía una estudiante de intercambio recién llegada de Francia con una boina Burberry y
un pañuelito Hermes finamente atado en su cuello todo en tonos rosa con negro. Ella se
había tomado una fotografía frente a su espejo, había etiqueto a las otras chicas de su
antigua escuela e incluso había sobrecargado Instagram. Pero ninguna de ellas comentó,
solo dieron like mientras la envidia se las comía vivas e incluso alguien había enviado un
tweet de pésimo gusto comparándola con Paris Hilton.
Los elogios de James al ver a su amiga tan linda, eran de esperarse, él siempre sabía que
decir para elogiar a los demás sin auto sabotearse.
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Luces Divinamente fabulosa! Dije entre dientes. Mientras jugaba con la cadena de mi
bolso Prada negro, el cual le había quitado a Esther un par de días atrás. Ella pensaba
combinarlo con un traje Armani negro pero ese bolso pedía a gritos desesperados ser
combinado con mi uniforme.
Las envidiosas de Las Sombras no tardaron en verla de pies a cabeza tratando de encontrar
alguna imperfección, pero al notar la linda bolsa vintage se acercaron como ratas encima
de sobras de comida detrás de Wendy’s.
Querida Roselyne donde compraste eses bolso tan lindo? Hace tiempo que no miraba este
estilo. Fanfarronearon frunciendo los labios mientras parecía que se ponían verdes de
envidia. Ellas estaban queriendo decir que estaba pasada de moda cuando en realidad era
todo lo contrario. Ese diseño era de los más buscados de la ciudad y prácticamente estaba
agotado.
Me la regalo alguien a quien quiero mucho y sabe que me gustan las cosas vintage, únicas
y que nadie más puede tener algo parecido o igual a lo que yo tengo. Respondió algo
molesta Roselyne, quien notó las malas intenciones de esas dos.
Las sombras arquearon las cejas y desviaron la mirada.
Por la mirada de James, Roselyne dedujo que se trataba de envidia, lo cual tomó como un
halago y nadie podía creer la expresión de las dos, era como si hubieran visto la última
actuación de Lindsay Lohan en esa extraña película.
De nuevo me encontraba sonriendo hipócritamente. Había algo incorrecto en lo que
Roselyne había dicho, ese bolso no era tan único, yo tengo una pequeña colección de los
mismos bolsos Coach que guardaba para cuando regresaran oficialmente y ella ya me
había quitado la primicia.
Furiosas Las Sombras se voltearon y taconearon hacia el baño del segundo piso. Recién
habían salido de ahí y habían tramado platicar con James pero luego no sabían por qué
habían pensado en contarle todo a James, cuando él también está interesado en Vincent. Y
habían llegado a la conclusión de que más que unirse a ellas lo utilizaría a su favor.
Pero la duda de que Vincent solo está jugando con ellos como lo ha hecho siempre? o será
que de verdad está interesado en alguno de ellos? O con los dos? Tal vez está pasando
algo estilo Hannah Montana, que quiere lo mejor de dos mundos.
Las chicas se recostaron en el lavado donde Sienna gritaba histérica.
De seguro Vincent le regalo el bolso a esa zorra, esto no me gusta para nada! Mejor
salgamos, ya no tarde en llegar Vincent. Sophia camino de mala gana detrás de ella.
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-Quiero ver si se acerca a saludar o si voltea a ver el bolso de Roselyne. Gruño Sophia,
mientras se colocaba más rubor en sus pálidas mejías. Ella ya era experta en maquillarse
mientras caminaba detrás de su prima.
Al salir Vincent estaba entrando por la puerta principal. Al pasar frente a ellos, volteó. Se
quedó mirando a Roselyne y lo linda que se miraba. Pero también miró a James quien se
estaba ajustando el chaleco. Se le notaba algo especial, se había peinado diferente. No
quiso acercarse, para no tener que saludarlos, y que alguno de los dos hiciera algún
comentario comprometedor. No es que él tuviera algo que esconder.
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Capitulo 15
Durante el periodo libre las sombras se fueron taconeando a la clase de periodismo para
redactar sus jugosas actualizaciones de la página de la escuela y hacer saber a las persona
fuera de la escuela lo increíble que es formar parte de ella y a los que ya estamos dentro
saber lo último que ha sucedido por los pasillos.
Ambas soltaron unas carcajadas cuando caminaron hacia el escritorio donde estaban
Ariadne y Minerva pegadas enfrente de la computadora.
“10 Pasos a seguir para ser popular” se leía en la pantalla, las gemelas se estaban
guiando de unas cuantas revistas que habían comprado esa mañana.
Mejor no se pongan a pensar en imposibles, si fuera tan fácil, porque ustedes siguen
siendo unos ratones de biblioteca. Gruño Sienna tirando de la trenza de Ariadne.
Mejor escriban sobre, el calentamiento, global, o más importante aún, de la temporada de
premios. Chilló Sophia arrebatándole la revista con la portada de Ema Stone a Minerva de
las piernas. Es un alivio que casi nadie lea el aburrido periódico, aun no sé porque la
directora no lo ha cancelado.
En la clase, Roselyne ignorada los murmullos calientes del gordo y el flaco mientras leía
de nuevo el manual no oficial de Kate Middleton, Como pasar de Plebeya a Princesa y no
morir en el intento. El título del capítulo era: “Que te despierta luego de haber mordido la
manzana envenenada? Un beso de amor o un anillo de diamantes. Este capítulo
prácticamente te decía que las plebeyas son las que viven romances y las princesas son las
que fingen romance y llenan su vida de joyas.
Hola soy Gracie, y yo soy Momy, y esto es Gracie and Momy Show. Logré escuchar de
los audífonos de Tabatha. Me encontraba sentado en una pose de vogue y eso me distrajo
de golpe. Instantáneamente fingí interés por la página del libro de algebra en el que estaba
sentado. La semana pasada Tabatha prácticamente me había obligado a ver videos en su
Tablet sobre este par de coleccionistas de muñecas, las cuales ella también colecciona e
incluso me había hecho jurarle que seguiría a Chad Alan y esto solamente porque yo había
elogiado uno de sus atuendos.
Se escuchó in fuerte chirrido seguido por la voz de Pauline, la nueva y segunda secretaria
con nariz operada. Por los altavoces: Todos los alumnos de 1ro.a 5to. Preséntense en el
auditorio en cinco minutos. Todos salieron de la cafetera viéndose los unos a los otros
pensando en quien pudo haber sido el de la broma. La voz de la nueva chica aun sonaba en
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mis oídos había comenzado a creer el rumor de que la directora Ravenscroft se rejuvenece
rodeándose de chicas lindas y no mayores de veinticinco años.
Subimos al auditorio, Roselyne me tomaba del brazo como de costumbre. Grandes
cortinas de terciopelo rojo enmarcaba la escenografía de la obra de teatro que estaba
ensayando el club de teatro.
Sentados y callados, dijo el profesor Gallagher bajando las gradas del escenario, dejando a
la directora Ravenscroft con el micrófono.
Alumnos, solo quería hacerles saber que la próxima semana, a petición de todos, este año
los maestros, el comité de padres y yo hemos decidido que será en el hermoso, Paris.
En ese momento solté un largo suspiro y presioné mis manos en el pecho, viajar al
hermoso parís en septiembre me traía tantos recuerdos. Mientras Roselyne sonreía y
Tabatha jugaba con su colorido cabello.
En el prestigioso magnifique Hôtel, retomó la directora luego de su pausa dramática, esta
vez será un viaje de tres días, nos vamos el día viernes y regresamos el día lunes por la
mañana.
Por favor a la salida pasen a mi oficina para recoger la circular con todas las reglas y el
itinerario del viaje, así como la nota de autorización que debe estar firmada por sus padres
autorizando su participación y demás datos del pasaporte. Bueno eso era todo, espero que
todos puedan ir. Concluyó la directora jugando con su prendedor de plumas que colgaba
de su sacó gris.
Y ahora un breve resume de cómo ha transcurrido el presente año escolar por alumnas de
primer año. El profesor Gallagher le alcanzo el micrófono a una chica pelirroja que usaba
unos enormes tacones y yo le encontré un ligero parecido con Bella Thorne. Pero en ese
momento nada me distraía, me acomode en el asiento y deje que los recuerdos de Paris
invadieran mi mente.
***
Todos en el último periodo no hacían otra cosa más que murmurar, hablar y parlotear del
viaje. Todos por los corredores planeaban hacer citas en los mejores spas y salones de la
cuidad para tratamientos para el cabello, comprara la mejor ropa que gritase Paris
acompañada de románticas boinas.
Las gemelas Ariadne y Minerva, como de costumbre, pensaban en que escusa dar para no
viajar, o simplemente no decirle nada a sus padres. Los viajes son tan aburridos, comentó
Ariadne, casi bostezando, leyendo su nuevo libro “teorías de extraterrestres con nuestros
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antepasados”, ella estaba más que segura que se vería así misma en parís solo para
estudiar a la Gioconda.
Jared y Adam pensaban en todas las chicas francesas que verían y en planear escaparse y
vivir como el viaje como los chicos de Hostal, pero sin terminar masacrados.
Axel estaba recostado en su columna entre las sombras del tercer nivel, solo pensaba como
un chico como él podía estar de visita en uno de los países más románticos del mundo sin
alguien con quien estar, eso de por sí ya era deprimente como para pensarlo. Yo había
hablado con Roselyne sobre Axel y ninguno de los dos logro comprenderlo.
Tabatha estaba indecisa, no era como la excursión del año pasado al parque temático de
Harry Potter en la cual se había enamorado de un asiático con el cabello verde mientras
hacia una fila de dos horas para comprar una varita.
Las sombras sacaron la revista del mes para ver las nuevas tendencias en moda parisina y
en dietas de emergencia para poder entrar en ellos, ellas estaban más que informadas sobre
el rigoroso entalle de los diseñadores.
La mente de Roselyne y la mía curiosamente estaba en la misma sintonía pensando en
cómo se vería Vincent paseando debajo de la torre Eiffel, en como harían para estar a
solas con él. Paris se caracteriza por ser un lugar muy romántico y más si se tiene al galán
adecuado. Nina apareció en la clase y se acercó a mí. Te veré en Paris? Ella susurro en mi
oído causándome un escalofrió.
Eso tenlo por seguro. Le respondí. Ella siguió caminando. Su voz era demasiado sensual
para mi gusto.
Las sombras estaban bajando las gradas, Sophia, golpeó con el codo a Sienna, quien con
un gesto nos estaba señalando a Roselyne y a mí. Ellas ya sabían en que y quien
estábamos pensando. Les sonreía al hacer contacto visual, ellas eran las chicas que yo
adoro y detesto al mismo tiempo, nunca repiten atuendo, saben maquillarse y hoy en
especial ambas usaban sombreros con velo que hacían ver sus rostros como grandes
modelos de Vogue.
Huh, Vincent, tan misterioso como siempre, la pregunta del momento es si asistirá o no al
viaje esta año. Susurró Sienna para explotar la burbuja en la ambos nos encontrábamos.
Hay sí, ojalá que este año nos acompañe él y sus amigos! Sijo Sophia para que no
sospecharan sus intenciones de fastidiarlos. Ellas eran como perras rabiosas, la espuma
que emanan de sus bocas las delataba.
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Tabatha salió del baño y se volteó de golpe al escuchar las chillonas voces. Estaba
dispuesta a recordarles, si es que se les había olvidado, que Vincent si había asistido al
viaje pasado en el que ellas habían logrado que les comprara todas esas cosas que habían
presumido durante medio año.
Pero antes de que esta pudiera decir algo, Sophia la pellizcó debajo de sus guantes de
encajes para que se callara la boca. Sienna la miró con una mirada asesina mientras cada
segundo se enfurecía más.
Indignada Tabatha paso con la cabeza agachado enfrente de nosotros. Ella no quería tener
de nuevo a Sienna en su contra. En ese momento reflexione sobre cuanto había cambiado.
Antes, yo era el chico que hacia tragarse su orgullo he incluso hacia llorar a las chicas de
Hightown Hill y ahora yo solamente era espectador de las maldades de las primas
Stafford.
Calladita te vez más bonita intento de caricatura china. Le susurró al oído Sophia mientras
la acompañaba bajando las gradas.
Fulmine con la mirada a Sophia e inmediatamente dejaron marcharse a Tabatha en paz.
Gire hacia Roselyne y noté como su mirada y su expresión en general había cambiado.
Las sombras la habían hecho cambiar su estado de ánimo y yo solo podía compararla con
los emoticones porque ella no puede disimular como se siente y su rostro la delata.
Sonó el último timbre del día. Todos salieron corriendo de las clases y los corredores se
aglomeraron. Esperamos unos minutos y salimos las chicas y yo. Vincent se despedía de
sus amigos. Yo lo había buscado en la asamblea pero no lo había encontrado. El volteó a
ver, buscándolos para despedirse.
Avanzamos hacia él, Roselyne incómodamente se paró a mi derecha y se plantó como un
poste. Ambos teníamos una sola pregunta que hacerle pero ninguno pregunto directamente
si viajaría o no.
Yo debía saber que planeaba, saqué el tema a colación frunciendo los labios y diciendo,
ahora más que nunca está de moda combinar todo el conjunto de con uno de los hermosos
abrigos de John Galiano. No sé si hoy o mañana iré a comprarme algo, y ustedes?
Yo ya lo tengo todo pero me falta alguna bufanda Louis Vuitton. Roselyne dijo viendo lo
primero que vio colgando de mi cuello. Y tal vez algún par de lentes, boinas o botas.
Comentó apurada para oír la respuesta de Vincent.
Y tú? Preguntamos al mismo tiempo, por lo que Vincent sonrió, ya sabía que era lo que
estaba pasando. Roselyne me había dejado al descubierto.
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Tengo que ver si aún está vigente mi pasaporte, si mal no recuerdo creo que ya se pasó la
fecha de vencimiento. Dijo en una mentira para ver nuestras reacciones, además también
había que darse a desear.
Entre Roselyne y yo reino el silencio. Nuestras miradas se juntaron y luego se separaron
nerviosos de ser descubiertos.
Saben, creo que, mejor ya me voy, es que no recuerdo donde está y con todo eso de la
mudanza espero que no se haya extraviado. Vincent se despidió de ambos y se perdió
entre los autos del estacionamiento. El había tartamudeado, había descubierto algo nuevo
de él.
Las sombras solo miraban a la distancia sentadas en la banca con la pierna cruzada. Como
en lo que Roselyne se distrajo despidiéndose de los ratones de biblioteca, Vincent había
regresado y me había dado un beso en la mejía despidiéndose de mí, lo cual desató una
rabieta de Sienna, quien agarró su pluma y la rompió en dos.
Tranquila, ya sabes que ese gustito les va durar poco! susurró Sophia para tranquilizarla
mientras jugaba con sus extensiones de cabello.
***
Camino a casa Roselyne se mordió una costosa uña de acrílico con piedras y se asustaba
con cada frenazo que hacia su madre frente a los túmulos.
Yo había cometido un grave pecado comiendo una barra de chocolate Hershey’s que
estaba en la guantera hace años, todos los días lo miraba pero hasta ese día lo tome por
arrebato y lo metí por completo en mi boca sin sentirle el sabor.
Al llegar a casa, al igual que Roselyne, corrimos para ver si Vincent había escrito algo en
sus redes sociales. Pero no, todos estaban hablando del viaje menos él. Todos los chicos
subían fotos de ellos mismos frente a espejos con abrigos y se etiquetaban en fotos de la
torre Eiffel. Roselyne cerró su laptop y yo deje caer la tablet al suelo dañando la pantalla.
La pateé y me deje caer en la cama fijándome de no lastimar a bella-Boo, miraba
fijamente el techo y en ese momento solo quería que el tiempo avanzara más rápido de lo
que suele pasar para mí. Mi viaje dependía de la decisión de Vincent.
Ni bien el reloj en forma de flor de Roselyne marcaba las 3:30 y ya ella le había mandado
un mensaje de texto a Vincent los diálogos de pretty Little Liars se escuchaban de fondo
pero ella solo tenía sus atenciones en el celular esperando una respuesta.
Hola, encontraste tu pasaporte? es que la verdad yo iría a ese viaje solo por ti, avísame
para saber si contarlo o no. Roselyne.
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Me encontraba dándole vueltas y vueltas al asunto, estaba viendo fijamente el último
desfile de Carolina herrera y mientras miraba a Nina García en la primera fila pensé
enviarle un mensaje a Vincent y ser lo más directo posible. Estaba rompiendo mis propias
reglas sobre no rogarle a un hombre.
Hola, necesito saber si vas a ir al viaje, sinceramente, yo, solo iría por ti, avísame y de una
vez dime cual tu diseñador francés favorito para que usemos el mismo. Besos, James.
Vincent quien estaba sentado en su escritorio leyendo las revistas médicas, de las cuales
estaba obsesionado sonrió al notar que parecían haberse puesto de acuerdo. Les respondió
con el mismo mensaje a ambos:
Si, si voy a ir, el pasaporte que venció es el de mi padre, el mío vence hasta el otro año.
Pero platicamos los detalles mañana. Adiós.
***
Al día siguiente James y Roselyne estaba tan contentos de que los planes del viaje incluían
a Vincent que parecían uno de esos dementes que miras salir de Macy’s con la gran
sonrisa con el policía por detrás por haber intentado robarse una camisa y trababa de verse
natural.
Ninguno de los dos podía ver detrás de los nuevos accesorios de las sombras. Ambas
estaban luciendo nuevos collares Tiffany’s con pulseras a juego las cuales habían
comprado la noche anterior en sus compras compulsivas por Century City y habían
centrado sus pláticas de vestidores en ellos dos, en como parecía que estaban demasiado
entusiasmados en el viaje y en como Vincent se seguía comportando más misterioso que
de costumbre, lo cual parecía ser su nuevo estado natural cuando esta con Roselyne y
James.
En la práctica de porristas, nos encontrábamos distraídos que hacíamos todos los pasos al
revés. Lo cual es extraño en mi, yo siempre he presumido de tener la templanza de una
bailarina de ballet, pero no este día. Roselyne se tropezó con Sienna, que casi se cae de
cara.
Idiota! Gritó Sienna tirada en el suelo viendo horrorizada como le sangraba la nariz y
estaba más que preocupada en que no se estropeara su uniforme
Solté unas sonrisas y luego disimule mientras Sophia se alejaba, ella estaba segura que si
miraba un poco de sangre se desmayaría como había sucedido en la sala de cine cuando
miraba la parte uno de amanecer y notaron su desmayo cuando todos habían salido de la
sala. Los otros chicos también se rieron y me sentí aliviado, no quería ser el único que se
había burlado del tropiezo de Roselyne, pero no la culpo, la entiendo, yo estoy igual.
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Gracias a dios nada le sucedió a aquella perfecta nariz, tan perfecta que se podía jurar que
no es la misma con la que nació siendo idéntica a la de Emma Stone que cualquiera diría
que es la No.6 del catálogo del Doctor Richards de Malibu.
Me encontraba caminando hacia el baño en el inicio del penúltimo periodo. Sonreí, sabía
que al escuchar música de grupos que parecen ser de muñecos vudú en el baño significaba
que Vincent estaba ahí. Me detuve revise si alguien venía detrás de mí y me revise cada
detalle. Vincent estaba ahí arreglándose la bufanda negra frente al espejo. Ni bien la vi y
ya sabía en qué maniquí y en que tienda la había visto. Por lo que yo ya sabía dónde
compra Vincent esa ropa que le queda tan bien, descubrí su secreto.
En una pose de parecer interesante y aprovechar que aún no me había quitado el traje de
porrista me recosté en la columna para tener una vista de perfil.
Que wow, está esa canción, de quién es? Pregunté viéndome obligado a mentir para tener
plática.
Es de 30 Seconds to Mars, es que, no sé por qué, pero hoy solo escucho de ellos, pero no
creas que solo Green Day y otras que ya conoces escucho, también me gusta la música de
Zedd y Dead Mouse, por decirte algunos.
Gracias a dios, si escucha a Zedd significa que también escucha a Selena Gómez. Pensé
suspirando de alivio. Y van a viajar todos los de tu clase? Pregunté siguiendo la tendencia
del tema del momento.
Sí, yo creo que sí, Hayden y Hunter se mueren por ir, esperan que hayan chicas lindas por
allá, pero que les hagan caso, eso sí está difícil. Dijo Vincent echándose agua en el cabello
y peinándoselo hacia atrás.
Si ellos van a estar de cacería, entonces tal vez podamos pasar tiempo tu y yo juntos, en
las calles, en las tiendas, sabes, podría mostrarte la Avenue Montaigne, o en los
restaurantes, en el último viaje que hice por Europa me quedaron las ganas de pasear por
ahí y comprobar ese rumor de que todas las noches tienen selectas fiestas en los clubes
más top. Tal vez podamos pasar el rato bailando o escuchando la música. Murmuré con
esfuerzos de no tartamudear ninguna palabra, sabía que me estaba portando como todo un
desesperado, pero si no aprovechaba está salida, luego me podría arrepentir.
Huh, si, por qué no? Vincent respondió, tal vez nos podemos ir juntos en el avión,
escuchando música o platicando. El viaje es muy largo como para ir aburrido.
Perfecto! Respondí de un salto junto con el timbre de salida. Había escuchado que Vincent
pensaba que era entretenido y quería viajar conmigo.
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Salimos juntos de baño, lo cual no fue muy bien visto por los compañeros de Vincent que
salían del laboratorio de ciencias quienes ya sospechaban algo. Pero no es lo mismo
sospecharlo que verlo de frente.
Por suerte todos ellos salieron al mismo tiempo que nosotros bloqueando la vista de las
sombras que ya estaban paradas en la puerta de la clase con los brazos cruzados,
frunciendo los labios e ignorando a Roselyne quien el cuello a más no poder tratando de
ver en donde m había pasado el periodo. Pero lo único que ella y las sombras vieron fue
como esquivaba a todo mundo para ir a la clase por mis cosas. Vincent se separó de mí en
medio de la multitud, pupe que también había visto a las chicas esperándome.
Permiso! Dije esquivando a las sombras y sonriendo con Roselyne. Aprovechando el sol,
saque mis lentes Tom Ford del bolso y me quede parado en una esquina del jardín de la
entrada, viendo al hermano de saber quién. Que por cierto parecía sacado de algún fashion
show europeo. No quería hablar con nadie.
Escuché como se acercaban unos tacones. Que no sean las sombras, pensé mientras
volteaba ligeramente la mirada. Era Roselyne quien hojeaba unos catálogos.
Me puedes acompañar por la tarde para comprar algunos atuendos y algo más que se me
ponga enfrente? Roselyne cruzó las piernas y me miro con su cara de cachorrito. Le diría a
Las Sombras, pero la verdad, me es molesto estar con ellas. Confió más en tu buen gusto,
con ellas no sé si de verdad me queda algo bien o me lo dicen para que me mire mal. Peor
aún me queda perfecto y por envidia me dicen lo contrario.
Te entiendo, yo sé que tener esa duda al momento de comprar. Claro que te acompaño,
paso por ti o nos juntamos? Pregunte demostrándole mi interés. Los planeas de pasarme
viendo E! news toda la tarde y derretirme con David Burtka habían cambiado.
Nos juntamos en Century City o nos vamos a Rodeo. Sabes, dicen que ahí está lo más top
de la temporada, como a eso de las 4:00 de la tarde. Roselyne tecleó en su celular y yo
sabía que eso era una pose de querer parecer importante, ella seguramente se la había
copiado a su madre quien se la copio a Esther.
Luego nos podemos tomar un café o comer algo, de dieta claro está. Dije tocándome el
estómago, no podemos subir ni un gramo para poder lucir con el estándar europeo.
Como de costumbre Sophia estaba escuchándolo escondida entre algunas chicas de
noveno. Se estaba enterando de todo, donde y que estaríamos haciendo esa tarde. Corrió
hacia la el arco de la puerta y jaló de la bolsa a Sienna y se acercaron a interrumpirnos
antes que saliéramos de la escuela.
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Que van a hacer hoy por la tarde? Nos preguntaron las sombras directamente, cada una
con los ojos fijos para saber si mentían o no. Yo sabía que ellas ya estaban enteradas de
nuestros planes para el resto del día, a mí nadie me engaña.
Roselyne se quedó callada, tratando de pensar que responderles. Se sentía como si hubiera
sido descubierta en alguna escena del crimen y ella tuviera el arma en las manos. Volteó a
verme esperando que les respondiera.
Roselyne me estaba preguntando algunos consejos para combinar un conjunto formal, ya
que hoy en la tarde tiene una reunión y quiere estar presentable.
Si, es cierto no sabía cómo combinar accesorios con un encantado vestido de noche
Marchesa de encajes lila y negro ahora sé que con lo último de Tiffany’s y ojos ahumados
queda perfecto. Pero… por qué la pregunta? Roselyne les devolvió la mirada.
No, por nada simple curiosidad, es qué nosotras vamos a ir al salón a arreglarnos los
reflejos y no se tal vez cortarme el fleco, estilo Taylor Swift y tal vez sus planes su podían
unir a los nuestros pero, nos vemos el lunes o tal vez este fin de semana arreglamos alguna
salida casual.
Roselyne me volvió a tomar del brazo. Recibimos los besos de despedida de las sombras,
ellas no se movían así que nosotros nos marchamos rápidamente. De nuevo estaba
ayudando a bajar por las escaleras a Roselyne con sus tacones.
Luego de un largo tiempo en el cual esperan para quedarse a solas en la escuela, las
sombras, no podían creer el nivel de descaro que estaban manejando sus nuevos amigos.
Es increíble cómo nos mintieron. Dijo Sienna tan molesta que la cara se le tensó como una
de esas señoras que tienen tanto botox que ya parecen aliens. Pero no saben que los
escuchaste, a qué hora dijeron iban a estar ahí?
A las cuatro y creo que van a estar en Rodeo Drive. Chilló Sophia tratando de sonar
molesta.
Bueno, no se puede negar que tienen buen gusto. Cancela todos los planes, paso por ti a
las 3:30, ok?
Sophia sonrió falsamente. De nuevo tendría que aplazar el renovar su armario.
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Capitulo 16
Ni siquiera lo pienses querida. Le dije a Roselyne entre dientes. Me encontraba de
compras con ella y disfrutábamos unos mocachinos doble espuma de Starbucks en las
manos y tratando de llamar la atención de los chicos con ajustada ropa que compraban en
Adidas y fue en ese momento que Roselyne había insinuado querer ir hacia una tienda de
imitación.
Mi atuendo de Zack Posen causaba furor entre todos los que se cruzaban en mi camino y
de nuevo me vi obligado a posar para algunas fotografías. No noté que entre la multitud
habían dos cuervos que nos estaban siguiendo. Según ellas disfrazadas con enormes lentes
oscuros de mosca y colas de caballo y en el caso de Sophia un pequeño bolso xoxo pasado
de moda. Del cual nadie haría comentario alguno. Ella sola se estaba hundiendo. Una
fotografía con ella por favor, un chico como de diez años dijo mientras su madre me
sonreía.
No podía borrar la sonrisa, las personas seguían mirándome. Roselyne se acerco a mí y en
mi mente solo pasaba lo mal que se vería mi traja azul pavo al lado de un feo vestido de
encaje y chiffon floreado. Despedí a todos moviendo la mano en el aire y finalmente logré
dejar a la multitud detrás de mí.
Al entrar a la primera tienda de la lista de Roselyne, mis ojos se fueron directo hacia los
abrigos, bufandas y boinas para Roselyne, las puse en el vestidor y casi a empujones la
metí ahí. Luego me senté frente al espejo que estaba frente a los vestidores, crucé la pierna
y tarareé la música del lugar. Seguí mirando alrededor, nada llamaba mi atención y las
cosas que lo hacían ya colgaban en mi closet, era hora de renovarme de nuevo, no me
gusta usar cosas que cualquiera puede encontrar fácilmente.
Roselyne salió con un abrigo Ralph Lauren azul media noche acompañado con unas
interminables botas de cuero. Sus manos en la cintura y una sonrisa.
Este es el conjunto perfecto, ya sabes, como dice Coco Chanel, las modas pasan pero el
estilo permanece. Dijo Roselyne sin ánimos de probarse otro. Yo levante dos pulgares en
aprobación y sonreí. Ese abrigo había sido diseñado para ella.
En eso, Las Sombras entraron a la boutique primero siguiendo a un par de señoras con
cortos cortes de cabello, luego escondiéndose detrás de unos percheros escuchando todo lo
que hablábamos. En ese momento una chica pasó frente a mí y se probó un vestido color
negro y me miro fijamente, yo fruncí los labios y ella sonrió. Yo había aprobado su
vestido y ahora ella podía lucirlo tranquilamente.
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Las sombras se acercaron aun mas y escucharon los detalles del sin fin de bufandas,
chalinas, mascadas y pañuelos de James y como deseaba que todo entrara en sus nuevas
maletas Vuitton. Luego Roselyne comento aburrida.
Qué bueno que me acompañaste tú. Dijo sentándose al lado de James. Una chica se acerco
con unas copas de champagne.
Sí, pero casi se nos suma el dúo de Barbies diabólicas en descuento. Bromé mientras el
champagne hacia burbujas en mi garganta, enseguida detecte que era de mala calidad,
pero yo sé cómo tratar con amigas falsas como ellas, debes de marcar la diferencia entre
ellas y tú, a donde pueden ir o no. Como te dije, recuerdas? pueden ser inofensivas pero
algo molestas.
Roselyne quería hablar de Vincent, la noche anterior había tenido uno de esos momentos
que las monjas llamaban epifanías en la que algo le decía debía hablar con James de
Vincent. Pero no podía sacar el tema de la nada sin sonar sospechosa. Primero debía hacer
un comentario y llevar la plática a donde quería. A ver cómo nos va en la ciudad más
romántica del mundo, con eso de que varios no van a ir. Ella tomó el último sorbo de su
copa.
Sí, pero tú y yo ahí vamos a estar! por lo que ellos deben de pensar en lo que se pierden,
no nosotros . Dije con mi conocida vanidad intachable.
Es verdad, será que hasta en Paris nos van a seguir las primas Stafford? pregunto Roselyne
con tono de aburrimiento.
Ashhh! espero que no! pero la verdad eso es lo que menos me importa del viaje, yo solo
voy a estar interesado en las compras, en disfrutar de la ciudad, el clima pero sobre todo,
de los chicos Europeos. Según la revista de viajes estamos en la temporada de extranjeros
por toda Europa y espero que Cupido este acompañado del destino. –dije probándome
como mil lentes frente al espejo.
Sí, ya que estamos hablando de chicos rubios, supiste que Vincent si va viajar? Murmuró
Roselyne tratando de ver mi reacción al hablar a solas de Vincent.
Si algo de eso escuche, que bueno verdad? Entre más chicos lindos mejor, pero yo estoy
seguro que a él no le interesa nadie, o tal vez tiene a alguien fuera de Royal Hills y no
quiere que nadie lo sepa. Como sea, un chico más que mirar y admirar en las calles de
parís no le estorba a nadie. Pero no te preguntas porque no quería viajar en un principio,
quizás era porque no quería dejar a su pareja sola. Todo puede ser posible.
La mirada triste de Roselyne me hizo sentir demasiado bien para mi gusto.
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Sienna y Sophia, hartas de escuchar cómo se negaban las salidas con Vincent y como
trataban de despistarse mutuamente, se levantaron del suelo y salieron taconeando
riéndose hipócritamente con las vendedoras quienes las miraban como si estuvieran locas.
Pero ellas no sabían que como todas unas expertas en el arte del Mob en los centros
comerciales, Llevaban en sus bolsos un par de lentes estilo Jacky O, unos labiales Dior y
unos pintauñas de color neón. Incluso Sophia quería meter unas sandalias Jimmy Choo
pero no sabía con que combinarlas por lo que las dejo de nuevo en el aparador.
***
Un par de días antes del viaje en la escuela ya se miraba a las chicas de otros grados con
impecables capas de pálido maquillaje, labios rojos, ojos ahumados, románticas boinas de
lado y lunares pintados en las mejías.
Las Sombras, tratando de ganarse la confianza de Roselyne y James ya que hasta el
momento solo habían obtenido su hipocresía y más con la salida de compras que ocultaron
se dieron cuenta de que eran unas ingenuas, por nada del mundo dirán lo que sienten por
Vincent, mucho menos entre ellos mismos.
Lo extraño aquí es que Vincent está interesado en los dos o será que lo hace solo por
diversión, ya sabes. Suspiró Sophia a quien la situación le recordaba a las serpientes que
se atacaban entre ellas mismas en su viaje al zoológico de pequeña. Ella nunca superaría
ese trauma.
A nosotras no nos conviene que ellos tengan ese nivel de desconfianza, Roselyne, tal vez,
si nos hubiera invitado a salir, Sienna ladeó la cabeza, es James quien no quiso que
nosotras fuéramos, lo cual es muy obvio. Entre los dos él es quien tendría más motivos de
mantener oculto su romance con Vincent… Pero volviendo a lo que estábamos, dijo
Sienna moviendo la cabeza para arreglarse el cabello, tu primo todavía vive en esa
heredada mansión del Hollywood boulevard? –ella susurró-. El DD se acerca.
El Dance Dark era un evento que organizaba el selecto circulo social del otro extremo de
la ciudad cada mes con los chicos de otras escuelas. Todos los chicos asistían con ropa
negra, traían a los mejores Dj’s de la ciudad y todos los de el circulo social tenían
reservada su asistencia meses atrás.
Sí, pero que estás pensando? Pregunto Sophia sospechando los planes. Ella recordó que el
año pasado su prima le había prohibido asistir y esto por según ella era solo el evento de
consuelo para los que no eran de Blue Diamond o de Royal Hills.
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Llámala ahora! Dile que te aparte la mejor mesa del lugar para cuatro hoy en la noche.
Dijo Sienna que ya se imaginaba el vestido que usaría y esperaba que de nuevo el chico
rasurado y con barba estuviera de nuevo ahí.
***
Esa tarde luego de pasar el rato viendo el maratón de series antes de los estrenos de las
nuevas temporadas y en el caso de Roselyne viendo la biografía de Leonardo DiCaprio
estaban bajando y bajando en la aburrida sección de noticias de facebook. Hacía semanas
que ninguno se había conectado ahí y las notificaciones y mensajes estaban sobre
cargados. Ambos estaban etiquetados en una foto de las entradas Ultra VIP del evento
Dance Dark, con un comentario de Sienna Vienen?
Me detuve y mire la fotografía. Casi inmediatamente apareció un comentario de Roselyne
aceptando. Solté un molesto suspiro, yo siempre rechazaba las invitaciones para eventos
así, pero hey, hoy no podía dejar a las chicas solas, y después de todo la semana pasada
fotografiaron a Nicky y Paris Hilton arrasando con el lugar que estaba al lado y luego de
eso era casi imposible conseguir una entrada a cualquier lugar de ahí y que fuera ultra VIP
era casi un milagro, pensaba que esas las reservaban solamente para personalidades como
yo.
Tres horas antes de que el chofer de la familia Stafford pasara por ellos, ninguno llevaría
su auto, es un lugar tan exclusivo que el parqueo se paga casi con el costo del auto. Se
empezaron a arreglar sacando los atuendos de la sección súper especial de los closets. Esa
ropa de diseñador tan caro y exclusivo que aún conservan las etiquetas y algunas aún están
en las bolsas de las tiendas. Roselyne bailaba frente al espejo con un vestido vino tinto de
grandes hombros, cintura entallada de Alexander McQueen y sus botas Missoni de piel.
De nuevo estaba dividido entre dos atuendos. Un taje Prada de vestir negro con toques
plateados estilo antiguo los cuales había agregado haciéndolo parecer el traje de alguna
estrella de Hollywood de los años 40. O un conjunto a dos tonos los clásicos blanco y
negro de Ralph Lauren, el cual parecía ser el mejor para las fotos de los paparazzi, pero no
sabía si usar blanco, ya que por algo se lleva la palabra Dark en el nombre del evento y no
quería que los de seguridad me sacaran de una manera no tan educada o simplemente no
me dejaran pasar. Roselyne me envió una fotografía de su vestido, era Corinto, y
enseguida le respondo alagándola.
Por su parte Las Sombras con conjuntos ochenteros vintage con brillantes lentejuelas y
bolsos negros a juego, su ropa era oscura pero cubierta de lentejuelas. Ambas hacían sonar
sus tacones por las escales de madera del pórtico de su Dolls House, luego se subieron al
auto y se acomodaron sabiendo que aún faltaba pasar por James y Roselyne.
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Al fin sabremos donde viven las perras. Dijo Sienna en lo que se alborotaba más su
peinado por el que había pasado horas al lado de la tenaza. Esa tarde se había cortado el
espeso fleco y quería lucir su cabello rizado.
-Hem, disculpe, podría cambiar de estación en el radio? De mala gana le dijeron al chofer
que parecía tener un serio problema de calvicie y transpiración. De por si la noche ya
pintaba para ser aburrida como para estar escuchando éxitos románticos de ayer. Esta era
el tipo de música que se podía escuchar en la oficina de la directora Ravenscroft en los
periodos libre.
Al pasar por James y Roselyne, quienes ya estaban esperando en la puerta de sus casas Las
Sombras solo tomaban notas y fotos mentales de las direcciones. Ambas fruncieron los
labios y arquearon las cejas cuando vieron la enorme entrada estilo de la familia Zahr
Hollower y las rejas automáticas de la casa Ferrell, de la cual siempre habían oído pero era
la primera vez que estaban ahí.
Al llegar al hotel, luego de haberse apretado como sardinas en el auto y haberse
despeinado con las ventanillas abiertas, Roselyne fue la primera en bajar del taxi, no podía
creer que estaba exactamente en el lugar donde se pasaron la noche cantando, bailando y
posando ante los paparazzi las hermanas Hilton. Yo me encontraba sentado aparte, pegado
a la puertezuela y solo me quedaba esperar a que la noche pasara lo más rápido posible.
En la terraza todos estaban bailando y bebiendo, esas bebidas coloridas con frutas que
tienen nombres tan extraños que posiblemente los de Rupaul’s Drag Race los nombraron
en una de las noches temáticas.
Por aquí, si son tan amables. Nos dijo les dijo el recepcionista parecido a enrique iglesias,
llevando nos a una linda mesa, donde todos dejamos caer bolsos y nos dirigimos a bailar.
Mi canción! Grité cuando empezó a sonar una arreglada versión de art pop de Lady Gaga.
Todas las chicas bailaban a mi alrededor siendo la envidia de los chicos que ya las habían
visto al entrar, uno de ellos incluso ya tenía los ojos puestos sobre Roselyne.
Discúlpennos por un momento solo vamos al tocador, dijo Sienna jalando a Sophia que
parecía una loca con las manos arriba y el cabello alborotado. Varios chicos se acercaban
a bailar con ella pero ella no lo había notado. En mi interior sabia que ella había inhalado
algo previamente, pero no sería yo quien la juzgaría o haría un comentario fuera de lugar,
después de todo sentía compasión por ella, estar todo el di apeada a Sienna no puede ser
fácil.
En el baño se pusieron de a murmurar en una esquina, logrando que otras chicas las
miraran por encima del hombro.
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Tu baila con James y yo con Roselyne, dijo Siena recobrando el aliento. Pero lo más
importante es que logres sacarle algo comprometedor de Vincent, no podemos salir de
aquí sin algo que valga la pena.
Y me arrastraste hasta aquí solo para repetirme eso. Sienna se quedo callada. Su prima le
había levantado la voz y eso casi nunca sucedía.
Al salir Sienna esquivó a todos en la pista y jaló a James quien estaba con una bebida en
las manos y Sophia a Roselyne quiénes bailaban juntos.
Las mire acercarse, ambas trataron de separarme de Roselyne para preguntarnos algo sin
miedo a que los demás escucharan, pero fue imposible la multitud estaba tan prendida que
no dejaban que nadie se moviera de su sitio.
Plan B. Le susurró Sophia a Sienna.
Saben, invitamos a Vincent pero no contesto los mensajes. Sienna gritó para que ambos
escucháramos en medio de la multitud. Los ojos de Roselyne y los míos se juntaron.
Y Por qué a él? Pregunto Roselyne dejando de bailar para verlas de frente.
Es que, a quien no le gusta Vincent! Gritaron las dos, viendo como su plan se había
echado a perder. Furiosas se fueron a la mesa, llamaron al mesero y tronando los dedos
maltrataron al bar tender a la distancia.
Lo más fuerte que tengan, pero ya! Chillaron empujando a un par de chicas que ya
balbuceaban, lloraban y evitaban el vómito mientras cargaban sus tacones y miraban
mareadas todo lo que las rodeaba.
A lo lejos sentís sus miradas tan amenazantes como un cuchillo. Sabía que ellas nos
estaban envidiando en ese preciso momento. O me encontraba rodeado de dos chicos
latinos con camisas caso desabotonadas por completo y Roselyne estaba riendo como nuca
la había visto mientras yo tomaba su mano.
Si supieran que están bailando con su verdadero enemigo. Sophia le dio un enorme trago
al vodka y se aclaró la garganta.
Las sombras murmuraban algo y yo no quería seguir poniéndoles atención. Noté a una
chica horrible, con una minifalda tan apretada que de seguro no tardaría en estallar y un
top que gritaba: “Chica fácil” con el cabello mal pintado, de seguro tinte barato que se
aplicó ella sola. Ignorándola miré al hermoso chico del cual ella estaba colgada como
mono, de lejos se parecía a Sterlin Knight, con unos jeans rotos y una camisa Polo negra
sexy, todo un rebelde. En ese momento solo logré pensar en mi misterioso rebelde. Me
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imaginé en sus brazos bailando alguna canción lenta, una de Green Day o incluso algo de
twerk. Yo por él, bailo lo que sea! Pensé acompañado de un suspiro. Y entones, de nuevo
recordé a Dalton pero ya no me ganaban los sentimientos cada vez que su rostro venia a
mi mente, el ya solamente era un recuerdo.
Al salir del lugar Roselyne y yo notamos que las sombras estaban algo molestas, con las
narices fruncidas y somatando los tacones. Que paso? Pregunto Roselyne tirando las
servilletas con números telefónicos.
Nada es qué un par de chicos que estaban en la barra, nos pusieron de mal humor. Chillo
Sienna disimulando.
Y dejan que esas cosas las pongas así, no me extraña. Ellas se quedaron calladas y se
deslizaron dentro del auto. Las había dejado calladas, me deslice detrás de ellas y solo
podía pensar en que tan borrachos debían de estar esos chicos para fijarse en esas dos
putas. El chofer arranco, Sophia se recostó en el hombro de Sienna y Roselyne miraba por
la ventana. La noche había terminado y yo solo quería llegar a casa y fumar un cigarrillo
en mi balcón.
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Capitulo 17
La mañana era calurosa con el sonido de los aspersores sonando desde muy temprano.
Automáticamente me desperté cinco minutos antes de que sonara el despertador de mi
celular. Ya tenía todo listo desde la noche anterior. Un par de maletas enormes y un
maletín Louis Vuitton de mano llenos hasta reventar. Era solo un fin de semana pero hay
que tener ropa extra para cualquier cosa y mucho más si se trata de la capital de la moda.
Además yo siempre he acostumbrado comprar maletas nuevas a dondequiera que voy y
llenarlas con todo lo que he comprado.
Roselyne se levantó agarró su bolso Coach rosa el cual había comprado con las sombras.
Metió todo lo que ella creía necesario, maquillaje, goma de mascar y un par de revistas.
Luego metió la ropa que ya había escogido la noche anterior en su maleta Gustto, no
quería llevar cosas que ni sacaría del bolsón. Su madre la había mantenido despierta hasta
media noche platicándole mil cosas e incluso la plática se había vuelto calurosa en el
momento en el que le había dejado terminantemente prohibido acercarse a cualquier chico
que no fuera James Zahr.
Con un cómodo conjunto Ed Hardy y lentes de aviados plateados salí arrastrando la
maleta viendo al chofer del otro lado de la entrada terminando de limpiar el parabrisas de
mi McLaren, le dejo las maletas en la entrada para que las cargara y puse una expresión
seria en mi rostro. Esperaba que el supiera comportarse con mi auto porque se lo estaba
dejando el fin de semana. Esther apareció detrás de mí, me dio un abrazo y siguió con su
llamada, ella también tenía el fin de semana libre y ya comenzaba a planear mil cosas con
sus estiradas amigas.
Luego de la insípida despedida el chofer se estacionó frente a mí, me subí y encendí el
estéreo y comencé a cantar junto a Little Mix. Escarbé en mi bolso de mano, las tarjetas de
crédito estaban en orden y había cambiado varios miles de dólares por euros.
Roselyne llevaba puesto un corto vestido Nike rosa que parecía para jugar tenis con unos
lentes de Corazón rojos a modo de diadema mientras un bolso coach rosa colgaba de su
hombro con todo su maquillaje Dior extra mientras se subía a la camioneta de su padre
preparada mentalmente para escuchar todo lo que se debe evitar en los viajes y los
souvenirs que debía comprar. Ella estaba segura que sus padres se habían puesto de
acuerdo para atormentarla.
Si padre, lo más lindo que encuentre te lo traeré. Ella dijo aburrida. Estaba segura que las
sombras se la comerían viva si la miraban comprando llaveros y portalápices de la torre
Eiffel y mucho más si compraba la típica camisa de Mi hija estuvo en parís y lo único que
me trajo fue esta camiseta.
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Al llegar al aeropuerto todos arrastraban las maleras con un alto nivel de estrés. Algunos
se despedían de sus padres, algunos estaban en el área de espera y algunas de noveno se
tomaban fotografías.
Vincent estaba a lo lejos platicando con sus amigos quienes estaban con unas chaquetas
de cuero, costosos lentes de sol Tom Ford y el cabello engomado hacia atrás copiando a
todos los famosos que son captados en los aeropuertos.
Rápido la directora apareció con un enorme sombrero de plumas y un vestido de coctel de
falda y saco color crema, llamándolos a todos para que se formaran. Escojan un
compañero y tomen sus asientos. Dijo mientras una pequeña chica con el traje de
aeromoza se paraba a su lado con los boletos en las manos. En ese momento la estaba
odiando con toda mi alma. Ella me había prohibido viajar en mi jet privado y todo porque
según ella quería fomentar el compañerismo pero y sabía que era solamente envidia.
Gruñí, tome aire y corrí como si se tratara de un Sale en el que todos se peleaban por el
único par de zapatos de Jimmy Choo. Me paré al lado de Vincent viendo como parecía
salido de Teen Vogue, estaba seguro que lo debía de cuidar más que nada en el mundo,
había leído que Demi Moore estaba en la ciudad y necesitaba sangre fresca de chico
caliente para exprimir su juventud y Vincent corría peligro.
Roselyne se quedó con el aburrido de Adam quien intento pasar su brazo por su cintura
pero ella le dio un empujón. Las sombras como de costumbre juntas para intercambiar
revistas, pudines y comentar sobre los otros pasajeros. Luego vieron como Roselyne
miraba con envidia a James que estaba de lo más contento con Vincent derrochando roces
y miradas.
Luego de pasar por las molestas filas, inspecciones y dejar que los mal encarados agentes
revuelvan los costosos bolsos como si llevaras a tu novio escondido en él, pero luego de
que Lindsay Lohan pasase por ahí era obvio que aumentaran la seguridad. Volví a ordenar
mis cosas y respire aliviado, finalmente era hora de subirse al avión. Hacía años que no
sabía lo que era pasar por un aeropuerto internacional.
El par de chicos más llamativos que hablaban francés se sentaron en los dos últimos
asientos de la fila. Vincent pidió la ventana, claro, si hubiera pedido los dos asientos con
gusto se los dado aunque eso hubiera significado viajar sentado en la grada del pasillo o
viajar encerrado en el estrecho baño. Vincent me alcanzo su mano, tomo mi bolso y lo
coloco en el compartimiento. Luego el se sentó y me miro esperando a que me sentara a su
lado. Sonreí y me senté con gusto.
Una rápida mirada me dijo que Roselyne estaba en los asientos de enfrente al lado del
baño y de una molesta señora que tomaba algo de una pajilla que salía de su bolso. Ella
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sacó su almohada Roxy rosa preparándose para lo que sabía seria el viaje más largo y
aburrido de toda su vida al lado de Adam quien oía algo en sus audífonos. Eso era lo que
ella se merecía. Disimulé en el momento que ella giro a ver hacia atrás. Entonces miré a
las sombras en medio junto la aburrida maestra de Sociales y atrás de un pequeño niño que
jugaba con su PSP y su padre quien todo el camino se la paso dando concierto de
ronquidos que junto el ruido del motor parecía una licuadora picando hielo.
Vincent sacó sus audífonos de su chaqueta, me alcanzo uno e intercambiamos sonrisas.
Vincent estaba escuchando Now your gone de Basshunter, una canción que conocía tan
bien, es de las que pongo cuando quiero bailar frente al espejo o quiero fingir que el
perchero es Justin Timberlake. Esa era la misma canción con la que había conseguido que
el dueño de un club me diera pase libra todos los viernes y estaba casi seguro que fue con
esa canción que Harlow perdió su virginidad.
A medio camino Vincent se quedó profundamente dormido recordando los largos viajes
familiares. Sus ojos estaban cerrados y su cabeza hacia un lado y entonces vi mi
oportunidad para recostarme en su hombro fingiendo quedarme dormido. Vincent olía a
una versión de Polo antigua de esas que te dan a probar en los basares pero ignoras.
Se sentía su corazón junto con su respiración. Una versión instrumental de Te Amo de
Rihanna parecía sonar con volumen bajo dando la sensación de estar a solas con él.
La mano de Vincent estaba en el brazo del asiento. Pensé en agarrarla, pero el miedo a que
se despertara y viera como me había aprovechado de la situación me dominó.
En un momento de turbulencia que despertó a varios, reaccioné, pero Vincent que al
parecer tiene el sueño pesado ni lo sintió. Por lo que miré de nuevo la mano de Vincent y
puse la mía encima de la de él, entrelazando los dedos. Era una mano grande y suave, se
sentía como la mano de un ángel o alguien que sabe de cremas suecas. No era como rosar
las manos en un saludo, se podía sentir el calor humano, junto con la adrenalina de hacerlo
mientras él dormía.
Luego de un rato, me quedé dormido luego de que la aeromoza con la chillante voz
desapareciera. Estaba soñando con Vincent, como sería nuestra vida con un “vivieron
felices por siempre” o con trágico final estilo Hollywood.
Ya llegamos! Gritó la directora Ravenscroft adelantándose al aviso del piloto y del revuelo
de las azafatas. Mire distante por la ventilla, ella tenía razón.
Todos se despertaron. Vincent sintió como la mano de James estaba agarrando la suya y
como tenía su cabeza en el hombro. Ya llegamos, le dijo Vincent con vos suave para no
asustarlo.
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En ese momento me desperté y me sentí como en un sueño, viendo el rostro de Vincent
justo enfrente de mí, la luz a nuestro alrededor resplandecía, era lo más hermoso que había
vivido. Estaba seguro que esa imagen la guardaría por siempre.
Al bajar Roselyne y Las Sombras me esperaban con los brazos cruzados y la ceja
levantada. Varios ayudantes arrastraban las maletas y la directora intercambiaba
comentarios con una molesta azafata.
Abran visto cómo dormíamos? Me pregunte al verlas paradas como las Desperate House
Wives al lado del enorme autobús que nos llevaría al Hotel Plaza Tour Eiffel conducido
por el chico más parecido al jugador que promociona las bebidas energéticas.
Camine ligero y me senté en los asientos de la primera fila y le aparté su asiento a
Vincent, quien para mi molestia sumó a Hayden y Hunter, la idea de ir en la ventana
cambio a estar en pareja a apretados en el asiento y escuchando el molesto discurso del
guía turística que la directora había contratado. No me molesto, iba a ver parís como lo
hacen los turistas y no como yo lo hago, como mi enorme closet. Inhalé lo mas que pude,
por alguna razón el aire de París me embriaga.
Las chicas por aquí. Dijo la directora Ravenscroft cuando llegamos al magnifique hôtel el
cual estaba lleno de chicos lindos con bufandas sentados en el las sillas labradas del
restaurant tomando cappuccinos al atardecer.
Y los hombres conmigo! Gritó el profesor Joseph. Agitando las manos en aire y dando
pequeños saltos con sus tenis viejos.
La felicidad me invadió, di una caminata de la victoria pero la felicidad me duro
demasiado poco, al escuchar que los Junior estaríamos en un ala distante de los
estudiantes Senior. No es justo! solo es un año de diferencia! Gruñí mientras el profesor
Gallagher repartía las llaves de las habitaciones. Y en un momento de furia me acerque al
lobby y tomé una habitación solamente para mí. No compartiría con nadie más que no
fuera Vincent o si se encontraba David Beckam hospedado. La directora ya había
arruinado mis planes de viajar a solas con Vincent pero no me había prohibido tener una
habitación solo para mí, después de todo estaría en el mismo hotel que el resto de la
escuela, no es como si hubiera decidido marcharme a una de mis casa en la ciudad.
Luego de haber dejado todo mi equipaje en la habitación de lujo solo para mí, la cual
tenía una amplia vista desde el quinto piso, jacuzzi, cama doble king, enorme pantalla
plana y un mini bar aproveché y sumé a Axel, quien no había viajado peros por algún
motivo su nombre aparecía en la lista del profesor Gallagher y justamente era mi
compañero de habitación. Me cambié de abrigo, Salí y me escabullí a las habitaciones que
les habían asignado a los senior.
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La puerta estaba abierta y Vincent y sus amigos se estaban cambiando escuchando música
electrónica y murmurando. Reconocí la voz de Vincent y sus amigos, aprovechando el
momento me escondí detrás de un biombo con detalles góticos al lado de un enorme
arreglo floral. La mucama que paso detrás de mi me dio una seria mirada y siguió
caminando.
Vincent se había quitado la camisa, mostrando los abdominales nada que envidiarse a los
hermanos Hemsworth. Hunter cerró la puerta de golpe y yo solamente me quede ahí por
unos segundos más, guardando cada detalle en mi memoria. Luego ellos salieron con
conjuntos parisinos negro en tonos grises. Vincent usaba la misma boina que un día me
había robado unos suspiros, el día que había decidido seguirlo por los pasillos de la
escuela.Corrí para cambiarme de atuendo y ponerme la camisa a rallas Oscar de la Renta
con el pañuelo Hermes combinado con la boina roja. Por nada del mundo quería
desentonar con los demás, quienes se estaban portando cliché pero marcando una nueva
tendencia.
Al salir, alcancé a Vincent y sus amigos haciendo creer que era casualidad. Todos con sus
guantes y bufandas tratando de no temblar por el frio mientras miraban a una chica cantar
unas melancólicas melodías en el restaurant acompañada por un pianista y un violinista
dejando a todos perplejos con su perfecta actuación la cual ayudaría a revivir un poco el
agonizante Broadway.
Roselyne y las sombras, salieron de su habitación con largas chaquetas vintage bufandas
Hermes y bolsos Prada vieron a unos chicos que al juzgar por el físico parecían alemanes
quienes estaban algo perdidos.
Importación de primera. Chilló Sophia.
Deberíamos de ayudarlos, comentó Sienna, que nosotras tampoco tengamos idea de donde
estamos no significa que no podamos perdernos juntos.
Acerquémonos a saludar, recuerden las americanas son muy cotizadas. Dijo Sienna en lo
que se hacía una cola de caballo. Ella había querido decir que las latinas, pero eso solo le
daría autoestima a Roselyne por lo que cambio su comentario original.
Roselyne, no muy convencida de acercarse. Busco a Vincent con la mirada por los
corredores del hotel, pero solo había chicos por todos lados, carritos de limpieza y las
chicas de noveno caminado con sus Louboutins, los cuales eran los polémicos del viaje.
Según las sombras ellas compraron zapatos en Payless y les pintaron las suelas con pintura
en aerosol rojo. Al no verlo, pensó que estaría con James. Por unos segundos sintió que
podría estar corriendo el peligro de que James se le hubiera adelantado.
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No, no puede ser, Vincent no le haría caso. Daaah! No deben de estar solos, de seguro
Hayden y Hunter están con ellos. Pensó para tranquilizarse.
Los cuatro guapos alemanes se llamaban: Max, Paul, Frank y Brian. La verdad parece de
esos nadadores profesionales que salen en los canales de deportes, dejando a Roselyne
sorprendida de ver los enormes ojos verdes, diminutas cinturas y enormes hombros. Los
europeos las invitaron a tomar algo en el bar, a lo que Las Sombras como todas
desesperadas aceptaron por las tres. Las chicas se deslizaron por una de las largas mesas y
se metieron entre los chicos, quienes sonreían mostrando sus hoyuelos. Sienna pasó su
brazo por el cuello de Frank y logró ver cuando el sacaba su billetera la cual parecía
reventar de tantos euros que tenía. Sus ojos brillaron.
En lo que Hayden y Hunter babeaban por Iva, la cantante que parecía muñequita de
porcelana con los finos rasgos y el cabello más liso del mundo. Me aleje junto con
Vincent caminando por los pasillos del hotel hasta llegar a un alejado balcón que tenía la
vista más esplendorosa del mundo justo enfrente de la torre Eiffel la cual estaba iluminada
como si fuera navidad.
Nadie hablaba solo se escuchaba la música instrumental que salía de algún lado y el ruido
de las personas que paseaban por las calles. El cielo parisino dibujaba tonos naranja,
haciendo parecer como pintado con acuarelas. Me acerqué a Vincent quien estaba oliendo
las rosas de la maceta que colgaba del balcón.
Sabes eres el primero que ha hecho que me olvide de todo, cuando me acuesto en la noche
pienso y sueño contigo, en la mañana al despertar muero por verte en la escuela, todo el
día en la ciudad, creo verte a lo lejos. Dije en lo que miraba como Vincent ni parpadeaba.
Tomé su mano. Espero ser correspondido, pero si no, por lo menos ya sabes lo que siento
por ti. Apreté su mano, me acerqué y lo besé. Fue el primer beso en el que yo había
tomado le iniciativa, y que fuera en un balcón de parís, a solas fue tan romántico. Este no
era el primer beso de Vincent tampoco, pero lo que sintió en este lo hizo parecer como si
fuera el primero.
Nos miramos fijamente a los ojos, por un instante el corazón de Vincent se estrujo, parecía
que faltaba algo en aquel momento. De repente, la imagen de Roselyne se puso fija en su
mente como una vieja fotografía, sentía como si la hubiera traicionado. Era un momento
en que se sentía divido, estaba con la emoción de haber besado al chico más lindo, con
estilo, seguro de si misto, todo eso que le atraía de él. Pero por el otro lado estaba
Roselyne esa chica que bien puede ser la líder morena del dúo de chicas estereotipadas
como muñecas Barbie, pero debajo de esa máscara estaba una chica dulce, tierna y con
una gran sentido del humor de la cual también se había enamorado.
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Vincent soltó las manos de james quien estaba ligeramente recostado en su pecho y salió
corriendo sin importarle pasar empujando a un par de señoras que fumaban sosteniendo su
boina para no dejarla tirada. Cualquiera diría que había visto uno de los fantasmas que
cuentan las viejas leyendas del lugar.
Estaba desubicado, había pasado de estar románticamente con Vincent a estar
completamente solo. Miré a Vincent alejarse rápidamente, hace tan solo segundos lo había
besado y salió huyendo, me quedé recostado en la reja de hierro. Miraba como varias
personas pasaban debajo de mi, en ese momento no sentía que los otros chicos que
pasaban fueran atractivos, era como si a partir de ese momento mi vista se hubiera cejado
con el resto del mundo menos con Vincent.
De seguro no sabía que decir, pensé en lo que me ajustaba los puños de la camisa y
recorría mis labios con los dedos. Mi corazón estaba acelerado. La espera por no besar a
cualquier chico de club y que me había distanciado de Dalton valió la pena en ese
momento. Algo cambio dentro de mí.
Vincent corrió lo más que pudo esquivando a todo el mundo que hacía fila para entrar a un
pequeño teatro, en la marquesina se anunciaba el estreno de Améliey al parecer una nueva
actriz hacia su debut esa noche. Atravesó todo el restaurant hasta llegar a uno de los
jardines en el cual había una enorme fuente de los deseos con grandes estatuas las cuales
parecían estar ahí desde siempre.
Las sombras de unos cuantos chicos se dibujaba entre los arboles a la luz de la luna. Él se
deslizo por la orilla de la fuente. Dejó que el sonido del correr del agua lo poseyera.
Soy un idiota! Por qué lo bese? Él no se merece esto! y ahora como lo voy a ver a los
ojos. Gritaba Vincent con remordimiento tomando algunas monedas de su bolsillo
tirándolas al dorado fondo de la fuente. Unos señores que estaban ahí se alejaron
dejándolo completamente solo. Se recostó en la húmeda orilla. Miraba como el cielo
parecía interminable en el cual comenzaban a aparecer algunas estrellas. Unas lágrimas
comenzaron a salir de sus ojos recorriendo sus ruborizadas y congeladas mejías.
No sabía qué hacer, sentía cosas muy fuertes hacia los dos. Será atracción? No, esto no es
atracción, es química, es locura, No… es Amor, pero… no puedo tenerlos a los dos.
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Capitulo 18
Vincent se levantó de golpe al ver lo rápido que había pasado el tiempo en su reloj,
agradeciendo no estar congelado aunque no sentía el rostro, el cielo había cambiado de
tarde a oscura noche de luna sin sentir el tiempo pasar.
Caminó lento hasta salir a escondidas del hotel. Miraba las cegadoras luces de todos los
hoteles los cuales se habían transformado en discotecas, los románticos cafés con los
enamorados recostados en sus hombros y la solitaria plaza en la cual solo había unas
siluetas sentadas en las bancas. El ruido de la ciudad lo acompañaba.
La decisión de saber a quién escoger no era nada fácil, era la misma sensación que había
tenido cuando cumplió 6 años, en Toys R Us y no sabía si escoger un Max Steel o Action
Man. Los dos formaban parte de su vida, habían robado su mente, alma y corazón a tal
nivel que parecía depender de ellos en todo momento, casi como si viviera solo para
verlos día a día.
Debo encontrar a James, pedirle que no diga nada, mucho menos a Roselyne. Vincent
metió sus congeladas manos en sus bolsillos. Roselyne! donde estará? Debo hablar con
ella…estarán juntos?
Vincent atravesó todo el lugar, pasó esquivando a los otros chicos de Royal Hills, luego
siguió a las chicas de noveno, sabía que por alguna razón ellas siempre llevaban hacia
James. Ahí estaba James sentado en el mini-bar, ahogándose con una copa de vino tinto,
tratando de hacer conversación con el bar tender.
Se acercó, vio como él lo volteó a ver y le brillaban los ojos. Se había cambiado de
atuendo y ahora lucía un traje Oscar de la Renta.
Vincent apareció detrás de mí. Sus ojos estaban ligeramente hinchados, el había estado
llorando. Por qué te fuiste? la estábamos pasando de lo mejor. –dije jalando el último
trago de mi copa.
Entiéndeme, fue un impulso, un impulso del corazón. Vincent se recostó a mi lado. Como
si necesitara que lo cantera, el estaba muy frio, parecía como si recién hubiera salido de un
congelador. Yo sé que esto cambia lo que hay entre nosotros, pero te pido tiempo, tiempo
para poner mis cosas en orden. Dijo Vincent tocándose las manos.
Con que un impulso… mmm… -Cosas? Qué cosas? –murmuré extrañado mientras todo
me daba vueltas. Parecía que el alcohol de Paris tenía unos cuantos grados de aumento.
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Lo siento. Vincent se aclaró la garganta y sonrió. Eso no sonó como quería, cosas, yo me
entiendo, si?
Quieres un trago? yo te invito. Pregunte. No quería seguir escuchándolo.
Huh, Necesito algo fuerte, un Vodka doble. Le dijo al bar tender. El se acerco aun más a
mí. Tomó mi mano y e miraba fijamente, como tratando de grabar mi rostro mentalmente,
en eso momento solo rogaba por tener la cara sin ningún desperfecto.
El bar tender deslizo un vaso de vidrio y se acerco al grupo de chicas del otro extremo. El
vodka tranquilizó a Vincent para ir a buscar a Roselyne quien desde hace mucho tiempo
no miraba.
Donde estarán Hayden y Hunter? Se preguntó Vincent al ver a un par de chicos parisinos
pasar frente a él. La última vez que los había visto estaban tras una chica que parece
promocionar alguna de las fragancias Chanel que se bajó del escenario solo para
coquetearles. De seguro andan por ahí, paseándose juntos.
Vincent besó mi mano, pasó su mano por mi rostro, sonrió y se fue. Tomé el último sorbo
que el dejo en su vaso y lo vi alejarse de mí.
***
Roselyne y Las Sombras estaban muy ocupadas en la terraza del hotel con los alemanes,
entre su extraña forma de hablar, y como combinan sus ojos con lo azul de los manteles
del restaurant de la terraza, Roselyne sintió un ligero mareo con nauseas. Había estado
combinando distintos vinos con quesos y había comido una porción del pastel que Sophia
devoraba. Se levantó y salió corriendo como si se tratara de una película muda, sin decir
nada. Tomó su bolso y se fue por una pastilla a la enfermería del hotel.
Entró y una enfermera con una mini bata blanca con unas sandalias Jimmy Choo parecía
una de esas modelos que promocionan las líneas calientes. Ella estaba atendiendo a un
niño con un raspón en el brazo.
Disculpé no tendrá alguna aspirina o lo que sea para quitar el dolor de cabeza o de pérdida
los cargos de conciencia. Murmuró Roselyne a quien se le antojo la paleta de mango que
tenía el niño.
La enfermera tomó un frasco de su escritorio, metió unas cuantas sin contar en un pequeño
sobre blanco y se lo alcanzo sin pronunciar palabra.
Roselyne salió de la enfermera, un poco molesta por el pesado humor de la enfermera.
Pero ella en ese momento se encontraba sensible así que no quería causar ningún tipo de
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drama. Caminó lentamente a la habitación. Roselyne escuchó unos pasos que la seguían,
luego como alguien gritó su nombre. Volteó a ver, ahí estaba Vincent apareciendo de la
nada como si el destino le estuviera jugando alguna broma de muy mal gusto.
Vincent se acercó, sintió un ligero aliento a Vodka el cual ignoró.
Te he estado buscando, dónde estabas? Preguntó Vincent retomando el aliento, sus
pulmones se sentían congestionados.
Mmm, En los jardines, en el lobby… en todos lados, con Sienna y Sophia. Vaciló
Roselyne, pensando en que tenía que cerrarles la boca a las sombras sea como sea, ellas
harían lo imposible por presumir a los alemanes con todo el mundo.
Vincent no hizo comentario alguno sobre la respuesta de Roselyne, no quería ser
descubierto. El miro su reloj. Ya es hora de cenar, quieres que comamos juntos, o pasear
por ahí? lo que tú quieras. O ya tienes planes para esta noche? Preguntó Vincent
acercándose.
No, ningún plan, solo déjame que me cambie y vamos. Dijo Roselyne mientras abría la
puerta de la habitación dejando a Vincent afuera admirando una costosa pintura
enmarcada por lo que parecía ser oro sólido.
Qué hago? Ella no debe saber nada. Vincent pasó sus dedos por el marco de la pintura,
sumergido en sus pensamientos. Si se llega a enterar seguramente nunca más en la vida
vuelve a dirigirme la palabra, de cierta forma esto no es normal, si fuera heterosexual
estaría entre dos chicas, por el contrario si fuera gay estaría entre dos chicos, pero no,
debía de ponerme las cosas tan difíciles. Idiota! Soy un idiota, como se me ocurre ir a
cenar con Roselyne en el restaurant, enfrente de todos, peor aún, enfrente de James. Por
favor que este tan preocupado de mantener la figura, que no cene!
La puerta se abrió y Roselyne salió. Por primera vez en su vida Vincent sonrió
hipócritamente. El viaje a Paris se había convertido en una pesadilla.
***
En el restaurant Antique Passion Vincent escogió la mesa que estaba junto a los baños, esa
en donde nadie se quiere sentar, ni voltea ver.
Disculpe, no tendrá una gorra o sombrero por ahí? Le pregunto Vincent al mesero con las
pestañas dobladas.
El cambio de clima y todo eso me da alergia. Le mintió a Roselyne, no quería que nadie lo
reconociera, mejor dicho que James lo reconociera. Roselyne sonrió, Vincent estaba un
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poco despeinado pero se miraba bien, no era como para pedir una gorra prestada y
cubrirlo.
Relajado por que la gorra que le llevaron era una fea y vieja con el logo del lugar, no
como la boina que llevaba puesta y no sabía en donde la había dejado, jamás llamaría la
atención de James.
Que tal tu día… dónde estabas? No te vi hasta hace un rato. Susurro Roselyne tirando su
cabello detrás del hombro.
Estaba con Hayden y Hunter, a quienes por cierto no he visto, pero por ahí deben de
andar, los deje solos para ir a buscarte. Dijo Vincent viendo el collar de Roselyne el cual
tenía una letra A.
La sugerencia del chef llegó acompañada por una gran canasta de pan y copas de costoso
vino. Vincent tratando de impresionar a Roselyne tomó un pincho de pan lo sumergió en
el queso y se lo dio en la boca, imitando a un par de novios que había visto en un
restaurante hacía tiempo.
Mañana podríamos pasar tiempo juntos, dicen que aquí están las mejores tiendas,
restaurants y clubes. La ciudad es hermosa la cual no he visto más que aquí y un par de
metros alrededor, tal vez mañana nos podamos perder por ahí y no sé, quizás nunca nos
encuentren y nos tengamos que quedar aquí para siempre. Vincent pasó sus dedos por su
barba de sombra.
Dios... Si supiera que ahí me pase toda la tarde y digamos que bien acompañada se muere
pensó Roselyne mordiéndose un labio. Pero eso había sucedido solamente porque no lo
había encontrado a él ni a James y la idea de pasarse el día encerrada en su habitación era
imperdonable.
Está bien, yo creo que estaría bien pasar tiempo solos tu y yo, para evitarnos acompañar a
James mientras sobregira su tarjeta.
No creo que él pueda sobregirar esa tarjeta. Vincent gruño, antes se acaba el agua de los
mares antes que eso suceda. Roselyne se quedo callada y lo miro fijamente. El había
defendido a James con seguridad.
Al terminar de cenar, como todo un caballero Vincent acompaño del brazo a Roselyne a
su habitación. Varias personas levantaban las cejas y murmuraban al ver la linda pareja
que pasaba a su lado. Incluso la directora Ravenscroft sonrió cuando los vio a través de
una ventana.
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Vincent suspiro de alivio, y dio gracias a dios porque ahí estaban las sombras para no
tener que dar una larga despedida a solas con Roselyne. Estaba seguro que los nervios lo
harían decir algo que no debía o hacerlo ver como algo que no quería. Se despidió con un
beso, le giño un ojo para hacerle saber que mañana pasarían el día juntos.
Adiós chicas! Les dijo a las sombras interrumpiéndolas al ver que estaban a punto de
parlotear algo y evitar un interrogatorio. Ellas estaban usando ropa aun más extravagante
de lo que es normal en ellas.
Caminó a su habitación, de nuevo pasando por los corredores y viendo varias señoras
fumar con costosos vestidos de lentejuelas y tomadas del brazo de señores con escaso
cabello y afiladas narices.
Vincent vio a Hayden y Hunter sentados debajo de un farol en medio de uno de los
jardines. Pero no estaban solos, estaban con la cantante.
Se acercó para separarlos, él sabía que sus amigos no podían soportar algunas copas sin
armar algún escándalo y si una chica estaba en medio podían repetir lo sucedido en uno de
los clubes de la costa de california en el cual tenían prohibida la entrada. Vincent apresuró
el paso, no quería que algún maestro los encontrara.
Vincent dio un par de vueltas alrededor luego se acercó. Los ojos de la chica brillaron al
verlo.
Con solo verla sabía que se trataba de una de esas aprovechadas chicas de hotel que miran
un par de chicos bien y quieren que sean como su tarjeta de crédito pagándoles todos sus
gustos.
La chica estiró su mano. Vincent la tomó y la saludo. La chica comenzó a coquetear,
molestando un poco a los chicos.
Vincent lo notó y jaló a sus amigos.
Vámonos Romeos, ya es tarde, mañana será otro día. Dijo en lo que agarraba la botella de
vodka medio vacía y la guardaba en el interior de su chaqueta.
Ya en su habitación Hunter y Hayden notaron a Vincent muy extraño. Ambos estaba ahí
tirado en su cama con las camisas desabotonadas y el cabello despeinado. Con la mirada
fija en la lámpara de cristales que colgaba del techo. El sonido de la calefacción se
escuchaba distante.
Qué te pasa? Le pregunto Hayden apango el programa de concursos local de la vieja
televisión.
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Nada, solo estoy pensando en lo idiota que fui hoy. Sollozó Vincent.
Que paso? Ya nos asustaste, tú no eres de ponerte depresivo. Dijo Hunter quitándose las
botas.
Ustedes dos han sido como mis hermanos tanto tiempo, ya nos sabemos todo sobre la vida
del otro.
Huh, Casi, dijo Hayden rodando los ojos.
Exacto, hay algo que no les he contado. Brincó Vincent sentándose en la orilla de la cama.
Es que… tengo sentimientos encontrados por dos personas.
Quienes? Dijo Hunter saltando de la cama.
Bueno, no es fácil lo que les voy a decir, pero tarde o temprano todo se sabe. Roselyne
y… James. Murmuró Vincent bajando la mirada y viendo los azulejos del suelo.
Mentalmente estaba preparado para ser juzgado.
Entonces era cierto! Dijeron al unísono Hayden y Hunter.
Dios... Vincent flaqueó. Me recordaron a las… no, nadie. Sentía la piel fría. Qué? Que era
cierto? Dijo volviendo al tema.
No, es que… ya sabes cómo es todo en Royal Hills, ahí todo se sabe, y como siempre ya
había varios rumores rondando por ahí.
Una cosa si se, el amor es ciego y muy loco, ahora pueden haber parejas que solo se
llevan por el amor, más que por el qué dirán. Dijo Hunter sonando como todo un experto
en el tema. Vincent y Hayden li miraban con extrañeza.
Pero el problema, cuál es? Pregunto Hunter.
Woah, El problema es que no tengo nada claro, cuando estoy con James me olvido de
todo, él se vuelve el centro de mi universo, y cuando estoy con Roselyne me pasa igual.
No crean que no he intentado poner las cosas en orden, pero por más que lo intento los dos
han dividido mi corazón en partes iguales.
Hayden y Hunter saltaron al lado de Vincent. Lo peor de todo es que no son solo mis
sentimientos, ya los involucre a ellos también
Dios… Hunter susurró.
Ya Salí con Roselyne y James, Vincent retomó, siéndoles sincero, no sé por qué creo que
me ganó la costumbre de invitar a salir a cualquiera que me llame la atención, y lo más
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raro, es que ni yo mismo me reconozco. Desde que salí con ellos no he pensado en nadie
más.
Eso se llama estar doblemente enamorado, romeó Hayden, pero de una cosa si estoy
seguro, tu no escoges al amor, el amor te escoge a ti, y por lo visto te escogió doble mi
Vincent. Estas en un gran problema contigo mismo, pero solo déjate llevar.
Hunter se levantó y se cambió de camisa. Dices que sientes lo mismo por los dos, pero
aún es muy pronto para saber qué hacer, lo que te aconsejo es que no corras, con el tiempo
el corazón te dirá quién es el indicado o indicada.
Pero sabes que cuentas con nosotros sea cual sea tu decisión.
Lo que si te digo es que con lo poco que los conocemos se nota que son chicos bien, de
esos que pasan al lado de ti como si no existieras. Pero bien que te roban los suspiros.
Viéndote como muñequito encima de pastel con cualquiera de los dos te miras bien. El
cazador está siendo casado. Dijo Hunter sacando la botella de vodka que Vincent les había
escondido debajo de la cama.
Cambiando de tema, Vincent se recostó en la cama. Quien es esa chica con cara
extrañamente perfecta?
Es una cantante local que está aquí para promocionar no sé qué nuevo disco, pero verdad,
creo que Adele debería de prepararse por que ya tiene competencia. No creen?
Quizás… pero entre ustedes dos de seguro la traen loca, solo hay que verle el interés
ustedes con abrigos YSL cadenas y pulseras de oro y billeteras que con un billete más y
explotan, si, está enamorada. Vincent les tiró las almohadas y se metió debajo del trow,
solo quería desconectarse por unos minutos de la realidad. Una sonrisa se dibujo en su
rostro. Sus mejores amigos estaban ahí para el sin juzgarlo o criticarlo.
***
A la mañana siguiente Hayden y Hunter se olvidaron de la cantante, un poco ayudados por
la resaca y el ver a Vincent ausente. Ellos dos se habían levantado muy temprano por la
mañana, habían abierto las persianas, encendido el estéreo y Vincent no se movía de
debajo de las sabanas.
Y ustedes, piensan volver a buscar a esa chica? Gruño Vincent enterrando su cabeza
debajo de tres almohadas.
Ella fue solo una ilusión pasajera, una anécdota que contar del viaje europeo. Dijo Hunter
mientras terminaba de secarse del cabello.
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Tratemos de estar todos juntos. Para no hacerle las cosas tan difíciles a Vincent. Murmuró
Hayden ajustándose la corbata a su lado en el espejo. Ellos solamente querían que Vincent
volviera a ser el mismo de siempre y no el extraño que seguía medio dormido. Ambos
salieron corriendo y se tiraron encima de la cama de Vincent, debían hacerlo reaccionar,
después de todo, los de la resaca eran ellos.
Luego de un rato los tres salieron de la habitación, dejando el olor a sus perfumes por los
pasillos y arrebatando suspiros y miradas.
En el bufé desayuno, todos se sentaron en una sola mesa. Vincent en medio de James que
tenía todo el conjunto Chanel en blanco y azul, y Roselyne lucía un hermoso vestido
floreado Gucci. Las sombras desentonaban con mini vestidos vintage de noche, algo
arrugados por la maleta pero todos murmuraban que probablemente durmieron con ellos.
Vincent lucia particularmente lindo esa mañana, con un traje gris debajo de un gran abrigo
y el cabello engominado hacia atrás, de lejos cualquiera diría que se trata del príncipe
William.
Hunter se deslizó al lado de Sophia, quien por primera vez no lo ignoró todo lo contrario,
platicaban del hermoso día que hacía y de lo ricas que están las barras de granola.
Hayden no tuvo de otra que meterse en la plática de los fans de Vincent, la loca de Sienna
ni caso le hacía, le prestaba más atención al chico de la otra mesa que a sus compañeros.
Donde estarán los Alemanes? Dijo Sienna desesperada, tragándose el yogurt y sonriendo
con el chico de la otra mesa.
Quienes? Pregunte mientras miraba amenazante a Roselyne. Ella pasó por tercera vez su
cabello detrás de su oreja. Le estaba coqueteando descaradamente. El me beso a mí, no a ti
perra. Gurruñaba tragándome el yogurt, viendo como Roselyne soltaba risitas.
Sophia me dio un codazo pero yo no pensaba despegar la mirada de Vincent. Le prometí
no decir nada, me repetía para tranquilizarme. Yo por el hasta usaría ropa de imitación y
colonia barata tragué el yogurt sin saborearlo. Salió a relucir mi mejor sonrisa hipócrita.
Tal como se lo había prometido la noche anterior, luego de desayunar, Hunter le preguntó
a Sophia si quería pasar el rato con él.
Si querido. Sophia se escuchaba como una señora mayor. Luego de los alemanes una dosis
de realidad no me vendría mal. Ella pensó aceptando ir a la plaza.
Sienna me siguió a la boutique del lugar, le hubiera dicho algo, pero mi mente estaba
dispersa en otras partes. Yo giraba el exhibidor de lentes pero no los miraba. Que estará
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haciendo Vincent con Roselyne? Bueno, la verdad no tengo por qué preocuparme, con lo
de ayer está más que claro cuáles son los gustos de Vincent. Que lo disfrute, cuando sea ya
formalmente mi novio para nada lo voy a dejar a solas con otra persona. Pensé con la
mirada ida y una ceja levantada viendo lo fácil que era Sienna coqueteando con un chico
que pasaba enfrente de ella.
Espero no encontrarme con nadie de Royal Hills, mucho menos con los alemanes de ayer.
Pensó Roselyne cruzando los dedos mientras era escoltada por Vincent por las calles. Ella
estaba fascinada viendo todo a su alrededor, las grandes tiendas, los monumentos los
lindos chicos que pasaban a su lado o que se paseaban en pequeñas motocicletas.
Quieres ir a tomar? Preguntó Vincent atravesando la calle para dirigirse a un hermoso
parque enfrente.
A dónde? Pregunto Roselyne, volteando a ver si había alguien cerca.
Qué te parece si vamos al café que está al otro lado de la calle? Le contesto Vincent algo
ruborizado de ver como unos chicos los miraban de lejos, él estaba seguro que eso pasaría,
había visto las revistas de James en las que él había subrayado los detalles de chicos
europeos e incluso le parecía que uno de ellos se parecía a Niall Horan, el chico al que
James le había dibujado corazones al rededor.
Si… de acuerdo, siempre me he querido sentar en uno d esos, es como de una película de
blanco y negro. Susurró Roselyne viendo el cielo. Todo mundo a esta hora debe de estar
en las tiendas, buscando al príncipe Harry o tomándose fotos como turistas y no en los
cafés.
El príncipe está en la ciudad y James no ha hecho un alboroto por eso? Vincent divagó.
Al no ver a nadie conocido, solo una grupito de noveno Jugando a las escondidas detrás de
las columnas de otro hotel, Vincent jamás había entendido a esas chicas, eran demasiado
escandalosas.
Vincent se acercó a Roselyne y la tomó de la mano.
Roselyne juró ver fuegos artificiales a plena luz de la mañana. Que el chico más lindo y
más misterioso de Royal Hills te tome de la mano, debe de ser como si un ángel te voltee a
ver. Pensó Roselyne ligeramente ruborizada.
Vincent no podía dejar de pensar en James, en el beso de ayer, en los consejos de sus
amigos y sumado a todo esto el pendiente de que nadie los viera.
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Al llegar Vincent le abrió la puerta y se dirigió a la mesa con las flores y la vela rojas que
estaba al lado de una pequeña chimenea. Viejas fotografías en blanco y negro enmarcaban
una ventana donde se podía ver la torre Eiffel de fondo. Era la mesa con la que todas las
chicas románticas sueñan al viajar a parís.
Mientras Vincent destapaba una perfecta botella de champan y trataba de ignorar al
camarero que se movía de un lado al otro con la bandeja llena de copas y tazas. Vincent
quiso darle un beso a Roselyne aprovechando que estaban a unos centímetros de distancia.
Vincent se deslizó por su silla, tomó la mano de Roselyne y puso su mano en su mejía y la
corrió hasta jugar con su cabello. Poco a poco él se acercó, cerró los ojos, pero, por más
increíble que parezca Roselyne no correspondió.
El sintió un golpe en el pecho, Roselyne lo había despreciado. El enseguida fingió mirar a
un chico que estaba entrando. Este era la versión francesa de James con un abrigo de piel
y bolsas de distintas tiendas colgando de sus delgados brazos.
Es verdad que es el chico más lindo que he visto en mi vida, estamos en el restaurante mas
romantique en medio de paris y todo eso pero no por eso voy a dejar que me bese. Pensó
Roselyne sonrojada mientras miraba incomodo a Vincent. Yo no soy una chica fácil, el
tiene su reputación y yo no pienso caer tan fácil en la tentación, si me quiere a mí, deberá
ser solamente conmigo y nadie más.
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Capitulo 19
La última noche en la ciudad, hubo una fiesta llena de luces, comida y música al lado de la
torre Eiffel. El lugar parecía como si fuera el video Till The World End’s de Britney
Spears o una fiesta organizada por el socialite James Zahr Hollower versión francés.
Todos estaban bailando como locos embriagándose con tequila, bailando encima de las
mesas mientras creía ver a la modelo de catorce años que había firmado un contrato
millonario con Jean Paul Gaultier. Aun me dolía la cabeza por haber subido a la torre
Eiffel con Vincent, en mi imaginación sería lo más romántico que me sucedería durante el
viaje, pero no fue así, estábamos rodeados de estudiantes, turistas y Hayden y Hunter no
nos dieron ni un minuto a solas.
Unas chicas casi desnudas pasaron frente a mí mientras me ahogaba en el bar con extrañas
bebidas que me alcanzaban. Estaba ahí, lamentándome que Vincent se había desaparecido
en el momento que pensé pasar por él y pasar la última noche juntos y ahora el estaba ahí
bailando con Roselyne, justo enfrente de mí como si no existiera.
Quien lo entiende? primero nos besamos, me pide tiempo y está feliz bailando con ella,
como si ayer no hubiera pasado nada. Me decía a mi mismo tomando media copa de un
trago mientras ordenaba otro, chicos pasaban enfrente de mí, algunos le murmuraban uno
incluso tartamudeo tratando de preguntarme si quería bailar, pero yo solo le volteé la cara
y seguí bebiendo. Sabía que el traje Armani que lucía era imán de chicos.
El tiempo pasaba y yo seguía molesto, luego de ignorar a varios chicos, vi como por un
momento Vincent dejó a Roselyne con las sombras y se dirigía al baño esquivando a todos
los que sostenían sus bebidas en el aire.
Huh, ya regreso, no me vayas a quitar la botella, le dije al chico que estaba a mi lado,
quiñándole un ojo mientras sacaba la MasterCard de mi bolso Moschino que había
comprado esa mañana. Yo te invito todo lo que has tomado. El sonrió y me dio una
extraña mirada.
El baño parecía estar solo, giré el grifo y me mojé el rostro, luego me humedecí el cabello.
Vincent entró empujando la puerta y se escabullo en un cubículo. El no me miro, me
quede parado junto al lavamanos viendo los zapatos Vuitton de Vincent.
Cuando Vincent salió se asustó al verme ahí parado, justo enfrente de él.
Donde estuviste todo el día? Dijo mientras yo mismo me asustaba de cómo mi tono de voz
había cambiado. Estaba demasiado borracho para mi gusto, pero yo sé disimular.
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Por ahí. Respondió Vincent al ver el estado en que estaba.
Qué crees, que soy… tu juguete? que besas y le puedes hacer cualquier cosa y luego lo
dejas ahí tirado como basura. Me acerque a Vincent y me tomó de los hombros. Es verdad
que me pediste tiempo para aclarar las cosas, pero ponte en mi lugar, desde el paseo que
no te veo, no me diriges la palabra y te miró aquí bailando con mi mejor amiga.
Murmuraba viendo los ojos de Vincent sintiendo escalofríos pasar por su espalda.
Vincent soltó a James, se volteó y se lavó las manos, estaba seguro que James se había
pasado toda la tarde bebiendo y pensando en él.
Qué es esto? Un juego para hacerme pedazos, o solo fui un capricho más en tu vida, el
cual ya tachaste de tu lista, o algo así? Le reclame.
No, no es nada de eso. Dijo angustiado Vincent volviéndose hacia él.
Entonces, yo nunca había sentido lo que siento por ti ahora y no creo que sea justo lo que
me estás haciendo. Dije acercándose más a Vincent.
Vincent se acercó a James de nuevo. Yo te pedí tiempo, pero si no me lo puedes dar… te
comprendo, pero entiéndeme tú a mí… solo tú y mis amigos saben lo que siento por ti,
quiero hacer las cosas bien, no quiero andarte escondiendo o negando.
Tienes razón sería un estúpido si no te diera tiempo. Dije tomando de los brazos a
Vincent, dándole un arrebatado pero apasionado beso. Vincent incluso colocó sus manos
por las huesudas mejías de James y cerró los ojos.
Ajenos a lo que pasaba a nuestro alrededor se abrió la puerta, eran Adam y Jared, quienes
se empujaban, luego se quedaron pasmados al ver a James besándose con Vincent. Ambos
se quedaron paralizados en el marco de la puerta con la boca abierta. Adam rápido sacó su
celular. Les tomó una foto, en la que claramente se miraba quienes eran los dos que se
estaban besando.
Cerraron de nuevo la puerta lentamente y caminaron hacia una esquina escondiéndose
detrás de una columna. Se quedaron viendo la foto.
De James no es nada extraño, a él hasta un ciego le mira lo homosexual, pero Vincent,
será que tomó mucho, que lo confundió, o serán ciertos los rumores que han andado por
ahí hace tiempo. Murmuró Adam.
Esta foto en muy comprometedora, mejor bórrala, a nosotros que nos importa quienes se
andan besando por ahí. –dijo Jared.
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Sabes esta foto puede ser útil algún día, tu y yo sabemos que Roselyne siente algo por
Vincent, o tal vez, podemos sacarle provecho amenazando a James o hasta a Vincent. Dijo
Adam guardándose el celular en el bolsillo.
No, bórrala, lo que estás haciendo no está bien, o si la vas a guardar, no se la muestres a
nadie. Piensa que si se estaban besando aquí en el baño es porque no querían que nadie se
enterara. Dijo Jared cruzando los brazos.
Entonces hubieran buscado otra parte más escondida o tan siquiera poner llave en la
puerta para estar a solas. Gruño Adam rascándose la frente. Mejor regresemos con las
hermanas extranjeras, Antes de que se nos escapen sin darnos su celular o mínimo el
correo.
Entonces crees que podamos llamarlas a distancia? Jared empujo a Adam y regresaron a la
fiesta.
Mientras, en el baño, el beso pasó cuando las luces parpadearon y con él la promesa de
James de darle todo el tiempo del mundo, con la condición de seguir saliendo. El que su
relación estuviera en pausa hasta que Vincent pusiera todo en orden no cambiaba nada.
Sin sospechar que habían sido descubiertos y captados en fotografía salieron del baño,
Vincent antes que James para que nadie sospechara nada pero notaron la cara de duda de
una de las chicas que bailaba en una de las columnas del lugar con un vestido transparente.
Roselyne estaba bailando con Hayden, Hunter y las sombras. Vincent y James esquivaron
a todos hasta llegar con ellos. Así se pasaron la noche bailando en grupo ignorando a los
que trataban de sumarse mientras sonaba lo último de Lily Allen. La rivalidad disfrazada
se podía cortar con un cuchillo, peleándose por la atención de Vincent en todo momento.
***
La mañana del domingo estaba soleada, el clima estaba fresco, la briza y bruma parisina
se sentía suave y ligera escabulléndose por las cortinas de seda de las ventanas de la
habitación.
Vincent salió solo a caminar por las calles de Versalles, estaban en la última parada de las
visitas organizadas por la directora. Llevaba puesta la boina que había comprado con
James la noche anterior en esa extraña tienda llena de chicas con cabello de colores y ropa
desgarrada. Se pasó el rato asomándose por las vitrinas, viendo a los parisinos pasear con
sus cachorros y tratar de comprender el dulce aroma que envuelve a toda la ciudad.
Se sentó en una de las bancas doradas de que estaban enfrente de la tienda Louis Vuitton
más grande que había visto, pensando en cómo estaría James si estuvieran juntos en ese
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momento, seguido por el miedo de perderlos a los dos, sintiendo ese vacío de no tener
algo pero sentir que te pertenece.
Es verdad que me puedo quedar sin ninguno. El soltó un triste suspiro. James piensa que
solo estoy poniendo mis pensamientos en orden, pero la verdad estoy pensando si sigo con
él o no. Sé que le destrozaría el corazón, pero sería peor vivir una mentira a su lado.
Él no se merece esto! Vincent sonrió al ver una pareja tomadas de las manos pasar frente a
él. Roselyne, hay Roselyne, tan linda, no aceptó mi beso, a decir verdad, me pregunto por
qué? Pero me gusta que se dé a desear, eso habla muy bien de ella. No es de las que
reparten besos como dan los buenos días. Es tan linda, siento cosas por ella como nunca
antes había sentido por una chica… es demasiado extraño. Creo que debería de estar
siendo analizado en una de esas universidades de psicología en las que analizan el
comportamiento humano. Por qué me pasaran estas cosas a mí… Por qué no me enamoro
solo de una chica como cualquier otro o, digamos que siento algo por algún chico,
entonces me quedo solo con él. Pero no! Tenía que enamorarme de los dos. Maldita sea
mi suerte! maldito sea el amor! Vincent dejó caer la cabeza hacia atrás y cerró los ojos,
recordando viejos momentos.
***
Todos estaban disfrutando los últimos momentos de paseo por la ciudad, tomándose fotos,
arrasando en las tiendas y coqueteando con los parisinos.
Varios chicos vieron a Vincent pasar de regreso de su solitaria caminata. Era como un
fantasma, totalmente desconectado de todo lo que pasaba a su alrededor.
Vincent, se sentó al lado de una señora con sombrero de plumas que tiraba migajas de pan
a varias palomas que la rodeaban, cruzó los brazos y se desconectó de nuevo de la realidad
con la mirada ida.
Las últimas horas pasaron, la directora y los profesores salieron de la tienda de recuerdos
con las manos llenas de llaveros y figurillas de los monumentos de toda la ciudad.
Llamaron a todos para que ordenaran sus cosas, ya que pronto estaría el autobús que los
llevaría al aeropuerto.
Hayden y Hunter estaban en la habitación escuchando música. Viendo todo lo que
compraron con la ayuda de James y etiquetando sus maletas. Ambos se extrañaron que
Vincent no apareciera para nada.
Debe estar con James o Roselyne. dijo Hunter, si no regresa en veinte minutos creo que
debemos ir a buscarlo, con eso que anda Love Sick es capaz de cometer cualquier locura.
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Me encontraba dando un último recorrido al lugar como acostumbraba hacer cada vez que
regresaba de cualquier viaje. Esa mañana había decidido darme una vuelta por mi casa y
había descubierto que la servidumbre que Esther contrato era eficiente. Reconocí una
boina con un abrigo en medio de un pequeño parque justo cuando pensaba en hacer mi
último asalto a las tiendas de parís.
Vincent! Grité corriendo hacia él. Vincent, Vincent, despierta que ya nos vamos.
Te quedaste dormido, gracias a dios hoy no es un día tan frio, si no tendría que
descongelarte con un secador de cabello. Dije recostándome a su lado, lo tomé de la mano.
Era un momento tan especial.
Estamos solos pero con la esperanza de un futuro juntos. Suspiré mientras me preguntaba
si Vincent dejaría la banca para acercarse a LV y ver si el bolso que colgaba del maniquí
no sobrepasaba lo que le quedaba en la MasterCard y si cabria en mis maletas luego de
haberlas saturado con todo lo de Lagerfeld, Gaultier, Yves Saint Lauren, Versace, Paco
Rabanne, Lanvin, Armani, Ungaro y Loewe que había comprado sin respirar.
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Capitulo 20
De regreso en sus casas todos mostraban orgullosos las quemaduras por el frio, las fotos
que se tomaron, tratar de ocultar la resaca así como quitarse el molesto olor cigarrillo que
estaba en todo el avión de regreso y evitar que los cargos de conciencia afectaran su
Status.
Roselyne estaba sentada en el sillón de masajes contándoles a sus padres lo bien que le
había ido. No como en las pasadas vacaciones familiares por la sabana africana en las que
había sido víctima de miles de mosquitos.
Roselyne se estaba pavoneando enfrente de su madre con el bolso por el cual se había
pelado con Sienna y Sophia en Azzaro, todo por un bolso animal Print el cual no llegaría a
América en un par de meses y las tres querían ser la envía de todas estando adelantadas y
ella se lo había quedado.
Y separaron a los chicos de las chicas? Preguntó Leonora.
Claro que sí, la directora nos cuidó a nosotras, además me la pase con Sienna y Sophia en
todo momento. Ella dijo mientras mostraba la única foto que se había tomado con ellas
dos, en las otras solo estaban los guapos alemanes, Adam, Jared, los amigos de Vincent y
por alguna razón sentía que debía esconder las que tenía con James.
El chofer había llegado retrasado quince minutos haciéndome esperar en el aeropuerto
como un perdedor. La cabeza me dolía y no tenía humor para nada en ese momento. Había
visto a Vincent salir demasiado rápido y nadie se puedo despedir de el, incluso Hayden y
Hunter se habían quedado solos.
Media hora después llegué a casa sintiendo de nuevo el dulce aroma de las flores
importadas de Esther de la entrada al lado de las columnas victorianas, ella había
convertido el lugar en un paraíso. Abrí la puerta y el hipnotizaste olor a pastel me
envolvió. Así debe de oler el estudio de Martha Stewart todo los días. Troné los dedos y el
chofer subió mis maletas a mi habitación, particularmente yo no suelo ser mala persona
con él, pero hoy me había hecho enfadar y debía pagar por eso.
Tiré mi bolso de manos al lado de la chimenea y me recosté en el sillón haciendo a un lado
los cojines de peluche y tomando a la pequeña Bella-Boo del suelo.
Como te fue, que tal Paris? Pregunto Esther asustada de ver dos maletas más de las que
James se había llevado esperando a ver el estado de cuenta del mes que viene. Aunque
claro que ella no puede hacer comentario alguno al respecto.
Eduardo C. Mérida Dolls Game
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Ha, Paris estuvo… Solté las manos en el aire y me dejé caer en los cojines del sofá.
Lo sé… Esther miró al vacío. Te prepare los brownies con doble chocolate que tanto te
gustan… como ya pasó el viaje y no te escogieron para modelo de CK, puedes darte un
gustito. Esther sonrió. Esta era de las pocas ocasiones en las que ella entraba a la cocina y
la razón por la que había horneado fue que extrañaba mucho a James.
Tomé el plato de Brownies, comí tres casi sin respirar y sin darme cuenta el plato estaba
vacío. Recordaba los besos de Vincent, lo dulce de sus labios, más dulces que brownies
que estaba devorando. En ese momento sentí la mirada de Esther sobre mi. Limpie las
migajas de mis labios y quite algunas cuantas que cayeron sobre mi chaqueta.
Que paso? Acaso no comiste en el hotel? Qué te pásate haciendo? Mmm… Dijo Esther
señalándome los lugares en donde tenía migajas. Le di una cortante mirada y me
acurruque en la esquina del sofá. Sabía lo que estaba pasando en ese momento,
oficialmente me encontraba con depresión.
***
Uf! Gracias a Dios de regreso a mi casa, a mi vida normal y a la rutina de Royal Hills.
Pensó Vincent más tranquilo entrando de nuevo a su desolada mansión.
Subió las escaleras y arrastró sus maletas por los corredores, entró a su habitación y agarró
su viejo CD de Linkin Park, ese que tenía en el fondo de la gaveta todo empolvado.
La última vez que lo escuché, fue cuando me rechazó Michelle, en ese momento me
sentía hecho pedazos. Pero hoy los sentimientos son diferentes. Dio un par de vueltas y
luego se tiró a su cama, la música sonaba de fondo, abrazó la almohada y se quedó
pensando. Esto no es fácil, a los dos los amo, ya sé! Voy a seguir con todo como antes, lo
que paso en parís mejor lo entierro en el olvido. Haré como que nunca paso. Seguiré
buscando por quien de los dos siento un poquito más de…no será fácil, pero por el
momento con esto me tranquilizo.
El mayordomo tocó la puerta y entró al no escuchar respuesta. Joven Vincent, sus padres
llamaron para preguntar por usted, les he dicho que regreso sin novedad alguna. El dejo un
vaso con agua al lado de la cama y se que parado esperando una respuesta.
Dime algo que no sea novedad. Vincent dijo sin despegar la cabeza de la almohada.
Puedes retirarte. El mayordomo salió y Vincent dio un sorbo al vaso de agua. Sus padres
habían hecho la llamada del mes y ellos de nuevo no habían querido hablar con el.
***
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Al día siguiente todos volvieron a usar el uniforme sintiéndolo más exclusivo que nunca
ya que habían visto a unos chicos pasar enfrente del hotel con uno muy parecido con
bolsos J. Crew mientras fumaban unos cigarrillos.
Las mas wanna be’s aun usaban el estilo Barbie Francesa con toda esa ropa y accesorios a
cuadros Burberry. Sarah de noveno estaba en boca de todos, al llegar conoció a un chico
muy guapo muy parecido a Jude Law, y se desapareció por un par de horas. La pobre
quería que la tierra la tragara.
-No pasó nada, solo platicamos y me invito a un helado, luego se tuvo que ir, eso fue todo.
y esas son sus excusas, Mmm… Le creemos? Chilló Roselyne contándole cada detalle a
Tabatha en el baño viendo su pálida piel pensando en cómo se vería bronceada y con su
cabello natural.
Tabatha terminó de pintar sus labios de azul. Y tu querida, algún pecado que confesar?
Yo soy una monja. Roselyne respondió entrelazando sus dedos con los de Tabatha. Ellas
rieron. Roselyne sentía que la única chica sincera de todo Royal Hills era Tabatha y se
sentía dichosa de poder llamarla su amiga.
Era el periodo libre, Adam y Jared estaban escondidos detrás de la columna del segundo
nivel. De nuevo estaban viendo y comentando la foto de James con Vincent. Estaban
seguros que después de eso podrían aplicar para TMZ sin problema alguno.
Debe ser que se enteraron de la mente abierta europea y quisieron saber de qué se trata
todo eso. Murmuró Jared viendo la foto en la pantalla.
Sienna pasó frente a ellos pavoneándose como de costumbre con el bolso que la había
arrebatado a Sophia, ella estaba segura que ese Prada debía usarse con sensualidad y no
con dulzura. Notó a los chicos muy nerviosos, por lo que se quedó escondida en la
esquina.
De que foto están hablando? Preguntó en tono zorra, saliendo por la esquina. Ella estaba
usando una escotada blusa y su cabello en una larga trenza.
Ninguna, solo una foto en la que se mira fuera de foco a James en el fondo. Dijo Jared
quitándole el teléfono al indiscreto de Adam. Sus manos temblaban, era la primera vez
que Sienna se dirigía hacia ellos sin insultarlos.
Quiero verla, quiero verla ahora mismo! Dijo Sienna tronando los dedos.
Lo siento llegaste tarde, ya la borramos, ya la borramos… verdad Adam? Dijo Jared
comprometiendo a Adam a mentir. El sabía que Sienna era peligrosa.
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Sí, la acabo de borrar, es que no era una foto tan bonita. Luego tomé otra, y salió mejor.
Susurró mientras escondía el celular en el bolsillo de su pantalón.
Sabes acabo de recordar que tenemos que ir a… a ver unos libros en la biblioteca. Brincó
Jared alejándose y perdiéndose por el pasillo. Los pantalones de Adam estaban resaltados,
el había tenido una erección por haber tenido a Sienna cerca.
Estos dos creen que soy idiota o qué? necesito ese celular, necesito saber de qué se trata.
Pero no puedo hacerlo sola. Chilló Sienna molesta, somatando sus Louboutins y
arreglándose su cabello. Sacó su celular rosa de su mini bolso con cadena cruzada y le
envió un mensaje a Sophia quien andaba caminando por los jardines de la escuela
siguiendo a unas mariposas.
S.U. B (súper urgencia en el baño) ahora mismo! Leyó Sophia en la pantalla. Su prima de
nuevo había arruinado los pocos segundos que puede hacer contacto visual con el padre de
las hermanas Aldridge.
Sophia corrió al baño con sus tacones rojos Candies mientras miraba a Hayden y Hunter
pasar solos por los pasillos, recordando cuando ella y Sienna habían comenzado a difundir
el rumor de que eran pareja.
OMG! Una foto comprometedora en el celular del Adam? No puede ser, debemos tenerla.
Gritó Sophia como si se tratara de la foto del príncipe Harry desnudo.
Antes de que el periodo libre terminara ellas caminaron silenciosamente por los
corredores. Vieron a través de la ventana como Adam guardó su celular en su feo bolsón
verde con negro Fox lleno de tierra por practicar motocross todas las tardes.
Cuando la clase se quedó sola, se cercioraron de que los chicos se alejaron, entraron
caminando de puntillas. Sus tacones y el suelo de madera no eran discretos. Abrieron el
bolsón que olía a comida descompuesta y calcetines sucios. Ambas metieron sus
delicadas manos, sacaron el celular y abrieron las imágenes.
Por Dios! No puede ser… yo pensaba que se trataba de una foto de James en ropa interior
o algo así, pero esto! Dijo Sienna con los ojos. Ella estaba furiosa arañando la pared
mientras las venas de su frente se resaltaban más cada segundo.
No! Es Vincent? Por Dios! Ya decía yo que ahí había algo, que escondían algo. Si esta
foto la mira Roselyne se muere. Dijo Sophia cerrándole la boca a Sienna. Sabía que esa
era una grave falta de glamur.
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No! esta foto no la debe ver nadie, hasta que llegue el momento indicado. Sienna gruño.
Pásala a tu celular, bórrala del teléfono de Adam, es muy peligroso que ese par de idiotas
la tengan.
Pero obvio lo van a notar. Sophia murmuró mirando las otras fotos.
Daaah! Entre ellos se van a culpar, yo misma vi cómo se presionaban por borrarla, además
ni que fueran de FBI para detectar las huellas que hemos dejado.
Apúrate! mi quinto sentido me dice que alguien se acerca! Chilló Sienna parada en la
puerta viendo detrás de ella a través de su espejo Chanel.
Esta foto vale más que el anillo de oro con diamantes Swarovski que adorna la
sobrevaluada mano de Angelina Jolie, incluso más que las joyas de la corona inglesa.
Decía Sophia con ambos celulares en las manos.
Salgamos! van a notar nuestra ausencia, pueden sospechar. Chillo Sienna mordiéndose el
labio de los nervios. La imagen no se borraba de su mente. Ella perfectamente sabía que
Vincent gustaba de los chicos y ella podía llegar aceptar eso, pero que el chico fuera
James Zahr Hollower la hacía rabiar.
Al salir al jardín James y Roselyne estaban con Vincent, Hayden y Hunter, quien al ver a
Sophia se alegró como si tuviese enfrenté a la mismísima Ashley Simpson y no como con
uno de sus posters.
Nos extrañaron? Preguntaron Las Sombras bajando las gradas.
La mirada de Sienna me erizó la piel. Yo me encontraba tranquilo, sentado mientras lucia
mis nuevos accesorios y perfectamente podía decir que su mirada no era de envidia. Ella
estaba furiosa por otra cosa.
Hem, Si, tartamudeó Hunter nervioso, pensé que no vendrían, mira lo que te traje. Dijo
sacando una paleta de Hello Kitty de Chocolate.
Uuuy! We Found Love! Dijo Roselyne cantando una frase de la canción de Rihanna
moviendo el codo contra Sophia, quien se ruborizó y sin cargos de conciencia mordió la
paleta y tragó el bocado sin sentirle el sabor, y sin detectar la mirada de espanto de Sienna
quien de nuevo tenía el rostro tensado pensando en cuantas calorías tragaba su prima.
Yo solamente sonría. Me encontraba rodeado de idiotas, Roselyne había cantado una
canción pasada de moda, Hunter estaba tratando de conquistar a una Stafford y Vincent
estaba a centímetros de mí y no volteaba a mirarme. En ese momento me pregunte su
había subido de peso por el atracón de brownies de ayer.
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Antes de entrar a clase, aprovechando que Roselyne estaba en plena plática de chicas con
las sombras en una esquina con Tabatha y Nina, alcancé a Vincent por los corredores. Él
caminaba a su clase con su tablet en las manos, los audífonos en sus oídos y cargando su
bolsón en un solo hombro preparándose para la clase de deportes.
Me gustara invitarte a cenar el viernes por la noche, que dices? Murmuré algo nervioso,
pero ya había ensayado la frase mil veces camino a Royal Hills esa mañana. Había tenido
esa brillante idea luego de haber visto The Bachelor y derramar algunas lágrimas al lado
de Esther. Un extraño sentimiento invadió mi cuerpo, estaba sensible.
La verdad me gustaría mucho, si, acepto. Respondió Vincent dibujando una sonrisa, él se
había despertado pensado en el e incluso se había puesto la bufanda Vuitton para
combinar e impresionarlo.
Entonces apuntalo en tu agenda ese día ya lo tienes apartado para mí. Dije aliviado. Le
lancé un beso y el siguió caminando, volteo a mirarme y sonrió. La alegría había
regresado, mi corazón latía. Caminé de regreso a clase dando vueltas sin notar como el
resto de los alumnos me miraba dar vueltas como loco por los corredores, sin notar que el
profesor Gallagher me miraba desde lejos sosteniendo su taza de café y arqueando sus
predominantes cejas. Apresuré mi caminar y entré detrás de él. En la clase noté a Axel
sentado en mi lugar mientras la cabeza aun me daba vueltas. El verlo así me pareció muy
extraño, el suele quedarse sentado en su escritorio de en medio y fingir que no existe, pero
tal vez quería algo o simplemente quería estar cerca de mi bolso Custo Barcelona.
Al acercarme para ver qué sucedía vi como estaba llorando silenciosamente, como había
tratado de esconder envoltorios de galletas oreo, doritos y demás cosas compradas en un
automarket debajo de su suéter de diminutas calaveras y ver que intentaba esconder algo
en los bolsillos de su súper ajustado jeans negro.
Qué te pasa? Pregunté agachándome a su lado, logrando que las sombras comenzaran a
murmurar desde el otro extremo de la habitación.
Nada, nada que a alguien le importe. Sollozó Axel. Recorrí sus mejías con mis guantes
secándole las lágrimas y luego el dejó caer la cabeza sobre el escritorio. Sentí compasión
por él.
Regresé a mi asiento mientras una cuenta regresiva pasaba por mi mente. Este chico era
más dramático que yo. Axel se levantó rápidamente sin pasar desapercibido por el debate
Ariadne y Minerva versus Joseph Gallagher.
lo seguí por los corredores. El baño del segundo piso estaba desolado como de costumbre
y la música instrumental de nuevo estaba con la pista de saxofón.
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Dime que ocurre, porque estas llorando? Pregunté agarrando un poco de papel higiénico
para que se secara las lágrimas. Era la primera vez en mi vida que consolaba sinceramente
a alguien.
Axel se quedó callado, viendo como yo parecía sospechar algo. Axel se volteó
bruscamente y entró de nuevo al cubículo del que recién había salido. Entonces fue
cuando lo entendí todo. Incluso Axel soltó algunos gruñidos de dolor.
Unos minutos después la puerta se abrió lentamente. Axel apareció, con la mirada
escondida detrás de su espeso cabello. Pasó a mi lado ignorándome.
Yo no entiendo, por qué vomitas, pero no creo que con esto soluciones algo, tú ya eres
más delgado que yo y la bulimia es la peor forma de perder peso, todos saben que lo mejor
es la an… mejor no te doy ideas. Coloqué mis manos en los huesudos hombros de Axel.
Yo sé que no hablamos mucho, apenas si nos conocemos, pero quiero que sepas que en mi
tienes un amigo. Si quieres puedes confiar en mí y contarme que fue lo que paso, yo sé
guardar secretos como nadie más saber guardarlos, lo cual creo que es mi mejor cualidad.
Lo que me pasa es que… en mi casa me odian, creen que soy un desecho social, mis
padres creen que me quiero suicidar, lo cual en un momento fue verdad, pero ya me canse
de estar yendo todas las tardes con los psicólogos y explicarles que yo no estoy
encasillado en tribus urbanas solamente soy yo. Además creen que soy, bueno ya te
imaginaras con eso de que no les he presentado alguna novia o tan siquiera hablar de
alguna. Axel rodó los ojos. Además que chica en su sano juicio se va a acercar a un
alfiletero como yo?
Sabes, yo conozco a un par que tal vez estén interesadas en un chico lindo como tú. Dije
quitándole el cabello planchado del rostro, sus puntas estaban abiertas. Te dejan salir en
las tardes? para salir de compras y enseñarte todo lo que se de chicas, cuando estas de su
lado, sabes todos lo que buscan y como un chico puede llegar a robarnos el corazón.
Axel me miró por encima del hombro y dibujó una escasa sonrisa. Sí, si me dejan salir.
Primero lo primero, Repliqué, voy a hacer cita para mañana en Chez Raffanel para que te
cambien el look, claro, si estás de acuerdo.
No crees que sea tiempo perdido? llevo con este fleco casi dos años, pero, la verdad, si me
gustaría un cambio. Respondió Axel tartamudeando mientras se miraba frente al espejo
imaginando su nuevo yo. Y de la ropa, yo tengo algunos ahorros, los estaba apartando
para el concierto de Black Veil Brides, pero creo que esto es más importante.
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Perfecto! Entonces yo te regalo en cambio de look y luego te acompaño a comprar nueva
ropa, sabes si el shopping fuera un deporte olímpico yo ganaría el oro, plata y bronce
dejando a Paris y Kim en segundo y tercer lugar.
Axel se recompuso. Algo dentro de mí sentía satisfacción. Estaba ayudando a alguien que
lo pedía a gritos.
Regresamos a la clase, la maestra de sociales, nos dejó entrar al ver que por primera vez
Axel tenía una ligera sonrisa en su rostro. Ella estaba ahí para aclarar algunos temas entre
las gemelas y el profesor. Ella no fue la única, todos se sorprendieron, en especial
Tabatha.
Porque tan contento el espantapájaros endemoniado. Chillaron las sombras. Acaso le
regaste un paquete de navajas. Sienna se dirigió a mí en voz alta para que todos
escucharan.
Huh, no creo que eso te importe, mejor mete tu nariz operada en otro lado… querida. La
fulmine con la mirada. Ella desvió la suya.
Roselyne se rió. Esa perra se lo merecía. Me susurró al oído. Y que pasa entre tú y Axel.
Ella no pudo resistir la tentación de preguntarme.
Cosas de chicos. Le dije sonriendo.
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Capitulo 21
Estaba más que decido, era la primera vez que sería estilista de alguien más y no de
Patrick como llamaba a mi reflejo en espejo, solamente yo puedo llamarme con mi
segunda nombre y eso solamente cuando me hablo en tercera persona. Mi tocador era un
completo desastre y recién había dejado una gran sección de mi armario vacio debido a la
donación bimestral que hago para auto publicitarme y la excusa de ayudar a Axel era ideal
para llenar esa lugar.
Cité a Axel en el salón Chez Raffanel en el cual se hace la reservación solo con los
números de la tarjeta de crédito con anticipación. Ya tenía en mente el estilo de corte de
cabello que quería para él. Su estructura ósea era perfecta, el tenia unos pómulos
marcados, una delicada barbilla y su frente era de tamaño perfecto. El quizás ocupaba un
lugar entre los chicos lindos, después de mi y después de Vincent.
Estaba parado frente al salón, un par de chicos estaban interrogándome luego de que me
pidieron un par de fotografías y que los siguiera en twitter.
Te hice cita con Jessica, ella es una diosa de las tijeras. Dijo cuándo vi a Axel bajarse de
un Audi, el se acercó. Muchos se pelean por una cita con ella. Tener su número de celular
y ser su cliente estrella tiene sus privilegios. Lo tome del brazo y los chicos que estaban
conmigo sonrieron.
Axel miró todo a su alrededor, el salón estaba vacío, miraba su reflejo en todos los
espejos. Su nariz le ardió al sentir el fuerte olor a acetona, esmalte de uñas y espray. Se
sentó en la silla rosa del salón y sonrió. Vio que yo le mostraba unas fotos en unas revistas
a una chica de cabello corto y piel bronceada e intercambiábamos opiniones.
Será sorpresa! Le dijo Jessica, dándole la vuelta a la silla, para que no se viera en el
espejo. Axel notó a James cruzando la pierna mientras hurgaba en su bolso Juicy
desesperado.
Cuando Jessica cortó el primer mechón de cabello, Axel sentía que junto con él se iban
todas esas cargas que llevaba encima desde hace tiempo. De cierta forma esta era su
liberación.
Terminamos! Dijo Jessica, luego de cinco minutos, dándole la vuelta a la silla y
aplicándole un par de capas de gel para el cabello.
Axel parpadeo incrédulo, su cabello estaba corto en los lados y largo por encima. Sus
orejas no estaban cubiertas y su rostro se miraba un poco mas alargado. Se quedó sin
palabras. No podía creer que el reflejo del espejo fuera el suyo, estaba tan acostumbrado a
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verse debajo del fleco que el no tenerlo era como que hubiera tenido cita con el
oftalmólogo y no con una exótica chica con tijeras.
Me levante de mi asiento, quedé sorprendido de lo bueno que es como estilista, incluso
había presumido con las chicas que entraron y se sentaron a mi lado tratando de llamar mi
atención. En ese momento supe que los chicos que había conocido afuera habían dado
detalles de mi ubicación exacta en las redes sociales.
Sabía que este era tu estilo. Adiós a lo… cualquiera que haya sido tu estilo, hola al estilo
rock and roll. Dije sacando mi tarjeta de crédito y dándosela a Jessica. Otras estilistas
hicieron un círculo alrededor de nosotros y yo miraba como manoseaban a Axel.
Al salir del salón, llevé a Axel a Century City, para comprar toda la ropa de moda, con un
estilo totalmente nuevo lo cual me parecía muy extraño, era el primer chico con el que
salía de compras en toda mi vida y estaba deseoso de que alguien pensara que éramos
pareja, que te relacionen con chicos lindos siempre es de lo mejor.
Por más increíble que parezca al entrar al centro comercial unas cuantas chicas voltearon a
ver a Axel. El aun usaba su ropa extraña, pero solo con el corte de cabello se miraba
totalmente diferente.
Pruébate esta camisa, pruébate este pantalón, estos lentes combinan a la perfección, que
hermosos zapatos que preciosos esos accesorios. Decía en cada tienda que entrabamos y
llamábamos la atención. Axel sonreía sin descubrir que yo solamente le estaba alcanzando
las cosas que yo no quería.
Lo siento, pero no pasa. La cajera dijo asustada. Axel ya se había gastado todo el dinero
que tenia permitido, sabía que James era de los chicos que gastan en un día lo que un país
necesitaría pasara superar alguna deuda externa.
Tranquilo, yo te lo compro todo, tómalo como regalo, por la confianza de escogerme a mí
para ser tu estilista. Dije pasándole mi Caramel Macchiato mientras buscaba las tarjetas
de crédito en mi nuevo bolso de Coach. Había cambiado de bolso y me preocupe de
haberlas dejado dentro del bolso Dior que tire en el boto de basura. Respire aliviado al
encontrarlas en el fondo.
Entramos a una de mis tiendas favoritas, como todo shopaholic saludé a las vendedoras
como grandes amigas.
Donde tienen lo nuevo? –pregunté quitándole la bufanda a un maniquí.
Cuando ya te conocen te dejan ver lo que no han sacado a la tienda y lo que no está
disponible en línea. Le dije a Axel siguiendo a la vendedora.
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Este estilo fue hecho para ti. Dije viendo las nuevas colecciones.
Nosotros estábamos en la parte de atrás de la tienda y Axel de nuevo sintió que los
comentarios juzgones en contra de James eran mentira. Era verdad que usaba bolsos y era
el más materialista del mundo, incluso el había escuchado a su madre decir que parís
Hilton parecería pobre y recatada a su lado, pero todos ellos solo hablaban por qué no lo
conocían.
Toma estas camisas, y todo lo demás. Axel me miró perplejo. Que te asusta, yo pago.
Axel sonrió e incluso pude notar que se había sonrojado.
Y esto que tengo aquí, te lo llevaras puesto, para mostrarle a todo el mundo tú nuevo yo.
Dije mostrándole una formal camisa azul, unos pantalones formales y pañuelo. Estaba
dispuesto en volver a Axel metrosexual.
Espere sentado a Axel en los vestidores y me asombré al verlo salir. Se podría decir que
no era el mismo con el que había estado en la mañana. Algo dentro de mí lo estaba
poniendo al nivel de los modelos de Calvin Klein y eso no sucedía a menudo.
Salimos de la tienda. Axel cargaba con todas sus bolsas de compras y las mías. El era un
caballero y yo jamás cargaba absolutamente nada. Me quede parado de golpe, detuve a
Axel tomándolo por el cinturón. Enfrente de mi estaba Nina sentada en una de las mesas
de un apartado café. Ella estaba prácticamente sobre las piernas de un señor con el cabello
escaso y lo poco que tenia era de color banco. Me acerqué y me cercioré que Axel no
sospechara que era lo que miraba. El señor se volteó. Yo lo conocía, era el señor Metzler,
un poderoso empresario alemán. Yo conocía a su esposa y a sus tres hijos. Nina tenía un
sucio secreto y yo lo había descubierto. Camino incorrecto. Le dije a Axel mientras
tambaleaba por el lugar. El me siguió.
Cuando Axel se subió de regreso a mi automóvil, no era el mismo que había bajado, no
solo por lo exterior, en su interior algo había cambiado eso que se llama felicidad había
brotado, cosa que muy pocas veces había sentido.
Mi familia no sabía nada de lo de hoy, según ellos estaría en casa de un amigo haciendo
tareas. Que sorpresa tan grande se van a dar cuando miren el gran cambio que he dado.
Dijo Axel siendo un poco vanidoso. El se estaba mirando en los espejos y hacia poses.
Sabes te pareces un poco a mí, con ese tipo de vida que no muchos miran con buenos ojos,
pero igual… uno no va a dejar de ser alguien o hacer algo solo porque los demás te vayan
a criticar o incluso usar como ejemplo de lo que no se debe hacer. Le dije saliendo del
estacionamiento. Si vas a ser una piraña en estanque lleno de ellas, más vale que seas la
más hambrienta, bueno, si no quieras que las demás te coman viva.
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Axel ladeo la cabeza tratando de comprender el comentario que había dado. El asintió con
la cabeza y sonrió. Esto era algo que les había aprendido a las sombras.
Me cuentas que te dijeron tus padres, ya me tienes en tu marcación rápida, no se te vaya a
olvidar tomarte una foto nueva y eliminar todo lo awful de tu perfil. Todas las chicas que
te van a agregar, yo te aseguro que no llegas a fin de mes soltero. No solo con las chicas
de facebook o instagram, las de Royal Hills van a ir de espaldas cuando te miren, de
seguro pensaran que se trata de un alumno nuevo.
Pero, no me has dicho si hay alguna chica de Royal Hills, o de alguna otro lado que te
guste? Pregunte sintiéndose como Wendy Williams.
La verdad sí, hay una chica que desde hace mucho me gusta, pero la tengo tan cerca y por
lo mismo se me hace muy difícil acercarme a hablar de la nada. Axel se ajustó la camisa y
de nuevo paso sus dedos por su cabello. Aun no podía creer por todos los cambios que
había pasado.
Voltee a ver a Axel en el semáforo. Dime de quien se trata, ya sabes yo podría ayudarte a
acercarte sin asustarla, además con este nuevo look te viene una gran responsabilidad.
Créeme no existe chica que no se resista a tus lindos ojos y ahora gran sentido de la moda.
Axel rodo los ojos frente al retrovisor y sonrió.
Entonces, de quien estamos hablando? Dije doblando en la esquina de rodeo drive,
temiendo de que se tratara de alguna de las sombras.
Es… Tabatha! Sollozó Axel.
OMG! Ustedes van a ser una pareja Super Sweet! Chille estacionándome en la mansión de
los Townsend. Axel estrechó mi mano e intercambiaron abrazos. Una nueva conexión se
había formado entre él y yo y eso era algo que ni en uno de mis sueños más locos hubiera
imaginado.
Axel entró a su casa como cualquier otra aburrida tarde. Dejó caer las bolsas de compras
detrás de la estatua del vestíbulo y caminó hacia la sala del piano.
Su madre estaba en la cocina gritándole a las criadas y su padre leyendo el periódico en la
sala dejando el cuarto lleno de humo de cigarrillo. Al escucharlo entrar no le pusieron
mayor atención, ellos trataban de ignorarlo debido al estilo que tenía, era algo tan loco,
que incluso sentían vergüenza de que los vecinos, amigos o incluso la familia lo viera sin
sentir pena y vergüenza. Incluso lo excluían de todas las reuniones de la ciudad y lo
obligaban a omitir su apellido.
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Les traje una sorpresa! Gritó Axel viéndose en el espejo del vestíbulo.
Cuando los señores Townsend vieron a Axel totalmente transformado, no lo podían creer.
Era como su sus ideales del hijo perfecto se hubieran cumplido. Claro, que no tan
arreglado como Axel estaba en ese momento, pero del Axel que no se sabía si era awful,
emo, andrógino o enfermo mental al Axel fashion esta era la mejor versión de él.
No crean que esto lo hice yo solo, mi primer amigo, perdón Bff… significa Best Friend
Forever o Mejor Amigo Por Siempre, como sea, me ayudo, sin nada a cambio, el me
aconsejo este corte de cabello y me ayudo a entrar en las mejoras tiendas para comprar mi
guardarropa nuevo.
El señor Townsend miró las bosas de compras y su madre tocaba la tela de la camisa, pero
aun miraba las vendas en sus brazos. Ella solamente esperaba que este cambio también
significara que dejaría de autolesionarse. Ella miro a su hijo frente a frente y no hizo
comentario alguno con respecto a las cejas depiladas.
Por cierto, madre, me ayudas a tirar todo lo que hasta hoy en la mañana usaba y poner lo
que compre en su lugar. Le dijo Axel casi llorando al ver que su familia por primera vez
no lo miraba despectivamente.
***
Al día siguiente me encontraba esperando en la banca del jardín de la entrada a que Axel
llegara mientras miraba a Tabatha bajarse del auto de sus padres adoptivos con un enorme
sombrero y brillante maquillaje. Yo sabía que Axel siempre llega tarde como si fuera de la
realeza o como en un evento para llamar la atención, por lo que ese día, muy temprano le
envié un mensaje de texto pidiéndole que solo por hoy llegara temprano para que todos
vieran su nuevo look. Unas chicas de noveno me saludaron a la distancia, les correspondí
y una de ellas no dejaba de mirar mis nuevos zapatos o mi nuevo bolso. Regrese la
miraba al estacionamiento. Para mí esto era un acontecimiento casi tan importante como la
espera de ver como llegará vestida Lady Gaga a una entrega de premios. Tomé un
pequeño caramelo sin azur y lo metí en mi boca. Logré ver de nuevo el Audi del señor
Townsend, Axel se había puesto los zapatos Bass con la corbata vino tinto y se había
planchado el cabello, paso a paso tal y como James le había explicado.
El llegar temprano y tan bien arreglado a la escuela era algo que nunca antes había
experimentado.
Cuando camino por estacionamiento Axel captó la atención de las hermanas mayores de
alguien y las chicas de noveno que se arremolinaron a su alrededor como si no lo hubieran
reconocido. Logró ver a James acercándose a las rejas de entrada.
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Sabes, estoy más orgulloso de ti que de mí. Oops! fui yo quien dijo eso? Bromeé
sonriéndole mientras le apretaba más el nudo de la corbata.
Voy a entrar primero, no me quiero perder por nada del mundo la cara de todos cuando
entres. Sabes, estoy seguro de que hoy en la tarde tu número de amigos en facebook y de
seguidores en twitter se multiplicará, como las primeras fotos de algún heredero.
De quién? Pregunto Axel mientras le arreglaba el cabello. Rodé los ojos.
Bueno, aun te falta un poco. Pero nada es perfecto. Susurré mientras recordaba cómo era
que se miraba en ropa interior.
Cuando Axel entró, y como yo lo había predicho, todo el mundo lo volteó a ver como si se
tratara de Adam Levine. Las chicas de noveno lo voltearon a ver como si fuera comestible
y ellas no hubieran comido en un mes, sin importarles tener a sus novios con estilo
cuestionable al lado.
Tabatha, a quien Axel se moría de ganas de presentarle un nuevo look, estaba sentada en
su escritorio, viendo videos de U-Kiss en su teléfono mientras soplaba sus uñas recién
pintadas de verde y purpura.
Luego de saludar a Roselyne y las sombras quienes se miraron entre ellas arqueando las
cejas y frunciendo los labios, Axel se acercó a su escritorio, se paró frente a ella
enderezando su característica espalda encorvada.
Hola Tabatha, como estas? El murmuró con la ligera sonrisa característica de Vincent. La
cual funciona a la perfección.
Tabatha levanto la mirada. No lo podía creer estaba parado frente a ella el Axel que
siempre había imaginado sin parecer alfiletero. Aunque esta versión tiene los ojos un poco
más pequeños y no tan brillantes y sin el cabello azul como caricatura anime.
Hola, Axel… y eso, y esto? Dijo Tabatha parpadeando para ver si era verdad lo que veía,
ya que ella ocasionalmente suele tener sueños que parecen reales.
Aaah, esto, es mi nuevo yo, él se agarró las solapas de la chaqueta, pero solo por fuera, por
dentro sigo siendo el mismo, no vayas a creer que ahora soy como, bueno, ya te imaginas
quienes! Le dijo Axel señalando con los ojos a Sienna y Sophia quienes no dejaban de
mirarlo.
Tenemos que volver a organizar el top 5 de chicos guapos de Royal Hills con urgencia.
Dijo Sophia sacando su libreta de strawberry shortcake.
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Axel, ahora está en el lugar número tres, claro luego de Vincent y Hunter, dijeron las
sombras viendo a Roselyne esperando que estuviera de acuerdo. Sienna rodó los ojos y
jugó con su largo cabello recién alisado.
Por primera vez estoy totalmente de acuerdo chicas, Vincent ocupa el lugar número 1 en
todo. Suspiré al escuchar la plática de las chicas.
Roselyne asintió levemente. Ellos habían conectado sus pensamientos mientras miraban a
la nueva pareja de Royal Hills y olían el veneno que despedían las sombras de envidia.
Escuche unos tacones acercarse. Nina apareció detrás de mí. Ella pasó su mano por mi
hombro. Y camino directo hacia Tabatha y Axel. En ese momento supe que no la vería
igual que antes. Ella tenía mil cosas que aprender de mi y yo tenia mil cosas que aprender
de ella.
Siena, Sophia, las voces de Ariadne y Minerva llamaron desde la puerta.
Las sombras giraron molestas y caminaron hacia ellas. Debían ayudarlas a dar los últimos
toques al periódico escolar y a recibir la aprobación de la directora con respecto a la
página de Royal Hills la cual cada vez parecía más una nueva versión de Vogue o una de
esas escandalosamente mentirosas revistas amarillistas.
La directora había dejado unas notas sobre la computadora. Ella había elogiado el trabajo
de las primas Stafford y esperaba que Ariadne cambiara el tamaño de la fuente para
ahorrar papel. ellas salieron de la clase murmurando.
Los ojos de Sophia cayeron sobre la computadora. Ariadne no había cerrado sesión y
estaba en la página de comentarios y mensajes de los alumnos.
Sienna se dejo caer en la silla. Sus dedos se movían rápidamente sobre el teclado.
Queridos compañeros. Me siento muy mal, estoy jugando con los sentimientos de dos
personas, no sé qué hacer, la verdad estoy enamorada de ambos, al principio estaba
jugando con ellos, ahora ya no es así. Ninguno sabe del otro y me aterra que lo
descubran. Escribo esto solamente para tranquilizar mi conciencia. No me juzguen, no
soy una perra. Soy un chico indeciso.
Hahaha! Si con esto Vincent no entiende la indirecta o siente remordimientos es porque le
falla algo en el cerebro. Bueno la verdad creo que eso ya le está pasando al pobre. Por
favor, quien se puede enamorar de James y Roselyne al mismo tiempo pudiendo tener a
cualquiera de nosotras dos!
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Sienna se recostó en la silla y saco su estuche de cosméticos Max Factor y se comenzó a
ver de nuevo en su compacto. Ignorando a Sophia quien leía detenidamente cada unos de
los cinco anuncio que los alumnos habían enviado.
Sienna cerró la computadora de golpe y tomó a Sophia del brazo. Salieron rápidamente.
Ariadne y minerva aparecieron frente a ellas.
Logramos quitar dos páginas por edición. Minerva murmuró viendo a las chicas pasar
frente a ellas.
Las chicas chocaron las manos. Ellas sabían que con lo que publicarían iniciarían un
revuelo de chismes, polémicas y toda clase de habladurías que afectarían a Vincent. Ellas
habían comenzado la batalla para retomar su reino.
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Capitulo 22
porque Mi corazón latía y en ese momento solo quería que las próximas veinticuatro horas
se pasaran volando como en esos reality’s en los que un día pasa en un bloque de diez
minutos. Necesitaba platicar con alguien así que llame a mi ex mejor amiga, Harlow
estaba al otro lado de la línea escuchando cada detalle mientras se paseaba por los pasillos
de Hightown Hill. -Mañana es la cena con Vincent en mi casa. Estoy tan emocionado,
tanto que ir a comprar, arreglar y planear! Esta noche, por ejemplo es la cena de ensayo
con Esther. Dije casi susurrando en el auricular no quería que nadie se enterara de lo que
estaba planeando mientras me cambiaba de uniforme en los vestidores del gimnasio.
Recién había terminado la práctica de porristas y me estaba atrasado para la clase del
profesor Gallagher y aun debía de pasar por mi café a la cafetería, lo cual era algo
prohibido, pero haberse ganado a la camarera con zapatos de diseñador fue lo más fácil
del mundo y ahora tengo barra abierta toda la mañana.
Antes del periodo libre y aprovechando que las sombras estaban rodeando a Roselyne
quien estaba luciendo un nuevo collar de piedras esa mañana, le envié un mensaje a
Vincent desde su escritorio. El plan era para reunirse en el lugar secreto de siempre, el
baño del segundo piso.
Al tocar el timbre Vincent fue el primero en salir de su clase y esquivando a los demás
chicos, llego al baño, estaba totalmente intestado de chicos, como si de repente todos
tuvieran una reunión con ese alguien especial o comieron el postre sorpresa de la cafetería
de los viernes.
El baño esta imposible, Mejor vamos al salón de ensayos, debe estar vacío. Vincent
respondió mi mensaje. Comenzaba a desesperarme, esperaba el momento indicado para
separarme de Roselyne y las sombras, quienes ahora me rodeaban.
Pero que bolso más horrible y pasado de moda. Critiqué el bolso de una de las chicas del
club de teatro, logrando distraerlas y me escabullé en medio de los comentarios de Sophia.
En el salón de ensayos no había ni una sola alma, solamente las siluetas dibujadas en la
escenografía de la obra de teatro pasada a la cual pocos habían asistido, solo padres y
maestros.
Lo busque por el lugar. El apareció en unos de los balcones y caminé directo hacia él. Solo
tenemos cinco minutos como máximo, antes de que nos empiecen a buscar. Dijo Vincent
preocupado viendo su reloj.
El se sentó a mi lado y yo tome su mano. El entrelazó sus dedos con los míos.
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Estoy más que entusiasmado por la cena de mañana, eres el primer chico que invito a mi
casa, bueno, formalmente a cenar. Sabes, Esther lo tomó muy bien, la verdad no esperaba
menos de ella, es un amor, mañana te darás cuenta. Vacilé perdiéndome en los profundos
ojos de Vincent los cuales brillaban más con la luz atmosférica del salón. Sintiendo lo que
siempre quise sentir eso por alguien.
Dime, eres alérgico a alguna comida? Pregunte sonriendo. El silencio siempre me
incomoda y en ese momento todo lo que quería era lanzarme encima de él, pero debía de
comportarme.
No, no que yo sepa… Pero como a qué hora crees prudente que puede llegar? Y, dime ya
que es todo un acontecimiento, como debo de ir vestido? Pregunto Vincent listo para
tomar notas mentales.
La verdad es una cena formal, pero tampoco estamos en los tiempos del Titanic como para
cenar con traje, corbatín y sombrero ponte con lo que te sientas cómodo. Además
cualquier cosa te queda perfecta siempre. Respondió soltando mi bolso Fendi en el suelo.
Para mí también es la primera vez que llego a casa de alguien a cenar. Es que no había
tenido la oportunidad de salir con alguien como tú… ya sabes formal, detallista pero lo
más importante… que me comprendes. Dulcemente me dijo Vincent apretando mi mano.
Nos miramos fijamente.
Mejor ya vámonos, no vaya a ser que el destino nos juegue sucio y nos vengan a buscar, y
nos encuentren. Dijo Vincent, quien pensaba que pasaría si Roselyne lo viera tan cerca y
en una situación tan empalagosa con James. Imágenes del proyector de historia acerca de
la segunda guerra mundial pasaron por su mente.
De acuerdo dije soltando su mano. Pensé en ponerme sentimental pero no quería arruinar
ese momento. Vincent ya estaba cómodo con la idea de ser pareja y yo debía ir a su ritmo.
***
Atrasado con tanto que hacer por la tarde, tuve que soportar el interrogatorio del dúo
insoportable, en la banca del jardín. Ambas sospechaban que no pasaría la tarde en casa y
querían saber cada detalle de mi apretada agenda. Yo las dejaría hablando solas pero
Vincent se tardaba mucho en salir y la mayoría de chicos de su clase ya se habían
marchado y el no despedirme de él era como un pecado capital imperdonable.
Finalmente Vincent salió, la espera valió la pena por verlo salir luciendo guapísimo con
lentes de sol y su corbata suelta mientras bajaba las gradas acompañado de Hayden y
Hunter haciéndolo parecer como si se tratase de el socialite más cotizado de la cuidad.
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Miré y admiré a Vincent quien tecleaba en la pantalla de su celular. Me despedí de el
sintiendo la mirada de las sombras por detrás como afiladas dagas envenenadas. Me di la
vuelta y pasé de nuevo enfrente de ellas viéndolas por encima del hombro sin despedirme
mientras caminaba al lado de Vincent. Ambos iluminábamos el lugar con roses y
brillantes miradas.
Luego de despedirme de Vincent en la ventanilla de su BMW y haber manejado como
loco sin rumbo, pase de compras a un supermercado, Luego de llenar la carretilla a más no
poder con todas las cosas que estaban en la lista de de ingredientes de un famoso chef que
da consejos por Youtube me detuve, esta frente a una sección donde había ropa barata.
Mis ojos casi lloran sangre cuando vi que habían copiado un vestido de Vera Wang y lo
vendían por menos de diez dólares.
Llamé a Esther mientras la cajera escaneaba las compras, Le había dicho a Esther que ni
porque tuviera una junta con los Obama podía faltar a la cena de ensayo. Eso era algo que
ella le debía después de que lo forzaba a asistir a todas las reuniones de sus amigas, según
ella, para presumirlo. Suspire aliviado al salir de ese lugar.
Al llegar a casa supervisé que bajaran todo lo que había comprado. Tomé aire y continúe.
Ordené que sacaran el mejor mantel del armario, ese que dicen era de la abuela Dafne que
había tejido cuando tenía 15 años, el cual solo mira la luz del sol para todos los
cumpleaños 36 de Esther. (Hace 4 años que Esther cumple 36). Las chicas de servicio
comenzaron a aparecer luego de que diera la orden que necesitaba de su ayuda
Cuando Esther llegó, vio que toda la casa parecía un restaurante italiano cinco estrellas,
con todo y el mantel heredado, las velas que nunca se había encendió soltaban ese olor a
vainilla y un ramo de rosas blancas en medio. Las rosas rojas estaban reservadas para la
noche siguiente.
En la cocina se olía una exquisita lasaña en el horno, en la silla que ocuparía Vincent
estaba Du-Du ese enorme mono de peluche casi de tamaño real que James se había
ganado en la feria cuando tenía siete años y el acostumbraba vestirlo con ropa de Ralph
Lauren.
Preparaste lasaña? Dijo Esther juntando sus nuevas extensiones rojizas en una cola de
caballo para asomándose por la ventana del horno y no quemarlas.
Sí, es increíble como uno puede aprender de todo en con Katie Brown y Martha. Aprendí
a hacer lasaña de carne y de pollo y estoy pensado en hacer helado napolitano. Murmuré
mientras Bella-Boo se asomaba por la puerta. La verdad era que yo solamente había
abierto unas cuantas bolsas y luego me había marchado a cambiarme de atuendo dejando a
las empleadas preparándolo todo.
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Me dices cual es la mejor, para prepararla mañana, todavía no sé qué bebida servir,
compre vino, champán y ron.
Esther me miro asustada.
Es que, no sé qué toma Vincent en la cena. Me gire para no ver su rostro. Estoy cruzando
los dedos porque le guste mi lasaña. Dijo quitándome el delantal.
Y la decoración de la mesa, no te parece excesiva?
En lo absoluto. Esther tocaba el encaje del mantel. Ella estaba captando todos los
mensajes indirectos que recibía de James.
Saqué los Pírex y dividí las lasañas con los lujosos cuchillos de plata para probar de las
dos. El olor me dio nauseas. Sabía que esa comida estaba intestada de calorías.
Definitivamente la de pollo es la que mejor te sale, estos champiñones le dan un toque
único. Dijo Esther, lanzando la siguiente pregunta, porque Vincent es el primero que
invitas? Nunca habías invitado a alguien y mucho menos te había visto tan preocupado
porque una cena fuera tan perfecta. Acaso hay algo que me estas ocultando, o tal vez que
me quieres decir indirectamente? Esther me miró con ojos de lo sé todo.
No , nada, vacilé, solo que es una persona muy especial para mí, en todo sentido, y no, no
te estoy ocultando nada, no crees que si fuera así hubiera salido a cenar a cualquier
restaurante en vez de traerlo aquí para que lo conocieras. Dije mientras volvía a colocar el
tenedor con la pieza de comida sobre el plato. Había estado a unas milésimas de segundo
de poner eso en mi boca.
Esther jugó con la copa de champán y tomó.
Sabes creo, que Vincent Von Vandelinde puede llegar a ser alguien muy importante en mi
vida, hice énfasis en el apellido para impresionarla, sabía que todas las amigas del club de
margaritas se guiaba solo por los apellidos de la ciudad y Esther estaba tomando esa
costumbre, claro, si todo sale bien mañana y si él logra poner todo en orden, lo cual no he
llegado a comprender que necesita ordenar, pero, con paciencia lo sabré.
Esther se quedó petrificada luego de que las burbujas jugaran en su nariz, nunca se
esperaba una respuesta tan sincera y mucho menos que el chico misterioso tuviera ese
nombre tan impactante. Brindemos por los hombres que nos merecemos. Ella dijo
levantando la copa en el aire.
Salud. Dije altivamente. Estaba de acuerdo con ella, yo merezco a Vincent.
***
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La mañana siguiente en la escuela era de lo más tranquila y normal con esos olores a
varias lociones por todos los pasillos, los chicos que todos ignoran por ahí y el olor a café
de la cafetería. Tenía unas horribles ojeras y las estaba cubriendo con lentes de sol aunque
el día estaba algo nublado. No había dormido casi nada por estar pensando en Vincent y
en mí. Discretamente di unas mordidas a un chicle para disfrazar el olor a alcohol, había
tomado una copa para relajarme.
Las sombras pasaron indiferentes a la distancia. Era la primera vez que no se acercaban
directamente a mí. Ellas habían entendido el primer estado del día de James Como el
chisme de la semana y no querían estar con él. Ellas caminaron hacia el baño.
Pero en el cambio de periodo la secretaria pondrá los periódicos en los estantes y todos
sabrán lo del anónimo, en especial Vincent. Dijo Sophia mordiéndose el labio.
Es cierto, solo debemos esperar que tenga algo de sentido común y entienda de que se
trata de una indirecta… muy directa. Sienna se destapó el escote y aplico otra capa de
labial rojo en sus labios.
Cuando los periódicos estuvieron apilados en el exhibidor del viejo escritorio de enfrente
a la dirección, todos salieron arrebatándoselos de las manos, se morían por ver la reseña
del viaje a la parís.
Lo primero que se miraba era la página estudios de Ariadne y Minerva, la cual todos
ignoraron para ver las fotos del viaje. Eran las fotos que la directora Ravenscroft había
tomado, algunas fuera de foco, otras con el dedo tapando media foto y algunas tan torcidas
que parecía que las había tomado un niño de entre dos y tres años.
Y dicen que escogieron las mejores. Dijeron Jared y Adam.
Cuando vieron la sección de mensajes todo mundo pasó de burlarse de las fotos a un
silencio sepulcral. Sabían que esta sección sería popular pero no a ese extremo.
Queridos compañeros. Me siento muy mal, estoy jugando con los sentimientos de dos
personas, no sé qué hacer, la verdad estoy enamorada de ambos, al principio estaba
jugando con ellos, ahora ya no es así. Ninguno sabe del otro y me aterra que lo
descubran. Escribo esto solamente para tranquilizar mi conciencia. No me juzguen, no
soy una perra. Soy un chico indeciso.
Quien será? Este chico está mal! Quienes serán los dos amores de este loco? Eran las
preguntas que todos susurraban mientras leían.
Vincent no podía creerlo. Esto debe de ser una broma! Dijo de golpe mientras se hacía
hacia atrás del grupo. No! Esto no es broma. Esto lo escribió alguien que sabe que es lo
que me está pasando. Hayden y Hunter no, imposible, ellos no serían capaces de hacerme
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algo así. Pero entonces quien… quien pudo hacerme algo así? Gritaba Vincent en su
interior, mientras rompía el periódico y caminaba al baño.
Hayden y Hunter lo vieron pasar y corrieron detrás de él, sabiendo que es lo que había
pasado y lo mucho que lo había afectado.
Espero que no piense que nosotros tuvimos algo que ver con lo de esta chica! La persona
que hizo esto, sabía muy bien de que lo rías y que te afectaría. Decían Hayden y Hunter
para defenderse mientras miraban a Vincent cambiando de colores enfrente del espejo.
O tal vez no, tal vez se trata de una coincidencia, es probable que si exista esta chica o
chico fácil y debe estar enamorado de dos chicos de aquí. Pensemos, seguro se trata de
Sophia, Sienna, alguna de las locas de noveno o puede ser Axel, el ha cambiado mucho y
puede ser que este sea el motivo.
Nada de eso. Ustedes lo saben, ese soy yo. Vincent golpeó el lavado. Por más
explicaciones le buscaban, más seguro estaba de que esta persona era él. Pero como se
habían enterado, solo pudo haber pasado en aquel balcón del hotel, gran parte de la
escuela estaba ahí. Con las cosas que pasaron con James y Roselyne, cualquiera podo
haberlo visto, atado cabos y mandarles esto a las hermanas Lancaster.
***
En Royal Hills habían más cargos de concia que en una reunión de alcohólicos anónimos.
Jared y Adam, se hundían más y más en sus escritorios, tratando de volverse invisibles
como lo hacía Axel hasta hace días. Sabían que esto no podía ser otra cosa más que la
persona que les robó la foto y que al igual que ellos sabían que Vincent tenía esa doble
vida, con Roselyne y James, las primeras en su lista eran Sienna y Sophia, pero no podían
solo preguntarles sin levantar sospechas.
No lo podía creer, cubrí mi boca con mi mano. Deje caer el periódico al suelo luego de
que Tabatha me diera una copia. Solo podía pensar que se trataba de una broma, como
esas llamadas telefónicas que hacía años atrás preguntando por el policía o bombero sexy.
Pobres las chicas, siento pena por ellas, mis ojos buscaron a Ariadne y Minerva pero no
las localicé. En ese momento quería quien en su sano juicio puede andar con dos al mismo
tiempo, seguramente se trata de alguna maestra, o de alguien que sale con amigos
imaginario. Le dije a Tabatha levantado la voz para que todos me escucharan. Mire con
tranquilidad como varios a mi alrededor asentían y comentaban estar de acuerdo conmigo.
Sophia, Sienna. Las llamo Roselyne hacia la esquina de la clase. Aquí, entre chicas,
alguna de ustedes le envió esto al periódico?
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No, aunque la verdad quien no quisiera estar en su lugar, entre dos amores… Ya quisiera,
con tan solo uno me conformo. Dijeron Las Sombras como lo habían ensayado.
Ariadne y Minerva aparecieron detrás del profesor Gallagher en el pasillo. Ellas estaban
siendo escoltadas hacia la oficina de la directora Ravenscroft. Todos murmuraban a su
paso.
***
Vincent se subió a su convertible muy nervioso y desconcentrado. Desde que leyó el
periódico en la escuela no podía olvidar cada palabra impresa.
Mejor lo olvido. Se dijo. The Killers sonó y a todo volumen empezó a cantar Human, la
canción con la que se desestrezaba y olvidaba todo. Mientras solo pensaba en
desaparecerse toda la tarde y que esto no afectara su cita con James.
Cayó la noche, al llegar a casa de James, tocó el timbre, las rejas se abrieron y condujo
hacia la entrada, esperando que nadie saliera. No es que no quiera estar aquí, si no que en
este momento no estoy en mis cinco sentidos como para disfrutar esta cena con James. Se
sentía como cualquier famoso en Hollywood con los paparazzi succionándole la felicidad
y tranquilidad como sanguijuelas.
James jamás me perdonaría si doy la vuelta y me voy. A como lo conozco debe de tener
los pasos, respiraciones y platicas tan ensayadas que parecerá una escena de alguna obra
de Broadway.
Caminé detrás del mayordomo cuando el timbre sonó. Vincent estaba ahí parado y yo me
acerqué a recibirlo como una de esas escenas tan repetidas en cualquier película. Vincent
entró tomándome del brazo notando lo minuciosamente arreglado que estaba todo.
De repente ahí estaba Esther con un lindo vestido de coctel color sangre y unos
Louboutins dorados frente a él. Mucho gusto, ahora ya se de quien lo heredo todo James.
Le dijo Vincent saludándola de beso y oliendo su Chanel No. 5.
El queso aún burbujeaba encima de la lasaña. Los tres comenzamos a comer y conversar
con el sonido del cd de Esther de violín que había comprado en su última noche de gala
con la estola de piel tomada del brazo de uno de sus enamorados. Exhalé, me había
preparado mentalmente para comer, este era uno de los sacrificios que estaba dispuesto a
hacer por el hombre que yo quiero.
James me contó que este es tu último año en Royal Hills, que piensas estudiar luego?
preguntó Esther tomando la copa de vino.
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Medicina! Lo que aún no decido es si especializarme en pediatría o en cirugía plástica.
Respondió Vincent. Pero aun tengo mucho tiempo para pensarlo.
Espero que te decidas por cirugía, así ya tengo doctor para dentro de algunos, muchos
años para que me arregle lo que el tiempo arruina. Quiero tener la cara así. Decía Esther
estirándose la cara para tensar las cejas, un levantado de pómulos, una abdominoplastia,
rejuvenecimiento de manos y cuello.
Madre, cambiemos de tema. La interrumpí. Sabias que Vincent toca la guitarra, y lo hace
como los mejores, aún no he tenido el gusto de escucharlo, pero sé que es así, Dije
tomando la mano de Vincent.
Esther respiro hondo. Vio el movimiento de James como un gesto un poco atrevido, pero
ya estaba cenando con el pretendiente de su hijo, esto no era nada del otro mundo.
Además ella se había pasado la mañana en su oficina viendo todas las páginas de internet
en las que enseñan a las madres como tomar todo lo relacionado con los hijos gay e
incluso se había suscrito a una revista la cual le llegaría directo a su oficina.
Te felicito James, me has presentado a un chico muy lindo, con buen gusto y con buenos
planes para el futuro, no como el novio de Lucy, la hija de Mónica ese si es un
verdadero…
Esther… La interrumpí al notar que la plática ya se estaba volviendo una sesión de
chisme. Como a ella le gusta.
Postre sorpresa! Grite trotando los dedos,. La sirvienta se acerco con Brownies en forma
de corazones, el helado casero no le había quedado tan bien como esperaba así que no
presumí haberlo preparado yo.
Ya son las nueve! Ya comenzó mi telenovela, y así los dejo a solas un momento para que
platiquen. Dijo Esther tomando un brownie y caminando hacia su habitación.
Te gusto todo lo que te prepare? Estuve pensando que te gustaría comer, y recordé que la
comida italiana y el chocolate son tus favoritos. Estuvo difícil, nunca antes había
horneado. Pero que tal me quedo? Pregunté deslizándome hasta estar junto a él.
Delicioso todo estuvo tan delicioso como tú.
Me sonrojé. El paso su mano por mi rostro y besó mi mejía. Lo que no sabía de ti es que
quieres estudiar medicina. Dije en su oído. En ese momento solo imaginaba lo lindo que
se vería con el traje de doctor.
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A Dolls Game Novel
Sí, siempre ha llamado mi atención. Algún día te mostrare las fotos de pequeño en las que
estoy con mi disfraz de doctor, era el único que no se disfrazaba de monstro en halloween
Pero, tú qué piensas estudiar luego? pregunto Vincent sintiendo la mano de James en su
pierna. El comenzó a sentir calor. Esperaba no excitarse.
La verdad me gustaría mucho estudiar diseño de modas, tengo tantas ideas de nuevas
tendencias que barrería el suelo con otros diseñadores. Dije mientras Vincent pasaba su
brazo detrás de mí.
Ahora sé que te conozco a la perfección. Vincent me abrazó y no quedamos en silencio
un momento. Nos mirábamos mientras la música sonaba y yo solo quería quedarme así el
resto de mi vida.
El reloj marco las 11:00 pm y Vincent se despidió románticamente en la puerta. El me dio
un beso en los labios y yo esperé hasta que ya no vi su auto. Corrí a la habitación de
Esther y salté en la cama debajo de la almohada de plumas.
Gracias, gracias Esther por haberte portado a la altura de la situación. Pero dime, que te
pareció Vincent? verdad que es todo un galán de estos? Dije señalando al actor sin camisa
en la telenovela que Esther nunca se pierde. Estaba seguro que la casa se podía estar
incendiando que ella no se movería de ahí hasta los comerciales.
La verdad sí, tuviste suerte en que un chico tan lindo en todos los sentidos de la palabra, te
correspondiera, y que aceptara venir a cenar a tu casa y conocerme, eso habla muy bien de
él. Esther frunció sus labios ella estaba orgullosa de James, había heredado su buen gusto.
Vincent manejaba a baja velocidad y solo pensaba en que cada vez que conocía más a
James, más atracción sentía por él y a su vez también sentía como si tuviera dos corazones
en lugar de uno como el resto de seres humanos. Creo que comencé a sentir una ligera
inclinación en la balanza hacia el lado de James. Pensó Vincent estacionado en el
semáforo viendo a los enamorados pasearse por Rodeo Boulevard. El suspiró, había
olvidado el drama de esa mañana y era gracias a James.
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Capitulo 23
Varios días han pasado desde la aparición de el chico anónimo en el periódico escolar
dejando a todo el circulo social fascinado con su nivel de descaro, toda la sociedad de
Blue Diamond menos Vincent a quien la romántica cena en casa de James, le sirvió como
anestesia, pero local, porque la sombra del anónimo sigue detrás de él.
Adam y Jared no se han quedado muy tranquilos, han faltado a clases los días en los que
el periódico es publicado y todo por esa cosita llamada conciencia no los ha dejado andar
por los pasillos de escuelas sin sentirse culpables.
Ariadne y Minerva se han visto muy acosadas desde que salió el periódico y no porque
todos los chicos se peen por salir por las editoras más top del momento, sino que por
Adam y Jared quienes las persiguen por todos los pasillos exigiéndoles que les digan
quien se esconde detrás de el anonimato. Incluso se han tenido que esconder de la
directora Ravenscroft quien arqueó una de sus cejas tatuadas cuando el rumor llego a sus
oídos. Ella conocía muy bien a las chicas y sabía que ellas no eran capaces de publicar
chismes.
Jueves por la mañana, luego de la práctica de porristas, la cual cada vez era más pesada y
estresante ya los intercolegiales están a la vuelta de esquina y lo más importante luego de
los campeonatos de futbol eran las competencias de animación en las cuales la crema y
nata de todos los escuelas top se encontraba cara a cara en un derroche de brillantes
uniformes y coloridos pompones.
Roselyne estaba sentada en las gradas del gimnasio viendo como James intentaba realizar
el salto doble hacia atrás. Las Sombras trataban de ayudarlo y Jordan, el más fuerte de
todos los animadores tensaba el rostro al no entender como alguien tan liviano puede estar
peleado con la gravedad. Se desesperó, se ató el cabello en una cola de caballo y salió del
lugar. Estaba más que decidida a ir a coquetear con Vincent y no aceptaría un no como
respuesta a los planes de su cita.
Vincent! Gritó Roselyne al verlo pasar con sus amigos hacia la cafetería. Ella sintió algo
extraño cuando notó como Vincent parecía copiar el estilo de James. Esa mañana el estaba
usando guantes pañuelo y una boina Moschino.
Hola, cómo están? Preguntó Roselyne, volteando a ver a Hayden y Hunter fulminándolos
con la mirada para que los dejaran solos.
Tenemos que ir a, Mmm… Por allá a ver algo. –dijo Hayden entendiendo la mirada
indirecta de Roselyne.
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Vincent la tomó del brazo, luego se sentaron en el suelo al lado de la estatua que había
sido donada por una de las familias más prestigiadas de la ciudad.
Sabes, he estado pensando en que no hemos vuelto a salir desde aquella tarde por Santa
Mónica. Roselyne sonrió. Ahora soy yo la que te invita a ti, a una tarde de campo, para
desconectarnos totalmente de todo, nada de centros comercial, civilización o cualquier
otra cosa que nos distraiga, solo quiero estar contigo y el sonido de la naturaleza. Ella dijo
con un ojo puesto sobre Vincent y el otro en la puerta de gimnasio rezando porque nadie
saliera por ella.
Lord, que buena idea, como no se me ocurrió invitarte a un lugar así desde el principio.
Respondió Vincent con su acento inglés que ella adoraba.
Entonces, déjame pensar cuando y a qué hora, el lugar ya lo tengo pensado, es uno de esos
en los que se te va el aliento y no sientes el tiempo pasar. Estoy segura que nunca has ido
a un lugar tan misterioso.
Ambos intercambiaron miradas, sintiendo sus acelerados corazones latir como nunca
mientras sus manos se juntaban.
Nos vemos luego, se despidió Roselyne cuando vio salir a Sienna del gimnasio con su
Pepsi light en la mano. Seguida de Sophia, Nina y James.
Roselyne dónde estabas? Te estuvimos esperando para practicar esos últimos pasos estilo
que colocamos al final Chilló Sienna jugando con sus extensiones de plumas en el cabello.
Me distraje oyendo como la directora regañaba a esas de noveno que usan el uniforme
como si estuvieran a media noche en una esquina debajo de algún poste. Respondió
Roselyne señalando a la distancia.
Pobres chicas, ese grupito nunca fue así, solo vino Lucy Lee de saber ni que parte del
mundo donde todos huelen a ajo y cambiaron totalmente. Dijo Sophia tomando su celular,
vio que tenía un mensaje de Hunter: Que linda te ves con el traje de animadora .
