Un tornado es un violento remolino de aire que se forma debajo de una nube de tormenta. Se caracteriza por su rápida rotación, vientos extremadamente fuertes, y la capacidad de causar daños devastadores. Los tornados generalmente se forman en la primavera y el verano en las zonas de transición entre las masas de aire cálido y frío. Para protegerse de un tornado, se recomienda buscar refugio en un sótano, edificio de concreto o en la planta baja alejado de ventanas.