El documento aborda la opresión y la lucha por la libertad, enfatizando la necesidad de que los oprimidos reconozcan su situación para transformarla. Destaca la importancia de la educación popular como medio para empoderar a las comunidades y fomentar identidades colectivas, en lugar de mantener una estructura autoritaria. La propuesta se centra en construir un poder colectivo y en la participación activa de los afectados en la creación de políticas sociales justas.