La hemorragia masiva es una entidad frecuente asociada a elevada morbimortalidad. Nuevas guías recomiendan iniciar de forma temprana el protocolo de transfusión masiva (PTM) utilizando una proporción 1:1:1 de concentrados de hematíes, plasma fresco y plaquetas, así como ácido tranexámico en las primeras 3 horas. El objetivo es detener la fuente de sangrado a través de cirugía de control de daños mientras se corrige la acidosis, hipotermia y coagulopatía para mejorar