La transfusión masiva es un tratamiento crítico para hemorragias mayores, definiéndose comúnmente como la administración de 10 unidades de sangre en 24 horas o 4 unidades en 2 horas. Se destacan los protocolos de transfusión masiva y su eficacia en reducir la mortalidad, así como la importancia de identificar rápidamente a los pacientes en riesgo. La reanimación hemodinámica, metabólica y hemostática son esenciales para el manejo de la coagulopatía inducida por trauma.