El papel se produce a partir de fibras vegetales molidas, blanqueadas y diluidas en agua. El proceso incluye el refinado y corte de las fibras, el encolado para evitar que la tinta se corra, la adición de cargas y pigmentos para dar cuerpo y opacidad al papel, y la coloración. El papel reciclado sigue procesos similares utilizando material ya usado.