El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es parte de la integración económica de Norteamérica impulsada por Estados Unidos, que ha adoptado una estrategia proteccionista para enfrentar la debilidad de su economía. Desde su implementación, el TLCAN ha aumentado el comercio y la inversión en la región, beneficiando a diversas partes interesadas y generando un crecimiento económico sustancial. La política exterior mexicana ha ido de un enfoque proteccionista a uno de apertura comercial, afectando notablemente su desarrollo y la inversión extranjera directa.