Durante su primer período como presidente de México, Porfirio Díaz modificó la constitución para prohibir la reelección inmediata y nombró a personas de su confianza en los otros poderes. Gobernó de forma centralista y autoritaria por más de 30 años. Manuel González fue presidente de 1880 a 1884 para permitir la reelección de Díaz luego. A pesar del crecimiento económico bajo Díaz, hubo problemas sociales y oposición que eventualmente llevaron a la Revolución Mexicana.