Ella se dio la vuelta buscándolo, por los corredores y fue entonces que sus ojos cayeron en
su rostro. Ahí estaba parado en la puerta de su clase con su celular en la mano luciendo
hermoso con su uniforme de futbol y su brillante cabello largo cenizo enmarcando sus
brillantes ojos. El solo le guiñó un ojo y entró a su clase.
Abran paso, ahí vienen las chismosas. Sophia dijo deteniéndonos de golpe. Ariadne y
Minerva pasaron casi pegadas a la pared. Ellas intercambiaron miradas con las sombras y
avanzaron. Pocos eran los que hablan ahora con ellas luego de que varias teorías sobre
quién es el chico anónimo salieran.
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***
Vincent remarcaba las letras de la portada del libro de Idiomas mientras esperaba a que el
día terminara. El aun no había logrado poner todos sus sentimientos en orden, al parecer
necesitaba una pala para recoger tantos sentimientos regados. Si bien era cierto que con la
cena de James sintió por varios días que él podía llegar a ser con quien quedarse. Fue solo
porque Roselyne había dejado de circular en su cerebro. Con esta idea del día de campo a
solas podía llegar a ser el momento justo para darle aquel beso que quedo pendiente en
París.
Roselyne entró a su casa hablando de lo bien que le había ido en la prueba corta de
matemáticas y como el profesor de filosofía dibujo una estrella con una carita alegre en su
trabajo de grandes filósofos. Mientras su padre tomaba su te frío y su madre picaba en las
teclas de su anticuado teléfono. Todo esto lo hacía con el fin de que ellos no tuvieran
pretexto alguno para negarle el permiso de salir el fin de semana.
Madre, este sábado Sophia va a hacer una tarde de pastelillos y maratón de películas de
terror, las cuales sabes que son mis favoritas al igual que hornear. Me das permiso para ir?
Roselyne de nuevo abrió sus enormes ojos y juntó las manos implorando.
Está bien, Leonora no levanto la vista de su celular, pero con una condición, me traes
pastelillos de chocolate o de almendras que cocinen con suplemento de azúcar, ya sabes,
que viene la nueva colección de Armani y necesito ese abrigo rojo.
De acuerdo, te traeré uno de cada sabor que hagamos. Ronroneó Roselyne abrazándola
mientras tomaba su bolso y sonreía pícaramente con su padre, sabía que hablar antes de
que comenzaran a debatir y su humor se esperezara era la forma correcta de conseguir el
permiso.
Subió a su habitación taconeando por toda la escalera y se tiró encima de su cama llena de
almohadas de plumas y peluches. Ahora solo me falta arreglar todo para que esa tarde sea
inolvidable.
Donde deje esa revista de Pasos a seguir para la cita perfecta, en un lugar secreto.
Luego de haber hojeado sus revistas Vice, PlayGround, Clash y ERRR-Magazine,
Roselyne totalmente desconfiada, había dado me gusta en, “Me gusta escaparme de mi
casa para salir con ese chico lindo”. Lo cual olvido que se publicaría en su perfil y todos
sus amigos lo verían, pero en ese momento su cerebro solo tenía a Vincent aferrado como
ella tenía aferrado a su conejo de peluche entre sus brazos.
Las Sombras no podían creer lo que estaban viendo en la pantalla de sus celulares con
protectores Vuitton rosa.
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Entonces las citas secretas siguen… hasta cuando seguirá Vincent con este juego. Gruñó
Sienna husmeando en los perfiles de James quien no se había conectado en un par de días
dejando miles de comentarios de wanna be’s que lo adoraban, chicos que querían salir con
el e imágenes de descuentos de todas las tiendas que lo etiquetaban.
Por qué no se conectará o porque no responderá mis mensajes? Si tan solo supiera de lo
que se está perdiendo, de seguro que se moriría al saber lo que su Bff le oculta. Dijo
Sophia peinando la vieja muñeca de porcelana que Sienna ponía en su cama, la cual había
tenido desde siempre al igual que ella. Recordando el día en el que las intercambiaron
porque cada una quería tener la que se parecía a la otra.
***
El día de la cita en Cold Water había llegado poniendo el ambiente húmedo y frio justo
para los días en los que Benetton diseña sus bufandas.
Roselyne se levantó muy temprano por la mañana para agarrar la típica canasta de día de
campo de mimbre que acostumbraba llevar con su nana al parque de pequeña al igual que
el mantel a cuadros rojo con blanco, ella sabía que era muy cliché pero lo cliché es lo que
ella adora de las comedias románticas.
Preparó unas creps de Nutela, mermelada de fresas y otras con crema batida chocolate y
cerezas. No quería que Vincent se quedara sin comer algo por no llevar las creps
adecuadas. Ella daba vueltas en la cocina con sus auriculares escuchando a Fifth Harmony
y tomó los jugos naturales en lata de su padre del refrigerador. Encendió la fuente de
chocolate de su cumpleaños pasado para cubrir unas fresas estilo Sarah Lee.
Lo metió todo casi a presión en la canasta de mimbre y la ocultó detrás de los rosales
cerca de la entrada. No quería que nadie viera que llevaba cosas para un día de campo solo
para dos.
Corrió de vuelta a su habitación y como se escuchaba la ducha en el cuarto de sus padres.
Cerró con pasador la puerta de y se tiró encima de su cama y llamó a Vincent
escondiéndose debajo de sus sabanas.
Vincent, ya todo está listo. Susurró Roselyne temerosa.
Huh, Paso por ti en media hora en la esquina de tu casa. Le dijo nervioso Vincent quien
estaba sentado en la larga mesa de su comedor. Solamente la soledad lo acompañaba.
Luego de cortar la llamada y cantar con Taylor Swift en la bañera, Roselyne giraba en su
closet con un vestido floreado Forever 21, con los botines Hippie chic y una banda en la
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cabeza a modo de diadema como en los años 60’s. Ella estaba decidida a atrapar a Vincent
sea como sea.
Adiós madre, adiós padre. Gritó Roselyne tomando su enorme bolso del sofá y saliendo de
la casa. Sus padres solo la miraron salir desde el desayunador mientras miraban el
periódico y tomaban café.
Roselyne se quedó parada en la esquina de la casa con la canasta en el suelo mientras los
rayos del sol bañaban su piel, volteando a ver a todas direcciones esperando que Vincent
apareciera en su BMW rojo.
Roselyne divisó el automóvil, se estacionó al otro lado de la calle. Vincent se acercó, paso
sus manos por su cintura y le dio un beso en la mejía. Luego tomó la canasta y cruzaron la
calle tomados de la mano. Pa ese entonces el cerebro de Roselyne lo estaba grabando toda
para jamás olvidarlo.
Camino a Cold Water ,Roselyne estaba totalmente segura que ese beso que evitó en la
ciudad de sus sueños, hoy regresaría y esta vez no podría evadirlo sin quedar como una
total demente. Es solo un beso, pero del chico más guapo que he conocido en mi vida, no
solo lo he conocido, voy camino a una cita en un lugar totalmente desierto solo él y yo. –
se dijo Roselyne abriendo la envoltura de un Tootsie roll y no pensar en aquel incomodo
silencio.
Vincent trataba de esconder sus nervios mirando fijamente el camino a través de sus
lentes. En su mente cualquier cosa podía pasar, no es como estar en un centro comercial
con muchísima gente viéndote o en un viaje escolar con todos los de la escuela juzgando y
viendo cada paso.
Llegamos al cruce de la interestatal, sigo recto o cruzo? Le pregunto Vincent a Roselyne
que se estaba acolochando el cabello con los dedos.
Cruza a la izquierda, y donde veas una cabaña de esas suizas, ahí es. Afirmó Roselyne
tratando de ver los ojos de Vincent pero los lentes lo impedían.
Vincent y Roselyne se sentaron en la orilla del lago el cual parecía una de las escenas en
las que se inspiran los artistas para crear sus bellas obras. Hacia un poco de frio, el aliento
de amos humeaba, por lo que Vincent se quitó su chamarra de cuero café y se la dio a
Roselyne para que se abrigara.
Sabes, me gustaría ir al puente antes de comer. Dijo Roselyne estirando su mano para
tomar la de Vincent arremangando las mangas de la chamarra.
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En medio de el puente, se oía el agua correr junto los ruidos de los búhos y la neblina
daban un ambiente misterioso como en las películas de brujas o fantasmas, o en la caso de
Roselyne su mente voló con los hombres lobo. Ella había sido gran fan de Twilight y
ahora solo sentía vergüenza cada vez que alguien habla de esa saga.
Sabes, aquí parada junto a ti, me pareces más misterioso que de costumbre. No eres un
vampiro verdad? Comentó Roselyne recostada en su hombro.
Yo, misterioso? Que no sea falso o hipócrita como los demás, no creo que me haga
misterioso. O tal vez lo dices porque no hablo mucho, lo que pasa es que si no tengo nada
que decir mejor me quedo callado. Dijo Vincent abrazando a Roselyne fuertemente en su
pecho.
Entonces no es algo que tú busques ser, es algo que tienes y no lo notas, pero, sabes algo,
eso es lo que más me gusta de ti, el ver tu rostro y el intentar adivinar qué piensas, que
sientes, que miras o si estás pensando en alguien y si ese alguien soy yo. Dijo Roselyne
viéndolo fijamente a los ojos.
Entonces Vincent tomó su ligeramente esponjado cabello por la humedad, sus rostros se
juntaron, y él la beso. Roselyne sintió escalofríos como descarga por todo su cuerpo. Este
era su primer beso, lo cual ocultaba con todas sus fuerzas. Ni por qué le rociaran ácido
muriático o la obligaran a usas cosméticos chinos diría. Vincent, que ya había tenido algo
de experiencia en lo que a besos se refiere supo enseguida que se trataba del primer beso
de Roselyne, lo cual sabía que ella no quería que se supiera, o por lo menos con la actitud
que tenía eso daba a entender.
Espero que esto no sea algo comprometedor entre ella y yo. Pensó Vincent temeroso
cuando el beso había terminado viendo las ruborizadas mejías de Roselyne. Ella de nuevo
estaba recostada en su hombro y el pasaba sus dedos por su cabello.
Roselyne, sentía que la situación estaba un poco bochornosa y no quería hacer o decir algo
fuera de lugar. Sus revistas decían que si no tenía nada que decir o sabía que hacer quieta
y callada se vería bonita. Lo tomó de la mano y lo llevó hacia la canasta con la comida.
Vincent encendió el estéreo One Direction comenzó a sonar y luego se sentó junto a
Roselyne en el suelo encima del mantel.
Preparé diferentes postres, como no sabía cuáles son tus favoritos. Dijo Roselyne con cara
de duda, mientras se perdía en sus ojos.
Vincent tuvo un flashback, de como James había prestado atención a cada detalle en la
cena que le había organizado. El había prestando atención de lo que a él le gusta, y como
se había esmerado en querer impresionarlo.
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Entonces, cual quieres? Pregunto Roselyne por segunda vez viendo que Vincent se había
desconectado de la realidad por unos segundos.
Oh, Las de fresas están bien, Respondió diciendo los primeros que había medio escuchado
en su instante psicoanalítico.
Nunca había estado en lugar tan tranquilo, solitario y pacifico como aquí. Parece que el
tiempo no corre, se siente tan extraño estar rodeado de estos árboles que parecen estar aquí
desde siempre. Este aire puro y frio parece como si estuviera de regreso en Inglaterra, en
uno de los bosques de mi familia o en un hermoso sueño. Dijo Vincent viendo a lo lejos
un búho que los miraba desde lo alto de una rama. Él estaba seguro que si traía a James a
ese lugar solo lograría aburrirlo.
Luego de comerse las fresas con chocolate Roselyne se recostó sobre la pierna de Vincent,
escuchando Tell Me a Lie y viendo como el aire mecía las ramas de los árboles.
Indirectamente ella miraba a Vincent desde abajo, y se perdía en él, es una perspectiva de
él que no muchos han podido apreciar. -se dijo sintiendo un escalofrió tras otro.
Dios. Que tarde es! Gritó Roselyne viendo su mini reloj Pucci interrumpiendo el sonido
del viento en los árboles mientras se intentaba poner de pie con sus botas. La idea de usa
esas plataformas en un suelo lleno de raíces y tierra húmeda parecía no haber sido la
mejor.
Qué hora es? Preguntó Vincent, viendo la tenue luz del sol atravesar por las ramas y
romper en destellos sobre el lago.
Las seis, ya pasan de las seis. Les dije a mis padres que lo más tarde que llegaría seria a
las siete, Dios, solo con una vez que se molesten y ya me tengo de despedir de lo buenos
que han estado hasta ahora. Dijo Roselyne recogiendo sus Tupperware mientras miraba a
Vincent aun sentado en el suelo viendo el paisaje. Ella quizás hubiera querido que el la
ayudara a guardar todo, pero parecía ser que sus pensamientos eran más importantes en
ese momento.
***
Más tarde ese día, luego de que Vincent la dejara en la puerta de su casa y se despidieran
como si ya fueran novios de hace meses o como una de esas extrañas relaciones Free a las
que ella huía y a las que Vincent estaba tan acostumbrado. Roselyne entró a su casa y
subió corriendo a su cuarto. Ella había dejado la canasta escondida en su auto y esperaba
que sus ojos no la delataran. Agarró su agenda del cajón de su mesa de noche y escribió
detalle a detalle lo ocurrido como si tratase de la Roselyne de años atrás la cual guardaba
la ilusión del primer novio.
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Tocaron su puerta y luego se abrió. Era Leonora quien aún tenía puesto el vestido color
melocotón que había lucido en su reunión de amigas.
Que tal tu tarde y… Me trajiste pastelillos? Le pregunto tratando de verlos o sentir el olor
por la habitación.
Roselyne tembló. No, no pude, la madre de las chicas no me dejo traer nada. Lo siento.
Ella había mentido por inercia, se estaba convirtiendo en la perfecta chica Royal Hills sin
querer.
Vincent se desmoronó en su habitación. El tiró su chamarra encima de la librera y cayeron
varios libros heredados. Ni siquiera tenía ganas de escuchar música para olvidarlo todo
como acostumbraba hacer. Sentía esa culpa que seguramente sienten los esposos infieles
que llegan a casa luego de estar con la amante.
Claro, en este caso no hay otra, no estoy formalmente con alguno de los dos pero como si
lo estuvieran de seguro están esperando que dé el siguiente paso y formalizar. Se dijo
Vincent tomando su toalla para ducharse. Él ya estaba acostumbrado a hablar consigo
mismo perdido en todo el silencio, incluso se había escrito un Post-it diciendo que si los
cuadros le respondían debía de visitar al psicólogo. Luego de haberse arreglado el cabello
frente el espejo y de rasurarse, sintió curiosidad por ver si James o Roselyne estaban en
línea. Tomó su tablet y se metió en un unos ajustados bóxers. El podía caminar
semidesnudo por la mansión sin problema. Vio que James se había desconectado hace
cinco minutos según sus likes en las fotos de Josh Hutcherson y Roselyne no aparecía.
Apareció una publicación en su perfil. Era de Hunter. Que paso con Roselyne en el lugar
secreto?
Idiota! Grito Vincent al ver que su amigo había cometido una gran imprudencia al escribir
públicamente que había hecho ese día. No pasa nada… James se acaba de desconectar y
Roselyne no está, se dijo para tranquilizare. El borró el comentario y le escribió
directamente a Hunter. El no era de pelearse por mensaje pero en ese momento la furia lo
invadió. Lo que el ignoraba era que las sombras siempre están en línea y tienen a toda la
escuela en sus amigos para estar enteradas de todo.
Por dios. No puede ser. Gritaron las sombras mientras caminaban por Melrose cargando
bolsos Coach y tomando té verde de Starbucks.
Con que en un lugar secreto con Roselyne… Chilló Sienna furiosa.
Lo sabía, lo sabía… Dijo Sophia mientras miraba una vitrina.
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Esto ya es suficiente! Alguien debe ponerlo en su lugar y bajarlo de esa nube! Chilló
Sienna casi rompiendo su celular de coraje, sin importarle que unos chicos la miraran
como si estuviera loca.
Que es lo que piensas hacer? No me digas que? Preguntó Sophia tomando a su prima de la
mano.
Si, ya es hora de que nuestro plan de inicio. Respondió Sienna con una macabra sonrisa.
Los ojos de Sophia miraron a Sienna en el reflejo de la vitrina. Ella estaba irradiando furia
por todos sus poros. El sueño se le había espantado todas las noches pensando en que
podrá ser capaz de hacer su prima. Ella sabía que Sienna era capaz de todo, luego de
haberles aprendido todos los trucos a los italianos a quienes ella odiaba con toda su alma
algo dentro de ella se había roto. Sophia soltó la mano de Sienna y esperó a que se
tranquilizara. Ella no podía hacer nada, habían muchas cosas que las unían, primero que
nada eran primas, luego mejores amigas, pero más que nada incondicionales, cómplices y
confidentes, ella debía de estar para Sienna en lo que sea que hiciera. Perfecto. Ella
susurró.
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Capitulo 24
Antes de que los profesores empezaran a sentir la necesidad por la cafeína y grasientas
donas, que los chicos silbaran al ver a las chicas de noveno y que las gemelas siguieran al
profesor Gallagher Las Sombras ya estaban planeando cómo lograr que Vincent estuviera
a solas con ellas de una buena vez por todas.
Lo tengo! Chilló Sienna parándose al lado de Sophia frente al espejo fingiendo ser la otra
como acostumbraban hacer desde que comenzaron a vivir juntas. El baño de chicas de
nuevo era solo para ellas y por si alguna tenía la mala suerte de entrar, Sienna la
fulminaría con la mirada obligándola ir al baño de algún otro nivel. Como él no sospecha
nada de nosotras tú vas directo a su clase y le entregas una notita firmada por Roselyne
diciendo que lo espera en la clase de economía doméstica para pasar el rato juntos y
desparramar amor como si fueran la pareja del momento.
Sienna, la letra de Roselyne es difícil de imitar. Dijo Sophia recordando la vez que la vio
escribir en la mesa de la cafetería.
Ja! Si supieras, yo puedo imitar cualquier tipo de letra, hasta he logrado falsificar uno que
otro cheque de mi papi, ya sabes cuándo se pone avaro y necesito algo extra. Presumió
Sienna presionando el labial Dior rojo en sus labios.Solo necesito una muestra para
guiarme.
Omg! Lo tengo! Solo digámosles que nos apunten algunas ideas para, no sé, cambiar los
colores del uniforme de porristas o alguna porra que se les ocurra. Dijo Sophia en tono de
Taa-Daa.
A veces me asustas mi princesita Sophia. Le dijo Sienna con vocecita de bebé, aunque a
ella se le había ocurrido la misma idea cinco minutos antes, pero como de costumbre tenía
que fingir que su prima también tenía buenas ideas, buen gusto y algo más en la cabeza
que sus lentes Chanel.
Roselyne! James! necesitamos nuevas ideas para colores en el uniforme de porristas, ya se
acercan los Intercolegiales y no podemos ir con el mismo del año pasado. Y algunas
frases de inspiración o lo que sea para porras, la directora lo necesita para ayer. Chillaron
las sombras entrando a la clase luego de la larga conversación en el baño y de haber
pasado coqueteando en todas las puertas de las clases.
James hizo algunos bocetos de vestuario. Esta era la oportunidad perfecta para lucir
algunos diseños que tenía en mente hace meses. El podía inspirarse en segundos. Los
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lápices de colores se movían rápidamente sobre la hoja blanca y el diseñaba uniformes
oscuros con encaje.
Ya lo tienen? Preguntó ansiosa Sienna luego de haber intimidado a Tabatha quien estaba
compartiendo una revista con Axel. Ella y Sophia miraban atentamente a Roselyne
escribir.
No nos dieron mucho tiempo como para inspirarnos, flaqueó Roselyne tirando su cabello
detrás de su hombro, pero les escribí un par de cosas.
Gracias, ahora lo discutiremos con la directora, ya regresamos, con buenas noticas…
espero. Dijo Sophia chocando las manos con Sienna mientras salían de la clase tintineando
con sus pulseras que les recorrían el brazo.
Mira, la letra de Roselyne, se parece mucho a la tuya y pone los mismos corazones sobre
las i’s. Dijo Sienna leyendo los intentos de animaciones. Roselyne es una perra estúpida.
Ella pensó.
No te niego es que me gusta su pluma morada y huele a uva. Chilló Sophia, oliendo la
hoja con diseños de flores en el margen. Ella no quería ver los ojos de Sienna.
Dame una hoja de tu cuaderno. Ordenó Sienna señalando el bolso de Sophia mientras se
sentaban en una mesa de la desolada cafetería.
Pero no es rosa. Respondió Sophia buscando su libreta entre su bolso. Luego ella se
asombró de descubrir que tenía un par de cientos de dólares olvidados en el fondo junto
las facturas de compras.
Como si a Vincent le importara el color de la hoja. Gruñó Sienna rodando los ojos-. Mejor
ayúdame a pensar cómo escribirle para que no sospeche nada.
-No lo pienses mucho, solo con, Te espero en el periodo libre, en el salón de economía
doméstica… Roselyne 
La mano de Sienna se movió rápido sobre la libreta de Sophia quien estaba distraída con
los chicos del equipo de futbol que entraban a tomar agua mineral y se peleaban por el
balón. La mirada de Sophia no se despego de los abdominales de Aarón.
Me quedo perfecta! Si Roselyne la viera pensaría que fue ella quien la escribió. Sienna
sonrió doblándola en dos.
Llévasela tú, nada de nervios, si se te llegan a notar, finge algo con Hunter, total siempre
están los tres juntos. Ella dijo pegando un sticker de corazón a la carta para pareciera
sellada.
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Sophia salió de la cafetería coqueteando con los chicos quienes se la comían con los ojos.
Luego llegó a la clase de los seniors. Se paró en la puerta recostándose en el marco.
Saludó a Hunter y lo llamó coquetamente con un saludo de tres dedos.
Hi! Como estas, pasaba por aquí y pensé saludarte y… Sophia jugaba con su cabello
mientras parpadeaba constantemente.
Y qué? Pregunto Hunter, recostando su mano en la pared. Sus rostros estaban a
centímetros de distancia.
hem, Darle esta carta que le manda Roselyne a Vincent… Vincent. Tartamudeó Sophia
sonrojada.
Vincent! Correspondencia Gritó Hunter volteando a ver adentro de la clase.
Si? Preguntó Vincent levantándose de su escritorio y acercándose.
Te mandan esto. Dijo Sophia dándole la carta y dibujando una ligera sonrisa. Sus manos y
sus piernas estaban frías, ella jamás había estado tan nerviosa en su vida.
Oh, Gracias. Dijo Vincent, dándose la vuelta y quitando el sticker mientras caminaba de
regreso a su escritorio. Se sentó y leyó. Te espero en el periodo libre en el salón de
economía doméstica. Roselyne
Vincent, solamente había visto un par de veces la letra de Roselyne cuando ellos se habían
reunido en la cafetería para adelantar tareas. Creyó cada palabra de la carta.
Qué querrá? Se preguntó, buscando en su maletín alguna menta, él no estaba seguro que la
necesitara pero recién había tentado con unos cheeto’s.
Diez minutos después, en el periodo libre Vincent subió corriendo al salón de economía
doméstica, preguntándose qué era lo que Roselyne quería. Con lo que lleva de conocerla
sabe que ella no es de andar mandando cartitas y con Las Sombras menos, pero él sabía
que Sophia era en la que ella más confiaba y la vez estaba agradecido que no mando a
James y desatar una guerra.
Pasó enfrente de la clase de Roselyne, pero con la prisa no pensó en asomarse a ver si
estaba ahí, esperarla para subir juntos o incluso pasar a ver si se encontraba en la cafetería.
Sienna y Sophia ya estaban ahí, esperando a que Vincent llegara. Recostadas en el
escritorio con mantel y tapetitos de croché y figuritas de gatitos de porcelana. Mientras
sentían el olor a cebolla que venía del fregadero.
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Sophia miró su reloj Sanrio, rodó los ojos y se escondió detrás de la puerta, para cerrarla y
que no Vincent huyera o alguien los interrumpiera.
Cuando Vincent entró al salón se sorprendió de ver a Sienna sentada con el largo cabello
rubio alborotado. La puerta se cerró detrás de él, Sophia pasó a su lado como si fuese su
sombra.
Sorprendido? Preguntó Sienna en tono zorra.
Roselyne o James están con ustedes? Preguntó Vincent, su nariz humeó.
James… mmm… exactamente de él te queremos hablar. Dijo Sophia sentándose al lado
de Sienna.
Ven, acércate, mira esta foto. Chilló Sienna extendiendo la mano para alcanzarle su
teléfono con incrustaciones de cristales Swarovski.
Vincent se acercó y tomó el teléfono. Se aterró al ver la fotografía algo fuera de foco, pero
se miraba muy claro aquel momento en el baño de parís con James. Su boca se abrió.
Lord… Pronunció en incomprensión.
Las primas intercambiaron miradas.
Que hacen ustedes con esto? Preguntó Vincent a quien la cara se la había puesto pálida y
la voz quebrada.
Casualidades de la vida! Pero... La pregunta no es que hacemos nosotras con esta foto, si
no que estás haciendo tú con James… Si no estamos equivocadas… también estas
saliendo algo con Roselyne, si no, no estarías aquí… porque ella te citó… verdad?
Son unas… no, no ni te esfuerces por insultarnos, lo que nos vayas a decir ya lo hemos
escuchado. Lo interrumpió Sophia. Mira, si no quieres que esta foto llegue a las manos de
Roselyne, más te vale que no intentes nada más ni con ella y mucho menos con James.
Pero... por qué? Que ganan ustedes con todo esto? Pregunto Vincent. El mundo se le había
derrumbado.
Huh, Que ganamos… Pues… principalmente a ti. Ya nos cansamos de estar intentando
llamar tu atención todos estos años, que tú solo me ignoras. Dijo Sienna.
No, me ignoras a mí. Dijo Sophia.
Bueno, nos ignoraste, reparó Sienna vacilando, así que… o sales con nosotras y te olvidas
de esos dos intentos de socialite o esta foto llegará a manos de Roselyne.
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Y de toda la escuela. Dijo Sophia terminando la amenaza de Sienna con una idea de
último momento.
Sí, toda la escuela la va a ver incluyendo a James y nosotras personalmente le
informaremos que sales con su mejor amiga. Entonces, dime, cuando salimos o…
No, no, ni lo intentes. Dijo Sophia al ver que Vincent trataba de borrar la foto con
desesperación. Tenemos unas 20 copias de esa foto en nuestras computadoras, memorias y
prácticamente en todos lados.
Entonces, cuando salimos? A donde nos vas a llevar? Preguntaron al unísono las sombras.
Furioso Vincent, empuño las manos, inhaló y exhaló, para no olvidarse de que eran un par
de demonios femeninos. La clase le parecía más pequeña, el aire de repente se puso denso.
Prácticamente sentía que emanaba llamas. Quería llorar y gritar al mismo tiempo. Cuando
ustedes quieran, solo una pregunta, voy a salir con las dos?
Sí, no nos importa compartir. Contesto Sienna guiñándole un ojo a Sophia, pensando que
su prima no es ningún obstáculo.
A partir ahora ellos dos son unos completos extraños para ti, como si jamás hubieran
entrado a estudiar aquí. No queremos ni siquiera ver que los miras indirectamente. Gruñó
Sienna ajustándose el pesado collar que colgaba de su huesudo cuello.
No esperaba esto de ti… Lord, si Hunter supiera cómo eres en realidad. Le dijo Vincent a
Sophia, con una mirada de furia tan fuerte que parecía que sus ojos azules se volverían
rojos fuego.
De esto ni una palabra, ni siquiera a tú sombra. Dijo Sophia a quien la conciencia
empezaba a sentir cada vez más pesada. Su corazón se sentía más estrujado y más
arrugado que una ciruela pasa. Ella ya estaba cargando con el enorme cargo de conciencia
que le generaba el apartar a Vincent de sus amores y ahora debía de sumar el que ella
estaba perdiendo a Hunter, aunque jamás fue de ella, ella estaba segura que tarde o
temprano acabarían juntos, pero después de lo que estaba haciendo, eso ya era algo
imposible.
Sombra! Con lo que odio ahora esa palabra. Pensó Vincent soportando el intercambio de
risas que tenían. Ya me puedo ir? Preguntó sarcásticamente.
Sí, hoy no podemos empezar a andar juntos, sería muy sospechoso. Pero poco a poco todo
mundo se acostumbrara a vernos juntos Dijo Sophia.
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Adiós amor! Chillaron juntas Las Sombras al verlo marcharse furioso somatando todo a su
paso.
***
Vincent se perdió por los corredores, pasó por los jardines, luego corrió al baño. Agarró a
puñetazos la pared como su sacó de boxeo en el gimnasio, cualquiera diría que el rostro de
las sombras era lo que miraba en él.
Abrió la llave del grifo, se humedeció el cabello mientras se empapaba el rostro, el agua se
mesclaba con sus lágrimas. Por un momento la música instrumental paró y solo se
escuchaban sus molestos sollozos.
Malditas! Malditas, mil veces Malditas! Que se creen tratando de forzarme a que me
enamore de ellas. Locas! Están jodidamente locas, pervertidas, como pueden estar las dos
enamoradas de mí y dispuestas a compartirme. En ese momento solo quería estrangularlas,
ellas se habían metido con lo que mas quería. Ellas podían arruinar toda su vida en menos
de tres minutos. Perdería a Roselyne, ella no lo perdonaría y james lo odiaría por el resto
de su vida.
El sonido de unos pasa su escucharon venir, pero luego de escucharlo se detuvieron y se
marcharon.
No, esto no puede estar pasando! Gritó Vincent sentándose en el suelo del baño y
empezando a llorar, como nunca había llorado en toda su vida.
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Capitulo 25
Hayden y Hunter, intercambiaron miradas sentados en sus escritorios. Pasó el periodo
libre, un par de periodos más y Vincent no aparecía. Ellos miraban el lugar vacio y mil
cosas pasaban por sus mentes. El podía estar detrás de las gradas del campo de futbol
besándose con Roselyne, podía estar en los camerinos del teatro besándose con James o
incluso podía estar teniendo un trió en la bodega.
Hunter lo llamó, el tenia su celular apagado. A veces Vincent se desaparecía pero nunca se
había perdido la clase de inglés, eso ya era preocupante.
Hayden y Hunter salieron de la clase y comenzaron a merodear por todos los pasillos. El
primer lugar por lógica para buscarlo fue el baño, pero Vincent ya no estaba ahí, se había
marchado al jardín abandonado de Royal Hills, ese donde nadie pasa solo los de
mantenimiento y uno que otro par de enamorados. El lugar había sido el jardín personal de
la directora Ravenscroft, por lo que había varias estatuas abandonadas, caminos de piedra
y las plantas habían crecido libremente.
Hayden siguió a Hunter a través de los jardines ellos lograron ver una silueta reflejada en
una de las ventanas. Ahí estaba Vincent escondido detrás de arbustos.
Vincent, qué paso? Preguntó Hayden al verle lo ojos rojos e hinchados, pero ya no
derramaba ni una lagrima. Sus manos estaban empuñadas y el semblante destrozado.
Nada, la misma mierda de siempre, solo que esta vez vino de donde menos pensaba que
podría venir. Susurró Vincent cruzando los brazos.
Dios… Entonces, ya se supo? quien se enteró? Roselyne… o James? Preguntó Hunter
arrodillándose a su lado. Ellos lo abrazaron.
No, gracias a dios ellos no saben nada, aún, pero por ellos, para evitarles sufrimiento, por
mí… mejor me alejaré… haré como si jamás los hubiera conocido, los ignoraré como toda
la escuela ignora a las chicas de noveno. La voz de Vincent de nuevo se quebró. Se cubrió
el rostro con sus manos, inhaló y se tranquilizó.
Pero que fue lo que paso? Por qué has tomado esta decisión? Hunter pasó su mano sobre
su hombro y volteó a ver a Hayden.
Maldición! quisiera contarles, pero no puedo. Solo les puedo decir que un par de primas
no son lo que aparentan… lo siento Hunter pero Sophia no es quien tú crees, ten cuidado
con ella, detrás de todo ese maquillaje se esconde una perra sin sentimientos. Dijo Vincent
sacando un poco de tanto coraje que tenia acumulado.
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Solo queda un periodo y nos vamos. Dijo Hayden, tratando de animar a Vincent. Él le
alcanzo su pañuelo y los tres se quedaron en silencio unos minutos.
Les agradecería que me trajeran mis pertenecías, solo que termine el periodo y me
desaparezco. Dijo Vincent en un sollozo interrumpiendo el silencio sepulcral del lugar.
***
Las Sombras, por primera vez estaban sentadas en sus escritorios sin estar viendo cada
movimiento de James o de Roselyne. Lo cual a James le pareció muy sospechoso. Ya una
vez había visto como unas simples aduladoras le quisieron quitar la corona. Claro solo
había quedado en intento, pero fueron capaces de revelarse y en estas dos se notaba que no
tenían ni un cabello decolorado de tontas.
Donde estará Vincent? Se preguntaba Roselyne quien se había pasado el periodo libre
viendo a los profesores tomar café y tragarse una caja entera de donas cubiertas de
chocolate, más de lo que cualquier chico podía imaginar comer en toda su vida, claro si
quiere mantener en forma para la buena ropa.
Minutos antes de que todos salieran corriendo para irse, James salió de la clase y se dirigió
al baño, pero esta vez no escucho nada de Green Day, ni de Panic at the Disco y mucho
menos de Linkin Park. De inmediato supo que Vincent no estaba ahí porque algo había
sucedido. James se paró detrás de una de las columnas de al lado de la puerta y logró
escuchar el final de una conversación:
Entonces esas dos perras tuvieron algo que ver con que Vincent este así. Dijo Hunter
mientras cerraba el grifo haciendo un alargado chirrido.
Eso, es lo único seguro, pero que habrá sido? Tuvo que haber sido algo tan fuerte como
para que él se pusiera así, nunca lo había visto tan destrozado. Concluyó Hayden.
James se sorprendió entró y notó como Hayden y Hunter se quedaron paralizados.
James rápido notó como Hunter intento esconder la mochila J. Crew de cuero de Vincent
detrás de él, pero fue imposible una mochila así es imposible que pase desapercibida por
los ojos de James.
Qué pasa, huh, ya nos vamos. Murmuraron nerviosos mientras salían corriendo dejando a
James con la palabra en la boca. Ellos nunca habían estado a solas con James y no era algo
a lo que temieran pero en ese momento no era como cualquier otro día.
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Entonces… Vincent está aquí en la escuela, escondiéndose de un par de chicas, claro, no
deben de ser otras más que las zorras de Sienna y Sophia Pensó James rodando los ojos
enfrente del espejo.
James reaccionó un poco tarde, pero la culpa era del desarreglado nudo de la corbata. Al
salir del baño tocaron el último timbre del día. Toda la escuela salió como en estampida
dificultándole el paso por los corredores.
Vincent salió de la escuela con el suéter de Hayden de capucha y gafas oscuras, se sentía
como alguien que quería huir de los paparazzi. Hayden y Hunter parecían sus
guardaespaldas caminando serios detrás de él. Lo acompañaron hasta su BMW y vieron
como Vincent encendió el estéreo, rechinó llantas y desapareció a toda velocidad.
Nunca había acelerado tanto su BMW. Pensó Hayden sintiendo el olor a llanta quemada
por todo el estacionamiento. Ellos se quedaron preocupados, pero no había nada más que
pudieran hacer.
El par de zorras salió de la clase tomadas del brazo antes que Roselyne y James. Ellas
prácticamente ya eran las abejas reinas de Royal Hills. Ellas balanceaban sus bolsos y
miraban a todos a través de sus enormes lentes Gucci.
Hayden y Hunter entraron de regreso, pasaron al lado de ellas, Sophia trató de acercarse a
hablar con Hunter, pero él la ignoró con una cara que parecía querer asesinarla apretando
su cuello o clavándole una daga en el pecho. Ella solo apretó la mano de Sienna y salieron
del lugar.
Camino a casa James solo pensaba en que habrá sido eso, que Hayden y Hunter ocultaban
tan misteriosamente. Incluso el chofer estaba preocupado al notarlo callado, sin encender a
todo volumen el estéreo y que no le exigiera pasar a Starbucks por su clásico Smoothie o
que le tirara bolas de papel.
No mencionaron el nombre de Las Sombras, pero quienes más podrían ser el par de zorras
y… que tienen que ver ellas dos con Vincent? Debe de haber pasado algo muy fuerte, él
no es de los que gritan para hacerse notar pero tampoco es de los que desaparece como
fantasma.
Aun en la escuela, las sombras ignoraban totalmente lo que pasaba a su alrededor, Tabatha
estaba con Axel, las chicas de noveno acosando a un chico que lucía súper caliente en su
convertible negro y los grandes lentes oscuros. Se estaban perdiendo de todo eso que
hubiera sido chisme para toda una semana Pero nada de eso les importaba ahora.
Donde estará Vincent? Preguntó Sophia viendo como Roselyne se marchaba solitaria.
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Déjalo, déjalo seguramente está en alguna joyería comprándonos algo para empezar a salir
con nosotras. Chilló Sienna.
O comprando alcohol para emborracharse y un par de navajas para cortarse las venas
estilo Axel. Pensó Sophia, a quien no le hacía gracia lo que había hecho. Pero lo hecho,
echo estaba, y no es de primas echarse para atrás luego de haber ocasionado tanto daño.
Ella sonrió y siguió caminando al lado de Sienna. En ese momento nada podía ser mejor.
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Capitulo 26
Cuando Vincent llegó a su casa, la cual como de costumbre estaba sola solo con los
fantasmas del servicio y el silencio que reina por los interminables corredores. Se sentía
como si hubiera salido de algún tipo de pesadilla con toda su vida controlada. Se arrastró
directo a su habitación, se quitó la camisa y los zapatos del uniforme. Se quedó viendo el
techo de madera casi desmayado.
Maldito Karma! con que a esto se refería la maestra de Psicología con que todo lo malo
que uno hace se regresa, Y yo que pensé que estaba loca. El sonido de los tacones del ama
de llaves se escuchaba por el pasillo, Matilde estaba haciendo el recorrido para ver si
Vincent ya había llegado.
Estoy desnudo, gritó Vincent cerrando las cortinas y ella se marcho.
Yo sé que merezco esto por haber jugado con muchos chicos en el pasado, pero, por qué?
Justo cuando estaba empezando a sentir algo por… Idiota, por eso, por estar con los dos al
mismo tiempo… pero… Sé que esas zorras no quieren que hable con ellos, pero, solo en
la escuela y claro cuando salga con ellas en las tardes. Pero eso no significa que deba
olvidarme totalmente de ellos. El se quitó el pantalón y se metió en sus sabanas blancas.
Si bien necesitaba un tiempo alejado de James y Roselyne, este podría serlo. Claro, no era
como lo imaginaba, pero sacaría provecho de esta situación. Pensó Vincent tratando de
encontrar luz entre tanta oscuridad. Lo único malo es que van a extrañar que no les hable
en la escuela, mucho más raro será para ellos si me ven pegado a las primas Stafford, pero
entre esto y cortar definitivamente cualquier tipo de relación prefiero intentar hacerlo a
escondidas.
Además ellas no cuentan con que Roselyne o James puedan acercarse a hablarme, ahí no
los estaría buscando yo. El abrazo su almohada fuertemente. Pero, serán capaces de
hacerles algo a ellos?
***
Preocupados por Vincent, James y Roselyne trataron de llamarlo o enviarle mensajes pero
tenía el celular apagado con el buzón de voz lleno. Ninguno de ellos dos sabía que el otro
también lo estaba tratando de localizar y mucho menos que entre ellos dos le habían
llenado el buzón.
James notó que Hayden y Hunter estaban conectados y aparecían actualizaciones de su
estado cada segundo, según se miraba, ambos estaban muy interesados en el nuevo
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videojuego de zombis. Intentó hablar con los dos pero no lo logró, al intentar hablarles se
desconectaron al mismo tiempo, fue como si lo estuvieran evitando.
Qué pasa? porque? todo está muy extraño el día de hoy, que tendrán que ver en todo esto
Las Sombras? Se preguntó James tomando su taza de café importado con crema mientras
las voces de las de los conductores de Access Hollywood se escuchaban de fondo.
Mañana debemos lucir lo más lindas posible. Chilló Sienna girando en el cuarto de bolsos
de su Doll’s House.
Como si eso fuera tan difícil para nosotras. Dijo Sophia jugando con su estola de piel de
liebre, sabes, creo que las gemelas Olsen nos envidian y Paris tiembla por que nosotras
somos más lindas.
Yo me voy a poner mi mini sombrerito de Burlesque rosa con negro y mis medias de
telaraña, esas que solo usé el halloween pasado para la sexy vampira, pero ahora solo seré
sexy.... y tú? Pregunto Sienna sacando todo de las gavetas del closet.
Mmm, Yo voy, un poco más clásica, Sophia miró al vacío pensativa. Llevaré mi boina
vintage que compre en Paris… Dios Paris, y mis calcetas negras con blanco a rayas, para
ir parecidas, no iguales. Dijo haciendo énfasis en que ellas no eran iguales. Hoy quiero ser
como miley.
Pero más importante que lucir lindas será la actitud, no podemos dejar que Vincent
parezca forzado a estar con nosotras, mucho menos que se acerque James y Roselyne,
tanto esfuerzo como para que ellos lo arruinen. Gruñó Sienna mientras miraba como
Sophia parecía asustada, con esa mirada perdida y algo temblorosa, por un segundo pensó
en compararla con Ariadne y Minerva pero no quería sonar sarcástica, además, ella misma
se acaba de comparar con Miley Cirus como si eso fuera algo bueno.
***
Al día siguiente en la escuela Sienna y Sophia se sentaron en los escritorios de Ariadne y
Minerva como esos fueran los de ellas desde siempre, tachando lo primero de su lista que
habían escrito durante su pijama fashion.
A partir de ahora ya no podemos estar junto a la competencia! Refunfuñó Sienna quien esa
mañana parecía haber sido vestida por el estilista de maléfica, solamente le faltaba el
cuervo sobre el hombro.
Ambas se pararon en las columnas de la puerta de entrada para esperar a Vincent luciendo
perfectas como de costumbre luego de haber estado viéndose cada detalle en el espejo del
baño. Pero primero llegaron las gemelas cerebrito con los hombros ladeados por tanto
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peso en sus bolsos. Era el día en que debían devolver los libros a la biblioteca y ellas
estaban adelantando clases.
Nos cambiamos de lugar en la clase, ahora ustedes van atrás, con los nuevos. Espero que
no les importe. Ellas dijeron las dos cruzando los brazos y mirándolas con ojos de algún
problema? Viendo cómo se miraban la una a la otra y caminaban resignadas acercándose a
Axel quien ese día había decido verse como una versión alternativa de James con una
bufanda y lentes oscuros colgando de su camisa.
Distraídas viéndose las largas pestañas postizas en sus espejos de bolsillo las sombras no
vieron llegar a Roselyne y James quienes entraron tomados del brazo y parecía como si se
hubieran puesto de acuerdo con los accesorios y los bolsos Prada que colgaban de sus
brazos. James estaba usando los guantes que ellas habían visto lace un par de días y
Roselyne llevaba un enorme collar de Betsey Johnson.
Hola. Dijo Sophia cuando ellos pasaron a su lado, pero antes de que ella pudiera
acercárseles, Sienna le aplastó el pie con su tacón, para que no lo hiciera.
Hola. Dijeron al mismo tiempo James y Roselyne sin detener el paso atravesado la puerta
de entrada y notando los nuevos carteles pegados en las paredes. El odio y la envidia
estaban en el aire.
James notó que no sentía la respiración de Las Sombras detrás de su cuello solo se
escuchaba los tacones Manolo Blahnik de Roselyne. Volteó a ver por encima de su
hombro, las sombras se habían quedado justamente en donde estaban paradas, solamente
viéndolos a través de sus espejos compactos mientras fruncían los labios. Roselyne al ver
que James se había quedado mudo de la impresión notó lo mismo que él.
Dios, las sombras no son más nuestras sombras. Le dijo a James mientras lo jalaba para
subir las escaleras. El se había quedado pasmado.
Omg! Susurró Roselyne al ver el costoso bolso Prada al lado de uno con el rostro de la
gatita que usa moños, en los dos primeros lugares de la clase.
Que hacen ustedes ahí? y que hacen esos bolsos en sus lugares? les pregunto James a
Ariadne y Minerva quienes se estaban escondiendo detrás de sus libros, “El origen de las
Especies”.
-La verdad no tuvimos opción, Sienna y Sophia, nos obligaron a cambiar de lugar, pero
desde aquí no miró nada! Dijo Ariadne en lo que achinaba los ojos viendo el pizarrón a
través de sus lentes imitación carey.
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Bendita sea Madonna, entonces las primas Stafford como que, nos están queriendo decir
que, ya no somos amigos verdad? -Exclamó Roselyne moviéndose el fleco a un lado.
James arqueó una ceja. Más que eso, esto significa guerra, y de las peores es una guerra de
hipocresía, ya verás que según ellas nosotros no notamos nada extraño. Van a seguir
actuando como si fueran nuestras incondicionales esperando a que nos distraigamos y nos
van a dar la puñalada por la espalda.
Esta mas que prohibido el dejar que noten que nos importa algo de lo que están haciendo,
no les podemos dar ese gusto. Le advirtió James cruzando los brazos. El estaba preparado,
el sabía lo que vendría.
***
Las Sombras vieron cómo se estacionaba el BMW de Vincent en el parqueo de la escuela
al lado de la Ford de Jordan y del Toyota del profesor Gallagher como siempre. Lo vieron
bajar con los lentes súper oscuros que Vincent solo uso para el funeral de la entrenadora
del equipo de natación.
Se acercó de mala gana. Hola chicas, cómo están? Dijo entre dientes.
Bien, pero… y nuestro beso? Dijeron poniendo sus cachetes llenos de rubor rosa chicle.
Me acompañan adentro? Pregunto Vincent resignado a que había cambiado la seguridad
de James y la dulzura de Roselyne por estas dos muñecas versión pirata de Tiffany la
novia de Chucky con ropa de diseñador y fuerte olor a los perfumes más empalagosos del
mundo. Incluso él pensó en cómo era que las abejas y las hormigas no las siguieran todo el
día.
Tabatha luciendo única como siempre con las extensiones de arcoíris y su música k-pop
estaba parada en la puerta de la clase platicando cantando algunas estrofas en japonés
mientras Nina se soplaba con un delicado abanico. Vieron como entraba Vincent con
Sophia de un brazo y Sienna del otro como estrellas del viejo Hollywood.
Por dios! Vengan a ver esto! Gritó Tabatha arrancándose sus audífonos de los oídos,
llamando a todos los que estaban en la clase.
Oh por dios! –esto… esto no puede ser! Pensaron James y Roselyne uniendo sus
pensamientos, cambiando de cara tan drásticamente como si les hubiera dado un derrame
facial o una mala inyección de botox.
Roselyne sintió que de repente todo tenía sentido. Era verdad que Vincent solo jugaba con
todo mundo, estaba con alguien y enseguida se aburría. Era como ese eterno galán
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solterón estilo George Clooney que lo consigue todo con una sonrisa. Maldito. Ella dijo
lanzando el bolso que llevaba con orgullo pero ahora se sentía como si estuviera hecho de
basura o peor aún, que fuera de imitación.
A James se le humedecieron los ojos, casi derrama una lágrima, era como ver a Angelina
Jolie Pasearse enfrente de Jen Anniston con Brad Pitt del Brazo. Pero la sospecha de que
esto no era más que un juego de estrategias en el cual el premio es Vincent y en el cual era
más que obvio que las sombras no juegan limpio, cambio la perspectiva. Con que estas
tenemos. El gruñó en su interior, arrugando la frente, no quería verse dramático como
Roselyne. No saben con quién se metieron, Vincent es mío! Y a mí nadie me quita lo que
me pertenece! Como amigo soy el mejor, pero como enemigo, nadie… Nadie ha salido
vivo de mis venganzas.
Las Sombras entraron detrás profesor Gallagher derrochando sonrisas y deslizándose a sus
nuevos escritorios.
Que hacen ustedes dos aquí? y que hacen ustedes dos allá? Preguntó el profesor Joseph, al
ver a las primas Stafford adelante y a las hermanas Lancaster atrás junto a James y
Roselyne, quien tenía la cabeza pegada al escritorio como si tuviera resaca.
Nada profesor, Solo nos cambiamos de lugar, porque allá atrás no mirábamos bien y nos
distraíamos mucho. Espero que no sea problema. Dijo Sienna volteando a ver a James a
quien solo le faltaba tener escrito “las odio zorras” en la frente sosteniendo un chuchillo
afilado.
Ningún problema. El profesor respondió. No quería comenzar una discusión con las chicas
más problemáticas de la escuela y terminar con sus influyentes padres en una discusión.
***
Que fue todo eso? Le preguntó Hunter a Vincent, quien era casi un despojo del Vincent
que era un par de días atrás luciendo una cara demacrada como los modelos de trajes de
baño que no comen semanas antes de un gran desfile.
Nada, solamente estaba pasando tiempo con mi futura esposa y mi futura amante. Dijo
sarcásticamente Vincent rodando los ojos.
Piensa en esto, en este momento ellas están con la novedad de que andan contigo, espera
un tiempo, veras como se aburrirán de ti, son como niñas pequeñas que quieren el ultimo
juguete y solo llega uno nuevo y se olvidan del que ya tenían, sumándole a esto si tú te
portas totalmente insoportable con ellas más rápido te mandaran a volar. Dijo Hayden
quien estaba sentado sobre el escritorio del profesor jugando con el portalápices.
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Es verdad ahorita eres como su juguete nuevo, pero espera a que se aburran de ti, o que
llegue uno nuevo –dijo Hunter tratando de levantarle el ánimo. Arruínales la ilusión.
Las Sombras llegaron a la puerta de la clase de Vincent cuando el timbre del periodo libre
sonó. Vincent, al verlas sabía que era imposible que las cosas mejoraran. Arrastrado por
las chicas, caminaron por todos los pasillos, pasaron por la cafetería hasta que los
encontraron en los jardines. Pasaron al lado de Roselyne y James que estaban hablando
con Nina, Los dos se morían por dentro, pero como siempre había que cuidar las
apariencias.
Por dentro te puedes estar muriendo, pero nadie a tu alrededor tiene por que saberlo. Pensó
Roselyne, quien ya había notado una actitud extraña en James, es verdad que le gustan los
chicos con estilo como Vincent, pero será que. Siente algo por él? Era la pregunta que no
dejaba de darle vueltas. Varios chicos prácticamente se le insinuaban por los pasillos y él
hacía caso omiso.
James no se quedó tan tranquilo. Después de todo ya no temía disimular su expresión de
odio. Al ver que se dirigían a la banca de siempre. Dejo a Roselyne con Nina y siguió a
las primas Stafford caminando sin despegar la mirada de su celular por lo que casi se lleva
arrastrada a una chica con su bolso.
Vincent, no te había visto, pensé que no habías venido. Y eso que estas tan bien
acompañado? Comentó James sabiendo que la hipocresía es lo mueve el mundo de las
sombras. La mirada de james cayó sobre ellas dos quienes tenían el rostro tenso y las cejas
arqueadas hacia abajo, cualquiera diría que estaban esperando el casting para la nueva
versión de exorcista. El les sonrió.
No, es que… hacía tiempo que no pasaba tiempo con mis dos chicas. Dijo Vincent
pasando sus brazos detrás de ellas. Su mirada y la de James no se despegaron.
Huh, ya veo, entonces los dejo, para que sigan platicando a gusto, nos vemos. Murmuró
James acercándose a Vincent, dándole un beso en la mejía y despeinándole el cabello
peinado hacia atrás sabiendo que le había dejado impregnado el olor a su perfume en su
blazer.
Men Bitch! Gruñó Sienna entre dientes tensando el rostro mientras seguía a James con la
mirada.
James siguió caminado, se detuvo en las gradas detrás de la columna y se les quedo
viendo como si se tratara de sus peores enemigas. Él dibujó una cara de burla y
satisfacción mientras levantaba la barbilla, luego giró y desapareció.
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Dónde estabas? Pregunto Roselyne deduciendo que venía de estar con Vincent y las chicas
por la expresión de su rostro.
No, solamente estaba arreglando unos asuntos. Contestó James respirando profundamente
para tranquilizarse, pero su mente seguía con Vincent.
Luego queremos ir a tomar un yogurt, en el Century City, entonces, a qué hora llegas por
nosotras, a mi casa? Preguntó Sienna pasando sus huesudos brazos a su alrededor.
Como a eso de las tres, está bien? Contestó Vincent quien todavía podía sentir el olor del
costoso perfume francés de James.
Toma, límpiate. Dijo Sophia dándole un pañuelo y señalándole la mejía a Vincent.
Vincent lo agarró lo hizo una bola y lo arrojó al suelo.
Que tenga que fingir estar con ustedes no significa que deje de tratar a mis amigos, peor
aún ignorarlos o limpiarme sus besos. Gritó Vincent sin importarle que las chicas de
noveno escucharan y comenzaran a murmurar más de lo que ya hacían desde que los
vieron juntos.
Tranquilízate! No tienes que gritarnos. Dijo Sophia, sintiéndose cada vez peor esa mañana
desde que se sentía la más ignorada del mundo.
Voy a hacer como que los últimos diez minutos nunca pasaron, pero siéntate y
tranquilízate, si no quieres ponerme de mal humor. Chilló Sienna tronando los dedos, y
créeme que hasta ahora he estado tranquila, créeme, no te conviene conocerme molesta.
***
Esa tarde el reloj despertador sonó en la habitación de Vincent quien luego de su fatídica
mañana en la escuela había decidido invernar. Dormir y desconectarse de la realidad se
estaba convirtiendo en su droga. Caminó hacia su cuarto de baño mientras encendía su
estéreo y corría las canciones de Panic At The Disco. Se mojó el rostro y se vistió con lo
primero que vio en su armario, no sintió ese deseo de verse de lo mejor para una cita. Se
paró frente de su espejo antiguo recordando la primera vez que salió con James y
Roselyne. Salió de su habitación, atravesó toda su casa y se marchó en su auto deseando
que algo pasara e impidiera esa salida.
Llegó a la Doll’s House de Sophia, luego de haber recibido un mensaje con la dirección.
Se quedó viendo la motocicleta Harley que estaba estacionada en la casa de al lado
aplastando un rosal. Contuvo la respiración al ver como dos mini vestidos morados con
negro se acercaban.
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Un poco más tarde y nos hubiéramos quedado con las dos zapatillas. Dijo Sienna
señalando en su reloj que marcaba las 3:35.
Con lo tarde que es ya, se nos fueron las ganas del yogurt, ahora queremos ir a Starbucks
por algo más, acorde a la hora. Chilló Sophia arreglándose el delineador en el espejo
retrovisor del BMW. Ella solamente estaba repitiendo las frases que su prima le había
indicado luego de que ella tuviera una crisis y quería renunciar a todo, fingir que nada
había pasado y dejar a Vincent en paz.
En Starbucks Sophia vio como Sienna se portaba tan zorra que parecía ser capaz de todo,
hasta de ponerse a bailar encima de la mesa con la musiva ambiental.
Mañana en la noche tengo unas entradas para el club, que dices si nos volvemos locos y
bailamos hasta desmallar. Dijo Sienna tratando de sonar sexy.
Que tienen en la cabeza! Parece que tanto peróxido ya las dejo estúpidas! Les dijo Vincent
quitando la mano de Sienna de su barbilla. Los chicos que los rodeaban los miraban
espantados.
Sophia miró a su alrededor y solo miraba como las personas trataban de disimular su
interés en lo que sucedía en la mesa.
No ven lo que estoy sufriendo por no estar con quienes de verdad quisiera estar en estos
momentos? no soy un juguete que puede cambiar de dueño sin sentir algo. Dijo Vincent
dando un puñetazo en la mesa. Algunas personas saltaron y la chica que estaba detrás de la
barra se preparaba ir a ver que sucedía.
Hay querido… No me importa lo que sufras, tus sentimientos me son indiferentes. Solo
resígnate a cumplir cada uno de nuestros caprichos y todo seguirá como hasta ahora. Dijo
fríamente Sienna viendo a Sophia quien parecía estar desmayada.
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Capitulo 27
Tras haber pasado varios días y con ellos varias salidas a la fuerza con Vincent para
conseguir la envidia de todos los chicos de Blue Diamond , pero Las Sombras no estaban
muy satisfechas con ver como se resignaba Roselyne con cara de mártir y como James
parecía indiferente ante la situación luciendo siempre lo último de todas las pasarelas.
Sabes, la gloria no te sabe a gloria sin la envidia y el deseo de otros de estar en tu lugar.
Chilló Sienna caminando por los jardines, hundiendo sus tacones en el césped húmedo. La
mañana era soleada pero aun así ellas llevaban estolas de piel de conejo, guantes y
sombrero.
No sé si notaste que Roselyne dejó de traer ese viejo bolso, que casual mete empezó a
traer tras desaparecerse toda una tarde al igual que Vincent. Dijo Sophia jugándose las
pulseras.
God, Es verdad, yo sabía que tenía algo nuevo, pero no sabía que era el bolso, lo que es
verdad es que esta mejor el que trae ahora a ese que tú dices. Dijo Sienna refiriéndose a un
nuevo bolso Prada dorado.
Luego de que se apareciera con ese bolso fui con mi tía a Melrose para ver de dónde lo
había sacado o si de verdad estaban de regreso y entonces los vi, en esa tienda de caridad.
Parece si vamos, compramos unos y se los restregamos en la cara a la zorra. Dijo Sophia
tratando de ocultar lo mal que se sentía hablando igual que su prima.
Brillante idea! Luego de aquí vamos a comprarlos. Pero Roselyne no es problema número
uno. Hace varios días que siento como James nos vigila, hay que encontrar la forma de
ponerlo en su lugar. Chilló Sienna entrando por los pasillos, siguiendo a Domenika
Danielle y Camille hacia la cafetería. El es una perra. Ella concluyó.
***
Necesito desahogarme con alguien y tú eres la primera en la que pensé, entonces a las
cuatro en punto en el café francés cerca de Century City? Le pregunté a Harlow, mi ex Bff
mientras nos comunicábamos en nuestros periodos libres. Me encontraba inseguro en las
cuatro paredes que me rodeaban en Royal Hills, la amenaza latente de que las primas
Stafford me atacaran me asustaba. Sabia de lo que ellas eran capaces, pero aun mas
importante, ellas eran dos y yo solamente uno, tenía a Roselyne a un lado pero sentía que
por algún motivo no contaba con ella. Tenía un nudo en la garganta, jamás imagine que la
prestigiosa escuela en la que me moría por asistir seria así, bueno no es la escuela, es la
cuestionable admisión de la directora Ravenscroft.
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Esa misma tarde se me cubrí con un lindo sombrero que pensaba usar en algún funeral y
una chamarra de manga larga, para caminar por todo Sunset Plaza al lado de Harlow quien
lucía un nuevo conjunto Juicy en lo que estaba picando la pantalla de su celular rosa
mientras hablaba con el chico rubio detrás del mostrador de Starbucks. El olor acetona me
tenía algo mareado. Ella se había colocado enormes uñas postizas y yo me preguntaba
como ella podía hacer prácticamente cualquier cosa con ellas. No quería quitarme los
lentes oscuros Dolce and Gabanna, me sentía cómodo detrás de ellos. El día no había sido
de mis mejores y yo solo quería que terminara.
Harlow se acerco a mí. Ella notó a la distancia dos rubias cabelleras que llevaban el
uniforme de la escuela. Ella dio un par de codazos a James y las señaló con la mirada.
Serán?, obvio si son ellas. Pensé en momento que vi los grandes bolsos colgando de sus
hombros y las colas de caballo se meneaban a su paso.
Acompáñame, quiero ir a ver que tienen de nuevo en esa tienda. Me pidió a Harlow
pagando la cuenta y dejando la factura sobre el mostrador. Ella se despidió con un giño del
chico y yo sonreí.
Dame la mano, necesito que actúes como si fueras mi novia, en este momento yo no soy
yo, ni tú eres tú. Le dije a Harlow que estaba totalmente desubicada mientras tragaba la
espuma del vaso.
Seguí a las sombras hasta la tienda de al lado de la tienda gótica y ahí estaban ellas
paradas con sus tacones de suela roja viendo los bolsos vintage que Roselyne tenía. Me
detuve al lado de los percheros que exhibían la última colección de Donna Karan en tonos
metálicos. Sentí la mirada de las sombras en la espalda como un escalofrío. Agradecí que
Harlow ya hubiera entendido la situación. Me tomó de brazo y dijo en voz alta, Mi amor,
me compras uno de esos bolsos que están en aquella esquina. Ella ronroneó logrando
desviar la atención de las chicas.
Nos separamos y yo me escondí detrás de unos estantes llenos de zapatos y carteras
dejando atrás a Harlow que se distrajo viendo unos lindos tacones Betsey Johnson.
Se parece a James, pero no puede ser, esta con una chica. Se rieron las sombras.
Que pésimo gusto el de Vincent para regalarle una bolsa de estas a Roselyne, seguramente
se la dio por qué se parece a ella, fea y pasada de moda. Dijo Sienna rodando los ojos al
ver que una dependiente se acercaba.
La verdad no sé qué le vio. Sinceramente si nosotras no estuviéramos, preferiría verlo con
James, por lo menos el si tiene estilo y lucirá mejor con él. Chilló Sophia viéndose en los
espejos sin notar la cara de horro de Sienna al escuchar su comentario.
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No puede ser! entonces Vincent salía con Roselyne cuando también lo hacía conmigo!
Con que razón Roselyne se portaba tan rara cuando el tema de conversación era él o
cuando estaba cerca y, por dios! lo sabía! Sentí que todo giraba a mi alrededor, quizás iba
a desmayarme en un espacio entre los aparadores, al lado de la colección de zapatos Tory
Burch y carteas Juicy. Ya entiendo por qué esta tan deprimida. Estas no solo me lo
quitaron a mí, también se lo quitaron a ella, doblemente zorras. Pensé mientras una
lágrima corría por mi rostro. Sentimientos que jamás había sentido afloraron en mí. El
suelo literalmente se me había movido como en una de esas escenas de terremotos que
repiten una y otra vez.
Luego de que Las Sombras pagaran los bolsos con tarjeta y se marcharon con las grandes
bolsas de la tienda, me senté en una de las sillas para probarme los zapatos, con los ojos
cerrados. Sabía que mi expresión estaba asustando a todos a mí alrededor, pero debía
disimular. Todas mis sospechas eran ciertas, yo sabía que había algo que Vincent me
ocultaba, pero nunca me imaginé que se trataba de Roselyne, todo este tiempo junto a ella
sin saber que es mi rival por el amor de Vincent.
Estas bien? Me preguntó Harlow al verme ahí sentado sin importarme ensuciar mi costoso
pantalón de vestir con un acoplador.
Sí, gracias, estuviste de lo mejor, me entendiste súper rápido. Contesté viendo la falda y
las medias de Harlow, las cuales no llevaba puestas hace unos minutos.
Sí, sabía que querías escuchar que chismorreaban ese par de perras, pero que fue lo que
dijeron que te puso tan así? Pregunto Harlow sentándose a mi lado esperando que nadie
sospechara que ella era la chica Mob del día.
Nada del otro mundo, solo que el chico del que te estaba hablando tenia escondida a otra
chica, con la que salía cuando también salía conmigo. Ahora saber por qué está saliendo
con esas dos zorras. Eso, eso es lo que me está pasando. Contestó moviendo el cabello con
furia. No me importo que ella me viera llorar. En ese momento yo no era yo.
Omg! Es enserio? Ese chico debe de ser el gemelo perdido de Ashton Kutcher o algo así
para estar tan cotizado. Susurró Harlow quien trataba de imaginárselo con la piel pálida,
ojos claros y cabello rubio.
De esto ni una palabra a nadie, la amenacé, pero eso ya lo sabes. Me sequé las lagrimas y
me reincorporé.
Claro, tú sabes que yo soy una tumba. Respondió Harlow en tono de Duh. Pero, qué
piensas hacer, después de esto, creo que no vas a poder mirar a Roselyne o a Vincent a los
ojos, como si nada.
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Dios, Por supuesto que no, no debo levantar ninguna sospecha, ahora que ya se bien
quienes son mis enemigos en esta guerra puedo pensar bien en las tácticas y ataques, claro
en contra de esas dos… pero… Roselyne, Roselyne que hago con ella, es de mis chicas,
como tú. Le dije a Harlow levantándome y caminando por el lugar.
Harlow me tomó el brazo y salimos de la tienda sonriendo con el guapo chico de
seguridad y cerciorándose que su rostro no saliera en las camas ocultándose detrás de mí.
Te salió perfecto, viniste de compras sin honey Money. Le susurré al oído al notar que
Harlow escondía el conjunto Juicy en su bolso. Harlow se había vuelto toda un experta en
entrar a una tienda y llevarse lo que quiera, solo necesitaba un vestidor y un par de tijeras
para acabar con las etiquetas.
***
Al día siguiente, las sombras pasaban por molestar enfrente de Roselyne con los bolsos
rosa Coach que habían comprado la tarde anterior.
Mira lo lindo que esta mi bolso. No el mío está más lindo. No los dos están lindísimos.
decían las zorras pasando frente a ella pavoneándose con el estilo de parisina que
Roselyne había llevado cuando ella lo usaba.
Estas locas creen que soy idiota o qué? Frente a mí ya no tienen esas mascaras. Pero,
pobre Roselyne, se nota que les cree cada palabra a esas dos. Pensé al verla desde el otro
extremo del jardín. Nina estaba a mi lado porque yo se lo había pedido. Nunca me gusta
estar solo y en este momento siento que solo puedo estar cerca de ella. No la puedo ver
sufrir así, algo debo hacer para que deje de sufrir, es verdad que los dos deberíamos de
estar peleando por Vincent, pero no dejar las cosas así, ellas no pueden salirse con la suya
y menos darse gusto arrastrando a Roselyne. Hay placeres que solo han sido hechos para
mí.
Tomé a Nina de la mano. Acompáñame a caminar necesito pedirte un favor. Le dije
Tabatha al verla caminar al lado de las margaritas con su muñeca de trapo. Las dos chicas
caminaron una a cada lado de mí y los murmullos por los pasillos no se hicieron esperar.
Prácticamente las arrastré hacia el gimnasio. De seguro ya notaron como andan las perras
Stafford, la verdad no sé por qué cambiaron de un día para otro. Murmuré ajustándome las
cintas de mis converse altos esperando a que la práctica comenzara. El encaje de mis
guantes se atorró en una de las cintas y se desgarro.
Si supieras, ellas siempre han querido tener algo con Vincent desde que él llegó a la
escuela y todo el mundo creyó que las primas lo atraparían, pero él ni las volteó a ver. Si
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lograron hacer que Vincent saliera con ellas, es porque algo tienen para chantajearlo, pero,
no sabes qué será? Me preguntó Tabatha. Noté preocupación en su voz y eso me agrado.
No, no tengo ni la menor idea, lo que importa es que ya sé que Vincent no está con ellas
por su gusto. Pero lo que te quería pedir es que le digan como puedan a Roselyne todo
esto que platicamos, que no les crea nada a ellas. Es muy importante que omitan la parte
de que yo también siento algo por Vincent, ella lo ignora y sinceramente prefiero que siga
así. Concluí rodando los ojos al ver la cara de duda de Tabatha y una amplia sonrisa de
Nina.
***
Durante los primeros minutos del el periodo libre Tabatha llamó a Roselyne quien estaba
jugando con un vaso de yogurt de fresa dando vueltas por la cafetería para que fueran
juntas al baño.
Las Sombras quienes estaban sentadas en el marco de la enorme ventana con los vitrales
no sintieron normal el que Tabatha quisiera ir acompañada al baño, y por Roselyne
menos, ella es mas de las chicas que según ellas solo roban oxígeno junto con las gemelas
cerebro. Esperaron a que entraran, las siguieron con cuidado de no hacer ruido con sus
tacones se escondieron en el cubículo de minusválidos ese que es más grande y más
alejado de los demás.
Roselyne, he notado que desde que Vincent se dejó de juntar contigo para estar con ese
par de idiotas, como que, te dejaste caer en la depresión, pero mira, yo que las conozco
desde varios años atrás te digo que esto que está pasando no es normal, Vincent jamás les
hizo caso, y obviamente ellas no se daban por vencidas. Decía Tabatha con su dulce voz
mientras se desenredaba las extensiones rosa de su cabello. Estoy cien por ciento segura
de que él está con ellas porque está amenazado o por cualquier otra cosa menos porque
sienta algo por alguna de ellas. Deberías de buscar la forma de acerté a él, claro, sin que
ellas lo noten.
Maldita! Maldito intento de China! Gruñó Sophia.
Quien se cree que es ella al meterse en lo que no le importa! esa maniaca me las pagara!
-dijo Sienna recostándose en el dispensador de papel ajustándose las medias Burberry y
viendo lo que alguna chica escribió sobre algún Anthony según ella este chico está más
que caliente y tenía un gran pene. Ellas se habían encerrado en un cubículo cuando
escucharon los murmullos de las chicas acercarse.
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Hay, Tabatha, crees que me he dejado vencer, pero no responde mis llamadas y parece que
los mensajes no le llegan y cada vez que trato de acercarme esta con ellas. Roselyne
sonreía en su reflejo mientras se alborotaba más el cabello.
No te des por vencida, si de verdad lo quieres no creo que sea lógico que lo des por
perdido tan rápido y fácil. Yo en tu lugar no se… iría a su casa o lo seguía a donde fuera,
no creo que las primas vivan con él en la misma casa o lo acompañen a todos lados.
Gracias Tabatha, tu si eres lo que se dice una amiga de verdad, te voy a hacer caso, no me
voy a quedar cruzada de brazos, pero, mejor salgamos de aquí, no me siento segura.
Ambas salieron tomadas del brazo, compartiendo los auriculares rosa de Tabatha,
Roselyne solo movía la cabeza mientras trataba de entender la letra.
Al escuchar salir los tacones de Roselyne y las botas con plataforma de Tabatha las
sombras salieron asomándose y se sentaron encima de los lavamanos.
Por lo visto Tabatha es más lista de lo que pensábamos. No dudo que así como habló con
Roselyne ya lo haya hecho con James. Dijo Sophia sacando su estuche de maquillaje,
regando su contenido.
Dame tú labial rojo Dior. Le dijo exigente Sienna a Sophia estirando la mano.
Para qué? si hoy no te combina. Le dijo Sophia sacándolo del estuche y ladeando la
cabeza en incomprensión.
Ya lo sé tontita, no lo voy a usar para eso, solo mira. Ella lo destapó, lo apoyó frente al
espejo y empezó a escribir:
Cuidado Chicas!
El novio de alguna
Se besa con alguien más…
Y no es otra chica.
Pero porque escribiste eso aquí en el baño? Preguntó Sophia viendo como se había bajado
su labial a nivel catastrófico.
Solo usa la cabeza prima. Salgamos rápido de aquí, no nos conviene que sepan que
nosotras lo escribimos. Chilló Sienna al ver en su reloj que faltaban minutos para cambio
de periodo.
Chicas vengan a ver lo que escribieron en el baño! Gritaban las chicas de noveno por todo
Royal Hills creando una gran expectativa en todas las chicas.
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Roselyne, Nina y Tabatha acompañadas de Ariadne y Minerva salieron corriendo aun con
el uniforme de portes. Las cinco serpentearon entre las chicas y se quedaron paradas frente
al espejo junto a las demás. Johanna, la pecosa pelirroja con rostro afilado leyó en voz
alta:
Cuidado Chicas!
El novio de alguna
Se besa con alguien más…
Y no es otra chica.
Por dios! Quien será? Quien podrá estar engañando a alguna de nosotras con un chico?
eran las preguntas que todas las chicas murmuraban.
Que sexy, homosexual o bisexual. Nina dijo mordiendo su labio. Las chicas que la
rodeaban lo miraron en incomprensión.
Ariadne apretó la mano de Minerva mientras que Roselyne solo giraba los ojos frente al
espejo y miraba cada palabra escrita con Dior rojo.
Dios, en este escuela los chicos son más polémicos que las chicas. Pensó Roselyne
mientras recordaba algunos escándalos de su antiguo escuela.
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Capitulo 28
Hace un par de días que apareció el escrito con labial rojo Dior en el baño, con el
característico sello del anónimo que apareció en el periódico escolar. logrando mantenerse
en el top cinco de chismes del mes. Fotografías y citas de esas palabras aparecían en todos
los perfiles y blogs logrando ser trending topic por algunas horas junto con el nombre de
Royal Hills e incluso chicos de todo el país hacían comentarios al respecto.
No se ha sabido nada de quien fue la autora o a quien se refiere. Comentó Tabatha a
Ariadne y Minerva quienes miraban el blog de Tabatha en una de las computadoras de la
biblioteca. Ella era la única amiga que ellas tenían, luego de que el anónimo apareciera
nadie les dirigía la palabra y la directora Ravenscroft les quitó sus privilegios.
Di el último sorbo a mi verde y suspiré. Estaba seguro de que ese escrito del que todos
hablan no era más que un intento para llamar la atención de las infantiles primas Stafford.
Yo se que toda esa cosas son simples niñerías que las chicas con cerebro plástico hacen
para crear alboroto. Yo incluso las había aplicado un par de veces en el pasado.
En lo que todos estaban ocupados tejiendo en la clase de economía doméstica mientras la
maestra Celine ponía su aburrida música de ABBA, según ella para poner ambiente pero
era más que obvio que ella era una fan de Mama Mia! Con todo y el enterizo de lona
gastado y el cabello maltratado de amarillo e incluso yo había comenzado el rumor de que
ella se estaba haciendo cirugías para parecerse a Meryl Streep.
Las sombras aprovecharon la oportunidad que se habían quedo fuera por verse en los
espejos de sus lockers, caminaron de regreso a su clase, sacaron la colección de revistas de
anime y pop asiáticas del bolso de corazón de Tabatha.
Ambas se miraron entre sí, Sophia sacó sus tijeras de Hello Kitty del bolso Fendi y sin
pensarlo dos veces las cortaron en mil pedacitos, arrancaban, estrujaban las hojas con
furia.
Luego tomaron su Diario-agenda de “Death Note”, primero pensaron en cortarlo, pero
para hacerla sufrir más rayaron la cara de todos los personajes.
Mira lo que escribió la cursi. Chilló Sophia escaneando las hojas con los ojos.
Me enamoré, me enamoré, me enamoré… de Axel,
No puede ser que luego de tanto tiempo juntos
Siempre estuvo ahí, y yo sin darme cuenta que era
El dueño de mi corazón.
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Zorra-loca-cursi, Rompe esa hoja y todas las que tengan algo cursi de esa perra loca.
Chilló histérica Sienna con los ojos hipnotizados.
Ambas metieron todo de nuevo en el bolso de Tabatha, fue entonces que Sienna vio que la
pantalla de su celular estaba encendida en su bolsa de cosméticos.
Qué asco! Este es un desperdicio de celular, mira las fotos, todos son chinos y la música
escucha. Decía Sophia, poniendo a sonar una canción de SHInee por el Samsun forrado de
stickers y lleno de colgantes.
Dámelo! Dijo Sienna arrebatándoselo de las manos. Así esa perra asiática va a prender a
no meterse en lo que no le importa. Ella lo tiró al suelo con todas sus fuerzas, pero la
pantalla aún estaba encendida y aun se escuchaba una contagiosa melodía.
Ja, que buen celular tenía la cabellos pintados. Gruño Sienna aplastándolo
despiadadamente con su tacón.
Mételo todo en el bolso–Sophia temblaba como chihuahua nervioso. Salgamos corriendo
tengo miedo de que nos encuentren con todo. Ella dijo caminado hacia la puerta viendo
hacia los corredores a través de su espejo compacto. Luego de cerciorarse no habían sido
vistas por nadie, ambas salieron de la clase pavoneándose y fingiendo que salían del baño
entraron a la clase del segundo nivel, don la maestra tarareaba Whats the name of the
Game.
Dónde estaban? Por qué se tardaron tanto? Pregunto la maestra haciendo una pausa en su
interpretación.
Huh, Cosas de mujeres en el baño, si sabe de lo que hablamos. Dijo Sienna señalando su
bolso de piel y guiñando un ojo. La profesora asintió y siguió tejiendo.
Todos regresaron a la clase con las melodías retumbando como eco en sus cabezas, las
sombras se quedaron sentadas encima del escritorio del profesor con las piernas cruzadas
jugando con los marcadores y rayando la pizarra con las tizas de colores, ambas querían
ver ven primera fila a reacción de Tabatha.
Yo pase caminando despacio. Me sentía como si fuera viernes a las tres de la madrugada.
La profesora Celine y su aburrida clase tienen ese efecto en mí. Los ojos prácticamente se
me cerraban y yo solamente quería dormir.
Tabatha tomó su bolso extrañando que estuviera cerrado, cuando ella nunca usa los
zippers, según ella es algo que leyó en algún libro de vudú, la abrió, se quedó congelada
el ver que todo parecía haber pasado por una trituradora.
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No puede ser! Susurró Tabatha petrificada. Yo le escuché distante.
Qué pasa? Le pregunto Axel al ver la expresión de su rostro.
Tabatha le dio la vuelta a su bolso, todas sus cosas se regaron en el suelo hechas pedazos.
Tabatha se dejó caer al suelo, tomando los pedazos de las revistas, vio su agenda rallada
con algunas hojas arrancadas. Notó debajo de lo que quedaba de su cuaderno de dibujos su
celular con la pantalla quebrada justo en el medio el agujero como un balazo, en realidad
era un taconazo.
Axel y Roselyne se levantaron de sus escritorios y se agacharon a su lado juntando todas
las cosas. Yo me quede viendo fijamente a las sombras sin parpadear. Sophia sintió mi
mirada como navajas perforándola. Sienna solo me regreso la mirada con un gesto de
satisfacción viendo como Tabatha empezaba a soltar algunas lágrimas.
Zorras malditas! quien ríe al último ríe mejor! Pensé mientras me acercaba. Me incline y
ayude a recoger lo poco que quedaba de las cosas de Tabatha.
Dios, Quién? Quién? Pudo hacerme esto, quien podrá tener tanto odio en mi contra?
gritaba Tabatha tirándolo todo en el basurero. Me acerque a ella junto con Axel y
Roselyne. Tranquila Tabatha, no le des el gusto a quien te hizo esto, hoy no puedo, pero
mañana te prometo que nos vamos de compras para comprar cosas nuevas, solo me dices
cuál es tu tienda favorita y compramos todo lo que te rompieron. Dije riéndome
maliciosamente en la cara de las sombras.
Roselyne! Lo que le paso a Tabatha fue obra de nuestras queridas amigas, pero están locas
si creen que se va a quedar así, quiero saber si cuento contigo para vengarme de esas
zorras? Le pregunte caminando a su lado cuando el último periodo había terminada y todo
me miraban con mi bolso de cadenas en el hombro y los grandes lentes dorados.
Por supuesto que sí. Creí que solo yo había llegado a esa conclusión, pero tú y yo
pensamos igual. Esas primas ya me hartaron! Pero cómo? Preguntó Roselyne.
Fácil! La semana que viene son los intercolegiales, y sería una lástima que le pasara algo a
los uniformes de las perras, sin los uniformes aprobados no podrán participar, así
lograríamos dos cosas, vengarnos y salir solo tú y yo al frente de toda la rutina. que te
parece?
Cuenta conmigo! pero creo que notaran que solo nosotros pudimos haberlo hecho, no
crees? Dijo Roselyne estrechando sus manos.
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Para lo que me importa, la verdad quiero que sepan que si se meten conmigo o con mis
amigas van salir más que raspadas. Dije dándole un beso en la mejía al notar que una
pareja se besaban recostados en mi McLaren.
Capitulo 29
Sin cargos de conciencia como chicas obesas en MacDonald’s, luego de haber destrozado
todas las cosas de Tabatha en la escuela, las sombras estaban paradas enfrente de Juicy
Couture viendo la nueva colección Animal Print, para no estar aburridas esperando a que
Vincent apareciera. Era la decima tienda en que pasaban después de Cartier y Tourbillon.
Sophia, estaba viendo unas botas estilo safari con la boca abierta y babeando enfrente de
la vitrina, notó en el reflejo a una pareja que estaban sentados en una banca detrás de ella,
se miraban tan enamorados compartiendo un MacFlury con las manos entrelazadas con
que así es como se mira el amor. La chica lucia linda con vestido rojo y el cabello en una
trenza. Sienna giró y los miró también.
La verdad, yo sé que Vincent es un capricho más, es como esa bolsa gigante Balenciaga
que no conseguía hasta que la tuve me sentí completa. Pensó Sophia quien al imaginarse
en lugar de ellos, no se imaginó con Vincent, sino que con Hunter, quien siempre ha sido
el nombre que escribe en la parte de atrás de sus cuadernos rodeado de corazones con su
pluma rosa y en quien piensa cuando escucha a Bruno Mars encerrada en su habitación.
Aprovechando que Vincent no había llegado y que notó a Sienna tranquila esa tarde, sin la
vena saltando de su frente y sin las pupilas dilatadas, junto todo el coraje posible para
hablar como le hablan a ella. Volteó a verla, inhaló aire hasta llenar sus pulmones y solo
dejo ir las palabras.
Quería decirte que… te dejo el camino libre con Vincent, se nota que entre nosotras dos a
ti te atrae más. Siento que cuando está contigo es diferente que cuando está conmigo. Ella
dijo haciendo su fleco hacia un lado.
Dios, estas Segura? Después de todo lo que hemos hecho por conseguirlo? Preguntó
Sienna tratando de ocultar su satisfactoria sonrisa. Ella ya había planeado mentalmente un
par de cosas para alejar a su prima de Vincent para cuando fuera necesario.
Sí, estoy segura, pero obvio sigues contando conmigo para lo que sea! esto no cambia el
odio que le tengo a las perras de Blue Diamond, no descansaré hasta verlos donde deben
estar. Dijo Sophia tratando de sonar como los chicos de los que habla Taylor Swift en
Mean. Ella prácticamente huyó del lugar.
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Para cuando Vincent llegó al Rodeo Drive se sorprendió al ver que solo estaba Sienna
sentada en la barra del café, sus tacones rosa colgando de la silla alta, su rubia cabellera y
su chillona voz exigiéndole algo a la camarera.
Estas dos están juntas en todo momento, me recuerdan a los gemelos de “Alice in
Wonderland”. Seguramente ahora tendré que salir un día con una y otro con otra.
Murmuró Vincent arrastrando sus botas vintage avanzando hacia ella. Un grupo de chicos
junior lo saludaron a la distancia.
Donde está Sophia? acaso no vendrá con nosotros hoy? El pregunto cuando Sienna se
aferró a él asfixiándolo.
No, de ahora en adelante solo seremos tú y yo, lo cual es mejor para… ti. Te has quedado
con la mejor de las dos. Dijo Sienna haciendo de menos a su prima, ya que se debe de
tener algo de estúpida para despreciar a Vincent.
Vincent se deslizó en la silla de al lado de Sienna y sonrió al notar los murmullos de otros
chicos en la mesa de al lado. Él estaba seguro que ellos lo comprenderían, o si querían
estar en su lugar, el gustoso se los cedía. Sienna es preciosa pero es un demonio por
dentro. El pensó cuando escuchó que ellos hablaban sobre unos cursos universitarios.
Mira… fíjate que me ha estado yendo mal en la clase de algebra avanzada, por lo que me
inscribí en clases de reforzamiento por las tardes, dos días a la semana. Por lo que no voy
a poder salir con ustedes, perdón, contigo esos días. Dijo Vincent, mintiendo para
escaparse esos días con Roselyne y con James, tanto tiempo sin ellos, cada minuto del día
pasar pensando en ellos. El no tenerlos era como estar bajo el peor castigo de todos.
Prácticamente la excusa perfecta le había caído del cielo.
Y hay alguna posibilidad para que yo pueda ir contigo a estudiar… sería solo para pasar
más tiempo junto a ti. Sienna le ajusto el nudo de la corbata de Tommy Hilfinger.
Lo siento, pero no. Es algo preuniversitario. Vincent desvió la mirada.
Lástima. Murmuró. Que cree? que todavía miró Winnie Pooh o qué? Esto no es más que
una vil mentira, pero por lo menos se esconde para estar con James o Roselyne, la verdad
no me importa, con tal de que yo sea la novia oficial. Ella pensó enrollando un mechón de
su cabello en su dedo despidiendo odio con la mirada e hipocresía con la sonrisa.
***
Sienna salió del BM rojo somatando sus alpargatas Candies enfrente de la Doll’s House
luego de haberse comido a forzoso besos a Vincent y de haberlo exprimido en Brooks and
Brothers, luego en La Dolce Vita y finalmente en Lalique. Estaba más que desesperada
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por contarle todo a Sophia, quien estaba muy agradecida por haberle dejado el pastel
entero para comérselo ella solita.
Mejor así, no pierdo a mi mejor amiga para quedarme con mi novio pensó mientras se
quitaba su pulsera de Friendniversary en la que colgaba la llave junto con los otros dijes.
Le envió un mensaje tirada sobre el sofá de peluche rosa y abrazando al peluche de My
Melody. Urgente, en la DH 
Sophia llegó corriendo a la Dolls House empujando el asiento del chofer con sus tacones
para que acelerara y para que cambiara de estación, la voz de Hilary Duff esta tan pasada
de moda que no quería recordar cuando ella estaba obsesionada con ella y las nuevas
canciones solo la hacen sentir deprimida.
Sophia entró, aun comiendo el Cupcake de doble chocolate, el cual estaba totalmente
prohibido comer, pero luego de haber intentado hablar con Hunter por cualquier forma y
que no contestara era obvio que estaba molestísimo con ella.
Ni modo, como gran amigo de Vincent, seguramente ahora piensa que soy de lo peor.
Pensaba Sienna desahogándose en la cubierta de chocolate con chispas la cual se le había
antojado cinco minutos atrás cuando estaba viendo el especial de Ace of Cakes en Food
Network.
Luego de que te fuiste, llego Vincent, a que no adivinas con que cuento me salió? Dice
que le está yendo mal en algebra y que por eso va a recibir clases dos veces por semana en
dios sabrá donde, según el yo me creí el cuento, pero por favor, si esto nos solo para tener
las tardes libres y salir con el par de solterones desesperados. Gruñó Sienna viendo con
asco como Sophia comía como señora gorda tanto chocolate, ella solo estaba preocupada
porque no ensuciara su cojín de unicornio favorito.
Ellos no son los que han robado una foto y amenazar a Vincent con mostrársela a
Roselyne. Pensó Sophia limpiándose las migajas de su vestido.
Por lo visto a Vincent ya se le olvido la foto o ya le da igual lo que Roselyne piense de él.
Será que se está decidiendo por James? tenemos que pensar en algo para evitar que esto
suceda.
Nosotras no podemos seguirlo a todos lados, mucho menos si se encuentra con alguno de
ellos y se dan cuenta de que estamos ahí. Es capaz de decir toda la verdad, y ahí se termina
nuestra relación. Yo estaba pensando en dejar que salga con quien se le dé la gana. Pero
luego pienso en que si alguien lo llega a ver un día con James, otro día con Roselyne la
que va a quedar mal solamente voy a ser yo! quedaría como una idiota frente a todo el
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mundo! Eso es algo que jamás voy permitir. Chilló Sienna mordiéndose las uñas de
acrílico Dolce and Gabbana.
Tengo una solución temporal para estar informadas de cada movimiento de Vincent y no
estar involucradas en ello.
-Nuestro vecino, Carter, me parece, que aún nos debe una, por haberlo encubierto aquel
día que se escapó y nosotras dijimos que nos estaba ayudando. Sigue viviendo solo su
abuela? Pregunto Sophia viendo por la ventana de al lado.
Sí, me parece que sus padres lo echaron de casa por rebelde. Gruño Sienna, sus ojos
brillaban y su rostro se dibujó en su mente.
Carter es el típico estereotipo de rebelde con su motocicleta Harley Davidson y chamarras
de cuero con calaveras, pero debajo de todo eso se oculta el chico más lindo de toda la
calle con sus desordenadamente perfectos rulos y piel morena, es el galán latino perfecto
con el que varias sueñan.
Pero… que tiene que ver el con todo esto? Pregunto Sienna.
Es que se me ocurrió, de que él podría hacernos el favor de seguir a Vincent a donde sea
que vaya, y luego contarnos todo lo que mire. Él puede seguirlo sin tener que ocultarse o
disfrazarse. Tú crees que acepte? Chilló Sophia brincando sobre el sofá. Acabo de verlo
estacionar su Harley y viéndose tan sexy como solo él.
Eso tenlo por seguro! No solo me debe el favor de ese día, ha habido otras veces en las
que su abuela me ha preguntado por él y yo lo he encubierto. Es tan lindo que soy capaz
de mentir por él. Sienna fingió interés en una pila de revistas. Ella tenía muchas cosas con
que chantajear a Carter. Entonces… dices que lo viste al llegar, vamos de una vez, quiero
saber si contamos con él o no. Dijo poniéndose de nuevo sus botines Pierre Hardy y
alcanzándole su chaqueta Saint Laurent a Sophia para estar combinadas.
Sienna y Sophia se acercaron a la oscura entrada de la casa de Carter, agarradas del brazo
y un poco asustadas. Lo vieron ahí sentado en las gradas fumando un cigarro viendo las
estrellas.
Hola Carter, cómo has estado? Preguntó Sienna coquetamente pasado el cabello por detrás
de su hombro al descubierto.
Ps… bien aquí, pensando en cómo decirle a mi abuela que me echaron de Hawthorne
High. No sabía que vender “cosas” en el baño fuera prohibido. Su rostro estaba
enfurecido.
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Las chicas se miraron mutuamente y sintieron escalofríos recorrer su brazos.
Pero que las trae por aquí? No les da miedo que se les pegue el olor a humo en sus
chaquetas? Pregunto Carter soltando una sonrisa cargada de humo.
La verdad necesitamos de tu ayuda, no sé, divagó, se nos ocurrió nadie mejor para
ayudarnos que tú. Chilló Sophia, sintiendo desfallecer por lo lindo que eran sus ojos de
cerca.
Para ustedes dos… lo que quieran, pero suéltenlo de una vez. Dijo Carter apagando su
cigarrillo pisándolo con sus botas viejas y gastadas. El estaba fascinado de los ajustados,
cortos y brillantes vestidos de las primas.
Verás, el novio de Sienna está saliendo con otra chica y al parecer con otro chico, mi sister
está muy preocupada, no es para menos, como tu novio te puede estar engañando con otra
y para empeorar con otro, es algo así como algo que sabes pero prefieres creer que es
mentira. No estamos seguras, lo que necesitamos es que los sigas un par de días a la
semana, cuando supuestamente va a clases de algebra, nosotras sabemos que es mentira
pero necesitamos que nos digas si esta con alguien más, como es, y bueno todo lo que
mires. Entonces, podrás hacernos el favor? Preguntó nerviosa Sophia hablando de corrido
sin respirar.
Huh, Solo dos días a la semana, un niño mimado. Si, cuenten conmigo, solo necesito todos
los datos de tu novio, a donde y a qué horas se encuentra con las otras. Dijo Carter
bajando las gradas del pórtico y acercándose a ellas.
Creo que queras decir los otros. Lo interrumpió Sophia, o las otras está bien, o ya sea
mejor The Others como la película de Nicole Kidman.
Thanks! eres un amor! Ellas dijeron abrazándolo, dejándole el olor de su CH y en el caso
de Sophia la Ricci Ricci, en la chaqueta de cuero.
Solo una cosa. Dijo Carter apartándolas, tensado sus predominantes cejas. Ambas
ladearon sus cabezas y sonrieron, ellas estaban seguras que la luz de la luna y la de los
faroles lo hacían ver como si fuera James Dean, pero ellas ya detestaban ese nombre a
morir.
Necesito que le digan a mi abuela que estamos estudiando en la misma escuela y cualquier
cosa somos grandes amigos, me va bien en las clases y bueno ustedes ya sabrán que
inventar para que se quede tranquila. Carter sacó una botella plateada de la bolsa de su
chaqueta, le dio un trago y se aclaró la garganta. Les ofreció a las chicas y ellas se
quedaron inertes.
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Con un novio como el que tienes estoy seguro que te hace falta. Le dijo a Sienna quien
asintió con la mirada. Tomó la botella y dio un gran trago. El licor le quemó la garganta.
Sonrió y camino junto a Sophia de regreso. Todo estaba perfectamente planeado. Ella
siempre tiene todo lo que quiere.
Capitulo 30
La sangre volvía a correr sus venas, el viento había vuelto a despeinar su rubio cabello con
iluminaciones, y él había vuelto a vestirse con sus atuendos de Banana Republic, la
esperanza de volver a estar junto a Roselyne y James le devolvió esa misteriosa sonrisa a
Vincent.
Todos en la escuela no hablaban más que de los intercolegiales y como Roselyne y James
habían superado a sus antecesores, en todo sentido, ellos habían ocupado y mejorada los
lugares de Camillo y Carlotta y ni siquiera habían llegado a ser comparados con las primas
Stafford, solamente habían sido mencionados en la misma oración y ellas eran opacadas
detrás de sus nombres.
Hayden y Hunter estaban practicando más que nunca, las chicas los miraban desde las
ventanas de la cafetería mientras el equipo de porristas daba los últimos ensayos mientras
temían que alguien disparara el balón hacia ellos y dañara sus sobrevaluados rostros. El
olor a césped mojado el día antes de la competencia, para James era el olor a la venganza
y para Roselyne era el olor del camino a la máxima popularidad.
Esa tarde Las Sombras se desconectaron de todo para los arreglos de último minuto, las
redes sociales no estaban bajo la mirada de un par de arpías y los centros comerciales no
tendrían el molesto sonido de sus tacones toda la tarde. Las porristas de las otras escuelas
siempre lucían largas cabelleras, piel bronceada de aerosol y manicura recién hecha.
Debías olor a químicos si querías darte a notar en la competencia.
En el salón Batia & Aleeza, Sophia estaba sentada en la silla giratoria viendo como un par
de chicas de color trenzaban su cabello pegado al cuero cabelludo estirándole el rostro
dejándola como si se hubiera inyectado botox, luego le cocieron en ellas unas extensiones
tan largas que le llegaban a la cintura con largos riso que parecían esas decoraciones de
chocolate que ponen encima de los tentadores tiramisú.
Sienna la miraba del otro extremo del salón mientras le hacían unas iluminaciones y
reflejos en tonos dorados y blancos en todo el cabello y una chica le arreglaba las uñas,
según ella sus uñas eran demasiado quebradizas.
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Esa misma tarde se pasaron practicando la pirueta doble en el aire encima de la colchoneta
rosa de la Doll’s House, y Sophia quería practicar las elevaciones, las cual eran de las más
difíciles para ella, el ser tirada al aire y el no saber si te agarrarán de regreso es algo
traumatizante.
James estaba con Roselyne en Messenger desde su celular, estaba dando vueltas en
Stefano Ricci mientras Roselyne cambiaba de canales como loca en su LCD.
Mañana llevaré unas tijeras y una botella con cloro, según el reglamento, si algún
integrante del equipo no tiene el uniforme previamente aprobado no podrá participar.
James dejó de teclear al ver que una chica estaba vistiendo a un maniquí con un hermoso
chaleco a rayas, él sabía que lo podría combinar con uno que Vincent usa cada fin de mes.
Lo único que voy a necesitar de ti es que vigiles que nadie se acerque a los vestidores
cuando todos estén viendo el acto de apertura, ese es el momento indicado para destrozar
sus informes como ellas lo hicieron con las cosas de Tabatha. Escribió James cuando ya
tenía el chaleco en sus manos.
Sabes acabo de ver la nueva foto de perfil de Sophia, según se mira está en el espejo de
algún salón con unas extensiones preciosas, claro que son un desperdicio en esa cabeza,
pero se me ocurre que algo podría llegar a caer en ese cabello mal pintado. Escribió
Roselyne pensando en comprar uno de esos espray hidratantes para el cabello, de la misma
marca que usan las primas Stafford y cambiar su contenido por peróxido puro. El arte de
destrozar el cabello de otras chicas era algo que le había aprendido a Bianca quien
disfrutaba de ver a las chicas con el cabello corto, manchado o escondido debajo de
sombreros y pañoletas al día siguiente.
***
Era la mañana de los intercolegiales, Las Sombras lucían un tono de piel casi naranja
zanahoria combinando con sus bolsones Roxy. El acetona todavía se podía oler de sus
uñas mezclado con la gruesa capa de spray de su cabello y la cabeza de Sophia le dolía
más que con una de sus migrañas luego de pasarse la noche en un club.
James y Roselyne llegaron casi al mismo tiempo a los campos de Hollywood High
School, se quedaron sorprendidos de ver tantas porristas plásticas, es increíble como
parecían muñecas inflables con extensiones baratas y el maquillaje combinado con los
uniformes que cualquier payaso envidiaría. Musculosos chicos con los brazos cruzados
para aumentarlos y esquizofrénicas directoras y maestras corriendo por todo el lugar.
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Roselyne se había pintado con espray unos mechones rojos para combinar con la
minifaldita del uniforme, ella estaba segura que Tabatha levantaría una ceja al ver que los
mechones lucían fabulosos en ella.
James solo se había puesto los lentes de sol de su padre en la cabeza con los converse
hasta la rodilla. Él sabía que todos los chicos se cuelgan todos los accesorios y el resaltaría
más con menos.
Lo trajiste todo? Preguntó Roselyne sacando la botella de hidratante para el cabello
Sebastian que estaba escondida detrás de las gradas en la tercera fila, ella incluso miró los
calzoncillos Hanes de algún chico gordo.
Por supuesto, primero olvidaba los accesorios pero no las herramientas del mal. Se rio
James al ver la expresión de horror de Roselyne. Pero antes que nada querida, debo decirte
que yo jamás me ensucio las manos. Nina te acompañará y te ayudará con la venganza. El
sonrió.
Confías en ella? Roselyne frunció la frente en incomprensión.
Por supuesto. James respondió tomándola de la mano. El había hablado con Nina la noche
anterior. Le había mostrado las fotografías que había tomado Harlow cuando le pidió que
la siguiera y prácticamente le había dicho que si no quería que todo Beverly Hills la viera
en las piernas de un señor que podría ser su abuelo debía obedecerlo en lo que fuera que
el quisiera.
Vincent estaba particularmente feliz esa mañana, acompañando a Hayden y Hunter en el
sorteo de equipos a enfrentarse. Pero lo que le alegro la mañana fue el que su prima, la que
consigue de todo, le vendiera las entradas VIP para el desfile de Marc Jacobs en la semana
de la moda ese fin de semana. Él lo tenía todo planeado, conduciría hasta New york,
pasarían por uno de los restaurantes de carretera el tomaría cerveza barata y James soda de
dieta.
Que tan alto saltara James de alegría cuando lo invite? Solo el, yo y toda esa ropa
lindísima como solo Marc Jacobs sabe diseñar.
Entonces eso… del desfile de modas es solo con James entonces… eso quiere decir que te
decidiste por… Tartamudeaba Hayden sin quitar los ojos de la pantalla que anunciaba el
sorteo.
Nada! Esto no quiere decir nada! invite a James al desfile solo porque sé que él lo va
apreciar tanto que haber si no lo mato solo con mostrarle la entrada. Vincent murmuró al
ver a los chicos del equipo de futbol de su antigua escuela y algunos con los que se había
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enfrentado y la situación no había quedado en buenos términos. A Roselyne le tengo
planeado otra cosa más a su estilo.
Huh, me imagino que tus pretendientes ya deben de haber llagado, luego de todo esto
empiezan las competencias de porristas. Si se enteran que estas aquí y no los fuiste a ver…
ahí si te matan. Dijo Hunter sonriendo.
Y tú, que dices de Sophia? Le pregunto Hayden a Hunter con un codazo.
A ella, ni me la menciones! El otro día me estuvo llamando como la loca que es.
Lógicamente no le conteste, yo no quiero estar con una desquiciada que es capaz de
chantajear a mi amigo y destrozar las cosas de Tabatha. En todo caso prefiero hacerle
caso a cualquiera de las chicas de noveno Antes de ser visto con ella. Dijo Hunter
abrazando a Vincent antes de acercarse con el resto del equipo y ver como todos los
entrenadores tomaban un papel del sorteo y firmaban todas las hojas sobre un papelero.
En los vestidores Nina se escondió en las duchas, Roselyne estaba encargada de sacar a
todas para ver la apertura, lo cual es de lo más aburrida pero solo así saldrían todas las
plásticas y solo lograría hacerlo si hacia un gran escándalo.
Ya va empezar la apertura y el vocero de Pepsi esta guapísimo! Gritó Roselyne
asomándose por la puerta.
Todas terminaron de verse en los espejos y salieron como en estampida. Roselyne se
quedó parada al lado de los lockers viendo como las sombras serpenteaban entre las
chicas. Llamó por teléfono a Nina, ya es seguro Salir. Susurró.
Nina sacó las tijeras de Martha Stewarth y la botella con cloro que James había metido en
su bolso la tarde anterior en Wal-Mart. Abrió los bolsos Roxy de las sombras, sacó los
uniformes azules con dorado.
Sintió un poco de dolor en destrozar los lindos uniformes de Royal Hills, pero la amenaza
de James es mucho más fuerte. Sin pensarlo empezó a cortar las minifaldas y los tops,
como cuando se cortan hojas de papel para hacer copos de nieve. Roselyne miraba
horrorizada desde la puerta como Nina parecía como poseída sin parpadear mientras
destrozaba todo. James dio una vuelta por el lugar y regreso al corredor. El estaba
vigilando que nadie se acercara.
Luego de que los uniformes terminaron despedazados, destapó la botella con cloro salpicó
las bolsas y los restos de los uniformes, tomó las bolsas de cosméticos Clinique, las tiró al
suelo y bailó flamenco encima de ellos.
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Escondió todo el desastre debajo de las bancas. Se dio la vuelta, camino hasta Roselyne,
quien literalmente tenía la boca abierta de la impresión. Listo! Ella dijo en una sonrisa.
Tu turno de destrozarle el cabello a la zorra. Le dijo James a Roselyne cerrando la puerta y
jalando a Nina del brazo. Luego se sentaron al lado de las chicas de L.A High school
quienes lucían sus nuevos uniformes y el cabello alborotado. Unos minutos después
Roselyne se sentó a su lado.
Prohibido regresar con todas, hasta que la última entre, nosotros las seguimos, les
aconsejo que practiquen su cara de sorpresa, por si llegamos a necesitar una cuartada. Les
advirtió James, viendo a las sombras y pensando en que cara pondrán al ver la sorpresita
que les espera. Sabía que se estaba rebajando al hacer una niñería como esa, pero hacia
demasiado tiempo que no se divertía así.
Al terminar la apertura, empezaron a salir los jugadores de todas las escuelas. El equipo de
Royal Hills era el cuarto en jugar, por lo que en un par de horas saldrían las porristas a
animarlos.
Todos los equipos de porristas se levantaron y se dirigieron a los vestidores.
James estaba un poco nervioso por lo que podía suceder, él había encendido la mecha de
una enorme bomba. Se quedó parado al lado de Rooke la segunda porrista voladora del
equipo. Roselyne se sentó en la banca, fingiendo que escribía un mensaje en su celular
mientras escuchaba música.
Las sombras abrieron sus locke’s mientras comentaban el pésimo gusto de Roselyne, el
chico parecía ser clon del chico horrible que sale con Megan Fox en Transformes, es tan
horrible que ellas ni se preocupan por saber su nombre. El olor a cloro se sintió como un
puñetazo en sus respingadas narices. Sacaron sus bolsos, los cuales estaban empapados y
desteñidos. Metieron sus delicadas manos y solo sacaron un puñado de tela destrozada y
manchado.
Sienna lo tiró al suelo. Vio tirado, aplastado y regado su lip-gloss Dior debajo del asiento,
se agachó y vió como todos sus cosméticos estaban regados.
Zorra! Maldita! Quien fue la idiota que nos hizo esto? no saben que sin el uniforme no
podemos participar? Que será de este equipo sin sus capitanas? Nada! No será nada!
gritaba histérica Sienna asesinando con la mirada.
No! nosotros nos bastamos sin ustedes, hasta es mejor. Así el público no se distraerá con
tanta falsedad y vera lo bueno que somos, y… en su lugar estarán los que siguen…
Roselyne y James si no estoy mal creo que podrá llenar sus Skechers. Dijo Suemy, la
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mejor en piruetas de todas, a quien le parecía fabuloso el autor de ese desastre. Como no
se me ocurrió antes? Se preguntó.
Sophia, sabía que eso no era más que una probada de lo que le habían hecho a Tabatha,
aunque ella no estuviera ahí, alguien la había vengado. Se sentó resignada al lado de
Roselyne, que tenía puestos los audífonos pero no estaba escuchando nada, estaba
disfrutando de la sesión de gritos. Las manos le temblaron, ella recién había intercambiado
las botellas de hidratante para el cabello de la repisa de al lado del espejo. Esta era la
primera vez que ella hacia una travesura de este tipo, entonces supo que prefería ser la que
vigilaba la puerta y reía al ver el resultado.
Sophia se plantó enfrente del espejo viéndose cada detalle del rostro, al parecer le
preocupaba que el drama del momento le hubiese sacado alguna arruga. Ella estiró la
mano y tomó su hidratante, las extensiones habían comenzado a tener algo de freeze y la
insoportable picazón de las trenzas parecía disminuir con el producto. Ella comenzó a
aplicarlo sobre todo su cabello mientras tomaba sus rizos entre sus manos. Ella volteó a
mirar a las demás chicas cuando desconoció el olor de lo que se había aplicado en su falso
y rizado cabello. Roselyne saltó del susto y volvió a tomar el celular de sus piernas.
Tranquila, habrá alguna solución, seguramente que tienes más cosméticos en tu casa. Le
dijo Roselyne poniendo su brazo sobre su hombro, viendo fijamente su cabello.
Que ocurrió aquí? Preguntó la entrenadora Martínez, su frente estaba más arrugada que de
costumbre y sus labios más fruncidos que nunca.
Nada! Solo que destrozaron nuestros uniformes hicieron pedazos todo mi maquillaje y
echaron cloro hasta morir! Solo eso! Gritó Sienna quien estaba recostada en la pared con
los ojos húmedos y las manos empuñadas.
Esto seguramente fue obra de alguien de otro equipo! Nunca debieron de dejar solo el
vestidor! En que estaban pensando dejando solas todas sus cosas? entre animadoras no
existe el compañerismo! Dijo furiosa la entrenadora dejando caer su pesado bolso al suelo.
James suspiro de alivio al ver cómo sin querer la entrenadora los había salvado como de
milagro culpando a otras animadoras.
Dios… Y ahora qué haremos? Preguntó Sophia.
Nada, sin el uniforme no pueden competir! Su lugar será tomado por los segundos al
mando, Roselyne y James. la entrenadora ahogándose en Power Drink.
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Ayúdame a levantarlo todo! Le gritó Sienna a Sophia, con la cara roja de furia y dejando
correr un par de lágrimas, las cuales se secó de inmediato, no quería demostrar lo mucho
que le había afectado.
Cuando Sophia se levantó, todas se quedaron viendo como las hermosas extensiones de
cabello color chocolate comenzaban a cambiar de color, tornándose en diferentes todos de
amarillo. Parecía ser el cabello de la directora Ravenscroft.
Roselyne las miró a todas, quienes la miraban y parecía que la adoraban. Ella se quitó de
inmediato de donde estaba sentada, parándose al lado de Jordan el lanzador de voladoras.
Todas se voltearon, empezaron a disimular la risa platicando de lo primero que se les vino
a la mente, algunas se salieron disimuladamente del lugar, no querían ver como volaban
cabezas.
Cuando Sophia se agachó para recoger sus sombras de ojos Tous Colors que
milagrosamente estaban intactas. Qué? Gritó Sienna dejando caer de nuevo los
cosméticos. Lo cual asustó a Sophia que se golpeó la cabeza con la orilla de los lockers.
Prima! qué fue lo que le paso a tu cabello? Sienna puso sus manos sobre la cabeza de
Sophia, luego las quito, no quería extender más el daño.
Que tengo? Que tengo?-Preguntaba Sophia tocándoselo, cuando volteo a verse en el
espejo. Sus hermosamente oscuros rulos se habían esfumado dejando en su lugar lo que
parecían ser unas malas mechas californianas.
No me digas que es lo que estoy pensando? Chilló Sophia horrorizada.
God… Si! Fue por peróxido, lo tienes en todas las extensiones nuevas! Gritaba Sienna
pasando sus dedos. Una bola de cabello se enredó en su mano.
No puede ser! Esto es una emergencia! Esto solo lo puede arreglar Giancarlo! Decía
Sophia a quien se le corría el delineador dejando unas líneas negras con cada lágrima.
Tomaron lo que quedaba de sus cosas y las tiraron furiosas en el basurero. Espero que esto
no lo haya hecho alguien de nuestro equipo… Eso se llamaría auto sabotaje! Zorras, han
perdido a las estrellas de equipo! Gruñó Sienna saliendo del lugar con Sophia que lloraba
como viuda dando un portazo.
Las chicas se miraron entre sí por unos segundos, luego algunas comenzaron a soltar risas
burlonas y siguieron arreglándose frente a los espejos como si nada hubiera ocurrido.
Luego de haber manejado como locas en el Mini Cooper de la familia, se estacionaron en
Melrose y por primera vez entraron a un lugar sin previa cita como solían hacer en sus
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tardes de manicura, lattes y chicos lindos. Sophia se dejó caer en la silla de cuerina fucsia
del salón de Giancarlo quitándose todo el delineador que tenía regado en la cara.
Por dios! Que desastre traes en la cabeza niña! Grito Giancarlo dejando de cepillarle el
cabello a una señora de enorme frente y manos arrugadas.
Lo sé… haz lo que puedas para arreglarlo… lo que sea! Chilló Sophia mientras una chica
le alcanzaba una botella de agua mineral.
Sienna se estaba haciendo una pedicura anti-estrés. Luego de lo ocurrido sería el colmo
que me saliera una cana o una arruga del enojo. Le dijo a la chica de ojos rasgados que las
miraba como si fueran drama queens.
Mira, que lo de nuestros uniformes lo hayan hecho algunas zorras envidiosas de otro
equipo lo creo, pero lo de tu cabello, eso, solo lo pudo haber hecho alguien que estuviera
cerquísima de nosotras, que supiera que productos usamos. Dijo Sienna poniéndose dos
rebanadas de pepino en los ojos en el sofá de al lado.
Lo único malo es que todo el mundo estuvo cerca de mí, recuerdo a algunos de los que me
saludaron, abrazaron, besaron y las chicas de la escuela “Mount of Bitches” que estaban
detrás de mí, en la fila para los algodones de azúcar. Cualquiera de esas chicas pudo haber
sido la envidiosa.
Cuando Giancarlo terminó con el cabello de Sienna… la giró frente al espejo y le quito la
toalla. Él cruzó los dedos y cerró los ojos.
Por dios! que le has hecho a mi cabello! Gritó Sophia furiosa viendo el corte de cabello
que usaba Rihanna cuando empezaba a hacerse notar.
Lo siento es que el peróxido no solo estaba en todas tus extensiones, también estaba en tu
cabello natural, destrozándolo casi por completo. Lo tuviste mucho tiempo, alguien sabía
lo que hacía cuando te lo aplico. Pero tu niña que acaso estabas muerta que no te diste
cuenta cuando te estaba decolorando o qué? dijo Giancarlo tratando de evitar una sesión
de gritos histéricos, acababa de salir de una señora furiosa por cómo le había dejado las
cejas como para aguantar al par de primas. Las otras chicas en el salón voltearon a ver a la
chica histérica. Algunas comenzaron a murmurar desde los sacadores y otra se levantó del
lava cabezas para no perderse ni un detalle de la dramática chica.
Tranquilízate querida! Ese corte nunca se vio tan bien, ahora ya puedes usar todas esas
diademas con plumas que tanto te gustan. Murmuró Sienna comiéndose las rebanas de
pepino.
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Es verdad, y van a lucir divinos los aretes tipo candelero de los ochentas que están tan de
moda! Ella se levantó más tranquila y caminó hacia una de las vitrinas donde tenían todo
tipo de accesorios.
Pero sabes que es lo que me tiene de verdad molesta? El solo pensar que en este momento
deben de estar por salir a competir nuestro equipo. Chilló Sophia aun sollozando.
Déjalos, que lo disfruten esos idiotas, luego de esto Roselyne y James estarán tan atrás de
todas las formaciones que nadie los vera.
Sophia la miró indirectamente, ella estaba segura que si lo hacían bien ellos les quitarían
las coronas de capitanas como lo habían hecho con las coronas de abejas reinas, aunque
Sienna no lo aceptara.
Por ejemplo, luces divina con estos aretes. Sienna dijo tratando de tranquilizar a su prima.
Esta era de las pocas veces que había visto llorar a Sophia y le destrozaba el corazón. Ellas
podían tener sus diferencias y pelear por cualquier cosa insignificante, pero después de
todo nunca habían tardado más de media hora peleadas. Ellas eran hermanas.
Puede ser, pero los miro y solo pienso en Nina. Ahora dirán que me copie de ella. Pero
dime, has sabido algo de Vincent, pensé que estaría en el club deportivo para verme a mí o
a sus amigos competir. Dijo Sophia dejándose caer de nuevo en el sofá.
Siena dejó caer un collar de piedras falsas.
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Capitulo 31
La hora de que el equipo de animación saliera a lucirse había llegado, ahora encabezado
por Roselyne y James y no por el par de primas alteras que habían corrido el rumor que
arrasarían con la competencia. Todos estaban esperando que el equipo de la escuela con
pésimo gusto en uniformes terminara su rutina.
Recuerden, nos dan puntos extra por disposición y entusiasmo. Mataré al que se salga de
la línea roja. Dijo Roselyne ajustando su cola de caballo.
Vincent estaba sentado en la banca con Hayden y Hunter teniendo primera fila para verlos
arrasar con el lugar, el cual estaba lleno de personas animándolos impacientes por que
volvieran los Peacocks quienes habían acabado con el otro equipo pero no habían logrado
anotar ni un solo gol esperando tener mejor suerte en el segundo tiempo.
Todo lo que sucedía afuera tenía muy nervioso a James tenía las manos sudadas y debajo
de la crema bloqueadora con olor a vainilla estaba haciendo una capa pegajosa. Él pensaba
que sentiría estos nervios solo en su primer desfile de modas o al estar frente a Lady Gaga
al momento de pedirle que usara uno de sus diseños o al pedirle que escribiera una
canción con su nombre.
Los uniformes eran los más llamativos de todos, los peinados estaban tiesos de tanto
aerosol para que ni un cabello se moviera de su lugar y el Pavorreal Dorado (la mascota de
Royal Hills) ya estaba afuera, anunciando al público que los siguientes eran los Gold
Peacocks. Las personas se levantaron de sus asientos, algunos llevaban pompones, globos
y gorras con los colores de la escuela.
Minutos antes de salir James dio su discurso que ya había practicado antes frente al
espejo, sin importarle que los otros equipos lo escucharan con algo tan cliché.
-Hemos hecho esta rutina miles de veces, Relajéense, olviden a todas esas personas de allá
afuera. Imaginen que estamos en Royal Hills, en el gimnasio haciendo lo que sabemos
hacer. De acuerdo? Ahora todos! Manos juntas! 1 – 2 – 3 Let’s go Gold Peacocks!
Empezó a sonar el mix de las mejores canciones escogidas selectamente por James y las
dos últimas por las sombras. Salieron todos con la formación de estrella, la cual era idea
de Roselyne. Toda la rutina salió a la perfección. Las voladoras sorprendieron a los jueces
con tantas piruetas aéreas que cualquiera diría que pararan con el cerebro girando como
reguilete. Los que más se lucieron, por lógica, fueron James y Roselyne, en los lugares y
los pompones súper brillantes de Las Sombras.
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Cuando la música empezó a bajar, todos empezaron a cantar la porra de Royal Hills que
James había escrito en una de sus tardes de inspiración la cual había sido aprobada por la
directora Ravenscroft quien sonrió al leerla.
Ni los nervios, ni los aplausos ensordecedores fueron motivo de distracción para que en
todo momento no le quitaran los ojos de encima a Vincent, que entre todos él era el más
emocionado por el equipo.
Tranquilo, o te vas a quedar afónico, todo mundo pensara que estás loco animando a los
animadores. Le decían Hayden y Hunter al verlo demasiado entusiasmado derrochando
alegría gritando sus nombre.
***
El momento de la verdad había llegado. Todos los equipos estaban frente al jurado
esperando a que anunciaran a los ganadores de todas las categorías. James miraba con ojos
matadores a los capitanes de otras escuelas quienes parecían estar festejando desde antes.
La vos del jurado más guapo de todos empezó a anunciar a los ganadores:
-En futbol el tercer lugar es para:
“Los Tiburones” de Senior Academy.
-El segundo lugar es para:
“Los Pavorreales” de Royal Hills school.
-Y el primer lugar es para:
“Los Tréboles” de Irish school.
Y ahora la competencia más reñida de este año, los equipos de Porristas:
En tercer lugar tenemos a:
“Los Camaleones” de Liceo WMA.
El segundo lugar es para:
“Los Tréboles” de Irish school.
Y el primer lugar es para:
“Los Pavorreales Dorados” de Royal Hills School.
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Los ojos de James se llenaron de lágrimas. Roselyne daba saltos como loca, el resto del
equipo daba piruetas y saltos de la emoción.
Todos salieron a recibir el gigante trofeo con la figurilla de porrista encima.
Es la primera vez que Royal Hills gana el primer lugar de animación en estos
intercolegiales. Gritó Rooke enfrente de las cámaras.
Todo el mundo tomaba fotos al equipo ganador, en especial Vincent, que casi llena la
memoria de su celular de fotos.
En su plástica cara Zorras! Gruñó James al ver que la cámara del noticiero local lo estaba
enfocando y el lucia más que perfecto para el acercamiento. Sabía que la noticia que el era
parte del equipo se haría sonar por todo el continente y ahora miles de chicos lo imitarían
y se unirían al equipo de animadoras de sus escuelas.
Entre porras y aplausos los equipos de todas las escuelas de la ciudad se fueron a sus
respectivos buses para entregar los trofeos a la escuela.
Muero por ver las caras de, bueno ya sabes quienes cuando miren el trofeo de primer lugar
y sepan que no tuvieron nada que ver para ganarlo. Le susurró Roselyne a James mientras
eran empujados por el resto del equipo quienes parecían estar con una sobredosis de Red
Bull.
***
Al día siguiente una reportera con un traje de tweed y el cabello hasta la barbilla del canal
local mostraba a los ganadores de los intercolegiales. La cámara mostraba la mascota de
Royal Hills y a Roselyne saltando de un lado a otro.
Repetían una y otra vez a James, que aunque no se escuchaba, se podía leer en sus labios
En su plástica cara Zorras!
Cuando llegaron a la escuela, Sienna y Sophia notaban que todo mundo se les quedaba
viendo con cara de burla y no se apartaban a su paso, ni siquiera las chicas de noveno que
antes se sentía la envidia hacia ellas, ahora las miraban como si se tratara de un par de
perdedoras con accesorios de diseñador.
Luego de pasar con las barbillas levantadas por la entrada y pasar por la fuente ambas
vieron a Roselyne y a James parados junto a la vitrina, que antes mostraba fotos de
antiguos estudiantes pero ahora mostraba con orgullo el gran trofeo del primer lugar en
animación.
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No los van a felicitar? Preguntó Tabatha levantando su fina ceja debajo de sus sombras
verde y Violeta, ella estaba vestida esa mañana con un brillante sombrero de la tienda de
Disney y guantes de red.
Creo que lo que les ayudo fue el deshacerse del peso muerto o en este caso de un par de
rubios estorbos! Dijo Axel parándose al lado de James quien entre los dos tenía los
conjuntos más costosos de toda la ciudad.
Lindo corte de cabello, ahora te crees Dora la Exploradora o algo así? Le dijo Roselyne a
Sophia quien se escondía debajo de un gran moño rosa dándose la vuelta siguiendo a
Sienna quien estaba furiosa abriéndose camino entre todos los que las miraban.
Periodos después, en el aburrido periodo de sociales llegó Hunter a la clase de los junior
interrumpiendo al profesor Gallagher y la concentración de las gemelas mientras pasaba
sus viejas diapositivas sobre los viajes de Colón. Hacia no más de tres minutos que él
había estado junto con Vincent en el baño, el lugar ya se había convertido cono en un
pequeño consultorio sentimental para los chicos.
El se aclaró la garganta. Disculpe profesor, pero necesitan a James en la dirección. Hunter
dijo desde la puerta sintiendo las miradas de todos encima.
Uuuy! Se escuchó en coro a todos en la clase interrumpiendo su sesión de secado al aire
de esmalte de uñas rosa Dior, su lectura de revistas y en el caso de Adam y Jared su rutina
de masturbación mental con pornografía.
Y ahora qué hiciste? Pregunto Axel desconcertado. El solo esperaba que las primas
Stafford no tuvieran nada que ver.
James tomó su bolso negro con piedras Prada, la botella de agua mineral y se vio en su
espejo compacto. Salió volteando a ver por encima del hombro a las sombras que desde
que vieron el trofeo se quedaron mudas de la impresión.
Para que me quiere la directora? Preguntó James caminando al lado de Hunter.
Ha, no! no es la directora, es Vincent, te está esperando en el baño. Uuuy! quiere habar
contigo a solas. Bromeó Hunter dándole un codazo logrando desequilibrarlo.
Entre más se acercaba James al baño, más se escuchaba la música de Vincent a todo
volumen con Green Day del cual él solo sabía lo que había visto en los Mtv Video Music
Awards pasados.
Creí que no vendrías. Dijo Vincent luciendo guapísimo con una bufanda Louis Vuitton
rosa y su camisa Oscar de la Renta que él le había sugerido.
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Sabes… me hacía falta estar así, a solas en el baño contigo. Le dijo James arreglándose
frente al espejo recordando al James de meses atrás que se moría de los nervios ante esa
situación.
Tengo algo que, claro no se compara con el enorme trofeo que ganaste, por cierto, ayer
estuviste perfecto, pero creo que se le acerca. Dijo Vincent sacando de su chaleco Banana
Republic las dos entradas para el desfile.
Por dios! Marc Jacobs! No puede ser! Como los conseguiste? Gritaba James presionando
su mano contra el pecho mientras miraba sin parpadear las exclusivas entradas que el
mismo había desechado la semana pasada. Él no quería asistir a este desfile, pero ahora el
destino volvía a poner las mismas entradas en sus manos. Lo único que no entendía era
como habían llegado a las mandos de Vincent, el mismo las había vendido por internet a
una chica del norte de los Ángeles, pero había algo que James dedujo rápidamente,
Vincent era capaz de hacer cualquier cosa por él.
Cuando se trata de impresionarte… sabiendo cómo y con qué hacerlo, soy capaz hasta de
vender mi sangre para conseguir algo para ti. Dijo Vincent recibiendo un beso en la mejía
de James.
Las mejías de James se ruborizaron. Entonces él tomó su mano, sus miradas se
conectaron. Finalmente James tenía a alguien que sería capaz de recibir una bala por él.
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Capitulo 32
Mira James subió una foto de dos entradas para el desfile de Marc Jacobs, lo twiteó, no
salgo del desfile de @Marc_Jacobs sin comprar alguna pieza de su colección! #wow.
Qué envidia! Chilló Sophia tragando un enorme trozo de barra de granola con pasas desde
el sillón de peluche en su Doll’s House. Ambas se miraron furiosas, acababan de ver los
álbumes de facebook y todo lo que pudieron en Instagram de James y en la fotografía más
reciente estaba el al lado de Adore Delano, había acumulado miles de likes e incuso Adore
comentó, We Rock Party City.
Qué casualidad que el desfile sea el viernes, al igual que la primera clase de Vincent. Eso
seguramente es el disfraz de esa cita. Gruño Sienna arrebatándole el control a Sophia de
las manos para bajar el volumen.
Tienes toda la razón James nunca está solo, y a un desfile de modas que casualmente es
uno de uno de los diseñadores favoritos de Vincent, es demasiada casualidad. Ella dijo en
tono de Duh. Creo que es momento de… avisar a Carter que ya tiene su primera cita de
trabajo. Dijo Sienna en lo que babeaba frente a una foto de Jamie Bell en el celular de
Sophia.
Lo llamamos o lo vamos a buscar? Pregunto Sienna.
A quién? Pregunto Sophia a quien la idea de perder el último bloque del capítulo de
estreno de The Royals le fastidiaba. Aunque ella miraba todas las repeticiones.
A quien más? A Carter tontita. Sienna dijo jalando de nuevo el corto cabello de su prima
quien según ella había pasado de Bratz a muñeca de Fisher-Price.
Llámalo! Llámalo! Quiero saber cómo se escucha so voz por celular. Seguramente tan
grave como la de Terminator o más sexy Chilló Sophia quitándose sus botas de piel con la
boca llena de helado de chocolate y su mezcla especial de sirope Hershey, galleta oreo y
crema batida.
Hi! Carter, como estas?
Hola Sienna, aquí tomándome unas cervezas. Pero dime qué quieres?
Entonces no te quito mucho tiempo, ella rodo los ojos, solo quería avisarte que, Vincent
va salir este viernes por la tarde y… quería saber si vas a poder seguirlo como quedamos?
Está bien, luego me das todos los datos. Perdón, pero me tengo que despedir.
Eduardo C. Mérida Dolls Game
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Que te dijo? Que te dijo? Preguntaba Sophia saltando sobre el sillón desparramando todas
las palomitas dulces de las cuales no había probado ninguna.
Nada, solo que se estaba emborrachando y que le pase los datos luego. Ambas
intercambiaron miradas mientras el comercial del nuevo perfume en el que Julia Roberts
luce fabulosa sonaba de fonda.
No cabe duda que enserio o esta demente o es un rebelde sin causa. Quién en su sano
juicio sabiendo lo sexy que es, se arriesga a tener una barriga de cerveza como todos los
viejos después de los cuarenta. Gruño Sienna tomando una palomita del sofá y
metiéndosela en la boca.
***
James se puso lo último de Marc Jacobs que tenía en su armario aunque la elección se
reducía a veinticuatro atuendos distintos, luego se decidió por un precioso traje estilo
marinero azul con blanco combinado con una boina azul marino y un precioso pañuelo
rojo en el cuello el cual era de la colección primavera verano del año pasado. El escuchó
la bocina del BMW de Vincent, los cinco minutos de relajación en el baño se habían
perdido. Salió corriendo tomando su bolso y aplicándose apurado su perfume Lacoste
Sport. Como si Vincent lo fuera a dejar.
Vincent lucia particularmente gótico, todo de negro con un toque plateado en el dibujo de
las ramas de árbol que tenía su playera debajo de sus clásicos chalecos recostado en su
automóvil viendo como James se acercaba.
Cuando llegaron el lugar estaba perfectamente adornado con estilo romano minimalista
con unas grandes columnas blancas y cortinas negras por todos lados. James solamente
rodo los ojos y frunció los labios, de nuevo ningún diseñador lo había sorprendido, la
siempre sabia el siguiente estilo de pasarela que utilizarían. Sin querer pasaron al lado de
Carter quien tenía unas botas sucias unos jeans A&F rotos y una playera sin mangas
debajo de su única chamarra de cuero desentonando con todas las personas que estaban
ahí.
Con que es verdad, a este tal Vincent, parece gustarle jugar con muñecas Barbies y
carritos Hotweels hasta ahora entiendo esa película de los vaqueros. Pensó Carter
Siguiéndolos.
Entró con la invitación que Sienna le había dado la noche anterior, claro llamando la
atención de todo mundo.
Seguramente se confundió, debe creer que esto es una exposición de motores. Pensó el
recepcionista, quien apenas levantó una ceja dejándolo entrar.
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Serpenteó por los lugares hasta sentarse disimuladamente detrás de ellos, viendo como
James no le soltaba la mano y volteaba a ver constantemente. Sacó su Samsung lleno de
aceite de motor y empezó a grabarlos como todo un paparazzi sin que nadie lo notara.
James, como todo un conocedor del tema, se sabía los nombres de todas las modelos que
Marc Jacobs usaba para sus desfiles, y con solo ver el primer diseño ya sabía que lo había
inspirado en su colección, de seguro una tarde por los jardines ingleses o un paseo en
góndola por Venecia.
Vincent estaba viendo a todas las modelos mientras James sostenía su mano, la mente la
tenía presente en todo momento, pero cuando Marc Jacob salió al final por alguna razón se
desconcertó y sintió un escalofrió detrás de él, el mismo que sentía cuando las sombras se
acercaban.
Cuando concluyó el desfile, James quería ir a saludar al diseñador o la modelo que desfilo
a la perfección con un vestido rojo arándano con un hermoso lazo en el hombro derecho.
Pero una enorme muralla humana de agentes de seguridad con lentes oscuros no lo dejó ni
siquiera ver el perchero vacío.
Lord… es una lástima, discúlpame que no haya podido conseguir los pases de After
Runway para poder tomar champán con todos allá atrás. Dijo Vincent viendo el suelo
mientras estaba recostado en una de las sillas viendo a James tratar de tomar fotografías
con su teléfono por encima de los agentes. El sabía que podía demandar entrar solamente
utilizando su nombre y su apellido pero no quería parecer altanero enfrente de Vincent.
No, dios, no te disculpes estoy totalmente agradecido contigo. Este ha sido el mejor día de
mi vida, no solo por el desfile si no que por haber pasado cada segundo de él a tu lado,
fue, fue mágico. Le dijo James tomándolo de las manos y ahogándose en sus profundos
ojos azules.
Que es lo que le miran a este idiota? Para estarse peleando por un chico que un día besa a
un chico y al otro a una chica. Pensaba Carter grabado cada paso que daban. El sentía esa
sensación en el estómago que le venía luego de haber mezclado cerveza con una grasienta
hamburguesa y papas fritas.
Sienna y Sophia estaban pegadas a la ventana como moscas esperando ver llegar a Carter
en su motocicleta.
Al fin! Ya llego! Ellas gritaban somatando sus nuevos Paciotti al bajar las gradas. Ellas se
habían pasado la tarde de compras en century City para que el tiempo pasara rápido y
tentaran con comerse las uñas de acrílico en el casa de Sienna y las naturas con french de
Sophia.
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Se sentaron en la banca de jardín de hierro que Sophia había puesto al lado de unas
macetas con rosas. Carter sacó un cigarrillo, inhaló y sacó la nube de humo en las caras
recién maquilladas de las chicas haciéndolas toces incómodamente mientras pensaban en
cómo se quitarían ese olor del cabello.
Entonces… que fue lo que paso en el desfile? Pregunto Sienna tratando de hablar sexy
mientras pasaba sus manos por su cuello para que el notara el escote.
Carter se rio burlonamente y se quitó la chamarra de cuero viendo como las chicas no
parpadeaban al ver sus brazos y marcado torso. Nada, solo que tu novio estaba tomado de
la mano del tal James, toda la tarde, por lo que vi a lo lejos como que se dieron un beso, en
la mejía… o tal vez no, como te digo estaban lejos como para decirte exactamente, la
entrada que me diste estaba muy atrás, se nota que Vincent no escatima en gastos cuando
se trata de impresionar a quien quiere.
Entonces, mis sospechas eran ciertas, me mintió, me mintió descaradamente. Gruño
Sienna sin perder la compostura enfrente del chico que espiaba por las ventanas. Carter
rodó los ojos. Sienna era hermosa pero tonta.
Y qué piensas hacer? Preguntó Sophia tirando su bufanda Burberry rosa detrás del
hombro.
Nada, absolutamente nada, lo de la foto, ya es pasado. Si la muestro solo le hago el favor
para ya no esconder a James. Además últimamente he notado que Roselyne como que ya
no lo busca mucho, debe de ser porque ya se resignó a que Vincent es mío y lo está dando
por perdido. Capaz que mira la foto y le da tan igual como si le estuviera mostrando la
foto de Lindsay Lohan tirada en algún bar. Respondió Sienna moviendo la cabeza de lado
a lado.
Si aceptas un consejo… déjame decirte que él no te merece, como es posible que estés
detrás de un hombre así, que, que le gusten hombre y mujeres por favor, que es eso? Yo
creo que debe ser homosexual pero que no acepta por completo, la verdad no comprendo,
pero sé que tú te mereces a alguien que este al cien por ciento solo para ti. Le dijo Carter
viéndola a los ojos.
No entiendes, él siempre me ha gustado. Eso de que medio le gustes los chicos, estoy
segura que yo se lo puedo quitar, pero así no puedo, escapándose con James, es tan
descarado, que estoy segura que si lo llamo en este momento me dice que acaba de salir de
sus clases. Chilló Sienna jugándose el cabello mientras Sophia miraba las estrellas. Ella
prácticamente había rechazado a Carter y el momento era incomodo.
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Mejor vamos por unos cafés a Starbucks o por unos helados o lo que sea, pero necesito
algo de azúcar para olvidar toda esa basura del Vincent. Dijo Sophia sacando su llavero de
Monster High desactivando la alarma de su Corvette clásico. Ella solo quería sacar a
Sienna de esa situación.
***
A la mañana siguiente Sienna estaba tirada en su cama, viendo fijamente el techo, la luz
del sol pasaba por las cortinas de Hello Kitty mientras hacían destellos en la lámpara de
cristales de colores. Ella estaba retomando los pensamientos con los que se había
acostado, principalmente en Vincent y en como la había engañado vilmente.
Enserio que no logro entenderlo, que les mira a ese par de basuras! Se dijo mientras
abrazaba a su pollito de peluche.
Sonó la melodía de Ariana Grande desde su mesa de noche, estiró la mano y tomó su
celular, sorprendida de que Sophia no se despertara. Miró la pantalla, no lo podía creer era
Vincent, la estaba llamando a las diez de la mañana, un sábado.
Lo habré llamado con el pensamiento? Se preguntó mientras se ponía su bata Pink y salía
de la habitación pensando en cuanto tiempo poner el café de Starbucks en el microondas.
Vincent, ignorando que Sienna ya no tenía intenciones de mostrar la fotografía de algún
paparazzi parisino, había planeado pasar el sábado con ella.
La voz de Vincent se escuchaba algo adormecida. Me gustaría saber si quieres ir al cine a
ver esa película de Helena Von Carter o cualquier otra hoy por la tarde?
Sí, me encantaría al cine contigo. Chilló Sienna, girando en la habitación de carteras y
accesorios pensando, me encantaría ir al cine contigo y no ver la película.
Un par de horas después, entraron a la sala de cine, Sienna con un mini vestido con diseño
de estrellas negras y unas botas altas Michael Kors de gamuza volteando a ver a todas las
envidiosas que deseaban estar en su lugar.
Vincent se había puesto lo primero que vio en su armario, unos jeans desgastado Hollister
y una playera Ed Hardy combinados con unos Vans verdes con negro, estaba
particularmente aburrido, había manejado como zombi hacia la Doll’s House y había
recibido el beso en la mejía de la chica más molesta de toda la ciudad.
Me muero por ver qué pasa en la película, de seguro que Tim Burton hace que Helena se
luzca, como siempre. Chilló Sienna viendo a una chica con el vestido entallado Zack
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Posen que ella había pensado comprar y ahora tenía ahí, enfrente a la que se lo había
arrebatado.
Vincent, luego de comprar los tickets, se deslizó hacia la barra de dulces. Pidió la cubeta
más grande palomitas de maíz dulces y una Pepsi súper grande. Si tengo que pasar dos
horas viendo cómo se acaba el mundo y estar al lado de la reina de la hipocresía por lo
menos quiero estar rodeado de azúcar.
Sentémonos ahí. Señaló Sienna la esquina más apartada del cine, esa donde de seguro
medio mundo había intercambiado chicles en todas las películas.
Estas segura? Preguntó Vincent asustado, él ya sabía la táctica por la que esos asientos
estaban ahí.
Sí, estoy segura. Gruñó Sienna jalándolo de brazo y empujando para que sentara en su
asiento.
Cuando la película empezó, Sienna puso su mano en el brazo del asiento, para que Vincent
la agarrara. Pero Vincent no lo hizo, él estaba muy ocupado fingiendo interés por la
película.
Ya habían pasado más de hora y media, faltaba poco para que la película terminara.
Sienna estaba furiosa lo único que había conseguido de Vincent fue la pregunta, tienes
alguna servilleta?
Tratando de sacar provecho a los últimos minutos apartó la cubeta de palomitas del medio,
tomó a Vincent de la mandíbula y le dio un beso en los labios a la fuerza.
Vincent en vez de ver fuegos artificiales o cualquier cosa romántica, se recordó de esos
besos de la abuela cuando tena seis años besos con sabor a té de manzanilla y el olor a
naftalina de su apolillada ropa. El la tomó de los hombros, la apartó de su rostro como si
se estuviera quitando una sanguijuela de encima. No crees que vas demasiado rápido? Tú
bien sabes que yo no siento algo por ti, recién comienzo a tratar de No ver cómo eres. El le
gritó en la cara logrando que todo mundo los volteara a ver.
Sienna tomó furiosa su bolso Long Champ y salió indignada de la sala. Ella taconeó
furiosa por todo el pasillo en el que estaban los carteles de las próximas películas a
estrenarse. El rostro de Chris Pine le parecía llamarla desde la el cartel en el que comparte
créditos con esa modelo que ahora es actriz. Luego dio un par de vueltas en círculo por el
lugar como acostumbraba hacer de pequeño cuando trataba de concentrarse, su padre
siempre hacia la broma que antes de marearse haría una zanja en el suelo.
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Por un momento, Vincent pensó en seguirla, pero la película se había puesto demasiado
interesante como para perderse el final por estupideces.
Cuando todos empezaron a salir de la sala, Vincent se quedó sentado, para salir de último
y molestar aún más a Sienna. Luego de qué la sala quedara vacía y que el personal de
limpieza entrara, Vincent Salió, la vio sentada en la silla de conejo del área de juegos
infantiles.
Se acercó. Disculpa por lo sucedido, sé que fui muy duro, pero a la vez fui muy sincero, tú
sabes que solo estoy saliendo contigo porque me tienes atado a tu lado. Pero igual… yo sé
que lo haces porque te gusto y no creo que lo que dije fuera algo que un chico le dijera a
una chica, sin importar cuantos motivos tenga a su favor. Dijo Vincent sentándose a su
lado. El pasó su brazo alrededor de su cintura y sonrió.
Vincent pudo haberle dado un discurso de dos horas, haberse tatuado “Perdón” en el brazo
o comprarle medio mundo, que Sienna jamás lo perdonaría. El daño ya estaba hecho. El
amor que sentía hacia él, poco a poco se iba desapareciendo debajo de unas negras raíces
que crecían en su corazón transformándolo en odio.
***
El tan esperado domingo llegó para Vincent demostrándole que la cita que había escrito en
su cabecera Después de la tempestad viene la calma era realista. Había reservado la mejor
mesa solo para dos en el restaurante-barra Japonés Kioto. Según la información del perfil
de Roselyne le gusta el sushi y este restáurate le fascina. Le envió un mensaje diciéndole,
arregla todo lo que tengas que arreglar, paso por ti a las ocho, No acepto un no como
respuesta.
Roselyne sentía que se iba a desmayar, las citas sorpresa se estaban volviendo una
costumbre para Vincent y esta era la primera nocturna!
Bajó corriendo descalza las gradas. Madre, pobre Sophia tiene a su lindísima perrita shitzu
en el veterinario, hoy en la noche parece que la van a operar!
Leonora sacó la cabeza por el desayunador y la vio a través de la habitación, ella estaba
haciendo galletas de chocolate para apoyar a la sociedad de niños de Blue Diamond de esa
tarde, luego había planeado pasar el resto del día con Esther y su inagotable tarjeta de
crédito.
Ya quede con Sienna para acompañarla. Ella mintió tachando una excusa más de su
inagotable lista para escaparse con Vincent.
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Está bien, pero no regreses muy tarde, recuerda que mañana tienes escuela, y mejor si no
se entera tu padre. Replicó Leonora mientras leía distraídamente el libro de recetas
heredado de la familia Ferrell.
Eran las 7:30 y Roselyne lucia como toda una chica Disney con un vestido Ultra-Preppy
lila de encajes SweetFace y los zapatos Jimmy Choo plateados haciendo juego con la
cartera Kate Spade dando vueltas por toda su habitación haciendo lip sink con Girls just
wanna have fun aprovechando a que su padre había puesto el Cd de música española a alto
volumen, porque si no ellos pensarían que estaba loca, celebrando que la perrita de las
primas Stafford estaba enferma.
Bajó las gradas cruzando los dedos para que Leonora estuviera distraída. Atravesó toda la
casa, el olor a jengibre atrapo su nariz, abrió la puerta, pero ese viejo rechinido de madera
vieja, la delato.
-Ya te vas? Le pregunto Leonora desde su habitación. Ella aun estaba decidiendo que
vestido llevar.
Dios… Replicó- Si, ya me voy afuera esta Sienna esperándome, mejor me voy. Ella se
enfurece si me tardo mucho y me cobra la gasolina. Gritó Roselyne cerrando la puerta y
corriendo por el jardín con sus tacones mientras la tenue luz de los faroles la iluminaban.
Ella había utilizado la excusa que Bianca usaba cuando se escapaba con ella.
Roselyne, se quedó maravillada al ver a Vincent, que lucía como los modelos de trajes
para novio de la revista Modern Bride de los cuales ella recortaba las fotografías y las
pegaba en un álbum en orden de con quienes se casaría, con quienes lo engañaría y de
quienes se divorciaría.
Usaba ese traje negro Ralph Lauren que no había sacado del closet desde la cancelada
boda de su tía. Sin chaleco y con las mangas de la camisa Perri Ellis arremangadas.
Sostenía una rosa roja. Una linda rosa para una bella princesa. El dijo con su sonrisa de
lado y unos ligeros nervios que lo hacían aún más encantador.
Roselyne lo abrasó, notó en el otro lado de la calle había alguien parado con una
motocicleta al lado, estaba muy lejos y la luz nocturna solo dibujaba una oscura sombra en
su rostro como para verlo con claridad.
Era Carter, quien había montado guardia toda la tarde devorando una gran bolsa de
Doritos y acabado una caja de cerveza barata. El dejo la pila de basura regada en la
esquina. Estaba a punto de marcharse pero vio cuando un BMW rojo se estacionó
enfrente de la casa de Roselyne, era el mismo que había seguido hace horas pero con
diferente acompañante. El los siguió durante todo el camino, Roselyne solo miraba por el
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retrovisor las luces de la Harley. Ella no le prestaba mucha atención entre Vincent y las
luces de una moto, creo que es mejor perder el tiempo admirando al príncipe que maneja
su precioso convertible mientras escucha las divinas canciones de Bruno Mars.
Carter se estacionó detrás de un camión de Sears, vió como Vincent se bajó, dio la vuelta
y abrió la puerta para que saliera Roselyne.
Carter se quedó maravillado al ver lo linda que era, sabía que debía ser linda para que
Sienna le tuviera tanta envidia y quisiera arrancarle la cabeza como si fuera una muñeca.
Carter sentía un movimiento en su estómago acompañado de una ligera sudoración en las
manos. Sabía que era amor a primera vista, como en las películas en blanco y negro que
miraba por las noches con su abuela.
Idiota! Se necesita ser idiota, para tener a una chica así y jugar con ella. Este tipo no se
merece lo que tiene! Gurruñaba mientras se escondía por los autos del estacionamiento.
Esperó a que entraran al restaurante Kioto, los siguió no sin antes pasar sonriendo con la
recepcionista, se sentó en una mesa que decía reservado.
Es usted el señor Rivadeneira? Preguntó la pecosa mesera.
Sí, soy yo, no me traigan nada hasta que venga mi novia. Contestó Carter.
Vincent había reservado la mesa más romántica al lado de la chimenea y el ventanal por el
cual la luna se miraba más brillante que nunca.
Ordenó sushi especial de la casa para dos y una botella de vino. La ocasión ameritaba ser
elegante y ostentoso.
Por la mente de Roselyne solo pasaban las imágenes de Vincent paseándose por los
pasillos de Royal Hills con Sienna y Sophia colgando de sus brazos. Trataba
desesperadamente de sacarlos de su mente y disfrutar el momento pero se imaginaba lo
peor, cuantas veces las habrá traído a este restaurante o incluso a mejores, cuantas veces
las habrá besado y solo dios sabrá que más.
Carter notó como la pecosa mesera se le quedaba viendo cada vez que pasaba, él ya estaba
acostumbrado a llamar la atención de todas las personas que lo rodeaban en los lugares de
niños ricos a los que las chicas lo mandaban.
Carter la llamó agitando su mano en el aire. Disculpe es que mi novia está en aquella mesa
con otro, quería saber si me podría ayudar a darle su merecido a ese sujeto? Le preguntó
Carter, sacando el rollo de billetes que Sienna le había dado para cualquier emergencia
mientras sacaba todo el humo del cigarrillo de sus pulmones.
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Y que es lo que sugiere? Pregunto la mesera guardando el rollo de billetes en su sostén.
Simple, tome el tazón de sopa más grande que tengan y déjalo caer accidentalmente
encima de ese idiota. Él le ordeno rascándose la barba de sombra e inhalando de nuevo el
cigarrillo.
Al cliente lo que pida. Dijo la mesera dándose la vuelta serpenteando.
Vincent respiró hondo, estaba a punto de agarrarle la mano a Roselyne y empezar su
discurso de reconciliación, el cual había ensayado mil veces, cuando pasó la mesera con el
azafate a la altura del hombro. Él solo sintió como la sopa de wan-tan caliente caía encima
de él arruinando su perfecto peinado y manchando su blanca camisa.
Señorita, que le pasa! Gritó histérico Vincent limpiándose con todas las servilletas que
tenía en la mesa.
Lo siento! Lo siento, es que… se me doblo el tobillo con estos altos tacones que tenemos
que usar. Decía la mesera fingiendo como toda actriz sobreactuada.
De que se queja, No son tan altos. Pensó Roselyne levantando el mantel para ver unos
tacones negros de dudosa procedencia como los que solía usar ella cuando andaba por los
pasillos de su antigua escuela y quería imitar a las demás chicas.
No se preocupe. Vincent dijo sin respirar. Ya regreso, solo voy al baño. El dijo evitando
las caras de burla de todos los que estaban en el restaurante.
Ahora es mi momento! Ahora o nuca! Pensó Carter secándose el sudor de las manos y
viendo su reflejo en el servilletero.
Roselyne volteó a ver como el chico motociclista que había visto enfrente de su casa y que
los había seguido toda la noche se acercaba caminando como galán de película antigua.
Carter jaló la silla de metal ligeramente húmeda por el accidente.
Hola linda, que mala suerte la de tu novio. Dijo Carter con una sonrisa.
Disculpe… pero lo conozco? Pregunto Roselyne. Su corazón se aceleró.
Ah… sí, soy Carter, y ahora que conoces mi nombre mejor háblame de ti, no soy tan viejo
como para que hables de usted, verdad Roselyne? Dijo Carter apoyando su brazo en el
respaldo.
Como sabes mi nombre? Ella preguntó confundida tratando de no sonrojarse.
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Yo sé todo… lo que quiero saber. Déjame decirte que el que está sentado aquí contigo no
es quien tú crees. Lógico! como confiaras en alguien que recién conoces, pero… eso
puede cambiar. Dijo Carter sacando su vieja pluma y escribiendo su número telefónico en
la única servilleta que había quedado intacta.
Este es el mío. Dijo Roselyne sacando su teléfono, enviando un mensaje al celular de
Carter.
El celular de Carter vibró, el vio en la pantalla el mensaje de Roselyne. El primero de
muchos.
Eso espero, nos vemos. Se despidió Carter levantándose de la silla y guiñándole un ojo a
Roselyne.
Ella sintió un ligero escalofrío. Se había comportado como toda una chica fácil, sabía que
Bianca o Katherine estarían orgullosas de ella. Pero no lo hacía por eso, ese chico había
robado su atención y después de todo, en esta ciudad si un chico lindo es heterosexual es
de tomarlo, amarrarlo y no soltarlo. Ella revisó su maquillaje en u espejo compacto y
esperó.
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Capitulo 33
Vincent salió del baño con la ropa caliente y con olor a camarón luego haberla pasado mil
veces por el secador de manos tratando de ignorar los comentarios de los chicos que se
miraban en el espejo y se tomaban fotografías frente a él con las poses de dos dedos.
Hoy no es mi mejor noche! Dijo sentándose en la misma silla donde se había sentado su
nueva competencia hace minutos.
Roselyne tenía ese brillo especial en los ojos. El mismo que antes sentía por Vincent, pero
que él mismo se había encargado de bajar la intensidad.
Aquí no ha pasado nada. Le dijo Roselyne sirviéndole un poco de vino tratando de ignorar
el olor que venía con él, mientras su mente estaba con el chico de la chamarra de cuero y
el olor a nicotina.
Carter conducía a toda velocidad por Roosewood Ave. Con su motocicleta. Miraba en el
reflejo de su casco el bello y delicado rostro de Roselyne, que con la luz tenue, las velas y
la melodía de violines del lugar parecía como si fuera un ángel, muy ingenuo, pero igual
un ángel.
Se estacionó enfrente de la Doll’s House de las chicas, sonó su bocina, de inmediato se
escuchó a Sienna escabullirse con los Uggs bajando las escaleras a toda velocidad
abriendo la puerta de golpe.
Que paso? Viste a esa perra salir con mi Vincent? Preguntó Sienna con su pijama de
Bobby Jack con una cola de caballo despeinada.
No, en toda la tarde solo salió para recibir a su guapa madre, de ahí ya no la volvía a ver.
Dijo Carter, a quien no le convenía que Sienna supiera de que salió con Vincent, sabía que
Sienna era capaz de cualquier cosa y no quería que Roselyne saliera lastimada, no si ahora
ella lo tenía a él de guardaespaldas.
Entonces algo aquí está mal, Vincent no me contestó en toda la noche, eso solo lo hace
cuando se escapa con alguien, obvio, de seguro paso la tarde con James, y yo mandándote
a espiar a Roselyne. Que tonta.
Seguramente Sophia tiene razón y Roselyne se está empezando a aburrir de él, mmm…
mejor para mí un obstáculo menos en mi camino. Chilló Sienna con las manos en la
cintura.
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Si me dejas opinar… yo creo que a Vincent le interesa mucho este chico… James, por lo
que vi la otra vez, pero, no es nada comparado contigo, la verdad me extraña que todavía
no lo hallas conseguido. Dijo Carter a quien ahora le molestaba más que nunca que el
chico que está saliendo con Roselyne e se a te besando y tomando de la mano con otro
chico.
Siena no pronunció palabra y Carter se sentía incomodo luego de notar que ella no estaba
usando sostén. No pregunto por mí, mi abuela? El pregunto cambiando de tema.
Ah, sí, si me pregunto, le dije que me habías hecho el favor de ir a comprar algo a no sé
dónde, la verdad estaba muy ocupada pintando las uñas, pero ya sabes que inventarle.
Sabes, me dio frio, nos vemos y gracias. Chilló Sienna levantándose de las gradas de su
entrada, dándose la vuelta y corriendo de regreso a la casa, esperando a que Sophia no se
hubiera molestado por excluirla de ver a Carter, el galán número cuatro de su lista de
chicos fuera de Royal Hills.
Carter entró en su casa, vio a la abuela dormida en la mecedora de su cuarto. Se quitó la
camisa dejando ver el por qué iba al gimnasio para no pasarse las mañanas en gastando la
gasolina fingiendo ir a la escuela. El ya tenía una rutina marcada desde que lo expulsaron
y básicamente era gimnasio por cuatro horas, reparar autos averiados lo cual era eventual
y pasarse la tarde en cualquier bar de las afueras de la ciudad.
Se echó agua en la cara bruscamente, se tiró encima de su desordenada cama, haciendo
juego con el resto del desordenado cuarto. Pensando en Roselyne, deseando mandarle un
mensaje, pero sabía que era demasiado pronto. No la quería espantar por apresurado.
***
Al día siguiente en la escuela todos se aburrían en la clase de historia viendo las fotos de
la primera guerra mundial que Ariadne y Minerva habían llevado y crean que todos las
apreciarían por ser de amplio interés general. El tema parecer nunca terminar.
Sonó el tono de mensaje del celular de Roselyne.
-Chicos! Ya les dije que en mi clase los celulares apagados. Dijo el Prof. Joseph con su
tono nasal mientras sostenía su barbilla y apreciaba las notas de Minerva.
Roselyne, que se moría de la curiosidad, aprovechó de que el profesor se dio vuelta para
señalar a un par de soldados escondidos detrás de una trinchera y le pidió a Tabatha quien
estaba peinando su muñeca vudú, que le avisara si alguien la descubría. Sacó su celular
escondiéndolo de bajo de todos los libros que tenía encima de su escritorio.
Me imagino que debes de estar en la escuela, en Royal Hills, verdad?
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Cuando salgas de esa prisión, que te parece si te invito a dar una
Vuelta y tomar algo.
Por dios! Este mensaje es de Carter! Un clavo saca otro clavo, ni que fuera saber ni que
para andar con Vincent como si fuera mi novio cuando ni siquiera lo ha insinuado. Ella
pensó mientras trataba de pensar como Bianca, ella sabía que si Bianca se encontrara en
esa situación sabría qué hacer.
Está bien, pero no vayas a venir por mí a Royal Hills, mejor te espero en mi casa, pero
rápido, que no voy a entrar, si entro, ya no salgo. Roselyne.
Quien le habla mandado mensaje a Roselyne? Pudo haber sido cualquiera menos Vincent,
es totalmente ilógico que le enviara mensajes desde aquí. Gracias a dios ella solita se quitó
de mi camino. Pensaba Sienna somatando su pluma rosa en el cuaderno mientras miraba
la Us Weecly de Sophia. Ella levantó la mirada. James estaba a centímetros de distancia y
ella solo quería deshacerse de él.
***
Roselyne esperaba sentada en la reja de su jardín. Ella podía sentir el fresco aroma del
césped recién podado y el aroma de los nuevos rosales que su madre había plantado,
recientemente todas las señoras de la calle parecían querer competir entre sí para ver quien
tenía el jardín más llamativo. No podía creer lo rápido que había avanzado su mañana
luego de haber conversado por mensajes con Carter. Se sentía totalmente extraña, esperar
una motocicleta en vez del convertible rojo de Vincent. Las vueltas que da la vida. Ella se
dijo mientras mil cosas pasaban por su cabeza, ella se había convertido en la clase de
chicas que solía criticar en el pasado. Para mí que no había nadie más que Vincent y
mírenme ahora esperando a alguien totalmente distinto, en todo sentido.
Una motocicleta doble en la esquina, ella arreglo el cabello, frunció los labios y posó. Una
motocicleta clásica con un señor mayo pasó frente a ella. Vincent bien podría ser británico
y Carter parece cubano o puertorriqueño lo cual lo hace mi nuevo tipo, no es que tenga un
tipo o tal vez ahora sí. Ella estaba deshojando una margarita mientras tarareaba para Elisa
su melodía de piano favorita.
Vio como Carter estacionaba su motocicleta enfrente de ella dejándola rodeada de una
nube de humo. El sexy Carter llevaba solamente una camiseta blanca de esas casi
transparentes al parecer sus únicos desgastados jeans A&F. Se quitó el casco.
Que haces aquí tan sola? Preguntó Carter dibujando una sonrisa.
Nada, aquí esperando a alguien. Dijo Roselyne poniendo un tono rosa en sus mejías.
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Carter estiró sus fuertes y velludos brazos alcanzándole su casco.
Entonces, piensas que yo me voy a subir a tu Harley? y dejar que me dejes caer en saber ni
que calle para que un auto me pase encima. Murmuró Roselyne asustada.
Que dramática! Pero no, primero me caigo yo que tú, además te estoy dando mi casco.
Carter dijo sin comprender. Ella prácticamente se había comportado como un clon de las
primas Stafford.
Hello! Cuantas veces en la vida puedes decir que te subiste a una motocicleta, y de un
chico guapísimo?. Se dijo a sí misma. Se colocó el casco, subió la pierna y se sentó.
Lista? Preguntó Carter, acelerando el motor.
Dios… Nunca he estado más lista! Gritó Roselyne agarrándose de la dura cintura de
Carter. Jesús! Con que así se sienten unos abdominales de acero! Era la primera vez que
ella ponía sus manos en la cintura de un chico.
Roselyne sentía que volaba. Mientras que Carter la paseaba por todas las calles de la
ciudad, se sentía orgulloso de que la primera chica que llevaba en su Harley fuera una
hermosura. La llevó al parque que quedaba cerca de Hawthorne High. Era tranquilo y
solitario. Además se habían iodo muchas historias de amor debajo de aquel enorme árbol
que tenía grabados muchos corazones con iniciales y promesas de amor.
Roselyne se bajó de la Harley con el cabello alborotado como nuca lo había tenido. Ella
camino al lado de Carter. El lugar le parecía como si lo hubiera visto en alguna vieja
postal, enormes árboles, viejas y oxidadas bancas de metal e incluso estaban algunos
restos de lo que alguna vez fueron juegos infantiles.
Carter agarró su vieja y desgastada mochila Diesel, se sentó en la banca debajo de aquel
enorme árbol escuchando como el viento sonaba entre sus ramas mientras los pájaros
cantar en aquella calurosa tarde.
Quieres una? Bueno luego de haberte subido por primera vez a una moto creo que la
necesitas. Dijo Carter sacando un par de cervezas de su mochila. En su mente, la chica
ideal era aquella con la que pudiera pasearse por la ciudad en su Harley, tomar una
cerveza tibia y finalmente disfrutar de ver carreras clandestinas de autos a media noche.
Roselyne, había oído mencionar las cervezas pero nunca había visto y mucho menos
probar una, ella solamente estaba acostumbrada a tomar Vodka o alguna otra bebida
recomendada por James, la agarró y la tomó como si no fuera algo nuevo. Esta tarde es de
experiencias nuevas, chico nuevo, experiencia suicida en motocicleta Harley nueva,
cerveza, a ver qué me pasa luego. Pensaba en lo que la espuma se le subía a la nariz.
