La tundra se caracteriza por su subsuelo permanentemente congelado, falta de vegetación arbórea debido al estrés del frío, y suelos cubiertos de musgos y líquenes. El clima es muy frío, con inviernos severos, veranos cortos, y escasas precipitaciones. La vegetación incluye principalmente musgos, líquenes y plantas que no superan los 10 cm de altura. Algunas áreas de tundra están protegidas para conservar sus ecosistemas y recursos naturales.