La relación entre innovación, propiedad intelectual y salud es compleja. Si bien la propiedad intelectual fomenta la innovación en países desarrollados, limita el acceso a medicamentos en países en desarrollo debido a los altos precios. Además, la mayoría de la investigación se enfoca en enfermedades de países ricos a pesar de que enfermedades de países pobres afectan a más personas. Se necesita un equilibrio donde la salud pública sea prioridad y todos tengan acceso a la atención médica.