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Háblame de ti, quiero conocerte más. Susurro Roselyne sentándose a su lado queriendo
ignorar la mirada juzgona de la otra pareja de enamorados al otro lado de la calle. Ella
estaba segura que había visto a esa pareja de enamorados pasearse por los pasillos de
Sunset Plaza, pero arqueó una ceja y disimuló al notar que si, efectivamente había visto a
ese chico pelirrojo pero con una chica rubia y no con la imitadora de Demi Lovato.
Huh, No hay mucho que contar, vivo solo con mi abuela, me la pasó en mi Harley, hace
un par de semanas estudiaba. Vivo la vida relajada, free, sin preocupaciones, la vida es tan
corta como para amargártela tu mismo, no crees?
Uf! Cuánta razón tienes, puedes creer que en toda mi vida no había conocido a alguien tan
libre como tú? Dijo Roselyne viendo su vida pasar como un total desperdicio entre tantas
frivolidades. Tú te levantas y haces lo que quieres, cómo y cuando quieres. Ella lo apuntó
con el dedo. Te envidio Carter.
Carter sonrió Roselyne se dejó caer a su lado. Pero dime, tienes novio o tal vez a alguien
especial? El se llenó de valor para enfrentarse a una dolorosa respuesta.
Mi corazón es una tumba sellada por mi boca, pero solo puedo decirte que en estos
momentos estoy conociendo a alguien. Contestó Roselyne suspirando. Mejor tener algo de
felicidad que ser infeliz por un imposible. Ella recostó su cabeza en el hombro de Carter,
ella se sentía tranquila y ella extrañaba mucho esa sensación.
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Capitulo 34
Era el tan esperado día en que todos podían asistir a Royal Hills sin el uniforme para lucir
lo mejor de la temporada. La mañana era fría y húmeda, por lo que todos sacaron sus
mejores abrigos y bufandas. Sienna y Sophia estaban combinadas a la perfección con unos
abrigos de Kate Spade estilo vintage de los años veinte con los ojos ahumados. Roselyne
lucía un abrigo negro Alberta Ferreti con un lindísimo sombrerito de terciopelo y plumas,
cualquiera diría que estuvo presente en la gran boda real al lado de las herederas más
cotizadas de toda Inglaterra que imitaban a las hermanastras de la cenicienta.
La pareja del momento Axel y Tabatha entraron tomados de la mano con unos conjuntos
góticos de cuero y cadenas, recién sacados de una pasarela en Tokio. James le había
ensañado a Axel como comprar directamente desde cualquier parte del mundo y el
prácticamente había pedido varias cosas Asia y Europa.
Pero el que robó envidias fue James con unos jeans Super ajustados y la misma chaqueta
Louis Vuitton que Josh Hutcherson haba usado para la portada de la revista Nylon. James
se había propuesto conseguir todo lo que Josh Hutcherson usara así fuera lo más simpe o
lo más extravagante.
Un torbellino de pensamientos en contra de James atravesaba la mente de las sombras.
Maldito cualquiera mataría por usar alguna prenda que cualquier actor hubiera usado en
alguna portada.
Seguramente se vistió así para impresionar a mi Vincent! que por cierto hoy no se lució
tanto con esa chaqueta Yves Saint Lauren con cuello y corbata que vi el mes pasado en
Century City! Chillo Sienna.
Creo que es hora de aplicar la vieja pero efectiva técnica Winona Rider para quitarse a
cualquiera de encima Chilló Sienna sentándose en la banca del jardín cruzando la pierna
mientras miraba las preciosas botas de Tabatha, era la primera vez que envidiaba algo que
ella usaba.
Fingiendo tener dolor de cabeza a primera hora en la clase de química logró salir, ella
sabía que el profesor Rolfmeyer era fácil de persuadir.
Estoy cambios de clima me matan! Ella dijo colocando su mano en la frente mientras se
dirigía a su clase. Ella había logrado calentar su rostro poniendo el vaso de Starbucks con
té verde de Sophia en el.
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A quien le robaría James? Creo que a Axel Ella se preguntó a sí misma. Abrió el bolsón
Punk House, vio tentadoramente la billetera y el celular. Los agarró, apagó el celular y lo
escondió en el bolso Louis Vuitton de James.
Oops! Creo que James es un cleptomaníaco. Se reía a carcajadas en lo que dejaba todo
intacto mientras sentía como le palpitaba el corazón.
Se fue a acostar la banca que está enfrente de la oficina de la directora Ravenscroft, para
tener una excusa si en dado caso llegaban a dudar de ella. Aquí todo mundo me va a ver,
lógico. Pensó fingiendo estar dormida.
Vincent se dirigía al laboratorio de Biología, la vio ahí tirada como si estuviera ebria y
tirada en la banca de un parque. Que tienes? Le pregunto moviéndola como queriendo que
reaccionara.
Nada, solo que me dolió la cabeza de estar escuchando los sermones del profesor, creo que
el antes de trabajar aquí era sacerdote. Pero ya tenía malestar desde hoy en la mañana,
maldito clima, solo en la temporada de fin de año está bien que haga frio así todo mundo
luce sus mejores galas, pero ahorita, ahorita que las mejores tiendas exhiben solo lo mejor
de primavera, ashhh! Chillo Sienna.
Que te sientas mejor! Le dijo Vincent dándole un beso en la frente viendo como
empezaban a salir de la clase de química con sus libros en las manos. El giró rápidamente
y se perdió por el pasillo.
-Cómo seguiste? Preguntó Sophia mordiéndose el labio inferior.
Bien, ya me siento mejor… ya término la clase? me quede dormida, ayúdame a
levantarme para entrar, aquí hace mucho frio. Susurró extendiendo su mano.
Todos se sentaron en sus escritorios esperando la próxima aburrida clase.
Axel, me regalas un mensaje? es que me quede sin saldo. Le dijo Tabatha coquetamente.
El corazón de Sienna se estrujó. Un escalofrío se sentido pasa por su espalda.
Si claro, Axel tomó su bolsón, metió la mano y no lo sentía. Se lo puso en las piernas y
empezó a sacar todas sus cosas.
Cuando la vació por completo… No está! No están ni me celular ni mi billetera!
-Como que no están? No los habrás dejando en el laboratorio? Preguntó Tabatha.
Preocupada. Adam y Jared se acercaron.
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No, nunca los llevo a otras clases, siempre los dejo aquí.
Esto nunca había pasado aquí. Dijo Adam fingiendo toser.
Profesor, Viene como caído del cielo. Chilló Sophia al ver entrar al Prof. Gallagher con su
maletín y taza de café humeante.
Por qué? Qué pasó? Preguntó el Profesor rodando los ojos.
Es que… le sacaron sus cosas a Axel del bolsón! Dijo Tabatha, con pena.
Esta seguro señor Townsend que lo traía de su casa o no los habrá dejado en alguna otra
clase? Pregunto el Profesor con su característica pose de mano en la barbilla.
Hoy en la mañana que estaba buscando un lápiz los vi por última vez. No entiendo que fue
lo que pudo haber pasado! Dijo Axel sentándose de nuevo en su escritorio.
Bueno chicos, todos pongan sus bolsas en los escritorios, vamos a tener que revisar si
alguien no los tiene aquí antes de ir con la directora para que hagan una revisión general
en toda la escuela. Dijo el Prof. Rascándose la calva. El se había esmerado preparando la
clase del día y ahora tendría que posponerla. Empezó a revisar de adelante hacia atrás
empezando por los bolsos rosa de las primas Stafford, luego con el bolso de peluche de
Tabatha. Siguió con Ariadne y Minerva, Adam y Jared quienes estaban molestos de que
dudaran de ellos. Solamente cruzaron los brazos e intercambiaron miradas.
El que nada debe, nada teme. Gruñó Jared a quien la perspectiva de la vida le había
cambiado desde que comenzó a charlas con sus padres adoptivos quienes eran los
psicólogos más renombrados de la ciudad.
Cuando empezó a vaciar el bolso Birkin, de James vió que había una bolsa con el zipper
cerrado, la abrió, la billetera con estampado de calaveras y el celular con el sticker de
Emily the Strange apareció para su sorpresa. Su rostro se paralizó y abrió los ojos a más
no poder debajo de sus lentes de lectura. Son estas tus cosas? Le preguntó a Axel.
Si!, donde estaban? Se acercó al escritorio, vio que las había sacado del bolso más costoso
de la clase. Notó la cara de James que dibujaba un gran signo de interrogación.
No! Esto no puede ser! Dijeron Axel y Roselyne al mismo tiempo cruzando los brazos con
cara de indignación.
De todas las personas de esta clase, yo confió ciegamente en James, además el me
acompañó a comprar esta billetera, esto es totalmente ilógico! Gritó Axel, por qué me
compraría algo para luego robármelo?
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Cálmese por favor. El profesor también estaba sorprendido.
Y yo para que necesitara robar una billetera y un celular, esto no es más que una mala
broma. Dijo James volteando a ver a Sienna quien estaba jugándose un mechón de su
cabello viéndolo fijamente.
Lo siento, la verdad a mí también me sorprende, pero te tengo que mandar a la dirección.
Aquí se perdieron las cosas de Axel y aparecieron en tu bolso. Se lamentó el Profesor
quien estaba actuando según el reglamento pero la pregunta de porque uno de los chicos
millonarios de la escuela robaría algo.
Hay qué pena! Chilló Sienna mientras James se marchaba con su bolso colgando del
hombro.
James se sentó en el escritorio de los castigados, el cual tenía dibujadas caras, iníciales,
caricaturas de los profesores y lo que parecía ser una imagen xxx.
Joven Hollower! Que hace aquí? Preguntó la directora Ravenscroft.
Nada, es que se perdieron unas cosas en la clase y aparecieron en mi bolso. Pero le juro
que no lo hice yo!
La directora lo vio a través de sus diminutos anteojos de lectura. Te creo, pero aquí tengo
que imponer un castigo, las cosas aparecieron en tu bolso. Si no hago nada las cosas como
esta se van a dar con más frecuencia y con razón. Ella dijo jalando su viejo teléfono de
escritorio el cual parecía que era el primero que habían inventado.
Cuál es el teléfono de tu madre? Te voy a dar el menor de mis castigos, en estos casos,
solo te irás hoy y no vendrás mañana. Dijo con gentileza.
Vaya! Y ese es el menor castigo? Gruñó James tomando un puñado de dulces de miel de
la dulcera con forma de corazón de la directora.
***
Justo en el cambio de periodo, cuando todos salen a pararse a las puertas o van al baño
llegó Esther derrochando presencia con un traja Armani prive y el bolso Custo Barcelona
que James esperaba heredar.
Qué fue lo que paso? Quieres que hable con alguien? Le preguntó sentándose en la banca
de madera viendo sus uñas pintadas de rojo Chanel que combinaba con su traje y zapatos.
No, mejor vámonos, ya no quiero estar aquí y saber de lo que son capaces. Dijo James
despidiéndose a la distancia de Vincent que estaba parado en la puerta de su clase con cara
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de desconcierto ante lo sucedido. Hayden y Hunter lo tomaron de los brazos para que no
saliera corriendo.
Sienna salió para ver lo humillante que podía ser que la mamá de James llegara por él
luego de haberla llamado para decirle que su hijo es todo un cleptómano. Tabatha y
Roselyne intercambiaron miradas. Ellas habían notado como Sienna no hacia ni el más
mínimo intento de disimular su risa de satisfacción.
Profesor… Susurró Tabatha apuntando a Sienna con la vista.
Cállate zorra! Chilló Sophia tomándola del brazo. No te conviene fastidiarnos de nuevo,
no crees?
Roselyne cruzó los brazos, asintió con la mirada a Tabatha y fulminó con la mirada a la
perra de Sophia. Ella sabía que James también estaba enterado que eso era algo tramado
por las sombras y por lo mismo no se quedaría así.
Sabía que no nos debíamos confiar de algunas personas! Chilló Sienna al sentir que el
resto de la clase estaba parada detrás de ella. Volteó a ver a James. Así que ella es su
madre. Creo que la conozco. Donde la he visto antes?
Dios, no, no puede ser… es ella?
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Capitulo 35
Durante su aburrido tiempo compartido con Ariadne y Minerva en la clase de periodismo
Sienna entró en la página de Well Wohler Corp. la empresa de su padre, en la vieja
computadora de la bibliotecaria y de las hermanas Lancaster la cual es la más lenta por
tanta información sobrecargada pero también es la más alejada de la vista de todos los que
entran detrás de los libreros.
Miró las fotos de todo el personal una y otra vez hasta que notó que en la foto de las
asistentes, la que más resaltaba de todas era Esther, con un lindísimo traje tipo tuxedo
Ralph Lauren.
Hay… el mundo es un pañuelo. Quién diría que la madre de ese prostituto, trabaja para mi
padre, James… te tengo en mis manos. Gruñó Sienna logrando que Sophia se erizara
como si se estuviera dentro de un congelador. Ella estaba sentada a su lado pero había un
abismo entre ellas que las separaba.
Tú no lo recuerdas, así que no me veas así. Antes que tus padres murieran mi padre ayudo
a Esther a encubrir varias cosas. Yo solamente recuerdo una llamada telefónica, pero con
eso me basta.
Sophia cruzó la pierna y resopló.
***
El reloj Pucci marcaba las diez de la mañana James y Esther estaban sentados en Caftée,
el café francés dentro de un mini comercial, de al lado de las instalaciones de Well
Wohler, justo a la hora ejecutiva, esa cuando todos los comerciales están vacíos, las
mejores tiendas no han abierto y por los pasillos solo están todos ejecutivos con los hand-
free y maletines, tomando unos Espressos doble espuma y compartiendo una dona
glaseada.
Entonces, tu no tomaste las cosas de tu compañero? Esther preguntó luego de tomar de su
vaso. Ella sabía exactamente cuándo James le dice una mentira, él había heredero sus
mismas expresiones.
Amigo, Esther, el es mi amigo. Y no, tú me conoces bien, como crees que yo tomaría lo
que no es mío. Por favor, un celular y una billetera totalmente out de mi estilo. El somató
la mano en la mesa. Yo soy James Zahr Hollower y no tengo porque robar nada cuando lo
tengo todo, no necesito nada.
Esther chasqueó.
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Pero lo que sí quiero sabe es quien lo puso en mi bolso, estoy seguro que fueron las zorras
de Sienna y Sophia, pero, que ganarían ellas con esto? Se preguntaba James tomando su
chocolate caliente con marshmallows mientras miraba al mesero que parecía ser hermano
de los Carter.
Esther tragó un gran sorbo sin saborearlo. Ella siempre se asombraba de ver como James
se expresaba de esas chicas, ella sabía que existen chicas locas en las escuelas secundarias,
pero al parecer cada vez son más zorras.
Luego de que Esther lo dejara en casa James se sintió totalmente solo, en la casa tan
temprano, sin nada que hacer, en la televisión solo pasan los aburridos programas de
revista matutina, en las redes sociales nadie estaba conectado solo esos chicos amigos de
amigos que nadie conoce y en la cocina el olor a los hotcakes veganos de Esther aún se
sentía.
Se dirijo al jardín trasero. Caminó por todos los caminos que Esther había mandado a
hacer luego de mudarse, al principio ella lo había hecho por alardear, pero luego de que el
chico paisajista apareciera y se quitara la ajustada camiseta, Esther había decido hacer
todo lo que a él se le ocurría con el fin de tenerlo más tiempo ahí. Pasó por las fuentes y el
mini lago con peces naranja que atrae a los gatos del vecino. Vió a Bella-Boo sentada en
la hamaca dormida. Caminó atravesando todo el jardín y se sentó a su lado, dejando todos
los problemas afuera, sintiendo la brisa y viendo como pasaban las nubes.
Qué difícil es ser tan envidiado y el mejor vestido… y no solo eso, me pregunto qué
pasaría si supieran que estoy saliendo con el chico más cotizado de todo Beverly Hills,
creo que ahí si rodaría mi cabeza y harían una bebida en mi nombre como Bloody James.
Era uno de esos momentos en que te desconectas de todo y solo puedes pensar en lo difícil
que puede ser la vida, claro con tan solo 17 años. Se dijo James mientras Bella-Boo lamia
sus dedos.
***
Al día siguiente James se despertó por inercia temprano viendo los primeros rayos de sol
entrar por los espacios de sus persianas. El despertador no sonó pero tenía los ojos abiertos
a las seis en punto.
Se quedó viendo fijamente su colección de fotografías recortadas de Vogue de Louis
Vuitton desde que empezó hasta la revista del mes pasado. Él sabía que si quería llegar a
ser diseñador tenía que crear su propio estilo, pero nada no nadie le prohibía el no
inspirarse en él, y quien sabe, quizás lograría llegar a diseñar para esa casa de modas,
después de todo el prácticamente lo sabe todo al respecto y tiene casi todas las colecciones
en su closet.
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Sonó su celular desde su tocador al otro lado de la habitación. Arrastró sus zapatillas y vió
el identificador de llamadas, era Vincent. Cuando Vincent llamaba aparecía una imagen de
un pingüinito con un corazón con los ojos enormes y sonaba la canción de The
Bodyguard.
Buenos días! espero no despertarte, pero resuélveme una duda… Tu tampoco fuiste ala
escuel ahoy verdad? La voz de Vincent se sentía tan bien al despertarse, claro, luego de
haber pasado toda la noche pensando en él el escucharlo era como un regalo del cielo o de
una de las kardashians.
No, pero no porque no quisiera… espera, dijiste tampoco? Preguntó James.
Sí, es que se me hizo tarde, no me arrancó el automóvil, ya sabes, es uno de esos días en
los que no te convenía ir a la escuela. Entonces… que dices sí, nos hacemos compañía
para no pasar el día solos en casa? Dijo Vincent quien lo había planeado todo.
De acuerdo! Chilló James girando por toda la habitación mientras Bella-Boo lo miraba
como loco recostada en su camita Burberry.
Entonces paso por ti en media hora para ir a desayunar por ahí. Dijo Vincent que ya estaba
arreglado solamente le faltaba verse una vez más frente al espejo y rociarse por cuarta vez
el perfume de Hugo Boss.
No! Mejor que sea una hora, es que… no estoy listo. Murmuró James en el teléfono.
***
Mientras tanto, en la escuela, Roselyne intercambiaba mensajes con Carter sentada en el
escritorio de la esquina de James planeando salir por la tarde a dar un paseo en la Harley,
su nuevo hobby mientras va sujeta de la cintura de Carter, ella esperaba que fuera igual a
la de Taylor Lautner.
Las sombras estaban en el baño dejando al resto de Royal Hills tranquilo por unos
instantes.
Entonces si fuiste tú la que escondió las cosas de Axel en el bolso de James. Dijo
sorprendida Sophia quien aún se sorprendía de su prima.
God… la verdad no sé de qué te sorprendes! –chilló Sienna quitando una pequeña mota de
su blazer.
No es por molestarte, pero si notaste de que Vincent no se apareció hoy? Preguntó Sophia
sacando la crema de manos de su bolso.
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Que!!! Como que no vino hoy? Estas segura? Maldito! De seguro esta con James! Par de
desgraciados! No lo soporto, que tiene ese James que todo le sale siempre bien? Gritaba
histérica Sienna jalándose el cabello.
Sí, solo le hiciste el favor de tener a Vincent todo el día… solito para él. Dijo Sophia
apartándose de Sienna, por si buscaba desquitarse con el primero que se pusiera enfrente.
Tranquila Sienna, tranquila! Se repetía a sí misma mientras hacia los ejercicios de
respiración del yoga.
Que no te afecte! Déjalos, que disfruten su día. Pronto solo será un recuerdo absurdo en la
memoria de ambos.
Ambas regresaron a la clase a Sienna superó el coraje rapidísimo al ver a Roselyne
intercambiando mensajes con alguien por su celular.
Thanks God esta perra ya enterró a mi Vincent en el pasado. Pero quien será el otro?
Sienna pasó al lado de Tabatha.
Que carita la que traes, te diste cuenta que tu Vincent tampoco vino hoy? Mmm… donde
estará? Murmuró Tabatha peinando su mini muñeca anime que colgaba de su cuello.
James, eres hombre muerto… gruñó Sienna entre dientes logrando que el profesor
Gallagher la escuchara, pero él ya estaba acostumbrado a esa clase de comentarios de las
primas Stafford.
***
James y Vincent pasaban la mejor mañana de todas los dos estaban vestidos con conjuntos
deportivos Lacoste con las gafas de sol Ray-ban mientras escuchaban lo último de five
seconds of summer, el aire fresco de la mañana despeinaba sus cabellos mientras ambos
disfrutaban de unos Cappuccinos recién preparados de Starbucks francés. Ellos recién
habían dejado con la boca abierta a un grupo de chicas que estaban ahí, ellas
prácticamente habían dicho lo mucho que les molestaba los homosexuales y James les tiró
los cappuccinos que tenía en las manos sobre sus vestidos forever 21. El se giró, ordeno
otros y salió del lugar tomado de la mano de Vincent.
Si así es caparse de la escuela contigo, me escaparía como mínimo una vez a la semana!
gritaba James despeinando más a Vincent pasando sus dedos por su fino cabello quien
manejaba su BMW por la autopista alejándose de los alrededores de la ciudad.
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Ambos planeaban pasar el día en Wilshire club del cual James se había hecho miembro
por ocho años de los cuales ya habían pasado tres y solo una vez había ido descontándolo
mes a mes de su extensión de tarjeta de crédito.
El día no les había alcanzado. Pasaron de estar en la piscina muy a gusto compartiendo el
salvavidas gigante a jugar en el campo de mini golf, por supuesto que Vincent ganó, como
todo un experto en los deportes.
De niños bien, claro está! Según James quien no se cansaba de ver todas las facetas de
Vincent Von Vandelinde.
Ellos habían paseado tomados de la mano por todo el lugar sin importarles que varias
personas influyentes de la ciudad los vieran juntos. Sabían que serian la noticia de mañana
y eso era algo que no les importaba en ese momento.
James había organizado en secreto con una de las recepcionistas a las que él había
ayudado una vez a esconderse de un par de turistas que la estaban acosando una clase de
almuerzo solo para dos, el había reservado todo el restaurante y había dicho al chef que
prepara la mejor comida italiana.
Vincent se quedó maravillado de ver el poder que tiene James para organizar grandes
cosas en poco tiempo. Él se había dado cuenta, luego de que James le giñara el ojo al chef
que había salido de la cocina solo para saludarlos. Ambos se sentaron en la mesa con vista
al noveno hoyo mientras bebían champán, comían bocados de queso importado y el
mismísimo chef Francisco les servía los raviolis. La música instrumental era la misma
melodía que estaba sonando cuando ellos se conocieron y hablaron por primera vez en el
baño. A James le parecía que era el mejor momento de toda su vida, mejor que cuando
había comprado su primer bolso en una tienda de descuentos.
Para finalizar la tarde pasearon juntos montando a caballo en el club de Polo. Y se
quedaron en una colina a ver el atardecer. Vincent colocó su brazo encima de hombro de
James, quien estaba fascinado con el hermoso atardecer mientras tenía a su amor al lado.
El momento era perfecto. Era todo lo que había soñado.
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Capitulo 36
El primer lunes de febrero, todos los catálogos de ofertas de las tiendas por departamento
están llenos de corazones con grandes descuentos en arreglos de flores plásticas,
chocolates y peluches. El amor se sentía en el aire, James entró a Royal Hills con un
pañuelo negro con lunares rojos, si la mirabas de cerca se notaban que eran pequeños
corazones, combinada con un guantes de encaje y un enorme bolso. El conjunto perfecto
para empezar el mes del amor. Cualquiera moriría por estar en las pasarelas admirando las
colecciones de los mejores diseñadores, sacar a lucir los románticos vestidos y usar un
flamante novio como accesorio.
A James le parecía como si hubiera sido ayer que estaba sentado en aquella banca viendo
pasar por primera vez al gran amor de su vida y descubrir los misterios que se ocultan
detrás de esa sonrisa.
Vincent intentaba salir con Roselyne pero cada vez que lo intentaba inventaba cualquier
excusa tonta, no contestaba sus llamadas o mensajes.
Roselyne se sentía cada vez más atraída por Carter. Es increíble cómo pueden cambiar tus
sentimientos de un día para otro. Ella finalmente podía comprender un poco más a todas
sus amigas de su anterior escuela. Era bastante complicado el ser fiel a un solo chico.
Todos son tan distintos.
Tabatha está oficialmente saliendo con Axel, se la pasan intercambiando gustos. Tabatha
ahora siente gusto por lo Dark, Emily the Strange y no deja de ver una y otra vez El
Extraño Mundo de Jack, Coraline o El Cadáver de la Novia aunque lo que más la fascina
de Axel es que sigue siendo fiel a él pero sin caer en lo cliché, de seguir siendo el chico
que se cortaba y se escondía detrás de su espeso fleco. Y por más increíble que parezca
Axel ahora baila al ritmo del K-pop y se viste con ropa de colores neón y ajustados jeans
animal Print.
Sienna sigue alimentando su odio y la insaciable sed de venganza en contra de los
obstáculos que se le han atravesado en el camino, creyendo que Roselyne ya no es uno de
ellos la ha borrado de su lista negra, por ahora.
Pero sabe que con solo hacer una llamada a su padre la carrera de Esther Hollower en Well
Wohler Corp. Y su reputación se va directo a la basura. Pero no lo iba a echar todo a
perder por un arrebato, la venganza es un plato que cocina lentamente y se sirve frio.
Todo Royal Hills comentaba sobre el Baile Medieval de San Valentín el cual, como todos
los años tenía temática Medieval. Es en el que todos usan brillantes antifaces elaboradas
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pelucas, los más impecables maquillajes y los más exclusivos vestidos victorianos, para
celebrar el amor en Royal Hills, en el cual las chicas pueden fantasear con bailar
eternamente con el capitán del equipo de lacrosse o con un afamado heredero. Habían
pequeños carteles regados por algunas paredes, este evento no necesitaba publicidad y la
directora exhortaba a todas que apartaran sus invitaciones con anticipación.
Vincent vió la oportunidad perfecta para invitar a Roselyne luego de verse a sí mismo
como un completo desesperado de los cuales tanto se burlaba en el pasado en el momento
que vió a Hayden y Hunter subidos en una escalera ayudando a los profesores a colgar las
nuevas decoraciones, luces y encajes por las columnas.
Roselyne! Gritó Vincent al verla pasar por los corredores del tercer nivel con su minifalda
del uniforme de animadora y el cabello trenzado. Ella lucia tan pacifica como siempre,
aunque él estaba seguro que pasar un periodo más al lado de las primas Stafford debería
de ser la receta perfecta para una migraña.
Seguramente ya sabes que van a hacer un baile de San Valentín, y… quería saber si te
gustaría ir conmigo? Preguntó Vincent desajustándose la corbata.
Me estas invitando a mí? yo creí que irías con Sienna. Ella dijo imitando el estilo banal de
Bianca cuando le reclamaba a un chico. Ella sabía que cualquier otra chica se emocionara
como nunca al oír esas palabras de Vincent Von Vandelinde, pero ella estaba tranquila.
Ella… ella no significa nada para mí… si tan solo pudiera contarte las razones por las que
tengo que estar con ella, pero créeme que daría lo que fuera por alejarme definitivamente
de su lado. Entonces, que dices?
Carter no puede asistir, es solo para alumnos y familiares de alumnos. Las reglas habían
cambiado hace no más de seis años, Royal Hills antes se daba el lujo de invitar a toda la
ciudad a cualquiera de sus majestuosos eventos, pero luego que un grupo de envidiosos o
socialistas decidiera atentar contra la honorable escuela solamente personas conocidas
eran admitidas. Qué más da! Pensó mientras se imaginaba que cara pondrían las sombras
al verla bailar toda la noche con él. Ella haría hasta lo imposible por no despegarse ni por
un segundo del chico que cualquiera moriría por ser invitada. Era una venganza estilo
James.
Si! Si voy contigo, luego nos ponemos de acuerdo con los disfraces. Ella dijo mientras
bajaba lentamente las escaleras. Volteó a ver por sobre su hombro. Vincent de nuevo tenía
esa sonrisa de la cual se había enamorado.
***
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James se imaginaba bailando con Vincent por todo el gimnasio girando con el vals como
en “El Fantasma de la Opera” solo esperaba que el candelabro victoriano del salón de
baile de la escuela no les cayera encima, aunque ese sería un trágico final.
En el último periodo James vio pasar a Vincent para el baño moviendo la cabeza como en
concierto de hip hop con sus auriculares y tecleando en su celular. Lo siguió, Party de 30
Seconds to Mars. Pensó al escuchar la música que provenía del corredor. El estudiar los
gustos de Vincent, se había vuelto en una materia más para él.
Viiincent! No sé cómo decirte esto… Quieres ir conmigo al Baile? Dijo James
apareciéndose por la puerta mientras Vincent lo miraba asombrado. El olor a desinfectante
de flores era fuerte y James contuvo la respiración.
Vincent no sabía qué hacer, hace no más de hora y media le había hecho la misma
pregunta a Roselyne. Si le digo que no le romperé el corazón. Que hago, Por Dios!
Sabes, como siempre te adelantaste. Solo salía de aquí y te iba a hacer la misma pregunta.
Pero por supuesto que muero por ir contigo al baile, no hay nadie más con quien quisiera
ir. Contestó Vincent diciendo lo primero que pensó como la respuesta perfecta que James
esperaba. Salieron juntos del baño, Sienna estaba sentada esperando a que Vincent saliera
en la banca de al lado de la cafetera. Los miro salir tomados de la mano. Bruscamente jaló
del brazo a Vincent y un grupo de chicos miraron horrorizados.
Dios, y a esta zorra, que le pasa? pobre idiota, si supiera que ya está más que apartado para
el baile. Pensó James dándose la vuelta dejándolos solos. El estilo dramático de Sienna era
algo que le generaba nauseas.
No! Ya me imagino para que me interrumpiste con James y la respuesta es no! Si me
conocieras sabrías que los bailes No me gustan y temáticos menos! Gruñó Vincent viendo
a James pavoneándose con una de sus entradas por la cafetería el sonrió.
Estas seguro de lo que me estas diciendo? Preguntó Sienna ladeando la cabeza mientras
jugaba con su cabello.
Nunca he estado mas seguro en mi vida! ademas es solo un baile, podemos salir cualquier
otro dia a donde sea, si quieres a un Night Club, de compras o lo que sea! Tartamudeó
Vincent al notar que se le habia suvido un poco el volumen y habia tensado su rostro
dejando ver como seria esta chica cuando tenga cuarenta y tantos y su rostro sea mas
botox que musculos maxilofaciales.
Es nefasto tener que aguantar a la idiota de Sienna. Casi arruino todo lo que me he tenido
que tragar! Suspiró cuando Sienna se marchó detrás de Sophia quien hojeaba la tarea de
español.
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El miró a la distancia a sus amigos que peleaban por las llaves del Camaro que la madre
de Hayden le había obsequiado por su mejora en los promedios. Corrió para alcanzarlos.
Hey! Hunter, me invitas a tomar algo o a pasar el rato? Preguntó Vincent subiéndose a su
BMW.
Por supuesto! Vamos a mi casa, hoy no hay nadie, así podremos hablar de lo que sea!
pero, debe ser algo grave, nunca sales huyendo de la escuela. Dijo Hayden tirando el
equipo de lacrosse y el balón de futbol en asiento trasero.
Vincent se tiró en el sofá floreado de la mamá de Hunter, mientras miraba como la
hermana menor se asomaba a ver por la puerta de su habitación con un vestido de princesa
y cargaba a un pequeño poodle.
Lord… no se imaginan en la que estoy metido, primero invite a Roselyne a ir al baile
conmigo, no sé por qué lo hice, solo fue un impulso, hace ya varias semanas que no salgo
con ella. Ahora que lo pienso solo hemos cruzado palabras. Luego en el baño, como
siempre, llego James, con esa seguridad que me vuelve loco a preguntarme si quería ir con
él, es la primera vez que alguien me invita a mí a algo. Lo primero que pensé fue en que si
me negaba le rompería el corazón, por lo que le dije que sí. Hayden y Hunter lo miraba sin
parpadear, parecía que estaban escuchando una radio novela.
Para terminar mi linda mañana, casi se suma Sienna, pero me agarró de malas, la mande
por un tubo. Luego me arrepentí, diciéndole que podíamos salir cualquier otro día, con la
excusa de que no me gustan esa clase de bailes.
Te entiendo, yo ya me canse de estarme escondiendo de Sophia, la verdad siempre me ha
gustado, pero luego de saber de lo que es capaz, cambie totalmente la forma en la que la
miraba. Saben, tenía la idea de que era vanidosa y todo lo demás por pasar mucho tiempo
al lado de Sienna, pero eso, eso no es excusa para hacer esa clase de mierdas. Dijo Hunter,
destapando una cerveza.
***
Princess, creo que Vincent te mintió en la cara! Chilló Sophia agitada de correr detrás de
Sienna por los corredores desolados de Royal Hills.
Obvio, estoy cien por ciento segura de que esa tarde me inventa cualquier cosa, para no
salir conmigo y estar ahí, en la escuela, enfrente de todos bailando con el puto de James.
Te imaginas voy a ser el hazme reír de todos. Ya me imagino los comentarios, las burlas y
los chismes de boca en boca… Pobre Sienna el novio la dejó por otro! Pero ese día voy a
hacer como que le creo cualquiera que sea su excusa. Voy a estar ahí sentada viéndolo
todo… que disfrute la última noche que se lo permito, luego de lo que tengo pensado… ya
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nunca más se le va a volver a acercar! Gruñó Sienna viendo como Sophia se había
desconectado al ver el broche de calavera que colgaba del blazer de Tabatha.
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Capitulo 37
Vincent, Vincent! susurraba Hayden moviéndole el brazo al ver que Vincent se estaba
quedando dormido luego de haberse tomado varias cervezas y haber discutido por los
amores imposibles, el cual sería el tema perfecto para uno de esos programas en los cuales
se nota las sobreactuadas actuaciones tratando de engañar a la audiencia haciéndoles creer
que todo es verdad.
Tengo la mejor idea de todas para que puedas estar con los dos al mismo tiempo, claro que
tiene su nivel de riesgo y un lado negativo pero que cosa en este mundo no la tiene?
Es un baile de San Valentín con temática medieval, verdad? sabía que ver todas esas
películas de Disney con mis hermanas valdría la pena algún día. Entonces tu Hunter te
pones el mismo disfraz que Vincent, claro que va a ser el más extravagante de todos, con
mascara completa, no antifaz! pero bueno, eso no es lo más importante, sino el que un día
antes, vas a tener que fingir dolor de garganta, para que no le parezca extraño a… Mmm…
con quien vas a estar tú y con quien va estar Hunter?
Yo voy a estar con Roselyne, hace mucho que no estoy con ella. Dijo Vincent viendo
como todo le daba vueltas y notando que comenzaba a oscurecer.
Entonces yo voy a estar con James? Ps… Vincent discúlpame pero… yo… la verdad no
me imagino bailando con… a mí no… Tartamudeaba Hunter.
Tranquilo, no vas a ser tú, bueno, si vas a ser tu pero todos van a pensar que eres Vincent,
el que no te descubran depende solo de ti. Concluyó Hayden.
Solo si tú quieres, no te estoy obligando a nada, la verdad es buena idea, pero podemos
cambiar una rato en el baile yo me voy con James y tú con Roselyne. Entonces? Preguntó
Vincent tratando de convencerlo ya que era una de las mejores ideas que había oído y solo
dependía de su amigo-hermano el poder ser príncipe de dos protagonistas.
Solo una pregunta: porque yo y no tu Hayden?
Fácil, porque entre tú y yo el que se parece más físicamente eres tú, como explicarías que
Vincent estuviera más pequeño de un día para otro?
El rodó los ojos. Está bien, espero que la máscara sea lo suficientemente grande para que,
bueno ya se imaginan… que James intente cualquier cosa. Murmuró tirándose en el sillón
al lado de Vincent encendiendo su pantalla plana.
***
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Carter estaba con Roselyne en la tienda de Halloween Mad House, ayudándola a escoger
entre cientos de corredores sin fin llenos de disfraces inspirados en filmes. Era febrero y
ellos tenían la tienda para ellos solos.
Entonces, dices que yo no puedo ir? Carter murmuró viéndolo con los ojos entrecerrados y
rozando sus manos.
Mmm, ya te dije que no, es solo para alumnos y familia Royal Hills. Chilló Roselyne
tratando de evadir la mirada.
Mira este parece uno que tú usarías. Comentó Carter agarrando un vestido rosa con dorado
lleno de moños de María Antonieta.
Dios, No! Ni loca, ese parece uno que las sombras usarían. Se nota que no han venido por
aquí.
Las sombras? Preguntó Carter con duda.
Sí, un par de primas, Sienna y Sophia Stafford, de mi escuela que se creen la gran cosa.
Dios, si te contara, son un par de locas capaces de todo.
Carter se paralizó y desvió su atención hacia los disfraces de los miserables.
Solo para que tengas una idea, retomó Roselyne, mescla a Kill Bill con una Barbie
Malibu, un poco de cosas marca Sanrio y a la chica del exorcista y ya las tienes. Pero
mejor hablemos de otra cosa. Dijo Roselyne tomando el disfraz de la mujer maravilla y
moviéndose enfrente del enorme espejo con forma de fantasma.
La sangre de Carter se congeló, las pupilas se le dilataron. Si supiera que las conozco, que
ellas me mandaron a seguirla. Por Dios! Aquí mismo me mataría.
Mira este, esta lindísimo no crees? Preguntó Roselyne tomando un vestido gótico negro
con verde y el antifaz más elaborado de toda la tienda con unas enormes alas, plumas y
grandes lentejuelas.
Es enserio? Preguntó Carter agradecido de cambiar el tema.
Sí, es un baile de disfraces y con tu comentario sobre el vestido rosa me hiciste pensar en
que sería demasiado cliché andar con esos tonos, pero estos, creo que nadie más pensara
en usar uno de hada gótica.
***
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Ya pensaste como vas a hacer para estar en la fiesta y que nadie te reconozca? Preguntó
Sophia tirada en su cama de la Doll’s House. Taylor Swift sonaba de fondo mezclándose
con las voces de Carolyn Channing y Max.
Daaah! Es una fiesta de disfraces, todavía tengo la peluca de mi disfraz de Vampiresa del
Halloween pasado.
Sophia miró al vacío tratando de recordar. Piensas repetir?
God, es cierto, no sé qué paso por mi mente. La habitación se quedó en silencio, la
canción de Taylor Swift termino y comenzó a sonar Lady Gaga.
Vamos hoy por la tarde de compras? necesito el más extravagante. God, fui yo la que dijo
eso? Como sea! antes vamos a pasar de sorpresa a visitar a mi padre a la oficina.
A mi tío? Y eso por qué? pregunto Sophia viendo el lindo mini vestido de Carolina
Herrera floreado con encaje. Ella sabía que a su tío le molestaba que llegaran a
interrumpirlo pero era demasiado gentil para decirlo.
Necesito algunas pruebas, no es por nada, pero luego del baile, al fin Vincent será solo
Mío! Oíste? Mío! Chillaba Sienna tan fuerte que parecía cuando arañan una pizarra.
Daddy! como está el Business Men más guapo del mundo? Chilló Sienna veinte minutos
después casi ahorcándolo en un abrazo. Ella aun olía al cappuccino que se había pasado
tomando en Starbucks y llevaba puesta la chaqueta BCBG que se le había atravesado hace
cinco minutos y en el caso de Sophia una cartera de sobre Burberry.
Espero no interrumpirte en nada, es que… como sabes, ya va a ser la party de san
Valentín en la escuela y necesito un disfraz, obviamente el más divino de todos y se me
acabo el crédito de la extensión. Será que me podrías dar efectivo? Es que en Custom’s
party no aceptan tarjetas. Chillaba Sienna trepándose encima del enorme escritorio de
caoba del Sr. Stafford.
Sí, Claro solo déjame terminar la junta, unos diez minutos, espérenme en mi oficina, ahí
está mi computadora, la televisión o si quieren un café.
Las primas sonrieron cuando él salió y se encerraron en la oficina.
Perfecto! Ahora, tenemos diez minutos para encontrar la oficina de la madre de James!
Entonces por eso estamos aquí? Preguntó Sophia viendo a través de la ventana del décimo
piso. Ella supo que su prima tramaba algo en el momento que mintió con respecto a los
disfraces, ellas ya tenían elaborados vestidos en el baúl de su automóvil.
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Obvio, necesito unos papeles, que de encontrarlos alejaran a James de Vincent e incluso
lograran que el haga lo que nosotras le ordenemos.
Los tacones de las chicas s tronaban en el suelo de mármol recién encerado. Aquí! Gritó
Sophia viendo una placa que decía: Esther Hollower Asistente Ejecutiva. Sienna sacó su
celular, y tomó fotos de la placa.
Entraron y vieron el costoso bolso Custo Barcelona, que colgaba de la silla, mira su sacó.
Chilló Sophia tomando el blazer Chanel negro que aun olía a Flowers de Kenzo.
Sienna se sentó en la silla color Coñac detrás del escritorio empezó a girar, se detuvo de
golpe. Agarró el marco de fotos del escritorio, se empezó a reír como loca.
El marco tripe de madera que aún tenía el precio de Sears, mostraba una foto de James
sentado en su sillita de Elmo con toda la compota en la cara. La otra era del primer día de
escuela, James con una camisa de Snoopy, mochila y lonchera de los Teletubbies. La
última, y la más graciosa era la foto escolar, cuando James estaba en primaria con el
cabello alborotado y le faltaban los dientes de enfrente.
Tómale foto a todas! Esto es algo por lo que cualquiera pagaría para ver! Chilló Sophia
viendo las fotos de lejos, quien diría que el fabuloso James Hollower era todo un looser.
Sienna la vio fulminándola con la mirada. James no era, ni es y mucho menos será
Fabuloso.
En la mesita del centro de la oficina había una dulcera llena de kissie’s, Sophia agarró un
puñado y los guardo en su bolso. Se sentó de pierna cruzada en el sofá de cuero rojo
leyendo el periódico. Sienna se quedó viendo a Sienna, por un momento pensó en que
sería de ellas si estuvieran separadas, si lo padres de ella no hubieran fallecido en ese
horrible accidente, tal vez ella seria fabulosa, mas fabulosa que ella. Porque después de
todo Sophia era quien le había enseñado el buen gusto que se esconde detrás de toda la
ropa rosa y quien sabe tal vez ella hubiera acabado siendo toda una freak con ropa gótica y
su rubio cabello teñido de negro.
Ella noto un cajón que estaba cerrado con llave. Ella tomó el abre cartas y forzó la
cerradura. Una gran cantidad de folders y sobres saltaron a su vista. Ella los revolvió. Este,
este es. Ella dijo tomando un viejo sobre que decía confidencial escrito con marcador rojo.
Sophia se levantó y le arrebato los papeles. Que es esto, aquí solo hay un montón de
basura.
Basura dices primita? Yo creía que eras más inteligente. En estos papeles, en resumen dice
que al padre de James lo asesinaron y que fue Esther.
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Sophia dejó caer los papeles.
Levántalos y vámonos ya! Presiento que la junta ya termino! Déjalo todo tal y como
estaba! Gritó Sienna borrando sus huellas del vidrio del marco. Ella había aprendido a
borrar toda clase de evidencia luego de ver a los idiotas de Bling Ring.
Pensamos igual. Susurró Sophia levantándose y arreglándose la falda que se le había
subido y ella ahora lucia como las chicas de noveno.
***
El sábado 14 de febrero, todos se estaban arreglando en sus elegantes mansiones con los
disfraces más costosos y espantosamente escándalos que habían planeado hace semanas.
Vincent había encontrado un lugar donde tenían el mismo disfraz en todas las tallas. Era
un traje estilo príncipe medieval negro con plateado, que incluía guantes sombrero de copa
con plumas y una máscara negra con lentejuelas.
Están exactamente iguales. Dijo Hayden que estaba disfrazado de príncipe.
Recuerden nada de hablar, están malos de la garganta, no pueden dejar que los descubran,
cuando las chicas de noveno empiecen con sus arrebatos de llamar la atención van al baño
y se intercambian como quedamos.
James llegó con los ojos delineados detrás de un antifaz negro. Su cabello alborotado y un
atuendo que cualquier roquero quisiera tener en su armario. Había estudiado
detenidamente a Michael Clifford, y se había inspirado en el con el atuendo que había
encargado hace tan solo 24 horas. Es increíble lo que el money honey y un grupo de
indocumentadas pueden hacer. El salió de su casa notando como Esther había dejado una
caja llena de chocolates Hershey al lado de la maceta de rosas inglesas. El incluso activo
los aspersores cuya función es que nadie pise el césped. Mientras el chofer doblaba a la
esquina el ego de James se engordo un poco más al ver a varios chicos de la ciudad
usándolo a él como inspiración. Ellos estaban usando converse altos, guantes de cuero o
encaje, bolsos Chanel y bufandas Vuitton.
Al llegar a los jardines del ala norte de Royal Hills estaban decorado con grandes
columnas imitando un castigo medieval adornadas con telarañas y luces navideñas debajo
de cortinas de tafetán doradas.
Las mesas estaban adornadas por arreglos florales de rosas negras salpicadas con sangre
falsa. La pista de baile estaba llena por todas las de noveno con sus mino vestidos de
bufonas y sus novios de toda la escuela.
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La elite siempre llega con un poco de retraso. Pensó James, quien se sentó en una esquina
esperando a que Vincent apareciera. El logró contar a tres chicas disfrazadas de Julieta,
siete princesas rosa, quince o dieciséis hadas, un par de góticas y Ángeles e incluso a una
pareja vestida como cleopatra y Marco Antonio.
Vio como alguien con un disfraz de príncipe se acercaba. Su corazón latía a toda potencia.
Vincent?
Vincent? Eres tú? Preguntaba James tratando de verle los ojos por los orificios esperando
una respuesta.
Hunter solo estiró la mano con los guantes de gamuza. James le dio la mano y
comenzaron a bailar. No era la reacción que esperaba de Vincent al verlo vestido como
uno de sus ideales de príncipe, pero tal vez se lo diría luego.
Hunter lo llevaba lo más alejado posible, a esa esquina donde estaban parados los
solitarios esperando un milagro y que alguien los sacara a bailas tan solo un par de
minutos. El profesor Gallagher se paro cerca de ellos.
Por qué tan misterioso? Ya sé! La máscara no te debe dejar hablar, porque no escogiste un
antifaz? Un rostro como el tuyo no se debe de cubrir.
No sabía que bailabas tan bien las canciones lentas, donde aprendiste? Preguntaba James,
quien de todas las preguntas no recibía ni una respuesta.
Seguramente quieres que sea una cita como en el cine mudo de los años veinte, entonces
tu película favorita es The Artist, me imagino, cuando quieras la vamos a ver juntos a mi
casa, es una de las favoritas de Esther.
Por qué no se calla? Por dios ya hasta me mareo. Así de difícil es bailar con otro chico? la
verdad no entiendo a Vincent! Luego de esta noche me va a deber una gran favor a
cambio! Pensaba Hunter, acalorado debajo de tantas capas del disfraz.
Vincent estaba parado en el arco de flores esperando a Roselyne. Cuando la vio en aquel
lindo vestido gótico verde, sintió que era su imaginación.
Vincent, me ayudas? Dijo Roselyne a quien todas las capas del gran vestido no la dejaban
subir las gradas.
Luces preciosa! Le dijo tomándola de la mano.
Entraron al lugar, Vincent estiraba el cuello lo más alto que podía para ver donde estaba
Hunter. Pero no lo logró localizar. Solo vio a Hayden bailando con Roxanne la más linda
y menos exótica de todas las chicas de noveno y a Tabatha con un vestidito negro de
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largas y amplias mangas y cuello alto, agitando la interminable peluca blanca bailando con
Axel quien estaba disfrazado con un traje que parecía tablero de ajedrez.
Vincent se quería sentar a tomar algo, para tranquilizar los nervios que ya tenía
destrozados y no había pasado ni una hora de estar ahí. Roselyne no lo dejaba que se
apartara de ella.
Un grupo de chicos hizo su aparición y la pista de baile se lleno, ellos estaban en medio de
chicos que olían a cigarrillos y alcohol.
Vincent se quedó bailando con Roselyne en la orilla de la pista, donde cualquiera que
entraba lo primero que vería será a ellos pero no importaba, el prácticamente se estaba
cocinando vivo como en el interior de horno microondas y el olor a cigarrillo le había
dejado un fuerte dolor de cabeza.
Las sombras estaban escondidas detrás de unos rosales y un pequeño bebedero para aves,
para no llamar la atención o que alguien las descubriera con sus disfraces.
Sienna llevaba un ajustado corsé plateado con una amplia falda de bailarina rosa, una larga
peluca rosa, las muñecas llenas de brillantes pulseras y unas matadoras botas
destaconadas. Ella estaba usando un antifaz de mariposa y alas con luces Led. Ella se
había decidido por el disfraz de reina de las hadas dejando brillantina regada por toda su
habitación. Sophia llevaba un ceñido corsé rosa, una larga falda de encajes llena de
moños, guantes y una corta peluca. Ella había escogido el vestido que Roselyne había
visto con Carter y estaba usando esa corta peluca porque quería verse como Michelle
Williams.
A esta hora, es más que seguro de que ya está Vincent bailando con James. Chilló Sophia,
con su antifaz rosa de encaje.
Te aseguraste de que nos reservaran la mesa más apartada y escondida? Preguntó Sienna
viéndose de nuevo en el espejo.
Sí, pero vámonos ya! Hemos tenido suerte de que nadie se ha acercado, pero pronto
empezarán a hacer efecto las bebidas de contrabando y vendrán los chicos a tratar de
embarazar a las perras de noveno.
Las sombras entraron escondiéndose detrás de las cortinas a la primera que vieron fue a la
pelirroja Johanna bailando encima de la mesa con Scott el chico esteroides. Ambos
estaban vestidos como Vampiros y un grupo de chicas de noveno se arremolinaban con
Baby Dolls, máscaras y alas de ángel, imitando a las modelos de victorias secret y otras
también estaban con lencería y antifaces.
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Será? Susurro Sophia. Obvio, quien más usaría un disfraz tan cubierto si no que el chico
más mentiroso de Royal Hills… te descubrí… querido Vincent. Gruñó Sienna.
Desesperada por interrumpirlos, tomó una manzana de la decoración y se la tiró a James
con todas sus fuerzas que sus huesudos brazos le permitían.
Buena puntería! Susurró Sophia chocando las manos por debajo.
James volteó a ver, pero solo vio un montón de máscaras. Nadie lo miraba fijamente como
para sospechar. Espera me dolió mucho el golpe, necesito tomar algo. Ya regreso. Dijo
James dejando a Hunter solo en medio de la pista.
Hunter suspiró de alivio. Nunca había bailado tanto en su vida y con chico menos. El
prácticamente estaba más agotado que en unos de los entrenamientos de viernes por la
tarde o de los días de gimnasio en los que levanta pesas.
James se acercó a la mesa de los dulces estaba a punto de agarrar un vaso del ponche de
frutas cuando una mano con un guante de cuero tomó su mano. El rodó los ojos al ver que
una chica disfraza de mariposa estaba a su lado.
No hagas nada que llame la atención, solo sígueme. Chilló Sienna tratando de cambiar la
voz.
Lo agarró del brazo y lo arrastró por todo el lugar hasta una esquina detrás de las cortinas
y la silueta de chica fantasma pintada a mano. Ella había hundido sus uñas en el huesudo
brazo de James dejándole marcas.
Quién eres? Que es lo que quieres? Preguntaba desconcertado James al ver a una chica
con peluca y un pésimo disfraz el cual solo le quedaría bien a Nicki Minaj.
Enserio no adivinas? Preguntó Sienna quitándose la peluca.
Sienna? Tú? Que es lo que quieres?
James, James. Con quien estabas bailando? No, no me respondas es obvio. Ella tiró el
cabello detrás de su hombro. Espero que lo hayas disfrutado.
Ah sí, por qué perra? preguntó James.
Si sabes lo que te conviene, no te vas a volver a acercar a Vincent. No digas nada, solo
mira… Sienna sacó su teléfono. Mira! Ella le dijo a James.
Que tiene esto? Es la placa de la oficina de mi madre. Que haces tú con esto?
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No te lo imaginas? Bueno… tu madre es la asistente de mi padre. Pero eso no es o
importante. Ella chasqueó los dedos. Sophia le alcanzó un sobre. Mira, en estos papeles
claramente dice que tu madre es la principal sospechosa del asesinato de tu padre. y en
estos otros papeles claramente se lee que mi padre utilizo sus influencias para que todo
pareciera suicidio.
Los ojos de James pasaban rápidamente por los párrafos de las hojas. Se quedo frio, sin
aliento. No podía creer lo que estaba leyendo.
Sienne rioo. Entonces si no quieres que los papeles originales lleguen a la policía TE VAS
A ALEJAR DE MI VINCENT! Ella gritó, o de lo contrario te vas a ver en un gran
escándalo, tu madre irá a prisión y prácticamente vas a perder todo lo que tienes. Porque
como veras en esta hoja también modificaron el testamento de tu padre para que tú seas su
único heredero. si tienes un poco de cerebro vas a poner las cosas en la balanza y a ver qué
lado pesa más? Prácticamente toda tu vida o un chico lindo?
Eres una Zorra! Como te atreves a utilizar a mi madre para tus propósitos! Como te
atreves a decirme todo esto! Gritó James limpiándose la lagrima que había dejado un
rastro de delineador en su mejía. Eres la peor de las putas.
Tranquilito, no te conviene insultarme. Yo uso lo que sea para conseguir todo lo que
quiero. No me importa que sea, siempre y cuando tenga lo que quiero! Ella soltó una
macabra sonrisa y pasó su mano por su afilada barbilla. Sabes qué? Me caes bien, te voy a
dejar que te despides de una buena vez de él y me lo dejas el resto de la noche. No! el
resto de la vida. Sienna se volvió a poner la peluca y se dio una rápida mirada en su espejo
compacto. Salió arrebatando las cortinas tirándole un beso soplado a James.
James se sentó en el suelo, llorando del coraje, -Maldita! Mil veces Maldita! Esto, esto no
se queda así. Esta me las pagas con sangre maldita perra. James soltó unas cuantas
lagrimas más y luego se limpió el rostro. El no dejaría las cosas así, él es James Zahr
Hollower y nadie utiliza el juego de muñecas en su contra.
Sienna se acercó a la mesa donde estaba sentada sola Sophia tomándose fotografías a sí
misma.
No me lo vas a creer! cuando te deje con James, Vincent se fue al baño y alguien vestido
igual a él lo siguió. Aún siguen ahí. Y acabo de ver a Roselyne acercándose a la fuente de
chocolate, eso quiere decir que estaba con alguien pero ese alguien la dejo sola un rato. No
te parece extraño?
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Me dejó solo y ya no regreso! Le dijo Hunter a Vincent echándose aguan en la cara
encerrados en el baño. Ellos tenían el rostro enrojecido y prácticamente habían tomado un
litro de agua mineral cada uno.
Qué extraño, james jamás me ha dejado solo por más de tres minutos. Entonces, ahora tú
vas con Roselyne y yo me quedo esperando a que James regrese.
Entró Axel corriendo y somatando la puerta. Hunter brincó del susto.
Vincent! James se acaba de marchar, me dijo que te dijera que se disculpa pero se tenía
que ir, no sé qué le paso, pero debió de haber sido algo grave, nunca lo había vito así.
Parecía como si tuviera una crisis.
No creo que se haya ido. Hunter ve a buscarlo por toda la escuela, luego me mandas un
mensaje o me llamas si lo encuentras. La farsa debe de seguir! Murmuró Vincent mientras
salía corriendo y los chicos lo seguían.
Hunter salió del gimnasio, rodeando los jardines mientras se quitaba la máscara y
empujaba a algunos cuantos.
James ya no estaba en Royal Hills, se había subió a su McLaren. Escuchaba el cd que
había grabado para regarle a Vincent luego de la fiesta en su idea de que Green Day sería
como la banda que los unía.
Que hago! Por Dios que hago. Esther debió de tener sus motivos para hacer lo que hizo. El
la entendía y gracias a eso ahora tenían todo lo que tenían y el era todo lo que el ahora era.
Quien diría que la hija del jefe es la zorra de Sophia. Tengo que admitir que me tiene en
sus sucias manos la zorra oxigenada. El gruñó, ahora entendía porque Esther estaba
empeñada en trabajar ahí. Tenía intereses que cuidar.
Secó sus lágrimas y exhaló. Pero, también tendrá algo en contra de Roselyne? Después de
todo ella es la otra. O será que ya lo utilizó hace tiempo, a decir verdad ya no los he visto
juntos pero ni para intercambiar palabras.
Axel quiso salir para ayudar a buscar a James, pero vio a Tabatha sentada esperándolo.
Que fue lo que paso? Le preguntó.
La verdad no tengo ni idea, James se acercó a mí con los ojos llenos de lágrimas, me dijo
que le dijera a Vincent que se tenía que ir. Lo estuve buscando, entré al baño y ahí estaba
con el mismo disfraz que Hunter. Tu entiendes algo?
Mmm… Tabatha rodó sus enormes ojos y movió la cabeza de incomprensión.
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Luego salió Vincent que se había quedado en el baño pensando mil razones por las que
James se tuviera que ir huyendo sin despedirse.
Mejor no nos entrometamos en las cosas de Vincent. El es demasiado extraño y no quiero
mas problemas en la escuela. Ella tomó la mano de Axel y regresaron a bailar.
Ahí está! Aprovecha esta tu oportunidad! Sophia dijo untándose un poco más de la crema
con brillos por el cuello.
No, espera! No me acabas de decir que hay dos con el mismo disfraz, este puede ser
Vincent o cualquier otro! Sienna estaba a punto de pararse para hablar con él, pero vio
como Roselyne se le acercó, lo agarró de la mano y lo sacó a bailar.
Omg! Qué? Que hace ella con Vincent? no que ya no se miraban? Esto tiene que ser una
mentira de Carter! sabía que no se puede confiar en alguien que fuma y maneja al mismo
tiempo.
Sabes que creo? Preguntó Sophia, creo que había un doble de Vincent, si el que vi entrar
al baño después de él. Este doble estaba con alguno de los dos y el verdadero Vincent con
el otro. Me entiendes?
A la perfección… He sido tan ilusa, Vincent nunca ha dejado de estar con los dos, pero ya
me quité a uno de encima, ahora solo me queda la inocente Roselyne.
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Capitulo 38
James llegó devastado a su casa ocultando sus hinchados ojos debajo del antifaz de
murciélago que había pasado comprando. Había cambiado su papel antagónico por el
protagónico del eterno mártir. Estaba tan furioso que era capaz de destrozar todo a su paso
o de hacer cualquier otra cosa de la que se arrepentiría al día siguiente con horribles de
conciencia. Notó cómo Esther aún tenía puesto el traje Mulberry que se había llevado a la
oficina. Un prendedor de calabaza colgaba de su solapa.
-Por qué regresaste tan temprano? –pregunto Esther tomando un sorbo de té.
-No, por nada, -James susurró tratando de ocultar sus sollozos- es que la party estaba tan
aburrida… de las más aburridas que he ido en mi vida. -Y tú? Que hacer todavía vestida
así? –Esther destapaba la canasta de dulces que le habían mandado por correo. Los
chocolates suizos se miraban tentadores.
-Es que tuvimos una junta de última hora, con unos clientes extranjeros, si todo sale bien
tendré una comisión en Euros… a ver qué pasa… todo depende si les gusta el proyecto en
el que he estado trabajando todos estos meses.
-Discúlpame, pero estoy muy cansado. Me sigues contando mañana -ok? –murmuró
James a quien la conversación empezaba a ponerlo mal de nuevo.
Subió las escaleras lentamente como si los pies le pesaran y entró furioso a su habitación.
Hurgo en su bolso Cartier y sacó su iPhone para ver todos sus contactos. Se detuvo a ver
todas las fotografías de Vincent, las que había copiado de su perfil, las del viaje a la parís
y las que le había tomado en secreto… –Creo que estoy siendo un poco masoquista! –se
dijo, dejándose caer sobre su cama como desmayado.
Pensó en llamarlo solo para escuchar su voz pero vio el olvidado número de Harlow,
quien todavía le debía un favor al esconderla de su novio de primaria.
-Necesito un break, el ver a Vincent y saber que no puedo estar cerca del o peor aún que él
se acerque y el tener que ignorarlo sería como… la muerte!
Mmm… La llamo, o no la llamo? –se preguntó mientras notaba que de nuevo se
encontraba en una encrucijada. No quería que Harlow pensara que el solo la buscaba por
interés, lo cual era cierto, él se había olvidado por varias semanas de ella pero, era eso o
aceptar que Sienna había ganado.
-Hello Harlow? eres tú?
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-Sí, soy yo, pero quién habla?
-soy yo James, como has estado sister?
-Aquí, viendo el especial enamorados, y pudriéndome del aburrimiento junto con unas
chips, pero a qué se debe tu llamada? –ella estaba mintiendo, ella recién se había quitado
el vestido. Hace no más de media hora había estado causando alboroto con las chicas
quienes habían estado en la fiesta chicos sin camisa y chicas sin sostén de Paul Stedman.
-Dios aquí, en los peores momentos de mi vida, justo en la noche de San Valentín, y…
bueno en la primera que pensé fue, en ti. Necesito salir de la maldita rutina, tu sabes, solo
quería saber si podría… quedarme algunos días contigo?
-por supuesto! Fabulosamente genial, hace muchísimo que no tenemos una pijamada
fashion en mi casa y acabo de comprar la colección de Saw, cuando vienes?
Hubo silencio al otro lado de la línea. –Mañana domingo está bien? –chilló Harlow al otro
lado de la línea. Ella estaba as que ilusionada con volver a ver a James y saber todas esas
nuevas tendencias, contactos y alguna otra cosa que copiarla, ella estaba segura, de ser
posible le copiara hasta al mismísimo Pérez Hilton de quien ella fiel seguidora.
-perfecto! Arreglaré el cuarto de súper visitas para que pongas todas tus cosas, aquí
conmigo casi no se duerme y si tienes sueño duermes conmigo en mi King-bed!
-Entonces… así quedamos, nos vemos mañana… mil gracias. Sabía que contaba
contigo… hermana.
***
En el Royal Hills la party seguía sin el socialite más esperado de la noche. Las Sombras
rechazaron a Adam y Jared, bailar con ellos es suicidio social. Es mejor quedarse aburrida
sentada como señora gorda vestida con el eterno vestido de encajes de los ochentas en
boda, que estar bailando con los rechazados de todo el social circle.
Luego de eso, Sienna estaba muy ocupada viendo detenidamente cada paso que daban
Vincent y Roselyne.
-Y esta qué? Acaso tiene pies de acero o qué? Ya lleva dos horas bailando y no ha parado
para nada… wow! Es toda una Men-eater!
-Haaay, y quien no bailaría eternamente con su prince charming? –susurró Sophia
moviéndose al ritmo de RobinThick. Para suerte de Sienna, Hunter se acercó a Vincent,
interrumpiendo el baile.
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-Por qué tienen el mismo disfraz? –pregunto Roselyne.
-Es que tenemos el mismo buen gusto, pero, solo te lo voy a quitar unos minutos, es
urgente, tú me entiendes… cosas de chicos. –murmuro Hunter.
-Que es lo que pasa? Por qué me sacas del gimnasio? –pregunto Vincent mientras era
arrastrado por Hunter.
-Es que unas chicas que estaban en el estacionamiento dicen que vieron a James subirse a
su beetle y marcharse a toda velocidad. No entiendo por qué saldría corriendo estando tan
happy contigo. -Y tú?
-No! yo menos. Él no es de dejarlo todo abandonado, algo le debió de haber pasado, habrá
sido algo con Esther? Préstame tu celular, necesito llamarlo para saber que le pudo haber
pasado. –murmuró Vincent marcando el número de James el cual se sabía de memoria. -
No contesta! Lo tiene apagado! Lord… Tengo que regresar con Roselyne, tu sigue
intentando hasta que te conteste, le preguntas que le paso y luego me cuentas, me lo pasas
o lo que sea pero necesito saber que tiene!
Hunter miró al suelo, de alguna forma lo que estaba sucediendo también lo estaba
afectando por algún motivo.
Roselyne agradecía mentalmente al dj que había puesto una canción un poco más lenta y
no tan romántica. Le llamó la atención ver a Sophia sentada al lado de una completa
extraña.
-Hi! Sophia, quien es ella? –dijo señalándola con la mirada.
-Es… soy yo Taa-Daa! Sienna, es que me gusta disfrazarme totalmente, convertirme en
otra persona… te gusta?
-Mmm… si está muy original tu disfraz, pero por que no están bailando? Acaso no las han
invitado? –pregunto Roselyne en tono de burla.
-Por supuesto que sí, solo estamos descansando los pies. Enserio que solamente tú sabes
cómo bailar con tacones y no romperte los tobillos. –contesto Sophia en tono de Duh.
La party poco a poco iba llegando a su trágico final, de todos los que estaban solo
quedaban unos cuantos dispersos en todo el gimnasio. La media noche aun no había
llegado y todos los herederos ya estaban embriagándose en las fiestas privadas
organizadas por toda la ciudad.
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Roselyne seguía bailando como la cenicienta con su príncipe azul hasta la media noche
siendo la envidia de las chicas que nunca bailaron y querían hacerlo o de las que bailaron
pero no con el chico que querían.
Las Sombras estaban como pegadas a sus sillas. Sophia devoraba un Cupcake y Sienna
seguía ahogándose con su sexta copa de champán rosa. No se moverían de ahí hasta que
Vincent y Roselyne lo hicieran.
Hayden y Hunter entraron al gimnasio como en una ráfaga. Se acercaron a Vincent y le
murmuraron al oído. -No nos contesta!
Quien no contesta? –pregunto Roselyne quien escucho todo.
Mmm… Beatriz la hermana de Hayden, es que quedo de venir a traerlos pero no contesta.
–murmuro Hunter.
-Que… ya se quieren ir? –murmuró Vincent quien seguía bailando.
-Sí, es que la verdad ya se puso aburrida, sabes que la party se termina cuando miras a la
directora Ravenscroft bailando con todos los profesores. –la mirada de los cuatro cayó
encima de la directora que estaba vestida como la reina Isabel quien estaba bailando con el
profesor Gallagher que vestía como Shakespeare mientras sostenía la cola de su enorme
vestido.
-Entonces yo los llevo. Te parece Roselyne? Quieres que te lleve a tu casa? –Vincent la
miró a través de su máscara.
-Thanks, pero ya quede con mi madre, Solo la llamo y viene por mí enseguida. Váyanse
Tranquilos, que yo me quedo con el dúo más animado de la noche. –dijo Roselyne
señalando a Las Sombras con la mirada.
Vincent se despidió como lo haría cualquier príncipe, besándole la mano y haciéndole una
reverencia. El espesó maquillaje de Roselyne no lo dejaba ver pero sus mejías se pusieron
rojas como dos manzanitas... siempre había querido un beso en las manos y una reverencia
-como toda princesa.
Cuando Vincent y sus inseparables amigos desaparecieron por las portas del gimnasio,
Roselyne sacó su iPhone de la mini bolsa que escondía el vestido. Tenía tres llamadas
perdidas y seis texts de Carter.
Omg! Salió corriendo al baño tronando sus tacones por todo el suelo de madera. Se
aseguró de estar totalmente sola. Cerró la puerta con pasador, no podía dejar que alguien
la escuchara hablar con el otro chico en su vida.
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-Carter… la party ya termino… podrías venir por mi como quedamos, en el parque de
enfrente?
-Enseguida estoy ahí. –Carter murmuró mientras se estacionaba.
-Sabes… me la pase tan aburrida, lástima que no podías venir, de lo contrario aún
estaríamos bailando tu y yo. –Mintió Roselyne, sabiendo que nadie se comparaba con
Vincent, no sentía las mismas mariposas en el estómago, ni el mismo sudor en las manos
por Carter. Ahora entiendo que quieren decir con el “necesito poner las cosas en orden”.
Mira! -Roselyne ya se va! –chilló Sophia brincando de su asiento cuando la vio regresar
para despedirse de Tabatha y Axel.
-Esperemos unos segundos y la seguimos, no creo que se vaya a ir caminando. –Sienna
dijo tirando la servilleta encima de la mesa.
Roselyne se sentó en la banca que está enfrente de Royal Hill, al lado de los juegos
infantiles. El lugar estaba iluminado con faroles y parecía que la luz de luna estaba
encendida al máximo.
Las Sombras la miraban escondidas detrás delCitroën negro de la directora con varios
rosarios colgados del espejo retrovisor y viejas calcomanías pegadas en el parachoques. Al
parecer la directora había viajado por todo estados unidos, había visitado Graceland,
Disney Word y la botella de kétchup más grande del mundo.
Vieron como una Harley, se estacionaba frente a ella. El misterioso del casco negro se lo
quitó.
-Carter! –susurraron Las Sombras al mismo tiempo que aferraban sus uñas en la pintura
del Citroën.
-Todo este tiempo me estuvo mintiendo! Con que razón esta zorra no se separaba de mi
Vincent! Todo era mentira, nunca lo ha olvidado.
-Ashhh, está loca no deja que ningún chico hot se le escape! –gruñó molesta Sophia
mientras se quitaba su antifaz.
Es increíble que Carter se conforme con esta! Yo creí que tenía mejor gusto, como todos
los rebeldes en las películas, siempre se quedan con las latinas más hot. Que es lo que
tiene que todo mundo quiere con ella? –seguía murmurando Sienna molesta.
-Espera! esto nos puede servir… con James fuera del juego, esto nos vino como oferta de
2X1. Ahora solo debo de pensar en cómo sacarle el mayor provecho posible. –chilló
Sienna mientras miraba como Roselyne estaba aferrada a las manos de Carter. Sus ojos
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brillaban y el cabello de Carter estaba más despeinado que nunca pero aun así se miraba
lindo.
Roselyne se subió agarrando todas las capas de gran vestido con las dos manos, no quería
que se enredara con las ruedas y estropearlo.
-Quieres ir a tu casa o a algún otro lado? –pregunto Carter.
-Sorpréndeme! –contesto Roselyne animosa.
Carter la llevo al mirador de la ciudad, ese lugar donde parece que vive cupido y todos
llevan a sus conquistas para rematar el enamoramiento.
Roselyne se bajó de la Harley y se quedó maravillada de ver toda la ciudad, su mente se
transportó hacia el mirados que había visto junto con sus abuelos en un viaja a colorado.
Paso sus manos por una vieja pared con humedad en la que estaban escritos varios
nombres con marcadores y algunos más antiguos estaban grabados en el cemento.
Roselyne incluso pensó que el nombre de todas sus ex-amigas debían estar ahí.
-Sabes, viéndote así vestida, es irresistible el preguntarte si… Me daría el honor de bailar
conmigo su majestad? –Carter hizo una reverencia enfrente de ella y beso su mano. Su
imitación de acento inglés fue perfecta.
-Pero no tenemos música… -susurro Roselyne temblorosa.
-Claro que sí. -Contesto Carter sacando el iPod que su abuela le había comprado en uno de
esos mercados de pulgas pero había tenido la delicadeza de buscar la caja original y
empacarlo para su cumpleaños.
Compartieron audífonos, pero por más bien que Carter bailara el estar a oscuras, solo con
la luz de la luna y teniendo todas las luces de la cuidad como fondo, Roselyne no sentía
los mismo que sentía con Vincent. Su corazón no se aceleraba, las manos no le sudaban y
no se olvidaba de todo. Dentro de ella solo sentía un poco de culpa de estar saliendo con
dos chicos. Por más que lo intentaba, solo lograba fingirlo, no quería que él lo notara y
todo pasara de ser una película de Disney a ser una de terror de bajo presupuesto.
***
Toda la magia de la noche de máscaras había pasado, lo único que quedaba eran los
disfraces tirados en el suelo alfombrado, los malestares por tanto ponche con vodka
mezclado con chocolate y quizás algún bebé concebido.
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James se sentó en el desayunador, esperando a que Esther terminara de preparar los
waffles con crema chantillí de todos los domingos. Eso era algo que James recordaba
desde siempre y lo único que había varia era el tamaño de su porción.
-Esther, tengo que confesarte algo. –dijo James hablando más serio que nunca.
Esther dejo la wafflera y recostó los codos al otro lado del desayunador e incluso huso su
pose de interés con la mano sosteniendo su barbilla.
-Tengo demasiados problemas en el Royal Hills, lo peor de todo es que no solo me
perjudican a mí. Necesito un respiro, de lo contrario no sé qué me podría pasar. Anoche
sentía una horrorosa migraña, sentí que casi me desmayaba. Sé que esto no debe pasar
pero me está afectando. Ya hable con Harlow, quede de irme un tiempo a su casa, el estar
con ella, que vive en un mundo distinto al mío, me va a sacar de esa maldita rutina. Te
prometo que luego me pongo al corriente con las materias. Pero enserio necesito
olvidarme de todo por un tiempo.
Esther seguía con la misma expresión. E incluso parecía que se había olvidado de
parpadear. El sonido de las patitas de Bella-Boo quien aún seguía con su vestidito de
lentejuelas se escuchaban bajando las escaleras mientras ella aun trataba de romper el
empaque de la barra de chocolate que había encontrado detrás de la puerta.
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Capitulo 39
Saqué mi vieja maleta Vuitton del ático, la puse sobre mi cama y tomé aire. Aun olía a la
humedad de Londres y a ese extraño desodorante ambiental del hotel Savoid. Rocié un par
de veces un poco de mi perfume Paco Rabanne e intenté meter todo mi closet y
prácticamente toda mi habitación en ella.
Es increíble que por culpa de un par de zorras me tenga que ir de la mejor escuela de
todos, bueno por un tiempo, o tal vez me acepten de regreso a mi antiguo escuela, No sé,
la verdad… primero lo primero… salir de todo esto! Me decía a mi mismo doblando
cuidadosamente mis últimas adquisiciones. Estábamos justo a mediados de febrero y le
idea de perderme la celebración de easter de Royal Hills me molestaba, pero sabía que era
lo mejor. Agarré mi uniforme que estaba colgado en la percha de la lavandería. Lo escondí
hasta atrás del armario, escondiendo con el todos los malos y buenos recuerdos que tenía.
Adiós Vincent, con este uniforme te conocí, con este uniforme conocí a las… la verdad no
sé por qué las sigo mencionando. Pero con este uniforme tengo tantos recuerdos tuyos y
solo eso me llevo, recuerdos y el gran amor imposible que ahora eres para mí, creo que
debería empezar a escribir canciones country de mis sentimientos, parece funcionarle my
bien a Taylor Swift.
El Lexus blanco de Harlow se estacionó enfrente entonando la melodía de la cucaracha
con la bocina.
Adiós Esther. Nos vemos en unos días, te encargo que llames a Royal Hills y les digas
cualquier cosa, que tengo varicela, que fui raptado por extraterrestres, que me fui de viaje
a Hawái o que me morí, lo que se te ocurra, prohibidísimo decirle a quien sea, donde
estoy!
Esther me abrazó. Te voy a extrañar. Ella dijo en mi oído causándome un escalofrió. Yo
estaba usando lentes oscuros esa mañana para ocultar las ojeras, gran parte de la noche
había llorado por Vincent pero como a eso de las tres de la mañana había decidido no
decirle nada a Esther, no le reclamaría ni le insinuaría que estoy enterado de su secreto.
Ella también jugó con muñecas y estoy orgulloso de ella. Yo juego con plástico y ella con
piel y sangre humana. Ella está a un nivel superior al mío.
Tiré mi maleta en el baúl del Lexus y me subí al lado de Harlow quien lucía los últimos
aretes de Tiffanys y jalaba su licuado de proteínas por la diminuta pajia.
Pon cualquier música a full, pero menos Green Day! Ya he tenido suficiente en vida! Dije
ajustándose la corbata azul marino en el espejo retrovisor leyendo las notas de advertencia
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de este. El refrescante aire de febrero parecía darme algo de esperanza mientras
despeinaba mi cabello.
En una desconocida estación de Radio Sonaba Thousand Miles de Vanessa Carlton. Subí
todo el volumen, era como si lo fuerte del aire y la canción quitara toda la depresión de mi
cabeza. Estaba huyendo, pero no por cobarde, lo hacía porque lo necesitaba.
Sabes que necesito? le pregunté a Harlow. Un café cargado con doble espuma de
Starbucks, con urgencia!
Ya lo creo! Gritó James, siempre he dicho que pensamos igual!
Harlow se estacionó torcida sin importarle que la persona del Mercedes-Benz de al lado
no podría abrir la puerta. Pero la urgencia por la cafeína era más grande que el interés por
el resto del mundo.
Sentados en las mini sillas de Starbucks express y viendo lo lindo que era el chico de al
lado, Harlow no pudo aguantar su curiosidad que la comía viva.
Por qué la urgencia de salir corriendo, dejando tantas cosas, porque oye, cualquiera
moriría por estar en Royal Hills con ese chico guapísimo del que tanto presumes?
God… Por un par de malditas! Las zorras del otro día, en la tienda, recuerdas? bueno, no
importa, murmuré al ver como Harlow tenía la misma expresión vacía de Sophia cuando
intenta recordar algo. La cuestión es que están enamoradas de Vincent o Sienna, la zorra
mayor lo está, y tienen el trabajo de Esther en sus manos, si no me alejo el papá de Sienna
la despide. Sabes lo que significaría eso? Prácticamente había inventado la excusa perfecta
en ese momento. Siempre me sorprendo a mí mismo.
Omg! Que malditas! Sabía que en ese escuela había felinas enjauladas pero no que
estuvieran hasta ese nivel, bien dicen que en todo Edén hay una serpiente de la cual
cuidarse. Chillo Harlow jugando con la servilleta de papel tratando de que las historias de
James no la afectaran.
Tú crees que me pueda cambiar de escuela? ya sabes con Hailey, Aubree y contigo, no
creo que sea problema. Es que, la verdad nunca debí de haberme cambiado.
Y tú crees que Esther te dé permiso de hacer el cambio? Murmuró Harlow. No vas a
extrañar a alguien de tu, bueno ex-escuela?
huh, Esther… no, para nada, y si, voy a extrañar a alguien… mmm… contuve la
respiración y parpadeé fuertemente. La verdad si a Axel, mi único Bff , chico obvio,
Tabatha, su novia, bueno no sé si ya serán novios formales, pero hacen una pareja
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preciosa. A Ariadne y Minerva, no hablaba mucho con ellas pero son las más listas de
Royal Hills y quizás del mundo. A todo el equipo de porristas, te conté que ganamos el
primer ligar en los inter? Debiste de haber visto la cara de las sombras cuando vieron el
enorme trofeo. A Roselyne, mi rival secreta del amor de Vincent… Vincent… Mis ojos se
llenaron de lágrimas como cuando miro ese horrible programa de Animal Planet en el los
leones están de casería. Mejor cambiemos de tema… Cuéntame de Hailey y Aubree, como
están, muero por verlas, llámalas…por favor!
Por supuesto! Déjame llamarlas hoy habrá una súper pijamada en mi casa para ponerte al
tanto de todo lo que ha pasado, seguramente te has olvidado de toda la vida social,
Verdad? pero para eso estamos tus amigas para ponerte al corriente, déjame que les diga
se van a poner felices de saber que regresas! Chillaba Harlow marcando las diminutas
teclas de su teléfono rosa. Le voy a pedir a Hailey que asalta el mini bar de sus hermanos
y nos traiga una botella de vodka.
Mientras Harlow hablaba por teléfono imitando a Snooky, yo me encontraba mirando al
chico de al otro lado del lugar. Su mente parecía no tener a nadie más que a Vincent
grabada. Sabía que sería difícil hacer como que nada había pasado.
***
Vincent se había pasado la mañana tratando de localizar a James como si se tratase de vida
o muerte, pero lo había eliminado de todas las redes sociales disponibles, el celular lo
tenía apagado desde anoche con el buzón de voz lleno. Solamente estaban las reseñas
sobre sus atuendos, una página en la que una organización le agradecía los donativos y un
blog en el que alguien estaba vendiendo bolsos alegando que le pertenecieron a él.
Demonios! Que habrá pasado? James… Dónde estás? Por qué me haces esto! Abra
descubierto de que no era yo el que estuvo anoche con él?
Lord… Eso! Eso debe ser! Debe estar furioso! Soy un idiota! Como deje que esto
pasara… enserio que no tengo perdón!
Vincent agarró las llaves de su BMW, se puso sus jeans ajustados, se colocó su chamarra
de cuero y envolvió su cuello en una bufanda. Salió de su casa decidido a encontrarlo.
Mientras dirigía a comprar el arreglo de flores más grande que tuvieran en el kiosco de
Century City escuchaba a McFly y sentía como su corazón se aceleraba. Estaba decidido a
lo que fuera con el fin de volverlo a ver. Sonó su celular. No… Sienna. Grumo.
Vincent… Espero no haberte despertado, pero es que tengo antojo de un Yogurt-helado.
Qué te parece si vamos a ver esa nueva pelicula de Emma Stone de la que todos hablan?
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Maldición! Gritó Vincent colgando la llamada, en lo que se estacionaba frente a un
restaurante-bar, el cual nunca había visto.
Perfecto! Nada como alcohol antes del medio día para aguantar a la pesada de Sienna el
resto del domingo. Se bajó, vio el lugar que estaba decorado como restaurante de playa
con dibujos de barcos, cangrejos y redes de pescar a modo de cortinas. Se sentó en la silla
de cuerina roja de la barra, ordenó un litro de cerveza barata para desviar un poco sus
cargos de conciencia y se quedó viendo la pantalla gigante del lugar que pasaba la
repetición del partido de la liga española.
Bueno, Vincent, tranquilo, ni que James no fuera a ir mañana a Royal Hills, mejor así
hablamos en nuestro baño a solas. Pensó mientras le decía al bar tender que dejara la
botella de tequila.
Vincent llegó media hora más tarde de lo que Sienna le había pedido. Pero como a él le
importaba en lo más mínimo y luego de todo lo sucedido pensaba que Sienna debía estar
agradecida de que él estaba ahí.
Sienna se acercó al BMW taconeando con unas feas botas blancas de peluche, de esas que
solo miras en los programas de chicas gitanas.
God, Hueles, no, apestas a alcohol. Estuviste tomando tan temprano?
Para estar contigo no es suficiente el alcohol, creo que lo que necesito lo venden en las
droguerías. Pensó Vincent rodando los ojos para no verla.
Sabes creo que eso es dañino, es como mezclar dulces con papas fritas, pero bueno, estas
aquí. Sienna dijo abriendo la puerta y subiéndose ya que al parecer a Vincent se le habían
olvido los modales.
***
Era domingo por la noche y la habitación de Harlow decorada con lo último de Roxy y las
paredes tapizadas con viejos posters de West-Life, Nsync y Back Streets Boys se llenaron
de gritos de los grandes ex-amigos que se volvían a ver.
No era como esos reencuentros de los grandes amigos de los ochentas en los que el chico
más guapo del salón tiene ahora la gran panza de cerveza y oculta su calvicie con cabello
en espray o que la chica más popular y más envidiada por sus looks de Madonna ahora
parece una muñeca inflable, y no es porque este caliente, sino porque está llena de silicona
y botox que apenas si puede gesticular alguna expresión.
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Entonces regresas al Old Country School! qué emoción! Muero por qué conozcas a
Jonathan el nuevo profesor de Física! Esta para morirse! Chillaba Aubree. Te vas a ir de
espaldas cundo mires a lo único que nos entretiene ahora es Joselyn la Creepy, es tan fea
que cualquiera diría que en su otra vida se dedicaba a espantar niños por las noches o a
aparecer un uno de esos programas de Discovery Home and Health en los que muestran a
las personas más feas del mundo tratando de cambiar.
Pero cuéntanos, porque todos estos cambios? te lo dijo tu horóscopo, oh… ya se te lo
recomendó tu terapeuta, luego me pasa el número del tuyo que al parecer es más efectivo.
No, por favor ya no me vuelvan a preguntar. El pasado quiero que se quede ahí en el paso,
solo me conformo con todos los recuerdos que tengo. Lo que si les agradecería es que me
ayuden a superar la depre y hacer hasta lo imposible porque me acepten de regreso. Estoy
tan happy y no es cien por ciento seguro que me acepten.
Mejor vamos por el popcorn, quien quiere mantequilla?
Y quien quiere con marshmallows derretido? Gritaron Hailey y Aubree mientras Harlow
encendía el DVD y yo tiraba todos los cojines, almohadas y peluches encima de la
alfombra. De nuevo estaban teniendo la misma pijamada que solíamos hacer cuando
estaban en séptimo y octavo grado. Mi mente viajó hacia el pasado. Fue entonces que me
pregunté qué era eso que había cambiado, porque de repente mi vida se había vuelto una
constante guerra de hipocresía, la respuesta podía ser que las chicas nuevas que habían
entrado a mi vida, pero yo había pasado por seis escuelas diferentes y en ninguno había
tenido tantos problemas. Entonces la respuesta se fue sobre Vincent. Él era el motivo de la
guerra de puñaladas por la espalda, él era el chico tentación de chicas y chicos.
Noté como Harlow fulminó con la mirada a las chicas. Que sucede? Pregunte
acercándome, sabía que ellas me estaban ocultando algo.
Nada. Las tres respondieron al mismo tiempo. Perfecto, entonces me largo de aquí, estoy
huyendo de perras hipócritas, pensé que ustedes eran diferentes. Pero parece que no.
Comencé a tomar mis cosas.
Espera, Hailey murmuró. Lo estamos haciendo solo por ti.
Te volverás loco cuando lo sapas. Aubree se acercó a mí y me invitó a sentarme en la
cama. Las chicas se colocaron alrededor mío. Harlow me alcanzó una invitación de boda
blanca con rojo. D y D estaban impresos en letras doradas. Dalton se casaba con Donna,
una hermosa chica que solo había visto una vez, ella era bonita con el cabello rojo y miles
de pecas salpicadas por todo el rostro. Dejé caer la invitación. Prepárense chicas, en dos
semanas volveremos a jugar con muñecas. Los ojos de las chicas brillaron.
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***
Vincent se levantó particularmente preocupado la mañana del lunes, había soñado que
James estaba perdido en un bosque y nunca aparecía, era uno de esos sueños de los pocos
que tiene pero que por lo mismo son muy intensos e incluso algunos se habían vuelto
dejavu pero espera que ese fuera una excepción.
Y esto… que querrá decir? Creo que necesito una de las revistas de Roselyne para saber el
significado de los sueños. Se dijo mientras se levantaba y escogía los accesorios más
llamativos por si James no lo perdonaba por sus palabras tal vez lo haría por sus
accesorios.
Las sombras esperaban sentadas en la jardinera con sus nuevas diademas Feather
Collection y pequeños velos de encaje cubrían sus rostros. Ellas esperaban a que pareciera
James en su McLaren para restregarle de nuevo en la cara los papeles que involucraban a
su madre en el asesinato de su padre por si se le había olvidado.
Vincent estaba sentado en la banca del jardín con Hayden y Hunter, para explicarle todo lo
sucedido, bueno si es que el motivo de su partida era que los había descubierto. Pasaron
los minutos y el McLaren de James jamás apareció, todos estaban extrañados. James
jamás perdía la oportunidad de presumir todos los accesorios que tiene y convertir Royal
Hills en su propia pasarela.
Sonó la primera campana del día. Cerraron la puerta principal. Vincent se desmoronó, solo
se quedó con el diminuto peluche de Pitufo Vanidoso que la había comparado a James y el
gesto de incomprensión en su rostro. Dejó caer las seis rosas rojas que sostenía.
Gracias James! Gracias, entendiste muy bien cada palabra, yo te quería lejos de mi
Vincent y me diste más. Entre más lejos la tentación, menos lo piensa el pecador.
Murmuró Sienna sentándose en el escritorio de James.
Roselyne se sentía totalmente sola, bueno las sombras seguían igual de hipócritas, pero no
es lo mismo que estar con James platicando en contra de esas dos o de cualquier otra cosa
que estar intercambiando incomodas sonrisas cada tres minutos con ese par.
Durante el periodo libre Roselyne se acercó a la secretaria más desordenada de toda la
escuela. Su lugar estaba lleno de papeles y vasos con café a medias por todos lados.
Disculpa, Pauline es que no se si sabe por qué James Zahr Hollower se ausento hoy?
Ah! Si, su madre llamó, dice que le dio saber ni que enfermedad rara que venía en uno de
sus atuendos importados, pero que luego me llama para avisar como sigue. Respondió
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Pauline ajustándose su moño en la blusa vintage color perla viendo la cara de duda que
tenía Roselyne.
***
Respira James. Me dije a mi mismo en el momento en que abrí los ojos. Estaba en medio
de las chicas que aun dormían como si todo lo sucedido hubiera sido un mal sueño, pero
no, al abrir los ojos y ver la cara de Chris Evans recortada de alguna revista que Harlow
tenía pegada al lado de su cama recordé lo misterioso que era Vincent, en especial cuando
se está a solas con él y parecía que sus nervios y su tic de sonrisa sexy lo dominaban.
Entonces volví a mirar la invitación de Dalton. El había invitado a las chicas porque
seguramente se habían hecho amigos desde el día de mi fiesta en el yate. Y fue ahí cuando
lo comprendí, el se estaba casando con Donna por su dinero, no por ella.
Las chicas se levantaron cuando sonó la alarma de Harlow. Se pusieron el nuevo uniforme
azul de Hightown Hill School. Me gusto el nuevo estilo, estaba seguro que alguien con
buen gusto lo había escogido y me sorprendí aun mas de que no había sido yo. Me vestí
con el conjunto Preppy de Tommy Hilfiger y los viejos lentes Ray-ban de aviador de mi
padre mientras las chicas me miraban y revivían tiempos pasados.
Todos se subieron al Lexus de Harlow con los vasos de yogurt con granola en las manos y
se dirigieron a la escuela cantando todas las canciones del sobrevaluado álbum de Katy
Perry.
Cuando llegamos a la escuela, no podía creer que de nuevo estuviera viendo las viejas y
oxidadas rejas del patio de juegos y los corredores aún tenían ese fuerte olor a madera que
se quedaba impregnado en la ropa.
Todos los antiguos estudiantes volvieron a verme, los más hipócritas se acercaron a
saludarme, los que no se alegraban de volverme a ver solo me ignoraron y algunos nuevos
me envidiaron. Sonia pasó a mi lado e intercambiamos miradas. Ella aun me temía.
James Hollower! Qué hace usted aquí? Preguntó uno de los directores al verme recostado
en una de las columnas llamando la atención de todos.
Precisamente venía a hablar con usted. Será que tiene tiempo ahora? El director asintió
con la mirada.
Sabe, he extrañado horrores la escuela, a mis amigas a los maestros, a usted, bueno a todos
aquí en Hightown Hill School. Dije preparándome mentalmente para dar mi discurso y
lograr que me acepten de regreso. No aceptaría un no como respuesta.
***
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Luego de pasar la mañana entre todos esos recuerdos, maestros y alumnos nuevos, regresé
a casa a pedirle unas cuantas cosas a Esther para tramitar mi cambio de escuela de manera
oficial. El director Edwards me había aceptado casi en el momento que me vio de regreso.
El sabia que tenerme ahí le daba realce a la escuela que ya estaba pasada de moda.
Es mejor pedir perdón que pedir permiso. Susurró Harlow conduciendo su Lexus por la
vía rápida de Rodeo Drive para no perderse el último capítulo de The Flash y Arrow.
Las chicas y yo entramos dejando los bolsos en el sofá mientras Bella-Boo daba vueltas
alrededor de todos e incluso daba pequeñas mordías en las medias de las chicas.
Esther, Acabo de regresar del Hightown Hill, y a que no sabes qué? Dije viendo a Esther
maquillarse enfrente del espejo de la sala. Solo tengo que hacerme un par exámenes de
equivalencia, ponerme al corriente en todas las materias y aceptan mi traspaso! No te
parece una excelente noticia!
Bueno, si es lo que quieres, por mí no hay problema. Esther dijo dejando a medias la
sombra de su ojo derecho. En ese momento ella tenía cosas más importantes de que
preocuparse.
Solo necesito que vayas por mi papelería a Royal Hills, iría yo mismo, pero quiero cortar
de una sola vez con todo… estaba a punto de terminar la oración cuando sonó el timbre
interrumpiéndome. Me asomé por la ventana de la sala escondiéndome detrás de la
cortina. Solo vi el BMW rojo de Vincent a la distancia.
Vincent! que hace aquí? Seguramente viene a preguntar por mí! Susurré mientras me
mordía mi casi inexistente uña del pulgar.
Daaah! No fíjate, viene por mí, es que quedamos de salir. Bromeó Esther haciendo señales
a la servidumbre. Pero que quieres que le diga o… mejor sales tú.
Si! Recíbelo tú, nosotras te acompañamos, morimos de ganas por conocer a tu chico
misterioso. Chillaban las chicas tirando de su chaqueta.
No! Les cerré la boca con un grito somatando mi bolso Birkin mientras le daba una mirada
a Esther quien entendió todo y cambio su estado a seria.
Esther salió a recibirlo, contoneándose con su traje lila y cinturón negro Prada.
Vincent! Cómo estás? Que te trae por aquí? Ella dijo abrazándolo.
La verdad es James, no fue hoy a Royal Hills, y me quede preocupado, él nunca ha
faltado. Me preguntaba si todo está bien?
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Caminemos por el jardín. Susurró Esther tomándolo del brazo. No creo que lo que te voy a
decir te parezcan buenas noticias. Esther dijo abriendo las rejas con sus uñas rojo Chanel.
Vincent tembló. Algo en la voz de Esther lo hizo erizarse.
Mira, la verdad es que James ha estado como ausente desde la fiesta de máscaras de la
escuela, no sé bien que es lo que paso pero no quiere regresar. Precisamente hoy fue
Hightown Hills, su antigua escuela, a arreglar todo para volver y no perder lo que queda
del año, creo que será mejor que todos hagan de cuenta que James jamás estudio en Royal
Hills, de acuerdo? –Esther notó la expresión desconcertada de Vincent. Si de verdad lo
quieres, espera a que todo se tranquilice y luego yo te ayudo a que lo vuelvas a ver. Pero
por ahora mejor dejemos las cosas así.
Luego de que sus Esther, Harlow, Hailey y Aubree lograran hacerme salir de mi
habitación y que me marchara de nuevo a la casa de Harlow con más maletas llenas de
ropa y el marco con la fotografía de Vincent que había querido enterrar, estaba sentado
frente a la computadora Acer rosa en el escritorio forrado de calcomanías de las Princesas
Disney de Harlow. Tenía el corazón destrozado y que me enviaran el nuevo uniforme de
Hightown Hills había sido la cereza del pastel.
Pensé cerrar todas mis redes sociales. Lo cual parecía no tener lógica, simplemente
parecería uno más de los chicos que tienen perfiles falsos y se hacen pasar por mí.
Lo mejor era eliminar uno por uno a todos los que estuvieran relacionados con las primas
Stafford. Miré por última vez el perfil de Roselyne. Se abrió la pestaña Eliminar de mis
Amigos? Cerré los ojos, presioné Aceptar lo cual solo dejaba en amigos conocidos de
Royal Hills a Ariadne, Minerva, Tabatha y Axel.
Había estado ignorando el hecho de tener veinticuatro mensajes sin leer de Vincent, pero
la duda me mataba. Solo voy a ver los primeros, no es que le vaya a responder. Me dije en
un suspiro.
-James dónde estás? Necesito hablar contigo.
-No entiendo que razones puedes tener para no querer verme.
-No huyas James, por favor déjame explícate las cosas.
-James… déjame verte por última vez, hazlo por los buenos
Momentos que pasamos juntos.
-James, ya sé que no puedo impedir que te vayas, pero solo
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Déjame despedirme.
Cada palabra escrita por Vincent, era tan hiriente y tan desgarradora. Era como una grieta
más en un corazón destrozado, el sentir aquella impotencia de querer salir corriendo a
buscarlo pero, tener ese par de rejas que lo impiden volviendo mi alegría en la más
profunda tristeza quitándome hasta las ganas de combinar mi bolso Prada con mi atuendo
del día.
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Capitulo 40
Estoy nerviosa James, esto no se parece a nada que hemos hecho antes. Harlow dijo
mientras abrazaba los libros de las tres primeras clases. Hailey y Aubree caminaban detrás
de mí y yo lucia de lo mejor con el nuevo uniforme. Había conseguido el pañuelo perfecto
para combinar y nadie le despegaba la mirada.
Quieres callarte, me pones nervioso. Estaba a punto de seguir regañando a Harlow cuando
Sonia y su nueva mejor amiga se pararon enfrente de nosotros.
Escuché que la perra mayor regreso a la perrera. Sonia cruzó los brazos y me miró
fijamente. Ella tenía algo nuevo pero no sabía si eran los pómulos o su nariz.
Sonreí.
Te atreves a hablarse así a James? Harlow dijo poniéndose delante de mí.
Aquí, entre estas paredes el solamente es uno más de nosotros. Madison dijo sin importar
que viéramos sus horribles dientes de ardilla.
Yo jamás voy a ser igual que ustedes. Dije mientras las rodeábamos y nos alejábamos de
ellas. Me detuve. Querida, salúdame a tu gato y piensa detenidamente si no quieres
enterrar a tu madre o a tu hermana a su lado. Piénsalo y me avisas. Ella prácticamente se
puso pálida en cuestión de dos segundos.
Pensé que ustedes ya tenían controlada a esa maldita y todos por aquí. Chicas, me han
decepcionado. Dije mientras doblábamos la esquina. Mientras estaba en Royal Hills me
imaginaba con las chicas ya eran las abejas reinas de Hightown Hills y como ellas ya
habrían hecho miles de juegos de muñecas.
Tu sabes que hay cosas que son más difícil de hacer que de decir. Harlow me dio la
mirada. Ella sabía que las primas Stafford habían usado mi propio juego en mi contra y
ella usaría esa información también hacia mí lo más que pudiera.
Pero por supuesto. Mejor, díganme como es que Dalton las invitó a ustedes y no a mí a su
boda y díganme todo lo que sepan sobre eso. Nos deslizamos por los escritorios y noté
como un par de chicas estaban mirándome desde la puerta. Les di un saludo de tres dedos
y sonreí.
Desde el día de la fiesta en tu yate él no se despego de nosotras. Nos dijo que era bisexual
y que nosotras éramos las chicas más lindas que él había visto y mas basura como esa.
Ellas rodaron los ojos.
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Si, sueña a Dalton. Dije dejando caer la cabeza en el escritorio.
Intercambiamos números de teléfono y desde entonces el nos invitaba a salir. Hailey dijo
mientras enrollaba su cabello.
Sonreí. Y él les hacia pagar a ustedes por cualquier cosa que decía invitar. Ellas
intercambiaron miradas.
Con su silencio me han respondido.
Es que él es tan guapo, pero todo un arribista. Aubree murmuró viendo hacia el vacio. Yo
supe que ella estaba recordando el perfecto rostro de Dalton.
Lo dejamos de ver por un tiempo. Harlow retomó. Y fue entonces que nos presentó a
Donna. Ellos hicieron una fiesta de compromiso en la casa de ella. Y déjame decirte que
hacen linda pareja. No quiero mentirte.
Hailey y Aubree sonrieron. Pero nosotras creemos que ella está embarazada. Harlow y yo
las miramos desconcertados. Ella estaba escondiendo su estomago en un vestido suelto de
chiffon. Y eso solamente lo hacen las futuras madres o las chicas que tienen colitis.
Bueno, nosotros mañana solucionaremos ese problema. Dije mientras la nueva profesora
de ingles entraba y me sonreía.
En Hightown Hills el periodo libre es cuarenta y cinco minutos más tarde que en Royal
Hills. Mi estomago ya está acostumbrado a soportar el hambre pero mi cerebro jamás se
acostumbraría a estar más tiempo encerrado escuchando las voces de los profesores. Una
chica nueva para mi se levanto cuando el profesor la señaló y ella comenzó a leer algo en
el libro de algebra. Yo la mire fijamente, esa chica tenia potencial para ser chica Royal
Hills.
Jamás había sido el primero en salir de la clase cuando suena la campana pero en ese
momento me sentía atosigado. Las chicas y yo caminamos hacia la cafetería donde las
miradas seguían sobre mi era mitad del semestre y cualquier otra persona se estaría
muriendo de la pena de ser el chico nuevo pero ese no era. Yo adoraba la atención y las
miradas que recibía.
Aquella es nuestra mesa. Harlow señaló una apartada mesa frente a una enorme ventana.
Aubree me alcanzo la botella de agua mineral y esperé a que me alcanzaran mi ración de
pasas. Hailey abrió con los dientes el diminuto paquete de pasas y dejó caer tres en la
palma de mi mano. En ese momento supe que estaba algo deprimido, había aceptado una
más de lo que estoy acostumbrado y estaba pensando en pedir otra.
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Hola Lucas, mira, el es James. Harlow sacudió su mano en el aire y un chico con afilada
barbilla se acercó a nosotros. El me dio una despectiva mirada y yo se la regresé. Era otro
homofóbico más y yo no estaba como para dramas. Me giré hacia Hailey y Aubree. Los
tres le volteamos el rostro al chico y el se retiró. Unas chicas de la otra mesa me sonrieron
parece que había rechazado a uno de los chicos más cotizados de la escuela. Era bueno
regresar a donde me respetan, pero Royal Hills es territorio que me muero por conquistar.
***
Sábado por la mañana, pocas eran las horas que faltaban para que la boda de Carter diera
inicio y yo aun me encontraba acostado en la cama de Harlow. Ella me había cedido su
habitación durante unos días y ella dormía en la habitación de huéspedes. Abracé la
almohada y mire fijamente mi traje Armani y el enorme sombrero que había comprado
ayer por la tarde con las chicas.
Llamaron a la puerta y Harlow entró junto con la sirvienta que cargaba una bandeja con el
desayuno. En la casa de la familia de Harlow siempre se desayuna en la mesa y se tiene
una charla la cual como mínimo debe de durar treinta minutos pero esas reglas cambiaban
cuando yo estaba de visita.
Un tazón con fruta picada delicadamente, miel y un vaso de jugo de naranja recién
exprimido estaban frente a mí.
Harlow dio un salto en la cama con su pijama de encaje y no se quito sus zapatillas de
plumas. Tu chofer acaba de de venir. Dejo tu bolso con las cosas que le ordenaste.
Un trozo de fresa cayó directo en mi estomago sin masticarlo. Perfecto. Susurré. Y la
peinadora? Y la maquillista?
En media hora vienen junto con las chicas. Harlow dio un par de aplausos. Enseguida
regreso. Ella salió de la habitación somatando la puerta. Ella estaba más animada que yo
en ese momento y creo que era porque yo había omitido los detalles de lo que tenía
planeado.
Quince minutos después yo estaba parado en la amplia sala de Harlow. Las chicas habían
llegado con ceñidos vestidos y el cabello en colas de caballo. La abuela de Harlow
apareció sosteniendo pequeñas copas de champagne y enseguida todos tomamos una. El
timbre sonó y las estilistas entraron sosteniendo secadores, planchas y tenazas.
Harlow señalo detrás del sofá y tomé el bolso que me habían dejado. Subí a la habitación.
Y revisé su contenido. Todo estaba como lo había ordenado. Era momento de cambiarme.
Bajee las escaleras y todos se quedaron sin aliento. Sonreí aunque ellas no podían verlo.
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Estaba usando el sombrero el cual tenía un velo que cubría casi por completo mi rostro,
guantes de encaje y el bolso Coach colgaba de mi brazo.
Créeme que he vivido estos treinta años solo parte. La peinadora con el cabello color
verde dijo cuándo me acerqué.
Gracias. Le respondí. Las chicas ya estaban vestidas con los largos y dramáticos vestidos
de encaje que había escogido para ellas. Sus ojos ahumados y los labios rojos. La reunión
era al medio día, pero si van a ser mis acompañantes deben llamar la atención casi tanto
como yo.
La estilista dejo caer una cascada de rulos sobre el hombro de Harlow y ya estábamos
todos listos. La abuela de Harlow tomó un par de fotografías en el jardín y nos marchamos
en el auto de Harlow.
Estábamos en loma vista por lo que sabía que la familia de Donna era destacada en la
ciudad. Dalton quizás hubiera podido hacer su boda en el área de juegos de McDonald’s.
La boda seria en la mansión Greystone y ya podía ver a personas en elegantes vestidos y
trajes de diseñador paseando por los jardines.
Disimula. Le dije a Aubree cuando unos de sus tacones e hundió en el césped. Estábamos
rodeando el lugar para que nadie nos viera directamente y nos retrasara. Una chica con
uniforme de camarera paso frente a nosotros. Querida, no sabes dónde podemos ver a la
novia. Nos han dicho que ya está aquí y queremos felicitarla y darle regalos. Pase un rollo
de billetes de cien dólares frente a sus ojos.
Sigan el camino y donde vean una puerta de cristal y flores esta ella. Creo que la están
arreglando aun. Ella tomó el dinero y siguió caminando.
Harlow se asomo por una ventana. Esta sola. Ella murmuro. Mi corazón latía fuertemente
pero no tenía tiempo para pensar en eso. Ya saben qué hacer. Les dije mientras entraba.
Parada frente a mi estaba Dona con un hermoso y enorme vestido el cual casi llenaba por
completo la habitación. Ella giró cuándo me vio reflejado en el espejo en el que se estaba
retocando el velo.
No te asustes, Soy James Zahr, seguro me conoces o has escuchado de mí. Dije
quitándome el sombrero.
Desde luego. Es imposible no reconocerte. Pero que haces aquí? Ella giró, y fue entonces
cuando pude apreciar la tiara de diamantes y lo lindo que era su rostro.
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Solo venia a felicitarte. Definitivamente eres la novia más hermosa que he visto en toda
mi vida. Deslicé la mano en el interior de mi bolso y tomé la botella de Quick Fire. La
abracé y fue entonces que comencé a empapar el vestido. Ella me empujo cuando se dio
cuenta de lo que estaba haciendo.
Pero que haces idiota. Ella gritó Pasando las manos por el vestido. Enseguida volví a
guardar la botella y tomé el encendedor. Lo siento querida, pero Dalton es mío. Dejé caer
el encendedor y delante de mi Donna comenzó a ser consumida por el fuego. Ella daba
vueltas por la habitación mientras el hermoso vestido de encaje español se consumía. Sus
gritos erizaron mi piel. Enseguida volví a colocarme el sombrero y Salí del lugar. Harlow
estaba ahí parada esperándome.
Le dije a las chicas que nos esperaran en el auto. La tomé de la mano y corrimos rodeando
el lugar de nuevo. Nos metimos lo mas rápido que nos fue posible a la parte posterior del
Lexus y una parte del vestido de encaje de Harlow se rasgó. Retomé el aliento, habíamos
corrido casi un kilometro sin parar. Harlow escondió mi bolso debajo del asiento.
Esperamos a que otro automóvil entrara y lo seguimos. En la entrada un elegante señor
nos abrió la puerta y bajamos. Chicas con vaporosos vestidos, chicos con smokings y
señoras con grandes collares voltearon a mirarnos. Yo no solté en ningún momento la
mano de Harlow. Avanzamos y los cuatro vimos a Dalton que estaba en uno de los
jardines platicando con otros chicos. El lugar estaba bañado por los rayos de sol de medio
día.
Una señora gritó. Varios la siguieron por los jardines. Las chicas y yo nos quedamos
parados mientras esperábamos a que nos ofrecieran algo de beber.
Miré a la distancia a Dalton salir corriendo, desesperado. Una señora con el cabello blanco
nos acercó cuatro copas con vino. Salud, por el mejor juego de muñecas que he hecho
hasta ahora. Dije levantando la copa.
Salud, dijeron las chicas mientras juntábamos las copas. Ellas trataban de disimular sus
miradas de horror. Sonreí, definitivamente yo era el mejor jugando con muñecas.
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Capitulo 41
Era la tarde del primer viernes de abril, el sol irradiaba por toda la ciudad y las chicas y las
chicas usan delicados vestidos florales. Vincent está irreconocible desde que habló con
Esther, la noticia de que James no volvería y que se está escondiendo en casa de una
amiga vino a cambiar completamente las cosas de una manera que el detestaba. En un
principio él había pensado que era algo pasajero, pero las semanas pasaban y el solamente
sabía de James cada vez que alguien posteaba algo sobre él. Desde pequeño, Vincent tenía
algo relacionado con la estabilidad que le obsesionaba, él tenía que tenerlo todo en orden,
los calcetines ordenados por colores, los lápices de colores en orden según el arcoíris y
tener a sus relaciones siempre presentes y saber todo acerca de ellas.
Luego de haber estado en una pequeña discusión consigo mismo durante toda la noche,
Vincent había tomado fuerzas para enfrentarse con el infierno que lo rodeaba y que lo
asfixiaba. Se levantó muy temprano en la mañana, le ordenó al mayordomo que le dejara
una taza extra grande de café en su habitación mientras él se duchaba. 30 seconds to Mars
sonaba de nuevo por toda la mansión Vandelinde y él estaba sacando de nuevo su mejor
traje Valentino del closet en la sección olvidada. Estaba más que decidido de poner a
Sophia en su lugar. La citó por última vez en The Misfit Restaurant, el había descubierto
este lugar luego de pasar horas tratando de localizar a James y parecía que era uno de los
favoritos de sus amigas.
Se sentó a esperarla con la pierna cruzada mientras sonría con todas las chicas que se
arremolinaban a su alrededor. Parecía como que Vincent Von Vandelinde estaba de nuevo
en la ciudad, luego de haberse ausentado por un largo periodo. El estaba particularmente
nervioso, el sonido de un ventilador y unos vasos que chocaban comenzaron a estresarlo.
Sienna entró al lugar vestida para matar, con el cabello alborotado en despeinados risos,
un minivestido rojo estilo baby doll, mallas de red y una pequeña cartera colgando de su
hombro. Ella se deslizó hacia la barra, la cual tenía un enorme surtido de diferentes
bebidas.
Intentó acercarse para darle un forzado beso pero Vincent la apartó de un empujón
llamando la atención de todos los que estaban sentados alrededor en las sillas altas de
cuero rojo.
No creas que esta es una cita… todo lo contrario, solo te quería decir en la cara, que ya no
me importa lo que hagas con esa vieja foto de James conmigo, no te niego que es muy
probable que Roselyne se moleste conmigo, pero sabes que se le pasara, además no creo
que ella sea tan ingenua como para no saber que he andado con otras personas antes que
ella.
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El rostro de Sienna parecía muerto, sin expresión alguna, parecía que finalmente su rostro
expresaba lo que pensaba y lo que tenía dentro de su cabeza, nada, solo un par de lentes
Chanel.
Y con respecto a James, retomó Vincent, no sé bien porque se alejó de mí, pero estoy casi
seguro que tú tienes algo que ver en todo esto.
Sienna estaba a punto de gesticular palabra y Vincent prácticamente le cerró la boca.
Quiero que te quede bien claro que cuando regrese voy a hablar muy claro con los dos,
esto es algo por lo que de seguro los voy a perder, pero no me importa, porque prefiero ser
sincero con ellos y no estar viviendo en una mentira aguantando todas tus estupideces.
Vincent solo le dio el último trago a su vodka rosa y se marchó, dejando a Sienna con la
cara congelada, todos los chicos estaban viéndola mientras murmuraban y la había dejado
con la cuenta sin pagar. Él es un caballero y paga las cuentas de las damas, pero Sienna no
está en su lista de damas de la ciudad, sino que en otra lista más corta y menos exclusiva.
Hay Vincent, ni te imaginas a lo que me has obligado con tu rechazo y mucho menos que
tu querido James ya no va a volver y si lo hace no se acercara a ti… bueno, si sabe lo que
le conviene. Ella estiró la mano y tomó un trozo de pastel de crema y frambuesas de la
barra. Eso no es todo, me imagino la cara que pondrías si supiera que tu Roselyne se pasea
en moto con mi vecino, su nueva conquista. Ella se metió un enorme bocado y saboreó,
ahora sabia por que Sophia se atasca de pasteles y luego se encierra horas en el gimnasio
de su padre. Pero que lo disfrute todo lo que quiera, porque esa perra tiene los días
contados!
***
Roselyne estaba sentada en Via Alloro, el restaurante de comida latina de la ciudad que
ella visita con su familia una vez al mes. Ella lucia fabulosa con mini vestido floreado
Isabella Fiore y una cartera de J. Crew devorando un red velvet con cubierta de chocolate
blanco, esperando que este le diera fuerzas para ser franca con Carter. Ella había estado
viendo los DVD’s de autoayuda de Leonora mientras hojeaba su colección de revistas con
las hojas marcadas en todos los Test que ella creía le ayudarían a superar la situación en la
que ella se encontraba o según una psicóloga hindú del DVD ella solo se había metido en
ese laberinto, pero dentro de ella estaba el mapa para salir airosa.
Carter atravesó la puerta de madera de golpe. Por primera vez se miraba tan arreglado, se
había peinado todo el cabello hacia atrás, solo llevaba la barba de sombra y sus clásicos
jeans rotos, pero esta vez limpios.
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Roselyne levantó la mano, para que la viera. Carter intentó darle un beso en la mejía, claro
que con una ligera inclinación cerca de los labios, pero estalló en risa al ver el bigote de
chocolate que tenía. En una astuta jugada, agarró una servilleta y la limpio suavemente.
Creo que el estilo santa claus también lleva una barba.
Roselyne se ruborizó, casi se pierde de nuevo en los oscuros y profundos ojos de Carter,
pero un escalofrió le regresó la razón.
Vincent! Concéntrate Roselyne, a lo que viniste, se sutil, pero directa. Se dijo mientras se
miraba en su espejo compacto y se aplicaba otra capa de labial Dior rosa.
Carter… verás, lo que te tengo que decir no es nada fácil, para mí… Pero, lo tengo que
hacer. Tu sabes que existe otro, bueno con el que estaba la noche que te conocí, él también
estudia en Royal Hills, estuvimos juntos la noche de la fiesta de San Valentín y a decir
verdad fue la mejor noche de mi vida, lo que te quiero decir es que, sigo enamorada de él.
Roselyne desvió la mirada, luego la retomó al notar a Carter tranquilo, no estaba
reaccionando como ella había pensado toda la noche que lo haría.
Aunque sé que es algo lento, en lo que a declarar sus sentimientos se refiere, yo sé que el
también siente algo por mí. Cómo? no lo sé, tal vez sea ese brillo en los ojos, ese brillo
mutuo y correspondido. Espero no me lo tomes a mal, pero tú has llegado a formar parte
de mi presente, el conocerte me ha dado un nuevo significado a la liberta, el no ser esclava
de mis padres o de la moda -bueno de eso creo que no tanto- pero… me entiendes?
Por supuesto que te entiendo, yo entre a jugar en el segundo tiempo, cuando la suerte ya
estaba echada, te entiendo. Algo dentro de mí me lo decía, pero prefería ignorarlo.
No puedo forzarte a que salgas conmigo, sabes, he aprendido algo, el ponerte en el lugar
de las demás personas ya sabes… No, mejor déjame darte un par de consejos. Carter tomó
su mano y no la soltó. No confíes en Sienna y Sophia, ellas no son lo que aparentan tienen
algo más debajo de su cabello rubios y ropa rosa. Te quisiera contar como fueron las
cosas, pero no puedo, solo puedo decirte que Sienna es mi vecina y que algo tuvieron que
ver en que yo te conociera.
Roselyne sentía la cálida mano de Carter sobre la suya, él ya estaba aceptando que no
tenía oportunidad con ella, pero parecía como que no la dejaría ir. Pero luego de saber que
él conoce a las sombras, algo con respecto a él le parecía más oscuro.
Y si de verdad amas a Vincent, lucha por él, por lo que he visto no eres la única que está
detrás de él, no solo lo digo por esas dos, hay alguien más, pero quién soy yo para andar
hablando de personas que no conozco? Concluyó Carter recostándose en el asiento viendo
el brillo en los ojos de Roselyne. Algo dentro de él le decía que no sería la última vez que
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la vería. Sabía que la verdad se sabría, ella se desilusionaría y entonces él tendría su
oportunidad.
***
Era la tarde del último sábado del mes, las sombras estaban sentadas debajo del manzano
que divide la fabulosa Doll’s House con la vieja casa de Carter. Ese árbol había estado ahí
desde siempre y aun tenia colgada las luces navideñas de colores y las casa de pájaros de
maderas en las que las chicas nunca colocaban semillas.
Ambas pasaban el tiempo haciendo lo que mejor sabían: rasgar a las personas que no eran
tan fabulosas como ellas.
No entiendo, si él es uno de esos chicos vampiro que solo salen de noche, porque lo
estamos esperando a plena luz del día. Chilló Sophia.
No entiendes quiero conocer cada paso de su abuela. Espetó Sophia tirándole el cojín rosa.
Ella había armado un pequeño campamento debajo del árbol, con la alfombra rosa Roxy,
cojines y peluches.
Y que tiene eso de wow? en vez de estar aquí tiradas deberíamos de estar viendo la nueva
colección de Cesare Paciotti, dicen que se inspiró en Lady Gaga, te imaginas caminar con
unos tacones de 45 cm. Pero entonces?
God, lo que quiero es el celular de Carter, bueno no lo quiero, lo necesito. Murmuró
Sienna viendo a la señora Weyant acariciar a su feo gato angora en la mecedora.
La motocicleta Harley de Carter se estacionó enfrente de su casa, aplastando un par de
azucenas de su abuela que crecían en el césped.
Hola abuela, hola Sr. Whiskers (El feo gato) vengo de la práctica de futbol, sabias que dan
becas universitarias solo por jugar. Dijo Carter dándole un beso en la frente a su abuela
para no verla a los ojos.
Las chicas se acercaron a la ventana de la sala, vieron como Carter dejaba su chamarra
tirada sobre el viejo sofá celeste y a medida que subía las escaleras se iba quitando la
playera.
Se va a duchar! también lo vamos a espiar por la ventana de baño? Preguntó emocionada
Sophia mordiéndose las uñas pintadas con Verde Sherk.
Sienna la miró asombrada. Ella ladeó la cabeza. No, mi querida tontita, solo si tienes una
escalera que llegue hasta allá arriba.
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Sophia miró hacia arriba y miró detenidamente la ventana de la habitación de Carter, en la
que había un vieja maceta con la planta disecada.
Es ahora o nunca, este es el momento justo para entrar y robarle el celular. Tú encárgate
de distraer a la señora gato, con cualquier cosa, lo primero que se te ocurra, pero por nada
del mundo dejes que entre a la casa. Yo me encaré de entrar y buscar ese teléfono, cero
que salgo sin él! Dijo Sienna quitándose sus Alpargatas Justice para no hacer ningún
sonido en aquel suelo de madera vieja que cruje con cada paso.
Buenas tardes señora Weyant, hay! Qué lindo gatito, justamente venía a platicar de
gatitos, ayer por la tarde me encontré uno caminado solo por mi casa y lo quiero adoptar,
pero me di cuenta de que no sé nada de ellos y quería saber si usted me podía dar, no sé,
algunos consejos para cuidarlo? Chilló nerviosa Sophia viendo a su prima por la ventana.
Sienna entró por la puerta de la cocina, la cual para su suerte estaba abierta para dejar salir
el olor a pie de manzana que estaba en el horno. Ella se transportó a la cocina de su
mansión en la que se escabullía y robaba postres para Sophia, luego ellas aseguraban que
la cocinera era la que se los comía y por eso es que estaba gorda a reventar.
Al entrar parecía una de esas fotos en blanco y negro de casa de los 50’s. Era increíble
como todo estaba casi intacto, parecía que el tiempo no había pasado por aquella
decoración. Papel tapiz floreado como vestidos vintage, muebles de madera y vitrinas por
todos lados con muñecas de porcelana. E incluso había una vieja televisión al lado de lo
que alguna vez fue una radio.
Subió las escalera, paso al lado del cuarto baño. Se escuchaba el agua correr y a Carter
tarareando alguna canción.
Sienna corrió a la habitación, la cual parecía la de un niño de diez años con toda la ropa
tirada, no había ni un solo espacio ordenado, en una esquina había una pila de bolsas de
doritos, latas de cerveza y lo que alguna vez fue algo dentro de una bandeja de duroport.
Se acercó a la mesa de noche, vio una foto de Carter con sus padres justo al lado de una
botella de Coca-Cola a medio tomar.
Era la típica foto, todos los miembros de la familia parados con la casa de fondo. El padre
de Carter tenía su mano sobre su hombro y su madre estaba sonriendo dulcemente. Sienna
incluso podía ver el corriente lápiz labial rojo en una de sus dientes de conejo.
Luego de examinar la fotografía, vió el viejo teléfono Samsung de Carter tirado encima de
la cama destendida, lo agarró y salió corriendo de puntillas como loca.
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Lo tienes? Preguntó Sophia quien la estaba esperando en el jardín de atrás tratando de
ignorar el dulce aroma que salía de la cocina.
Sí, si lo tengo, pero casi muero en el intento, las gradas de esa casa están todas astilladas,
mira, nunca había tenido los pies tan rojos, ni cuando compre esos Dsquared2 de
plataforma. Chilló Sienna recobrando el aliento.
Espero que haya valido la pena, luego de platicar con la abuela, siento las ganas de
comprar un gatito, y ni siquiera me gustan los gatos! Ahora ya puedes decirme para que
quieres el teléfono?
Tranquila, no seas desesperada… todo a su debido tiempo.
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Capitulo 42
Roselyne estaba decidida a pasar la tarde del domingo en sus pijamas de Betty Boop,
comiendo helado de Vainilla con galletas Oreo y viendo el maratón de Project Runway y
Americas next top model encerrada en su habitación, solo saldría si tenía que ir al baño o
si ocurría un terremoto.
No quería saber absolutamente nada de nadie. El haber terminado algo que no empezó con
Carter le había dejado una sensación de culpa mezclado con un poco de cargos de
conciencia. No quería aceptar lo mucho que extrañaba a James y lo preocupada que estaba
por haber bajado su promedio en matemáticas.
No debí haber aceptado salir con el si no tenia en claro las cosas con Vincent y mucho
menos utilizarlo para olvidarlo. Se repetía con ese dolor de cabeza que da cuando comes
helado demasiado rápido. Heidi Klum apareció en la pantalla y ella se hundió en las
almohadas.
***
Sienna aprovechó que sus padres salieron a pasar tiempo a solas como pareja
recomendado por el terapeuta, para mantener la armonía en el hogar.
Ella caminaba por toda la mansión mientras Sophia estaba tirada en su habitación rodando
encima de los todos los vestidos que recién habían comprado. Sienna entró a la habitación
principal, el reproductor de sonidos naturales de su madre estaba encendido. Las olas del
mar estallaban por todo el lugar y una gaviota parecía desesperada. Abrió el armario de
sus padre, sacó la vieja chamarra de cuero colección de los 80’s y la gorra de Kiss the
Mechanic, que su padre solo usaba cuando se le averiaban los autos y quería llamar la
atención de todas las vecinas que pasean con sus perritos. Esto me servirá.
Regresó a su habitación, descubrió a la indiscreta de su prima viendo las fotos y mensajes
del celular de Carter.
Sophia! Gritó tronando los dedos, ya terminaste de examinar lo que no es tuyo?
Sophia volvió a dejar el celular sobre la mesa de noche y se dejó caer de espaldas sobre la
cama.
Como sea, ya sabes te pones esto, te escondes detrás de algún arbusto del parque de
enfrente de la casa de Roselyne, mueves la linterna y le haces señas para que se asome de
la azotea.
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Pero me juras que no le vas a hacer daño, verdad? Desde la mañana ella tenía la sensación
de que había partes del plan de Sienna que no sabía.
Por supuesto que no, como crees, solo que… he visto muchas cosas en ojos de esa perra,
el orgullo, la vanidad, la burla, el amor, pero nunca he visto el miedo. Esa sensación de
que tu vida corre peligro, como los venados que están parados en medio del camino,
viendo como un carro está a punto de pasarles encima, o un suicida viendo el avisto, pero
no pasa y solo se quedan con la pupila dilatada, viendo como su vida les pasa enfrente.
Sienna miró a Sophia con la mirada perdida en la habitación. Ella sabía que su prima no la
comprendía pero solo bastaba con que le fuera leal.
-olo será eso un susto, para que se dé cuenta de lo que soy capaz, no por nada he quitado
del camino a James, para que esta se robe todos mis esfuerzos.
Si, si, si, está bien un susto para que la perra sepa de lo que eres capaz. Entendido. Sophia
dijo entre dientes.
La noche cayó tan rápido que parecía una aliada para ver el suceso que marcaría el
definitivo regreso de Sienna y Vincent y esta vez nada ni nadie la podrían detener. Sienna
se vistió con un vestido de encaje rojo de su madre, el cual le quedaba casi tan ajustado
como a ella. Una peluca negra cubría su cabello platinado y estaba usando el collar que
venía incluido con una blusa que había comprado el mes pasado.
Das miedo Sienna. Porque te vestiste así? Los brazos de Sophia se erizaron cuando
Sienna salió de detrás del biombo. Ella estaba segura que su prima estaba recreando a
Lindsay Lohan en la película donde es prostituta. La película que ellas habían metido en
su bolso la última vez que asaltaron Wal-Mart porque no tenían nada que hacer por la
noche y querían película y palomitas.
Daaah! Porque no quiero que me reconozca. Sienna se paró frente al espejo, se aparto el
cabello de la frente y se maquillo los labios de rojo Chanel.
Pero obviamente si va a reconocer tú… Sophia se asomó por la puerta.
No tonta, no creas que soy tan estúpida como para usar el Corvette. La interrumpió.
Vamos a llegar en el Volkswagen, que está abandonado en garaje de la Doll’s House, no
le voy a hablar, para que no conozca mi voz y usaré tus nuevas botas Gucci, no te importa.
Verdad?
Sophia dijo que no moviendo la cabeza. Ese Volkswagen había estado ahí desde que tenía
memoria, ella no sabía si había pertenecido a su madre o a su padre y había algo con
respecto a dejar las cosas como sus padres las habían dejado que ella quería hacer pero su
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prima parecía querer echarlo a perder, pero era porque ella seguía sin poder decirle que no,
ella ya había aceptado que citara a Roselyne en la terraza del edificio de apartamentos de
tres niveles que había heredado de su abuelo. La idea de que Sienna lo usara para asustar a
Roselyne parecía que echaría a la basura la idea de donarlo a la caridad de Blue Diamond.
Dame el celular de Carter! Sienna ordenó.
Para qué? Preguntó Sophia saltando en la cama para alcanzarlo.
Solo lee lo que le voy a mandar…
Roselyne, necesito verte, es urgente.
Te espero en 20 minutos en la terraza
De los apartamentos Stafford que están
Al norte de Bedford Drive.
Carter.
Qué te parece? Suena desesperado, como si fuera de vida o muerte, verdad? Roselyne no
se va resistir. Lo enviamos juntas? Las primas pusieron sus dedos índices con la french
recién pintada en la tecla verde… Enviar.
La mirada de ambas se juntó. Estaban a tan solo minutos de llegar a la Doll’s House por
el Volkswagen y de estar enfrente de la casa de los Ferrell.
Sophia se recogió el cabello, se puso la gorra y la chamarra que aun olía a cigarro y al
fuerte perfume italiano de su tío.
Lista? preguntó Sienna.
Lista! Chilló Sophia mordiéndose los labios sin importarle que le sangraran de lo fuerte
que se lo había estado mordiendo.
***
Roselyne estaba tirada de cabeza en su cama. A su lado estaba el envase de helado
completamente vacío, el empaque de Galletas y la cuchara con la que había pecado esa
noche. Ella estaba cambiando de canales en los comerciales y ahora está viendo como un
chico decía que estaba obsesionado con los carritos de colección Hotweel, cambio de
canal y una señora estaba preparando algo en una impecable mesada, luego cabio
nuevamente de canal y estaban pasando de nuevo el video de madona Girl Gone Wild del
cual ya estaba más que harta de escucharla tararear a James todo el día. He-he-he-hei-hie-
im a Girl gone-wild.
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Su teléfono rosa sonó. Ella estiró la mano y lo tomó de su mesa de noche. Carter susurró
al ver el identificador.
Roselyne, necesito verte, es urgente.
Te espero en 20 minutos en la terraza
De los apartamentos Stafford que están
Al norte de Bedford Drive.
Carter.
Dios, Que querrá? Le habrá pasado algo a su abuela?
Roselyne se levantó lentamente de la cama parecía que era lunes por la mañana y no una
silenciosa noche de abril. Se quitó la pijama, se puso el mini vestido de animal Print de
cebra lleno de lentejuelas, que había contemplado para usar el próximo viernes en su
salida con Tabatha y Nina al nuevo Club. Las botas Tory Burch y se hizo una cola de
caballo con volumen. Algo había pasado en su cerebro por alguna razón ella se estaba
arreglando como su fuera a ser fotografiada.
20 minutos, no me dejo tiempo de planchármelo, más le vale que sea algo importante, para
hacerme arreglar y salir a estas horas Pensó viéndose al espejo aplicándose una gran
cantidad de perfume.
Luego de haberse visto detenidamente en el espejo y de haber tarareado la canción de
madona que estaba fija en su mente, bajó las escaleras lenta y silenciosamente. No quería
despertar a nadie o que la vieja madera de la casa la delatara como la chismosa que es.
Salió de la casa, atravesó el jardín hundiendo los tacones en el césped húmedo. Ella ya
estaba más que acostumbrada a eso. Abrió la reja, miró hacia ambos lados de la calle, se
quedó parada en la acera iluminada por la luz del poste y de los faroles de su entrada. El
taxi llegó puntual y ella se deslizó en la parte de atrás. Se preguntaba qué era lo que Carter
planeaba citándola en un retirado lugar. Pero luego de que él le enseñara lugares que ella
ni imaginaba que existían en la ciudad ella ya estaba acostumbrada a ser sorprendida.
Sophia ya estaba parada detrás de un arbusto de margaritas en el parque. Algo dentro de
ella le dolía, su corazón parecía latir más fuerte que cuando mira a los chicos sin camisa
de la costa. Ella solo podía confiar en la palabra de su prima de que nada malo sucedería.
Su corazón se aceleró al ver que un taxi se había quedado parado a media calle de la otra
cuadra con las luces apagadas ella solo podía ver el reflejo de la luna en las ventanas.
Los faroles del jardín del edificio se encendieron, enseguida Roselyne salió del taxi
serpenteando a través del camino de grava, ella no estaba dispuesta a hundir los tacones de
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sus botas en la tierra. Ella subió las escaleras, una chica asiática que empujaba un carrito
de bebe se cruzó en su camino. Empujó la puerta de la azotea.
Carter! No consiguió respuesta. Carteeeeer! Gritó otra vez.
Sophia encendió la linterna y empezó a agitarla en el aire, cuidando de no iluminarse el
rostro. No quería echarlo todo a perder y ser ella la que estuviera al borde del precipicio
por haber arruinado un plan de Sienna.
Roselyne Saludó a lo lejos. Comenzó a dirigirse hacia él. Primero caminó, luego trotó. Y
finalmente corrió.
Estaba justo en el borde, giró su cabeza hacia la izquierda. Su boca se abrió, al principio
en incomprensión. Una silueta negra se dirigía directamente hacia ella. Los tacones
chirriaron.
Pudo ver unos lentes oscuros, botas y un vestido rojo. Roselyne se congeló, insegura de
qué hacer.
Espera! Gritó mirando fijamente el cabello oscuro que cubría parte de su rostro. La chica
estaba usando fuerte maquillaje. Ella tomó su celular e intento presionar algunos números
en la pantalla.
La silueta continuó avanzando, más y más rápido.
Quítate! Pensó rápidamente, pero su cuerpo no le respondía.
Sólo tomó un segundo. Roselyne ni siquiera se dio cuenta de que había sido tirada al
abismo hasta que estuvo en el aire, y no se dio cuenta de que estaba en el aire hasta que
golpeó el pavimento.
Algo en ella se rompió, y entonces… dolor. Quiso gritar… pero no pudo.
Los sonidos parecían amplificados, los gritos de una chica se oían a lo lejos como sirenas,
incluso la sangre que bombeaba su corazón sonaba mojada en sus oídos.
Giró su cuello hacia un lado. Su bolso Balenciaga collection Black & White había caído
cerca de ella. Su contenido se había esparcido como dulces fuera de una piñata.
El golpe había destrozado su máscara para pestañas, su celular, su labial Dior y el frasco
de perfume en forma de manzana Nina estaba destrozado, dejando un dulce aroma en
aquel trágico momento.
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Roselyne! Gritó aterrada Sophia. Sonaba como si se acercara. Pero Roselyne no pudo girar
su cabeza para mirarla.
Roselyne cerró los ojos… entonces todo se volvió oscuro.
Sienna apareció, ella salió de golpe de la puerta principal del edificio, corrió hacia el
Volkswagen, loa arrancó y rechinó llantas de retroceso, giró al lado de Sophia, le abrió la
puerta.
Sube! Le gritó, pero Sophia estaba arrodillada enfrente del cuerpo inerte de Roselyne.
Sacó su celular, llamó al 911, dio todas las indicaciones del lugar con la voz quebrada, se
subió al auto con las rodillas y el pantalón llenos de sangre.
Estás Loca? Me prometiste que no le harías Daño! Sophia se secó las lágrimas que corrían
por su rostro. Ella solamente miraba la satisfactoria sonrisa de su prima.
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Capitulo 43
La mañana del lunes la noticia de como una señorita fue encontrada a las 9:30 de la noche
en el área más tranquila de Beverly Hills se miraba en todos los noticieros matutinos de
California. No se sabía si había sido suicidio u homicidio. Y la noticia aparecida ligada a
la noticia de hace unos días en los que una futura novia había cometido suicidio
prendiéndose fuego a sí misma, la noticia había dado vuelta al mundo y existían muchas
teorías de lo sucedido y le daban seguimiento a la historia en los programas de revista
matutinos.
En el canal cuatro una reportera alta y morena con mechas rubias en su corto cabello, con
un anticuado sacó verde menta estaba parada justo enfrente de donde todo había sucedido,
a su lado estaba la mancha de sangre seca, y algunos vecinos que se asomaban a ver.
Me encuentro en el lugar de los hechos, como pueden ver aún se encuentran algunas
pertenencias de la joven regadas por el pavimento.
Los expertos están tomando muestras de las huellas de los neumáticos que se encontraron
a poca distancia, solo queda hacerle las pruebas correspondientes para saber a qué
vehículo corresponde, a quién pertenece, y si tiene vinculación alguna con lo ocurrido.
Los padres no entienden que hacia su hija fuera de la casa, según dicen la última vez que
la vieron estaba en pijamas viendo televisión en su cuarto y no entienden cómo es que la
chica llego hasta este edificio.
Al momento de ser encontrada luego de una llamada anónima, llevaba puesto un vestido
de noche, al parecer esperaba a alguien en la azotea, hecho que no sucedió.
Esperamos que encuentren al culpable de este brutal accidente, que tiene a la víctima
peleándose entre la vida y la muerte.
En la pantalla apareció la foto de Roselyne, con su vestido rosa de 15 años, rodeada de
tulipanes y rosas y la fotografía de Donna estaba en una versión más pequeña en una
esquina.
Soy Megan Shannon, regresamos a los estudios.
La noticia heló a todos los estudiantes de Royal Hills y los que no la habían visto en el
noticiero, se enteraron por la cadena de chismes telefónicos que los padres habían hecho.
Las clases en Royal Hills se suspendieron. Todos estaban pendientes de que sucedería con
Roselyne Ferrell.
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Sienna había vuelto a estacionar el Volkswagen en el garaje de la Doll’s House, tenía una
abolladura en el capo, la cual intento disimular poniendo la vieja plancha y otras cosas
viejas de la madre de Sophia encima. Lo había abollado camino a casa cuando había
chocado con un árbol cuando había entrado en pánico por el boulevard.
Espero nadie lo note… cuando esté muerta, luego de que la entierren todo mundo la
olvidara! Pensó en lo que borraba sus huellas de la ventana. Ella se dijo mientras tomaba
un tranquilizante que le había robado a su madre.
Sophia estaba tirada en la alfombra del cuarto de los vestidos, con los ojos hinchados y
unas horribles ojeras tipo mapache. La escena se repetía una y otra vez en su mente, como
Roselyne caía, el sonido de su cuerpo golpeando el pavimento y la sangre manchando el
asfalto era aterradora.
Sienna se había cambiado la ropa escandalosa por un vestido color coral con un gran
moño en la espalda, un collar con un dije de corazón gigante colgaba de su cuello.
Levántate! No estamos como para perder el tiempo, tenemos mucho que hacer,
deshacernos de tu pantalón manchado con la sangre de... a quien le importa ahora, regresar
las cosas de mi padre al armario y no sé qué hacer con el celular de Carter.
Sophia se arrastró hacia la cama del otro cuarto. Jaló la chamarra de cuero y se la tiró
molesta.
Y la gorra? Donde está la gorra? Seguramente la dejaste en el auto, da igual, desde hace
mucho que no la usa. Sienna se retocó el maquillaje frente al espejo y colocó su cabello
hacia un lado.
Pero levántate! Cámbiate, necesito que llames a alguien, para que le preguntes que paso
con Roselyne y en qué hospital esta, no podemos dejar que sospechen y para eso debemos
estar a su lado.
El taxi que habían llamado, para hacer parecer a quien sea que no sabían manejar, ya
estaba estaciona enfrente de la casa.
Sophia salió con unos jean ajustados y una bufanda gigante estilo James. Escondía las
ojeras detrás de unos grandes lentes vintage de su madre. Taconeando con unas botas altas
con peluche imitación piel de conejo.
Sienna metió toda la ropa manchada de Sophia en el viejo bolso Juicy Couture que ya no
usaba. Llevaba el celular de Carter en la mano con unos guantes de chiffon de Carolina
Herrera.
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Al ver que la motocicleta no estaba estacionada, las ventanas y puertas estaban cerradas,
se acercó y lo dejó caer al lado de la caja de arena del gato.
Por si lo está buscando, así pensara que el gato se lo robó, se dijo mientras pasaba debajo
del árbol y sonreía con Sophia que la miraba fijamente a través de la ventanilla.
Camino al Beverly Hills Hospital, le ordenó al taxista que parara en Bombay Palace, el
restaurante hindú que quedaba en el camino. No es que ella quisiera algo de comer, ella
solo quería deshacerse de toda la evidencia. Se bajó, se acercó a la feliz, pero
sobreactuada anfitriona, ordeno un té frio y se deshizo de la evidencia tirándola en el
basureo del restaurante sintiendo la mirada de alguien, pero por más que volteaba a ver no
había nadie viéndola.
Al llegar al hospital vieron a todos sus compañeros sentados en la lúgubre sala de espera
como si el fuerte olor a medicamentos no existiera en todo el lugar.
Al primero que vieron fue a Vincent, destrozado con unos lentes oscuros tratando de leer
el periódico empapado de lágrimas. Parecía que había estado ahí toda la noche. Las
gemelas cerebro llevaban conjuntos deportivos Nike con unos horribles Uggs y se
abrazaban mutuamente mientras tenían unos pesados bolsos en sus piernas. Axel y
Tabatha estaban sentados en una esquina. Tabatha lloraba desconsolada sin importarle que
el delineador se le corriera. Adam y Jared estaban peleando con la máquina de golosinas.
El lugar estaba lleno de policías con sus apretados uniformes, el padre de Roselyne, el Sr.
Ferrell, hablaba con todos ellos, las manos le temblaban y se notaba que había llorado.
A su lado estaba Leonora hablando a gritos con la voz cortada por celular y limpiándose la
nariz y las lágrimas con una servilleta. Ella estaba usando un vestido color uva y tacones
altos. Las chicas levantaron una ceja cuando la vieron. Ella era la típica señora Blue
Diamond, sin importar que sucediera debía estar siempre impecable.
Sienna y Sophia se sentaron en las sillas que estaban al lado del letrero de que hacer en
caso de terremoto o incendio.
Sienna estaba a punto de sacar su celular para jugar pac-man, pero escuchó como se
acercaba una voz conocida, levanto la vista, vio a Carter, con el cabello despeinado, con
unos shorts cortos y desgastados y solo una transparente camiseta blanca.
Llevaba unos vasos de duroport con café para los padres de Roselyne.
Se quedó congelado, como en freeze, cuando las vio a las dos ahí sentadas. Cuando
reaccionó les dirigió una mirada molesta, como si dijera: Esto es solo para familia y
amigos, Qué hacen aquí?
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La puerta de Unidades Intensivas se abrió y el Dr. Barraza, según el bordado de su bata,
entró en la sala de espera.
Con sus profundos ojos grises, nariz inclinada y un rubio cabello.
Los padres de Roselyne se levantaron nerviosamente y se acercaron al doctor.
Su hija está todavía inconsciente. dijo el Dr. Barraza, con un acento extranjero. No ha
cambiado mucho. Hemos estabilizado su brazo, pierna y costillas rotas. Estamos revisando
el alcance de las heridas internas.
Cuándo podremos verla? Preguntó Leonora cubriéndose la boca mientras se limpiaba las
lágrimas que le recorrían todo el rostro. El señor Ferrell la apretó contra su pecho y pasó
sus manos por su cabello.
Pronto. Contestó el Dr. Pero aún está en una condición muy crítica.
Intentó irse, pero el Sr. Ferrell lo agarró del brazo. Cuándo despertará?
El Dr. jugó con su portapapeles. Su cerebro está muy inflamado, así que es difícil para
nosotros predecir la magnitud de los daños ahora.
Puede que ella despierte bien o que haya algún tipo de complicaciones.
Complicaciones? Leonora estaba pálida. He oído que las personas que están en coma
tienen menos posibilidades de Recuperarse después de una cierta cantidad de tiempo, Es
eso cierto?
El Dr. se secó sus manos en su bata azul. -so es verdad, sí, pero no hay que adelantarnos,
ella esta vida y es lo que importa. Ok?
Un murmullo pasó por la sala. Tabatha se echó a llorar otra vez en el hombro de Axel, las
gemelas ratones de biblioteca se abrazaron mutuamente empañando sus anticuados lentes.
Vincent estaba sentado al lado de Carter en una esquina cubriéndose la cara con las
manos.
Sienna, en un impulso fingió un escandaloso llanto. Tratando de recordar cualquier cosa
triste, perritos muertos o el final de Titanic para que le salieran algunas lágrimas y no
verse hipócrita.
Leonora recogió su gran bolso Vivienne Westwood desde el suelo. Voy a ir a buscar un
poco de café y algunos tranquilizantes. Sollozó. Sus tacones golpeaban fuertemente el piso
recién lustrado.
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Carter se levantó, secándose las lágrimas que trataba de esconder.
Podemos hablar? Le preguntó al oficial de menor estatura entre todos.
El oficial asintió con la cabeza, se levantó y lo siguió. Salieron de la sala de espera y
entraron a una pequeña habitación llena de estantes con medicinas y todo tipo de artículos
de hospital. La piel de Carter se erizo al ver como alguna enfermera había dejado afuera
un bisturí.
El oficial Suárez, según su placa. Se sentó en una caja de algún extraño aparato la cual
crujió por el peso.
Dime? Le preguntó cruzando sus cortos y velludos brazos.
Ya tienen algún sospechoso, pistas o algo para saber quién lo hizo? Carter se recostó en la
pared sin importarle mancharla con sus botas.
No, aún es muy pronto para saber el resultado de las investigaciones, pero déjame decirte
que este caso está muy extraño, haberse tirado desde una terraza, un condominio cerrado,
sin tendencias suicidas, ni enemigos con motivo alguno para hacerle daño. Por qué, que
enemigos pude tener una jovencita de diecisiete años?
La mente de Carter se enfocó en la respuesta Enemigos! eso es… Sienna y Sophia, solo
ellas tienen motivos para haber hecho esto, sí!, todo encaja, ahora que James no está lo
único que le impedía a Sienna estar con Vincent era Roselyne, además que todo esto haya
sucedido en una propiedad de la familia Stafford no creo que sea coincidencia.
Oficial! tengo la respuesta! solo ellas pudieron haber sido.
El oficial vio como el chico comenzaba a dar saltos, se cubrió el rostro con las manos y
exhaló, luego su inclinó enfrente de él y comenzó a soltar algunas lágrimas. Parecía como
si recién se hubiera enterado que había ganado la lotería.
Yo sé, lo sé! Se quienes atentaron contra Roselyne!
El oficial puso su mano sobre su hombro. Tranquilo hijo, no debes de levantar sospechas,
el culpable puede sospechar y huir. Acompáñame a rendir tu declaración.
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Capitulo 44
Hace ya una semana que Roselyne se encontraba tirada enfrente de un edificio de
apartamentos al norte de Bedford Drive, como muñeca rota con todos sus accesorios
destrozados a su alrededor yaciendo en un charco de sangre.
Todos sospechaban de una supuesta venganza o de algún tipo de atentado y nadie creía la
teoría que apuntaba un supuesto acto de suicidio. Todos en los pasillos de Royal Hills
murmuraban las sospechas en contra de Sienna y Sophia mientras el ambiente comenzaba
a tornarse como de luto. En el escritorio de Roselyne Tabatha había colocado un florero
con un hermoso ramo de rosas en tonos peach. Vincent no ha pronunciado palabra alguna,
su cerebro estaba en shock. A James se lo ha tragado la tierra y Roselyne estaba en coma
con huesos rotos y solo Dios sabrá si despertara. El no podía dejar de preguntarse que era
lo que estaba sucediendo, hace un par de meses atrás las cosas habían comenzado a ir de
mal en peor y no podía arrancarse la idea de que de alguna manera todos lo sucedido
estaba de alguna forma relacionado con él.
Las Sombras no han podido dormir desde que una patrulla de la policía comenzó a pasar
todo el día y toda la noche estacionada enfrente de su ostentosa mansión y de la Doll’s
House.
Sophia se ha quedado catatónica, desde que vio por la ventana como los policías se
acercaban a su casa a hablar con sus tíos, el ver como interrogan a sus vecinos, el saber
que es sospechosa, que en cualquier momento la verdad se sabrá y descubrir que el ser
cómplice también es un delito la han dejado muda.
Sienna sentía que en cualquier momento descubrirán el Volkswagen de sus tíos en el
garaje de la Doll’s House pero no puede bajar y hacer algo, si sus padres llegaban sin
avisar como lo habían hecho en los últimos días podrían llegar a sorprenderla entrando al
garaje, se preguntarían que hace ahí, ya que la última vez que entro ahí fue cuando jugaba
escondite con su prima y ella se escondía detrás de los adornos navideños. Ella se había
comido sus uñas naturales desde que varios vecinos reportaron un Volkswagen dorado
sospechosamente estacionado enfrente de los apartamentos, pero lo peor sería si descubren
la abolladura del capo, la coartada de que la plancha se calló y lo hundió tal vez no sería lo
bastante convincente. Por lo que ella y Sophia tomaron sus abrigos, y salieron a media
noche a esconderse en la Doll’s House. Ahí, solo ellas dos podrían pensar con más
claridad que hacer y evitarían que el resto de personas en la mansión las escuchara. El
servicio doméstico ya tenía mala fama desde que alguna sirvienta había abierto la boca y
había delatado a Sienna con un chico en su habitación un par años atrás.
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Maldita! Por qué no te mueres de una buena vez! Gritaba Sienna histérica cuando vio la
fotografía de Roselyne en el noticiero nocturno. Ella ya estaba más que asqueada de ver el
rostro de Roselyne en todos lados, que todo el mundo hablara de ella e incluso que su
prima la viera de esa forma que le erizaba la piel.
Sophia miraba a través de las persianas la casa de los Weyant, alguien estaba caminando
por la cocina y al otro extremo de la calle la misma patrulla de policía estaba estacionada
ahí desde la tarde anterior.
Enseguida regreso. Susurró Sophia tomando su chaqueta de encaje y caminando hacia la
cocina. Ella estaba más que decidida a esconderse por unas cuantas horas en el viejo
granero del jardín posterior. Ella solía llamarlo su Panic Room en donde se escondía
cuando Sienna le jugaba bromas y desnudaba sus muñecas, las despeinaba y les arrancaba
la cabeza.
***
Los papás de Roselyne estaban sentados viendo los noticieros y leyendo todos los
periódicos locales en los cuales su hija era noticia. Su casa se sentía vacía, sin los tacones
de su hija en el suelo de madera el olor a su dulce perfume po los pcorredores y sin la
música a todo volumen.
Leonora estaba despeinada, tomando una taza de café antes de regresar al hospital.
Cuando el teléfono de la casa sonó.
Dr. Barraza! Qué pasa? Contestó Leonora, las manos le temblaban y su cara sin maquillaje
se puso más pálida de lo normal.
Cómo? Despertó! Despertó! Roselyne despertó y está preguntando por nosotros! El
trauma no dejo secuelas en el cerebro!
Leonora abrazó como nunca a su esposo, la sangre le volvió a circular en el rostro.
Te ves fatal, Roselyne no te puede ver así. Murmuró el Sr. Ferrell dibujando una sonrisa.
El coloco sus menos en los bolsillos y se giró. El señor Ferrell es conocido por no mostrar
sus sentimientos. El secó las lágrimas que corrían por su rostro y se reincorporó.
Leonora se paró enfrente del espejo se hizo un peinado con los ganchos, se puso el vestido
floreado Benetton, ese que Roselyne siempre le decía que le favorecía y salieron a toda
velocidad a ver a su hija. De camino al hospital Leonora recordó a Vincent y como le
había suplicado que al tener cualquier noticia le avisara de inmediato. Le envió un
mensaje.
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Despertó! Roselyne Despertó!
Y pregunta por todos, luego te aviso
Cuando le permitan recibir visitas.
En el hospital, dos enfermeras, una mexicana y una asiática examinaban a Roselyne.
Se deslizó hasta la mitad debajo de sus cobijas y miró su espejo compacto Chanel. Sí, su
cara parecía de monstruo, los puntos de sutura sobre su mentón, los dos ojos negros, el
labio inferior gordo y de color púrpura, y los enormes moretones en su clavícula, iba a
tardar años antes de que pudiera usar tops de nuevo. -suspiró y cerró el compacto. No
podía esperar a ir de shopping para reparar todo el daño.
Sus padres entraron a la habitación con lágrimas de felicidad en los ojos, se acercaron a
abrazarla. Casi la asfixian de tantos besos y abrazos.
El Dr. Barraza inspeccionó los signos vitales de Roselyne en un computador que parecía
como si hubiera sido construido en los 60’s.
Te estás recuperando muy bien. Ahora que la inflamación se ha ido, no vemos que quede
ningún daño cerebral. Tus órganos internos lucen bastante bien. Es un verdadero milagro.
Es un milagro. Dijo Leonora caminando para pararse al lado del Dr. Y de sus ojos
volvieron a brotar algunas lágrimas.
Estábamos enfermos por la preocupación, Me enfurece saber que alguien te hizo esto. Y
que todavía anda por ahí con la conciencia tranquila. Refunfuñaba el Sr. Ferrell.
Roselyne estaba completamente extrañada de que esto le hubiera sucedido a ella. Se
seguía preguntando si, después de dormirse de nuevo, despertaría en su cama con sábanas
de las Chicas Super poderosas. Hermosa como antes, lista para otro día en la escuela o
pasar la tarde de compras.
Pero algo la asustaba aún más, algo en lo que ella no quería pensar. Era el mensaje que
había recibido de Carter, como lo había visto, o creyó haber visto parado en el parque.
Pero la prueba de que si ese mensaje había existido o no se había destruido junto con su
teléfono.
Dios, su cuerpo se paralizó. El vestido de seguro había quedado totalmente inservible,
pérdida total, ella no había podido lucirlo.
El doctor Barraza se giró y tosió en una esquina.
Y lo más escalofriante, la silueta de mujer acercándose a toda velocidad, sin piedad,
empujándola hacia el vacio. Ella se sentía muy estúpida. Ella había imaginado que Carter
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había organizado una velada romántica en la terraza de aquel edificio bajo la luz de la luna
y las estrellas.
***
Al día siguiente, cuando aún sentía que un día duraba menos de tres horas, Roselyne se
arreglaba para recibir a todos sus amigos, no podía dejar que la vieran como estaba, no sin
dejarlos helados del susto.
Leonora conectó la tenaza y sacó el espray en aerosol CHI que compraba solo por ser el
que usan las Miss Universo. Ella había llevado medio closet de Roselyne para que ella
escogiera que usar.
Roselyne se aplicaba el lip-gloss rojo de Leonora y un poco de rubor rosa para darle color
a su mejía derecha, ya que la izquierda estaba morada.
El primero en llegar fue Carter, según él, se había enterado por las noticias, las cuales ya
habían hecho una telenovela de lo ocurrido. Llegó con un lindo arreglo de girasoles, las
rosas rojas solo le corresponden a Vincent por el momento, aunque no se lo merezca. Se
sentó a su lado, le agarró la mano y la miró como si se tratase de la bella durmiente con un
vestido Hermes lila.
Hay! Gritó Roselyne. Solo esto me faltaba, se me rompió una uña. Dijo viendo sus uñas
aun con la pintura rosa de hace días. Carter sonrió, la mirada de Leonora no se había
despegado de él desde el momento en que entró. Según ella Carter era la versión moderna
y latina de James Dean.
Luego llegaron los chicos de Royal Hills, Tabatha le llevo una muñeca hecha por ella
misma de tela y lana. Adam y Jared se quedaron horrorizados al ver los moretones que
tenía en los brazos y en la mitad del rostro.
Hunter puso una canción de Ed Sheeran a todo volumen en su tablet. Hayden empezó a
jugar con la bolsa colgante del suero, pero sintió un ligero mareo cuando vio que la
manguerita conducía a una aguja clavada en el brazo de Roselyne.
Mira lo que te trajimos! Chillaron Sienna y Sophia poniendo una caja rosa en sobre sus
rodillas.
Que linda mascada. Dijo Roselyne viendo la mascada más brillante y colorida de todo el
mundo. Lo que llamo más su atención fueron los ojos de Sienna que parecían estar
hechizados desde que había entrado y había visto a Carter en una esquina con su chaqueta
de cuero y olor a cigarrillo.
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Es para que le agregues algo colorido a tu bata, muy enferma puede estar una chica 90210
pero siempre se debe mantener el glamour. Aunque hoy luces fabulosa con ese vestido.
Dijo Sophia, mordiéndose un labio. Ella había creído que en los hospitales las batas eran
como un uniforme y que el chiffon solamente lucia cuento se estaba en movimiento.
Todos estaban contentos alrededor de Roselyne, hasta que entraron dos oficiales
acompañados de la enfermera más amable de todo el hospital. Lo siento mucho, pero las
visitas terminaron, los oficiales necesitan habar a solas con la paciente.
La cara de las primas Stafford cambi90210, Sienna sintió que todo se le movía adentro al
ver los oficiales con las pistolas y las esposas colgando de sus ajustados cinturones. Las
manos le sudaron debajo de los guantes de encaje.
Todos salieron, despidiéndose con besos y abrazos demostrando verdadera felicidad al
verla despierta no como la hipocresía de las sombras que se podía sentir a su alrededor.
El último en salir fue Carter, a quien no le importó la presencia de los oficiales.
Gracias por no dejarnos, si te hubieras ido, yo me hubiera ido detrás de ti, estaré pensando
solo en ti cada segundo… lo juro! El besó la mano de Roselyne y se marchó lentamente.
Los dos oficiales se pararon uno a cada lado de la cama. Bien Roselyne, necesitamos saber
cómo sucedieron las cosas la noche del domingo. Por favor no olvides ningún detalle por
más insignificante que sea.
Roselyne se rió al ver como uno terminaba la oración del otro.
Verán, recibí un mensaje de Carter diciéndome que me quería ver en la terraza de un
edificio al norte de Bedford Drive, me arreglé, no podía dejar que me viera en pijamas.
Sabía que mis papás no me dejarían salir a esas horas y para ver a un chico menos.
Bajé las escaleras despacio, Salí silenciosamente, me paré en la acera enfrente de mi casa
y esperé al taxi que había llamado. Llegué al lugar, subí las escaleras y me acerqué a una
de las orillas, vi una silueta negra a la distancia, grité: Carter! y la silueta encendió una
linterna, vi una chaqueta de cuero y una gorra, pensé que era Carter, pero ahora que lo
pienso sé que no pudo haber sido él. Recuerdo ver un Volkswagen dorado estacionado
algo cerca. Entonces voltee a ver ya que el sonido de unos pasos de acercaban, solo
recuerdo una silueta negra, intente moverme. Luego lo que recuerdo es que me empujo, la
sensación de en el aire y el gran dolor, después vi todas mis cosas esparcidas en el suelo,
el ruido de un motor y los gritos de una chica, que parecían sirenas, pero ahora sé que no
lo eran. Eso es todo lo que recuerdo.-Pero díganme tienen a algún sospechoso?
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La verdad creemos que sí, con tu declaración solo quedan un par de cosas por resolver, no
se trató de suicidio, drogas o de alguna nueva moda de adictos a la adrenalina, pero
descuida el culpable será capturado más pronto de lo que crees. Ambos oficiales cruzaron
los brazos y vieron toda la habitación. El bigote del oficial moreno se movió, las
predominantes cejas del otro cayeron sobre sus ojos en una molesta expresión.
Roselyne salió de su habitación, sentía un fuerte dolor de espalda, el pasar días recostada
no es nada agradable, mucho menos favorable para figura pero la dieta de gelatinas y
cereales la tranquilizaba.
Empujó la puerta con la silla de ruedas. Ahí estaba Vincent, sentado en la sala de espera
con lindo arreglo de claveles y rosas rojas.
Vincent! Gritó Roselyne girando las ruedas a más no poder.
Vincent se acercó, le puso las flores en las piernas y la tomó de las manos. Sus miradas se
juntaron, sus corazones se aceleraron.
No digas nada… solo escúchame… Quieres ser mi novia?
Los ojos de Roselyne se llenaron de lágrimas, se quedó viendo fijamente los ojos azules
de Vincent que tenían un brillo especial, como las estrellas a media noche o los aretes
Tiffanys de zafiros recién comprados.
Sí, sí, quiero ser tu Girlfriend! Chilló Roselyne colgándose de su cuello.
Vincent la besó, la besó como nunca antes había besado a alguien. Algunas enfermeras
que pasaban los miraron, parecía como si el tiempo se hubiera detenido por un momento
enmarcado aquella escena.
***
El frente de la Doll’s House y de la casa de los Weyant se llenó en un instante de patrullas
de la policía rodearon las casas, nadie podía Salir de ellas.
