La comunidad de El Mango, en el Cauca, ha rechazado el regreso de la policía tras la movilización en la que exigieron respeto a su neutralidad y seguridad, argumentando que las condiciones para los uniformados eran inadecuadas. A pesar de la insistencia del gobierno de enviar 800 efectivos, los habitantes se resisten a su instalación en el casco urbano, recordando la violencia del pasado y las condiciones de pobreza que enfrentan. En una asamblea, el líder comunitario Dagoberto Muñoz destacó que no apoyan a las FARC y que su único deseo es vivir sin la amenaza de la fuerza pública cerca.