El documento describe la historia lingüística del español en América. Explica que el español de América se originó del castellano hablado por los primeros conquistadores, y ha sido influenciado por lenguas indígenas como el náhuatl y el quechua. También describe los principales rasgos fonéticos, gramaticales y léxicos del español en diferentes regiones de América como el Caribe, México y Centroamérica, y América del Sur.