Primero entraron a interrogar a Carter, logrando poner incomoda a la señora Weyant quien
se escondió en su alacena mientras cargaba al Sr. Whiskers según ella parecía que se había
desencadenado la guerra mundial zombi.
Tienes contigo tu celular? Preguntó el mismo oficial con que había hablado en el hospital.
A decir verdad hace varios días que no lo encuentro. Siempre lo pierdo, pero esta es la
primera vez que pasan días y no lo encuentro.
Eduardo C. Mérida Dolls Game
A Dolls Game Novel
Dónde estabas la noche del accidente de tu amiga?
Aquí con mi abuela, estábamos viendo su película de John Travolta favorita: “Fiebre de
sábado por la noche”.
Y tu abuela, La señora Weyant, verdad? está en casa?
Sí, creo que está en la cocina o en el jardín. Pero esperé. Carter lo tomó del brazo. Tengo
que decirle algo que olvide por completo. El edificio de apartamentos donde sucedió todo
es de la familia Stafford. Hace más de un año el banco le iba a quitar la casa a mi abuela
por la hipoteca y fue entonces que Sophia Stafford me ofreció un apartamento en el
edificio que heredó.
El oficial habló por su radio: el caso se ha resuelto, ahora procederemos a al cateo de la
casa de la sospechosa.
Eso quiere decir… Murmuro Carter.
Si, al parecer encontramos a la culpable del accidente y con lo que me acabas de decir las
posibilidades han aumentado. Lo único que falta es encontrar evidencia, en este caso el
vehículo.
Cuando los oficiales salieron de su casa, Carter agarró la guía telefónica y llamó a todos
los canales locales y las estaciones de radio. Nadie se podía perder el momento en que
Sienna saliera custodiada y esposada, como la culpable que es.
Tocaron a la puerta blanca con un letrero rosa. Barbie’s Doll’s House.
Sienna estaba sentada en la orilla de su cama, se había puesto el vestido de cuero y encaje
negro que había comprado especialmente para la graduación de Vincent, a la cual era
probable que no asistiría.
Navegando en google encontró que la mayoría de celebridades habían marcado la
tendencia de que para huir de la cárcel había apelado demencia, lo cual parecía ser
bastante efectivo.
Mejor pasar un tiempo en un psiquiátrico y prestar servicio comunitario.
Se arrodilló enfrente de su espejo, practicando las mejores caras de loca, demente o
desquiciada.
Se alborotó el cabello, se marcó los ojos de delineador negro media noche estilo Taylor
Momsen, dejó caer algunas gotas de su té frio, fingiendo lágrimas.
Eduardo C. Mérida Dolls Game
A Dolls Game Novel
Perfecto! ahora solo falta que me encuentren sentada en las escaleras, meciéndome
adelante y atrás para darle el toque perfecto a mi actuación!
Aunque claro, siempre divina, pase lo que pase como Paris Hilton.
La puerta de su habitación se abrió. Sophia estaba parada frente a ella con el mismo
vestido pero en color rosa. Ella tomó la mano de Sienna y le dió un beso en la mejía. Las
sirenas de una patrulla interrumpieron el silencio sepulcral que se escuchaba en toda la
casa mientras Sophia se escondía detrás de los percheros de la habitación de los vestidos.
Tocaron a la puerta. Claire Stafford, salió con los ojos llenos de lágrimas, estaba a punto
de gesticular palabra cuando un oficial, el cual no habían visto antes, alto y moreno, la
interrumpió. Tenemos orden de arresto contra la señorita Sienna Stafford.
No! esto no puede ser cierto! Todo esto debe ser un error! mi hija no puede ser una
asesina! Dijo Claire quien no comprendía que estaba ocurriendo entre su sobrina y su hija.
Señora, no se resista, no está siendo arrestada por asesinato, si no que por intento de
asesinato Murmuró el oficial tratando inútilmente de tranquilizarla.
Entraron otros dos, con esposas en las manos, la vieron sentada en la en una orilla de las
gradas con alfombra floreada.
Señorita, Sienna Stafford. Queda usted detenida.
Inmediatamente Sienna se paró, y sin resistirse, puso las manos atrás, esperando a que la
esposaran. Bajó las gradas, volteó a ver a su tía de los grandes lentes Chanel, y del espeso
fleco egipcio que se había hecho. Estaba desconcertada, parecía que hubiera sido
encontrada muerta, bajando las escaleras acostada fría en una camilla. Salió, los cegadores
flashes de los fotógrafos, la rodearon, parecía como si se tratara de la llegada de Lady
Gaga a la ciudad y todo el mundo desea la primera foto.
Los noticieros locales interrumpieron la hora de las telenovelas mexicanas para pasar el
informe de última hora.
El reportero con peluquín, la misma cara plástica de hace doce años llena de botox y sin
poder mover las cejas decía viendo fijamente a la tambaleante cámara: la culpable de
tentativa de asesinato en contra de la joven encontrada enfrente de los apartamentos al
norte de Bedford Drive, fue arrestada luego de que el auto que reportaron como
sospechoso fue encontrado en su garaje. La culpable Sienna Stafford, no opuso resistencia,
aquí tenemos las imágenes de la detenida siendo subida a la patrulla. Solo queda esperar
su declaración, saber si será juzgada como mayor de edad y el veredicto del juez a cargo
de este caso.
Eduardo C. Mérida Dolls Game
A Dolls Game Novel
Nadie podía creer lo que estaban viendo. Sienna, todo este tiempo fue Sienna, la culpable
de todo.
Los ojos de Tabatha se llenaron de lágrimas al ver como Sienna salía de su casa con una
macabra sonrisa, se aferró a los brazos de Axel quien estaba molesto porque habían
interrumpido los caballeros del Zodiaco para anunciar algo que era más que obvio.
Vincent había pasado un par de horas navegando por todas las páginas en las que
conspiraban sobre los herederos de Royal Hills y sobre los miembros del circulo social de
Blue Diamond, algunos pensaban que una chica hipster latina no podía pertenecer ahí y
que por eso la habían querido desaparecer, otros decían que ella no había podido con la
presión para encajar y se había querido suicidar e incluso había escrito que ella había lo
había planeado para robar el reflector y llamar la atención. Él no lo podía creer, sabía que
era capaz de cualquier cosa pero, no tener el valor de empujar a Roselyne al abismo y
mucho menos ser tan descarada de llorar después de lo que había hecho. Y pensar que fui
visto en público con ella, bueno, por lo menos ahora ya no podrá hacer más daño. El se
detuvo en un blog de conspiradores. No podía entender como alguien ligaba las historias
de Roselyne con la historia de una novia que había muerto calcinada.
Roselyne entró en un estado de pánico y nervios que casi se desmaya activando todas las
alarmas que tenía alrededor de su camilla. El saber que todo este tiempo estuvo sentada a
su lado en la escuela, que salió de compras varias veces en su auto siendo presa fácil. Solo
podía preguntarse, por qué? Qué era lo que, la había llevado a intentar matarla. Claro,
luego de pensar las cosas, todas las respuestas apuntaban a Vincent.
***
Debemos entrar. Le dijo Vincent a Roselyne estacionándose enfrente de Palacio de
Justicia. Hacía dos semanas que no miraba a Sienna, y el volver a verla podía ser algo
perturbador.
Vincent ayudó a Roselyne a bajar y sentándola en la silla de ruedas, la lesión en la pierna
derecha no la dejaba caminar y usar muletas, por favor! Ella prefería verse tranquila y
relajada en la silla que dar pena y lastima arrastrándose en las muletas.
Se quedaron viendo la lúgubre sala de audiencias.
El estómago de Roselyne se retorció. Todos los chicos de Royal Hills y algunos vecinos
estaban aquí. Sus antiguos compañeros y maestros, hasta la molesta vecina con sus
horribles nietos. Sophia y sus padres, todos la estaban mirando fijamente.
La única persona que Roselyne no vio inmediatamente fue a James. De hecho, ella no
había oído una palabra de él desde la fiesta de aniversario de Royal Hills.
Eduardo C. Mérida Dolls Game
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Vincent bajó la cabeza cuando surgió un grupo de agentes de policía y los condujo a un
banco vacío.
El aire estaba denso por la tensión y olía a diversas colonias y perfumes caros. Después de
unos cuantos minutos más, las puertas se cerraron de golpe. A continuación, la sala quedó
en un silencio mortal cuándo los agentes trajeron a Sienna por el pasillo central. Roselyne
estrechó la mano de Vincent. Sienna llevaba un traje de prisión color naranja estridente,
ese tono que no combina con nada, bueno tal vez solo con negro en Halloween pero eso
recién había pasado de moda. Totalmente despeinada, sin maquillaje y con unos enormes
lentes oscuros bajo sus ojos, que de seguro pedían agritos un poco de corrector.
La prisión te cambia. Susurró Roselyne viendo extrañada a Sienna, parecía ser otra, como
si su barbilla se hubiera afilado y su nariz respingado. Demonios, ella estaba más delgada.
Sienna se acercó al estrado. El juez, un hombre severo, calvo, que llevaba una gran barba
de candado, la fulminó con la mirada.
Sienna se sentó a su lado frente a un micrófono, se quedó viendo a Sophia, sentada en la
última fila, se había cambiado el tono y el corte de cabello tal y como lo había anunciado.
Luego sus ojos se clavaron como imanes en Roselyne que estaba en su silla de ruedas con
una colcha Ralph Lauren aferrada al brazo de Vincent, quien no le dirigía la mirada.
Prosiga con su declaración señorita Stafford. Le ordenó el Juez.
Sienna tartamudeó, puso una mirada vacía, se mordía las uñas y se jalaba el cabello, sabía
que debía verse como una loca convincente.
Esa noche... del domingo, yo estaba muy alterada, sentía como un nudo en garganta, me
tomé unos tranquilizantes de mi madre. He visto como la tranquilizan a ella, por lo que
pensé que me ayudarían. Quería platicar con alguien, pero Sophia no respondía mis
llamadas, en la segunda persona en que pensé fue en Roselyne.
Sabía que se extrañaría si la llamaba, por lo que pensé en ir a buscarla. Buscaba por todos
lados las llaves de mi auto, pero me desesperé, por lo que tomé las llaves del Volkswagen
que ha estado años en la casa de mi prima. Pensé en jugarle una broma, por lo que al llegar
a los apartamentos, en una rama del árbol de enfrente colgué una chaqueta de cuero y una
gorra de mi padre, le envié un mensaje del celular que me encontré tirado el otro día
enfrente de la misma casa. Luego me enteré que era de Carter, mi vecino. Cuando
Roselyne llegó, me quise acercar, quería abrazarla, sentí sueño y mareos. No sé qué
sucedió luego Roselyne había desaparecido de mi vista. Retrocedí, la busqué, entonces me
asomé a por el borde.
Eduardo C. Mérida Dolls Game
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Mi primera reacción fue salir a verla, ella estaba inconsciente. Corrí al parque, quité lo que
había montado para hacerle la broma. Me arrodillé a su lado, vi como la sangre corría a su
lado, todo daba vueltas en mi cabeza. Llame al 911, y hui… hui porque no sabía bien lo
que había pasado. Luego todo lo que recuerdo es estar acostada en mi cama, viendo el
techo… deseando que todo hubiese sido un mal sueño.
Las manos de Sophia con la manicura recién hecha apretaban con fuerza el bolso Chanel.
En su frente se dibujaron unas arrugas y se mordía fuerte el labio. Sabía que todo lo que
Sienna decía era mentira, pero lo hacía para no meterla en todo como habían planeado con
Claire y con ella misma, el tener a una Stafford presa era más que suficiente.
Srta. Cómo quiere que se le declare?
Inocente. Dijo Sienna en voz muy baja.
Un murmullo fue emitido por la multitud como en los programas de talk show. Roselyne
se mordió un poco el interior de su mejilla. Mientras cerraba los ojos, veía de nuevo las
horribles imágenes, esta vez con Sienna detrás de ella. Lo que no le quedaba claro era que
ella estaba segurísima de que el mensaje que había recibido era de Carter pero esa prueba
había sido destruida junto con su Celular y el cómo había una persona parada en el otro
extremo de la calle, que había levantado la mano y agitado una lámpara.
El juez se inclinó sobre su posición en lo alto y miró a Sienna. Debido a la gravedad de
este delito, y porque tenemos que considerar un intento de asesinato y riesgo de fuga, debe
permanecer en la cárcel por seis meses sin opción a fianza, hasta su audiencia previa al
juicio, Srta. Stafford.
El intento de aparentar demencia no había funcionado. Sienna dejó caer la cabeza.
El juez golpeó el mazo y luego cruzó las manos. La cabeza de Sienna se dejó caer. En
cuestión de segundos, se marchaba de nuevo, con las manos esposadas. Todo había
terminado.
Eduardo C. Mérida Dolls Game
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Capitulo 45
Los tacones de diseñador, ya no sonaban amenazantes por el suelo de mármol recién
encerado y lustrado el cual brillaba como espejo por los pasillos de Royal Hills, todo
estaba tranquilo y silencioso no parecía ser ese lugar donde los más grandes rumores se
inventaban, donde los diseñadores marcaban su nuevas tendencias y donde todo eso que
envidias pasa frente a tus narices. Es junio, las clases han terminado y con ellas los
murmullos matutinos. El periódico escolar, no se publicaron en la última edición del año y
la pagina de la escuela ahora era redactada por un comité de padres. La directora
Ravenscroft esperaba que lo ocurrido entre alumnas de la escuela no afectara su buen
nombre y renombrado prestigio.
Ariadne y Minerva, ganaron primeras en su clase como de costumbre. Tabatha al fin era la
novia formal de Axel tatuándose su nombre en el tobillo. Nina continua saliendo con el
mangante de la ciudad y la mayoría de las chicas de noveno grado logran pasar de año.
Sería bueno decir que Adam y Jared encontraron el amor, pero no es así, planean pasar las
vacaciones buscando a la chica que este igual de desesperada que ellos en las calles o por
Dates.com o PlentyOffish.com.
***
El silencio de la correccional juvenil se rompió como una pulsera llena de dijes celebrando
cada Friendniversary luego de una insignificante pelea, con el sonido de la puerta de
hierro abriéndose y el taconeo de uno Louboutin pasando por las celdas llamando la
atención de las otras reclusas quienes al ver a chicos tan arreglados, con las mejores
marcas y viéndolas por encima del hombro sabían a quién llegaban a visitar y esta vez
envidiando el costoso bolso colgaba en el hombro el cual seguramente alguna vez habían
pensado en robar. Sophia había llegado a visitar a su prima-hermana-Bff.
Sienna estaba sentada en una esquina haciéndose una trenza en su seco y despeinado
cabello. Recién había terminado de digerir el tazón de avena y la insípida gelatina de
limón tratando de no recordar la mejor comida de los mejores restaurantes de la ciudad.
Volteó a ver al guardia que abría su celda y vio a Sophia luciendo divina con el mini
vestido celeste que habían comprado juntas en la última salida de compras por Melrose.
Ella tenía la piel más bronceada, había cambiado de perfume y tenía ese brillo único que la
caracteriza.
Se sentó a su lado, sacó de su bolso de Hello Kitty, un cepillo rosa y un poco de crema
hidratante Bumble and Bumble.
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Sienna, te estoy eternamente agradecida por no haberme involucrado en todo, sabes… eres
la mejor, sabía que de toda el mundo, tu eres la única en quien puedo confiar ciegamente.
Estoy en deuda contigo.
Esas palabras le devolvieron el brillo a los apagados ojos de Sienna escondidos detrás de
unas horribles ojeras marca mapache. Ella solo deseaba que su prima hubiera llevado algo
más de maquillaje.
La mirada de Sienna cayó en la celda de enfrente. Ella llevaba poco más de dos semanas
ahí encerrada y en ese transcurso de tiempo ya había podido conocer a las otras chicas de
la correccional de West California.
Sophia se giró y vió lo mismo que Sienna estaba viendo fijamente. En la celda de enfrente
estaba una chica con el mismo cabello largo y oscuro que Sienna gustaba usar como
peluca. Su mente viajó. Era la chica con la ellas habían compartido en las reuniones de la
sociedad junior de Blue Diamond, era la chica que les daba vodka a escondidas, la que
organizaba las mejores fiestas y la que siempre se quedaba con los chicos calientes.
Sienna se levantó y caminó hacia esa celda. La mirada de la chica y la de ella se juntaron.
Los murmullos de las otras se escuchaban de fondo.
Devany, te dije que no tardaría en aparecer. Susurró Sienna sonriendo a la otra chica. Ella
sabía que Sophia se llevaría una gran sorpresa al volver a verla, los planes que ellas habían
dejado inconclusos se habían retomado e incluso mejorado. Ellas tres habían sido grandes
amigas y habían quedado en deuda una con las otras.
Wow, volver a verlas es fantástico. Dijo Devany tirando su largo cabello detrás del
hombro. En un par de semanas más estoy libre, fingir ser niña buena sirvió de algo. Que
dices si salimos a tomarnos un café luego? Ella se había pasado todo el tiempo que Sophia
llevaba ahí planeando cada detalle. La predominante familia de Devany, los Monsanto, no
querían saber nada de ella desde que fue encerrada por algo que solamente ellos sabía y se
había convertido en su más oscuro secreto, debía de ser algo muy graba para llevar más de
dos años ahí, mientras el resto del mundo creí que estaba estudiando ballet en Londres y
eso debido a su cuerpo de bailarina y que fumaba tres cajas de cigarrillos diarias.
El rostro de Sophia se iluminó. Devany, llámame… cuando salgas. Susurró Sophia
deslizando una tarjeta perfumada con su número. Sabía que esta chica era diabólica. Ya
que de ella era quien Sienna lo había aprendido todo. A ella le parecía que todo lo que
ella había creído perdido había resurgido, habían perdido la primera batalla, pero su
venganza será de proporciones apocalípticas.
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Sophia miró a su alrededor y sonrió. A continuación Sienna le dio una carta a Sophia
explicándole cada detalle y cada paso a seguir para que todo saliera como lo habían
planeado. Las chicas intercambiaron sonrisas. Las chicas súper poderosas de nuevo
estaban reunidas. En ese momento, todo estaba perfecto.
***
La esperada noche del sábado de la graduación de Vincent había llegado, luego de tantos
días sombríos, algo de luz le vendría bien a cualquiera. Era uno de esos días en los que el
olor a satisfacción se mescla con los perfumes más costosos. El salón de baile de Royal
Hills estaba lleno de globos y decoraciones en negro y rojo, el ambiente a graduación lo
daba la orquesta que entonaba melancólica música instrumental, madres derramando
lágrimas y padres tratando de filmarlo todo con sus anticuadas cámaras de video. Un
grupo de reporteros esperaba en la entrada de la escuela llamando la atención de todos los
invitados. En todos los años que Royal Hills había celebrado graduaciones esta era la
primera vez que tenían cobertura nacional.
Todas las chicas de noveno trataban de opacar a los graduandos con cortísimas minifaldas,
pronunciados escotes y maquillaje sobrecargado como lo llevan las aspirantes a dobles de
Nicole Richie. No era de extrañarse que los ojos de algunos padres estuvieran más
centrados en ellas que en sus hijos. La directora Ravenscroft estaba arreglada muy a su
estilo, con un vestido largo hasta los tobillos, de manga larga en color verde manzana y un
sombrero de plumas que parecía que se lo había robado a la mismísima Isabella Blow.
Vincent estaba sentado en el escenario justo en el medio de todos sus compañeros con
Hayden y Hunter a su lado. Roselyne estaba sentada en primera fila, escondiendo algunos
moretones debajo de una gruesa capa de maquillaje pero luciendo radiante con un
exclusivísimo vestido Salvatore Ferragamo que parecía plata liquida con lentejuelas el
cual su padre había traído de Italia lo que significa que es un vestido por el que cualquiera
mataría solo por tenerlo colgado en su armario y a ese vestido le faltaba el ramillete para
un revolcón en la limosina. Ella jugaba con el dije de corazón de la pulsera Tiffany que
Carter le había regalado el día después de la sentencia de Sienna, para que cada vez que la
viera recordara que él siempre estaría pensando en ella.
Los ojos de Vincent no se despegaron ni por un segundo de Roselyne, hasta que sintió el
codo de Hunter empujándolo por las costillas.
Lo volteó a ver y notó como este señalaba con la mirada hacia la tercera fila a la izquierda.
Ahí estaba sentada Sophia, con un mini sombrerito negro y un feo vestido Bottega Veneta
blanco con moñas negras, muy del estilo de Sienna, por lo que de lejos se parecía a ella.
Claro que esto no era posible porque Sienna siempre presumía su larga y planchada
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cabellera rubia y el cabello castaño de Sophia estaba corto desde que Roselyne le había
cambia su espray hidratante por peróxido. Seguramente Sophia ahora puedo usar la ropa
que Sienna le tenía prohibida.
La única que parecía sentir lo mismo que Vincent era Tabatha quien estaba a unas cuantas
filas de Sophia sentada al lado de Axel con una interminable vestido estilo musa griega en
varios tonos de rosa. Trató de acercarse esquivando a la señora giraba una y otra vez su
labial rojo Dior alrededor de sus labios enfrente de su espejo compacto, cuando divisó un
par de lugares vacíos justo detrás de Sophia y sin pensarlo dos veces se sentó. En un acto
desesperado tocó su hombro un par de veces solo para recibir la misma mirada de odio
penetrante que había recibido varias veces por encima del hombro. Se levantó y se volvió
a sentar al lado de Axel no sin antes sentir esa sensación inquietante de duda. Ella siempre
sabia cuando las primas Stafford planeaban algo e incluso ella podía tener pistas certeras
sobre qué harían con mirar a Sophia quien no puede disimular y algo en ella le pareció
perturbadora, como si las chicas Stafford no hubieran sacado su mejor carta aun.
La ceremonia estaba a punto de terminar, la directora Ravenscroft se deslizó al podio.
Todos ya tenían sus diplomas falsos en las manos junto con sus costosos anillos de
diseñador para graduandos de Royal Hills. Casi olvido mencionarlo, debido a los últimos
acontecimientos el baile de graduación se pospuso, ya nos hemos organizado con el
comité, se llevara a cabo la noche del… Una puerta se abrió, los flashes y los gritos de los
reporteros se escucharon de inmediato y una sombra entró al salón interrumpiendo a la
directora.
A medida que se acercaba se miraba la brillante tela de un entallado traje con diamantes
de Stuart Hughes de un millón de dólares, unos brillantes zapatos de vestir Burberry
combinando con un exclusivísimo bolso Cartier diseñado para él. Llevaba un arreglo de
flores azules en la mano. Todo el círculo social lo volteaba a ver a medida que pasaba a su
lado levantando las cejas o soltando ligeros suspiros. Algunos no lo reconocieron con su
nuevo corte de cabello y debajo de los enormes lentes oscuros de diseñador desconocido.
Se quedó parado en medio de todos.
Vincent se quedó con la boca abierta, las manos le sudaron. Arqueó la ceja en
incomprensión, un escalofrió le atravesó desde la nuca hasta el final de la espalda. Lo
único que pudo suspirar fue… James.
Fin?
Eduardo C. Mérida Dolls Game
A Dolls Game Novel
En el próximo Libro:
“Deadly Dolls”
Cuando conseguir lo que quieres es cuestión de vida o muerte, haces lo que sea por
conseguirlo.
Las chicas son hipócritas y maliciosas, pero no te olvides de los chicos que lo resuelven
todo de frente y a las malas.
Sienna trata de limpiar su conciencia en la cárcel, dejando libre a Sophia, sin
incondicional cómplice, quien junto a Devany, una vieja y olvidada Bff, no descansará
hasta ser la dueña de Vincent y dominar royal Hills.
Carter, quien no ha podido olvidar a Roselyne, la ve amenazada nuevamente. Sophia,
acompañada de una nueva zorra intenta aniquilarla definitivamente. Por lo que se ve
obligado a aliarse con ellas y acabar con James y Vincent.
Vincent? Oops! creo que esa parte de la historia no la sabe Sienna.
Vincent, haaay Vincent… eres tan ingenuo, según tú solo las primas Stafford saben qué
engañas descaradamente a Roselyne saliendo con James, a quien no le importa ser el otro,
y está dispuesto a lo que sea.
La sangre correrá de nuevo en Beverly Hills y esta vez será uno de los renombrados
estudiantes de Royal Hills.
Recuerda… solo tú decides qué o quién se interpone en tu camino.

THE DOLLS GAME

  • 2.
    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel TTHHEE DDOOLLLLSS GGAAMMEE Todo comienza cuando las muñecas juegan contigo. Nunca te has encontrado de frente con esa clase de chicos que deambulan por los centros comerciales luciendo totalmente impecables, que parecen tener a los mejores estilistas a su disposición? Esos que te hacen ver que tú solamente eres alguien con ropa que pasó de moda hace un par de días, que tu cutis es graso y que no eres el centro del universo como creías. No estoy hablando de ese chico de quien todos hablan solo porque recién se ha comprado lo último de Ralph Lauren y cambio de personalidad destrozando completamente tu autoestima. No, estoy hablando de ese chico que envidias en secreto por que tiene todo lo que tu deseas, un envidiado y fabuloso bolso Birkin, la piel hidratada, cuerpo tonificado, pero sobre todo tiene ese algo que hace que todos quieran estar a su lado. Pero enserio? Crees que él lo tiene todo? Quizás si era así, pero él está por ingresar a Royal Hills School, la escuela mas prestigiada de Beverly Hills en la cual los corredores son adornados por los más costosos diseños y la opulencia de la sociedad junior de Blue Diamond y esta escuela está a punto de descubrir que detrás de esa hermosa sonrisa y esos seductores ojos se esconden los más oscuros secretos y una sucia conciencia. Así que ahora piénsalo de nuevo.
  • 3.
    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 1 Jesús! Sonó el despertador de Dalton justo a las 8:00 am y estaba retrasado para todo el día. Era domingo por la mañana y el fin de semana terminaba lentamente, había estado pensando en cómo realizar mi último juego de muñecas y solo me quedaban horas para volver a la escuela. Pase mis dedos por mi despeinado cabello, ya era tarde, unos minutos mas no harían la diferencia. La cama de Dalton olía a su perfume y tenía la mejor vista de su espalda desnuda y del tatuaje en forma de calavera mexicana en su hombro derecho. Pase mi mano dibujando uno de los detalles en él y recordé la primera vez que lo vi, fue el día de fiesta en la casa de alguna chica rubia del pasado, ha habido tantas rubias en mi vida pero en especial le agradezco a esta chica el haber invito al chico indicado. El estaba ahí en la distancia luciendo hermoso con un ajustado speedo negro y el resto de el al descubierto con su cuerpo tonificado se veía demasiado apuesto para ser realidad, el era todo lo que yo había soñado en mi vida, luego aprendí que no todo lo que brilla es oro, pero, oh my… el tenia el cabello rubio casi rasurado y aun me pierdo en sus ojos oscuros. James, de nuevo llegaras tarde. Su voz me despertó del flashback en el que estaba. No te preocupes, a mi no me preocupa mi madre y a ti menos. Sonreí al ver que Dalton había pasado su brazo alrededor de mi cuello. Pero todo esto es solo porque tú lo quieres así, sabes que podría ser completamente diferente. No toques de nuevo ese tema, ya está fuera de discusión ambos estamos perfectamente bien y no tienen por qué cambiar las cosas. Me levante de golpe buscando mis bóxer y mis pantalones banana republic. Dalton de nuevo hablaba de hacer pública nuestra relación pero él no sabía lo que significaba eso en mi vida. Yo soy James Zahr Hollower, el socialite del que todos hablan, del que Beverly Hills admira y del que Blue Diamond está orgulloso de tener en su círculo social y salir conmigo significa salir de la pobreza y del anonimato en la que él vive. James, por favor, no de nuevo. Dalton murmuro con su voz seductora. Yo termine de abrocharme la camisa y Salí de la habitación somatando la puerta de un golpe. En realidad adoro tener entradas y salidas dramáticas de cualquier lugar en el que me encuentre. Mi McLaren era un completo desastre, había olor a cigarrillo envolturas de frituras y un par de latas de Redbull tiradas alrededor. Diario me preguntaba como hacia Dalton para tener el cuerpo tan tonificado si comía tanta basura a diario.
  • 4.
    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Mientras trataba de concentrarme en Starbucks decía noté como un grupo de chicas en sus vestidos de encaje murmuraban cuando pasaba. Estaba ahí para tomar un café cargado, lo necesitaba urgentemente y no me encontraba de humor como para aguantar a unas chicas insignificantes de nuevo. Mi mente me llevo a todas las cosas que se decían de mí por la ciudad, James Hollower es el típico chico que mira a los demás por encima del hombro. De esos que sienten que el mundo no los merece. La felicidad de ese chico está limitada a conseguir todo lo que quiere, caminar por los comerciales para conseguir su tan anhelada envidia y cualquier otra cosa que alimente su vida vacía. Y aun recuerdo la reseña que decía cualquiera diría que en vez de piel tiene una capa de ese material con el que hacen los maniquís ya que siempre va adornado con lo último de todas las tiendas. Él es de esa clase de chicos que amas o que odias pero no a medias y esa horrible fotografía en la que aparecía desalineado. Mi celular sonó de nuevo en el interior de mi bolso Chanel. Era la quinta llamada de Dalton y por lo general deja de intentar contactarme a la decima llamada, aun faltaban otras cinco. Solamente el café negro doble señor Hollower? La chica pelirroja con pecas me pregunto detrás del mostrador, se sentía tan bien que todo el mundo supiera mi nombre e incluso que tuvieran el debido respeto de que aunque aun no soy mayor de edad digan señor antes de mi nombre. Sí, solamente. Sonreí mientras le alcanzaba la primera tarjeta que tocaron mis dedos dentro de mi billetera Armani. Y asegúrate de agregar una linda propina. La mire a través de mis lentes oscuros. Salí rápidamente del lugar no sin antes devolver la mirada de odio hacia las chicas que hablaban de mi, dios, enserio que existen personas con suerte, por algún motivo no sabía nada de esas chicas, de lo contrario su vida social ya estaría por los suelos y sus nombres solo serian motivo de burla. No saben que solamente basta con que las mencione como personas no gratas en la ciudad y puf, vidas arruinadas después de todo, mi opinión acerca de personas y demás cosas es la que importa. Un chico extraño me sonrió y trato de hacer contacto conmigo. Otro pobre idiota, pensé. (James nunca ha tenido relación sentimental alguna, él se había encargado de que toda la ciudad piense que es todo un men-slut lo cual fue demasiado fácil gracias a la creciente lista de chicos que aseguran haberse acostado con él porque después de todo colgarse de la fama del futuro magnate es más fácil que miles en sí mismo sin garantías de que esto te garantice unos segundos de fama. Ninguno de los prospectos que le escribían a diario en las redes sociales, los que se acercan a platicar en los clubes o los acosadores de pasillo de
  • 5.
    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel centro comercial o incluso los que sus amigas le presentaban llena sus altas expectativas del chico ideal por lo que prefería sentir pena por sí mismo mientras mira una y otra vez Queer as Folk para evadir su realidad y ser tan perfecto con un flamante novio como para portada de revista ya que el tener que esconder a su hermosa pareja no su ideal de vida). Me estacione frente a la gran entrada romana de mi mansión y deje el auto encendido el chofer tenia estrictas reglas de estacionar mi auto y de limpiarlo cada vez que lo dejo hecho un desastre. El olor a césped recién cortado y a tierra húmeda picaba en mi nariz como cada domingo estaban dando mantenimiento a los jardines y alguien había comenzado a plantar jacarandas por orden de mi madre, ella no entendía que las palmeras que hice traer de puerto rico no combinaban con ningún tipo de flor que no fuera tropical, pero hey. No preguntes, solo agradece que estoy aquí. Deje caer las llaves sobre la mesa de vidrio y note como mi madre, la renombrada abogada Esther Hollower utilizaba su bata de encaje victoria secret con joyas y había combinado su labial con sus tacones. Ella aun masticaba sus jugosos melocotones y no apartó la mirada del periódico. No pensaba hacerlo, después de todo. Instragram me da los detalles de tu noche al poner tu nombre en un hashtag. Es tan difícil conseguir un poco de limonada en esta casa? Grite al vacio. Mi madre había entrenado a la servidumbre a que fueran como fantasmas mientras había alguien en la casa, nadie debía de verlos, ellos debían de aprovechar nuestras ausencias para poder hacer sus labores pero la parte negativa de eso era que debía de gritar por lo que sea que quisiera. Para eso existe esta campana. Esther sonó una diminuta campanita y automáticamente una chica en uniforme negro apareció con una bandeja con jugo de naranja limonada y te frio. Limonada para mi hijo y no olvides mis fresas y el chocolate suizo. Mis ojos cayeron en sus zapatos, esta chica utilizaba calzado de anciana. Disfrutas tenerlo todo controlado, no es así madre? Esther frunció los labios y volvió su mirada a los párrafos de la sección de finanzas del periódico. Ella notaba que su único hijo tenía algo especial, pero con la vida concentrada el trabajo, la vida social, llena de reuniones después del trabajo, cenas para festejar cualquier cosa insignificante y fines de semana en los clubes no tenía tiempo como prestarle importancia a su hijo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Conozco tu respuesta, pero debo preguntarte, vendrás a la cena de Leonora? Los ojos de Esther de nuevo se iluminaron. Leonora Ferrell es la añejada BF de mi madre, quienes se conocieron en una de las reuniones de mujeres emprendedoras de la ciudad a principios de los noventas y desde entonces son inseparables. Ella presume tener la familia perfecta de esas que muestran en los catálogos de cosas para el hogar de Sears con un esposo envidiable tanto como su reconocida firma de abogados Ferrell & Collins pero yo solo puedo describirla como la “wanna-be” de mi madre. No, sabes que esa clase de reuniones me deprimen por dos días. Di un enorme sorbo a mi limonada mientras imaginaba el castigo masoquista que era el no sentir atracción por los perfectos chicos, hijos de las amigas, que tienen iluminaciones en el perfecto cabello rubio, estilo matador, ojos claros o que deambulan con lo último de Náutica y Lacoste o los que usan pantalones tan ajustados que la sangre no les circula. Además, casi lo olvidaba. Retomé. Vendrán las chicas, mucho que hacer, poco tiempo. Lo que tú digas hijo, lo que tu digas. Esther murmuro y siguió leyendo. Igual que siempre, murmure mientras me levantaba de la mesa. Lo que más me gusta de la relación con mi madre es que ella hace todo lo que yo diga incluso si no está de acuerdo, se guarda sus comentarios y negativas y acepta mis decisiones, aunque el porqué está más que claro, soy el heredero de toda la fortuna de mi padre de quien no se absolutamente nada, nada mas que era un árabe absurdamente millonario con casa alrededor del mundo enormes cuentas en el extranjero, inversiones y acciones en cosas que no tengo ni idea de que son y bodegas llenas de cosas lujosas y estoy agradecido con ser su descendiente, pero lo que más agradezco es el heredar su atractivo, se que era guapo aunque mi madre no me ha mostrado fotografía alguna de él, se que era caliente porque mírenme soy tan perfecto que he escuchado especulaciones sobre las cirugías que me he hecho pero yo jamás he estado en manos de ningún cirujano, ya llegaré a la edad en la que su sala de operaciones será mi segundo hogar pero en este momento soy naturalmente hermoso igual que mi padre y lo único que tengo de Esther es el rubor natural de mis mejillas y un insignificante lunas el mi mano derecha del cual la familia está orgullosa por ser algo que ha pasado en cada generación, pero hey, es solo un lunar no es como si fuera un enorme diamante. Pase mi mano por el barandal de madera tallada y subí hacia mi habitación. Cuando compre esta mansión eran cinco habitaciones y ahora es una sola y el walking-closet más grande que cualquiera moriría por tener el cual va desde diseños de Sarah Burton hasta lo último de Moschino, adoro su lema El lema de Moschino es que si no puedes ser elegante, sé extravagante y yo he basado gran parte de mi vida en esa frase.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Bella Boo! Querida! Grité mientras mi hermosa chihuahua se acercaba a mi con sus temblorosos pasitos. Su collar de cristales Swarovski parecía más de lo que ella podía cargar pero ser bella cuesta. La tomé en mis brazos, la besé y la dejé en su versión a escala del castillo de la cenicienta en el que ella duerme. Treinta minutos después me encontraba sentado en la terraza con vista al horizonte con mi atuendo de domingo, una camisa Chanel y mis Perri Ellis, algo muy casual. Mis mejores amigas por conveniencia entraron somatando sus tacones en el piso de madera. Harlow, Hailey y Aubree con el cabello oscuro, lizo como crin de ponny, piel bronceada natural y aun podía oler el acetona fresco de sus increíblemente largas uñas acrílicas de Melrose. Tenemos noticias de la prostituta que le quito el novio a Hailey, Harlow murmuro con su voz chillona en varias ocasiones yo le había pedido que no la usara, pero después de un tiempo solo acepte que esa es su marca. No lo tomes a mal querida, pero yo ya lo sé todo sobre Sonia y ha diferencia de ustedes ya lo tengo todo planeado. Yo ya lo sabía, te conozco tan bien James. Aubree dijo sentándose a mi lado sonriendo. De las tres chicas se que Harlow se auto nombró la segunda al mando, después de mi, claro esta pero de haber escogido yo a alguna hubiera escogido a Aubree, con ella todo es como yo diga, como y cuando yo diga, sin mencionar el que ella puede predecir lo que sea que vaya a hacer o decir. Entonces? Hailey rompió su silencio y trago hasta el fondo una de las margaritas que había ordenado para pasar el rato. Ustedes saben sobre mi superstición, jamás digo los planes de mis juegos, solamente los hago, pero estén listas mañana por la tarde, luego de la escuela. Esa perra aprenderá lo que significa meterse con alguna de las amigas de James Hollower. *** Lunes por la mañana, cruce el arco de piedra de la entrada de Hightown Hill School, enredaderas por todos lados, viejos faroles y estatuas sin brazos adornaban el lugar, dándole un efecto como de jardín abandonado. Donde estarán las brujas? Pensé viendo como en una pizarra estaban colocados varios letreros invitando desde ya a unirse a los clubes. Sentí un escalofrió al notar un letrero sobre un club de matemática avanzada y física cuántica y sintió un poco de pena ajena al notar una hoja de un club de chicos amantes de la paleontología. Algún gracioso había dibujado una dinosaurio con biquini en las líneas vacías donde nadie se había anotado.
  • 8.
    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Me quede parado debajo de la enorme campana de la cual esta escuela se siente orgullosa y note a mis chicas caminando juntas acercándose a través del pasillo. Arquee una ceja al notar sus chaquetas cortas de cuero, y botas puntiagudas. Ellas sabían sacarle provecho a los accesorios permitidos con el uniforme de la escuela. Me muero, ese es…el bolso Juicy? Preguntó Harlow con los labios delineados. James detectó el tono de envidia. –sí, Si este es el Bolso. –Dijo levantando su brazo para que lo vieran mejor- Aunque Paris lo uso después de mí. -y Tu eres… -la otra chica con el fleco egipcio murmuró achinando los ojos. -James Hollower. –El estiró la mano y la ofreció a las chicas- y ustedes? Como de costumbre no dirigimos a la cafetería. Lo único bueno de esta escuela es el café, la señora que lo prepara trabajo en Starbucks francés y por unos cuantos dólares te pasa una taza de lo que sea que quieras de contrabando. Las chicas se miraron entre sí, levantaron sus barbillas y pasaron sus dedos por sus cabellos. Asentí con la mirada y camine en medio de las chicas, las tres usaban el mismo perfume. Sabía que necesitaba un sequito de chicas que lucieran casi igual de bien que yo, y estas tres me hacían resaltar como si él fuese una Avatar y ellas las hermanas de Pitufina. Los cuatro entramos a la cafetería, la cual estaba intestada de chicos solitarios dispersados en todas las mesas, algunos fingían hablar por teléfono en las esquinas, otros leían aburridos libros y otros incluso miraban todo a su alrededor mientras le daban pequeños sorbos a sus cafés. El lugar estaba lleno de cuados con ilustraciones de montañas, grandes ventanas con marcos de madera, largas mesas rectangulares y sillas de madera estaban dispersadas por toda la habitación. Me situé en la barra y le di una hojeada al pequeño menú escondido tras los cubiertos, solo un par de tipos de café, una lista de diferentes tés, tres diferentes postres. Las chicas enseguida ordenaron unos Skinny Flavored Latte’s y voltearon a verme, esperando que estuviera de acuerdo. Lo que sea. Dije viendo que los Skinny Latte’s eran los más solicitados del lugar.
  • 9.
    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Está todo listo para la travesura? Harlow susurró mientras le sonreía a un chico en la distancia. No soporto su falta de confianza en mí. No es el primer juego de muñecas que hacemos. Espete al ver mi limitada elección de asientos, me podía sentar al lado de unos chicos con patinetas y raspones en los brazos o al lado de una extraña chica con el cabello rojizo alborotado con unos ganchos de colores tratando de ordenarlo y trataba de ignorar el hecho que Harlow había llamado travesura a mi juego, ella sabe que eso me molesta, pero no le daré el gusto de demostrárselo, no esta vez. Las chicas colocaron sus bolsos en la mesa donde la chica tenía los bazos enrollados en un montón de peluches y se corrió de su asiento dejando caer al suelo su bolso de lona con varios llaveritos de McDonald’s de la cajita feliz. No te importa, verdad? chilló Hailey sentándose alejada de la chica. Camine un poco más rápido y me senté al lado de Harlow dejando a Aubree y Hailey al lado de la extraña chica. No, Susurro la chica, dejando ver sus frenillos con gomas de colores. Wow, esos son muñecos Ty? Pregunte notando como la chica se sonrojaba y trataba de ocultarlo con sus brazos. Sí, son de colección. la chica murmuró enderezando al espalda al verse descubierta. Cómo te llamas querida? preguntó Aubree luego de darle un sorbo a su café. Farrah, soy Farrah. Tartamudeo. Sus ojos rebotaban y su mirada caía encima de cada uno de los chicos. Sonreí, luego le di un trago a mi café y solté un suspiro. Sabía que esa chica tenía un extraño trauma con los muñecos animales de colección, tal y como lo había visto en My Strange Obsession años atrás y sabía que esta chica podía sacar un cuchillo y apuñalarlos por burlarse de ella o salir corriendo a llorar al baño. Veo que tienes varios, sabes tengo una prima que los colecciona, según ella, hay algunos que se han llegado a vender en miles de dólares. Es eso cierto? coloque las manos en la mesa fingiendo interés. Mmm, si, es verdad. Nos vemos. La chica abrazo todos sus pequeños peluches, tomó su bolso de lona y se levantó apresurada de la mesa.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Fruncí los labios al notar que la chica tenia cuerpo de manzana de feria, ya que toda ella era redonda y sus larguiruchas piernas parecían un par de palillos. Futura señora loca con cuarenta gatos y una caja de arena. Bromeó Harlow sacando su brillo labial del bolso. -Me siento un poco mal por ella. Murmuró Hailey ser nuevo debe de ser algo aterrador como para alguien, como ella. -No, dije de golpe, lo aterrador es ver chicas que andan con peluches y no les importe verse como retrasadas. Solo imagina que en vez de peluches tuviera cosméticos Dior y un bolso Birkin. No sería diferente? Hailey se encogió de hombros y tomó un sorbo más de café mientras miraba indirectamente a sus amigas. Se sentía como si recién hubiese recibido un regaño de su madre por haberse pasado en la factura del teléfono. Las chicas se miraron y recordaron la conversación que habían tenido antes de llegar. Esa mañana cuando todas estaban juntas en el volvo blanco de Harlow habían tratado de planear mil cosas que hacer ante la inminente partida de James al finalizar el año escolar, y no sería nada fácil conseguir a alguien más para usar como plataforma para hacerse notar, chicos con tarjetas de crédito, hermosos cuerpos de modelo y más que nada esos reflectores que hacen que cualquiera salga en las notas de sociales, ser volteadas a ver en los centros comerciales y tener a todos los chicos hot de la ciudad no aparecen a diario. Hablando de bolsos, que te parece salir por tarde de Shopping? dijo Harlow viéndome fijamente, hasta un ciego sabría que yo soy de los que faltarían al funeral de mi propia madre por conseguir lo primero de la temporada de cualquier tienda de diseñador. Perfecto! Chillé sacando mi celular, necesitaba ponerme al día con lo que fuera que estuviera pasando en el mundo exterior, estaba comenzando la semana y el día llevaba pocas horas pero los chismes no tienen horario pero sobre todo es la excusa perfecta para ignorar a mis amigas. Sabía que ellas eran unas desesperadas de atención y solo me miran como el par de Louboutin necesarios para lucirse. Y las chicas ignoraban todo sobre James. Él era perfecto. Bello, ingenioso, inteligente. Popular. Los chicos que les gustan chicos querían besar a James, y las chicas, incluso las mayores, querían ser como él. Así que la primera vez que James se rió de una de las bromas de Aubree, le dijo a Hailey a que su camisa era adorable y comentó a Harlow que su caligrafía era más ordenada que la suya, no podían dejar de sentirse, así, inesperadamente deslumbradas. Antes de James, las chicas se habían sentido como los
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel jeans de mamá de talle alto con pliegues, torpes y visibles por todas las razones equivocadas. Pero entonces James las hizo sentir como la más perfecta adaptación de Dakota Nanning que nadie podía permitirse. El último periodo del día había terminado y yo estaba algo nervioso, mil pensamientos pasaban por mi cabeza pero nadie podía decir que lo estaba. Era la primera vez que llegaba tan lejos en una de mis venganzas pero valía la pena, era la última que haría en esta escuela y con mis hipócritas amigas así que tome fuerzas. Mis ojos se clavaron en Sonia y esperamos a que ella se fuera. Sabía que iría directo a la casa de Lance y que su casa estaría sola durante la tarde. Apresurémonos, no debemos perder el tiempo. Las chicas se deslizaron en el asiento de mi auto y en cuestión de minutos estuvimos estacionados a pocos metros de la casa de Sonia, enormes manzanos y un par de estatuas hacían notar la casa a la distancia. Esperamos minutos y fue entonces donde note que mis contactos jamás me han defraudado. La casa estaba sola. Era momento de actuar. Harlow, Hailey, Aubree deprisa. Les ordene mientras me colocaba mis lentes de sol Christian Dior y atravesaba la calle. Rodeamos la casa y fue cuestión de segundos para encontrar al gato angora de la familia sentado en los viejos sillones mimbre. Harlow, ya sabes que hacer. Metí la mano en mi bolso, tome mi afilada navaja la cual estaba cubierta de cristales Swarovski y se la alcance apuntándole directo al rostro. Porque yo? Ella dijo en voz temblorosa. Perra cobarde, murmure. Hailey, Aubree? Las mire fijamente a cada una mientras las apuntaba. Entonces tendré que hacerlo yo mismo. Antes de que las chicas dijeran algo ya había clavado la navaja en el cuello del gato. Pueden hacer algo bien y quitarle el collar al estúpido gato? grite mientras salía del lugar. Uns segundos después escuche el sonido de sus tacones detrás de mi. Eso me hizo sentir de maravilla. Era reconfortante e incluso vigorizante el que ellas sintieran miedo por mí. Me gusta que me teman, eso hace que ellas hagan lo que yo quiera sin reclamos. Cómo pudiste? Escuche la voz de Aubree detrás de mí en el asiento. Sus miradas eran de terror por espejo retrovisor. Creo que hemos dejado claro que nadie se mete jamás con nosotros y mucho menos con nuestras pertenencias. Ya saben que hacer el collar, el trabajo difícil lo hice yo. Aceleré el auto y disfrute el silencio. En mi cabeza no dejaba de pensar en la sangre sobre mis guantes cortos Chanel, parecía ser verdad que la primera muerte suele ser la más difícil y
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel esta ya había pasado. Yo no había planeado quitarle la vida a la mascota de Sonia, la situación se había dado y fue lo mejor, nada asusta más que la sangre derramada, eso es algo que altera a cualquiera, pero no a mi, a mi me hace pensar en ese perfecto tono de rojo el cual se vería perfecto con el tono pálido de mi piel. Tome mi navaja en el alto de la intersección. Harlow, límpiala quieres? Le dije pasando la navaja a milímetros de su asustado rostro.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 2 En el mundo hay diferentes tipos de chicas, las fashion, las góticas, las perras, las colegialas las que nacieron para ser alguien, las que nacieron para seguir a ese alguien y las que simplemente son dulces, robando corazones por donde pasan, consiguiéndolo todo con una sonrisa y las que piensas que probablemente inspiraron a los Hermanos Grimm a escribir todos esos cuentos de princesas. Y podemos mencionar a una, que de cierta forma está acostumbrada a ser tratada como una, y no por el palacio, las servidumbre a su servicio o los vestidos con bordados de oros, sino todo lo contrario, una chica que tiene dos vidas, por decirlo de alguna forma, una por las mañanas en el escuela con su incondicional amiga Bianca (Oreo para el resto del mundo) y otra por las tardes cuando esta con sus padres y se tiene que convertir en la chica interesada en el estudio, con faldas a la rodilla de paletones perfectamente planchados y fingir interés en los temas de sus padres. Roselyne estaba segura de que ella podía pasar sin problema alguna prueba de la escuela de leyes, pues se sabía todo relaciona a ella por las pláticas de sobre mesa, en las que sus padres debaten entre sí para ver quién sabe más, quien podría llevar mejor un caso o simplemente alardear. El día de clases había terminado, el sol comenzaba a ocultarse y las chicas candentes se suponen que deberían coquetear con los chicos mayores enfiestas en la piscina, comiendo maíz en los otros los patios traseros, e ir de compras todo el día en el centro comercial. Pero en vez de esos Roselyne y Bianca estaban castigadas como las otras chicas mayores de su escuela católica, “Nuestra señora de la divina misericordia”, los pasillos llenos de imágenes y cuadros de santos que te seguían con la mirada, olor a madera húmeda y rezos por todas las esquinas era lo más común ahí. Las chicas estaban castigas por haberse pasado los primeros tres periodos del día encerradas en baño platicando o como le gustaba decir a la madre superiora, llenar sus vidas con las vidas de otros. Aunque claro, ella no podía catalogarlo como pecado ya que ella también cae en la tentación de platicar con las hermanas los chismes de la ciudad e intercambiar opiniones sobre que pasara en el capítulo de la telenovela de la noche. Maldición, estas hermanas no pueden usar porta velas? Chilló Bianca raspando el piso de mármol con una espátula. Su cabello alborotado estaba enrollado en una trenza y sus uñas estaban llenas de cera y su esmalte estaba raspado. Creo que las manos temblorosas son requisito para ser monja. Dijo Roselyne hincada con el cabello en una cola de caballo. Estaba ensuciando sus impecables calcetas blancas hasta rodilla y eso le daba un poco de molestia. Ella siempre lucia el uniforme impecable, pasando por la chaqueta escocesa gris, el lazo de listón verde que pasa por el cuello
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel redondo de su blusa, la falda de campana escocesa y lo ella gusta llamar su toque, sus aretes y su enorme collar de crucifijo, el cual había robado la atención de todas las hermanas. Ustedes de nuevo aquí? pregunto Katherine, doblando la esquina con sus inseparables amigas, Keira y Katia, quienes habían recortado su falda para que fuera más corta y alegaban que simplemente habían crecido. Huh, susurró Bianca levantando la vista, viendo el corte de cabello de chico de Katherine, quien estaba segura lucia como un hada. Como un hada endemoniada según Roselyne, ya nos acostumbramos a estar aquí. Roselyne se puso de pie y saludo a las chicas, ellas eran las más escandalosas pero las más envidiadas de la escuela. Los rumores decían que ellas podían pasar el fin de semana completo de fiesta en fiesta sin dormir y todo gracias a que sus padres salen de la ciudad con frecuencia, e incluso se ha llegado a dudar su sus padres son los narcotraficantes más buscados por la interpol, pero eso es solo un rumor de pasillo. Luego, podemos ir a tomar algo. Dijo Katia arqueando sus casi invisibles cejas albinas haciéndola ver como una especia de extraterrestre con el cabello blanco, largo hasta la media espalda y los ojos de un celeste claro, era raro quien podía verla a los ojos sin sentir temor de estar frente a una criatura mitológica. Por supuesto! Chilló Roselyne tomando la pose de mano debajo del codo como si se estuviera apoyando en una mesa invisible. Esta sería la cuarta vez en salir con ellas, eran todas unas compulsivas, compraban sin ver precios, coqueteaban con todos los chicos sin importarles si eran feos o muy mayores de edad, le compraban ropa para que usara cuando se escapa con ellas e incluso la rociaban con perfume antes de bajarse en el frente de su casa para que no oliera a los cigarrillos que todas ellas habían estado fumando en la habitación de Katherine mientras recibía lecciones sobre como seducir, emborrachar e incluso manosear a un chico. Katherine y las chicas le guiñaron un ojo, dieron unos pasos hacia atrás y se volvieron a perder por el pasillo. Roselyne devolvió la mirada a Bianca y sonrió. Sabía que ella estaría un poco molesta de que había aceptado pasar la tarde con las chicas de cabello extraño, y algo dentro le decía que la estaba traicionado, después de todo ellas eran más que mejores amigas, eran las nuevas chicas de Blue Diamond. Mucho había ocurrido para lograr ser parte de ese selecto circulo social. Cada fiesta de pijamas que tenían, cada viaje de campo, había sido una aventura. Incluso el salón de clases había sido memorable cuando estaban juntas. (Leer
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel una nota caliente de la capitana del equipo de celibato a su profesor de matemáticas por el megáfono era ahora una leyenda en entre todas las chicas de la escuela que aspiraban a ser una y luego de eso solo las que se autodenominan zorras lo hacían). Bianca bajó la mirada y siguió raspando el suelo con la espátula como si de verdad estuviera interesada en quitar la cera. Piensas pasar la tarde con ellas? susurro muy bajo. Roselyne se inclinó de nuevo el suelo y la vio fijamente. No, no si tú no vas. Entonces por qué aceptas por ti misma? Bianca arque una ceja lo cual la hacía parecerse a Tyra Banks. No me di cuenta, solo estaba pensando en lo fabuloso que sería ser vistas con ellas, ya sabes, este año se gradúan y podrían dejarnos a nosotras sus casilleros al lado de la máquina de dulces, su increíble mesa en la cafetería, pero más que nada, su reputación. Imagina, ser envidiadas por las otras. -No, nosotras ya tenemos una reputación. –espetó Bianca molesta. -cual reputación? Ser las únicas chicas sin novio, que murmuren si ya hemos dado nuestro primer beso o no… o, ya se, las supuestas fotografías en las que estamos con nuestras pijamas de monitos besando los posters en tu habitación? Bianca tenía la cara congelada. Ella sabía que todo lo que lo Roselyne decía era verdad, pero pensaba que solo ella lo notaba. Perdona, tienes razón. Entonces, será mejor que te apresures o las chicas nos dejan. Dijo Bianca poniéndose de pie. Roselyne le dio un pequeño abrazo a Bianca y volvieron al suelo. Ninguna de sus peleas duraba más de cinco minutos. Al parecer la pulsera de lana de colores que habían hecho mutuamente de friendniversary tenía poderes mágicos que las hacia inseparables. Luego de haber terminado con el suelo de mármol y pasar la inspección de las hermanas, las chicas estaban sentadas en los asientos posteriores de la camioneta Ford de Katherine, los asientos olían a frutas y en la radio estaba sintonizada la estación en la que pasan las canciones de Taylor Swift cada dos canciones.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Entonces, Oreo, espero que ahora si nos digas donde compras esos botines de gamuza. chillo Keira frunciendo los labios, algo acerca de ella la hacía ver como una actriz de Bollywood de alto nivel. Solo son de la colección de Michael Kors, y las compramos por internet con mi madre, ya saben, antes de que llenaran las tiendas con ellas. Bianca dijo viendo a Roselyne demasiado emocionada como para solo dirigirse al centro comercial. Y piensas graduarse del St. Marie? Dijo Katherine girando el volante frenéticamente, ella había comprado su licencia y no temía mostrarlo. Eso creo, al igual que ustedes. Respondió Roselyne de inmediato. Y ustedes chicas, que piensan hacer luego? -Bueno, las tres estamos pensando tomarnos un año para probar como modelos, ya saben, armar un álbum de nuestras fotos y todo eso. Dijo Katia rodando los ojos frente al retrovisor. Las chicas saltaron de frenazo que dio Katherine en el estacionamiento. Se bajaron del auto, arreglando sus uniformes antes d entrar, sosteniendo sus pequeños bolsos en el hombro y viéndose mutuamente como buscando defectos y de encontrarlos no los dirían. Wow, José sí que sabe cómo hacer que unos jeans se vean deseables. –dijo Katherine viendo a José pasar frente a ellas sosteniendo un par de libros. Las chicas asintieron mientras esperaban que el las volteara a ver. José era chico de dieciséis años que estaba a mitad de su carrera de ingeniería, siempre salía en los encabezados sosteniendo diplomas o medallas por haber resuelto ecuaciones, o cualquier otra cosa que los científicos envidiaban. Creo que Roselyne quiere pasar una tarde de estudios con él. Murmuró Keira dándole un codazo. Roselyne se sonrojo y tomó fuertemente el brazo de Trish, era cierto, había algo que le hacía cosquillas cada vez que miraba el cabello rizado y oscuro de José o el destello de luz en sus ojos. Pero ya saben los rumores de José? –Dijo Bianca interrumpiendo las miradas de las chicas comiéndoselo. Dicen que está saliendo con Phia, y no solo eso, están pensado en formalizar y todo. Y nosotras sabemos que eso es decir, padres, pronto serán abuelos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Las chicas soltaron unos suspiros y dejaron de ver a José como si de repente su hubieran enterado que tenía alguna extraña enfermedad o que gustaba de cantar junto con Madonna solo en su habitación. Ninguna sabía que había pasado en la ciudad que la mayoría de los chicos lindos estaban encargando desde ya su descendencia. Suponían que debía ser una nueva tendencia o que los preservativos habían pasado de moda. Roselyne le dio una mirada a Trish, agradeciéndole por haber despejado a las chicas de José. Zorras a la vista! Dijo Katherine a unos pasos antes de entrar a Coach por el bolso estilo mochila que todo mundo comenzaba a usar luego de que las hermanas Olsen fueran fotografías con él. Alexandra se mira más que zorra. Dijo Katia como si estas chicas le impidiesen respirar o le afectaran en algo peor. Roselyne y Bianca miraron a las chicas, enseguida sabían que se trataba de una idiota de abajo de la calle de la escuela cuyo pasatiempo favorito era tratar de hacerse amiga de sus compañeras de clase, Katherine, Keira y Katia. Alexandra siempre está con sus dos amigas, Chassey y Lissa. Chassey era la chica que hackeaba el sistema informático de la escuela y luego le decía a la madre superiora cómo mejorar su seguridad, y Lissa iba a todas partes con una pluma rosa- no digo más. Quieren venir comprar algunas golosinas y ver los Emmy’s? Alexandra llamó. Lo siento, Katherine sonrió tontamente. Estamos muy ocupadas. Alexandra frunció el ceño. No quieren ver a… Antes de que digas algo, que asco! Ver algo en la televisión cuando estar ahí en vivo. Keira dijo de golpe asustando a Katia Sí, me gustaría que pudiéramos. Roselyne ladeó la cabeza. Hemos estado planeando esta pijamada por un tiempo. Pero tal vez la próxima vez? Alexandra la miró fijamente era la primera vez que ambas intercambiaban palabas. Sí, está bien. Nos vemos. Katherine se dio vuelta, poniendo los ojos en blanco, y las otras chicas hicieron lo mismo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Las chicas siguieron caminado por el comercial dejando a las otras chicas con el rostro congelado. Al lado de la fuente parecían uno de los espectáculos que daban ahí los viernes por la noche. Bianca estaba moviendo sus pies al mismo tiempo que Roselyne, su mente estaba en otro lado. Ella sabía que Katherine estaba inventando siempre cosas para intentar, lo cual era tema de conversación por semanas en los pasillos de la escuela. el último verano, ellas fumaron marihuana en baño del segundo nivel, para ver si tenían alucinaciones o simplemente para saber a qué se debía su popularidad, y el pasado otoño habían manejado por más de tres horas hasta Black Lake, a pesar de que un cadáver fue descubierto una vez allí y ellas querían unir su popularidad con el cadáver no identificado. Pero la cosa era, ella sentía que Keira y Katia no quería hacer las cosas que Katherine las obligaba a hacer. Todas amaban a Katherine hasta la muerte, pero a veces la odiaban también con esa misma intensidad, por dar órdenes alrededor y por el hechizo que había lanzado sobre ellas. A veces, en la presencia de Katherine, no se sentías reales, exactamente. Se sentían un poco como muñecas, con Katherine organizando todos sus movimientos. Cada una deseaba que, sólo una vez, alguna tuviera la fuerza para decirle a Katherine no, incluso parecía que algunas de las profesoras le temían también. Quizás era algo acerca de su despampanante cabello o de sus puntiagudas cejas que las asustaban. Bueno, sea lo que sea ella está segura que de ahora en adelante, por los pocos días que restaban del año, ella sería otra muñeca esperando a ser manipulada por Katherine. Roselyne ahora sabia que le debería una por haberla metido en eso. Trish! escucho decir a Roselyne como lejana, pero ella seguía sumergida en sus pensamientos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 3 Estaba sentado en el auditorio de la escuela el cual olía a humedad, humo de cigarrillo de contrabando, algo que se podría y a diferentes perfumes. Estaba en una de las butacas azules y debajo del techo que parece poporopos, nadie estaba a gusto con las pruebas de sonido del club audiovisual. Mis ojos pasaban lentamente por la edición del Mes de Nylon, la revista que le tengo prohibido hojear cualquier otra persona, y las copias de Extreme Hollywood, Us Weecly y People en mis piernas y la nueva Vanity Fair en mi enorme bolso Prada, con los audífonos a todo volumen, esperando a que comenzara al aburrido discurso de los directores de despedida del año escolar. Mi sequito había ido por unos chocolates o algo dulce para pasar el rato ya que habían hojeado como tres veces las ultimas copias de todas las revistas y el tiempo no quería avanzar. Nathaniel, el chico escocés de intercambio quien traía loca a toda la escuela con su acento y rostro esculpido, se sentó a mi lado, me quite el audífono izquierdo y volteó a verme. Casi me desmayo de la impresión. Tanta testosterona no se había dirigido hacia mí en todo el año. Un parche de color rojo se deslizó hasta su cuello. Nathaniel tenía un desordenado cabello rubio rojizo, ojos color avellana de ensueño, miles de pecas salpicadas en por todas partes y unos totalmente trabajados músculos del estómago. James, verdad? Quería saber si… Un frio sudor le recorrió mi frente. Si… Hailey tiene novio? Nathaniel levantó una de sus predominantes cejas. Sin querer arrugue la portada de mi revista, me quite el otro audífono. -Sí, si tiene novio y es muy celoso, tal vez a la próxima! Murmure en un arrebato golpeándolo en el hombro sintiendo lo fino que era su abrigo de lana gris seguramente Prada o Gucci. Su pálido rostro se enrojeció, él sabía que la verdad es que Hailey le haría caso a cualquiera que se le pusiera enfrente, y no es porque este desesperado si no que entre más chicos han pasado por una chica de Hightown Hill, mejor reputación se tiene. Enseguida me levante, lo pase empujando y me deslice hacia el asiento al lado de Briony, la chica extraña a quien nadie le habla con su cabello en mechones desiguales y las botas de soldado desgastadas que cualquiera diría que le pertenecieron a algún héroe nacional. Mejor estar al lado de esta chica que del típico estereotipo europeo enamorado de una latina! estaba quebrando mis propias reglas de amistad, y la principal era la regla no escrita de no hablar mal de nadie a sus espaldas y esta era seguida por la regla de encubrimiento. El sequito de James habían cubierto a Harlow cuando se pasó de las 23:30 su toque de queda de fin de semana, habían endulzado la verdad para Hailey cuando pidió prestado el abrigo de lona de Ralph Lauren de Hanny, su hermana la modelo mexicana de calendario para chicos adictos a la pornografía y accidentalmente, lo había dejado en el
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel departamento de algún chico, y así sucesivamente. Pero cuando cada uno rompía las reglas en secreto, una sensación amarga se sentía en el estómago. Mire de nuevo mi reloj, los minutos seguían corriendo y las chicas no aparecían aun debíamos resolver que hacer con el collar del gato y estaba comenzando a irritarme. Bostece y sostuve mi cabeza con mi hombro. Treinta minutos más tarde finalmente logre levantarme del incomodo asiento, los directores habían hablado sin parar sobre lo excelente que había sido el año escolar, en las cosas que se debían mejorar para el siguiente e incluso me habían mencionado diciendo lo agradable que fue tenerme estudiando ahí y me desearon suerte en mis dos últimos años de high School. Fue en ese único momento en el que agradecí que las chicas no estuvieran conmigo, puedo imaginar lo sentimentales que se hubieran puesto aunque fuese hipócritamente pero me habrían obligado a subir al escenario e incluso a decir algunas palabras. Pero por mas esfuerzo que toda la escuela realice yo no pienso estudiar bachillerato ahí, pero estoy decidido a cambiarme de escuela, Hightown Hill ya está pasado de moda y ya que son mis últimos años antes de la academia de diseño de modas la cual me llevara a ser el siguiente magnate de la industria y quiero salir de la mejor escuela de la ciudad, por supuesto que me refiero a Royal Hills cualquiera que es alguien en esta ciudad y que ha llegado a ser alguien destacado en el mundo ha estudiado ahí, esta escuela es como un blazer negro de Ralph Laurent jamás pasa de moda, además ya es momento de que Royal Hills tenga el honor de que utilice su uniforme y camine por sus pasillos. Pase frente a la fuente del jardín posterior y las chicas estaban ahí, sentadas murmurando cosas. Me acerque lentamente, molesto porque no me habían incluido en el escape del discurso. Ustedes son de lo peor. Murmuré mientras me sentaba al lado de Hailey. Me dejaron y esperando por ustedes. Antes que sigas atacándonos, Harlow me interrumpió. Hemos dejado el collar del gato de Sonia en su casillero junto con una nota que Aubree escribió. Que hicieron qué? Era la tercera vez que fruncido el ceño en esta mañana, la primera cuando mi madre se había comprado el mismo bolso que yo, la segunda con Nathaniel y esta era la tercera, dios, creo que ya siento la horrible arruga apareciendo. Comencé con maldita zorra, continúe con el gato es solo una advertencia de lo que te puede llegar a pasar a ti si sigues robando novios y termine diciéndole que la estaría vigilando muy de cerca. Aubree decía enrollando el cabello en su dedo justo como les había enseñado tiempo atrás.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Chicas, me llenan de orgullo. Cruce la pierna y sonreí, este sin duda ha sido el mejor y último juego de muñecas que he hecho en esta escuela. Ahora ustedes son las sucesoras. No me decepcionen. Las chicas intercambiaron miradas entre ellas. Es irrevocable tu decisión de irte? Harlow dijo tomando mi mano. Sabía que ese era otro acto de hipocresía de las chicas, pero después de todo eso era lo que me gustaba de ellas, pero esta vez sentía una extraña sensación de que prácticamente me estaban corriendo y lo entiendo ya se colgaron de la fama de mi nombre y ahora quieren sacarle provecho. Asentí con la cabeza y baje los lentes que tenía en la cabeza hacia mis ojos. Nunca sabré quien dio la noticia, yo no quería que se supiera aun pero me alagaba la idea de que hubiera sido alguien de Royal Hills que quería presumirme. El sol radiaba y era perfecto para salir a tomar un yogurt helado y no hacer nada el resto de la tarde. Me levante de golpe y las chicas me siguieron. Bajamos las escaleras, vi a la distancia a Sonia en una esquina murmurando con sus amigas. Ellas dejaron de hablar cuando nos vieron a la distancia. Nos acercábamos más y más. Las chicas caminaban más fuerte para que sus tacones tronaran el piso recién lustrado. Hailey, ya puedes salir corriendo y recoger la basura que deseche esta mañana. Sonia dijo a nuestras espaldas luego de que pasáramos ignorándola. Las chicas detrás de ella soltaron unas insignificantes risitas. La única recogedora de basura aquí, eres tu querida. Hailey se acerco cara a cara con Sonia. Creo que olvidas que él fue primero mío y después tu llegaste como buitre a comerte a mi novio. Dime, que se siente ver a un chico insatisfecho con tus besos, con tus intentos de enamorarlo e incluso con tus gemidos falsos mientras le haces el amor. Sonia y sus amigas se quedaron con la cara paralizada e incluso logre distinguir como la sangre ruborizaba el rostro de Sonia. Porque mientras tú lo embardunabas con tus besos el solamente pensaba en mi, créeme, lo sé porque él me lo dijo esta mañana, seguramente después de que terminaran. Hailey noto como Sonia se había quedado sin palabras. Pero desde luego, ya no me interesa, no después de haber sido visto con una perra de tu calaña. Adiós nenas, dije mientras retomábamos el paso y salíamos del la escuela. Hailey, atacaste a esa golfa como cirujana, ustedes han superado al maestro. Las chicas murmuraban cosas en la parte de atrás, yo seguramente podía escuchar cada una de las palabras que ellas pronunciaban pero estaba más perdido en mis pensamientos que de costumbre. No estaba seguro de cómo sería mi transferencia a Royal Hills, pero yo no sabía cómo serian mis
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel nuevos compañeros ahí, y aun mas importante, no sabía absolutamente nada sobre el tipo de chicas con las que compartiría, he oído hablar muchas cosas cobre las chicas Royal Hills, pero no es lo mismo un rumor a estar cara a cara con ellas. Un hermoso chico se estaciono al lado mío y de costumbre coquetee con él a la distancia. El estaba usando una camiseta sin mangas y podía ver sus perfectos brazos. El acelero y se perdió doblando la esquina. Este chico me había hecho pensar en que existía la posibilidad de encontrar a mi chico ideal por los pasillos de Royal Hills, oh my, el no tener seguridad de lo que podía suceder me estaba comiendo por dentro, yo suelo tener el control sobre absolutamente todo pero no podía hacer con esta enorme duda. Las chicas y yo nos deslizamos en las sillas tapizadas de terciopelo del café francés y enseguida la camarera nos alcanzo los capuchinos que tanto adoramos de ahí, el servicio era de los mejores de la ciudad. Entonces James, no hay nada que podamos hacer para que no te vayas de la escuela? Hailey y Aubree pronunciaron al unisonó. Rodé los ojos y me sumergí en la espuma de mi taza. James, esto es algo que queremos hablar contigo desde hace mucho, Harlow tomo la palabra sin quitar la mirada sobre mí. Hay algo con respecto a sus ojos negros que eriza la piel. Ustedes saben que es tan exclusivo que si no eres heredero o si no eres hijo de alguien influyente debes estar en una lista de espera para entrar a estudiar ahí. Y la directora Ravenscroft en persona envió una carta para decir que yo estaba más que aceptado para ser estudiante junior meses atrás. Disfrute como nunca la cara de asombro de las chicas. Había guardado por mucho esa información, quería disfrutar el soltar como una bomba esa información y presumirla lo máximo posible para aumentar la envidia. Las chicas y yo queremos organizarte algo de despedida. Harlow dijo evitando hacer comentario alguno sobre la invitación personal que había recibido. Estas chicas necesitaban un poco de agua mineral para digerir tanta envidia que estaban acumulando dentro de ellas. Créanme que ya lo esperaba, pero eso fue tres semanas atrás. No queda nada de tiempo para organizarlo. Por eso te lo estamos comentando. Para que yo mismo organice mi fiesta de despedida? Interrumpí a Hailey, de nuevo mi fama de ser buen organizador de eventos me estaba jugando en contra desde que ayude a
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel organizar la fiesta de pascua del círculo social en menos de veinticuatro horas y todo el mundo me había elogiado e incluso algunos pocos, los que mejor gusto tienen en la ciudad dijeron que Blue Diamond no había tenido mejor fiesta en años. Hum, si las chicas respondieron. Sabemos que cualquier fiesta que se organice en tu honor debe ser espectacular. Harlow sabía que palabras utilizar para tranquilizarme. Tienen razón, tome mi espejo compacto revisé mi rostro, luego mi cabello y me mire fijamente a través del espejo. Pensaba en volverme un vampiro de juventud como Demi Moore Cerré el compacto y lo deje caer dentro de mi bolso. Ajuste mis guantes cortos y fruncí los labios. No he tenido nada en mi honor hace meses y creo que Beverly Hills puede reprochármelo. Las chicas se miraron entre si y sonrieron. Sabía que esas eran autenticas sonrisas de felicidad. Después de todo quien no se alegra de escuchar que James Zahr Hollower tendrá una modesta fiesta. Pasamos del café francés a a XS la tienda en la que solo venden tallas XS o S y si no eres de esas tallas solo sales de ahí con una bufanda, un par de pendientes de plumas o con suerte un bolso que ignoré. Rápido dos chicas con playeras rosa y el logo de la tienda se nos pegaron mostrándonos todo lo nuevo que tenían. Las chicas corrieron al ver unos vestidos de Francesco Biasia al otro extremo de la tienda. Yo caminé hacia la sección de chaquetas, la chica con el fleco disparejo me siguió por todo el lugar y soltó un quejido al ver que yo había tomado una camisa rosa pálido con chaqueta color caramelo. Dudo que eso te quede. La zorra dijo mientras me mostraba la ropa más fea de la tienda que tenían acumulada en un perchero de la esquina. Que ella sea una acomplejada con ese flotador que tiene alrededor de la cintura y que por eso no se prueba nada de la ropa que tiene no significa que yo sea igual y mucho menos con mi envidiable talla modelo italiano. Dos cosas pasaron por mi cabeza esta chica o era la más estúpida del mundo o era extraterrestre para no saber quién soy yo, pero más que nada como para no saber que cuando se trata de mi opinión sobre tiendas de ropa la mía es la única que cuenta. Dejé la percha tirada y me dirigí a los sillones blancos de la recepción viendo como la zorra levantaba lo que deje tirado mientras miraba los mensajes que Esther me había mandado confirmando a la misma decorada que decoro la fiesta de Shiloh, la chica que espera en convertirse en la siguiente Miss América para mi fiesta de despedida no había pasado ni media hora de que escribiera spam sobre mi fiesta de despedida y Esther ya había comenzado a ayudarme. Nadie me conoce mejor que ella.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Otra chica rubia con enormes ojos azules se acercó a mí con unas trufas de chocolate y un vaso con agua mineral burbujeante. Disculpe señor Zahr, susurro cerca de mi oído. Al darse la vuelta tome un par de trufas y comencé a dibujar a la Mona Lisa en la tela de gamuza blanca del sillón y para finalizar mi obra la firme regando el agua mineral en la alfombra de peluche rosa. Tomé mi bolso y Salí de la tienda. *** Al día siguiente me encontraba viendo solamente mi reflejo sentado enfrente de Burberry. A veces necesitaba pasar tiempo a solas conmigo mismo y basta con solo una mirada para que las chicas supieran que necesitaba mi especio y desaparecían. Estaba viendo una y otra vez el abrigo que en un par de horas estaría en mi armario mientas fingía estar hojeando la las notas que Hailey me dio en la escuela de cómo organizar la fiesta perfecta, me decidí por hacer la fiesta en mi lujoso yate que tengo algo abandonado, era de mi padre y era tan flamante como cualquier cosa que le perteneció. Todo debía ser perfecto, si lo que quiero es perfección debo de tener como mis invitados de honor a los hermanos Kendrik, ellos son como una versión masculina de Taylor Momsen con todo ese glamur oscuro que los caracteriza y los hace tan irresistibles. Luego de haberme comprado el lujoso abrigo del cual estoy seguro el príncipe Harry de gales también se enamoraría, pasé por la mansión más ostentosa de las orillas de la playa, la que tiene el estilo casa de dios griego con la entrada de mármol y enredaderas regadas por todos lados, es una de esas que dices no me importa si el chico es horrible y te conformas con tener todos sus lujos. Automáticamente se abrió la enorme reja y entré en mi McLaren notando la cámara de seguridad, la cual al verme lógicamente me dejaron entrar por que quién más tiene un automóvil así en la ciudad? Me estacioné al lado del Ferrari negro de Zachary y el Ferrari rojo de Nicholas, los cuales solo usaban cuando querían impresionar, Por favor, como si la limosina de la familia, los Lamborghinis o el helicóptero no lo hicieran. Ni bien me había acercado a la enorme puerta de entrada con mis lentes oscuros, traje Armani y ya estaban los hermanos esperándome con sus jeans ajustadísimos y playeras negras con toques metálicos dejando en el ambiente el dulce aroma a sus costosos perfumes. Zachary se recogió el fleco y me levanto una ceja saludándome mientras que Nicholas jugaba con su PSP como si fuera más importante que el qué yo estuviera ahí. Entonces saqué un par de las invitaciones que recién había recogido. Había dejado que Harlow las escogiera ayer por la tarde luego de mi ataque de histeria, ya que por su buen gusto confió ciegamente en ella y no me decepcionó al escoger las negro brillante con rojo sangre se las di al no haber conversación.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel En un último intento, traté de alagar la linda guitarra que Zachary traía colgada en la espalda pero solo conseguí una molesta respuesta en forma de pregunta. Conoces de guitarras? Sonreí frunciendo los labios. Por favor como si mover unas cuerdas fuera lo mío. Entonces me resigné y les pregunté si asistirían y Nicholas despegó por unos instantes la mirada de su videojuego y contestó que no se la perderían por nada del mundo. Lógico! quien se perdería la mejor fiesta del año?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 4 Era la mitad de la semana y Roselyne había recibido una de las peores noticias de su vida, Bianca se iría de la ciudad y le había dado una tonta excusa. Ella alegaba que sus padres querían regresar a vivir al esplendoroso nueva Orleans pero ella sabía que eso no era posible, no después de todas las pláticas que ella había escuchado sin querer cuando estaba de visita en la casa de Wild. La repentina huida de Bianca con su familia se debía a problemas económicos y seguramente eran tan graves como dejar la ciudad. Y entonces volveré a estudiar en esa maravillosa escuela. Bianca retomo la plática luego de que vieran al profesor Reinhart pasar frente a ellas en sus muy ajustados pero deliciosos pantaloncillos cortos Adidas y camiseta sin mangas. Roselyne asintió con la mirada en señal de tristeza pero ella quería ocultar que sabía que todo lo que su amiga estaba diciendo eran puras mentiras, pero ella la excusaba mentalmente, se ponía en los zapatos de su mejor amiga y no podía imaginar el horro de no tener seguridad económica y peor aun tener que asistir a una escuela pública en esta ciudad. Salieron de la escuela con sus bolsos cruzados al cuerpo. Un BMW convertible paso frente a ellas y de nuevo la alborotada melena de Bianca había llamado la atención de uno de los chicos que viajaban en el. Ellos estaban utilizando el uniforme de Royal Hills. Roselyne se mordió un labio y apretó fuertemente el folder platico que llevaba abrazado. Había oído hablar de esta escuela por Mila, la chica más envidiada de toda la zona justo cuando estaba alardeando por uno de los pasillos del centro comercial con el prefecto novio, cuerpo perfecto y académicamente era la mejor ya que luego de graduarse de Royal Hills había conseguido ir a estudiar a Inglaterra dejando a su novio guardadito mientras vivía un romance prohibido a la inglesa. Pero ahora Roselyne debía crear su propio destino, sin Bianca a su lado. Ella ya había creado un programa de vida con cosas que hacer, no hacer y fingir que hicieron para pasar juntas sus dos últimos años de escuela, justo como ella lo había visto en Clueless, la película que solía mirar en vhs cuando quería exprimir todo el conocimiento posible sobre cómo se deben comportar las chicas Beverly Hills. Ella estaba segura de que podía llegar a ser como Cher con Dionne a su lado cuya preocupación más que las notas académicas era llevar la ropa más atractiva y ser tan populares como sea posible. Pero ahora todo era distinto, no podía dejar que el que su única amiga se esfumara la deprimiera hasta el grado de engordar por pasar el día entero comiendo como cerdo mientras miraba Netflix todo el día, sollozando por revivir viejas glorias. La piel de Roselyne se erizó, su mundo había sido sacudido por un catastrófico terremoto y ella solo quería salir corriendo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel En un arranque de distracción mental por la tarde estaban paseándose por sunset escogiendo la mejor ropa estilo Beauty in Vogue mezclado con todas esas cosas para verse con ese estilo boho chic, que ella adora e incluso ha logrado imponerlo como tendencia pero nadie mas en la ciudad podía copiarla por completo. En ese momento ella estaba usando unos leggings con un vestido primaveral y un grueso suéter tejido arriba, todo unido con un cinto de apariencia vintage y grandes collares de cuentas plateadas. Estaban de mejor humor después de de escuchar a la Madre Superiora dar el discurso de como ella logró reformar a un par de chicas que adoptó luego de haberlas encontrado en las calles y todas esas historias que ella cree son de gran interés y las cuenta para quedar como la Madre Teresa. Entramos a una tienda y Bianca estaba coqueteando con el recepcionista mientras etiquetaba su bolso Pucci y sonreía. Si estaba guapo, era como una mezcla entre Jude Law y Zack Efron. Roselyne pensó. Cuando entraron a la sección de perfumes Bianca tomó de la vitrina que alguna vendedora dejo abierta el pequeño frasco rojo CH y lo escondió en el bolso rojo de Roselyne, porque esa era más grande que el de ella, la tomó del brazo y salieron de la tienda mientras Bianca pasaba guiñándole un ojo al mismo recepcionista para distraerlo y no registrara sus bolsos. Espero que ninguna cámara nos haya captado así como también espero que Bianca comparta un poco del perfume ya que ella fue la que lo tomó, pero fui yo quien lo sacó del lugar. Roselyne se dijo a si misma mientras trataba de retomar la respiración. Entonces qué? vienes a mi súper fiesta de bienvenida a las vacaciones luego de esta farsa? Chillo Chantal, a quien se había encontrado de golpe arruinando la tarde. Nada me haría más feliz, Roselyne dijo en un suspiro viendo la improvisada invitación apuntada en una esquina de hoja de cuaderno, pero ya tengo planes de ir a una del hijo de la mejor amiga de mi madre ese fin de semana. Ella murmuró deseando haber metido en su enorme bolso la extravagante invitación que James había entregado aunque no había sido personalmente el presumirla era algo que tenía que hacer a como diera lugar. Hay, que envidia! Por lo menos vas estar entre chicos nuevos. El tono de voz de Chantal había cambiado. Luego me cuentas que tal está el chico de la fiesta! Pero, sabes cómo se llama? chilló envidiosamente Chantal arrebatándole un mini vestido fucsia de las manos. Te vas a morir, es la fiesta del mismísimo James Zahr Hollower. Roselyne dijo como asfixiándose y era porque en realidad así lo sentía, James era el chico que tenía todo lo que ella quería e incluso más; aunque si bien James era todo un socialite y había todo un
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel mundo de diferencias entre ellos, ella no lograba entender por qué jamás era visto tomado de la mano de alguien o por qué no prestaba atención a la lista de solteros disponibles que según varias chicas se morían por salir con el luego de que lo vieran pasar pavoneándose a su lado. Sin mencionar todos los lujos que James se daba sin sentir remordimiento alguno y la lista de pensamientos de Roselyne hacia James seguía, pero eso era algo que solamente ella tenía en la cabeza. Los ojos de Chantal rodaron lentamente. Ella ni muerta asistiría a una fiesta de James Zahr, porque es un golpe demasiado duro para la autoestima de cualquier chica que un chico luzca mil veces mejor tú, que un chico estuviera siempre acompañado de personas hermosas y que el acaparara la atención de cualquier lugar en el que el pisa el suelo. James Zahr entonces, Bianca dijo cuando Chantal se había ido. El es toda una nena. Cerré los ojos y la ignore. Bianca podía tener la mente abierta con cualquier cosa que tuviera que ver con personas de color pero cuando se trataba de gays ella estaba completamente en contra y eso era algo increíble para alguien que vivía en california. Pues esa nena tiene cosas con las que tú y yo solo soñamos. Roselyne se dirigió hacia el auto de Bianca y espero a que ella llegara. Había algo con respecto a James Zahr que le fascinaba, estaba deslumbrada como la misma intensidad de la primera vez que lo había visto entrar a un club por la noche y cambiar por completo el ambiente del lugar y se había quedado tan impresionada que incluso lo había buscado en google. Bianca la había dejado en la puerta de su casa y Roselyne sintió un poco de malestar por haberse comportado como una admiradora más en la ciudad de James y no había puesto en primer lugar a su única y mejor amiga. Tirada en la alfombra estampada de su habitación estaba viendo las fotos recortadas de revistas y periódicos de Royal Hills, así como la enorme pila de información que Bianca le había dado esa mañana luego de que ella misma fue en persona a calificar la escuela. Estiro la mano y tomo su tablet y se paso lo que restaba de la tarde por su página de internet, la cual parece más un espacio en el cual puedes alagar a la escuela. Miró minuciosamente cada fotografía, los chicos Royal Hills eran los más guapos de la ciudad y había gran diversidad para todos los gustos, las chicas Royal Hills eran altas, esbeltas con hermoso cabello y parecía que el maquillaje dramático era parte del uniforme. Ella estaba segura que podía encajar ahí pero fue cuando se imagino paseando por los corredores de esa escuela cuando sintió un fuerte puñetazo justo en el abdomen, ella no quería pensar en cómo sería seguir en su escuela sin su única amiga. El que estuviera tentada por la idea de salir corriendo y refugiarse en Royal Hills podía ser un acto de cobardía y ella no era cobarde. Luego pensó en que ella quizás podría ser la nueva Katherine de Royal Hills, pero que le decía a ella que no hubiera ya una ahí, las chicas que estudiaban ahí eras
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel preciosas y si quería establecerse como abeja reina en cualquier escuela necesitaba ayuda para lograrlo antes de graduarse. La foto de una pareja de enamorados apareció, ella se mordió un labio y vio como esta chica irradiaba felicidad, el chico que tenia al lado era lindo y ella deseaba estar en el lugar de esa chica, pero que ella entrara a estudiar a un escuela con chicos no significaba que automáticamente ya iba a tener novio, no tenía ni idea de cómo eran los chicos de ahí pero si son como los pervertidos hermanos de sus compañeras, ella ya sabía cómo terminaría la cosa, como siempre ella sola aguantándolos con sus ordinarias tácticas de conquista. Además en su mente podían pasar enfrente de ella todo un batallón de chicos que ella solo estaría con el que le robase el corazón, esa frase de que una tiene que besar un mínimo de mil sapos antes de encontrarse con el príncipe no le aplicaba, prefería quedarse con la frase de que el verdadero amor espera. Pero en ese punto nada estaba decidido, o lo que ella pensaba que podría llegar a suceder, no sucedería. *** Al día siguiente Roselyne se encontraba de nuevo paseando del brazo de Bianca por los corredores de su aburrida escuela. Ella sonería mientras pensaba que Bianca era como su Pepe Grillo malicioso, perdonándola sin importar que tan grande había sido la ofensa y logrando que ella hiciera cosas que nunca habían pasado por su mente. No quedara de otra que escaparnos. Gracias a dios nos invitaron a la fiesta de Shawn. Ella tomó la mano de Roselyne y la imagen del hermano sexy de Chantal que siempre la llegaba a traer por las tardes con ajustados jeans, reciente piel bronceada y el cabello rubio en largos canelones aun húmedo por haber pasado la mañana surfeando apareció en su mente. Según dicen se pone buenísima por sus amigos de Hawthorne High, tan solo me recuerdo del día que pase enfrente de ese escuela y vi a los chicos más calientes del mundo! Bianca de nuevo dijo con su tono de presumida. Ella hacia lo imposible por saber todo acerca los chicos de la ciudad como pararse enfrente de todas las escuelas, revisar la guía telefónica, seguirlos en todas las redes sociales o hablar con sus hermanos menores. No lo creo, oh my, si descubren que me escape, me asesinan. Además en tan solo una semana terminan las clases y no quiero castigos en vacaciones. Murmuró Roselyne mordiendo su pluma rosa con pompón mientras caminaban por los pasillos con viejas y escurridas veladoras a su alrededor. Unas cuantas chicas intercambiaban notas sobre la clase de algebra avanzada en la grada del pasillo y un extraño olor a menta y café invadía el lugar.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No, como crees a esta fiesta no faltas y punto, he dicho. No te quejas que no tienes novio? Hello, esta es tu oportunidad, entras soltera y sales del brazo de un chico. Créeme, lo digo por experiencia. Los ojos de Bianca se detuvieron antes de encontrarse frente a frente con la hermana Génesis, Bianca le había escondido la biblia semanas atrás y seguía sin encontrarla. Roselyne arrastró a Bianca por el resto del pasillo y sonrió al notar que la monja había notado que ellas estaban ligeramente nerviosas. Ambas entraron al baño del segundo nivel, ese que en vez de baño es el club social de las chicas de elite de la escuela. Entonces qué, las veremos en la fiesta o de nuevo serán las ausentes? chillaba Trinity delineándose los labios con morado estrambótico como cualquier chica de dudosa reputación. Por supuesto! Roselyne y yo ni muertas faltamos! gruño Bianca parándose al lado de Roselyne a quien la respiración le había subido de velocidad. Pero ya saben el código de vestimenta establecido? Murmuró Pearl ladeando la cabeza frente al espejo como si sus horribles extensiones decoloradas le pesaran. Cuál es? Susurró Roselyne temblorosa subiéndose la falda del uniforme enrollándola en la cintura, como hacían las demás chicas como parte de su transformación que iba desde quitarse las medias altas y soltarse el cabello, ella estaba rompiendo sus propias reglas de ser independiente de las tendencias de moda, pero esa era moda impuesta por Katherine y sus chicas y ella no podía desentonar. prostitutas adolecentes, por lo que se debe llevar una falda no más larga de tres pulgas y un escandaloso top transparente. Entre menos tela más chicos. Roselyne se mordió el labio y le pellizcó el brazo a Bianca. Ellas ya habían aceptado, y el faltar era suicidio social al más alto nivel y ellas ya tenían el título de chicas tibias por segundo año consecutivo ya que ni son tan liberales como para acostarse con cualquier heredero caliente de la ciudad, competir para ver quien roba más en cualquier tienda elegida al azar o conseguir gasolina gratis por mostrar sus pechos y piernas al dependiente ni tan recatadas como para pertenecer al club de oración y celibato, cargar la biblia bajo el brazo, vestirse con ropa aseñorada o pasar la tarde en casa horneando galletas. Un par de horas más tarde, luego de haber compartido un paquete de ciruelas Roselyne estaba viéndose a si misma en espejo de Trashy Lingerie. Ella jugaba con un mechón de su cabello de salía de su bandana vintage notando como las mismas insignificantes chicas
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel de siempre miraban su arrugada chaqueta de cuero con flecos la cual siempre cargaba en su enorme bolso a juego con su vestido floreado y sus botas de gamuza favoritas. Llevaba horas de tienda en tienda buscando algo discretamente vulgar como lo que el resto de sus amigas usarían. De nuevo ella estaba fingiendo tomar té chino de su vaso vacío de Starbucks e incluso había fingido una llamada cuando la mirada de un chico lindo estaba fija en ella. Había algo con respecto a estar parada dentro de esa tienda que la ponía nerviosa en exceso pero aun así ella pagaba la membrecía. Hey Hipster, como me queda? –chilló Bianca con una minifalda de lona desgastada y un top estilo corsé. Te queda perfecto. Solo le faltan tus botas de Gatubela y listo! dijo Roselyne, asustada de ver a su Bff con tan poca ropa como para ser fotografiada en medio de las chicas play boy con un club de desnudistas al fondo. Ahora, es tu turno. Chillo Bianca, dándole un mini conjunto rosa con dorado que hacía ver enorme la percha de la que colgaba. Ella sabía que jamás pasaría por la mente de Roselyne probarse algo así, pero con esa cintura de avispa, brazos huesudos e increíbles piernas como para castigar una pasarela debía de probarse ese atuendo. No, cómo se te ocurre que yo me voy a poner algo así. Gritó Roselyne rodando los ojos en espera que nadie viera lo que Bianca le restregaba en la cara. Ella estaba orgullosa de ser la glamorosa chica Hipster de la ciudad. Si prestas atención a los alrededores de la escuela católica podrás verla con ropa que parece salió del closet de su abuela pero no necesariamente, hay algo en ella que es como una mezcla de preocupación ecológica, nostalgia por el pasado y querer definirse como única. Pero es la típica chica fanática de los mercadillos vintage, de las cosas artesanales o, bien, de las tiendas especializadas en este tipo de ropa. y todo eso podía irse por el retrete si era vista en público luciendo como una cualquiera. Amiga, si supieras que esto es lo más de monja que te encontré. Solo le pones unos leggins, otro top abajo y ya está, recuerda, la que no muestra no vende. Oh my, y desde cuando estamos a la venta? Los ojos de Roselyne cayeron en la etiqueta. Dios, eses es el precio? -P.U.D? –Bianca dijo ladeando la cabeza. Huh, Págalo, Úsalo, Devuélvelo. Susurró Roselyne tomando la percha de mala gana y entrando al probador no sabía si esa tienda aceptaba devoluciones pero ya estaba más que
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel harta de aguantar a Bianca, ella ya había agotado la cuota del día y aun faltaban muchas horas para que este terminara. *** La noche siguiente una ráfaga de viento levanto unas cuantas hojas perdidas de una pila cuidadosamente rastillada en la casa Ferrell. Roselyne se había escapado trepándose por el árbol que estaba al lado de su ventana. Jamás vuelvo a saltar con mis Chanel! chillaba Roselyne mientras atravesaba el jardín hundiendo sus tacones en el césped húmedo. Ella bajaba a más poder su minifalda y se cercioraba de no tener rasguños en sus brazos como las desesperadas chicas que salen a acostarse con el mariscal de la otra escuela por la madrugada. En uno de sus sueños más comunes ella era la fabulosa chica que hacia fiestas todos los fines de semana y siempre era tema de conversación, o era la que se perdía la última clase por estar platicando con los chicos que llegan a traer a sus hermanas o novias o ser la chica que se entera de todo lo que sucede y es la más popular e incluso puede tener una página de facebook sin llegar a parecer alguien sin vida, sino todo lo contrario o incluso ella estaba segura de que podía llegar a ser la chica que se escapa al auditorio en el receso con el nieto adoptivo caliente de la superiora quien al parecer estaba más que interesado en cualquier chica que ignorara sus ojos desviados o pasarse los días enteros criticando atuendos por todo Melrose. Roselyne levantó la mirada y se quitó un molesto trozo de césped de la suela de su sandalia, Bianca ya estaba esperándola en su Mazda negro, con el afro más alborotado que nunca y larguísimas uñas postizas en rosa zorra y labios rojos perra pasión. Llevaba una minifalda roja y la blusa estilo cose que había comprado el otro día y tirado en asiento de atrás estaba el vestido floreado HyM de chiffon con el que había salido de su casa junto con el sleeping de la supuesta pijamada. La voz de Iggy Azalea sonaba en el estéreo. Wow, si no lo miro no lo creo, esos lentes de verdad parecen combinar. Bianca dijo en un suspiro. Roselyne terminó de hundirse en su vieja y deslavada sudadera y empujó sus Ray-Ban Wayfarers hasta su sitio. Ella le dio una de sus miradas a Bianca y junto su largo y natural cabello en una despreocupada cola de caballo. Ambas llegaron molestamente puntual a la casa de Chantal, los jardines estilo veneciano estaban cubiertos de luces, globos e hileras repletas de toda clase de bebidas. Todo mundo ya estaba ahí con los clásicos vasos rojos desechables con esa pose-sexy de todo chico que se da a respetar en Beverly Hills. La mayoría de los demás estaban sólo saltando, cantando
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel lo último de David Guetta. Los técnicos habían configurado una máquina de karaoke en la esquina, el típico entretenimiento de las resignadas de la escuela a que nadie las sacaría bailar. Unas chicas estaban paradas en una esquina coqueteando con los hermanos menores de otros chicos quienes trataban de apartar más años usando camisas de vestir y blazers. Otras chicas con pronunciados escotes estaban paradas sobre el desayunador al lado del chico que manejaba la música consiguiendo que pusiera sus canciones con movimientos de cadera sin preocuparles mostrar la nueva colección en miniatura de Victorias Secret que llevaban debajo de sus minifaldas. Roselyne y Bianca entraron somatando sus tacones en el asfalto, frunciendo los labios y sus mini bolsos Pucci colgando del brazo, llamando la atención de todos los que estaban recostados en sus autos último modelo con los estéreos a full. Unos cuantos chicos hicieron su aparición sin camisa justo detrás de un árbol cerca de ellas, Bianca incluso pudo ver lo que parecía ser la cola de un escorpión asomándose por debajo de los abdominales del chico al que ella espiaba cada vez que podía por debajo de las gradas de la cancha de futbol del parque. Volviendo a la realidad cuando un chico dejo escapar un chiflido ambas notaron como la enorme sala se había convertido en el área de intercambio de chicles, toqueteos y manoseos más caliente a las que ellas habían asistido jamás. Finalmente estaban ahí muriendo por tachar eso de su lista. No ha pasado ni una hora y la alcohólica no anónima de Marianne ya está ebria tirada en el suelo. Murmuró Roselyne, viendo a la chica pelirroja de alfombra en medio del vestíbulo con el costoso vestido verde Michael Kors lleno de frituras. Las miradas de las chicas inspeccionaron todo el lugar y se juntaron al divisar a Shawn quien estaba sentado con su súper selecto círculo de amigos, era tan selecto que cualquiera diría que se trata de una banda pop prefabricada con los clásicos: rubio, moreno, rasurado y el étnico, tomando algo en unas copas y con unas huesudas clones de America’s Next top Model sentadas a su lado. Cof, cof, estás segura de que aquí es donde sales con novio de llavero? Roselyne dijo con su toz nerviosa viendo todo alrededor. Ella podía sentir las perturbadoras miradas de varios chicos viendo atreves de su ropa devorando cada centímetro de su piel. Ashhh! espera unos minutos, verás cómo no tardan en levantarse y dejarlas solas. Chillo Bianca metiendo de nuevo el chicle de mora azul a la boca luego de hacer una bomba. Y tú, cómo estás tan segura de eso? Roselyne estaba espantada de ver a su amiga mascar chicle como si fuera niña de kínder.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Solo mira sus copas, están medio vacías y las botellas están tiradas a su lado, todo chico sabe que la excusa perfecta para dejar a chicas fáciles como esas es ir por más tragos. Además esas solo nos están haciendo el favor, entre ellas y nosotras obvio van a notar la diferencia. Shawn se levantó junto con el amigo que más resaltaba a su lado, ya que este era el único con barba, usaba casi todos los botones de su camisa y sonreía. A ellos parecía no importarles el haber dejado a los otros con las chicas que ya habían conseguido lo que querían. Pasaron a su lado. Roselyne tenía la mirada dividida entre el chico caliente y en como una chica con un vestido de encaje blanco estaba metiendo la mano en la entrepierna del chico con barbilla afilada. Bianca jaló a Roselyne del brazo persiguiéndolos por toda la casa. Se dirigían al cuarto de Shawn, donde habían escondido las mejores bebidas de la cava familiar. Roselyne se quedó parada al lado del baño, viendo los adornos de porcelana que estaban apilados en una mesita de caoba. Sabes tengo que entrar, pero no me tardo, si salen me esperas. Murmuró Roselyne asomándose a ver si no había alguien escondido detrás de la cortina rosa de la ducha como película de terror de los ochentas. Ella estaba segura que estaba utilizando el cuarto de baño personal de Chantal ya que olía a lavanda, habían cosméticos regados hasta en el suelo y la secadora y plancha de cabello estaban conectadas. Roselyne salió apresurada. Ella había usado los polvos compactos de Chantal e incluso había utilizado su perfume. Bianca no estaba por ningún lado, la puerta del cuarto de Shawn estaba abierta, y ella se encontraba completamente sola. Bajó las escaleras esquivando a un par de románticos que estaban tomados de la mano. Su mirada cayó sobre Bianca quien sentada en el sofá minimalista con la cabeza y la gran melena afro recostada en el hombro de Shawn acariciándole la perfecta barbilla, mientras el encendía un cigarrillo y ella destapaba una cerveza barata. Ella solo se enfureció por dentro, sabía que Bianca era toda una zorra, con las garras escondidas, pero era la única que siempre estaba ahí para ella. Además el sur de Sunset en lo menos prestigioso del círculo social de Blue Diamond pronto dejaría de ser su territorio, ya que solo terminaban las clases y Bianca se esfumaría de la ciudad dejando a todos los chicos en paz. Además los chicos eran magníficos en Beverly Hills, brillantes, sanos, justo en la manera como salidos de un catálogo de Calvin Klein. Y ella podía, si se lo proponía, conquistar Beverly Hills, la cual para su gusto estaba llena de linajes antiguos, futuros herederos, y prácticamente antiguos escándalos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Un par de chicas la pasaron empujando con las caderas y Roselyne callo sentada en la orilla de la chimenea. Ella logro ver a Katherine, Keira y Katia a través de una ventana, las chicas usaban diminutos bikini y el cabello mojado. Ella incluso logro ver a Keira arrebatarle el cigarrillo a un chico y meterlo en su boca. Algún día llegara un chico, solo para mí, y pobre de la que intente quitármelo. Se dijo a sí misma en un fuerte y molesto suspiro.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 5 No puedo creer que falten tan solo horas para la fiesta y aun no tengo el atuendo que usare. Le dije a las chicas mientras me encontraba saliendo de la escuela por última vez. El año escolar había terminado yo todo el mundo tenía más que claro que yo no aparecería en ningún cursi acto de graduación, reunión de despedida escolar o cualquier otra cosa boba que suelen hacer cuando terminan las clases. Sonia dio un giro y freno abruptamente frente a nosotros en su Nissan pasado de moda. Sus ojos estaban clavados en mi y fue revitalizante, adoro tener a las chicas en la palma de la mano, que ellas hagan lo que yo quiero por temor a mí. Cruzamos frente a ella sin temor alguno a que nos arroyara, ella no era tan estúpida como para tocar un solo cabello mío. Me puse nostálgico frente a la vitrina de Alice and Olivia, extrañaría el uniforme color caramelo de Hightown Hill, era la combinación perfecta para la mayoría de bufandas Burberry y bolsos J. Crew. Chicas encaje negro y accesorios doradas, les recordé a las chicas mientras ellas daban vueltas y vueltas por la tienda. Stacey Bendet lucia linda con vestido asimétrico y estuve agradecido con que ella me diera las tres vestidos que las chicas usarían. Pase frente a ellas ignorándolas intercambiamos unas cuantas palabras con Stacey y Salí de la tienda, las chicas tardaron unos segundos más de lo habitual y se los abría reprochado de no ser por la chica con un hermoso bolso Fendi, era increíble que ese bolso no estuviera en mi closet o colgando de mi brazo. Di un chasquido y la mirada de las chicas inmediatamente cayeron sobre esta chica. Ella es Nora Higgins. No pronuncie palabra, las chicas ya sabían que era lo que quería. Disculpa, Nora! .Aubree dijo fuertemente para que la pelirroja chica pudiera escucharla. Ella se giro y las chicas se acercaron a ella. James Zahr está interesado en tu bolso, Hailey tomo la palabra, así que tienes tres opciones, uno, se lo regalas y el te lo agradece, se lo vendes y el té de la cantidad que tu le pidas y la tercera opción, no creo que quieras escucharla, eres una chica insignificante asique con las dos primeras tienes. Nora giro y siguió su camino, todo esto me parecía tan aburrido, busque en lo más profundo de mi bolso, tome un cigarrillo, el encendedor y me recosté en mi auto sin perder detalle de mis chicas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Harlow la tomo por el cabello, Nora volteo y preparo una cachetada pero Harlow logro esquivarla, Hailey le arrebato el bolso y Aubree tomo varias fotografías del rostro de la chica. Ellas dieron unos cuantos pasos atrás. Tú decidiste tomar la tercera opción Hailey exclamo excitada. Harlow le dio una mirada a Hailey y Aubree quienes caminaron de regreso hacia mí. Aubree vacio el contenido del mismo en el asfalto y dos segundos después el bolso ya estaba en mis manos. Pobre niña tonta, si sabes lo que te conviene olvidaras lo sucedido. Te tenemos en fotografía y si quieres seguir mostrando tu rostro por las calles y no tener mancha alguna en tu casi inexistente reputación ese bolso jamás te perteneció. Nosotros te dimos dos opciones y tu no las tomaste, esto fue tu decisión. Adiós. Harlow se despido con su característico beso soplado y se deslizo dentro del auto. Pasamos frente a la chica quien recogía sus escasas pertenencias del suelo y avanzamos. Estar contigo es un constante flujo de adrenalina. Aubree exclamo. Podía escuchar el palpitar de su corazón. James es aburrido estar conmigo, le respondí. Lo unico malo de tener una mansión es lo mucho que debes caminar para llegar a tu habitación, Hailey murmuraba mientras arrastraba sus tacones por la alfombra egipcia. Asentí en aprobación, y deje caer mis bolsos en una mesa del corredor y me deje caer sobre una pila de ropa que ocultaba mi cama. Los ojos de las chicas brillaron, estaban viendo las piezas de muestra que varios diseñadores habían enviado para que las usara en mi fiesta la cual, como de costumbre se había convertido en todo un evento. Ya lo podía ver venir, fotógrafos por todo Santa Mónica, personas no invitadas tratando de acaparar mi atención para que les permita estar en mi yate y aparecer en los encabezados y en las redes sociales al día siguiente. Deje caer mis zapatos Louis Vuitton y rodé hasta el medio de mi enorme cama con dosel de hierro forjado. Las chicas se habían dejado caer en uno de los sillones franceses y habían cruzado sus piernas sin quitar la mirada sobre mí. Ellas de nuevo tenían lo que solía llamar síndrome de sanguijuelas el cual aparece unos días antes de que yo haga algo que será comentario durante semanas. Pijamada? Les pregunte sin quitar la cabeza de las almohadas. Perfecto! Las chicas dijeron en coro mientras daban pequeños aplausos y sonreían entre sí. ***
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Estaba sumergido en medio de mis almohadas de algodón egipcio sintiendo el olor del fuerte perfume de Hailey, las chicas ya lucían unos cortos vestidos de encaje y Harlow se maquillaba frente a mi enorme tocador. Cada vez que había una pijamada en mi casa tenía que soportar que ellas trajeran sus bolsas de dormir de animal print y se quedaran alrededor de mi cama, yo tengo habitaciones de sobra para cada una de ellas, pero hey, entiendo que la idea de verme dormir debe ser intrigante. Pero estoy dejando que lo disfruten todo por última vez, luego que me cambie de escuela cortare de tajo con ellas. Bienvenido al reino de los vivos, Aubree dijo mientras pasaba mi plancha de cabello por su despeinado flequillo. Me senté en el borde de la cama y me quede viendo fijamente el enorme candelabro que cuelga del techo. Pasaban cinco minutos de las diez de la mañana en mi reloj cartier y sentí nauseas. Había bebido casi una botella completa de vodka y me sentía como si una manada de caballos paso sobre de mi. Bella-Boo hizo su aparición de debajo de mis sabanas, la tome en mis manos y la coloque en el suelo, últimamente tenía la costumbre de dormir junto a mí. Me arrastre hacia la ducha, me di un largo baño y al salir las chicas habían salido dejando un desastre por mi habitación. No estaba de humor como para hacer un escándalo por su desorden, era el día de mi fiesta y no tenia humor para absolutamente nada, dentro de mi deseaba poder cancelar todo y tirarme en mi cama durante todo el fin de semana pero no podía desairar a toda la ciudad, debía tomar fuerzas de algún lado, sacar a relucir una falsa sonrisa y soportar a cientos de personas alagándome. Esa misma tarde me encontraba en la sesión de fotos con el traje valentino negro que había escogido. Las chicas usaban los vestidos dorados que les había dado de último momento, disfrutaba su rostro de aburrimiento mientras estaban apartadas en la esquina del estudio y para mi deleite personal habían subido al tercer nivel utilizando las escaleras en los tacones de veinticinco centímetros que las obligue a utilizar. Patrick Demarchelier había regresado de tomar una llamada y siguió disparando hacia mí con su enorme cámara. Había sido toda una bendición que él pudiera tomar las fotografías que yo solía dar a las revistas, periódicos, sitios web y básicamente a cualquiera que lo solicitaba. Listo, terminamos. Patrick dijo mientras yo trataba de recobrar la vista luego de estar parado frente a unas cegadoras luces blancas. Deje el lugar sonriendo y subimos de regreso a la ostentosa limosina que usualmente es más utilizada por mi madre para llegar con elegancia a cualquier evento. Yo era la celebridad de la noche y no podía llegar en cualquier cosa, y debía crear el estándar más alto en lo que a fiestas de la sociedad de Blue Diamond se refería para que las próximas solo fueran motivo para compararlas. Aunque había algo en me que hacía que me frenara con respecto a lucirme en esta noche. Algo
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel parecía decime que guardara mis mejores cartas para cuando estuviera en Royal Hills, después de todo a la mayoría de mis invitados se les impresionaba fácilmente pero el nivel de los chicos Royal era algo que el ignoraba por el momento. En todo el camino me vi obligado de soportar que Aubree meneara su trasero a centímetros de mi rostro mientras hacia sus intentos de bailar sexy. Lógicamente mis ojos estaban más centrados en el sexy conductor de mi madre. Su sonrisa era tan amplia, que estaba sorprendido de que sus mejillas no se rasgaran. Este chico tenía esa apariencia tan americana y tan buscada por el de voy-a-encargarme-de-la-empresa-de-mi-padre-a-los- veinticinco, aunque su cabello rizado era demasiado desaliñado y nada que decir sobre su pésimo gusto en perfume. Un sinfín de automóviles me avisó que estábamos a poca distancia de llegar. La oscuridad de la noche se perdió cuando comenzaron a brillar los flases de las cámaras. Una alfombra dorada me estaban esperando para caminar sobre ella. Baje de la limosina, le sonreí al chofer y desempolve mi sonrisa de gran evento, salude a los chicos que usaban brillantes trajes de diseñador esperando que los notara y dejara pasar a la fiesta. Estaban perdiendo su tiempo. Las chicas se pararon detrás de mí y avanzamos. Salude con beso doble sin tocar las mejías a Kelly Osborne y elogie su vestido y peinado. Finalmente me encontraba en mi yate, la decoradora había llenado el lugar con rosas blancas importadas, había colocado hermosas luces ambientales y había colocado mesas de bocadillos y bebidas en cada esquina. Note el excelente gusto en la música. Fruncí los labios en aprobación y sonreí. Todo estaba como lo había soñado. Una delicada mano me saludo a la distancia y me acerque, kendall y kylie Jenner habían llegado intercambiamos palabras, las abrace, había pasado un largo tiempo en que no había visto a las chicas y me emocione cuando vi entrar a Khloe Kardashian con un ajustado y brillante vestido negro de esos por los que tanto la adoro y prácticamente me arroje sobre ella en un abrazo. Unos minutos después me acerque a Harlow, ella estaba tratando de decirme que Ariana Grande no había podido llegar y fue cuando note a una chica con vestido de encaje y chiffon verde menta tratando de pasar desapercibida. Era Roselyne quien con una mirada examino a James, sintiendo un poco de envía al verlo más arreglado que ella, lo había oído mencionar tantas veces, ella había husmeado en varios sitios creados en su honor, en sus bufandas, en sus guantes, en su rostro, cabello o en sus bolsos que sentía que ya lo conocía. Ella estaba nerviosa esperando a su madre, la Sra. Ferrell era lo que los chicos latinos en Beverly Hills podían llamar una Sexy mamacita ella tenía cabello largo negro azulado, piel suave, y un increíble y flexible cuerpo gracias a su ritual diario de yoga además de un extraño parecido a Pocahontas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Además de ser extremadamente exitosa y ambiciosa. Roselyne vio como Esther se le había pegado y resignada camino detrás de ellas hacia la cubierta del yate. Para Roselyne, Esther que solo podía ser descrita como la candidata idónea para The Bachelorette. Suspiró agónicamente, y dejó caer la cabeza sobre la mesa como si estuviera ebria. El día había sido una colisión de tren, de todos modos. Esther era la señora más linda que había conocido y su madre básicamente la había llamado gorda en frente de Esther diciendo que los vegetarianos tienen la dieta de las vacas y que los estampados florares ensanchan las caderas. Ella rápidamente había dado marcha atrás y dijo que era sólo una broma, pero ella sabía que esos temas de conversación eran algo que los Hollower atraían, ellos exudaban seguridad, moda y belleza. Esta había sido la primera vez que ella lo había visto en persona y era la primera vez que ella se incitó a vomitar con el pensamiento. Ahora entendía porque casi nadie se acerca a James, ninguna chica puede tener tan baja autoestima como para no importarle ser la gorda sin nombre, con mal gusto y es por eso que ningún chico gay quiere ser pisoteado por envidias. Esta noche no hablo de negocios. Le dije al padre de algún chico que había tratado de hablarme en varias ocasiones. Lo siento joven Zahr, el dijo discretamente y se perdió en la multitud. Di un giro y decidí descansar y tomar algo por lo que decidí caminar hacia la mesa más alejada de todas, donde estaba Esther con su mirada de faro ya que estiraba el cuello mientras lo giraba para ver todo alrededor. De nuevo sentía las rodillas dormidas y no sentía los pies pero esa era la sensación que buscaba cuando compraba mis Louboutins. Vi a Leonora era tal y como Esther la había descrito, miss México 1985. Insípidamente la salude, luego ella me presento a su hija. Rápido la examine de pies a cabeza, vestido de diseñador, posiblemente un Zack Posen o un Marc Jacobs y me quede asombrado al ver como ella había escogido el color perfecto para su piel. Que zapatos de tacón tan preciosos, definitivamente es de las mejores que he visto. Pensé en el momento en que ella se sentó y cruzo los tobillos en pose de princesa. Roselyne retiró su mano de las súper suaves manos de James, algo más por que envidiarlo. Sólo había una persona que ahora hablaba con James, su madre, James, que se encontraba en su grado pero también estudiaba en otra insignificante escuela. James era un irritante vanidoso con el ego por las nubes también, aunque mucho menos escalofriante por que esa era su personalidad, todo el mundo lo conocía así, no como ella, por lo menos ella hablaba en oraciones completas. Y él era bonito de una manera bastante molesta, con el cabello fino, súper oscuro, amplios y serios ojos oscuros, piel de la más fina porcelana y fruncidos labios rosa natural. Demonios, la teoría de que el pagaba por que usaran fotografías retocadas en todos lados ya nadie se la creería. Roselyne retorció su cuerpo naturalmente delgado y supe que se había sentido violada con mi mirada. Sonreí y pase mi mano por mi barbilla. Sabía lo que estaba pensando, ella no
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel podía creer que estaba frente al chico que, según se rumoraba, podía convertir en gay a cual chico que se le antojara. Seguidamente Intente platicar algo con ella, la note extrañamente aburrida en mi fiesta y quien podía estar aburrida en una fiesta de James Zahr? la cual había sido motivo de disputas en todas las redes sociales. Pero por más que intente, no fue imposible, la música sonaba a alto lo cual lo hizo pensar por unos segundos en que sus invitados pensarían que la fiesta era de mal gusto ya que todo mundo sabe que en los mejores clubes uno puede hablar sin problema y por más que subiera el tono de mi voz solo le podía leer los labios Además ella tampoco estaba poniendo mucho de su parte estaba susurrando. Ella parecía querer lucir interesante delante de mí, con esa pose de estoy pensando en algo inteligente, con la barbilla levantada, una audaz mirada y parecer estar recostada en una mesa invisible. Y que motivo a tu hijo a hacer esta fiesta? Leonora estaba tratando de ocultar su envidia. Es una fiesta de despedida. El fue invitado a estudiar en Royal Hills y acepto así que también estamos celebrando eso. Esther dibujo una sonrisa en sus labios rojo manzana y levanto la copa de champagne en forma de brindis. Los ojos de Roselyne brillaron, había llegado la oportunidad de ser alguien en Beverly Hills, James acapara todos los reflectores y ella solo necesitaba pararse a su lado para que la notaran pero ya había hecho su estupidez de la noche alejándolo de su lado, había desaprovechado la oportunidad de acercarse al polémico heredero de la ciudad pero con la amistad que une a las familias esperaba estar lista para cuando la siguiente apartidad llegara. Royal Hills, Roselyne dibujo su expresión de asombro, miro fijamente a Esther y luego ataco con la mirada a su madre. Sabía que Leonora quería colocarla al mismo nivel que James así que utilizo la competencia que había entre ellas para que su madre lograra meterla, aunque fuera a la fuerza a Royal Hills. Esther le giño un ojo y Roselyne prácticamente ya había logrado su propósito. Ella sintió como la mano de su madre tomo su mano por debajo de la mesa y la apretó fuertemente. Debía comenzar a prepararse mentalmente para ser reprendida en el camino a casa y hacer un drama encerrada en su habitación y volver a usar el recurso de que ella no es menos que Esther y que ella tampoco era menos que James. Frustrado por haber intentado hablar con la chica de cultura asociada con la música independiente, con una sensibilidad variada arraigada en una moda alejada de las corrientes culturales predominantes, y cercana a estilos de vida alternativos. Me abalance ante la multitud quienes giraban molestamente hasta donde estaban sus Harlow, Hailey y Aubree. Vi como entre todas las luces estaban con alguien, era un chico alto, cabeza rasurada y un traje de mal gusto.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Al acercarme Harlow lo tomó de la mano y lo presento. Él es Dalton. Harlow movió las cejas arriba abajo y dibujo su sonrisa de prostituta en sus labios rojos. Ella sabía perfectamente quien era Dalton y había esperado esta oportunidad para hacérmelo saber. No iba a caer en su juego, su intento de sacudirme el mundo o de hacer un escándalo jugoso había sido tiempo perdido para ella. Después de todo, era mi fiesta, todos hablarían sobre el hermoso y misterioso chico que estaba conmigo. Dalton se miraba excesivamente lindo con la iluminación del lugar pero de nuevo sentí esa sensación de estar haciendo algo prohibido, Dalton era caliente, pero pobre y nadie debía enterarse de eso. Dalton sonrió y apretó mi mano, quieres bailar? murmuró. Me perdí en sus ojos. El me había perdonado por el arrebato del otro día y había salido de su zona de confort al estar ahí conmigo, con todas las miradas sobre el y solo dios sabia como Harlow lo había hecho estar ahí. Aniquilé a Harlow con la mirada y ella subió los brazos y siguió bailando como yo le había enseñado. Dalton coloco su mano en mi cintura y me sonrojo. Qué más da, es mi fiesta, solo voy a bailar con él, no es que me vaya a casar. Pensé estirando la mano y devolviéndole la sonrisa. Sabía que sería tema de conversación durante el resto del mes. Finalmente toda la sociedad me vería con la mano de un chico en la cintura y ahora podría dejar de soltar yo mismo sus propios chismes para recibirlos de todos lados. El sonido del bajo golpeo mis oídos y fue como si hubiera tomado el éxtasis más fuerte que existe, estaba bailando como nunca con un chico hermoso. Desconecte mi mirada de los ojos de Dalton y noté en la distancia a Dorothy Wang y Morgan Stewart quienes n se perdían ni un instante de mi salida oficial del closet. Ellas me dieron una calificación de cuatro pulgares arriba y les devolví la sonrisa. La noche era perfecta. Los impredecibles hermanos Kendrik entraron como una fuerte ráfaga de viento alborotándolo todo a su paso. Ambos derrochaban su estilo punk rock con el cabello largo en capas desiguales, unas playeras negras súper entalladas y unos ajustados jean de tubo desgarrados. De nuevo estaban acaparando las miradas con solo entrar a un lugar. Zachary, el más alto de los dos, notó a la distancia a Roselyne quien resaltaba entre todas. Intercambio miradas con Nicholas, su hermano. Intentaron acercarse pero Harlow y Aubree no los dejaron avanzar, pescándolos del brazo, forzándolos a bailar colgadas de su cuello mientras jugaban con sus mechones de cabello y sentían el olor a cuero, cigarro y esa loción que de seguro solamente Brad Pitt y George Clooney conocen. De nuevo fruncí la frente. Yo estaba ahí, viéndolo todo de lejos y sin poder hacer algo. Me recordaba una de esas escenas del Animal Planet en las cuales las pirañas de las amazonas
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel devoran un pedazo de carne. Pobres desesperadas, y eso que la idea principal de mi invitación era para que estuvieran conmigo. Le sonreí a Dalton y pase mis manos por su espalda, sabía que eso lo volvía loco. Rosé mis labios con los de él y despeine mi cabello, en ese momento estaba teniendo un arranque erótico en el, agradecí que no estuviéramos solos y que las luces eran tenues. Alrededor de las tres de la mañana, pise la cola del vestido de una chica y fue ahí que note que el lugar ya estaba vacío. Mis invitados vip seguramente se habían marchado varias horas atrás y estaban repitiendo las canciones. James me había quedado tanto tiempo en un mismo lugar y esa regla aplicaba aunque la fiesta fuese mía. Gire lentamente mientras bailaba y no localice a mi madre, su amigo o a su hija. Ellas también se habían ido, tome a Dalton de la mano, prácticamente lo arrastre hasta donde estaban las chicas. Harlow sonrió al verme tomado de la mano de Dalton y fue ahí donde entendí que no había habido mala intención en ella. Aubree me alcanzo mi bolso, Hailey peino mi cabello y sentí su mirada detrás de mi mientras bajábamos del yate. Sin duda esta noche entraba entre las mejores de mi larga lista.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 6 Gentleman start you engine and made the best woman wine! Escuché decir a Rupaul por la pantalla plasma. Estaba tirado en el sofá y Bella-Boo lamia mi mano que colgaba. Pasaba de medio día y aun me sentía como si hubieran chupado la energía de todo mi cuerpo. La luz del sol entraba por las ventanas y vitrales. Tenía la cabeza recostada en la camisa que use anoche y era así porque tenía impregnado el perfume de Dalton quien prácticamente me dejo en la puerta de mi mansión luego de que saliéramos del yate, yo esperaba algo mas pero sé que es su forma de darse a desear. Di un sorbo más a mi agua mineral importada y comencé a ver todo lo que las personas hablaban de mi fiesta. Habían creado un hashtag, había sido trending topic, miles y miles de fotos e incluso habían subido unos cuantos videos en youtube lo cual era de pésimo gusto a mi parecer, pero no podía negar que me gustaba aparecer en todas las redes sociales existentes y dominar internet. Para cuando deje caer mi celular a mi lado entre las sabanas y pensaba concentrarme en mi programa de televisión favorito este sonó. Un mensaje de Harlow, ella y las chicas me esperaban en veinte minutos en el club para pasar el día. Acosar de nuevo al sexy entrenador de golf sonaba tentador. Inmediatamente me levante arrastrando los pies y estirando mi chaleco Burberry decidí salir de mi habitación. Estaba entrando sin ánimo en el Wilshire country club, me había cambiado cinco veces antes de salir de casa para finalmente combinar piezas de las que me habían mandado de muestra para mi fiesta de Ralph Laurent. Había algo con respecto al fresco aroma del club y de ver a todos los chicos con sus pantalones de golf y camisas con cuello que era interesante. El mismo caddy de siempre me estaba esperando, las chicas le habían avisado que yo llegaría. El me dirigió hacia mi carrito de golf y vi como al doblar la colina las chicas estaban paradas como maniquíes sin moverse. Ellas estaban usando unos vestidos de golf y gorras que hacían juego. Ellas no jugaban golf pero parecía gustarles verme jugar, pero hoy no estaba de ánimo. Déjame aquí y tomate un par de horas libre. Le dije al caddy sonriendo, caminaremos desde aquí. Luego de haber comido seis almendras para el desayuno mis preocupaciones estaba centrada en quemar todas las calorías adquiridas luego del haber asaltado la fuente de chocolate sin mencionar la barra de pastelillos mezclados con alcohol sentían que había subido de peso a grados catastróficos, pero como todo heredero de Beverly Hills mi rutina para un cuerpo sano, y mente sana va desde leer un libro a la semana, hacer rutinas de ejercicio hasta hacer algo bueno por el planeta. Y el cargo de conciencia era algo que no podía soportar, Dalton me había incitado a comer y beber y no podía haber corrido al baño
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel a vomitar por dos razones, lo hubiese dejado solo en medio de lobos hambrientos y que no hubiera podido besarlo. Las chicas me vieron con una incomprensiva mirada. Necesito tomar aire fresco, les dije mientras colocaba mis manos en los bolsillos. Sabía que ellas querían hablar de algo, pero no sabía que era el tema que discutiríamos. Sonreía y saludaba a personas que deambulaban por ahí, extrañados de volver a verme por ahí. Habían pasado varios meses desde mi última aparición y es que mi agenda había estado tan llena que incluso para mí era extraño no sentir estrés o estar viendo el reloj cada tres minutos. Pase esquivando a un grupo de chicos que habían sacado una pelota de juguete y la estaban pateando como retrasados. Di una de mis miradas a un agente de seguridad y dos segundos después el área había sido despejada. Las chicas caminaron hacia el club y se detuvieron en una esquina. Harlow se quito la gorra y meneo su cabello. Queremos hablarte sobre Dalton. Ella dijo en un tono demasiado gentil para mi gusto. No creo que haya nada de qué hablar, tu ya lo sabes todo. O acaso no es esa tu especialidad exprimir la información de la gente. Mire los ojos de Harlow y estos habían cambiado de la primera vez que los vi, aun recuerdo ese día ella tenía el cabello corto y yo usaba esas bufandas que rápido pasaron de moda. Ella era una chica tan insegura, ya no queda de eso en ella. Sabía que podías molestarte o que podías alegrarte. Intente hacerte un lindo obsequio en esa noche. Obsequio? Puse mis ojos en blanco y cruce los brazos. Si quieres regalarme algo, dime como nos descubriste? Hailey y Aubree se acercaron a mí y ahora Harlow tenía a tres personas interrogándola. Yo hubiera apostado que ellas estaban aliadas con Harlow y fue demasiado extraño tenerlas a ellas como aliadas en ese momento. Simplemente te seguí, una tarde, las chicas estaban ocupadas me dirigía a tu casa y fue entonces cuando te vi salir, pensé que me habías visto, te seguí y fue cuando vi que te estabas viendo con él. Me das náuseas Harlow, no sabes mentir en absoluto. Coloque mi mano en mi pecho y le di a Harlow mi gesto de querer vomitar. Las chicas asintieron con la cabeza. Los tres nos quedamos en silencio esperando la verdad de Harlow y fue ahí donde descubrí que Hailey y Aubree no me estaban apoyando en desenmascarar a Harlow, ellas le estaban reprochando el que no las tomo en cuenta.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Robándote tus palabras, no tengo porque darte explicaciones a ti. Harlow sonrió y las chicas le devolvieron el gesto. Fue Dalton, no es así? El te contacto a ti para aparecer en el yate? Y seguramente te amenazo con algo o te ofreció algo, dinero? Dime cuanto te ofreció? Tres? Cinco dólares? Querida, si fueras lo bastante buena como presumes lo hubieras investigado aunque fuera un poco antes de involucrarte. El no tiene ni en donde caerse muerto. Las chicas se quedaron mudas de la impresión. Disculpa el que haya hachado a perder tu juego de muñecas, pero por favor, intentas usar mi juego contra mí? Explote en una carcajada. A ella la tenía en cierto nivel, pero de repente cayó abruptamente hacia lo más bajo de mi lista personal. Gire sobre mí mismo y las deje detrás de mí. Lo estaba imaginando todo. Harlow había aceptado ayudar a Dalton a cambio de dinero, ella es una prostituta y Dalton un mentiroso. Ella había pensado en que exponiéndome públicamente lograría derrocarme o hacerme vulnerable para hacerme lo que ella quisiera. No podía estar más agradecido de salir huyendo de Hightown Hill. Una mano toco mi hombro. James, no hubo mala intención en Harlow. Perdónala, perdónanos. Hailey decía mientras yo solo podía ver como se derrochaba hipocresía. Ya está todo olvidado. Respondí con mi hipócrita sonrisa también. Ellas ya conocían mi sonrisa y yo conocía las suyas de memoria. Harlow y Aubree me tomaron del brazo y Hailey caminaba detrás de mí. En ese momento sentí como si me estuvieran secuestrando. Hailey tuvo una gran idea esta mañana. Aubree dijo fuertemente cerca de mi oído. Su aliento olía a fresas. Pensamos dejar Hightown Hill y seguirte hacia Royal Hills. Las palabras más estúpidas salieron de la boca de Harlow. Me detuve de golpe. Mira fijamente cada uno de sus rostros estas chicas estaban hablando enserio. Entonces Royal Hills y ustedes? Mi corazón había acelerado su palpitar quería arrancarles la cabeza como muñecas de imitación. Si era algún tipo de broma era de pésimo gusto. Yo no las quería a ellas conmigo en la escuela más elitista de la ciudad. Solo fue una idea, Hailey había notado mi molestia. Pensamos que Royal Hills también podía ser algo en lo que nosotras estamos interesadas. Y fue en ese momento en el que recordé la invitación que había recibido de la directora. El cupo era limitado en Royal Hills y en la lista de espera seguramente los inmigrantes eran los números más bajos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Chicas las entiendo. Me deje caer en una banca de madera tallada, crucé las piernas y deje caer mis manos delicadamente sobre ellas. No pueden estar sin mí. No es por eso. Harlow susurró. Entonces debe de ser por esa envidia que se las debe estar comiendo vivas. Eso algo que no entiendo ni entenderé jamás el desear algo imposible. Díganme, es algo soportable? Fruncí los labios, espere unos segundos y ninguna me respondió. Sentí lastima por ellas, eran sanguijuelas sin una vena a la cual succionar la sangre. Pero las dejare fantasear todo lo que deseen. No sé si recuerdan mi invitación, para estudiar en Royal Hills, se debe ser invitado, ser alguien influyente o ser hijo de alguien poderoso, y ustedes queridas mías, no tienen nada de eso. Recuerda que todo tiene un precio. Harlow dijo con la voz temblorosa. Ella estaba asustada. Y nada es imposible. Hailey termino la oración. Las tres chicas se tomaron de la mano y salieron del lugar moviendo sus largas cabelleras al ritmo de su paso. Dibuje una amplia sonrisa. Coloque mis lentes de sol sobre mi cabeza y salude a la distancia a un grupo de herederos que comenzaban a jugar. La hipócrita amistad que tuve durante años con las chicas latinas de la ciudad se había roto y una enorme tranquilidad entro en mí. *** Esa misma tarde y luego de haber comido un cubo de queso y medio litro de agua mineral me encontraba en el elevador de Well Wohler Corp. Una extraña melodía me acompañaba mientras subía al decimo nivel. Sentía ese vacío en el estomago luego de haber comido una miseria pero era algo que ya había aprendido a ignorar. El elevador se abrió y un grupo de hombres altos con finos trajes pasaron frente a mí. Sentí un escalofrió. Estaba ahí usando ropa de golf y eso era imperdonable. Mis ex amigas me habían afectado a tal punto que estaba rompiendo mis propias reglas de vestuario. Respire hondo y camine como si estuviera usando un abrigo de piel de conejo y pantalones de cuero. Tuve que esperar sentado en la recepción de Well Wohler la cual parecía estar ambientada para alguna película futurista, con las paredes de vidrio, y toda la decoración minimalista viendo en la pantalla plasma el fuerte maquillaje de la reportera del canal 6. Puertas que se abrían y cerraban a cada segundo m estresaban junto con los murmullos de las recepcionistas. Me desesperé hojeando la colección de revistas viejas que mostraban los grandes permanentes de las modelos estilo melenas de león.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Un par de recepcionistas murmuraban acerca la portada de una extraña revista de tejidos con diseños de gatos y conejos, un chico desgarbado cambiaba el garrafón de agua y alguien caminaba detrás de mí Me levante desobedeciendo el que debía esperar sentado. Un mal sabor de boca por el agua de pésima calidad que me habían dado comenzaba a desesperarme. Me detuve justo enfrente de una puerta de vidrio la cual decía Sala de Juntas con letras doradas. Azoté la puerta y pasé la mirada de rostro en rostro buscando a Esther. Varios hombres con peinadas barbas y bigotes vestidos con costosos trajes y corbatas de colores tomando whisky desde muy temprano me miraron fijamente. y sin pensarlo dos veces interrumpí la junta. Madre es Urgente! Gruñí arqueando la ceja mientras disfrutaba que tenía todas las miradas sobre mí. Esther salió corriendo asustada, sus altos tacones Reed Krakoff sonaban fuertemente. Ella estaba sosteniendo su Tablet sin despegarle la mirada a las gráficas. Qué pasa?, Estas bien? Está todo bien? No, nada está bien. Debes detener a cualquier persona que quiera entrar a Royal Hills, solo debo ser yo el único que ingrese. Hay unas cuantas perras que quieren seguirme y eso es algo que no puedo permitir. Esther trago saliva. Ella solo estaba esperando que no me refiriera a Roselyne Ferrell. Las latinas son las peores, y pensar que durante tres años las llame mis mejores amigas, Dios, les di lo mejor durante ese tiempo. Retome mientras me arreglaba el cabello lleno de spray Bumble and Bumble en el reflejo de la ventana. Esther respiro aliviada. No tienes idea de cuánto te entiendo. Ella rodo los ojos y hojeo varias hojas de su carpeta. Luego miró fijamente su reloj Gucci y abrió los ojos asustada. Su rostro se miraba aún más pálido y no era por el tono de la blusa Giambattista Valli. Entonces, puedes cerrarle las puertas a esas perras? Dije interrumpiendo el incomodo silencio en el que nos habíamos quedado. Había muchos huecos en el pasado de mi madre y tenía muchos recuerdos guardados en mi mente que no sé cómo explicar, pero si hay algo que deducido es que en cuanto menos sepa es mejor. Esther me fulminó con la mirada sin parpadear, luego dibujo una amplia sonrisa. Debía inventarse una buena excusa con los accionistas sobre el drama que había hecho. De acuerdo, aunque me sorprende que no puedas arreglar unos problemas con unas chicas insignificantes tu solo y más me sorprende que no sea porque te hubieses arrepentido de
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel haber donado el BMW y todos esos obsequios que ni siquiera abriste. Pero hablaré con mi asistente, que ella arregle todo. Dame los datos para pasárselos. Deslicé la mano dentro de mi bolso y le alcancé a Esther una hoja de papel en la que había apuntado los nombres de las chicas, sus direcciones y sus números telefónicos. Ella paso los ojos por los nombres. Conozco a alguien. Esto se arregla hoy mismo, así que tranquilízate y ahora déjame terminar la junta! El día aun no terminaba y mis estados de humos habían subido y bajado cada veinte minutos. El estrés me estaba matando. Lo sentía justo en la espalda. Esther regreso sonriente a la sala. Se sentía bien que James la siguiera tomando en cuenta para resolverle la vida. Todo había cambiado luego de que se volviera multimillonario de la noche a la mañana haciéndolo todo más fácil, después de todo se lo debía a ella, ella había sido la que había pasado meses persiguiendo al candidato perfecto, lo había enganchado embarazándose y se había asegurado que ella o que su hijo fuera el heredero universal. *** La música de Mtv sonaba por toda la casa, la computadora de escritorio de Esther estaba en la página en la que todas las personas chismean sobre en que tienda a llegado nueva mercancía, presumen sus compras o presumen sus compras. Los sillones estaban llenos de toda la ropa que había comprado por la tarde tratando de pensar en otra cosa. Cosas de Banana Republic se mesclaban con Burberry, Yves Saint Laurent, bolsos Prada y más bufandas Louis Vuitton. Justo cuando cambiaba la canción y el Tart pop salía de la tostadora escuché el motor del Bentley de Esther entrando al garaje. Yo mismo había escogido el nuevo automóvil de Esther y se lo había regalado para su cumpleaños, el sonido del motor del viejo Citroën había sido la excusa perfecta pero la verdad era que no podía permitir que mi madre se paseara en cualquier cosa. Inmediatamente tiré el Tart pop a la basura, la estrategia de solo masticarlo y no tragarlo era privada. Apagué la música y me senté en el sofá sosteniendo a Bella-Boo en mis brazos mientras sus dientes rechinaban y sus zapatos somataban el piso rápidamente. No quería demostrarle a nadie que cualquier cosa relacionada con Royal Hills era su prioridad en ese momento. Ni siquiera que alguien podía quitarle de las manos un bolso Vivienne Westwood o que Ryan Gosslin merodeaba la ciudad. Esther se paró justo debajo de las enormes columnas de la entrada. Una pila de cartas de nuevo estaba apilada. Ella les paso por encima ignorándolos, ella sabía que de nuevo
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel James le pediría que enviara cheques con quinientos dólares a todas las sanguijuelas que persiguen sus jugosas cuentas bancarias y ella ya se había cansado de explicarle que ese es el costo de la publicidad caritativa. Atravesó la puerta y realizó su inspección visual. Ninguna de las empleadas del servicio podía ser vistas pero esto tenía su lado negativo y esa noche había sido el haber dejado la correspondencia tirada en la entrada. Pasó su mano por la mesa de vidrio del vestíbulo y dio una gran inhalación en el centro de las orquídeas. Lograste dejar encerradas a esas perras en la perrera o necesitas cambiar de asistente? Murmuré del otro extremo de la habitación. Tranquilo! Respira y cuenta a 10! De tanto estrés se te va arrugar la cara! respondió Esther sabiendo con que frenarme. Había algo con respecto al tono del a voz de James y de cómo sus pupilas parecen dilatarse que lo delataban. No hubo mayor cosa que hacer, solo un par de llamadas, nada más. Esther dijo colocando sus tres celulares en la mesa de centro. Royal Hills es muy estricta y muy clasista sobre los estudiantes que admite. Dos estudiantes salieron y solo dos estudiantes entraran, tu eres uno de ellos. Y el otro estudiante, quien es? La preocupación me invadió. Eso es algo que quería hablar contigo, es Roselyne, la hija de Leonora. Me quede inmóvil esperando el ensayado discurso de mi madre. Ella ha soñado con estudiar ahí desde hace mucho, me pidió ayuda y no pude negársela. No has tenido ningún problema con ella verdad? Negué con la cabeza y sonreí. Roselyne era alguien insignificante. Y que tuviste que hacer para que la admitieran, porque ella no es alguien de importancia. Despreciar a las personas es algo que hago por naturaleza. Un par de donaciones, hablar con mis contactos, cosas insignificantes, nada que no haya podido hacer en menos de cinco minutos. Solté un largo suspiro. Madre, madre, madre. Crucé los brazos y Salí de la habitación. Esther sonrió y escucho la campana que venía desde el comedor. Pocas eran las veces que James se dirige a ella como su madre, esto era algo que tenía permitido solamente en reuniones familiares, reuniones escolares o que la situación ameritara. Pero ella sabía que si James no le decía Esther estando a solas era porque había hecho algo bien.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No te molesta que haya ordenado que prepararan salmón para cenar? Dije escuchando el eco de mi voz en el comedor, la mesa de caoba era para cincuenta personas y había sillas en las que aun nadie se había sentado. En lo más mínimo. Esther dijo con tono de aburrimiento. *** Unas semanas pasaron y no había recibido ni una sola llamada o mensaje de las chicas, la soledad en la que encontraba era agradable pero yo no estoy acostumbrado a ella y esto era algo solo pasajero. Estaba usando uno de los atuendos especiales que guardo para días como hoy combinado con el bolso Birkin por que había esperado meses. Era un mal día para ser Adam Lambert ya que estaba dispuesto a llamar más la atención, aunque solamente se tratara de la directora Ravenscroft, pero era la primera vez que pisaba el suelo de tan importante escuela. Los nervios me invadían este lugar podía ser mi reino aunque esto era algo que ni mi apellido ni mi fama podían asegurarme esta escuela está saturada de otros herederos y eso solamente significa que soy uno más. Mi mente se tranquilizó pensando en que estaría rodeado de otros con el mismo nivel y no tendría que preocuparse por chicas insignificantes sedientas de fama. Baje por las escaleras y Esther no parpadeo al verme aparecer mientras tecleaba la pantalla de mi celular. Intentó bajarme de mi pedestal al verme pavonearme como acostumbro hacer por la ciudad cuando encuentro estoy usando algo recién salido de las pasarelas o cuando me veo amenazado por otro socialite frente a frente. Disfrútala esta es la primera y última vez que podrás llegar así vestido, porque no sé si sabes o si recuerdas que en esta escuela se usa uniforme. Las palabras de Esther sonaban como viento. Si me había vestido fabuloso con lo último de Marc Jacobs había sido justo por eso. Esta era la única vez en la que podía usar alta costura en esa escuela. En mi mente podía usar una bolsa de basura con un cinturón, una camisa hecha con restos de comida y una bolsa de papel a modo sombrero que aun así me vería despampanante. Recordé la vez en el campamento de exploradores cuando combine la boina con una bufanda y cuando combinaba suéteres de cachemira con calcetines de rombos lo cual demostraba desde ya como yo siendo un niño de ocho años poco a poco me convertía en el Fashionista que soy hoy en día. Me quede sin aliento al estar parado frente a Royal Hills, el lugar era enorme en persona. Esta escuela no tenía nada que envidiarle al Castillo de Windsor. Enormes y elaboradas rejas nos daban la bienvenida. Realicé unas de mis teátricas entradas por la enorme entrada de piedra con enredaderas de Royal Hills, Esther pregunto por la directora, a una extraña chica que se cruzó con nosotros.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Caminamos por el corredor. Mi respiración estaba excitada. En cualquier lugar donde caían mis ojos había algo fabuloso. Patios con rosas rojas y fuentes, corredores con molduras, cuadros con elaborados marcos y estatuas de personajes desconocidos. Seguí a Esther y nos detuvimos frente a una puerta de cedro el nombre de la directora estaba tallado en ella, Elyse Ravenscroft brillaba en dorado. La asistente de la directora salió y nos dejo pasar amablemente. La directora era una señora con rostro amable pero con un estilo muy particular, toda la ropa del mismo color zanahoria el cabello maltratado de tantos tintes que hasta un ciego notaria el extraño parecido con Helena Bonham Carter solo que esta versión tenía las raíces negras debajo de tanto peróxido. Nos recibió con un gesto para que nos acercáramos a su enorme escritorio. Una pequeña colección de flores de cristal adornaban el mueble de madera. Ella cordialmente se presentó arrugando su pequeña nariz. Buen día soy la directora Ravenscroft. Dijo sonriendo ofreciendo sus arrugadas manos con las uñas pintadas de rojo Dior. Oh my, lo dice con orgullo? Acaso es esto era un convento que ahora funge como funeraria pensé mientras me sentía atraído por su acento británico. Mucho gusto, yo soy Esther Hollower y él es James. Dijo mi madre volteándome a ver. Respondí con una sonrisa plástica para parecer amable. La directora se levanto finamente. Por aquí señora Hollower. Susurró al notar el incómodo silencio al cual ella esta tan acostumbrada. El tener a la elite de la ciudad estudiando en su escuela le ha dado una interminable paciencia, gusto por la moda e interpretar los silencios. Mientras Esther llenaba y firmaba todos los papeles para mi traslado, me perdía en los corredores del segundo nivel, los pisos de mármol encerado, las paredes con algunos retratos de esos que parecen seguirte a todos lados con la mirada y viejas fotografías de estudiantes en blanco y negro las cuales eran tomadas con esas anticuadas cámaras que parecían explotar, techos de madera y grandes vitrales como de iglesia inglesa hacían única a esta escuela. Incluso podía sentir la brisa proveniente de los enormes arboles de los inmensos jardines los cuales extrañamente solamente estaban adornados con rosas rojas. Bancas para sentarse, caminos de roca y un lago artificial me maravillaban. En mi mente solo podía imaginar todas las historias que en esos lugares viviría y en como mi vida comenzaba a tomar sentido finalmente.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Escuché el sonido de unos tacones Jimmy Choo por detrás haciéndose eco rompiendo con el pacifico silencio de los corredores. Debes venir para ver tu uniforme. Dijo Esther mirando el enorme candelabro de cristal que colgaba encima de ella. Camine sin pronunciar palabra. Deslicé mi mano por el barandal de madera tallada de las escaleras de caracol. Incluso pasé el dedo dibujando un corazón tallado con unas iníciales, al parecer A y C querían que todo el mundo supiera de su amor. La directora Ravenscroft esperaba en la recepción. Ella estaba sentada tomando un aromático te de hierbas en una fina taza de porcelana china. La asistente apareció detrás de mí con el uniforme. Finalmente tuve ese uniforme en mis manos. Era un pantalón de vestir negro entallado, una camisa blanca de manga larga con puños y cuello negro, un chaleco de tela escocesa rojo y negro pase mis dedos por el escudo de la escuela, dos leones sostenían un escudo de rosas que tenía una corona encima y debajo de todo eso el nombre del colegio en unas cintas. Todo bordado finamente. Un par de corbatas para combinar rojo y negro y una boina negra completaban el conjunto. En ese momento pasaron por mi mente un sinfín de accesorios con los que combinaría todo. Un millón de chicos matarían por usar este uniforme. Quiero tres. Ordené somatando mi bolso encima del escritorio de la chica. Un par de chicas se pararon distantes en la puerta .Eran un par de chicas insignificantes con el cabello corto a la barbilla y lentes de diseñador en la cabeza. Noté como a más delgada de ellas me fotografió y de inmediato supe que era oficial, ya era un chico Royal. En ese momento solamente podía preguntarme si esas chicas estarían en mi clase o incluso si esas chicas serían mis amigas. Ingresar en un nuevo escuela era como un nuevo cambio de vida. Todo está bien? La directora Ravenscroft me pregunto cuando las chicas se fueron. Ella parecía disfrutar verme ahí, parado en su prestigiosa escuela. Todo está perfecto. Respondí con una sincera sonrisa.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 7 Roselyne se encontraba sentada en una esquina apartada de Beverly center, ella estaba ahí, tomando pequeños sorbos de su té de Starbucks mientras escuchaba a Bianca criticar a Katherine y sus amigas. Ella solo miraba a su amiga mover sus carnosos labios pero no estaba escuchando nada. Algo se había roto entre ellas desde la fiesta de Shawn y ella se estaba sintiendo como un gusano, la hipocresía era algo que ella no acostumbraba pero en ese momento era algo necesario, era el último fin de semana de Bianca en la ciudad y era ella era demasiado gentil como para arruinarle las últimas horas en Beverly Hills discutiendo. Y esos zapato rojos que ella estaba usando, eran como de lesbiana de New York. Bianca parecía desquitar toda la ira sobre Katherine. Y no te olvides del bolso. Roselyne dio otro sorbo a su y seguía con la mirada todos los arrebatados alemanes que Bianca hacia. Y es por eso que no pienso invitar a ninguna de ellas a la fiesta de la fogata de esta noche. Y es por eso que esa fiesta será aburrida. Roselyne pensó ella prácticamente se estaba viendo a si misma sentada en un tronco toda la noche. Y estaba pensando en todo lo que podría pasar si Bianca cambiaba de opinión e invitaba a las chicas. Ellas hubieran aparecido en sus bikinis hubieran saltado topless al lago, hubieran jugado ouija o hubieran bailado alrededor de la fogata animando la noche. Entonces, no te cambiaras? Piensas ir vestida así? –Bianca la miro de pies a cabeza. Roselyne estaba usando un vestido de lentejuelas rojo sobre unos jeans y zapatos de punta. Que te sorprende? Ella respondió mientras seguía a Bianca por el corredor. Entraron a una tienda de accesorios y Bianca corrió cuando vio unos collares brillantes de imitación. Roselyne se sentía contenta de llevar una mini cartera colgando de su hombro, en ella no cabía nada más que su teléfono y un lápiz labial, no planeaba ser cómplice de unja ladrona compulsiva por última vez. Un par de chicos que las estaban mirando desde la vitrina de la tienda se acercaron a saludarlas. Bianca los miró a la distancia y sonrió.la testosterona era algo vital para ella. El chico con el cabello ondulado fue directo a Bianca, debió de haber sido uno de esos momentos narcisistas en los que te acercas a quien se parece a ti ya que los dos parecen tener serios problemas de estática en su cabello. Y el otro chico con el cabello rasurado las cejas depiladas y una extraña barba de sombra se acercó poco a poco a Roselyne mientras tomaba valor. Ella solo lo miraba mientras
