La escítala era un sistema de codificación utilizado en la antigua Esparta para enviar mensajes secretos. Consistía en enrollar una tira de cuero o papiro alrededor de un palo de longitud variable y escribir el mensaje, de modo que cada vuelta mostraba una letra. El receptor desenrollaba la tira en su propio palo idéntico para leer el mensaje. Este método es un ejemplo primitivo de transposición, un método criptográfico que altera el orden de los elementos de un mensaje.