La violencia intrafamiliar se define como el maltrato físico, psicológico o sexual dentro del núcleo familiar, afectando especialmente a las mujeres. Sus causas incluyen el alcoholismo, desempleo, drogadicción, y el estrés, y sus consecuencias son graves para la salud y la vida de las víctimas. El ciclo de violencia se caracteriza por una acumulación de tensión, episodios agudos de violencia y una fase de calma que reinicia el ciclo, lo que lleva a muchas víctimas a sufrir en silencio o volverse violentas.