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel pensaba en cómo se vería con otra camiseta, no con esa Ed Hardy de mal gusto y otros pantalones no tan desarreglados. Que dices si vamos allá atrás? El chico dijo señalando los probadores de ropa. El coloco su mano sobre la cintura de Bianca y ella no hizo nada para detenerlo. Bianca sonrió. Antes quiero estos tres collares y el bolso que esta allá. Roselyne dio un paso atrás al sentir al chico rasurado molestamente cerca de ella. Esta no era la primera vez que Bianca se dejaba manosear a cambio de accesorios o ropa de moda. Ya estaba acostumbrada a verla venderse a cualquier chico pero no podía dejar de sentir pena por ella cada vez que esto sucedía. Ella fulminó con la mirada al chico y camino destino hasta detenerse frente a unas chicas que estaban probando unos perfumes y fingió interés en ellos también. Un par de minutos después miró sobre de su hombro y vio salir de la tienda al chico de la camisa Ed Hardy. Inmediatamente volteó a ver hacia donde estaba Bianca pero solamente una señora con una flor en cabello estaba parada ahí. Ella colocó el perfume Dior sobre la vitrina y salió de la tienda. Se detuvo frente a una vitrina y ella no estaba viendo los maniquíes ni los vestidos que usaban. Ella se había detenido ahí para pensar. Se preguntaba a sí misma como había sido posible que en tanto tiempo ella hubiera querido ser como Bianca. Ella movió la cabeza en un gesto incomprensivo al ver su reflejo. Había tardado demasiado tiempo en ver a la verdadera Bianca y sentía terrible de haber sido vista a su lado por años. Ella vio una sombra detrás de ella y una mano toco su hombro. No te parece que esta bolso es el complemento perfecto para mi atuendo? Bianca susurro. Sin duda alguna. La mirada de Roselyne fue directo a la bolsa de compras que Bianca cargaba en su otra mano. Ella se había retocado el labial y se había aplicado perfume. Roselyne no quería pensar lo que había sucedido en esa apartada esquina detrás de los exhibidores. Y ahora que tas, piensas seguir prostituyéndote allá? Bianca abrió los ojos dramáticamente. Si tengo la oportunidad y está en juego algo que quiero por supuesto que sí. Y tú piensas ser la cuarta perra en el grupo de Katherine. Sobre eso, no había querido decírtelo. No quería que te enteraras. Cambie de opinión. Roselyne jugó con los risos de su cabello. Entre a royal Hills. La expresión facial de Bianca cambio de golpe. Entonces ahora serás una golfa de la realeza, con tacones altos y aires de grandeza. Bianca estaba imitando los gestos que las chicas Royal Hills hacían cuando se las encontraba.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Roselyne sonrió y dejo a Bianca sin respuesta. Le había agradado el comentario que ella había hecho. Ahora pasaría a ser de la realeza, ella estaba desesperada para que el par de semanas que restaban para que terminara el mes de julio volaran y así comenzar su nueva vida. *** Roselyne no había hablado con Bianca en las últimas cinco horas desde que la dejo en el centro comercial. Ella estaba dando vueltas en su habitación mientras vaciaba todos los vestidos de su closet. Las paredes con estampado floral, muebles vintage y un escritorio repleto de libro los cuales ya no cabían en el librero decoraban su habitación. El humo del incienso con aroma a vainilla endulzaba el aire que entraba por la ventana. Ella tenía menos de media hora para llegar a la fiesta de Bianca. Esperaba causar furor y opacar a todas las chicas en especial a Bianca. Coloco un vestido strapless y un vestido de encaje sobre su cama. Eran los más cortos que tenia. Había echado a la basura la idea de ir con jeans. Encaje. Ella se dijo a si misma metiéndose en el entallado vestido. Ella se coloco dos collares y lleno sus muñecas con pulseras. Estaba usando el look que Bianca tanto le había dicho que la haría lucir menos inteligente y más caliente. Belleza e inteligencia juntas solo yo las tengo. Roselyne solía repetirse esa frase así misma cada vez que flaqueaba. Y en ese momento ella quería arrancarse el vestido y despintarse el rostro. Respiro hondo y se escabullo fuera de su casa. Llevaba los tacones en las manos para que su padre no la escuchara bajar por la escalera de madera. Dios, mi cabello, tardare una semana en quitarme el olor a humo. Ella murmuró mientras se acercaba a la fogata. Había llegado retrasada pero eso algo que estaba bien visto. Ella no reconoció a ninguno de los chicos que estaban ahí, se preguntaba si era la fogata correcta. A su izquierda estaban unas chicas que reconoció de la escuela u respiro aliviada. Bianca se había esmerado en invitar a todos los chicos que conocía de la ciudad y era por eso que el lugar estaba repleto de hombres. Roselyne! Ella volteo al escuchar su nombre. Chantal la saludo a la distancia mientras se acercaba. Ella estaba usando un vestido de animal print y se había recogido el cabello. No te parece que Bianca? El aliento de Chantal olía fuertemente a alcohol y la botella de Chardonnay que cargaba estaba llena. Ella había estado tomando antes de la fiesta. Y dime cuando no es así. Roselyne le arrebato la botella a Chantal y le dio un enorme trago.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Chantal levantó las manos y soltó un aullido. Ellas se dejaron caer sobre un tronco que estaba retirado de la fogata. La luna iluminaba el lugar y el fuego dibujaba sombras que bailaban al ritmo de la música. Entonces, Royal Hills, como lograste eso? Le pregunto Chantal con su gesto de envidia mientras su cuerpo se mecía. Ella cruzo la pierna esperando a que Roselyne le alcanzara el Chardonnay. No me costó mucho, solo debí de portarme bien todo el año, o fingir que me portaba bien y listo, no me pudieron decir que no. Ella no podía decir que prácticamente le había rogado a la madre de James Zahr para que moviera sus influencias y le abriera un lugar en la escuela. Te extrañaremos Bianca! Se escucho a unas chicas gritar a la distancia. Los pensamientos iban y venían de la mente de Roselyne. En ese momento se miraba a si misma caminando por los pasillos de Royal Hills con la impecable blusa blanca con cuello negro, el vestido de tela escocesa, los vuelos negro que llegaban arriba de la rodilla, la hermosa capa negra, la delicada boina, las medias rojas hasta la rodilla y las zapatillas Oxford De Charol más costosos los cuales esperaba poder suavizar un poco y acostumbrarse al enorme tacón antes del primer día. Ella volvió a la realidad tomando un pequeño sorbo del Chardonnay mientras se miraba a si misma reflejada en la botella. Noto so labial rojo en la boquilla de la botella. Chantal se la arrebato y dio un largo trago. Esta podía ser la última vez que estaría ahí sentada con una chica de Catolic school y la última vez que se vería con el cabello al natural. Estas lista para lanzarte a los tiburones? La voz de Katherine la hizo brincar asustada. Keira y Katia aparecieron detrás de ella. Las chicas habían aparecido luego de que siguieron a un BMW con chicos hermosos. Creo estar preparada. Así se habla nena. Chantal aun estaba sentada. Su voz había cambiado luego del trago de Chardonnay que había dado. Debes renovarte inmediatamente. Katia dijo suavemente. Keira tomo el cabello de Roselyne y camino alrededor de ella. Debes cortar y teñir tu cabello, comprar ostentosos accesorios, lujosos bolsos y cualquier cosa que te haga resaltar. Katherine parecía estar preocupada por Roselyne. Ella y las chicas intercambiaron miradas y sonrieron. Esta era la primera vez que Roselyne escuchaba que alguien la apoyaba con el cambio de escuela. Aun queda tiempo. Nosotras nos encargamos en hacerte ver como una chica Royal Hills. Roselyne dibujo una amplia sonrisa y estaba por agradecer a las chicas cuando Chantal la
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel interrumpió. Tu si que sabes cómo dar una fiesta. Ella giro lentamente y vio a Bianca con los brazos cruzados y las piernas abiertas. Ella estaba usando un baby doll negro de encaje y unos tacones rojos exactamente iguales a los que tanto había criticado a Katherine esa mañana. Roselyne se sintió invisible al no hacer contacto visual con ella. Y a ustedes, quien las invito? Fuiste tú Hipster? Roselyne negó con la cabeza. Nosotras no necesitamos invitación para nada. Creo que eso es algo que tu ya sabias oreo. Ellas se quitaron las camisetas, dejaron caer sus faldas y caminaron hacia los chicos usando diminuta lencería de victoria secret. Sus cuerpos de modelo se miraban más delgados a la luz de la fogata. Todos los chicos hicieron un círculo alrededor de ellas y la fiesta dejo de ser la despedida de Bianca para convertirse en una fiesta nudista en el momento en que los chicos comenzaron a quitarse las camisas. Roselyne levanto del brazo a Chantal y prácticamente la estaba cargando. Adiós Bianca, te deseo lo mejor. Ella dijo a sus espaldas. Bianca volteó y solo logro ver a Roselyne alejarse mientras arrastraba a Chantal. Una lágrima recorrió su mejía. Ella la retiró rápidamente con su mano.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 8 La mañana del primer lunes de septiembre había llegado. La elite de la ciudad cambiaba sus atuendos de diseñador por los uniformes de todas las escuelas de la ciudad, las calzadas empedradas que conducen a la talla de Versace, Lanvin, Jimmy Choo y Tiffany estarían desoladas. Me levanté con el sonido de olas de mar. Estaba en medio de almohadas de plumas. Aun no me había levantado y ya estaba extrañando mi cama. El cascabel que colgaba del collar de Bella-Boo sonaba alrededor de mi cama. Mis ojos se fueron directo al bolso Louis Vuitton que estrenaría esa mañana. La puerta sonó y enseguida estaba frente a mí la charola con yogurt y fresas cortadas en rebanadas. Estaba despierto tres horas antes de que comenzaran las clases en Royal Hills y era para hacer todo con tranquilidad, quería disfrutar cada instante de este día. Había realizado una versión corta de mi rutina de yoga en mi pijama de seda y ahora me encontraba dándome un baño con minerales y había aplicado una mascarilla sobre mi rostro. Las chicas royal Hills son conocidas por el dramático maquillaje y los chicos son conocidos por una piel impecable y hermoso cabello. Música de violín sonaba en mi habitación. Era momento de ponerme el uniforme. Estaba usando los guantes de encaje Chanel y zapatos Louboutin. Lentes de sol Christian Dior y me mire ante el espejo de mi tocador victoriano, el cual estaba combinado con el resto de la habitación. Este uniforme jamás se había visto tan espectacular. Deje caer crema de manos, espejo, perfume y otras cosas en el interior de mi bolso y Salí de mi habitación. Camine lentamente bajando las escaleras del vestíbulo. Esther estaba parada junto a la escultura de mármol. Ella estaba usando su traje Michael Kors y había recogido su cabello para lucir el collar de perlas. Sé que no es lo más importante, pero envié tus libros y otras cosas a la escuela con el chofer. Ella me dio un abrazo y luego reviso no haber manchado de labial mi camisa. El ya regreso y te está esperando para llevarte. La piel se me erizo. Esther sabia como volver dramática cualquier situación. Había pensado conducir yo mismo pero la idea de que el chofer me llevara se escuchaba lujosa. Por dios, es solo un día más en mi vida. Sonreí y solté las manos de Esther. Adiós. El recorrido de mi casa hacia Royal Hills era de quince minutos y algo había pasado en los primeros tres. Sentía horribles nervios en el interior, mi estómago rugía pero esta vez no era por hambre, eran nervios.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel El McLaren se estaciono frente a las imponentes rejas de Royal Hills. Mis ojos miraban los autos de lujo que pasaban a nuestro lado. Respire hondo y le indique el chofer que podía abrir mi puerta. Si estaba nervioso era algo que solo yo debía saber, soy un experto en las apariencias, por fuera me veía muy seguro. el bolso Vuitton colgaba de mi brazo y el sol se reflejaba en mis lentes. Caminé por la gran entrada y me detuve debajo del enorme candelabro de cristal. De nuevo estaba frente a los interminables pasillos de madera techos de catedral y enormes ventanas lo diferente ahora eran las miradas de todos los chicos que me miraban pasar frente a ellos como solían hacerlo a diario con envidiosas miradas. Logre reconocer a varios de ellos pero nadie se acercaba a mí y no yo no pensaba acercarme a nadie. Sentía el aroma de almendra de la cera de pisos mezclado con todos los perfumes que dejaron al pasar, un nudo subió a mi garganta. Me acerque a la puerta de mi clase atravesando un largo corredor y eché un vistazo. Enormes escritorios de madera tallada y enormes libreras repletas de libros antiguos. Un par de despampanantes chicas se acercaron a mi había escuchado sus tacones varios pasos atrás. Una tenía el cabello castaño oscuro con un tocado de plumas y la otra con el cabello brillantemente rubio con extensiones que le llegaban a la cadera, un espeso fleco y brillantes pendientes de diamantes. Sus labios eran rojos y usaban enormes pestañas postizas. Se pegaron molestamente a mí invadiendo mi espacio personal. Ellas estaban sosteniendo pequeños bolsos y sonreían. Las chicas parecían ser gemelas, tenían mucho parecido en sus rostros. Pero había algo que las diferenciaba. Hola, qué lindo bolso, y esos guantes parecen haber sido diseñados para el uniforme. Te presento, ella es Sophia y yo soy Sienna Stafford. Ellas no habían de sonreír e incluso no habían parpadeado. Me estaban examinando minuciosamente con la mirada. Un placer, James Zahr Hollower. Son gemelas? Algo dentro de mi ya sabía que ellas sería mi nuevo sequito de aduladoras. Ellas serían las que suspirarían cada vez que me acompañaran a comprarme ropa y me vieran salir de los vestidores, las que pondrían sus muñecas para que oliese los nuevos perfumes y las que de ser necesario responderían a las riñas de todos los viernes en la noche cuando dejan libres a las chicas marginales quienes se creen dueñas de cualquier lugar con vitrinas y un pequeño restaurante japonés. No, pero nos lo preguntan seguido. Somos primas. Las chicas dijeron en tono de Duh desviando la mirada. Nosotras te estábamos esperando. Sabíamos que el multimillonario con descendencia árabe se integraría este año Entra y escoge tu lugar, hasta ahora solo los mejores tres hemos llegado. Los parpados de Sophia se movieron tan rápido como las alas de un colibrí.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Me quedé viendo los dos bolsos en los dos primeros asientos, un Prada y uno de Moschino, inmediatamente supe a quién pertenecía cada uno, el Prada era de Sienna quien sabía combinar accesorios por lo que su cinto y sus zapatos necesitaban ese bolso y rosado era de Sophia la chica Barbie que olía a algodón de azúcar. Enseguida serpenteé por el lugar hasta el escritorio en la parte de atrás, en esa esquina en la que se puede enviar mensajes y leer las revistas debajo de los libros. Sabía que quería ese asiento y no el de en medio como el que tenía en Hightown Hill con sus ex amigas regadas por todo el salón y siempre había sentido envidia porque Tanner, el chico raro que podía hacer lo que quería en ese sitio. Dejé caer mi bolso y coloque detrás de mi lugar el bolso Coach con mis libros que Esther había mandado, ella tenía buen gusto el pitón está de moda. Manos, no tiemblen era lo único en que podía pensar en ese momento. Miré por encima de mi hombro. Sienna y Sophia, se sentaron una a cada lado de mi, prácticamente me estaban diciendo con la mirada “de ahora en adelante, jamás nos separaremos”. Sonreí y no pronuncie palabra alguna. El silencio invadió la clase. Ellas cruzaron sus piernas y no despegaban la mirada de mi. Estaba acostumbrado a ser observado pero jamás lo habían hecho solamente dos personas y por tanto tiempo, ellas me estaban destrozando los nervios. Sonreí, de nuevo podía sentir la dulce hipocresía correr por mis venas. Deberíamos ir al jardín principal ver a los y presentarte con los chicos que no conozcas, bueno si queda alguno en la ciudad. Chilló Sienna jugando con un mechón de su rubio cabello. Sus ojos brillaron como esmeraldas a contraluz. Asentí con la mirada y las seguí. Mi opinión sobre las primas Stafford había cambiado en cuestión de segundos. Presentía que esas chicas serian un dolor de cabeza, o quizás el dolor podía ser comparado con el dolor de muela por tanta dulzura desparramada. Los tres nos sentamos cruzando las piernas en la banca junto a la enorme puerta de madera y hierro forjado que conducía hacia el jardín. Estando ahí sentado podía sentir el aroma de los rosales, escuchar los murmullos provenientes de todos lados y a la distancia el olor a nicotina que salía de algún lado. -God, y ella quién es? –James pregunto incómodamente cuando una chica con un tono de piel más pálido que el de él paso somatando unos Gucci. Oh, ella es Mía, la chica más falsa de la escuela, y no falsa por operada, sino que por mentirosa. Ella dice que su padre es millonario cuando la realidad es que su padre la rechaza y el millonarios es su tío.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Y no olvides que dice tener todo una habitación entera para su armario y jamás la hemos visto en el día que podemos venir sin el uniforme o salir de compras e incluso dicen que su verdadero nombre no es Mía y que el auto que conduce es heredado. Murmuró Sienna como si le preocupara que alguien se enterara de que ella era la que había retorcido un poco esos rumores. Y no te olvides del día que la vimos en esa horrible fotografía de una convención de fanáticos de ciencia ficción disfrazada como la princesa leia. Sophia se calló de golpe. La mirada de Sienna le indicaba que debía cerrar la boca. Un grupo de chicos ricos con nombres poco conocidos o futuros herederos se acercaba. Estos eran los chicos que se suelo mirar por los pasillos robando oxígeno, viendo sus celulares, pegando carteles o murmurando envidiosos. Pero ellos son los chicos que me mantiene a mí y a otros socialite en lo más alto, ellos son los que critican o adoran mis atuendos, esparcen los chismes y son un porcentaje de seguidores y likes acumulados. Noté a Roselyne caminando delicadamente mientras su cabello destellaba, sus pómulos sobresalían de su rostro, sosteniendo un bolso Saint Laurent y los zapatos de charol más altos que había visto usar entre las chicas royal. Me levanté me ajusté la bonina y moviendo de lado a lado el nudo de mi corbata volví a dibujar mi amplia sonrisa. Me estaba acercando a saludarla como si conociera de toda la vida. Ella había cambiado mucho desde la última vez que vi. Había recortado y estilizado su cabello con las mechas californianas, había descubierto el maquillaje y estaba más delgada. Roselyne! sabía que vendrías a estudiar aquí. Tomé su mano y ella sonrió. Te estuve esperando. Se nota que al igual que yo eres tu propia estilista, luces fabulosa. Chillé pasando mi mano por mi barbilla. Nosotros si sabes cómo estilizar un uniforme. Roselyne me respondió la sonrisa y caminó a mi lado. No había escuchado el tono de su voz. Ella no había pronunciado ni una palabra. Roselyne sintió como el sentimiento de dejavu que había tenido en el que James se haría su mejor amigo, se estaba materializando. Después de todo que chico como él se resistiría a ser su amigo, ella podía ser la chica linda con el mejor amigo gay que se enamoran de los deportistas más top de la ciudad o en el caso de James del amigo porrista que necesita colgarse de la popularidad de alguien. Sienna y Sophia intercambiaban miradas, sintiendo una leve amenaza al verlos juntos, recordando viejas e hipócritas amistades. Según ellas este sería el año en el que la corona de Queen Bee finalmente les pertenecería y algo les decía que debían cuidarse de esos chicos quienes desde ya estaban robando suspiros envidias y miradas, y eso era algo que ellas ya habían vivido y no querían desempolvar las armas de la guerra a traición.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vamos, te llevo a nuestra clase. Murmuré tecleando en la pantalla de mi cada detalle de su mañana para los cientos de seguidores que, se morían por saber cada detalle de lo que sucedía en Royal Hills. Sienna y Sophia estaban paradas justo a mi lado y me sentí como si estuviera parado entre maniquíes. Las tres chicas lucían hermosas pero no hablaban. Quienes son ellas? Finalmente me preguntó Roselyne ajustándose el chaleco viendo por encima del hombro como las dos chicas intercambiaban miradas mientras nos seguían. Parecen nuestras Sombras. Ah, sí, ellas son Sienna y Sophia, acostúmbrate a ellas son inofensivas, y podrían sernos de gran ayudad o solo de compañía. Dije muy cerca de oído. Roselyne estaba usando el perfume de Taylor Swift. Sienna y Sophia no sabían porque en esa ciudad los chicos se derriten por las chicas morenas que parecen las hijas de las criadas o parientes lejanas de Demi y Selena, y no por las herederas de cabellos claros con gran personalidad como Paris o Mary-Kate y Ashley, por lo que solo podían resignarse ante la belleza de Roselyne y su hidratado cabello, huesudo rostro exfoliado y cejas perfectas. Ellas nos detuvieron justo enfrente de un extraño cuadro en el que estaban pintados unos caballos. Ellas tomaron a Roselyne del brazo y le plantaron unos besos sin tocarle las mejillas. Roselyne sonrió y tomo de nuevo mi brazo. Seguimos caminando, los murmullos se escuchaban cada vez más fuerte e incluso el sonido de las segundos marcados por viejo reloj hacían eco en mi cabeza. Esta es nuestra clase. Roselyne dijo con seguridad quitándome las palabras de la boca. Sus ojos pasaron de esta a oeste en cuestión de segundos. En mi cabeza el lugar ya debería de haber estado lleno de mis nuevos compañeros pero el lugar seguía vacio. Era la primera vez que llegaba antes que todos. Yo jamás espero por nadie a mi es a quien deben de esperar. El ambiente se podía cortar con las afiladas miradas de las primas Stafford. Siéntate aquí dije en un arrebato, quitando el bolso de Sophia y pasándolo al lado del escritorio de Sienna. Que sombra escoges? dije sonriendo, viendo indirectamente a las chicas como ya les habían puesto de apodo. Y ahora ellas estaban paradas en la puerta viéndonos fijamente. El apodo de sombras les quedaba perfecto, eran silenciosas y caminando detrás de mí. Me quede de pie viendo como Roselyne retocaba su maquillaje frente a un compacto MAC. Ella saco de su bolso una pequeña cartera crossbody y paso el conto sobre ella. Salimos de la clase y caminamos detrás de las sombras. Nos sentamos en uno de los corredores que se dirigen a la clase de los Senior. Chicos con costosas mochilas, chicas
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel con el cabello en varios tonos y maestros sosteniendo tazas de café oscuro y espeso pasaban frente a nosotros dejando el humeante aroma. La energía era densa como todo primer día en cualquier escuela. Mis ojos pasaban lista de todos los accesorios de diseñador que pasaban frente a mí. Era como estar en la semana de la moda de new york. Todo estaba muy tranquilo y silencioso luego de que la directora Ravenscroft pasara saludando a la distancia. El ambiente pronto cambio con el sonido de unos pasos que se acercaban. Subiendo las escaleras de madera del ala norte estaba el chico más cotizado, y el tema de conversación de todo mundo. Pasó frente a nosotros. Era alto con piel blanca y el cabello rubio largo estaba delicadamente peinado, unos penetrantes y enormes ojos azules y unos muy apetecibles labios rojos. Mi respiración había aumentado. Si corazón latía fuertemente y mis manos se aferraron a la correa de mi bolso. Nunca en mi vida había visto a un chico como él. Mi mente paso rápidamente por nombres y rostros de chicos de la ciudad pero por alguna razón no lo conocía, no sabía nada de él. El nos miró por unos instantes sin detener su camino, levantando una ceja seguido de una ligera sonrisa. Sentí que esa mirada estaba dirigida hacia mí. Nuestros ojos hicieron contacto. Por primera vez podía sentir la mirada de un chico viéndome a mí y no a mi atuendo, o a las chicas que me rodean. Roselyne sentía que se dirigía a ella, se mordió un labio y un extraño hormigueo recorrió su cuerpo sentía como si se hubiera tragado una enorme roca y esta se movía inquieta en su estómago e incluso podía sentir la sangre correr por sus venas sonrojando sus mejías. El chico se perdió en el corredor y dentro de mi solté un largo suspiro. Sophia me hizo reaccionar viendo como estaba como drogado con la mirada ida y la piel erizada. Sienna me miraba fijamente luego miro detrás de mí. Voltee a ver qué era lo que miraba y enseguida note a Roselyne quien, por lógica, también había visto al hermoso chico. Las primas intercambiaron miradas. Exactamente las mismas reacciones que habían tenido los italianos cuando lo vieron por primera vez. Él es Vincent Von Vandelinde, el heredero más misterioso, el más guapo de la escuela y por lo mismo el más cotizado de toda la ciudad. Según se, sigue soltero, pero como cualquier chico ingles nadie sabe si gusta de las chicas o chicos. Sophia dijo sin despegar la mirada de su celular del cual colgaban plumas rosa. Mi corazón se detuvo. Podría ser esto algo posible? Quizás es un caso de negación, el cual podría ayudar a avanzar al siguiente nivel, aunque no estaba seguro si se quería
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel comprometerme con un chico dudoso, no quería que nadie me hiciera retroceder de donde ya estaba luego de mi salida del closet con Dalton. Roselyne pensó que lo estaban mal interpretando, tan solo se trataba el típico príncipe azul que espera el amor verdadero, ese que solo se da una vez en la vida, como los príncipes de Disney que aseguran un felices por siempre a su lado. Los cuatro volteamos la mirada. Vincent se perdía por el pasillo y otros chicos se le unían intercambiando roces y empujones. Los rumores eran ciertos, por los pasillos del Royal Hills se paseaban los chicos más calientes de la ciudad, y era por eso que la escuela estaba tan orgullosa. Ninguno de los dos quiso dar a notar que por dentro se morían por saber más sobre él. No querían parecer unos desesperados, aunque muy en el fondo si estaban desesperados, además, aun no se tenían la completa confianza como para contarse todo lo que pasaba por sus mentes. Por qué dices eso? le pregunto Roselyne a Sienna ladeando la cabeza imitando un poco a Bianca quien siempre resaltaba con sus contoneos. Me quede esperando la respuesta. Porque de vez en cuando se le ve acompañado en cualquier lugar, de una persona y otro día de otra, si me entiendes? Sienna hablo en tono de Duh. A veces chicos y otras veces chicas, sin mencionar el chisme, que dice que en el viaje a España del cual acaba de regresar, se desapareció. Las malas lenguas decían que se fue con uno chico de otra escuela y fue visto en la Calle Serrano, pero quien sabe que habrá pasado. Fruncí los labios y no hice comentario alguno aunque me estaba muriendo por exprimirle cada detalle sobre ese chisme a Sienna. El sonido de una avejentada campana interrumpió la sesión de chismes de las sombras quienes tenían la mirada hipnotizada. Cerraron las puertas, y el lugar se despejaba. Oficialmente la elite de Beverly Hills estaba reunida bajo el mismo techo. Entremos! dijeron al unísono las sombras somatando sus tacones por las gradas, serpenteando con el cuerpo y deslizando sus manos por el barandal. Las faldas de ellas eran mas cortas que el resto. Voltee a ver a Roselyne, rodee los ojos y ella hizo lo mismo. Esas chicas parecían estar participando para salir en ese programa en el que se burlan de las tontas chicas que se drogan con esmalte de uñas. Me deslice en mi escritorio y ajuste mis guantes. Mi mente estaba con Vincent. Entonces, París Hilton o Kim kardashian? Resoplé, Roselyne había comenzado con el cuestionario de nuevos amigos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Paris, siempre Paris. Sabes, la semana pasada me invito a que fuéramos juntos a Ibiza, ya sabes, ahora que es dj pero eso no me hubiera dejado estar aquí hoy. Muy cierto. Roselyne sonrió. Me encanta que ella no disimula su asombro ante mí. Celebridad que robo tu corazón? Josh Hutcherson. Sin duda Josh. Y quien ha robado el tuyo? Roselyne miró al vacio. Liam Hemsworth. Sonreí. Y obviamente Chris también. Por supuesto. Ellos son perfectos. Le di guiño. Sin duda alguna Roselyne tenía buen gusto, después de toda ella estaba buscando mi amistad y creo que hay algo de mí en ella, solo que yo jamás seria visto con ese feo collar con el dije en forma de corazón que parece haberlo sacado en una máquina de chicles. Roselyne mordió su labio. Entre pregunta y pregunta, solo pensaban en Vincent, el que les robó el aliento y de una manera u otra se había convertido en la prioridad del día, como en ese diamante que miras a través de la vitrina de Tiffany’s y no descansas hasta verlo en tu mano. Roselyne se quedo a media pregunta. Su mirada fue directa hacia la puerta, los compañeros que faltaban estaban haciendo su gran entrada. En ese momento me incomode, y viendo la reacción de Roselyne ella se encontraba igual. Nosotros éramos los nuevos del grupo y lo podías notar en que todos se saludaban entre ellos y algunos desviaban su mirada cayendo sobre nosotros. Enseguida noté a una chica que llevaba una mochila violeta con brillantes estrellas y pequeños llaveros de figuritas colgando. Tenía el rostro cargado de brillante maquillaje, la parte izquierda de su cabello era celeste, la derecha rosa y el fleco violeta en tonos color algodón de azúcar. Ella llevaba revistas de comics entre los brazos y alguna extraña canción pop sanaba en sus auriculares. Todas las miradas se centraron sobre ella como su hubieran encendido un reflector para hacerla notar. Hola, Tabatha Riddle. Ella se dirigió hacia nosotros. Yo estaba esperando acento asiático, pero ella hablo como si viniera de algún colorido lugar de Pensilvania. Ella saludo con una linda risita y la señal de dos dedos. Observé un extraño prendedor con forma de gato con ojos de brillantes que colgaba de la solapa de su chaleco pero lo que había robado completamente su atención fue el maquillaje de sus ojos el cual los hacía ver más grandes de lo normal y la mirada de Roselyne cayó directamente en sus medias de estrellas y
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel enormes plataformas. Ella solo continuo sonrió correspondiendo nuestras sonrisas. Ella se deslizo por un escritorio y luego de haber pegado como maniática varios stickers sobre él y de haber sacado una colección de lapiceros con plumas se colocó los auriculares y aparentemente se desconectó de la realidad. Tabatha estaba orgullosa de ser considerada toda una Lolita de Japón por los miembros de todos los grupos de internet y los seguidores de su blog. Obsesionada con toda la cultura pop asiática. Murmuró Sienna, etiquetándola. Por un segundo me alegre que Tabatha se hubiera puesto los audífonos. Si hay algo que me molesta es que juzguen a las personas delante de mí. Hay cosas que solo se deben pensar y no decir. Detrás de ella estaban Adam y Jared, los típicos inseparables grandes amigos. Quienes me ignoraron por completo como si fuera invisible, solo voltearon a ver a Roselyne, comiéndosela con los pensamientos. Solté un suspiro. Sabia que ellos eran la clase de chicos que habían perdido la virginidad con sus propias manos. Uña y mugre. Susurró Sophia al verlos como tigres hambrientos frente a la presa. Roselyne rápidamente los ignoró y fingió estar hablando conmigo. Enseguida fingí con ella e intercambiamos miradas. Uno era alto, pero gordo, es de esas personas que miras y piensas, ya sé quien compra todas las tallas XXXL en Saks. Tenía el look de pedófilo con una barba a medias y mirada perturbada. El otro chico apenas si se notaba, con enormes ojos saltones y era tan delgado que parecía que con un viento fuerte saldría volando del lugar haciendo un favor al resto. Entonces es el. Murmuré al reconocerlo que tus padres sean los dueños de esa gran cadena de hamburguesas no significa que debas lucir como una. Y donde estará el horrible espantapájaros de Axel Townsend? Chilló Sophia dejando la boca abierta. Quién? Pregunte enseguida. Pensando que un lindo nombre siempre es un de chico que le hace justicia. Y el apellido Townsend había sido tema de discusión telefónica entre Esther y alguien incompetente de su oficina. Más conocido como Freddy Crubber, él es el chico más extraño de la escuela o quizás de la ciudad, de seguro vendrá tarde como de costumbre. El año pasado lo encontraron fumando marihuana debajo de las gradas del 3er. Piso, no sé cómo lo aceptaron de nuevo, de seguro la influyente familia que tiene, tuvo algo que ver. Dijo Sienna jugando con su collar de rubíes.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sin mencionar que es gótico y se rumora que tiene un cuervo negro de mascota. Sophia dijo en una risita. Junto con el profesor quien llevaba un feo suéter con diseño abstracto y enormes lentes de abuelo entraron dos chicas, un poco insignificantes con el uniforme recién planchado y esa expresión de vista cansada luego de haber leído toda una enciclopedia por la noche. Ellas llevaban el cabello peinado en largas trenzas las cuales caían hacia un lado. Horribles, verdad? Dijo Sienna, son las gemelitas mataditas Ariadne y Minerva Lancaster, ellas deberían de estar en la NASA pensando en cómo contactar extraterrestres y no espantando por aquí. Ella metió su dedo en la boca en señal de asco. Las observe discretamente. Llevaban lentes como estuvieron de moda en los años veinte, bolsos J. Crew y zapatillas planas. Minerva llevaba unos pines de las sirenas existen, yo estuve en el área 51 y otro de los extraterrestres están entre nosotros. Ellas se sentaron en los dos primeros lugares pegadas a la pizarra y a unos centímetros del profesor. Todos sentados! soy el profesor Joseph Gallagher. Dijo dejando caer su taza de café sobre el escritorio. La mayoría aquí ya me conocen, pero hay un par alumnos nuevos. La mirada del profesor pasó por todos los rostros. Preséntense por favor. Mire a Roselyne. Sentía las miradas de todos encima como cuchillos muy penetrantes o como Naomi al caerse de en medio de un desfile. Hola a todos, yo soy Roselyne. Roselyne se levantó de su asiento, paso su cabello detrás de su oreja y sonrió. Y yo soy James Zahr Hollower. Dije interrumpiéndola al ver que Roselyne quería acaparar la atención de todos. Sabía que esta chica podía llegar a ser toda un socialite, ya que si bien Esther hablaba maravillas de ella y llevar los genes de la familia Ferrell era suficiente como para que ella lo opacara en cualquier ocasión pero mis apellidos, fama y fortuna tenían más peso que el ser bonita. El profesor Gallagher nos miró sin levantar la cabeza, como si su joroba no le permitiera mayor movilidad. Ya conocen a los demás? Nosotras ya nos encargamos de eso! Las primas Stafford. Escuché a uno de los chicos murmurar detrás de mí. Ya tienen a quienes seguir. Como ustedes no tienen vida propia! interrumpió Tabatha entrelazando sus dedos con las uñas de diferentes diseños mientras miraba a las primas Stafford desgarrarla con la mirada. Como sus adorados Camillo y Carlotta, ya no están. -Quienes? Pregunté viendo el colorido cabello de la chica. Yo sabía sobre un par de hermanos italianos llamados Camillo y Carlotta que habían dejado la ciudad, y también
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel sabía que ellos habían asistido a royal Hills o que gracias a su salida Roselyne y yo estábamos sentados en esos tan cotizados lugares. Los otros dos chicos que este par seguían como locas todo el día, la vacante estaba disponible y ustedes cayeron del cielo para ellas, prepárense porque ellas ni muertas los van a dejar de seguir. Roselyne se sentó delicadamente. Este el primer momento incomodo que vivía entre esas cuatro paredes. De nuevo habían salido a colación personas ausentes y ella no quería dar su opinión de personas que jamás había conocido. Señorita Blanch, pase usted. El profesor Gallagher se había escuchado como un caballero el ver a la chica parada en la puerta. Yo conocía a Nina Blanch, ella era una hermosa chica de herencia española que siempre presumía ser estudiante de Royal Hills, pero meses atrás era más conocida por haber cortado su larga cabellera y haberse dejado el cabello no más largo de cinco centímetros, muchos la habían criticado pero en ese momento ella se miraba preciosa. Usaba una rosa roja de tocado resaltando sus ojos oscuros y labios color ciruela. Ella me miro fijamente y me giño, me había reconocido.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 9 Las clases habían comenzado, el aroma a nuevo de mis cuadernos lo tenía impregnado en mi nariz. La habitación estaba fría lo cual es ideal para mi, el clima frio me encanta. Tenía el pulso acelerado. Estaba muriendo literalmente por salir a ver a Vincent y darme un golpe de realidad, pues por alguna razón no podía creer que existiera un chico tan hermoso sobre la tierra. Vincent von Vandelinde repetía mental mente cada tres segundos, tenia un nombre hermosamente distinguido y me molestaba que eso era lo único que sabía de él. Roselyne estaba haciendo un movimiento sobre su cuaderno con sus uñas, luego miro fijamente su diminuto reloj que colgaba de su muñeca. Ella también estaba deseosa de salir. Mire a mis compañeros alrededor, sus lapiceros se movían sobre sus cuadernos, las voces de los profesores de algebra se escuchaban distorsionadas y el parloteo de las sombras parecían zumbidos de zancudos. El sonido de una bolsa de frituras abriéndose se escuchó lo bastante fuerte como para desconectarme. Mire mi cuaderno y había escrito el nombre de Vincent en varias ocasiones. Esto era algo nuevo para mí. Tomen su libro y ábranlo en la pagina tres. La profesora Woods dijo con su molestamente varonil voz. Me giré para tomarlo de mi maleta y la hoja donde estaba impreso mi horario de clases se deslizo debajo de mi asiento. La tomé y luego miré de reojo la hora en mi celular. Faltaban alrededor de veinte minutos, para que empezara el periodo libre. Números y mas números estaban en las hojas del libro. Mi mente no estaba concentrada como para comenzar a estudiar. Levante mi mano y la profesora sabía que estaba pidiendo permiso para salir al baño. Ella asintió con la mirada. La idea de verme cada detalle de mi atuendo en el enorme espejo del cuarto de baño y no en mi compacto era fabulosa. Tomé el estuche de mi bolso, en el cual tenía un mini kit de emergencia, el cual iba desde un cepillo quita pelusa, un par de aspirinas, espray para el cabello, un poco de tequila importado y la copia de Us Weecly que cambiaba cada mes. Salí de la clase notando como algunos otros alumnos se asomaban al verme pasar y murmuraban. Me sentí alagado, es fascinante causar alboroto en cualquier lugar. Bajé al primer nivel, necesitaba aire fresco de los jardines. Estaba a pocos pasos del baño cuando comencé a escuchar una canción de five seconds of summer a un volumen muy alto. Estar en el colegio más elitista de la ciudad no te da buen gusto. Pensé mientras me acercaba. Había tenido la esperanza de tener el baño solo para mi y poder tomarme selfies y modelar a mi mismo el uniforme. Comencé a tararear claro de luna. Esta era la canción con la que Esther se relajaba y yo también. Me detuve de golpe al pasar por la puerta de madera. Un olor a flores frescas me tomo por sorpresa. Parado justo frente a mí estaba Vincent Von Vandelinde, el estaba pasando viéndose frente al espejo. Sin querer contuve la respiración.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel El fresco aroma de un atomizador automático del cual provenía el aroma a flores, el sonido de un lavamanos que goteaba y una melodía en flauta era lo único que nos hacía compañía. De inmediato, Vincent volteó a verme con sus hipnóticos ojos, con los cuales había estado fantaseando minutos atrás. Hola, como estas? El me pregunto, al ver que no iniciaba ningún tipo de conversación. Esta no era la primera vez que él era quien tomaba la iniciativa. Por primera vez en mi vida no sabía qué hacer ante esta situación. Esta era la primera conversación cara a cara con un chico al que no sentía de menos o incluso igual categoría. Me dejé llevar por la intuición y contesté de impulso. Tranquilo, solamente conociendo el lugar. Contesté sin darme cuenta. Las palabras habían brotado de mis labios. Mmm, es verdad, eres nuevo, y como te ha parecido Royal Hills? Me pregunto Vincent notando los nervios en el ambiente mientras pasaba sus dedos por su cabello. Su acento inglés endulzo mis oídos. Vincent había comenzado a mostrar sus nervios. Pensaba en que le había hecho la pregunta más estúpida al socialite mas nombrado de la ciudad luego de las Kardashians y eso solamente porque ellas tienen un reality show. No es tan intimidante como comentan, la verdad es como me lo imagine, es bueno estar en una escuela con otros chicos de la elite, hablando de eso, que estilo tan refinado tienes. Dije tratando de que no se notaran mis nervios al mismo tiempo que sentía estar respondiendo respuestas obvias como las que hacia Ellen. Gracias, tú también. El respondió ahora centrando toda su atención en mi. Su mirada había ido directo a mis guantes de encaje. Suspire aliviado en el momento en que había detenido el video de su tablet y la había guardado en su maletín. Sabes, me recuerdas a muchos socialite de la ciudad y de las series o será que te he visto en algún canal? dijo Vincent alborotándose el cabello como todo un comercial de Bumble and Bumble. El sabia poco de James pero sabía con qué conversar. Gracias y sí, creo que existe un programa en el que tienen que hablar de mí para tener ratting o yéndome por lo obvio creo que debiste de haberme visto en cualquier revista o periódico. Respondí, rodando los ojos mientras pensaba. Lógico, este es un caso de negación, cualquier otro no habría notado lo bien que me miró hoy, no habría notado mis guantes de encaje y no había quebrado su voz mientras se dirige a mí. Pero… hem… dime cómo te llamas? Pregunté obviamente fingiendo no saberlo. No podía quedar como un
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel chismoso de las sombras o como un indiscreto, hasta ahora el nombre era una pregunta segura. Soy Vincent Von Vandelinde, pero para ti solamente Vincent. El estiro su brazo, me ofreció su mano. Le di la mía y la estrecho. Había sentido su piel. El desato una corriente eléctrica que recorrió todo mi cuerpo. Sonreí. Y tú eres? -James, James Zahr Hollower. El soltó mi mano. En este año te gradúas verdad? Así es soy senior. Espera, entonces eres tú? Tu eres James Zahr. La voz de Vincent había cambiado. Yo estaba seguro que el sabia de mi por su comentario anterior pero me gusto que quería dirigir la conversación hacia mí. El mismo. Acaso existe otro? Sonreí de impulso. Me auto regañe en el pensamiento. Yo pensaba detenidamente cada movimiento antes de hacerlo pero por algún motivo estaba reaccionando por inercia frente a Vincent. Vincent me estaba mirando fijamente. Oh my, algo estaba pasando con mi cuerpo, una sensación que no había sentido antes. Habían pasado quince minutos sintiendo los nervios por todo el cuerpo. Pero esos quince minutos habían bastado para tener una de las mejores conversaciones de mi vida con Vincent. Vincent ajusto mi boina. Su rostro estaba a milímetros del mío. Lo recorrí con la mirada. Su rostro era perfecto. Parecía estar viviendo en un sueño. De repente Vincent reaccionó de golpe, como si algo hubiera brincado en sus ajustados pantalones. Lo siento, debo irme. su expresión cambio de misterioso a nostálgico. Ya me he tardado mucho y no creo que comenzar el año en detención sea algo que busque. El paso su mano por mi barbilla. Por supuesto que no, pero, nos vemos en el periodo libre verdad? Pregunté dando unos pasos atrás. Me alegre al haber hecho la pregunta indicada para tener una excusa y poder acercarme en el periodo libre y así mi nivel de envidias subiría un par de porcentajes más en la escala social. Perfecto, me buscas o te busco. Dijo Vincent tomando ajustando su bufanda y saliendo del baño rechinando sus botas vintage el suelo húmedo. El suspiro más largo de mi vida salió de mi pecho. Me recosté en la pared. En ese momento sentía que mi alma se había ido con él. Enseguida me asome por la puerta para
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel ver caminar por detrás. Su espalda era tan ancha como la de Chris Evans tenía un caminar muy especial, como los modelos de Calvin Klein cuando arrasan en las pasarelas. Podrá ser? será posible? me habré enamorado de él? Las preguntas invadieron mi mente dando vueltas en baño. El destino me había dado un gran regalo esta mañana. Con que así se siente el amor, hasta ahora entiendo a Kate Middleton. Gire el grifo del agua fría y salpiqué ligeramente mi rostro. El agua fría me despertó del transe en el que Vincent me había dejado. Caminé de regreso a la clase no sin antes verme frente al espejo y haber inspeccionado cada detalle de mi atuendo, peinado y cerciorarme de que lo que había ocurrido había sido real y no otro episodio de fantasías en la que mi cabeza imaginaba cosas tan reales como la ocasión en la que había intercambiado bolsos con Suri Cruise. Mis manos temblaban por el barandal. La canción que Vincent estaba escuchando había comenzado a sonar en mi cabeza. Entre en la clase y para mi propia satisfacción las miradas de todo cayeron sobre mí. Me pavoné por el lugar y finalmente me senté. El profesor Gallagher de nuevo estaba dando la clase. La mirada de Roselyne me atrajo como imanes. Giré mi cabeza hacia ella. Que tienes? Ella me preguntó mordiendo su pluma. Parpadee rápidamente. Me auto examine rápidamente. Sabía a lo que Roselyne se refería. Era un brillo en los ojos y una sonrisita picara la cual nunca había tenido. No, no es nada, es que recordé algo gracioso. Roselyne rodó los ojos y asintió. Mira él es Axel Townsend. Ella señalo con su pluma. La basura de la ciudad. Me susurraron al oído Las Sombras. Enseguida mi mirada se centro en el. No logré ver nada más que cabello largo y oscuro; degráfilado con algunas marcas del planchado, unas muñequeras negras, que hacían juego con la mochila y los accesorios góticos que llevaba con cierto orgullo. Sus pantalones, los cuales no eran del uniforme, estaban rasgados y eran tan ajustados que marcaban perfectamente su delgado cuerpo. Este chico tenía una imagen algo andrógina. El había leído algo acerca de esta moda en Vanity Models, era llamada awful kids y literalmente decía que Los integrantes de esta Tribu urbana, siguen el estilo de vida de un extraño modelo que puede posar como mujer tienen un gran ego, llevan un modo de vida autodestructivo, viven sin inhibiciones de ningún tipo, son ambiguos, no gustan de los tatuajes o aretes. Son bulímicos y anoréxicos, de comportamiento misántropo (Odian al ser humano), y tienen ideales nihilistas (Sostienen que la vida carece de significado objetivo, propósito, o valor intrínseco), consumen drogas y les gusta montar escándalos. Frinci mis labios y lo mire fijamente esperando que girará su cabeza para ver su rostro. Apoyé los codos en el escritorio y me incliné. No sucedió. Entonces comencé a contar los
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel segundos en el reloj y en un parpadear de tres minutos todos salieron al periodo libre o como la llamaban Ariadne y Minerva, hora de debate en la biblioteca. Ellas susurraron mientras tomaban sus libros y caminaron hacia la biblioteca, las seguí con la mirada. Para Tabatha era la hora salir al jardín y cortar flores, Nina camino detrás de ella y me sorprendió. Había pensado que ella trataría de unirse a mí pero parece que estaba más interesada en ser amiga de la chica con cabello de arcoíris. Pensé que quizás había sucedido algo antes, que las había unido. Roselyne de nuevo tomo mi brazo y las sombras caminaban delante de nosotros. Era la hora de ser admirados y envidiados. La cafetería era una gran sala con largas mesas y sillas de madera, lustroso piso de mármol y techo oscuro de madera vieja por lo que había un poco de polilla sobre todas las cosas. Varios chicos estaban amontonados en una fila sosteniendo bandejas. Por suerte nadie del grupo comía en los periodo libres, había que guardar la figura, y ahora con más razón, para querer verse perfectos. Solamente el agua mineral, unas cuantas almendras y una enorme bolsa de aire estaban permitidas para nosotros y el resto de chicos que tenían huesudos rostros, cargaban modernos bolsos y estaban rodeados por otros iguales. Detrás de una de las columnas, estaba Vincent hablando con un par de chicos, quienes a su lado parecían simples sombras borrosas. Hola, otra vez! Dije acercándome en un tono de voz más alto de lo que acostumbro. Me estaba dirigiendo a él como si ambos fuéramos íntimos amigos de hace tiempo, y eso era algo en lo que era bueno, fingir amistades. Y este idiota qué hace? Se preguntaron Las Sombras mirándose mutuamente. Roselyne estaba desubicada. Pensó que tal vez ya lo conocía de algún lugar. Un chico tan social como James Zahr conoce a todo el circulo social y no tenían otra opción más que avanzar y saludar aunque sus manos temblaran como las monjas de su antiguo escuela y estuviera gritando como desquiciada por dentro. Te presento a mi amiga, Roselyne, y a ellas, creo que ya las conoces. Dije refiriéndome a las chicas que tenía detrás. Enseguida deslicé mi mano por el brazo de Roselyne y no la deje avanzar ni un centímetro más cerca de él. Vincent rodó los ojos y sonrió de nuevo. Quien no las conoce a cien metros por la redonda de Beverly Hills. Pensó mientras intercambiaba miradas con sus amigos. Me encontraba fascinado con su rostro. Por supuesto, en esta escuela todos nos conocemos. Dijo desviando la mirada.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Entonces, Roselyne, Vincent la miró sin parpadear. Tienen suerte porque en esta escuela cuesta mucho llegar a tener un lugar, y ustedes vinieron a tomar los que compañeros anteriores dejaron vacíos. Creo que me estoy viendo repetitivo, por que lógicamente Sienna y Sophia ya les contaron todo lo sucedido, durante años en solo unos periodos, verdad? aunque, claro que ustedes ya se impusieron. Dijo Vincent viendo a las sombras con ánimos de ofenderlas. El solamente estaba seguro de una cosa, su corazón había soltado una descarga en el momento que junto sus manos con Roselyne y ni siquiera Sienna o Sophia. El cruzo los brazos y puso una expresión dura. Estaba seguro que ellas se quemaban por dentro deseando vender su alma al diablo para romper ese momento. Y tú, te unirás al equipo de porristas? pregunto el amigo de Vincent que llevaba la corbata desatada y la camisa desabotonada hasta la mitad. El no había retirado la mirada de Roselyne desde que nos paramos frente a ellos. Roselyne lo miró fijamente, luego vio al otro chico. Ambos tenían el cabello cenizo en mechones, brillantes ojos color miel y barba de sombra, eran los típicos chicos por los que sus antiguas amigas habrían matado a sangre fría. Perdón por no presentarlos… dijo Vincent. Ellos son Hayden y Hunter. Sonreí, mis labios solo pronunciaron hola, no tenía tiempo para desgastarme en grandes presentaciones aunque la situación lo ameritaba. Estaba muy ocupado en Vincentsland, y parecía que en esta ciudad estaba prohibida la entrada a Roselyne, aunque ella ya estaba creando su propio mundo. No sabía que tenían equipo de animadoras aquí, mucho menos equipo de futbol al cual animar. Dijo Roselyne sintiendo el brazo de Sophia enrollarse en su otro brazo, por alguna razón ahora ella parecía ser una delincuente custodiada. Si nosotros tres somos los que han llevado a esta escuela a los intercolegiales, aunque, Vincent, dejo el equipo este año. Comento Hayden en un suspiro. Sentí que el suelo debajo de mi se había sacudido como cuando muestran las escenas de terremotos por CNN. Oh my, por qué? Veras, lo que sucede es que este es mi último año, nuestro último año y el futbol me quita mucho tiempo, prefiero que este año sea especial y recordar cada detalle. No quiero llevar en la memoria solamente campeonatos y entrenamientos. Todos los chicos se quedaron en silencio. Di un paso hacia atrás pegándose a Sophia quien jugaba coquetamente con su cabello. Coloque mi mano sobre mi corazón. Las palabras de Vincent me emocionaron.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Pero vamos a sentarnos a las bancas del jardín. Dijo Vincent viendo la hora en su reloj Rolex plateado. Roselyne caminaba al ritmo de Sienna y mío. Nosotros no la soltábamos. Todo era más de lo esperado para ella, había un chico lindísimo, el cual ya se había propuesto conquistar a como dé lugar, el unirse a un equipo de animadoras como siempre lo había soñado viendo todas las películas de Bring it on y tener a un nuevo Bff con quien podía tener una vida completamente diferente. Todo lo que había soñado durante meses se había convertido en realidad en cuestión de horas. Lo que su ingenua mente no sospechaba era que Las Sombras, que parecían tan inofensivas, eran ahora las capitanas del equipo, y esto porque los puestos estaban muy bien ocupados por Camillo y Carlotta el año pasado. Y nadie podía decirle que ellas sintieron una leve amenaza, aunque estaban dispuestas a aceptarlos, pero no que las superaran, ellas ya están en lo más alto y no hay nadie en el mundo que esté por encima de ellas, ni siquiera la misma Madonna. Llegamos a la banca del jardín posterior la cual estaba bajo la sombra de un enorme árbol. No solo Las Sombras estaban desubicadas, todos los demás alumnos estaban fuera de sí, al ver que nosotros, los nuevos, en nuestro primer periodo libre ya estábamos juntándonos con la crema y nata de la escuela. Vincent como un rebelde que se respeta se sentó en el respaldo de la banca como si no existiese la gravedad. El viento movió su cabello y yo guarde ese instante en mi memoria. Apresure el paso para sentarme a su lado, a lo cual Vincent solo respondió con su característica sonrisa de lado. Había algo con respecto a los nervios de los chicos que quieren conquistarlo que lo atraía locamente. Entre platica y platica los veinticinco minutos que dura el periodo libre se fue volando en un abrir y cerrar de ojos, Roselyne solo miraba a Vincent como desmayada, mordiéndose los labios sin importarle dejar marcas. Mientras que Las Sombras estaban sentadas una al lado de la otra mirando a todos los demás compañeros hablar de los nuevos, como si fueran la gran cosa. Solo podían sonreír cada vez que los otros las miraban. En ese momento ellas se habían convertido en el chisme del día, porque el día no había terminado y ellas ya habían sido opacadas e incluso reemplazadas. Bueno, me voy. Me despedí de Vincent como si nunca más lo volviera a ver sintiéndome como se debió de haber sentido Rose despidiéndose Jack en la escena más triste de Titanic. Nos vemos luego. Bien. Murmuró secamente. Caminamos en direcciones opuestas. Vincent se volteó y miró en dirección hacia Roselyne, solo para ver que ella estuviera mirándolo sobre su hombro.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vincent caminaba pensativo por los pasillos no podía entrar a la clase de literatura, no pensando en otras cosas y que la profesora Martínez de nuevo lo reprendiera haciéndolo leer uno de sus avejentados libros de la biblioteca. Todo su entorno le parecía que estaba congelado por el botón de Pausa. No sentía a los chicos que revoloteaban a su alrededor ni que alguien estaba murmurando por los altavoces anunciando algún evento para la tarde. En su cabeza solo pensaba en James y en Roselyne, quienes ya le habían robado los pensamientos, le había ablandado las piernas y hacían que sus manos sudaran como cuando era un pequeño niño tímido. Ambos eran tan iguales pero a la vez tan distintos. James era el chico que él había visto cientos de veces pasar a su lado y él ni siquiera lo había notado, el había sido tema de conversación de sus amigos de la otra escuela e incluso había sido su inspiración para combinar blazer azul con zapatos café tostado cierto día en que lo vio salir de Starbucks con su sequitos. Y por otro lado estaba Roselyne, la primera chica que no parece robótica o un mal clon de Sarah Jessica Parker, se podía decir que ella si tenía vida. Ella y su estilo Hipster no encajaba en los estándares de chica Royal Hills y quizás eso era lo que la hacía única al igual que sus lindos ojos y dulce perfume. Por primera vez en la vida sintió lo que realmente era el amor a primera vista, ya que con las otras relaciones que había tenido solo eran por capricho o por pasar el rato, nada serio. Tratando de poner todo en orden pensaba, en quien le convenía más, quien se le hacía más atractivo, quien tenía más personalidad o con quien era más compatible. Pero todo resultó inútil, quedaban molestamente empatados, o uno tenía lo que el otro no. Solo se respondió a si mismo que era demasiado pronto para escoger, y que el tiempo le haría ver con claridad sus sentimientos. *** Sonó la última campana del día, el sonido era tan fuerte y seco que me recordó la catedral de Notre Dame. Como en cualquier escuela de la ciudad, todos salieron apresurados balanceando sus bolsos mientras sostenían sus celulares en sus oídos o tecleaban en ellos. Las tarjetas de crédito habían pasado horas guardadas y ya era necesario que salieran a adquirir nuevas cosas. Cientos de lujosos autos se estacionaban enfrente de la escuela, tráfico en el parqueo y selectos grupos chismorreaban por los pasillos. Varias chicas estaban fingiendo charlar algo mientras realmente estaban esperando verme a mí, a Roselyne o a las sombras salir de la clase mientras que nosotros nos mirábamos en nuestros espejos compactos, las sombras arreglándose el maquillaje, Roselyne el peinado, mientras que yo verificaba que todo estuviera perfecto, ni un cabello con spray fuera de lugar. Podía sentir esa sensación de superioridad como cuando me encuentro con algún actor por las tiendas e
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel intercambiamos miradas. Salimos de la clase, las miradas caían en nosotros e incluso algunos se despedían al verlos pasar pero nosotros no les respondíamos. Todo chico que pretende darse a respetar sabe que hay muy delgada línea entre ser o parecer y una aún más delgada entre la realeza y los plebeyos. El resto de los chicos de la escuela solo podían preguntarse quién sería el líder de la colmena de élite en Royal Hills y si la pelea seria de pago por evento. Sabían que las siguientes debían ser las primas Stafford pero ahora yo, James Zahr y la dulce chica Ferrell nos habíamos impuesto. Vincent estaba afuera, sentado en las gradas. Esperando y viendo por encima del hombro la enorme puerta de madera. Claramente podía ver que se había estado preguntando a qué hora saldría. Un grupo de chicas de primer año pasó frente a él y despilfarraron sonrisas y pequeños saludos. Vincent disimulo al notarme y a las chicas bajar de las escaleras. El disimuló platicando con sus amigos. Mi mirada y la de Roselyne se juntaron volteándolo a ver. Ambos le robaron el aliento. Nos acercamos lentamente. Y fue entonces que vi al chofer estacionado justo enfrente y una fila de autos comenzaba a formarse detrás de la limosina. Esther lo había mandado puntual y la puntualidad era algo que me irritaba. Nada podía ser más inoportuno en ese preciso momento. En mi mente quería despedirse con beso de Vincent, pero ese vocecita que todos tenemos en la mente me dijo que me abstuviera. Por algo este chico estaba en duda y no quería presionarlo a hacer algo que él no quería o que supieran los demás. Tuve que conformarme con una despedida de manos e intercambio de miradas. En cada paso que daba sentía escuchar la melodía de la marcha fúnebre. Era la primera vez que sentía emoción por alguien, pero sabía que tenía el resto del año para estar con él y este solo era el primer día y en todos esos meses restantes muchas cosas podían llegar a suceder. Roselyne miró a James marcharse. El olor a su perfume recién aplicado aun hacia cosquillas en su nariz. No sabía por qué sentía felicidad de que él se había marchado. Se encontraba muy a gusto platicando por compromiso con las sombras y por supuesto de estar frente a Vincent tratando de ignorar su afilada mirada y los constantes empujones e intentos de entrometerse en la conversación de las sombras para hablar de ellas mismas. Y entonces Vincent, todo estuvo bien el primer día? Sienna empujo a Roselyne con el codo e ignoro las miradas de Hayden y Hunter quienes habían notado el atrevimiento. Y porque no iba a estarlo? –Vincent dio unos pasos atrás.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Por eso preguntamos. Sophia chillo mientras las plumas de su tocado se movían con el viento. Ellas sonrieron y Vincent no respondió. Roselyne se incomodo, por su mente pasaba la idea que iba a ser mencionada en la misma oración que las hermanas Stafford y eso no era nada positivo. Llego el auto de su madre y respiro aliviada. Era la primera vez que hablaba con un chico tan guapo en persona, no como con los posters de su habitación con quienes ya había practicado como mantener una fluida conversación e incluso la foto de Ryan Gosslin con la que había practicado besos y no quería que las sombras arruinaran ese instante. Ella se despidió con un beso en la mejía, y un ligero abrazo. Caminó hacia el auto y bajo la ventanilla para una despedida totalmente romántica. Mientras que Las Sombras miraban su oportunidad, se acercaron a Vincent como hienas asechando a su próxima presa en la sabana africana. No habían podido estar ni un solo segundo del día a solas con él y eso les estaba causando urticaria. Entonces, Vincent. Sienna murmuró mientras él estaba mirando al vacio. Vincent se dio la vuelta al notar que las chicas tenían la intención de pegarse a él cómo sanguijuelas y el era una bolsa de transfusión de sangre. Chocó las manos con Hayden y Hunter y caminó hacia el estacionamiento y entró en su BMW rojo, dejándolas con las palabras en la boca, demostrándoles quienes eran sus rivales de ahora en adelante.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 10 Más tarde, ese mismo día Sienna y Sophia estaban sentadas en el área más exclusiva de Roxbury. El día en la escuela había sido un infierno. Chicas luciendo diferentes uniformes y chicos recostados en la barra estaban a su alrededor pero ellas no estaban ahí para criticar o admirar chicos, estaban ahí para hablar de sus nuevos rivales y como no podían dejar que destruyeran todos sus planes. Pobres ingenuos, Sienna gruño colocando la taza de nuevo en la mesa, tenemos algo a nuestro favor. No saben que nosotras hemos visto a Vincent muchas veces con una y con otro, le gusta jugar con chicos y chicas. A él lo que menos le importa son los sentimientos de los otros. Sabes, debemos sacarle provecho a esto, utilizarlo para arruinarles la vida a esos dos. El rostro de Sophia parecía estar inerte. Ella no entendía porque Vincent tenía amores con chicos y chicas, él era más indeciso que ella cuando compra zapatos. Había algo que Sienna no estaba pensando en ese momento pero ella sabía que si hacia comentario alguno sobre que le tenía miedo a James Zahr ella se burlaría de ella y haría malos chistes el resto del día. Sienna pasó su mano por su barbilla. El rostro sin expresión de su prima era algo a lo que ella ya estaba acostumbrada. Sabes… no deben saber que a Vincent le gustan los dos, de lo contrario, todo se viene abajo. Lo mejor de todo será fingir que somos sus incondicionales, que ellos piensen que cuentan con nosotras. Sophia finalmente reaccionó. Dio un sorbo a su te rojo y sonrió. Que ellos nos cuenten sus secretos y nosotras, nosotras no les diremos más que mentiras. Ambas levantaron la ceja y coquetearon. Ellas podían estar pasando por una enorme crisis pero nada les impediría seguir portando la corona de abejas reinas de la ciudad. Ellas eras las sucesoras al trono y ese lugar les pertenecía. Sienna recordaba cada momento. Su mente fue al momento exacto en el que apareció un chico muy parecido al príncipe de The Little mermaid con el cabello azulado y blanca piel de porcelana caminando como si fuese modelo de Calvin Klein con los accesorios más exclusivos y una mirada más feroz que la de Sophia y la de ella juntas. Luego recordó cuándo si peor pesadilla se terminó de cumplir, una exótica chica, la típica princesa latina la cual no había en la escuela apareció. La pregunta que giraba en su cabeza era de donde se conocían? Y la única respuesta que encontraba era que había sido en una de esas convenciones de tratamientos para cabellos oscuros.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Ella estaba intranquila. Todos los planes que había hecho durante el verano se habían desplomado. Los nuevos chicos parecían ser los alter ego de los italianos. Y entonces recordó el instante en el que Vincent había hecho contacto visual con ellos. Recordó a Sophia trató de tranquilizarla diciendo que ellos no eran nada comparados con ellas. Fingí tranquilidad pero desde ese momento ardía por dentro y las llamaradas crecían a cada momento. Ahora debía ser ella misma la que quitara a los dos nuevos estorbos de su camino. Hay que destruirlos! Murmuró Sienna de golpe. Sophia saltó asustada. *** A la mañana siguiente y antes de que las alarmas sonaran, los herederos de Royal Hills estaban más empeñados que nunca para estar al nivel que James Zahr había establecido. Ahora ya no se arreglaban para seguir las tendencias de la moda o para que los demás recibieran clases con solo mirarlos, si no que para impresionar y quitarse de los reflectores. El estándar ya había sido marcado y nadie se podía quedar abajo. Roselyne se colocó una peineta con forma de mariposa de su abuela a la cual le faltaban algunos diamantes, y labial de cereza, pensaba que debía seguir imitando a las chicas Royal Hills, con grandes accesorios en la cabeza, bolsos con grandes logos y lujosa joyería, pero siempre siendo fiel a sí misma con temas florales y ese aire de bohemia que la caracteriza. Sabía que ese era su mejor accesorio para resaltar delante de Vincent. Solté un suspiro, estaba parado en mi closet y la pregunta era que usaría este día, lo único malo de tenerlo todo es tener muchas opciones. Tome mi pañuelo de hombro a hombro, mis guantes de piel y coloque un prendedor de plomas en mi chaleco, las plumas parecían estar en tendencia para llamar la atención y sobresalir. Recientemente había visto a un par de chicos caminando por ahí y desde entonces no se había podido sacar sus atuendos de la cabeza, la idea de recrear el momento lo tentaba y más si era con Vincent. Dos ciruelas bajaron por mi garganta, un sorbo de té verde y ya estaba camino a Royal Hills. Estaba esperando a Roselyne sentado en el interior de la limosina en el estacionamiento privado, mientras escuchaba la emisora sintonizada por el chofer mientras hojeaba la revista People que había pasado comprando. Una multitud de chicos apareció, el chofer tocó mi ventana y abrió la puerta. Me bajee enseguida y serpenteé entre ellos y la tomé el brazo. Ambos caminamos juntos y luego de haber pasado saludando a Tabatha quien giraba mientras escuchaba música en su viejo iPod rosa nos encontramos con Las Sombras quienes ya estaban esperándonos en la puerta
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel de entrada debajo de las góticas gárgolas las cuales se miraban tiernas a su lado. Nina pasó detrás de nosotros y las chicas la saludaron. Yo sonreí. Saben, hoy son las audiciones para los nuevos Gold Peacocks. Chilló Sophia ajustándose el pañuelo de chiffon atado en su cuello. Si saben que así se llama nuestro equipo de porristas? Roselyne cruzó los brazos y levantó levemente su ceja derecha. No podía creer la actitud de Las Sombras. Ella solo las ignoró y sonrió. Ella sabía que su nombre sería el primero de la lista y ella sería la primera en la fila. Solté a Roselyne y me recosté en la columna pensándolo, no sabía si entrar en el equipo de porristas o dedicar mi tiempo a otras cosas. Luego de ver la actitud de Las Sombras sabía que debía sobresalir de una forma u otra y tal vez esta era su oportunidad de agregar algo más a mi lista de talentos. Lo voy a pensar. La mirada de Roselyne me impresionó. Entró Axel, sus botas rechinaban en el piso de madera y su extraño perfume predominó. Las chicas rodaron los ojos al verlo vestido con el uniforme lleno de pines, muñequeras y escondido detrás de su cabello. Huh, chicas que saben del extraño? Pregunté cuando Axel había entrado en la clase y se recostó en su escritorio con sus audífonos puestos. Me preguntaba cual era el playlist del chico que no temía parecer muñeca Monster High. Casi nada. Solo que es un completo inadaptado social, dijo Sienna jugando con la correa de su bolso, toda la ciudad lo ignora y sus padres lo detestan. No se enteraron? Sophia pregunto. Ayer la directora lo citó, las chicas dicen que fu por haber usado otro pantalón con el uniforme. La verdad yo lo hubiera expulsado por su mal gusto. Ella tiró su cabello detrás del hombro mientras seguía a Axel con la mirada. Estaba a punto de articular palabra cuando pasó frente a nosotros Vincent con unos lentes Tom Ford colgando en el cuello de su camisa y unas botas adelantadas a la temporada, de esas que empiezan a estar de moda en Oxford Street. Pasó saludando de prisa, levantando ligeramente su mano y dibujando unas sonrisas. Estaba atrasado, ya que no había hecho la primera tarea del año, y debía correr a pedirle copia a alguien de su creciente lista de amigos. El corredor se había quedado en completo silencio. El profesor Gallagher se deslizó desde la clase de al lado y detrás de él aparecieron Ariadne y Minerva. Ellas dos eran Las Sombras del profesor y demandaban puntualidad en comenzar las clases, por lo que el profesor se paró en la puerta y los miró fijamente, esperando a que entráramos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Tome el libro de historia y dentro coloque mi revista People y seguí desde la página en la que me había quedado. El periodo de descanso se acercaba. Todos en la clase estaban más que ansiosos. Yo me encontraba leyendo por segunda vez la reseña de moda. No quería ponerme nervioso pero ese era el periodo en el cual serían las audiciones de porristas. El profesor Gallagher de nuevo estaba recostado en la pizarra mientras las hermanas Lancaster discutían sobre la revolución francesa. Roselyne trataba de recordar algunos pasos de las porristas que había visto en los intercolegiales del año pasado. Ella estaba segura de que no pasaría sus dos últimos años de escuela sin usar esas coloridas minifaldas, llenar su cabello de spray y usar escandaloso maquillaje, sin mencionar que eso era entrar por la puerta grande al club junior de lista A de Blue Diamond y de Royal Hills y ella era la única que faltaba. Comencé a repasar mentalmente los pasos de las coreografías de lady gaga. Había pasado gran parte de su vida viendo una y otra vez su colección de videos, conciertos y a coreógrafos. E incluso una vez me había puesto un Speedo negro y las botas que usan los bailarines en el video de Alejandro, aún estaba más que traumado con esa canción. Las Sombras estaban sentadas una al lado de otra a mi izquierda. Ambas se sentían diosas al saber que tenían el pode de aceptar o rechazar a los chico nuevos y en sus mentes solo podían pensar en qué hacer, ya que ni bien había pasado la semana y ya éramos tema de conversación en toda la escuela, los chicos que ignoraban por los pasillos, los clubes geek incluso los maestros platicaban de nosotros. Y era fácil de imaginar, que según ellas, eso era algo que no podían permitir. Me encontraba en los vestidores, me había cambiado por el uniforme de porrista que Sophia nos había dado a Roselyne y a mí, según ella era de contrabando, ya que solo los que estaban dentro podían lucirlo. Ella había deducido que entre más dulce la manzana envenenada más rápido caerían las perras. Entonces me pare frente al espejo. Los accesorios que traigo de emergencia combinaban perfectamente. El uniforme era unos shorts y una camiseta ajustada mis lentes de sol estaban sobre mi cabeza y estaba usando los converse altos hasta la rodilla que había hecho conseguir al chofer y me había traído justamente hace cinco minutos, pero él sabe que solo con decir que yo quiero algo lo obtiene enseguida. Luego de las respectivas fotografías frente al espejo y de publicarlas por doquiera me estaba caminando con Roselyne hacia el gimnasio con nuestros bolsos colgando de nuestros hombros mientras sosteníamos botellas de agua mineral. Roselyne empujo la puerta del gimnasio y se quedó parada su rostro demostraba que estaba más que maravillada, y la entendía también era la primera vez que miraba el lugar.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Las enormes paredes estaban pintadas con murales de plumas de pavorreal, serpentinas caían del techo y algunas cuantas chicas sentadas en la primera fila de las gradas luciendo impecables con sus ajustados atuendos deportivos. La primera! gritó Sienna, guiñándole un ojo a Roselyne mientras jugaba con su pluma. Ella no comprendía como ellos ya lucían el uniforme. Que canción quieres para tu rutina? preguntó Nina quien estaba parada al lado de la mesa con el estéreo. Da igual! Chilló Roselyne parándose en medio del gimnasio. Las chicas en las gradas murmuraron. Yo me quede parado al lado de las sombras. La voz de Rihanna estalló en las bocinas. Roselyne comenzó a moverse con los pasos de chicas de club de media noche que le había copiado a unas ex-amigas y unas rutinas de animación. Ok, Muy bien. Murmuraron Las Sombras, tomando unos apuntes, para hacerse las importantes. Sus rostros estaban paralizados. A la distancia distinguí que ellas solamente habían hecho garabatos en sus hojas. Roselyne camino directo hacia mí. Ya la tenías preparada? Le pregunte mientras me preparaba mentalmente para mi rutina haciendo unos movimientos de cuello mientras sostenía mis piernas con las manos calentado como hacían las porristas del Super Bowl siendo ellas la única razón por la que sintonizo los canales deportivos. No, fue pura improvisación. Presumió Roselyne destapando su red Bull mientras miraba a Tabatha acercarse con un extravagante sombrero. En ese momento ella me recordó a las chicas de Hightown Hill. Me levanté de golpe y dejé caer mi bolso Fendi en las gradas al lado de las chicas que aun murmuraban desde que me habían visto entrar. Sorpréndeme. Le dije a Nina sonriendo. Ella sonrió. Ella ya me había visto en los clubes y sabia cuales eran mis gustos de música. Nicki Minaj comenzó a sonar, comencé a moverme el ritmo era perfecto para mí. Me deje caer en el suelo, abrí las piernas y comencé a imitar a shakira. Ninguna chica parpadeaba, la adrenalina recorría todo mi cuerpo. La música se detuvo. Mi respiración estaba al máximo. Las sombras solamente fruncieron los labios. Algo dentro de Sophia estaba agradecido de que al fin había llegado alguien que renovara los pasos y no volver a usar las mismas rutinas de Sienna.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Roselyne me aplaudió, las chicas la voltearon a ver y yo caminé hacia ella. Chocamos las manos. Nina se acercó a nosotros y detrás de ella venían las chicas que estaban en las gradas. Ya estas dentro. Eso lo sé. Nina susurro en mi oído. Le besé la mejía y ella se ruborizo, ella era una más de mis admiradoras y en ese momento supe que me seria fiel. Estábamos a punto de salir cuando unas chicas entraron, eran un par de chicas de primer año. Ellas realizaron una rutina con cuerdas para saltar, muy buena presentación, pero Las Sombras sabían que solo podrían aceptar a Roselyne y a James. Luego de ignorar a unas cuantas chicas más Sienna y Sophia salieron del gimnasio y vieron a los chicos reunidos en una esquina. Al finalizar las clases, estará en la pizarra del primer nivel los nombres de quienes fueron aceptados, y estos mismos deben presentarse a partir de mañana a las practicas. Ellas nuevamente dijeron al unísono. Las fulminé con la mirada y seguí escuchando a Nina quien decía que haría lo imposible por que fuera el capitán y tres chicas que estaban con nosotros asintieron. Las sombras entrelazaron sus brazos y caminaron hacia los vestidores. Ellas iban murmurando con la simplona Rooke y la soy más delgada que un somalí de Joanna quienes eran las segundas del equipo. Entonces, no nos quitamos el uniforme? Roselyne me pregunto mientras caminábamos de regreso a la clase. Le dije que no con la mirada. Según yo ella era inteligente. Sonó el timbre del último periodo. En los últimos diez minutos me había arreglado frente a mi espejo compacto. La directora Ravenscroft había dado su aprobación a la prueba y la hoja ya estaba publicada. Roselyne tomó mi mano y caminamos rápidamente por los corredores. Los demás chicos nos miraban pasar por los pasillos sabía que yo me miraba de lo mejor y Roselyne se miraba linda. Sin darnos cuenta pasamos empujando a Tabatha, quien iba leyendo sus comics Anime, escuchando música y tarareando en japonés. Ella se había perdido la clase de ciencias por estar haciendo un prendedor de margaritas en el jardín. Nos encontrábamos frente al tablero de anuncios. La mirada de Roselyne y la mía se juntaron. Solo estaban nuestros dos nombres escritos en la hoja rosa pegada sobre el tablero. Y mi nombre estaba ridículamente escrito con letra muy pequeña. Solo digan gracias. Murmullaron Las Sombras quienes se pararon detrás de nosotros. Logré contar a nueva chicas paradas detrás de Sienna. Sus conjuntos deportivos Juicy las hacían ver ridículas ahora.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Los cuatro nos quedamos callados nadie quería hacer un escándalo en el pasillo. La voz de Vincent se escuchaba venir desde lejos. El venía bajando las gradas. Estaba comentando con sus amigos el juego de La Liga Española de anoche. Se acercó a saludar dejando a todos boquiabiertos con lo bien que se miraba. El rozó mi mano. Ja! qué bien! los dos fueron aceptados. Él sonrió mientras dejaba caer al suelo su maletín. Wow! creo que se lo debemos de agradecer a las capitanas, no es así? murmuró uniendo su mirada con las de las sombras. Logre notar tención entre ellos. En ese momento pensé que Vincent me estaba defendiendo de las chicas. Felicidades, oficialmente ya son Gold Peacocks, del cual este escuela se siente tan orgulloso. Comentaron Hayden y Hunter intercambiando codazos con Vincent. Era más que obvio su reciente favoritismo con los chicos nuevos. Gracias. Molestamente dije al mismo tiempo que Roselyne. Vincent desvió su mirada de los penetrantes ojos de James y volteó a ver a Sienna y Sophia. Ellas volvieron a jugar con sus cabellos y se apartaron del grupo. Estaban más que seguras que la guerra había comenzado. *** Era el primer día como porristas de Royal Hills, y me encontré de frente de Roselyne, estaba orgulloso de que ella tomara mi brazo y que estuviéramos caminando juntos por la escuela. En ese momento me sentían de la realeza, con el uniforme rojo con negro los bolsos combinados y el cabello perfectamente arreglado. Sabíamos de que la mayoría de chicos de Beverly Hills habían fantaseado por lo menos una vez en su vida con usar este uniforme. Ella y yo habíamos pasado la mejor de las tardes comprando accesorios en Fornarina y en Angel Castelo, bolsos en Chanel y Prada y lattes en Starbucks. En mi cabeza no había recuerdos de Las Sombras quienes al parecer habían planeado seguirnos por toda Santa Mónica con chaquetas Michael Kors y vestidos estampados. Literalmente nosotros habíamos conseguido nuestras sombras, ellas nos seguían desde el instante en el que poníamos un pie fuera de la escuela. Una chica se había acercado a nosotros alagó nuestro uniforme e hizo un comentario sobre las chicas que estaban viéndonos desde fuera de la boutique. Ahí supe que eran ellas, ellas eran las únicas que usaban vestidos Marchesa para salir después de la escuela.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Caminaba por los pasillos con mis Converse negros hasta la rodilla y Roselyne con unos tenis rojos, haciendo juego con el enorme bolso. Para cualquier chico Royal Hills o que pretenda ser uno, los accesorios son más importantes que el mismo uniforme. La práctica estaba asignada a primera hora. Lo cual había sido idea de Sienna para pasar el día entero con los uniformes más envidiados de toda la ciudad. Enseguida todos estábamos reunidos en el gimnasio. El resto del equipo estaba reunido en una esquina ellos solo pudieron notar a unas esqueléticas chicas con largas colas de caballo, pálida piel y brillantes ojos. Un par de chicos de enormes espaldas, musculosos brazos y tallados rostros murmuraron algo cuando entramos. Las Sombras impusieron supremacía al instante. Ellas se plantaron al frente ensañándoles los pasos y porras de la escuela. Ellas se pasaron el periodo entero sin derramar una sola gota de sudor y sin un cabello despeinado de sus largos y brillantes cabellos. En una regla no escrita ellas eran las únicas dos de todo el equipo que podían llevar el cabello suelto pero lleno de espray para que este no se moviera. Luego, más tarde esa mañana en el periodo libre Roselyne se quedó con Las Sombras en la clase sentadas en el sillón de la cafetería viendo como Hayden y Hunter las devoraban con la mirada, platicando todos los detalles de la primera presentación oficial y comentando de cómo eran los chicos del equipo de futbol. Ella solamente sonreía de los comentarios calientes de Sienna y daba un enorme trago de agua mineral. Me encontraba solo y la idea de acercarme a Tabatha o a Axel no era la mejor. Me deslicé del asiento y caminé al baño. Como si el destino fuera mi aliado más fiel ahí estaba Vincent de nuevo, recién había terminado de hablar por su celular. Qué bien te queda el uniforme. Sus labios pronunciaron. Mi rostro estaba caliente por la sangre acumulada en el y mis manos estaban frías. Gracias. Murmullé acercándome más a él. Y como estuvo la práctica con las chicas? Preguntó para hacer conversación sabiendo que cuando James se pone rojo también se queda mudo. Bien, pero es una lástima que no estés en los juegos, para animarte especialmente a ti. Murmuré parándome a su lado, enfrente del espejo fingiendo que tenía algo desperfecto en el cabello. No, no estaré jugando, pero siempre iré a ver al equipo, y ahora también a ti. Que vas a hacer mañana sábado? Mi corazón se detuvo al escuchar esas palabras viniendo de su voz.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Nada en especial, había pensado en ir de shopping o pasear por ahí con Bella-Boo, mi chihuahua, por qué? Respondí temblando. Estas cosas solo me ocurrían en sueños o cuando mi mente viaja en una escena de alguna programa de televisión. No sé, tal vez te gustaría ir a tomar un café, o lo que tú quieras. Qué dices? De acuerdo pero… dame tu número –dije en una jugada para obtener su celular y enlistarlo en el grupo VIP junto a mis estilista. Luego de haber intercambio números, roces y miradas salimos del baño uno al lado del otro ignorando que las sombras y Roselyne estaban paradas al lado de la fuente esperándonos. Hola, que hacen aquí? Preguntó Vincent, no quieren algo de tomar? Sí, vamos a la cafetería. Gruñeron las sombras mientras miraban como Roselyne tenía la mirada perdida. Caminamos hacia la cafetería como si estuviéramos solos, incluso intenté tomar el brazo de Vincent pero algo me detuvo, no estaba seguro si era porque tenía a Roselyne a un lado o porque Sophia no le quitaba la mirada de encima. En todo caso este era uno de esos momentos en los que sentía que debía o no hacer algo, era como cuando mi voz interior me decía que no comprara esos zapatos porque no combinan con nada o que omitiera ese comentario asesino. Y esta vez esa voz me estaba diciendo a gritos que no era el momento de portarme como una zorra lanzada con Vincent. Como de costumbre había una larga fila en la barra y medio periodo se les iría esperando ordenar solo unos cafés. Pero el tiempo pasaba rápido platicando de lo graciosa que se miraba la maestra de ciencias con su nuevo corte de cabello estilo modelo de revista de los ochentas y de cómo Ariadne y Minerva, las sabelotodo, se creían más listas que el profesor de Biología, a tal nivel que eran capaces de corregirlo a media clase. Incluso un par de chicas de primer año con el rostro lleno de maquillaje intentaban meterse en la conversación pero las espaldas de las sombras se los impedían. Mi mente viajo en el momento en que yo había escogido a chicas así para ser mi sequito años atrás. Vincent sostuvo la bandeja y nos sentaron en la mesa de la esquina, viendo al equipo de futbol practicar y los brillantes rayos de sol iluminado los vitrales de al lado. Los rumores decían que el lugar había sido una iglesia medieval, pero eso era algo que Roselyne no quería escuchar. Cuando terminaron las clases todos salieron aliviados de saber que la primera semana de escuela había terminado y que gracias a dios era viernes. Todos estaban desesperados por
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel salir de compras de fin de semana presumir las nuevas amistades en el caso de Vincent, al chico nuevo. Me encontraba platicando con Nina. Axel estaba detrás de mi y me preocupaba que estuviera viendo mi trasero con los shorts ajustados. Que piensan hacer por la tarde? les pregunto Roselyne a las sombras, para no pasarse la tarde viendo a kathy Griffin rasgar a los famosos con volumen bajo para que sus padres no escuchen los malos chistes. Shopping! Respondieron como ellas acostumbraban hacer cada fin de semana. Vienes con nosotras? preguntaron frunciendo el rostro como Victoria Beckham. Yo estaba escuchándolo todo. Yo podía sostener una conversación, planear algo mentalmente y escuchar algo a la distancia. Por supuesto! Chilló Roselyne imitándolas. Sienna me llamó levantando la mano. Y tú, también vienes? Al parecer ella me había descubierto escuchando su conversación. Roselyne me estaba haciendo un gesto de piedad esperando que aceptara para no pasar la tarde sola con ellas. Si James, queremos salir de shopping con el mejor del mundo. Sophia dijo esquivando la mirada de Sienna. Por cierto, dime cuáles son tus lugares favoritos para comprar. Huh, difícil, pero creo que la calle Serrano en España, Ámsterdam, Ginza en Tokio, vía Montenapoleone en Milán, Avenue Montaigne en Paris, Bond Street en Londres y de verdad adoro la Fifth Avenue en New York. Por mencionarte algunas. Las chicas intercambiaron miradas. Ellas quizás solamente conocían la mitad de los lugares que había mencionado. Disfrute el silencio que la envidia había creado un instante. Y respondiendo a tu otra pregunta, no, no puedo, es que, voy a salir con mi madre y sus amigas. Respondí, para evitar una tarde de compras compulsivas. Solamente seremos ella, yo y nubes de humo de los cigarros de señoras con botox todo el fin de semana. Murmuré silenciosamente y regresé a platicar con Nina.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 11 Roselyne y las sombras se paseaban el centro comercial de tienda en tienda rayando el piso recién encerado con sus tacones de suela roja con sus enormes bolsos Marc Jacobs colgando del brazo sintiéndose alagas al ver como todos los chicos las volteaba a ver en sus vestidos Betsey Johnson. El itinerario comenzaba en sunset y terminaba en rodeo drive. Me encontraba sentado en la terraza de mi mansión, la vista de Beverly Hills era algo que me relajaba. Estaba sentado en las sillas de la pasada fiesta de temática tiki que Esther había organizado con sus amigas. Pensaba detenidamente cada palabra que le mandaría por mensaje a Vincent quien estaba recostado en su enorme cama con columnas de madera tallada la cual había sido heredada desde Bristol en 1770 y Estaba ansioso viendo de reojo su celular que estaba en la mesa al lado de su cama. Se propuso que si antes de las 8:00pm no recibía un mensaje de James él se lo mandaría. Era la primera vez que se moría de ganas por salir con alguien y pensaba en que el lunes hablaría con Roselyne para salir con ella, saber su número telefónico, o tan solo saber su rutina. Su mayordomo apareció y dejo un vaso con agua sobre la mesa y desapareció. El dio un gran trago y suspiró. Su enorme mansión se encontraba vacía y el silencio reinaba. El no había abierto las cortinas y sentía que los cuadros victorianos lo miraban fijamente. Sonó el tono de mensaje de Vincent con la melodía de una canción de piano. Hola, como estas? Que tal tú tarde? Solo quería confirmar la salida de mañana como a eso de las 4 en Century City, a tomar un café o lo que sea. Adiós, nos vemos xo James. Vincent sintió una especie de escalofrío mientras su corazón se aceleraba. Él siempre era el quien imponía la hora o el lugar, sin mencionar que él siempre era el que mandaba el primer mensaje y hacia la primera llamada. No sabía si responder, pero por impulso respondió. De acuerdo nos vemos mañana, muero por verte en tu habitad natural, hasta entonces, te quiero. En ese momento me emocioné tanto que solté un chillido, era el primer mensaje que entraba en cualquiera de sus celulares de alguien que no era familiar, su interminable lista de amistades o de la compañía telefónica, Dalton no contaba porque jamás leía sus mensajes o contestaba sus llamadas. No podía creer que Vincent en su primer mensaje le haya escrito que lo quería. Mis pensamientos rápido me llevaron a la deducción que tal vez era algo que de costumbre le escribía a cualquiera con quien se comunicaba. Me tire sobre la cama bronceadora de Esther y viendo el cielo empecé a soñar con que pasaría, que hablaríamos, que tomaríamos o que haríamos toda la tarde. ***
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sábado por la mañana, abrí los ojos y toque mi rostro. La mascarilla de algas que importaba de la india era de las mejores. Podía sentir mi piel suave y delicada. Una charola con frutos secos y jugo de frutas estaba a un lado de mí. Finalmente mi rutina de los fines de semana había cambiado. De inmediato ordene que abrieran mis ventanas y que trajeran todos los atuendos que había seleccionado anoche. Un pedacito de manzana bajaba por garganta y me quede paralizado mientras miraba los videos de five seconds of summer en mi tablet. Me encontraba investigando todo lo posible sobre Vincent, cuando me interesa algo debo de saberlo todo, absolutamente todo al respecto. Me coloqué mi bata de seda china y miraba cada atuendo. Burberry, valentino y Zack Posen eran buenas opciones. Yo tengo ropa como para no repetir atuendo en un par de años. Entonces vi el traje Chanel, del cual no me recordaba, ese que no es ni muy formal ni tan informal, en tonos grises y negro que quedaba perfecto con los lentes Ray-ban vintage y los zapatos de vestir Vuitton. Sentía que dios me había iluminado el día que compré ese atuendo. Lo dejé sobre mi cama y escuche los tacones de Esther por el pasillo, debía pasar tiempo con ella antes de que me investigara por las redes sociales y descubriera que estaba con el chico más hermoso de la ciudad. No había sentido el tiempo pasar al lado de Esther y ahora me encontraba de nuevo en mi habitación y ella me miraba sentada en mi cama. No entiendo porque siempre usas guantes. Esther murmuró. Es mi marca personal. Le respondí inmediatamente. Ya estaba cansado de que me hicieran siempre la misma pregunta y yo tenía preparada la respuesta automáticamente. El reloj marcaba las 3:30pm, las manos me temblaban, sentía esa molesta gota de sudor frio en la frente. Pegué el oído a la puerta de la habitación de Esther y la escuché hablando por teléfono. Había evadido dar explicación alguna sobre a donde tenía planeado ir pero si esperaba a que Esther se despidiera de mí desde la puerta eso sería algo que tendría que hacer Por impulso tomé mi bolso y salí corriendo esquivando a Bella- Boo por las gradas. Serpenteé por los corredores, tomé un respiro mientras tomaba las llaves de mi McLaren y corrí de nuevo hasta el lejano estacionamiento antes de que el chofer saliera del garaje y me viera. Retomé la respiración, me encontraba muy agitado por haber corrido. El comer solamente una vez al día tenía sus perjuicio. Era la segunda vez que estaba detrás del volante.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Arranqué el auto y dejé que el viento pasara por mi cabello mientras me miraba constantemente por el espejo retrovisor. Vincent se arregló como de costumbre, con botas vintage, chaleco de vestir con una playera de rock and roll metálica, y se marchó tranquilo en su convertible escuchando a Maroon 5 mientras se aferraba al volante, las citas no eran algo nuevo para él. Lo más difícil de arreglarse para salir con el socialite había sido escoger que perfume usar. Los nervios estaban en el aire, sentía que el tiempo había volado durante día pero en este momento había decidido simplemente pasar lento, era la quita vez que miraba el reloj en un minuto. Estaba sentado en la banca la cual solo pasaba esquivando cuando llevaba las manos llenas de todas las compras, el lugar parecía nuevo, miraba detalles que solo ignoraba. Las mesas del café, los anuncios de descuentos y los quioscos donde venden dulces y flores. Unas señoras gordas se reían fuertemente y el olor a pasteles venia de alguna tienda. Esperaba que nadie me fotografiara en esa situación. A la distancia logré una silueta que venía caminando desde la esquina de Prada. Poco a poco se acercaba más y más. Vi a Vincent, tan lindo como solo él podía ser. Inmediatamente me levanté y estiré las arrugas del pantalón y esperé a que Vincent se acercara. Tomé una gran cantidad de aire como si nunca más fuera a respirar. Lo miraba como en cámara lenta mesclada con la música de los parlantes sin poder creer que estaba ahí por y para mí. Hola, que lindo estas. Vincent me dijo. Mis piernas temblaron en ese momento estaba tocando el cielo con las manos. Gracias, y tu, tu pareces modelo de revista, respondí, diciendo lo primero que vino a mi mente disimulando con una sonrisa. Sin pensarlo, me acerqué y le di un beso en la mejía por lo cual rápido Vincent se Ruborizó, no tuvo más que esa sonrisa pícara, y nerviosa de alegría y nervios. Comenzamos a caminar y a ver cómo las personas que pasaba nos volteaban a ver como si se tratase de la nueva pareja de la ciudad. Realice una pose rápida mientras caminado en el momento justo en el que una chica tomaba una fotografía desde las gradas eléctricas. En ese momento sentía que los paparazzi nos seguían y podía escuchar los gritos de los fanáticos en las calles de Hollywood luego haber protagonizado una película. La seguridad que James mostraba, llamó mucho la atención de Vincent. Un punto más a su favor, pensó mientras sentía las miradas sobre él, aunque algo le decía que no eran porque estaba acompañado sino que porque rumoraban sobre cuánto duraría esa nueva relación.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vincent abrió la puerta de cristal de Blue-Berry y me siguió hasta una mesa para dos con un mantel de encajes y un romántico florero con rosas. Dos Peppermint Chocolate Mocha. Dije sonriente al chico con escaso bigote. Poco a poco la plática se volvía más personal e incluso Vincent por unos instantes roso mi mano me miraba causando hormigueo en todo mi cuerpo. Vincent estaba entretenido en la plática de James quien como de costumbre solo platicaba de sí mismo. Pero en su cabeza por primera vez sentía interés por lo que otra persona hablara. Cerré la boca, mis labios no pronunciaron ni una sola palabra más. Estaba demasiado nervioso, tenía la mano de Vincent a unos centímetros de la mía, sus labios estaban en una sonrisa y todo a nuestro alrededor parecía brillar. Háblame de ti. Dije, aprovechando la interrupción del camarero al traernos nuestros Mocha. Verás, a mí me gusta tocar guitara, últimamente he estado más tiempo con la eléctrica que con la acústica, aunque la guitara es nuevo para mí, yo era más de piano, por mi madre. Ella ha influido mucho en mí, aunque creo que se inyecta un poco más de botox cada vez que me escucha con el bajo y casi se desmaya el día en que me vestí como el vocalista de Green day, me pase todo el día escuchando su nuevo álbum. Tomé un sorbo de su café, pasé la servilleta en mis labios y sonreí. Vincent prácticamente me estaba dando a entender que está muy informado de todo a lo que la moda se refiere lo cual ya era bastante obvio y solo podía imaginarme lo lindo que se debió de haber visto en su fase de roquero. Exacto. Respondí sin tener idea de lo que Vincent me había preguntado. El dio un trago a su mocha y se que en silencio viéndome fijamente. Sabía que él quería que retomara la conversación. Me llené de valor al mismo tiempo que mis pulmones de una gran cantidad de aire y le pregunté casi tartamudeando. Y, en el tema del amor, como te ha ido? Vincent, se recostó en el respaldo del asiento y su nariz humeo. Estaba bastante acostumbrado a ese tipo de preguntas de sus antiguas relaciones. Lo que busco en una pareja es una gran personalidad, sentido del humor y siguió con una gran lista de su persona ideal, las cuales mentalmente sentía que poseía. Al finalizar, Vincent comentó colocando su mano sobre la mía, incluso el podía sentir mi acelerado pulso. Aún no ha llegado a mi vida esa persona especial, pero ha habido muchos que casi lo han logrado. Comentario que dijo solo para darse a desear. El cual se quedó
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel grabado en mi mente como canción que escuchas en la mañana por la radio y repites todo el día, pero, por más que intentaba, no lograba escuchar si le interesaba un chico o una chica. En un último esfuerzo para saberlo, al primer chico que nos paso enfrente por la vitrina de de nuestra mesa lo voltee a ver, para saber cómo reaccionaba Vincent. Vi que acercaba un chico con estilo urbano, como del Bronx, con pantalones flojos, camiseta de básquetbol y gruesas cadenas de oro. Nada más alejado de mi gusto, pero para este experimento cualquier clase de chico servía aun que se tratara de un latino indocumentado. Al pasar enfrente, lo miré fijamente si se tratara del chico lindo con el cabello rubio del club de golf que había visto la primera que jugué ahí. Solo me faltaba la baba colgando de la boca y las lágrimas de la emoción. Así o más desesperado, pensé mientras me mordía los labios, estaba haciendo lo que más odiaba que hicieran conmigo, verme con deseos sexuales. De reojo voltee a ver a Vincent por encima del hombro quien casi tenía dibujado un signo de interrogación en el rostro. Porque lo habrá volteado a ver? Se preguntaba mientras pasaba sus dedos por su cabello viendo al chico. Que le habrá visto? Será que le gustan los latinos? El aclaró su garganta. Lo escuche tratando de llamar mi atención de regreso hacia él. Fingí que nada había pasado. Vincent con el rostro enrojecido y una penosa mirada movía la cabeza en señal de negación. Me decías? Le pregunté, para retomar la conversación, Vincent desubicado, solo siguió hablando de la última aparición de Imagine Dragons y de lo mucho que le había gustado la última canción que habían lanzado. Se puso celoso! Celoso! cantaba mentalmente con gran alegría, no era respuesta concreta a mi pregunta, pero hasta ahora era lo que más se le parecía. Luego de pasearme con Vincent en todas las tiendas donde las vendedoras nos miraban envidiosas porque yo lo estaba compraba todo, estaban haciendo comentarios de mal gusto acerca como yo siempre salía de compras solo, y en ese momento solo quería que se tragaran sus palabras. Caminamos hacia el estacionamiento rosando sus manos mientras caminábamos juntos. Pero, y tu auto? Vincent me pregunto luego de que le dijera que me quería ir con él No te preocupes, que el chofer venga por él. Murmuré mientras el sol irradiaba y hacia brillar mis lentes de sol.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Me deslicé por el asiento de cuero del BMW rojo de Vincent. El olor al perfume era fuerte en el interior. Respiré hondo. Vincent cerró la puerta y caminó hacia el otro lado y se sentó junto a mí. Diez minutos después Vincent frenó frente a mi mansión. Entonces, esto es la despedida? Dije con tono de tristeza. En ese momento estaba imitando a la amiga escuálida de Esther quien logra conquistar a señores mayores. No tiene porque ser así. Vincent tomó mi mano. Puede ser un hasta pronto. Su respuesta era lógica. El lunes nos veríamos en Royal Hills pero yo solo quería pensar a que él se estaba refiriendo a nuestra vida fuera de la escuela. Vincent abrió mi puerta, me dio su mano para ayudarme a bajar y se despidió de mí dándome un beso en la mejía Entre a casa y me detuve frente a la ventana, me escondí detrás de la cortina de encaje español y mire fijamente el auto de Vincent hasta que este se perdió en la distancia. La sirvienta personal de Esther estaba parada detrás de una columna. Le dije que se acercara a mi y ella cambio de expresión. Perecía esperar un regaño. Le alcance las llaves de mi auto. Dile al chofer que debe traer de regreso mi auto. Ella sonrió. Al llegar a mi habitación y luego de haberme cerciorado de que Esther no estaba en casa, busque mi celular el cual estaba perdido dentro de mi bolso. La voz de Charli XCX se apoderó del lugar, me tiré en la alfombra persa, viendo el techo y recordando cada momento de aquella tarde que pasé junto a Vincent Von Vandelinde, el dueño de mi corazón. Luego tomé la laptop y me quede viendo la foto de perfil de Vincent que había copiado. Mi mente solo pensaba en cuando nuestros perfiles estuvieran juntos en una relación. Camino a casa Vincent, solo pensaba en James, en como él había volteado a ver a un extraño chico latino devorándolo con la mirada. Rápido dedujo que se trataba de una escena de prueba, a la cual cayó ingenuamente. Tratando de olvidarlo pensaba en sus lindas manos, en la dulce mirada que tenía, en su increíble estilo y en como otros lo volteaban a ver. Llego a su casa y vio su celular el cual había dejado cargando luego de haberse pasado la mañana hablando con Hayden y Hunter sobre su encuentro con James. Tenía 14 mensajes, todos de chicos y chicas con los cuales había salido y querían volver a hacerlo, algunos de
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel los cuales ni siquiera recordaba solo los borró de golpe mientras pensaba que si había llegado aquel que haría cambiar su forma de vida. Cansado de pensar tanto y para ignorar todos esos pensamientos se tiró en el antiguo sofá de la sala, encendió la T.V y se quedó viendo unas de las películas de Saw, no sabía cuál de todas era, pero estaba bien para fingir mirarla mientras recordaba cada instante y pasar la noche desvelado. *** O te levantas o me veré obligada a levantarte arrastrado. Debes contestar el teléfono. Esther decía con voz fuerte en mi habitación. Eran las diez de la mañana y yo solamente enterré más la cabeza en la almohada. La última vez que había visto el reloj había sido a las 2:00am y la culpa de todo la tenía mi mente que no querría dejar de pensar en Vincent. Esther abrió las cortinas tomó a Bella-Boo y finalmente salió de mi habitación. El celular sonó de nuevo y me levante de mala gana. Roselyne y las sombras me habían llamado como un millón de veces y me habían dejado la bandeja llena de mensajes. Las chicas me estaban invitando a salir, según ellas el lugar no importaba ya que desde el viernes que no sabían nada de mí y querían que pasáramos el día domingo junto. Como si eso me importara luego de mi salida con Vincent. Luego de un pequeño debate telefónico entre las primas Stafford y Roselyne acordamos que iríamos a Beverly Hills polo club. Este era el sitio indicado para pasar el fin de semana, los mejores herederos de la ciudad suela llegar ahí esporádicamente para hablar de negocios, presumir a sus caballos o simplemente escaparse una tarde de nuestra difícil vida. De muy mala gana me vi obligado a salir con la pequeña Bella-Boo vistiéndola igual que yo con una chamarra Viktor & Rolf y lentes de sol. De nuevo Bella-Boo estaría con la elite de cuatro patas. Para mí esto era solamente un evento más de los cuales solamente debo de asistir por obligación y diplomacia. Esto era de las pocas cosas negativas que traía consigo el ser el heredero de mi padre. Al llegar noté a las sombras paradas al lado de unos caballos blancos con crin recién cepilla con unos moños que combinaban con los de ellas. Jamás había visto a un par de chicas combinar moños y bolsos Miu Miu con atuendos de polo. Roselyne no tenía mascota y mucho menos si trataba de equinos, según su ideología, y la de Bianca entre más pequeño sea tu cachorro y más grande tu caballo y entre más los adornes más te odias a ti misma, tu auto estima esta por los suelos y crees que tu perro es más indo que tú.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Que hermosa perrita. Dijeron al unísono las tres al ver a Bella-Boo caminar al mismo ritmo de yo. Mire hacia el cielo. Eso era algo que solamente lograba la mejor entrenadora de perros de la ciudad, pero hey, me daba igual. Igual que sus pura sangre, chirleé entre dientes fingiendo sonreír. Agarré mi pachón, lleno de Cola de dieta con un toque de cafeína extra para soportar la irritante mañana y tomé un gran trago. Le dio la correa de Bella-Boo a la chica que me perseguía y le di la mirada de que si le llegaba a pasar algo a la chihuahua más ostentosa de la ciudad yo mismo la aniquilaría. El caballo español que había recibido como regalo de mi abuela apareció con su cuidador encima de él. Hacía más de cuatro meses que no lo miraba. Prácticamente me había olvidado de él. Ellas son Cotton Candy y Pinky Pie, yo las nombré. Sophia murmuró como si no fuese bastante obvio. Ellas viven en el establo de la casa de la costa y nos visitan cada fin de semana. Levanté la ceja y sonreí. Estas chicas ya estaban tratando a los caballos como sus hijos después del divorcio. Y tu caballo, como se llama? Sophia retomo. Valentino. Dije secamente. En seguida te traen un caballo, me dirigí a Roselyne. Ordené que te trajeran el mejor. Cabalgando, las sombras a quienes no les importaba sonar demasiado entrometidas mientras saludaban a otras chicas y sonreían con los chicos me bombardeaban descaradamente de preguntas. Donde estuviste ayer por la tarde? Pregunta a la cual respondí, ayudando a mí madre en la cocina, decidieron de último momento organizar su reunión de amigas en casa lo cual solo saca a la Master Chef de ella, pueden creer que últimamente le está pasando por esa etapa de Martha Stewart y no se quiere despegar de ahí creo que siente que tiene una cámara enfrente con un apuntador. Luego de responder detalladamente cada una de sus estúpidas preguntas tomé del brazo a Roselyne. No podía dejar que ninguna de las tres se enterara de mi salida con Vincent. Sabía que esas chicas serían capaces de publicarlo en un blog, ya que esas cosas eran para chicas sin vidas y ellas parecían zombis.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Luego de que Roselyne y yo cabalgáramos lento y las sombras rápido y que ellas cabalgaran lento y nosotros apresuráramos el paso, sentí un destello de cabello rubio corriendo con un ajustado conjunto deportivo. Entonces me separé de las chicas y cominee hacia la esquina pero la idea de que podía tratar de Vincent se esfumo al notar que solo se trataba de un chico con espinillas y una linda espalda. Regresé y noté a Roselyne hablando igual que las sombras. Estaba Preocupado de que a Roselyne se le pegara lo sanguijuela de las primas Stafford. Entonces en la primera oportunidad que las tontas se distrajeron viendo a un chico corriendo en pantaloncillos y playera ajustada marcando cada detalle de su perfecta anatomía la aparte de ellas. Quieres venir a mi casa? En ese momento mi humor era de lo peor. Roselyne sin pensarlo dos veces aceptó moviendo su cabeza. Cualquier cosa con tal de no pasar el resto del domingo con las sombras o encerrada en casa. Perfecto, entonces te espero. Le di una despedida de tres dedos y camine hacia la salida. Estaba harto de pasar la mañana del domingo, entre caballos, chicos guapos pero sudados a más no poder y bajo el sol. Me marché con Bella-Boo en los brazos. Acelerando como nunca mi McLaren. No sentía ningún remordimiento por no haberme despedido de Sienna y Sophia, además sabía que Roselyne inventaría cualquier cosa para excusarme. En ese momento lo único que lamentaba era haber dejado a Valentino de nuevo. De camino a casa, mientras sentía que mi blanca piel estaba en riesgo de broncearse debajo del bloqueador el cual parecía estar hecho de aceite de freidoras de papas lo cual hacía sentirme más deshidratado que nunca, centré mis pensamientos en esa frase que dice que a los amigos hay que tenerlos cerca pero a los enemigos aún más cerca. Guiado por mi instinto sentía que Roselyne sentía algo por Vincent. Tenía que saberlo sea como sea, el fin justificaba los medios y si era necesario tener que mezclar Vodka con tequila en la bebida de Roselyne para que esta soltara la lengua tenía que hacerlo. Además hasta un niño notaria que Roselyne es de las chicas que no beben, ellas es de las que siempre son el blanco de chicos con drogas en los clubes y les arrebatan la virginidad en la parte de atrás de los autos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 12 Solté un quejido al entrar a mi mansión. Sentía el bloqueador solar más espeso que nunca, como una de esas cremas bronceadoras baratas de las cuales se me quería olvidar. Hace unos años había pasado por una extraña etapa en la que quería estar bronceado, todos tienen sus secretos y ese es uno de los más ligeros que tengo. Bella-Boo mordía un juguete de McDonald’s en su mini casa rosa Burberry que está bajo el piano en el salón. Le lancé un beso y me dirigí al bar del cual Esther se sentía muy orgullosa cada vez que invitaba a su creciente y selecto grupo de amigas, a las cuales solía llamar a todas Margaritas, ya que esa es la bebida favorita de todas. Pase mis manos por las copas de cristal. Whisky y tequila eran la mejor opción. En ese momento recordé cuando Harlow había besado a otra chica y al día siguiente la culpa era del whisky y el tequila, bueno, el tequila es el culpable d la mayoría de nuevos bebes en la ciudad. Debía de tener el control sobre todo lo que pasaría, no podía actuar de improviso y tener solamente una conversación y parecer que solo la había invitado por interés. Tomé unas cuantas revistas de mi gran colección de mes a mes, las puse sobre la mesa de vidrio y hierro forjado del jardín trasero al lado de la cascada y me tiré en la hamaca para relajarme y despejar la mente. El agua que corría, los pájaros que cantaban y el sonido de una lejana podadora de césped me rodearon. Después de todo los dos somos herederos de la ciudad, bueno, ella aun no es heredera, pero a los que nos gusta hacer las cosas a nuestra manera! Pensé bajando mis Ray-Ban de la cabeza a los ojos. Aunque claro yo soy mil veces mejor que ella. Roselyne, a quien su nueva vida social le parecía mentira, no tenía ni tiempo de respirar, entre las sombras a quienes no terminaba de entender, porque quien en su sano juicio, no tiene vida propia y se siente realizado siendo el sequito de otros? y a todo eso que aparentemente son inofensivas según James, pero ella sabía que él debía de tener experiencia en eso. El siempre estaba rodeado de chicas flacuchas las cuales se quedan sin aliento en las gradas eléctricas y son la clase de chicas que ni siquiera necesitan tocarte para destruirte. Roselyne cepillo su cabello frente a su tocador, si asieran las chicas que seguían a James, entonces, como era el. Le dio un escalofrió. Se giró y se sentó en la orilla de su cama, no quería pensar en cómo era James o en cómo eran las chicas que lo seguían y no era por temor, era porque no quería darse cuenta en lo que se estaba convirtiendo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel En lo que se pintaba las uñas de azul eléctrico Chanel y soplaba vio las bolsas de las compras de la tarde anterior en la que había caminado por todo el centro comercial pasando de tienda en tienda incluso en las que solo vendían velas o libros. Sacó todo lo que compulsivamente compro o lo que las sombras le habían metido. Unos mini vestidos Materia Girl con toques metálicos, unas chaquetas de tweed y de piel Chloé, unos zapatos Miu Miu que hacían juego, unos puntiagudos Nina Ricci incluso unos cuantos bolsos Coach de piel. En el fondo de unas de las bolsas encontró las facturas. Las coloco una a la par de otra encima de su cama. No es qué tenga cargos de conciencia pero, me pase de la cantidad que tenía para la semana. Espero que no se den cuenta. Pensó mientras imagina el rostro congelado de su madre y el ceño fruncido de su padre. Volteó a ver el reloj vintage que le había heredado su abuela. Faltaba poco para ir a la casa de James. Sentía dudas de sobre qué iba a hablar con él, de todas las personas que recién conocía él era con quien más a gusto se sentía y en quien podía confiar. James incluso le parecía ser una versión mejorada de Bianca, pero que fuera con quien más se sentía a gusto no quería decir que fuese el más confiable y eso era algo que también había aprendido de Bianca. Al estar frente al espejo decidió arreglarse muy al estilo hippie chic y no como vaquera marca Jessica Simpson. Aunque aún sentía el olor al caballo que le habían prestado. Es domingo por la tarde. Pensó. Se puso sus largas botas Missoni con un mini vestido floreado y una vieja bandana del conjunto que la había copiado a Demi Lovato. Tomó su bolso y se marchó justo cuando su madre iba a juntarse con Esther en sus repetitivas tarde de té y compras. Llegó a casa de James, abrió la enorme reja y caminó como medio kilómetro atravesando el jardín y el camino de piedra. Ella se sentía orgullosa de poder caminar largas distancias en tacones y no soltar ni una gota de sudor. Luego de una larga espera salió James, quien nunca había salido a recibir a alguien, pero esta vez se trataba de su invitada especial. Roselyne entró y miro detalladamente cada detalle de la mansión. Era tan grande y decorada al estilo antiguo. Sentía que ya la conocía, por esas platicas en las que su madre critica de todo un poco. Pasemos al jardín, ahí está más fresco. Coloque mi mano en la cintura de Roselyne y movió los dedos en mis sandalias. Quieres algo de tomar? Pregunté dándole esa mirada que dice que no acepta un no como respuesta.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Si gracias, pero de dieta claro está! murmuró Roselyne tirando su bolso en el sofá mientras Bella-Boo daba vueltas y saltitos a su alrededor. Sonreí, recién había tocado su cintura y ella no usaba faja. Ella era delgada natural y eso me molestaba. Seguramente era talla cero y eso solo significaba que ella había descubierto la nuez de la india. Adelántate, allá afuera está el living, las hamacas, las bancas o lo que quieras. Siéntete a gusto. Dije en una jugada notándola tímida y así tener tiempo y preparar la bebida. Soné la campana de Esther y detrás de mi apareció la sirvienta con la que ya había hablado. Mírame y haces exactamente lo mismo cada vez que te lo ordene. En un vaso serví un poco de Coca-Cola con una de esas mini sombrillitas, le coloqué una pajita para que no se acercara el vaso a la nariz y detectara el alcohol y dejo caer el whisky y el tequila. Tome un frasco de mi bolsillo y espolvoreé un toque de esos extraños polvos que le había arrebato al chico que quería ofrecerle bebidas a las chicas en la fiesta de año nuevo. Captaste? Le pregunté a la sirvienta. Ella asintió con la cabeza sin hacer contacto visual conmigo. Esto es solamente para la chica a mi me sirves solamente Coca-Cola. Salí por la puerta corrediza sosteniendo las bebidas. Dejé salir a Bella-Boo y caminé hacia la mesa con sombría del medio del jardín. La idea de rasgar a los famosos en las revistas se había esfumado. Le di su vaso a Roselyne, sonreí y me senté a su lado mientras me bajaba los lentes para que no notara algo raro en mi mirada. Los aspersores se activaron como cada media hora, insectos zumbaban y el radiante sol estaba a la temperatura ideal como para dejar un ligero bronceado californiano. Yo estaba bajo la sombra de la sombrilla. Cuál es el motivo de que me hayas invitado? Preguntó Roselyne, quien había oído de tanto de James pero recién sentía que de verdad lo conocía. Nada especial, solo quería estar con mi nueva amiga, y pasar la tarde conociéndonos mejor, como ayer no pude salir con ustedes. Flaqueé intencionalmente. Pero, cuéntame que tal las compras? De lo más tranquilas, encontramos un par de Sales, y así se nos fue la tarde. Es la primera vez que siento que de verdad salí de compras. Sienna y Sophia enserio que saben cómo hacerse notar en todos lados. Ella se dejo caer hacia atrás y coloco la pajita en sus labios. Entonces ellas compran en sales? God, no te preocupes, cuando salgas conmigo será un mundo completamente diferente, y, no se encontraron con alguien de Royal Hills? Pregunté, empezando a sacar la conversación que quería, mientras miraba como Roselyne
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel se bajaba la bebida y parpadeaba varias veces. Sabía que el hielo en la bebida y le dormiría la lengua e incluso le enfriaría el cerebro. No con nadie aunque creímos haber visto a Tabatha a la distancia pero no nos acercamos a ver si era ella o no. Dijo Roselyne jugando con los hielos del vaso. Lástima yo pensé que tal vez estaría por ahí Vincent, con eso que se mira que le gusta andar de norte a sur y de este a oeste. Sonreí apoyando el brazo sobre la mesa y viéndola fijamente. No para nada, Roselyne dijo con voz muy segura, aunque la verdad me hubiera gustado verlo fuera de Royal Hills. Es qué esta guapísimo! Comenté lanzando el anzuelo para ver si Roselyne lo atrapaba. La verdad sí, nunca había visto tanta hermosura, porte y buen gusto en una sola persona, parece actor de alguna película antigua, su belleza es clásica, pero la verdad no se mucho de él, solo lo que las sombras nos han dicho. Roselyne rodó los ojos, pero por lo mismo no me ilusiono. Hay, como crees, él no es lo que piensas, o lo que nos quieren hacer pensar. Yo te lo digo él no es gay, es qué yo tengo un radar para detectarlo en los chicos y él para nada. Con decirte que yo sabía de varios antes de que salieran del closet y aun tengo a algunos que están por hacerlo en Hollywood, pero es secreto confidencial. Tú sabes. Me recosté en la silla y coloqué los brazos detrás de su cabeza. Toque la campana y la sirvienta se acerco con dos nuevas bebidas. Roselyne tomo la que ella le alcanzo y bebió rápidamente. Lo que pasa es que es muy misterioso, retomé, por eso es todo un rompe corazones. Ahora lo que queda es ver si te hace caso o no, pero agrégalo en Facebook, síguelo en Twitter o pídele su número y a ver qué pasa, luego me cuentas. Roselyne se quedó muda, luego tomó a Bella-Boo y la cargó en sus piernas. Me quede callado, la miraba fijamente. Sus ojos me mostraban que el alcohol estaba haciendo efecto pero no quería demostrármelo. Ella había bebido solo para aparentar delante de mí. Es increíble, no te parece? como una sola persona se roba el puesto de galán, verdad? Comenté levantado la ceja por encima de mis lentes notando como Roselyne estaba ausente. Me sentía orgulloso de saber detalladamente cada movimiento que puede hacer mi rostro. Sí, pero tú debes de ser todo un experto en lo que a chicos se refiere. Dijo Roselyne tomando lo último de su vaso. Solo mírate, cualquiera que sea gay o incluso que no lo sea te quisiera llevar a la cama.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No creas, han pasado varios pero ninguno me ha robado el corazón. Murmuré robándole la frase a Vincent. Y a ti, como te va en ese tema? Te confieso un secreto, nunca he tenido novio, es qué no sé si sabes pero este es mi primer año en una escuela con chicos. Roselyne tartamudeo, había algo que la había puesto ligeramente mareada con un nudo en la garganta y la hacía hacer pausas entre cada palabra. Me queda callado, no tenía nada que comentar al respecto. Pero cambiemos de tema, la verdad ya tengo suficiente por hoy con respecto a la escuela o de los chicos de ahí. Roselyne también se recostó y miró al cielo. Había algo en el jardín que le parecía fascinante. Desabroche dos botones de mi camisa. Ya tenía la información que necesitaba, el ambiente se había puesto denso y aburrido. Ninguno de nosotros hablaba, solo se escuchaba el agua correr. El silencio rápido me aburrió, sentía como mi piel picara. No era así como pensaba pasar el domingo. Lindas flores, Roselyne dijo señalando. Ella dejo caer al suelo el vaso. Son de mi madre. Le respondí fingiendo tener sueño con bostezos cada cinco segundos. Logré poner incomoda a Roselyne quien estaba ligeramente mareada. Entre el mundo que giraba a su alrededor y la sensación de que se podía caer entendió la indirecta. Se despidió. Entonces, platica de bff top secret? pregunto Roselyne colocando su bolso en hombro mientras se recostaba en el arco de la puerta. Quería asegurarse de que James fuera discreto. Juré que para nada, abriría la boca. La tomé del brazo y la deje sentada en el asiento de mi auto, el chofer se apresuro y arrancó. Deje a Roselyne recostada en el asiento trasero y le asegure que podía confiar en mí aunque ella podía estar más que segura de eso, la verdad aunque yo quisiera lo haría, sería como ponerle las cosas demasiado fáciles. Al marcharse Roselyne, me senté en el sillón, crucé las piernas y me rasqué los piquetes de mosquitos de jardín que había adquirido sin darme cuenta. Luego solté una risa malvada haciendo eco y encendí la música ambiental. No podía dejar de pensar en lo ingenua o en lo idiota que era Roselyne pero a la vez estaba un poco preocupado ya que podría amenazar lo poco que ya llevaba con Vincent, peor aún ser la que lo volviera completamente heterosexual, lo cegara e impidiera que se fijase en alguien más por lo que no podía quedarme tranquilo. Debía estar alerta a
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel cualquier cosa, nadie podía ser un amigo en ese punto, Las sombras actuaban muy sospechosamente y la reciente declaración de Roselyne que jamás había tenido novio la hacía parecer como toda una cuarentona desesperada. *** La mañana siguiente todos se morían de ganas de volver a Royal Hills. Cada quien por motivos diferentes ya sea porque los pasillos se habían convertido en pasarelas con los estándares demasiado altos impuestos por James Hollower cuyo nombre ya conocían todos o porque querían impresionarme. Esa mañana estaba usando un sombrero con encaje y plumas y un bolso Versase colgaba de mi hombro. Las sombras aparecieron detrás de mí. Ellas tenían la peculiar costumbre de ser las primeras en llegar y las ultimas en irse y yo sabía que esto era para no perderse nada de lo que ocurra en las instalaciones y alrededores de la escuela. Me besaron la mejía, y yo inmediatamente me mire frente a mi compacto para cerciorarme que no me dejaron marcado su labial rojo. Mi mirada se centro en Roselyne quien lucía espectacular ese día. Con el propósito de hacerse notar entre todos, ella se había levantado más temprano de lo que acostumbraba solo para peinarse diferente y lograr ese cambio el cual solo yo noté, pero como todo buen egoísta no le hice comentario alguno. Sienna y Sophia estiraron el rostro y cruzaron los brazos. Ellas también habían notado el ligero cambio de Roselyne paro ellas tenían prohibido alagar a cual otra persona salva entre ellas mismas o si enserio lo ameritaba la ocasión tratándose de alguna celebridad. Intercambiamos besos, las sombras hicieron lo mismo pero ellas no tocaron a Roselyne, luego caminamos hacia la clase. Pasamos esquivando a Ariadne y Minerva por el pasillo. Ellas estaban sentadas en las gradas leyendo pesados libros e intercambiando comentarios. Luego de sentarnos en nuestros respectivos lugares aparecieron los demás compañeros, el profesor Gallagher se deslizó hacia su escritorio y de nuevo dejó caer la taza de café en el escritorio donde ya había dejado una marca permanente y detrás de él de nuevo aparecieron las gemelas como fantasmas. La mañana ya tenía una rutina marcada. Wow, Roselyne, no te gustaría salir con nosotros luego. Sabes, que nosotros compartimos. Murmuraron Adam y Jared desde el otro extremo de la clase. Solté una risa burlona y las sombras los fulminaron con la mirada. Ellas estaban seguras que Roselyne era su tipo de chica pero debían de ganársela. El profesor aclaró su garganta y todos nos quedamos en completo silencio. Al fin llego el periodo libre el cual se convirtió en todo un escándalo ya que Sophia se partió una costosa uña de acrílico y como si fuera de vida o muerte fueron corriendo al
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel baño para arreglar el súper problema con el kit de emergencia Clinique y las lima de unas de Hello Kitty. Yo me encontraba jugando con el dije de mi pulsera. Roselyne había tratado de conversar conmigo pero no me encontraba de humor como para debatir acerca de cualquier tema de conversación que ella cree importante. Roselyne movía sus piernas nerviosamente. Este era el momento para coquetearle a Vincent, sacando los trucos femeninos marca Jolie con indicaciones de repelente marca Anniston se subió un poco la falda y se desabrocho un botón de la blusa y caminó con sus tacones de gamuza enfrente de la clase de los Senior. El intento de piropo de los perdedores de su clase aun retumbaba en sus idos, pero había aprendido en su antigua escuela que cualquier piropo es halagador sin importar de quien vengan. Vincent rápido la volteó a ver cuando escuchó los comentarios y murmullos de los otros compañeros e incluso el profesor de geometría dejó de escribir en la pizarra para ver a la chica que pasaba enfrente. Con miedo de hacer algún comentario inapropiado, Vincent se limitó a sonreír y voltear a verla cada minuto sabiendo que quería llamar su atención. No sabía si trataba de una idea de ella o algo que las sombras le habían sugerido. En ese momento solo podía estar seguro de una cosa, eso no podía ser idea de James, el no planearía algo así, poner a la competencia enfrente. Peor es nada. Pensó Roselyne para tranquilizarse jugando con su cabello caminando por los pasillos. Ella estaba segura que había llamado la atención de Vincent, pero ni ella misma podía asegurárselo, no había sido capaz de ver hacia adentro, no sin antes ponerse roja como tomate y que las piernas le bailaran aun más fuerte de los nervios. Su corazón parecía querer salir de su pecho. Mientras ella pensaba si entrar a la cafetería o pasar por el baño donde de seguro estaba Tabatha charlando con las gemelas o con Nina tocaron para entrar a clases. Antes de entrar se arregló la ropa, no quería llamar la atención de otros o que Adam y Jared se le lanzaran encima. Para ella solo existe uno, y sea como sea debía lograr estar a solas con él. *** En los dos periodos de práctica de porristas un pequeño grupo de chicas de todos los grados estaban sentadas en la parte más altas de las gradas, el sol brillaba por los ventanales y la entrenadora había salido para volver a llenar su enorme pachón con agua. Estaba recostado en una de mis extravagantes poses mientras movía la cabeza en desaprobación. El short se me subía cada vez más y me preocupaba estar mostrando piel en exceso pero no podía demostrarlo, además los otros chicos también tenían el short ajustado y ya había visto sus bultos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Me deslicé hasta llegar al lado de Roselyne quien estaba particularmente callada. Tiré de mi pantaloncillo y me sentí más cómodo. Logré que ella se uniera a mí y estuviera de acuerdo con todo lo que decía. Estaba decidió a imponerme y cambiar los gustos de las sombras, quienes cayeron en el viejo juego de que la música que tenían era ya muy pasada de moda. Usher? David Guetta? ya están muy usados, no hay equipo que no lo tenga en su repertorio de prácticas o peor aún en sus coreografías. Por favor. Sonreí al escuchar a Roselyne. Ella les había dado una furiosa mirada, levanto una ceja mientras movía la cabeza jugando con su cola de caballo. Me uní a los chicos que se reunieron detrás de ella. Roselyne sacó su iPod y puso la lista de reproducción que creía solamente yo poseía. Ella había pasado alrededor de tres noches seguidas descargando nueva música estilo chica Royal Hills diciéndole adiós a la música independiente, con una sensibilidad variada arraigada en una moda alejada de las corrientes culturales predominantes, y cercana a estilos de vida alternativos, como ella creía que era su estilo de vida. Le di una mirada aprobatoria a Roselyne. Nunca sabía cuándo sería necesario algo de música, sobre todo en reuniones de Esther que con la música que escucha el lugar cambia de full color a blanco y negro. De una cosa estaba seguro, Roselyne era la amiga que yo podía llevar a cualquier lado y no quedar mal. Ella podía ser esa amiga con quien compartir una entrevista, preguntarle la opinión sobre si mi bolso combina y ser la tan esperada amiga incondicional y desinteresada que tanto había estado buscando. Entre los pasos, la música a todo volumen y el olor a espray de cabello que emanaban las primas Stafford, Roselyne logró sacarse a Vincent de la cabeza por un rato. Ella se encontraba animada, viviendo el momento. El periodo de práctica voló y sonó el último timbre del día. Los chicos del equipo salieron de golpe del lugar mientras las chicas se habían quedado a secarse el sudor y retocarse el maquillaje, mientras algunas se habían id a cambiar el uniforme. Roselyne salió con el traje de porrista y el rostro impecable a pararse en la columna del ala donde estaba la clase de Vincent, pero de nuevo la historia fue la misma, otra vez ignorada. Vincent siguió de largo platicando y riendo con Hayden y Hunter. Ellos habían salido primeros de la clase, por lo que ella quiso aparentar estar ahí por coincidencia, pero nada. Ella no había logrado llamar su atención. Ella dio tres inhalaciones, cerró los ojos y se tranquilizó. Por dentro sentía que tarde o temprano Vincent se cansaría de los demás o los temas de conversación se volverían sosos y repetitivos. Entonces ella tendría todo un diccionario de temas para platicar. Quién ríe al último ríe mejor.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 13 A la tarde siguiente Roselyne, iría al baby shower de Faith, una de sus compañeras de su antiguo colegio. Al fin la chica había encontrado un buen partido y nada tonta supo cómo amarrarlo. Todas sabían que ese era uno de sus propósitos de antes de cumplir veinte, pero había cambiado el baile en las mesas de los clubes por las canciones de Disney Junior y acostarse a dormir temprano sin mencionar el posible sobre peso dejando de ser talla S a Maternity XL de Saks. Roselyne soltó un suspiro, ella estaba recordando viejos momentos en su escuela católica, principalmente recordaba el día en el que Bianca insertaba un alfiler en un condón para luego dejarlo sobre el lavado. Se miro nuevamente frente al espejo y decidió rechazar el que su madre la llevara, ella necesitaba salir para respirar aire puro y pensar con más claridad. Recientemente su cerebro y sus demás sentidos se encontraban como dormidos. No encontraba explicación al porque estaba siendo ignorada. Su padre estaba leyendo el periódico por tercera vez y solamente levanto una ceja al verla salir. Ella se encontraba sorprendida de que llevaba tanto tiempo viviendo en aquella casa y no sabía ni cómo eran sus vecinos o notar como los que si conocía habían envejecido e incluso el pequeño pelirrojo que vivía enfrente se había transformado en todo un modelo con todo y un corte de cabello matador. Volvió a ver esas plantas que crecen a las orillas de asfalto, las enredaderas que colgaban de todas las ostentosas mansiones la hiedra a la que ella es alérgica y ver como algunas mansiones todavía lucían las luces navideñas. Son detalles que uno ignora, pero que sin ellos el lugar no sería el mismo. Llego a la casa de Faith, varios autos estaban estacionados enfrente e incluso una motocicleta había estropeado un par de flores. El lugar y todas las habitaciones estaban llenas de dibujos de jirafas con el cuello casi tan estirado como todas sus antiguas amistades que estaban ahí con ceñidos vestidos y cabello cepillado. Algunas más delgadas que de costumbre, estarán comiendo menos o vomitando más? Era la pregunta del día. Roselyne sacudió la mano en el aire al ver a Chantal sentada en la habitación continua. Ella estaba usando un lindo vestido verde y tenía el cabello unos tres tonos más claro. Ella no se levanto para saludarla y Roselyne tampoco planeaba tragarse el orgullo y acercarse a ella, después de todo ella era la única chica Royal Hills que esta ahí y solo podía sentirse alagada con la envidia que le tenían. Que buen partido se pescó. Pensó al ver a Faith sentada al lado de un chico muy parecido a Leo DiCaprio. Ambos estaban tomados de la mano y sonreían a todos los que los volteaban a ver. Algo dentro de Roselyne le decía que Faith no estaba muy contenta por dentro.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Mientras ella y sus antiguas compañeras se le acercaban para saludarla, juzgarla e incluso envidiarla vió a lo lejos una espalda con un costoso chaleco y una cabellera que le resultaban conocidas. Estaba en la cocina codeándose con otros chicos mientras asaltaban la barra de aperitivos con forma de animalitos. Roselyne se acercó escondiéndose detrás de un grupo de amigas que le quitaban el fondant al pastel de arca de Noé y susurraban criticándolo todo, una incluso decía que Faith no estaba embarazada. Es Vincent, susurró mientras dejaba caer una servilleta y se agachaba para no ser descubierta. Luego se sentó al lado de Faith quien lucía una pequeña barriga debajo de un vestido de seda turquesa con un enorme moño rosa en el escote destapando todos los regalos. En ese momento su cerebro se concentró en ver si la panza era real o solamente era una pequeño almohada. Ese era el tema de la noche y no podía irse con la duda. Oye, de donde conoces al chico que esta allá… en la otra sala? Roselyne le pregunto a Faith luego de que su novio se levantó para salir a respirar. Ah, sí, él es Vincent Von Vandelinde, es un viejo amigo de mi novio, el único que asistió. Faith sonrió al notar nerviosa a Roselyne. Verdad que esta guapísimo? Quieres que te lo presente? preguntó Faith viendo a Roselyne cambiar de manos su bebida como esquizofrénica. No! no, él no es mi tipo, mejor, te ayudo a guardar, destapar o lo que sea con los regalos. Dijo Roselyne arrebatándole un enorme paquete de pañales de las manos. Ella tenía una pila de papel de envolver en sus piernas y la idea de cubrirse el rostro con él era el único plan que tenia por si Vincent salía de la cocina y decidía acercarse. *** La reunión fue muy corta, parecía como si todos estuvieran huyendo de escuchar una y otra vez las canciones de todas las películas Tinkerbell. Todas estaban ahí solo por la curiosidad de ver a Faith, como si ya tuviera la gran panza, conocer al novio para intentar adivinar como saldría él bebe o en caso de algunas chicas, llevar trozos de pastel en sus carteras Gucci. Roselyne vio el viejo reloj de pared de la casa de Faith el cual marcaba las 8:00 con las manos de Mickey Mouse. Una chica con mal gusto se reía a carcajadas, ella estaba segura que se trataba de las chicas nuevas de su antigua escuela y estaba aliviada de que no las conocía. Se despidió de las chicas que aún estaban ahí esperando a que sus novios llegaran por ellas o a que el novio de alguna las llevara a casa.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Al salir la noche estaba fría y húmeda, era como un día distinto del que había disfrutado al salir de casa. Mientras cruzaba la calle oyó que alguien grito su nombre a la distancia. Volteó a ver pero solamente logró ver un par de luces acercándose. Luego de que el conductor las apagara, ahí estaba Vincent bajándose de su BMW y caminando hacia ella, quitándose la chaqueta de cuero café tostado para dársela y cubrirla del frio. Vamos, dime dónde vives, yo te llevo. Le dijo sonriendo de lado mientras la tomaba de la mano. Roselyne estaba en shock, sintiendo la cálida chaqueta, el olor al perfume que tenía impregnada, pero sobretodo, la mano de Vincent tomando la suya. Ella miro rápidamente a su alrededor y se sintió decepcionada de que Katherine o alguna de sus amigas no la estuvieran viendo, la chica nueva de Royal Hills estaba al lado del chico más hermoso de esa prestigiosa escuela. Se sentó al lado de Vincent quien puso la calefacción y bajó el volumen del estéreo cortando alguna estruendosa canción. Gracias a dios que te encontré, de lo contrario imagínate que resfriado el que te hubiera dado, no sabías que hoy haría frio? De nuevo Vincent la miró fijamente y la hipnotizó con sus ojos. No, la verdad, me entero del clima por el noticiero, pero hoy no lo vi. Ella desvió la mirada y miro las estrellas. Ella no quería demostrarle que estaba sonrojada. Que graciosa eres, Vincent arrancó el auto. No creas que se me ha olvidado que tenemos una salida pendiente, es que en la escuela si uno dice o hace algo ya es titular en el facebook, trending topic en Twitter, o simplemente comentarios que luego de pasar de boca en boca se convierte en algo totalmente distinto a lo que en realidad pasó. Roselyne sonrió y asintió. Estaba viviendo el momento el cual había estado rezando y no quería ni parpadear para no perderse nada, es más deseaba que tiempo pasara en cámara lenta. Dame tu número telefónico. Para poder comunicarnos por las tardes o ponernos de acuerdo. Dijo Vincent, dándole su celular para que ella ingresara sus datos. Roselyne astutamente agregó hasta su fecha de cumpleaños y añadió un osito con corazones en el identificador. Su padre tenía el mismo modelo de celular. Es aquí. Dijo Roselyne en tono de tristeza señalando su casa. Pero nos vemos mañana. Ronroneó mientras se apartaba el cabello del rostro colocándolo detrás de sus orejas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vincent entendió y se acercó para despedirse con un beso, pero esta vez no tan apurado y logró sentir el aroma del perfuma que Roselyne llevaba siempre como una segunda piel. Roselyne se bajó tarareando la canción de Fooster The People que Vincent había sintonizado. Luego de pasar un par de semáforos y quería lardear con otros conductores. Se despidió con una risita de lado y unos cuantos pestañazos rápidos. Mi combinación matadora para que piense en mí toda la noche. Luego de haber visto a Roselyne entrar a su casa Vincent volvió a arrancar el BMW y se marchó del lugar. Estaba satisfecho de haber conseguido hablar con Roselyne y saber en dónde vivía. La estación de radio puso su canción favorita de My Chemical Romance y el giró por completo el botón de volumen, algo en él había cambiado esa noche, de repente todo le parecía más que complementado ya tena a los dos chicos que le gustaban en su vida y él estaba en la de ellos. *** El día siguiente en la escuela Ariadne y Minerva estaban paradas enfrente de la clase temblando, sus largas piernas de fideo se movían como celular en vibrador y sus dientes rechinaban a más no poder. Si bien ellas no se habían postulado a candidatas a presidentas del club estudiantil era por miedo a los discursos pero la directora Ravenscroft las había nombrado a falta de otros candidatos. Las chicas entraron luego del primer timbre sin seguir al profesor como es usual de ellas y se pararon enfrente de todos. Compañeros, solo les queremos decir que a partir de hoy empezamos con las juntas de redacción del periódico escolar. Dijo Ariadne. -El cual todos los viernes se repartía. Y también necesitamos voluntarios para la página oficial de la escuela. Concluyó Minerva jugando con su dije en forma de estrella. Como de costumbre todos las ignoraron, estaban más ocupados leyendo las revistas de James o tecleando en sus celulares, incluso el profesor Gallagher estaba pasando las hojas del libro de ciencias. Todos las ignoraron, menos Las Sombras quienes desde el año pasado habían estado platicando sobre cómo se desperdiciaba el espacio en la parte privada de la página de Royal Hills. Esta era la pagina más visitada por cualquiera que escucha las rumores de la escuela y en la parte publica puedes ver fotografías y leer reseñas, pero cuando ya era estudiante puedes ingresar tu numero personal de estudiante e ingresas a los más jugosos chismes, calendario de actividades y cualquier cosa que sea de importancia.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Ambas tenían sus miradas fijas en las gemelas, pero no podían hablar frente a todos. Sophia estrecho las manos con Sienna y sonrieron mutuamente. Sus pesadas pulseras de mejore amigas por siempre bajara a sus codos y ellas se ajustaron las diademas con plumas. Y como si el destino así lo quisiera Minerva y Ariadne se escabulleron al baño tratando de pasar desapercibidas como siempre luego de haber sido humilladas en clase. Las Sombras las siguieron y ellas sintieron horrorosos escalofríos al escuchar los tacones con eco por todo el lugar. Dejen de buscar administradores para la pagina de Royal Hills, nosotras demandamos esos puestos. Ambas chillaron con tono de amenaza, no preguntaron, solo avisaron. Pero esa es una gran responsabilidad que la directora le da solamente a alumnos que nosotras creemos son capaces de afrontar. Están ustedes seguras? pregunto Minerva ajustándose sus lentes aéreos. Por supuesto, nosotras estamos cien por ciento calificadas. Sienna dijo en tono de Duh. Está bien, nosotras nos quedaremos con el periódico escolar y ustedes con la página. Y si lo desean también podemos ayudarlas con eso. Sienna recibió una desconcertada mirada de Sophia. Parece buena idea para que tengan más interés en el periódico que cada año se hunde más. Dijeron Minerva y Ariadne intercambiando miradas. Ambas sabían que no tenían más opción que aceptar, si es que querían revivir el periódico y tener los puntos extras. Donde están las rubias? Pregunto Vincent, en tono de broma. Recién había sonado el timbre del periodo libre y él estaba en medio de Hayden y Hunter en el jardín enfrente de Roselyne y James. Frente a un espejo, de seguro. Bromeó Hunter, quien hace ya bastante tiempo sentía algo por Sophia, pero no sabía qué hacer. No fue sino hasta este año que empezó a intercambiar algunas palabras con ella. Por medio periodo libre los amigos de Vincent jugaron futbol, Tabatha bailaba sola con la música de sus audífonos por todo el lugar agitando sus alas de hada. Yo me encontraba intercambiando mensajes de texto con Harlow Hailey y Aubree. Quienes se encontraban en el otro escuela disfrutando de una vida totalmente nueva sin ser mis esclavas. Una mano paso por mi espalda y sentí un fuerte aroma a rosas. Nina me
