Este documento resume los conceptos clave de la dialectología española. Explica que un dialecto no es una corrupción de la lengua, sino una variación sistemática. Luego describe algunos de los principales dialectos del español como el andaluz, murciano y extremeño, y sus características fonéticas como el ceceo, seseo y distinción. Finalmente, destaca la zona castellana como un geolecto histórico de prestigio con rasgos como la fricatividad de la jota y la apicalización de la ese.