El Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea (TLCUEM) entró en vigor en el 2000 para diversificar los mercados de exportación de México, aumentar su competitividad y promover la transferencia de tecnología. El TLCUEM elimina gradualmente los aranceles a la importación de manera asimétrica y reconoce las diferencias entre México y la UE, con plazos de desgravación diferenciados para distintos sectores. Para el 2003, la UE eliminaría los aranceles al 88% de los productos mexicanos