La tundra es el bioma más frío del planeta, caracterizado por su clima severo, suelos perpetuamente congelados (permafrost) y escasa biodiversidad, ocupando aproximadamente el 10% de la superficie terrestre. Se encuentra principalmente en regiones polares y de latitudes altas, albergando flora y fauna adaptadas a sus severas condiciones. La conservación de este bioma es crucial para el equilibrio ambiental, ya que su descongelación puede liberar gases de efecto invernadero, exacerbando el cambio climático.