La disciplina se define como la instrucción que una persona recibe sobre una doctrina y cómo la aplica en la práctica. Gracias a la disciplina, las personas pueden actuar de manera determinada para lograr sus metas y objetivos de forma ordenada y perseverante. La disciplina es importante tanto para la educación de los niños como para el logro personal, ya que ayuda a mantener el enfoque y perseverancia necesarios para tener éxito.