España tiene cinco grandes dominios climáticos: el clima mediterráneo, que se divide en costero e interior; el clima oceánico en el norte; el clima árido en el sureste y valle del Ebro; el clima canario en las islas Canarias; y el clima de montaña en zonas sobre los 1000 metros de altitud. Cada clima se caracteriza por sus propios patrones de precipitación y temperatura debido a factores geográficos.