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel dio un beso en la mejía y siguió caminando al lado de Axel. Aun no comprendía como ella prefería ser amiga de algodón de azúcar y de un alíen. Roselyne y Vincent se la pasaron intercambiando roses y miradas, sin miedo a que James los mirara ya que parecía que su alma se había metido en su celular. Todo estaba tranquilo hasta que se oyeron unos tacones bajando las escaleras irrumpiendo los pensamientos de todos. Nos extrañaron? Preguntaron las sombras en tono chillón sentándose y viendo como pasaban el rato los otros. Dónde estaban? Pregunté sin despegar la mirada del celular. Las chicas me estaban contando los planes para un nuevo juego de muñecas y yo también. Cosas de chicas en el baño, dijo Sienna esperando que Roselyne no preguntara nada. Pero ella estaba muy ocupada como para prestar atención a esas dos. Ella se perdía en los ojos de Vincent, de los cuales, de ser posible, se quedaría viendo eternamente. Sienna y Sophia al notar que nadie les las volteaba ni a ver, en un acto casi suicida sacaron un paquete de galletas Oreo y como si fuera pecado se lo comieron entre las dos. Claro que después sintieron un gran cargo de conciencia, pero en el baño de la escuela es muy arriesgado deshacerse de él. *** Más tarde esa mañana, en el último periodo, Roselyne logró llamar la atención de todo el mundo paseándose por los pasillos con el costoso bolso Kate Spade y el cabello en apretados risos. Vincent vio su oportunidad perfecta para acercarse a pasar el rato con Roselyne. La jaló de un brazo para alejarla de las sombras en el momento que ellas giraron en la esquina. No creas que porque no hemos hablado mucho, no pienso en ti, hay algo, algo pasa, cuando estamos cerca… necesito pensar detenidamente cada palabra que te digo mirarte y quiero saber más de ti, entonces, te gustaría salir, hoy o mañana, luego? Roselyne se pasmó, sabía que no le darían permiso. Me encantaría! Roselyne sonrió, solo que tengo permiso para salir los fines de semana. Sabes, algo tiene mis padres con las noches entre semana que les aterra, creo que sienten que hay luna llena y temen que me convierta en lobo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vincent sonrió. Entonces el viernes será. Arregla todo para que luego de aquí salgamos a almorzar, yo invito. El miró por tercera vez sobre su hombro, sentía que alguien lo miraba fijamente pero detrás de el solamente estaba el retrato de uno de los fundadores de la escuela. Roselyne sintió que se le movió el suelo de golpe. Solo asintió con la cabeza, ya que se había quedado muda de la impresión. Vincent se marchó, ajustándose su chaqueta la cual se había puesto especialmente para impresionarla, porque no hay chica que no se resista a una tentadora chaqueta del equipo de futbol y la chaqueta del equipo de Royal Hills era de diseñador. Como cuervos encima de cadáver las sombras se acercaron a Roselyne quien parecía una estatua, no parpadeaba y apenas si respiraba. Qué paso? Qué te dijo? Preguntaron al unísono las arpías tensando el rostro. Mmm… Roselyne vaciló. Ella vio a su padre con las manos en los bolsillos, recostado en su auto. Heeem… nada, solo quería saber dónde compre mi pulsera. Es qué le quiere regalar una igual a saber ni quién. Pero adiós, hablamos más tarde. Dijo dándose la vuelta aliviada. Pero Las Sombras, nada tontas, no creyeron nada. Harían lo imposible por saber que estaba pasando. Ya que sus dos nuevos amigos parecían esconder algo, Vincent se comportaba particularmente extraño este año casualmente cuando se empezó a juntar con ellos. Esto apenas empieza. Dijo Sienna levantando el brazo mientras hurgaba su bolso Fendi en busca de un poco de labial. Que se creen esos dos? Gruño Sophia molesta terminando la oración. Tarde de shopping? De movies? O de Magazines? Dijo asustada cambiando de tema, la mirada de Sienna la erizó pasar otra tarde examinado el libro de El Arte De La Guerra no estaba en sus planes.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 14 La mansión Stafford era la casa de los sueños de Barbie mezclada con la mansión Playboy. Eso es lo que pasa cuando el padre está bajo los tacones de madre, hija y sobrina. Ambas querían pasar la tarde en la Doll’s House de Sophia pero ninguna de las dos había llevado las llaves ese día. Su Doll’s House era la casa que según los señores Stafford, los padres de Sophia le habían heredado junto con otros viejos apartamentos regados por la ciudad. Por mucho tiempo ella quería saber más sobre sus padres pero todas sus preguntas se vieron resueltas cuando llego una carta con los nombres de Kathleen Andersen y Brandon Stafford. Sophia estaba segura que eran los nombres de sus padres, quien si regresaran del más allá no reconocería su casa, la cual se había vuelto todo un palacio rosa. Las chicas habían contratado una decoradora y ella había transformado todo con las paredes cubiertas por papel tapiz rosa, sillones de felpa rosa, cuadros de Marilyn Monroe y Katy Perry, pero lo que ambas más amaban era las habitaciones, las cuales habían convertido en armarios divididos por sectores, una habitación para vestidos, otra para bolsos y la más grande para todos sus zapatos. Sienna se había cansado de decirle que debía vender las otras propiedades y sumar el dinero a la cuenta de banco que también había heredado de sus padres. La habitación de Sophia. La habitación principal, era el mundo de hello kitty lleno de peluches alfombras y cortinas, lámparas de cristal y posters de One Direction por todos lados siendo Liam quien resaltaba, pero el sitio de honor era para el marco de fotos en la mesa al lado de su cama, el cual tenía una fotografía autografiada de Justin Bieber. Se tiraron a la cama aplastando la Us Weecly del mes mientras le subían todo el volumen al estéreo con lo último descargado de Little Mix, encendiendo la mini laptop y las Tablet rosa y se salieron de People.com para ver qué tanta información y amigos tenían James y Roselyne en las redes sociales que tanto adoraban y en donde Roselyne ya presumía ser socialte de alta categoría solamente por subir decenas de fotos de ella con James en Instagram, por haber dado likes a las publicaciones de cada tres segundos y por haberse sumado al millar de seguidores del chico socialite de Beverly. Obviamente las mismas cosas actividad favorita shopping, en música todos los de los chicos top de Beverly Hills tendrían en lo que a pop se refiere, like en todos los programas de televisión juveniles y en todos los diseñadores del momento, pero lo que más importaba era que ninguno de los dos tenía alguna relación o foto comprometedora. Por lo que estaban a la venta, casi como con un letrero de luces neón diciendo “Disponible”. Apareció en el estado de James, tomándome un café en Starbucks, las dos se voltearon a ver sabiendo que como no se podían meter en las casas o en las vidas de ellos la solución
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel estaba en su vida social, seguirlos a donde fueran. Sophia incluso había buscado la selfie de james en Instragram. Mmm, si los descubrimos o encontramos algún secreto o cualquier cosa comprometedora los tendremos en nuestras manos y no tendrán de otra que rechazar a Vincent, quien entonces será todo nuestro, un día tú y otro yo! Dijo irónicamente Sienna. Y los domingos lo compartimos. Dijo Sophia en tono de burla recordando cuando eran pequeñas y se la pasaban en McDonald’s comiendo helado, ella de Caramelo y Sienna de chocolate. La habitación se quedó callada por unos instantes, en la cabeza de cada una de ellas sabían que las dos quería lo mismo. No era como en una de todas sus salidas de shopping en las que pueden comprar dos bolsos o dos vestidos iguales sin problema alguno, pero pensaban que una opacaría a la otra en el momento que fuera necesario. *** Desesperada porque en las últimas compras se gastó todo lo que tenía para la semana, Roselyne se vio obligada a revisar todos sus abrigos bolsos y carteras a ver si aparecía algo de dinero para comprar tiempo de aire y poder textear con Vincent. Su tiempo de aire diferido el cual era cargado a la tarjeta de su padre no se había cobrado, dejándola sin crédito, y por tanto sin vida por el resto de la tarde. Se pasó un buen tiempo pensando, muy detenidamente cada palabra que escribiría a Vincent. Decidió que lo mejor sería llamarlo y así descubrir cómo sonaba su voz al otro lado. Contuvo la respiración y sin pensarlo dos veces marcó para llamar a Vincent, en una estridente canción de guitarras sonaba en vez del tono. Huh, Solo él sabrá cuál es. Pensó. Entonces una lindísima y varonil voz contestó. Si, Quien habla? Vincent aun no tenía el número registrado. Hola, como estas, soy Roselyne solo te llamaba para ver como estabas, y que tal tu tarde? pregunto Roselyne sorprendida de que no viera su identificador o quizás aun no había guardado su número. Nada en especial, aquí haciendo tareas y escuchando música, y tú? Yo también, dijo Roselyne, para que no pensara que no tenía nada que hacer, a ver cuándo nos juntamos para hacerlas juntos, y pasar el rato. Vaciló.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Si claro una tarde de estudios, me vendría bien para que veas que te tocará estudiar el año que viene, bueno te dejo… pero antes dime ya sabes si vas a poder salir en viernes después de aquí, conmigo? Preguntó Vincent cruzando los dedos para que no le dijera algo que no quería escuchar. Sí, logré que me dejaran salir, claro que no les dije que contigo. Mis padres son, bueno quizás algún día los conozcas y tengas tu opinión sobre ellos. Ha! Interrumpió. Entonces? Que les dijiste? Que saldría con unas amigas para ponerme al corriente con algunas clases que van más adelantadas que en mi antiguo escuela, y por supuesto no se pudieron negar, será como una salida top secret. Entonces tendremos que salir a algún lugar alejado para que nadie conocido te reconozca y te meta en algún problema. Déjame pensar y mañana te digo a dónde iremos. Se despidió Vincent. De acuerdo, nos vemos mañana. Sollozó Roselyne en el audífono sintiendo que la llamada fue muy corta y no había sido tan fabulosa como lo había pensado pero había avanzado y ya tenía planeada su primera cita. Ella dejo caer su teléfono y se recostó viendo el techo. Se encontraba particularmente feliz luego de una corta llamada pero sabía que debía tener cuidado y disimular el brillo en los ojos y la indiscreta sonrisa que Bianca solía decir era la delatora de novios. *** A dónde iré con Vincent? Roselyne se preguntó cuándo se levantó más temprano que de costumbre y salió a correr con su conjunto Nike rosa, el sol aun no salía y ella ya había corrido un par de kilómetros. Mientras corría pensaba que, la verdad no es que eso le importara tanto, en realidad parecía ser lo más insignificante del mundo. Ella solo quería estar a solas con él, sin preocuparse de que alguien los interrumpiera. La mañana en la escuela había sido como un suspiro para ella. Las clases habían sido interesantes porque había prestado atención para distraerse, los ensayos de porristas habían sido divertidos al lado de James y el periodo libre la deprimió porque Vincent se había esfumado junto con sus amigos. Aprovechando que el autobús se estacionó enfrente de toda la escuela Roselyne y Vincent salieron caminando y se subieron al BMW convertible rojo que combinaba a la perfección con el labial rojo sangre de Roselyne. Los chicos más insignificantes de la escuela se arremolinaron para subir y el padre de alguien había bajado su ventanilla y la devoro con la mirada.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Justo en el momento que Vincent arrancó el auto y aceleró solo llamó la atención de las sombras, quienes sorprendidas voltearon a ver y no podían creer que Roselyne con la castaña cabellera al aire a colocándose los lentes de sol D&G se marchaban a toda prisa. Cuando perdieron el BMW de vista volvieron sus miradas a James, pero él seguía admirando el bolso con forma de panda con vestido de Tabatha. Desesperadas, por saber a dónde se dirigía la descarada de Roselyne y el fácil de Vincent alcanzaron a Hayden y Hunter quienes iban caminando al ritmo de Linkin Park en sus audífonos. Como si se tratara de vida o muerte los interrogaron. Chicos, alguno de ustedes podrá decirnos a donde fue Vincent con Roselyne? Sienna gruño sonriéndoles. Ella estaba usando un labial oscuro y una corona de plumas que la acaloraban. Sophia se paseaba a su alrededor y rosaba sus manos tratando de ignorar la patineta que Hunter llevaba en la espalda. Ambos intercambiaron miradas y endurecieron su rostro. Ellos sabían muy bien que a ellas no había que decirles absolutamente nada sobre Vincent. Él lo había dejado muy claro en las amenazadoras pláticas del año pasado. Pero por supuesto que sabían a donde iban, Vincent se la había pasado hablando media mañana de que irían a pasearse por todo santa Mónica, el lugar ideal para que para que nadie los reconociera. El no pasaba por ahí, salvo por necesidad y la pálida piel de Roselyne indicaba que ella hacía meses que pisaba una playa. Llámalo y pregúntale querida. Hunter sonrió, tomo del brazo a Hayden y caminaron dejándolas atrás. Sophia sonrió, sabía que estaban tratando de enfurecer a su prima e incluso caminaban juntos haciéndole saber que están enterados que ella había esparcido el rumor que eran pareja. Eso es algo que James disfrutaría. Dijo Sienna viendo a los amigos de Vincent desaparecer. Es verdad, pero es una lástima que hoy faltara. Sophia coloco su bolso en el hombro y de nuevo se digno a esperar que su prima decidiera moverse. Camino a Santa Mónica, Roselyne no dejaba de mirar a Vincent, lo lindo que se miraba manejando, parecía una escena de las películas de rápido y furioso que tantas veces había visto por Paul Walker y no por Vin diesel como el resto de las chicas en el mundo. Para que los nervios disminuyeran, encendió la radio dejo la estación donde estaban pasando I love you like a love song de Selena Gómez, la cual parecía ser la canción ideal para el momento. Con la duda de hacia dónde se dirigían, solo miraba el camino y como
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel poco a poco se alejaban de las mansiones y parques de los alrededores. Roselyne paso nerviosa frente a las casas de las amigas de su madre. Al llegar se sentaron en uno de esos café tipo casa de la playa que están tan de moda en todos lados con el estilo vintage, pequeñas mesas de madera y velas con flores por donde sea que callera la vista. Unos cuantos chicos en trajes de baño saltaron detrás de ellos y Roselyne se ruborizó al ver un ajustado traje de baño de un musculoso chico bronceado. Ahí apartados del resto del mundo Vincent, como todo un Galán, tomó la delicada mano de Roselyne logrando ponerla aun más nerviosa de lo que se encontraba. Sus extremidades estaban frías y ella incluso podía sentir sus manos temblar. Contuvo la respiración. Que quieres? le preguntó llamando con la mirada al mesero. Oh, creo que… Roselyne tartamudeó, un jugo natural y galletas de azúcar. Vincent asintió con la mirada al mesero y le indicó que él también quería uno logrando que el mesero le guiñara un ojo señalando a Roselyne con la pluma. Parecía que después de todo no había podido pasar desapercibido. En lo que llegaba su orden, Vincent apagó su celular y lo metió en el bolsillo de su camisa Armani. No quería que nada interrumpiera aquel momento. Sospechando que más de alguien podía estar pendiente de él, sentía las orejas ligeramente rojas, eso solo pasa cuando cualquiera es tema de conversación, por no decir chismorreo de las sombras, lo cual le venía ocurriendo recientemente, pero él sabía que la solución a esto no era más que una ducha con agua helada y no pensar en los nuevos chicos Royal Hills. El miró hacia todos lados y respiro aliviado cuando no vio a nadie amenazante. Cualquier persona con un celular o una cámara era un problema para él. Roselyne, quien ya había superado los nervios, gracias a los consejos de una revista que decía: “que hacer y no hacer en una primera cita”. Estaba serenamente tranquila, tanto que parecía estar drogada, pero en el buen sentido, si es que estar drogada lo tiene. Rápido sacó los temas de conversación recomendados luego de haber escogido como es tú pareja para saber los gustos en común y algunos detalles de la vida de ese chico especial, por lo que para no ser tan directa y saber algo de su familia le pregunto, tuviste que pedir permiso para salir conmigo? Roselyne ladeó la cabeza. No, cuando eres el hijo mayor y tienes tu propio auto, lo de pedir permisos y todos esos dramas quedan en el pasado. Entonces tus padres, te dejan salir a cualquier hora?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Es que, verás, ellos casi no están en casa, por no decirte que nunca. Ellos son vendedores de bienes raíces y otras cosas, todo el día se la pasan mostrando casas o haciendo sus negocios y las pocas veces que están en casa no se despegan del teléfono. Mi hermana menor se queda con mi tía y mis primas en Inglaterra. Mi vida familiar no es tan interesante que digamos. Pero y tú? dijo Vincent devolviendo la pregunta. Mmm, casi igual, mis padres trabajan bastante pero siempre se la pasan vigilándome, preguntando todo. Sabes, es molesto tener que pedir permiso para todo. Pero da igual, suspiró, ya estoy acostumbrada. Llego su orden a la mesa de las tambaleantes manos de una mesera con una orquídea en su extraño cabello. Roselyne sin darse cuenta se había manchado con un poco de azúcar granulada el labio inferior. Vincent estiró la mano y tomó una servilleta rosa. Se acercó a limpiarla, lo que sonrojo a Roselyne ya que se encontraba en una situación un poco vergonzosa para su gusto pero esa era su mejor versión del quita botones que Bianca le había enseñado. No se apeteces algo más dulce? Vincent le pregunto a Roselyne, para volver a tener platica, ya que Roselyne se escondía cada vez más deslizándose en la silla para que no notara su cara de pena. Huh, aquel pastel de chocolate estaría bien. Roselyne señalo a la distancia en una larga vitrina al lado de un grupo de chicas que usaban tangas brasileñas con naturalidad. Ya solo queda una porción. Respondió la mesera rodando los ojos. Tráiganos ese pero con dos tenedores. Dijo Vincent pensando en compartir. En su amplia experiencia, él ya sabía que no debía generar ningún tipo de debate, discusión o competencia en la primera cita. La mesera serpenteó por todas las mesas y dejo caer el pastel en la mesa asustando a Roselyne quien parecía un asustadizo hámster. Roselyne, se acercó más a Vincent, para no tener que estarse pasando el plato. La brisa la refrescó y ella ato su cabello con una pulsera. Lentamente se fueron comiendo el pastel intercambiando miradas, lo que ya se estaba convirtiendo en una costumbre entre ellos. El celular de Roselyne sonó dentro de su bolso interrumpiendo aquel Romántico momento. Se quedo paralizada al ver que era una llamada de su madre. Mil cosas pasaron por su mente.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel A qué hora regresas? La voz de Leonora estaba molesta. Todavía no hemos terminado, nos faltan algunos materiales, por lo que tendremos que ir a comprar, yo digo que en un par de horas llego. Respondió Roselyne viendo su reloj pulsera Gucci que ya marcaba las 4:00 de la tarde. Si puedes venir antes espero que lo hagas. Dijo Leonora colgando la llamada. Que paso? acaso se enojó, o descubrió que no estás haciendo tareas con amigas. Pregunto Vincent angustiado parándose a su lado. Ya había pagado la cuenta y estaba listo a salir corriendo del lugar. No, nada de eso solo llamaba para preguntar a qué hora voy a llegar. Roselyne exhalo aliviada. -Entonces quieres que te lleve de regreso? Vincent tomó sus manos. No! podemos dar algún paseo, muero de ganas de ver la ropa que tienen en los almacenes de aquí, estas calles me recuerda la serie de Sex and the City, no sé por qué pero siento que SJP saldrá una de las tiendas. Ok, Vincent dibujo una falsa sonrisa. El no había entendido la comparación de Roselyne. Nueva York no se parecía casi en nada a santa Mónica. Entre tienda y tienda Roselyne miraba de todo, las vitrinas, se probaba los lentes y giraba alrededor de los maniquíes. Se me ocurrió algo, hay una tienda, que se te va a gustar. Perfecto. Roselyne paso su mano por el brazo de Vincent. Y unos minutos después se encontraba parada frente a American Vintage Clothing Store. Ella ya había estado ahí antes pero debía fingir para responder el gesto de Vincent que quería mostrarle lo mucho que ya la conocía. Cuando entraron ojos de Roselyne se fueron directo hacia una bolsa vintage Coach, rosa con negro, muy parecida a la de la princesa Mía en Princess Diary la cual era su película favorita a principios del año dos mil. Te gusta? pregunto Vincent, quien indirectamente miraba la etiqueta del precio, lo cual hacia por inercia luego de un par de citas con un chico arribista. Por dios, me muero, solo imagino cómo se vería con el uniforme de Royal Hills. Respondió Roselyne devolviéndola a la mesa. Tengo los accesorios correctos. Si te gusta es tuya. Dijo Vincent agarrándola.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No, no te preocupes, está linda pero no es necesario que me la compres. Dijo Roselyne quien se sintió comprometida, en un mundo perfecto ella misma se le hubiera comprado pero en ese momento se sentía sobregirada. Un recuerdo invadió su mente, ella prácticamente había utilizado las mismas tácticas de Bianca cuando quería algo. Espero que no me estés negando el gusto de hacerte un regalo. Sabes que, la voy a ir a pagar, así no te podrás negar a aceptarla. Roselyne lo siguió hacia la caja silenciosamente. Ella se sentía muy mal por haber quedado como una prostituta frente a él. Le dio las gracias acompañadas de un ligero beso en la mejía. La cajera los miró románticamente. -Creo que será mejor irnos ya, no quiero que llegues tarde y otro día no te dejen salir. Dijo Vincent lanzando la invitación para una próxima vez. Roselyne no dejaba de mirar la linda bolsa que Vincent le había regalado y en como nunca pensaba en despegarse de ella, no sin antes asesinarla. Era el primer regalo que recibía de un chico tan lindo y detallista y no miraba malas intenciones en el. Al llegar a su casa, le pidió que no se estacionara enfrente, ya que sentía temor de que podía haber alguien esperando por ella o espiando por una ventana. Se despidió tomándolo de la mano, dándole las gracias por aquella tarde tan especial. Esta vez él fue quien le dio el beso de despedida a ella y ambos se sonrojaron ligeramente. Se bajó del auto y se quedó mirando como el convertible se marchaba. Al ya no poder verlo, irrumpió con una amplia sonrisa a su casa. Subió corriendo las escaleras y se encerró en su habitación para su suerte Leonora estaba muy ocupado viendo al reportero guapo del noticiero. Rápido sacó todas sus cosas del bolso Fendi y las pasó al bolso Coach que le había regalado Vincent. Se paró frente al espejo y probó mil maneras de cómo usarlo. Ella jamás se despegaría de ese bolso. *** Al siguiente día, Roselyne llevaba todo su atuendo combinado con la bolsa vintage, parecía una estudiante de intercambio recién llegada de Francia con una boina Burberry y un pañuelito Hermes finamente atado en su cuello todo en tonos rosa con negro. Ella se había tomado una fotografía frente a su espejo, había etiqueto a las otras chicas de su antigua escuela e incluso había sobrecargado Instagram. Pero ninguna de ellas comentó, solo dieron like mientras la envidia se las comía vivas e incluso alguien había enviado un tweet de pésimo gusto comparándola con Paris Hilton. Los elogios de James al ver a su amiga tan linda, eran de esperarse, él siempre sabía que decir para elogiar a los demás sin auto sabotearse.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Luces Divinamente fabulosa! Dije entre dientes. Mientras jugaba con la cadena de mi bolso Prada negro, el cual le había quitado a Esther un par de días atrás. Ella pensaba combinarlo con un traje Armani negro pero ese bolso pedía a gritos desesperados ser combinado con mi uniforme. Las envidiosas de Las Sombras no tardaron en verla de pies a cabeza tratando de encontrar alguna imperfección, pero al notar la linda bolsa vintage se acercaron como ratas encima de sobras de comida detrás de Wendy’s. Querida Roselyne donde compraste eses bolso tan lindo? Hace tiempo que no miraba este estilo. Fanfarronearon frunciendo los labios mientras parecía que se ponían verdes de envidia. Ellas estaban queriendo decir que estaba pasada de moda cuando en realidad era todo lo contrario. Ese diseño era de los más buscados de la ciudad y prácticamente estaba agotado. Me la regalo alguien a quien quiero mucho y sabe que me gustan las cosas vintage, únicas y que nadie más puede tener algo parecido o igual a lo que yo tengo. Respondió algo molesta Roselyne, quien notó las malas intenciones de esas dos. Las sombras arquearon las cejas y desviaron la mirada. Por la mirada de James, Roselyne dedujo que se trataba de envidia, lo cual tomó como un halago y nadie podía creer la expresión de las dos, era como si hubieran visto la última actuación de Lindsay Lohan en esa extraña película. De nuevo me encontraba sonriendo hipócritamente. Había algo incorrecto en lo que Roselyne había dicho, ese bolso no era tan único, yo tengo una pequeña colección de los mismos bolsos Coach que guardaba para cuando regresaran oficialmente y ella ya me había quitado la primicia. Furiosas Las Sombras se voltearon y taconearon hacia el baño del segundo piso. Recién habían salido de ahí y habían tramado platicar con James pero luego no sabían por qué habían pensado en contarle todo a James, cuando él también está interesado en Vincent. Y habían llegado a la conclusión de que más que unirse a ellas lo utilizaría a su favor. Pero la duda de que Vincent solo está jugando con ellos como lo ha hecho siempre? o será que de verdad está interesado en alguno de ellos? O con los dos? Tal vez está pasando algo estilo Hannah Montana, que quiere lo mejor de dos mundos. Las chicas se recostaron en el lavado donde Sienna gritaba histérica. De seguro Vincent le regalo el bolso a esa zorra, esto no me gusta para nada! Mejor salgamos, ya no tarde en llegar Vincent. Sophia camino de mala gana detrás de ella.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel -Quiero ver si se acerca a saludar o si voltea a ver el bolso de Roselyne. Gruño Sophia, mientras se colocaba más rubor en sus pálidas mejías. Ella ya era experta en maquillarse mientras caminaba detrás de su prima. Al salir Vincent estaba entrando por la puerta principal. Al pasar frente a ellos, volteó. Se quedó mirando a Roselyne y lo linda que se miraba. Pero también miró a James quien se estaba ajustando el chaleco. Se le notaba algo especial, se había peinado diferente. No quiso acercarse, para no tener que saludarlos, y que alguno de los dos hiciera algún comentario comprometedor. No es que él tuviera algo que esconder.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 15 Durante el periodo libre las sombras se fueron taconeando a la clase de periodismo para redactar sus jugosas actualizaciones de la página de la escuela y hacer saber a las persona fuera de la escuela lo increíble que es formar parte de ella y a los que ya estamos dentro saber lo último que ha sucedido por los pasillos. Ambas soltaron unas carcajadas cuando caminaron hacia el escritorio donde estaban Ariadne y Minerva pegadas enfrente de la computadora. “10 Pasos a seguir para ser popular” se leía en la pantalla, las gemelas se estaban guiando de unas cuantas revistas que habían comprado esa mañana. Mejor no se pongan a pensar en imposibles, si fuera tan fácil, porque ustedes siguen siendo unos ratones de biblioteca. Gruño Sienna tirando de la trenza de Ariadne. Mejor escriban sobre, el calentamiento, global, o más importante aún, de la temporada de premios. Chilló Sophia arrebatándole la revista con la portada de Ema Stone a Minerva de las piernas. Es un alivio que casi nadie lea el aburrido periódico, aun no sé porque la directora no lo ha cancelado. En la clase, Roselyne ignorada los murmullos calientes del gordo y el flaco mientras leía de nuevo el manual no oficial de Kate Middleton, Como pasar de Plebeya a Princesa y no morir en el intento. El título del capítulo era: “Que te despierta luego de haber mordido la manzana envenenada? Un beso de amor o un anillo de diamantes. Este capítulo prácticamente te decía que las plebeyas son las que viven romances y las princesas son las que fingen romance y llenan su vida de joyas. Hola soy Gracie, y yo soy Momy, y esto es Gracie and Momy Show. Logré escuchar de los audífonos de Tabatha. Me encontraba sentado en una pose de vogue y eso me distrajo de golpe. Instantáneamente fingí interés por la página del libro de algebra en el que estaba sentado. La semana pasada Tabatha prácticamente me había obligado a ver videos en su Tablet sobre este par de coleccionistas de muñecas, las cuales ella también colecciona e incluso me había hecho jurarle que seguiría a Chad Alan y esto solamente porque yo había elogiado uno de sus atuendos. Se escuchó in fuerte chirrido seguido por la voz de Pauline, la nueva y segunda secretaria con nariz operada. Por los altavoces: Todos los alumnos de 1ro.a 5to. Preséntense en el auditorio en cinco minutos. Todos salieron de la cafetera viéndose los unos a los otros pensando en quien pudo haber sido el de la broma. La voz de la nueva chica aun sonaba en
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel mis oídos había comenzado a creer el rumor de que la directora Ravenscroft se rejuvenece rodeándose de chicas lindas y no mayores de veinticinco años. Subimos al auditorio, Roselyne me tomaba del brazo como de costumbre. Grandes cortinas de terciopelo rojo enmarcaba la escenografía de la obra de teatro que estaba ensayando el club de teatro. Sentados y callados, dijo el profesor Gallagher bajando las gradas del escenario, dejando a la directora Ravenscroft con el micrófono. Alumnos, solo quería hacerles saber que la próxima semana, a petición de todos, este año los maestros, el comité de padres y yo hemos decidido que será en el hermoso, Paris. En ese momento solté un largo suspiro y presioné mis manos en el pecho, viajar al hermoso parís en septiembre me traía tantos recuerdos. Mientras Roselyne sonreía y Tabatha jugaba con su colorido cabello. En el prestigioso magnifique Hôtel, retomó la directora luego de su pausa dramática, esta vez será un viaje de tres días, nos vamos el día viernes y regresamos el día lunes por la mañana. Por favor a la salida pasen a mi oficina para recoger la circular con todas las reglas y el itinerario del viaje, así como la nota de autorización que debe estar firmada por sus padres autorizando su participación y demás datos del pasaporte. Bueno eso era todo, espero que todos puedan ir. Concluyó la directora jugando con su prendedor de plumas que colgaba de su sacó gris. Y ahora un breve resume de cómo ha transcurrido el presente año escolar por alumnas de primer año. El profesor Gallagher le alcanzo el micrófono a una chica pelirroja que usaba unos enormes tacones y yo le encontré un ligero parecido con Bella Thorne. Pero en ese momento nada me distraía, me acomode en el asiento y deje que los recuerdos de Paris invadieran mi mente. *** Todos en el último periodo no hacían otra cosa más que murmurar, hablar y parlotear del viaje. Todos por los corredores planeaban hacer citas en los mejores spas y salones de la cuidad para tratamientos para el cabello, comprara la mejor ropa que gritase Paris acompañada de románticas boinas. Las gemelas Ariadne y Minerva, como de costumbre, pensaban en que escusa dar para no viajar, o simplemente no decirle nada a sus padres. Los viajes son tan aburridos, comentó Ariadne, casi bostezando, leyendo su nuevo libro “teorías de extraterrestres con nuestros
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel antepasados”, ella estaba más que segura que se vería así misma en parís solo para estudiar a la Gioconda. Jared y Adam pensaban en todas las chicas francesas que verían y en planear escaparse y vivir como el viaje como los chicos de Hostal, pero sin terminar masacrados. Axel estaba recostado en su columna entre las sombras del tercer nivel, solo pensaba como un chico como él podía estar de visita en uno de los países más románticos del mundo sin alguien con quien estar, eso de por sí ya era deprimente como para pensarlo. Yo había hablado con Roselyne sobre Axel y ninguno de los dos logro comprenderlo. Tabatha estaba indecisa, no era como la excursión del año pasado al parque temático de Harry Potter en la cual se había enamorado de un asiático con el cabello verde mientras hacia una fila de dos horas para comprar una varita. Las sombras sacaron la revista del mes para ver las nuevas tendencias en moda parisina y en dietas de emergencia para poder entrar en ellos, ellas estaban más que informadas sobre el rigoroso entalle de los diseñadores. La mente de Roselyne y la mía curiosamente estaba en la misma sintonía pensando en cómo se vería Vincent paseando debajo de la torre Eiffel, en como harían para estar a solas con él. Paris se caracteriza por ser un lugar muy romántico y más si se tiene al galán adecuado. Nina apareció en la clase y se acercó a mí. Te veré en Paris? Ella susurro en mi oído causándome un escalofrió. Eso tenlo por seguro. Le respondí. Ella siguió caminando. Su voz era demasiado sensual para mi gusto. Las sombras estaban bajando las gradas, Sophia, golpeó con el codo a Sienna, quien con un gesto nos estaba señalando a Roselyne y a mí. Ellas ya sabían en que y quien estábamos pensando. Les sonreía al hacer contacto visual, ellas eran las chicas que yo adoro y detesto al mismo tiempo, nunca repiten atuendo, saben maquillarse y hoy en especial ambas usaban sombreros con velo que hacían ver sus rostros como grandes modelos de Vogue. Huh, Vincent, tan misterioso como siempre, la pregunta del momento es si asistirá o no al viaje esta año. Susurró Sienna para explotar la burbuja en la ambos nos encontrábamos. Hay sí, ojalá que este año nos acompañe él y sus amigos! Sijo Sophia para que no sospecharan sus intenciones de fastidiarlos. Ellas eran como perras rabiosas, la espuma que emanan de sus bocas las delataba.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Tabatha salió del baño y se volteó de golpe al escuchar las chillonas voces. Estaba dispuesta a recordarles, si es que se les había olvidado, que Vincent si había asistido al viaje pasado en el que ellas habían logrado que les comprara todas esas cosas que habían presumido durante medio año. Pero antes de que esta pudiera decir algo, Sophia la pellizcó debajo de sus guantes de encajes para que se callara la boca. Sienna la miró con una mirada asesina mientras cada segundo se enfurecía más. Indignada Tabatha paso con la cabeza agachado enfrente de nosotros. Ella no quería tener de nuevo a Sienna en su contra. En ese momento reflexione sobre cuanto había cambiado. Antes, yo era el chico que hacia tragarse su orgullo he incluso hacia llorar a las chicas de Hightown Hill y ahora yo solamente era espectador de las maldades de las primas Stafford. Calladita te vez más bonita intento de caricatura china. Le susurró al oído Sophia mientras la acompañaba bajando las gradas. Fulmine con la mirada a Sophia e inmediatamente dejaron marcharse a Tabatha en paz. Gire hacia Roselyne y noté como su mirada y su expresión en general había cambiado. Las sombras la habían hecho cambiar su estado de ánimo y yo solo podía compararla con los emoticones porque ella no puede disimular como se siente y su rostro la delata. Sonó el último timbre del día. Todos salieron corriendo de las clases y los corredores se aglomeraron. Esperamos unos minutos y salimos las chicas y yo. Vincent se despedía de sus amigos. Yo lo había buscado en la asamblea pero no lo había encontrado. El volteó a ver, buscándolos para despedirse. Avanzamos hacia él, Roselyne incómodamente se paró a mi derecha y se plantó como un poste. Ambos teníamos una sola pregunta que hacerle pero ninguno pregunto directamente si viajaría o no. Yo debía saber que planeaba, saqué el tema a colación frunciendo los labios y diciendo, ahora más que nunca está de moda combinar todo el conjunto de con uno de los hermosos abrigos de John Galiano. No sé si hoy o mañana iré a comprarme algo, y ustedes? Yo ya lo tengo todo pero me falta alguna bufanda Louis Vuitton. Roselyne dijo viendo lo primero que vio colgando de mi cuello. Y tal vez algún par de lentes, boinas o botas. Comentó apurada para oír la respuesta de Vincent. Y tú? Preguntamos al mismo tiempo, por lo que Vincent sonrió, ya sabía que era lo que estaba pasando. Roselyne me había dejado al descubierto.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Tengo que ver si aún está vigente mi pasaporte, si mal no recuerdo creo que ya se pasó la fecha de vencimiento. Dijo en una mentira para ver nuestras reacciones, además también había que darse a desear. Entre Roselyne y yo reino el silencio. Nuestras miradas se juntaron y luego se separaron nerviosos de ser descubiertos. Saben, creo que, mejor ya me voy, es que no recuerdo donde está y con todo eso de la mudanza espero que no se haya extraviado. Vincent se despidió de ambos y se perdió entre los autos del estacionamiento. El había tartamudeado, había descubierto algo nuevo de él. Las sombras solo miraban a la distancia sentadas en la banca con la pierna cruzada. Como en lo que Roselyne se distrajo despidiéndose de los ratones de biblioteca, Vincent había regresado y me había dado un beso en la mejía despidiéndose de mí, lo cual desató una rabieta de Sienna, quien agarró su pluma y la rompió en dos. Tranquila, ya sabes que ese gustito les va durar poco! susurró Sophia para tranquilizarla mientras jugaba con sus extensiones de cabello. *** Camino a casa Roselyne se mordió una costosa uña de acrílico con piedras y se asustaba con cada frenazo que hacia su madre frente a los túmulos. Yo había cometido un grave pecado comiendo una barra de chocolate Hershey’s que estaba en la guantera hace años, todos los días lo miraba pero hasta ese día lo tome por arrebato y lo metí por completo en mi boca sin sentirle el sabor. Al llegar a casa, al igual que Roselyne, corrimos para ver si Vincent había escrito algo en sus redes sociales. Pero no, todos estaban hablando del viaje menos él. Todos los chicos subían fotos de ellos mismos frente a espejos con abrigos y se etiquetaban en fotos de la torre Eiffel. Roselyne cerró su laptop y yo deje caer la tablet al suelo dañando la pantalla. La pateé y me deje caer en la cama fijándome de no lastimar a bella-Boo, miraba fijamente el techo y en ese momento solo quería que el tiempo avanzara más rápido de lo que suele pasar para mí. Mi viaje dependía de la decisión de Vincent. Ni bien el reloj en forma de flor de Roselyne marcaba las 3:30 y ya ella le había mandado un mensaje de texto a Vincent los diálogos de pretty Little Liars se escuchaban de fondo pero ella solo tenía sus atenciones en el celular esperando una respuesta. Hola, encontraste tu pasaporte? es que la verdad yo iría a ese viaje solo por ti, avísame para saber si contarlo o no. Roselyne.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Me encontraba dándole vueltas y vueltas al asunto, estaba viendo fijamente el último desfile de Carolina herrera y mientras miraba a Nina García en la primera fila pensé enviarle un mensaje a Vincent y ser lo más directo posible. Estaba rompiendo mis propias reglas sobre no rogarle a un hombre. Hola, necesito saber si vas a ir al viaje, sinceramente, yo, solo iría por ti, avísame y de una vez dime cual tu diseñador francés favorito para que usemos el mismo. Besos, James. Vincent quien estaba sentado en su escritorio leyendo las revistas médicas, de las cuales estaba obsesionado sonrió al notar que parecían haberse puesto de acuerdo. Les respondió con el mismo mensaje a ambos: Si, si voy a ir, el pasaporte que venció es el de mi padre, el mío vence hasta el otro año. Pero platicamos los detalles mañana. Adiós. *** Al día siguiente James y Roselyne estaba tan contentos de que los planes del viaje incluían a Vincent que parecían uno de esos dementes que miras salir de Macy’s con la gran sonrisa con el policía por detrás por haber intentado robarse una camisa y trababa de verse natural. Ninguno de los dos podía ver detrás de los nuevos accesorios de las sombras. Ambas estaban luciendo nuevos collares Tiffany’s con pulseras a juego las cuales habían comprado la noche anterior en sus compras compulsivas por Century City y habían centrado sus pláticas de vestidores en ellos dos, en como parecía que estaban demasiado entusiasmados en el viaje y en como Vincent se seguía comportando más misterioso que de costumbre, lo cual parecía ser su nuevo estado natural cuando esta con Roselyne y James. En la práctica de porristas, nos encontrábamos distraídos que hacíamos todos los pasos al revés. Lo cual es extraño en mi, yo siempre he presumido de tener la templanza de una bailarina de ballet, pero no este día. Roselyne se tropezó con Sienna, que casi se cae de cara. Idiota! Gritó Sienna tirada en el suelo viendo horrorizada como le sangraba la nariz y estaba más que preocupada en que no se estropeara su uniforme Solté unas sonrisas y luego disimule mientras Sophia se alejaba, ella estaba segura que si miraba un poco de sangre se desmayaría como había sucedido en la sala de cine cuando miraba la parte uno de amanecer y notaron su desmayo cuando todos habían salido de la sala. Los otros chicos también se rieron y me sentí aliviado, no quería ser el único que se había burlado del tropiezo de Roselyne, pero no la culpo, la entiendo, yo estoy igual.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Gracias a dios nada le sucedió a aquella perfecta nariz, tan perfecta que se podía jurar que no es la misma con la que nació siendo idéntica a la de Emma Stone que cualquiera diría que es la No.6 del catálogo del Doctor Richards de Malibu. Me encontraba caminando hacia el baño en el inicio del penúltimo periodo. Sonreí, sabía que al escuchar música de grupos que parecen ser de muñecos vudú en el baño significaba que Vincent estaba ahí. Me detuve revise si alguien venía detrás de mí y me revise cada detalle. Vincent estaba ahí arreglándose la bufanda negra frente al espejo. Ni bien la vi y ya sabía en qué maniquí y en que tienda la había visto. Por lo que yo ya sabía dónde compra Vincent esa ropa que le queda tan bien, descubrí su secreto. En una pose de parecer interesante y aprovechar que aún no me había quitado el traje de porrista me recosté en la columna para tener una vista de perfil. Que wow, está esa canción, de quién es? Pregunté viéndome obligado a mentir para tener plática. Es de 30 Seconds to Mars, es que, no sé por qué, pero hoy solo escucho de ellos, pero no creas que solo Green Day y otras que ya conoces escucho, también me gusta la música de Zedd y Dead Mouse, por decirte algunos. Gracias a dios, si escucha a Zedd significa que también escucha a Selena Gómez. Pensé suspirando de alivio. Y van a viajar todos los de tu clase? Pregunté siguiendo la tendencia del tema del momento. Sí, yo creo que sí, Hayden y Hunter se mueren por ir, esperan que hayan chicas lindas por allá, pero que les hagan caso, eso sí está difícil. Dijo Vincent echándose agua en el cabello y peinándoselo hacia atrás. Si ellos van a estar de cacería, entonces tal vez podamos pasar tiempo tu y yo juntos, en las calles, en las tiendas, sabes, podría mostrarte la Avenue Montaigne, o en los restaurantes, en el último viaje que hice por Europa me quedaron las ganas de pasear por ahí y comprobar ese rumor de que todas las noches tienen selectas fiestas en los clubes más top. Tal vez podamos pasar el rato bailando o escuchando la música. Murmuré con esfuerzos de no tartamudear ninguna palabra, sabía que me estaba portando como todo un desesperado, pero si no aprovechaba está salida, luego me podría arrepentir. Huh, si, por qué no? Vincent respondió, tal vez nos podemos ir juntos en el avión, escuchando música o platicando. El viaje es muy largo como para ir aburrido. Perfecto! Respondí de un salto junto con el timbre de salida. Había escuchado que Vincent pensaba que era entretenido y quería viajar conmigo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Salimos juntos de baño, lo cual no fue muy bien visto por los compañeros de Vincent que salían del laboratorio de ciencias quienes ya sospechaban algo. Pero no es lo mismo sospecharlo que verlo de frente. Por suerte todos ellos salieron al mismo tiempo que nosotros bloqueando la vista de las sombras que ya estaban paradas en la puerta de la clase con los brazos cruzados, frunciendo los labios e ignorando a Roselyne quien el cuello a más no poder tratando de ver en donde m había pasado el periodo. Pero lo único que ella y las sombras vieron fue como esquivaba a todo mundo para ir a la clase por mis cosas. Vincent se separó de mí en medio de la multitud, pupe que también había visto a las chicas esperándome. Permiso! Dije esquivando a las sombras y sonriendo con Roselyne. Aprovechando el sol, saque mis lentes Tom Ford del bolso y me quede parado en una esquina del jardín de la entrada, viendo al hermano de saber quién. Que por cierto parecía sacado de algún fashion show europeo. No quería hablar con nadie. Escuché como se acercaban unos tacones. Que no sean las sombras, pensé mientras volteaba ligeramente la mirada. Era Roselyne quien hojeaba unos catálogos. Me puedes acompañar por la tarde para comprar algunos atuendos y algo más que se me ponga enfrente? Roselyne cruzó las piernas y me miro con su cara de cachorrito. Le diría a Las Sombras, pero la verdad, me es molesto estar con ellas. Confió más en tu buen gusto, con ellas no sé si de verdad me queda algo bien o me lo dicen para que me mire mal. Peor aún me queda perfecto y por envidia me dicen lo contrario. Te entiendo, yo sé que tener esa duda al momento de comprar. Claro que te acompaño, paso por ti o nos juntamos? Pregunte demostrándole mi interés. Los planeas de pasarme viendo E! news toda la tarde y derretirme con David Burtka habían cambiado. Nos juntamos en Century City o nos vamos a Rodeo. Sabes, dicen que ahí está lo más top de la temporada, como a eso de las 4:00 de la tarde. Roselyne tecleó en su celular y yo sabía que eso era una pose de querer parecer importante, ella seguramente se la había copiado a su madre quien se la copio a Esther. Luego nos podemos tomar un café o comer algo, de dieta claro está. Dije tocándome el estómago, no podemos subir ni un gramo para poder lucir con el estándar europeo. Como de costumbre Sophia estaba escuchándolo escondida entre algunas chicas de noveno. Se estaba enterando de todo, donde y que estaríamos haciendo esa tarde. Corrió hacia la el arco de la puerta y jaló de la bolsa a Sienna y se acercaron a interrumpirnos antes que saliéramos de la escuela.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Que van a hacer hoy por la tarde? Nos preguntaron las sombras directamente, cada una con los ojos fijos para saber si mentían o no. Yo sabía que ellas ya estaban enteradas de nuestros planes para el resto del día, a mí nadie me engaña. Roselyne se quedó callada, tratando de pensar que responderles. Se sentía como si hubiera sido descubierta en alguna escena del crimen y ella tuviera el arma en las manos. Volteó a verme esperando que les respondiera. Roselyne me estaba preguntando algunos consejos para combinar un conjunto formal, ya que hoy en la tarde tiene una reunión y quiere estar presentable. Si, es cierto no sabía cómo combinar accesorios con un encantado vestido de noche Marchesa de encajes lila y negro ahora sé que con lo último de Tiffany’s y ojos ahumados queda perfecto. Pero… por qué la pregunta? Roselyne les devolvió la mirada. No, por nada simple curiosidad, es qué nosotras vamos a ir al salón a arreglarnos los reflejos y no se tal vez cortarme el fleco, estilo Taylor Swift y tal vez sus planes su podían unir a los nuestros pero, nos vemos el lunes o tal vez este fin de semana arreglamos alguna salida casual. Roselyne me volvió a tomar del brazo. Recibimos los besos de despedida de las sombras, ellas no se movían así que nosotros nos marchamos rápidamente. De nuevo estaba ayudando a bajar por las escaleras a Roselyne con sus tacones. Luego de un largo tiempo en el cual esperan para quedarse a solas en la escuela, las sombras, no podían creer el nivel de descaro que estaban manejando sus nuevos amigos. Es increíble cómo nos mintieron. Dijo Sienna tan molesta que la cara se le tensó como una de esas señoras que tienen tanto botox que ya parecen aliens. Pero no saben que los escuchaste, a qué hora dijeron iban a estar ahí? A las cuatro y creo que van a estar en Rodeo Drive. Chilló Sophia tratando de sonar molesta. Bueno, no se puede negar que tienen buen gusto. Cancela todos los planes, paso por ti a las 3:30, ok? Sophia sonrió falsamente. De nuevo tendría que aplazar el renovar su armario.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 16 Ni siquiera lo pienses querida. Le dije a Roselyne entre dientes. Me encontraba de compras con ella y disfrutábamos unos mocachinos doble espuma de Starbucks en las manos y tratando de llamar la atención de los chicos con ajustada ropa que compraban en Adidas y fue en ese momento que Roselyne había insinuado querer ir hacia una tienda de imitación. Mi atuendo de Zack Posen causaba furor entre todos los que se cruzaban en mi camino y de nuevo me vi obligado a posar para algunas fotografías. No noté que entre la multitud habían dos cuervos que nos estaban siguiendo. Según ellas disfrazadas con enormes lentes oscuros de mosca y colas de caballo y en el caso de Sophia un pequeño bolso xoxo pasado de moda. Del cual nadie haría comentario alguno. Ella sola se estaba hundiendo. Una fotografía con ella por favor, un chico como de diez años dijo mientras su madre me sonreía. No podía borrar la sonrisa, las personas seguían mirándome. Roselyne se acerco a mí y en mi mente solo pasaba lo mal que se vería mi traja azul pavo al lado de un feo vestido de encaje y chiffon floreado. Despedí a todos moviendo la mano en el aire y finalmente logré dejar a la multitud detrás de mí. Al entrar a la primera tienda de la lista de Roselyne, mis ojos se fueron directo hacia los abrigos, bufandas y boinas para Roselyne, las puse en el vestidor y casi a empujones la metí ahí. Luego me senté frente al espejo que estaba frente a los vestidores, crucé la pierna y tarareé la música del lugar. Seguí mirando alrededor, nada llamaba mi atención y las cosas que lo hacían ya colgaban en mi closet, era hora de renovarme de nuevo, no me gusta usar cosas que cualquiera puede encontrar fácilmente. Roselyne salió con un abrigo Ralph Lauren azul media noche acompañado con unas interminables botas de cuero. Sus manos en la cintura y una sonrisa. Este es el conjunto perfecto, ya sabes, como dice Coco Chanel, las modas pasan pero el estilo permanece. Dijo Roselyne sin ánimos de probarse otro. Yo levante dos pulgares en aprobación y sonreí. Ese abrigo había sido diseñado para ella. En eso, Las Sombras entraron a la boutique primero siguiendo a un par de señoras con cortos cortes de cabello, luego escondiéndose detrás de unos percheros escuchando todo lo que hablábamos. En ese momento una chica pasó frente a mí y se probó un vestido color negro y me miro fijamente, yo fruncí los labios y ella sonrió. Yo había aprobado su vestido y ahora ella podía lucirlo tranquilamente.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Las sombras se acercaron aun mas y escucharon los detalles del sin fin de bufandas, chalinas, mascadas y pañuelos de James y como deseaba que todo entrara en sus nuevas maletas Vuitton. Luego Roselyne comento aburrida. Qué bueno que me acompañaste tú. Dijo sentándose al lado de James. Una chica se acerco con unas copas de champagne. Sí, pero casi se nos suma el dúo de Barbies diabólicas en descuento. Bromé mientras el champagne hacia burbujas en mi garganta, enseguida detecte que era de mala calidad, pero yo sé cómo tratar con amigas falsas como ellas, debes de marcar la diferencia entre ellas y tú, a donde pueden ir o no. Como te dije, recuerdas? pueden ser inofensivas pero algo molestas. Roselyne quería hablar de Vincent, la noche anterior había tenido uno de esos momentos que las monjas llamaban epifanías en la que algo le decía debía hablar con James de Vincent. Pero no podía sacar el tema de la nada sin sonar sospechosa. Primero debía hacer un comentario y llevar la plática a donde quería. A ver cómo nos va en la ciudad más romántica del mundo, con eso de que varios no van a ir. Ella tomó el último sorbo de su copa. Sí, pero tú y yo ahí vamos a estar! por lo que ellos deben de pensar en lo que se pierden, no nosotros . Dije con mi conocida vanidad intachable. Es verdad, será que hasta en Paris nos van a seguir las primas Stafford? pregunto Roselyne con tono de aburrimiento. Ashhh! espero que no! pero la verdad eso es lo que menos me importa del viaje, yo solo voy a estar interesado en las compras, en disfrutar de la ciudad, el clima pero sobre todo, de los chicos Europeos. Según la revista de viajes estamos en la temporada de extranjeros por toda Europa y espero que Cupido este acompañado del destino. –dije probándome como mil lentes frente al espejo. Sí, ya que estamos hablando de chicos rubios, supiste que Vincent si va viajar? Murmuró Roselyne tratando de ver mi reacción al hablar a solas de Vincent. Si algo de eso escuche, que bueno verdad? Entre más chicos lindos mejor, pero yo estoy seguro que a él no le interesa nadie, o tal vez tiene a alguien fuera de Royal Hills y no quiere que nadie lo sepa. Como sea, un chico más que mirar y admirar en las calles de parís no le estorba a nadie. Pero no te preguntas porque no quería viajar en un principio, quizás era porque no quería dejar a su pareja sola. Todo puede ser posible. La mirada triste de Roselyne me hizo sentir demasiado bien para mi gusto.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sienna y Sophia, hartas de escuchar cómo se negaban las salidas con Vincent y como trataban de despistarse mutuamente, se levantaron del suelo y salieron taconeando riéndose hipócritamente con las vendedoras quienes las miraban como si estuvieran locas. Pero ellas no sabían que como todas unas expertas en el arte del Mob en los centros comerciales, Llevaban en sus bolsos un par de lentes estilo Jacky O, unos labiales Dior y unos pintauñas de color neón. Incluso Sophia quería meter unas sandalias Jimmy Choo pero no sabía con que combinarlas por lo que las dejo de nuevo en el aparador. *** Un par de días antes del viaje en la escuela ya se miraba a las chicas de otros grados con impecables capas de pálido maquillaje, labios rojos, ojos ahumados, románticas boinas de lado y lunares pintados en las mejías. Las Sombras, tratando de ganarse la confianza de Roselyne y James ya que hasta el momento solo habían obtenido su hipocresía y más con la salida de compras que ocultaron se dieron cuenta de que eran unas ingenuas, por nada del mundo dirán lo que sienten por Vincent, mucho menos entre ellos mismos. Lo extraño aquí es que Vincent está interesado en los dos o será que lo hace solo por diversión, ya sabes. Suspiró Sophia a quien la situación le recordaba a las serpientes que se atacaban entre ellas mismas en su viaje al zoológico de pequeña. Ella nunca superaría ese trauma. A nosotras no nos conviene que ellos tengan ese nivel de desconfianza, Roselyne, tal vez, si nos hubiera invitado a salir, Sienna ladeó la cabeza, es James quien no quiso que nosotras fuéramos, lo cual es muy obvio. Entre los dos él es quien tendría más motivos de mantener oculto su romance con Vincent… Pero volviendo a lo que estábamos, dijo Sienna moviendo la cabeza para arreglarse el cabello, tu primo todavía vive en esa heredada mansión del Hollywood boulevard? –ella susurró-. El DD se acerca. El Dance Dark era un evento que organizaba el selecto circulo social del otro extremo de la ciudad cada mes con los chicos de otras escuelas. Todos los chicos asistían con ropa negra, traían a los mejores Dj’s de la ciudad y todos los de el circulo social tenían reservada su asistencia meses atrás. Sí, pero que estás pensando? Pregunto Sophia sospechando los planes. Ella recordó que el año pasado su prima le había prohibido asistir y esto por según ella era solo el evento de consuelo para los que no eran de Blue Diamond o de Royal Hills.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Llámala ahora! Dile que te aparte la mejor mesa del lugar para cuatro hoy en la noche. Dijo Sienna que ya se imaginaba el vestido que usaría y esperaba que de nuevo el chico rasurado y con barba estuviera de nuevo ahí. *** Esa tarde luego de pasar el rato viendo el maratón de series antes de los estrenos de las nuevas temporadas y en el caso de Roselyne viendo la biografía de Leonardo DiCaprio estaban bajando y bajando en la aburrida sección de noticias de facebook. Hacía semanas que ninguno se había conectado ahí y las notificaciones y mensajes estaban sobre cargados. Ambos estaban etiquetados en una foto de las entradas Ultra VIP del evento Dance Dark, con un comentario de Sienna Vienen? Me detuve y mire la fotografía. Casi inmediatamente apareció un comentario de Roselyne aceptando. Solté un molesto suspiro, yo siempre rechazaba las invitaciones para eventos así, pero hey, hoy no podía dejar a las chicas solas, y después de todo la semana pasada fotografiaron a Nicky y Paris Hilton arrasando con el lugar que estaba al lado y luego de eso era casi imposible conseguir una entrada a cualquier lugar de ahí y que fuera ultra VIP era casi un milagro, pensaba que esas las reservaban solamente para personalidades como yo. Tres horas antes de que el chofer de la familia Stafford pasara por ellos, ninguno llevaría su auto, es un lugar tan exclusivo que el parqueo se paga casi con el costo del auto. Se empezaron a arreglar sacando los atuendos de la sección súper especial de los closets. Esa ropa de diseñador tan caro y exclusivo que aún conservan las etiquetas y algunas aún están en las bolsas de las tiendas. Roselyne bailaba frente al espejo con un vestido vino tinto de grandes hombros, cintura entallada de Alexander McQueen y sus botas Missoni de piel. De nuevo estaba dividido entre dos atuendos. Un taje Prada de vestir negro con toques plateados estilo antiguo los cuales había agregado haciéndolo parecer el traje de alguna estrella de Hollywood de los años 40. O un conjunto a dos tonos los clásicos blanco y negro de Ralph Lauren, el cual parecía ser el mejor para las fotos de los paparazzi, pero no sabía si usar blanco, ya que por algo se lleva la palabra Dark en el nombre del evento y no quería que los de seguridad me sacaran de una manera no tan educada o simplemente no me dejaran pasar. Roselyne me envió una fotografía de su vestido, era Corinto, y enseguida le respondo alagándola. Por su parte Las Sombras con conjuntos ochenteros vintage con brillantes lentejuelas y bolsos negros a juego, su ropa era oscura pero cubierta de lentejuelas. Ambas hacían sonar sus tacones por las escales de madera del pórtico de su Dolls House, luego se subieron al auto y se acomodaron sabiendo que aún faltaba pasar por James y Roselyne.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Al fin sabremos donde viven las perras. Dijo Sienna en lo que se alborotaba más su peinado por el que había pasado horas al lado de la tenaza. Esa tarde se había cortado el espeso fleco y quería lucir su cabello rizado. -Hem, disculpe, podría cambiar de estación en el radio? De mala gana le dijeron al chofer que parecía tener un serio problema de calvicie y transpiración. De por si la noche ya pintaba para ser aburrida como para estar escuchando éxitos románticos de ayer. Esta era el tipo de música que se podía escuchar en la oficina de la directora Ravenscroft en los periodos libre. Al pasar por James y Roselyne, quienes ya estaban esperando en la puerta de sus casas Las Sombras solo tomaban notas y fotos mentales de las direcciones. Ambas fruncieron los labios y arquearon las cejas cuando vieron la enorme entrada estilo de la familia Zahr Hollower y las rejas automáticas de la casa Ferrell, de la cual siempre habían oído pero era la primera vez que estaban ahí. Al llegar al hotel, luego de haberse apretado como sardinas en el auto y haberse despeinado con las ventanillas abiertas, Roselyne fue la primera en bajar del taxi, no podía creer que estaba exactamente en el lugar donde se pasaron la noche cantando, bailando y posando ante los paparazzi las hermanas Hilton. Yo me encontraba sentado aparte, pegado a la puertezuela y solo me quedaba esperar a que la noche pasara lo más rápido posible. En la terraza todos estaban bailando y bebiendo, esas bebidas coloridas con frutas que tienen nombres tan extraños que posiblemente los de Rupaul’s Drag Race los nombraron en una de las noches temáticas. Por aquí, si son tan amables. Nos dijo les dijo el recepcionista parecido a enrique iglesias, llevando nos a una linda mesa, donde todos dejamos caer bolsos y nos dirigimos a bailar. Mi canción! Grité cuando empezó a sonar una arreglada versión de art pop de Lady Gaga. Todas las chicas bailaban a mi alrededor siendo la envidia de los chicos que ya las habían visto al entrar, uno de ellos incluso ya tenía los ojos puestos sobre Roselyne. Discúlpennos por un momento solo vamos al tocador, dijo Sienna jalando a Sophia que parecía una loca con las manos arriba y el cabello alborotado. Varios chicos se acercaban a bailar con ella pero ella no lo había notado. En mi interior sabia que ella había inhalado algo previamente, pero no sería yo quien la juzgaría o haría un comentario fuera de lugar, después de todo sentía compasión por ella, estar todo el di apeada a Sienna no puede ser fácil. En el baño se pusieron de a murmurar en una esquina, logrando que otras chicas las miraran por encima del hombro.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Tu baila con James y yo con Roselyne, dijo Siena recobrando el aliento. Pero lo más importante es que logres sacarle algo comprometedor de Vincent, no podemos salir de aquí sin algo que valga la pena. Y me arrastraste hasta aquí solo para repetirme eso. Sienna se quedo callada. Su prima le había levantado la voz y eso casi nunca sucedía. Al salir Sienna esquivó a todos en la pista y jaló a James quien estaba con una bebida en las manos y Sophia a Roselyne quiénes bailaban juntos. Las mire acercarse, ambas trataron de separarme de Roselyne para preguntarnos algo sin miedo a que los demás escucharan, pero fue imposible la multitud estaba tan prendida que no dejaban que nadie se moviera de su sitio. Plan B. Le susurró Sophia a Sienna. Saben, invitamos a Vincent pero no contesto los mensajes. Sienna gritó para que ambos escucháramos en medio de la multitud. Los ojos de Roselyne y los míos se juntaron. Y Por qué a él? Pregunto Roselyne dejando de bailar para verlas de frente. Es que, a quien no le gusta Vincent! Gritaron las dos, viendo como su plan se había echado a perder. Furiosas se fueron a la mesa, llamaron al mesero y tronando los dedos maltrataron al bar tender a la distancia. Lo más fuerte que tengan, pero ya! Chillaron empujando a un par de chicas que ya balbuceaban, lloraban y evitaban el vómito mientras cargaban sus tacones y miraban mareadas todo lo que las rodeaba. A lo lejos sentís sus miradas tan amenazantes como un cuchillo. Sabía que ellas nos estaban envidiando en ese preciso momento. O me encontraba rodeado de dos chicos latinos con camisas caso desabotonadas por completo y Roselyne estaba riendo como nuca la había visto mientras yo tomaba su mano. Si supieran que están bailando con su verdadero enemigo. Sophia le dio un enorme trago al vodka y se aclaró la garganta. Las sombras murmuraban algo y yo no quería seguir poniéndoles atención. Noté a una chica horrible, con una minifalda tan apretada que de seguro no tardaría en estallar y un top que gritaba: “Chica fácil” con el cabello mal pintado, de seguro tinte barato que se aplicó ella sola. Ignorándola miré al hermoso chico del cual ella estaba colgada como mono, de lejos se parecía a Sterlin Knight, con unos jeans rotos y una camisa Polo negra sexy, todo un rebelde. En ese momento solo logré pensar en mi misterioso rebelde. Me
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel imaginé en sus brazos bailando alguna canción lenta, una de Green Day o incluso algo de twerk. Yo por él, bailo lo que sea! Pensé acompañado de un suspiro. Y entones, de nuevo recordé a Dalton pero ya no me ganaban los sentimientos cada vez que su rostro venia a mi mente, el ya solamente era un recuerdo. Al salir del lugar Roselyne y yo notamos que las sombras estaban algo molestas, con las narices fruncidas y somatando los tacones. Que paso? Pregunto Roselyne tirando las servilletas con números telefónicos. Nada es qué un par de chicos que estaban en la barra, nos pusieron de mal humor. Chillo Sienna disimulando. Y dejan que esas cosas las pongas así, no me extraña. Ellas se quedaron calladas y se deslizaron dentro del auto. Las había dejado calladas, me deslice detrás de ellas y solo podía pensar en que tan borrachos debían de estar esos chicos para fijarse en esas dos putas. El chofer arranco, Sophia se recostó en el hombro de Sienna y Roselyne miraba por la ventana. La noche había terminado y yo solo quería llegar a casa y fumar un cigarrillo en mi balcón.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 17 La mañana era calurosa con el sonido de los aspersores sonando desde muy temprano. Automáticamente me desperté cinco minutos antes de que sonara el despertador de mi celular. Ya tenía todo listo desde la noche anterior. Un par de maletas enormes y un maletín Louis Vuitton de mano llenos hasta reventar. Era solo un fin de semana pero hay que tener ropa extra para cualquier cosa y mucho más si se trata de la capital de la moda. Además yo siempre he acostumbrado comprar maletas nuevas a dondequiera que voy y llenarlas con todo lo que he comprado. Roselyne se levantó agarró su bolso Coach rosa el cual había comprado con las sombras. Metió todo lo que ella creía necesario, maquillaje, goma de mascar y un par de revistas. Luego metió la ropa que ya había escogido la noche anterior en su maleta Gustto, no quería llevar cosas que ni sacaría del bolsón. Su madre la había mantenido despierta hasta media noche platicándole mil cosas e incluso la plática se había vuelto calurosa en el momento en el que le había dejado terminantemente prohibido acercarse a cualquier chico que no fuera James Zahr. Con un cómodo conjunto Ed Hardy y lentes de aviados plateados salí arrastrando la maleta viendo al chofer del otro lado de la entrada terminando de limpiar el parabrisas de mi McLaren, le dejo las maletas en la entrada para que las cargara y puse una expresión seria en mi rostro. Esperaba que el supiera comportarse con mi auto porque se lo estaba dejando el fin de semana. Esther apareció detrás de mí, me dio un abrazo y siguió con su llamada, ella también tenía el fin de semana libre y ya comenzaba a planear mil cosas con sus estiradas amigas. Luego de la insípida despedida el chofer se estacionó frente a mí, me subí y encendí el estéreo y comencé a cantar junto a Little Mix. Escarbé en mi bolso de mano, las tarjetas de crédito estaban en orden y había cambiado varios miles de dólares por euros. Roselyne llevaba puesto un corto vestido Nike rosa que parecía para jugar tenis con unos lentes de Corazón rojos a modo de diadema mientras un bolso coach rosa colgaba de su hombro con todo su maquillaje Dior extra mientras se subía a la camioneta de su padre preparada mentalmente para escuchar todo lo que se debe evitar en los viajes y los souvenirs que debía comprar. Ella estaba segura que sus padres se habían puesto de acuerdo para atormentarla. Si padre, lo más lindo que encuentre te lo traeré. Ella dijo aburrida. Estaba segura que las sombras se la comerían viva si la miraban comprando llaveros y portalápices de la torre Eiffel y mucho más si compraba la típica camisa de Mi hija estuvo en parís y lo único que me trajo fue esta camiseta.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Al llegar al aeropuerto todos arrastraban las maleras con un alto nivel de estrés. Algunos se despedían de sus padres, algunos estaban en el área de espera y algunas de noveno se tomaban fotografías. Vincent estaba a lo lejos platicando con sus amigos quienes estaban con unas chaquetas de cuero, costosos lentes de sol Tom Ford y el cabello engomado hacia atrás copiando a todos los famosos que son captados en los aeropuertos. Rápido la directora apareció con un enorme sombrero de plumas y un vestido de coctel de falda y saco color crema, llamándolos a todos para que se formaran. Escojan un compañero y tomen sus asientos. Dijo mientras una pequeña chica con el traje de aeromoza se paraba a su lado con los boletos en las manos. En ese momento la estaba odiando con toda mi alma. Ella me había prohibido viajar en mi jet privado y todo porque según ella quería fomentar el compañerismo pero y sabía que era solamente envidia. Gruñí, tome aire y corrí como si se tratara de un Sale en el que todos se peleaban por el único par de zapatos de Jimmy Choo. Me paré al lado de Vincent viendo como parecía salido de Teen Vogue, estaba seguro que lo debía de cuidar más que nada en el mundo, había leído que Demi Moore estaba en la ciudad y necesitaba sangre fresca de chico caliente para exprimir su juventud y Vincent corría peligro. Roselyne se quedó con el aburrido de Adam quien intento pasar su brazo por su cintura pero ella le dio un empujón. Las sombras como de costumbre juntas para intercambiar revistas, pudines y comentar sobre los otros pasajeros. Luego vieron como Roselyne miraba con envidia a James que estaba de lo más contento con Vincent derrochando roces y miradas. Luego de pasar por las molestas filas, inspecciones y dejar que los mal encarados agentes revuelvan los costosos bolsos como si llevaras a tu novio escondido en él, pero luego de que Lindsay Lohan pasase por ahí era obvio que aumentaran la seguridad. Volví a ordenar mis cosas y respire aliviado, finalmente era hora de subirse al avión. Hacía años que no sabía lo que era pasar por un aeropuerto internacional. El par de chicos más llamativos que hablaban francés se sentaron en los dos últimos asientos de la fila. Vincent pidió la ventana, claro, si hubiera pedido los dos asientos con gusto se los dado aunque eso hubiera significado viajar sentado en la grada del pasillo o viajar encerrado en el estrecho baño. Vincent me alcanzo su mano, tomo mi bolso y lo coloco en el compartimiento. Luego el se sentó y me miro esperando a que me sentara a su lado. Sonreí y me senté con gusto. Una rápida mirada me dijo que Roselyne estaba en los asientos de enfrente al lado del baño y de una molesta señora que tomaba algo de una pajilla que salía de su bolso. Ella
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel sacó su almohada Roxy rosa preparándose para lo que sabía seria el viaje más largo y aburrido de toda su vida al lado de Adam quien oía algo en sus audífonos. Eso era lo que ella se merecía. Disimulé en el momento que ella giro a ver hacia atrás. Entonces miré a las sombras en medio junto la aburrida maestra de Sociales y atrás de un pequeño niño que jugaba con su PSP y su padre quien todo el camino se la paso dando concierto de ronquidos que junto el ruido del motor parecía una licuadora picando hielo. Vincent sacó sus audífonos de su chaqueta, me alcanzo uno e intercambiamos sonrisas. Vincent estaba escuchando Now your gone de Basshunter, una canción que conocía tan bien, es de las que pongo cuando quiero bailar frente al espejo o quiero fingir que el perchero es Justin Timberlake. Esa era la misma canción con la que había conseguido que el dueño de un club me diera pase libra todos los viernes y estaba casi seguro que fue con esa canción que Harlow perdió su virginidad. A medio camino Vincent se quedó profundamente dormido recordando los largos viajes familiares. Sus ojos estaban cerrados y su cabeza hacia un lado y entonces vi mi oportunidad para recostarme en su hombro fingiendo quedarme dormido. Vincent olía a una versión de Polo antigua de esas que te dan a probar en los basares pero ignoras. Se sentía su corazón junto con su respiración. Una versión instrumental de Te Amo de Rihanna parecía sonar con volumen bajo dando la sensación de estar a solas con él. La mano de Vincent estaba en el brazo del asiento. Pensé en agarrarla, pero el miedo a que se despertara y viera como me había aprovechado de la situación me dominó. En un momento de turbulencia que despertó a varios, reaccioné, pero Vincent que al parecer tiene el sueño pesado ni lo sintió. Por lo que miré de nuevo la mano de Vincent y puse la mía encima de la de él, entrelazando los dedos. Era una mano grande y suave, se sentía como la mano de un ángel o alguien que sabe de cremas suecas. No era como rosar las manos en un saludo, se podía sentir el calor humano, junto con la adrenalina de hacerlo mientras él dormía. Luego de un rato, me quedé dormido luego de que la aeromoza con la chillante voz desapareciera. Estaba soñando con Vincent, como sería nuestra vida con un “vivieron felices por siempre” o con trágico final estilo Hollywood. Ya llegamos! Gritó la directora Ravenscroft adelantándose al aviso del piloto y del revuelo de las azafatas. Mire distante por la ventilla, ella tenía razón. Todos se despertaron. Vincent sintió como la mano de James estaba agarrando la suya y como tenía su cabeza en el hombro. Ya llegamos, le dijo Vincent con vos suave para no asustarlo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel En ese momento me desperté y me sentí como en un sueño, viendo el rostro de Vincent justo enfrente de mí, la luz a nuestro alrededor resplandecía, era lo más hermoso que había vivido. Estaba seguro que esa imagen la guardaría por siempre. Al bajar Roselyne y Las Sombras me esperaban con los brazos cruzados y la ceja levantada. Varios ayudantes arrastraban las maletas y la directora intercambiaba comentarios con una molesta azafata. Abran visto cómo dormíamos? Me pregunte al verlas paradas como las Desperate House Wives al lado del enorme autobús que nos llevaría al Hotel Plaza Tour Eiffel conducido por el chico más parecido al jugador que promociona las bebidas energéticas. Camine ligero y me senté en los asientos de la primera fila y le aparté su asiento a Vincent, quien para mi molestia sumó a Hayden y Hunter, la idea de ir en la ventana cambio a estar en pareja a apretados en el asiento y escuchando el molesto discurso del guía turística que la directora había contratado. No me molesto, iba a ver parís como lo hacen los turistas y no como yo lo hago, como mi enorme closet. Inhalé lo mas que pude, por alguna razón el aire de París me embriaga. Las chicas por aquí. Dijo la directora Ravenscroft cuando llegamos al magnifique hôtel el cual estaba lleno de chicos lindos con bufandas sentados en el las sillas labradas del restaurant tomando cappuccinos al atardecer. Y los hombres conmigo! Gritó el profesor Joseph. Agitando las manos en aire y dando pequeños saltos con sus tenis viejos. La felicidad me invadió, di una caminata de la victoria pero la felicidad me duro demasiado poco, al escuchar que los Junior estaríamos en un ala distante de los estudiantes Senior. No es justo! solo es un año de diferencia! Gruñí mientras el profesor Gallagher repartía las llaves de las habitaciones. Y en un momento de furia me acerque al lobby y tomé una habitación solamente para mí. No compartiría con nadie más que no fuera Vincent o si se encontraba David Beckam hospedado. La directora ya había arruinado mis planes de viajar a solas con Vincent pero no me había prohibido tener una habitación solo para mí, después de todo estaría en el mismo hotel que el resto de la escuela, no es como si hubiera decidido marcharme a una de mis casa en la ciudad. Luego de haber dejado todo mi equipaje en la habitación de lujo solo para mí, la cual tenía una amplia vista desde el quinto piso, jacuzzi, cama doble king, enorme pantalla plana y un mini bar aproveché y sumé a Axel, quien no había viajado peros por algún motivo su nombre aparecía en la lista del profesor Gallagher y justamente era mi compañero de habitación. Me cambié de abrigo, Salí y me escabullí a las habitaciones que les habían asignado a los senior.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel La puerta estaba abierta y Vincent y sus amigos se estaban cambiando escuchando música electrónica y murmurando. Reconocí la voz de Vincent y sus amigos, aprovechando el momento me escondí detrás de un biombo con detalles góticos al lado de un enorme arreglo floral. La mucama que paso detrás de mi me dio una seria mirada y siguió caminando. Vincent se había quitado la camisa, mostrando los abdominales nada que envidiarse a los hermanos Hemsworth. Hunter cerró la puerta de golpe y yo solamente me quede ahí por unos segundos más, guardando cada detalle en mi memoria. Luego ellos salieron con conjuntos parisinos negro en tonos grises. Vincent usaba la misma boina que un día me había robado unos suspiros, el día que había decidido seguirlo por los pasillos de la escuela.Corrí para cambiarme de atuendo y ponerme la camisa a rallas Oscar de la Renta con el pañuelo Hermes combinado con la boina roja. Por nada del mundo quería desentonar con los demás, quienes se estaban portando cliché pero marcando una nueva tendencia. Al salir, alcancé a Vincent y sus amigos haciendo creer que era casualidad. Todos con sus guantes y bufandas tratando de no temblar por el frio mientras miraban a una chica cantar unas melancólicas melodías en el restaurant acompañada por un pianista y un violinista dejando a todos perplejos con su perfecta actuación la cual ayudaría a revivir un poco el agonizante Broadway. Roselyne y las sombras, salieron de su habitación con largas chaquetas vintage bufandas Hermes y bolsos Prada vieron a unos chicos que al juzgar por el físico parecían alemanes quienes estaban algo perdidos. Importación de primera. Chilló Sophia. Deberíamos de ayudarlos, comentó Sienna, que nosotras tampoco tengamos idea de donde estamos no significa que no podamos perdernos juntos. Acerquémonos a saludar, recuerden las americanas son muy cotizadas. Dijo Sienna en lo que se hacía una cola de caballo. Ella había querido decir que las latinas, pero eso solo le daría autoestima a Roselyne por lo que cambio su comentario original. Roselyne, no muy convencida de acercarse. Busco a Vincent con la mirada por los corredores del hotel, pero solo había chicos por todos lados, carritos de limpieza y las chicas de noveno caminado con sus Louboutins, los cuales eran los polémicos del viaje. Según las sombras ellas compraron zapatos en Payless y les pintaron las suelas con pintura en aerosol rojo. Al no verlo, pensó que estaría con James. Por unos segundos sintió que podría estar corriendo el peligro de que James se le hubiera adelantado.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No, no puede ser, Vincent no le haría caso. Daaah! No deben de estar solos, de seguro Hayden y Hunter están con ellos. Pensó para tranquilizarse. Los cuatro guapos alemanes se llamaban: Max, Paul, Frank y Brian. La verdad parece de esos nadadores profesionales que salen en los canales de deportes, dejando a Roselyne sorprendida de ver los enormes ojos verdes, diminutas cinturas y enormes hombros. Los europeos las invitaron a tomar algo en el bar, a lo que Las Sombras como todas desesperadas aceptaron por las tres. Las chicas se deslizaron por una de las largas mesas y se metieron entre los chicos, quienes sonreían mostrando sus hoyuelos. Sienna pasó su brazo por el cuello de Frank y logró ver cuando el sacaba su billetera la cual parecía reventar de tantos euros que tenía. Sus ojos brillaron. En lo que Hayden y Hunter babeaban por Iva, la cantante que parecía muñequita de porcelana con los finos rasgos y el cabello más liso del mundo. Me aleje junto con Vincent caminando por los pasillos del hotel hasta llegar a un alejado balcón que tenía la vista más esplendorosa del mundo justo enfrente de la torre Eiffel la cual estaba iluminada como si fuera navidad. Nadie hablaba solo se escuchaba la música instrumental que salía de algún lado y el ruido de las personas que paseaban por las calles. El cielo parisino dibujaba tonos naranja, haciendo parecer como pintado con acuarelas. Me acerqué a Vincent quien estaba oliendo las rosas de la maceta que colgaba del balcón. Sabes eres el primero que ha hecho que me olvide de todo, cuando me acuesto en la noche pienso y sueño contigo, en la mañana al despertar muero por verte en la escuela, todo el día en la ciudad, creo verte a lo lejos. Dije en lo que miraba como Vincent ni parpadeaba. Tomé su mano. Espero ser correspondido, pero si no, por lo menos ya sabes lo que siento por ti. Apreté su mano, me acerqué y lo besé. Fue el primer beso en el que yo había tomado le iniciativa, y que fuera en un balcón de parís, a solas fue tan romántico. Este no era el primer beso de Vincent tampoco, pero lo que sintió en este lo hizo parecer como si fuera el primero. Nos miramos fijamente a los ojos, por un instante el corazón de Vincent se estrujo, parecía que faltaba algo en aquel momento. De repente, la imagen de Roselyne se puso fija en su mente como una vieja fotografía, sentía como si la hubiera traicionado. Era un momento en que se sentía divido, estaba con la emoción de haber besado al chico más lindo, con estilo, seguro de si misto, todo eso que le atraía de él. Pero por el otro lado estaba Roselyne esa chica que bien puede ser la líder morena del dúo de chicas estereotipadas como muñecas Barbie, pero debajo de esa máscara estaba una chica dulce, tierna y con una gran sentido del humor de la cual también se había enamorado.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vincent soltó las manos de james quien estaba ligeramente recostado en su pecho y salió corriendo sin importarle pasar empujando a un par de señoras que fumaban sosteniendo su boina para no dejarla tirada. Cualquiera diría que había visto uno de los fantasmas que cuentan las viejas leyendas del lugar. Estaba desubicado, había pasado de estar románticamente con Vincent a estar completamente solo. Miré a Vincent alejarse rápidamente, hace tan solo segundos lo había besado y salió huyendo, me quedé recostado en la reja de hierro. Miraba como varias personas pasaban debajo de mi, en ese momento no sentía que los otros chicos que pasaban fueran atractivos, era como si a partir de ese momento mi vista se hubiera cejado con el resto del mundo menos con Vincent. De seguro no sabía que decir, pensé en lo que me ajustaba los puños de la camisa y recorría mis labios con los dedos. Mi corazón estaba acelerado. La espera por no besar a cualquier chico de club y que me había distanciado de Dalton valió la pena en ese momento. Algo cambio dentro de mí. Vincent corrió lo más que pudo esquivando a todo el mundo que hacía fila para entrar a un pequeño teatro, en la marquesina se anunciaba el estreno de Améliey al parecer una nueva actriz hacia su debut esa noche. Atravesó todo el restaurant hasta llegar a uno de los jardines en el cual había una enorme fuente de los deseos con grandes estatuas las cuales parecían estar ahí desde siempre. Las sombras de unos cuantos chicos se dibujaba entre los arboles a la luz de la luna. Él se deslizo por la orilla de la fuente. Dejó que el sonido del correr del agua lo poseyera. Soy un idiota! Por qué lo bese? Él no se merece esto! y ahora como lo voy a ver a los ojos. Gritaba Vincent con remordimiento tomando algunas monedas de su bolsillo tirándolas al dorado fondo de la fuente. Unos señores que estaban ahí se alejaron dejándolo completamente solo. Se recostó en la húmeda orilla. Miraba como el cielo parecía interminable en el cual comenzaban a aparecer algunas estrellas. Unas lágrimas comenzaron a salir de sus ojos recorriendo sus ruborizadas y congeladas mejías. No sabía qué hacer, sentía cosas muy fuertes hacia los dos. Será atracción? No, esto no es atracción, es química, es locura, No… es Amor, pero… no puedo tenerlos a los dos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 18 Vincent se levantó de golpe al ver lo rápido que había pasado el tiempo en su reloj, agradeciendo no estar congelado aunque no sentía el rostro, el cielo había cambiado de tarde a oscura noche de luna sin sentir el tiempo pasar. Caminó lento hasta salir a escondidas del hotel. Miraba las cegadoras luces de todos los hoteles los cuales se habían transformado en discotecas, los románticos cafés con los enamorados recostados en sus hombros y la solitaria plaza en la cual solo había unas siluetas sentadas en las bancas. El ruido de la ciudad lo acompañaba. La decisión de saber a quién escoger no era nada fácil, era la misma sensación que había tenido cuando cumplió 6 años, en Toys R Us y no sabía si escoger un Max Steel o Action Man. Los dos formaban parte de su vida, habían robado su mente, alma y corazón a tal nivel que parecía depender de ellos en todo momento, casi como si viviera solo para verlos día a día. Debo encontrar a James, pedirle que no diga nada, mucho menos a Roselyne. Vincent metió sus congeladas manos en sus bolsillos. Roselyne! donde estará? Debo hablar con ella…estarán juntos? Vincent atravesó todo el lugar, pasó esquivando a los otros chicos de Royal Hills, luego siguió a las chicas de noveno, sabía que por alguna razón ellas siempre llevaban hacia James. Ahí estaba James sentado en el mini-bar, ahogándose con una copa de vino tinto, tratando de hacer conversación con el bar tender. Se acercó, vio como él lo volteó a ver y le brillaban los ojos. Se había cambiado de atuendo y ahora lucía un traje Oscar de la Renta. Vincent apareció detrás de mí. Sus ojos estaban ligeramente hinchados, el había estado llorando. Por qué te fuiste? la estábamos pasando de lo mejor. –dije jalando el último trago de mi copa. Entiéndeme, fue un impulso, un impulso del corazón. Vincent se recostó a mi lado. Como si necesitara que lo cantera, el estaba muy frio, parecía como si recién hubiera salido de un congelador. Yo sé que esto cambia lo que hay entre nosotros, pero te pido tiempo, tiempo para poner mis cosas en orden. Dijo Vincent tocándose las manos. Con que un impulso… mmm… -Cosas? Qué cosas? –murmuré extrañado mientras todo me daba vueltas. Parecía que el alcohol de Paris tenía unos cuantos grados de aumento.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Lo siento. Vincent se aclaró la garganta y sonrió. Eso no sonó como quería, cosas, yo me entiendo, si? Quieres un trago? yo te invito. Pregunte. No quería seguir escuchándolo. Huh, Necesito algo fuerte, un Vodka doble. Le dijo al bar tender. El se acerco aun más a mí. Tomó mi mano y e miraba fijamente, como tratando de grabar mi rostro mentalmente, en eso momento solo rogaba por tener la cara sin ningún desperfecto. El bar tender deslizo un vaso de vidrio y se acerco al grupo de chicas del otro extremo. El vodka tranquilizó a Vincent para ir a buscar a Roselyne quien desde hace mucho tiempo no miraba. Donde estarán Hayden y Hunter? Se preguntó Vincent al ver a un par de chicos parisinos pasar frente a él. La última vez que los había visto estaban tras una chica que parece promocionar alguna de las fragancias Chanel que se bajó del escenario solo para coquetearles. De seguro andan por ahí, paseándose juntos. Vincent besó mi mano, pasó su mano por mi rostro, sonrió y se fue. Tomé el último sorbo que el dejo en su vaso y lo vi alejarse de mí. *** Roselyne y Las Sombras estaban muy ocupadas en la terraza del hotel con los alemanes, entre su extraña forma de hablar, y como combinan sus ojos con lo azul de los manteles del restaurant de la terraza, Roselyne sintió un ligero mareo con nauseas. Había estado combinando distintos vinos con quesos y había comido una porción del pastel que Sophia devoraba. Se levantó y salió corriendo como si se tratara de una película muda, sin decir nada. Tomó su bolso y se fue por una pastilla a la enfermería del hotel. Entró y una enfermera con una mini bata blanca con unas sandalias Jimmy Choo parecía una de esas modelos que promocionan las líneas calientes. Ella estaba atendiendo a un niño con un raspón en el brazo. Disculpé no tendrá alguna aspirina o lo que sea para quitar el dolor de cabeza o de pérdida los cargos de conciencia. Murmuró Roselyne a quien se le antojo la paleta de mango que tenía el niño. La enfermera tomó un frasco de su escritorio, metió unas cuantas sin contar en un pequeño sobre blanco y se lo alcanzo sin pronunciar palabra. Roselyne salió de la enfermera, un poco molesta por el pesado humor de la enfermera. Pero ella en ese momento se encontraba sensible así que no quería causar ningún tipo de
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel drama. Caminó lentamente a la habitación. Roselyne escuchó unos pasos que la seguían, luego como alguien gritó su nombre. Volteó a ver, ahí estaba Vincent apareciendo de la nada como si el destino le estuviera jugando alguna broma de muy mal gusto. Vincent se acercó, sintió un ligero aliento a Vodka el cual ignoró. Te he estado buscando, dónde estabas? Preguntó Vincent retomando el aliento, sus pulmones se sentían congestionados. Mmm, En los jardines, en el lobby… en todos lados, con Sienna y Sophia. Vaciló Roselyne, pensando en que tenía que cerrarles la boca a las sombras sea como sea, ellas harían lo imposible por presumir a los alemanes con todo el mundo. Vincent no hizo comentario alguno sobre la respuesta de Roselyne, no quería ser descubierto. El miro su reloj. Ya es hora de cenar, quieres que comamos juntos, o pasear por ahí? lo que tú quieras. O ya tienes planes para esta noche? Preguntó Vincent acercándose. No, ningún plan, solo déjame que me cambie y vamos. Dijo Roselyne mientras abría la puerta de la habitación dejando a Vincent afuera admirando una costosa pintura enmarcada por lo que parecía ser oro sólido. Qué hago? Ella no debe saber nada. Vincent pasó sus dedos por el marco de la pintura, sumergido en sus pensamientos. Si se llega a enterar seguramente nunca más en la vida vuelve a dirigirme la palabra, de cierta forma esto no es normal, si fuera heterosexual estaría entre dos chicas, por el contrario si fuera gay estaría entre dos chicos, pero no, debía de ponerme las cosas tan difíciles. Idiota! Soy un idiota, como se me ocurre ir a cenar con Roselyne en el restaurant, enfrente de todos, peor aún, enfrente de James. Por favor que este tan preocupado de mantener la figura, que no cene! La puerta se abrió y Roselyne salió. Por primera vez en su vida Vincent sonrió hipócritamente. El viaje a Paris se había convertido en una pesadilla. *** En el restaurant Antique Passion Vincent escogió la mesa que estaba junto a los baños, esa en donde nadie se quiere sentar, ni voltea ver. Disculpe, no tendrá una gorra o sombrero por ahí? Le pregunto Vincent al mesero con las pestañas dobladas. El cambio de clima y todo eso me da alergia. Le mintió a Roselyne, no quería que nadie lo reconociera, mejor dicho que James lo reconociera. Roselyne sonrió, Vincent estaba un
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel poco despeinado pero se miraba bien, no era como para pedir una gorra prestada y cubrirlo. Relajado por que la gorra que le llevaron era una fea y vieja con el logo del lugar, no como la boina que llevaba puesta y no sabía en donde la había dejado, jamás llamaría la atención de James. Que tal tu día… dónde estabas? No te vi hasta hace un rato. Susurro Roselyne tirando su cabello detrás del hombro. Estaba con Hayden y Hunter, a quienes por cierto no he visto, pero por ahí deben de andar, los deje solos para ir a buscarte. Dijo Vincent viendo el collar de Roselyne el cual tenía una letra A. La sugerencia del chef llegó acompañada por una gran canasta de pan y copas de costoso vino. Vincent tratando de impresionar a Roselyne tomó un pincho de pan lo sumergió en el queso y se lo dio en la boca, imitando a un par de novios que había visto en un restaurante hacía tiempo. Mañana podríamos pasar tiempo juntos, dicen que aquí están las mejores tiendas, restaurants y clubes. La ciudad es hermosa la cual no he visto más que aquí y un par de metros alrededor, tal vez mañana nos podamos perder por ahí y no sé, quizás nunca nos encuentren y nos tengamos que quedar aquí para siempre. Vincent pasó sus dedos por su barba de sombra. Dios... Si supiera que ahí me pase toda la tarde y digamos que bien acompañada se muere pensó Roselyne mordiéndose un labio. Pero eso había sucedido solamente porque no lo había encontrado a él ni a James y la idea de pasarse el día encerrada en su habitación era imperdonable. Está bien, yo creo que estaría bien pasar tiempo solos tu y yo, para evitarnos acompañar a James mientras sobregira su tarjeta. No creo que él pueda sobregirar esa tarjeta. Vincent gruño, antes se acaba el agua de los mares antes que eso suceda. Roselyne se quedo callada y lo miro fijamente. El había defendido a James con seguridad. Al terminar de cenar, como todo un caballero Vincent acompaño del brazo a Roselyne a su habitación. Varias personas levantaban las cejas y murmuraban al ver la linda pareja que pasaba a su lado. Incluso la directora Ravenscroft sonrió cuando los vio a través de una ventana.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vincent suspiro de alivio, y dio gracias a dios porque ahí estaban las sombras para no tener que dar una larga despedida a solas con Roselyne. Estaba seguro que los nervios lo harían decir algo que no debía o hacerlo ver como algo que no quería. Se despidió con un beso, le giño un ojo para hacerle saber que mañana pasarían el día juntos. Adiós chicas! Les dijo a las sombras interrumpiéndolas al ver que estaban a punto de parlotear algo y evitar un interrogatorio. Ellas estaban usando ropa aun más extravagante de lo que es normal en ellas. Caminó a su habitación, de nuevo pasando por los corredores y viendo varias señoras fumar con costosos vestidos de lentejuelas y tomadas del brazo de señores con escaso cabello y afiladas narices. Vincent vio a Hayden y Hunter sentados debajo de un farol en medio de uno de los jardines. Pero no estaban solos, estaban con la cantante. Se acercó para separarlos, él sabía que sus amigos no podían soportar algunas copas sin armar algún escándalo y si una chica estaba en medio podían repetir lo sucedido en uno de los clubes de la costa de california en el cual tenían prohibida la entrada. Vincent apresuró el paso, no quería que algún maestro los encontrara. Vincent dio un par de vueltas alrededor luego se acercó. Los ojos de la chica brillaron al verlo. Con solo verla sabía que se trataba de una de esas aprovechadas chicas de hotel que miran un par de chicos bien y quieren que sean como su tarjeta de crédito pagándoles todos sus gustos. La chica estiró su mano. Vincent la tomó y la saludo. La chica comenzó a coquetear, molestando un poco a los chicos. Vincent lo notó y jaló a sus amigos. Vámonos Romeos, ya es tarde, mañana será otro día. Dijo en lo que agarraba la botella de vodka medio vacía y la guardaba en el interior de su chaqueta. Ya en su habitación Hunter y Hayden notaron a Vincent muy extraño. Ambos estaba ahí tirado en su cama con las camisas desabotonadas y el cabello despeinado. Con la mirada fija en la lámpara de cristales que colgaba del techo. El sonido de la calefacción se escuchaba distante. Qué te pasa? Le pregunto Hayden apango el programa de concursos local de la vieja televisión.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Nada, solo estoy pensando en lo idiota que fui hoy. Sollozó Vincent. Que paso? Ya nos asustaste, tú no eres de ponerte depresivo. Dijo Hunter quitándose las botas. Ustedes dos han sido como mis hermanos tanto tiempo, ya nos sabemos todo sobre la vida del otro. Huh, Casi, dijo Hayden rodando los ojos. Exacto, hay algo que no les he contado. Brincó Vincent sentándose en la orilla de la cama. Es que… tengo sentimientos encontrados por dos personas. Quienes? Dijo Hunter saltando de la cama. Bueno, no es fácil lo que les voy a decir, pero tarde o temprano todo se sabe. Roselyne y… James. Murmuró Vincent bajando la mirada y viendo los azulejos del suelo. Mentalmente estaba preparado para ser juzgado. Entonces era cierto! Dijeron al unísono Hayden y Hunter. Dios... Vincent flaqueó. Me recordaron a las… no, nadie. Sentía la piel fría. Qué? Que era cierto? Dijo volviendo al tema. No, es que… ya sabes cómo es todo en Royal Hills, ahí todo se sabe, y como siempre ya había varios rumores rondando por ahí. Una cosa si se, el amor es ciego y muy loco, ahora pueden haber parejas que solo se llevan por el amor, más que por el qué dirán. Dijo Hunter sonando como todo un experto en el tema. Vincent y Hayden li miraban con extrañeza. Pero el problema, cuál es? Pregunto Hunter. Woah, El problema es que no tengo nada claro, cuando estoy con James me olvido de todo, él se vuelve el centro de mi universo, y cuando estoy con Roselyne me pasa igual. No crean que no he intentado poner las cosas en orden, pero por más que lo intento los dos han dividido mi corazón en partes iguales. Hayden y Hunter saltaron al lado de Vincent. Lo peor de todo es que no son solo mis sentimientos, ya los involucre a ellos también Dios… Hunter susurró. Ya Salí con Roselyne y James, Vincent retomó, siéndoles sincero, no sé por qué creo que me ganó la costumbre de invitar a salir a cualquiera que me llame la atención, y lo más
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel raro, es que ni yo mismo me reconozco. Desde que salí con ellos no he pensado en nadie más. Eso se llama estar doblemente enamorado, romeó Hayden, pero de una cosa si estoy seguro, tu no escoges al amor, el amor te escoge a ti, y por lo visto te escogió doble mi Vincent. Estas en un gran problema contigo mismo, pero solo déjate llevar. Hunter se levantó y se cambió de camisa. Dices que sientes lo mismo por los dos, pero aún es muy pronto para saber qué hacer, lo que te aconsejo es que no corras, con el tiempo el corazón te dirá quién es el indicado o indicada. Pero sabes que cuentas con nosotros sea cual sea tu decisión. Lo que si te digo es que con lo poco que los conocemos se nota que son chicos bien, de esos que pasan al lado de ti como si no existieras. Pero bien que te roban los suspiros. Viéndote como muñequito encima de pastel con cualquiera de los dos te miras bien. El cazador está siendo casado. Dijo Hunter sacando la botella de vodka que Vincent les había escondido debajo de la cama. Cambiando de tema, Vincent se recostó en la cama. Quien es esa chica con cara extrañamente perfecta? Es una cantante local que está aquí para promocionar no sé qué nuevo disco, pero verdad, creo que Adele debería de prepararse por que ya tiene competencia. No creen? Quizás… pero entre ustedes dos de seguro la traen loca, solo hay que verle el interés ustedes con abrigos YSL cadenas y pulseras de oro y billeteras que con un billete más y explotan, si, está enamorada. Vincent les tiró las almohadas y se metió debajo del trow, solo quería desconectarse por unos minutos de la realidad. Una sonrisa se dibujo en su rostro. Sus mejores amigos estaban ahí para el sin juzgarlo o criticarlo. *** A la mañana siguiente Hayden y Hunter se olvidaron de la cantante, un poco ayudados por la resaca y el ver a Vincent ausente. Ellos dos se habían levantado muy temprano por la mañana, habían abierto las persianas, encendido el estéreo y Vincent no se movía de debajo de las sabanas. Y ustedes, piensan volver a buscar a esa chica? Gruño Vincent enterrando su cabeza debajo de tres almohadas. Ella fue solo una ilusión pasajera, una anécdota que contar del viaje europeo. Dijo Hunter mientras terminaba de secarse del cabello.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Tratemos de estar todos juntos. Para no hacerle las cosas tan difíciles a Vincent. Murmuró Hayden ajustándose la corbata a su lado en el espejo. Ellos solamente querían que Vincent volviera a ser el mismo de siempre y no el extraño que seguía medio dormido. Ambos salieron corriendo y se tiraron encima de la cama de Vincent, debían hacerlo reaccionar, después de todo, los de la resaca eran ellos. Luego de un rato los tres salieron de la habitación, dejando el olor a sus perfumes por los pasillos y arrebatando suspiros y miradas. En el bufé desayuno, todos se sentaron en una sola mesa. Vincent en medio de James que tenía todo el conjunto Chanel en blanco y azul, y Roselyne lucía un hermoso vestido floreado Gucci. Las sombras desentonaban con mini vestidos vintage de noche, algo arrugados por la maleta pero todos murmuraban que probablemente durmieron con ellos. Vincent lucia particularmente lindo esa mañana, con un traje gris debajo de un gran abrigo y el cabello engominado hacia atrás, de lejos cualquiera diría que se trata del príncipe William. Hunter se deslizó al lado de Sophia, quien por primera vez no lo ignoró todo lo contrario, platicaban del hermoso día que hacía y de lo ricas que están las barras de granola. Hayden no tuvo de otra que meterse en la plática de los fans de Vincent, la loca de Sienna ni caso le hacía, le prestaba más atención al chico de la otra mesa que a sus compañeros. Donde estarán los Alemanes? Dijo Sienna desesperada, tragándose el yogurt y sonriendo con el chico de la otra mesa. Quienes? Pregunte mientras miraba amenazante a Roselyne. Ella pasó por tercera vez su cabello detrás de su oreja. Le estaba coqueteando descaradamente. El me beso a mí, no a ti perra. Gurruñaba tragándome el yogurt, viendo como Roselyne soltaba risitas. Sophia me dio un codazo pero yo no pensaba despegar la mirada de Vincent. Le prometí no decir nada, me repetía para tranquilizarme. Yo por el hasta usaría ropa de imitación y colonia barata tragué el yogurt sin saborearlo. Salió a relucir mi mejor sonrisa hipócrita. Tal como se lo había prometido la noche anterior, luego de desayunar, Hunter le preguntó a Sophia si quería pasar el rato con él. Si querido. Sophia se escuchaba como una señora mayor. Luego de los alemanes una dosis de realidad no me vendría mal. Ella pensó aceptando ir a la plaza. Sienna me siguió a la boutique del lugar, le hubiera dicho algo, pero mi mente estaba dispersa en otras partes. Yo giraba el exhibidor de lentes pero no los miraba. Que estará
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel haciendo Vincent con Roselyne? Bueno, la verdad no tengo por qué preocuparme, con lo de ayer está más que claro cuáles son los gustos de Vincent. Que lo disfrute, cuando sea ya formalmente mi novio para nada lo voy a dejar a solas con otra persona. Pensé con la mirada ida y una ceja levantada viendo lo fácil que era Sienna coqueteando con un chico que pasaba enfrente de ella. Espero no encontrarme con nadie de Royal Hills, mucho menos con los alemanes de ayer. Pensó Roselyne cruzando los dedos mientras era escoltada por Vincent por las calles. Ella estaba fascinada viendo todo a su alrededor, las grandes tiendas, los monumentos los lindos chicos que pasaban a su lado o que se paseaban en pequeñas motocicletas. Quieres ir a tomar? Preguntó Vincent atravesando la calle para dirigirse a un hermoso parque enfrente. A dónde? Pregunto Roselyne, volteando a ver si había alguien cerca. Qué te parece si vamos al café que está al otro lado de la calle? Le contesto Vincent algo ruborizado de ver como unos chicos los miraban de lejos, él estaba seguro que eso pasaría, había visto las revistas de James en las que él había subrayado los detalles de chicos europeos e incluso le parecía que uno de ellos se parecía a Niall Horan, el chico al que James le había dibujado corazones al rededor. Si… de acuerdo, siempre me he querido sentar en uno d esos, es como de una película de blanco y negro. Susurró Roselyne viendo el cielo. Todo mundo a esta hora debe de estar en las tiendas, buscando al príncipe Harry o tomándose fotos como turistas y no en los cafés. El príncipe está en la ciudad y James no ha hecho un alboroto por eso? Vincent divagó. Al no ver a nadie conocido, solo una grupito de noveno Jugando a las escondidas detrás de las columnas de otro hotel, Vincent jamás había entendido a esas chicas, eran demasiado escandalosas. Vincent se acercó a Roselyne y la tomó de la mano. Roselyne juró ver fuegos artificiales a plena luz de la mañana. Que el chico más lindo y más misterioso de Royal Hills te tome de la mano, debe de ser como si un ángel te voltee a ver. Pensó Roselyne ligeramente ruborizada. Vincent no podía dejar de pensar en James, en el beso de ayer, en los consejos de sus amigos y sumado a todo esto el pendiente de que nadie los viera.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Al llegar Vincent le abrió la puerta y se dirigió a la mesa con las flores y la vela rojas que estaba al lado de una pequeña chimenea. Viejas fotografías en blanco y negro enmarcaban una ventana donde se podía ver la torre Eiffel de fondo. Era la mesa con la que todas las chicas románticas sueñan al viajar a parís. Mientras Vincent destapaba una perfecta botella de champan y trataba de ignorar al camarero que se movía de un lado al otro con la bandeja llena de copas y tazas. Vincent quiso darle un beso a Roselyne aprovechando que estaban a unos centímetros de distancia. Vincent se deslizó por su silla, tomó la mano de Roselyne y puso su mano en su mejía y la corrió hasta jugar con su cabello. Poco a poco él se acercó, cerró los ojos, pero, por más increíble que parezca Roselyne no correspondió. El sintió un golpe en el pecho, Roselyne lo había despreciado. El enseguida fingió mirar a un chico que estaba entrando. Este era la versión francesa de James con un abrigo de piel y bolsas de distintas tiendas colgando de sus delgados brazos. Es verdad que es el chico más lindo que he visto en mi vida, estamos en el restaurante mas romantique en medio de paris y todo eso pero no por eso voy a dejar que me bese. Pensó Roselyne sonrojada mientras miraba incomodo a Vincent. Yo no soy una chica fácil, el tiene su reputación y yo no pienso caer tan fácil en la tentación, si me quiere a mí, deberá ser solamente conmigo y nadie más.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 19 La última noche en la ciudad, hubo una fiesta llena de luces, comida y música al lado de la torre Eiffel. El lugar parecía como si fuera el video Till The World End’s de Britney Spears o una fiesta organizada por el socialite James Zahr Hollower versión francés. Todos estaban bailando como locos embriagándose con tequila, bailando encima de las mesas mientras creía ver a la modelo de catorce años que había firmado un contrato millonario con Jean Paul Gaultier. Aun me dolía la cabeza por haber subido a la torre Eiffel con Vincent, en mi imaginación sería lo más romántico que me sucedería durante el viaje, pero no fue así, estábamos rodeados de estudiantes, turistas y Hayden y Hunter no nos dieron ni un minuto a solas. Unas chicas casi desnudas pasaron frente a mí mientras me ahogaba en el bar con extrañas bebidas que me alcanzaban. Estaba ahí, lamentándome que Vincent se había desaparecido en el momento que pensé pasar por él y pasar la última noche juntos y ahora el estaba ahí bailando con Roselyne, justo enfrente de mí como si no existiera. Quien lo entiende? primero nos besamos, me pide tiempo y está feliz bailando con ella, como si ayer no hubiera pasado nada. Me decía a mi mismo tomando media copa de un trago mientras ordenaba otro, chicos pasaban enfrente de mí, algunos le murmuraban uno incluso tartamudeo tratando de preguntarme si quería bailar, pero yo solo le volteé la cara y seguí bebiendo. Sabía que el traje Armani que lucía era imán de chicos. El tiempo pasaba y yo seguía molesto, luego de ignorar a varios chicos, vi como por un momento Vincent dejó a Roselyne con las sombras y se dirigía al baño esquivando a todos los que sostenían sus bebidas en el aire. Huh, ya regreso, no me vayas a quitar la botella, le dije al chico que estaba a mi lado, quiñándole un ojo mientras sacaba la MasterCard de mi bolso Moschino que había comprado esa mañana. Yo te invito todo lo que has tomado. El sonrió y me dio una extraña mirada. El baño parecía estar solo, giré el grifo y me mojé el rostro, luego me humedecí el cabello. Vincent entró empujando la puerta y se escabullo en un cubículo. El no me miro, me quede parado junto al lavamanos viendo los zapatos Vuitton de Vincent. Cuando Vincent salió se asustó al verme ahí parado, justo enfrente de él. Donde estuviste todo el día? Dijo mientras yo mismo me asustaba de cómo mi tono de voz había cambiado. Estaba demasiado borracho para mi gusto, pero yo sé disimular.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Por ahí. Respondió Vincent al ver el estado en que estaba. Qué crees, que soy… tu juguete? que besas y le puedes hacer cualquier cosa y luego lo dejas ahí tirado como basura. Me acerque a Vincent y me tomó de los hombros. Es verdad que me pediste tiempo para aclarar las cosas, pero ponte en mi lugar, desde el paseo que no te veo, no me diriges la palabra y te miró aquí bailando con mi mejor amiga. Murmuraba viendo los ojos de Vincent sintiendo escalofríos pasar por su espalda. Vincent soltó a James, se volteó y se lavó las manos, estaba seguro que James se había pasado toda la tarde bebiendo y pensando en él. Qué es esto? Un juego para hacerme pedazos, o solo fui un capricho más en tu vida, el cual ya tachaste de tu lista, o algo así? Le reclame. No, no es nada de eso. Dijo angustiado Vincent volviéndose hacia él. Entonces, yo nunca había sentido lo que siento por ti ahora y no creo que sea justo lo que me estás haciendo. Dije acercándose más a Vincent. Vincent se acercó a James de nuevo. Yo te pedí tiempo, pero si no me lo puedes dar… te comprendo, pero entiéndeme tú a mí… solo tú y mis amigos saben lo que siento por ti, quiero hacer las cosas bien, no quiero andarte escondiendo o negando. Tienes razón sería un estúpido si no te diera tiempo. Dije tomando de los brazos a Vincent, dándole un arrebatado pero apasionado beso. Vincent incluso colocó sus manos por las huesudas mejías de James y cerró los ojos. Ajenos a lo que pasaba a nuestro alrededor se abrió la puerta, eran Adam y Jared, quienes se empujaban, luego se quedaron pasmados al ver a James besándose con Vincent. Ambos se quedaron paralizados en el marco de la puerta con la boca abierta. Adam rápido sacó su celular. Les tomó una foto, en la que claramente se miraba quienes eran los dos que se estaban besando. Cerraron de nuevo la puerta lentamente y caminaron hacia una esquina escondiéndose detrás de una columna. Se quedaron viendo la foto. De James no es nada extraño, a él hasta un ciego le mira lo homosexual, pero Vincent, será que tomó mucho, que lo confundió, o serán ciertos los rumores que han andado por ahí hace tiempo. Murmuró Adam. Esta foto en muy comprometedora, mejor bórrala, a nosotros que nos importa quienes se andan besando por ahí. –dijo Jared.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sabes esta foto puede ser útil algún día, tu y yo sabemos que Roselyne siente algo por Vincent, o tal vez, podemos sacarle provecho amenazando a James o hasta a Vincent. Dijo Adam guardándose el celular en el bolsillo. No, bórrala, lo que estás haciendo no está bien, o si la vas a guardar, no se la muestres a nadie. Piensa que si se estaban besando aquí en el baño es porque no querían que nadie se enterara. Dijo Jared cruzando los brazos. Entonces hubieran buscado otra parte más escondida o tan siquiera poner llave en la puerta para estar a solas. Gruño Adam rascándose la frente. Mejor regresemos con las hermanas extranjeras, Antes de que se nos escapen sin darnos su celular o mínimo el correo. Entonces crees que podamos llamarlas a distancia? Jared empujo a Adam y regresaron a la fiesta. Mientras, en el baño, el beso pasó cuando las luces parpadearon y con él la promesa de James de darle todo el tiempo del mundo, con la condición de seguir saliendo. El que su relación estuviera en pausa hasta que Vincent pusiera todo en orden no cambiaba nada. Sin sospechar que habían sido descubiertos y captados en fotografía salieron del baño, Vincent antes que James para que nadie sospechara nada pero notaron la cara de duda de una de las chicas que bailaba en una de las columnas del lugar con un vestido transparente. Roselyne estaba bailando con Hayden, Hunter y las sombras. Vincent y James esquivaron a todos hasta llegar con ellos. Así se pasaron la noche bailando en grupo ignorando a los que trataban de sumarse mientras sonaba lo último de Lily Allen. La rivalidad disfrazada se podía cortar con un cuchillo, peleándose por la atención de Vincent en todo momento. *** La mañana del domingo estaba soleada, el clima estaba fresco, la briza y bruma parisina se sentía suave y ligera escabulléndose por las cortinas de seda de las ventanas de la habitación. Vincent salió solo a caminar por las calles de Versalles, estaban en la última parada de las visitas organizadas por la directora. Llevaba puesta la boina que había comprado con James la noche anterior en esa extraña tienda llena de chicas con cabello de colores y ropa desgarrada. Se pasó el rato asomándose por las vitrinas, viendo a los parisinos pasear con sus cachorros y tratar de comprender el dulce aroma que envuelve a toda la ciudad. Se sentó en una de las bancas doradas de que estaban enfrente de la tienda Louis Vuitton más grande que había visto, pensando en cómo estaría James si estuvieran juntos en ese
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel momento, seguido por el miedo de perderlos a los dos, sintiendo ese vacío de no tener algo pero sentir que te pertenece. Es verdad que me puedo quedar sin ninguno. El soltó un triste suspiro. James piensa que solo estoy poniendo mis pensamientos en orden, pero la verdad estoy pensando si sigo con él o no. Sé que le destrozaría el corazón, pero sería peor vivir una mentira a su lado. Él no se merece esto! Vincent sonrió al ver una pareja tomadas de las manos pasar frente a él. Roselyne, hay Roselyne, tan linda, no aceptó mi beso, a decir verdad, me pregunto por qué? Pero me gusta que se dé a desear, eso habla muy bien de ella. No es de las que reparten besos como dan los buenos días. Es tan linda, siento cosas por ella como nunca antes había sentido por una chica… es demasiado extraño. Creo que debería de estar siendo analizado en una de esas universidades de psicología en las que analizan el comportamiento humano. Por qué me pasaran estas cosas a mí… Por qué no me enamoro solo de una chica como cualquier otro o, digamos que siento algo por algún chico, entonces me quedo solo con él. Pero no! Tenía que enamorarme de los dos. Maldita sea mi suerte! maldito sea el amor! Vincent dejó caer la cabeza hacia atrás y cerró los ojos, recordando viejos momentos. *** Todos estaban disfrutando los últimos momentos de paseo por la ciudad, tomándose fotos, arrasando en las tiendas y coqueteando con los parisinos. Varios chicos vieron a Vincent pasar de regreso de su solitaria caminata. Era como un fantasma, totalmente desconectado de todo lo que pasaba a su alrededor. Vincent, se sentó al lado de una señora con sombrero de plumas que tiraba migajas de pan a varias palomas que la rodeaban, cruzó los brazos y se desconectó de nuevo de la realidad con la mirada ida. Las últimas horas pasaron, la directora y los profesores salieron de la tienda de recuerdos con las manos llenas de llaveros y figurillas de los monumentos de toda la ciudad. Llamaron a todos para que ordenaran sus cosas, ya que pronto estaría el autobús que los llevaría al aeropuerto. Hayden y Hunter estaban en la habitación escuchando música. Viendo todo lo que compraron con la ayuda de James y etiquetando sus maletas. Ambos se extrañaron que Vincent no apareciera para nada. Debe estar con James o Roselyne. dijo Hunter, si no regresa en veinte minutos creo que debemos ir a buscarlo, con eso que anda Love Sick es capaz de cometer cualquier locura.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Me encontraba dando un último recorrido al lugar como acostumbraba hacer cada vez que regresaba de cualquier viaje. Esa mañana había decidido darme una vuelta por mi casa y había descubierto que la servidumbre que Esther contrato era eficiente. Reconocí una boina con un abrigo en medio de un pequeño parque justo cuando pensaba en hacer mi último asalto a las tiendas de parís. Vincent! Grité corriendo hacia él. Vincent, Vincent, despierta que ya nos vamos. Te quedaste dormido, gracias a dios hoy no es un día tan frio, si no tendría que descongelarte con un secador de cabello. Dije recostándome a su lado, lo tomé de la mano. Era un momento tan especial. Estamos solos pero con la esperanza de un futuro juntos. Suspiré mientras me preguntaba si Vincent dejaría la banca para acercarse a LV y ver si el bolso que colgaba del maniquí no sobrepasaba lo que le quedaba en la MasterCard y si cabria en mis maletas luego de haberlas saturado con todo lo de Lagerfeld, Gaultier, Yves Saint Lauren, Versace, Paco Rabanne, Lanvin, Armani, Ungaro y Loewe que había comprado sin respirar.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 20 De regreso en sus casas todos mostraban orgullosos las quemaduras por el frio, las fotos que se tomaron, tratar de ocultar la resaca así como quitarse el molesto olor cigarrillo que estaba en todo el avión de regreso y evitar que los cargos de conciencia afectaran su Status. Roselyne estaba sentada en el sillón de masajes contándoles a sus padres lo bien que le había ido. No como en las pasadas vacaciones familiares por la sabana africana en las que había sido víctima de miles de mosquitos. Roselyne se estaba pavoneando enfrente de su madre con el bolso por el cual se había pelado con Sienna y Sophia en Azzaro, todo por un bolso animal Print el cual no llegaría a América en un par de meses y las tres querían ser la envía de todas estando adelantadas y ella se lo había quedado. Y separaron a los chicos de las chicas? Preguntó Leonora. Claro que sí, la directora nos cuidó a nosotras, además me la pase con Sienna y Sophia en todo momento. Ella dijo mientras mostraba la única foto que se había tomado con ellas dos, en las otras solo estaban los guapos alemanes, Adam, Jared, los amigos de Vincent y por alguna razón sentía que debía esconder las que tenía con James. El chofer había llegado retrasado quince minutos haciéndome esperar en el aeropuerto como un perdedor. La cabeza me dolía y no tenía humor para nada en ese momento. Había visto a Vincent salir demasiado rápido y nadie se puedo despedir de el, incluso Hayden y Hunter se habían quedado solos. Media hora después llegué a casa sintiendo de nuevo el dulce aroma de las flores importadas de Esther de la entrada al lado de las columnas victorianas, ella había convertido el lugar en un paraíso. Abrí la puerta y el hipnotizaste olor a pastel me envolvió. Así debe de oler el estudio de Martha Stewart todo los días. Troné los dedos y el chofer subió mis maletas a mi habitación, particularmente yo no suelo ser mala persona con él, pero hoy me había hecho enfadar y debía pagar por eso. Tiré mi bolso de manos al lado de la chimenea y me recosté en el sillón haciendo a un lado los cojines de peluche y tomando a la pequeña Bella-Boo del suelo. Como te fue, que tal Paris? Pregunto Esther asustada de ver dos maletas más de las que James se había llevado esperando a ver el estado de cuenta del mes que viene. Aunque claro que ella no puede hacer comentario alguno al respecto.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Ha, Paris estuvo… Solté las manos en el aire y me dejé caer en los cojines del sofá. Lo sé… Esther miró al vacío. Te prepare los brownies con doble chocolate que tanto te gustan… como ya pasó el viaje y no te escogieron para modelo de CK, puedes darte un gustito. Esther sonrió. Esta era de las pocas ocasiones en las que ella entraba a la cocina y la razón por la que había horneado fue que extrañaba mucho a James. Tomé el plato de Brownies, comí tres casi sin respirar y sin darme cuenta el plato estaba vacío. Recordaba los besos de Vincent, lo dulce de sus labios, más dulces que brownies que estaba devorando. En ese momento sentí la mirada de Esther sobre mi. Limpie las migajas de mis labios y quite algunas cuantas que cayeron sobre mi chaqueta. Que paso? Acaso no comiste en el hotel? Qué te pásate haciendo? Mmm… Dijo Esther señalándome los lugares en donde tenía migajas. Le di una cortante mirada y me acurruque en la esquina del sofá. Sabía lo que estaba pasando en ese momento, oficialmente me encontraba con depresión. *** Uf! Gracias a Dios de regreso a mi casa, a mi vida normal y a la rutina de Royal Hills. Pensó Vincent más tranquilo entrando de nuevo a su desolada mansión. Subió las escaleras y arrastró sus maletas por los corredores, entró a su habitación y agarró su viejo CD de Linkin Park, ese que tenía en el fondo de la gaveta todo empolvado. La última vez que lo escuché, fue cuando me rechazó Michelle, en ese momento me sentía hecho pedazos. Pero hoy los sentimientos son diferentes. Dio un par de vueltas y luego se tiró a su cama, la música sonaba de fondo, abrazó la almohada y se quedó pensando. Esto no es fácil, a los dos los amo, ya sé! Voy a seguir con todo como antes, lo que paso en parís mejor lo entierro en el olvido. Haré como que nunca paso. Seguiré buscando por quien de los dos siento un poquito más de…no será fácil, pero por el momento con esto me tranquilizo. El mayordomo tocó la puerta y entró al no escuchar respuesta. Joven Vincent, sus padres llamaron para preguntar por usted, les he dicho que regreso sin novedad alguna. El dejo un vaso con agua al lado de la cama y se que parado esperando una respuesta. Dime algo que no sea novedad. Vincent dijo sin despegar la cabeza de la almohada. Puedes retirarte. El mayordomo salió y Vincent dio un sorbo al vaso de agua. Sus padres habían hecho la llamada del mes y ellos de nuevo no habían querido hablar con el. ***
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Al día siguiente todos volvieron a usar el uniforme sintiéndolo más exclusivo que nunca ya que habían visto a unos chicos pasar enfrente del hotel con uno muy parecido con bolsos J. Crew mientras fumaban unos cigarrillos. Las mas wanna be’s aun usaban el estilo Barbie Francesa con toda esa ropa y accesorios a cuadros Burberry. Sarah de noveno estaba en boca de todos, al llegar conoció a un chico muy guapo muy parecido a Jude Law, y se desapareció por un par de horas. La pobre quería que la tierra la tragara. -No pasó nada, solo platicamos y me invito a un helado, luego se tuvo que ir, eso fue todo. y esas son sus excusas, Mmm… Le creemos? Chilló Roselyne contándole cada detalle a Tabatha en el baño viendo su pálida piel pensando en cómo se vería bronceada y con su cabello natural. Tabatha terminó de pintar sus labios de azul. Y tu querida, algún pecado que confesar? Yo soy una monja. Roselyne respondió entrelazando sus dedos con los de Tabatha. Ellas rieron. Roselyne sentía que la única chica sincera de todo Royal Hills era Tabatha y se sentía dichosa de poder llamarla su amiga. Era el periodo libre, Adam y Jared estaban escondidos detrás de la columna del segundo nivel. De nuevo estaban viendo y comentando la foto de James con Vincent. Estaban seguros que después de eso podrían aplicar para TMZ sin problema alguno. Debe ser que se enteraron de la mente abierta europea y quisieron saber de qué se trata todo eso. Murmuró Jared viendo la foto en la pantalla. Sienna pasó frente a ellos pavoneándose como de costumbre con el bolso que la había arrebatado a Sophia, ella estaba segura que ese Prada debía usarse con sensualidad y no con dulzura. Notó a los chicos muy nerviosos, por lo que se quedó escondida en la esquina. De que foto están hablando? Preguntó en tono zorra, saliendo por la esquina. Ella estaba usando una escotada blusa y su cabello en una larga trenza. Ninguna, solo una foto en la que se mira fuera de foco a James en el fondo. Dijo Jared quitándole el teléfono al indiscreto de Adam. Sus manos temblaban, era la primera vez que Sienna se dirigía hacia ellos sin insultarlos. Quiero verla, quiero verla ahora mismo! Dijo Sienna tronando los dedos. Lo siento llegaste tarde, ya la borramos, ya la borramos… verdad Adam? Dijo Jared comprometiendo a Adam a mentir. El sabía que Sienna era peligrosa.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sí, la acabo de borrar, es que no era una foto tan bonita. Luego tomé otra, y salió mejor. Susurró mientras escondía el celular en el bolsillo de su pantalón. Sabes acabo de recordar que tenemos que ir a… a ver unos libros en la biblioteca. Brincó Jared alejándose y perdiéndose por el pasillo. Los pantalones de Adam estaban resaltados, el había tenido una erección por haber tenido a Sienna cerca. Estos dos creen que soy idiota o qué? necesito ese celular, necesito saber de qué se trata. Pero no puedo hacerlo sola. Chilló Sienna molesta, somatando sus Louboutins y arreglándose su cabello. Sacó su celular rosa de su mini bolso con cadena cruzada y le envió un mensaje a Sophia quien andaba caminando por los jardines de la escuela siguiendo a unas mariposas. S.U. B (súper urgencia en el baño) ahora mismo! Leyó Sophia en la pantalla. Su prima de nuevo había arruinado los pocos segundos que puede hacer contacto visual con el padre de las hermanas Aldridge. Sophia corrió al baño con sus tacones rojos Candies mientras miraba a Hayden y Hunter pasar solos por los pasillos, recordando cuando ella y Sienna habían comenzado a difundir el rumor de que eran pareja. OMG! Una foto comprometedora en el celular del Adam? No puede ser, debemos tenerla. Gritó Sophia como si se tratara de la foto del príncipe Harry desnudo. Antes de que el periodo libre terminara ellas caminaron silenciosamente por los corredores. Vieron a través de la ventana como Adam guardó su celular en su feo bolsón verde con negro Fox lleno de tierra por practicar motocross todas las tardes. Cuando la clase se quedó sola, se cercioraron de que los chicos se alejaron, entraron caminando de puntillas. Sus tacones y el suelo de madera no eran discretos. Abrieron el bolsón que olía a comida descompuesta y calcetines sucios. Ambas metieron sus delicadas manos, sacaron el celular y abrieron las imágenes. Por Dios! No puede ser… yo pensaba que se trataba de una foto de James en ropa interior o algo así, pero esto! Dijo Sienna con los ojos. Ella estaba furiosa arañando la pared mientras las venas de su frente se resaltaban más cada segundo. No! Es Vincent? Por Dios! Ya decía yo que ahí había algo, que escondían algo. Si esta foto la mira Roselyne se muere. Dijo Sophia cerrándole la boca a Sienna. Sabía que esa era una grave falta de glamur.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No! esta foto no la debe ver nadie, hasta que llegue el momento indicado. Sienna gruño. Pásala a tu celular, bórrala del teléfono de Adam, es muy peligroso que ese par de idiotas la tengan. Pero obvio lo van a notar. Sophia murmuró mirando las otras fotos. Daaah! Entre ellos se van a culpar, yo misma vi cómo se presionaban por borrarla, además ni que fueran de FBI para detectar las huellas que hemos dejado. Apúrate! mi quinto sentido me dice que alguien se acerca! Chilló Sienna parada en la puerta viendo detrás de ella a través de su espejo Chanel. Esta foto vale más que el anillo de oro con diamantes Swarovski que adorna la sobrevaluada mano de Angelina Jolie, incluso más que las joyas de la corona inglesa. Decía Sophia con ambos celulares en las manos. Salgamos! van a notar nuestra ausencia, pueden sospechar. Chillo Sienna mordiéndose el labio de los nervios. La imagen no se borraba de su mente. Ella perfectamente sabía que Vincent gustaba de los chicos y ella podía llegar aceptar eso, pero que el chico fuera James Zahr Hollower la hacía rabiar. Al salir al jardín James y Roselyne estaban con Vincent, Hayden y Hunter, quien al ver a Sophia se alegró como si tuviese enfrenté a la mismísima Ashley Simpson y no como con uno de sus posters. Nos extrañaron? Preguntaron Las Sombras bajando las gradas. La mirada de Sienna me erizó la piel. Yo me encontraba tranquilo, sentado mientras lucia mis nuevos accesorios y perfectamente podía decir que su mirada no era de envidia. Ella estaba furiosa por otra cosa. Hem, Si, tartamudeó Hunter nervioso, pensé que no vendrían, mira lo que te traje. Dijo sacando una paleta de Hello Kitty de Chocolate. Uuuy! We Found Love! Dijo Roselyne cantando una frase de la canción de Rihanna moviendo el codo contra Sophia, quien se ruborizó y sin cargos de conciencia mordió la paleta y tragó el bocado sin sentirle el sabor, y sin detectar la mirada de espanto de Sienna quien de nuevo tenía el rostro tensado pensando en cuantas calorías tragaba su prima. Yo solamente sonría. Me encontraba rodeado de idiotas, Roselyne había cantado una canción pasada de moda, Hunter estaba tratando de conquistar a una Stafford y Vincent estaba a centímetros de mí y no volteaba a mirarme. En ese momento me pregunte su había subido de peso por el atracón de brownies de ayer.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Antes de entrar a clase, aprovechando que Roselyne estaba en plena plática de chicas con las sombras en una esquina con Tabatha y Nina, alcancé a Vincent por los corredores. Él caminaba a su clase con su tablet en las manos, los audífonos en sus oídos y cargando su bolsón en un solo hombro preparándose para la clase de deportes. Me gustara invitarte a cenar el viernes por la noche, que dices? Murmuré algo nervioso, pero ya había ensayado la frase mil veces camino a Royal Hills esa mañana. Había tenido esa brillante idea luego de haber visto The Bachelor y derramar algunas lágrimas al lado de Esther. Un extraño sentimiento invadió mi cuerpo, estaba sensible. La verdad me gustaría mucho, si, acepto. Respondió Vincent dibujando una sonrisa, él se había despertado pensado en el e incluso se había puesto la bufanda Vuitton para combinar e impresionarlo. Entonces apuntalo en tu agenda ese día ya lo tienes apartado para mí. Dije aliviado. Le lancé un beso y el siguió caminando, volteo a mirarme y sonrió. La alegría había regresado, mi corazón latía. Caminé de regreso a clase dando vueltas sin notar como el resto de los alumnos me miraba dar vueltas como loco por los corredores, sin notar que el profesor Gallagher me miraba desde lejos sosteniendo su taza de café y arqueando sus predominantes cejas. Apresuré mi caminar y entré detrás de él. En la clase noté a Axel sentado en mi lugar mientras la cabeza aun me daba vueltas. El verlo así me pareció muy extraño, el suele quedarse sentado en su escritorio de en medio y fingir que no existe, pero tal vez quería algo o simplemente quería estar cerca de mi bolso Custo Barcelona. Al acercarme para ver qué sucedía vi como estaba llorando silenciosamente, como había tratado de esconder envoltorios de galletas oreo, doritos y demás cosas compradas en un automarket debajo de su suéter de diminutas calaveras y ver que intentaba esconder algo en los bolsillos de su súper ajustado jeans negro. Qué te pasa? Pregunté agachándome a su lado, logrando que las sombras comenzaran a murmurar desde el otro extremo de la habitación. Nada, nada que a alguien le importe. Sollozó Axel. Recorrí sus mejías con mis guantes secándole las lágrimas y luego el dejó caer la cabeza sobre el escritorio. Sentí compasión por él. Regresé a mi asiento mientras una cuenta regresiva pasaba por mi mente. Este chico era más dramático que yo. Axel se levantó rápidamente sin pasar desapercibido por el debate Ariadne y Minerva versus Joseph Gallagher. lo seguí por los corredores. El baño del segundo piso estaba desolado como de costumbre y la música instrumental de nuevo estaba con la pista de saxofón.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Dime que ocurre, porque estas llorando? Pregunté agarrando un poco de papel higiénico para que se secara las lágrimas. Era la primera vez en mi vida que consolaba sinceramente a alguien. Axel se quedó callado, viendo como yo parecía sospechar algo. Axel se volteó bruscamente y entró de nuevo al cubículo del que recién había salido. Entonces fue cuando lo entendí todo. Incluso Axel soltó algunos gruñidos de dolor. Unos minutos después la puerta se abrió lentamente. Axel apareció, con la mirada escondida detrás de su espeso cabello. Pasó a mi lado ignorándome. Yo no entiendo, por qué vomitas, pero no creo que con esto soluciones algo, tú ya eres más delgado que yo y la bulimia es la peor forma de perder peso, todos saben que lo mejor es la an… mejor no te doy ideas. Coloqué mis manos en los huesudos hombros de Axel. Yo sé que no hablamos mucho, apenas si nos conocemos, pero quiero que sepas que en mi tienes un amigo. Si quieres puedes confiar en mí y contarme que fue lo que paso, yo sé guardar secretos como nadie más saber guardarlos, lo cual creo que es mi mejor cualidad. Lo que me pasa es que… en mi casa me odian, creen que soy un desecho social, mis padres creen que me quiero suicidar, lo cual en un momento fue verdad, pero ya me canse de estar yendo todas las tardes con los psicólogos y explicarles que yo no estoy encasillado en tribus urbanas solamente soy yo. Además creen que soy, bueno ya te imaginaras con eso de que no les he presentado alguna novia o tan siquiera hablar de alguna. Axel rodó los ojos. Además que chica en su sano juicio se va a acercar a un alfiletero como yo? Sabes, yo conozco a un par que tal vez estén interesadas en un chico lindo como tú. Dije quitándole el cabello planchado del rostro, sus puntas estaban abiertas. Te dejan salir en las tardes? para salir de compras y enseñarte todo lo que se de chicas, cuando estas de su lado, sabes todos lo que buscan y como un chico puede llegar a robarnos el corazón. Axel me miró por encima del hombro y dibujó una escasa sonrisa. Sí, si me dejan salir. Primero lo primero, Repliqué, voy a hacer cita para mañana en Chez Raffanel para que te cambien el look, claro, si estás de acuerdo. No crees que sea tiempo perdido? llevo con este fleco casi dos años, pero, la verdad, si me gustaría un cambio. Respondió Axel tartamudeando mientras se miraba frente al espejo imaginando su nuevo yo. Y de la ropa, yo tengo algunos ahorros, los estaba apartando para el concierto de Black Veil Brides, pero creo que esto es más importante.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Perfecto! Entonces yo te regalo en cambio de look y luego te acompaño a comprar nueva ropa, sabes si el shopping fuera un deporte olímpico yo ganaría el oro, plata y bronce dejando a Paris y Kim en segundo y tercer lugar. Axel se recompuso. Algo dentro de mí sentía satisfacción. Estaba ayudando a alguien que lo pedía a gritos. Regresamos a la clase, la maestra de sociales, nos dejó entrar al ver que por primera vez Axel tenía una ligera sonrisa en su rostro. Ella estaba ahí para aclarar algunos temas entre las gemelas y el profesor. Ella no fue la única, todos se sorprendieron, en especial Tabatha. Porque tan contento el espantapájaros endemoniado. Chillaron las sombras. Acaso le regaste un paquete de navajas. Sienna se dirigió a mí en voz alta para que todos escucharan. Huh, no creo que eso te importe, mejor mete tu nariz operada en otro lado… querida. La fulmine con la mirada. Ella desvió la suya. Roselyne se rió. Esa perra se lo merecía. Me susurró al oído. Y que pasa entre tú y Axel. Ella no pudo resistir la tentación de preguntarme. Cosas de chicos. Le dije sonriendo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 21 Estaba más que decido, era la primera vez que sería estilista de alguien más y no de Patrick como llamaba a mi reflejo en espejo, solamente yo puedo llamarme con mi segunda nombre y eso solamente cuando me hablo en tercera persona. Mi tocador era un completo desastre y recién había dejado una gran sección de mi armario vacio debido a la donación bimestral que hago para auto publicitarme y la excusa de ayudar a Axel era ideal para llenar esa lugar. Cité a Axel en el salón Chez Raffanel en el cual se hace la reservación solo con los números de la tarjeta de crédito con anticipación. Ya tenía en mente el estilo de corte de cabello que quería para él. Su estructura ósea era perfecta, el tenia unos pómulos marcados, una delicada barbilla y su frente era de tamaño perfecto. El quizás ocupaba un lugar entre los chicos lindos, después de mi y después de Vincent. Estaba parado frente al salón, un par de chicos estaban interrogándome luego de que me pidieron un par de fotografías y que los siguiera en twitter. Te hice cita con Jessica, ella es una diosa de las tijeras. Dijo cuándo vi a Axel bajarse de un Audi, el se acercó. Muchos se pelean por una cita con ella. Tener su número de celular y ser su cliente estrella tiene sus privilegios. Lo tome del brazo y los chicos que estaban conmigo sonrieron. Axel miró todo a su alrededor, el salón estaba vacío, miraba su reflejo en todos los espejos. Su nariz le ardió al sentir el fuerte olor a acetona, esmalte de uñas y espray. Se sentó en la silla rosa del salón y sonrió. Vio que yo le mostraba unas fotos en unas revistas a una chica de cabello corto y piel bronceada e intercambiábamos opiniones. Será sorpresa! Le dijo Jessica, dándole la vuelta a la silla, para que no se viera en el espejo. Axel notó a James cruzando la pierna mientras hurgaba en su bolso Juicy desesperado. Cuando Jessica cortó el primer mechón de cabello, Axel sentía que junto con él se iban todas esas cargas que llevaba encima desde hace tiempo. De cierta forma esta era su liberación. Terminamos! Dijo Jessica, luego de cinco minutos, dándole la vuelta a la silla y aplicándole un par de capas de gel para el cabello. Axel parpadeo incrédulo, su cabello estaba corto en los lados y largo por encima. Sus orejas no estaban cubiertas y su rostro se miraba un poco mas alargado. Se quedó sin palabras. No podía creer que el reflejo del espejo fuera el suyo, estaba tan acostumbrado a
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel verse debajo del fleco que el no tenerlo era como que hubiera tenido cita con el oftalmólogo y no con una exótica chica con tijeras. Me levante de mi asiento, quedé sorprendido de lo bueno que es como estilista, incluso había presumido con las chicas que entraron y se sentaron a mi lado tratando de llamar mi atención. En ese momento supe que los chicos que había conocido afuera habían dado detalles de mi ubicación exacta en las redes sociales. Sabía que este era tu estilo. Adiós a lo… cualquiera que haya sido tu estilo, hola al estilo rock and roll. Dije sacando mi tarjeta de crédito y dándosela a Jessica. Otras estilistas hicieron un círculo alrededor de nosotros y yo miraba como manoseaban a Axel. Al salir del salón, llevé a Axel a Century City, para comprar toda la ropa de moda, con un estilo totalmente nuevo lo cual me parecía muy extraño, era el primer chico con el que salía de compras en toda mi vida y estaba deseoso de que alguien pensara que éramos pareja, que te relacionen con chicos lindos siempre es de lo mejor. Por más increíble que parezca al entrar al centro comercial unas cuantas chicas voltearon a ver a Axel. El aun usaba su ropa extraña, pero solo con el corte de cabello se miraba totalmente diferente. Pruébate esta camisa, pruébate este pantalón, estos lentes combinan a la perfección, que hermosos zapatos que preciosos esos accesorios. Decía en cada tienda que entrabamos y llamábamos la atención. Axel sonreía sin descubrir que yo solamente le estaba alcanzando las cosas que yo no quería. Lo siento, pero no pasa. La cajera dijo asustada. Axel ya se había gastado todo el dinero que tenia permitido, sabía que James era de los chicos que gastan en un día lo que un país necesitaría pasara superar alguna deuda externa. Tranquilo, yo te lo compro todo, tómalo como regalo, por la confianza de escogerme a mí para ser tu estilista. Dije pasándole mi Caramel Macchiato mientras buscaba las tarjetas de crédito en mi nuevo bolso de Coach. Había cambiado de bolso y me preocupe de haberlas dejado dentro del bolso Dior que tire en el boto de basura. Respire aliviado al encontrarlas en el fondo. Entramos a una de mis tiendas favoritas, como todo shopaholic saludé a las vendedoras como grandes amigas. Donde tienen lo nuevo? –pregunté quitándole la bufanda a un maniquí. Cuando ya te conocen te dejan ver lo que no han sacado a la tienda y lo que no está disponible en línea. Le dije a Axel siguiendo a la vendedora.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Este estilo fue hecho para ti. Dije viendo las nuevas colecciones. Nosotros estábamos en la parte de atrás de la tienda y Axel de nuevo sintió que los comentarios juzgones en contra de James eran mentira. Era verdad que usaba bolsos y era el más materialista del mundo, incluso el había escuchado a su madre decir que parís Hilton parecería pobre y recatada a su lado, pero todos ellos solo hablaban por qué no lo conocían. Toma estas camisas, y todo lo demás. Axel me miró perplejo. Que te asusta, yo pago. Axel sonrió e incluso pude notar que se había sonrojado. Y esto que tengo aquí, te lo llevaras puesto, para mostrarle a todo el mundo tú nuevo yo. Dije mostrándole una formal camisa azul, unos pantalones formales y pañuelo. Estaba dispuesto en volver a Axel metrosexual. Espere sentado a Axel en los vestidores y me asombré al verlo salir. Se podría decir que no era el mismo con el que había estado en la mañana. Algo dentro de mí lo estaba poniendo al nivel de los modelos de Calvin Klein y eso no sucedía a menudo. Salimos de la tienda. Axel cargaba con todas sus bolsas de compras y las mías. El era un caballero y yo jamás cargaba absolutamente nada. Me quede parado de golpe, detuve a Axel tomándolo por el cinturón. Enfrente de mi estaba Nina sentada en una de las mesas de un apartado café. Ella estaba prácticamente sobre las piernas de un señor con el cabello escaso y lo poco que tenia era de color banco. Me acerqué y me cercioré que Axel no sospechara que era lo que miraba. El señor se volteó. Yo lo conocía, era el señor Metzler, un poderoso empresario alemán. Yo conocía a su esposa y a sus tres hijos. Nina tenía un sucio secreto y yo lo había descubierto. Camino incorrecto. Le dije a Axel mientras tambaleaba por el lugar. El me siguió. Cuando Axel se subió de regreso a mi automóvil, no era el mismo que había bajado, no solo por lo exterior, en su interior algo había cambiado eso que se llama felicidad había brotado, cosa que muy pocas veces había sentido. Mi familia no sabía nada de lo de hoy, según ellos estaría en casa de un amigo haciendo tareas. Que sorpresa tan grande se van a dar cuando miren el gran cambio que he dado. Dijo Axel siendo un poco vanidoso. El se estaba mirando en los espejos y hacia poses. Sabes te pareces un poco a mí, con ese tipo de vida que no muchos miran con buenos ojos, pero igual… uno no va a dejar de ser alguien o hacer algo solo porque los demás te vayan a criticar o incluso usar como ejemplo de lo que no se debe hacer. Le dije saliendo del estacionamiento. Si vas a ser una piraña en estanque lleno de ellas, más vale que seas la más hambrienta, bueno, si no quieras que las demás te coman viva.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Axel ladeo la cabeza tratando de comprender el comentario que había dado. El asintió con la cabeza y sonrió. Esto era algo que les había aprendido a las sombras. Me cuentas que te dijeron tus padres, ya me tienes en tu marcación rápida, no se te vaya a olvidar tomarte una foto nueva y eliminar todo lo awful de tu perfil. Todas las chicas que te van a agregar, yo te aseguro que no llegas a fin de mes soltero. No solo con las chicas de facebook o instagram, las de Royal Hills van a ir de espaldas cuando te miren, de seguro pensaran que se trata de un alumno nuevo. Pero, no me has dicho si hay alguna chica de Royal Hills, o de alguna otro lado que te guste? Pregunte sintiéndose como Wendy Williams. La verdad sí, hay una chica que desde hace mucho me gusta, pero la tengo tan cerca y por lo mismo se me hace muy difícil acercarme a hablar de la nada. Axel se ajustó la camisa y de nuevo paso sus dedos por su cabello. Aun no podía creer por todos los cambios que había pasado. Voltee a ver a Axel en el semáforo. Dime de quien se trata, ya sabes yo podría ayudarte a acercarte sin asustarla, además con este nuevo look te viene una gran responsabilidad. Créeme no existe chica que no se resista a tus lindos ojos y ahora gran sentido de la moda. Axel rodo los ojos frente al retrovisor y sonrió. Entonces, de quien estamos hablando? Dije doblando en la esquina de rodeo drive, temiendo de que se tratara de alguna de las sombras. Es… Tabatha! Sollozó Axel. OMG! Ustedes van a ser una pareja Super Sweet! Chille estacionándome en la mansión de los Townsend. Axel estrechó mi mano e intercambiaron abrazos. Una nueva conexión se había formado entre él y yo y eso era algo que ni en uno de mis sueños más locos hubiera imaginado. Axel entró a su casa como cualquier otra aburrida tarde. Dejó caer las bolsas de compras detrás de la estatua del vestíbulo y caminó hacia la sala del piano. Su madre estaba en la cocina gritándole a las criadas y su padre leyendo el periódico en la sala dejando el cuarto lleno de humo de cigarrillo. Al escucharlo entrar no le pusieron mayor atención, ellos trataban de ignorarlo debido al estilo que tenía, era algo tan loco, que incluso sentían vergüenza de que los vecinos, amigos o incluso la familia lo viera sin sentir pena y vergüenza. Incluso lo excluían de todas las reuniones de la ciudad y lo obligaban a omitir su apellido.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Les traje una sorpresa! Gritó Axel viéndose en el espejo del vestíbulo. Cuando los señores Townsend vieron a Axel totalmente transformado, no lo podían creer. Era como su sus ideales del hijo perfecto se hubieran cumplido. Claro, que no tan arreglado como Axel estaba en ese momento, pero del Axel que no se sabía si era awful, emo, andrógino o enfermo mental al Axel fashion esta era la mejor versión de él. No crean que esto lo hice yo solo, mi primer amigo, perdón Bff… significa Best Friend Forever o Mejor Amigo Por Siempre, como sea, me ayudo, sin nada a cambio, el me aconsejo este corte de cabello y me ayudo a entrar en las mejoras tiendas para comprar mi guardarropa nuevo. El señor Townsend miró las bosas de compras y su madre tocaba la tela de la camisa, pero aun miraba las vendas en sus brazos. Ella solamente esperaba que este cambio también significara que dejaría de autolesionarse. Ella miro a su hijo frente a frente y no hizo comentario alguno con respecto a las cejas depiladas. Por cierto, madre, me ayudas a tirar todo lo que hasta hoy en la mañana usaba y poner lo que compre en su lugar. Le dijo Axel casi llorando al ver que su familia por primera vez no lo miraba despectivamente. *** Al día siguiente me encontraba esperando en la banca del jardín de la entrada a que Axel llegara mientras miraba a Tabatha bajarse del auto de sus padres adoptivos con un enorme sombrero y brillante maquillaje. Yo sabía que Axel siempre llega tarde como si fuera de la realeza o como en un evento para llamar la atención, por lo que ese día, muy temprano le envié un mensaje de texto pidiéndole que solo por hoy llegara temprano para que todos vieran su nuevo look. Unas chicas de noveno me saludaron a la distancia, les correspondí y una de ellas no dejaba de mirar mis nuevos zapatos o mi nuevo bolso. Regrese la miraba al estacionamiento. Para mí esto era un acontecimiento casi tan importante como la espera de ver como llegará vestida Lady Gaga a una entrega de premios. Tomé un pequeño caramelo sin azur y lo metí en mi boca. Logré ver de nuevo el Audi del señor Townsend, Axel se había puesto los zapatos Bass con la corbata vino tinto y se había planchado el cabello, paso a paso tal y como James le había explicado. El llegar temprano y tan bien arreglado a la escuela era algo que nunca antes había experimentado. Cuando camino por estacionamiento Axel captó la atención de las hermanas mayores de alguien y las chicas de noveno que se arremolinaron a su alrededor como si no lo hubieran reconocido. Logró ver a James acercándose a las rejas de entrada.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sabes, estoy más orgulloso de ti que de mí. Oops! fui yo quien dijo eso? Bromeé sonriéndole mientras le apretaba más el nudo de la corbata. Voy a entrar primero, no me quiero perder por nada del mundo la cara de todos cuando entres. Sabes, estoy seguro de que hoy en la tarde tu número de amigos en facebook y de seguidores en twitter se multiplicará, como las primeras fotos de algún heredero. De quién? Pregunto Axel mientras le arreglaba el cabello. Rodé los ojos. Bueno, aun te falta un poco. Pero nada es perfecto. Susurré mientras recordaba cómo era que se miraba en ropa interior. Cuando Axel entró, y como yo lo había predicho, todo el mundo lo volteó a ver como si se tratara de Adam Levine. Las chicas de noveno lo voltearon a ver como si fuera comestible y ellas no hubieran comido en un mes, sin importarles tener a sus novios con estilo cuestionable al lado. Tabatha, a quien Axel se moría de ganas de presentarle un nuevo look, estaba sentada en su escritorio, viendo videos de U-Kiss en su teléfono mientras soplaba sus uñas recién pintadas de verde y purpura. Luego de saludar a Roselyne y las sombras quienes se miraron entre ellas arqueando las cejas y frunciendo los labios, Axel se acercó a su escritorio, se paró frente a ella enderezando su característica espalda encorvada. Hola Tabatha, como estas? El murmuró con la ligera sonrisa característica de Vincent. La cual funciona a la perfección. Tabatha levanto la mirada. No lo podía creer estaba parado frente a ella el Axel que siempre había imaginado sin parecer alfiletero. Aunque esta versión tiene los ojos un poco más pequeños y no tan brillantes y sin el cabello azul como caricatura anime. Hola, Axel… y eso, y esto? Dijo Tabatha parpadeando para ver si era verdad lo que veía, ya que ella ocasionalmente suele tener sueños que parecen reales. Aaah, esto, es mi nuevo yo, él se agarró las solapas de la chaqueta, pero solo por fuera, por dentro sigo siendo el mismo, no vayas a creer que ahora soy como, bueno, ya te imaginas quienes! Le dijo Axel señalando con los ojos a Sienna y Sophia quienes no dejaban de mirarlo. Tenemos que volver a organizar el top 5 de chicos guapos de Royal Hills con urgencia. Dijo Sophia sacando su libreta de strawberry shortcake.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Axel, ahora está en el lugar número tres, claro luego de Vincent y Hunter, dijeron las sombras viendo a Roselyne esperando que estuviera de acuerdo. Sienna rodó los ojos y jugó con su largo cabello recién alisado. Por primera vez estoy totalmente de acuerdo chicas, Vincent ocupa el lugar número 1 en todo. Suspiré al escuchar la plática de las chicas. Roselyne asintió levemente. Ellos habían conectado sus pensamientos mientras miraban a la nueva pareja de Royal Hills y olían el veneno que despedían las sombras de envidia. Escuche unos tacones acercarse. Nina apareció detrás de mí. Ella pasó su mano por mi hombro. Y camino directo hacia Tabatha y Axel. En ese momento supe que no la vería igual que antes. Ella tenía mil cosas que aprender de mi y yo tenia mil cosas que aprender de ella. Siena, Sophia, las voces de Ariadne y Minerva llamaron desde la puerta. Las sombras giraron molestas y caminaron hacia ellas. Debían ayudarlas a dar los últimos toques al periódico escolar y a recibir la aprobación de la directora con respecto a la página de Royal Hills la cual cada vez parecía más una nueva versión de Vogue o una de esas escandalosamente mentirosas revistas amarillistas. La directora había dejado unas notas sobre la computadora. Ella había elogiado el trabajo de las primas Stafford y esperaba que Ariadne cambiara el tamaño de la fuente para ahorrar papel. ellas salieron de la clase murmurando. Los ojos de Sophia cayeron sobre la computadora. Ariadne no había cerrado sesión y estaba en la página de comentarios y mensajes de los alumnos. Sienna se dejo caer en la silla. Sus dedos se movían rápidamente sobre el teclado. Queridos compañeros. Me siento muy mal, estoy jugando con los sentimientos de dos personas, no sé qué hacer, la verdad estoy enamorada de ambos, al principio estaba jugando con ellos, ahora ya no es así. Ninguno sabe del otro y me aterra que lo descubran. Escribo esto solamente para tranquilizar mi conciencia. No me juzguen, no soy una perra. Soy un chico indeciso. Hahaha! Si con esto Vincent no entiende la indirecta o siente remordimientos es porque le falla algo en el cerebro. Bueno la verdad creo que eso ya le está pasando al pobre. Por favor, quien se puede enamorar de James y Roselyne al mismo tiempo pudiendo tener a cualquiera de nosotras dos!
