El documento critica la falta de auténtica transparencia por parte de los políticos españoles. Argumenta que publicar información en formatos no reutilizables, mantener el silencio administrativo, y no sancionar el incumplimiento de la ley de transparencia no constituyen una auténtica transparencia. Sostiene que para que haya una verdadera transparencia, la información debe publicarse en línea y en formatos abiertos que permitan su uso y reutilización.