La vasectomía es el método anticonceptivo masculino más efectivo, que consiste en aislar o ligar los conductos deferentes para interrumpir el paso de los espermatozoides. Se realiza mediante técnicas quirúrgicas sencillas bajo anestesia local, con una recuperación rápida y pocas complicaciones. Aunque no es 100% efectiva, la tasa de fallos es inferior al 1% y proporciona anticoncepción permanente siempre que el paciente haya completado su deseo de descendencia.