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sienna se recostó en la silla y saco su estuche de cosméticos Max Factor y se comenzó a ver de nuevo en su compacto. Ignorando a Sophia quien leía detenidamente cada unos de los cinco anuncio que los alumnos habían enviado. Sienna cerró la computadora de golpe y tomó a Sophia del brazo. Salieron rápidamente. Ariadne y minerva aparecieron frente a ellas. Logramos quitar dos páginas por edición. Minerva murmuró viendo a las chicas pasar frente a ellas. Las chicas chocaron las manos. Ellas sabían que con lo que publicarían iniciarían un revuelo de chismes, polémicas y toda clase de habladurías que afectarían a Vincent. Ellas habían comenzado la batalla para retomar su reino.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 22 porque Mi corazón latía y en ese momento solo quería que las próximas veinticuatro horas se pasaran volando como en esos reality’s en los que un día pasa en un bloque de diez minutos. Necesitaba platicar con alguien así que llame a mi ex mejor amiga, Harlow estaba al otro lado de la línea escuchando cada detalle mientras se paseaba por los pasillos de Hightown Hill. -Mañana es la cena con Vincent en mi casa. Estoy tan emocionado, tanto que ir a comprar, arreglar y planear! Esta noche, por ejemplo es la cena de ensayo con Esther. Dije casi susurrando en el auricular no quería que nadie se enterara de lo que estaba planeando mientras me cambiaba de uniforme en los vestidores del gimnasio. Recién había terminado la práctica de porristas y me estaba atrasado para la clase del profesor Gallagher y aun debía de pasar por mi café a la cafetería, lo cual era algo prohibido, pero haberse ganado a la camarera con zapatos de diseñador fue lo más fácil del mundo y ahora tengo barra abierta toda la mañana. Antes del periodo libre y aprovechando que las sombras estaban rodeando a Roselyne quien estaba luciendo un nuevo collar de piedras esa mañana, le envié un mensaje a Vincent desde su escritorio. El plan era para reunirse en el lugar secreto de siempre, el baño del segundo piso. Al tocar el timbre Vincent fue el primero en salir de su clase y esquivando a los demás chicos, llego al baño, estaba totalmente intestado de chicos, como si de repente todos tuvieran una reunión con ese alguien especial o comieron el postre sorpresa de la cafetería de los viernes. El baño esta imposible, Mejor vamos al salón de ensayos, debe estar vacío. Vincent respondió mi mensaje. Comenzaba a desesperarme, esperaba el momento indicado para separarme de Roselyne y las sombras, quienes ahora me rodeaban. Pero que bolso más horrible y pasado de moda. Critiqué el bolso de una de las chicas del club de teatro, logrando distraerlas y me escabullé en medio de los comentarios de Sophia. En el salón de ensayos no había ni una sola alma, solamente las siluetas dibujadas en la escenografía de la obra de teatro pasada a la cual pocos habían asistido, solo padres y maestros. Lo busque por el lugar. El apareció en unos de los balcones y caminé directo hacia él. Solo tenemos cinco minutos como máximo, antes de que nos empiecen a buscar. Dijo Vincent preocupado viendo su reloj. El se sentó a mi lado y yo tome su mano. El entrelazó sus dedos con los míos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Estoy más que entusiasmado por la cena de mañana, eres el primer chico que invito a mi casa, bueno, formalmente a cenar. Sabes, Esther lo tomó muy bien, la verdad no esperaba menos de ella, es un amor, mañana te darás cuenta. Vacilé perdiéndome en los profundos ojos de Vincent los cuales brillaban más con la luz atmosférica del salón. Sintiendo lo que siempre quise sentir eso por alguien. Dime, eres alérgico a alguna comida? Pregunte sonriendo. El silencio siempre me incomoda y en ese momento todo lo que quería era lanzarme encima de él, pero debía de comportarme. No, no que yo sepa… Pero como a qué hora crees prudente que puede llegar? Y, dime ya que es todo un acontecimiento, como debo de ir vestido? Pregunto Vincent listo para tomar notas mentales. La verdad es una cena formal, pero tampoco estamos en los tiempos del Titanic como para cenar con traje, corbatín y sombrero ponte con lo que te sientas cómodo. Además cualquier cosa te queda perfecta siempre. Respondió soltando mi bolso Fendi en el suelo. Para mí también es la primera vez que llego a casa de alguien a cenar. Es que no había tenido la oportunidad de salir con alguien como tú… ya sabes formal, detallista pero lo más importante… que me comprendes. Dulcemente me dijo Vincent apretando mi mano. Nos miramos fijamente. Mejor ya vámonos, no vaya a ser que el destino nos juegue sucio y nos vengan a buscar, y nos encuentren. Dijo Vincent, quien pensaba que pasaría si Roselyne lo viera tan cerca y en una situación tan empalagosa con James. Imágenes del proyector de historia acerca de la segunda guerra mundial pasaron por su mente. De acuerdo dije soltando su mano. Pensé en ponerme sentimental pero no quería arruinar ese momento. Vincent ya estaba cómodo con la idea de ser pareja y yo debía ir a su ritmo. *** Atrasado con tanto que hacer por la tarde, tuve que soportar el interrogatorio del dúo insoportable, en la banca del jardín. Ambas sospechaban que no pasaría la tarde en casa y querían saber cada detalle de mi apretada agenda. Yo las dejaría hablando solas pero Vincent se tardaba mucho en salir y la mayoría de chicos de su clase ya se habían marchado y el no despedirme de él era como un pecado capital imperdonable. Finalmente Vincent salió, la espera valió la pena por verlo salir luciendo guapísimo con lentes de sol y su corbata suelta mientras bajaba las gradas acompañado de Hayden y Hunter haciéndolo parecer como si se tratase de el socialite más cotizado de la cuidad.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Miré y admiré a Vincent quien tecleaba en la pantalla de su celular. Me despedí de el sintiendo la mirada de las sombras por detrás como afiladas dagas envenenadas. Me di la vuelta y pasé de nuevo enfrente de ellas viéndolas por encima del hombro sin despedirme mientras caminaba al lado de Vincent. Ambos iluminábamos el lugar con roses y brillantes miradas. Luego de despedirme de Vincent en la ventanilla de su BMW y haber manejado como loco sin rumbo, pase de compras a un supermercado, Luego de llenar la carretilla a más no poder con todas las cosas que estaban en la lista de de ingredientes de un famoso chef que da consejos por Youtube me detuve, esta frente a una sección donde había ropa barata. Mis ojos casi lloran sangre cuando vi que habían copiado un vestido de Vera Wang y lo vendían por menos de diez dólares. Llamé a Esther mientras la cajera escaneaba las compras, Le había dicho a Esther que ni porque tuviera una junta con los Obama podía faltar a la cena de ensayo. Eso era algo que ella le debía después de que lo forzaba a asistir a todas las reuniones de sus amigas, según ella, para presumirlo. Suspire aliviado al salir de ese lugar. Al llegar a casa supervisé que bajaran todo lo que había comprado. Tomé aire y continúe. Ordené que sacaran el mejor mantel del armario, ese que dicen era de la abuela Dafne que había tejido cuando tenía 15 años, el cual solo mira la luz del sol para todos los cumpleaños 36 de Esther. (Hace 4 años que Esther cumple 36). Las chicas de servicio comenzaron a aparecer luego de que diera la orden que necesitaba de su ayuda Cuando Esther llegó, vio que toda la casa parecía un restaurante italiano cinco estrellas, con todo y el mantel heredado, las velas que nunca se había encendió soltaban ese olor a vainilla y un ramo de rosas blancas en medio. Las rosas rojas estaban reservadas para la noche siguiente. En la cocina se olía una exquisita lasaña en el horno, en la silla que ocuparía Vincent estaba Du-Du ese enorme mono de peluche casi de tamaño real que James se había ganado en la feria cuando tenía siete años y el acostumbraba vestirlo con ropa de Ralph Lauren. Preparaste lasaña? Dijo Esther juntando sus nuevas extensiones rojizas en una cola de caballo para asomándose por la ventana del horno y no quemarlas. Sí, es increíble como uno puede aprender de todo en con Katie Brown y Martha. Aprendí a hacer lasaña de carne y de pollo y estoy pensado en hacer helado napolitano. Murmuré mientras Bella-Boo se asomaba por la puerta. La verdad era que yo solamente había abierto unas cuantas bolsas y luego me había marchado a cambiarme de atuendo dejando a las empleadas preparándolo todo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Me dices cual es la mejor, para prepararla mañana, todavía no sé qué bebida servir, compre vino, champán y ron. Esther me miro asustada. Es que, no sé qué toma Vincent en la cena. Me gire para no ver su rostro. Estoy cruzando los dedos porque le guste mi lasaña. Dijo quitándome el delantal. Y la decoración de la mesa, no te parece excesiva? En lo absoluto. Esther tocaba el encaje del mantel. Ella estaba captando todos los mensajes indirectos que recibía de James. Saqué los Pírex y dividí las lasañas con los lujosos cuchillos de plata para probar de las dos. El olor me dio nauseas. Sabía que esa comida estaba intestada de calorías. Definitivamente la de pollo es la que mejor te sale, estos champiñones le dan un toque único. Dijo Esther, lanzando la siguiente pregunta, porque Vincent es el primero que invitas? Nunca habías invitado a alguien y mucho menos te había visto tan preocupado porque una cena fuera tan perfecta. Acaso hay algo que me estas ocultando, o tal vez que me quieres decir indirectamente? Esther me miró con ojos de lo sé todo. No , nada, vacilé, solo que es una persona muy especial para mí, en todo sentido, y no, no te estoy ocultando nada, no crees que si fuera así hubiera salido a cenar a cualquier restaurante en vez de traerlo aquí para que lo conocieras. Dije mientras volvía a colocar el tenedor con la pieza de comida sobre el plato. Había estado a unas milésimas de segundo de poner eso en mi boca. Esther jugó con la copa de champán y tomó. Sabes creo, que Vincent Von Vandelinde puede llegar a ser alguien muy importante en mi vida, hice énfasis en el apellido para impresionarla, sabía que todas las amigas del club de margaritas se guiaba solo por los apellidos de la ciudad y Esther estaba tomando esa costumbre, claro, si todo sale bien mañana y si él logra poner todo en orden, lo cual no he llegado a comprender que necesita ordenar, pero, con paciencia lo sabré. Esther se quedó petrificada luego de que las burbujas jugaran en su nariz, nunca se esperaba una respuesta tan sincera y mucho menos que el chico misterioso tuviera ese nombre tan impactante. Brindemos por los hombres que nos merecemos. Ella dijo levantando la copa en el aire. Salud. Dije altivamente. Estaba de acuerdo con ella, yo merezco a Vincent. ***
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel La mañana siguiente en la escuela era de lo más tranquila y normal con esos olores a varias lociones por todos los pasillos, los chicos que todos ignoran por ahí y el olor a café de la cafetería. Tenía unas horribles ojeras y las estaba cubriendo con lentes de sol aunque el día estaba algo nublado. No había dormido casi nada por estar pensando en Vincent y en mí. Discretamente di unas mordidas a un chicle para disfrazar el olor a alcohol, había tomado una copa para relajarme. Las sombras pasaron indiferentes a la distancia. Era la primera vez que no se acercaban directamente a mí. Ellas habían entendido el primer estado del día de James Como el chisme de la semana y no querían estar con él. Ellas caminaron hacia el baño. Pero en el cambio de periodo la secretaria pondrá los periódicos en los estantes y todos sabrán lo del anónimo, en especial Vincent. Dijo Sophia mordiéndose el labio. Es cierto, solo debemos esperar que tenga algo de sentido común y entienda de que se trata de una indirecta… muy directa. Sienna se destapó el escote y aplico otra capa de labial rojo en sus labios. Cuando los periódicos estuvieron apilados en el exhibidor del viejo escritorio de enfrente a la dirección, todos salieron arrebatándoselos de las manos, se morían por ver la reseña del viaje a la parís. Lo primero que se miraba era la página estudios de Ariadne y Minerva, la cual todos ignoraron para ver las fotos del viaje. Eran las fotos que la directora Ravenscroft había tomado, algunas fuera de foco, otras con el dedo tapando media foto y algunas tan torcidas que parecía que las había tomado un niño de entre dos y tres años. Y dicen que escogieron las mejores. Dijeron Jared y Adam. Cuando vieron la sección de mensajes todo mundo pasó de burlarse de las fotos a un silencio sepulcral. Sabían que esta sección sería popular pero no a ese extremo. Queridos compañeros. Me siento muy mal, estoy jugando con los sentimientos de dos personas, no sé qué hacer, la verdad estoy enamorada de ambos, al principio estaba jugando con ellos, ahora ya no es así. Ninguno sabe del otro y me aterra que lo descubran. Escribo esto solamente para tranquilizar mi conciencia. No me juzguen, no soy una perra. Soy un chico indeciso. Quien será? Este chico está mal! Quienes serán los dos amores de este loco? Eran las preguntas que todos susurraban mientras leían. Vincent no podía creerlo. Esto debe de ser una broma! Dijo de golpe mientras se hacía hacia atrás del grupo. No! Esto no es broma. Esto lo escribió alguien que sabe que es lo que me está pasando. Hayden y Hunter no, imposible, ellos no serían capaces de hacerme
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel algo así. Pero entonces quien… quien pudo hacerme algo así? Gritaba Vincent en su interior, mientras rompía el periódico y caminaba al baño. Hayden y Hunter lo vieron pasar y corrieron detrás de él, sabiendo que es lo que había pasado y lo mucho que lo había afectado. Espero que no piense que nosotros tuvimos algo que ver con lo de esta chica! La persona que hizo esto, sabía muy bien de que lo rías y que te afectaría. Decían Hayden y Hunter para defenderse mientras miraban a Vincent cambiando de colores enfrente del espejo. O tal vez no, tal vez se trata de una coincidencia, es probable que si exista esta chica o chico fácil y debe estar enamorado de dos chicos de aquí. Pensemos, seguro se trata de Sophia, Sienna, alguna de las locas de noveno o puede ser Axel, el ha cambiado mucho y puede ser que este sea el motivo. Nada de eso. Ustedes lo saben, ese soy yo. Vincent golpeó el lavado. Por más explicaciones le buscaban, más seguro estaba de que esta persona era él. Pero como se habían enterado, solo pudo haber pasado en aquel balcón del hotel, gran parte de la escuela estaba ahí. Con las cosas que pasaron con James y Roselyne, cualquiera podo haberlo visto, atado cabos y mandarles esto a las hermanas Lancaster. *** En Royal Hills habían más cargos de concia que en una reunión de alcohólicos anónimos. Jared y Adam, se hundían más y más en sus escritorios, tratando de volverse invisibles como lo hacía Axel hasta hace días. Sabían que esto no podía ser otra cosa más que la persona que les robó la foto y que al igual que ellos sabían que Vincent tenía esa doble vida, con Roselyne y James, las primeras en su lista eran Sienna y Sophia, pero no podían solo preguntarles sin levantar sospechas. No lo podía creer, cubrí mi boca con mi mano. Deje caer el periódico al suelo luego de que Tabatha me diera una copia. Solo podía pensar que se trataba de una broma, como esas llamadas telefónicas que hacía años atrás preguntando por el policía o bombero sexy. Pobres las chicas, siento pena por ellas, mis ojos buscaron a Ariadne y Minerva pero no las localicé. En ese momento quería quien en su sano juicio puede andar con dos al mismo tiempo, seguramente se trata de alguna maestra, o de alguien que sale con amigos imaginario. Le dije a Tabatha levantado la voz para que todos me escucharan. Mire con tranquilidad como varios a mi alrededor asentían y comentaban estar de acuerdo conmigo. Sophia, Sienna. Las llamo Roselyne hacia la esquina de la clase. Aquí, entre chicas, alguna de ustedes le envió esto al periódico?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No, aunque la verdad quien no quisiera estar en su lugar, entre dos amores… Ya quisiera, con tan solo uno me conformo. Dijeron Las Sombras como lo habían ensayado. Ariadne y Minerva aparecieron detrás del profesor Gallagher en el pasillo. Ellas estaban siendo escoltadas hacia la oficina de la directora Ravenscroft. Todos murmuraban a su paso. *** Vincent se subió a su convertible muy nervioso y desconcentrado. Desde que leyó el periódico en la escuela no podía olvidar cada palabra impresa. Mejor lo olvido. Se dijo. The Killers sonó y a todo volumen empezó a cantar Human, la canción con la que se desestrezaba y olvidaba todo. Mientras solo pensaba en desaparecerse toda la tarde y que esto no afectara su cita con James. Cayó la noche, al llegar a casa de James, tocó el timbre, las rejas se abrieron y condujo hacia la entrada, esperando que nadie saliera. No es que no quiera estar aquí, si no que en este momento no estoy en mis cinco sentidos como para disfrutar esta cena con James. Se sentía como cualquier famoso en Hollywood con los paparazzi succionándole la felicidad y tranquilidad como sanguijuelas. James jamás me perdonaría si doy la vuelta y me voy. A como lo conozco debe de tener los pasos, respiraciones y platicas tan ensayadas que parecerá una escena de alguna obra de Broadway. Caminé detrás del mayordomo cuando el timbre sonó. Vincent estaba ahí parado y yo me acerqué a recibirlo como una de esas escenas tan repetidas en cualquier película. Vincent entró tomándome del brazo notando lo minuciosamente arreglado que estaba todo. De repente ahí estaba Esther con un lindo vestido de coctel color sangre y unos Louboutins dorados frente a él. Mucho gusto, ahora ya se de quien lo heredo todo James. Le dijo Vincent saludándola de beso y oliendo su Chanel No. 5. El queso aún burbujeaba encima de la lasaña. Los tres comenzamos a comer y conversar con el sonido del cd de Esther de violín que había comprado en su última noche de gala con la estola de piel tomada del brazo de uno de sus enamorados. Exhalé, me había preparado mentalmente para comer, este era uno de los sacrificios que estaba dispuesto a hacer por el hombre que yo quiero. James me contó que este es tu último año en Royal Hills, que piensas estudiar luego? preguntó Esther tomando la copa de vino.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Medicina! Lo que aún no decido es si especializarme en pediatría o en cirugía plástica. Respondió Vincent. Pero aun tengo mucho tiempo para pensarlo. Espero que te decidas por cirugía, así ya tengo doctor para dentro de algunos, muchos años para que me arregle lo que el tiempo arruina. Quiero tener la cara así. Decía Esther estirándose la cara para tensar las cejas, un levantado de pómulos, una abdominoplastia, rejuvenecimiento de manos y cuello. Madre, cambiemos de tema. La interrumpí. Sabias que Vincent toca la guitarra, y lo hace como los mejores, aún no he tenido el gusto de escucharlo, pero sé que es así, Dije tomando la mano de Vincent. Esther respiro hondo. Vio el movimiento de James como un gesto un poco atrevido, pero ya estaba cenando con el pretendiente de su hijo, esto no era nada del otro mundo. Además ella se había pasado la mañana en su oficina viendo todas las páginas de internet en las que enseñan a las madres como tomar todo lo relacionado con los hijos gay e incluso se había suscrito a una revista la cual le llegaría directo a su oficina. Te felicito James, me has presentado a un chico muy lindo, con buen gusto y con buenos planes para el futuro, no como el novio de Lucy, la hija de Mónica ese si es un verdadero… Esther… La interrumpí al notar que la plática ya se estaba volviendo una sesión de chisme. Como a ella le gusta. Postre sorpresa! Grite trotando los dedos,. La sirvienta se acerco con Brownies en forma de corazones, el helado casero no le había quedado tan bien como esperaba así que no presumí haberlo preparado yo. Ya son las nueve! Ya comenzó mi telenovela, y así los dejo a solas un momento para que platiquen. Dijo Esther tomando un brownie y caminando hacia su habitación. Te gusto todo lo que te prepare? Estuve pensando que te gustaría comer, y recordé que la comida italiana y el chocolate son tus favoritos. Estuvo difícil, nunca antes había horneado. Pero que tal me quedo? Pregunté deslizándome hasta estar junto a él. Delicioso todo estuvo tan delicioso como tú. Me sonrojé. El paso su mano por mi rostro y besó mi mejía. Lo que no sabía de ti es que quieres estudiar medicina. Dije en su oído. En ese momento solo imaginaba lo lindo que se vería con el traje de doctor.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sí, siempre ha llamado mi atención. Algún día te mostrare las fotos de pequeño en las que estoy con mi disfraz de doctor, era el único que no se disfrazaba de monstro en halloween Pero, tú qué piensas estudiar luego? pregunto Vincent sintiendo la mano de James en su pierna. El comenzó a sentir calor. Esperaba no excitarse. La verdad me gustaría mucho estudiar diseño de modas, tengo tantas ideas de nuevas tendencias que barrería el suelo con otros diseñadores. Dije mientras Vincent pasaba su brazo detrás de mí. Ahora sé que te conozco a la perfección. Vincent me abrazó y no quedamos en silencio un momento. Nos mirábamos mientras la música sonaba y yo solo quería quedarme así el resto de mi vida. El reloj marco las 11:00 pm y Vincent se despidió románticamente en la puerta. El me dio un beso en los labios y yo esperé hasta que ya no vi su auto. Corrí a la habitación de Esther y salté en la cama debajo de la almohada de plumas. Gracias, gracias Esther por haberte portado a la altura de la situación. Pero dime, que te pareció Vincent? verdad que es todo un galán de estos? Dije señalando al actor sin camisa en la telenovela que Esther nunca se pierde. Estaba seguro que la casa se podía estar incendiando que ella no se movería de ahí hasta los comerciales. La verdad sí, tuviste suerte en que un chico tan lindo en todos los sentidos de la palabra, te correspondiera, y que aceptara venir a cenar a tu casa y conocerme, eso habla muy bien de él. Esther frunció sus labios ella estaba orgullosa de James, había heredado su buen gusto. Vincent manejaba a baja velocidad y solo pensaba en que cada vez que conocía más a James, más atracción sentía por él y a su vez también sentía como si tuviera dos corazones en lugar de uno como el resto de seres humanos. Creo que comencé a sentir una ligera inclinación en la balanza hacia el lado de James. Pensó Vincent estacionado en el semáforo viendo a los enamorados pasearse por Rodeo Boulevard. El suspiró, había olvidado el drama de esa mañana y era gracias a James.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 23 Varios días han pasado desde la aparición de el chico anónimo en el periódico escolar dejando a todo el circulo social fascinado con su nivel de descaro, toda la sociedad de Blue Diamond menos Vincent a quien la romántica cena en casa de James, le sirvió como anestesia, pero local, porque la sombra del anónimo sigue detrás de él. Adam y Jared no se han quedado muy tranquilos, han faltado a clases los días en los que el periódico es publicado y todo por esa cosita llamada conciencia no los ha dejado andar por los pasillos de escuelas sin sentirse culpables. Ariadne y Minerva se han visto muy acosadas desde que salió el periódico y no porque todos los chicos se peen por salir por las editoras más top del momento, sino que por Adam y Jared quienes las persiguen por todos los pasillos exigiéndoles que les digan quien se esconde detrás de el anonimato. Incluso se han tenido que esconder de la directora Ravenscroft quien arqueó una de sus cejas tatuadas cuando el rumor llego a sus oídos. Ella conocía muy bien a las chicas y sabía que ellas no eran capaces de publicar chismes. Jueves por la mañana, luego de la práctica de porristas, la cual cada vez era más pesada y estresante ya los intercolegiales están a la vuelta de esquina y lo más importante luego de los campeonatos de futbol eran las competencias de animación en las cuales la crema y nata de todos los escuelas top se encontraba cara a cara en un derroche de brillantes uniformes y coloridos pompones. Roselyne estaba sentada en las gradas del gimnasio viendo como James intentaba realizar el salto doble hacia atrás. Las Sombras trataban de ayudarlo y Jordan, el más fuerte de todos los animadores tensaba el rostro al no entender como alguien tan liviano puede estar peleado con la gravedad. Se desesperó, se ató el cabello en una cola de caballo y salió del lugar. Estaba más que decidida a ir a coquetear con Vincent y no aceptaría un no como respuesta a los planes de su cita. Vincent! Gritó Roselyne al verlo pasar con sus amigos hacia la cafetería. Ella sintió algo extraño cuando notó como Vincent parecía copiar el estilo de James. Esa mañana el estaba usando guantes pañuelo y una boina Moschino. Hola, cómo están? Preguntó Roselyne, volteando a ver a Hayden y Hunter fulminándolos con la mirada para que los dejaran solos. Tenemos que ir a, Mmm… Por allá a ver algo. –dijo Hayden entendiendo la mirada indirecta de Roselyne.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vincent la tomó del brazo, luego se sentaron en el suelo al lado de la estatua que había sido donada por una de las familias más prestigiadas de la ciudad. Sabes, he estado pensando en que no hemos vuelto a salir desde aquella tarde por Santa Mónica. Roselyne sonrió. Ahora soy yo la que te invita a ti, a una tarde de campo, para desconectarnos totalmente de todo, nada de centros comercial, civilización o cualquier otra cosa que nos distraiga, solo quiero estar contigo y el sonido de la naturaleza. Ella dijo con un ojo puesto sobre Vincent y el otro en la puerta de gimnasio rezando porque nadie saliera por ella. Lord, que buena idea, como no se me ocurrió invitarte a un lugar así desde el principio. Respondió Vincent con su acento inglés que ella adoraba. Entonces, déjame pensar cuando y a qué hora, el lugar ya lo tengo pensado, es uno de esos en los que se te va el aliento y no sientes el tiempo pasar. Estoy segura que nunca has ido a un lugar tan misterioso. Ambos intercambiaron miradas, sintiendo sus acelerados corazones latir como nunca mientras sus manos se juntaban. Nos vemos luego, se despidió Roselyne cuando vio salir a Sienna del gimnasio con su Pepsi light en la mano. Seguida de Sophia, Nina y James. Roselyne dónde estabas? Te estuvimos esperando para practicar esos últimos pasos estilo que colocamos al final Chilló Sienna jugando con sus extensiones de plumas en el cabello. Me distraje oyendo como la directora regañaba a esas de noveno que usan el uniforme como si estuvieran a media noche en una esquina debajo de algún poste. Respondió Roselyne señalando a la distancia. Pobres chicas, ese grupito nunca fue así, solo vino Lucy Lee de saber ni que parte del mundo donde todos huelen a ajo y cambiaron totalmente. Dijo Sophia tomando su celular, vio que tenía un mensaje de Hunter: Que linda te ves con el traje de animadora . Ella se dio la vuelta buscándolo, por los corredores y fue entonces que sus ojos cayeron en su rostro. Ahí estaba parado en la puerta de su clase con su celular en la mano luciendo hermoso con su uniforme de futbol y su brillante cabello largo cenizo enmarcando sus brillantes ojos. El solo le guiñó un ojo y entró a su clase. Abran paso, ahí vienen las chismosas. Sophia dijo deteniéndonos de golpe. Ariadne y Minerva pasaron casi pegadas a la pared. Ellas intercambiaron miradas con las sombras y avanzaron. Pocos eran los que hablan ahora con ellas luego de que varias teorías sobre quién es el chico anónimo salieran.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel *** Vincent remarcaba las letras de la portada del libro de Idiomas mientras esperaba a que el día terminara. El aun no había logrado poner todos sus sentimientos en orden, al parecer necesitaba una pala para recoger tantos sentimientos regados. Si bien era cierto que con la cena de James sintió por varios días que él podía llegar a ser con quien quedarse. Fue solo porque Roselyne había dejado de circular en su cerebro. Con esta idea del día de campo a solas podía llegar a ser el momento justo para darle aquel beso que quedo pendiente en París. Roselyne entró a su casa hablando de lo bien que le había ido en la prueba corta de matemáticas y como el profesor de filosofía dibujo una estrella con una carita alegre en su trabajo de grandes filósofos. Mientras su padre tomaba su te frío y su madre picaba en las teclas de su anticuado teléfono. Todo esto lo hacía con el fin de que ellos no tuvieran pretexto alguno para negarle el permiso de salir el fin de semana. Madre, este sábado Sophia va a hacer una tarde de pastelillos y maratón de películas de terror, las cuales sabes que son mis favoritas al igual que hornear. Me das permiso para ir? Roselyne de nuevo abrió sus enormes ojos y juntó las manos implorando. Está bien, Leonora no levanto la vista de su celular, pero con una condición, me traes pastelillos de chocolate o de almendras que cocinen con suplemento de azúcar, ya sabes, que viene la nueva colección de Armani y necesito ese abrigo rojo. De acuerdo, te traeré uno de cada sabor que hagamos. Ronroneó Roselyne abrazándola mientras tomaba su bolso y sonreía pícaramente con su padre, sabía que hablar antes de que comenzaran a debatir y su humor se esperezara era la forma correcta de conseguir el permiso. Subió a su habitación taconeando por toda la escalera y se tiró encima de su cama llena de almohadas de plumas y peluches. Ahora solo me falta arreglar todo para que esa tarde sea inolvidable. Donde deje esa revista de Pasos a seguir para la cita perfecta, en un lugar secreto. Luego de haber hojeado sus revistas Vice, PlayGround, Clash y ERRR-Magazine, Roselyne totalmente desconfiada, había dado me gusta en, “Me gusta escaparme de mi casa para salir con ese chico lindo”. Lo cual olvido que se publicaría en su perfil y todos sus amigos lo verían, pero en ese momento su cerebro solo tenía a Vincent aferrado como ella tenía aferrado a su conejo de peluche entre sus brazos. Las Sombras no podían creer lo que estaban viendo en la pantalla de sus celulares con protectores Vuitton rosa.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Entonces las citas secretas siguen… hasta cuando seguirá Vincent con este juego. Gruñó Sienna husmeando en los perfiles de James quien no se había conectado en un par de días dejando miles de comentarios de wanna be’s que lo adoraban, chicos que querían salir con el e imágenes de descuentos de todas las tiendas que lo etiquetaban. Por qué no se conectará o porque no responderá mis mensajes? Si tan solo supiera de lo que se está perdiendo, de seguro que se moriría al saber lo que su Bff le oculta. Dijo Sophia peinando la vieja muñeca de porcelana que Sienna ponía en su cama, la cual había tenido desde siempre al igual que ella. Recordando el día en el que las intercambiaron porque cada una quería tener la que se parecía a la otra. *** El día de la cita en Cold Water había llegado poniendo el ambiente húmedo y frio justo para los días en los que Benetton diseña sus bufandas. Roselyne se levantó muy temprano por la mañana para agarrar la típica canasta de día de campo de mimbre que acostumbraba llevar con su nana al parque de pequeña al igual que el mantel a cuadros rojo con blanco, ella sabía que era muy cliché pero lo cliché es lo que ella adora de las comedias románticas. Preparó unas creps de Nutela, mermelada de fresas y otras con crema batida chocolate y cerezas. No quería que Vincent se quedara sin comer algo por no llevar las creps adecuadas. Ella daba vueltas en la cocina con sus auriculares escuchando a Fifth Harmony y tomó los jugos naturales en lata de su padre del refrigerador. Encendió la fuente de chocolate de su cumpleaños pasado para cubrir unas fresas estilo Sarah Lee. Lo metió todo casi a presión en la canasta de mimbre y la ocultó detrás de los rosales cerca de la entrada. No quería que nadie viera que llevaba cosas para un día de campo solo para dos. Corrió de vuelta a su habitación y como se escuchaba la ducha en el cuarto de sus padres. Cerró con pasador la puerta de y se tiró encima de su cama y llamó a Vincent escondiéndose debajo de sus sabanas. Vincent, ya todo está listo. Susurró Roselyne temerosa. Huh, Paso por ti en media hora en la esquina de tu casa. Le dijo nervioso Vincent quien estaba sentado en la larga mesa de su comedor. Solamente la soledad lo acompañaba. Luego de cortar la llamada y cantar con Taylor Swift en la bañera, Roselyne giraba en su closet con un vestido floreado Forever 21, con los botines Hippie chic y una banda en la
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel cabeza a modo de diadema como en los años 60’s. Ella estaba decidida a atrapar a Vincent sea como sea. Adiós madre, adiós padre. Gritó Roselyne tomando su enorme bolso del sofá y saliendo de la casa. Sus padres solo la miraron salir desde el desayunador mientras miraban el periódico y tomaban café. Roselyne se quedó parada en la esquina de la casa con la canasta en el suelo mientras los rayos del sol bañaban su piel, volteando a ver a todas direcciones esperando que Vincent apareciera en su BMW rojo. Roselyne divisó el automóvil, se estacionó al otro lado de la calle. Vincent se acercó, paso sus manos por su cintura y le dio un beso en la mejía. Luego tomó la canasta y cruzaron la calle tomados de la mano. Pa ese entonces el cerebro de Roselyne lo estaba grabando toda para jamás olvidarlo. Camino a Cold Water ,Roselyne estaba totalmente segura que ese beso que evitó en la ciudad de sus sueños, hoy regresaría y esta vez no podría evadirlo sin quedar como una total demente. Es solo un beso, pero del chico más guapo que he conocido en mi vida, no solo lo he conocido, voy camino a una cita en un lugar totalmente desierto solo él y yo. – se dijo Roselyne abriendo la envoltura de un Tootsie roll y no pensar en aquel incomodo silencio. Vincent trataba de esconder sus nervios mirando fijamente el camino a través de sus lentes. En su mente cualquier cosa podía pasar, no es como estar en un centro comercial con muchísima gente viéndote o en un viaje escolar con todos los de la escuela juzgando y viendo cada paso. Llegamos al cruce de la interestatal, sigo recto o cruzo? Le pregunto Vincent a Roselyne que se estaba acolochando el cabello con los dedos. Cruza a la izquierda, y donde veas una cabaña de esas suizas, ahí es. Afirmó Roselyne tratando de ver los ojos de Vincent pero los lentes lo impedían. Vincent y Roselyne se sentaron en la orilla del lago el cual parecía una de las escenas en las que se inspiran los artistas para crear sus bellas obras. Hacia un poco de frio, el aliento de amos humeaba, por lo que Vincent se quitó su chamarra de cuero café y se la dio a Roselyne para que se abrigara. Sabes, me gustaría ir al puente antes de comer. Dijo Roselyne estirando su mano para tomar la de Vincent arremangando las mangas de la chamarra.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel En medio de el puente, se oía el agua correr junto los ruidos de los búhos y la neblina daban un ambiente misterioso como en las películas de brujas o fantasmas, o en la caso de Roselyne su mente voló con los hombres lobo. Ella había sido gran fan de Twilight y ahora solo sentía vergüenza cada vez que alguien habla de esa saga. Sabes, aquí parada junto a ti, me pareces más misterioso que de costumbre. No eres un vampiro verdad? Comentó Roselyne recostada en su hombro. Yo, misterioso? Que no sea falso o hipócrita como los demás, no creo que me haga misterioso. O tal vez lo dices porque no hablo mucho, lo que pasa es que si no tengo nada que decir mejor me quedo callado. Dijo Vincent abrazando a Roselyne fuertemente en su pecho. Entonces no es algo que tú busques ser, es algo que tienes y no lo notas, pero, sabes algo, eso es lo que más me gusta de ti, el ver tu rostro y el intentar adivinar qué piensas, que sientes, que miras o si estás pensando en alguien y si ese alguien soy yo. Dijo Roselyne viéndolo fijamente a los ojos. Entonces Vincent tomó su ligeramente esponjado cabello por la humedad, sus rostros se juntaron, y él la beso. Roselyne sintió escalofríos como descarga por todo su cuerpo. Este era su primer beso, lo cual ocultaba con todas sus fuerzas. Ni por qué le rociaran ácido muriático o la obligaran a usas cosméticos chinos diría. Vincent, que ya había tenido algo de experiencia en lo que a besos se refiere supo enseguida que se trataba del primer beso de Roselyne, lo cual sabía que ella no quería que se supiera, o por lo menos con la actitud que tenía eso daba a entender. Espero que esto no sea algo comprometedor entre ella y yo. Pensó Vincent temeroso cuando el beso había terminado viendo las ruborizadas mejías de Roselyne. Ella de nuevo estaba recostada en su hombro y el pasaba sus dedos por su cabello. Roselyne, sentía que la situación estaba un poco bochornosa y no quería hacer o decir algo fuera de lugar. Sus revistas decían que si no tenía nada que decir o sabía que hacer quieta y callada se vería bonita. Lo tomó de la mano y lo llevó hacia la canasta con la comida. Vincent encendió el estéreo One Direction comenzó a sonar y luego se sentó junto a Roselyne en el suelo encima del mantel. Preparé diferentes postres, como no sabía cuáles son tus favoritos. Dijo Roselyne con cara de duda, mientras se perdía en sus ojos. Vincent tuvo un flashback, de como James había prestado atención a cada detalle en la cena que le había organizado. El había prestando atención de lo que a él le gusta, y como se había esmerado en querer impresionarlo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Entonces, cual quieres? Pregunto Roselyne por segunda vez viendo que Vincent se había desconectado de la realidad por unos segundos. Oh, Las de fresas están bien, Respondió diciendo los primeros que había medio escuchado en su instante psicoanalítico. Nunca había estado en lugar tan tranquilo, solitario y pacifico como aquí. Parece que el tiempo no corre, se siente tan extraño estar rodeado de estos árboles que parecen estar aquí desde siempre. Este aire puro y frio parece como si estuviera de regreso en Inglaterra, en uno de los bosques de mi familia o en un hermoso sueño. Dijo Vincent viendo a lo lejos un búho que los miraba desde lo alto de una rama. Él estaba seguro que si traía a James a ese lugar solo lograría aburrirlo. Luego de comerse las fresas con chocolate Roselyne se recostó sobre la pierna de Vincent, escuchando Tell Me a Lie y viendo como el aire mecía las ramas de los árboles. Indirectamente ella miraba a Vincent desde abajo, y se perdía en él, es una perspectiva de él que no muchos han podido apreciar. -se dijo sintiendo un escalofrió tras otro. Dios. Que tarde es! Gritó Roselyne viendo su mini reloj Pucci interrumpiendo el sonido del viento en los árboles mientras se intentaba poner de pie con sus botas. La idea de usa esas plataformas en un suelo lleno de raíces y tierra húmeda parecía no haber sido la mejor. Qué hora es? Preguntó Vincent, viendo la tenue luz del sol atravesar por las ramas y romper en destellos sobre el lago. Las seis, ya pasan de las seis. Les dije a mis padres que lo más tarde que llegaría seria a las siete, Dios, solo con una vez que se molesten y ya me tengo de despedir de lo buenos que han estado hasta ahora. Dijo Roselyne recogiendo sus Tupperware mientras miraba a Vincent aun sentado en el suelo viendo el paisaje. Ella quizás hubiera querido que el la ayudara a guardar todo, pero parecía ser que sus pensamientos eran más importantes en ese momento. *** Más tarde ese día, luego de que Vincent la dejara en la puerta de su casa y se despidieran como si ya fueran novios de hace meses o como una de esas extrañas relaciones Free a las que ella huía y a las que Vincent estaba tan acostumbrado. Roselyne entró a su casa y subió corriendo a su cuarto. Ella había dejado la canasta escondida en su auto y esperaba que sus ojos no la delataran. Agarró su agenda del cajón de su mesa de noche y escribió detalle a detalle lo ocurrido como si tratase de la Roselyne de años atrás la cual guardaba la ilusión del primer novio.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Tocaron su puerta y luego se abrió. Era Leonora quien aún tenía puesto el vestido color melocotón que había lucido en su reunión de amigas. Que tal tu tarde y… Me trajiste pastelillos? Le pregunto tratando de verlos o sentir el olor por la habitación. Roselyne tembló. No, no pude, la madre de las chicas no me dejo traer nada. Lo siento. Ella había mentido por inercia, se estaba convirtiendo en la perfecta chica Royal Hills sin querer. Vincent se desmoronó en su habitación. El tiró su chamarra encima de la librera y cayeron varios libros heredados. Ni siquiera tenía ganas de escuchar música para olvidarlo todo como acostumbraba hacer. Sentía esa culpa que seguramente sienten los esposos infieles que llegan a casa luego de estar con la amante. Claro, en este caso no hay otra, no estoy formalmente con alguno de los dos pero como si lo estuvieran de seguro están esperando que dé el siguiente paso y formalizar. Se dijo Vincent tomando su toalla para ducharse. Él ya estaba acostumbrado a hablar consigo mismo perdido en todo el silencio, incluso se había escrito un Post-it diciendo que si los cuadros le respondían debía de visitar al psicólogo. Luego de haberse arreglado el cabello frente el espejo y de rasurarse, sintió curiosidad por ver si James o Roselyne estaban en línea. Tomó su tablet y se metió en un unos ajustados bóxers. El podía caminar semidesnudo por la mansión sin problema. Vio que James se había desconectado hace cinco minutos según sus likes en las fotos de Josh Hutcherson y Roselyne no aparecía. Apareció una publicación en su perfil. Era de Hunter. Que paso con Roselyne en el lugar secreto? Idiota! Grito Vincent al ver que su amigo había cometido una gran imprudencia al escribir públicamente que había hecho ese día. No pasa nada… James se acaba de desconectar y Roselyne no está, se dijo para tranquilizare. El borró el comentario y le escribió directamente a Hunter. El no era de pelearse por mensaje pero en ese momento la furia lo invadió. Lo que el ignoraba era que las sombras siempre están en línea y tienen a toda la escuela en sus amigos para estar enteradas de todo. Por dios. No puede ser. Gritaron las sombras mientras caminaban por Melrose cargando bolsos Coach y tomando té verde de Starbucks. Con que en un lugar secreto con Roselyne… Chilló Sienna furiosa. Lo sabía, lo sabía… Dijo Sophia mientras miraba una vitrina.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Esto ya es suficiente! Alguien debe ponerlo en su lugar y bajarlo de esa nube! Chilló Sienna casi rompiendo su celular de coraje, sin importarle que unos chicos la miraran como si estuviera loca. Que es lo que piensas hacer? No me digas que? Preguntó Sophia tomando a su prima de la mano. Si, ya es hora de que nuestro plan de inicio. Respondió Sienna con una macabra sonrisa. Los ojos de Sophia miraron a Sienna en el reflejo de la vitrina. Ella estaba irradiando furia por todos sus poros. El sueño se le había espantado todas las noches pensando en que podrá ser capaz de hacer su prima. Ella sabía que Sienna era capaz de todo, luego de haberles aprendido todos los trucos a los italianos a quienes ella odiaba con toda su alma algo dentro de ella se había roto. Sophia soltó la mano de Sienna y esperó a que se tranquilizara. Ella no podía hacer nada, habían muchas cosas que las unían, primero que nada eran primas, luego mejores amigas, pero más que nada incondicionales, cómplices y confidentes, ella debía de estar para Sienna en lo que sea que hiciera. Perfecto. Ella susurró.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 24 Antes de que los profesores empezaran a sentir la necesidad por la cafeína y grasientas donas, que los chicos silbaran al ver a las chicas de noveno y que las gemelas siguieran al profesor Gallagher Las Sombras ya estaban planeando cómo lograr que Vincent estuviera a solas con ellas de una buena vez por todas. Lo tengo! Chilló Sienna parándose al lado de Sophia frente al espejo fingiendo ser la otra como acostumbraban hacer desde que comenzaron a vivir juntas. El baño de chicas de nuevo era solo para ellas y por si alguna tenía la mala suerte de entrar, Sienna la fulminaría con la mirada obligándola ir al baño de algún otro nivel. Como él no sospecha nada de nosotras tú vas directo a su clase y le entregas una notita firmada por Roselyne diciendo que lo espera en la clase de economía doméstica para pasar el rato juntos y desparramar amor como si fueran la pareja del momento. Sienna, la letra de Roselyne es difícil de imitar. Dijo Sophia recordando la vez que la vio escribir en la mesa de la cafetería. Ja! Si supieras, yo puedo imitar cualquier tipo de letra, hasta he logrado falsificar uno que otro cheque de mi papi, ya sabes cuándo se pone avaro y necesito algo extra. Presumió Sienna presionando el labial Dior rojo en sus labios.Solo necesito una muestra para guiarme. Omg! Lo tengo! Solo digámosles que nos apunten algunas ideas para, no sé, cambiar los colores del uniforme de porristas o alguna porra que se les ocurra. Dijo Sophia en tono de Taa-Daa. A veces me asustas mi princesita Sophia. Le dijo Sienna con vocecita de bebé, aunque a ella se le había ocurrido la misma idea cinco minutos antes, pero como de costumbre tenía que fingir que su prima también tenía buenas ideas, buen gusto y algo más en la cabeza que sus lentes Chanel. Roselyne! James! necesitamos nuevas ideas para colores en el uniforme de porristas, ya se acercan los Intercolegiales y no podemos ir con el mismo del año pasado. Y algunas frases de inspiración o lo que sea para porras, la directora lo necesita para ayer. Chillaron las sombras entrando a la clase luego de la larga conversación en el baño y de haber pasado coqueteando en todas las puertas de las clases. James hizo algunos bocetos de vestuario. Esta era la oportunidad perfecta para lucir algunos diseños que tenía en mente hace meses. El podía inspirarse en segundos. Los
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel lápices de colores se movían rápidamente sobre la hoja blanca y el diseñaba uniformes oscuros con encaje. Ya lo tienen? Preguntó ansiosa Sienna luego de haber intimidado a Tabatha quien estaba compartiendo una revista con Axel. Ella y Sophia miraban atentamente a Roselyne escribir. No nos dieron mucho tiempo como para inspirarnos, flaqueó Roselyne tirando su cabello detrás de su hombro, pero les escribí un par de cosas. Gracias, ahora lo discutiremos con la directora, ya regresamos, con buenas noticas… espero. Dijo Sophia chocando las manos con Sienna mientras salían de la clase tintineando con sus pulseras que les recorrían el brazo. Mira, la letra de Roselyne, se parece mucho a la tuya y pone los mismos corazones sobre las i’s. Dijo Sienna leyendo los intentos de animaciones. Roselyne es una perra estúpida. Ella pensó. No te niego es que me gusta su pluma morada y huele a uva. Chilló Sophia, oliendo la hoja con diseños de flores en el margen. Ella no quería ver los ojos de Sienna. Dame una hoja de tu cuaderno. Ordenó Sienna señalando el bolso de Sophia mientras se sentaban en una mesa de la desolada cafetería. Pero no es rosa. Respondió Sophia buscando su libreta entre su bolso. Luego ella se asombró de descubrir que tenía un par de cientos de dólares olvidados en el fondo junto las facturas de compras. Como si a Vincent le importara el color de la hoja. Gruñó Sienna rodando los ojos-. Mejor ayúdame a pensar cómo escribirle para que no sospeche nada. -No lo pienses mucho, solo con, Te espero en el periodo libre, en el salón de economía doméstica… Roselyne  La mano de Sienna se movió rápido sobre la libreta de Sophia quien estaba distraída con los chicos del equipo de futbol que entraban a tomar agua mineral y se peleaban por el balón. La mirada de Sophia no se despego de los abdominales de Aarón. Me quedo perfecta! Si Roselyne la viera pensaría que fue ella quien la escribió. Sienna sonrió doblándola en dos. Llévasela tú, nada de nervios, si se te llegan a notar, finge algo con Hunter, total siempre están los tres juntos. Ella dijo pegando un sticker de corazón a la carta para pareciera sellada.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sophia salió de la cafetería coqueteando con los chicos quienes se la comían con los ojos. Luego llegó a la clase de los seniors. Se paró en la puerta recostándose en el marco. Saludó a Hunter y lo llamó coquetamente con un saludo de tres dedos. Hi! Como estas, pasaba por aquí y pensé saludarte y… Sophia jugaba con su cabello mientras parpadeaba constantemente. Y qué? Pregunto Hunter, recostando su mano en la pared. Sus rostros estaban a centímetros de distancia. hem, Darle esta carta que le manda Roselyne a Vincent… Vincent. Tartamudeó Sophia sonrojada. Vincent! Correspondencia Gritó Hunter volteando a ver adentro de la clase. Si? Preguntó Vincent levantándose de su escritorio y acercándose. Te mandan esto. Dijo Sophia dándole la carta y dibujando una ligera sonrisa. Sus manos y sus piernas estaban frías, ella jamás había estado tan nerviosa en su vida. Oh, Gracias. Dijo Vincent, dándose la vuelta y quitando el sticker mientras caminaba de regreso a su escritorio. Se sentó y leyó. Te espero en el periodo libre en el salón de economía doméstica. Roselyne Vincent, solamente había visto un par de veces la letra de Roselyne cuando ellos se habían reunido en la cafetería para adelantar tareas. Creyó cada palabra de la carta. Qué querrá? Se preguntó, buscando en su maletín alguna menta, él no estaba seguro que la necesitara pero recién había tentado con unos cheeto’s. Diez minutos después, en el periodo libre Vincent subió corriendo al salón de economía doméstica, preguntándose qué era lo que Roselyne quería. Con lo que lleva de conocerla sabe que ella no es de andar mandando cartitas y con Las Sombras menos, pero él sabía que Sophia era en la que ella más confiaba y la vez estaba agradecido que no mando a James y desatar una guerra. Pasó enfrente de la clase de Roselyne, pero con la prisa no pensó en asomarse a ver si estaba ahí, esperarla para subir juntos o incluso pasar a ver si se encontraba en la cafetería. Sienna y Sophia ya estaban ahí, esperando a que Vincent llegara. Recostadas en el escritorio con mantel y tapetitos de croché y figuritas de gatitos de porcelana. Mientras sentían el olor a cebolla que venía del fregadero.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sophia miró su reloj Sanrio, rodó los ojos y se escondió detrás de la puerta, para cerrarla y que no Vincent huyera o alguien los interrumpiera. Cuando Vincent entró al salón se sorprendió de ver a Sienna sentada con el largo cabello rubio alborotado. La puerta se cerró detrás de él, Sophia pasó a su lado como si fuese su sombra. Sorprendido? Preguntó Sienna en tono zorra. Roselyne o James están con ustedes? Preguntó Vincent, su nariz humeó. James… mmm… exactamente de él te queremos hablar. Dijo Sophia sentándose al lado de Sienna. Ven, acércate, mira esta foto. Chilló Sienna extendiendo la mano para alcanzarle su teléfono con incrustaciones de cristales Swarovski. Vincent se acercó y tomó el teléfono. Se aterró al ver la fotografía algo fuera de foco, pero se miraba muy claro aquel momento en el baño de parís con James. Su boca se abrió. Lord… Pronunció en incomprensión. Las primas intercambiaron miradas. Que hacen ustedes con esto? Preguntó Vincent a quien la cara se la había puesto pálida y la voz quebrada. Casualidades de la vida! Pero... La pregunta no es que hacemos nosotras con esta foto, si no que estás haciendo tú con James… Si no estamos equivocadas… también estas saliendo algo con Roselyne, si no, no estarías aquí… porque ella te citó… verdad? Son unas… no, no ni te esfuerces por insultarnos, lo que nos vayas a decir ya lo hemos escuchado. Lo interrumpió Sophia. Mira, si no quieres que esta foto llegue a las manos de Roselyne, más te vale que no intentes nada más ni con ella y mucho menos con James. Pero... por qué? Que ganan ustedes con todo esto? Pregunto Vincent. El mundo se le había derrumbado. Huh, Que ganamos… Pues… principalmente a ti. Ya nos cansamos de estar intentando llamar tu atención todos estos años, que tú solo me ignoras. Dijo Sienna. No, me ignoras a mí. Dijo Sophia. Bueno, nos ignoraste, reparó Sienna vacilando, así que… o sales con nosotras y te olvidas de esos dos intentos de socialite o esta foto llegará a manos de Roselyne.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Y de toda la escuela. Dijo Sophia terminando la amenaza de Sienna con una idea de último momento. Sí, toda la escuela la va a ver incluyendo a James y nosotras personalmente le informaremos que sales con su mejor amiga. Entonces, dime, cuando salimos o… No, no, ni lo intentes. Dijo Sophia al ver que Vincent trataba de borrar la foto con desesperación. Tenemos unas 20 copias de esa foto en nuestras computadoras, memorias y prácticamente en todos lados. Entonces, cuando salimos? A donde nos vas a llevar? Preguntaron al unísono las sombras. Furioso Vincent, empuño las manos, inhaló y exhaló, para no olvidarse de que eran un par de demonios femeninos. La clase le parecía más pequeña, el aire de repente se puso denso. Prácticamente sentía que emanaba llamas. Quería llorar y gritar al mismo tiempo. Cuando ustedes quieran, solo una pregunta, voy a salir con las dos? Sí, no nos importa compartir. Contesto Sienna guiñándole un ojo a Sophia, pensando que su prima no es ningún obstáculo. A partir ahora ellos dos son unos completos extraños para ti, como si jamás hubieran entrado a estudiar aquí. No queremos ni siquiera ver que los miras indirectamente. Gruñó Sienna ajustándose el pesado collar que colgaba de su huesudo cuello. No esperaba esto de ti… Lord, si Hunter supiera cómo eres en realidad. Le dijo Vincent a Sophia, con una mirada de furia tan fuerte que parecía que sus ojos azules se volverían rojos fuego. De esto ni una palabra, ni siquiera a tú sombra. Dijo Sophia a quien la conciencia empezaba a sentir cada vez más pesada. Su corazón se sentía más estrujado y más arrugado que una ciruela pasa. Ella ya estaba cargando con el enorme cargo de conciencia que le generaba el apartar a Vincent de sus amores y ahora debía de sumar el que ella estaba perdiendo a Hunter, aunque jamás fue de ella, ella estaba segura que tarde o temprano acabarían juntos, pero después de lo que estaba haciendo, eso ya era algo imposible. Sombra! Con lo que odio ahora esa palabra. Pensó Vincent soportando el intercambio de risas que tenían. Ya me puedo ir? Preguntó sarcásticamente. Sí, hoy no podemos empezar a andar juntos, sería muy sospechoso. Pero poco a poco todo mundo se acostumbrara a vernos juntos Dijo Sophia.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Adiós amor! Chillaron juntas Las Sombras al verlo marcharse furioso somatando todo a su paso. *** Vincent se perdió por los corredores, pasó por los jardines, luego corrió al baño. Agarró a puñetazos la pared como su sacó de boxeo en el gimnasio, cualquiera diría que el rostro de las sombras era lo que miraba en él. Abrió la llave del grifo, se humedeció el cabello mientras se empapaba el rostro, el agua se mesclaba con sus lágrimas. Por un momento la música instrumental paró y solo se escuchaban sus molestos sollozos. Malditas! Malditas, mil veces Malditas! Que se creen tratando de forzarme a que me enamore de ellas. Locas! Están jodidamente locas, pervertidas, como pueden estar las dos enamoradas de mí y dispuestas a compartirme. En ese momento solo quería estrangularlas, ellas se habían metido con lo que mas quería. Ellas podían arruinar toda su vida en menos de tres minutos. Perdería a Roselyne, ella no lo perdonaría y james lo odiaría por el resto de su vida. El sonido de unos pasa su escucharon venir, pero luego de escucharlo se detuvieron y se marcharon. No, esto no puede estar pasando! Gritó Vincent sentándose en el suelo del baño y empezando a llorar, como nunca había llorado en toda su vida.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 25 Hayden y Hunter, intercambiaron miradas sentados en sus escritorios. Pasó el periodo libre, un par de periodos más y Vincent no aparecía. Ellos miraban el lugar vacio y mil cosas pasaban por sus mentes. El podía estar detrás de las gradas del campo de futbol besándose con Roselyne, podía estar en los camerinos del teatro besándose con James o incluso podía estar teniendo un trió en la bodega. Hunter lo llamó, el tenia su celular apagado. A veces Vincent se desaparecía pero nunca se había perdido la clase de inglés, eso ya era preocupante. Hayden y Hunter salieron de la clase y comenzaron a merodear por todos los pasillos. El primer lugar por lógica para buscarlo fue el baño, pero Vincent ya no estaba ahí, se había marchado al jardín abandonado de Royal Hills, ese donde nadie pasa solo los de mantenimiento y uno que otro par de enamorados. El lugar había sido el jardín personal de la directora Ravenscroft, por lo que había varias estatuas abandonadas, caminos de piedra y las plantas habían crecido libremente. Hayden siguió a Hunter a través de los jardines ellos lograron ver una silueta reflejada en una de las ventanas. Ahí estaba Vincent escondido detrás de arbustos. Vincent, qué paso? Preguntó Hayden al verle lo ojos rojos e hinchados, pero ya no derramaba ni una lagrima. Sus manos estaban empuñadas y el semblante destrozado. Nada, la misma mierda de siempre, solo que esta vez vino de donde menos pensaba que podría venir. Susurró Vincent cruzando los brazos. Dios… Entonces, ya se supo? quien se enteró? Roselyne… o James? Preguntó Hunter arrodillándose a su lado. Ellos lo abrazaron. No, gracias a dios ellos no saben nada, aún, pero por ellos, para evitarles sufrimiento, por mí… mejor me alejaré… haré como si jamás los hubiera conocido, los ignoraré como toda la escuela ignora a las chicas de noveno. La voz de Vincent de nuevo se quebró. Se cubrió el rostro con sus manos, inhaló y se tranquilizó. Pero que fue lo que paso? Por qué has tomado esta decisión? Hunter pasó su mano sobre su hombro y volteó a ver a Hayden. Maldición! quisiera contarles, pero no puedo. Solo les puedo decir que un par de primas no son lo que aparentan… lo siento Hunter pero Sophia no es quien tú crees, ten cuidado con ella, detrás de todo ese maquillaje se esconde una perra sin sentimientos. Dijo Vincent sacando un poco de tanto coraje que tenia acumulado.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Solo queda un periodo y nos vamos. Dijo Hayden, tratando de animar a Vincent. Él le alcanzo su pañuelo y los tres se quedaron en silencio unos minutos. Les agradecería que me trajeran mis pertenecías, solo que termine el periodo y me desaparezco. Dijo Vincent en un sollozo interrumpiendo el silencio sepulcral del lugar. *** Las Sombras, por primera vez estaban sentadas en sus escritorios sin estar viendo cada movimiento de James o de Roselyne. Lo cual a James le pareció muy sospechoso. Ya una vez había visto como unas simples aduladoras le quisieron quitar la corona. Claro solo había quedado en intento, pero fueron capaces de revelarse y en estas dos se notaba que no tenían ni un cabello decolorado de tontas. Donde estará Vincent? Se preguntaba Roselyne quien se había pasado el periodo libre viendo a los profesores tomar café y tragarse una caja entera de donas cubiertas de chocolate, más de lo que cualquier chico podía imaginar comer en toda su vida, claro si quiere mantener en forma para la buena ropa. Minutos antes de que todos salieran corriendo para irse, James salió de la clase y se dirigió al baño, pero esta vez no escucho nada de Green Day, ni de Panic at the Disco y mucho menos de Linkin Park. De inmediato supo que Vincent no estaba ahí porque algo había sucedido. James se paró detrás de una de las columnas de al lado de la puerta y logró escuchar el final de una conversación: Entonces esas dos perras tuvieron algo que ver con que Vincent este así. Dijo Hunter mientras cerraba el grifo haciendo un alargado chirrido. Eso, es lo único seguro, pero que habrá sido? Tuvo que haber sido algo tan fuerte como para que él se pusiera así, nunca lo había visto tan destrozado. Concluyó Hayden. James se sorprendió entró y notó como Hayden y Hunter se quedaron paralizados. James rápido notó como Hunter intento esconder la mochila J. Crew de cuero de Vincent detrás de él, pero fue imposible una mochila así es imposible que pase desapercibida por los ojos de James. Qué pasa, huh, ya nos vamos. Murmuraron nerviosos mientras salían corriendo dejando a James con la palabra en la boca. Ellos nunca habían estado a solas con James y no era algo a lo que temieran pero en ese momento no era como cualquier otro día.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Entonces… Vincent está aquí en la escuela, escondiéndose de un par de chicas, claro, no deben de ser otras más que las zorras de Sienna y Sophia Pensó James rodando los ojos enfrente del espejo. James reaccionó un poco tarde, pero la culpa era del desarreglado nudo de la corbata. Al salir del baño tocaron el último timbre del día. Toda la escuela salió como en estampida dificultándole el paso por los corredores. Vincent salió de la escuela con el suéter de Hayden de capucha y gafas oscuras, se sentía como alguien que quería huir de los paparazzi. Hayden y Hunter parecían sus guardaespaldas caminando serios detrás de él. Lo acompañaron hasta su BMW y vieron como Vincent encendió el estéreo, rechinó llantas y desapareció a toda velocidad. Nunca había acelerado tanto su BMW. Pensó Hayden sintiendo el olor a llanta quemada por todo el estacionamiento. Ellos se quedaron preocupados, pero no había nada más que pudieran hacer. El par de zorras salió de la clase tomadas del brazo antes que Roselyne y James. Ellas prácticamente ya eran las abejas reinas de Royal Hills. Ellas balanceaban sus bolsos y miraban a todos a través de sus enormes lentes Gucci. Hayden y Hunter entraron de regreso, pasaron al lado de ellas, Sophia trató de acercarse a hablar con Hunter, pero él la ignoró con una cara que parecía querer asesinarla apretando su cuello o clavándole una daga en el pecho. Ella solo apretó la mano de Sienna y salieron del lugar. Camino a casa James solo pensaba en que habrá sido eso, que Hayden y Hunter ocultaban tan misteriosamente. Incluso el chofer estaba preocupado al notarlo callado, sin encender a todo volumen el estéreo y que no le exigiera pasar a Starbucks por su clásico Smoothie o que le tirara bolas de papel. No mencionaron el nombre de Las Sombras, pero quienes más podrían ser el par de zorras y… que tienen que ver ellas dos con Vincent? Debe de haber pasado algo muy fuerte, él no es de los que gritan para hacerse notar pero tampoco es de los que desaparece como fantasma. Aun en la escuela, las sombras ignoraban totalmente lo que pasaba a su alrededor, Tabatha estaba con Axel, las chicas de noveno acosando a un chico que lucía súper caliente en su convertible negro y los grandes lentes oscuros. Se estaban perdiendo de todo eso que hubiera sido chisme para toda una semana Pero nada de eso les importaba ahora. Donde estará Vincent? Preguntó Sophia viendo como Roselyne se marchaba solitaria.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Déjalo, déjalo seguramente está en alguna joyería comprándonos algo para empezar a salir con nosotras. Chilló Sienna. O comprando alcohol para emborracharse y un par de navajas para cortarse las venas estilo Axel. Pensó Sophia, a quien no le hacía gracia lo que había hecho. Pero lo hecho, echo estaba, y no es de primas echarse para atrás luego de haber ocasionado tanto daño. Ella sonrió y siguió caminando al lado de Sienna. En ese momento nada podía ser mejor.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 26 Cuando Vincent llegó a su casa, la cual como de costumbre estaba sola solo con los fantasmas del servicio y el silencio que reina por los interminables corredores. Se sentía como si hubiera salido de algún tipo de pesadilla con toda su vida controlada. Se arrastró directo a su habitación, se quitó la camisa y los zapatos del uniforme. Se quedó viendo el techo de madera casi desmayado. Maldito Karma! con que a esto se refería la maestra de Psicología con que todo lo malo que uno hace se regresa, Y yo que pensé que estaba loca. El sonido de los tacones del ama de llaves se escuchaba por el pasillo, Matilde estaba haciendo el recorrido para ver si Vincent ya había llegado. Estoy desnudo, gritó Vincent cerrando las cortinas y ella se marcho. Yo sé que merezco esto por haber jugado con muchos chicos en el pasado, pero, por qué? Justo cuando estaba empezando a sentir algo por… Idiota, por eso, por estar con los dos al mismo tiempo… pero… Sé que esas zorras no quieren que hable con ellos, pero, solo en la escuela y claro cuando salga con ellas en las tardes. Pero eso no significa que deba olvidarme totalmente de ellos. El se quitó el pantalón y se metió en sus sabanas blancas. Si bien necesitaba un tiempo alejado de James y Roselyne, este podría serlo. Claro, no era como lo imaginaba, pero sacaría provecho de esta situación. Pensó Vincent tratando de encontrar luz entre tanta oscuridad. Lo único malo es que van a extrañar que no les hable en la escuela, mucho más raro será para ellos si me ven pegado a las primas Stafford, pero entre esto y cortar definitivamente cualquier tipo de relación prefiero intentar hacerlo a escondidas. Además ellas no cuentan con que Roselyne o James puedan acercarse a hablarme, ahí no los estaría buscando yo. El abrazo su almohada fuertemente. Pero, serán capaces de hacerles algo a ellos? *** Preocupados por Vincent, James y Roselyne trataron de llamarlo o enviarle mensajes pero tenía el celular apagado con el buzón de voz lleno. Ninguno de ellos dos sabía que el otro también lo estaba tratando de localizar y mucho menos que entre ellos dos le habían llenado el buzón. James notó que Hayden y Hunter estaban conectados y aparecían actualizaciones de su estado cada segundo, según se miraba, ambos estaban muy interesados en el nuevo
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel videojuego de zombis. Intentó hablar con los dos pero no lo logró, al intentar hablarles se desconectaron al mismo tiempo, fue como si lo estuvieran evitando. Qué pasa? porque? todo está muy extraño el día de hoy, que tendrán que ver en todo esto Las Sombras? Se preguntó James tomando su taza de café importado con crema mientras las voces de las de los conductores de Access Hollywood se escuchaban de fondo. Mañana debemos lucir lo más lindas posible. Chilló Sienna girando en el cuarto de bolsos de su Doll’s House. Como si eso fuera tan difícil para nosotras. Dijo Sophia jugando con su estola de piel de liebre, sabes, creo que las gemelas Olsen nos envidian y Paris tiembla por que nosotras somos más lindas. Yo me voy a poner mi mini sombrerito de Burlesque rosa con negro y mis medias de telaraña, esas que solo usé el halloween pasado para la sexy vampira, pero ahora solo seré sexy.... y tú? Pregunto Sienna sacando todo de las gavetas del closet. Mmm, Yo voy, un poco más clásica, Sophia miró al vacío pensativa. Llevaré mi boina vintage que compre en Paris… Dios Paris, y mis calcetas negras con blanco a rayas, para ir parecidas, no iguales. Dijo haciendo énfasis en que ellas no eran iguales. Hoy quiero ser como miley. Pero más importante que lucir lindas será la actitud, no podemos dejar que Vincent parezca forzado a estar con nosotras, mucho menos que se acerque James y Roselyne, tanto esfuerzo como para que ellos lo arruinen. Gruñó Sienna mientras miraba como Sophia parecía asustada, con esa mirada perdida y algo temblorosa, por un segundo pensó en compararla con Ariadne y Minerva pero no quería sonar sarcástica, además, ella misma se acaba de comparar con Miley Cirus como si eso fuera algo bueno. *** Al día siguiente en la escuela Sienna y Sophia se sentaron en los escritorios de Ariadne y Minerva como esos fueran los de ellas desde siempre, tachando lo primero de su lista que habían escrito durante su pijama fashion. A partir de ahora ya no podemos estar junto a la competencia! Refunfuñó Sienna quien esa mañana parecía haber sido vestida por el estilista de maléfica, solamente le faltaba el cuervo sobre el hombro. Ambas se pararon en las columnas de la puerta de entrada para esperar a Vincent luciendo perfectas como de costumbre luego de haber estado viéndose cada detalle en el espejo del baño. Pero primero llegaron las gemelas cerebrito con los hombros ladeados por tanto
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel peso en sus bolsos. Era el día en que debían devolver los libros a la biblioteca y ellas estaban adelantando clases. Nos cambiamos de lugar en la clase, ahora ustedes van atrás, con los nuevos. Espero que no les importe. Ellas dijeron las dos cruzando los brazos y mirándolas con ojos de algún problema? Viendo cómo se miraban la una a la otra y caminaban resignadas acercándose a Axel quien ese día había decido verse como una versión alternativa de James con una bufanda y lentes oscuros colgando de su camisa. Distraídas viéndose las largas pestañas postizas en sus espejos de bolsillo las sombras no vieron llegar a Roselyne y James quienes entraron tomados del brazo y parecía como si se hubieran puesto de acuerdo con los accesorios y los bolsos Prada que colgaban de sus brazos. James estaba usando los guantes que ellas habían visto lace un par de días y Roselyne llevaba un enorme collar de Betsey Johnson. Hola. Dijo Sophia cuando ellos pasaron a su lado, pero antes de que ella pudiera acercárseles, Sienna le aplastó el pie con su tacón, para que no lo hiciera. Hola. Dijeron al mismo tiempo James y Roselyne sin detener el paso atravesado la puerta de entrada y notando los nuevos carteles pegados en las paredes. El odio y la envidia estaban en el aire. James notó que no sentía la respiración de Las Sombras detrás de su cuello solo se escuchaba los tacones Manolo Blahnik de Roselyne. Volteó a ver por encima de su hombro, las sombras se habían quedado justamente en donde estaban paradas, solamente viéndolos a través de sus espejos compactos mientras fruncían los labios. Roselyne al ver que James se había quedado mudo de la impresión notó lo mismo que él. Dios, las sombras no son más nuestras sombras. Le dijo a James mientras lo jalaba para subir las escaleras. El se había quedado pasmado. Omg! Susurró Roselyne al ver el costoso bolso Prada al lado de uno con el rostro de la gatita que usa moños, en los dos primeros lugares de la clase. Que hacen ustedes ahí? y que hacen esos bolsos en sus lugares? les pregunto James a Ariadne y Minerva quienes se estaban escondiendo detrás de sus libros, “El origen de las Especies”. -La verdad no tuvimos opción, Sienna y Sophia, nos obligaron a cambiar de lugar, pero desde aquí no miró nada! Dijo Ariadne en lo que achinaba los ojos viendo el pizarrón a través de sus lentes imitación carey.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Bendita sea Madonna, entonces las primas Stafford como que, nos están queriendo decir que, ya no somos amigos verdad? -Exclamó Roselyne moviéndose el fleco a un lado. James arqueó una ceja. Más que eso, esto significa guerra, y de las peores es una guerra de hipocresía, ya verás que según ellas nosotros no notamos nada extraño. Van a seguir actuando como si fueran nuestras incondicionales esperando a que nos distraigamos y nos van a dar la puñalada por la espalda. Esta mas que prohibido el dejar que noten que nos importa algo de lo que están haciendo, no les podemos dar ese gusto. Le advirtió James cruzando los brazos. El estaba preparado, el sabía lo que vendría. *** Las Sombras vieron cómo se estacionaba el BMW de Vincent en el parqueo de la escuela al lado de la Ford de Jordan y del Toyota del profesor Gallagher como siempre. Lo vieron bajar con los lentes súper oscuros que Vincent solo uso para el funeral de la entrenadora del equipo de natación. Se acercó de mala gana. Hola chicas, cómo están? Dijo entre dientes. Bien, pero… y nuestro beso? Dijeron poniendo sus cachetes llenos de rubor rosa chicle. Me acompañan adentro? Pregunto Vincent resignado a que había cambiado la seguridad de James y la dulzura de Roselyne por estas dos muñecas versión pirata de Tiffany la novia de Chucky con ropa de diseñador y fuerte olor a los perfumes más empalagosos del mundo. Incluso él pensó en cómo era que las abejas y las hormigas no las siguieran todo el día. Tabatha luciendo única como siempre con las extensiones de arcoíris y su música k-pop estaba parada en la puerta de la clase platicando cantando algunas estrofas en japonés mientras Nina se soplaba con un delicado abanico. Vieron como entraba Vincent con Sophia de un brazo y Sienna del otro como estrellas del viejo Hollywood. Por dios! Vengan a ver esto! Gritó Tabatha arrancándose sus audífonos de los oídos, llamando a todos los que estaban en la clase. Oh por dios! –esto… esto no puede ser! Pensaron James y Roselyne uniendo sus pensamientos, cambiando de cara tan drásticamente como si les hubiera dado un derrame facial o una mala inyección de botox. Roselyne sintió que de repente todo tenía sentido. Era verdad que Vincent solo jugaba con todo mundo, estaba con alguien y enseguida se aburría. Era como ese eterno galán
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel solterón estilo George Clooney que lo consigue todo con una sonrisa. Maldito. Ella dijo lanzando el bolso que llevaba con orgullo pero ahora se sentía como si estuviera hecho de basura o peor aún, que fuera de imitación. A James se le humedecieron los ojos, casi derrama una lágrima, era como ver a Angelina Jolie Pasearse enfrente de Jen Anniston con Brad Pitt del Brazo. Pero la sospecha de que esto no era más que un juego de estrategias en el cual el premio es Vincent y en el cual era más que obvio que las sombras no juegan limpio, cambio la perspectiva. Con que estas tenemos. El gruñó en su interior, arrugando la frente, no quería verse dramático como Roselyne. No saben con quién se metieron, Vincent es mío! Y a mí nadie me quita lo que me pertenece! Como amigo soy el mejor, pero como enemigo, nadie… Nadie ha salido vivo de mis venganzas. Las Sombras entraron detrás profesor Gallagher derrochando sonrisas y deslizándose a sus nuevos escritorios. Que hacen ustedes dos aquí? y que hacen ustedes dos allá? Preguntó el profesor Joseph, al ver a las primas Stafford adelante y a las hermanas Lancaster atrás junto a James y Roselyne, quien tenía la cabeza pegada al escritorio como si tuviera resaca. Nada profesor, Solo nos cambiamos de lugar, porque allá atrás no mirábamos bien y nos distraíamos mucho. Espero que no sea problema. Dijo Sienna volteando a ver a James a quien solo le faltaba tener escrito “las odio zorras” en la frente sosteniendo un chuchillo afilado. Ningún problema. El profesor respondió. No quería comenzar una discusión con las chicas más problemáticas de la escuela y terminar con sus influyentes padres en una discusión. *** Que fue todo eso? Le preguntó Hunter a Vincent, quien era casi un despojo del Vincent que era un par de días atrás luciendo una cara demacrada como los modelos de trajes de baño que no comen semanas antes de un gran desfile. Nada, solamente estaba pasando tiempo con mi futura esposa y mi futura amante. Dijo sarcásticamente Vincent rodando los ojos. Piensa en esto, en este momento ellas están con la novedad de que andan contigo, espera un tiempo, veras como se aburrirán de ti, son como niñas pequeñas que quieren el ultimo juguete y solo llega uno nuevo y se olvidan del que ya tenían, sumándole a esto si tú te portas totalmente insoportable con ellas más rápido te mandaran a volar. Dijo Hayden quien estaba sentado sobre el escritorio del profesor jugando con el portalápices.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Es verdad ahorita eres como su juguete nuevo, pero espera a que se aburran de ti, o que llegue uno nuevo –dijo Hunter tratando de levantarle el ánimo. Arruínales la ilusión. Las Sombras llegaron a la puerta de la clase de Vincent cuando el timbre del periodo libre sonó. Vincent, al verlas sabía que era imposible que las cosas mejoraran. Arrastrado por las chicas, caminaron por todos los pasillos, pasaron por la cafetería hasta que los encontraron en los jardines. Pasaron al lado de Roselyne y James que estaban hablando con Nina, Los dos se morían por dentro, pero como siempre había que cuidar las apariencias. Por dentro te puedes estar muriendo, pero nadie a tu alrededor tiene por que saberlo. Pensó Roselyne, quien ya había notado una actitud extraña en James, es verdad que le gustan los chicos con estilo como Vincent, pero será que. Siente algo por él? Era la pregunta que no dejaba de darle vueltas. Varios chicos prácticamente se le insinuaban por los pasillos y él hacía caso omiso. James no se quedó tan tranquilo. Después de todo ya no temía disimular su expresión de odio. Al ver que se dirigían a la banca de siempre. Dejo a Roselyne con Nina y siguió a las primas Stafford caminando sin despegar la mirada de su celular por lo que casi se lleva arrastrada a una chica con su bolso. Vincent, no te había visto, pensé que no habías venido. Y eso que estas tan bien acompañado? Comentó James sabiendo que la hipocresía es lo mueve el mundo de las sombras. La mirada de james cayó sobre ellas dos quienes tenían el rostro tenso y las cejas arqueadas hacia abajo, cualquiera diría que estaban esperando el casting para la nueva versión de exorcista. El les sonrió. No, es que… hacía tiempo que no pasaba tiempo con mis dos chicas. Dijo Vincent pasando sus brazos detrás de ellas. Su mirada y la de James no se despegaron. Huh, ya veo, entonces los dejo, para que sigan platicando a gusto, nos vemos. Murmuró James acercándose a Vincent, dándole un beso en la mejía y despeinándole el cabello peinado hacia atrás sabiendo que le había dejado impregnado el olor a su perfume en su blazer. Men Bitch! Gruñó Sienna entre dientes tensando el rostro mientras seguía a James con la mirada. James siguió caminado, se detuvo en las gradas detrás de la columna y se les quedo viendo como si se tratara de sus peores enemigas. Él dibujó una cara de burla y satisfacción mientras levantaba la barbilla, luego giró y desapareció.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Dónde estabas? Pregunto Roselyne deduciendo que venía de estar con Vincent y las chicas por la expresión de su rostro. No, solamente estaba arreglando unos asuntos. Contestó James respirando profundamente para tranquilizarse, pero su mente seguía con Vincent. Luego queremos ir a tomar un yogurt, en el Century City, entonces, a qué hora llegas por nosotras, a mi casa? Preguntó Sienna pasando sus huesudos brazos a su alrededor. Como a eso de las tres, está bien? Contestó Vincent quien todavía podía sentir el olor del costoso perfume francés de James. Toma, límpiate. Dijo Sophia dándole un pañuelo y señalándole la mejía a Vincent. Vincent lo agarró lo hizo una bola y lo arrojó al suelo. Que tenga que fingir estar con ustedes no significa que deje de tratar a mis amigos, peor aún ignorarlos o limpiarme sus besos. Gritó Vincent sin importarle que las chicas de noveno escucharan y comenzaran a murmurar más de lo que ya hacían desde que los vieron juntos. Tranquilízate! No tienes que gritarnos. Dijo Sophia, sintiéndose cada vez peor esa mañana desde que se sentía la más ignorada del mundo. Voy a hacer como que los últimos diez minutos nunca pasaron, pero siéntate y tranquilízate, si no quieres ponerme de mal humor. Chilló Sienna tronando los dedos, y créeme que hasta ahora he estado tranquila, créeme, no te conviene conocerme molesta. *** Esa tarde el reloj despertador sonó en la habitación de Vincent quien luego de su fatídica mañana en la escuela había decidido invernar. Dormir y desconectarse de la realidad se estaba convirtiendo en su droga. Caminó hacia su cuarto de baño mientras encendía su estéreo y corría las canciones de Panic At The Disco. Se mojó el rostro y se vistió con lo primero que vio en su armario, no sintió ese deseo de verse de lo mejor para una cita. Se paró frente de su espejo antiguo recordando la primera vez que salió con James y Roselyne. Salió de su habitación, atravesó toda su casa y se marchó en su auto deseando que algo pasara e impidiera esa salida. Llegó a la Doll’s House de Sophia, luego de haber recibido un mensaje con la dirección. Se quedó viendo la motocicleta Harley que estaba estacionada en la casa de al lado aplastando un rosal. Contuvo la respiración al ver como dos mini vestidos morados con negro se acercaban.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Un poco más tarde y nos hubiéramos quedado con las dos zapatillas. Dijo Sienna señalando en su reloj que marcaba las 3:35. Con lo tarde que es ya, se nos fueron las ganas del yogurt, ahora queremos ir a Starbucks por algo más, acorde a la hora. Chilló Sophia arreglándose el delineador en el espejo retrovisor del BMW. Ella solamente estaba repitiendo las frases que su prima le había indicado luego de que ella tuviera una crisis y quería renunciar a todo, fingir que nada había pasado y dejar a Vincent en paz. En Starbucks Sophia vio como Sienna se portaba tan zorra que parecía ser capaz de todo, hasta de ponerse a bailar encima de la mesa con la musiva ambiental. Mañana en la noche tengo unas entradas para el club, que dices si nos volvemos locos y bailamos hasta desmallar. Dijo Sienna tratando de sonar sexy. Que tienen en la cabeza! Parece que tanto peróxido ya las dejo estúpidas! Les dijo Vincent quitando la mano de Sienna de su barbilla. Los chicos que los rodeaban los miraban espantados. Sophia miró a su alrededor y solo miraba como las personas trataban de disimular su interés en lo que sucedía en la mesa. No ven lo que estoy sufriendo por no estar con quienes de verdad quisiera estar en estos momentos? no soy un juguete que puede cambiar de dueño sin sentir algo. Dijo Vincent dando un puñetazo en la mesa. Algunas personas saltaron y la chica que estaba detrás de la barra se preparaba ir a ver que sucedía. Hay querido… No me importa lo que sufras, tus sentimientos me son indiferentes. Solo resígnate a cumplir cada uno de nuestros caprichos y todo seguirá como hasta ahora. Dijo fríamente Sienna viendo a Sophia quien parecía estar desmayada.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 27 Tras haber pasado varios días y con ellos varias salidas a la fuerza con Vincent para conseguir la envidia de todos los chicos de Blue Diamond , pero Las Sombras no estaban muy satisfechas con ver como se resignaba Roselyne con cara de mártir y como James parecía indiferente ante la situación luciendo siempre lo último de todas las pasarelas. Sabes, la gloria no te sabe a gloria sin la envidia y el deseo de otros de estar en tu lugar. Chilló Sienna caminando por los jardines, hundiendo sus tacones en el césped húmedo. La mañana era soleada pero aun así ellas llevaban estolas de piel de conejo, guantes y sombrero. No sé si notaste que Roselyne dejó de traer ese viejo bolso, que casual mete empezó a traer tras desaparecerse toda una tarde al igual que Vincent. Dijo Sophia jugándose las pulseras. God, Es verdad, yo sabía que tenía algo nuevo, pero no sabía que era el bolso, lo que es verdad es que esta mejor el que trae ahora a ese que tú dices. Dijo Sienna refiriéndose a un nuevo bolso Prada dorado. Luego de que se apareciera con ese bolso fui con mi tía a Melrose para ver de dónde lo había sacado o si de verdad estaban de regreso y entonces los vi, en esa tienda de caridad. Parece si vamos, compramos unos y se los restregamos en la cara a la zorra. Dijo Sophia tratando de ocultar lo mal que se sentía hablando igual que su prima. Brillante idea! Luego de aquí vamos a comprarlos. Pero Roselyne no es problema número uno. Hace varios días que siento como James nos vigila, hay que encontrar la forma de ponerlo en su lugar. Chilló Sienna entrando por los pasillos, siguiendo a Domenika Danielle y Camille hacia la cafetería. El es una perra. Ella concluyó. *** Necesito desahogarme con alguien y tú eres la primera en la que pensé, entonces a las cuatro en punto en el café francés cerca de Century City? Le pregunté a Harlow, mi ex Bff mientras nos comunicábamos en nuestros periodos libres. Me encontraba inseguro en las cuatro paredes que me rodeaban en Royal Hills, la amenaza latente de que las primas Stafford me atacaran me asustaba. Sabia de lo que ellas eran capaces, pero aun mas importante, ellas eran dos y yo solamente uno, tenía a Roselyne a un lado pero sentía que por algún motivo no contaba con ella. Tenía un nudo en la garganta, jamás imagine que la prestigiosa escuela en la que me moría por asistir seria así, bueno no es la escuela, es la cuestionable admisión de la directora Ravenscroft.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Esa misma tarde se me cubrí con un lindo sombrero que pensaba usar en algún funeral y una chamarra de manga larga, para caminar por todo Sunset Plaza al lado de Harlow quien lucía un nuevo conjunto Juicy en lo que estaba picando la pantalla de su celular rosa mientras hablaba con el chico rubio detrás del mostrador de Starbucks. El olor acetona me tenía algo mareado. Ella se había colocado enormes uñas postizas y yo me preguntaba como ella podía hacer prácticamente cualquier cosa con ellas. No quería quitarme los lentes oscuros Dolce and Gabanna, me sentía cómodo detrás de ellos. El día no había sido de mis mejores y yo solo quería que terminara. Harlow se acerco a mí. Ella notó a la distancia dos rubias cabelleras que llevaban el uniforme de la escuela. Ella dio un par de codazos a James y las señaló con la mirada. Serán?, obvio si son ellas. Pensé en momento que vi los grandes bolsos colgando de sus hombros y las colas de caballo se meneaban a su paso. Acompáñame, quiero ir a ver que tienen de nuevo en esa tienda. Me pidió a Harlow pagando la cuenta y dejando la factura sobre el mostrador. Ella se despidió con un giño del chico y yo sonreí. Dame la mano, necesito que actúes como si fueras mi novia, en este momento yo no soy yo, ni tú eres tú. Le dije a Harlow que estaba totalmente desubicada mientras tragaba la espuma del vaso. Seguí a las sombras hasta la tienda de al lado de la tienda gótica y ahí estaban ellas paradas con sus tacones de suela roja viendo los bolsos vintage que Roselyne tenía. Me detuve al lado de los percheros que exhibían la última colección de Donna Karan en tonos metálicos. Sentí la mirada de las sombras en la espalda como un escalofrío. Agradecí que Harlow ya hubiera entendido la situación. Me tomó de brazo y dijo en voz alta, Mi amor, me compras uno de esos bolsos que están en aquella esquina. Ella ronroneó logrando desviar la atención de las chicas. Nos separamos y yo me escondí detrás de unos estantes llenos de zapatos y carteras dejando atrás a Harlow que se distrajo viendo unos lindos tacones Betsey Johnson. Se parece a James, pero no puede ser, esta con una chica. Se rieron las sombras. Que pésimo gusto el de Vincent para regalarle una bolsa de estas a Roselyne, seguramente se la dio por qué se parece a ella, fea y pasada de moda. Dijo Sienna rodando los ojos al ver que una dependiente se acercaba. La verdad no sé qué le vio. Sinceramente si nosotras no estuviéramos, preferiría verlo con James, por lo menos el si tiene estilo y lucirá mejor con él. Chilló Sophia viéndose en los espejos sin notar la cara de horro de Sienna al escuchar su comentario.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No puede ser! entonces Vincent salía con Roselyne cuando también lo hacía conmigo! Con que razón Roselyne se portaba tan rara cuando el tema de conversación era él o cuando estaba cerca y, por dios! lo sabía! Sentí que todo giraba a mi alrededor, quizás iba a desmayarme en un espacio entre los aparadores, al lado de la colección de zapatos Tory Burch y carteas Juicy. Ya entiendo por qué esta tan deprimida. Estas no solo me lo quitaron a mí, también se lo quitaron a ella, doblemente zorras. Pensé mientras una lágrima corría por mi rostro. Sentimientos que jamás había sentido afloraron en mí. El suelo literalmente se me había movido como en una de esas escenas de terremotos que repiten una y otra vez. Luego de que Las Sombras pagaran los bolsos con tarjeta y se marcharon con las grandes bolsas de la tienda, me senté en una de las sillas para probarme los zapatos, con los ojos cerrados. Sabía que mi expresión estaba asustando a todos a mí alrededor, pero debía disimular. Todas mis sospechas eran ciertas, yo sabía que había algo que Vincent me ocultaba, pero nunca me imaginé que se trataba de Roselyne, todo este tiempo junto a ella sin saber que es mi rival por el amor de Vincent. Estas bien? Me preguntó Harlow al verme ahí sentado sin importarme ensuciar mi costoso pantalón de vestir con un acoplador. Sí, gracias, estuviste de lo mejor, me entendiste súper rápido. Contesté viendo la falda y las medias de Harlow, las cuales no llevaba puestas hace unos minutos. Sí, sabía que querías escuchar que chismorreaban ese par de perras, pero que fue lo que dijeron que te puso tan así? Pregunto Harlow sentándose a mi lado esperando que nadie sospechara que ella era la chica Mob del día. Nada del otro mundo, solo que el chico del que te estaba hablando tenia escondida a otra chica, con la que salía cuando también salía conmigo. Ahora saber por qué está saliendo con esas dos zorras. Eso, eso es lo que me está pasando. Contestó moviendo el cabello con furia. No me importo que ella me viera llorar. En ese momento yo no era yo. Omg! Es enserio? Ese chico debe de ser el gemelo perdido de Ashton Kutcher o algo así para estar tan cotizado. Susurró Harlow quien trataba de imaginárselo con la piel pálida, ojos claros y cabello rubio. De esto ni una palabra a nadie, la amenacé, pero eso ya lo sabes. Me sequé las lagrimas y me reincorporé. Claro, tú sabes que yo soy una tumba. Respondió Harlow en tono de Duh. Pero, qué piensas hacer, después de esto, creo que no vas a poder mirar a Roselyne o a Vincent a los ojos, como si nada.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Dios, Por supuesto que no, no debo levantar ninguna sospecha, ahora que ya se bien quienes son mis enemigos en esta guerra puedo pensar bien en las tácticas y ataques, claro en contra de esas dos… pero… Roselyne, Roselyne que hago con ella, es de mis chicas, como tú. Le dije a Harlow levantándome y caminando por el lugar. Harlow me tomó el brazo y salimos de la tienda sonriendo con el guapo chico de seguridad y cerciorándose que su rostro no saliera en las camas ocultándose detrás de mí. Te salió perfecto, viniste de compras sin honey Money. Le susurré al oído al notar que Harlow escondía el conjunto Juicy en su bolso. Harlow se había vuelto toda un experta en entrar a una tienda y llevarse lo que quiera, solo necesitaba un vestidor y un par de tijeras para acabar con las etiquetas. *** Al día siguiente, las sombras pasaban por molestar enfrente de Roselyne con los bolsos rosa Coach que habían comprado la tarde anterior. Mira lo lindo que esta mi bolso. No el mío está más lindo. No los dos están lindísimos. decían las zorras pasando frente a ella pavoneándose con el estilo de parisina que Roselyne había llevado cuando ella lo usaba. Estas locas creen que soy idiota o qué? Frente a mí ya no tienen esas mascaras. Pero, pobre Roselyne, se nota que les cree cada palabra a esas dos. Pensé al verla desde el otro extremo del jardín. Nina estaba a mi lado porque yo se lo había pedido. Nunca me gusta estar solo y en este momento siento que solo puedo estar cerca de ella. No la puedo ver sufrir así, algo debo hacer para que deje de sufrir, es verdad que los dos deberíamos de estar peleando por Vincent, pero no dejar las cosas así, ellas no pueden salirse con la suya y menos darse gusto arrastrando a Roselyne. Hay placeres que solo han sido hechos para mí. Tomé a Nina de la mano. Acompáñame a caminar necesito pedirte un favor. Le dije Tabatha al verla caminar al lado de las margaritas con su muñeca de trapo. Las dos chicas caminaron una a cada lado de mí y los murmullos por los pasillos no se hicieron esperar. Prácticamente las arrastré hacia el gimnasio. De seguro ya notaron como andan las perras Stafford, la verdad no sé por qué cambiaron de un día para otro. Murmuré ajustándome las cintas de mis converse altos esperando a que la práctica comenzara. El encaje de mis guantes se atorró en una de las cintas y se desgarro. Si supieras, ellas siempre han querido tener algo con Vincent desde que él llegó a la escuela y todo el mundo creyó que las primas lo atraparían, pero él ni las volteó a ver. Si
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel lograron hacer que Vincent saliera con ellas, es porque algo tienen para chantajearlo, pero, no sabes qué será? Me preguntó Tabatha. Noté preocupación en su voz y eso me agrado. No, no tengo ni la menor idea, lo que importa es que ya sé que Vincent no está con ellas por su gusto. Pero lo que te quería pedir es que le digan como puedan a Roselyne todo esto que platicamos, que no les crea nada a ellas. Es muy importante que omitan la parte de que yo también siento algo por Vincent, ella lo ignora y sinceramente prefiero que siga así. Concluí rodando los ojos al ver la cara de duda de Tabatha y una amplia sonrisa de Nina. *** Durante los primeros minutos del el periodo libre Tabatha llamó a Roselyne quien estaba jugando con un vaso de yogurt de fresa dando vueltas por la cafetería para que fueran juntas al baño. Las Sombras quienes estaban sentadas en el marco de la enorme ventana con los vitrales no sintieron normal el que Tabatha quisiera ir acompañada al baño, y por Roselyne menos, ella es mas de las chicas que según ellas solo roban oxígeno junto con las gemelas cerebro. Esperaron a que entraran, las siguieron con cuidado de no hacer ruido con sus tacones se escondieron en el cubículo de minusválidos ese que es más grande y más alejado de los demás. Roselyne, he notado que desde que Vincent se dejó de juntar contigo para estar con ese par de idiotas, como que, te dejaste caer en la depresión, pero mira, yo que las conozco desde varios años atrás te digo que esto que está pasando no es normal, Vincent jamás les hizo caso, y obviamente ellas no se daban por vencidas. Decía Tabatha con su dulce voz mientras se desenredaba las extensiones rosa de su cabello. Estoy cien por ciento segura de que él está con ellas porque está amenazado o por cualquier otra cosa menos porque sienta algo por alguna de ellas. Deberías de buscar la forma de acerté a él, claro, sin que ellas lo noten. Maldita! Maldito intento de China! Gruñó Sophia. Quien se cree que es ella al meterse en lo que no le importa! esa maniaca me las pagara! -dijo Sienna recostándose en el dispensador de papel ajustándose las medias Burberry y viendo lo que alguna chica escribió sobre algún Anthony según ella este chico está más que caliente y tenía un gran pene. Ellas se habían encerrado en un cubículo cuando escucharon los murmullos de las chicas acercarse.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Hay, Tabatha, crees que me he dejado vencer, pero no responde mis llamadas y parece que los mensajes no le llegan y cada vez que trato de acercarme esta con ellas. Roselyne sonreía en su reflejo mientras se alborotaba más el cabello. No te des por vencida, si de verdad lo quieres no creo que sea lógico que lo des por perdido tan rápido y fácil. Yo en tu lugar no se… iría a su casa o lo seguía a donde fuera, no creo que las primas vivan con él en la misma casa o lo acompañen a todos lados. Gracias Tabatha, tu si eres lo que se dice una amiga de verdad, te voy a hacer caso, no me voy a quedar cruzada de brazos, pero, mejor salgamos de aquí, no me siento segura. Ambas salieron tomadas del brazo, compartiendo los auriculares rosa de Tabatha, Roselyne solo movía la cabeza mientras trataba de entender la letra. Al escuchar salir los tacones de Roselyne y las botas con plataforma de Tabatha las sombras salieron asomándose y se sentaron encima de los lavamanos. Por lo visto Tabatha es más lista de lo que pensábamos. No dudo que así como habló con Roselyne ya lo haya hecho con James. Dijo Sophia sacando su estuche de maquillaje, regando su contenido. Dame tú labial rojo Dior. Le dijo exigente Sienna a Sophia estirando la mano. Para qué? si hoy no te combina. Le dijo Sophia sacándolo del estuche y ladeando la cabeza en incomprensión. Ya lo sé tontita, no lo voy a usar para eso, solo mira. Ella lo destapó, lo apoyó frente al espejo y empezó a escribir: Cuidado Chicas! El novio de alguna Se besa con alguien más… Y no es otra chica. Pero porque escribiste eso aquí en el baño? Preguntó Sophia viendo como se había bajado su labial a nivel catastrófico. Solo usa la cabeza prima. Salgamos rápido de aquí, no nos conviene que sepan que nosotras lo escribimos. Chilló Sienna al ver en su reloj que faltaban minutos para cambio de periodo. Chicas vengan a ver lo que escribieron en el baño! Gritaban las chicas de noveno por todo Royal Hills creando una gran expectativa en todas las chicas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Roselyne, Nina y Tabatha acompañadas de Ariadne y Minerva salieron corriendo aun con el uniforme de portes. Las cinco serpentearon entre las chicas y se quedaron paradas frente al espejo junto a las demás. Johanna, la pecosa pelirroja con rostro afilado leyó en voz alta: Cuidado Chicas! El novio de alguna Se besa con alguien más… Y no es otra chica. Por dios! Quien será? Quien podrá estar engañando a alguna de nosotras con un chico? eran las preguntas que todas las chicas murmuraban. Que sexy, homosexual o bisexual. Nina dijo mordiendo su labio. Las chicas que la rodeaban lo miraron en incomprensión. Ariadne apretó la mano de Minerva mientras que Roselyne solo giraba los ojos frente al espejo y miraba cada palabra escrita con Dior rojo. Dios, en este escuela los chicos son más polémicos que las chicas. Pensó Roselyne mientras recordaba algunos escándalos de su antiguo escuela.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 28 Hace un par de días que apareció el escrito con labial rojo Dior en el baño, con el característico sello del anónimo que apareció en el periódico escolar. logrando mantenerse en el top cinco de chismes del mes. Fotografías y citas de esas palabras aparecían en todos los perfiles y blogs logrando ser trending topic por algunas horas junto con el nombre de Royal Hills e incluso chicos de todo el país hacían comentarios al respecto. No se ha sabido nada de quien fue la autora o a quien se refiere. Comentó Tabatha a Ariadne y Minerva quienes miraban el blog de Tabatha en una de las computadoras de la biblioteca. Ella era la única amiga que ellas tenían, luego de que el anónimo apareciera nadie les dirigía la palabra y la directora Ravenscroft les quitó sus privilegios. Di el último sorbo a mi verde y suspiré. Estaba seguro de que ese escrito del que todos hablan no era más que un intento para llamar la atención de las infantiles primas Stafford. Yo se que toda esa cosas son simples niñerías que las chicas con cerebro plástico hacen para crear alboroto. Yo incluso las había aplicado un par de veces en el pasado. En lo que todos estaban ocupados tejiendo en la clase de economía doméstica mientras la maestra Celine ponía su aburrida música de ABBA, según ella para poner ambiente pero era más que obvio que ella era una fan de Mama Mia! Con todo y el enterizo de lona gastado y el cabello maltratado de amarillo e incluso yo había comenzado el rumor de que ella se estaba haciendo cirugías para parecerse a Meryl Streep. Las sombras aprovecharon la oportunidad que se habían quedo fuera por verse en los espejos de sus lockers, caminaron de regreso a su clase, sacaron la colección de revistas de anime y pop asiáticas del bolso de corazón de Tabatha. Ambas se miraron entre sí, Sophia sacó sus tijeras de Hello Kitty del bolso Fendi y sin pensarlo dos veces las cortaron en mil pedacitos, arrancaban, estrujaban las hojas con furia. Luego tomaron su Diario-agenda de “Death Note”, primero pensaron en cortarlo, pero para hacerla sufrir más rayaron la cara de todos los personajes. Mira lo que escribió la cursi. Chilló Sophia escaneando las hojas con los ojos. Me enamoré, me enamoré, me enamoré… de Axel, No puede ser que luego de tanto tiempo juntos Siempre estuvo ahí, y yo sin darme cuenta que era El dueño de mi corazón.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Zorra-loca-cursi, Rompe esa hoja y todas las que tengan algo cursi de esa perra loca. Chilló histérica Sienna con los ojos hipnotizados. Ambas metieron todo de nuevo en el bolso de Tabatha, fue entonces que Sienna vio que la pantalla de su celular estaba encendida en su bolsa de cosméticos. Qué asco! Este es un desperdicio de celular, mira las fotos, todos son chinos y la música escucha. Decía Sophia, poniendo a sonar una canción de SHInee por el Samsun forrado de stickers y lleno de colgantes. Dámelo! Dijo Sienna arrebatándoselo de las manos. Así esa perra asiática va a prender a no meterse en lo que no le importa. Ella lo tiró al suelo con todas sus fuerzas, pero la pantalla aún estaba encendida y aun se escuchaba una contagiosa melodía. Ja, que buen celular tenía la cabellos pintados. Gruño Sienna aplastándolo despiadadamente con su tacón. Mételo todo en el bolso–Sophia temblaba como chihuahua nervioso. Salgamos corriendo tengo miedo de que nos encuentren con todo. Ella dijo caminado hacia la puerta viendo hacia los corredores a través de su espejo compacto. Luego de cerciorarse no habían sido vistas por nadie, ambas salieron de la clase pavoneándose y fingiendo que salían del baño entraron a la clase del segundo nivel, don la maestra tarareaba Whats the name of the Game. Dónde estaban? Por qué se tardaron tanto? Pregunto la maestra haciendo una pausa en su interpretación. Huh, Cosas de mujeres en el baño, si sabe de lo que hablamos. Dijo Sienna señalando su bolso de piel y guiñando un ojo. La profesora asintió y siguió tejiendo. Todos regresaron a la clase con las melodías retumbando como eco en sus cabezas, las sombras se quedaron sentadas encima del escritorio del profesor con las piernas cruzadas jugando con los marcadores y rayando la pizarra con las tizas de colores, ambas querían ver ven primera fila a reacción de Tabatha. Yo pase caminando despacio. Me sentía como si fuera viernes a las tres de la madrugada. La profesora Celine y su aburrida clase tienen ese efecto en mí. Los ojos prácticamente se me cerraban y yo solamente quería dormir. Tabatha tomó su bolso extrañando que estuviera cerrado, cuando ella nunca usa los zippers, según ella es algo que leyó en algún libro de vudú, la abrió, se quedó congelada el ver que todo parecía haber pasado por una trituradora.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No puede ser! Susurró Tabatha petrificada. Yo le escuché distante. Qué pasa? Le pregunto Axel al ver la expresión de su rostro. Tabatha le dio la vuelta a su bolso, todas sus cosas se regaron en el suelo hechas pedazos. Tabatha se dejó caer al suelo, tomando los pedazos de las revistas, vio su agenda rallada con algunas hojas arrancadas. Notó debajo de lo que quedaba de su cuaderno de dibujos su celular con la pantalla quebrada justo en el medio el agujero como un balazo, en realidad era un taconazo. Axel y Roselyne se levantaron de sus escritorios y se agacharon a su lado juntando todas las cosas. Yo me quede viendo fijamente a las sombras sin parpadear. Sophia sintió mi mirada como navajas perforándola. Sienna solo me regreso la mirada con un gesto de satisfacción viendo como Tabatha empezaba a soltar algunas lágrimas. Zorras malditas! quien ríe al último ríe mejor! Pensé mientras me acercaba. Me incline y ayude a recoger lo poco que quedaba de las cosas de Tabatha. Dios, Quién? Quién? Pudo hacerme esto, quien podrá tener tanto odio en mi contra? gritaba Tabatha tirándolo todo en el basurero. Me acerque a ella junto con Axel y Roselyne. Tranquila Tabatha, no le des el gusto a quien te hizo esto, hoy no puedo, pero mañana te prometo que nos vamos de compras para comprar cosas nuevas, solo me dices cuál es tu tienda favorita y compramos todo lo que te rompieron. Dije riéndome maliciosamente en la cara de las sombras. Roselyne! Lo que le paso a Tabatha fue obra de nuestras queridas amigas, pero están locas si creen que se va a quedar así, quiero saber si cuento contigo para vengarme de esas zorras? Le pregunte caminando a su lado cuando el último periodo había terminada y todo me miraban con mi bolso de cadenas en el hombro y los grandes lentes dorados. Por supuesto que sí. Creí que solo yo había llegado a esa conclusión, pero tú y yo pensamos igual. Esas primas ya me hartaron! Pero cómo? Preguntó Roselyne. Fácil! La semana que viene son los intercolegiales, y sería una lástima que le pasara algo a los uniformes de las perras, sin los uniformes aprobados no podrán participar, así lograríamos dos cosas, vengarnos y salir solo tú y yo al frente de toda la rutina. que te parece? Cuenta conmigo! pero creo que notaran que solo nosotros pudimos haberlo hecho, no crees? Dijo Roselyne estrechando sus manos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Para lo que me importa, la verdad quiero que sepan que si se meten conmigo o con mis amigas van salir más que raspadas. Dije dándole un beso en la mejía al notar que una pareja se besaban recostados en mi McLaren. Capitulo 29 Sin cargos de conciencia como chicas obesas en MacDonald’s, luego de haber destrozado todas las cosas de Tabatha en la escuela, las sombras estaban paradas enfrente de Juicy Couture viendo la nueva colección Animal Print, para no estar aburridas esperando a que Vincent apareciera. Era la decima tienda en que pasaban después de Cartier y Tourbillon. Sophia, estaba viendo unas botas estilo safari con la boca abierta y babeando enfrente de la vitrina, notó en el reflejo a una pareja que estaban sentados en una banca detrás de ella, se miraban tan enamorados compartiendo un MacFlury con las manos entrelazadas con que así es como se mira el amor. La chica lucia linda con vestido rojo y el cabello en una trenza. Sienna giró y los miró también. La verdad, yo sé que Vincent es un capricho más, es como esa bolsa gigante Balenciaga que no conseguía hasta que la tuve me sentí completa. Pensó Sophia quien al imaginarse en lugar de ellos, no se imaginó con Vincent, sino que con Hunter, quien siempre ha sido el nombre que escribe en la parte de atrás de sus cuadernos rodeado de corazones con su pluma rosa y en quien piensa cuando escucha a Bruno Mars encerrada en su habitación. Aprovechando que Vincent no había llegado y que notó a Sienna tranquila esa tarde, sin la vena saltando de su frente y sin las pupilas dilatadas, junto todo el coraje posible para hablar como le hablan a ella. Volteó a verla, inhaló aire hasta llenar sus pulmones y solo dejo ir las palabras. Quería decirte que… te dejo el camino libre con Vincent, se nota que entre nosotras dos a ti te atrae más. Siento que cuando está contigo es diferente que cuando está conmigo. Ella dijo haciendo su fleco hacia un lado. Dios, estas Segura? Después de todo lo que hemos hecho por conseguirlo? Preguntó Sienna tratando de ocultar su satisfactoria sonrisa. Ella ya había planeado mentalmente un par de cosas para alejar a su prima de Vincent para cuando fuera necesario. Sí, estoy segura, pero obvio sigues contando conmigo para lo que sea! esto no cambia el odio que le tengo a las perras de Blue Diamond, no descansaré hasta verlos donde deben estar. Dijo Sophia tratando de sonar como los chicos de los que habla Taylor Swift en Mean. Ella prácticamente huyó del lugar.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Para cuando Vincent llegó al Rodeo Drive se sorprendió al ver que solo estaba Sienna sentada en la barra del café, sus tacones rosa colgando de la silla alta, su rubia cabellera y su chillona voz exigiéndole algo a la camarera. Estas dos están juntas en todo momento, me recuerdan a los gemelos de “Alice in Wonderland”. Seguramente ahora tendré que salir un día con una y otro con otra. Murmuró Vincent arrastrando sus botas vintage avanzando hacia ella. Un grupo de chicos junior lo saludaron a la distancia. Donde está Sophia? acaso no vendrá con nosotros hoy? El pregunto cuando Sienna se aferró a él asfixiándolo. No, de ahora en adelante solo seremos tú y yo, lo cual es mejor para… ti. Te has quedado con la mejor de las dos. Dijo Sienna haciendo de menos a su prima, ya que se debe de tener algo de estúpida para despreciar a Vincent. Vincent se deslizó en la silla de al lado de Sienna y sonrió al notar los murmullos de otros chicos en la mesa de al lado. Él estaba seguro que ellos lo comprenderían, o si querían estar en su lugar, el gustoso se los cedía. Sienna es preciosa pero es un demonio por dentro. El pensó cuando escuchó que ellos hablaban sobre unos cursos universitarios. Mira… fíjate que me ha estado yendo mal en la clase de algebra avanzada, por lo que me inscribí en clases de reforzamiento por las tardes, dos días a la semana. Por lo que no voy a poder salir con ustedes, perdón, contigo esos días. Dijo Vincent, mintiendo para escaparse esos días con Roselyne y con James, tanto tiempo sin ellos, cada minuto del día pasar pensando en ellos. El no tenerlos era como estar bajo el peor castigo de todos. Prácticamente la excusa perfecta le había caído del cielo. Y hay alguna posibilidad para que yo pueda ir contigo a estudiar… sería solo para pasar más tiempo junto a ti. Sienna le ajusto el nudo de la corbata de Tommy Hilfinger. Lo siento, pero no. Es algo preuniversitario. Vincent desvió la mirada. Lástima. Murmuró. Que cree? que todavía miró Winnie Pooh o qué? Esto no es más que una vil mentira, pero por lo menos se esconde para estar con James o Roselyne, la verdad no me importa, con tal de que yo sea la novia oficial. Ella pensó enrollando un mechón de su cabello en su dedo despidiendo odio con la mirada e hipocresía con la sonrisa. *** Sienna salió del BM rojo somatando sus alpargatas Candies enfrente de la Doll’s House luego de haberse comido a forzoso besos a Vincent y de haberlo exprimido en Brooks and Brothers, luego en La Dolce Vita y finalmente en Lalique. Estaba más que desesperada
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel por contarle todo a Sophia, quien estaba muy agradecida por haberle dejado el pastel entero para comérselo ella solita. Mejor así, no pierdo a mi mejor amiga para quedarme con mi novio pensó mientras se quitaba su pulsera de Friendniversary en la que colgaba la llave junto con los otros dijes. Le envió un mensaje tirada sobre el sofá de peluche rosa y abrazando al peluche de My Melody. Urgente, en la DH  Sophia llegó corriendo a la Dolls House empujando el asiento del chofer con sus tacones para que acelerara y para que cambiara de estación, la voz de Hilary Duff esta tan pasada de moda que no quería recordar cuando ella estaba obsesionada con ella y las nuevas canciones solo la hacen sentir deprimida. Sophia entró, aun comiendo el Cupcake de doble chocolate, el cual estaba totalmente prohibido comer, pero luego de haber intentado hablar con Hunter por cualquier forma y que no contestara era obvio que estaba molestísimo con ella. Ni modo, como gran amigo de Vincent, seguramente ahora piensa que soy de lo peor. Pensaba Sienna desahogándose en la cubierta de chocolate con chispas la cual se le había antojado cinco minutos atrás cuando estaba viendo el especial de Ace of Cakes en Food Network. Luego de que te fuiste, llego Vincent, a que no adivinas con que cuento me salió? Dice que le está yendo mal en algebra y que por eso va a recibir clases dos veces por semana en dios sabrá donde, según el yo me creí el cuento, pero por favor, si esto nos solo para tener las tardes libres y salir con el par de solterones desesperados. Gruñó Sienna viendo con asco como Sophia comía como señora gorda tanto chocolate, ella solo estaba preocupada porque no ensuciara su cojín de unicornio favorito. Ellos no son los que han robado una foto y amenazar a Vincent con mostrársela a Roselyne. Pensó Sophia limpiándose las migajas de su vestido. Por lo visto a Vincent ya se le olvido la foto o ya le da igual lo que Roselyne piense de él. Será que se está decidiendo por James? tenemos que pensar en algo para evitar que esto suceda. Nosotras no podemos seguirlo a todos lados, mucho menos si se encuentra con alguno de ellos y se dan cuenta de que estamos ahí. Es capaz de decir toda la verdad, y ahí se termina nuestra relación. Yo estaba pensando en dejar que salga con quien se le dé la gana. Pero luego pienso en que si alguien lo llega a ver un día con James, otro día con Roselyne la que va a quedar mal solamente voy a ser yo! quedaría como una idiota frente a todo el
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel mundo! Eso es algo que jamás voy permitir. Chilló Sienna mordiéndose las uñas de acrílico Dolce and Gabbana. Tengo una solución temporal para estar informadas de cada movimiento de Vincent y no estar involucradas en ello. -Nuestro vecino, Carter, me parece, que aún nos debe una, por haberlo encubierto aquel día que se escapó y nosotras dijimos que nos estaba ayudando. Sigue viviendo solo su abuela? Pregunto Sophia viendo por la ventana de al lado. Sí, me parece que sus padres lo echaron de casa por rebelde. Gruño Sienna, sus ojos brillaban y su rostro se dibujó en su mente. Carter es el típico estereotipo de rebelde con su motocicleta Harley Davidson y chamarras de cuero con calaveras, pero debajo de todo eso se oculta el chico más lindo de toda la calle con sus desordenadamente perfectos rulos y piel morena, es el galán latino perfecto con el que varias sueñan. Pero… que tiene que ver el con todo esto? Pregunto Sienna. Es que se me ocurrió, de que él podría hacernos el favor de seguir a Vincent a donde sea que vaya, y luego contarnos todo lo que mire. Él puede seguirlo sin tener que ocultarse o disfrazarse. Tú crees que acepte? Chilló Sophia brincando sobre el sofá. Acabo de verlo estacionar su Harley y viéndose tan sexy como solo él. Eso tenlo por seguro! No solo me debe el favor de ese día, ha habido otras veces en las que su abuela me ha preguntado por él y yo lo he encubierto. Es tan lindo que soy capaz de mentir por él. Sienna fingió interés en una pila de revistas. Ella tenía muchas cosas con que chantajear a Carter. Entonces… dices que lo viste al llegar, vamos de una vez, quiero saber si contamos con él o no. Dijo poniéndose de nuevo sus botines Pierre Hardy y alcanzándole su chaqueta Saint Laurent a Sophia para estar combinadas. Sienna y Sophia se acercaron a la oscura entrada de la casa de Carter, agarradas del brazo y un poco asustadas. Lo vieron ahí sentado en las gradas fumando un cigarro viendo las estrellas. Hola Carter, cómo has estado? Preguntó Sienna coquetamente pasado el cabello por detrás de su hombro al descubierto. Ps… bien aquí, pensando en cómo decirle a mi abuela que me echaron de Hawthorne High. No sabía que vender “cosas” en el baño fuera prohibido. Su rostro estaba enfurecido.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Las chicas se miraron mutuamente y sintieron escalofríos recorrer su brazos. Pero que las trae por aquí? No les da miedo que se les pegue el olor a humo en sus chaquetas? Pregunto Carter soltando una sonrisa cargada de humo. La verdad necesitamos de tu ayuda, no sé, divagó, se nos ocurrió nadie mejor para ayudarnos que tú. Chilló Sophia, sintiendo desfallecer por lo lindo que eran sus ojos de cerca. Para ustedes dos… lo que quieran, pero suéltenlo de una vez. Dijo Carter apagando su cigarrillo pisándolo con sus botas viejas y gastadas. El estaba fascinado de los ajustados, cortos y brillantes vestidos de las primas. Verás, el novio de Sienna está saliendo con otra chica y al parecer con otro chico, mi sister está muy preocupada, no es para menos, como tu novio te puede estar engañando con otra y para empeorar con otro, es algo así como algo que sabes pero prefieres creer que es mentira. No estamos seguras, lo que necesitamos es que los sigas un par de días a la semana, cuando supuestamente va a clases de algebra, nosotras sabemos que es mentira pero necesitamos que nos digas si esta con alguien más, como es, y bueno todo lo que mires. Entonces, podrás hacernos el favor? Preguntó nerviosa Sophia hablando de corrido sin respirar. Huh, Solo dos días a la semana, un niño mimado. Si, cuenten conmigo, solo necesito todos los datos de tu novio, a donde y a qué horas se encuentra con las otras. Dijo Carter bajando las gradas del pórtico y acercándose a ellas. Creo que queras decir los otros. Lo interrumpió Sophia, o las otras está bien, o ya sea mejor The Others como la película de Nicole Kidman. Thanks! eres un amor! Ellas dijeron abrazándolo, dejándole el olor de su CH y en el caso de Sophia la Ricci Ricci, en la chaqueta de cuero. Solo una cosa. Dijo Carter apartándolas, tensado sus predominantes cejas. Ambas ladearon sus cabezas y sonrieron, ellas estaban seguras que la luz de la luna y la de los faroles lo hacían ver como si fuera James Dean, pero ellas ya detestaban ese nombre a morir. Necesito que le digan a mi abuela que estamos estudiando en la misma escuela y cualquier cosa somos grandes amigos, me va bien en las clases y bueno ustedes ya sabrán que inventar para que se quede tranquila. Carter sacó una botella plateada de la bolsa de su chaqueta, le dio un trago y se aclaró la garganta. Les ofreció a las chicas y ellas se quedaron inertes.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Con un novio como el que tienes estoy seguro que te hace falta. Le dijo a Sienna quien asintió con la mirada. Tomó la botella y dio un gran trago. El licor le quemó la garganta. Sonrió y camino junto a Sophia de regreso. Todo estaba perfectamente planeado. Ella siempre tiene todo lo que quiere. Capitulo 30 La sangre volvía a correr sus venas, el viento había vuelto a despeinar su rubio cabello con iluminaciones, y él había vuelto a vestirse con sus atuendos de Banana Republic, la esperanza de volver a estar junto a Roselyne y James le devolvió esa misteriosa sonrisa a Vincent. Todos en la escuela no hablaban más que de los intercolegiales y como Roselyne y James habían superado a sus antecesores, en todo sentido, ellos habían ocupado y mejorada los lugares de Camillo y Carlotta y ni siquiera habían llegado a ser comparados con las primas Stafford, solamente habían sido mencionados en la misma oración y ellas eran opacadas detrás de sus nombres. Hayden y Hunter estaban practicando más que nunca, las chicas los miraban desde las ventanas de la cafetería mientras el equipo de porristas daba los últimos ensayos mientras temían que alguien disparara el balón hacia ellos y dañara sus sobrevaluados rostros. El olor a césped mojado el día antes de la competencia, para James era el olor a la venganza y para Roselyne era el olor del camino a la máxima popularidad. Esa tarde Las Sombras se desconectaron de todo para los arreglos de último minuto, las redes sociales no estaban bajo la mirada de un par de arpías y los centros comerciales no tendrían el molesto sonido de sus tacones toda la tarde. Las porristas de las otras escuelas siempre lucían largas cabelleras, piel bronceada de aerosol y manicura recién hecha. Debías olor a químicos si querías darte a notar en la competencia. En el salón Batia & Aleeza, Sophia estaba sentada en la silla giratoria viendo como un par de chicas de color trenzaban su cabello pegado al cuero cabelludo estirándole el rostro dejándola como si se hubiera inyectado botox, luego le cocieron en ellas unas extensiones tan largas que le llegaban a la cintura con largos riso que parecían esas decoraciones de chocolate que ponen encima de los tentadores tiramisú. Sienna la miraba del otro extremo del salón mientras le hacían unas iluminaciones y reflejos en tonos dorados y blancos en todo el cabello y una chica le arreglaba las uñas, según ella sus uñas eran demasiado quebradizas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Esa misma tarde se pasaron practicando la pirueta doble en el aire encima de la colchoneta rosa de la Doll’s House, y Sophia quería practicar las elevaciones, las cual eran de las más difíciles para ella, el ser tirada al aire y el no saber si te agarrarán de regreso es algo traumatizante. James estaba con Roselyne en Messenger desde su celular, estaba dando vueltas en Stefano Ricci mientras Roselyne cambiaba de canales como loca en su LCD. Mañana llevaré unas tijeras y una botella con cloro, según el reglamento, si algún integrante del equipo no tiene el uniforme previamente aprobado no podrá participar. James dejó de teclear al ver que una chica estaba vistiendo a un maniquí con un hermoso chaleco a rayas, él sabía que lo podría combinar con uno que Vincent usa cada fin de mes. Lo único que voy a necesitar de ti es que vigiles que nadie se acerque a los vestidores cuando todos estén viendo el acto de apertura, ese es el momento indicado para destrozar sus informes como ellas lo hicieron con las cosas de Tabatha. Escribió James cuando ya tenía el chaleco en sus manos. Sabes acabo de ver la nueva foto de perfil de Sophia, según se mira está en el espejo de algún salón con unas extensiones preciosas, claro que son un desperdicio en esa cabeza, pero se me ocurre que algo podría llegar a caer en ese cabello mal pintado. Escribió Roselyne pensando en comprar uno de esos espray hidratantes para el cabello, de la misma marca que usan las primas Stafford y cambiar su contenido por peróxido puro. El arte de destrozar el cabello de otras chicas era algo que le había aprendido a Bianca quien disfrutaba de ver a las chicas con el cabello corto, manchado o escondido debajo de sombreros y pañoletas al día siguiente. *** Era la mañana de los intercolegiales, Las Sombras lucían un tono de piel casi naranja zanahoria combinando con sus bolsones Roxy. El acetona todavía se podía oler de sus uñas mezclado con la gruesa capa de spray de su cabello y la cabeza de Sophia le dolía más que con una de sus migrañas luego de pasarse la noche en un club. James y Roselyne llegaron casi al mismo tiempo a los campos de Hollywood High School, se quedaron sorprendidos de ver tantas porristas plásticas, es increíble como parecían muñecas inflables con extensiones baratas y el maquillaje combinado con los uniformes que cualquier payaso envidiaría. Musculosos chicos con los brazos cruzados para aumentarlos y esquizofrénicas directoras y maestras corriendo por todo el lugar.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Roselyne se había pintado con espray unos mechones rojos para combinar con la minifaldita del uniforme, ella estaba segura que Tabatha levantaría una ceja al ver que los mechones lucían fabulosos en ella. James solo se había puesto los lentes de sol de su padre en la cabeza con los converse hasta la rodilla. Él sabía que todos los chicos se cuelgan todos los accesorios y el resaltaría más con menos. Lo trajiste todo? Preguntó Roselyne sacando la botella de hidratante para el cabello Sebastian que estaba escondida detrás de las gradas en la tercera fila, ella incluso miró los calzoncillos Hanes de algún chico gordo. Por supuesto, primero olvidaba los accesorios pero no las herramientas del mal. Se rio James al ver la expresión de horror de Roselyne. Pero antes que nada querida, debo decirte que yo jamás me ensucio las manos. Nina te acompañará y te ayudará con la venganza. El sonrió. Confías en ella? Roselyne frunció la frente en incomprensión. Por supuesto. James respondió tomándola de la mano. El había hablado con Nina la noche anterior. Le había mostrado las fotografías que había tomado Harlow cuando le pidió que la siguiera y prácticamente le había dicho que si no quería que todo Beverly Hills la viera en las piernas de un señor que podría ser su abuelo debía obedecerlo en lo que fuera que el quisiera. Vincent estaba particularmente feliz esa mañana, acompañando a Hayden y Hunter en el sorteo de equipos a enfrentarse. Pero lo que le alegro la mañana fue el que su prima, la que consigue de todo, le vendiera las entradas VIP para el desfile de Marc Jacobs en la semana de la moda ese fin de semana. Él lo tenía todo planeado, conduciría hasta New york, pasarían por uno de los restaurantes de carretera el tomaría cerveza barata y James soda de dieta. Que tan alto saltara James de alegría cuando lo invite? Solo el, yo y toda esa ropa lindísima como solo Marc Jacobs sabe diseñar. Entonces eso… del desfile de modas es solo con James entonces… eso quiere decir que te decidiste por… Tartamudeaba Hayden sin quitar los ojos de la pantalla que anunciaba el sorteo. Nada! Esto no quiere decir nada! invite a James al desfile solo porque sé que él lo va apreciar tanto que haber si no lo mato solo con mostrarle la entrada. Vincent murmuró al ver a los chicos del equipo de futbol de su antigua escuela y algunos con los que se había
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel enfrentado y la situación no había quedado en buenos términos. A Roselyne le tengo planeado otra cosa más a su estilo. Huh, me imagino que tus pretendientes ya deben de haber llagado, luego de todo esto empiezan las competencias de porristas. Si se enteran que estas aquí y no los fuiste a ver… ahí si te matan. Dijo Hunter sonriendo. Y tú, que dices de Sophia? Le pregunto Hayden a Hunter con un codazo. A ella, ni me la menciones! El otro día me estuvo llamando como la loca que es. Lógicamente no le conteste, yo no quiero estar con una desquiciada que es capaz de chantajear a mi amigo y destrozar las cosas de Tabatha. En todo caso prefiero hacerle caso a cualquiera de las chicas de noveno Antes de ser visto con ella. Dijo Hunter abrazando a Vincent antes de acercarse con el resto del equipo y ver como todos los entrenadores tomaban un papel del sorteo y firmaban todas las hojas sobre un papelero. En los vestidores Nina se escondió en las duchas, Roselyne estaba encargada de sacar a todas para ver la apertura, lo cual es de lo más aburrida pero solo así saldrían todas las plásticas y solo lograría hacerlo si hacia un gran escándalo. Ya va empezar la apertura y el vocero de Pepsi esta guapísimo! Gritó Roselyne asomándose por la puerta. Todas terminaron de verse en los espejos y salieron como en estampida. Roselyne se quedó parada al lado de los lockers viendo como las sombras serpenteaban entre las chicas. Llamó por teléfono a Nina, ya es seguro Salir. Susurró. Nina sacó las tijeras de Martha Stewarth y la botella con cloro que James había metido en su bolso la tarde anterior en Wal-Mart. Abrió los bolsos Roxy de las sombras, sacó los uniformes azules con dorado. Sintió un poco de dolor en destrozar los lindos uniformes de Royal Hills, pero la amenaza de James es mucho más fuerte. Sin pensarlo empezó a cortar las minifaldas y los tops, como cuando se cortan hojas de papel para hacer copos de nieve. Roselyne miraba horrorizada desde la puerta como Nina parecía como poseída sin parpadear mientras destrozaba todo. James dio una vuelta por el lugar y regreso al corredor. El estaba vigilando que nadie se acercara. Luego de que los uniformes terminaron despedazados, destapó la botella con cloro salpicó las bolsas y los restos de los uniformes, tomó las bolsas de cosméticos Clinique, las tiró al suelo y bailó flamenco encima de ellos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Escondió todo el desastre debajo de las bancas. Se dio la vuelta, camino hasta Roselyne, quien literalmente tenía la boca abierta de la impresión. Listo! Ella dijo en una sonrisa. Tu turno de destrozarle el cabello a la zorra. Le dijo James a Roselyne cerrando la puerta y jalando a Nina del brazo. Luego se sentaron al lado de las chicas de L.A High school quienes lucían sus nuevos uniformes y el cabello alborotado. Unos minutos después Roselyne se sentó a su lado. Prohibido regresar con todas, hasta que la última entre, nosotros las seguimos, les aconsejo que practiquen su cara de sorpresa, por si llegamos a necesitar una cuartada. Les advirtió James, viendo a las sombras y pensando en que cara pondrán al ver la sorpresita que les espera. Sabía que se estaba rebajando al hacer una niñería como esa, pero hacia demasiado tiempo que no se divertía así. Al terminar la apertura, empezaron a salir los jugadores de todas las escuelas. El equipo de Royal Hills era el cuarto en jugar, por lo que en un par de horas saldrían las porristas a animarlos. Todos los equipos de porristas se levantaron y se dirigieron a los vestidores. James estaba un poco nervioso por lo que podía suceder, él había encendido la mecha de una enorme bomba. Se quedó parado al lado de Rooke la segunda porrista voladora del equipo. Roselyne se sentó en la banca, fingiendo que escribía un mensaje en su celular mientras escuchaba música. Las sombras abrieron sus locke’s mientras comentaban el pésimo gusto de Roselyne, el chico parecía ser clon del chico horrible que sale con Megan Fox en Transformes, es tan horrible que ellas ni se preocupan por saber su nombre. El olor a cloro se sintió como un puñetazo en sus respingadas narices. Sacaron sus bolsos, los cuales estaban empapados y desteñidos. Metieron sus delicadas manos y solo sacaron un puñado de tela destrozada y manchado. Sienna lo tiró al suelo. Vio tirado, aplastado y regado su lip-gloss Dior debajo del asiento, se agachó y vió como todos sus cosméticos estaban regados. Zorra! Maldita! Quien fue la idiota que nos hizo esto? no saben que sin el uniforme no podemos participar? Que será de este equipo sin sus capitanas? Nada! No será nada! gritaba histérica Sienna asesinando con la mirada. No! nosotros nos bastamos sin ustedes, hasta es mejor. Así el público no se distraerá con tanta falsedad y vera lo bueno que somos, y… en su lugar estarán los que siguen… Roselyne y James si no estoy mal creo que podrá llenar sus Skechers. Dijo Suemy, la
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel mejor en piruetas de todas, a quien le parecía fabuloso el autor de ese desastre. Como no se me ocurrió antes? Se preguntó. Sophia, sabía que eso no era más que una probada de lo que le habían hecho a Tabatha, aunque ella no estuviera ahí, alguien la había vengado. Se sentó resignada al lado de Roselyne, que tenía puestos los audífonos pero no estaba escuchando nada, estaba disfrutando de la sesión de gritos. Las manos le temblaron, ella recién había intercambiado las botellas de hidratante para el cabello de la repisa de al lado del espejo. Esta era la primera vez que ella hacia una travesura de este tipo, entonces supo que prefería ser la que vigilaba la puerta y reía al ver el resultado. Sophia se plantó enfrente del espejo viéndose cada detalle del rostro, al parecer le preocupaba que el drama del momento le hubiese sacado alguna arruga. Ella estiró la mano y tomó su hidratante, las extensiones habían comenzado a tener algo de freeze y la insoportable picazón de las trenzas parecía disminuir con el producto. Ella comenzó a aplicarlo sobre todo su cabello mientras tomaba sus rizos entre sus manos. Ella volteó a mirar a las demás chicas cuando desconoció el olor de lo que se había aplicado en su falso y rizado cabello. Roselyne saltó del susto y volvió a tomar el celular de sus piernas. Tranquila, habrá alguna solución, seguramente que tienes más cosméticos en tu casa. Le dijo Roselyne poniendo su brazo sobre su hombro, viendo fijamente su cabello. Que ocurrió aquí? Preguntó la entrenadora Martínez, su frente estaba más arrugada que de costumbre y sus labios más fruncidos que nunca. Nada! Solo que destrozaron nuestros uniformes hicieron pedazos todo mi maquillaje y echaron cloro hasta morir! Solo eso! Gritó Sienna quien estaba recostada en la pared con los ojos húmedos y las manos empuñadas. Esto seguramente fue obra de alguien de otro equipo! Nunca debieron de dejar solo el vestidor! En que estaban pensando dejando solas todas sus cosas? entre animadoras no existe el compañerismo! Dijo furiosa la entrenadora dejando caer su pesado bolso al suelo. James suspiro de alivio al ver cómo sin querer la entrenadora los había salvado como de milagro culpando a otras animadoras. Dios… Y ahora qué haremos? Preguntó Sophia. Nada, sin el uniforme no pueden competir! Su lugar será tomado por los segundos al mando, Roselyne y James. la entrenadora ahogándose en Power Drink.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Ayúdame a levantarlo todo! Le gritó Sienna a Sophia, con la cara roja de furia y dejando correr un par de lágrimas, las cuales se secó de inmediato, no quería demostrar lo mucho que le había afectado. Cuando Sophia se levantó, todas se quedaron viendo como las hermosas extensiones de cabello color chocolate comenzaban a cambiar de color, tornándose en diferentes todos de amarillo. Parecía ser el cabello de la directora Ravenscroft. Roselyne las miró a todas, quienes la miraban y parecía que la adoraban. Ella se quitó de inmediato de donde estaba sentada, parándose al lado de Jordan el lanzador de voladoras. Todas se voltearon, empezaron a disimular la risa platicando de lo primero que se les vino a la mente, algunas se salieron disimuladamente del lugar, no querían ver como volaban cabezas. Cuando Sophia se agachó para recoger sus sombras de ojos Tous Colors que milagrosamente estaban intactas. Qué? Gritó Sienna dejando caer de nuevo los cosméticos. Lo cual asustó a Sophia que se golpeó la cabeza con la orilla de los lockers. Prima! qué fue lo que le paso a tu cabello? Sienna puso sus manos sobre la cabeza de Sophia, luego las quito, no quería extender más el daño. Que tengo? Que tengo?-Preguntaba Sophia tocándoselo, cuando volteo a verse en el espejo. Sus hermosamente oscuros rulos se habían esfumado dejando en su lugar lo que parecían ser unas malas mechas californianas. No me digas que es lo que estoy pensando? Chilló Sophia horrorizada. God… Si! Fue por peróxido, lo tienes en todas las extensiones nuevas! Gritaba Sienna pasando sus dedos. Una bola de cabello se enredó en su mano. No puede ser! Esto es una emergencia! Esto solo lo puede arreglar Giancarlo! Decía Sophia a quien se le corría el delineador dejando unas líneas negras con cada lágrima. Tomaron lo que quedaba de sus cosas y las tiraron furiosas en el basurero. Espero que esto no lo haya hecho alguien de nuestro equipo… Eso se llamaría auto sabotaje! Zorras, han perdido a las estrellas de equipo! Gruñó Sienna saliendo del lugar con Sophia que lloraba como viuda dando un portazo. Las chicas se miraron entre sí por unos segundos, luego algunas comenzaron a soltar risas burlonas y siguieron arreglándose frente a los espejos como si nada hubiera ocurrido. Luego de haber manejado como locas en el Mini Cooper de la familia, se estacionaron en Melrose y por primera vez entraron a un lugar sin previa cita como solían hacer en sus
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel tardes de manicura, lattes y chicos lindos. Sophia se dejó caer en la silla de cuerina fucsia del salón de Giancarlo quitándose todo el delineador que tenía regado en la cara. Por dios! Que desastre traes en la cabeza niña! Grito Giancarlo dejando de cepillarle el cabello a una señora de enorme frente y manos arrugadas. Lo sé… haz lo que puedas para arreglarlo… lo que sea! Chilló Sophia mientras una chica le alcanzaba una botella de agua mineral. Sienna se estaba haciendo una pedicura anti-estrés. Luego de lo ocurrido sería el colmo que me saliera una cana o una arruga del enojo. Le dijo a la chica de ojos rasgados que las miraba como si fueran drama queens. Mira, que lo de nuestros uniformes lo hayan hecho algunas zorras envidiosas de otro equipo lo creo, pero lo de tu cabello, eso, solo lo pudo haber hecho alguien que estuviera cerquísima de nosotras, que supiera que productos usamos. Dijo Sienna poniéndose dos rebanadas de pepino en los ojos en el sofá de al lado. Lo único malo es que todo el mundo estuvo cerca de mí, recuerdo a algunos de los que me saludaron, abrazaron, besaron y las chicas de la escuela “Mount of Bitches” que estaban detrás de mí, en la fila para los algodones de azúcar. Cualquiera de esas chicas pudo haber sido la envidiosa. Cuando Giancarlo terminó con el cabello de Sienna… la giró frente al espejo y le quito la toalla. Él cruzó los dedos y cerró los ojos. Por dios! que le has hecho a mi cabello! Gritó Sophia furiosa viendo el corte de cabello que usaba Rihanna cuando empezaba a hacerse notar. Lo siento es que el peróxido no solo estaba en todas tus extensiones, también estaba en tu cabello natural, destrozándolo casi por completo. Lo tuviste mucho tiempo, alguien sabía lo que hacía cuando te lo aplico. Pero tu niña que acaso estabas muerta que no te diste cuenta cuando te estaba decolorando o qué? dijo Giancarlo tratando de evitar una sesión de gritos histéricos, acababa de salir de una señora furiosa por cómo le había dejado las cejas como para aguantar al par de primas. Las otras chicas en el salón voltearon a ver a la chica histérica. Algunas comenzaron a murmurar desde los sacadores y otra se levantó del lava cabezas para no perderse ni un detalle de la dramática chica. Tranquilízate querida! Ese corte nunca se vio tan bien, ahora ya puedes usar todas esas diademas con plumas que tanto te gustan. Murmuró Sienna comiéndose las rebanas de pepino.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Es verdad, y van a lucir divinos los aretes tipo candelero de los ochentas que están tan de moda! Ella se levantó más tranquila y caminó hacia una de las vitrinas donde tenían todo tipo de accesorios. Pero sabes que es lo que me tiene de verdad molesta? El solo pensar que en este momento deben de estar por salir a competir nuestro equipo. Chilló Sophia aun sollozando. Déjalos, que lo disfruten esos idiotas, luego de esto Roselyne y James estarán tan atrás de todas las formaciones que nadie los vera. Sophia la miró indirectamente, ella estaba segura que si lo hacían bien ellos les quitarían las coronas de capitanas como lo habían hecho con las coronas de abejas reinas, aunque Sienna no lo aceptara. Por ejemplo, luces divina con estos aretes. Sienna dijo tratando de tranquilizar a su prima. Esta era de las pocas veces que había visto llorar a Sophia y le destrozaba el corazón. Ellas podían tener sus diferencias y pelear por cualquier cosa insignificante, pero después de todo nunca habían tardado más de media hora peleadas. Ellas eran hermanas. Puede ser, pero los miro y solo pienso en Nina. Ahora dirán que me copie de ella. Pero dime, has sabido algo de Vincent, pensé que estaría en el club deportivo para verme a mí o a sus amigos competir. Dijo Sophia dejándose caer de nuevo en el sofá. Siena dejó caer un collar de piedras falsas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 31 La hora de que el equipo de animación saliera a lucirse había llegado, ahora encabezado por Roselyne y James y no por el par de primas alteras que habían corrido el rumor que arrasarían con la competencia. Todos estaban esperando que el equipo de la escuela con pésimo gusto en uniformes terminara su rutina. Recuerden, nos dan puntos extra por disposición y entusiasmo. Mataré al que se salga de la línea roja. Dijo Roselyne ajustando su cola de caballo. Vincent estaba sentado en la banca con Hayden y Hunter teniendo primera fila para verlos arrasar con el lugar, el cual estaba lleno de personas animándolos impacientes por que volvieran los Peacocks quienes habían acabado con el otro equipo pero no habían logrado anotar ni un solo gol esperando tener mejor suerte en el segundo tiempo. Todo lo que sucedía afuera tenía muy nervioso a James tenía las manos sudadas y debajo de la crema bloqueadora con olor a vainilla estaba haciendo una capa pegajosa. Él pensaba que sentiría estos nervios solo en su primer desfile de modas o al estar frente a Lady Gaga al momento de pedirle que usara uno de sus diseños o al pedirle que escribiera una canción con su nombre. Los uniformes eran los más llamativos de todos, los peinados estaban tiesos de tanto aerosol para que ni un cabello se moviera de su lugar y el Pavorreal Dorado (la mascota de Royal Hills) ya estaba afuera, anunciando al público que los siguientes eran los Gold Peacocks. Las personas se levantaron de sus asientos, algunos llevaban pompones, globos y gorras con los colores de la escuela. Minutos antes de salir James dio su discurso que ya había practicado antes frente al espejo, sin importarle que los otros equipos lo escucharan con algo tan cliché. -Hemos hecho esta rutina miles de veces, Relajéense, olviden a todas esas personas de allá afuera. Imaginen que estamos en Royal Hills, en el gimnasio haciendo lo que sabemos hacer. De acuerdo? Ahora todos! Manos juntas! 1 – 2 – 3 Let’s go Gold Peacocks! Empezó a sonar el mix de las mejores canciones escogidas selectamente por James y las dos últimas por las sombras. Salieron todos con la formación de estrella, la cual era idea de Roselyne. Toda la rutina salió a la perfección. Las voladoras sorprendieron a los jueces con tantas piruetas aéreas que cualquiera diría que pararan con el cerebro girando como reguilete. Los que más se lucieron, por lógica, fueron James y Roselyne, en los lugares y los pompones súper brillantes de Las Sombras.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Cuando la música empezó a bajar, todos empezaron a cantar la porra de Royal Hills que James había escrito en una de sus tardes de inspiración la cual había sido aprobada por la directora Ravenscroft quien sonrió al leerla. Ni los nervios, ni los aplausos ensordecedores fueron motivo de distracción para que en todo momento no le quitaran los ojos de encima a Vincent, que entre todos él era el más emocionado por el equipo. Tranquilo, o te vas a quedar afónico, todo mundo pensara que estás loco animando a los animadores. Le decían Hayden y Hunter al verlo demasiado entusiasmado derrochando alegría gritando sus nombre. *** El momento de la verdad había llegado. Todos los equipos estaban frente al jurado esperando a que anunciaran a los ganadores de todas las categorías. James miraba con ojos matadores a los capitanes de otras escuelas quienes parecían estar festejando desde antes. La vos del jurado más guapo de todos empezó a anunciar a los ganadores: -En futbol el tercer lugar es para: “Los Tiburones” de Senior Academy. -El segundo lugar es para: “Los Pavorreales” de Royal Hills school. -Y el primer lugar es para: “Los Tréboles” de Irish school. Y ahora la competencia más reñida de este año, los equipos de Porristas: En tercer lugar tenemos a: “Los Camaleones” de Liceo WMA. El segundo lugar es para: “Los Tréboles” de Irish school. Y el primer lugar es para: “Los Pavorreales Dorados” de Royal Hills School.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Los ojos de James se llenaron de lágrimas. Roselyne daba saltos como loca, el resto del equipo daba piruetas y saltos de la emoción. Todos salieron a recibir el gigante trofeo con la figurilla de porrista encima. Es la primera vez que Royal Hills gana el primer lugar de animación en estos intercolegiales. Gritó Rooke enfrente de las cámaras. Todo el mundo tomaba fotos al equipo ganador, en especial Vincent, que casi llena la memoria de su celular de fotos. En su plástica cara Zorras! Gruñó James al ver que la cámara del noticiero local lo estaba enfocando y el lucia más que perfecto para el acercamiento. Sabía que la noticia que el era parte del equipo se haría sonar por todo el continente y ahora miles de chicos lo imitarían y se unirían al equipo de animadoras de sus escuelas. Entre porras y aplausos los equipos de todas las escuelas de la ciudad se fueron a sus respectivos buses para entregar los trofeos a la escuela. Muero por ver las caras de, bueno ya sabes quienes cuando miren el trofeo de primer lugar y sepan que no tuvieron nada que ver para ganarlo. Le susurró Roselyne a James mientras eran empujados por el resto del equipo quienes parecían estar con una sobredosis de Red Bull. *** Al día siguiente una reportera con un traje de tweed y el cabello hasta la barbilla del canal local mostraba a los ganadores de los intercolegiales. La cámara mostraba la mascota de Royal Hills y a Roselyne saltando de un lado a otro. Repetían una y otra vez a James, que aunque no se escuchaba, se podía leer en sus labios En su plástica cara Zorras! Cuando llegaron a la escuela, Sienna y Sophia notaban que todo mundo se les quedaba viendo con cara de burla y no se apartaban a su paso, ni siquiera las chicas de noveno que antes se sentía la envidia hacia ellas, ahora las miraban como si se tratara de un par de perdedoras con accesorios de diseñador. Luego de pasar con las barbillas levantadas por la entrada y pasar por la fuente ambas vieron a Roselyne y a James parados junto a la vitrina, que antes mostraba fotos de antiguos estudiantes pero ahora mostraba con orgullo el gran trofeo del primer lugar en animación.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No los van a felicitar? Preguntó Tabatha levantando su fina ceja debajo de sus sombras verde y Violeta, ella estaba vestida esa mañana con un brillante sombrero de la tienda de Disney y guantes de red. Creo que lo que les ayudo fue el deshacerse del peso muerto o en este caso de un par de rubios estorbos! Dijo Axel parándose al lado de James quien entre los dos tenía los conjuntos más costosos de toda la ciudad. Lindo corte de cabello, ahora te crees Dora la Exploradora o algo así? Le dijo Roselyne a Sophia quien se escondía debajo de un gran moño rosa dándose la vuelta siguiendo a Sienna quien estaba furiosa abriéndose camino entre todos los que las miraban. Periodos después, en el aburrido periodo de sociales llegó Hunter a la clase de los junior interrumpiendo al profesor Gallagher y la concentración de las gemelas mientras pasaba sus viejas diapositivas sobre los viajes de Colón. Hacia no más de tres minutos que él había estado junto con Vincent en el baño, el lugar ya se había convertido cono en un pequeño consultorio sentimental para los chicos. El se aclaró la garganta. Disculpe profesor, pero necesitan a James en la dirección. Hunter dijo desde la puerta sintiendo las miradas de todos encima. Uuuy! Se escuchó en coro a todos en la clase interrumpiendo su sesión de secado al aire de esmalte de uñas rosa Dior, su lectura de revistas y en el caso de Adam y Jared su rutina de masturbación mental con pornografía. Y ahora qué hiciste? Pregunto Axel desconcertado. El solo esperaba que las primas Stafford no tuvieran nada que ver. James tomó su bolso negro con piedras Prada, la botella de agua mineral y se vio en su espejo compacto. Salió volteando a ver por encima del hombro a las sombras que desde que vieron el trofeo se quedaron mudas de la impresión. Para que me quiere la directora? Preguntó James caminando al lado de Hunter. Ha, no! no es la directora, es Vincent, te está esperando en el baño. Uuuy! quiere habar contigo a solas. Bromeó Hunter dándole un codazo logrando desequilibrarlo. Entre más se acercaba James al baño, más se escuchaba la música de Vincent a todo volumen con Green Day del cual él solo sabía lo que había visto en los Mtv Video Music Awards pasados. Creí que no vendrías. Dijo Vincent luciendo guapísimo con una bufanda Louis Vuitton rosa y su camisa Oscar de la Renta que él le había sugerido.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sabes… me hacía falta estar así, a solas en el baño contigo. Le dijo James arreglándose frente al espejo recordando al James de meses atrás que se moría de los nervios ante esa situación. Tengo algo que, claro no se compara con el enorme trofeo que ganaste, por cierto, ayer estuviste perfecto, pero creo que se le acerca. Dijo Vincent sacando de su chaleco Banana Republic las dos entradas para el desfile. Por dios! Marc Jacobs! No puede ser! Como los conseguiste? Gritaba James presionando su mano contra el pecho mientras miraba sin parpadear las exclusivas entradas que el mismo había desechado la semana pasada. Él no quería asistir a este desfile, pero ahora el destino volvía a poner las mismas entradas en sus manos. Lo único que no entendía era como habían llegado a las mandos de Vincent, el mismo las había vendido por internet a una chica del norte de los Ángeles, pero había algo que James dedujo rápidamente, Vincent era capaz de hacer cualquier cosa por él. Cuando se trata de impresionarte… sabiendo cómo y con qué hacerlo, soy capaz hasta de vender mi sangre para conseguir algo para ti. Dijo Vincent recibiendo un beso en la mejía de James. Las mejías de James se ruborizaron. Entonces él tomó su mano, sus miradas se conectaron. Finalmente James tenía a alguien que sería capaz de recibir una bala por él.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 32 Mira James subió una foto de dos entradas para el desfile de Marc Jacobs, lo twiteó, no salgo del desfile de @Marc_Jacobs sin comprar alguna pieza de su colección! #wow. Qué envidia! Chilló Sophia tragando un enorme trozo de barra de granola con pasas desde el sillón de peluche en su Doll’s House. Ambas se miraron furiosas, acababan de ver los álbumes de facebook y todo lo que pudieron en Instagram de James y en la fotografía más reciente estaba el al lado de Adore Delano, había acumulado miles de likes e incuso Adore comentó, We Rock Party City. Qué casualidad que el desfile sea el viernes, al igual que la primera clase de Vincent. Eso seguramente es el disfraz de esa cita. Gruño Sienna arrebatándole el control a Sophia de las manos para bajar el volumen. Tienes toda la razón James nunca está solo, y a un desfile de modas que casualmente es uno de uno de los diseñadores favoritos de Vincent, es demasiada casualidad. Ella dijo en tono de Duh. Creo que es momento de… avisar a Carter que ya tiene su primera cita de trabajo. Dijo Sienna en lo que babeaba frente a una foto de Jamie Bell en el celular de Sophia. Lo llamamos o lo vamos a buscar? Pregunto Sienna. A quién? Pregunto Sophia a quien la idea de perder el último bloque del capítulo de estreno de The Royals le fastidiaba. Aunque ella miraba todas las repeticiones. A quien más? A Carter tontita. Sienna dijo jalando de nuevo el corto cabello de su prima quien según ella había pasado de Bratz a muñeca de Fisher-Price. Llámalo! Llámalo! Quiero saber cómo se escucha so voz por celular. Seguramente tan grave como la de Terminator o más sexy Chilló Sophia quitándose sus botas de piel con la boca llena de helado de chocolate y su mezcla especial de sirope Hershey, galleta oreo y crema batida. Hi! Carter, como estas? Hola Sienna, aquí tomándome unas cervezas. Pero dime qué quieres? Entonces no te quito mucho tiempo, ella rodo los ojos, solo quería avisarte que, Vincent va salir este viernes por la tarde y… quería saber si vas a poder seguirlo como quedamos? Está bien, luego me das todos los datos. Perdón, pero me tengo que despedir.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Que te dijo? Que te dijo? Preguntaba Sophia saltando sobre el sillón desparramando todas las palomitas dulces de las cuales no había probado ninguna. Nada, solo que se estaba emborrachando y que le pase los datos luego. Ambas intercambiaron miradas mientras el comercial del nuevo perfume en el que Julia Roberts luce fabulosa sonaba de fonda. No cabe duda que enserio o esta demente o es un rebelde sin causa. Quién en su sano juicio sabiendo lo sexy que es, se arriesga a tener una barriga de cerveza como todos los viejos después de los cuarenta. Gruño Sienna tomando una palomita del sofá y metiéndosela en la boca. *** James se puso lo último de Marc Jacobs que tenía en su armario aunque la elección se reducía a veinticuatro atuendos distintos, luego se decidió por un precioso traje estilo marinero azul con blanco combinado con una boina azul marino y un precioso pañuelo rojo en el cuello el cual era de la colección primavera verano del año pasado. El escuchó la bocina del BMW de Vincent, los cinco minutos de relajación en el baño se habían perdido. Salió corriendo tomando su bolso y aplicándose apurado su perfume Lacoste Sport. Como si Vincent lo fuera a dejar. Vincent lucia particularmente gótico, todo de negro con un toque plateado en el dibujo de las ramas de árbol que tenía su playera debajo de sus clásicos chalecos recostado en su automóvil viendo como James se acercaba. Cuando llegaron el lugar estaba perfectamente adornado con estilo romano minimalista con unas grandes columnas blancas y cortinas negras por todos lados. James solamente rodo los ojos y frunció los labios, de nuevo ningún diseñador lo había sorprendido, la siempre sabia el siguiente estilo de pasarela que utilizarían. Sin querer pasaron al lado de Carter quien tenía unas botas sucias unos jeans A&F rotos y una playera sin mangas debajo de su única chamarra de cuero desentonando con todas las personas que estaban ahí. Con que es verdad, a este tal Vincent, parece gustarle jugar con muñecas Barbies y carritos Hotweels hasta ahora entiendo esa película de los vaqueros. Pensó Carter Siguiéndolos. Entró con la invitación que Sienna le había dado la noche anterior, claro llamando la atención de todo mundo. Seguramente se confundió, debe creer que esto es una exposición de motores. Pensó el recepcionista, quien apenas levantó una ceja dejándolo entrar.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Serpenteó por los lugares hasta sentarse disimuladamente detrás de ellos, viendo como James no le soltaba la mano y volteaba a ver constantemente. Sacó su Samsung lleno de aceite de motor y empezó a grabarlos como todo un paparazzi sin que nadie lo notara. James, como todo un conocedor del tema, se sabía los nombres de todas las modelos que Marc Jacobs usaba para sus desfiles, y con solo ver el primer diseño ya sabía que lo había inspirado en su colección, de seguro una tarde por los jardines ingleses o un paseo en góndola por Venecia. Vincent estaba viendo a todas las modelos mientras James sostenía su mano, la mente la tenía presente en todo momento, pero cuando Marc Jacob salió al final por alguna razón se desconcertó y sintió un escalofrió detrás de él, el mismo que sentía cuando las sombras se acercaban. Cuando concluyó el desfile, James quería ir a saludar al diseñador o la modelo que desfilo a la perfección con un vestido rojo arándano con un hermoso lazo en el hombro derecho. Pero una enorme muralla humana de agentes de seguridad con lentes oscuros no lo dejó ni siquiera ver el perchero vacío. Lord… es una lástima, discúlpame que no haya podido conseguir los pases de After Runway para poder tomar champán con todos allá atrás. Dijo Vincent viendo el suelo mientras estaba recostado en una de las sillas viendo a James tratar de tomar fotografías con su teléfono por encima de los agentes. El sabía que podía demandar entrar solamente utilizando su nombre y su apellido pero no quería parecer altanero enfrente de Vincent. No, dios, no te disculpes estoy totalmente agradecido contigo. Este ha sido el mejor día de mi vida, no solo por el desfile si no que por haber pasado cada segundo de él a tu lado, fue, fue mágico. Le dijo James tomándolo de las manos y ahogándose en sus profundos ojos azules. Que es lo que le miran a este idiota? Para estarse peleando por un chico que un día besa a un chico y al otro a una chica. Pensaba Carter grabado cada paso que daban. El sentía esa sensación en el estómago que le venía luego de haber mezclado cerveza con una grasienta hamburguesa y papas fritas. Sienna y Sophia estaban pegadas a la ventana como moscas esperando ver llegar a Carter en su motocicleta. Al fin! Ya llego! Ellas gritaban somatando sus nuevos Paciotti al bajar las gradas. Ellas se habían pasado la tarde de compras en century City para que el tiempo pasara rápido y tentaran con comerse las uñas de acrílico en el casa de Sienna y las naturas con french de Sophia.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Se sentaron en la banca de jardín de hierro que Sophia había puesto al lado de unas macetas con rosas. Carter sacó un cigarrillo, inhaló y sacó la nube de humo en las caras recién maquilladas de las chicas haciéndolas toces incómodamente mientras pensaban en cómo se quitarían ese olor del cabello. Entonces… que fue lo que paso en el desfile? Pregunto Sienna tratando de hablar sexy mientras pasaba sus manos por su cuello para que el notara el escote. Carter se rio burlonamente y se quitó la chamarra de cuero viendo como las chicas no parpadeaban al ver sus brazos y marcado torso. Nada, solo que tu novio estaba tomado de la mano del tal James, toda la tarde, por lo que vi a lo lejos como que se dieron un beso, en la mejía… o tal vez no, como te digo estaban lejos como para decirte exactamente, la entrada que me diste estaba muy atrás, se nota que Vincent no escatima en gastos cuando se trata de impresionar a quien quiere. Entonces, mis sospechas eran ciertas, me mintió, me mintió descaradamente. Gruño Sienna sin perder la compostura enfrente del chico que espiaba por las ventanas. Carter rodó los ojos. Sienna era hermosa pero tonta. Y qué piensas hacer? Preguntó Sophia tirando su bufanda Burberry rosa detrás del hombro. Nada, absolutamente nada, lo de la foto, ya es pasado. Si la muestro solo le hago el favor para ya no esconder a James. Además últimamente he notado que Roselyne como que ya no lo busca mucho, debe de ser porque ya se resignó a que Vincent es mío y lo está dando por perdido. Capaz que mira la foto y le da tan igual como si le estuviera mostrando la foto de Lindsay Lohan tirada en algún bar. Respondió Sienna moviendo la cabeza de lado a lado. Si aceptas un consejo… déjame decirte que él no te merece, como es posible que estés detrás de un hombre así, que, que le gusten hombre y mujeres por favor, que es eso? Yo creo que debe ser homosexual pero que no acepta por completo, la verdad no comprendo, pero sé que tú te mereces a alguien que este al cien por ciento solo para ti. Le dijo Carter viéndola a los ojos. No entiendes, él siempre me ha gustado. Eso de que medio le gustes los chicos, estoy segura que yo se lo puedo quitar, pero así no puedo, escapándose con James, es tan descarado, que estoy segura que si lo llamo en este momento me dice que acaba de salir de sus clases. Chilló Sienna jugándose el cabello mientras Sophia miraba las estrellas. Ella prácticamente había rechazado a Carter y el momento era incomodo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Mejor vamos por unos cafés a Starbucks o por unos helados o lo que sea, pero necesito algo de azúcar para olvidar toda esa basura del Vincent. Dijo Sophia sacando su llavero de Monster High desactivando la alarma de su Corvette clásico. Ella solo quería sacar a Sienna de esa situación. *** A la mañana siguiente Sienna estaba tirada en su cama, viendo fijamente el techo, la luz del sol pasaba por las cortinas de Hello Kitty mientras hacían destellos en la lámpara de cristales de colores. Ella estaba retomando los pensamientos con los que se había acostado, principalmente en Vincent y en como la había engañado vilmente. Enserio que no logro entenderlo, que les mira a ese par de basuras! Se dijo mientras abrazaba a su pollito de peluche. Sonó la melodía de Ariana Grande desde su mesa de noche, estiró la mano y tomó su celular, sorprendida de que Sophia no se despertara. Miró la pantalla, no lo podía creer era Vincent, la estaba llamando a las diez de la mañana, un sábado. Lo habré llamado con el pensamiento? Se preguntó mientras se ponía su bata Pink y salía de la habitación pensando en cuanto tiempo poner el café de Starbucks en el microondas. Vincent, ignorando que Sienna ya no tenía intenciones de mostrar la fotografía de algún paparazzi parisino, había planeado pasar el sábado con ella. La voz de Vincent se escuchaba algo adormecida. Me gustaría saber si quieres ir al cine a ver esa película de Helena Von Carter o cualquier otra hoy por la tarde? Sí, me encantaría al cine contigo. Chilló Sienna, girando en la habitación de carteras y accesorios pensando, me encantaría ir al cine contigo y no ver la película. Un par de horas después, entraron a la sala de cine, Sienna con un mini vestido con diseño de estrellas negras y unas botas altas Michael Kors de gamuza volteando a ver a todas las envidiosas que deseaban estar en su lugar. Vincent se había puesto lo primero que vio en su armario, unos jeans desgastado Hollister y una playera Ed Hardy combinados con unos Vans verdes con negro, estaba particularmente aburrido, había manejado como zombi hacia la Doll’s House y había recibido el beso en la mejía de la chica más molesta de toda la ciudad. Me muero por ver qué pasa en la película, de seguro que Tim Burton hace que Helena se luzca, como siempre. Chilló Sienna viendo a una chica con el vestido entallado Zack
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Posen que ella había pensado comprar y ahora tenía ahí, enfrente a la que se lo había arrebatado. Vincent, luego de comprar los tickets, se deslizó hacia la barra de dulces. Pidió la cubeta más grande palomitas de maíz dulces y una Pepsi súper grande. Si tengo que pasar dos horas viendo cómo se acaba el mundo y estar al lado de la reina de la hipocresía por lo menos quiero estar rodeado de azúcar. Sentémonos ahí. Señaló Sienna la esquina más apartada del cine, esa donde de seguro medio mundo había intercambiado chicles en todas las películas. Estas segura? Preguntó Vincent asustado, él ya sabía la táctica por la que esos asientos estaban ahí. Sí, estoy segura. Gruñó Sienna jalándolo de brazo y empujando para que sentara en su asiento. Cuando la película empezó, Sienna puso su mano en el brazo del asiento, para que Vincent la agarrara. Pero Vincent no lo hizo, él estaba muy ocupado fingiendo interés por la película. Ya habían pasado más de hora y media, faltaba poco para que la película terminara. Sienna estaba furiosa lo único que había conseguido de Vincent fue la pregunta, tienes alguna servilleta? Tratando de sacar provecho a los últimos minutos apartó la cubeta de palomitas del medio, tomó a Vincent de la mandíbula y le dio un beso en los labios a la fuerza. Vincent en vez de ver fuegos artificiales o cualquier cosa romántica, se recordó de esos besos de la abuela cuando tena seis años besos con sabor a té de manzanilla y el olor a naftalina de su apolillada ropa. El la tomó de los hombros, la apartó de su rostro como si se estuviera quitando una sanguijuela de encima. No crees que vas demasiado rápido? Tú bien sabes que yo no siento algo por ti, recién comienzo a tratar de No ver cómo eres. El le gritó en la cara logrando que todo mundo los volteara a ver. Sienna tomó furiosa su bolso Long Champ y salió indignada de la sala. Ella taconeó furiosa por todo el pasillo en el que estaban los carteles de las próximas películas a estrenarse. El rostro de Chris Pine le parecía llamarla desde la el cartel en el que comparte créditos con esa modelo que ahora es actriz. Luego dio un par de vueltas en círculo por el lugar como acostumbraba hacer de pequeño cuando trataba de concentrarse, su padre siempre hacia la broma que antes de marearse haría una zanja en el suelo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Por un momento, Vincent pensó en seguirla, pero la película se había puesto demasiado interesante como para perderse el final por estupideces. Cuando todos empezaron a salir de la sala, Vincent se quedó sentado, para salir de último y molestar aún más a Sienna. Luego de qué la sala quedara vacía y que el personal de limpieza entrara, Vincent Salió, la vio sentada en la silla de conejo del área de juegos infantiles. Se acercó. Disculpa por lo sucedido, sé que fui muy duro, pero a la vez fui muy sincero, tú sabes que solo estoy saliendo contigo porque me tienes atado a tu lado. Pero igual… yo sé que lo haces porque te gusto y no creo que lo que dije fuera algo que un chico le dijera a una chica, sin importar cuantos motivos tenga a su favor. Dijo Vincent sentándose a su lado. El pasó su brazo alrededor de su cintura y sonrió. Vincent pudo haberle dado un discurso de dos horas, haberse tatuado “Perdón” en el brazo o comprarle medio mundo, que Sienna jamás lo perdonaría. El daño ya estaba hecho. El amor que sentía hacia él, poco a poco se iba desapareciendo debajo de unas negras raíces que crecían en su corazón transformándolo en odio. *** El tan esperado domingo llegó para Vincent demostrándole que la cita que había escrito en su cabecera Después de la tempestad viene la calma era realista. Había reservado la mejor mesa solo para dos en el restaurante-barra Japonés Kioto. Según la información del perfil de Roselyne le gusta el sushi y este restáurate le fascina. Le envió un mensaje diciéndole, arregla todo lo que tengas que arreglar, paso por ti a las ocho, No acepto un no como respuesta. Roselyne sentía que se iba a desmayar, las citas sorpresa se estaban volviendo una costumbre para Vincent y esta era la primera nocturna! Bajó corriendo descalza las gradas. Madre, pobre Sophia tiene a su lindísima perrita shitzu en el veterinario, hoy en la noche parece que la van a operar! Leonora sacó la cabeza por el desayunador y la vio a través de la habitación, ella estaba haciendo galletas de chocolate para apoyar a la sociedad de niños de Blue Diamond de esa tarde, luego había planeado pasar el resto del día con Esther y su inagotable tarjeta de crédito. Ya quede con Sienna para acompañarla. Ella mintió tachando una excusa más de su inagotable lista para escaparse con Vincent.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Está bien, pero no regreses muy tarde, recuerda que mañana tienes escuela, y mejor si no se entera tu padre. Replicó Leonora mientras leía distraídamente el libro de recetas heredado de la familia Ferrell. Eran las 7:30 y Roselyne lucia como toda una chica Disney con un vestido Ultra-Preppy lila de encajes SweetFace y los zapatos Jimmy Choo plateados haciendo juego con la cartera Kate Spade dando vueltas por toda su habitación haciendo lip sink con Girls just wanna have fun aprovechando a que su padre había puesto el Cd de música española a alto volumen, porque si no ellos pensarían que estaba loca, celebrando que la perrita de las primas Stafford estaba enferma. Bajó las gradas cruzando los dedos para que Leonora estuviera distraída. Atravesó toda la casa, el olor a jengibre atrapo su nariz, abrió la puerta, pero ese viejo rechinido de madera vieja, la delato. -Ya te vas? Le pregunto Leonora desde su habitación. Ella aun estaba decidiendo que vestido llevar. Dios… Replicó- Si, ya me voy afuera esta Sienna esperándome, mejor me voy. Ella se enfurece si me tardo mucho y me cobra la gasolina. Gritó Roselyne cerrando la puerta y corriendo por el jardín con sus tacones mientras la tenue luz de los faroles la iluminaban. Ella había utilizado la excusa que Bianca usaba cuando se escapaba con ella. Roselyne, se quedó maravillada al ver a Vincent, que lucía como los modelos de trajes para novio de la revista Modern Bride de los cuales ella recortaba las fotografías y las pegaba en un álbum en orden de con quienes se casaría, con quienes lo engañaría y de quienes se divorciaría. Usaba ese traje negro Ralph Lauren que no había sacado del closet desde la cancelada boda de su tía. Sin chaleco y con las mangas de la camisa Perri Ellis arremangadas. Sostenía una rosa roja. Una linda rosa para una bella princesa. El dijo con su sonrisa de lado y unos ligeros nervios que lo hacían aún más encantador. Roselyne lo abrasó, notó en el otro lado de la calle había alguien parado con una motocicleta al lado, estaba muy lejos y la luz nocturna solo dibujaba una oscura sombra en su rostro como para verlo con claridad. Era Carter, quien había montado guardia toda la tarde devorando una gran bolsa de Doritos y acabado una caja de cerveza barata. El dejo la pila de basura regada en la esquina. Estaba a punto de marcharse pero vio cuando un BMW rojo se estacionó enfrente de la casa de Roselyne, era el mismo que había seguido hace horas pero con diferente acompañante. El los siguió durante todo el camino, Roselyne solo miraba por el
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel retrovisor las luces de la Harley. Ella no le prestaba mucha atención entre Vincent y las luces de una moto, creo que es mejor perder el tiempo admirando al príncipe que maneja su precioso convertible mientras escucha las divinas canciones de Bruno Mars. Carter se estacionó detrás de un camión de Sears, vió como Vincent se bajó, dio la vuelta y abrió la puerta para que saliera Roselyne. Carter se quedó maravillado al ver lo linda que era, sabía que debía ser linda para que Sienna le tuviera tanta envidia y quisiera arrancarle la cabeza como si fuera una muñeca. Carter sentía un movimiento en su estómago acompañado de una ligera sudoración en las manos. Sabía que era amor a primera vista, como en las películas en blanco y negro que miraba por las noches con su abuela. Idiota! Se necesita ser idiota, para tener a una chica así y jugar con ella. Este tipo no se merece lo que tiene! Gurruñaba mientras se escondía por los autos del estacionamiento. Esperó a que entraran al restaurante Kioto, los siguió no sin antes pasar sonriendo con la recepcionista, se sentó en una mesa que decía reservado. Es usted el señor Rivadeneira? Preguntó la pecosa mesera. Sí, soy yo, no me traigan nada hasta que venga mi novia. Contestó Carter. Vincent había reservado la mesa más romántica al lado de la chimenea y el ventanal por el cual la luna se miraba más brillante que nunca. Ordenó sushi especial de la casa para dos y una botella de vino. La ocasión ameritaba ser elegante y ostentoso. Por la mente de Roselyne solo pasaban las imágenes de Vincent paseándose por los pasillos de Royal Hills con Sienna y Sophia colgando de sus brazos. Trataba desesperadamente de sacarlos de su mente y disfrutar el momento pero se imaginaba lo peor, cuantas veces las habrá traído a este restaurante o incluso a mejores, cuantas veces las habrá besado y solo dios sabrá que más. Carter notó como la pecosa mesera se le quedaba viendo cada vez que pasaba, él ya estaba acostumbrado a llamar la atención de todas las personas que lo rodeaban en los lugares de niños ricos a los que las chicas lo mandaban. Carter la llamó agitando su mano en el aire. Disculpe es que mi novia está en aquella mesa con otro, quería saber si me podría ayudar a darle su merecido a ese sujeto? Le preguntó Carter, sacando el rollo de billetes que Sienna le había dado para cualquier emergencia mientras sacaba todo el humo del cigarrillo de sus pulmones.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Y que es lo que sugiere? Pregunto la mesera guardando el rollo de billetes en su sostén. Simple, tome el tazón de sopa más grande que tengan y déjalo caer accidentalmente encima de ese idiota. Él le ordeno rascándose la barba de sombra e inhalando de nuevo el cigarrillo. Al cliente lo que pida. Dijo la mesera dándose la vuelta serpenteando. Vincent respiró hondo, estaba a punto de agarrarle la mano a Roselyne y empezar su discurso de reconciliación, el cual había ensayado mil veces, cuando pasó la mesera con el azafate a la altura del hombro. Él solo sintió como la sopa de wan-tan caliente caía encima de él arruinando su perfecto peinado y manchando su blanca camisa. Señorita, que le pasa! Gritó histérico Vincent limpiándose con todas las servilletas que tenía en la mesa. Lo siento! Lo siento, es que… se me doblo el tobillo con estos altos tacones que tenemos que usar. Decía la mesera fingiendo como toda actriz sobreactuada. De que se queja, No son tan altos. Pensó Roselyne levantando el mantel para ver unos tacones negros de dudosa procedencia como los que solía usar ella cuando andaba por los pasillos de su antigua escuela y quería imitar a las demás chicas. No se preocupe. Vincent dijo sin respirar. Ya regreso, solo voy al baño. El dijo evitando las caras de burla de todos los que estaban en el restaurante. Ahora es mi momento! Ahora o nuca! Pensó Carter secándose el sudor de las manos y viendo su reflejo en el servilletero. Roselyne volteó a ver como el chico motociclista que había visto enfrente de su casa y que los había seguido toda la noche se acercaba caminando como galán de película antigua. Carter jaló la silla de metal ligeramente húmeda por el accidente. Hola linda, que mala suerte la de tu novio. Dijo Carter con una sonrisa. Disculpe… pero lo conozco? Pregunto Roselyne. Su corazón se aceleró. Ah… sí, soy Carter, y ahora que conoces mi nombre mejor háblame de ti, no soy tan viejo como para que hables de usted, verdad Roselyne? Dijo Carter apoyando su brazo en el respaldo. Como sabes mi nombre? Ella preguntó confundida tratando de no sonrojarse.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Yo sé todo… lo que quiero saber. Déjame decirte que el que está sentado aquí contigo no es quien tú crees. Lógico! como confiaras en alguien que recién conoces, pero… eso puede cambiar. Dijo Carter sacando su vieja pluma y escribiendo su número telefónico en la única servilleta que había quedado intacta. Este es el mío. Dijo Roselyne sacando su teléfono, enviando un mensaje al celular de Carter. El celular de Carter vibró, el vio en la pantalla el mensaje de Roselyne. El primero de muchos. Eso espero, nos vemos. Se despidió Carter levantándose de la silla y guiñándole un ojo a Roselyne. Ella sintió un ligero escalofrío. Se había comportado como toda una chica fácil, sabía que Bianca o Katherine estarían orgullosas de ella. Pero no lo hacía por eso, ese chico había robado su atención y después de todo, en esta ciudad si un chico lindo es heterosexual es de tomarlo, amarrarlo y no soltarlo. Ella revisó su maquillaje en u espejo compacto y esperó.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 33 Vincent salió del baño con la ropa caliente y con olor a camarón luego haberla pasado mil veces por el secador de manos tratando de ignorar los comentarios de los chicos que se miraban en el espejo y se tomaban fotografías frente a él con las poses de dos dedos. Hoy no es mi mejor noche! Dijo sentándose en la misma silla donde se había sentado su nueva competencia hace minutos. Roselyne tenía ese brillo especial en los ojos. El mismo que antes sentía por Vincent, pero que él mismo se había encargado de bajar la intensidad. Aquí no ha pasado nada. Le dijo Roselyne sirviéndole un poco de vino tratando de ignorar el olor que venía con él, mientras su mente estaba con el chico de la chamarra de cuero y el olor a nicotina. Carter conducía a toda velocidad por Roosewood Ave. Con su motocicleta. Miraba en el reflejo de su casco el bello y delicado rostro de Roselyne, que con la luz tenue, las velas y la melodía de violines del lugar parecía como si fuera un ángel, muy ingenuo, pero igual un ángel. Se estacionó enfrente de la Doll’s House de las chicas, sonó su bocina, de inmediato se escuchó a Sienna escabullirse con los Uggs bajando las escaleras a toda velocidad abriendo la puerta de golpe. Que paso? Viste a esa perra salir con mi Vincent? Preguntó Sienna con su pijama de Bobby Jack con una cola de caballo despeinada. No, en toda la tarde solo salió para recibir a su guapa madre, de ahí ya no la volvía a ver. Dijo Carter, a quien no le convenía que Sienna supiera de que salió con Vincent, sabía que Sienna era capaz de cualquier cosa y no quería que Roselyne saliera lastimada, no si ahora ella lo tenía a él de guardaespaldas. Entonces algo aquí está mal, Vincent no me contestó en toda la noche, eso solo lo hace cuando se escapa con alguien, obvio, de seguro paso la tarde con James, y yo mandándote a espiar a Roselyne. Que tonta. Seguramente Sophia tiene razón y Roselyne se está empezando a aburrir de él, mmm… mejor para mí un obstáculo menos en mi camino. Chilló Sienna con las manos en la cintura.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Si me dejas opinar… yo creo que a Vincent le interesa mucho este chico… James, por lo que vi la otra vez, pero, no es nada comparado contigo, la verdad me extraña que todavía no lo hallas conseguido. Dijo Carter a quien ahora le molestaba más que nunca que el chico que está saliendo con Roselyne e se a te besando y tomando de la mano con otro chico. Siena no pronunció palabra y Carter se sentía incomodo luego de notar que ella no estaba usando sostén. No pregunto por mí, mi abuela? El pregunto cambiando de tema. Ah, sí, si me pregunto, le dije que me habías hecho el favor de ir a comprar algo a no sé dónde, la verdad estaba muy ocupada pintando las uñas, pero ya sabes que inventarle. Sabes, me dio frio, nos vemos y gracias. Chilló Sienna levantándose de las gradas de su entrada, dándose la vuelta y corriendo de regreso a la casa, esperando a que Sophia no se hubiera molestado por excluirla de ver a Carter, el galán número cuatro de su lista de chicos fuera de Royal Hills. Carter entró en su casa, vio a la abuela dormida en la mecedora de su cuarto. Se quitó la camisa dejando ver el por qué iba al gimnasio para no pasarse las mañanas en gastando la gasolina fingiendo ir a la escuela. El ya tenía una rutina marcada desde que lo expulsaron y básicamente era gimnasio por cuatro horas, reparar autos averiados lo cual era eventual y pasarse la tarde en cualquier bar de las afueras de la ciudad. Se echó agua en la cara bruscamente, se tiró encima de su desordenada cama, haciendo juego con el resto del desordenado cuarto. Pensando en Roselyne, deseando mandarle un mensaje, pero sabía que era demasiado pronto. No la quería espantar por apresurado. *** Al día siguiente en la escuela todos se aburrían en la clase de historia viendo las fotos de la primera guerra mundial que Ariadne y Minerva habían llevado y crean que todos las apreciarían por ser de amplio interés general. El tema parecer nunca terminar. Sonó el tono de mensaje del celular de Roselyne. -Chicos! Ya les dije que en mi clase los celulares apagados. Dijo el Prof. Joseph con su tono nasal mientras sostenía su barbilla y apreciaba las notas de Minerva. Roselyne, que se moría de la curiosidad, aprovechó de que el profesor se dio vuelta para señalar a un par de soldados escondidos detrás de una trinchera y le pidió a Tabatha quien estaba peinando su muñeca vudú, que le avisara si alguien la descubría. Sacó su celular escondiéndolo de bajo de todos los libros que tenía encima de su escritorio. Me imagino que debes de estar en la escuela, en Royal Hills, verdad?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Cuando salgas de esa prisión, que te parece si te invito a dar una Vuelta y tomar algo. Por dios! Este mensaje es de Carter! Un clavo saca otro clavo, ni que fuera saber ni que para andar con Vincent como si fuera mi novio cuando ni siquiera lo ha insinuado. Ella pensó mientras trataba de pensar como Bianca, ella sabía que si Bianca se encontrara en esa situación sabría qué hacer. Está bien, pero no vayas a venir por mí a Royal Hills, mejor te espero en mi casa, pero rápido, que no voy a entrar, si entro, ya no salgo. Roselyne. Quien le habla mandado mensaje a Roselyne? Pudo haber sido cualquiera menos Vincent, es totalmente ilógico que le enviara mensajes desde aquí. Gracias a dios ella solita se quitó de mi camino. Pensaba Sienna somatando su pluma rosa en el cuaderno mientras miraba la Us Weecly de Sophia. Ella levantó la mirada. James estaba a centímetros de distancia y ella solo quería deshacerse de él. *** Roselyne esperaba sentada en la reja de su jardín. Ella podía sentir el fresco aroma del césped recién podado y el aroma de los nuevos rosales que su madre había plantado, recientemente todas las señoras de la calle parecían querer competir entre sí para ver quien tenía el jardín más llamativo. No podía creer lo rápido que había avanzado su mañana luego de haber conversado por mensajes con Carter. Se sentía totalmente extraña, esperar una motocicleta en vez del convertible rojo de Vincent. Las vueltas que da la vida. Ella se dijo mientras mil cosas pasaban por su cabeza, ella se había convertido en la clase de chicas que solía criticar en el pasado. Para mí que no había nadie más que Vincent y mírenme ahora esperando a alguien totalmente distinto, en todo sentido. Una motocicleta doble en la esquina, ella arreglo el cabello, frunció los labios y posó. Una motocicleta clásica con un señor mayo pasó frente a ella. Vincent bien podría ser británico y Carter parece cubano o puertorriqueño lo cual lo hace mi nuevo tipo, no es que tenga un tipo o tal vez ahora sí. Ella estaba deshojando una margarita mientras tarareaba para Elisa su melodía de piano favorita. Vio como Carter estacionaba su motocicleta enfrente de ella dejándola rodeada de una nube de humo. El sexy Carter llevaba solamente una camiseta blanca de esas casi transparentes al parecer sus únicos desgastados jeans A&F. Se quitó el casco. Que haces aquí tan sola? Preguntó Carter dibujando una sonrisa. Nada, aquí esperando a alguien. Dijo Roselyne poniendo un tono rosa en sus mejías.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Carter estiró sus fuertes y velludos brazos alcanzándole su casco. Entonces, piensas que yo me voy a subir a tu Harley? y dejar que me dejes caer en saber ni que calle para que un auto me pase encima. Murmuró Roselyne asustada. Que dramática! Pero no, primero me caigo yo que tú, además te estoy dando mi casco. Carter dijo sin comprender. Ella prácticamente se había comportado como un clon de las primas Stafford. Hello! Cuantas veces en la vida puedes decir que te subiste a una motocicleta, y de un chico guapísimo?. Se dijo a sí misma. Se colocó el casco, subió la pierna y se sentó. Lista? Preguntó Carter, acelerando el motor. Dios… Nunca he estado más lista! Gritó Roselyne agarrándose de la dura cintura de Carter. Jesús! Con que así se sienten unos abdominales de acero! Era la primera vez que ella ponía sus manos en la cintura de un chico. Roselyne sentía que volaba. Mientras que Carter la paseaba por todas las calles de la ciudad, se sentía orgulloso de que la primera chica que llevaba en su Harley fuera una hermosura. La llevó al parque que quedaba cerca de Hawthorne High. Era tranquilo y solitario. Además se habían iodo muchas historias de amor debajo de aquel enorme árbol que tenía grabados muchos corazones con iniciales y promesas de amor. Roselyne se bajó de la Harley con el cabello alborotado como nuca lo había tenido. Ella camino al lado de Carter. El lugar le parecía como si lo hubiera visto en alguna vieja postal, enormes árboles, viejas y oxidadas bancas de metal e incluso estaban algunos restos de lo que alguna vez fueron juegos infantiles. Carter agarró su vieja y desgastada mochila Diesel, se sentó en la banca debajo de aquel enorme árbol escuchando como el viento sonaba entre sus ramas mientras los pájaros cantar en aquella calurosa tarde. Quieres una? Bueno luego de haberte subido por primera vez a una moto creo que la necesitas. Dijo Carter sacando un par de cervezas de su mochila. En su mente, la chica ideal era aquella con la que pudiera pasearse por la ciudad en su Harley, tomar una cerveza tibia y finalmente disfrutar de ver carreras clandestinas de autos a media noche. Roselyne, había oído mencionar las cervezas pero nunca había visto y mucho menos probar una, ella solamente estaba acostumbrada a tomar Vodka o alguna otra bebida recomendada por James, la agarró y la tomó como si no fuera algo nuevo. Esta tarde es de experiencias nuevas, chico nuevo, experiencia suicida en motocicleta Harley nueva, cerveza, a ver qué me pasa luego. Pensaba en lo que la espuma se le subía a la nariz.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Háblame de ti, quiero conocerte más. Susurro Roselyne sentándose a su lado queriendo ignorar la mirada juzgona de la otra pareja de enamorados al otro lado de la calle. Ella estaba segura que había visto a esa pareja de enamorados pasearse por los pasillos de Sunset Plaza, pero arqueó una ceja y disimuló al notar que si, efectivamente había visto a ese chico pelirrojo pero con una chica rubia y no con la imitadora de Demi Lovato. Huh, No hay mucho que contar, vivo solo con mi abuela, me la pasó en mi Harley, hace un par de semanas estudiaba. Vivo la vida relajada, free, sin preocupaciones, la vida es tan corta como para amargártela tu mismo, no crees? Uf! Cuánta razón tienes, puedes creer que en toda mi vida no había conocido a alguien tan libre como tú? Dijo Roselyne viendo su vida pasar como un total desperdicio entre tantas frivolidades. Tú te levantas y haces lo que quieres, cómo y cuando quieres. Ella lo apuntó con el dedo. Te envidio Carter. Carter sonrió Roselyne se dejó caer a su lado. Pero dime, tienes novio o tal vez a alguien especial? El se llenó de valor para enfrentarse a una dolorosa respuesta. Mi corazón es una tumba sellada por mi boca, pero solo puedo decirte que en estos momentos estoy conociendo a alguien. Contestó Roselyne suspirando. Mejor tener algo de felicidad que ser infeliz por un imposible. Ella recostó su cabeza en el hombro de Carter, ella se sentía tranquila y ella extrañaba mucho esa sensación.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 34 Era el tan esperado día en que todos podían asistir a Royal Hills sin el uniforme para lucir lo mejor de la temporada. La mañana era fría y húmeda, por lo que todos sacaron sus mejores abrigos y bufandas. Sienna y Sophia estaban combinadas a la perfección con unos abrigos de Kate Spade estilo vintage de los años veinte con los ojos ahumados. Roselyne lucía un abrigo negro Alberta Ferreti con un lindísimo sombrerito de terciopelo y plumas, cualquiera diría que estuvo presente en la gran boda real al lado de las herederas más cotizadas de toda Inglaterra que imitaban a las hermanastras de la cenicienta. La pareja del momento Axel y Tabatha entraron tomados de la mano con unos conjuntos góticos de cuero y cadenas, recién sacados de una pasarela en Tokio. James le había ensañado a Axel como comprar directamente desde cualquier parte del mundo y el prácticamente había pedido varias cosas Asia y Europa. Pero el que robó envidias fue James con unos jeans Super ajustados y la misma chaqueta Louis Vuitton que Josh Hutcherson haba usado para la portada de la revista Nylon. James se había propuesto conseguir todo lo que Josh Hutcherson usara así fuera lo más simpe o lo más extravagante. Un torbellino de pensamientos en contra de James atravesaba la mente de las sombras. Maldito cualquiera mataría por usar alguna prenda que cualquier actor hubiera usado en alguna portada. Seguramente se vistió así para impresionar a mi Vincent! que por cierto hoy no se lució tanto con esa chaqueta Yves Saint Lauren con cuello y corbata que vi el mes pasado en Century City! Chillo Sienna. Creo que es hora de aplicar la vieja pero efectiva técnica Winona Rider para quitarse a cualquiera de encima Chilló Sienna sentándose en la banca del jardín cruzando la pierna mientras miraba las preciosas botas de Tabatha, era la primera vez que envidiaba algo que ella usaba. Fingiendo tener dolor de cabeza a primera hora en la clase de química logró salir, ella sabía que el profesor Rolfmeyer era fácil de persuadir. Estoy cambios de clima me matan! Ella dijo colocando su mano en la frente mientras se dirigía a su clase. Ella había logrado calentar su rostro poniendo el vaso de Starbucks con té verde de Sophia en el.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel A quien le robaría James? Creo que a Axel Ella se preguntó a sí misma. Abrió el bolsón Punk House, vio tentadoramente la billetera y el celular. Los agarró, apagó el celular y lo escondió en el bolso Louis Vuitton de James. Oops! Creo que James es un cleptomaníaco. Se reía a carcajadas en lo que dejaba todo intacto mientras sentía como le palpitaba el corazón. Se fue a acostar la banca que está enfrente de la oficina de la directora Ravenscroft, para tener una excusa si en dado caso llegaban a dudar de ella. Aquí todo mundo me va a ver, lógico. Pensó fingiendo estar dormida. Vincent se dirigía al laboratorio de Biología, la vio ahí tirada como si estuviera ebria y tirada en la banca de un parque. Que tienes? Le pregunto moviéndola como queriendo que reaccionara. Nada, solo que me dolió la cabeza de estar escuchando los sermones del profesor, creo que el antes de trabajar aquí era sacerdote. Pero ya tenía malestar desde hoy en la mañana, maldito clima, solo en la temporada de fin de año está bien que haga frio así todo mundo luce sus mejores galas, pero ahorita, ahorita que las mejores tiendas exhiben solo lo mejor de primavera, ashhh! Chillo Sienna. Que te sientas mejor! Le dijo Vincent dándole un beso en la frente viendo como empezaban a salir de la clase de química con sus libros en las manos. El giró rápidamente y se perdió por el pasillo. -Cómo seguiste? Preguntó Sophia mordiéndose el labio inferior. Bien, ya me siento mejor… ya término la clase? me quede dormida, ayúdame a levantarme para entrar, aquí hace mucho frio. Susurró extendiendo su mano. Todos se sentaron en sus escritorios esperando la próxima aburrida clase. Axel, me regalas un mensaje? es que me quede sin saldo. Le dijo Tabatha coquetamente. El corazón de Sienna se estrujó. Un escalofrío se sentido pasa por su espalda. Si claro, Axel tomó su bolsón, metió la mano y no lo sentía. Se lo puso en las piernas y empezó a sacar todas sus cosas. Cuando la vació por completo… No está! No están ni me celular ni mi billetera! -Como que no están? No los habrás dejando en el laboratorio? Preguntó Tabatha. Preocupada. Adam y Jared se acercaron.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No, nunca los llevo a otras clases, siempre los dejo aquí. Esto nunca había pasado aquí. Dijo Adam fingiendo toser. Profesor, Viene como caído del cielo. Chilló Sophia al ver entrar al Prof. Gallagher con su maletín y taza de café humeante. Por qué? Qué pasó? Preguntó el Profesor rodando los ojos. Es que… le sacaron sus cosas a Axel del bolsón! Dijo Tabatha, con pena. Esta seguro señor Townsend que lo traía de su casa o no los habrá dejado en alguna otra clase? Pregunto el Profesor con su característica pose de mano en la barbilla. Hoy en la mañana que estaba buscando un lápiz los vi por última vez. No entiendo que fue lo que pudo haber pasado! Dijo Axel sentándose de nuevo en su escritorio. Bueno chicos, todos pongan sus bolsas en los escritorios, vamos a tener que revisar si alguien no los tiene aquí antes de ir con la directora para que hagan una revisión general en toda la escuela. Dijo el Prof. Rascándose la calva. El se había esmerado preparando la clase del día y ahora tendría que posponerla. Empezó a revisar de adelante hacia atrás empezando por los bolsos rosa de las primas Stafford, luego con el bolso de peluche de Tabatha. Siguió con Ariadne y Minerva, Adam y Jared quienes estaban molestos de que dudaran de ellos. Solamente cruzaron los brazos e intercambiaron miradas. El que nada debe, nada teme. Gruñó Jared a quien la perspectiva de la vida le había cambiado desde que comenzó a charlas con sus padres adoptivos quienes eran los psicólogos más renombrados de la ciudad. Cuando empezó a vaciar el bolso Birkin, de James vió que había una bolsa con el zipper cerrado, la abrió, la billetera con estampado de calaveras y el celular con el sticker de Emily the Strange apareció para su sorpresa. Su rostro se paralizó y abrió los ojos a más no poder debajo de sus lentes de lectura. Son estas tus cosas? Le preguntó a Axel. Si!, donde estaban? Se acercó al escritorio, vio que las había sacado del bolso más costoso de la clase. Notó la cara de James que dibujaba un gran signo de interrogación. No! Esto no puede ser! Dijeron Axel y Roselyne al mismo tiempo cruzando los brazos con cara de indignación. De todas las personas de esta clase, yo confió ciegamente en James, además el me acompañó a comprar esta billetera, esto es totalmente ilógico! Gritó Axel, por qué me compraría algo para luego robármelo?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Cálmese por favor. El profesor también estaba sorprendido. Y yo para que necesitara robar una billetera y un celular, esto no es más que una mala broma. Dijo James volteando a ver a Sienna quien estaba jugándose un mechón de su cabello viéndolo fijamente. Lo siento, la verdad a mí también me sorprende, pero te tengo que mandar a la dirección. Aquí se perdieron las cosas de Axel y aparecieron en tu bolso. Se lamentó el Profesor quien estaba actuando según el reglamento pero la pregunta de porque uno de los chicos millonarios de la escuela robaría algo. Hay qué pena! Chilló Sienna mientras James se marchaba con su bolso colgando del hombro. James se sentó en el escritorio de los castigados, el cual tenía dibujadas caras, iníciales, caricaturas de los profesores y lo que parecía ser una imagen xxx. Joven Hollower! Que hace aquí? Preguntó la directora Ravenscroft. Nada, es que se perdieron unas cosas en la clase y aparecieron en mi bolso. Pero le juro que no lo hice yo! La directora lo vio a través de sus diminutos anteojos de lectura. Te creo, pero aquí tengo que imponer un castigo, las cosas aparecieron en tu bolso. Si no hago nada las cosas como esta se van a dar con más frecuencia y con razón. Ella dijo jalando su viejo teléfono de escritorio el cual parecía que era el primero que habían inventado. Cuál es el teléfono de tu madre? Te voy a dar el menor de mis castigos, en estos casos, solo te irás hoy y no vendrás mañana. Dijo con gentileza. Vaya! Y ese es el menor castigo? Gruñó James tomando un puñado de dulces de miel de la dulcera con forma de corazón de la directora. *** Justo en el cambio de periodo, cuando todos salen a pararse a las puertas o van al baño llegó Esther derrochando presencia con un traja Armani prive y el bolso Custo Barcelona que James esperaba heredar. Qué fue lo que paso? Quieres que hable con alguien? Le preguntó sentándose en la banca de madera viendo sus uñas pintadas de rojo Chanel que combinaba con su traje y zapatos. No, mejor vámonos, ya no quiero estar aquí y saber de lo que son capaces. Dijo James despidiéndose a la distancia de Vincent que estaba parado en la puerta de su clase con cara
