El documento describe la evolución del español en América desde su llegada con los conquistadores, influenciado por las lenguas indígenas locales. La primera lengua que encontraron los españoles fue el taíno, hablado por los indígenas en el Caribe, y de donde provienen las primeras palabras americanismos como "maíz" y "canoa". Aunque el español varió según la región, hoy es más uniforme en Hispanoamérica debido a la educación pública del siglo XIX.