Nestlé ha estado presente en Ecuador durante casi 60 años, llegando al país en la década de 1950. Inicialmente importó productos como Nescafé y leche condensada, y abrió sus primeras oficinas en Guayaquil y Quito en 1955. Desde entonces, Nestlé se ha convertido en una marca familiar para los ecuatorianos y ha crecido para convertirse en una empresa líder en el país.