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel de desconcierto ante lo sucedido. Hayden y Hunter lo tomaron de los brazos para que no saliera corriendo. Sienna salió para ver lo humillante que podía ser que la mamá de James llegara por él luego de haberla llamado para decirle que su hijo es todo un cleptómano. Tabatha y Roselyne intercambiaron miradas. Ellas habían notado como Sienna no hacia ni el más mínimo intento de disimular su risa de satisfacción. Profesor… Susurró Tabatha apuntando a Sienna con la vista. Cállate zorra! Chilló Sophia tomándola del brazo. No te conviene fastidiarnos de nuevo, no crees? Roselyne cruzó los brazos, asintió con la mirada a Tabatha y fulminó con la mirada a la perra de Sophia. Ella sabía que James también estaba enterado que eso era algo tramado por las sombras y por lo mismo no se quedaría así. Sabía que no nos debíamos confiar de algunas personas! Chilló Sienna al sentir que el resto de la clase estaba parada detrás de ella. Volteó a ver a James. Así que ella es su madre. Creo que la conozco. Donde la he visto antes? Dios, no, no puede ser… es ella?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 35 Durante su aburrido tiempo compartido con Ariadne y Minerva en la clase de periodismo Sienna entró en la página de Well Wohler Corp. la empresa de su padre, en la vieja computadora de la bibliotecaria y de las hermanas Lancaster la cual es la más lenta por tanta información sobrecargada pero también es la más alejada de la vista de todos los que entran detrás de los libreros. Miró las fotos de todo el personal una y otra vez hasta que notó que en la foto de las asistentes, la que más resaltaba de todas era Esther, con un lindísimo traje tipo tuxedo Ralph Lauren. Hay… el mundo es un pañuelo. Quién diría que la madre de ese prostituto, trabaja para mi padre, James… te tengo en mis manos. Gruñó Sienna logrando que Sophia se erizara como si se estuviera dentro de un congelador. Ella estaba sentada a su lado pero había un abismo entre ellas que las separaba. Tú no lo recuerdas, así que no me veas así. Antes que tus padres murieran mi padre ayudo a Esther a encubrir varias cosas. Yo solamente recuerdo una llamada telefónica, pero con eso me basta. Sophia cruzó la pierna y resopló. *** El reloj Pucci marcaba las diez de la mañana James y Esther estaban sentados en Caftée, el café francés dentro de un mini comercial, de al lado de las instalaciones de Well Wohler, justo a la hora ejecutiva, esa cuando todos los comerciales están vacíos, las mejores tiendas no han abierto y por los pasillos solo están todos ejecutivos con los hand- free y maletines, tomando unos Espressos doble espuma y compartiendo una dona glaseada. Entonces, tu no tomaste las cosas de tu compañero? Esther preguntó luego de tomar de su vaso. Ella sabía exactamente cuándo James le dice una mentira, él había heredero sus mismas expresiones. Amigo, Esther, el es mi amigo. Y no, tú me conoces bien, como crees que yo tomaría lo que no es mío. Por favor, un celular y una billetera totalmente out de mi estilo. El somató la mano en la mesa. Yo soy James Zahr Hollower y no tengo porque robar nada cuando lo tengo todo, no necesito nada. Esther chasqueó.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Pero lo que sí quiero sabe es quien lo puso en mi bolso, estoy seguro que fueron las zorras de Sienna y Sophia, pero, que ganarían ellas con esto? Se preguntaba James tomando su chocolate caliente con marshmallows mientras miraba al mesero que parecía ser hermano de los Carter. Esther tragó un gran sorbo sin saborearlo. Ella siempre se asombraba de ver como James se expresaba de esas chicas, ella sabía que existen chicas locas en las escuelas secundarias, pero al parecer cada vez son más zorras. Luego de que Esther lo dejara en casa James se sintió totalmente solo, en la casa tan temprano, sin nada que hacer, en la televisión solo pasan los aburridos programas de revista matutina, en las redes sociales nadie estaba conectado solo esos chicos amigos de amigos que nadie conoce y en la cocina el olor a los hotcakes veganos de Esther aún se sentía. Se dirijo al jardín trasero. Caminó por todos los caminos que Esther había mandado a hacer luego de mudarse, al principio ella lo había hecho por alardear, pero luego de que el chico paisajista apareciera y se quitara la ajustada camiseta, Esther había decido hacer todo lo que a él se le ocurría con el fin de tenerlo más tiempo ahí. Pasó por las fuentes y el mini lago con peces naranja que atrae a los gatos del vecino. Vió a Bella-Boo sentada en la hamaca dormida. Caminó atravesando todo el jardín y se sentó a su lado, dejando todos los problemas afuera, sintiendo la brisa y viendo como pasaban las nubes. Qué difícil es ser tan envidiado y el mejor vestido… y no solo eso, me pregunto qué pasaría si supieran que estoy saliendo con el chico más cotizado de todo Beverly Hills, creo que ahí si rodaría mi cabeza y harían una bebida en mi nombre como Bloody James. Era uno de esos momentos en que te desconectas de todo y solo puedes pensar en lo difícil que puede ser la vida, claro con tan solo 17 años. Se dijo James mientras Bella-Boo lamia sus dedos. *** Al día siguiente James se despertó por inercia temprano viendo los primeros rayos de sol entrar por los espacios de sus persianas. El despertador no sonó pero tenía los ojos abiertos a las seis en punto. Se quedó viendo fijamente su colección de fotografías recortadas de Vogue de Louis Vuitton desde que empezó hasta la revista del mes pasado. Él sabía que si quería llegar a ser diseñador tenía que crear su propio estilo, pero nada no nadie le prohibía el no inspirarse en él, y quien sabe, quizás lograría llegar a diseñar para esa casa de modas, después de todo el prácticamente lo sabe todo al respecto y tiene casi todas las colecciones en su closet.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sonó su celular desde su tocador al otro lado de la habitación. Arrastró sus zapatillas y vió el identificador de llamadas, era Vincent. Cuando Vincent llamaba aparecía una imagen de un pingüinito con un corazón con los ojos enormes y sonaba la canción de The Bodyguard. Buenos días! espero no despertarte, pero resuélveme una duda… Tu tampoco fuiste ala escuel ahoy verdad? La voz de Vincent se sentía tan bien al despertarse, claro, luego de haber pasado toda la noche pensando en él el escucharlo era como un regalo del cielo o de una de las kardashians. No, pero no porque no quisiera… espera, dijiste tampoco? Preguntó James. Sí, es que se me hizo tarde, no me arrancó el automóvil, ya sabes, es uno de esos días en los que no te convenía ir a la escuela. Entonces… que dices sí, nos hacemos compañía para no pasar el día solos en casa? Dijo Vincent quien lo había planeado todo. De acuerdo! Chilló James girando por toda la habitación mientras Bella-Boo lo miraba como loco recostada en su camita Burberry. Entonces paso por ti en media hora para ir a desayunar por ahí. Dijo Vincent que ya estaba arreglado solamente le faltaba verse una vez más frente al espejo y rociarse por cuarta vez el perfume de Hugo Boss. No! Mejor que sea una hora, es que… no estoy listo. Murmuró James en el teléfono. *** Mientras tanto, en la escuela, Roselyne intercambiaba mensajes con Carter sentada en el escritorio de la esquina de James planeando salir por la tarde a dar un paseo en la Harley, su nuevo hobby mientras va sujeta de la cintura de Carter, ella esperaba que fuera igual a la de Taylor Lautner. Las sombras estaban en el baño dejando al resto de Royal Hills tranquilo por unos instantes. Entonces si fuiste tú la que escondió las cosas de Axel en el bolso de James. Dijo sorprendida Sophia quien aún se sorprendía de su prima. God… la verdad no sé de qué te sorprendes! –chilló Sienna quitando una pequeña mota de su blazer. No es por molestarte, pero si notaste de que Vincent no se apareció hoy? Preguntó Sophia sacando la crema de manos de su bolso.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Que!!! Como que no vino hoy? Estas segura? Maldito! De seguro esta con James! Par de desgraciados! No lo soporto, que tiene ese James que todo le sale siempre bien? Gritaba histérica Sienna jalándose el cabello. Sí, solo le hiciste el favor de tener a Vincent todo el día… solito para él. Dijo Sophia apartándose de Sienna, por si buscaba desquitarse con el primero que se pusiera enfrente. Tranquila Sienna, tranquila! Se repetía a sí misma mientras hacia los ejercicios de respiración del yoga. Que no te afecte! Déjalos, que disfruten su día. Pronto solo será un recuerdo absurdo en la memoria de ambos. Ambas regresaron a la clase a Sienna superó el coraje rapidísimo al ver a Roselyne intercambiando mensajes con alguien por su celular. Thanks God esta perra ya enterró a mi Vincent en el pasado. Pero quien será el otro? Sienna pasó al lado de Tabatha. Que carita la que traes, te diste cuenta que tu Vincent tampoco vino hoy? Mmm… donde estará? Murmuró Tabatha peinando su mini muñeca anime que colgaba de su cuello. James, eres hombre muerto… gruñó Sienna entre dientes logrando que el profesor Gallagher la escuchara, pero él ya estaba acostumbrado a esa clase de comentarios de las primas Stafford. *** James y Vincent pasaban la mejor mañana de todas los dos estaban vestidos con conjuntos deportivos Lacoste con las gafas de sol Ray-ban mientras escuchaban lo último de five seconds of summer, el aire fresco de la mañana despeinaba sus cabellos mientras ambos disfrutaban de unos Cappuccinos recién preparados de Starbucks francés. Ellos recién habían dejado con la boca abierta a un grupo de chicas que estaban ahí, ellas prácticamente habían dicho lo mucho que les molestaba los homosexuales y James les tiró los cappuccinos que tenía en las manos sobre sus vestidos forever 21. El se giró, ordeno otros y salió del lugar tomado de la mano de Vincent. Si así es caparse de la escuela contigo, me escaparía como mínimo una vez a la semana! gritaba James despeinando más a Vincent pasando sus dedos por su fino cabello quien manejaba su BMW por la autopista alejándose de los alrededores de la ciudad.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Ambos planeaban pasar el día en Wilshire club del cual James se había hecho miembro por ocho años de los cuales ya habían pasado tres y solo una vez había ido descontándolo mes a mes de su extensión de tarjeta de crédito. El día no les había alcanzado. Pasaron de estar en la piscina muy a gusto compartiendo el salvavidas gigante a jugar en el campo de mini golf, por supuesto que Vincent ganó, como todo un experto en los deportes. De niños bien, claro está! Según James quien no se cansaba de ver todas las facetas de Vincent Von Vandelinde. Ellos habían paseado tomados de la mano por todo el lugar sin importarles que varias personas influyentes de la ciudad los vieran juntos. Sabían que serian la noticia de mañana y eso era algo que no les importaba en ese momento. James había organizado en secreto con una de las recepcionistas a las que él había ayudado una vez a esconderse de un par de turistas que la estaban acosando una clase de almuerzo solo para dos, el había reservado todo el restaurante y había dicho al chef que prepara la mejor comida italiana. Vincent se quedó maravillado de ver el poder que tiene James para organizar grandes cosas en poco tiempo. Él se había dado cuenta, luego de que James le giñara el ojo al chef que había salido de la cocina solo para saludarlos. Ambos se sentaron en la mesa con vista al noveno hoyo mientras bebían champán, comían bocados de queso importado y el mismísimo chef Francisco les servía los raviolis. La música instrumental era la misma melodía que estaba sonando cuando ellos se conocieron y hablaron por primera vez en el baño. A James le parecía que era el mejor momento de toda su vida, mejor que cuando había comprado su primer bolso en una tienda de descuentos. Para finalizar la tarde pasearon juntos montando a caballo en el club de Polo. Y se quedaron en una colina a ver el atardecer. Vincent colocó su brazo encima de hombro de James, quien estaba fascinado con el hermoso atardecer mientras tenía a su amor al lado. El momento era perfecto. Era todo lo que había soñado.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 36 El primer lunes de febrero, todos los catálogos de ofertas de las tiendas por departamento están llenos de corazones con grandes descuentos en arreglos de flores plásticas, chocolates y peluches. El amor se sentía en el aire, James entró a Royal Hills con un pañuelo negro con lunares rojos, si la mirabas de cerca se notaban que eran pequeños corazones, combinada con un guantes de encaje y un enorme bolso. El conjunto perfecto para empezar el mes del amor. Cualquiera moriría por estar en las pasarelas admirando las colecciones de los mejores diseñadores, sacar a lucir los románticos vestidos y usar un flamante novio como accesorio. A James le parecía como si hubiera sido ayer que estaba sentado en aquella banca viendo pasar por primera vez al gran amor de su vida y descubrir los misterios que se ocultan detrás de esa sonrisa. Vincent intentaba salir con Roselyne pero cada vez que lo intentaba inventaba cualquier excusa tonta, no contestaba sus llamadas o mensajes. Roselyne se sentía cada vez más atraída por Carter. Es increíble cómo pueden cambiar tus sentimientos de un día para otro. Ella finalmente podía comprender un poco más a todas sus amigas de su anterior escuela. Era bastante complicado el ser fiel a un solo chico. Todos son tan distintos. Tabatha está oficialmente saliendo con Axel, se la pasan intercambiando gustos. Tabatha ahora siente gusto por lo Dark, Emily the Strange y no deja de ver una y otra vez El Extraño Mundo de Jack, Coraline o El Cadáver de la Novia aunque lo que más la fascina de Axel es que sigue siendo fiel a él pero sin caer en lo cliché, de seguir siendo el chico que se cortaba y se escondía detrás de su espeso fleco. Y por más increíble que parezca Axel ahora baila al ritmo del K-pop y se viste con ropa de colores neón y ajustados jeans animal Print. Sienna sigue alimentando su odio y la insaciable sed de venganza en contra de los obstáculos que se le han atravesado en el camino, creyendo que Roselyne ya no es uno de ellos la ha borrado de su lista negra, por ahora. Pero sabe que con solo hacer una llamada a su padre la carrera de Esther Hollower en Well Wohler Corp. Y su reputación se va directo a la basura. Pero no lo iba a echar todo a perder por un arrebato, la venganza es un plato que cocina lentamente y se sirve frio. Todo Royal Hills comentaba sobre el Baile Medieval de San Valentín el cual, como todos los años tenía temática Medieval. Es en el que todos usan brillantes antifaces elaboradas
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel pelucas, los más impecables maquillajes y los más exclusivos vestidos victorianos, para celebrar el amor en Royal Hills, en el cual las chicas pueden fantasear con bailar eternamente con el capitán del equipo de lacrosse o con un afamado heredero. Habían pequeños carteles regados por algunas paredes, este evento no necesitaba publicidad y la directora exhortaba a todas que apartaran sus invitaciones con anticipación. Vincent vió la oportunidad perfecta para invitar a Roselyne luego de verse a sí mismo como un completo desesperado de los cuales tanto se burlaba en el pasado en el momento que vió a Hayden y Hunter subidos en una escalera ayudando a los profesores a colgar las nuevas decoraciones, luces y encajes por las columnas. Roselyne! Gritó Vincent al verla pasar por los corredores del tercer nivel con su minifalda del uniforme de animadora y el cabello trenzado. Ella lucia tan pacifica como siempre, aunque él estaba seguro que pasar un periodo más al lado de las primas Stafford debería de ser la receta perfecta para una migraña. Seguramente ya sabes que van a hacer un baile de San Valentín, y… quería saber si te gustaría ir conmigo? Preguntó Vincent desajustándose la corbata. Me estas invitando a mí? yo creí que irías con Sienna. Ella dijo imitando el estilo banal de Bianca cuando le reclamaba a un chico. Ella sabía que cualquier otra chica se emocionara como nunca al oír esas palabras de Vincent Von Vandelinde, pero ella estaba tranquila. Ella… ella no significa nada para mí… si tan solo pudiera contarte las razones por las que tengo que estar con ella, pero créeme que daría lo que fuera por alejarme definitivamente de su lado. Entonces, que dices? Carter no puede asistir, es solo para alumnos y familiares de alumnos. Las reglas habían cambiado hace no más de seis años, Royal Hills antes se daba el lujo de invitar a toda la ciudad a cualquiera de sus majestuosos eventos, pero luego que un grupo de envidiosos o socialistas decidiera atentar contra la honorable escuela solamente personas conocidas eran admitidas. Qué más da! Pensó mientras se imaginaba que cara pondrían las sombras al verla bailar toda la noche con él. Ella haría hasta lo imposible por no despegarse ni por un segundo del chico que cualquiera moriría por ser invitada. Era una venganza estilo James. Si! Si voy contigo, luego nos ponemos de acuerdo con los disfraces. Ella dijo mientras bajaba lentamente las escaleras. Volteó a ver por sobre su hombro. Vincent de nuevo tenía esa sonrisa de la cual se había enamorado. ***
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel James se imaginaba bailando con Vincent por todo el gimnasio girando con el vals como en “El Fantasma de la Opera” solo esperaba que el candelabro victoriano del salón de baile de la escuela no les cayera encima, aunque ese sería un trágico final. En el último periodo James vio pasar a Vincent para el baño moviendo la cabeza como en concierto de hip hop con sus auriculares y tecleando en su celular. Lo siguió, Party de 30 Seconds to Mars. Pensó al escuchar la música que provenía del corredor. El estudiar los gustos de Vincent, se había vuelto en una materia más para él. Viiincent! No sé cómo decirte esto… Quieres ir conmigo al Baile? Dijo James apareciéndose por la puerta mientras Vincent lo miraba asombrado. El olor a desinfectante de flores era fuerte y James contuvo la respiración. Vincent no sabía qué hacer, hace no más de hora y media le había hecho la misma pregunta a Roselyne. Si le digo que no le romperé el corazón. Que hago, Por Dios! Sabes, como siempre te adelantaste. Solo salía de aquí y te iba a hacer la misma pregunta. Pero por supuesto que muero por ir contigo al baile, no hay nadie más con quien quisiera ir. Contestó Vincent diciendo lo primero que pensó como la respuesta perfecta que James esperaba. Salieron juntos del baño, Sienna estaba sentada esperando a que Vincent saliera en la banca de al lado de la cafetera. Los miro salir tomados de la mano. Bruscamente jaló del brazo a Vincent y un grupo de chicos miraron horrorizados. Dios, y a esta zorra, que le pasa? pobre idiota, si supiera que ya está más que apartado para el baile. Pensó James dándose la vuelta dejándolos solos. El estilo dramático de Sienna era algo que le generaba nauseas. No! Ya me imagino para que me interrumpiste con James y la respuesta es no! Si me conocieras sabrías que los bailes No me gustan y temáticos menos! Gruñó Vincent viendo a James pavoneándose con una de sus entradas por la cafetería el sonrió. Estas seguro de lo que me estas diciendo? Preguntó Sienna ladeando la cabeza mientras jugaba con su cabello. Nunca he estado mas seguro en mi vida! ademas es solo un baile, podemos salir cualquier otro dia a donde sea, si quieres a un Night Club, de compras o lo que sea! Tartamudeó Vincent al notar que se le habia suvido un poco el volumen y habia tensado su rostro dejando ver como seria esta chica cuando tenga cuarenta y tantos y su rostro sea mas botox que musculos maxilofaciales. Es nefasto tener que aguantar a la idiota de Sienna. Casi arruino todo lo que me he tenido que tragar! Suspiró cuando Sienna se marchó detrás de Sophia quien hojeaba la tarea de español.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel El miró a la distancia a sus amigos que peleaban por las llaves del Camaro que la madre de Hayden le había obsequiado por su mejora en los promedios. Corrió para alcanzarlos. Hey! Hunter, me invitas a tomar algo o a pasar el rato? Preguntó Vincent subiéndose a su BMW. Por supuesto! Vamos a mi casa, hoy no hay nadie, así podremos hablar de lo que sea! pero, debe ser algo grave, nunca sales huyendo de la escuela. Dijo Hayden tirando el equipo de lacrosse y el balón de futbol en asiento trasero. Vincent se tiró en el sofá floreado de la mamá de Hunter, mientras miraba como la hermana menor se asomaba a ver por la puerta de su habitación con un vestido de princesa y cargaba a un pequeño poodle. Lord… no se imaginan en la que estoy metido, primero invite a Roselyne a ir al baile conmigo, no sé por qué lo hice, solo fue un impulso, hace ya varias semanas que no salgo con ella. Ahora que lo pienso solo hemos cruzado palabras. Luego en el baño, como siempre, llego James, con esa seguridad que me vuelve loco a preguntarme si quería ir con él, es la primera vez que alguien me invita a mí a algo. Lo primero que pensé fue en que si me negaba le rompería el corazón, por lo que le dije que sí. Hayden y Hunter lo miraba sin parpadear, parecía que estaban escuchando una radio novela. Para terminar mi linda mañana, casi se suma Sienna, pero me agarró de malas, la mande por un tubo. Luego me arrepentí, diciéndole que podíamos salir cualquier otro día, con la excusa de que no me gustan esa clase de bailes. Te entiendo, yo ya me canse de estarme escondiendo de Sophia, la verdad siempre me ha gustado, pero luego de saber de lo que es capaz, cambie totalmente la forma en la que la miraba. Saben, tenía la idea de que era vanidosa y todo lo demás por pasar mucho tiempo al lado de Sienna, pero eso, eso no es excusa para hacer esa clase de mierdas. Dijo Hunter, destapando una cerveza. *** Princess, creo que Vincent te mintió en la cara! Chilló Sophia agitada de correr detrás de Sienna por los corredores desolados de Royal Hills. Obvio, estoy cien por ciento segura de que esa tarde me inventa cualquier cosa, para no salir conmigo y estar ahí, en la escuela, enfrente de todos bailando con el puto de James. Te imaginas voy a ser el hazme reír de todos. Ya me imagino los comentarios, las burlas y los chismes de boca en boca… Pobre Sienna el novio la dejó por otro! Pero ese día voy a hacer como que le creo cualquiera que sea su excusa. Voy a estar ahí sentada viéndolo todo… que disfrute la última noche que se lo permito, luego de lo que tengo pensado… ya
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel nunca más se le va a volver a acercar! Gruñó Sienna viendo como Sophia se había desconectado al ver el broche de calavera que colgaba del blazer de Tabatha.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 37 Vincent, Vincent! susurraba Hayden moviéndole el brazo al ver que Vincent se estaba quedando dormido luego de haberse tomado varias cervezas y haber discutido por los amores imposibles, el cual sería el tema perfecto para uno de esos programas en los cuales se nota las sobreactuadas actuaciones tratando de engañar a la audiencia haciéndoles creer que todo es verdad. Tengo la mejor idea de todas para que puedas estar con los dos al mismo tiempo, claro que tiene su nivel de riesgo y un lado negativo pero que cosa en este mundo no la tiene? Es un baile de San Valentín con temática medieval, verdad? sabía que ver todas esas películas de Disney con mis hermanas valdría la pena algún día. Entonces tu Hunter te pones el mismo disfraz que Vincent, claro que va a ser el más extravagante de todos, con mascara completa, no antifaz! pero bueno, eso no es lo más importante, sino el que un día antes, vas a tener que fingir dolor de garganta, para que no le parezca extraño a… Mmm… con quien vas a estar tú y con quien va estar Hunter? Yo voy a estar con Roselyne, hace mucho que no estoy con ella. Dijo Vincent viendo como todo le daba vueltas y notando que comenzaba a oscurecer. Entonces yo voy a estar con James? Ps… Vincent discúlpame pero… yo… la verdad no me imagino bailando con… a mí no… Tartamudeaba Hunter. Tranquilo, no vas a ser tú, bueno, si vas a ser tu pero todos van a pensar que eres Vincent, el que no te descubran depende solo de ti. Concluyó Hayden. Solo si tú quieres, no te estoy obligando a nada, la verdad es buena idea, pero podemos cambiar una rato en el baile yo me voy con James y tú con Roselyne. Entonces? Preguntó Vincent tratando de convencerlo ya que era una de las mejores ideas que había oído y solo dependía de su amigo-hermano el poder ser príncipe de dos protagonistas. Solo una pregunta: porque yo y no tu Hayden? Fácil, porque entre tú y yo el que se parece más físicamente eres tú, como explicarías que Vincent estuviera más pequeño de un día para otro? El rodó los ojos. Está bien, espero que la máscara sea lo suficientemente grande para que, bueno ya se imaginan… que James intente cualquier cosa. Murmuró tirándose en el sillón al lado de Vincent encendiendo su pantalla plana. ***
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Carter estaba con Roselyne en la tienda de Halloween Mad House, ayudándola a escoger entre cientos de corredores sin fin llenos de disfraces inspirados en filmes. Era febrero y ellos tenían la tienda para ellos solos. Entonces, dices que yo no puedo ir? Carter murmuró viéndolo con los ojos entrecerrados y rozando sus manos. Mmm, ya te dije que no, es solo para alumnos y familia Royal Hills. Chilló Roselyne tratando de evadir la mirada. Mira este parece uno que tú usarías. Comentó Carter agarrando un vestido rosa con dorado lleno de moños de María Antonieta. Dios, No! Ni loca, ese parece uno que las sombras usarían. Se nota que no han venido por aquí. Las sombras? Preguntó Carter con duda. Sí, un par de primas, Sienna y Sophia Stafford, de mi escuela que se creen la gran cosa. Dios, si te contara, son un par de locas capaces de todo. Carter se paralizó y desvió su atención hacia los disfraces de los miserables. Solo para que tengas una idea, retomó Roselyne, mescla a Kill Bill con una Barbie Malibu, un poco de cosas marca Sanrio y a la chica del exorcista y ya las tienes. Pero mejor hablemos de otra cosa. Dijo Roselyne tomando el disfraz de la mujer maravilla y moviéndose enfrente del enorme espejo con forma de fantasma. La sangre de Carter se congeló, las pupilas se le dilataron. Si supiera que las conozco, que ellas me mandaron a seguirla. Por Dios! Aquí mismo me mataría. Mira este, esta lindísimo no crees? Preguntó Roselyne tomando un vestido gótico negro con verde y el antifaz más elaborado de toda la tienda con unas enormes alas, plumas y grandes lentejuelas. Es enserio? Preguntó Carter agradecido de cambiar el tema. Sí, es un baile de disfraces y con tu comentario sobre el vestido rosa me hiciste pensar en que sería demasiado cliché andar con esos tonos, pero estos, creo que nadie más pensara en usar uno de hada gótica. ***
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Ya pensaste como vas a hacer para estar en la fiesta y que nadie te reconozca? Preguntó Sophia tirada en su cama de la Doll’s House. Taylor Swift sonaba de fondo mezclándose con las voces de Carolyn Channing y Max. Daaah! Es una fiesta de disfraces, todavía tengo la peluca de mi disfraz de Vampiresa del Halloween pasado. Sophia miró al vacío tratando de recordar. Piensas repetir? God, es cierto, no sé qué paso por mi mente. La habitación se quedó en silencio, la canción de Taylor Swift termino y comenzó a sonar Lady Gaga. Vamos hoy por la tarde de compras? necesito el más extravagante. God, fui yo la que dijo eso? Como sea! antes vamos a pasar de sorpresa a visitar a mi padre a la oficina. A mi tío? Y eso por qué? pregunto Sophia viendo el lindo mini vestido de Carolina Herrera floreado con encaje. Ella sabía que a su tío le molestaba que llegaran a interrumpirlo pero era demasiado gentil para decirlo. Necesito algunas pruebas, no es por nada, pero luego del baile, al fin Vincent será solo Mío! Oíste? Mío! Chillaba Sienna tan fuerte que parecía cuando arañan una pizarra. Daddy! como está el Business Men más guapo del mundo? Chilló Sienna veinte minutos después casi ahorcándolo en un abrazo. Ella aun olía al cappuccino que se había pasado tomando en Starbucks y llevaba puesta la chaqueta BCBG que se le había atravesado hace cinco minutos y en el caso de Sophia una cartera de sobre Burberry. Espero no interrumpirte en nada, es que… como sabes, ya va a ser la party de san Valentín en la escuela y necesito un disfraz, obviamente el más divino de todos y se me acabo el crédito de la extensión. Será que me podrías dar efectivo? Es que en Custom’s party no aceptan tarjetas. Chillaba Sienna trepándose encima del enorme escritorio de caoba del Sr. Stafford. Sí, Claro solo déjame terminar la junta, unos diez minutos, espérenme en mi oficina, ahí está mi computadora, la televisión o si quieren un café. Las primas sonrieron cuando él salió y se encerraron en la oficina. Perfecto! Ahora, tenemos diez minutos para encontrar la oficina de la madre de James! Entonces por eso estamos aquí? Preguntó Sophia viendo a través de la ventana del décimo piso. Ella supo que su prima tramaba algo en el momento que mintió con respecto a los disfraces, ellas ya tenían elaborados vestidos en el baúl de su automóvil.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Obvio, necesito unos papeles, que de encontrarlos alejaran a James de Vincent e incluso lograran que el haga lo que nosotras le ordenemos. Los tacones de las chicas s tronaban en el suelo de mármol recién encerado. Aquí! Gritó Sophia viendo una placa que decía: Esther Hollower Asistente Ejecutiva. Sienna sacó su celular, y tomó fotos de la placa. Entraron y vieron el costoso bolso Custo Barcelona, que colgaba de la silla, mira su sacó. Chilló Sophia tomando el blazer Chanel negro que aun olía a Flowers de Kenzo. Sienna se sentó en la silla color Coñac detrás del escritorio empezó a girar, se detuvo de golpe. Agarró el marco de fotos del escritorio, se empezó a reír como loca. El marco tripe de madera que aún tenía el precio de Sears, mostraba una foto de James sentado en su sillita de Elmo con toda la compota en la cara. La otra era del primer día de escuela, James con una camisa de Snoopy, mochila y lonchera de los Teletubbies. La última, y la más graciosa era la foto escolar, cuando James estaba en primaria con el cabello alborotado y le faltaban los dientes de enfrente. Tómale foto a todas! Esto es algo por lo que cualquiera pagaría para ver! Chilló Sophia viendo las fotos de lejos, quien diría que el fabuloso James Hollower era todo un looser. Sienna la vio fulminándola con la mirada. James no era, ni es y mucho menos será Fabuloso. En la mesita del centro de la oficina había una dulcera llena de kissie’s, Sophia agarró un puñado y los guardo en su bolso. Se sentó de pierna cruzada en el sofá de cuero rojo leyendo el periódico. Sienna se quedó viendo a Sienna, por un momento pensó en que sería de ellas si estuvieran separadas, si lo padres de ella no hubieran fallecido en ese horrible accidente, tal vez ella seria fabulosa, mas fabulosa que ella. Porque después de todo Sophia era quien le había enseñado el buen gusto que se esconde detrás de toda la ropa rosa y quien sabe tal vez ella hubiera acabado siendo toda una freak con ropa gótica y su rubio cabello teñido de negro. Ella noto un cajón que estaba cerrado con llave. Ella tomó el abre cartas y forzó la cerradura. Una gran cantidad de folders y sobres saltaron a su vista. Ella los revolvió. Este, este es. Ella dijo tomando un viejo sobre que decía confidencial escrito con marcador rojo. Sophia se levantó y le arrebato los papeles. Que es esto, aquí solo hay un montón de basura. Basura dices primita? Yo creía que eras más inteligente. En estos papeles, en resumen dice que al padre de James lo asesinaron y que fue Esther.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sophia dejó caer los papeles. Levántalos y vámonos ya! Presiento que la junta ya termino! Déjalo todo tal y como estaba! Gritó Sienna borrando sus huellas del vidrio del marco. Ella había aprendido a borrar toda clase de evidencia luego de ver a los idiotas de Bling Ring. Pensamos igual. Susurró Sophia levantándose y arreglándose la falda que se le había subido y ella ahora lucia como las chicas de noveno. *** El sábado 14 de febrero, todos se estaban arreglando en sus elegantes mansiones con los disfraces más costosos y espantosamente escándalos que habían planeado hace semanas. Vincent había encontrado un lugar donde tenían el mismo disfraz en todas las tallas. Era un traje estilo príncipe medieval negro con plateado, que incluía guantes sombrero de copa con plumas y una máscara negra con lentejuelas. Están exactamente iguales. Dijo Hayden que estaba disfrazado de príncipe. Recuerden nada de hablar, están malos de la garganta, no pueden dejar que los descubran, cuando las chicas de noveno empiecen con sus arrebatos de llamar la atención van al baño y se intercambian como quedamos. James llegó con los ojos delineados detrás de un antifaz negro. Su cabello alborotado y un atuendo que cualquier roquero quisiera tener en su armario. Había estudiado detenidamente a Michael Clifford, y se había inspirado en el con el atuendo que había encargado hace tan solo 24 horas. Es increíble lo que el money honey y un grupo de indocumentadas pueden hacer. El salió de su casa notando como Esther había dejado una caja llena de chocolates Hershey al lado de la maceta de rosas inglesas. El incluso activo los aspersores cuya función es que nadie pise el césped. Mientras el chofer doblaba a la esquina el ego de James se engordo un poco más al ver a varios chicos de la ciudad usándolo a él como inspiración. Ellos estaban usando converse altos, guantes de cuero o encaje, bolsos Chanel y bufandas Vuitton. Al llegar a los jardines del ala norte de Royal Hills estaban decorado con grandes columnas imitando un castigo medieval adornadas con telarañas y luces navideñas debajo de cortinas de tafetán doradas. Las mesas estaban adornadas por arreglos florales de rosas negras salpicadas con sangre falsa. La pista de baile estaba llena por todas las de noveno con sus mino vestidos de bufonas y sus novios de toda la escuela.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel La elite siempre llega con un poco de retraso. Pensó James, quien se sentó en una esquina esperando a que Vincent apareciera. El logró contar a tres chicas disfrazadas de Julieta, siete princesas rosa, quince o dieciséis hadas, un par de góticas y Ángeles e incluso a una pareja vestida como cleopatra y Marco Antonio. Vio como alguien con un disfraz de príncipe se acercaba. Su corazón latía a toda potencia. Vincent? Vincent? Eres tú? Preguntaba James tratando de verle los ojos por los orificios esperando una respuesta. Hunter solo estiró la mano con los guantes de gamuza. James le dio la mano y comenzaron a bailar. No era la reacción que esperaba de Vincent al verlo vestido como uno de sus ideales de príncipe, pero tal vez se lo diría luego. Hunter lo llevaba lo más alejado posible, a esa esquina donde estaban parados los solitarios esperando un milagro y que alguien los sacara a bailas tan solo un par de minutos. El profesor Gallagher se paro cerca de ellos. Por qué tan misterioso? Ya sé! La máscara no te debe dejar hablar, porque no escogiste un antifaz? Un rostro como el tuyo no se debe de cubrir. No sabía que bailabas tan bien las canciones lentas, donde aprendiste? Preguntaba James, quien de todas las preguntas no recibía ni una respuesta. Seguramente quieres que sea una cita como en el cine mudo de los años veinte, entonces tu película favorita es The Artist, me imagino, cuando quieras la vamos a ver juntos a mi casa, es una de las favoritas de Esther. Por qué no se calla? Por dios ya hasta me mareo. Así de difícil es bailar con otro chico? la verdad no entiendo a Vincent! Luego de esta noche me va a deber una gran favor a cambio! Pensaba Hunter, acalorado debajo de tantas capas del disfraz. Vincent estaba parado en el arco de flores esperando a Roselyne. Cuando la vio en aquel lindo vestido gótico verde, sintió que era su imaginación. Vincent, me ayudas? Dijo Roselyne a quien todas las capas del gran vestido no la dejaban subir las gradas. Luces preciosa! Le dijo tomándola de la mano. Entraron al lugar, Vincent estiraba el cuello lo más alto que podía para ver donde estaba Hunter. Pero no lo logró localizar. Solo vio a Hayden bailando con Roxanne la más linda y menos exótica de todas las chicas de noveno y a Tabatha con un vestidito negro de
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel largas y amplias mangas y cuello alto, agitando la interminable peluca blanca bailando con Axel quien estaba disfrazado con un traje que parecía tablero de ajedrez. Vincent se quería sentar a tomar algo, para tranquilizar los nervios que ya tenía destrozados y no había pasado ni una hora de estar ahí. Roselyne no lo dejaba que se apartara de ella. Un grupo de chicos hizo su aparición y la pista de baile se lleno, ellos estaban en medio de chicos que olían a cigarrillos y alcohol. Vincent se quedó bailando con Roselyne en la orilla de la pista, donde cualquiera que entraba lo primero que vería será a ellos pero no importaba, el prácticamente se estaba cocinando vivo como en el interior de horno microondas y el olor a cigarrillo le había dejado un fuerte dolor de cabeza. Las sombras estaban escondidas detrás de unos rosales y un pequeño bebedero para aves, para no llamar la atención o que alguien las descubriera con sus disfraces. Sienna llevaba un ajustado corsé plateado con una amplia falda de bailarina rosa, una larga peluca rosa, las muñecas llenas de brillantes pulseras y unas matadoras botas destaconadas. Ella estaba usando un antifaz de mariposa y alas con luces Led. Ella se había decidido por el disfraz de reina de las hadas dejando brillantina regada por toda su habitación. Sophia llevaba un ceñido corsé rosa, una larga falda de encajes llena de moños, guantes y una corta peluca. Ella había escogido el vestido que Roselyne había visto con Carter y estaba usando esa corta peluca porque quería verse como Michelle Williams. A esta hora, es más que seguro de que ya está Vincent bailando con James. Chilló Sophia, con su antifaz rosa de encaje. Te aseguraste de que nos reservaran la mesa más apartada y escondida? Preguntó Sienna viéndose de nuevo en el espejo. Sí, pero vámonos ya! Hemos tenido suerte de que nadie se ha acercado, pero pronto empezarán a hacer efecto las bebidas de contrabando y vendrán los chicos a tratar de embarazar a las perras de noveno. Las sombras entraron escondiéndose detrás de las cortinas a la primera que vieron fue a la pelirroja Johanna bailando encima de la mesa con Scott el chico esteroides. Ambos estaban vestidos como Vampiros y un grupo de chicas de noveno se arremolinaban con Baby Dolls, máscaras y alas de ángel, imitando a las modelos de victorias secret y otras también estaban con lencería y antifaces.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Será? Susurro Sophia. Obvio, quien más usaría un disfraz tan cubierto si no que el chico más mentiroso de Royal Hills… te descubrí… querido Vincent. Gruñó Sienna. Desesperada por interrumpirlos, tomó una manzana de la decoración y se la tiró a James con todas sus fuerzas que sus huesudos brazos le permitían. Buena puntería! Susurró Sophia chocando las manos por debajo. James volteó a ver, pero solo vio un montón de máscaras. Nadie lo miraba fijamente como para sospechar. Espera me dolió mucho el golpe, necesito tomar algo. Ya regreso. Dijo James dejando a Hunter solo en medio de la pista. Hunter suspiró de alivio. Nunca había bailado tanto en su vida y con chico menos. El prácticamente estaba más agotado que en unos de los entrenamientos de viernes por la tarde o de los días de gimnasio en los que levanta pesas. James se acercó a la mesa de los dulces estaba a punto de agarrar un vaso del ponche de frutas cuando una mano con un guante de cuero tomó su mano. El rodó los ojos al ver que una chica disfraza de mariposa estaba a su lado. No hagas nada que llame la atención, solo sígueme. Chilló Sienna tratando de cambiar la voz. Lo agarró del brazo y lo arrastró por todo el lugar hasta una esquina detrás de las cortinas y la silueta de chica fantasma pintada a mano. Ella había hundido sus uñas en el huesudo brazo de James dejándole marcas. Quién eres? Que es lo que quieres? Preguntaba desconcertado James al ver a una chica con peluca y un pésimo disfraz el cual solo le quedaría bien a Nicki Minaj. Enserio no adivinas? Preguntó Sienna quitándose la peluca. Sienna? Tú? Que es lo que quieres? James, James. Con quien estabas bailando? No, no me respondas es obvio. Ella tiró el cabello detrás de su hombro. Espero que lo hayas disfrutado. Ah sí, por qué perra? preguntó James. Si sabes lo que te conviene, no te vas a volver a acercar a Vincent. No digas nada, solo mira… Sienna sacó su teléfono. Mira! Ella le dijo a James. Que tiene esto? Es la placa de la oficina de mi madre. Que haces tú con esto?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel No te lo imaginas? Bueno… tu madre es la asistente de mi padre. Pero eso no es o importante. Ella chasqueó los dedos. Sophia le alcanzó un sobre. Mira, en estos papeles claramente dice que tu madre es la principal sospechosa del asesinato de tu padre. y en estos otros papeles claramente se lee que mi padre utilizo sus influencias para que todo pareciera suicidio. Los ojos de James pasaban rápidamente por los párrafos de las hojas. Se quedo frio, sin aliento. No podía creer lo que estaba leyendo. Sienne rioo. Entonces si no quieres que los papeles originales lleguen a la policía TE VAS A ALEJAR DE MI VINCENT! Ella gritó, o de lo contrario te vas a ver en un gran escándalo, tu madre irá a prisión y prácticamente vas a perder todo lo que tienes. Porque como veras en esta hoja también modificaron el testamento de tu padre para que tú seas su único heredero. si tienes un poco de cerebro vas a poner las cosas en la balanza y a ver qué lado pesa más? Prácticamente toda tu vida o un chico lindo? Eres una Zorra! Como te atreves a utilizar a mi madre para tus propósitos! Como te atreves a decirme todo esto! Gritó James limpiándose la lagrima que había dejado un rastro de delineador en su mejía. Eres la peor de las putas. Tranquilito, no te conviene insultarme. Yo uso lo que sea para conseguir todo lo que quiero. No me importa que sea, siempre y cuando tenga lo que quiero! Ella soltó una macabra sonrisa y pasó su mano por su afilada barbilla. Sabes qué? Me caes bien, te voy a dejar que te despides de una buena vez de él y me lo dejas el resto de la noche. No! el resto de la vida. Sienna se volvió a poner la peluca y se dio una rápida mirada en su espejo compacto. Salió arrebatando las cortinas tirándole un beso soplado a James. James se sentó en el suelo, llorando del coraje, -Maldita! Mil veces Maldita! Esto, esto no se queda así. Esta me las pagas con sangre maldita perra. James soltó unas cuantas lagrimas más y luego se limpió el rostro. El no dejaría las cosas así, él es James Zahr Hollower y nadie utiliza el juego de muñecas en su contra. Sienna se acercó a la mesa donde estaba sentada sola Sophia tomándose fotografías a sí misma. No me lo vas a creer! cuando te deje con James, Vincent se fue al baño y alguien vestido igual a él lo siguió. Aún siguen ahí. Y acabo de ver a Roselyne acercándose a la fuente de chocolate, eso quiere decir que estaba con alguien pero ese alguien la dejo sola un rato. No te parece extraño?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Me dejó solo y ya no regreso! Le dijo Hunter a Vincent echándose aguan en la cara encerrados en el baño. Ellos tenían el rostro enrojecido y prácticamente habían tomado un litro de agua mineral cada uno. Qué extraño, james jamás me ha dejado solo por más de tres minutos. Entonces, ahora tú vas con Roselyne y yo me quedo esperando a que James regrese. Entró Axel corriendo y somatando la puerta. Hunter brincó del susto. Vincent! James se acaba de marchar, me dijo que te dijera que se disculpa pero se tenía que ir, no sé qué le paso, pero debió de haber sido algo grave, nunca lo había vito así. Parecía como si tuviera una crisis. No creo que se haya ido. Hunter ve a buscarlo por toda la escuela, luego me mandas un mensaje o me llamas si lo encuentras. La farsa debe de seguir! Murmuró Vincent mientras salía corriendo y los chicos lo seguían. Hunter salió del gimnasio, rodeando los jardines mientras se quitaba la máscara y empujaba a algunos cuantos. James ya no estaba en Royal Hills, se había subió a su McLaren. Escuchaba el cd que había grabado para regarle a Vincent luego de la fiesta en su idea de que Green Day sería como la banda que los unía. Que hago! Por Dios que hago. Esther debió de tener sus motivos para hacer lo que hizo. El la entendía y gracias a eso ahora tenían todo lo que tenían y el era todo lo que el ahora era. Quien diría que la hija del jefe es la zorra de Sophia. Tengo que admitir que me tiene en sus sucias manos la zorra oxigenada. El gruñó, ahora entendía porque Esther estaba empeñada en trabajar ahí. Tenía intereses que cuidar. Secó sus lágrimas y exhaló. Pero, también tendrá algo en contra de Roselyne? Después de todo ella es la otra. O será que ya lo utilizó hace tiempo, a decir verdad ya no los he visto juntos pero ni para intercambiar palabras. Axel quiso salir para ayudar a buscar a James, pero vio a Tabatha sentada esperándolo. Que fue lo que paso? Le preguntó. La verdad no tengo ni idea, James se acercó a mí con los ojos llenos de lágrimas, me dijo que le dijera a Vincent que se tenía que ir. Lo estuve buscando, entré al baño y ahí estaba con el mismo disfraz que Hunter. Tu entiendes algo? Mmm… Tabatha rodó sus enormes ojos y movió la cabeza de incomprensión.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Luego salió Vincent que se había quedado en el baño pensando mil razones por las que James se tuviera que ir huyendo sin despedirse. Mejor no nos entrometamos en las cosas de Vincent. El es demasiado extraño y no quiero mas problemas en la escuela. Ella tomó la mano de Axel y regresaron a bailar. Ahí está! Aprovecha esta tu oportunidad! Sophia dijo untándose un poco más de la crema con brillos por el cuello. No, espera! No me acabas de decir que hay dos con el mismo disfraz, este puede ser Vincent o cualquier otro! Sienna estaba a punto de pararse para hablar con él, pero vio como Roselyne se le acercó, lo agarró de la mano y lo sacó a bailar. Omg! Qué? Que hace ella con Vincent? no que ya no se miraban? Esto tiene que ser una mentira de Carter! sabía que no se puede confiar en alguien que fuma y maneja al mismo tiempo. Sabes que creo? Preguntó Sophia, creo que había un doble de Vincent, si el que vi entrar al baño después de él. Este doble estaba con alguno de los dos y el verdadero Vincent con el otro. Me entiendes? A la perfección… He sido tan ilusa, Vincent nunca ha dejado de estar con los dos, pero ya me quité a uno de encima, ahora solo me queda la inocente Roselyne.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 38 James llegó devastado a su casa ocultando sus hinchados ojos debajo del antifaz de murciélago que había pasado comprando. Había cambiado su papel antagónico por el protagónico del eterno mártir. Estaba tan furioso que era capaz de destrozar todo a su paso o de hacer cualquier otra cosa de la que se arrepentiría al día siguiente con horribles de conciencia. Notó cómo Esther aún tenía puesto el traje Mulberry que se había llevado a la oficina. Un prendedor de calabaza colgaba de su solapa. -Por qué regresaste tan temprano? –pregunto Esther tomando un sorbo de té. -No, por nada, -James susurró tratando de ocultar sus sollozos- es que la party estaba tan aburrida… de las más aburridas que he ido en mi vida. -Y tú? Que hacer todavía vestida así? –Esther destapaba la canasta de dulces que le habían mandado por correo. Los chocolates suizos se miraban tentadores. -Es que tuvimos una junta de última hora, con unos clientes extranjeros, si todo sale bien tendré una comisión en Euros… a ver qué pasa… todo depende si les gusta el proyecto en el que he estado trabajando todos estos meses. -Discúlpame, pero estoy muy cansado. Me sigues contando mañana -ok? –murmuró James a quien la conversación empezaba a ponerlo mal de nuevo. Subió las escaleras lentamente como si los pies le pesaran y entró furioso a su habitación. Hurgo en su bolso Cartier y sacó su iPhone para ver todos sus contactos. Se detuvo a ver todas las fotografías de Vincent, las que había copiado de su perfil, las del viaje a la parís y las que le había tomado en secreto… –Creo que estoy siendo un poco masoquista! –se dijo, dejándose caer sobre su cama como desmayado. Pensó en llamarlo solo para escuchar su voz pero vio el olvidado número de Harlow, quien todavía le debía un favor al esconderla de su novio de primaria. -Necesito un break, el ver a Vincent y saber que no puedo estar cerca del o peor aún que él se acerque y el tener que ignorarlo sería como… la muerte! Mmm… La llamo, o no la llamo? –se preguntó mientras notaba que de nuevo se encontraba en una encrucijada. No quería que Harlow pensara que el solo la buscaba por interés, lo cual era cierto, él se había olvidado por varias semanas de ella pero, era eso o aceptar que Sienna había ganado. -Hello Harlow? eres tú?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel -Sí, soy yo, pero quién habla? -soy yo James, como has estado sister? -Aquí, viendo el especial enamorados, y pudriéndome del aburrimiento junto con unas chips, pero a qué se debe tu llamada? –ella estaba mintiendo, ella recién se había quitado el vestido. Hace no más de media hora había estado causando alboroto con las chicas quienes habían estado en la fiesta chicos sin camisa y chicas sin sostén de Paul Stedman. -Dios aquí, en los peores momentos de mi vida, justo en la noche de San Valentín, y… bueno en la primera que pensé fue, en ti. Necesito salir de la maldita rutina, tu sabes, solo quería saber si podría… quedarme algunos días contigo? -por supuesto! Fabulosamente genial, hace muchísimo que no tenemos una pijamada fashion en mi casa y acabo de comprar la colección de Saw, cuando vienes? Hubo silencio al otro lado de la línea. –Mañana domingo está bien? –chilló Harlow al otro lado de la línea. Ella estaba as que ilusionada con volver a ver a James y saber todas esas nuevas tendencias, contactos y alguna otra cosa que copiarla, ella estaba segura, de ser posible le copiara hasta al mismísimo Pérez Hilton de quien ella fiel seguidora. -perfecto! Arreglaré el cuarto de súper visitas para que pongas todas tus cosas, aquí conmigo casi no se duerme y si tienes sueño duermes conmigo en mi King-bed! -Entonces… así quedamos, nos vemos mañana… mil gracias. Sabía que contaba contigo… hermana. *** En el Royal Hills la party seguía sin el socialite más esperado de la noche. Las Sombras rechazaron a Adam y Jared, bailar con ellos es suicidio social. Es mejor quedarse aburrida sentada como señora gorda vestida con el eterno vestido de encajes de los ochentas en boda, que estar bailando con los rechazados de todo el social circle. Luego de eso, Sienna estaba muy ocupada viendo detenidamente cada paso que daban Vincent y Roselyne. -Y esta qué? Acaso tiene pies de acero o qué? Ya lleva dos horas bailando y no ha parado para nada… wow! Es toda una Men-eater! -Haaay, y quien no bailaría eternamente con su prince charming? –susurró Sophia moviéndose al ritmo de RobinThick. Para suerte de Sienna, Hunter se acercó a Vincent, interrumpiendo el baile.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel -Por qué tienen el mismo disfraz? –pregunto Roselyne. -Es que tenemos el mismo buen gusto, pero, solo te lo voy a quitar unos minutos, es urgente, tú me entiendes… cosas de chicos. –murmuro Hunter. -Que es lo que pasa? Por qué me sacas del gimnasio? –pregunto Vincent mientras era arrastrado por Hunter. -Es que unas chicas que estaban en el estacionamiento dicen que vieron a James subirse a su beetle y marcharse a toda velocidad. No entiendo por qué saldría corriendo estando tan happy contigo. -Y tú? -No! yo menos. Él no es de dejarlo todo abandonado, algo le debió de haber pasado, habrá sido algo con Esther? Préstame tu celular, necesito llamarlo para saber que le pudo haber pasado. –murmuró Vincent marcando el número de James el cual se sabía de memoria. - No contesta! Lo tiene apagado! Lord… Tengo que regresar con Roselyne, tu sigue intentando hasta que te conteste, le preguntas que le paso y luego me cuentas, me lo pasas o lo que sea pero necesito saber que tiene! Hunter miró al suelo, de alguna forma lo que estaba sucediendo también lo estaba afectando por algún motivo. Roselyne agradecía mentalmente al dj que había puesto una canción un poco más lenta y no tan romántica. Le llamó la atención ver a Sophia sentada al lado de una completa extraña. -Hi! Sophia, quien es ella? –dijo señalándola con la mirada. -Es… soy yo Taa-Daa! Sienna, es que me gusta disfrazarme totalmente, convertirme en otra persona… te gusta? -Mmm… si está muy original tu disfraz, pero por que no están bailando? Acaso no las han invitado? –pregunto Roselyne en tono de burla. -Por supuesto que sí, solo estamos descansando los pies. Enserio que solamente tú sabes cómo bailar con tacones y no romperte los tobillos. –contesto Sophia en tono de Duh. La party poco a poco iba llegando a su trágico final, de todos los que estaban solo quedaban unos cuantos dispersos en todo el gimnasio. La media noche aun no había llegado y todos los herederos ya estaban embriagándose en las fiestas privadas organizadas por toda la ciudad.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Roselyne seguía bailando como la cenicienta con su príncipe azul hasta la media noche siendo la envidia de las chicas que nunca bailaron y querían hacerlo o de las que bailaron pero no con el chico que querían. Las Sombras estaban como pegadas a sus sillas. Sophia devoraba un Cupcake y Sienna seguía ahogándose con su sexta copa de champán rosa. No se moverían de ahí hasta que Vincent y Roselyne lo hicieran. Hayden y Hunter entraron al gimnasio como en una ráfaga. Se acercaron a Vincent y le murmuraron al oído. -No nos contesta! Quien no contesta? –pregunto Roselyne quien escucho todo. Mmm… Beatriz la hermana de Hayden, es que quedo de venir a traerlos pero no contesta. –murmuro Hunter. -Que… ya se quieren ir? –murmuró Vincent quien seguía bailando. -Sí, es que la verdad ya se puso aburrida, sabes que la party se termina cuando miras a la directora Ravenscroft bailando con todos los profesores. –la mirada de los cuatro cayó encima de la directora que estaba vestida como la reina Isabel quien estaba bailando con el profesor Gallagher que vestía como Shakespeare mientras sostenía la cola de su enorme vestido. -Entonces yo los llevo. Te parece Roselyne? Quieres que te lleve a tu casa? –Vincent la miró a través de su máscara. -Thanks, pero ya quede con mi madre, Solo la llamo y viene por mí enseguida. Váyanse Tranquilos, que yo me quedo con el dúo más animado de la noche. –dijo Roselyne señalando a Las Sombras con la mirada. Vincent se despidió como lo haría cualquier príncipe, besándole la mano y haciéndole una reverencia. El espesó maquillaje de Roselyne no lo dejaba ver pero sus mejías se pusieron rojas como dos manzanitas... siempre había querido un beso en las manos y una reverencia -como toda princesa. Cuando Vincent y sus inseparables amigos desaparecieron por las portas del gimnasio, Roselyne sacó su iPhone de la mini bolsa que escondía el vestido. Tenía tres llamadas perdidas y seis texts de Carter. Omg! Salió corriendo al baño tronando sus tacones por todo el suelo de madera. Se aseguró de estar totalmente sola. Cerró la puerta con pasador, no podía dejar que alguien la escuchara hablar con el otro chico en su vida.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel -Carter… la party ya termino… podrías venir por mi como quedamos, en el parque de enfrente? -Enseguida estoy ahí. –Carter murmuró mientras se estacionaba. -Sabes… me la pase tan aburrida, lástima que no podías venir, de lo contrario aún estaríamos bailando tu y yo. –Mintió Roselyne, sabiendo que nadie se comparaba con Vincent, no sentía las mismas mariposas en el estómago, ni el mismo sudor en las manos por Carter. Ahora entiendo que quieren decir con el “necesito poner las cosas en orden”. Mira! -Roselyne ya se va! –chilló Sophia brincando de su asiento cuando la vio regresar para despedirse de Tabatha y Axel. -Esperemos unos segundos y la seguimos, no creo que se vaya a ir caminando. –Sienna dijo tirando la servilleta encima de la mesa. Roselyne se sentó en la banca que está enfrente de Royal Hill, al lado de los juegos infantiles. El lugar estaba iluminado con faroles y parecía que la luz de luna estaba encendida al máximo. Las Sombras la miraban escondidas detrás delCitroën negro de la directora con varios rosarios colgados del espejo retrovisor y viejas calcomanías pegadas en el parachoques. Al parecer la directora había viajado por todo estados unidos, había visitado Graceland, Disney Word y la botella de kétchup más grande del mundo. Vieron como una Harley, se estacionaba frente a ella. El misterioso del casco negro se lo quitó. -Carter! –susurraron Las Sombras al mismo tiempo que aferraban sus uñas en la pintura del Citroën. -Todo este tiempo me estuvo mintiendo! Con que razón esta zorra no se separaba de mi Vincent! Todo era mentira, nunca lo ha olvidado. -Ashhh, está loca no deja que ningún chico hot se le escape! –gruñó molesta Sophia mientras se quitaba su antifaz. Es increíble que Carter se conforme con esta! Yo creí que tenía mejor gusto, como todos los rebeldes en las películas, siempre se quedan con las latinas más hot. Que es lo que tiene que todo mundo quiere con ella? –seguía murmurando Sienna molesta. -Espera! esto nos puede servir… con James fuera del juego, esto nos vino como oferta de 2X1. Ahora solo debo de pensar en cómo sacarle el mayor provecho posible. –chilló Sienna mientras miraba como Roselyne estaba aferrada a las manos de Carter. Sus ojos
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel brillaban y el cabello de Carter estaba más despeinado que nunca pero aun así se miraba lindo. Roselyne se subió agarrando todas las capas de gran vestido con las dos manos, no quería que se enredara con las ruedas y estropearlo. -Quieres ir a tu casa o a algún otro lado? –pregunto Carter. -Sorpréndeme! –contesto Roselyne animosa. Carter la llevo al mirador de la ciudad, ese lugar donde parece que vive cupido y todos llevan a sus conquistas para rematar el enamoramiento. Roselyne se bajó de la Harley y se quedó maravillada de ver toda la ciudad, su mente se transportó hacia el mirados que había visto junto con sus abuelos en un viaja a colorado. Paso sus manos por una vieja pared con humedad en la que estaban escritos varios nombres con marcadores y algunos más antiguos estaban grabados en el cemento. Roselyne incluso pensó que el nombre de todas sus ex-amigas debían estar ahí. -Sabes, viéndote así vestida, es irresistible el preguntarte si… Me daría el honor de bailar conmigo su majestad? –Carter hizo una reverencia enfrente de ella y beso su mano. Su imitación de acento inglés fue perfecta. -Pero no tenemos música… -susurro Roselyne temblorosa. -Claro que sí. -Contesto Carter sacando el iPod que su abuela le había comprado en uno de esos mercados de pulgas pero había tenido la delicadeza de buscar la caja original y empacarlo para su cumpleaños. Compartieron audífonos, pero por más bien que Carter bailara el estar a oscuras, solo con la luz de la luna y teniendo todas las luces de la cuidad como fondo, Roselyne no sentía los mismo que sentía con Vincent. Su corazón no se aceleraba, las manos no le sudaban y no se olvidaba de todo. Dentro de ella solo sentía un poco de culpa de estar saliendo con dos chicos. Por más que lo intentaba, solo lograba fingirlo, no quería que él lo notara y todo pasara de ser una película de Disney a ser una de terror de bajo presupuesto. *** Toda la magia de la noche de máscaras había pasado, lo único que quedaba eran los disfraces tirados en el suelo alfombrado, los malestares por tanto ponche con vodka mezclado con chocolate y quizás algún bebé concebido.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel James se sentó en el desayunador, esperando a que Esther terminara de preparar los waffles con crema chantillí de todos los domingos. Eso era algo que James recordaba desde siempre y lo único que había varia era el tamaño de su porción. -Esther, tengo que confesarte algo. –dijo James hablando más serio que nunca. Esther dejo la wafflera y recostó los codos al otro lado del desayunador e incluso huso su pose de interés con la mano sosteniendo su barbilla. -Tengo demasiados problemas en el Royal Hills, lo peor de todo es que no solo me perjudican a mí. Necesito un respiro, de lo contrario no sé qué me podría pasar. Anoche sentía una horrorosa migraña, sentí que casi me desmayaba. Sé que esto no debe pasar pero me está afectando. Ya hable con Harlow, quede de irme un tiempo a su casa, el estar con ella, que vive en un mundo distinto al mío, me va a sacar de esa maldita rutina. Te prometo que luego me pongo al corriente con las materias. Pero enserio necesito olvidarme de todo por un tiempo. Esther seguía con la misma expresión. E incluso parecía que se había olvidado de parpadear. El sonido de las patitas de Bella-Boo quien aún seguía con su vestidito de lentejuelas se escuchaban bajando las escaleras mientras ella aun trataba de romper el empaque de la barra de chocolate que había encontrado detrás de la puerta.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 39 Saqué mi vieja maleta Vuitton del ático, la puse sobre mi cama y tomé aire. Aun olía a la humedad de Londres y a ese extraño desodorante ambiental del hotel Savoid. Rocié un par de veces un poco de mi perfume Paco Rabanne e intenté meter todo mi closet y prácticamente toda mi habitación en ella. Es increíble que por culpa de un par de zorras me tenga que ir de la mejor escuela de todos, bueno por un tiempo, o tal vez me acepten de regreso a mi antiguo escuela, No sé, la verdad… primero lo primero… salir de todo esto! Me decía a mi mismo doblando cuidadosamente mis últimas adquisiciones. Estábamos justo a mediados de febrero y le idea de perderme la celebración de easter de Royal Hills me molestaba, pero sabía que era lo mejor. Agarré mi uniforme que estaba colgado en la percha de la lavandería. Lo escondí hasta atrás del armario, escondiendo con el todos los malos y buenos recuerdos que tenía. Adiós Vincent, con este uniforme te conocí, con este uniforme conocí a las… la verdad no sé por qué las sigo mencionando. Pero con este uniforme tengo tantos recuerdos tuyos y solo eso me llevo, recuerdos y el gran amor imposible que ahora eres para mí, creo que debería empezar a escribir canciones country de mis sentimientos, parece funcionarle my bien a Taylor Swift. El Lexus blanco de Harlow se estacionó enfrente entonando la melodía de la cucaracha con la bocina. Adiós Esther. Nos vemos en unos días, te encargo que llames a Royal Hills y les digas cualquier cosa, que tengo varicela, que fui raptado por extraterrestres, que me fui de viaje a Hawái o que me morí, lo que se te ocurra, prohibidísimo decirle a quien sea, donde estoy! Esther me abrazó. Te voy a extrañar. Ella dijo en mi oído causándome un escalofrió. Yo estaba usando lentes oscuros esa mañana para ocultar las ojeras, gran parte de la noche había llorado por Vincent pero como a eso de las tres de la mañana había decidido no decirle nada a Esther, no le reclamaría ni le insinuaría que estoy enterado de su secreto. Ella también jugó con muñecas y estoy orgulloso de ella. Yo juego con plástico y ella con piel y sangre humana. Ella está a un nivel superior al mío. Tiré mi maleta en el baúl del Lexus y me subí al lado de Harlow quien lucía los últimos aretes de Tiffanys y jalaba su licuado de proteínas por la diminuta pajia. Pon cualquier música a full, pero menos Green Day! Ya he tenido suficiente en vida! Dije ajustándose la corbata azul marino en el espejo retrovisor leyendo las notas de advertencia
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel de este. El refrescante aire de febrero parecía darme algo de esperanza mientras despeinaba mi cabello. En una desconocida estación de Radio Sonaba Thousand Miles de Vanessa Carlton. Subí todo el volumen, era como si lo fuerte del aire y la canción quitara toda la depresión de mi cabeza. Estaba huyendo, pero no por cobarde, lo hacía porque lo necesitaba. Sabes que necesito? le pregunté a Harlow. Un café cargado con doble espuma de Starbucks, con urgencia! Ya lo creo! Gritó James, siempre he dicho que pensamos igual! Harlow se estacionó torcida sin importarle que la persona del Mercedes-Benz de al lado no podría abrir la puerta. Pero la urgencia por la cafeína era más grande que el interés por el resto del mundo. Sentados en las mini sillas de Starbucks express y viendo lo lindo que era el chico de al lado, Harlow no pudo aguantar su curiosidad que la comía viva. Por qué la urgencia de salir corriendo, dejando tantas cosas, porque oye, cualquiera moriría por estar en Royal Hills con ese chico guapísimo del que tanto presumes? God… Por un par de malditas! Las zorras del otro día, en la tienda, recuerdas? bueno, no importa, murmuré al ver como Harlow tenía la misma expresión vacía de Sophia cuando intenta recordar algo. La cuestión es que están enamoradas de Vincent o Sienna, la zorra mayor lo está, y tienen el trabajo de Esther en sus manos, si no me alejo el papá de Sienna la despide. Sabes lo que significaría eso? Prácticamente había inventado la excusa perfecta en ese momento. Siempre me sorprendo a mí mismo. Omg! Que malditas! Sabía que en ese escuela había felinas enjauladas pero no que estuvieran hasta ese nivel, bien dicen que en todo Edén hay una serpiente de la cual cuidarse. Chillo Harlow jugando con la servilleta de papel tratando de que las historias de James no la afectaran. Tú crees que me pueda cambiar de escuela? ya sabes con Hailey, Aubree y contigo, no creo que sea problema. Es que, la verdad nunca debí de haberme cambiado. Y tú crees que Esther te dé permiso de hacer el cambio? Murmuró Harlow. No vas a extrañar a alguien de tu, bueno ex-escuela? huh, Esther… no, para nada, y si, voy a extrañar a alguien… mmm… contuve la respiración y parpadeé fuertemente. La verdad si a Axel, mi único Bff , chico obvio, Tabatha, su novia, bueno no sé si ya serán novios formales, pero hacen una pareja
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel preciosa. A Ariadne y Minerva, no hablaba mucho con ellas pero son las más listas de Royal Hills y quizás del mundo. A todo el equipo de porristas, te conté que ganamos el primer ligar en los inter? Debiste de haber visto la cara de las sombras cuando vieron el enorme trofeo. A Roselyne, mi rival secreta del amor de Vincent… Vincent… Mis ojos se llenaron de lágrimas como cuando miro ese horrible programa de Animal Planet en el los leones están de casería. Mejor cambiemos de tema… Cuéntame de Hailey y Aubree, como están, muero por verlas, llámalas…por favor! Por supuesto! Déjame llamarlas hoy habrá una súper pijamada en mi casa para ponerte al tanto de todo lo que ha pasado, seguramente te has olvidado de toda la vida social, Verdad? pero para eso estamos tus amigas para ponerte al corriente, déjame que les diga se van a poner felices de saber que regresas! Chillaba Harlow marcando las diminutas teclas de su teléfono rosa. Le voy a pedir a Hailey que asalta el mini bar de sus hermanos y nos traiga una botella de vodka. Mientras Harlow hablaba por teléfono imitando a Snooky, yo me encontraba mirando al chico de al otro lado del lugar. Su mente parecía no tener a nadie más que a Vincent grabada. Sabía que sería difícil hacer como que nada había pasado. *** Vincent se había pasado la mañana tratando de localizar a James como si se tratase de vida o muerte, pero lo había eliminado de todas las redes sociales disponibles, el celular lo tenía apagado desde anoche con el buzón de voz lleno. Solamente estaban las reseñas sobre sus atuendos, una página en la que una organización le agradecía los donativos y un blog en el que alguien estaba vendiendo bolsos alegando que le pertenecieron a él. Demonios! Que habrá pasado? James… Dónde estás? Por qué me haces esto! Abra descubierto de que no era yo el que estuvo anoche con él? Lord… Eso! Eso debe ser! Debe estar furioso! Soy un idiota! Como deje que esto pasara… enserio que no tengo perdón! Vincent agarró las llaves de su BMW, se puso sus jeans ajustados, se colocó su chamarra de cuero y envolvió su cuello en una bufanda. Salió de su casa decidido a encontrarlo. Mientras dirigía a comprar el arreglo de flores más grande que tuvieran en el kiosco de Century City escuchaba a McFly y sentía como su corazón se aceleraba. Estaba decidido a lo que fuera con el fin de volverlo a ver. Sonó su celular. No… Sienna. Grumo. Vincent… Espero no haberte despertado, pero es que tengo antojo de un Yogurt-helado. Qué te parece si vamos a ver esa nueva pelicula de Emma Stone de la que todos hablan?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Maldición! Gritó Vincent colgando la llamada, en lo que se estacionaba frente a un restaurante-bar, el cual nunca había visto. Perfecto! Nada como alcohol antes del medio día para aguantar a la pesada de Sienna el resto del domingo. Se bajó, vio el lugar que estaba decorado como restaurante de playa con dibujos de barcos, cangrejos y redes de pescar a modo de cortinas. Se sentó en la silla de cuerina roja de la barra, ordenó un litro de cerveza barata para desviar un poco sus cargos de conciencia y se quedó viendo la pantalla gigante del lugar que pasaba la repetición del partido de la liga española. Bueno, Vincent, tranquilo, ni que James no fuera a ir mañana a Royal Hills, mejor así hablamos en nuestro baño a solas. Pensó mientras le decía al bar tender que dejara la botella de tequila. Vincent llegó media hora más tarde de lo que Sienna le había pedido. Pero como a él le importaba en lo más mínimo y luego de todo lo sucedido pensaba que Sienna debía estar agradecida de que él estaba ahí. Sienna se acercó al BMW taconeando con unas feas botas blancas de peluche, de esas que solo miras en los programas de chicas gitanas. God, Hueles, no, apestas a alcohol. Estuviste tomando tan temprano? Para estar contigo no es suficiente el alcohol, creo que lo que necesito lo venden en las droguerías. Pensó Vincent rodando los ojos para no verla. Sabes creo que eso es dañino, es como mezclar dulces con papas fritas, pero bueno, estas aquí. Sienna dijo abriendo la puerta y subiéndose ya que al parecer a Vincent se le habían olvido los modales. *** Era domingo por la noche y la habitación de Harlow decorada con lo último de Roxy y las paredes tapizadas con viejos posters de West-Life, Nsync y Back Streets Boys se llenaron de gritos de los grandes ex-amigos que se volvían a ver. No era como esos reencuentros de los grandes amigos de los ochentas en los que el chico más guapo del salón tiene ahora la gran panza de cerveza y oculta su calvicie con cabello en espray o que la chica más popular y más envidiada por sus looks de Madonna ahora parece una muñeca inflable, y no es porque este caliente, sino porque está llena de silicona y botox que apenas si puede gesticular alguna expresión.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Entonces regresas al Old Country School! qué emoción! Muero por qué conozcas a Jonathan el nuevo profesor de Física! Esta para morirse! Chillaba Aubree. Te vas a ir de espaldas cundo mires a lo único que nos entretiene ahora es Joselyn la Creepy, es tan fea que cualquiera diría que en su otra vida se dedicaba a espantar niños por las noches o a aparecer un uno de esos programas de Discovery Home and Health en los que muestran a las personas más feas del mundo tratando de cambiar. Pero cuéntanos, porque todos estos cambios? te lo dijo tu horóscopo, oh… ya se te lo recomendó tu terapeuta, luego me pasa el número del tuyo que al parecer es más efectivo. No, por favor ya no me vuelvan a preguntar. El pasado quiero que se quede ahí en el paso, solo me conformo con todos los recuerdos que tengo. Lo que si les agradecería es que me ayuden a superar la depre y hacer hasta lo imposible porque me acepten de regreso. Estoy tan happy y no es cien por ciento seguro que me acepten. Mejor vamos por el popcorn, quien quiere mantequilla? Y quien quiere con marshmallows derretido? Gritaron Hailey y Aubree mientras Harlow encendía el DVD y yo tiraba todos los cojines, almohadas y peluches encima de la alfombra. De nuevo estaban teniendo la misma pijamada que solíamos hacer cuando estaban en séptimo y octavo grado. Mi mente viajó hacia el pasado. Fue entonces que me pregunté qué era eso que había cambiado, porque de repente mi vida se había vuelto una constante guerra de hipocresía, la respuesta podía ser que las chicas nuevas que habían entrado a mi vida, pero yo había pasado por seis escuelas diferentes y en ninguno había tenido tantos problemas. Entonces la respuesta se fue sobre Vincent. Él era el motivo de la guerra de puñaladas por la espalda, él era el chico tentación de chicas y chicos. Noté como Harlow fulminó con la mirada a las chicas. Que sucede? Pregunte acercándome, sabía que ellas me estaban ocultando algo. Nada. Las tres respondieron al mismo tiempo. Perfecto, entonces me largo de aquí, estoy huyendo de perras hipócritas, pensé que ustedes eran diferentes. Pero parece que no. Comencé a tomar mis cosas. Espera, Hailey murmuró. Lo estamos haciendo solo por ti. Te volverás loco cuando lo sapas. Aubree se acercó a mí y me invitó a sentarme en la cama. Las chicas se colocaron alrededor mío. Harlow me alcanzó una invitación de boda blanca con rojo. D y D estaban impresos en letras doradas. Dalton se casaba con Donna, una hermosa chica que solo había visto una vez, ella era bonita con el cabello rojo y miles de pecas salpicadas por todo el rostro. Dejé caer la invitación. Prepárense chicas, en dos semanas volveremos a jugar con muñecas. Los ojos de las chicas brillaron.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel *** Vincent se levantó particularmente preocupado la mañana del lunes, había soñado que James estaba perdido en un bosque y nunca aparecía, era uno de esos sueños de los pocos que tiene pero que por lo mismo son muy intensos e incluso algunos se habían vuelto dejavu pero espera que ese fuera una excepción. Y esto… que querrá decir? Creo que necesito una de las revistas de Roselyne para saber el significado de los sueños. Se dijo mientras se levantaba y escogía los accesorios más llamativos por si James no lo perdonaba por sus palabras tal vez lo haría por sus accesorios. Las sombras esperaban sentadas en la jardinera con sus nuevas diademas Feather Collection y pequeños velos de encaje cubrían sus rostros. Ellas esperaban a que pareciera James en su McLaren para restregarle de nuevo en la cara los papeles que involucraban a su madre en el asesinato de su padre por si se le había olvidado. Vincent estaba sentado en la banca del jardín con Hayden y Hunter, para explicarle todo lo sucedido, bueno si es que el motivo de su partida era que los había descubierto. Pasaron los minutos y el McLaren de James jamás apareció, todos estaban extrañados. James jamás perdía la oportunidad de presumir todos los accesorios que tiene y convertir Royal Hills en su propia pasarela. Sonó la primera campana del día. Cerraron la puerta principal. Vincent se desmoronó, solo se quedó con el diminuto peluche de Pitufo Vanidoso que la había comparado a James y el gesto de incomprensión en su rostro. Dejó caer las seis rosas rojas que sostenía. Gracias James! Gracias, entendiste muy bien cada palabra, yo te quería lejos de mi Vincent y me diste más. Entre más lejos la tentación, menos lo piensa el pecador. Murmuró Sienna sentándose en el escritorio de James. Roselyne se sentía totalmente sola, bueno las sombras seguían igual de hipócritas, pero no es lo mismo que estar con James platicando en contra de esas dos o de cualquier otra cosa que estar intercambiando incomodas sonrisas cada tres minutos con ese par. Durante el periodo libre Roselyne se acercó a la secretaria más desordenada de toda la escuela. Su lugar estaba lleno de papeles y vasos con café a medias por todos lados. Disculpa, Pauline es que no se si sabe por qué James Zahr Hollower se ausento hoy? Ah! Si, su madre llamó, dice que le dio saber ni que enfermedad rara que venía en uno de sus atuendos importados, pero que luego me llama para avisar como sigue. Respondió
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Pauline ajustándose su moño en la blusa vintage color perla viendo la cara de duda que tenía Roselyne. *** Respira James. Me dije a mi mismo en el momento en que abrí los ojos. Estaba en medio de las chicas que aun dormían como si todo lo sucedido hubiera sido un mal sueño, pero no, al abrir los ojos y ver la cara de Chris Evans recortada de alguna revista que Harlow tenía pegada al lado de su cama recordé lo misterioso que era Vincent, en especial cuando se está a solas con él y parecía que sus nervios y su tic de sonrisa sexy lo dominaban. Entonces volví a mirar la invitación de Dalton. El había invitado a las chicas porque seguramente se habían hecho amigos desde el día de mi fiesta en el yate. Y fue ahí cuando lo comprendí, el se estaba casando con Donna por su dinero, no por ella. Las chicas se levantaron cuando sonó la alarma de Harlow. Se pusieron el nuevo uniforme azul de Hightown Hill School. Me gusto el nuevo estilo, estaba seguro que alguien con buen gusto lo había escogido y me sorprendí aun mas de que no había sido yo. Me vestí con el conjunto Preppy de Tommy Hilfiger y los viejos lentes Ray-ban de aviador de mi padre mientras las chicas me miraban y revivían tiempos pasados. Todos se subieron al Lexus de Harlow con los vasos de yogurt con granola en las manos y se dirigieron a la escuela cantando todas las canciones del sobrevaluado álbum de Katy Perry. Cuando llegamos a la escuela, no podía creer que de nuevo estuviera viendo las viejas y oxidadas rejas del patio de juegos y los corredores aún tenían ese fuerte olor a madera que se quedaba impregnado en la ropa. Todos los antiguos estudiantes volvieron a verme, los más hipócritas se acercaron a saludarme, los que no se alegraban de volverme a ver solo me ignoraron y algunos nuevos me envidiaron. Sonia pasó a mi lado e intercambiamos miradas. Ella aun me temía. James Hollower! Qué hace usted aquí? Preguntó uno de los directores al verme recostado en una de las columnas llamando la atención de todos. Precisamente venía a hablar con usted. Será que tiene tiempo ahora? El director asintió con la mirada. Sabe, he extrañado horrores la escuela, a mis amigas a los maestros, a usted, bueno a todos aquí en Hightown Hill School. Dije preparándome mentalmente para dar mi discurso y lograr que me acepten de regreso. No aceptaría un no como respuesta. ***
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Luego de pasar la mañana entre todos esos recuerdos, maestros y alumnos nuevos, regresé a casa a pedirle unas cuantas cosas a Esther para tramitar mi cambio de escuela de manera oficial. El director Edwards me había aceptado casi en el momento que me vio de regreso. El sabia que tenerme ahí le daba realce a la escuela que ya estaba pasada de moda. Es mejor pedir perdón que pedir permiso. Susurró Harlow conduciendo su Lexus por la vía rápida de Rodeo Drive para no perderse el último capítulo de The Flash y Arrow. Las chicas y yo entramos dejando los bolsos en el sofá mientras Bella-Boo daba vueltas alrededor de todos e incluso daba pequeñas mordías en las medias de las chicas. Esther, Acabo de regresar del Hightown Hill, y a que no sabes qué? Dije viendo a Esther maquillarse enfrente del espejo de la sala. Solo tengo que hacerme un par exámenes de equivalencia, ponerme al corriente en todas las materias y aceptan mi traspaso! No te parece una excelente noticia! Bueno, si es lo que quieres, por mí no hay problema. Esther dijo dejando a medias la sombra de su ojo derecho. En ese momento ella tenía cosas más importantes de que preocuparse. Solo necesito que vayas por mi papelería a Royal Hills, iría yo mismo, pero quiero cortar de una sola vez con todo… estaba a punto de terminar la oración cuando sonó el timbre interrumpiéndome. Me asomé por la ventana de la sala escondiéndome detrás de la cortina. Solo vi el BMW rojo de Vincent a la distancia. Vincent! que hace aquí? Seguramente viene a preguntar por mí! Susurré mientras me mordía mi casi inexistente uña del pulgar. Daaah! No fíjate, viene por mí, es que quedamos de salir. Bromeó Esther haciendo señales a la servidumbre. Pero que quieres que le diga o… mejor sales tú. Si! Recíbelo tú, nosotras te acompañamos, morimos de ganas por conocer a tu chico misterioso. Chillaban las chicas tirando de su chaqueta. No! Les cerré la boca con un grito somatando mi bolso Birkin mientras le daba una mirada a Esther quien entendió todo y cambio su estado a seria. Esther salió a recibirlo, contoneándose con su traje lila y cinturón negro Prada. Vincent! Cómo estás? Que te trae por aquí? Ella dijo abrazándolo. La verdad es James, no fue hoy a Royal Hills, y me quede preocupado, él nunca ha faltado. Me preguntaba si todo está bien?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Caminemos por el jardín. Susurró Esther tomándolo del brazo. No creo que lo que te voy a decir te parezcan buenas noticias. Esther dijo abriendo las rejas con sus uñas rojo Chanel. Vincent tembló. Algo en la voz de Esther lo hizo erizarse. Mira, la verdad es que James ha estado como ausente desde la fiesta de máscaras de la escuela, no sé bien que es lo que paso pero no quiere regresar. Precisamente hoy fue Hightown Hills, su antigua escuela, a arreglar todo para volver y no perder lo que queda del año, creo que será mejor que todos hagan de cuenta que James jamás estudio en Royal Hills, de acuerdo? –Esther notó la expresión desconcertada de Vincent. Si de verdad lo quieres, espera a que todo se tranquilice y luego yo te ayudo a que lo vuelvas a ver. Pero por ahora mejor dejemos las cosas así. Luego de que sus Esther, Harlow, Hailey y Aubree lograran hacerme salir de mi habitación y que me marchara de nuevo a la casa de Harlow con más maletas llenas de ropa y el marco con la fotografía de Vincent que había querido enterrar, estaba sentado frente a la computadora Acer rosa en el escritorio forrado de calcomanías de las Princesas Disney de Harlow. Tenía el corazón destrozado y que me enviaran el nuevo uniforme de Hightown Hills había sido la cereza del pastel. Pensé cerrar todas mis redes sociales. Lo cual parecía no tener lógica, simplemente parecería uno más de los chicos que tienen perfiles falsos y se hacen pasar por mí. Lo mejor era eliminar uno por uno a todos los que estuvieran relacionados con las primas Stafford. Miré por última vez el perfil de Roselyne. Se abrió la pestaña Eliminar de mis Amigos? Cerré los ojos, presioné Aceptar lo cual solo dejaba en amigos conocidos de Royal Hills a Ariadne, Minerva, Tabatha y Axel. Había estado ignorando el hecho de tener veinticuatro mensajes sin leer de Vincent, pero la duda me mataba. Solo voy a ver los primeros, no es que le vaya a responder. Me dije en un suspiro. -James dónde estás? Necesito hablar contigo. -No entiendo que razones puedes tener para no querer verme. -No huyas James, por favor déjame explícate las cosas. -James… déjame verte por última vez, hazlo por los buenos Momentos que pasamos juntos. -James, ya sé que no puedo impedir que te vayas, pero solo
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Déjame despedirme. Cada palabra escrita por Vincent, era tan hiriente y tan desgarradora. Era como una grieta más en un corazón destrozado, el sentir aquella impotencia de querer salir corriendo a buscarlo pero, tener ese par de rejas que lo impiden volviendo mi alegría en la más profunda tristeza quitándome hasta las ganas de combinar mi bolso Prada con mi atuendo del día.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 40 Estoy nerviosa James, esto no se parece a nada que hemos hecho antes. Harlow dijo mientras abrazaba los libros de las tres primeras clases. Hailey y Aubree caminaban detrás de mí y yo lucia de lo mejor con el nuevo uniforme. Había conseguido el pañuelo perfecto para combinar y nadie le despegaba la mirada. Quieres callarte, me pones nervioso. Estaba a punto de seguir regañando a Harlow cuando Sonia y su nueva mejor amiga se pararon enfrente de nosotros. Escuché que la perra mayor regreso a la perrera. Sonia cruzó los brazos y me miró fijamente. Ella tenía algo nuevo pero no sabía si eran los pómulos o su nariz. Sonreí. Te atreves a hablarse así a James? Harlow dijo poniéndose delante de mí. Aquí, entre estas paredes el solamente es uno más de nosotros. Madison dijo sin importar que viéramos sus horribles dientes de ardilla. Yo jamás voy a ser igual que ustedes. Dije mientras las rodeábamos y nos alejábamos de ellas. Me detuve. Querida, salúdame a tu gato y piensa detenidamente si no quieres enterrar a tu madre o a tu hermana a su lado. Piénsalo y me avisas. Ella prácticamente se puso pálida en cuestión de dos segundos. Pensé que ustedes ya tenían controlada a esa maldita y todos por aquí. Chicas, me han decepcionado. Dije mientras doblábamos la esquina. Mientras estaba en Royal Hills me imaginaba con las chicas ya eran las abejas reinas de Hightown Hills y como ellas ya habrían hecho miles de juegos de muñecas. Tu sabes que hay cosas que son más difícil de hacer que de decir. Harlow me dio la mirada. Ella sabía que las primas Stafford habían usado mi propio juego en mi contra y ella usaría esa información también hacia mí lo más que pudiera. Pero por supuesto. Mejor, díganme como es que Dalton las invitó a ustedes y no a mí a su boda y díganme todo lo que sepan sobre eso. Nos deslizamos por los escritorios y noté como un par de chicas estaban mirándome desde la puerta. Les di un saludo de tres dedos y sonreí. Desde el día de la fiesta en tu yate él no se despego de nosotras. Nos dijo que era bisexual y que nosotras éramos las chicas más lindas que él había visto y mas basura como esa. Ellas rodaron los ojos.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Si, sueña a Dalton. Dije dejando caer la cabeza en el escritorio. Intercambiamos números de teléfono y desde entonces el nos invitaba a salir. Hailey dijo mientras enrollaba su cabello. Sonreí. Y él les hacia pagar a ustedes por cualquier cosa que decía invitar. Ellas intercambiaron miradas. Con su silencio me han respondido. Es que él es tan guapo, pero todo un arribista. Aubree murmuró viendo hacia el vacio. Yo supe que ella estaba recordando el perfecto rostro de Dalton. Lo dejamos de ver por un tiempo. Harlow retomó. Y fue entonces que nos presentó a Donna. Ellos hicieron una fiesta de compromiso en la casa de ella. Y déjame decirte que hacen linda pareja. No quiero mentirte. Hailey y Aubree sonrieron. Pero nosotras creemos que ella está embarazada. Harlow y yo las miramos desconcertados. Ella estaba escondiendo su estomago en un vestido suelto de chiffon. Y eso solamente lo hacen las futuras madres o las chicas que tienen colitis. Bueno, nosotros mañana solucionaremos ese problema. Dije mientras la nueva profesora de ingles entraba y me sonreía. En Hightown Hills el periodo libre es cuarenta y cinco minutos más tarde que en Royal Hills. Mi estomago ya está acostumbrado a soportar el hambre pero mi cerebro jamás se acostumbraría a estar más tiempo encerrado escuchando las voces de los profesores. Una chica nueva para mi se levanto cuando el profesor la señaló y ella comenzó a leer algo en el libro de algebra. Yo la mire fijamente, esa chica tenia potencial para ser chica Royal Hills. Jamás había sido el primero en salir de la clase cuando suena la campana pero en ese momento me sentía atosigado. Las chicas y yo caminamos hacia la cafetería donde las miradas seguían sobre mi era mitad del semestre y cualquier otra persona se estaría muriendo de la pena de ser el chico nuevo pero ese no era. Yo adoraba la atención y las miradas que recibía. Aquella es nuestra mesa. Harlow señaló una apartada mesa frente a una enorme ventana. Aubree me alcanzo la botella de agua mineral y esperé a que me alcanzaran mi ración de pasas. Hailey abrió con los dientes el diminuto paquete de pasas y dejó caer tres en la palma de mi mano. En ese momento supe que estaba algo deprimido, había aceptado una más de lo que estoy acostumbrado y estaba pensando en pedir otra.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Hola Lucas, mira, el es James. Harlow sacudió su mano en el aire y un chico con afilada barbilla se acercó a nosotros. El me dio una despectiva mirada y yo se la regresé. Era otro homofóbico más y yo no estaba como para dramas. Me giré hacia Hailey y Aubree. Los tres le volteamos el rostro al chico y el se retiró. Unas chicas de la otra mesa me sonrieron parece que había rechazado a uno de los chicos más cotizados de la escuela. Era bueno regresar a donde me respetan, pero Royal Hills es territorio que me muero por conquistar. *** Sábado por la mañana, pocas eran las horas que faltaban para que la boda de Carter diera inicio y yo aun me encontraba acostado en la cama de Harlow. Ella me había cedido su habitación durante unos días y ella dormía en la habitación de huéspedes. Abracé la almohada y mire fijamente mi traje Armani y el enorme sombrero que había comprado ayer por la tarde con las chicas. Llamaron a la puerta y Harlow entró junto con la sirvienta que cargaba una bandeja con el desayuno. En la casa de la familia de Harlow siempre se desayuna en la mesa y se tiene una charla la cual como mínimo debe de durar treinta minutos pero esas reglas cambiaban cuando yo estaba de visita. Un tazón con fruta picada delicadamente, miel y un vaso de jugo de naranja recién exprimido estaban frente a mí. Harlow dio un salto en la cama con su pijama de encaje y no se quito sus zapatillas de plumas. Tu chofer acaba de de venir. Dejo tu bolso con las cosas que le ordenaste. Un trozo de fresa cayó directo en mi estomago sin masticarlo. Perfecto. Susurré. Y la peinadora? Y la maquillista? En media hora vienen junto con las chicas. Harlow dio un par de aplausos. Enseguida regreso. Ella salió de la habitación somatando la puerta. Ella estaba más animada que yo en ese momento y creo que era porque yo había omitido los detalles de lo que tenía planeado. Quince minutos después yo estaba parado en la amplia sala de Harlow. Las chicas habían llegado con ceñidos vestidos y el cabello en colas de caballo. La abuela de Harlow apareció sosteniendo pequeñas copas de champagne y enseguida todos tomamos una. El timbre sonó y las estilistas entraron sosteniendo secadores, planchas y tenazas. Harlow señalo detrás del sofá y tomé el bolso que me habían dejado. Subí a la habitación. Y revisé su contenido. Todo estaba como lo había ordenado. Era momento de cambiarme. Bajee las escaleras y todos se quedaron sin aliento. Sonreí aunque ellas no podían verlo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Estaba usando el sombrero el cual tenía un velo que cubría casi por completo mi rostro, guantes de encaje y el bolso Coach colgaba de mi brazo. Créeme que he vivido estos treinta años solo parte. La peinadora con el cabello color verde dijo cuándo me acerqué. Gracias. Le respondí. Las chicas ya estaban vestidas con los largos y dramáticos vestidos de encaje que había escogido para ellas. Sus ojos ahumados y los labios rojos. La reunión era al medio día, pero si van a ser mis acompañantes deben llamar la atención casi tanto como yo. La estilista dejo caer una cascada de rulos sobre el hombro de Harlow y ya estábamos todos listos. La abuela de Harlow tomó un par de fotografías en el jardín y nos marchamos en el auto de Harlow. Estábamos en loma vista por lo que sabía que la familia de Donna era destacada en la ciudad. Dalton quizás hubiera podido hacer su boda en el área de juegos de McDonald’s. La boda seria en la mansión Greystone y ya podía ver a personas en elegantes vestidos y trajes de diseñador paseando por los jardines. Disimula. Le dije a Aubree cuando unos de sus tacones e hundió en el césped. Estábamos rodeando el lugar para que nadie nos viera directamente y nos retrasara. Una chica con uniforme de camarera paso frente a nosotros. Querida, no sabes dónde podemos ver a la novia. Nos han dicho que ya está aquí y queremos felicitarla y darle regalos. Pase un rollo de billetes de cien dólares frente a sus ojos. Sigan el camino y donde vean una puerta de cristal y flores esta ella. Creo que la están arreglando aun. Ella tomó el dinero y siguió caminando. Harlow se asomo por una ventana. Esta sola. Ella murmuro. Mi corazón latía fuertemente pero no tenía tiempo para pensar en eso. Ya saben qué hacer. Les dije mientras entraba. Parada frente a mi estaba Dona con un hermoso y enorme vestido el cual casi llenaba por completo la habitación. Ella giró cuándo me vio reflejado en el espejo en el que se estaba retocando el velo. No te asustes, Soy James Zahr, seguro me conoces o has escuchado de mí. Dije quitándome el sombrero. Desde luego. Es imposible no reconocerte. Pero que haces aquí? Ella giró, y fue entonces cuando pude apreciar la tiara de diamantes y lo lindo que era su rostro.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Solo venia a felicitarte. Definitivamente eres la novia más hermosa que he visto en toda mi vida. Deslicé la mano en el interior de mi bolso y tomé la botella de Quick Fire. La abracé y fue entonces que comencé a empapar el vestido. Ella me empujo cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Pero que haces idiota. Ella gritó Pasando las manos por el vestido. Enseguida volví a guardar la botella y tomé el encendedor. Lo siento querida, pero Dalton es mío. Dejé caer el encendedor y delante de mi Donna comenzó a ser consumida por el fuego. Ella daba vueltas por la habitación mientras el hermoso vestido de encaje español se consumía. Sus gritos erizaron mi piel. Enseguida volví a colocarme el sombrero y Salí del lugar. Harlow estaba ahí parada esperándome. Le dije a las chicas que nos esperaran en el auto. La tomé de la mano y corrimos rodeando el lugar de nuevo. Nos metimos lo mas rápido que nos fue posible a la parte posterior del Lexus y una parte del vestido de encaje de Harlow se rasgó. Retomé el aliento, habíamos corrido casi un kilometro sin parar. Harlow escondió mi bolso debajo del asiento. Esperamos a que otro automóvil entrara y lo seguimos. En la entrada un elegante señor nos abrió la puerta y bajamos. Chicas con vaporosos vestidos, chicos con smokings y señoras con grandes collares voltearon a mirarnos. Yo no solté en ningún momento la mano de Harlow. Avanzamos y los cuatro vimos a Dalton que estaba en uno de los jardines platicando con otros chicos. El lugar estaba bañado por los rayos de sol de medio día. Una señora gritó. Varios la siguieron por los jardines. Las chicas y yo nos quedamos parados mientras esperábamos a que nos ofrecieran algo de beber. Miré a la distancia a Dalton salir corriendo, desesperado. Una señora con el cabello blanco nos acercó cuatro copas con vino. Salud, por el mejor juego de muñecas que he hecho hasta ahora. Dije levantando la copa. Salud, dijeron las chicas mientras juntábamos las copas. Ellas trataban de disimular sus miradas de horror. Sonreí, definitivamente yo era el mejor jugando con muñecas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 41 Era la tarde del primer viernes de abril, el sol irradiaba por toda la ciudad y las chicas y las chicas usan delicados vestidos florales. Vincent está irreconocible desde que habló con Esther, la noticia de que James no volvería y que se está escondiendo en casa de una amiga vino a cambiar completamente las cosas de una manera que el detestaba. En un principio él había pensado que era algo pasajero, pero las semanas pasaban y el solamente sabía de James cada vez que alguien posteaba algo sobre él. Desde pequeño, Vincent tenía algo relacionado con la estabilidad que le obsesionaba, él tenía que tenerlo todo en orden, los calcetines ordenados por colores, los lápices de colores en orden según el arcoíris y tener a sus relaciones siempre presentes y saber todo acerca de ellas. Luego de haber estado en una pequeña discusión consigo mismo durante toda la noche, Vincent había tomado fuerzas para enfrentarse con el infierno que lo rodeaba y que lo asfixiaba. Se levantó muy temprano en la mañana, le ordenó al mayordomo que le dejara una taza extra grande de café en su habitación mientras él se duchaba. 30 seconds to Mars sonaba de nuevo por toda la mansión Vandelinde y él estaba sacando de nuevo su mejor traje Valentino del closet en la sección olvidada. Estaba más que decidido de poner a Sophia en su lugar. La citó por última vez en The Misfit Restaurant, el había descubierto este lugar luego de pasar horas tratando de localizar a James y parecía que era uno de los favoritos de sus amigas. Se sentó a esperarla con la pierna cruzada mientras sonría con todas las chicas que se arremolinaban a su alrededor. Parecía como que Vincent Von Vandelinde estaba de nuevo en la ciudad, luego de haberse ausentado por un largo periodo. El estaba particularmente nervioso, el sonido de un ventilador y unos vasos que chocaban comenzaron a estresarlo. Sienna entró al lugar vestida para matar, con el cabello alborotado en despeinados risos, un minivestido rojo estilo baby doll, mallas de red y una pequeña cartera colgando de su hombro. Ella se deslizó hacia la barra, la cual tenía un enorme surtido de diferentes bebidas. Intentó acercarse para darle un forzado beso pero Vincent la apartó de un empujón llamando la atención de todos los que estaban sentados alrededor en las sillas altas de cuero rojo. No creas que esta es una cita… todo lo contrario, solo te quería decir en la cara, que ya no me importa lo que hagas con esa vieja foto de James conmigo, no te niego que es muy probable que Roselyne se moleste conmigo, pero sabes que se le pasara, además no creo que ella sea tan ingenua como para no saber que he andado con otras personas antes que ella.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel El rostro de Sienna parecía muerto, sin expresión alguna, parecía que finalmente su rostro expresaba lo que pensaba y lo que tenía dentro de su cabeza, nada, solo un par de lentes Chanel. Y con respecto a James, retomó Vincent, no sé bien porque se alejó de mí, pero estoy casi seguro que tú tienes algo que ver en todo esto. Sienna estaba a punto de gesticular palabra y Vincent prácticamente le cerró la boca. Quiero que te quede bien claro que cuando regrese voy a hablar muy claro con los dos, esto es algo por lo que de seguro los voy a perder, pero no me importa, porque prefiero ser sincero con ellos y no estar viviendo en una mentira aguantando todas tus estupideces. Vincent solo le dio el último trago a su vodka rosa y se marchó, dejando a Sienna con la cara congelada, todos los chicos estaban viéndola mientras murmuraban y la había dejado con la cuenta sin pagar. Él es un caballero y paga las cuentas de las damas, pero Sienna no está en su lista de damas de la ciudad, sino que en otra lista más corta y menos exclusiva. Hay Vincent, ni te imaginas a lo que me has obligado con tu rechazo y mucho menos que tu querido James ya no va a volver y si lo hace no se acercara a ti… bueno, si sabe lo que le conviene. Ella estiró la mano y tomó un trozo de pastel de crema y frambuesas de la barra. Eso no es todo, me imagino la cara que pondrías si supiera que tu Roselyne se pasea en moto con mi vecino, su nueva conquista. Ella se metió un enorme bocado y saboreó, ahora sabia por que Sophia se atasca de pasteles y luego se encierra horas en el gimnasio de su padre. Pero que lo disfrute todo lo que quiera, porque esa perra tiene los días contados! *** Roselyne estaba sentada en Via Alloro, el restaurante de comida latina de la ciudad que ella visita con su familia una vez al mes. Ella lucia fabulosa con mini vestido floreado Isabella Fiore y una cartera de J. Crew devorando un red velvet con cubierta de chocolate blanco, esperando que este le diera fuerzas para ser franca con Carter. Ella había estado viendo los DVD’s de autoayuda de Leonora mientras hojeaba su colección de revistas con las hojas marcadas en todos los Test que ella creía le ayudarían a superar la situación en la que ella se encontraba o según una psicóloga hindú del DVD ella solo se había metido en ese laberinto, pero dentro de ella estaba el mapa para salir airosa. Carter atravesó la puerta de madera de golpe. Por primera vez se miraba tan arreglado, se había peinado todo el cabello hacia atrás, solo llevaba la barba de sombra y sus clásicos jeans rotos, pero esta vez limpios.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Roselyne levantó la mano, para que la viera. Carter intentó darle un beso en la mejía, claro que con una ligera inclinación cerca de los labios, pero estalló en risa al ver el bigote de chocolate que tenía. En una astuta jugada, agarró una servilleta y la limpio suavemente. Creo que el estilo santa claus también lleva una barba. Roselyne se ruborizó, casi se pierde de nuevo en los oscuros y profundos ojos de Carter, pero un escalofrió le regresó la razón. Vincent! Concéntrate Roselyne, a lo que viniste, se sutil, pero directa. Se dijo mientras se miraba en su espejo compacto y se aplicaba otra capa de labial Dior rosa. Carter… verás, lo que te tengo que decir no es nada fácil, para mí… Pero, lo tengo que hacer. Tu sabes que existe otro, bueno con el que estaba la noche que te conocí, él también estudia en Royal Hills, estuvimos juntos la noche de la fiesta de San Valentín y a decir verdad fue la mejor noche de mi vida, lo que te quiero decir es que, sigo enamorada de él. Roselyne desvió la mirada, luego la retomó al notar a Carter tranquilo, no estaba reaccionando como ella había pensado toda la noche que lo haría. Aunque sé que es algo lento, en lo que a declarar sus sentimientos se refiere, yo sé que el también siente algo por mí. Cómo? no lo sé, tal vez sea ese brillo en los ojos, ese brillo mutuo y correspondido. Espero no me lo tomes a mal, pero tú has llegado a formar parte de mi presente, el conocerte me ha dado un nuevo significado a la liberta, el no ser esclava de mis padres o de la moda -bueno de eso creo que no tanto- pero… me entiendes? Por supuesto que te entiendo, yo entre a jugar en el segundo tiempo, cuando la suerte ya estaba echada, te entiendo. Algo dentro de mí me lo decía, pero prefería ignorarlo. No puedo forzarte a que salgas conmigo, sabes, he aprendido algo, el ponerte en el lugar de las demás personas ya sabes… No, mejor déjame darte un par de consejos. Carter tomó su mano y no la soltó. No confíes en Sienna y Sophia, ellas no son lo que aparentan tienen algo más debajo de su cabello rubios y ropa rosa. Te quisiera contar como fueron las cosas, pero no puedo, solo puedo decirte que Sienna es mi vecina y que algo tuvieron que ver en que yo te conociera. Roselyne sentía la cálida mano de Carter sobre la suya, él ya estaba aceptando que no tenía oportunidad con ella, pero parecía como que no la dejaría ir. Pero luego de saber que él conoce a las sombras, algo con respecto a él le parecía más oscuro. Y si de verdad amas a Vincent, lucha por él, por lo que he visto no eres la única que está detrás de él, no solo lo digo por esas dos, hay alguien más, pero quién soy yo para andar hablando de personas que no conozco? Concluyó Carter recostándose en el asiento viendo el brillo en los ojos de Roselyne. Algo dentro de él le decía que no sería la última vez que
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel la vería. Sabía que la verdad se sabría, ella se desilusionaría y entonces él tendría su oportunidad. *** Era la tarde del último sábado del mes, las sombras estaban sentadas debajo del manzano que divide la fabulosa Doll’s House con la vieja casa de Carter. Ese árbol había estado ahí desde siempre y aun tenia colgada las luces navideñas de colores y las casa de pájaros de maderas en las que las chicas nunca colocaban semillas. Ambas pasaban el tiempo haciendo lo que mejor sabían: rasgar a las personas que no eran tan fabulosas como ellas. No entiendo, si él es uno de esos chicos vampiro que solo salen de noche, porque lo estamos esperando a plena luz del día. Chilló Sophia. No entiendes quiero conocer cada paso de su abuela. Espetó Sophia tirándole el cojín rosa. Ella había armado un pequeño campamento debajo del árbol, con la alfombra rosa Roxy, cojines y peluches. Y que tiene eso de wow? en vez de estar aquí tiradas deberíamos de estar viendo la nueva colección de Cesare Paciotti, dicen que se inspiró en Lady Gaga, te imaginas caminar con unos tacones de 45 cm. Pero entonces? God, lo que quiero es el celular de Carter, bueno no lo quiero, lo necesito. Murmuró Sienna viendo a la señora Weyant acariciar a su feo gato angora en la mecedora. La motocicleta Harley de Carter se estacionó enfrente de su casa, aplastando un par de azucenas de su abuela que crecían en el césped. Hola abuela, hola Sr. Whiskers (El feo gato) vengo de la práctica de futbol, sabias que dan becas universitarias solo por jugar. Dijo Carter dándole un beso en la frente a su abuela para no verla a los ojos. Las chicas se acercaron a la ventana de la sala, vieron como Carter dejaba su chamarra tirada sobre el viejo sofá celeste y a medida que subía las escaleras se iba quitando la playera. Se va a duchar! también lo vamos a espiar por la ventana de baño? Preguntó emocionada Sophia mordiéndose las uñas pintadas con Verde Sherk. Sienna la miró asombrada. Ella ladeó la cabeza. No, mi querida tontita, solo si tienes una escalera que llegue hasta allá arriba.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sophia miró hacia arriba y miró detenidamente la ventana de la habitación de Carter, en la que había un vieja maceta con la planta disecada. Es ahora o nunca, este es el momento justo para entrar y robarle el celular. Tú encárgate de distraer a la señora gato, con cualquier cosa, lo primero que se te ocurra, pero por nada del mundo dejes que entre a la casa. Yo me encaré de entrar y buscar ese teléfono, cero que salgo sin él! Dijo Sienna quitándose sus Alpargatas Justice para no hacer ningún sonido en aquel suelo de madera vieja que cruje con cada paso. Buenas tardes señora Weyant, hay! Qué lindo gatito, justamente venía a platicar de gatitos, ayer por la tarde me encontré uno caminado solo por mi casa y lo quiero adoptar, pero me di cuenta de que no sé nada de ellos y quería saber si usted me podía dar, no sé, algunos consejos para cuidarlo? Chilló nerviosa Sophia viendo a su prima por la ventana. Sienna entró por la puerta de la cocina, la cual para su suerte estaba abierta para dejar salir el olor a pie de manzana que estaba en el horno. Ella se transportó a la cocina de su mansión en la que se escabullía y robaba postres para Sophia, luego ellas aseguraban que la cocinera era la que se los comía y por eso es que estaba gorda a reventar. Al entrar parecía una de esas fotos en blanco y negro de casa de los 50’s. Era increíble como todo estaba casi intacto, parecía que el tiempo no había pasado por aquella decoración. Papel tapiz floreado como vestidos vintage, muebles de madera y vitrinas por todos lados con muñecas de porcelana. E incluso había una vieja televisión al lado de lo que alguna vez fue una radio. Subió las escalera, paso al lado del cuarto baño. Se escuchaba el agua correr y a Carter tarareando alguna canción. Sienna corrió a la habitación, la cual parecía la de un niño de diez años con toda la ropa tirada, no había ni un solo espacio ordenado, en una esquina había una pila de bolsas de doritos, latas de cerveza y lo que alguna vez fue algo dentro de una bandeja de duroport. Se acercó a la mesa de noche, vio una foto de Carter con sus padres justo al lado de una botella de Coca-Cola a medio tomar. Era la típica foto, todos los miembros de la familia parados con la casa de fondo. El padre de Carter tenía su mano sobre su hombro y su madre estaba sonriendo dulcemente. Sienna incluso podía ver el corriente lápiz labial rojo en una de sus dientes de conejo. Luego de examinar la fotografía, vió el viejo teléfono Samsung de Carter tirado encima de la cama destendida, lo agarró y salió corriendo de puntillas como loca.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Lo tienes? Preguntó Sophia quien la estaba esperando en el jardín de atrás tratando de ignorar el dulce aroma que salía de la cocina. Sí, si lo tengo, pero casi muero en el intento, las gradas de esa casa están todas astilladas, mira, nunca había tenido los pies tan rojos, ni cuando compre esos Dsquared2 de plataforma. Chilló Sienna recobrando el aliento. Espero que haya valido la pena, luego de platicar con la abuela, siento las ganas de comprar un gatito, y ni siquiera me gustan los gatos! Ahora ya puedes decirme para que quieres el teléfono? Tranquila, no seas desesperada… todo a su debido tiempo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 42 Roselyne estaba decidida a pasar la tarde del domingo en sus pijamas de Betty Boop, comiendo helado de Vainilla con galletas Oreo y viendo el maratón de Project Runway y Americas next top model encerrada en su habitación, solo saldría si tenía que ir al baño o si ocurría un terremoto. No quería saber absolutamente nada de nadie. El haber terminado algo que no empezó con Carter le había dejado una sensación de culpa mezclado con un poco de cargos de conciencia. No quería aceptar lo mucho que extrañaba a James y lo preocupada que estaba por haber bajado su promedio en matemáticas. No debí haber aceptado salir con el si no tenia en claro las cosas con Vincent y mucho menos utilizarlo para olvidarlo. Se repetía con ese dolor de cabeza que da cuando comes helado demasiado rápido. Heidi Klum apareció en la pantalla y ella se hundió en las almohadas. *** Sienna aprovechó que sus padres salieron a pasar tiempo a solas como pareja recomendado por el terapeuta, para mantener la armonía en el hogar. Ella caminaba por toda la mansión mientras Sophia estaba tirada en su habitación rodando encima de los todos los vestidos que recién habían comprado. Sienna entró a la habitación principal, el reproductor de sonidos naturales de su madre estaba encendido. Las olas del mar estallaban por todo el lugar y una gaviota parecía desesperada. Abrió el armario de sus padre, sacó la vieja chamarra de cuero colección de los 80’s y la gorra de Kiss the Mechanic, que su padre solo usaba cuando se le averiaban los autos y quería llamar la atención de todas las vecinas que pasean con sus perritos. Esto me servirá. Regresó a su habitación, descubrió a la indiscreta de su prima viendo las fotos y mensajes del celular de Carter. Sophia! Gritó tronando los dedos, ya terminaste de examinar lo que no es tuyo? Sophia volvió a dejar el celular sobre la mesa de noche y se dejó caer de espaldas sobre la cama. Como sea, ya sabes te pones esto, te escondes detrás de algún arbusto del parque de enfrente de la casa de Roselyne, mueves la linterna y le haces señas para que se asome de la azotea.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Pero me juras que no le vas a hacer daño, verdad? Desde la mañana ella tenía la sensación de que había partes del plan de Sienna que no sabía. Por supuesto que no, como crees, solo que… he visto muchas cosas en ojos de esa perra, el orgullo, la vanidad, la burla, el amor, pero nunca he visto el miedo. Esa sensación de que tu vida corre peligro, como los venados que están parados en medio del camino, viendo como un carro está a punto de pasarles encima, o un suicida viendo el avisto, pero no pasa y solo se quedan con la pupila dilatada, viendo como su vida les pasa enfrente. Sienna miró a Sophia con la mirada perdida en la habitación. Ella sabía que su prima no la comprendía pero solo bastaba con que le fuera leal. -olo será eso un susto, para que se dé cuenta de lo que soy capaz, no por nada he quitado del camino a James, para que esta se robe todos mis esfuerzos. Si, si, si, está bien un susto para que la perra sepa de lo que eres capaz. Entendido. Sophia dijo entre dientes. La noche cayó tan rápido que parecía una aliada para ver el suceso que marcaría el definitivo regreso de Sienna y Vincent y esta vez nada ni nadie la podrían detener. Sienna se vistió con un vestido de encaje rojo de su madre, el cual le quedaba casi tan ajustado como a ella. Una peluca negra cubría su cabello platinado y estaba usando el collar que venía incluido con una blusa que había comprado el mes pasado. Das miedo Sienna. Porque te vestiste así? Los brazos de Sophia se erizaron cuando Sienna salió de detrás del biombo. Ella estaba segura que su prima estaba recreando a Lindsay Lohan en la película donde es prostituta. La película que ellas habían metido en su bolso la última vez que asaltaron Wal-Mart porque no tenían nada que hacer por la noche y querían película y palomitas. Daaah! Porque no quiero que me reconozca. Sienna se paró frente al espejo, se aparto el cabello de la frente y se maquillo los labios de rojo Chanel. Pero obviamente si va a reconocer tú… Sophia se asomó por la puerta. No tonta, no creas que soy tan estúpida como para usar el Corvette. La interrumpió. Vamos a llegar en el Volkswagen, que está abandonado en garaje de la Doll’s House, no le voy a hablar, para que no conozca mi voz y usaré tus nuevas botas Gucci, no te importa. Verdad? Sophia dijo que no moviendo la cabeza. Ese Volkswagen había estado ahí desde que tenía memoria, ella no sabía si había pertenecido a su madre o a su padre y había algo con respecto a dejar las cosas como sus padres las habían dejado que ella quería hacer pero su
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel prima parecía querer echarlo a perder, pero era porque ella seguía sin poder decirle que no, ella ya había aceptado que citara a Roselyne en la terraza del edificio de apartamentos de tres niveles que había heredado de su abuelo. La idea de que Sienna lo usara para asustar a Roselyne parecía que echaría a la basura la idea de donarlo a la caridad de Blue Diamond. Dame el celular de Carter! Sienna ordenó. Para qué? Preguntó Sophia saltando en la cama para alcanzarlo. Solo lee lo que le voy a mandar… Roselyne, necesito verte, es urgente. Te espero en 20 minutos en la terraza De los apartamentos Stafford que están Al norte de Bedford Drive. Carter. Qué te parece? Suena desesperado, como si fuera de vida o muerte, verdad? Roselyne no se va resistir. Lo enviamos juntas? Las primas pusieron sus dedos índices con la french recién pintada en la tecla verde… Enviar. La mirada de ambas se juntó. Estaban a tan solo minutos de llegar a la Doll’s House por el Volkswagen y de estar enfrente de la casa de los Ferrell. Sophia se recogió el cabello, se puso la gorra y la chamarra que aun olía a cigarro y al fuerte perfume italiano de su tío. Lista? preguntó Sienna. Lista! Chilló Sophia mordiéndose los labios sin importarle que le sangraran de lo fuerte que se lo había estado mordiendo. *** Roselyne estaba tirada de cabeza en su cama. A su lado estaba el envase de helado completamente vacío, el empaque de Galletas y la cuchara con la que había pecado esa noche. Ella estaba cambiando de canales en los comerciales y ahora está viendo como un chico decía que estaba obsesionado con los carritos de colección Hotweel, cambio de canal y una señora estaba preparando algo en una impecable mesada, luego cabio nuevamente de canal y estaban pasando de nuevo el video de madona Girl Gone Wild del cual ya estaba más que harta de escucharla tararear a James todo el día. He-he-he-hei-hie- im a Girl gone-wild.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Su teléfono rosa sonó. Ella estiró la mano y lo tomó de su mesa de noche. Carter susurró al ver el identificador. Roselyne, necesito verte, es urgente. Te espero en 20 minutos en la terraza De los apartamentos Stafford que están Al norte de Bedford Drive. Carter. Dios, Que querrá? Le habrá pasado algo a su abuela? Roselyne se levantó lentamente de la cama parecía que era lunes por la mañana y no una silenciosa noche de abril. Se quitó la pijama, se puso el mini vestido de animal Print de cebra lleno de lentejuelas, que había contemplado para usar el próximo viernes en su salida con Tabatha y Nina al nuevo Club. Las botas Tory Burch y se hizo una cola de caballo con volumen. Algo había pasado en su cerebro por alguna razón ella se estaba arreglando como su fuera a ser fotografiada. 20 minutos, no me dejo tiempo de planchármelo, más le vale que sea algo importante, para hacerme arreglar y salir a estas horas Pensó viéndose al espejo aplicándose una gran cantidad de perfume. Luego de haberse visto detenidamente en el espejo y de haber tarareado la canción de madona que estaba fija en su mente, bajó las escaleras lenta y silenciosamente. No quería despertar a nadie o que la vieja madera de la casa la delatara como la chismosa que es. Salió de la casa, atravesó el jardín hundiendo los tacones en el césped húmedo. Ella ya estaba más que acostumbrada a eso. Abrió la reja, miró hacia ambos lados de la calle, se quedó parada en la acera iluminada por la luz del poste y de los faroles de su entrada. El taxi llegó puntual y ella se deslizó en la parte de atrás. Se preguntaba qué era lo que Carter planeaba citándola en un retirado lugar. Pero luego de que él le enseñara lugares que ella ni imaginaba que existían en la ciudad ella ya estaba acostumbrada a ser sorprendida. Sophia ya estaba parada detrás de un arbusto de margaritas en el parque. Algo dentro de ella le dolía, su corazón parecía latir más fuerte que cuando mira a los chicos sin camisa de la costa. Ella solo podía confiar en la palabra de su prima de que nada malo sucedería. Su corazón se aceleró al ver que un taxi se había quedado parado a media calle de la otra cuadra con las luces apagadas ella solo podía ver el reflejo de la luna en las ventanas. Los faroles del jardín del edificio se encendieron, enseguida Roselyne salió del taxi serpenteando a través del camino de grava, ella no estaba dispuesta a hundir los tacones de
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel sus botas en la tierra. Ella subió las escaleras, una chica asiática que empujaba un carrito de bebe se cruzó en su camino. Empujó la puerta de la azotea. Carter! No consiguió respuesta. Carteeeeer! Gritó otra vez. Sophia encendió la linterna y empezó a agitarla en el aire, cuidando de no iluminarse el rostro. No quería echarlo todo a perder y ser ella la que estuviera al borde del precipicio por haber arruinado un plan de Sienna. Roselyne Saludó a lo lejos. Comenzó a dirigirse hacia él. Primero caminó, luego trotó. Y finalmente corrió. Estaba justo en el borde, giró su cabeza hacia la izquierda. Su boca se abrió, al principio en incomprensión. Una silueta negra se dirigía directamente hacia ella. Los tacones chirriaron. Pudo ver unos lentes oscuros, botas y un vestido rojo. Roselyne se congeló, insegura de qué hacer. Espera! Gritó mirando fijamente el cabello oscuro que cubría parte de su rostro. La chica estaba usando fuerte maquillaje. Ella tomó su celular e intento presionar algunos números en la pantalla. La silueta continuó avanzando, más y más rápido. Quítate! Pensó rápidamente, pero su cuerpo no le respondía. Sólo tomó un segundo. Roselyne ni siquiera se dio cuenta de que había sido tirada al abismo hasta que estuvo en el aire, y no se dio cuenta de que estaba en el aire hasta que golpeó el pavimento. Algo en ella se rompió, y entonces… dolor. Quiso gritar… pero no pudo. Los sonidos parecían amplificados, los gritos de una chica se oían a lo lejos como sirenas, incluso la sangre que bombeaba su corazón sonaba mojada en sus oídos. Giró su cuello hacia un lado. Su bolso Balenciaga collection Black & White había caído cerca de ella. Su contenido se había esparcido como dulces fuera de una piñata. El golpe había destrozado su máscara para pestañas, su celular, su labial Dior y el frasco de perfume en forma de manzana Nina estaba destrozado, dejando un dulce aroma en aquel trágico momento.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Roselyne! Gritó aterrada Sophia. Sonaba como si se acercara. Pero Roselyne no pudo girar su cabeza para mirarla. Roselyne cerró los ojos… entonces todo se volvió oscuro. Sienna apareció, ella salió de golpe de la puerta principal del edificio, corrió hacia el Volkswagen, loa arrancó y rechinó llantas de retroceso, giró al lado de Sophia, le abrió la puerta. Sube! Le gritó, pero Sophia estaba arrodillada enfrente del cuerpo inerte de Roselyne. Sacó su celular, llamó al 911, dio todas las indicaciones del lugar con la voz quebrada, se subió al auto con las rodillas y el pantalón llenos de sangre. Estás Loca? Me prometiste que no le harías Daño! Sophia se secó las lágrimas que corrían por su rostro. Ella solamente miraba la satisfactoria sonrisa de su prima.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 43 La mañana del lunes la noticia de como una señorita fue encontrada a las 9:30 de la noche en el área más tranquila de Beverly Hills se miraba en todos los noticieros matutinos de California. No se sabía si había sido suicidio u homicidio. Y la noticia aparecida ligada a la noticia de hace unos días en los que una futura novia había cometido suicidio prendiéndose fuego a sí misma, la noticia había dado vuelta al mundo y existían muchas teorías de lo sucedido y le daban seguimiento a la historia en los programas de revista matutinos. En el canal cuatro una reportera alta y morena con mechas rubias en su corto cabello, con un anticuado sacó verde menta estaba parada justo enfrente de donde todo había sucedido, a su lado estaba la mancha de sangre seca, y algunos vecinos que se asomaban a ver. Me encuentro en el lugar de los hechos, como pueden ver aún se encuentran algunas pertenencias de la joven regadas por el pavimento. Los expertos están tomando muestras de las huellas de los neumáticos que se encontraron a poca distancia, solo queda hacerle las pruebas correspondientes para saber a qué vehículo corresponde, a quién pertenece, y si tiene vinculación alguna con lo ocurrido. Los padres no entienden que hacia su hija fuera de la casa, según dicen la última vez que la vieron estaba en pijamas viendo televisión en su cuarto y no entienden cómo es que la chica llego hasta este edificio. Al momento de ser encontrada luego de una llamada anónima, llevaba puesto un vestido de noche, al parecer esperaba a alguien en la azotea, hecho que no sucedió. Esperamos que encuentren al culpable de este brutal accidente, que tiene a la víctima peleándose entre la vida y la muerte. En la pantalla apareció la foto de Roselyne, con su vestido rosa de 15 años, rodeada de tulipanes y rosas y la fotografía de Donna estaba en una versión más pequeña en una esquina. Soy Megan Shannon, regresamos a los estudios. La noticia heló a todos los estudiantes de Royal Hills y los que no la habían visto en el noticiero, se enteraron por la cadena de chismes telefónicos que los padres habían hecho. Las clases en Royal Hills se suspendieron. Todos estaban pendientes de que sucedería con Roselyne Ferrell.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sienna había vuelto a estacionar el Volkswagen en el garaje de la Doll’s House, tenía una abolladura en el capo, la cual intento disimular poniendo la vieja plancha y otras cosas viejas de la madre de Sophia encima. Lo había abollado camino a casa cuando había chocado con un árbol cuando había entrado en pánico por el boulevard. Espero nadie lo note… cuando esté muerta, luego de que la entierren todo mundo la olvidara! Pensó en lo que borraba sus huellas de la ventana. Ella se dijo mientras tomaba un tranquilizante que le había robado a su madre. Sophia estaba tirada en la alfombra del cuarto de los vestidos, con los ojos hinchados y unas horribles ojeras tipo mapache. La escena se repetía una y otra vez en su mente, como Roselyne caía, el sonido de su cuerpo golpeando el pavimento y la sangre manchando el asfalto era aterradora. Sienna se había cambiado la ropa escandalosa por un vestido color coral con un gran moño en la espalda, un collar con un dije de corazón gigante colgaba de su cuello. Levántate! No estamos como para perder el tiempo, tenemos mucho que hacer, deshacernos de tu pantalón manchado con la sangre de... a quien le importa ahora, regresar las cosas de mi padre al armario y no sé qué hacer con el celular de Carter. Sophia se arrastró hacia la cama del otro cuarto. Jaló la chamarra de cuero y se la tiró molesta. Y la gorra? Donde está la gorra? Seguramente la dejaste en el auto, da igual, desde hace mucho que no la usa. Sienna se retocó el maquillaje frente al espejo y colocó su cabello hacia un lado. Pero levántate! Cámbiate, necesito que llames a alguien, para que le preguntes que paso con Roselyne y en qué hospital esta, no podemos dejar que sospechen y para eso debemos estar a su lado. El taxi que habían llamado, para hacer parecer a quien sea que no sabían manejar, ya estaba estaciona enfrente de la casa. Sophia salió con unos jean ajustados y una bufanda gigante estilo James. Escondía las ojeras detrás de unos grandes lentes vintage de su madre. Taconeando con unas botas altas con peluche imitación piel de conejo. Sienna metió toda la ropa manchada de Sophia en el viejo bolso Juicy Couture que ya no usaba. Llevaba el celular de Carter en la mano con unos guantes de chiffon de Carolina Herrera.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Al ver que la motocicleta no estaba estacionada, las ventanas y puertas estaban cerradas, se acercó y lo dejó caer al lado de la caja de arena del gato. Por si lo está buscando, así pensara que el gato se lo robó, se dijo mientras pasaba debajo del árbol y sonreía con Sophia que la miraba fijamente a través de la ventanilla. Camino al Beverly Hills Hospital, le ordenó al taxista que parara en Bombay Palace, el restaurante hindú que quedaba en el camino. No es que ella quisiera algo de comer, ella solo quería deshacerse de toda la evidencia. Se bajó, se acercó a la feliz, pero sobreactuada anfitriona, ordeno un té frio y se deshizo de la evidencia tirándola en el basureo del restaurante sintiendo la mirada de alguien, pero por más que volteaba a ver no había nadie viéndola. Al llegar al hospital vieron a todos sus compañeros sentados en la lúgubre sala de espera como si el fuerte olor a medicamentos no existiera en todo el lugar. Al primero que vieron fue a Vincent, destrozado con unos lentes oscuros tratando de leer el periódico empapado de lágrimas. Parecía que había estado ahí toda la noche. Las gemelas cerebro llevaban conjuntos deportivos Nike con unos horribles Uggs y se abrazaban mutuamente mientras tenían unos pesados bolsos en sus piernas. Axel y Tabatha estaban sentados en una esquina. Tabatha lloraba desconsolada sin importarle que el delineador se le corriera. Adam y Jared estaban peleando con la máquina de golosinas. El lugar estaba lleno de policías con sus apretados uniformes, el padre de Roselyne, el Sr. Ferrell, hablaba con todos ellos, las manos le temblaban y se notaba que había llorado. A su lado estaba Leonora hablando a gritos con la voz cortada por celular y limpiándose la nariz y las lágrimas con una servilleta. Ella estaba usando un vestido color uva y tacones altos. Las chicas levantaron una ceja cuando la vieron. Ella era la típica señora Blue Diamond, sin importar que sucediera debía estar siempre impecable. Sienna y Sophia se sentaron en las sillas que estaban al lado del letrero de que hacer en caso de terremoto o incendio. Sienna estaba a punto de sacar su celular para jugar pac-man, pero escuchó como se acercaba una voz conocida, levanto la vista, vio a Carter, con el cabello despeinado, con unos shorts cortos y desgastados y solo una transparente camiseta blanca. Llevaba unos vasos de duroport con café para los padres de Roselyne. Se quedó congelado, como en freeze, cuando las vio a las dos ahí sentadas. Cuando reaccionó les dirigió una mirada molesta, como si dijera: Esto es solo para familia y amigos, Qué hacen aquí?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel La puerta de Unidades Intensivas se abrió y el Dr. Barraza, según el bordado de su bata, entró en la sala de espera. Con sus profundos ojos grises, nariz inclinada y un rubio cabello. Los padres de Roselyne se levantaron nerviosamente y se acercaron al doctor. Su hija está todavía inconsciente. dijo el Dr. Barraza, con un acento extranjero. No ha cambiado mucho. Hemos estabilizado su brazo, pierna y costillas rotas. Estamos revisando el alcance de las heridas internas. Cuándo podremos verla? Preguntó Leonora cubriéndose la boca mientras se limpiaba las lágrimas que le recorrían todo el rostro. El señor Ferrell la apretó contra su pecho y pasó sus manos por su cabello. Pronto. Contestó el Dr. Pero aún está en una condición muy crítica. Intentó irse, pero el Sr. Ferrell lo agarró del brazo. Cuándo despertará? El Dr. jugó con su portapapeles. Su cerebro está muy inflamado, así que es difícil para nosotros predecir la magnitud de los daños ahora. Puede que ella despierte bien o que haya algún tipo de complicaciones. Complicaciones? Leonora estaba pálida. He oído que las personas que están en coma tienen menos posibilidades de Recuperarse después de una cierta cantidad de tiempo, Es eso cierto? El Dr. se secó sus manos en su bata azul. -so es verdad, sí, pero no hay que adelantarnos, ella esta vida y es lo que importa. Ok? Un murmullo pasó por la sala. Tabatha se echó a llorar otra vez en el hombro de Axel, las gemelas ratones de biblioteca se abrazaron mutuamente empañando sus anticuados lentes. Vincent estaba sentado al lado de Carter en una esquina cubriéndose la cara con las manos. Sienna, en un impulso fingió un escandaloso llanto. Tratando de recordar cualquier cosa triste, perritos muertos o el final de Titanic para que le salieran algunas lágrimas y no verse hipócrita. Leonora recogió su gran bolso Vivienne Westwood desde el suelo. Voy a ir a buscar un poco de café y algunos tranquilizantes. Sollozó. Sus tacones golpeaban fuertemente el piso recién lustrado.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Carter se levantó, secándose las lágrimas que trataba de esconder. Podemos hablar? Le preguntó al oficial de menor estatura entre todos. El oficial asintió con la cabeza, se levantó y lo siguió. Salieron de la sala de espera y entraron a una pequeña habitación llena de estantes con medicinas y todo tipo de artículos de hospital. La piel de Carter se erizo al ver como alguna enfermera había dejado afuera un bisturí. El oficial Suárez, según su placa. Se sentó en una caja de algún extraño aparato la cual crujió por el peso. Dime? Le preguntó cruzando sus cortos y velludos brazos. Ya tienen algún sospechoso, pistas o algo para saber quién lo hizo? Carter se recostó en la pared sin importarle mancharla con sus botas. No, aún es muy pronto para saber el resultado de las investigaciones, pero déjame decirte que este caso está muy extraño, haberse tirado desde una terraza, un condominio cerrado, sin tendencias suicidas, ni enemigos con motivo alguno para hacerle daño. Por qué, que enemigos pude tener una jovencita de diecisiete años? La mente de Carter se enfocó en la respuesta Enemigos! eso es… Sienna y Sophia, solo ellas tienen motivos para haber hecho esto, sí!, todo encaja, ahora que James no está lo único que le impedía a Sienna estar con Vincent era Roselyne, además que todo esto haya sucedido en una propiedad de la familia Stafford no creo que sea coincidencia. Oficial! tengo la respuesta! solo ellas pudieron haber sido. El oficial vio como el chico comenzaba a dar saltos, se cubrió el rostro con las manos y exhaló, luego su inclinó enfrente de él y comenzó a soltar algunas lágrimas. Parecía como si recién se hubiera enterado que había ganado la lotería. Yo sé, lo sé! Se quienes atentaron contra Roselyne! El oficial puso su mano sobre su hombro. Tranquilo hijo, no debes de levantar sospechas, el culpable puede sospechar y huir. Acompáñame a rendir tu declaración.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 44 Hace ya una semana que Roselyne se encontraba tirada enfrente de un edificio de apartamentos al norte de Bedford Drive, como muñeca rota con todos sus accesorios destrozados a su alrededor yaciendo en un charco de sangre. Todos sospechaban de una supuesta venganza o de algún tipo de atentado y nadie creía la teoría que apuntaba un supuesto acto de suicidio. Todos en los pasillos de Royal Hills murmuraban las sospechas en contra de Sienna y Sophia mientras el ambiente comenzaba a tornarse como de luto. En el escritorio de Roselyne Tabatha había colocado un florero con un hermoso ramo de rosas en tonos peach. Vincent no ha pronunciado palabra alguna, su cerebro estaba en shock. A James se lo ha tragado la tierra y Roselyne estaba en coma con huesos rotos y solo Dios sabrá si despertara. El no podía dejar de preguntarse que era lo que estaba sucediendo, hace un par de meses atrás las cosas habían comenzado a ir de mal en peor y no podía arrancarse la idea de que de alguna manera todos lo sucedido estaba de alguna forma relacionado con él. Las Sombras no han podido dormir desde que una patrulla de la policía comenzó a pasar todo el día y toda la noche estacionada enfrente de su ostentosa mansión y de la Doll’s House. Sophia se ha quedado catatónica, desde que vio por la ventana como los policías se acercaban a su casa a hablar con sus tíos, el ver como interrogan a sus vecinos, el saber que es sospechosa, que en cualquier momento la verdad se sabrá y descubrir que el ser cómplice también es un delito la han dejado muda. Sienna sentía que en cualquier momento descubrirán el Volkswagen de sus tíos en el garaje de la Doll’s House pero no puede bajar y hacer algo, si sus padres llegaban sin avisar como lo habían hecho en los últimos días podrían llegar a sorprenderla entrando al garaje, se preguntarían que hace ahí, ya que la última vez que entro ahí fue cuando jugaba escondite con su prima y ella se escondía detrás de los adornos navideños. Ella se había comido sus uñas naturales desde que varios vecinos reportaron un Volkswagen dorado sospechosamente estacionado enfrente de los apartamentos, pero lo peor sería si descubren la abolladura del capo, la coartada de que la plancha se calló y lo hundió tal vez no sería lo bastante convincente. Por lo que ella y Sophia tomaron sus abrigos, y salieron a media noche a esconderse en la Doll’s House. Ahí, solo ellas dos podrían pensar con más claridad que hacer y evitarían que el resto de personas en la mansión las escuchara. El servicio doméstico ya tenía mala fama desde que alguna sirvienta había abierto la boca y había delatado a Sienna con un chico en su habitación un par años atrás.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Maldita! Por qué no te mueres de una buena vez! Gritaba Sienna histérica cuando vio la fotografía de Roselyne en el noticiero nocturno. Ella ya estaba más que asqueada de ver el rostro de Roselyne en todos lados, que todo el mundo hablara de ella e incluso que su prima la viera de esa forma que le erizaba la piel. Sophia miraba a través de las persianas la casa de los Weyant, alguien estaba caminando por la cocina y al otro extremo de la calle la misma patrulla de policía estaba estacionada ahí desde la tarde anterior. Enseguida regreso. Susurró Sophia tomando su chaqueta de encaje y caminando hacia la cocina. Ella estaba más que decidida a esconderse por unas cuantas horas en el viejo granero del jardín posterior. Ella solía llamarlo su Panic Room en donde se escondía cuando Sienna le jugaba bromas y desnudaba sus muñecas, las despeinaba y les arrancaba la cabeza. *** Los papás de Roselyne estaban sentados viendo los noticieros y leyendo todos los periódicos locales en los cuales su hija era noticia. Su casa se sentía vacía, sin los tacones de su hija en el suelo de madera el olor a su dulce perfume po los pcorredores y sin la música a todo volumen. Leonora estaba despeinada, tomando una taza de café antes de regresar al hospital. Cuando el teléfono de la casa sonó. Dr. Barraza! Qué pasa? Contestó Leonora, las manos le temblaban y su cara sin maquillaje se puso más pálida de lo normal. Cómo? Despertó! Despertó! Roselyne despertó y está preguntando por nosotros! El trauma no dejo secuelas en el cerebro! Leonora abrazó como nunca a su esposo, la sangre le volvió a circular en el rostro. Te ves fatal, Roselyne no te puede ver así. Murmuró el Sr. Ferrell dibujando una sonrisa. El coloco sus menos en los bolsillos y se giró. El señor Ferrell es conocido por no mostrar sus sentimientos. El secó las lágrimas que corrían por su rostro y se reincorporó. Leonora se paró enfrente del espejo se hizo un peinado con los ganchos, se puso el vestido floreado Benetton, ese que Roselyne siempre le decía que le favorecía y salieron a toda velocidad a ver a su hija. De camino al hospital Leonora recordó a Vincent y como le había suplicado que al tener cualquier noticia le avisara de inmediato. Le envió un mensaje.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Despertó! Roselyne Despertó! Y pregunta por todos, luego te aviso Cuando le permitan recibir visitas. En el hospital, dos enfermeras, una mexicana y una asiática examinaban a Roselyne. Se deslizó hasta la mitad debajo de sus cobijas y miró su espejo compacto Chanel. Sí, su cara parecía de monstruo, los puntos de sutura sobre su mentón, los dos ojos negros, el labio inferior gordo y de color púrpura, y los enormes moretones en su clavícula, iba a tardar años antes de que pudiera usar tops de nuevo. -suspiró y cerró el compacto. No podía esperar a ir de shopping para reparar todo el daño. Sus padres entraron a la habitación con lágrimas de felicidad en los ojos, se acercaron a abrazarla. Casi la asfixian de tantos besos y abrazos. El Dr. Barraza inspeccionó los signos vitales de Roselyne en un computador que parecía como si hubiera sido construido en los 60’s. Te estás recuperando muy bien. Ahora que la inflamación se ha ido, no vemos que quede ningún daño cerebral. Tus órganos internos lucen bastante bien. Es un verdadero milagro. Es un milagro. Dijo Leonora caminando para pararse al lado del Dr. Y de sus ojos volvieron a brotar algunas lágrimas. Estábamos enfermos por la preocupación, Me enfurece saber que alguien te hizo esto. Y que todavía anda por ahí con la conciencia tranquila. Refunfuñaba el Sr. Ferrell. Roselyne estaba completamente extrañada de que esto le hubiera sucedido a ella. Se seguía preguntando si, después de dormirse de nuevo, despertaría en su cama con sábanas de las Chicas Super poderosas. Hermosa como antes, lista para otro día en la escuela o pasar la tarde de compras. Pero algo la asustaba aún más, algo en lo que ella no quería pensar. Era el mensaje que había recibido de Carter, como lo había visto, o creyó haber visto parado en el parque. Pero la prueba de que si ese mensaje había existido o no se había destruido junto con su teléfono. Dios, su cuerpo se paralizó. El vestido de seguro había quedado totalmente inservible, pérdida total, ella no había podido lucirlo. El doctor Barraza se giró y tosió en una esquina. Y lo más escalofriante, la silueta de mujer acercándose a toda velocidad, sin piedad, empujándola hacia el vacio. Ella se sentía muy estúpida. Ella había imaginado que Carter
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel había organizado una velada romántica en la terraza de aquel edificio bajo la luz de la luna y las estrellas. *** Al día siguiente, cuando aún sentía que un día duraba menos de tres horas, Roselyne se arreglaba para recibir a todos sus amigos, no podía dejar que la vieran como estaba, no sin dejarlos helados del susto. Leonora conectó la tenaza y sacó el espray en aerosol CHI que compraba solo por ser el que usan las Miss Universo. Ella había llevado medio closet de Roselyne para que ella escogiera que usar. Roselyne se aplicaba el lip-gloss rojo de Leonora y un poco de rubor rosa para darle color a su mejía derecha, ya que la izquierda estaba morada. El primero en llegar fue Carter, según él, se había enterado por las noticias, las cuales ya habían hecho una telenovela de lo ocurrido. Llegó con un lindo arreglo de girasoles, las rosas rojas solo le corresponden a Vincent por el momento, aunque no se lo merezca. Se sentó a su lado, le agarró la mano y la miró como si se tratase de la bella durmiente con un vestido Hermes lila. Hay! Gritó Roselyne. Solo esto me faltaba, se me rompió una uña. Dijo viendo sus uñas aun con la pintura rosa de hace días. Carter sonrió, la mirada de Leonora no se había despegado de él desde el momento en que entró. Según ella Carter era la versión moderna y latina de James Dean. Luego llegaron los chicos de Royal Hills, Tabatha le llevo una muñeca hecha por ella misma de tela y lana. Adam y Jared se quedaron horrorizados al ver los moretones que tenía en los brazos y en la mitad del rostro. Hunter puso una canción de Ed Sheeran a todo volumen en su tablet. Hayden empezó a jugar con la bolsa colgante del suero, pero sintió un ligero mareo cuando vio que la manguerita conducía a una aguja clavada en el brazo de Roselyne. Mira lo que te trajimos! Chillaron Sienna y Sophia poniendo una caja rosa en sobre sus rodillas. Que linda mascada. Dijo Roselyne viendo la mascada más brillante y colorida de todo el mundo. Lo que llamo más su atención fueron los ojos de Sienna que parecían estar hechizados desde que había entrado y había visto a Carter en una esquina con su chaqueta de cuero y olor a cigarrillo.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Es para que le agregues algo colorido a tu bata, muy enferma puede estar una chica 90210 pero siempre se debe mantener el glamour. Aunque hoy luces fabulosa con ese vestido. Dijo Sophia, mordiéndose un labio. Ella había creído que en los hospitales las batas eran como un uniforme y que el chiffon solamente lucia cuento se estaba en movimiento. Todos estaban contentos alrededor de Roselyne, hasta que entraron dos oficiales acompañados de la enfermera más amable de todo el hospital. Lo siento mucho, pero las visitas terminaron, los oficiales necesitan habar a solas con la paciente. La cara de las primas Stafford cambi90210, Sienna sintió que todo se le movía adentro al ver los oficiales con las pistolas y las esposas colgando de sus ajustados cinturones. Las manos le sudaron debajo de los guantes de encaje. Todos salieron, despidiéndose con besos y abrazos demostrando verdadera felicidad al verla despierta no como la hipocresía de las sombras que se podía sentir a su alrededor. El último en salir fue Carter, a quien no le importó la presencia de los oficiales. Gracias por no dejarnos, si te hubieras ido, yo me hubiera ido detrás de ti, estaré pensando solo en ti cada segundo… lo juro! El besó la mano de Roselyne y se marchó lentamente. Los dos oficiales se pararon uno a cada lado de la cama. Bien Roselyne, necesitamos saber cómo sucedieron las cosas la noche del domingo. Por favor no olvides ningún detalle por más insignificante que sea. Roselyne se rió al ver como uno terminaba la oración del otro. Verán, recibí un mensaje de Carter diciéndome que me quería ver en la terraza de un edificio al norte de Bedford Drive, me arreglé, no podía dejar que me viera en pijamas. Sabía que mis papás no me dejarían salir a esas horas y para ver a un chico menos. Bajé las escaleras despacio, Salí silenciosamente, me paré en la acera enfrente de mi casa y esperé al taxi que había llamado. Llegué al lugar, subí las escaleras y me acerqué a una de las orillas, vi una silueta negra a la distancia, grité: Carter! y la silueta encendió una linterna, vi una chaqueta de cuero y una gorra, pensé que era Carter, pero ahora que lo pienso sé que no pudo haber sido él. Recuerdo ver un Volkswagen dorado estacionado algo cerca. Entonces voltee a ver ya que el sonido de unos pasos de acercaban, solo recuerdo una silueta negra, intente moverme. Luego lo que recuerdo es que me empujo, la sensación de en el aire y el gran dolor, después vi todas mis cosas esparcidas en el suelo, el ruido de un motor y los gritos de una chica, que parecían sirenas, pero ahora sé que no lo eran. Eso es todo lo que recuerdo.-Pero díganme tienen a algún sospechoso?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel La verdad creemos que sí, con tu declaración solo quedan un par de cosas por resolver, no se trató de suicidio, drogas o de alguna nueva moda de adictos a la adrenalina, pero descuida el culpable será capturado más pronto de lo que crees. Ambos oficiales cruzaron los brazos y vieron toda la habitación. El bigote del oficial moreno se movió, las predominantes cejas del otro cayeron sobre sus ojos en una molesta expresión. Roselyne salió de su habitación, sentía un fuerte dolor de espalda, el pasar días recostada no es nada agradable, mucho menos favorable para figura pero la dieta de gelatinas y cereales la tranquilizaba. Empujó la puerta con la silla de ruedas. Ahí estaba Vincent, sentado en la sala de espera con lindo arreglo de claveles y rosas rojas. Vincent! Gritó Roselyne girando las ruedas a más no poder. Vincent se acercó, le puso las flores en las piernas y la tomó de las manos. Sus miradas se juntaron, sus corazones se aceleraron. No digas nada… solo escúchame… Quieres ser mi novia? Los ojos de Roselyne se llenaron de lágrimas, se quedó viendo fijamente los ojos azules de Vincent que tenían un brillo especial, como las estrellas a media noche o los aretes Tiffanys de zafiros recién comprados. Sí, sí, quiero ser tu Girlfriend! Chilló Roselyne colgándose de su cuello. Vincent la besó, la besó como nunca antes había besado a alguien. Algunas enfermeras que pasaban los miraron, parecía como si el tiempo se hubiera detenido por un momento enmarcado aquella escena. *** El frente de la Doll’s House y de la casa de los Weyant se llenó en un instante de patrullas de la policía rodearon las casas, nadie podía Salir de ellas. Primero entraron a interrogar a Carter, logrando poner incomoda a la señora Weyant quien se escondió en su alacena mientras cargaba al Sr. Whiskers según ella parecía que se había desencadenado la guerra mundial zombi. Tienes contigo tu celular? Preguntó el mismo oficial con que había hablado en el hospital. A decir verdad hace varios días que no lo encuentro. Siempre lo pierdo, pero esta es la primera vez que pasan días y no lo encuentro.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Dónde estabas la noche del accidente de tu amiga? Aquí con mi abuela, estábamos viendo su película de John Travolta favorita: “Fiebre de sábado por la noche”. Y tu abuela, La señora Weyant, verdad? está en casa? Sí, creo que está en la cocina o en el jardín. Pero esperé. Carter lo tomó del brazo. Tengo que decirle algo que olvide por completo. El edificio de apartamentos donde sucedió todo es de la familia Stafford. Hace más de un año el banco le iba a quitar la casa a mi abuela por la hipoteca y fue entonces que Sophia Stafford me ofreció un apartamento en el edificio que heredó. El oficial habló por su radio: el caso se ha resuelto, ahora procederemos a al cateo de la casa de la sospechosa. Eso quiere decir… Murmuro Carter. Si, al parecer encontramos a la culpable del accidente y con lo que me acabas de decir las posibilidades han aumentado. Lo único que falta es encontrar evidencia, en este caso el vehículo. Cuando los oficiales salieron de su casa, Carter agarró la guía telefónica y llamó a todos los canales locales y las estaciones de radio. Nadie se podía perder el momento en que Sienna saliera custodiada y esposada, como la culpable que es. Tocaron a la puerta blanca con un letrero rosa. Barbie’s Doll’s House. Sienna estaba sentada en la orilla de su cama, se había puesto el vestido de cuero y encaje negro que había comprado especialmente para la graduación de Vincent, a la cual era probable que no asistiría. Navegando en google encontró que la mayoría de celebridades habían marcado la tendencia de que para huir de la cárcel había apelado demencia, lo cual parecía ser bastante efectivo. Mejor pasar un tiempo en un psiquiátrico y prestar servicio comunitario. Se arrodilló enfrente de su espejo, practicando las mejores caras de loca, demente o desquiciada. Se alborotó el cabello, se marcó los ojos de delineador negro media noche estilo Taylor Momsen, dejó caer algunas gotas de su té frio, fingiendo lágrimas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Perfecto! ahora solo falta que me encuentren sentada en las escaleras, meciéndome adelante y atrás para darle el toque perfecto a mi actuación! Aunque claro, siempre divina, pase lo que pase como Paris Hilton. La puerta de su habitación se abrió. Sophia estaba parada frente a ella con el mismo vestido pero en color rosa. Ella tomó la mano de Sienna y le dió un beso en la mejía. Las sirenas de una patrulla interrumpieron el silencio sepulcral que se escuchaba en toda la casa mientras Sophia se escondía detrás de los percheros de la habitación de los vestidos. Tocaron a la puerta. Claire Stafford, salió con los ojos llenos de lágrimas, estaba a punto de gesticular palabra cuando un oficial, el cual no habían visto antes, alto y moreno, la interrumpió. Tenemos orden de arresto contra la señorita Sienna Stafford. No! esto no puede ser cierto! Todo esto debe ser un error! mi hija no puede ser una asesina! Dijo Claire quien no comprendía que estaba ocurriendo entre su sobrina y su hija. Señora, no se resista, no está siendo arrestada por asesinato, si no que por intento de asesinato Murmuró el oficial tratando inútilmente de tranquilizarla. Entraron otros dos, con esposas en las manos, la vieron sentada en la en una orilla de las gradas con alfombra floreada. Señorita, Sienna Stafford. Queda usted detenida. Inmediatamente Sienna se paró, y sin resistirse, puso las manos atrás, esperando a que la esposaran. Bajó las gradas, volteó a ver a su tía de los grandes lentes Chanel, y del espeso fleco egipcio que se había hecho. Estaba desconcertada, parecía que hubiera sido encontrada muerta, bajando las escaleras acostada fría en una camilla. Salió, los cegadores flashes de los fotógrafos, la rodearon, parecía como si se tratara de la llegada de Lady Gaga a la ciudad y todo el mundo desea la primera foto. Los noticieros locales interrumpieron la hora de las telenovelas mexicanas para pasar el informe de última hora. El reportero con peluquín, la misma cara plástica de hace doce años llena de botox y sin poder mover las cejas decía viendo fijamente a la tambaleante cámara: la culpable de tentativa de asesinato en contra de la joven encontrada enfrente de los apartamentos al norte de Bedford Drive, fue arrestada luego de que el auto que reportaron como sospechoso fue encontrado en su garaje. La culpable Sienna Stafford, no opuso resistencia, aquí tenemos las imágenes de la detenida siendo subida a la patrulla. Solo queda esperar su declaración, saber si será juzgada como mayor de edad y el veredicto del juez a cargo de este caso.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Nadie podía creer lo que estaban viendo. Sienna, todo este tiempo fue Sienna, la culpable de todo. Los ojos de Tabatha se llenaron de lágrimas al ver como Sienna salía de su casa con una macabra sonrisa, se aferró a los brazos de Axel quien estaba molesto porque habían interrumpido los caballeros del Zodiaco para anunciar algo que era más que obvio. Vincent había pasado un par de horas navegando por todas las páginas en las que conspiraban sobre los herederos de Royal Hills y sobre los miembros del circulo social de Blue Diamond, algunos pensaban que una chica hipster latina no podía pertenecer ahí y que por eso la habían querido desaparecer, otros decían que ella no había podido con la presión para encajar y se había querido suicidar e incluso había escrito que ella había lo había planeado para robar el reflector y llamar la atención. Él no lo podía creer, sabía que era capaz de cualquier cosa pero, no tener el valor de empujar a Roselyne al abismo y mucho menos ser tan descarada de llorar después de lo que había hecho. Y pensar que fui visto en público con ella, bueno, por lo menos ahora ya no podrá hacer más daño. El se detuvo en un blog de conspiradores. No podía entender como alguien ligaba las historias de Roselyne con la historia de una novia que había muerto calcinada. Roselyne entró en un estado de pánico y nervios que casi se desmaya activando todas las alarmas que tenía alrededor de su camilla. El saber que todo este tiempo estuvo sentada a su lado en la escuela, que salió de compras varias veces en su auto siendo presa fácil. Solo podía preguntarse, por qué? Qué era lo que, la había llevado a intentar matarla. Claro, luego de pensar las cosas, todas las respuestas apuntaban a Vincent. *** Debemos entrar. Le dijo Vincent a Roselyne estacionándose enfrente de Palacio de Justicia. Hacía dos semanas que no miraba a Sienna, y el volver a verla podía ser algo perturbador. Vincent ayudó a Roselyne a bajar y sentándola en la silla de ruedas, la lesión en la pierna derecha no la dejaba caminar y usar muletas, por favor! Ella prefería verse tranquila y relajada en la silla que dar pena y lastima arrastrándose en las muletas. Se quedaron viendo la lúgubre sala de audiencias. El estómago de Roselyne se retorció. Todos los chicos de Royal Hills y algunos vecinos estaban aquí. Sus antiguos compañeros y maestros, hasta la molesta vecina con sus horribles nietos. Sophia y sus padres, todos la estaban mirando fijamente. La única persona que Roselyne no vio inmediatamente fue a James. De hecho, ella no había oído una palabra de él desde la fiesta de aniversario de Royal Hills.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Vincent bajó la cabeza cuando surgió un grupo de agentes de policía y los condujo a un banco vacío. El aire estaba denso por la tensión y olía a diversas colonias y perfumes caros. Después de unos cuantos minutos más, las puertas se cerraron de golpe. A continuación, la sala quedó en un silencio mortal cuándo los agentes trajeron a Sienna por el pasillo central. Roselyne estrechó la mano de Vincent. Sienna llevaba un traje de prisión color naranja estridente, ese tono que no combina con nada, bueno tal vez solo con negro en Halloween pero eso recién había pasado de moda. Totalmente despeinada, sin maquillaje y con unos enormes lentes oscuros bajo sus ojos, que de seguro pedían agritos un poco de corrector. La prisión te cambia. Susurró Roselyne viendo extrañada a Sienna, parecía ser otra, como si su barbilla se hubiera afilado y su nariz respingado. Demonios, ella estaba más delgada. Sienna se acercó al estrado. El juez, un hombre severo, calvo, que llevaba una gran barba de candado, la fulminó con la mirada. Sienna se sentó a su lado frente a un micrófono, se quedó viendo a Sophia, sentada en la última fila, se había cambiado el tono y el corte de cabello tal y como lo había anunciado. Luego sus ojos se clavaron como imanes en Roselyne que estaba en su silla de ruedas con una colcha Ralph Lauren aferrada al brazo de Vincent, quien no le dirigía la mirada. Prosiga con su declaración señorita Stafford. Le ordenó el Juez. Sienna tartamudeó, puso una mirada vacía, se mordía las uñas y se jalaba el cabello, sabía que debía verse como una loca convincente. Esa noche... del domingo, yo estaba muy alterada, sentía como un nudo en garganta, me tomé unos tranquilizantes de mi madre. He visto como la tranquilizan a ella, por lo que pensé que me ayudarían. Quería platicar con alguien, pero Sophia no respondía mis llamadas, en la segunda persona en que pensé fue en Roselyne. Sabía que se extrañaría si la llamaba, por lo que pensé en ir a buscarla. Buscaba por todos lados las llaves de mi auto, pero me desesperé, por lo que tomé las llaves del Volkswagen que ha estado años en la casa de mi prima. Pensé en jugarle una broma, por lo que al llegar a los apartamentos, en una rama del árbol de enfrente colgué una chaqueta de cuero y una gorra de mi padre, le envié un mensaje del celular que me encontré tirado el otro día enfrente de la misma casa. Luego me enteré que era de Carter, mi vecino. Cuando Roselyne llegó, me quise acercar, quería abrazarla, sentí sueño y mareos. No sé qué sucedió luego Roselyne había desaparecido de mi vista. Retrocedí, la busqué, entonces me asomé a por el borde.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Mi primera reacción fue salir a verla, ella estaba inconsciente. Corrí al parque, quité lo que había montado para hacerle la broma. Me arrodillé a su lado, vi como la sangre corría a su lado, todo daba vueltas en mi cabeza. Llame al 911, y hui… hui porque no sabía bien lo que había pasado. Luego todo lo que recuerdo es estar acostada en mi cama, viendo el techo… deseando que todo hubiese sido un mal sueño. Las manos de Sophia con la manicura recién hecha apretaban con fuerza el bolso Chanel. En su frente se dibujaron unas arrugas y se mordía fuerte el labio. Sabía que todo lo que Sienna decía era mentira, pero lo hacía para no meterla en todo como habían planeado con Claire y con ella misma, el tener a una Stafford presa era más que suficiente. Srta. Cómo quiere que se le declare? Inocente. Dijo Sienna en voz muy baja. Un murmullo fue emitido por la multitud como en los programas de talk show. Roselyne se mordió un poco el interior de su mejilla. Mientras cerraba los ojos, veía de nuevo las horribles imágenes, esta vez con Sienna detrás de ella. Lo que no le quedaba claro era que ella estaba segurísima de que el mensaje que había recibido era de Carter pero esa prueba había sido destruida junto con su Celular y el cómo había una persona parada en el otro extremo de la calle, que había levantado la mano y agitado una lámpara. El juez se inclinó sobre su posición en lo alto y miró a Sienna. Debido a la gravedad de este delito, y porque tenemos que considerar un intento de asesinato y riesgo de fuga, debe permanecer en la cárcel por seis meses sin opción a fianza, hasta su audiencia previa al juicio, Srta. Stafford. El intento de aparentar demencia no había funcionado. Sienna dejó caer la cabeza. El juez golpeó el mazo y luego cruzó las manos. La cabeza de Sienna se dejó caer. En cuestión de segundos, se marchaba de nuevo, con las manos esposadas. Todo había terminado.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Capitulo 45 Los tacones de diseñador, ya no sonaban amenazantes por el suelo de mármol recién encerado y lustrado el cual brillaba como espejo por los pasillos de Royal Hills, todo estaba tranquilo y silencioso no parecía ser ese lugar donde los más grandes rumores se inventaban, donde los diseñadores marcaban su nuevas tendencias y donde todo eso que envidias pasa frente a tus narices. Es junio, las clases han terminado y con ellas los murmullos matutinos. El periódico escolar, no se publicaron en la última edición del año y la pagina de la escuela ahora era redactada por un comité de padres. La directora Ravenscroft esperaba que lo ocurrido entre alumnas de la escuela no afectara su buen nombre y renombrado prestigio. Ariadne y Minerva, ganaron primeras en su clase como de costumbre. Tabatha al fin era la novia formal de Axel tatuándose su nombre en el tobillo. Nina continua saliendo con el mangante de la ciudad y la mayoría de las chicas de noveno grado logran pasar de año. Sería bueno decir que Adam y Jared encontraron el amor, pero no es así, planean pasar las vacaciones buscando a la chica que este igual de desesperada que ellos en las calles o por Dates.com o PlentyOffish.com. *** El silencio de la correccional juvenil se rompió como una pulsera llena de dijes celebrando cada Friendniversary luego de una insignificante pelea, con el sonido de la puerta de hierro abriéndose y el taconeo de uno Louboutin pasando por las celdas llamando la atención de las otras reclusas quienes al ver a chicos tan arreglados, con las mejores marcas y viéndolas por encima del hombro sabían a quién llegaban a visitar y esta vez envidiando el costoso bolso colgaba en el hombro el cual seguramente alguna vez habían pensado en robar. Sophia había llegado a visitar a su prima-hermana-Bff. Sienna estaba sentada en una esquina haciéndose una trenza en su seco y despeinado cabello. Recién había terminado de digerir el tazón de avena y la insípida gelatina de limón tratando de no recordar la mejor comida de los mejores restaurantes de la ciudad. Volteó a ver al guardia que abría su celda y vio a Sophia luciendo divina con el mini vestido celeste que habían comprado juntas en la última salida de compras por Melrose. Ella tenía la piel más bronceada, había cambiado de perfume y tenía ese brillo único que la caracteriza. Se sentó a su lado, sacó de su bolso de Hello Kitty, un cepillo rosa y un poco de crema hidratante Bumble and Bumble.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sienna, te estoy eternamente agradecida por no haberme involucrado en todo, sabes… eres la mejor, sabía que de toda el mundo, tu eres la única en quien puedo confiar ciegamente. Estoy en deuda contigo. Esas palabras le devolvieron el brillo a los apagados ojos de Sienna escondidos detrás de unas horribles ojeras marca mapache. Ella solo deseaba que su prima hubiera llevado algo más de maquillaje. La mirada de Sienna cayó en la celda de enfrente. Ella llevaba poco más de dos semanas ahí encerrada y en ese transcurso de tiempo ya había podido conocer a las otras chicas de la correccional de West California. Sophia se giró y vió lo mismo que Sienna estaba viendo fijamente. En la celda de enfrente estaba una chica con el mismo cabello largo y oscuro que Sienna gustaba usar como peluca. Su mente viajó. Era la chica con la ellas habían compartido en las reuniones de la sociedad junior de Blue Diamond, era la chica que les daba vodka a escondidas, la que organizaba las mejores fiestas y la que siempre se quedaba con los chicos calientes. Sienna se levantó y caminó hacia esa celda. La mirada de la chica y la de ella se juntaron. Los murmullos de las otras se escuchaban de fondo. Devany, te dije que no tardaría en aparecer. Susurró Sienna sonriendo a la otra chica. Ella sabía que Sophia se llevaría una gran sorpresa al volver a verla, los planes que ellas habían dejado inconclusos se habían retomado e incluso mejorado. Ellas tres habían sido grandes amigas y habían quedado en deuda una con las otras. Wow, volver a verlas es fantástico. Dijo Devany tirando su largo cabello detrás del hombro. En un par de semanas más estoy libre, fingir ser niña buena sirvió de algo. Que dices si salimos a tomarnos un café luego? Ella se había pasado todo el tiempo que Sophia llevaba ahí planeando cada detalle. La predominante familia de Devany, los Monsanto, no querían saber nada de ella desde que fue encerrada por algo que solamente ellos sabía y se había convertido en su más oscuro secreto, debía de ser algo muy graba para llevar más de dos años ahí, mientras el resto del mundo creí que estaba estudiando ballet en Londres y eso debido a su cuerpo de bailarina y que fumaba tres cajas de cigarrillos diarias. El rostro de Sophia se iluminó. Devany, llámame… cuando salgas. Susurró Sophia deslizando una tarjeta perfumada con su número. Sabía que esta chica era diabólica. Ya que de ella era quien Sienna lo había aprendido todo. A ella le parecía que todo lo que ella había creído perdido había resurgido, habían perdido la primera batalla, pero su venganza será de proporciones apocalípticas.
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel Sophia miró a su alrededor y sonrió. A continuación Sienna le dio una carta a Sophia explicándole cada detalle y cada paso a seguir para que todo saliera como lo habían planeado. Las chicas intercambiaron sonrisas. Las chicas súper poderosas de nuevo estaban reunidas. En ese momento, todo estaba perfecto. *** La esperada noche del sábado de la graduación de Vincent había llegado, luego de tantos días sombríos, algo de luz le vendría bien a cualquiera. Era uno de esos días en los que el olor a satisfacción se mescla con los perfumes más costosos. El salón de baile de Royal Hills estaba lleno de globos y decoraciones en negro y rojo, el ambiente a graduación lo daba la orquesta que entonaba melancólica música instrumental, madres derramando lágrimas y padres tratando de filmarlo todo con sus anticuadas cámaras de video. Un grupo de reporteros esperaba en la entrada de la escuela llamando la atención de todos los invitados. En todos los años que Royal Hills había celebrado graduaciones esta era la primera vez que tenían cobertura nacional. Todas las chicas de noveno trataban de opacar a los graduandos con cortísimas minifaldas, pronunciados escotes y maquillaje sobrecargado como lo llevan las aspirantes a dobles de Nicole Richie. No era de extrañarse que los ojos de algunos padres estuvieran más centrados en ellas que en sus hijos. La directora Ravenscroft estaba arreglada muy a su estilo, con un vestido largo hasta los tobillos, de manga larga en color verde manzana y un sombrero de plumas que parecía que se lo había robado a la mismísima Isabella Blow. Vincent estaba sentado en el escenario justo en el medio de todos sus compañeros con Hayden y Hunter a su lado. Roselyne estaba sentada en primera fila, escondiendo algunos moretones debajo de una gruesa capa de maquillaje pero luciendo radiante con un exclusivísimo vestido Salvatore Ferragamo que parecía plata liquida con lentejuelas el cual su padre había traído de Italia lo que significa que es un vestido por el que cualquiera mataría solo por tenerlo colgado en su armario y a ese vestido le faltaba el ramillete para un revolcón en la limosina. Ella jugaba con el dije de corazón de la pulsera Tiffany que Carter le había regalado el día después de la sentencia de Sienna, para que cada vez que la viera recordara que él siempre estaría pensando en ella. Los ojos de Vincent no se despegaron ni por un segundo de Roselyne, hasta que sintió el codo de Hunter empujándolo por las costillas. Lo volteó a ver y notó como este señalaba con la mirada hacia la tercera fila a la izquierda. Ahí estaba sentada Sophia, con un mini sombrerito negro y un feo vestido Bottega Veneta blanco con moñas negras, muy del estilo de Sienna, por lo que de lejos se parecía a ella. Claro que esto no era posible porque Sienna siempre presumía su larga y planchada
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel cabellera rubia y el cabello castaño de Sophia estaba corto desde que Roselyne le había cambia su espray hidratante por peróxido. Seguramente Sophia ahora puedo usar la ropa que Sienna le tenía prohibida. La única que parecía sentir lo mismo que Vincent era Tabatha quien estaba a unas cuantas filas de Sophia sentada al lado de Axel con una interminable vestido estilo musa griega en varios tonos de rosa. Trató de acercarse esquivando a la señora giraba una y otra vez su labial rojo Dior alrededor de sus labios enfrente de su espejo compacto, cuando divisó un par de lugares vacíos justo detrás de Sophia y sin pensarlo dos veces se sentó. En un acto desesperado tocó su hombro un par de veces solo para recibir la misma mirada de odio penetrante que había recibido varias veces por encima del hombro. Se levantó y se volvió a sentar al lado de Axel no sin antes sentir esa sensación inquietante de duda. Ella siempre sabia cuando las primas Stafford planeaban algo e incluso ella podía tener pistas certeras sobre qué harían con mirar a Sophia quien no puede disimular y algo en ella le pareció perturbadora, como si las chicas Stafford no hubieran sacado su mejor carta aun. La ceremonia estaba a punto de terminar, la directora Ravenscroft se deslizó al podio. Todos ya tenían sus diplomas falsos en las manos junto con sus costosos anillos de diseñador para graduandos de Royal Hills. Casi olvido mencionarlo, debido a los últimos acontecimientos el baile de graduación se pospuso, ya nos hemos organizado con el comité, se llevara a cabo la noche del… Una puerta se abrió, los flashes y los gritos de los reporteros se escucharon de inmediato y una sombra entró al salón interrumpiendo a la directora. A medida que se acercaba se miraba la brillante tela de un entallado traje con diamantes de Stuart Hughes de un millón de dólares, unos brillantes zapatos de vestir Burberry combinando con un exclusivísimo bolso Cartier diseñado para él. Llevaba un arreglo de flores azules en la mano. Todo el círculo social lo volteaba a ver a medida que pasaba a su lado levantando las cejas o soltando ligeros suspiros. Algunos no lo reconocieron con su nuevo corte de cabello y debajo de los enormes lentes oscuros de diseñador desconocido. Se quedó parado en medio de todos. Vincent se quedó con la boca abierta, las manos le sudaron. Arqueó la ceja en incomprensión, un escalofrió le atravesó desde la nuca hasta el final de la espalda. Lo único que pudo suspirar fue… James. Fin?
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    Eduardo C. MéridaDolls Game A Dolls Game Novel En el próximo Libro: “Deadly Dolls” Cuando conseguir lo que quieres es cuestión de vida o muerte, haces lo que sea por conseguirlo. Las chicas son hipócritas y maliciosas, pero no te olvides de los chicos que lo resuelven todo de frente y a las malas. Sienna trata de limpiar su conciencia en la cárcel, dejando libre a Sophia, sin incondicional cómplice, quien junto a Devany, una vieja y olvidada Bff, no descansará hasta ser la dueña de Vincent y dominar royal Hills. Carter, quien no ha podido olvidar a Roselyne, la ve amenazada nuevamente. Sophia, acompañada de una nueva zorra intenta aniquilarla definitivamente. Por lo que se ve obligado a aliarse con ellas y acabar con James y Vincent. Vincent? Oops! creo que esa parte de la historia no la sabe Sienna. Vincent, haaay Vincent… eres tan ingenuo, según tú solo las primas Stafford saben qué engañas descaradamente a Roselyne saliendo con James, a quien no le importa ser el otro, y está dispuesto a lo que sea. La sangre correrá de nuevo en Beverly Hills y esta vez será uno de los renombrados estudiantes de Royal Hills. Recuerda… solo tú decides qué o quién se interpone en tu camino.