La tundra se caracteriza por su clima polar con inviernos muy fríos y veranos cortos. Se localiza cerca de los polos, entre los círculos polares. Presenta suelos con permafrost, vegetación escasa compuesta principalmente por musgos, líquenes y arbustos enanos, y una fauna adaptada a las bajas temperaturas como el oso polar y el lemming. La tundra ocupa aproximadamente un quinto de la superficie emergida del planeta.