El documento aborda la controversia y el potencial de los medicamentos biológicos y biosimilares en el contexto de la industria biofarmacéutica, destacando su importancia en el tratamiento de enfermedades y la necesidad de mejorar la educación y regulación sobre estos tratamientos. A pesar de los 15 años de experiencia con biosimilares, persisten dudas sobre su seguridad y eficacia, afectando su adopción en sistemas de salud, especialmente en Latinoamérica. Se propone un enfoque para reconocer y maximizar su contribución en un entorno post-COVID-19, impulsando un mejor acceso a terapias para los pacientes.