El documento describe la vigorexia o dismorfia muscular, un trastorno alimentario caracterizado por una obsesión por el físico muscular y una distorsión de la imagen corporal. Los síntomas incluyen un entrenamiento compulsivo centrado en levantar pesas, baja autoestima, adicción a la báscula y dieta alta en proteínas. Afecta más a hombres y puede causar daños físicos y depresión. El tratamiento implica terapia psicológica a largo plazo y en algunos casos medicamentos.