El Campito es un refugio no eutanásico que rescata y rehabilita perros maltratados o abandonados, logrando que alrededor de 70 animales encuentren un nuevo hogar cada mes. Los perros, incluidos aquellos con discapacidades, reciben atención médica y educación antes de ser adoptados, asegurando que sus nuevos dueños estén preparados para cuidarlos. El refugio también se dedica a la concientización sobre la tenencia responsable de mascotas y promueve la solidaridad a través del apadrinamiento de animales.