Diego Noboa y Arteta ocupó varios cargos políticos y administrativos en Guayaquil a inicios del siglo XIX, incluyendo Regidor Alcalde en 1813 y suscribir el Acta de Independencia en 1820. Se casó con su prima segunda en 1815 y tuvieron once hijos. A pesar de ser débil de carácter, permitió que los jesuitas expulsados de Colombia se establecieran en Guayaquil. Nació en Guayaquil en 1789 e hijo de una familia guayaquileña acomodada