El documento presenta estadísticas históricas sobre el crecimiento de la población menor de edad en Chile entre 1848 y 1927. También discute sobre la situación de pobreza y falta de oportunidades que enfrentaban los jóvenes durante ese periodo, lo que llevaba a algunos a unirse a bandas o dedicarse a actividades delictivas. Finalmente, analiza el fenómeno migratorio rural-urbano que ocurrió entre 1840 y 1890, con cerca de 250.000 personas que emigraron del campo a la ciudad.