Las rocas se forman a partir de procesos ígneos, sedimentarios y metamórficos. El clima corresponde a las condiciones atmosféricas habituales de una región y está determinado por factores como la temperatura, presión y humedad del aire. La atmósfera contiene gases como oxígeno y dióxido de carbono que hacen posible la vida al generar fenómenos como precipitaciones, nubes y vientos.